Gustavia o la tragedia convertida en gag

Gustavia, de La Ribot y Mathilde Monnier
La Mutant
C / Joan Verdeguer, 22-24. Valencia
Sábado 2 de junio de 2018, a las 20.30h

La danza regresa a La Mutant y lo hace con un montaje que trae a València a dos referentes europeos de esta disciplina: la española María José Ribot (conocida artísticamente como La Ribot) y la francesa Mathilde Monnier, las cuales unieron sus talentos para crear un espectáculo estrenado en 2008 en el Festival de Montpellier y que desde entonces se ha paseado con gran éxito por medio mundo.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

‘Gustavia’ surge de la atracción de ambas artistas por el burlesco clásico de Chaplin, Keaton o los hermanos Marx, y por las múltiples posibilidades que ofrecía su adaptación al lenguaje corporal. Al mismo tiempo, ofrece una reflexión sobre el feminismo en la época actual y sobre el papel del artista en la sociedad, convirtiendo la tragedia en un gag continuo en el que conviven el teatro de variedades y el teatro del absurdo. Dos mujeres, en definitiva, que interpretan siempre un mismo personaje, y cuyas representaciones abarcan desde animales exóticos a ilusionistas, pasando por vedetes, equilibristas y boxeadores.

La Ribot y Mathilde Monnier poseen una extensa e influyente trayectoria que se despliega a nivel mundial. El papel de La Ribot ha sido fundamental no solo en la renovación de la danza de las últimas tres décadas, sino también en la afirmación de un lugar dentro del arte contemporáneo.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La enorme trascendencia de estas artistas va más allá de sus obras, y alcanza también aquellos contextos que han creado y/o dirigido a lo largo de sus carreras: La Ribot con la fundación y dirección del departamento de enseñanza e investigación sobre las artes en vivo Art/Action de Ginebra –ciudad donde reside– y Monnier con la dirección, entre otros, del Centro Coreográfico Nacional de Montpellier o el Centro Nacional de Danza en Pantin.

La representación de ‘Gustavia’ en La Mutant supone, además, la primera colaboración entre la Regidoria d´Acció Cultural del Ayuntamiento y el Institut Français de España – Antena de València. De este modo, se establece un convenio para fomentar propuestas artísticas en los teatros municipales del TEM y La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

La Ribot y Mathilde Monnier. Imagen cortesía de La Mutant.

Las 1000 cartas inéditas de Mathilde Pomès

Cartas a una mujer. Mathilde Pomès, por Elisa Ruiz
Mesa redonda con Nicolás Bas y German Ramírez sobre ‘La huella de España en Francia (siglos XVIII-XX)’
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 6. Valencia
Jueves 9 de febrero de 2017

Fue la primera mujer en obtener la agregaduría en español hace ya un siglo. Y Vicente Aleixandre denominó a Mathilde Pomès ‘Cónsul General de la Poesía española en Europa’. ¿Exagerado? “Para nada. Yo diría que incluso se queda corto”, explica Elisa Ruiz, catedrática de Paleografía de la Universidad Complutense de Madrid, que vino al Instituto Francés de Valencia para dar a conocer su legado:  las 1000 cartas inéditas que intelectuales, músicos y literatos del 98 y de la generación del 27 escribieron a tan insigne embajadora de nuestra cultura en Francia.

Sorprende la ausencia en tamaño epistolario de quien por entonces era uno de los escritores más sobresalientes: Vicente Blasco Ibáñez. “No sólo no hay ninguna carta suya, sino que ni siquiera en esa panorámica de menciones aparece él”, afirma extrañada Elisa Ruiz que, junto a los historiadores de la Universidad de Valencia Nicolás Bas y Germán Ramírez, habló de la huella hispana en Francia. Huella que dejó, en todo caso, Mathilde Pomès con su intensa labor. “No tiene explicación que no se le mencionara”, insiste Ruiz acerca de la ausencia del autor de Los cuatro jinetes del Apocalipsis.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

“Es el último gran epistolario español que tenemos, cuyo género literario ha muerto”

Dicen que la Generación del 98 nunca le perdonó su éxito. Como tampoco le perdonaron unos y otros su escaso sectarismo político, demasiado conservador en unos casos e igualmente excesivo izquierdista en otros. “Es posible, pero lo cierto es que extraña su ausencia”. Una lástima porque las 1000 cartas que Mathilde Pomès donó poco antes de morir a Elisa Ruiz componen un intenso mapa emocional e histórico de la España sacudida por la guerra. “Es el último gran epistolario español que tenemos, cuyo género literario ha muerto”, destaca la historiadora que ha donado a su vez el epistolario a la Biblioteca Nacional, donde ha estado expuesto hasta hace unas semanas.

“A través de las cartas se puede seguir el proceso creativo y vital de sus autores e incluso la política de aquellos años salpicados por las guerras mundiales y nuestra guerra civil”, señala Ruiz. Azorín, Unamuno, Gómez de la Serna, Jorge Guillén, Aleixandre, Alberti, Azaña, Pedro Salinas y su mujer Margarita Bonmatí, alicantina con la que mantuvo una intensa correspondencia, son algunos de los que integran el crepuscular epistolario. “Ya no hay moralidad en Madrid. España se ha entregado al pillaje, al robo. Es terrible, Matilde”, le escribe Bonmatí el 13 de noviembre de 1936 desde El Altet.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

“Siempre, siempre Goya y el Greco nos persiguen. Nada de progreso, Matilde”, escribe Margarita Bonmatí

En esa misma carta, Bonmatí se explaya: “Siempre, siempre Goya y el Greco nos persiguen. Nada de progreso, Matilde”. Un mes después vuelve a la carga: “La mejor solución sería instalar un gobierno europeo que controlase a todos estos locos, porque yo no veo otra cosa que una locura desencadenada por ambos lados”. Elisa Ruiz dice que la figura de Margarita Bonmatí le enternece: “La amistad entre ambas mujeres es espléndida y Mathilde tiene un sentimiento de protección hacia Margarita, que es una burguesa de educación exquisita pero doméstica”, frente a esa otra mujer “muy moderna para la época”.

Ruiz describe a Pomès con el pelo corto “a lo garçon”, sin sombrero y con un “vestido universitario, sobrio”. El cabello, según la historiadora, venía a ser una réplica contestataria a la frase de Schopenhauer en torno a las mujeres “de melena larga e ideas cortas”. Como apunta en Cartas a una mujer. Mathilde Pomès (1886-1977) el nieto de Bonmatí, Carlos Marichal Salinas, hablamos de “dos mujeres testigos de algunos de los mejores y también de los peores momentos del siglo XX”.

“Hay párrafos sobre la política de España en aquel entonces que, 80 años después, los pones en el periódico y servirían tal cual”, lamenta Ruiz. Las 1000 cartas inéditas que ahora ven la luz describen “no sólo el panorama literario, sino social, político y sociológico de toda una época”. Por eso Elisa Ruiz considera que este epistolario “produce una sensación agridulce y, al tiempo, evidencia la levedad y la grandeza de la condición humana”.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

Elisa Ruiz en el Institut Français de Valencia. Fotografía: Max Randy.

Salva Torres

La trágica odisea de la migración

Migraciones: odiseas contemporáneas, de Pablo Noguera
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 6. Valencia
Hasta el 20 de diciembre de 2016

“Dulce es la tierra cuando aparece ante los ojos de los naúfragos” (Odisea, XXIII, 232, Homero).

Dulce es la costa de Algeciras, o de Chios, o de Lampedusa… dulce es la costa para los que ya no tienen otra opción de supervivencia, dulce es la costa para los que llegan a verla. Como Ulises, se someten a una odisea en busca de un futuro mejor.

Mi proceso no es en este caso denunciar las injusticias o abrir un debate ya instaurado en nuestras sociedades, sino incitarnos a reflexionar y ver desde una nueva perspectiva la odisea trágica de la migración, y situarnos de cara al viaje hacia el desconocido, hacia lo que debe ser una vida mejor, incluso al precio de la vida misma, y franquear fronteras humanas y geográficas como las cartografías y paisajes topológicos de las manchas de pintura o acuarela, largas perspectivas de ensoñación o psico-geografias del viaje, el eterno arquetipo del laberinto que no ayuda a los hombres en su búsqueda de una vida apacible.

Cuadernas, de Pablo Noguera. Imagen cortesía del Institut Français de Valencia.

Cuadernas, de Pablo Noguera. Imagen cortesía del Institut Français de Valencia.

Un elemento se repite, el esqueleto de una barca, restos solitarios, símbolo trágico de la inseguridad del viaje, baos, quilla y roda que componen los cruces de las difíciles elecciones del camino. Caminos de mar y caminos de desierto, los biotopos naturales más duros y menos favorables a la existencia. En frente de sus superficies desesperadamente vacías, oscilamos entre el ensueño y la desesperación.

Desgraciadamente, no nos enfrentamos a un tema muy positivo pero, en señal de esperanza, he querido trabajar con colores y con la ayuda del diorama, apegado a mi propia tradición. Si encontramos un carácter poético en este trabajo, es porque se trata de un viaje inmóvil y de una odisea sin riesgos.

“Desgraciado, acuérdate de tu patria, si es que tu destino es que sobrevivas y llegues a tu alta morada y a la tierra de tu patria” (Odisea, X, Homero).

Épave, de Pablo Noguera. Imagen cortesía del Institut Français de Valencia.

Épave, de Pablo Noguera. Imagen cortesía del Institut Français de Valencia.

Pablo Noguera

Cartel de Mariscal para una Mostra Viva en transición

Presentación del cartel de Mostra Viva, obra de Javier Mariscal
Mostra Viva del Mediterrani 2016
Del 7 al 15 de octubre de 2016

Mostra Viva del Mediterrani 2016 vuelve en octubre con una propuesta más ambiciosa e internacional, pero con el mismo objetivo: hacer de Valencia y el País Valencià un lugar de encuentro y de debate sobre las culturas y los conflictos de este convulso mar Mediterráneo. El equipo de Mostra Viva considera que hoy más que nunca es preciso descubrir otras miradas y tender puentes que acerquen las cosas que compartimos, pero también las que nos hacen diferentes. Y Valencia no puede quedar al margen de este proceso.

En la presentación del cartel, de la sintonía y de las grandes líneas de Mostra Viva del Mediterrani 2016 han asistido, entre otros, Albert Girona, Secretari Autonòmic de Cultura i Esport;  Abel Guarinos, director de CulturArts; Ramón Vilar, regidor d’Hisenda; Manuel Mata, sindic del PSOE a les Corts; Emili Payà, coordinador d’Octubre CCC; Andreu Iranzo director de la Fundació ACM; Gérard Teulìere, director del  Institut Français, y Ángela Nzimbi del Comité Español de Ayuda al Refugiado.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Cartel de Mostra Viva del Mediterrani 2016, obra de Javier Mariscal. Imagen cortesía de la organización.

Javier Mariscal ha diseñado y cedido un cartel que muestra, desde un oscuro primer plano, una ventana abierta a la luz y la esperanza. Con él se cierra el círculo de los artistas que colaboraron con la primera Mostra de Valencia: Artur Heras (Mostra Viva 2013), José Morea (Mostra Viva 2014) y Manuel Boix (Mostra Viva 2015).

Vicent Tamarit, Vicent Garcés, Giovanna Ribes, Maite Ibañez, Vicent Gregori y otros miembros del equipo de Mostra Viva han presentado las novedades de una edición calificada de transición hacia una consolidación que se espera certificar en 2017.

La nómina de entidades que prestan su apoyo se ha ampliado considerablemente. Permanecen las que hicieron posible el proyecto: la Universitat de València, la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo, Octubre Centro de Cultura Contemporánea, la SGAE, la Casa Árabe, el Instituto Europeo del Mediterráneo, el Parlamento Europeo, Dones en Art, la Facultat de BB.AA. de la Universitat Politècnica de València, el Institut Français, cervezas Turia.

Y se añaden otras nuevas como el Ajuntament de València, la Diputació de València, la Secretaria Autonómica de Cultura i Esport, CulturArts, la Agència Valenciana de Turisme, la Autoridad Portuaria, el Comité Español de Ayuda al Refugiado, el Consell Valencià de Cultura. Su apoyo se concreta en ayuda directa y en la cesión de locales. Y por ello los espacios se amplian: el Centre Cultural la Nau albergará cine y música; el IVAM, debates; Octubre CCC, cine y artes visuales; el MuVIM concentrará las actividades para público infantil y familiar, como circo, narración oral, talleres educativos y acciones culturales; el Palau de la Música, los grandes conciertos; el Paseo de la Mostra y la Fábrica de Hielo, fiestas, gastronomía, exposiciones y debates solidarios; San Miguel de los Reyes será la sede del Encuentro de Escritores y Escritoras. Otra novedad es la colaboración de Aragó Cinema donde se programaran sesiones nocturnas.

El director Ettore Scola, homenajeado en Mostra Viva del Mediterrani 2016.

El director Ettore Scola, homenajeado en Mostra Viva del Mediterrani 2016.

La inauguración será el día 7 de octubre en el Palau de la Música y la clausura el sábado 15 en el Teatro Principal. El esquema de ocho áreas temáticas se mantiene con la Mostra de Cine del Mediterrani, que ofrecerá largometrajes, documentales y cortometrajes de la mayoría de los países ribereños, homenajes a Ossama Mohammed y Ettore Scola, especial atención al cine valenciano, kurdo, palestino, saharaui y al cine hecho por mujeres.

La Trobada de Música del Mediterrani, sin olvidar nuestras bandas de música, acercará grupos de las riberas norte, este y sur. El Encontre d’Esriptors/es del Mediterrani gana peso en su nueva sede y unirá la música a las voces de poetas y narradores. La Escena del Mediterrani vuelve a apostar por el circo y la narración oral. Las Arts Visuals de Mediterrani mantiene el fructífero diálogo de alumnos y profesores de Bellas Artes con el mar.

Los Debats del Mediterrani profundizarán en las diversas caras de este mar mítico e infernal. La Gastronomía del Mediterrani indagará en la variedad y calidad de la dieta mediterránea. La Mostra Educativa y las actividades de acción cultural demostrarán que arte y cultura es algo cercano y participativo. Todas estás áreas coincidirán en diez intensos días, pero la perspectiva es que vayan adquiriendo personalidad propia y puedan celebrarse por separado a lo largo del año.

Como actividad pre-Mostra, el miércoles 15 de junio a las 19.00 horas en la Nau, se proyectará Sólo los muertos vuelven a casa, coproducción de Austria-Kurdistan, dirigida en 2015 por Tina Leisch y Ali Can, con presencia de este y del actor y activista kurdo Mem Hassaf.

El 23 de septiembre se presentará la programación completa de Mostra Viva del Mediterrani 2016 y se celebrará una fiesta pre-Mostra en la Fábrica de Hielo, en el Cabanyal, junto al olvidado Paseo de la Mostra.

Foto de equipo de Mostra Viva del Mediterrani 2016, en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Foto de equipo de Mostra Viva del Mediterrani 2016, en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Humor contra fanatismo

Dessins en liberté (Dibujos en libertad)
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 8. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2016

El Roto, Ulises, Ajubel y Kap son los cuatro viñetistas españoles o residentes en España que participan en la exposición itinerante Dessins en liberté (Dibujos en libertad), que conmemora en clave de homenaje a las víctimas de la trágica matanza de los periodistas de Charlie Hebbo hace un año en París.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Producida por el Instituto Francés y el semanario Courrier International, la inauguró el pasado jueves en la sede del Instituto Francés de Valencia el presidente de la Unión de Periodistas, Sergi Pitarch. En total son medio centenar de dibujantes procedentes de 45 nacionalidades distintas que, a través de sus obras, combinando el ingenio, el humor y la ironía levantan una sólida barrera contra el fanatismo y el terror.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Abierta hasta el 17 de febrero, esta muestra incluye una docena de paneles dedicados a una temática específica de plena actualidad relativa a la libertad de expresión: censura, internet, corrupción, derecho de la mujer, racismo, rebeliones, clima, etcétera.

En recuerdo a los acontecimientos de enero de 2015 contra la redacción de Charlie Hebdo, el objetivo de esta muestra es “ensanchar la perspectiva ilustrando la manera en la que la libertad de expresión se ejerce hoy en día en todos los continentes”.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

A partir de la conocida ilustración de los cigarrillos Gitane, Ulises hace un alegato contra el racismo, un tema que tratan también el canadiense Bado (El racismo es el otro), el argentino Langer o Glez de Burkina Faso y el mexicano Boligan. No es casualidad que en el panel dedicado a poner en solfa la corrupción aparezcan otros dos españoles: El Roto con una de sus imágenes que valen por millones de palabras y Kap con una viñeta de corte clásico que representa a un grupo de trajeados con los bolsillos rebosantes de billetes ante una caja fuerte vacía llena de telarañas: No sabemos lo que ha pasado…¡pero hace unos años la caja estaba llena!

El cubano Ajubel que residió varios años en Valencia, donde fue editado por el sello MediaVaca, opta por una imagen siniestra de un hombre barbado con y sin cabeza: Je pense…donc je ne suis plus!

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Haddad. Instituto Francés de Valencia.

Ilustración de Haddad. Institut Français de Valencia.

Bel Carrasco

Vuk Jevremovic, Luna de Valencia de Animación

Vuk Jevremovic, Premio Luna de Valencia Especial de Animación
30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio de 2015

El gran cineasta yugoslavo Vuk Jevremovic recibirá el Premio Luna de Valencia Especial de Animación en la 30ª Edición del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts. El animador ha sido retratado por Susana García Rams, docente del Departamento de Dibujo de la Universidad Politécnica de Valencia y experta en la obra de Jevremovic, como “arqueólogo de experiencias y alquimista del arte”.

La animación es una de las disciplinas cinematográficas mejor acogidas por el público del Festival. Ya se ha entregado el Premio Luna de Valencia a maestros destacados en este área como Alexander Petrov, Piotr Dumala, Caroline Leaf o Jonathan Hodgson. Además, la animación polaca más actual también tendrá de nuevo su espacio con el ciclo O!pla Across the Borders 2014, que se proyectará en el Instituto Francés, el IVAM y la Filmoteca.

Imagen de Vuk Jevremovic cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Vuk Jevremovic cortesía de Cinema Jove.

Vuk Jevremovic nació en 1959 en Frankfurt, Main, (Alemania), pero pasó su infancia en la antigua Yugoslavia. Dedicado a la pintura y el dibujo, llegó a ser considerado uno de los artistas jóvenes más prometedores de su país. Su incursión en el mundo de la animación se produjo de manera casual al asistir a un curso del reconocido animador Nedeljko Dragic, de Zagreb.

A partir de ese momento, se enamoró de las imágenes en movimiento y comenzó su prolífica y laureada carrera. Con su primer film, ‘El viento se calma’ (1996), obtuvo el reconocimiento internacional llegando a ganar dos Grandes Premios y 17 galardones. ‘Pantera’ (1998), su siguiente cortometraje, fue finalista a los Oscar.

Fotograma de una de las obras de Vuk Jevremovic. Cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de una de las obras de Vuk Jevremovic. Cortesía de Cinema Jove.

Susana García Rams define su trabajo como “una obra expresionista llena de hábiles y potentes signos de grafismo colorista, o de dinámicos trazos de carbón. Así es como nos habla de sus sensaciones y sentimientos, volcando al lienzo de la pantalla una frenética carrera de movimiento, colorido y luz”. Sus filmes animados se llenan de imágenes que apelan a lo sensorial y a lo emocional, cargadas de significado y metáforas tras un proceso de creación en el que plasma lo que está oculto en el inconsciente.

El arte de Jevremovic evoca las pinturas negras de Goya y sus grabados satíricos, el arte ritual, el romanticismo, el expresionismo y el simbolismo pictórico. Un arte “sanador” que recorre el camino de entrar en lo más oscuro del ser para sacarlo. Un chamán o exorcista del Yo. Cinema Jove proyectará una retrospectiva con 10 de los cortometrajes más destacados de este grande de la animación.

Obra de Vuk Jevremovic cortesía de Cinema Jove.

Obra de Vuk Jevremovic cortesía de Cinema Jove.

La animación polaca vuelve a Cinema Jove

Además del ciclo de Jevremovic, el Festival vuelve a dedicar una Sección especial al cine de animación polaca, uno de los grandes tesoros de la cultura europea, con O!pla Across the Borders 2014. En la actualidad, gracias a una nueva generación de autores de talento, junto a reconocidos maestros, sigue siendo uno de los principales dominios artísticos en Polonia. O!pla Across the Borders 2014 es un excepcional programa de cortometrajes que incluye las obras premiadas en el Festival de animación O!pla, un proyecto cultural totalmente independiente cuya segunda edición tuvo lugar en 44 ciudades polacas desde el 21 de Marzo hasta el 8 de Junio.

Jevremovic. Cortesía de Cinema Jove.

Imagen de Vuk Jevremovic cortesía de Cinema Jove.

La África de Sissako en Filmoteca

Ciclo de Abderrahmane Sissako
Filmoteca de CulturArts IVAC
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Proyección de ‘Timbuktu’, miércoles 1 de abril, a las 20.00h

La Filmoteca de CulturArts IVAC acoge un ciclo sobre el cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, que arranca con la proyección este miércoles 1 de abril, en la sala Berlanga, de ‘Timbuktu’ (2014), con la que estuvo nominado al Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en la pasada edición de los premios de la Academia.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

El cineasta mauritano Abderrahmane Sissako, a quien la Filmoteca dedica un ciclo. Imagen cortesía de CulturArts IVAC.

La Filmoteca, en colaboración con el Festival del Cine Africano de Córdoba, repasa la filmografía de Abderrahmane Sissako, uno de los cineastas que mejor han sabido mostrar la realidad de África y sus conflictos étnicos, religiosos, políticos y culturales. El ciclo arranca con ‘Timbuktu’, su último largometraje, en el que relata la ocupación de una ciudad maliense por parte de los yihadistas. Una película necesaria y cargada de humanidad que arrasó en los premios Cesar franceses, además de su  nominación al Oscar.

Con este ciclo, La Filmoteca de CulturArts IVAC participa como una de las entidades colaboradoras del proyecto ‘Los Rostros de la francofonía’, con el que el Instituto Francés de Valencia se une a la celebración de la francofonía, que tiene lugar en países de todo el mundo cada mes de marzo.

Abderrahmane Sissako nace en 1961 en Kiffa (Mauritania) y pasa su infancia en Mali. A partir de 1983, estudia en Moscú en la VGIK, la célebre escuela de cine estatal rusa, donde realiza sus dos primeros cortometrajes, ‘Le Jeu y Octobre’, que se presenta en la sección Un certain regard del Festival de Cannes de 1993. En 1995 realiza por encargo ‘Le Chameau et les bâtons flottants’, basado en las fábulas de La Fontaine, seguido de ‘Sabriya’, corto inscrito en la serie Africa Dreamings que narra la historia de dos hombres en un café perdido en un universo de arena.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Cartel de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

En 1998, en el marco de la colección ’2000 vu par?’, filma ‘La Vie sur Terre’, híbrido de documental y ficción en el que él mismo interpreta a un cineasta que vive en Francia y que, en vísperas del año 2000, viaja hasta Sokolo, el pueblo maliense donde vive su padre. Un agridulce “regreso a los orígenes” en sintonía con los textos del poeta Aimé Césaire que Sissako introduce en la película.

En 2002, dirige en Mauritania ‘Heremakono’, que aborda el exilio y las relaciones entre África y Occidente. Seleccionada en numerosos festivales internacionales, la película obtuvo el premio de la crítica internacional en Cannes, el Gran Premio del Festival Panafricano de Cine y Televisión de Ouagadougou y el Gran Premio de la Bienal de los cines árabes de París.

En 2006, Sissako rueda en su casa paterna de Mali Bamako, en la que pone en escena un proceso de las instituciones internacionales frente a las injusticias que sufre África. Seleccionada fuera de competición en el Festival de Cannes de 2006, obtuvo el Gran Premio del Público en los Rencontres Paris Cinéma. Todas estas películas forman parte del ciclo que ahora inicia la Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Fotograma de la película Timbuktu, de Abderrahmane Sissako. Imagen cortesía de Filmoteca de CulturArts IVAC.

Echo et accords, de Michel Desfeux

Michel Desfeux, Echo et accords
Institut Français de Valencia
Moro Zeit, 6, Valencia

Michel Desfeux nace en 1947 en Normandia, Francia. Estudia en la Escuela de Bellas Artes de La Universidad de Rennes. Profesor de Artes Plásticas, vive y trabaja en Madrid desde hace veinte años. Acercarnos a la obra de Desfeux nos plantea, a primera vista, un desafío, determinado por el soporte físico, la forma tubular, escultórica, en la que desarrolla, sin embargo, un trabajo eminentemente pictórico. La verticalidad y la circularidad, casi insular, de cada creación, desvelan percepciones muy arraigadas en el ser humano, reminiscencias que nos llevan al tótem, espejo metamorfoseado del hombre.

De esta manera, mirar una de estas obras puede ser una forma de mirarnos y mirar a los otros, bajo los ropajes inventados por el pintor. La posibilidad, añadida de transitar entre las obras crea también el simulacro del bosque o de la ciudad, que convierte cada pieza del conjunto expuesto en un árbol o en un ser, en cada espacio abierto puede aventurarse un sendero o una calle. Pero Desfeux no encontró en esta forma una simbología humana, ni escultórica, halló sencillamente un espacio distinto que le impulsó una forma de trabajo, una exploración solitaria y minuciosa, hasta llegar a su propio lenguaje. La experiencia de la pintura apropiándose de su soporte, indagándolo, más allá de él mismo. El tubo se transforma, asume cortes, superposiciones, integra nuevas materias: cuerdas, cintas, maderas.

Michel Desfeux, en en Instituto Francés de Valencia. imagen cortesía del autor.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

En esta búsqueda de la belleza y del equilibrio, el pintor ensaya las diferentes emociones de la vida depurándolas, logra expresar visualmente una melodía, dar forma a un ritmo que se construye sobre el tubo como sobre una escala musical. La idea de la escala y de la escalera es muy propia de esta pintura que se concibe en ascenso. Con Matisse comparte esa “joie de vivre” que fundamenta el desarrollo imaginativo, esa danza interna, ese dinamismo que, en Desfeux, es propiciado por la circularidad y que expresa en esas pinceladas ligeras, en ese sentido ascendente de su construcción pictórica, en los tonos pasteles que se transparentan, o en el juego armónico de variantes y repeticiones.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

Michel Desfeux en Instituto Francés de Valencia. Imagen cortesía del artista.

Una pintura que, como ‘Alicia en el país de las maravillas’, nos invita a explorar los territorios de un mundo entendido como un encantamiento.

Sylvia Miranda

La digigrafía íntima de Coanto

Caleidoscopio, de Coanto
Institut Français de València
C /  Moro Zeit, 6. Valencia
Hasta el 31 de enero de 2015

El Institut Français de Valencia brinda a su público la oportunidad de descubrir una nueva disciplina artística, la digigrafía, de la mano del pintor y dibujante Coanto, alias Claude Boussier. Certificada y promocionada por el grupo Seiko Epson hace una década, esta técnica permite producir o reproducir de forma digital una obra de arte en serie limitada. Una pequeña revolución y nuevas expectativas para los artistas y las galerías de arte.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Con Coanto, también se tendrá el placer de descubrir, desde un punto de vista único y totalmente nuevo, uno de los barrios más emblemáticos de Valencia: el Cabanyal. En efecto, Boussier utiliza desde hace años sus cuadernos y sus lápices por las calles de los ‘Poblats Maritims’, teatro favorito de sus peregrinaciones de artista, intentando siempre “restituir su intimidad”.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

Obra de Coanto en la exposición Caleidoscopio. Imagen cortesía de Institut Français de Valencia.

“La política de Wert es de las más nefastas”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres