«Tenemos una misión de divulgación artística»

#DesayunosMAKMA | Abierto València 2020
«Tenemos una misión de divulgación artística»
Con los galeristas Pablo Vindel (The Liminal), Amalio Vanaclocha (Galería Vangar) e Ignacio Borafull (La Mercería)
Entrevista de Salva Torres y Merche Medina
Jueves 24 de septiembre de 2020

La octava edición de Abierto València, organizada por LAVAC del 25 de septiembre al 2 de octubre de 2020, además de portar consigo un cambio de imagen que ha implementado el diseñador valenciano Antonio Ballesteros, renueva su compromiso anual con el cronograma cultural de la ciudad en un inicio de temporada extraordinariamente inusual como consecuencia de la COVID-19, que, aún cuando ha trastocado el desarrollo habitual del evento, no ha mermado la necesaria voluntad de reemprender todo aquello que la pandemia se ha llevado consigo durante los últimos meses en el universo del arte.

Por ello, desde MAKMA hemos querido contar con el testimonio de tres jóvenes galeristas que han incorporado, recientemente, sus respectivos proyectos al mapa del mercado del arte valenciano: Amalio Vanaclocha, director de la Galería Vangar –que participa en Abierto València con la artista María Marchirant y su proyecto ‘La bañera de la rusa’–; Ignacio Borafull, responsable de La Mercería –iniciando la temporada de LAVAC con ‘What Remains’, de Lucía Blas–; y Pablo Vindel, quien emprende, junto a Carmen Mariscal, la galería The Liminal, exhibiendo ‘Ofrecer la protección más adecuada’, propuesta de la artista francesa Anaïs Florin que se programa en paralelo a Abierto València, aguardando su participación para venideras ediciones.

En primer lugar, ¿cómo habéis sobrellevado el fulminante cese de la actividad durante el estado de alarma?

Pablo Vindel (PV): Ha sido tremendamente extraño. En The Liminal estábamos en pleno proceso de reforma y acondicionamiento del espacio. Con el corte, a mitad de marzo, nosotros lo hemos vivido con mucha incertidumbre.

Amalio Vanaclocha (AV): Nosotros llevamos año y medio y la verdad es que empezamos bien. Con el parón te entra el miedo de cuándo podrás abrir. Pasa un mes, dos y tienes que seguir pagando. Después del confinamiento he percibido ganas de salir a las galerías y se ha vuelto a la normalidad muy poco a poco. Tuvimos que anular o posponer exposiciones a 2021. No obstante, me mantengo optimista.

Ignacio Borafull (IB): He notado bastante bajón. La respuesta del Gobierno fue una buena ayuda: recibir el cese de actividad, dejar de pagar autónomos, etc. El trastoque a la programación fue muy gordo, ya que te elimina exposiciones, hay que posponer, cancelar… No sabes cuándo vas a poder programar y tienes mucha incertidumbre. Así que, en mi caso, decidí hacer una exposición para la reapertura y comenzar, después, con Abierto València.

Una de las consecuencias más significativas de la pandemia ha sido la necesidad de potenciar la vertiente online en detrimento de la presencialidad. ¿De qué modo afecta a vuestro trabajo cotidiano en la galería?

IB: Es algo que va a ser complementario y necesario, pero no va a sustituir completamente a la galería y el espacio físico y presencial. La obra se disfruta más en persona que en un medio digital.

AV: Me sigo resistiendo a que la galería sea un medio digital. La proximidad, el recorrido por la exposición, su contexto… Aunque sí me ha pasado que he gestionado ventas por redes sociales. Estas ventas permiten que el negocio siga funcionando, pero ojalá no se pierda nunca la experiencia de que la gente siga acudiendo al espacio y se establezcan lazos.

IB: En la galería tenemos una misión de divulgación cultural y artística y eso, quizá, se pierda en el medio digital. Somos espacios a los que nos encanta que la gente venga. El espacio abierto de cara al público es muy importante.

PV: No puede ser un sustitutivo, pero, en este caso, nosotros hemos creado un segundo espacio que solo existe virtualmente; y creo que de esa manera estás ofreciendo otra experiencia. La galería, además de ser un lugar de venta y encuentro, también la entiendo como un lugar de producción de arte, dinámicas, conocimiento y reflexión. En este sentido, pasar a un espacio virtual –que no es un sustitutivo, sino un proyecto en sí mismo– sí que puede ser que genere una nueva dinámica de trabajar.

Una de las obras de la expsoción en The Liminal ‘Ofrecer la protección más adecuada’, de Anaïs Florin. Fotografía cortesía de la galería.

¿Se ha transformado la idea primigenia con la que emprendísteis vuestras galerías?

AV: Mantengo la idea de dar a conocer artistas que no son conocidos en València. Dar a conocer y promocionar a artistas jóvenes y de media carrera, manteniendo, ante todo, la ilusión en el proyecto.

PV: Hay ciertos cambios. Nosotros incidimos mucho en la cuestión de que somos una galería productora de arte contemporáneo. Tenemos un programa de residencias artísticas y de talleres en torno al libro de artista que sirven a la gente para conectar con la galería y dinamizar el espacio, cuestiones que requieren contacto y presencia física, en un principio. Ahora estamos planteando estas residencias artísticas online, donde se generan dinámicas muy interesantes, incluso espacios de intimidad. Frente a ese escenario, creo que debemos tomar, en vez del daño colateral, el beneficio colateral.

¿Cómo convive vuestra programación expositiva con la naturaleza comercial de la galería?

IB: Quizás mi primera motivación no sea vender, sino crear un proyecto con el que me siento involucrado. Pienso que a raíz de hacer cosas interesantes vamos mejorando y, al final, quizás nos vaya a llevar a un beneficio económico. Si solamente nos centramos en el tema económico estamos perdiendo muchísima alma en el arte. La razón de abrir la galería es para hacer proyectos que, muchas veces, no he conseguido hacer sin tener este espacio.

AV: No hay que perder de vista que es un negocio. Cuando programo, incluso a mí me gusta, porque el artista tiene interiorizado ese mensaje. Podemos hacer algún proyecto que sea muy potente, pero podemos no vender nada. Siempre has de saber conjugar un poco las dos líneas. Eso sí, a los artistas les doy total libertad para trabajar en la galería.

‘Beina’, de María Marchirant, perteneciente a la exposición ‘La bañera de la rusa’. Fotografía cortesía de la Galería Vangar.

En consecuencia, ¿cómo planteáis vuestra selección y nómina de artistas?

PV: La selección (volviendo a la idea de incertidumbre) es un trabajo más allá del negocio, tremendamente vocacional, del artista y del galerista. Debes tener una afinidad, respeto y amor por el trabajo que estás representando. Además, somos una galería feminista y queer (la única manifiestamente con esta idiosincrasia). Feminista fundamentalmente, porque representamos a práctica y exclusivamente a mujeres (salvo algún artista queer que no se identifica como mujer).

IB: Intento trabajar con gente con la que me llevo y me puedo comunicar bien. Si tuviera a un artista que me fuera a vender mucho, pero con el que no me llevase bien, decidiría no trabajar con él.

AV: Una de las señas de identidad fue esta. Yo veía algunas malas relaciones entre artista y galerista. No puedo permitir que un artista de mi galería vaya hablando mal de mí por el trato que le doy o las condiciones que le ofrezco. Sí es cierto que su producción es importante, pero pesa más en la balanza el feeling que tenga con ese artista, propiciando que ambos rememos en este barco y veamos cómo mejora la galería y cómo crece el proyecto; es decir, que vaya madurando la galería al mismo ritmo que sus carreras.

IB: Llega mucha gente a presentarte portfolios, y no tenemos la capacidad de asumir tanto volumen de artistas. Queremos darle al artista el espacio y el tiempo que se merece. Por eso hay que comunicar muy bien las condiciones, las expectativas y darle un punto de realidad.

Pablo Vindel (The Liminal), Amalio Vanaclocha (Galería Vangar) e Ignacio Borafull (La Mercería). Foto: Merche Medina.

Y en cuanto a su desarrollo venal, ¿qué particularidades distinguen al mercado del arte en España respecto de otros países?

IB: Yo, que estudié fuera, advierto que a la formación en España le hace falta conocimiento del mercado, y debería incorporarse en la universidad de manera constante. Explicar, invitar a las galerías y a todo tipo de profesionales del resto del mundo artístico y cultural, que al final también son mercado. Hay que hacer esas distinciones, como en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, hay otra forma de funcionar: allí tienen claro que no es un tabú hablar de empresa y de industria. Al final, la cultura es un industria y es una parte importante del PIB. En España hay mucho miedo porque se piensa que cualquier cuadro va a ser carísimo.

AV: Tener una galería de arte es, desde el principio, algo muy vocacional. Tuve muy claro que quería tener una galería, pero sin tener ni idea de cómo funcionaba. Después [tras cursar Historia del Arte en la Universitat de València], me formé en un museo de Barcelona y sí que vi que el sector cultural, allí, está más profesionalizado y tienen un público muy fiel.

IB: En otros países el arte se ve de una manera menos elitista, al contrario que aquí, donde todavía queda un poso de pensamiento de que al arte no es para el público general. Yo abrí la galería para que todo el mundo pueda tener obra original de calidad y que, en realidad, no es muy cara y puede adquirir gente de toda capacidad económica.

PV: Todo pasa por la comunicación, la reorientación en la enseñanza y el ajuste de expectativas del público, de los artistas y de los propios galeristas. Yo trabajé en Chicago y es verdad que ese pudor no existía, pero tampoco en ningún otro trabajo. No sé si es una cuestión de que allí el sector cultural ha sabido sobrepasar ese umbral o es que el sector laboral, en general, habla de dinero sin ningún tipo de pudor.

Detalle de una de las piezas de la exposición ‘What Remains’, de Lucía Blas. Fotografía cortesía de La Mercería.

¿Qué expectativas os brinda, por tanto, un evento como Abierto València? ¿Influye decisivamente en la elección del proyecto con el que iniciar la temporada?

IB: Desde luego, da más visibilidad. Mediante las campañas publicitarias y los gallery walks llegas un público distinto del habitual. Se nota una afluencia mayor en Abierto València que durante el resto del año. Las rutas hacen que el público vaya en el mismo día a varias galerías, cuando, normalmente, acude a ver una sola exposición por día. Eso cambia, también, la manera de percibir el arte y la propia ciudad. Abierto València ayuda a la gente a percibirlo como un gestalt: el todo frente a la individualidad de cada uno.

AV: Apuesto porque el artista con el que abro Abierto València sea de aquí, como, en este caso, María Marchirán, con la que dar a conocer un proyecto en el que lleva trabajando mucho tiempo. En ese sentido, espero dar a conocer al artista y a la propia galería.

PV: No participamos de Abierto València, pero en próximas ediciones espero que sí. Creo que hay otra cuestión de la galería que creemos importante, que es aunar lo global y lo local. Realmente, se trata de generar un nexo fuerte entre ambos y una serie de dinámicas con las que experimentar.

Hemos apostado por artistas internacionales (salvo en un caso), pero lo hemos hecho con un sentido muy claro, y es que el programa de residencias, que implementamos como parte de la faceta productora de la galería, da la bienvenida a artistas locales, de forma que podemos generar esas sinergias con los artistas internacionales, que representamos y traemos para sus exposiciones. Así que, en paralelo con Abierto València, hemos apostado por una artista local de origen francés, Anaïs Floran, que trabaja y reside aquí –València es su tema de trabajo y creíamos que era una buena manera de conectar esas facetas–.

divulgación artística, Abierto València 2020
Los galerístas Pablo Vindel (The Liminal), Amalio Vanaclocha (Galería Vangar) e Ignacio Borafull (La Mercería). Foto: Merche Medina.

Merche Medina

“Hemos ganado la confianza de los coleccionistas”

#MAKMAEntrevistas | MAKMA ISSUE #02
Merche Medina | Sara Joudi: “Hemos ganado la confianza de los coleccionistas”
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Lunes 17 de agosto de 2020

Con casi un lustro de andadura en el ámbito galerístico –sumado a su formación en arte antiguo y dibujo y su etapa de coleccionista de obra gráfica–, Sara Joudi capitanea con determinación Shiras Galería. Lo que comenzó siendo un proyecto surgido en un momento social y económico convulso, se ha ido solidificando con la destreza de su directora. Una nómina de artistas, exhaustivamente seleccionados por la óptica de Joudi, conviven en cuanto a edad, trayectoria y calidad en los dos espacios expositivos de la galería –Sala Principal y Sala Refugio–. Artistas de la talla de Miquel Navarro, Toño Barreiro, Juan Olivares, Sebastiá Nicolau, Rosa Torres, José Saborit, Nanda Botella, Horacio Silva o Juan Faubel conforman su nómina actual.

Desde su espacio, situado en el centro de la ciudad de València, Sara Joudi y su equipo reciben a visitantes, creadores, coleccionistas, curiosos y apasionados del arte, con quienes comparten sus proyectos, mientras sondean, investigan y preparan las propuestas expositivas que postular a una relevante selección de ferias nacionales e internacionales, puesto que, como nos refería en conversaciones precedentes, “hay que abrirse a otros mercados, darse a conocer y ampliar la red de contactos”.

En consecuencia, MAKMA entrevista a Sara Joudi con el fin de radiografiar alguna de sus principales inquietudes y conocer de primera mano sus criterios como profesional en el mercado del arte.

Páginas interiores del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02, que incluyen la obra ‘Huángpǔ River I’, de Juan Olivares –’Beyond’ (Shiras Galería, 2019)–.

¿Qué balance podrías hacer de estos cuatro años de andadura?

Durante estos cuatro años se ha pretendido crear una línea artística adecuada y con rigor, que nos diferenciase como un referente de calidad en la ciudad. Asimismo, hemos ampliado nuestra cartera de artistas, favoreciendo la diversidad cultural y generacional, mediante la construcción de puentes de unión entre artistas consagrados y de vanguardia; además de la participación en certámenes nacionales e internacionales que den visibilidad a nuestras propuestas y amplíen el discurso universal del arte contemporáneo.

Finalmente, cabe destacar que durante este tiempo hemos podido ganar la confianza de los coleccionistas, fomentando a su vez el interés por el arte contemporáneo y la iniciación al coleccionismo.

¿En qué momento se encuentra la galería en la actualidad?

Han sido años de mucho esfuerzo y dedicación. Actualmente nos encontramos en un momento de desarrollo y de trabajo continuo. Tras nuestra participación en la feria Art París, creemos que es una buena oportunidad para abrirnos al mercado internacional y ampliar nuestra presencia en ferias de este calibre, dando así visibilidad a nuestros artistas, cuyos trabajos se han incluido recientemente a través de la galería en importantes colecciones como son: DKV, Repsol, Colección Kells, Colección Navacerrada, Fundación Castellano Comenge y la Colección de la Generalitat Valenciana, entre otras.

¿Cuáles son los criterios de selección de la nómina de artistas con los que trabajas? ¿Está emparentado con la morfología de la galería al contar esta con una Sala Principal y el Espai Refugi?

La línea artística de la galería en la Sala Principal va dirigida hacia los últimos trabajos de nuestros artistas consagrados y con proyección. Mientras, en el Espacio Refugio se albergan propuestas de artistas de vanguardia con nuevos proyectos realizados para el espacio. Esta combinación nos permite crear una propuesta expositiva más amplia.

¿Qué objetivos perfilas para la galería a medio y largo plazo?

Por el momento, nuestro objetivo primordial sigue siendo el de dar visibilidad a nuestros artistas a través de exposiciones en nuestro espacio, y participar en ferias nacionales e internacionales, etc. No obstante, de cara al futuro intentaremos crecer como galería y expandir nuestra visibilidad en ferias internacionales y trabajar para que las obras de nuestros artistas estén presentes en colecciones de museos e instituciones, tanto públicas como privadas.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

¿Cuál es el proyecto expositivo que presentas en Abierto Valencia, y que supone el inicio de la temporada 2019-20? ¿Por qué lo has seleccionado?

En Abierto Valencia vamos a presentar el nuevo trabajo de Christine Bauer y Herbert Egger, dos artistas austriacos de gran calibre con una notable participación en la Bienal de Venecia en 2017.

Este año mostrarán en Shiras Galería su proyecto ‘Global transit – Earth place’, donde pintura, escultura e instalación tomarán las salas.

Así pues, la Sala Principal contará con nuevos trabajos tanto pictóricos como escultóricos. Mientras, en el Espacio Refugio se mostrará una instalación creada específicamente por ambos para el espacio. La propuesta finalizará con el proyecto de la artista valenciana Carolina Valls, quien nos mostrará su último trabajo, ‘Flexia’, en el Show Room. Está unión y variedad de diálogos intergeneracionales dará lugar a una exposición única.

¿Qué opinión te merece la deriva del arte contemporáneo y su relación con las galerías en la actualidad?

En los últimos años las galerías de arte se han visto afectadas, al igual que otros sectores, por la crisis. No obstante, desde que se inició el proyecto de Shiras Galería, hace cuatro años, hemos podido aprender y comprobar cómo es el perfil del coleccionista, así como del comprador más esporádico, encontrándonos con gente cada vez más informada y exigente que con nuestra dedicación, asesoramiento, trabajo y calidad de nuestras propuestas nos ha permitido hacernos un hueco en el sector y mantenernos hasta el día de hoy.

Por otra parte, Shiras Galería es miembro del Consorcio de galerías de Arte Contemporáneo a nivel nacional, asociación que trabaja con los responsables políticos para conseguir una ley de mecenazgo, que sin duda necesita el sector, así como una significativa reducción del IVA cultural, en el que nos vemos afectados, especialmente, cuando participamos en ferias internacionales.

Además, cabe destacar la escasa participación de artistas y galerías españolas en multitud de eventos internacionales. Sin duda, es imprescindible el apoyo institucional a nuestra cultura y hacer que nuestros artistas tengan más visibilidad en el escenario internacional. Por lo que es de suma importancia que el sector cultural –artistas, galerías, instituciones, etc.– trabaje de forma coordinada y unidireccional en la misión de conseguir un ámbito cultural más sólido y favorable.

Coleccionistas, Sara Joudi, Shiras Galería,
Sara Joudi, directora de Shiras Galería.

Merche Medina

De artistas y galeristas

Con motivo del cierre de la galería Espaivisor de València
Noviembre de 2019

Una gran parte del mundo del arte se encuentra tan perdida que, a veces, incluso produce ternura. Este texto nace de las declaraciones del vicepresidente de LaVAC (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana) en Levante-EMV con motivo del cierre de la Galería Espaivisor: “Valencia sigue con la política de los grandes eventos… no hace nada para retener a las galerías”, “los políticos solo atienden a los grandes centros”, “nosotros nos jugamos el tipo en cada exposición”, “las galerías carecemos de absoluto interés para los políticos”.

Pintada en una pared. Fotografía: MAKMA.

Los artistas se lamentan

No hace mucho se organizó aquí, en València, una suerte de seminario en el que se pretendía ofrecer al artista del hoy “un mapa de herramientas y estrategias con las que reorientar y enmendar su situación de inestabilidad profesional”. Se llamó ‘Hacia la profesionalidad del artista visual’ y contó, como era de prever, con toda una plantilla de profesionales que se mostraban preocupados verdaderamente por el futuro del artista del hoy: comisarios, gestores culturales, galeristas, periodistas, artistas y miembros de asociaciones o agrupaciones pertenecientes a dos sectores de ese mundo. 

Detalle en una puerta. Fotografía: MAKMA.

Las galerías de arte se lamentan

Parece ser que, en efecto, parte de ese mundo del arte actual anda desconcertado. ¡Pero hay que decir que no todos los elementos que configuran su mundo!: los políticos y gestores culturales institucionales (no solo de las capitales, sino de todos los municipios, tengan el tamaño que tengan) parecen vivir en constante estado de excitación y éxtasis. Y tienen motivos para ello, pues a veces les sobrepasa la cantidad de eventos que tienen que atender cada semana. Tampoco los grandes centros de arte pueden poner mala cara, pues sus alegrías crematísticas ya no provienen de una sola vía, la política/institucional, sino de dos: la política (que con ello gana votos) y la privada (que gana en desgravaciones). Aunque siempre les parecerán pocas esas alegrías a los grandes centros de arte, todo se ha de decir. Llorones.

Entonces, ¿quiénes se encuentran desconcertados, además de compungidos? Pues ya lo hemos avanzado: fundamentalmente, dos sectores de ese mundo, el de los artistas y el de los galeristas; precisamente esos dos sectores que hasta no hace mucho eran los verdaderos generadores de la idea de ‘arte contemporáneo’. Pero ya no (se siente), y por eso se embarcan, constantemente, en seminarios, congresos, jornadas, abiertos, mesas redondas, nocturnos y encuentros con el fin de superar lo que ellos mismos llaman, no sin cierta ingenuidad, “reto del nuevo mercado global”, analizando conceptos como branding, comunicación offline, RR. SS., composición curricular, estrategias online, autogestión e, incluso, autogestión sostenible. Ya digo, desconcertados y perdidos.

Detalle de un maniquí. Fotografía: MAKMA.

De los artistas

Si hay algún sector verdaderamente patético en eso que aún llamamos mundo del arte es el de los artistas o, mejor, el de todos esos personajes que se autodenominan artistas. Los que se autocalifican artistas –que son todos los que creen hacer arte– se caracterizan por la queja, por vivir su profesión en permanente estado de lamento. O bien se quejan de no vender o bien se quejan del poco cariño que le muestra la institución política o, si quieren, el poder fáctico. Ambas quejas, insisto, es lo que convierte en patético a los representantes del sector. 

Respecto a la la primera, porque convierte a los supuestos artistas en seres molestos, como molestos son todos aquellos que se empeñan en vendernos algo que no queremos. Y, respecto a la segunda, porque la queja supone una contradicción insalvable, pues la primera función (misión) que dicen tener los supuestos artistas es la de cuestionar el sistema, el poder fáctico, si quieren. Por lo que si alguien se empeña en trabajar para Él es solo porque quiere ser un lacayo, lo contrario de un ser libre. Su falta de dignidad es solo equiparable a su falta de pudor.

Cabeza de una maniquí. Foto: Makma

De las galerías de arte

Y respecto a las galerías, baste recordarles tres cosas: 1) que lo suyo se trata de un negocio y NO de un servicio cultural. 2) Que el producto que venden ya no representa ni siquiera el espíritu de nuestra época. Y, 3), que ellos, los galeristas, montaron su negocio por voluntad propia y, además, nadie les pide que “se jueguen el tipo con cada exposición”.

Parecen ignorar que las cosas del ahora nada tienen que ver con las cosas acaecidas antes de la caída de Lehman Brothers en 2007; mismo año en el que surgieron los smartphones; mismo año en que se consolidó Facebook; mismo año de la expansión de Twitter; mismo año en el que Google lanzó Android y promovió Youtube; mismo año, en definitiva y sobre todo, donde las RR. SS. se impusieron como forma de comunicación inmediata y masiva. En estas circunstancias, el método hagiográfico (el artista como ser que inevitablemente produce objetos sagrados), que aún siguen usando los galeristas, ya no solo es anacrónico, sino también obsoleto. 

En cualquier caso, tal y como ya advertí en un artículo anterior, ¡claro que seguirá habiendo galerías de arte que funcionen bien económicamente!, pero ahora, más que nunca, serán solo aquellas que trabajen con coleccionistas superpoderosos (los pocos que van quedando), o con narcotraficantes, o con traficantes de armas, o, si quieren, con brokers desalmados, o con empresarios de alto standing que saben desgravar con elegancia o blanquear con permisividad y connivencia, etcétera. ¡Y claro que seguirá habiendo grandes ferias Basel, pero para dar servicio solo a los (galeristas) que son capaces de llegar a ellas! Unos cuantos elegidos, privilegiados. 

Máscara veneciana. Foto: Makma

Alberto Adsuara

Naro Pinosa y la alquimia de las imágenes

“Planta 14”
Espacio IKB 191
Calle Arganzuela, 18, Madrid.
Hasta finales de abril de 2019

A veces incómoda, en ocasiones magnética, sin duda adictiva, así es la obra de Naro Pinosa. El artista ilicitano se ha granjeado una más que reconocida popularidad en las redes y, desde hace algún tiempo, viene transformando los paradigmas del arte, al menos del que se encuentra en el museo más pequeño y visitado hoy, la pantalla de nuestro smartphone. Con más de 33,8 mil seguidores, se posiciona en el podio de los artistas que, como él, abordan el fotomontaje digital. Creando interesantes collages para las redes, sus obras fluctúan entre las reminiscencias compositivas de Braque o Picasso y la sátira inherente a las piezas de Duchamp o George Groz, de las cuales son totalmente herederas. Rostros fracturados y metamorfoseados en poemas visuales que hacen de la obra de Naro Pinosa un caleidoscopio hipnótico en el que perderse.

Este laureado artista, que ya ha participado en eventos culturales como el Festival de Cine de Tribeca, cuenta con una copiosa producción artística presente tanto en publicaciones internacionales, como en los decorados de películas como “Kiki, el amor se hace” de Paco León.

Hoy, los fotomontajes de Naro se dan cita con los diseños que alberga el Espacio IKB 191 de Madrid. Por primera vez, y hasta finales de abril, podremos disfrutar en formato físico de las controvertidas relecturas del artista ilicitano que, junto con el mobiliario del siglo XX, genera magníficos diálogos entre obra y espacio.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Conjunción perfecta entre las obras de Naro Pinosa y el espacio expositivo. Imagen cortesía de IKB 191.

Su retórica visual juega con la poesía de las imágenes para crear collages en los que el Pop Art se funde con Caravaggio o Bernini. Porno, sensualidad y arte al servicio del espectador, que a través de su obra digital vertida de manera diaria en Instagram, puede perderse en las imbricadas asociaciones del artista. Fundiendo imagen y sonido  en sus stories de Instagram, consigue crear una Gesamtkunstwerk o obra total de carácter efímero en la cual la ironía, el humor y la provocación se unen a las melodías de Pavarotti, Miguel Bosé o Mina.

Imbuido por un proceso alquímico, propio de la corriente reapropiacionista del arte actual, no hay retablo ni lienzo que se libre de la afilada mirada de Naro. Madonnas renacentistas y cristos barrocos son releídos bajo una óptica sadomasoquista, en la cual las filias del inconsciente semejan mirarse al espejo.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

David Bowie como Jesucristo, obra de Naro Pinosa. Imagen cortesía de IKB 191.

En el mundo onírico surgido de la mente de este compositor visual, confluyen el porno duro y el arte clásico. Al adentrarnos en las combinaciones de aquello a priori opuesto, descubrimos los rostros de artistas musicales, más que conocidos, conviviendo con las miradas de un Vladímir Putin sodomizado o un Francisco Franco homoerotizado. Algunos personajes pertenecientes a nuestra más remota infancia, como La bella durmiente o La Cenicienta, abandonan los mochos y las ruecas para apropiarse de los dildos, corsés y lubricantes que Naro Pinosa ha dispuesto de manera brillante junto a ellas.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191.

Aurora metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191.

No todo es sodomía, porno y parafilia en el fotomontaje de este artista emergente, entre sus composiciones podemos encontrar una retórica visual menos subversiva, más cercana a la poesía en la que las asociaciones formales entre las imágenes consiguen despertar los sentidos del espectador haciendo que visibilice sensaciones como la de suavidad o la humedad. Flores, frutas y animales configuran ricas metáforas visuales en las que se puede sentir el rocío caer sobre una rosa.

Si pasar por el Espacio IKB 191 de Madrid ya es una visita obligatoria, seguir a este prolijo artista digital en las redes se torna algo totalmente necesario. Dejar entrar a Naro Pinosa en tu smartphone supone abandonarte al deleite de los poemas visuales surgidos de las cualidades retóricas inherentes a las imágenes para terminar por realizar un ejercicio de reformulación que nos permite mirar y repensar el arte.

Andrés Herraiz Llavador

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición "Planta 14". Imagen cortesía de IKB 191

Blancanieves metamorfoseada por Naro Pinosa para la exposición «Planta 14». Imagen cortesía de IKB 191

 

La creatividad de Lambertos vuelve a Galeria9

Pablo Lambertos, Fluor salad
Galeria9
Carrer del Comte de Salvatierra, 9, Valencia
Hasta el 14 de noviembre de 2015

Galería9 continua fiel a la promoción y difusión del arte contemporáneo, y en esta ocasión vuelve a contar con el creativo Pablo Lambertos.

El artífice de fluor salad continua su investigación respecto a los materiales, para expresar un mundo abstracto lleno de colores llamativos. El impacto visual que consigue con su obra nos adentra en su particular manera de expresarse, la cual poco a poco ha ido refinando.

Como ya es habitual en él, rompe con la técnica tradicional, y genera una marea de elementos que lleva al visitante a una lectura personal y propia. Lambertos ha decidido en esta ocasión, emplear como soporte el metacrilato y ahonda en la investigación de este material obteniendo diversos resultados, como por ejemplo mayor potencia cromática y luminosidad dentro de la propia obra.

Con sus grandes planchas consigue diferentes composiciones, la propia forma de trabajar varía tanto como los muchos resultados que consigue. En el proceso de su producción, elimina y acentúa diferentes colores,  trabajando por  superposición de capas.

Fotografía de Juan Blasco.

Fotografía de Juan Blasco.

El muy premiado Lambertos, nos presenta con esta exposición un mundo orgánico y casi celular, con gran vivacidad pero a la vez equilibrado y lleno de formas cambiantes y fluctuantes, teniendo una muestra en Valencia.

Fotografía de Juan Blasco.

Fotografía de Juan Blasco.

La salad fluor, presenta por tanto, todos los ingredientes necesarios para disfrutar del Arte Contemporáneo con mayúsculas.

Daniela Hurtado Reina

 

Shiras, nuevo escaparate del arte valenciano

Galería Shiras
C / Vilaragut, 3. Valencia
Próxima apertura: 15 de octubre de 2015

Con un plantel de artistas “diverso y estimulante”, por utilizar las palabras de José Saborit, uno de sus integrantes, arrancará en octubre Shiras. La nueva galería, ubicada en la céntrica calle de Vilaragut, junto al Hotel Astoria, pretende ser un nuevo escaparate del arte valenciano. Luis Fernández, otro de los artistas del plantel, ve con este nacimiento la recuperación de “un concepto de galería que se está perdiendo”, a causa de lo que él entiende como “abuso del mercadeo”. Shyras viene a poner en valor la obra de artistas valencianos de consolidada trayectoria, con otros más noveles.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Nuria Rodriguez charla con Javier Chapa (a su izquierda Ana Vernia), en la galería Shiras, todavía en obras. Imagen cortesía de Shiras.

Reunidos en el Astoria, antes de visitar la galería todavía en obras, la gran mayoría de los artistas que forma parte del nuevo proyecto intercambió impresiones y parabienes. De nuevo Saborit: “No hay nada tan estimulante como un nacimiento”. Y agregó: “Estamos todos queriendo salir de una etapa en la que se plegaron velas”. A rebufo de ese aire nuevo, Sara Joudi, responsable de Shiras junto a Antonio Barroso, no paraba de animar a unos y a otros con el fin de estrechar lazos en pos de la aventura recién iniciada.

La travesía empezará el 15 de octubre con una exposición colectiva de Rafael Calduch, Javier Chapa, José Luis García Ibáñez, Silvia Lerín, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit y Horacio Silva. Daniel Schweitzer será el artista novel que arrancará a su vez el proyecto destinado a los más jóvenes. Lo hará en el ‘Espacio Refugio’ con que cuenta la galería en su planta inferior, donde también se tiene previsto la realización de talleres y diversas proyecciones audiovisuales.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Entrada a la galería Shiras, en la calle Vilaragut de Valencia.

Luego vendrá otra exposición colectiva en Navidad, todavía por concretar en cuanto a los artistas intervinientes. Ana Vernia será la encargada, allá por febrero, de inaugurar las muestras individuales de una galería que pretende ir abriéndose paso en las ferias nacionales e internacionales. Porque lo que tienen claro Sara Joudi y Antonio Barroso es que los artistas por ellos representados deben de tener proyección más allá del ámbito local.

El plantel de artistas que tuvo su primera toma de contacto ayer en el espacio en obras de la nueva galería son: Rafael Calduch, Victoria Cano, Javier Chapa, Raúl Dap, Alejandra de la Torre, Luis Fernández, José Luis García Ibáñez, Fernando Jiménez, Roberto López, Alexandra Martorell, Joel Mestre, Nuria Rodríguez, José Saborit, Mery Sales, Daniel Schweitzer, Horacio Silva, Gerardo Stübing y Ana Vernia. Artistas de diferentes disciplinas, temáticas y formas de ver la vida, en suma, de “todos los colores y edades” (Mestre), que se mostraron ilusionados con la aparición de Shiras en el marco de unas galerías valencianas a punto de cerrar temporada y pensando ya en el Abierto Valencia del mes de septiembre.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Aspecto de la galería Shiras, todavía en obras.

Horacio Silva, que inaugura exposición en el Centro del Carmen, se sumó al carácter festivo del nacimiento, adoptando eso sí las cautelas propias del alumbramiento que, como recordó Saborit, necesita de “toda nuestra energía”, gracias a la cual “todo es posible”.

Shiras, cuyo nombre evoca las raíces sirias de Sara Joudi, nace con esa vocación mediterránea de compartir sentimientos y experiencias a través del arte. No confundir, en todo caso, con la uva syrah utilizada para crear el vino shiraz. Tampoco con la ciudad iraní Shiraz. Y, mucho menos, con la cadena de televisión árabe Al-Yazira, tal y como recordó entre bromas Calduch. Shiras, cuyo logotipo juega con las dos ‘eses’ del nombre, ya estará presente en la Feria Marte de Castellón que se celebra en septiembre. Será el preludio de su puesta de largo en octubre.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Sara Joudi, responsable de Shiras, junto a Rafael Calduch, Roberto López y Horacio Silva. Imagen cortesía de Shiras.

Salva Torres

Bayrol Jiménez. LandEscape

Galería Luis Adelantado. Valencia

Inauguración: miércoles 30 de enero, a las 20h. 

Hasta el 22 de marzo de 2013

Esta segunda exposición individual del artista mexicano Bayrol Jiménez (Oaxaca, México 1984) en la Galería Luis Adelantado, titulada «LandEscape», es un juego de palabras que conjuga la idea de paisaje y de fuga, apuntando así los dos conceptos claves de la exposición. El proyecto, busca generar tangentes que muestren un paisaje híbrido en el que las referencias culturales, los viajes del propio artista y su imaginario se mezclan con el interés por un paisaje social y urbano, con los que construir o reconstruir realidades más amplias.

Para Jiménez, el dibujo, de donde surge toda su obra, no tiene límites espaciales. No es un papel acotado, es la concatenación de varias secuencias, la superposición, la explosión que contamina paredes y suelos y que en última instancia, genera una instalación global en la que la presencia de objetos tridimensionales – que nos recuerda a las arquitecturas efímeras de la ciudad – participan a su vez de esa idea de assemblage contemporáneo.

Parte del imaginario de sus obras, viene dado por la idea de tránsito, de recorrido; deambular por la ciudad a la manera de los Situacionistas pero, un recorrido esta vez, en el que la atención por el detalle será primordial. Como el mismo nos cuenta: «Me interesa el encuentro azaroso con distintos objetos, huellas urbanas que tienen un carácter específico y que en cuya existencia encuentro aspectos que los hacen interesantes, tales como: la forma en la que están dispuestos en el espacio, el color, la materia, su composición, las imágenes que contienen, su cualidad pictórica…» También esa búsqueda se refleja en su vida, a caballo entre México y Francia.

Todo ello, le proporciona gran cantidad de imágenes y estímulos que junta y entremezcla creando un nuevo y alucinado mundo que se percibe como precario pero a la vez extremadamente hiperreal. En una misma obra podemos encontrar referencias a la cultura popular, al arte Povera, al ready-made pero también a los slogans publicitarios, la imaginería underground, el universo del cómic y de los mass-media

Meteoritos. 2013 Acrílico y tempera sobre papel 150×120 cm. Imagen por cortesía de la Galería Luis Adelantado

A la hora de la ejecución final de las obras, hay una idea básica de aglutinar, en la que involucra la improvisación, es la parte más lúdica. Todo lo recolectado; ideas, imágenes y objetos físicos convive en un verdadero collage tridimensional. El proceso implica una actividad experimental y azarosa, como describe André Bretón, en la que Jiménez se identifica totalmente: «…en esa actividad, lo que buscamos antes que nada es divertirse y es después, en sus consecuencias, cuando descubrimos la riqueza que le aporta al conocimiento.»

 

Bayrol Jiménez realizó estudios en “La Esmeralda” (México) y posteriormente, en la Ecole dArt Villa Arson en Francia. De entre sus exposiciones individuales destacan: «The voice of…Onomatopee» en Holanda (2012); «The Roads of Devotion», Galerie Dukan Hourdequin, París (2012); «Historias Salvajes», Luis Adelantado Mexico (2010) y «Bayrol Jiménez», Luis Adelantado Valencia (2008). Últimamente ha expuesto de manera colectiva en Resisting the Present, Musee dArt Moderne de la Ville de Paris y Museo Amparo, Puebla (2012); «Tell me your dreams and your nightmares», M.D.A, Cagnes (2010) «54 Salon d´Art Contemporain de Montrouge», París (2009).

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LandEscape
BAYROL JIMÉNEZ
From January 30th until March 22nd
Opening Wednesday January 30th at 08.00 PM
The gallery Luis Adelantado Valencia is pleased to present the second solo exhibition by Mexican artist Bayrol Jimenez (Oaxaca, Mexico 1984) entitled «LandEscape», a play with words, which combines the idea of landscape and vanishing, thus emphasizing the two key concepts of the show. The project seeks to generate tangents showing a hybrid landscape in which cultural references, the artist’s own travel and his imagination mixes with interest in social and urban landscape, with which to build or rebuild broader realities.
For Jiménez, drawing, from which arises all his work, has no spatial limits. It’s not a limited paper, it’s the concatenation of several sequences, overlapping, the explosion that pollutes walls and floors and ultimately generates a global installation in which the presence of three-dimensional objects – which reminds us of the ephemeral architectures from the city – part turn that idea of contemporary assemblage.
Part of the imagery in his work, is from the idea of transit, to travel, to wander the city in the manner of the Situationists but this time a tour, in which attention to detail is paramount. As he himself tells us: «I’m interested in the chance encounter with different objects, urban fingerprints that have a specific character and in whose existence I find aspects that makes them interesting, such as: the way they are arranged in space, the color, the material, the composition, the images they contain, their pictorial quality … » A search that is also reflected in his own life, somewhere between Mexico and France. All this provides him with lots of images and stimuli that mixes together creating a stunning new world, perceived as precarious but yet extremely hyper-real. In the same work we find references to popular culture, arte Povera, the «ready-made» but also the advertising slogans, underground imagery, the universe of comics and the mass media…. At the final execution of the works, there is a basic idea of binding, which involves improvisation, is the more ludic part. All that has been collected; ideas, images and physical objects coexist in a true three-dimensional collage. The process involves an experimental and risky activity, as described by André Breton, in which Jiménez finds himself totally identified «… in that activity, what we want above all is to have fun and it is afterwards, in the consequences, when we discover the wealth it contributes to knowledge. »
Bayrol Jiménez first studied at “La Esmeralda” (Mexico) and later on at Ecole d’Art Villa Arson in France. Among his solo shows are well worth mentioning: «The voice of…Onomatopee» Holand (2012); «The Roads of Devotion», Galerie Dukan Hourdequin, Paris (2012); «Historias Salvajes», Luis Adelantado Mexico (2010) y «Bayrol Jiménez», Luis Adelantado Valencia (2008). Lately he has been part of group shows at Resisting the Present, Musee d’Art Moderne de la Ville de Paris and Museo Amparo, Puebla (2012); «Tell me your dreams and your nightmares», M.D.A, Cagnes (2010) «54 Salon d’Art Contemporain de Montrouge», Paris (2009).