Black & White Keys y su fusión de ritmos

Black & White Keys: Lola Martínez y Andreu Soler
Palau de la Música
Paseo de la Alameda, 30. Valencia
Jueves 1 de diciembre de 2016

Black & White Keys, dúo formado por el pianista y percusionista Andreu Soler y la pianista Lola Martínez, se presentan este jueves 1 de diciembre en la Sala Rodrigo del Palau de la Música de Valencia para interpretar un recital en el que figuran obras clásicas, jazzísticas y composiciones propias como ‘Elements’ del mismo Andreu Soler.

Además contarán con colaboraciones en el concierto que serán una sorpresa. En el programa  figuran ‘Aranjuez’ de Joaquín Rodrigo, ‘Rain dance’ de Alice Gómez / Marilyn Rife, la ‘Suite Carmen’ de Georges Bizet, ‘Czardas’ de Vittorio Monyi, la suite de ‘Peer Gynt’ de Edvard Grieg, la ‘Danza Húngara nº  4 y n º  5’ de Johannes Brahms y ‘Libertango’ de Astor Piazzolla.

Los integrantes de Black & White Keys dúo se licenciaron en el Conservatorio Superior de Castellón, y debutaron como Black & White Keys dúo, en junio de 2011 en el Palacio del Marqués de Dos Aguas de Valencia. Grabaron su primer disco Classic’s, durante los meses de marzo y abril de 2014, que incluye repertorio clásico, jazz y composiciones propias.

En enero del 2016 editan su segundo trabajo, Café, muy exótico por su instrumentación para marimba y piano, y muy arriesgado por la fusión de ritmos clásicos y caribeños.  En sus conciertos son frecuentes las colaboraciones con otros instrumentistas, además de la interpretación de otros instrumentos por parte del joven dúo.

Black & White Keys. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Black & White Keys. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Miedos…a unas buenas bravas!

Miedos, por Patrícia Pardo
Russafa Escènica 2016
Del 15 al 25 de septiembre de 2016

El miedo a ir a un bar que no conoces, pedir unas bravas y que te sirvan una mierda de bravas. Medio crudas. De hace dos días. Con mayonesa.
No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones… He visto islandeses hacer buenas paellas. He visto islandeses exigirme garrofón en Reykjavík.
El miedo a ir a un bar que no conoces y no saber cómo cocinan las bravas, saber que pueden sacarte unas bravas miserables, no te impide pedir bravas en bares desconocidos. Te la han pegado muchas veces pero nunca, ¡nunca!, nunca has desistido de ellas. Porque si están al punto y recién hechas y con la salsa… Tienes un orgasmo tántrico pensando en la Humanidad, y te fusionas con el amigo que te acompaña o con el libro que devoras como si aún estuvieras en los 90 y no supieras qué es la wifi. Unas buenas bravas con una cerveza te hacen posponer el objetivo de cien abdominales, de la ropa humedecida en la lavadora, de atender el desamor al otro lado del móvil. Unas buenas bravas y un-poco-de-pan-por-favor-puedes-sacar? equivalen a una buena raya de cocaína con la que trascender la corrección de lo que quiere decir ser mejor persona para tus antecesores porque inevitablemente profundizarás en los silogismos, en cualquier silogismo.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

Patrícia Pardo. Imagen cortesia de Russafa Escènica.

No de esta manera te ha pasado con la farándula. Porque la posibilidad de (re)encontrarte una obra dura, de hace dos días, so-po-rí-fe-ra, arrogante o vacua, ha hecho que reniegues de la escena. Malditos creadores escénicos que no saben ni hacer una tortilla francesa. ¡No es tan difícil hacer unas bravas en condiciones! He visto islandeses hacer buenas paellas con carne de ballena, por favor.
El miedo a creer que hay cosas más importantes en el mundo que pedir y ofrecer unas buenas bravas, que no nos las merecemos, que nunca perdonaremos unas bravas aceitosas, que no vale la pena exigir un Conseller De Bravas, y no de Sepia, Olivas y Bravas. Bravas, joder, bravas!, bravas para todos!, bravas para todos! Porque si todos nuestros hijos quisieran cocinar bravas, profesionalmente o por amor a la brava, aunque las hicieran con salsa de yogur los muy hijos de puta, si todos nuestros hijos quisieran cocinar y comer bravas, el mundo se llenaría de tertulia, de sexo, de pimentón dulce, y todos aspiraríamos a ser resto de salsa. La salsa final que queda en el plato y mojas con el último trozo de pan después de comerte la última brava.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Detalle del cartel de Russafa Escènica 2016. Imagen cortesía de la organización.

Patrícia Pardo*

* Miedos es el lema alrededor del cual gira la sexta edición de Russafa Escènica. Patrícia Pardo, clown y dramaturga, es quien firma el texto que da la bienvenida a Russafa Escènica 2016

Una coreografía seductora

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral
Serie de 10 dibujos creado en técnica mixta sobre papel Fabriano de 300 gramos
Taller Indusart
C / Clero, 6 bajo. Valencia

Entre-dos, serie de 10 dibujos creados mano a mano por Hélène Crécent y Rafa de Corral  para  Russafart 2016, lleva inscrita la tensión surgida de la fusión de los dos universos pictóricos tan diferentes de estos artistas. Crécent y De Corral han creado una coreografía seductora con las figuras abstractas y conceptuales más emblemáticas de sus respectivos universos pictóricos.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Figuras crepitantes

La pintura de Hélène Crécent está habitada, principalmente, por figuras abstractas: “manos llameantes”, “bolas enmarañadas”, -“de pelo”, matiza la artista-, “cuerpos contorsionados, sin rostro y sin sexo”, “bocas-vaginas dentadas”. Figuras dibujadas con mina de plomo sobre un fondo blanco y salpicadas con golpes de color rojo, verde, azul. Figuras de trazo curvo, inmediato, fogoso. Figuras crepitantes.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Figuras ingrávidas

En cambio, en la obra de Rafa de Corral gravitan misteriosas piezas de rasgos arquitectónico-geométricos que brotan de una superficie acuosa, metálica o flotan sobre un espacio nuboso, etéreo.  Estas piezas, dibujadas con un trazo firme, recto y preciso, fluyen ingrávidas por el espacio conceptual futurista de la obra de Rafa de Corral. Figuras ingrávidas, densas piezas arquitectónico-geométricas, donde la levedad de la existencia se hace metáfora.

Cuatro piezas de 'Entre-dos', de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Cuatro piezas de ‘Entre-dos’, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Fusión

Entre-dos es el resultado de la fusión de estos dos mundos pictóricos                    “formalmente tan diferentes”, como considera Hélène Crécent. “Aún así -precisa la artista- pensamos que podría ser un reto pintar y exponer juntos”.

Una experiencia cuyo resultado, señala Rafa de Corral, “ha sido espectacular tanto desde un punto de vista formal como de fondo. En mi opinión se ha producido una simbiosis en un principio lúdica, pero si ahondas más en cada pieza sorprende la frescura y el contenido tan potente”.

Las figuras crepitantes -“manos llameantes” y “bolas enmarañadas”- y las figuras ingrávidas -las piezas arquitectónico-geométricas- componen, en estos diez dibujos, un juego rítmico y colorista de movimientos. Las figuras se desplazan marcando el compás pasional de un tango; se atraen y se repelen connotando la pasión seductora que emana entre lo femenino y masculino.

Los dibujos de “manos llameantes” y de “bolas enmarañadas” de Hélène Crécent denotan una feminidad que arde, que quema. Por lo contrario, las piezas arquitectónico-geométricas de Rafa de Corral emanan una masculinidad que intenta escindir el fuego femenino.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Fotografía: Fernando Rincón.

Hélène Crécent describe el proceso creativo como “mágico y excitante”. Y añade: “El primer dibujo lo hicimos conjuntamente en la misma mesa de manera muy concentrada y espontánea a la vez. Entendimos que la fusión podía funcionar. Pero empezó a complicarse: la fuerza de mis “bolas de pelo” podían comerse la fuerza de los elementos arquitectónicos de Rafa. No se trataba de una lucha de poder. Non obstante, empezamos a competir, pero con amor, somos amigos”.

“Entonces, Rafa empezó a utilizar la mina de plomo, herramienta importante en mi obra, creando una superficie color plomo negra y brillante. Me impresionó y respondí con un personaje rojo. Luego, Rafa cambió su paleta por tonos fluorescentes pintados con spray. Él se adaptó y yo me tranquilicé, frente a la tensión creada, enrollándome o enroscándome en sus arquitecturas irreales, amenazantes y atractivas a la vez, como si fuera un juego sexual  pasional”, concluye Crécent.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Entre-dos, de Hélène Crécent y Rafa de Corral. Imagen cortesía de sus autores.

Begoña Siles

Performance musical de Agustí Fernández en Ensems

Frec, de Agustí Fernández y Hèctor Parra
Ensems
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
Miércoles 4 de mayo, 2016, a las 20.00h

El pianista mallorquín Agustí Fernández actúa por primera vez en Ensems este miércoles 4 de mayo en el Palau de la Música (20.00h), donde interpretará la obra “Frec”, concebida especialmente para él por Hèctor Parra, fruto de un trabajo conjunto desarrollado por ambos en 2013 a raíz de un encargo del Huddersfield Contemporary Music Festival.

Descrita como “performance-experiencia musical para un pianista equipado de un micrófono de proximidad, piano amplificado y luces”, la obra dura en torno a 50 minutos. En palabras del compositor Hèctor Parra, plantea la posibilidad de “crear una estructura pianística a gran escala que transgreda las fronteras que se han erigido entre la cultura pianística proveniente de la vanguardia contemporánea europea y el mundo de la música improvisada y de raíces en el free jazz o en otras culturas no occidentales”.

“Agustí y yo”, continúa Parra, “nos dimos cuenta de que nuestros estilos musicales tenían mucho en común, y de que podría surgir un paisaje sonoro no explorado de la fusión de su mundo pianístico y del proteico mundo sonoro que se deriva de él con mi estilo musical, que explora la reacción emocional provocada por la percepción del componente tímbrico del gesto como elemento arquitectónico”.

El concierto constituye a su vez un espectáculo audiovisual en vivo, mediante su retransmisión en directo sobre una gran pantalla ubicada al lado mismo del intérprete-creador. A lo largo de la obra el pianista no solo tocará el piano, sino que explorará las posibilidades gestuales y sonoras que le ofrece la combinación del teclado con objetos diversos. Y en ciertos pasajes donde la actividad física del intérprete es frenética, su propia voz también entra en juego. Concluye el compositor: “En este vasto y extremo fresco pianístico se hará difícil distinguir entre la persona y el instrumento, entre la forma viva y la materia inerte, todo se convertirá en un cuerpo sonoro”.

Agustí Fernández. Imagen cortesía del Palau de la Música de Valencia.

Agustí Fernández. Imagen cortesía del Palau de la Música de Valencia.

Agustí Fernández (Palma de Mallorca, 1954) es una referencia mundial en el mundo de la música improvisada y el free jazz, que ha colaborado con grandes artistas como Peter Kowald, Derek Bailey, Laurence D Butch Morris, Evan Parker, Barry Guy, Mats Gustafsson, Joel Ryan, Joe Morris y Peter Evans entre muchos otros. Fue el primer músico español en grabar para el legendario sello ECM.

Por su parte, Hèctor Parra (Barcelona, 1976) se formó en Barcelona, en Ginebra y en el IRCAM de París, donde trabaja. Posee el premio de Composición Musical del INAEM (2002), el Tremplin del Ensemble InterContemporain (2005), el Donald Aird Memorial Prize de San Francisco y el premio Impulso de Graz (2007) y el Ernst von Siemens de Composición (2011).

Ensems es un festival de CulturArts Música-Generalitat Valenciana, con la colaboración del Palau de Les Arts Reina Sofia, el Consorci de Museus, el Palau de la Música (Ajuntament de València), la Fundación SGAE, el Institut Français y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (Inaem). Este año la programación del festival se caracteriza por el eclecticismo, la pluralidad y el espaciamiento temporal a lo largo de más de tres meses, en diferentes sedes, con el fin de llegar al público mayor y más diverso posible.

Tres flamencas en New York

Gipsy Cabaret
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Del 4 al 6 de marzo de 2016

Cuando algunos esgrimen una incipiente recuperación económica, España sigue sufriendo una  sangrante fuga de talentos. Sin embargo, aunque podemos encontrar algunos paralelismos, es algo distinta de la que vivió el país cuando, tras la guerra civil, se produjo un éxodo de artistas no sólo por cuestiones ideológicas, también puramente alimenticias.

Sala Russafa acoge del 4 al 6 de marzo Gipsy Cabaret, una divertida propuesta que recrea el viaje a Nueva York de tres flamencas que huyen de la miseria y la incultura. En la gran manzana les espera una prima que se abrió camino en ‘las Américas’, montando su propio cabaret.

Gipsy Cabaret. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gipsy Cabaret. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un espacio de mentalidad abierta, donde se fusionan culturas y ritmos. Sobre aquellas tablas, su duende y su gracia les llevarán a conseguir el éxito, con contratos millonarios para dar la vuelta al mundo. Y años más tarde volverán al mismo escenario cargadas de recuerdos, de vivencias y de experiencia.

Dentro del ‘Ciclo de compañías Valencianas’, regresa al teatro de Ruzafa Xhido Teatro-Danza, una formación que ya lo visitó en 2012 con la propuesta multidisciplinar Pretextos. En marzo regresa con esta divertida pieza, que ha pasado por el café teatro y que ahora llega a las tablas en un formato ampliado, que permite profundizar en la entrañable historia de estas buscavidas, contada en clave de swing, mezclando la interpretación y la improvisación, el canto, la danza, el flamenco y hasta el claqué.

Escena de Gypsi Cabaret.

Escena de Gipsy Cabaret. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Lin Cortés, toda una sensación en Loco Club

Gipsy Evolution. Lin Cortés
Loco Club
C / Erudito Orellana, 12. Valencia
Viernes 5 de febrero de 2016, a las 22.30h

Lin Cortés (Córdoba, 1976), uno de los artistas más relevantes del nuevo flamenco, presenta su debut en solitario. Maestro de la fusión de estilos, Lin mezcla con exquisito talento sonidos brasileños, flamencos, rock, pop y funk. Con una de las gargantas más cálidas del panorama nacional, huye de las etiquetas para ofrecernos su música, natural, sincera y sin pretensiones. Lleno de emociones puras y buena energía, se presenta con un directo apoteósico que embelesa al público, evoca infinidad de sensaciones y nos descubre distintos matices de él mismo y de su arte.

Su disco Gipsy Evolution es la expresión de su anhelo por que tenga lugar una evolución y un cambio, es un grito, un deseo. Sus conciertos están repletos de energía, fuerza, sensibilidad y de una constante improvisación, que se apoya en una banda de primera categoría con la que existe una compenetración transparente y admirable. Lin y su banda dejan que la emoción fluya, la transmiten y consiguen así el clima perfecto para una experiencia completa y memorable.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

Lin Cortés ha colaborado con autores de la talla de Vicente Amigo, Enrique Morente, Raimundo Amador, Kiko Veneno, Rosario, Niña Pastori o Antonio Carmona, entre otras estrellas internacionales como Howe Gelb o Buddy Miles, el batería de Jimi Hendrix.

Comenzó su carrera como músico y cantante tan pronto como echó a andar. Es hijo y nieto de artistas y sobrino del cantaor ‘El Pele’. En el reto de volar por libre le acompañan una experimentada banda de lujo compuesta por: Toni Romero (teclados), David Bao (batería), José Marín (guitarra eléctrica) y Josué Ronkío (bajo).

En su primer disco colaboran artistas como Estrella Morente, Vicente Amigo, Raimundo Amador, El Pele, Alba Molina, La Negra, Lya o María Toledo. Es un disco que huye de las etiquetas y cuyo primer single, ‘La primavera’, ha resultado ser todo un fenómeno en las redes sociales. Lo utiliza como excusa perfecta para lanzar al mundo un mensaje lleno de esperanza: “el amor existe y sólo hay que olerlo para saber que lo tienes muy, muy cerca”.

Han dicho…

“Con Lin Cortés, lo hecho por Ray Heredia, Sorderita o Pepe Luis Carmona no ha caído en saco roto”. -Rojas Arquelladas, Mondo Sonoro-

“¿Imaginan que Prince es un gitano de Córdoba y que aún no lo conocen ni en Londres ni en Nueva York?”. -Gentleman-

“El disco más impresionante de este año es Gipsy Evolution. Por fin están ocurriendo cosas en el terrero del flamenco o en el del pop. Canciones como ‘Ángel Negro’ son directamente lo que uno merece escuchar”. -José Manuel Gómez, “Gufi”, Future Beats, Radio Gladys Palmera-

“Uno de los artistas más prometedores del nuevo flamenco”. -La Opinión de Málaga -

“Gipsy Evolution está dando que hablar desde el minuto 1. Si tienen ocasión de asistir a uno de sus conciertos, háganlo, no se arrepentirán”. -Bruno Sokolowicz, Scannerfm–

Lin Cortés.

Lin Cortés. Sala Loco Club.

 

“El Imperio romano decayó al cargarse su clase media”

Doctor Zibelius, de Jesús Ferrero
Editorial Algaida
VII Premio Logroño de Novela

¿Cómo reaccionaría un ser humano al despertar dentro de un cuerpo desconocido? ¿Qué interacción se entablaría entre la mente y el músculo de dos personas distintas? ¿Sería posible armonizar dos memorias en una sola alma? Son los inquietantes temas que plantea Jesús Ferrero en su última novela, Doctor Zibelius (Algaida), VII Premio Logroño, que presentó en Valencia. Un homenaje a la literatura fantástica, desde Mary Shelley a Bram Stoker y a la mitología popular de todas las épocas, que conecta con las preocupaciones sobre la salud y la inmortalidad que caracterizan nuestro tiempo.

Alto, pelirrojo,  de penetrantes ojos azules, el doctor Juan Sebastián Zibelius es el enigmático protagonista de la historia, ambientada en la actualidad entre Madrid, El Escorial y Barcelona. Zibelius hereda de su padre dos sustancias prodigiosas, el plasma de la vida y el suero antirrechazo, que le permiten realizar su sueño; fundir dos individuos en uno solo.  La ocasión se presenta cuando llegan a su consulta dos víctimas de un accidente de tráfico. Un escritor arrogante, vicioso y mujeriego, con el cerebro destrozado, y un profesor de instituto cuyo cuerpo ha quedado hecho trizas. De la fusión de ambos y con la ayuda de su colega Marcovi, Zibelius da vida a Claudius, una criatura única a la que intenta guiar en su renacer, pues deberá aprender el difícil arte de amar a las mujeres en el cuerpo de otro hombre.

Jesús Ferrero. Imagen cortesía del autor.

Jesús Ferrero. Fotografía de Susana Alfonso.

“El nombre de Zibelius se inspira en el del compositor Sibelius y el de su colega Marcovi en el inventor de la radio”, dice Ferrero. “Uno tiene resonancias nórdicas y el otro latinas, una combinación equilibrada. Los nombres de los protagonistas son muy importantes y nos hacen pensar mucho a los escritores”.

La novela no pretende ser una crítica ni una parodia de la ciencia. “Estoy a favor de que se investigue con células madre y animales siempre que se sigan protocolos para evitarles sufrimientos. Todavía hay que luchar contra muchas enfermedades y dolencias de todo tipo que padecemos”.

Doctor Zibelius habla sobre todo de la memoria del cuerpo en la que siempre han creído los poetas. “Una memoria elemental adquirida de la experiencia, una especie de memoria automática”, comenta Ferrero. “Se han dado casos muy curiosos entre los trasplantados de corazón, que es un órgano que tiene también neuronas, el ‘pequeño cerebro’ lo llaman. Algunas de esas personas, después de la operación, cambian de personalidad y desarrollan habilidades que antes no poseían. Como dice mi protagonista, los cuerpos de los viciosos tienen mucha memoria”.

Portada de 'Doctor Zibelius', de Jesús Ferrero. Editorial Algaida.

Portada de ‘Doctor Zibelius’, de Jesús Ferrero. Editorial Algaida.

Trayectoria literaria

A partir de 1982, con Bélver Yin, Ferrero ha seguido una impecable trayectoria literaria que incluye 15 novelas, además de varios libros de ensayo y ha cosechado numerosos premios. “Quince novelas parecen muchas, pero las mías son cortas, de unas 200 páginas y en general he escrito menos que algunos de mis contemporáneos que tienen libros de mil páginas. Yo sigo la tradición griega, procuro ser escueto y no torturar al lector”.

A lo largo del tiempo ha evolucionado de forma natural. “Los personajes ganan en profundidad y hay más elementos psicológicos  que antes aparecían flotantes”, indica. “En una carrera larga y peligrosa como la mía hay también momentos sombríos y algunos hitos importantes. Aparte de Bélver Yin, señalaría Opio, El efecto Doppler o Las trece rosas. Lógicamente, no todas las novelas tienen la misma resonancia, pero a veces las que pasan más desapercibidas son las mejores”.

¿A qué cuerpo le gustaría que trasplantaran su cerebro? “Me conformaría con uno normalito”, responde el escritor con humor. “A ser posible que tuviera buena salud”. En cuanto a su manía de ir tocado con sombrero aclara: “No es por esnobismo ni coquetería. Cuando uno lleva la cabeza rapada siente mucho más el calor y el frío”. Después de pasar por varias editoriales, algunas ya desaparecidas, confiesa que se encuentra más a gusto en las pequeñas de carácter literario y ambiente familiar como Algaida.

Escribir es un placer, pero también tiene algo de heroico por lo difícil que resulta hoy día subsistir de la literatura. Lo que más le irrita e inquieta del panorama que ofrece la realidad lo tiene muy claro. “El desmoronamiento del Estado de Bienestar y la pérdida de influencia de la clase media, que es la que amortigua las tensiones, paga  más impuestos y consume más cultura. La decadencia del Imperio romano empezó, precisamente, cuando se cargaron a sus clases medias”, concluye.

Jesús Ferrero. Imagen cortesía del autor.

Jesús Ferrero. Fotografía de Susana Alfonso.

Bel Carrasco