Pinazo por partida doble

Pinazo. La historia y el retrato. De la gran tradición al modernismo
Centre Cultural Bancaixa
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Museo de Bellas Artes de Valencia
C / San Pío V, 9. Valencia
Hasta el 8 de enero de 2016

El Museo de Bellas Artes y la Fundación Bancaja, muy oportunamente, han sumado fuerzas para presentar por partida doble la obra de Pinazo, que es como debería presentarse siempre. Porque Pinazo, tal y como demostraron los comisarios de ambas exposiciones, José Ignacio Casar Pinazo y Javier Pérez Rojas, tiene al menos una doble lectura. No sólo la que figura en el título del conjunto expositivo, que va de la historia al retrato y de la tradición al modernismo, sino en lo que concierne al contenido mismo de su trabajo, entreverado de claridades y sombras, de pulcritud y tenebrismo.

El propio Pérez Rojas aludió a Ramón Gómez de la Serna para decir que son “dos y una misma”, parafraseando una de sus famosas greguerías, las exposiciones presentadas al unísono en Bancaja y Bellas Artes. Y, por seguir el ejemplo, cabría citar esta otra para ahondar en Pinazo: “Lo más humano que tiene la calle es el recodo”. Y es que la obra del artista de Godella está llena de esos recodos, de esa manera de ir en una dirección para enseguida encontrarle las vueltas a la pintura. Por eso “del Pinazo bohemio” se va “al más oficial reclamado por las instituciones” (Rojas) sin que se pierda un ápice de su audacia.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

En el Museo de Bellas Artes se da cuenta del Pinazo “más introvertido”, mientras Bancaja acoge ese otro “más transversal”, según explicó Casar Pinazo, reflejado en sus retratos a personajes de la sociedad de la época. Retratos a cuya profundidad se refirió Pérez Rojas al decir que iban “del naturalismo al expresionismo”, algo que no hacía “ningún pintor de entonces”, remachó el comisario. Las 131 obras, repartidas entre ambos espacios, muestran esa doblez, de la que el cuadro ‘Últimos momentos del rey don Jaime el Conquistador….’ no es más que uno de sus ejemplos.

Esta obra, cedida por el Museo del Prado bajo rigurosas condiciones de traslado y montaje y nunca antes vista en Valencia, tiene su doble literal en esa otra realizada para la Diputación, ambas expuestas en paredes enfrentadas. ‘La Caridad (Santa Mónica)’, igualmente inédita, también se duplica e incluso triplica mediante sendos estudios de su composición. Y las cuatro estaciones, serie de retratos de la familia Jaumandreu, juegan también con las dobleces que fue señalando Pérez Rojas referidas a la primavera y el verano, el otoño y el invierno: “Primavera en tanto encarnación de la belleza floreciente junto al verano voluptuoso, y del otoño como tiempo de negocio al invierno más estéril e improductivo”, con sus respectivos personajes encarnando esas diferencias.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Las 131 obras expuestas, provenientes de diferentes instituciones como el Museo del Prado, el IVAM, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) o la propia Casa Museo Pinazo, entre otros, muestran la dificultad de encajar a Pinazo en un género e incluso de caracterizar un género como el retrato, que en su caso se desdobla entre la pose oficial y el gesto naturalista, entre lo obvio y lo obtuso. Pérez Rojas, que habló del retrato como un “ejercicio complejo”, destacó el premio que por uno de ellos recibió Pinazo, siendo la primera vez que alguien lo obtenía en el marco de una exposición nacional.

El propio Ignacio Pinazo, en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes, subrayó la importancia del retrato desde el Renacimiento, poniendo como ejemplo los de Velázquez o El Greco, a los que se sumaría Goya, como apuntaron los comisarios. Retratos repletos de claroscuros, incluso allí donde parece dominar el encanto infantil. Inquietantes la mayoría de ellos. Como inquietante es el grito desgarrado que lanzó en ese discurso Pinazo: “Faltan maestros y sobran profesores”. De nuevo su modernidad, ahora que las clases magistrales y el tradicional maestro empiezan a ser reemplazados por Internet. Su pintura histórica “proponiendo relatos que conectan con el presente tanto desde puntos de vista simbólicos como plásticos”, concluyen los comisarios.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Pinazo. Un siglo de modernidad a través de la moda

Pinazo. Un segle de modernitat a través de la moda
Sala d’Exposicions Municipal del Casino Liberal
C/ Muntanya 24, Algemesí (Valencia)
Hasta el 30 de octubre de 2016

El espacio expositivo del mítico Casino Liberal de Algemesí, se suma al homenaje que Valencia rinde este otoño al pintor Ignacio Pinazo por el centenario del fallecimiento del artista valenciano. La fascinante muestra que forma parte del programa de exposiciones del Centenario Pinazo muestra un interesante diálogo entre las obras de Pinazo y creaciones de jóvenes diseñadores que lo reivindican como maestro de la modernidad.

Coincidiendo con las fiestas de la Mare de Déu, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, las obras de Pinazo conviven con esa explosión de color, sonidos, movimiento y luz, signos de identidad valenciana. Pero además en la exposición, comisariada por Àlex Villar y Mar Moya, las obras originales de Ignacio Pinazo dialogan con diseños de jóvenes creadores de la EASD, que se han inspirado en su fuerza cromática y pincelada viva para elaborar sus vestidos y calzados.

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Diseño de Raquel Llobell. Fotografía de Miguel Zaragozá.

La muestra, que fue inaugurada por la alcaldesa Marta Trenzano, el concejal de Cultura, Pere Blanco y Jose Ignacio Casar Pinazo, director de la Casa Museo Pinazo y del Museo de Bellas Artes de Valencia; es un recorrido por la vida y obra de Pinazo a través de 25 óleos y 14 dibujos, en los que se ratifica la figura de Pinazo como maestro de la pintura exquisita y vibrante, que supo capturar la vida en simples gestos y vibrantes toques de color. Con inacabados trazos, representa esa Valencia de finales del XIX que hacía de lo cotidiano una auténtica fiesta de color y sonidos ya sea a la salida de una iglesia, en las fiestas del Corpus o en el Carnaval del paseo de la Alameda. Pinazo transmitió a la escuela valenciana el valor de la gestualidad y la materiasiendo impresionista sin serlo, y en la soledad del genio en su estudio de Godella, llegó a actitudes plenamente abstractas, como demuestran los estudios del catedrático Pérez Rojas.

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Diseño inspirado en la obra de Pinazo. Fotografía de Miguel Zaragozá.

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Diseño de Pedro Micó. Fotografía de Miguel Zaragozá.

Todo ese legado es hoy la base de una exposición que enlaza tradición y modernidad articulada a partir de míticas obras como Cazando mariposasLos Mayos, Jugando a las cartas, Ignacito pintando o Después de misa, cedidas por la Casa Museo Pinazo de Godella, y que han inspirado una decena de vestidos realizados por alumnos de la EASD. En ellas se rinde tributo al maestro y ayudan en el discurso de la exposición a revisar su trayectoria, sus temas, etapas, formas y sobre todo su concepto del arte, que busca la belleza en la naturaleza y los elementos de una vida sencilla. Estos vestidos realizados sobre arpillera fueron presentados en un desfile en el IVAM y hoy forman parte de esta fascinante muestra en la que colabora la agencia FashionartMgmt, el fotógrafo Miguel Zaragozá y Bodegas Murviedro.

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Ignacito pintando, una de las obras de Ignacio Pinazo en la que se inspira los diseños textiles de la muestra expositiva.

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Muchacha boceto, Cupido encendiendo un cigarro, obra de Ignacio Pinazo cedida por la Casa Museo Pinazo Godella para la exposición.

En palabras del concejal de Cultura “es para nosotros un honor formar parte del centenario Pinazo y además con un proyecto original que surge de nuestro Departamento de Cultura y que une cultura, creatividad y tradición, a través de una figura clave que abrió las puertas del siglo XX a toda una generación de pintores y hoy sigue siendo emblema de la creación.”

Como señala Trenzano “este es el granito de arena de Algemesí para rendir cuentas con la historia y reivindicar la figura de Ignacio Pinazo, sumándonos al elenco de muestras que inauguran esta temporada del Centeario Pinazo en el IVAM, el MUVIM, el Museo de Bellas Artes de Valencia y la Fundación Bancaja.”

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Imagen de la exposición, un diálogo entre las obras de Pinazo y jóvenes diseñadores.

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Visitantes contemplando una de las obras pictóricas de Ignacio Pinazo en la muestra «Pinazo, un siglo de modernidad»

El IVAM redescubre a Pinazo

Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas
Sala Pinazo
IVAM
C / Guillem de Castro, 116. Valencia
Hasta el 17 de septiembre de 2017

“Pinazo, tal vez sin proponérselo, y quizá sin saberlo, ha sido en España un pintor francamente revolucionario”, apunta Rafael Doménech en una de las citas de la exposición Ignacio Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas. El IVAM se hace cargo por primera vez de ese carácter revolucionario del pintor, con motivo del centenario de su muerte, en el denominado Año Pinazo. Y lo hace transformando a su vez la Sala de la Muralla en Sala Pinazo, para albergar esa modernidad del artista de Godella hasta ahora inexplorada.

“Ha sido un desafío, porque destacar esa vertiente moderna de Pinazo era justificar su presencia en el IVAM”, explicó Javier Pérez Rojas, comisario de la muestra que reúne 150 obras. Piezas de Pinazo en “diálogo y posibles correspondencias” con las de otros autores contemporáneos que en su mayoría nunca conocieron la obra del pintor valenciano. De ahí las Afinidades electivas a las que se refiere el título, tomado prestado de una novela romántica de Goethe, como justo subrayado de las sorprendentes ligazones entre Pinazo y artistas como Picasso, Goya, Barceló, Saura, Gargallo, Valdés, Gaya o Julio González, por citar algunos cercanos.

Pinazo y las vanguardias. Imagen cortesía del IVAM.

Pinazo y las vanguardias. Imagen cortesía del IVAM.

“Un Pinazo inédito e insólito, que en parte se intuía, pero que hasta ahora no se había destacado ni visualizado desde que el IVAM abrió sus puertas hace 27 años”, destacan desde el museo como prueba “del antes y el después” que supone esta exposición a juicio de José Miguel Cortés, director del IVAM. Sorprende sin duda que así sea, porque no ha sido necesario estirar demasiado esa correspondencia de Pinazo con las vanguardias. Sus cuadros inacabados, el grado de abstracción de su vocación realista, los retratos infantiles tímidamente morbosos, sus paisajes turbios e incluso sus arriesgados e inquietantes desnudos, desbordan los límites de cualquier género al que se le adscriba.

Si lo que se pretendía era “romper con prejuicios y visiones restringidas sobre el artista valenciano”, Ignacio Pinazo y las vanguardias lo consigue a poco que la mirada se vaya deteniendo por el largo recorrido expositivo. “Pinazo es un hombre muy poliédrico”, resaltó Pérez Rojas. Tan poliédrico como escasamente académico. “Nunca lo fue”. En todo caso, “naturalista, pero muy innovador y reflexivo”, añadió el comisario, para concluir que la muestra no tenía “nada que ver con las exposiciones que se han hecho hasta la fecha de Pinazo”.

Vista de la exposición 'Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas' en el IVAM.

Vista de la exposición ‘Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas’ en el IVAM.

Sin moldes que puedan servir para encajar de una vez por todas su obra, se advierten rasgos próximos a Goya en algunos retratos, también el carácter matérico de Barceló le resulta afín, así como el grado de abstracción de Jacinta Gil Roncalés resuena en algunas de sus piezas. Pérez Rojas destacó atinadamente su “mirada fotográfica”, fruto del “encuadre” y de la “exploración de los detalles”, que pudiera hacerse extensivo al cine con solo prolongar un poco más el punto de vista narrativo que adopta la exposición.

Las afinidades se extienden hasta artistas como John Cage, Kurt Schwitters, Pierre Soulages, Horacio Coppola, Jean Dubuffet o Herbert List, como prueba del carácter poliédrico de un Pinazo “gran explorador de lo moderno en Valencia”, subrayó el comisario. Por si cabía alguna duda de la apuesta con la que arranca el nuevo curso en el IVAM, Cortés apostilló: “Creemos en la obra de Pinazo y en su modernidad”. A falta del dinero que permita avanzar en la Cátedra Ignacio Pinazo creada junto a la Universitat de València (“nos vamos de un susto económico a otro”, Cortés dixit), el IVAM redescubre a Pinazo ofreciéndole los 1.000 m2 de su Sala de la Muralla.

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Vista de la exposición 'Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas'. Imagen cortesía del IVAM.

Vista de la exposición ‘Pinazo y las vanguardias. Afinidades electivas’. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

Segrelles y Pinazo en la gran pantalla

Segrelles Il.lustrador universal
Pinazo. De la ignorància en l’art
Ignacio Estrela y Laura Grande

José Segrelles (1885-1969) no es el único artista valenciano que ha triunfado en Nueva York, pero sí uno de los que ha dejado una huella más profunda y perdurable al otro lado del Atlántico. Todavía hoy, casi un siglo después de su estancia en la Gran manzana, donde permaneció durante cuatro años a partir de 1928, creadores americanos de la talla de Guillermo del Toro reconocen el influjo del pintor de Albaida.

La huella americana de Segrelles es uno de los aspectos que trata Segrelles. Il·lustrador universal, un largometraje documental en fase de producción. Ignacio Estrela y Laura  Grande llevan un año dedicado a este proyecto que inicia este otoño su fase final. Con 80 minutos de duración la versión original será en valenciano y habrá una en castellano y otra en inglés.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Miss Cummings, la modelo americana de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

La Casa Museo de Segrelles en Albaida ha sido el escenario de gran parte de las filmaciones ya realizadas en las que han sido entrevistados las máximas autoridades en el ilustrador: Bernardo Montagud, Susana Vilaplana y Mireia Ferrer autora del estudio,  ‘Segrelles. Un pintor valenciano en Nueva York. 1929-1932’.  “En la Casa Museo existe una gran cantidad de material sobre Segrelles que era muy meticuloso y lo guardaba todo”, dice Estrela. “Eso es una ventaja pero también un inconveniente pues nos ha obligado a una rigurosa selección”.

Los autores  firmaron un contrato de colaboración con este centro cultural para registrar la correspondencia del artista, que guardaba tanto las cartas recibidas como una copia de todas las que mandaba. Una amplia correspondencia con  familiares, colegas y personalidades diversas. También se refleja su rico archivo fotográfico, recortes de prensa, sus trabajos inéditos o inacabados y los esbozos y apuntes que hacía antes de emprender una obra.

En los últimos años  grandes artistas del mundo del cine de Hollywood, sobre todo dentro del género fantástico como Guillermo del Toro, se han interesado por el arte de Segrelles y se declaran  influenciados por él, sus fans y coleccionistas. “Nuestro trabajo permitirá conocer qué obras hechas por el ilustrador de Albaida en la primera mitad del siglo XX han influido en películas actuales de fama mundial como El laberinto del Fauno».

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

Dante, ilustración de José Segrelles. Imagen cortesía de Ignacio Estrela.

En la próxima fase el equipo se desplazará a California (Estados Unidos) para entrevistar a William Stout, Guillermo del Toro y John Howe, “aunque probablemente entrevistemos también a algún otro artista americano que sea coleccionista o esté influenciado por Segrelles”, apunta Estrela. “Estamos intentando cuadrar las agendas para hacer solamente un viaje en el mes de octubre, aunque dependemos de la disponibilidad de los entrevistados por lo que se podría retrasar hasta diciembre. Todos han mostrado alegría al saber de la producción de una obra audiovisual sobre Segrelles y creen que interesará en EEUU. Otros artistas del mundo del cómic americano también están muy ilusionados con el proyecto,  deseosos de conocer más ilustraciones de Segrelles. He alucinado de ver el respeto y admiración que tienen muchos de ellos con los que he contactado por Facebook”.

El presupuesto del documental es 180.000 euros y en las próximas semanas se concretarán las ayudas solicitadas al Ministerio de Cultura, CulturArts y la Radiotelevisión Valenciana. “El año pasado CulturArts prefirió subvencionar un documental sobre Sara Baras, una bailarina de Cádiz antes que mi proyecto de Segrelles”, se lamenta Estrela. “Así nos va a los valencianos, mientras no conozcamos y valoremos a nuestros artistas estamos perdidos. Es una pena y una vergüenza que nadie antes se haya interesado en hacer una obra audiovisual de este gran artista”.

Imagen de 'Pinazo. De la ignorància en l'art'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Pinazo. De la ignorància en l’art’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Estrela y Grande están produciendo también, junto a la productora madrileña Morena Films, un largometraje documental sobre el pintor Ignacio Pinazo. “El productor madrileño, Álvaro Longoria, ganador de un Goya, quiso coproducir conmigo este proyecto porque es tataranieto del pintor”, cuenta Estrela. Se llamará Pinazo. De la ignorància en l’art en referencia a su discurso de ingreso en la Real Academia y servirá para conmemorar el Año Pinazo declarado por la Generalitat en el centenario de su muerte, en 2016. “Es una gran responsabilidad para mí intentar que en estos largometrajes queden bien reflejadas sus vidas y sus obras. Espero que tanto CulturArts como la nueva televisión autonómica valenciana se interesen y apoyen los proyectos de Segrelles y Pinazo”.

Anteriormente, Estrela y Grande realizaron un documental  sobre el pintor José de Ribera, El Españoleto: El jove Ribera. “Tampoco se había hecho nada sobre él y hasta que no estuvo totalmente rodado no recibí ninguna ayuda ni interés por parte de las instituciones valencianas”, comenta Estrela. “Si fueran artistas catalanes ya les habrían dedicado varios proyectos allí. Diez productoras catalanas han querido coproducir conmigo el proyecto de Segrelles ya que vivió 20 años en Barcelona y muchos creen que era de allí. Al final si la cultura valenciana no apoya el proyecto tendré que vendérselo a los catalanes”, concluye Ignacio Estrela.

Imagen de 'Segrelles. Il.lustrador universal'. Cortesía de Ignacio Estrela.

Imagen de ‘Segrelles. Il.lustrador universal’. Cortesía de Ignacio Estrela.

Bel Carrasco

La marca Pinazo

Any Pinazo
Marca diseñada por Estudio Menta
Celebración del centenario de la muerte de Ignacio Pinazo

El Any Pinazo, la celebración del centenario de la muerte del pintor valenciano Ignacio Pinazo, ya ha iniciado su recorrido expositivo con la muestra ‘Del ocaso de los grandes maestros a la juventud artística. Valencia 1912-1927’, en el MuVIM desde el 14 de julio al 17 de octubre. La efemérides, diseminada por toda Valencia y su provincia, se alargará durante todo 2016 y mediados de 2017 con cerca de una docena de iniciativas artísticas con el objetivo de revalorizar la importancia decisiva de Pinazo en la pintura española.

La marca diseñada para la ocasión ha sido obra de Estudio Menta, encargados de aunar el legado histórico que hereda la imagen del pintor con la contemporaneidad tanto de su obra como del planteamiento del Any. “Un proyecto cultural como el diseño de la imagen, pero con un trasfondo institucional y conmemorativo, requería de un equilibrio gráfico entre lo artístico y un lado más sobrio, que transmitiese los valores de modernidad que el Any Pinazo promovía”, valoran desde Menta. El resultado garantiza la contemporaneidad de la efemérides y supone una solución moderna combinada como una capa más para resolver cartelería y otras aplicaciones.

Any Pinazo, marca diseñada por Estudio Menta. Imagen cortesía de la organización.

Any Pinazo, marca diseñada por Estudio Menta. Imagen cortesía de la organización.

El reto de vincular la complejidad pictórica y su espíritu pionero y traerlo hasta la actualidad, llevó a hacer hincapié en su virtud como conector de disciplinas y tiempos. “La primera reflexión a la hora de crear la marca -en versión de los diseñadores de Menta- es que era un error hacer de la misma un simulacro, como ocurre con la firma de Picasso por ejemplo, ya que con Pinazo no existe un arquetipo de obra que sirviese de referente».

«Su trayectoria -continúa diciendo- es más un discurrir, un puente entre tradición y modernidad, un vínculo que abrió las puertas de un nuevo tiempo. Así pues, haciendo una lectura de este símil del puente y de su obra desde nuestra contemporaneidad, llegamos a ese símbolo de la línea oblicua que une puntos: tradición y modernidad”.

Esa conexión está presente también en la solución tipográfica, combinando el uso de una fuente tradicional de carácter moderno (Rasmus) con una moderna de gesto manuscrito (Mériva). La imagen tendrá presencia en infinidad de formatos, desde el cartel oficial del Any Pinazo hasta sus aplicaciones en el espacio público, así como en su página web: www.anypinazo.com, obra de Nociones Unidas para reflejar la complejidad y riqueza de uno de los mejores artistas valencianos de todos los tiempos.

Any Pinazo, por Estudio Menta.

Any Pinazo, por Estudio Menta.

Sobre el escaso coleccionismo y otros silencios

A propósito de Evolución
Centro del Carmen de Valencia

‘Evolución’ es el título de la muestra que recientemente se clausuró en una de las salas de exposiciones del Centro del Carmen de Valencia. Esta importante selección de obras de la colección Aena consta de artistas españoles, portugueses e iberoamericanos, representativos del intervalo de tiempo que transcurrió entre el informalismo y el grupo El Paso, junto a lenguajes y creaciones más recientes de las artes plásticas.

Admirable el mérito de esta exposición de Aena que recorre el país para mostrar las más de 1700 obras de arte contemporáneo que integran este valioso conjunto artístico y, repito, admirable y valiente, cuando el coleccionismo contemporáneo sigue siendo escaso y, sobre todo, silencioso en España. La carencia de estudio y atención hacia estas colecciones nada tienen que ver con los estudios realizados hacia grandes colecciones formadas por la nobleza, la iglesia y las casas reales de siglos anteriores, pero las modas cambian, hay nuevos perfiles de coleccionistas, y los lugares geográficos que acogen estas colecciones son cada vez más exóticos y lejanos.

Sin ir más lejos, en pleno siglo XX y XXI importantes coleccionistas están surgiendo por Oriente Medio como es el caso de la casa Real de Catar, que aspira a situar su colección de arte entre las mejores del mundo, algo nada extraño cuando este pequeño Emirato disfruta de la mayor renta per cápita del planeta.

De todas formas, en los siglos XIX y XX el poder económico de las clases altas para algunos, coleccionistas-mecenas para otros, son impulsados a coleccionar junto a nuevos coleccionistas como la clase media o los ricos industriales. La colección Lladró es un claro ejemplo de nuevos ricos que han apostado por el arte, centrando sus adquisiciones mayoritariamente en pintura valenciana como Ignacio Pinazo, Juan Ribalta o Joaquín Sorolla entre otros,  junto a artistas significativos del arte español.

Pero los coleccionistas en su mayoría buscan y necesitan de la cooperación con instituciones que persigan fines culturales para asegurar la viabilidad y sostenibilidad de sus colecciones, como la de Patricia Phelps de Cisneros, una importante colección que mantiene fructíferas relaciones con el museo Reina Sofía en Madrid e instituciones como el Moma de Nueva York y parte del territorio de América del Norte y del Sur.

Vista general de la exposición Evolución en el Centro del Carmen.

Vista general de la exposición ‘Evolución’, de la colección Aena, en el Centro del Carmen.

La importante ex galerista Soledad Lorenzo tras cerrar las puertas de su espacio madrileño de la calle Orfila en 2012, nos recuerda la mala salud que el mundo de las galerías de arte está sufriendo por una crisis que ha golpeado fuertemente al mundo del arte y con ello las ya deterioradas ganas de coleccionar.

Estos galeristas con muchos años de trabajo y lucha a sus espaldas, poseen importantes colecciones que escasamente, y muy de vez en cuando, podemos conocerlas gracias a las instituciones de turno que las reciben ante la ocasión de exponer obras de artistas más desconocidos dentro de las listas de los museos, pero más conocidos y habituales en las programaciones expositivas de las galerías de arte. Por ello se agradece la valiosa labor de los museos públicos ofreciendo sus sedes, tras una donación, compra o convenio de colaboración, como respaldo a la actividad privada y como recientemente ha ocurrido con las exposiciones de las colecciones de arte contemporáneo de Soledad Lorenzo y Helga de Alvear.

Cada coleccionista merece un estudio diferenciado, y en cada caso podrían establecerse factores humanos, económicos, y sociales que aplicasen la trayectoria y composición actual de su colección.

Como es el caso de la familia Yera. El tesón y la voluntad de sus miembros ha servido para contribuir al conocimiento de la obra y pensamiento de estos y muchos más artistas como José Guerrero, José María Yturralde, Darío Villalba, Luis Feito, Equipo Crónica, Antonio Saura, Manuel Millares o Juan Genovés, dejando patente las corrientes pictóricas de mitad del siglo XX, como reflejo y valioso testimonio de una época española dentro del panorama artístico internacional, una labor que fue distinguida con el Premio Arco al Coleccionismo privado en el año 2012.

Con una personalidad más vocacional, Hans Rudolf Gerstenmaier de nacionalidad alemana decía que: «todos en nuestra niñez hemos empezado a coleccionar con sellos o cajas de cerillas o cualquier otra cosa», pero el contacto permanente con la historia y la cultura que vivió en España desde joven, fueron la causa y el motivo suficiente para reunir en treinta años más de doscientas pinturas europeas de diversas escuelas y procedencias, donde destaca principalmente la pintura Flamenca del siglo XV al XVII.

Imagen de la exposición de la Colección Aena en el Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Evolución’, de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

Las pinturas religiosas, los retratos, los bodegones, los temas mitológicos o las naturalezas muertas se mezclan en esta colección a través de artistas como Anton Van Dyck, Pedro Pablo Rubens, Alexander Adriaenssen, Jan Brueghel De Velours, Juan Van Der Hamen y León, Hendrick Van Ballen, Christian Coclers, Andries Danielsz  y el padre e hijo, Gaspar Pedro y Pieter Verbruggen (el viejo y el joven). Obras de gran belleza y muy superiores a lo conocido hasta aquel momento, predominando la función decorativa destinada a los salones de palacios nobles de Italia y los Países Bajos.

Pero las peripecias hereditarias y los reveses económicos se suman a la crisis actual, lo cual ha provocado un escaso desarrollo y vacío difícil de remontar en cuanto a la apreciación y promoción del arte moderno desde el siglo XIX, primando en muchos casos otros intereses tanto o más que los puramente artísticos, un vía crucis que puede traer graves consecuencias sobre todo al futuro del coleccionismo, por ello destacamos las conocidas colecciones, Carmen Thyssen-Bornemisza, las colecciones de Arte de Telefónica, Iberdrola, la colección Frick o el de la Fundación Suñol, que nos recuerdan la buena salud de algunas colecciones privadas y la necesidad de que existan por el bien del mundo del arte.

El crítico Rafael Sánchez Mazas dijo de la obra de Vazquez Díaz en la colección Rafael Botí: «Ha sabido ser, cuanto más fino y luminoso, más fuerte y más sabiamente constructor. En él se ha dado una rara coincidencia: el progreso de la razón con la intuición pictórica».

Antonio Barroso

El IVAM se abre al cine y al cómic

Programación del IVAM 2016

“Son lenguajes artísticos que casi no tienen cabida en los museos de arte contemporáneo… te hablo de España”. José Miguel Cortés, director del IVAM, se refiere al cine y al cómic, que en la programación para 2016 tendrán sendas y destacadas exposiciones. De hecho, el museo valenciano arrancará el próximo año con una muestra dedicada al cineasta experimental alemán Harun Farocki, menos conocido para el gran público que Werner Herzog o Alexander Kluge, pero de igual o más sorprendente trayectoria. “Es una oportunidad única”, subraya Cortés, para conocer su arriesgada y provocadora obra.

La otra gran muestra, en este caso dedicada al cómic, tendrá lugar en verano. Se trata de la exposición VLC. Valencia Línea Clara comisariada por Álvaro Pons, que reunirá más de 200 originales de ilustradores valencianos. Será “la más grande dedicada al cómic que se ha hecho en un museo de arte contemporáneo en España”. Aunque luego Cortés matiza: “No se trata de hablar de si son las más grandes o las mejores, sino de subrayar el mensaje que esto lleva”. Y el mensaje, como enseguida aclara, pasa por destacar que “el cine y el cómic tienen que estar en el museo”.

Videos de Harun Farocki. Imagen cortesía del IVAM.

Videos de Harun Farocki. Imagen cortesía del IVAM.

La de Harun Farocki, fallecido en julio del pasado año, está comisariada por su viuda Antje Ehmann y Carles Guerra, nuevo director de la Fundación Tàpies. La exposición reúne un conjunto de instalaciones, entre las que destacan ‘Machine and Eye’, ‘The Creators of Shopping Worlds’ o ‘Serious Games’, todas ellas relacionadas con los modos en que los sujetos son reducidos a objetos de vigilancia, consumidores o simples participantes en video juegos al modo en que son instruidos virtualmente los militares en acciones bélicas.

Farocki, que perteneció al grupo Agitrop de propaganda revolucionaria, basa la mayoría de sus trabajos en esa agitación de la realidad que él entiende manipulada por ciertos poderes fácticos. Más próximo al cine experimental de Jean Luc Godard, que al “comercial” de Fassbinder o Wenders, Cortés reivindica su propuesta como modelo del cine que se expone en museos y galerías “dislocando lo que se entiende por cine”.

Mique Beltrán, portada de Cairo. Imagen cortesía del IVAM.

Mique Beltrán, portada de Cairo. Imagen cortesía del IVAM.

Con respecto a VLC. Valencia Línea Clara, el director del IVAM destaca el “reto” que supone exhibir ilustraciones destinadas a formar parte de revistas y tebeos. Y hacerlo “sin avergonzarse de que el cómic es tebeo”. Esa lucha, mantenida por muchos de los brillantes ilustradores con que cuenta Valencia, se decanta del lado de estos con la simple observación de sus trabajos. Cortés subraya que se trata de “ilustraciones originales cedidas por los propios artistas nunca antes exhibidas”, de la talla de Miguel Calatayud, Sento Llobell, Marsical, Micharmut, Daniel Torres o las más jóvenes Ana Juan o Ana Miralles. También estarán los ya tradicionales Equipo Crónica y Equipo Realidad.

Sillas en la playa, de Gabriel Cualladó. Imagen cortesía del IVAM.

Sillas en la playa, de Gabriel Cualladó. Imagen cortesía del IVAM.

El propio José Miguel Cortés comisaría Entre el mito y el espanto. El Mediterráneo como conflicto. Una exposición que cuestiona la entidad cultural, política o social de ese Mediterráneo fluctuante entre la “arcadia perdida” y la “zona conflicto” actual debido a la desigualdad y los problemas migratorios. “No pretendo ofrecer una respuesta, sino incitar al debate”. Debate promovido mediante fotografías y videos de artistas como Gabriel Cualladó, Sergio Belinchón, Yto Barrada, Zinedine Bessai o Herbert List, cuyas imágenes ilustran actualmente la programación del Palau de Les Arts.

Hay más, mucho más, en el IVAM de 2016. Perdidos en la ciudad, reflexión en torno al espacio urbano desde la pintura, la escultura, la arquitectura o el video, con obras de la colección del museo. Exposiciones de Christian Boltanski, Mario Merz o Ignacio Pinazo y sus contemporáneos. No es verdad no es mentira. El arte del fake, sobre los camuflajes y sabotajes realizados por artistas, desde que Orson Welles estremeciera al mundo simulando por la radio un ataque extraterrestre. Además de los casos de estudio dedicados a la fotografía social americana de los años 30 y a Richard Hamilton, hasta completar un total de 13 exposiciones.

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Videos de Harun Farocki. Imagen cortesía del IVAM.

Videos de Harun Farocki. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

De Sorolla a Equipo Crónica

Patrimonio artístico de la Diputación de Valencia
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Nada más entrar en la sala Alfons Roig del MuVIM el espectador se topa con el cuadro de Joaquín Sorolla ‘Pescadoras valencianas’. Y al fondo de la sala Parpalló, llamando poderosamente la atención del público, se yergue ‘El intruso’, obra del Equipo Crónica. Así se abre y se cierra el magno recorrido expositivo propuesto por el MuVIM para celebrar los 200 años de existencia de la Diputación de Valencia. En total, 122 imágenes de un patrimonio integrado por más de 2.000 obras de su fondo artístico, al que se suman los 147 documentos expuestos en el hall del museo pertenecientes a su archivo. De manera que el ente foral no ha sacado toda su vajilla para conmemorar el bicentenario, pero sí una amplia y brillante cubertería.

Paper cremant, de Artur Heras, en la sala Parpalló del MuVIM.

Paper cremant, de Artur Heras, en la sala Parpalló del MuVIM.

¿Una colectiva de obra propia para festejar tamaña longevidad en tiempos de crisis? Pues no, porque aprovechando la fiesta se han restaurado muchas de las obras expuestas, para regocijo de los finos paladares artísticos. Y así, la Diputación de Valencia se viste de gala, llenando las salas Alfons Roig, Parpalló y el propio hall del MuVIM con un centenar de imágenes de los más ilustres artistas valencianos. Desde los inevitables Sorolla y Pinazo, a los Ribera Berenguer, Albalat Iranzo, Barberá Zamora, Ribalta o Segrelles, pasando por Armengol, Cillero Dolz, Vicente Peris, Artur Heras, Miró, Michavila, Sempere, Boix, Genovés, Iranzo o el citado Equipo Crónica.

Vista de Valencia, de Juan Ribera Berenguer, en la sala Alfons Roig del MuVIM.

Vista de Valencia, de Juan Ribera Berenguer, en la sala Alfons Roig del MuVIM.

El cuelgue expositivo es majestuoso. Dividida en dos partes, la dedicada al Patrimonio artístico: dibujo y pintura, y la relacionada con el Patrimonio documental del Archivo General y Fotográfico, la muestra apabulla por tan deslumbrante pintura, que tiene el contrapunto pintoresco, valga la redundancia, de la documentación desplegada en el hall, con mapas, banderas y fotografías sepia de época. El lema que hizo famoso Román de la Calle durante su dirección en el MuVIM, “no hay exposición sin reflexión”, aguarda su turno para que tamaño despliegue pictórico no se quede en la tradicional muestra de obra colgada sin trasfondo teórico.

Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix, en la sala Parpalló del MuVIM.

Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix, en la sala Parpalló del MuVIM.

En cualquier caso, ahí están las 122 imágenes como prueba fehaciente del tesoro artístico que ha ido acumulando la Diputación a lo largo de sus 200 años de historia. Los ‘Juegos Icarios’ o ‘Las hijas del Cid abandonadas en el bosque’, de Ignacio Pinazo, darían para una truculenta historia de bizarras intenciones posmodernas. Y tanto las vistas de Cuenca como las de Valencia, de Agustín Albalat Iranzo y Juan de Ribera Berenguer, respectivamente, parecen sacadas del mejor expresionismo alemán cinematográfico. Todo ello en la sala Alfons Roig, que se nutre de gran parte de la pintura valenciana del siglo XIX y buena parte del XX. Metidos de lleno en la Parpalló, vamos encontrando ejemplos de la segunda mitad del pasado siglo, trufado de azules Yturralde, Malvarrosas Michavila, convites con moscas de la casa Armengol o los ‘Fumadores’ de Iranzo.

Convit, de Rafael Armengol, en la sala Parpalló del MuVIM.

Convit, de Rafael Armengol, en la sala Parpalló del MuVIM.

También destacan la serie ‘Escrituras’ de Carmen Calvo, la ‘Estructura’ en azul de Eusebio Sempere, ‘La escalera’ de Juan Genovés o el sorprendente ‘Paper cremat’ de Artur Heras, antes de toparnos con las ‘Primeras zanjas en Usera’, de Equipo Realidad, el Martiri de San Sebastià, de Manuel Boix o la definitiva ‘El intruso’, de Equipo crónica, ya mencionada como colofón del recorrido por tamaño bicentenario. La Diputación de Valencia, por medio del MuVIM (que tan pronto se hace eco de Bruno Lomas y Nino Bravo como se sumerge en más hondas y profundas aguas artísticas), conmemora su efemérides a golpe de patrimonio sacando pecho en tiempos de penuria económica.

'El intruso', de Equipo Crónica, en la sala Parpalló del MuVIM.

‘El intruso’, de Equipo Crónica, en la sala Parpalló del MuVIM.

Salva Torres