‘Hay que tirar las vacas por el barranco’ se va de gira

Teatro La Máquina
C / Padre Jofre, 7. Valencia
Programación 2019/2020

Teatro La Máquina presenta la programación que llenará de arte la ciudad en 2019 y 2020. La nueva temporada viene cargada de estrenos tanto para un público familiar como para el adulto y en la que se tratarán temas como la inmigración, la soledad y el amor, la esclavitud de la belleza o las diferencias culturales, entre otros.

Rafa Cruz y Gretel Stuyck, directores de La Máquina, siguen apostando por la dramaturgia contemporánea, por la mezcla de culturas y por la inclusión. Lo hacen un año después de comenzar su aventura como  gestores de una sala teatral alternativa en la que se ha podido disfrutar de varios estrenos propios, así como de otras compañías extranjeras que han sido recibidas y acogidas por La Máquina. 

Rafa Cruz, al fondo junto a la ventana, y a su lado Gretel Stuyck, durante la presentación de la programación de La Máquina. Imagen cortesía de la sala teatral.

“Hemos trabajado muy duro pero con una tremenda ilusión porque se trata de ofrecer cultura a la ciudad, estamos orgullosos de aportar nuestro granito de arena y nos recompensa aquellas cosas que ocurren, como la oportunidad que se nos ha presentado con la gira por Latinoamérica para representar nuestra obra ‘Hay que tirar las vacas por el barranco’. Fue un exitazo de la pasada temporada y nos la llevamos a los prestigiosos festivales de teatro ‘Santiago a Mil’ y ‘Temporada Alta Buenos Aires (TABA). Esto para nosotros es un impulso porque es un reconocimiento cultural enorme”, explica Rafa Cruz.

En cuanto a la programación, La Máquina tiene preparado un total de siete estrenos. Tres de ellos van dirigidos a un público familiar, tres obras perfectas para acudir al teatro con los más pequeños y fomentar la cultura teatral en su educación. En la apuesta de la compañía por la igualdad, la inclusión y la mezcla de culturas, se podrá disfrutar de ‘Ludwig y el duro perdido’, ‘Los sueños de Isabelita’ y ‘La semilla del fuego’. Además, para las vacaciones navideñas La Máquina ofrece disfrutar de la música en familia en formato 2×1. Comprando la entrada para ver ‘Ludwig y el duro perdido’ se podrá disfrutar también de ‘Mozart y el enano musical’, estreno de la pasada temporada.

Un momento de la presentación de la programación de La Máquina. Imagen cortesía de la sala teatral.

Para el público adulto y con la misma premisa mestiza, inclusiva y contemporánea, La Máquina tendrá en cartel las obras ‘Eat Me Ana’, ‘Les Nits de Salustiana’, ‘Sé de un lugar’ y ‘El Rey del Gurugú’.

Como novedad, en esta temporada, Gretel Stuyck y Rafa Cruz han decidido ceder el testigo. Algo que llevaban en mente desde que abrieron las puertas de su teatro es dar la oportunidad al talento de sus alumnos. En esta temporada, algunas de las obras serán actuadas por actores que salen de la cantera de La Máquina. “Teníamos muchas ganas de dar espacio en nuestro escenario a los alumnos que aprenden teatro en nuestra escuela. Algunos de ellos son excepcionales y ese talento hay que aprovecharlo”, explica Cruz.

Los espectáculos tendrán lugar de viernes a domingo en la sala teatral que La Máquina adquirió hace un año y que está ubicada en la Calle Padre Jofre, 7 (detrás de la Fnac). “Disponemos de 70 butacas que esperamos estén cubiertas para demostrar no solo el éxito de nuestras creaciones sino el interés por la cultura teatral de los valencianos. Llegamos hace un año, con mucha ilusión y poco a poco nos van conociendo. Ya es hora de hacer ruido y consolidarnos como una alternativa cultural más de la ciudad”, añade Gretel Stuyck.

Gretel Stuyck en el trailer promocional de ‘Hay que tirar las vacas por el barranco’.

Tuppersex o la sexualidad recreativa

Tuppersex, de Edu Pericas
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 16 de noviembre

Edu Pericas, director de ‘Tuppersex’, parte de un hecho obvio para montar su espectáculo: “Habla de la diferencia entre hombres y mujeres en cuestiones sexuales”. Diferencias que pone en escena en el Teatre Talia de Valencia con el concurso de las actrices Gretel Stuyck y Elena Fortuny. La primera encarna a la responsable de un curso para la venta a domicilio de juguetes eróticos. La segunda, más deslenguada, se mete en la piel de una peluquera sin pelos, con perdón, en la lengua.

Fortuny subrayó que, aunque era una “comedia de chicas”, su personaje tenía “un punto bastante masculino”. Seguimos, pues, con las diferencias. Diferencias que Pericas centró en la sexualidad recreativa. “Me llamaba la atención que las mujeres están más avanzadas que los hombres en la masturbación”. ¿Más avanzadas? Y lo aclaró diciendo que mientras las mujeres no tienen problemas en reunirse para hablar de esa  masturbación, “los hombres no lo hacemos”. Lo cual le llevó a concluir que las mujeres “están más liberadas”.

Una escena de 'Tuppersex', de Edu Pericas. Teatro Talia.

Una escena de ‘Tuppersex’, de Edu Pericas. Teatro Talia.

‘Tuppersex’ habla de esas diferencias en materia sexual entre hombres y mujeres. Hemos pasado de la sexualidad procreativa a la sexualidad recreativa; de la sexualidad encaminada única y exclusivamente al fin de la reproducción, a la sexualidad como juego entre iguales que intercambian placer. Incluso a la sexualidad sin intercambio alguno, salvo el que se deriva del consumo de juguetes eróticos para deleite personal. Pericas advirtió que se trataba de una “comedia blanca” salpicada con “toques de comedia de chicas”.

‘Tuppersex’ no es ni la televisiva ‘Mujeres desesperadas’ ni la más fuerte ‘Nymphomaniac’, sino un espectáculo para gente que “se ríe porque se siente identificada” con lo que cuentan Fortuny y Stuyck, cada una a su manera. La responsable del curso, ofreciendo datos “reales y curiosos” acerca de la sexualidad. La peluquera, hablando “sin tanto conocimiento”, pero soltándose el pelo cuando de lo que se trata es de gozar a pierna suelta.

Los espectadores tienen también mucho que decir en ‘Tuppersex’, ya que el espectáculo está concebido para que puedan formar parte de la plantilla de esa empresa de venta de juguetes eróticos. Juguetes que, a juicio de Edu Pericas, están más pensados para el placer femenino: “Es una industria que está creciendo muchísimo y está más enfocada a la mujer”. Es ella la que compra esos juguetes para después utilizarlos con sus parejas, apuntó el director de la obra.

Pericas, desatado por el ‘fenómeno Tuppersex’, afirma que esta liberación sexual ha provocado la llegada de “una nueva mujer al mundo”. “Una mujer a la que no sólo no le da miedo reconocer que se masturba, sino que incluso se reúne con un grupo de amigas para comentarlo sin complejos, con un sano sentido del humor, mientras compra penes de plástico que vibran”. Hasta hace nada, esa reunión de hombres haciendo lo mismo era el colmo del machismo. ‘Tuppersex’, he ahí el reverso de la moneda, pone en escena esa liberación sexual con tonalidades más rosas.

Detalle del cartel de 'Tuppersex', de Edu Pericas, en el Teatro Talia de Valencia. Imagen cortesía del Talia.

Detalle del cartel de ‘Tuppersex’, de Edu Pericas, en el Teatro Talia de Valencia. Imagen cortesía del Talia.

Salva Torres