Amores y desamores de una pareja de hoy

Pieza inconclusa, de Mariano Rochman
Teatro Talía
C / Caballeros, 10. Valencia
Del 25 al 29 de noviembre de 2015

Diego y Bea son una pareja que habla sobre los distintos momentos de su relación amorosa, como quien se confiesa. A través de sus palabras y de saltos temporales conocemos los mejores y los peores momentos de su historia juntos. Somos espectadores de los primeros amagos del romance, momentos de maravillosa incertidumbre; del apogeo sensorial y afectivo, marcado por la magia de dos cuerpos que se aman; de la paulatina decadencia del amor, cuando llega la inclemente rutina y fatiga; y de la ruptura, cuando el encuentro ya no es posible y la comunicación es inviable.

Mariano Rochman y Blanca Oteyza en Pieza inconclusa. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Mariano Rochman y Blanca Oteyza en Pieza inconclusa. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

Durante la representación de Pieza inconclusa, de Mariano Rochman, que estará en el Teatro Talia del 25 al 29 de noviembre, los espectadores serán testigos privilegiados del ascenso y de la caída al vacío de la relación, pero no unos testigos mudos, cada uno de los personajes, a través de su subjetiva visión de los acontecimientos, intentará hacerlos sus aliados. ¿De qué lado ponerse?

Pieza inconclusa. Para sofá y dos cuerpos es una comedia que retrata la relación de una pareja contemporánea. Diego, fotógrafo, (encarnado por el propio Mariano Rochman) y Bea, abogada (intrepretada por Blanca Oteyza), tienen puntos de vista muy diferentes de su historia de amor. A través de diferentes saltos temporales, conocemos cómo fueron los primeros momentos, de qué modo evolucionaron sus sentimientos y cuándo llegó el momento de la decadencia, la rutina y, finalmente, la ruptura.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en 'Pieza inconclusa'. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en ‘Pieza inconclusa’. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

Pieza inconclusa invita a los espectadores a tomar partido por uno de los dos protagonistas. Unos protagonistas que, además, intentan convencer al público subjetivamente de que llevan razón. La obra de Rochman es el resultado de un proceso de investigación sobre las relaciones de pareja. «Es inconclusa porque no es ajena a la incertidumbre del amor y porque es creada a partir del asombro que produce su mágica aparición en nuestras vidas, y de la indefensión en la que nos deja sumidos cuando desaparece sin apenas darnos cuenta», explica el director.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en 'Pieza inconclusa'. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Blanca Oteyza y Mariano Rochman en ‘Pieza inconclusa’. Foto de Sirai Martos cortesía de Teatro Talía.

 

Una bomba verde impacta sobre Espai Rambleta

«39°26’56.8″N 0°23’27.6”W, de Santiago Morilla
Espai Rambleta
Sala de Exposiciones
Bulevar Sur, esq. Pio IX, Valencia
Inauguración: jueves, 5 de noviembre, a las 20h

«39°26’56.8″N 0°23’27.6″W son las coordenadas de geolocalización del Espai Rambleta y el título de la obra del madrileño Santiago Morilla, ganadora de la II Beca de Investigación y Producción Artística. Una vanguardista muestra que se inaugura el jueves 5 de noviembre, a las 20h., en la Sala de Exposiciones del centro cultural.

Una bomba con el mismo diseño de aquellas que cayeron en Valencia durante la guerra civil, impactó en mayo sobre la azotea del Espai Rambleta, y ha estado recogiendo, durante meses, como una suerte de “maceta esponja”, las semillas y floraciones espontáneas traídas por el viento y las palomas. Es por tanto un retrato verde valenciano que manifiesta el ecosistema urbano que se ha instalado después en sala para su posterior vigilancia, cuidado y documentación. Con este proyecto específico, Santiago Morilla pretende mostrar las consecuencias del “impacto ambiental y estético” de sus acciones artísticas sobre este lugar,  ahondando así en su tendencia hacia una “concepción expandida del dibujo” y una “voluntad de extrañamiento” sensitivo.

Además, sobre la fachada sur el artista ha escrito con barniz hidrófugo el desarrollo de la segunda ley de la termodinámica representando un sistema fuera del equilibrio que solamente se activa con la variable “agua”, bien por lluvia o riego.

Imagen satelital de Espai Rambleta que responde a las coordenadas "39°26'56.8"N 0°23'27.6"W. Fotografía cortesía de Espai Rambleta.

Imagen satelital de Espai Rambleta que responde a las coordenadas «39°26’56.8″N 0°23’27.6″W. Fotografía cortesía de Espai Rambleta.

ABIERTA CONVOCATORIA PARA LA III BECA DE INVESTIGACIÓN Y PRODUCCIÓN ARTÍSTICA DE ESPAI RAMBLETA

El programa de artes visuales del Espai Rambleta, en su propósito de impulsar la creación y difusión artística, abre el plazo de convocatoria para la III Convocatoria de Beca de Investigación y Producción Artística. “Democracy” de Avelino Sala y «39°26’56.8″N 0°23’27.6″W del mencionado Santiago Morilla –dos de las realidades artísticas más firmes de nuestro país en la actualidad- esperan, desde ya, sucesor.

El programa de artes visuales del Espai Rambleta, en su propósito de impulsar la creación y difusión artística, creo en 2013 la Beca de Investigación y Producción Artística. Un galardón que tiene como objeto la concesión de diferentes ayudas materiales y económicas para la realización de proyectos artísticos. La convocatoria está abierta a cualquier disciplina artística, individual o colectiva, así como a proyectos de producción, investigación y comisariado.

La Beca de Investigación y Producción Artística tiene como objeto la concesión de diferentes ayudas materiales y económicas así como la prestación de servicios para la realización de proyectos artísticos.

La convocatoria está abierta a cualquier disciplina artística, tanto individual o colectiva, así como a proyectos de producción, investigación y comisariado, con el compromiso de ser realizados a lo largo del año 2016. Los trabajos se deben enviar a: arte2015@larambleta.com. La fecha límite para recibir propuestas es el 31 de diciembre de 2015.

Imagen del proceso de trabajo realizado por Santiago Morilla sobre la azotea de Espai Rambleta. Fotografía cortesía de Espai Rambleta.

Imagen del proceso de trabajo realizado por Santiago Morilla sobre la azotea de Espai Rambleta. Fotografía cortesía de Espai Rambleta.

IVAM, lo pequeño es grande

Sala de exposiciones de la biblioteca. Inauguración
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Jueves 5 de octubre de 2015

El IVAM se amplía. José Miguel Cortés, director del museo valenciano, no se refería al solar ubicado junto a la fachada trasera del edificio. La ampliación era de puertas adentro. Y sabedor de que la noticia podía ser objeto de menor atención, que si se hubiera tratado del agrandamiento hacia el exterior, destacó: “Cuando todo se mide por miles de metros cuadrados y espectáculo, hay pequeños actos que parecen no tener importancia pero que encierran un gran contenido simbólico”. Hablaba de la inauguración de la sala de exposiciones de la biblioteca, “un pequeño rincón oscuro” abierto para mostrar los sobresalientes fondos impresos de su colección.

Algunos de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Algunos de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Tan sobresalientes que Eloísa García, responsable de la biblioteca del IVAM, no dudó en calificar de “gran prestigio a nivel del Estado español” la posesión de esos más de 47.000 volúmenes de su colección. Volúmenes, entre libros, revistas y documentos, que irán viendo la luz en sucesivas exposiciones, a razón de tres por año. Con ‘Arte moderno en la España franquista’ arranca esa nueva línea abierta en la biblioteca del museo. Cortés insistió en la importancia de ese acto aparentemente pequeño: “Nace con el objetivo de impulsar el conocimiento, la investigación y la educación”.

Frente al chaparrón de lluvia que parece llevárselo todo para que después salga el sol como si no hubiera pasado nada (“algo muy valenciano”), José Miguel Cortés apeló a la “gota malaya”, al “sirimiri” que representa esa apuesta por la reflexión y el conocimiento. Conocimiento encerrado en unos libros “frágiles en su contenido, pero que son parte fundamental del museo”, subrayó el director del IVAM. Una primera selección de esos libros, revistas y documentos, en torno al arte moderno durante el franquismo, revela el potencial atesorado en la biblioteca que ahora ve la luz.

Fotografías del Grupo Afal en uno de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Fotografías del Grupo Afal en uno de los libros expuestos en la nueva sala de la biblioteca del IVAM.

Irene Bonilla, conservadora del museo valenciano y comisaria de la exposición, desgranó sus contenidos. Libros, catálogos, revistas y documentos relacionados con la actividad artística de cuantos se esforzaron por esa investigación del arte contemporáneo en los duros años del franquismo. Bonilla recordó el dilema entre quienes optaron por el exilio y quienes se quedaron, a pesar de las adversas condiciones, y fraguaron algunas de las obras expuestas. Entre ellos, Vicente Aguilera Cerni, “cabeza pensante del Grupo Parpalló” (Bonilla), además de otros colectivos surgidos en la Valencia de la década de los 60.

‘Arte moderno en la España franquista’ sirve a su vez de complemento a la exposición ‘Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo’ que acoge el museo hasta el 3 de enero. Entre los documentos mostrados destacan las revistas Dau al Set y Arte Vivo, el cartel de la primera exposición de arte normativo español en 1960, que contó con la participación de Monjalés, Eusebio Sempere, Isidoro Balaguer o Equipo 57, y originales del propio Grupo Parpalló. El bloque ‘Citas colectivas 1951-1960’ reúne muestras impresas de la internacionalización del arte español mediante su participación en las principales bienales, como Venecia, París o Sao Paulo.

La labor arqueológica que supone la muestra de todo ese material impreso sobre el arte durante el franquismo, gracias también a los archivos de Josep Renau, Jacinta Gil y Manolo Gil, revela, según Bonilla, el grado de “aceptación del arte moderno y abstracto por parte del Gobierno” en los años 60 de la dictadura. La sala recién abierta pretende ser, en este sentido, “lugar de reflexión en torno a todos estos materiales”, concluyó Eloísa García.

Imagen de la presentación del nuevo espacio expositivo de la Biblioteca del IVAM. Cortesía del Instituto valenciano.

Imagen de la presentación del nuevo espacio expositivo de la Biblioteca del IVAM. Cortesía del Instituto valenciano.

Salva Torres

Al Tall, de aquí a la eternidad

Sempre Al Tall, de Josep Pitarch
Claustro de La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Viernes 24 de julio, a las 22.00h

La Universitat de València presenta el documental ‘Sempre Al Tall’, dirigido por Josep Pitarch y producido por el Taller d’Audiovisuals de la propia Universitat. Es un ‘biopic’ que acompaña al grupo de música valenciano ‘Al Tall’ en su despedida de los escenarios. El estreno tendrá lugar en el Claustro de La Nau, el viernes 24 de julio, con la presencia de sus protagonistas. La entrada es gratuita y el aforo limitado.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

La cinta está presente en los últimos ensayos, encuentros, conciertos y homenajes. Presenta de primera mano las reacciones y repercusiones que comportó el anuncio de su retirada y plantea el futuro de la música valenciana después de su desaparición como formación en activo.

Al mismo tiempo hace un recorrido por su larga trayectoria, desde los trabajos iniciales de investigación, cuando iban casa por casa recuperando cantos populares valencianos, hasta su consagración como referente musical y cultural. Aún así, sin dejar de lado el componente reivindicativo y político del grupo, de tal manera que junto con su carrera musical se hace un recorrido por los últimos 40 años de historia del País Valenciano.

La formación nacida en 1975 es responsable de haber rescatado y restituido el canto popular valenciano, dotarlo de prestigio y situarlo en el marco más amplio de la música mediterránea. ‘Al Tall’ es así responsable de haber divulgado un patrimonio musical que de otro modo hubiera desaparecido, y de haberlo consagrado como un género moderno a partir del cual se han desarrollado todo un puñado de formaciones y grupos musicales que hoy conviven en la rica escena musical valenciana.

Con 16 discos y multitud de actuaciones en directo en tierras valencianas y de todo el mundo, han brindado a su público fiesta y cultura. Y también coraje, al haberse mostrado siempre como una formación íntegra y comprometida con su idea de país. El propósito de este documental es poner de manifiesto que, a pesar de su adiós, no desaparecen. Su obra y su impronta en el mundo de la música y de la sociedad valenciana perdurarán a lo largo del tiempo.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

Sergio Barrera y el Registro Dual a escena

Registro a escena, de Sergio Barrera
Set Espai d’Art
Carrer En Grenyó, 7. Jávea. Alicante
Inauguración: sábado 11 de julio, a las 20.00h
Hasta el 11 de agosto, 2015

Las pinturas que muestro en esta exposición son, entre otras, consecuencia de los dos últimos años de investigación. Los resultados han sido agrupados en cinco series distintas: desleídas; alternancia, tiempo perceptible/tiempo imperceptible; anverso y reverso de registros; secciones figuradas de percepción auditiva; registro a escena. La relación entre ellas corresponde a un conjunto de pautas preestablecidas que han posibilitado una inevitable afinidad. Las diferencias son el resultado de las derivas propias de la acción pictórica y el crecimiento simultáneo de las series.

De este modo, han surgido conexiones que son evidentes en la composición y que provienen de la articulación en el espacio-formato de algunos elementos esenciales. Unos, relativos a aspectos estructurales y compositivos de la forma y el color; otros, expresivos, a los que nombro de esta forma en alusión al comportamiento de la pintura en la superficie del espacio-formato. Y también, asimismo, a la incidencia y poder de evocación que algunos gestos y temas hayan incorporado tanto al ámbito simbólico como conceptual. Todos estos elementos han contribuido a la articulación y desarrollo de estas pinturas.

Conviene recordar y dar razón, en lo vinculado al sentido de la articulación que ha guiado la fase experimental y sus pasos (que en muchas ocasiones se hace visible a través de la composición y sus modos de recepción), de algunos aspectos que en origen me han servido y condicionado para llevar a cabo estas pinturas, por aquello que es bien conocido y probado de que nuestra forma de  percibir  -y, por tanto, de interpretar- determina los acontecimientos, fenómenos o hechos percibidos.

Obra de Sergio Barrera de su serie Anverso y reverso de registros.

Obra de Sergio Barrera de su serie Anverso y reverso de registros, en Set Espai d’Art. Imagen cortesía del autor.

He de retroceder unos diecisiete años para encontrar el inicio de la serie constelaciones (deseo y espejismo), y, posteriormente, coser y cosiendo la pintura, danza de recuerdos (pintura contra Imagen), latente, contraluz y pintura de agua, antesala directa, éstas tres últimas, de las pinturas que ahora presento. En 1987, fecha de mi primera exposición, me encontraba absorbido por algunas «problemáticas» unidas al quehacer artístico.

Por ese tiempo, una mezcla de inquietud y sospecha, producto del intento de aprendizaje y experiencia, hizo que me parara en la idea de que la pintura, y las artes en general, era, en gran medida, una forma de adquisición de conocimiento, tanto de orden biológico como cultural. Pintar, pues, es una manera de aprender de los descubrimientos de otros, tal y como dice la Ciencia. Algo que desde la perspectiva de la tradición y sus formas de transmisión resulta más que evidente, como es natural.

En este sentido y frente a la duda levantada relativa a las ideas de autor y autoría, manejé la opción -aunque fuera sólo como juego y deriva dadaísta y conceptual, si se prefiere-  de realizar unas pinturas que, a pesar de mi presencia en la práctica,  se desligaran de lo personal. Que el pintar y lo pintado no fueran muestra de la idea de propiedad sobre lo hecho, sino, en todo caso, la de la posibilidad, en el sentido de apertura.

Cabe destacar, que esta reflexión fue producto de la observación sobre una serie de gestos pictóricos que se repetían, a modo de constante, tanto en las pinturas que yo mismo hacía como en otras muchas. Gestos, en un sentido amplio, en cuya aparición casi podían apreciarse las mismas frecuencias e intensidades. Gestos entrelazados y superpuestos, curvados y ambiguos, ondulantes. Por ejemplo, pinceladas nacidas, naturalmente, en la pintura, y de nuestras comunes y compartidas posibilidades corporales y rítmicas, así como de algún tipo de asociación simbólica y temática.

Obra de Sergio Barrera. Cortesía del autor.

Obra de Sergio Barrera en Set Espai d’Art de Jávea. Cortesía del autor.

Como consecuencia de esto, decidí empezar a desarrollar, de manera consciente y focalizando sobre el gesto, un tipo de registro que sintetizara las constantes esenciales de una pincelada. Para crear este tipo de registro, construí un nuevo instrumento, un pincel con alguna peculiaridad de uso. Básicamente, que tuviera la opción de retener más pintura para poder prolongar así el recorrido del gesto o de la  pincelada.

De esta forma, intentaría conseguir que la síntesis de esta pincelada evocara, mediante un trazado de carácter más o menos maquinal y continuo (un barrido o arrastrado de pintura), un posible gesto común y anónimo. Un elemento, instrumento o vehículo de todos y de nadie, como el lenguaje; un ritmo, en su forma plástica y constructiva, que agrupara, como en música, sonidos y silencios, formas y fondos. Pincelada como fondo, que en el horizonte de sus límites visuales y conceptuales se desdoblara (al igual que una partícula) y se mostrara como forma o figura: pincelada y, al mismo tiempo, la representación de una pincelada.

Un gesto, creado formal e intencionadamente, curvo. Ambiguo para nuestra percepción visual gracias al sesgo traslúcido que lo dotaría de cuerpo, junto a una posible apreciación de carácter dual que, a través de su apariencia, cóncava y convexa, pudiéramos tener al mismo tiempo.

Sus rasgos, comunes por surgir de la usual, mecánica y manera corriente con la que cualquiera extiende pintura sobre una superficie, debían de figurar en contraposición a la idea dominante del gesto asociado a la ‘persona’, o a nociones como la de pintura gestual, que incluye en su definición enciclopédica aspectos relativos a la plasmación de la personalidad del artista.

Por esto, por su vocación e intención común, por el juego y la experiencia que tenía que continuar, lo llamé, simbólicamente, el antigesto. Porque debía de encarnar una especie de fuerza antigravitatoria y de repulsión frente a los excesos individualistas presentes en algunas actitudes del ámbito artístico. Excesos que no eran, desde mi inquietud y posición, nada útiles para la investigación en la pintura, más bien, todo un impedimento.

Obra de Sergio Barrera, de su serie Alternancia, tiempo perceptible, tiempo imperceptible. Set Espai d'Art. Cortesía del autor.

Obra de Sergio Barrera, de su serie Alternancia, tiempo perceptible, tiempo imperceptible. Set Espai d’Art. Cortesía del autor.

Así, y desde el plano pictórico, el rasgo dual e inicial del antigesto como figura y fondo a la vez, ha ido ocultando progresivamente su protagonismo sin perder su eficacia, diluyendo y ramificando su apariencia aislada en favor de nuevas composiciones. Actuando como una veladura, como un asistente que operase por debajo de lo visto y resultara imprescindible para nuevas configuraciones. Una forma/color visiblemente constante, pero mimetizada, de presencia visual vaga en la memoria.

De este modo, superpuestas y entrelazadas, es como han surgido las series presentes en esta exposición. La primera de ellas, Desleídas, porque se desunieron las partes solidificadas del gesto a través de una pincelada estriada y líquida, originando así un entrelazamiento visual que forzaba y anulaba, al mismo tiempo, la noción de Espacio. Esto favorecía una mayor fluctuación y ambigüedad entre la forma o figura y el fondo. Y también, y en alusión a una de las definiciones del verbo desleír, porque atenuábamos ideas y conceptos que el cuerpo del antigesto, como algo roto y en contraposición al Gesto, pudiera suscitar de manera positiva en los campos simbólicos de la interpretación. Rotura de la idea de espacialización y de cierta acción semantizadora sobre la pintura.

Alternancia, tiempo perceptible/tiempo imperceptible, ya que una simple aguada oscura y ondulante, a modo de veladura, cruzando de parte a parte sobre la superficie del lienzo, podía, en su recorrido, cambiar y relativizar sustancialmente el horizonte cromático trazado como fondo. Evocando así un tiempo nulo, subliminal, en el que, observadores en y ante varios estados potenciales, intercambiamos información de forma no consciente. Anulación de la alternancia al apreciar valores observables simultáneamente. Superposición.

Obra de Sergio Barrera en Set Espai d'Art de Jávea. Imagen cortesía del autor.

Obra de Sergio Barrera en Set Espai d’Art de Jávea. Imagen cortesía del autor.

Anverso y reverso de registros, memoria reversible,  por lo que la dualidad conflictiva del registro permuta, e incisiva, por error o extravío, se hace creativa. Curiosamente, el filtro ondulante que produce la aguada parece situarse entre el observador y lo observado; si se recorre su profundidad, la del filtro, aparece y desaparece, emerge y se retira. En ocasiones, estas aguadas aparecen condensadas y se funden en un sólo cuerpo aparente; en otras, se diluyen, distancian y se desvanecen. Lo que las une, al mismo tiempo, las separa.

Secciones figuradas de percepción auditiva, focaliza sobre una de las costumbres que nos ha acompañado desde la serie latente (2003) hasta ahora. Este mecanismo consiste en realizar una especie de volcado o asentamiento de registros pictóricos básicos, articulados con el antigesto, sobre una imagen-estructura de carácter tan esquemático como lo es un diagrama.

Así, visualizamos sobre el plano proyectado, de manera aislada y a través de gradaciones de luminosidad entre el blanco y el negro, una posible sección imaginada de la forma del entorno y cuerpo evanescente de las ondas sonoras. Claro-oscuro de una arquitectura audible, que nace en la fuga y reverberación que se produce con cada nueva modulación, y se anula justo en el origen de coordenadas de un diagrama cartesiano. Pinturas surgidas de las series audiciones en vaho menor, vaheadas y variabilidad.

Registro a escena, se plantea como una síntesis de algunos de los registros y recursos comentados más arriba. Me ha servido tanto para agrupar algunas de las pinturas como para referirme a la presente exposición. He intentado mantener una clara alusión visual de carácter simbólico a los espacios de proyección y escenográficos y, al mismo tiempo, a lugares físicamente acotados pero no considerados como escénicos. En ambos, me interesa que el comportamiento de los elementos de una pintura en una composición esté determinado por las posibilidades,  desembocando, en todo caso, en algo parecido a una interferencia, constructiva o destructiva, no importa. Sincronización de oscilaciones.

El misterio y el enredo que me suscitan temas como la contraposición individuo/gente o la conocida y controvertida dualidad onda/partícula,  han podido, lógicamente, condicionar esta práctica pictórica. Aún así, he de resaltar que la sustanciosa variabilidad a la que han estado y siguen estando sujetas las pinturas que ahora presento, es el «resultado» de una articulación cuya trama sigue estando guiada, principalmente,  por esa especie de juego combinatoria de permutaciones entre la forma y el color que, sin querer hacerme una idea, es la pintura.

Obra de Sergio Barrera en la exposición 'Registro a escena'. Imagen cortesía de Set Espai d'Art.

Obra de Sergio Barrera en la exposición ‘Registro a escena’. Imagen cortesía de Set Espai d’Art.

Ángel Gil: «El crimen siempre atrae»

Pez en la hierba, de Ángel Gil Cheza
Editorial Suma

Escribe de lo que conoces, se les dice a los escritores bisoños, un consejo de puro sentido común. Ángel Gil Cheza no es precisamente un novato, ha publicado tres novelas, pero en la tercera, ‘Pez en la hierba’ (Suma) sigue fielmente esa pauta. Ambienta la historia en su pueblo natal, Vila-real, y su protagonista se dedica a la edición como él mismo.

Aparte de eso todo es ficción, una investigación sobre la desaparición de unas adolescentes ocurrida varios años antes de cuando arranca la acción. Gil utiliza sabiamente los recursos que le ofrece un paisaje que conoce muy a fondo, túneles en parte inexplorados o acequias diabólicas para crear una atmósfera opresiva que evoca los paisajes nórdicos.

‘La lluvia es una canción sin letra’, un relato histórico ambientado en parte en Irlanda y ‘El hombre que arreglaba bicicletas’, una novela de personajes son sus anteriores títulos. Con ‘Pez en la hierba’ publicada en pleno Festival Valencia Negra se sitúa dentro de este género tan en boga.

Portada de 'Pez en la hierba', de Ángel Gil Cheza. Editorial Suma.

Portada de ‘Pez en la hierba’, de Ángel Gil Cheza. Editorial Suma.

¿Ha convertido su ciudad en escenario literario con la idea de que pongan su nombre a una calle o plaza?  

No creo que me otorguen ese honor por mi pasado revolucionario. (Risas). Me apetecía sumergirme en el Vila-real que yo recuerdo, el que está bañado de nostalgia. Cada uno tiene una imagen propia de su ciudad, o su pueblo, pero pocas veces tiene la oportunidad de compartirla. Es un riesgo, pero también una suerte poder hacerlo. Además, estaba el reto de transformar un pueblo como Vila-real en el escenario de una novela de género, ver hasta qué punto podía transformarlo todo, pero siendo fiel a mi recuerdo, a ese pueblo donde crecí y donde me siento arropado. Esto también me servía para plasmar la situación local después de la gran burbuja inmobiliaria, con los huertos a medio abandonar, y una sociedad muy particular.

Editor, músico, escritor, hortelano, padre y amante de los perros. ¿Cómo combina esas múltiples facetas? 

Supongo que es una cuestión troncal, hay un hilo conductor en todas ellas. Mi forma de escribir está impregnada de mi forma de ver la vida. Una vida que considero que hay que vivir mirando a la tierra, a las personas. Cuando uno tiene algo que decir, utiliza cualquier medio a su alcance. Y yo no sé si tengo algo muy importante que decir, pero sí tengo una necesidad vital desde niño de contar cosas, de crear mundos. Y no es por una cuestión mercantilista, acabo de terminar mi primer guión de cine y no creo que tenga la suerte de verlo hecho filme, pero necesitaba contar algo con imagen, sonido y palabra y eso hice.

Se nota que la música se plasma en el texto. ¿Cómo consigue impregnar las palabras de sonidos?

Creo que la música está por todas partes en esta novela, aunque no cito ni una canción en todo el libro, ni hago alusión explícita a ninguna pieza. Pero es algo que muchos lectores están detectando, la música subyacente en la narración. Creo que es por la cadencia del texto, hay un ritmo y una distribución armónica de los tiempos, de los silencios. Hay un runrún regular y melodioso en toda la novela. ¿Cómo se consigue? Ni idea, supongo que narrando la acción desde dentro, viviendo la ficción que cuentas a otros.

¿Cómo surgió el título que trasmite la idea de una agonía?

El pez me ayudaba a crear una bonita y terrible metáfora con una de las chicas asesinadas. Pero poco se puede hablar de ello sin peligro de destripar la trama.

¿Qué piensa de esta eclosión de novela negra que vivimos? ¿Llevará a algo interesante o acabará muriendo de éxito?

Bueno, yo he aterrizado en el género casi por casualidad. Me interesan tanto los aspectos sociales y costumbristas, el testimonio antropológico como las tramas en sí. El crimen, el delito y sus variables, es un tema que siempre ha atraído la atención del consumidor de ficción. Eso no es algo nuevo. Sí que hay un interés comercial en el sector desde hace unos años, y esto a la fuerza propicia que se escriba más novela negra, pero cuando se auto-regule el mercado la oferta y la demanda se ajustarán.

Ángel Gil Cheza. Cortesía del autor.

Ángel Gil Cheza. Cortesía del autor.

Bel Carrasco

El (nuevo) traje de chaqueta de Gris

El traje de chaqueta, de Manuel Antonio Domínguez
Gabinete de dibujos
Gris. Emmarcació professional i artesanal
C / Literato Azorín, 14. Valencia
Inauguración: jueves 28 de mayo, a las 20h

El Gabinete de dibujos comenzó siendo una colección ficticia de dibujos, un proyecto personal que buscaba reunir obra de dibujantes simplemente por compartir su disfrute en la red.

Igual que en el siglo XVIII los ilustrados creaban gabinetes de dibujos en las academias, en el XIX los gabinetes se formaban en los recientes museos, y ya que en el XXI cualquiera puede elaborar su propia colección virtual sin cajoneras, este Gabinete de dibujos se dedicó a seleccionar obras libremente tomando el dibujo como un término muy abierto, inclusivo de múltiples facetas y de posibles circunstancias: dibujos anónimos, de aficionados y de profesionales de muy distinta ralea.

Taxonomías, de Ernesto Casero, en el Gabinete de dibujos de Gris. Imagen cortesía de Gris.

Taxonomías, de Ernesto Casero, en el Gabinete de dibujos. Imagen cortesía de Gris.

En 2011 este proyecto, con la colaboración de Gris (enmarcación profesional y artesanal), encontró un espacio real: un pequeño escaparate en el barrio de Ruzafa en Valencia que fue inaugurado con Max. Independiente y autogestionado, ha funcionado desde entonces como un laboratorio de experimentación del dibujo, un singular prisma vacío a disposición de los dibujantes: Carmen Segovia, Carmela Mayor, Paco Roca, Juan Cuéllar y Roberto Mollá han sido varios de los que lo han intervenido desde sus diferentes campos de trabajo.

Hasta ahora el Gabinete de dibujos ha llevado a cabo una programación continua, permanentemente abierta a recibir nuevas propuestas. En mayo de 2014, coincidiendo con la intervención ‘Taxonomías’ de Ernesto Casero, se transformó en un espacio más neutro, mejor adaptado técnica y estéticamente a cánones expositivos, casi un m3 de galería.

Javier Sáez Castán en el Gabinete de dibujos de Gris.

Animalario, de Javier Sáez Castán en el Gabinete de dibujos. Imagen cortesía de Gris.

Tras los seres imaginados por Ernesto Casero, las intervenciones de Cheles Martínez, Ana Roussel, Javier Sáez Castán y Nuria Ferriol han ido ocupando el espacio. 
Ahora estrena imagen, diseñada por EPB (Bea Bascuñán y Albert Jornet), una imagen que se basa en las características del Gabinete de dibujos, pequeño espacio de arte, variado y cambiante y una nueva web, en la que además de los contenidos habituales habrá una galería virtual con obra disponible de los artistas que van interviniendo el Gabinete de dibujos, un m3 de galería.

El artista Manuel Antonio Domínguez, antes llamado el Hombre Sin Cabeza, será quien inaugure esta nueva etapa con el proyecto ‘El traje de chaqueta’. El andaluz de las composiciones complejas y de la prodigiosa técnica en acuarela investiga hace años sobre la identidad masculina, sus tópicos, sus estereotipos, sus fallas y grietas, sus equilibrios difíciles y los andamiajes precarios que la sustentan.

En ‘El traje de chaqueta’ desarrolla aspectos que unen la construcción de la masculinidad y la historia reciente de Valencia, mediante un políptico de diferentes técnicas: acuarela, collage e intervención pictórica sobre fotografía.

Él mismo introduce así su intervención: “Hace algún tiempo que la cultura política ‘made in Spain’ viene trajeada como uniforme regalado, como si se tratase de una boda sin facturas en donde nadie conoce la persona que paga el enlace. Valencia es el lugar del encuentro y el traje parte de su historia reciente”. Con la colaboración de Ingredients y Tyris, la inauguración será el jueves 28 de mayo.

El hombre del traje, de Manuel Antonio Domínguez. Imagen cortesía de Gris.

El hombre del traje, de Manuel Antonio Domínguez. Imagen cortesía de Gris.

La Academia de las Artes Escénicas, en Valencia

Presentación de la Academia de las Artes Escénicas de España
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Lunes 4 de mayo, a las 17.00h

La Sala Russafa acogerá el próximo 4 de mayo la presentación en Valencia de la Academia de las Artes Escénicas de España. Ese mismo día se dará también a conocer en la Comunidad Valenciana el primer número de su revista oficial, de reciente publicación.

La presentación correrá a cargo del presidente de la Academia José Luis Alonso de Santos, la vicepresidenta 2ª Rosángeles Valls, y el director de la revista y miembro de la Junta Directiva Rodolf Sirera. Al acto de presentación, que será a las 17.00 horas, están invitadas todas las personas relacionadas con el teatro, la danza o la música escénica que deseen conocer detalles sobre esta Academia fundada en abril de 2014 y que celebrará asamblea general en el mes de junio.

Miembros de la Academia de las Artes Escénicas de España, durante su presentación. Imagen de la web de la Academia.

Miembros de la Academia de las Artes Escénicas de España, durante su presentación. Imagen de la web de la Academia.

El pasado mes de marzo celebró su primer congreso en la localidad de Urueña. El número 1 de la revista Artescénicas recoge un amplio resumen de los temas tratados en dicho congreso.

Un grupo de profesionales de las distintas áreas de las Artes Escénicas, preocupados por la inexistencia de una Academia en el sector (como las que hace tiempo tienen el Cine, la Televisión o la Música), gracias al impulso de la Fundación SGAE y a su patrocinio, mantuvieron una serie de reuniones de trabajo durante un año aproximadamente (2013-14) para poner en marcha la Academia de las Artes Escénicas de España (AAEE).

Su objetivo principal es actuar como un núcleo de reflexión sobre las Artes Escénicas y los creadores que trabajan en su campo, ser un generador de opinión y un centro de estudio e investigación, y de difusión y fomento de las mismas, así como de canalizar su relación con los fenómenos sociales, culturales e históricos que incidan entre ella y la sociedad.

Cartel de la presentación en su día de la campaña de sensibilización del teatro.

Cartel de la presentación en su día de la campaña de sensibilización del teatro.

La Asociación ‘Academia de las Artes Escénicas de España’ goza, como corporación, de personalidad jurídica, mantiene su independencia respecto a cualquier grupo político, económico e ideológico y tiene los siguientes fines, según recoge en sus estatutos:

Reconocer y dar a conocer la profesionalidad y excelencia artística de sus miembros y a través de ellos estimular la comprensión en la sociedad del valor fundamental de las Artes Escénicas.

Fomentar el progreso de las artes y las técnicas relacionadas directa o indirectamente con las Artes Escénicas.

Promover la asistencia y el intercambio de información artística, científica y técnica entre todos sus miembros.

Logo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen de la web de la Academia.

Logo de la Academia de las Artes Escénicas de España. Imagen de la web de la Academia.

Realizar estudios y trabajos científicos, artísticos y técnicos sobre cuestiones relacionadas con las Artes Escénicas, editarlos y difundirlos y promover y apoyar la investigación sobre dichas materias, convocando y concediendo las ayudas que se consideren convenientes.

Facilitar a la Administración Pública los informes que sobre materias relacionadas con las Artes Escénicas le sean solicitados, así como proponer a la misma las iniciativas que la Asociación “Academia de las Artes Escénicas de España” estime oportunas.

Establecer intercambios artísticos y culturales con entidades similares extranjeras.

Conceder premios anuales a los mejores trabajos del sector de las Artes Escénicas.

Cualesquiera otras actividades tendentes a elevar el nivel artístico, técnico o científico de sus miembros, de modo que las artes escénicas alcancen la relevancia social que les corresponde, y cuantas otras tengan como objetivo fomentar la promoción y difusión de las obras dramáticas, dramático-musicales y coreográficas.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Imagen anunciadora de los Premios Max en la web de la Academia de las Artes Escénicas de España.

Nadine Byrne en ‘The Ritual Box’

The Ritual Box
Performance ‘Merge’, de Nadine Byrne
Espai Rambleta
Bulebar Sur. Valencia
Sábado 2 de mayo (2015), a las 20.30h

‘The Ritual Box’ o caja de rituales (sala de exposiciones) donde vivir experiencias en torno a la idea de ritual postmoderno, acoge el sábado 2 de mayo en Espai Rambleta la performance ‘Merge’ de las artista Nadine Byrne. El proyecto comisariato por Johanna Caplliure y José Luis Giner  tendrá con posterioridad otras citas similares dedicadas al artista estadounidense Ben Russell.

BlackWhite Trypps, de Ben Russell, artista participante en The Ritual Box. Espai Rambleta.

BlackWhite Trypps, de Ben Russell, artista participante en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

Hace un par de años, cuando ambos comisarios empezaron su investigación, descubrieron que había una importante tendencia en la moda, diseño de objeto y en la música (principalmente en los videoclips de Lady Gaga, Beyonce o Madonna) en los que la profusión de símbolos de distintos cultos se mostraban desactivados de su poder ritual. Esta primera evidencia les sugirió la idea de ahondar en la investigación de las artes visuales y en la creación de artistas contemporáneos en torno a la pervivencia de los rituales.

De ahí nació ‘The Ritual Box’ en la que cada semana la experiencia es distinta y gira sobre las figuras de los artistas Javi Moreno (España), Pil&Galia (Israel/Londres), Nadine Byrne (Suecia) y Ben Russell (USA). Una experiencia nunca presentada en ningún ámbito artístico por su formato, duración y muestra.

Proyección de la obra de Pil&Galia en The Ritual Box. Cortesía de Espai Rambleta.

Proyección de la obra de Pil&Galia Kollectiv en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

Algunas semanas proyectan trabajos de los artistas y presentan algunas de sus piezas musicales o audiovisuales. Y el resto son los artistas los que proceden a actuar. Mediante performance, videodjaying, coreografía, sesiones de música experimental… avanzan sobre las formas del ritual postmoderno.

Finalmente la sala está albergando algunos de los objetos utilizados en las performances por los artistas.

Performance de Nadine Byrne.

Performance de Nadine Byrne, artista participante en ‘The Ritual Box’. Espai Rambleta. Cortesía de los comisarios Johanna Caplliure y José Luis Giner.

 

Temporada de cizaña, de Marcos García Martí

Temporada de cizaña, de Marcos García Martí
360 Grados Libros
Presentación en Microespaci M, de Jardines de Viveros
C / San Pío V, s/n. Valencia
Miércoles 29 de abril, a las 19.00h

‘Temporada de cizaña’, de Marcos García Martí, es el segundo lanzamiento de 360 Grados Libros, editorial y comunidad especializada en libros escritos por periodistas para periodistas y no periodistas. Eugeni Alemany, periodista y cómico, firma el prólogo de esta obra de ficción que gira en torno a las tramas y corruptelas de una televisión autonómica.

La novela sitúa a dos plumillas en el camino de la investigación del supuesto asesinato de una abogada que anda tras la pista de altos cargos de una televisión autonómica por varios casos de acoso sexual y corrupción.

El autor de ‘Temporada de cizaña’ fue durante ocho años guionista en Canal 9, en una época en la que el germen del entramado que se gestaba en el ente público y que le condujo a su cierre definitivo en noviembre de 2013 comenzaba a hacerse palpable en los juzgados. En este sentido, García Martí sostiene que “RTVV es la historia de un expolio en el que parte del patrimonio del medio se esquilmó hasta el hueso y lo que queda ya no sirve ni para hacer caldo”.

De la cizaña

Precisamente, la trama se centra en dicha “temporada” televisiva en la que la “cizaña dañina” creció al mismo ritmo que el “trigo de profesionales que sacaba adelante las emisiones y los programas a diario”, matiza García Martí. Unos hechos vividos en primera persona por el autor y que le han servido al periodista como inspiración para la creación de su obra de ficción, aunque ni los personajes ni las situaciones que se viven son reales.

RTVV, el desastre que “se veía venir”

Para el prólogo del libro, el escritor ha contado con las reflexiones de un compañero y también extrabajador de RTVV, el periodista y cómico valenciano Eugeni Alemany (reportero en el ya desaparecido Caiga quien caiga de Telecinco), que en la actualidad se ha hecho viral en la red por su periplo por Silicon Valley (San Francisco, Estados Unidos) con el objetivo de lograr que incluyan el emoji de la paella en WhatsApp.

“Se veía venir y fueron muy pocos los que se atrevieron a ponerse decididamente delante del carro para detenerlo”, comenta Alemany sobre la caída del ente público, a lo que añade que “en la pesadilla de RTVV hubo implicados que colaboraron, empleados que simplemente pasaban por allí y profesionales que desde el minuto uno de emisión de Canal 9 se pusieron el chaleco rojo (los afectados)”.

Portada del libro. Fotografías Marga Ferrer.

Portada del libro. Fotografías Marga Ferrer.

La novela salió a la venta la pasada semana bajo el sello 360 Grados Libros, que se lanzó al mercado de de la edición (en pape)l el pasado mes de octubre con su primera apuesta: Peláez. Historias de un periodista de provincias, de David Barreiro, con prólogo de ‘Gonzo’ y que puede adquirirse a través de la tienda online de la página web.

Editorial, tienda, y comunidad de periodistas escritores 360 Grados Libros es una editorial para periodistas creada por Soma Comunicación que persigue aglutinar en torno a su sello una comunidad de periodistas escritores, que encuentren la referencia para compartir recomendaciones, vender los libros que hayan editado o pertenecer a una red social de comunicadores con inquietudes literarias o investigadoras. Porque lo de libros escritos por periodistas para periodistas y no periodistas significa que abre la espita a poner en común con dicha comunidad libros que no necesariamente han de ser académicos de la cosa periodística, -aunque también pueden serlo- sino novelas, ensayos, o recopilaciones de artículos cuyo denominador común es que hayan sido escritos por un periodista.

Temporada de Cizaña se presenta en la Fira del Llibre de València mañana miércoles 29 de abril, a las 19 horas en el Microespai M de Jardines de Viveros como parte del programa de la 50ª edición de la Fira del Llibre de València. El evento está organizado por la Librería La Moixeranga y en él se celebrará una tertulia en torno a RTVV, entre el pasado del medio audiovisual y el futuro de una televisión pública valenciana de calidad. En ella participarán el propio autor, el prologuista, Eugeni Alemany, los editores Óscar Delgado y Javier Montes, y la periodista Lola Bañón.