Humans Fest: ¿los derechos humanos en peligro?

Humans Fest
Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 9 al 18 de febrero de 2018

Javier Vilalta, director de Humans Fest, el Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos que celebra del 9 al 18 de febrero su novena edición, avisó del peligro que se corre por la vulneración de esos derechos universales de forma sistemática en muchos lugares del mundo, incluyendo a España. “Tenemos que ser críticos y la situación no es halagüeña”, dijo, tras subrayar el hecho de que “está pasando ahora” en nuestro país “la cadena perpetua revisable”. Y agregó: “Tenemos más información y cada vez más miedo”.

Esa relación entre medios de comunicación y el miedo que generan algunas de sus noticias, principalmente relacionadas con las personas migrantes, es uno de los diversos temas que aborda un festival con alrededor de 49.000 euros de presupuesto (“ahora tan solo hay 1050 en caja”, ironizó su director), organizado por la Fundación de la Justicia y que cuenta como patrocinador principal con Caixa Popular. Precisamente su director de Negocio y Marketing, José María Company, se refirió a Humans Fest como “algo más que un festival”.

Cartel de 'Secuestrando el Tíbet', de Jaime Chavarrías. Humans Fest.

Cartel de ‘Secuestrando el Tíbet’, de Juanma Chavarrías, en Humans Fest.

Y, desde luego, algo más que un festival de cine: “El cine es una excusa para hablar de derechos humanos”, reconoció Vilalta. Abel Guarinos, director general del Institut Valencià de Cultura, aludió al certamen como “uno de los pocos festivales que unen ética y estética”. La ética, más bien moral, quedaba reflejada en ese carácter “comprometido” de su programación, que el propio director del festival ratificó al definirlo como “una herramienta de cohesión, un vehículo que remueva conciencias”. De la estética se ocupó Vilalta al subrayar “la calidad, el contenido y el mensaje” de las 10 películas documentales que integran la programación, el 50% de las cuales estaba dirigido por mujeres, “sin haber discriminación positiva”, apostilló.

Un festival “hecho por personas”, en régimen “cooperativo” y, sobre todo, dado el escaso presupuesto, a base de una “vitalidad” que el propio Vilalta reconoció que no era “sostenible” con el paso del tiempo: “No podemos basarnos en el voluntariado”. El equipo de Humans Fest lo integran 40 de esos profesionales voluntariosos, capaces incluso de hacerse cargo de la producción propia del festival: en esta ocasión, el documental ‘Marhaba’, de Emilio Martí, cuyo viaje a un campo de refugiados en Grecia lo financió Caixa Popular, corriendo con el resto de los gastos el propio Martí.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Enma, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

De izda a dcha, José María Company, Abel Guarinos, Neus Fábregas, Javier Vilalta y José Luis Moreno. Imagen cortesía del Institut Valencià de Cultura.

“Vivimos momentos complicados”, señaló Vilalta, refiriéndose no a esa precariedad presupuestaria, sino a la vulneración de los derechos humanos objeto del festival. Vulneración que afecta a las personas refugiadas, a quienes poseen una orientación e identidad sexual diferente y a cuantos se desplazan a otros países huyendo de la guerra o el hambre. Neus Fábregas, Regidora de Cooperación del Ayuntamiento de València, que colabora por segundo año en el festival, conminada a que cerrara su intervención con una frase, dijo: “Espero que los derechos humanos se puedan conseguir y que se sume la gente a su lucha”.

El cine “comprometido” que podrá verse en la Filmoteca de Valencia, sede de la sección oficial de largometrajes, cuenta con un estreno mundial: Forgotten Childhood, de la iraní Reza Farahmand. También habrá dos estrenos en España: Complicit, de Heather White (EEUU), y Freedom for the Wolf, de Rupert Russell (Alemania). Juanma Chavarrías también presentará en primicia mundial su documental ‘Secuestrando el Tíbet’, película producida junto a Samuel Sebastian, en torno a la beligerancia china sobre el territorio vecino, objeto de esa vulneración de los derechos humanos de cuya carta se celebran los 70 años, y a los que dedica el festival atención especial en esta su novena edición.

La incorporación por primera vez del teatro a la programación de Humans Fest, la subrayada presencia de directoras al grueso del cartel y la variada procedencia de las películas, hasta de nueve países aunque principalmente de Europa, son aspectos sobresalientes de un certamen al que tanto Guarinos como Company desearon larga vida. El Premio Pau i Justícia, otro de los elementos destacables del festival, ha recaído este año en Silvia Munt, en reconocimiento a su activismo e implicación social y, claro está, a su “trayectoria como artista comprometida con los derechos humanos”. La actriz y directora recogerá el premio en la gala inaugural del festival que se celebrará el 9 de febrero en la Filmoteca. “Somos frágiles”, recordó Vilalta, en alusión a esos derechos humanos amenazados.

Cartel de Marhaba.

Cartel de Marhaba, de Emilio Martí, en Humans Fest.

Salva Torres

La servilleta de MAKMA

Restaurante Mar de Avellanas
Plaza Colegio del Patriarca, 6
Valencia

Cena-balance anual MAKMA en el Restaurante Mar de Avellanas de Valencia, con Salva Torres y Vicente Chambó, Miguel Gregori, Ismael Teira, Juanjo Mestre, Merche Medina, José Ramón Alarcón, Carles Claver, Andrés Herráiz y Victoria Herrera.

Doce meses no caben en un resumen de tres líneas, sobre todo si valoramos acontecimientos o artistas visuales, actores, músicos, comisarios, bailarines, gestores culturales y protagonistas poco mediáticos por los que MAKMA siente interés. Son consignas invariables, por y para los muchos espacios y nombres a los que referirse, y citarlos uno a uno aquí supondría exponerse a olvidar al más desafortunado de ellos.

Tomando notas. Fotografía Fernando Ruiz.

Cinco años tomando notas. Agenda por año. Fotografía Fernando Ruiz.

Por otro lado, ordenar algunas de las ideas que siguen bullendo después de media década requiere inspirar y expirar con profundidad, el aire entra en los pulmones como después de subir la cuesta más vertical, como hace ya cinco años cuando MAKMA nace en un escenario complicado, en plena crisis. La sociedad está atenazada, los talentos emigran para poder alimentarse, las expropiaciones de viviendas son dramáticas y la corrupción ahoga la esperanza de los más fuertes. Simultáneamente, los medios de comunicación de papel y las hormigoneras han desaparecido del paisaje. Estamos en un escenario cuya predicción únicamente muestra catástrofes, pero la creación de un medio como Makma tiene posibilidades de ofrecer esperanza, de aportar algo de luz y megáfonos. Debe ajustar sus esfuerzos en base al soporte digital, y si mantiene la filosofía de involucrarse para poner en valor el talento y a las entidades que se ocupan de dar visibilidad a ese talento cumplirá una buena labor. Hay elementos cuya supervivencia en la franja más árida del desierto están necesitados de esperanza, y la sequía es menos cruel con riego por goteo.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posando ante el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el Desayuno Makma con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Amparela Benlliure y Rosa Santos posan para el fotógrafo Fernando Ruiz ante la mirada de Salva Torres en la sesión fotográfica para el ‘Desayuno Makma’ con motivo de Abierto Valencia 2017. Fotografía, Vicente Chambó.

Todavía quedan numerosos protagonistas activos en el sector, son los que con su fuste y resistencia han sobrevivido con lo mínimo, siguiendo con su plan de exposiciones en un páramo de difícil retorno. Al final, pasada la criba de la selección natural, en una sequía tan brutal solo pueden sobrevivir los poetas hibridados con genes de gladiador. Seguro que muchos de nuestros lectores están levantando la mano.

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Y es que en materia de cultura, artes visuales, escénicas o energías renovables, no hay legislación fiscal ni plan efectivo que haya dado con la clave, y estamos perdiendo el tiempo. Un país de creativos es una potencia en exportación de ideas y de valores. Un patrimonio no explotado que con algunos ajustes movería montañas.

Es verdad que tenemos en nuestra sociedad una cuestión importante a solventar que se percibe claramente cuando se viaja fuera de nuestras fronteras: por falta de información, de educación o de lemas formativos, bajo el manto espiritual de poner la otra mejilla, la ganancia se antoja censurable y poco digna de un artista honesto. Así vamos por mal camino. Son muchas teclas, muchos mimbres que tocar por parte de todas las instituciones para cambiar la mentalidad. Aquí queda la reflexión: en los países (no mejores ni peores) cuya mayoría confesional (practicante o no) es protestante, el esfuerzo tiene como legítima correspondencia el premio, el estímulo y la retribución por ese esfuerzo, por ese logro.

"Introspección" Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

“Introspección” Graffiti del jovencísimo Juan Pablo Bracho presentado a Fresh Art, 2017. Fotografía, archivo MAKMA.

Hemos de tener claro que el desarrollo profesional en materia de cultura requiere una compensación económica por el trabajo. Y cuando el profesional destaca por sus capacidades en una selva tan dura no debería ser cuestionado. En una sociedad con todas estas complicaciones, quien consigue salir adelante honestamente, más bien debería ser digno de admiración y de estudio.

Los lobbies han existido siempre, galerías, críticos, medios, o editores, son piezas clave en la consolidación de un artista, al igual que el productor, director, o gestor de un teatro. Los apoyos determinan el futuro del protagonista, sí. Incluso a menudo se observa la búsqueda de estrategias, la puesta en marcha de la inteligencia, la sintonía de intereses comunes, sí. Pero en los casos de los que MAKMA se ocupa son apoyos independientes, imparciales y justos. Unas veces más, otras veces menos acertados, pero los creativos que cuentan con estos apoyos son ídolos de quienes buscamos la ética en la estética. El mensaje sincero. Por esto sentimos que cuanto más preparada esté la sociedad, más honesta será la criba del artista que se consagrará y más garantías de sinceridad tendrá su discurso. Esto es evidente. Y aquí está Makma para aportar su grano de arena, y esto pasa también por despertar el interés del público que debe sentirse partícipe, atreverse a valorar y potenciar su criterio en el mundo de la creatividad, desarrollar sus argumentos pros y contras.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

La mirada de Bizco Books en La Nau, durante el Festival del libro SINDOKMA. Fotografía, Vicente Chambó.

Estos son algunos de los pensamientos que durante noches, días, semanas y meses se alternan en orden pero no en intensidad. A veces saben esperar y resurgen como fruto de la excitación al ponerse sobre el teclado. Hoy, aunque de forma un poco desordenada y muy directa necesitaban salir de paseo para poner en valor el trabajo de los que se esfuerzan por hacer bien el día a día sin desfallecer. Este proyecto llamado MAKMA les apoya.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Antonio Damián y Antonio Alcaraz ante el cartel del memorial Emilio Sdun. Fotografía, Vicente Chambó.

Estas palabras solo reclaman lluvia para los poetas-gladiadores. Los que siguen sobreviviendo en esta franja más extrema del desierto. Los que consiguen que sus siembras, díganse actividades diarias, exposiciones, películas, guiones y versos, broten con brío. Los que interpretan su danza poniendo el alma. Los que producen las cosechas en condiciones adversas. Nos gusta esta gente por ello, porque sólo los sabios humildes pueden ajustar sus regaderas para sacar el mejor partido al escenario.

Para redactar el balance del año 2016, y cuya impronta se repite para el caso de 2017, me vino a la memoria el caso de la sentada en un restaurante no identificado -probablemente en París- que al parecer reunió a Picasso, Georges Braque, Juan Gris, Max Jacob, André Salmon, Jean Cocteau y Guillaume Apolinaire. Comieron y bebieron tres bocados y ocho tragos más de los que cabían en sus buches, y a la hora de abonar la cuenta todos se hicieron los suecos. Miraban hacia un lado y el otro y silbaban. Entonces Picasso toma la iniciativa, y abre los brazos apartando copas, platos y cubiertos dejando despejada su parcela de mantel. Toma su estilográfica, hace un dibujo sobre una servilleta y solicita la presencia de la dueña del restaurante. Una vez que ésta acude, le ofrece la servilleta para sufragar los gastos. La dueña, sonriente, solicita a Picasso que firme el dibujo. El genio, mirando a la señora, le responde:

“Estoy pagando el almuerzo, no comprando el restaurante”.

Dibujo sobre papel  firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particualr.

Dibujo sobre papel firmado por Pablo Picasso. Fotografía, cortesía colección particular.

Estamos algo al sur de París. Concretamente en la Plaza del Colegio del Patriarca de Valencia, los protagonistas toman asiento en el Restaurante Mar de Avellanas, MAKMA ha convocado al equipo en pleno. Hay que hacer balance del año a pesar de las ausencias. Brindar en hermandad. Entre los reunidos siempre queda huella de alguna servilleta coloreada, algún dibujo ilustrado sobre el mantel, aunque cualquier papel es válido si la rugosidad de la servilleta no resulta ser un buen soporte. Es genial planear el futuro sobre tanta vocación en suma. El equipo es fundamental.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografiada con dispositivo móvil por alguno de los convocados makma.

Dibujo sobre papel de Ismael Teira. Imagen tomada sobre el mantel. Fotografía, dispositivo móvil de alguno de los convocados del equipo makma.

En realidad, la entrega y dedicación a informar de cada uno de los componentes de MAKMA nace por el respeto a la propia condición inventiva. Ama al prójimo como a ti mismo. Construir y crear con humildad es algo innato en todos y cada uno de los miembros presentes, esto no es casualidad. Makma, (mejor repetirlo que quedarse corto), es el resultado de esa voluntad que hace cinco años puso en marcha un proyecto de comunicación innovador y riguroso con vocación de informar y crear, sobre y para creativos y actores de la cultura.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrero, Ismael Teira y Migu Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

De izquierda a derecha y de arriba abajo, de pie: Carles Claver, Merche Medina, Salva Torres, Andrés Herráiz, Victoria Herrera, Ismael Teira y Miguel Gregori. Sentados: José Ramón Alarcón, Vicente Chambó y Juanjo Mestre. Restaurante Mar de Avellanas, cena balance anual. Fotografía, selfie del equipo MAKMA.

Probablemente, Picasso y los suyos no siguieron ningún orden establecido en sus intervenciones, no creo que pidieran turno de palabra en aquella sentada gastronómica (con la que yo me la jugaría), no de derecha a izquierda, ni de izquierda a derecha, si no de arriba a abajo, al centro y para dentro (trago). Tampoco en esta cena hay turnos. Aquí el vino es de Fontanars dels Aforins y levantar la mano presta a confusión. Cuando alguno de los comensales alza el brazo no se está seguro si pretende decir  “Camarero sírvame” o está pidiendo turno de palabra. En cualquier caso, hay que maridar el Capuccino de foie y maíz o los Mejillones Thai. Y dar el correspondiente sorbo, en compañía del plato principal: Suquet de Corvina y Canelón de Carrillera. De postre, Gelée de cacahuete y chocolate amargo. Con este menú, Picasso habría tenido que recurrir a la estilográfica de Apollinaire para firmar una servilleta a cada cocinero.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Caligrama de Guillaume Apollinaire. Imagen cortesía colección particular.

Es más, el propio Guillaume Apollinaire sonreiría si pudiera, al ser recordado con una frase de su ‘Manifiesto Cubista’:

“La buena voluntad no garantiza en absoluto la victoria”

Y con esta frase trasciende la buena voluntad a que hizo referencia Apollinaire y que MAKMA siempre tuvo como consigna: el paso a la acción. Tomar partido en el sector cultural. Es un ejemplo de ello el premio de dibujo organizado por DKV y MAKMA, que ya va por su III edición, y de cuya exposición: ‘La vendedora de Fósforos’ de Marta Beltrán, se puede disfrutar en el MuVIM hasta el 14 de Enero.

La vendedora de fósforos. MuVIM. De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

La vendedora de fósforos (MuVIM hasta 14 de enero de 2018). De Marta Beltrán. III edición premio de dibujo DKV-MAKMA. Fotografía Consuelo Chambó.

Puro dibujo a color inspirado en la filmografía del cineasta Aki Kaurismäki, del que se proyectó el título ‘La fabricante de cerillas’ como actividad complementaria en el MuVIM, con una posterior mesa redonda de la que salieron interesantes reflexiones por parte de la artista, Marta Beltrán y la profesora y directora de la Cátedra Berlanga Begoña Siles, además de Salva Torres y José Ramón Alarcón, especialistas y seguidores de la obra del director Finlandés.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía Vicente Chambó.

Di izquierda a derecha, Salva Torres, Marta Beltrán, José Ramón Alarcón y Begoña Siles en la mesa redonda del MuVIM. Fotografía, Vicente Chambó.

Y, hablando de cine, el turno para hacer balance de 2017 llega de la mano de Salva Torres, que entra de lleno con datos para recalcar:

“Seis aspirantes a los Goya el año en que La Fimoteca cumple 30 años”

Conforme recuerda Salva Torres: “El audiovisual valenciano sigue de enhorabuena. El año 2017 concluye con seis aspirantes a los premios Goya, donde estarán presentes con diversas nominaciones en varias categorías. Paco Plaza lo hará en el apartado de Mejor Director por la película ‘Verónica’, por la que opta igualmente en la categoría de Mejor Guión Original, en este caso de la mano de Fernando Navarro.

Escena de la película 'Verónica' de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Escena de la película ‘Verónica’ de Paco Plaza. Fotografía, cortesía de la productora.

Los alicantinos Sami Natsheh y Arly Jones, al Mejor Cortometraje de Animación por ‘Colores’, lo mismo que Raúl Díez por ‘El ermitaño’, junto a Adán Aliaga y Álex Lora, al Mejor Corto Documental por ‘The Fourth Kingdom’, completan el resto de aspirantes valencianos a los Goya”

Exposición en La Nau. 30 años de filmoteca.

Exposición en La Nau de la Universitàt de València. 30 años de filmoteca. Fotografía cortesía La NAU.

Torres, destaca el peso de la producción valenciana, más allá de los premios, y recuerda la realización de dos largometrajes: “Alberto Adsuara ha terminado su ‘Error fatal’, película en fase de proyección y distribución, y Nacho Ruipérez está concluyendo su ópera prima ‘El desentierro’, cuyo rodaje ha llevado a cabo en diferentes paisajes de la Albufera, con Leonardo Sbaraglia entre los protagonistas. Además, la Filmoteca de València celebra sus 30 años con una exposición temporal en La Nau de la Universitat de València, a falta de una sede fija que pueda mostrar su rico patrimonio audiovisual”. Concluye Salva.

José Ramón Alarcón, por su parte, replantea la importancia del paso a la acción de MAKMA con el Festival del Libro Sindokma:

“Las máximas que configuran la idiosincrasia y el devenir de MAKMA durante sus cinco años de existencia se focalizan no solo en el refrendo, sino en la contribución al mapa cultural del que formamos parte. En este orden de proactividad debemos destacar la consolidación del Festival del Libro SINDOKMA, cuya tercera edición, celebrada a finales de octubre en el Centre Cultural La Nau, ha consumado una sobresaliente evolución en sus postulados, polarizados en torno de la significancia de los valores de la edición independiente y contemporánea”

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Editores y colaboradores celebran la clausura del Festival SINDOKMA el pasado mes de octubre en La NAU.

Alarcón, recuerda que “SINDOKMA ha contado con la presencia de medio centenar de expositores nacionales (allegados desde Madrid, Barcelona, Asturias, Zaragoza, Cuenca, Sevilla y Murcia) y se ha configurado un relevante cronograma de contenidos, como la exposición ‘Tipografía y Dadá libros’, comisaridada por Antonio Alcaraz y Antonio Damián, además de una treintena de actividades (entre mesas redondas, presentaciones y talleres infantiles, como el impartido por PINTA), presencia de autores e instituciones invitadas, como el periodista y escritor Javier Valenzuela, Paz Fernández, directora de la biblioteca de la Fundación Juan March, y Jim Lorena, quien, de la mano de Antonio Damián y ‘librodeartista.info‘ han tendido puentes culturales con el país mexicano desde SINDOKMA”

Portavoz del equipo MAKMA en agradecimientos, Alarcón añade: “Debemos destacar el imprescindible apoyo de la Conselleria D’Educació, Investigació, Cultura i Esport, del Centre Cultural La Nau, del Ayuntamiento de València y las empresas Gandia Blasco y Alhambra, a la par que la decisiva cooperación del Col·legi Major Rector Peset, del IVAM, la ESAT, la UPV, la EASD, el Museu Joan Fuster de Sueca, Masquelibros, La Plaza se Mueve y Tapinearte. Presencias y cooperaciones que nos han permitido atender a excelsas y heterodoxas propuestas, cuya visibilización de contenidos se erige tanto en una estrategia de suma relevancia para el editor como una decisiva labor didáctica para el festival y para MAKMA, desarrollando una labor pedagógica que justifica y asegura el devenir futuro del proyecto, en el que ya nos encontramos trabajando de cara a la cuarta edición, que tendrá lugar del 25 al 28 de octubre de 2018”

Para Merche Medina: “Teatro y Danza es, sin duda, una de las pestañas de nuestra revista con mayor dotación de contenidos, de los que MAKMA también ha formado parte mediante diversas acciones y apoyos al ámbito escénico de la ciudad”

En cuanto a la colaboración de MAKMA, Merche Medina añade, “El pasado mes de junio entregábamos, por segundo año consecutivo, el Premio Makma al Mejor Espectáculo Nacional de Teatro en los VI Premios del Público de Sala Russafa, que en 2017 ha recaído en ‘Marx en el Soho’, de La Casa Escénica, concediendo a la compañía teatral una pieza del artista y miembro de MAKMA Ismael Teira. Igualmente, hemos respaldado mediáticamente proyectos como el Festival 10 Sentidos, de cuya sexta edición, bajo el lema ‘PorMayores’, MAKMA  ha sido media-partner, auxiliando a difundir el notable trabajo emprendido por sus artífices, Mertixell Barberá e Inma García”

Para concluir su balance de 2017, Medina apuntaba “Y, por descontado, han transitado por nuestra sección aquellas propuestas escénicas de mayor interés que han formado parte de la programación del año de teatros y salas de la ciudad y de la Comunidad Valenciana, tarea que proseguiremos desarrollando con mayor ahínco”

Por su parta, Ismael Teira, acude a la cena con una carpeta repleta de documentos y estadísticas que revisan en cifras y datos los apoyos a las convocatorias a las que MAKMA da visibilidad.

“En 2017 hemos publicado en MAKMA decenas de convocatorias dirigidas, principalmente, a artistas visuales que trabajan en el territorio español. La suma total es cuantiosa: 1.027.000, más de un millón de euros destinados a premiar la creación artística. Un porcentaje significativo de esta cifra proviene de las convocatorias del Consorcio de Museos para dotar de programación al Centro del Carmen. Son destacables también los casi 200.000 euros que la Fundación Botín destinó a sus 8 becas de Artes Plásticas este año; pero también hay que aplaudir la intensa labor llevada a cabo en algunos municipios valencianos, como los Premios Adquisición 2017 del Ayuntamiento de Mislata, los certámenes de pintura de Pego, Algemesí y Sant Joan d´Alacant, o las Becas Hàbitat Artístic de Castelló de la Plana; sin olvidarnos de iniciativas privadas como la de Mustang Art Gallery para seleccionar una escultura conmemorativa para su sede en Elche; o las diferentes propuestas que lanzó en 2017 DKV Seguros: 4ª Beca de Producción a la Creación Videográfica DKV/ES BALUARD, IX edición de Fresh Art y III Premio de Dibujo DKV/MAKMA que este año duplicó su dotación económica, alcanzando los 5.000 euros.

La Imagen corresponde a la la exposición de la convocatoria “Premios de adquisición Mislata 2017. Compromiso social en las artes visuales” Al fondo, la obra de Rosalía Banet

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

Bienal de Mislata. El banquete hambriento 3, 2010. Fotografía, Kike Sempere.

En materia de música, Juajo Mestre sentencia,

“Harto difícil es siempre sintetizar y condensar con pocas palabras lo más destacable en una añada a nivel musical. Con la subjetividad y parcialidad que ello implica por los gustos y, al mismo tiempo, con el propósito de ser ecuánime y neutral en la medida de lo posible por la experiencia de lo mucho escuchado, me gustaría remarcar a nivel internacional sendos debuts en solitario de Danny de La Matyr y de Ron Gallo, el asentamiento de nombres como Nikki Lane, The Parson Red Heads o Doug Tuttle, la calidad que siempre ofrecen Robyn Hitchcock, The Sadies o Son Volt, y los soberbios retornos de Peter Perrett y de The Dream Syndicate. En el plano nacional el segundo trabajo de Germán Salto, todavía no muy conocido pero que vuelve a demostrar enorme talento y sensibilidad. Y por supuesto un valor seguro como el granadino José Ignacio Lapido, así como el “enemigo” Josele Santiago que está cada vez más brillantemente establecido sin su mítica banda. En cuanto a los numerosos conciertos que en el 2017 he tenido el privilegio de asistir me parecieron enormemente vibrantes los de The Sadies, Cracker, Luna, Germán Salto, Redd Kross y, muy especialmente, el de los granadinos Lagartija Nick presentando su nuevo álbum”

En temas de redes, informática alternativa y territorios afines, Miguel Gregori se moja,

“En mi opinión el evento del 2017 es  El Space Apps Challenge de Las Naves celebrado del 28 al 30 de abril, un Hackathon Global de 48 horas para desarrolladores, diseñadores, científicos, ingenieros, emprendedores y estudiantes.

En este Hackathon participaron más de 160 ciudades alrededor de todo el mundo simultáneamente. Los equipos crearon aplicaciones móviles, software, hardware, visualizaciones de datos y soluciones para plataformas frente a desafíos diseñados directamente por la NASA para contribuir a misiones de exploración del espacio y ayudar a mejorar la vida en la tierra”

Para Victoria Herrera, es fundamental la presencia de la iniciativa privada donde no llega la pública:

“Este año se ha combinado el pasado y el presente creando una nueva perspectiva de futuro. Gracias a la reapertura del espacio Bombas Gens, se ha podido llevar a cabo esta excepcional simbiosis con una acogida sin parangón, no solo por la gran rehabilitación de un espacio de todos, sino por las nuevas propuestas artísticas que han vestido sus paredes y han jugado a dar una nueva lectura a un cuento ya conocido”

Dori López ante el edificio de Bombas Gens. Fotografía

Dori López en su Balcón frente al edificio de Bombas Gens. Imagen cortesía de Dori López.

Andrés Herráiz, por su parte, se queda con la poesía: “Dentro de la variedad cultural a la que MAKMA ha dado dado visibilidad este último año, considero a Lara Pairó Agüera como una de las grandes apuestas dentro de la poesía emergente. La entrevista que realicé en torno a “Del Silencio”, su último poemario publicado en Ediciones En Huida, me permitió descubrir a una joven poetisa crítica con una sociedad en la cual el poema ha devenido, en muchas ocasiones, en un simple Tweet. Sus poemas son fruto de una poesía intimista, y en muchas ocasiones desgarradora que ahonda en las complejidades del estar, el vivir y el callar”

Página interior de la edición de

Página interior de la edición de “Del silencio”de Editorial La Huida. Imagen cortesía de la Editorial.

Para Carles Claver: “El comienzo de las emisiones de À Punt Ràdio y la –confiemos- inminente (re)apertura de la televisión pública sirven un prometedor escenario al sector audiovisual valenciano, una situación que contrasta enormemente con los tiempos vividos hasta hace muy poco. De hecho, existe ya un buen número de productoras que han empezado con la producción y rodajes de programas para À Punt. En breve -si el recurso presentado por la Unió de Periodistes no ralentiza o, incluso, impide la consolidación del proceso de reapertura- se sumarán muchas otras productoras, estudios de doblaje y profesionales del sector a la dinámica creadora y creativa que origina la puesta en marcha de un medio de comunicación transversal y potente, a pesar de las estrecheces económicas con las que tendrá que lidiar.

Eso con respecto a los profesionales, en cuanto a la sociedad en general creo –y vuelvo a esperar- que será la gran beneficiada. Por fin los valencianos recuperamos un servicio público que nunca debió desaparecer. Ahora de lo que se trata es de no repetir errores del pasado y, sobre todo, neutralizar cualquier pulsión de tipo político-influencer. Es obvio pero no por eso debemos dejar de repetirlo, si alguien debe regir los parámetros y los contenidos de À Punt Mèdia esa debe ser la sociedad valenciana. En este sentido, el respeto y la promoción del valenciano, así como una programación que nos enriquezca culturalmente deben conformar sus pilares, como así me consta que empieza a ser, debo decir. Llegados a este punto, necesito pecar de optimista.

Para finalizar con el que ya es año de recuerdo 2017, dos referencias que se nos han ido y duele:

Recortar en educación, cultura e investigación, es hipotecar el porvenir.

Juan Goytisolo

“Apenas somos / un haz de luz centrífuga / pero qué luz”

José Ignacio Montoto

Vicente Chambó

Navidad de cine para los más pequeños

Menuda Filmo Nadal
Filmoteca de València
Del 26 de diciembre de 2017 al 7 de enero de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca el tradicional ciclo navideño Menuda Filmo Nadal, que comenzó con la proyección el martes 26 de diciembre de ‘Gru 3. Mi villano favorito’ (2017), de Kyle Balda y Pierre Cofin.

Gru 3 Mi villano favorito. Imagen cortesía de Filmoteca.

Gru 3 Mi villano favorito. Imagen cortesía de Filmoteca.

Como todos los años, la Filmoteca ofrece una programación cinematográfica infantil durante las vacaciones escolares navideñas. Entre las películas programadas figuran dos grandes superproducciones : ‘Gru 3. Mi villano favorito’ y ‘Valerian y la ciudad de los mil planetas’ (2017), una trepidante ‘space-opera’ dirigida por Luc Besson y con un reparto encabezado por Dane DeHaan, Cara Delevingne, Clive Owen, Ethan Hawke y Rihanna.

Batman lego. Imagen cortesía de Filmoteca.

Batman lego. Imagen cortesía de Filmoteca.

El cine europeo está representado por la producción alemana ‘Robby & Toby. El viaje fantástico’ (2016), de Wolfgang Groos, y la película francesa de animación ‘Nieves y los árboles mágicos (2016), de Antoine Lanciaux, Sophie Roze y Benoît Chieux.

Completa la programación de estas navidades ‘Batman. La Lego película’ (2017), de Chris McKay, una película de ritmo frenético que también ofrece una reflexión satírica sobre las anteriores adaptaciones de Batman.

Menuda Filmo

Valerian y la ciudad de los mil planetas. Imagen cortesía de la Filmoteca.

Evidenciar cierta realidad

XI Curtmetratges per la Igualtat
Aula Magna de La Nau y Filmoteca de Valencia
Viernes 10 de noviembre, 2017, a las 18.30 y 20.15 horas

La XI Edición de Cortometrajes por la Igualdad organizado por Cortos por la Igualdad, Unitat D´Igualtat de la Universitat de Valencia y Associació per la Ceducació se presente el viernes 10 de noviembre en dos actos. El primero tendrá lugar a las 18.30 en el Aula Magna de La Nau de la Universitat de Valencia, con la proyección del corto ’16 semanas’ y posterior debate sobre planes de igualdad con la directora Carlota Coronado y Gemma Fabregat, vicedecana y profesora de Derecho de la Universitat.  El segundo pase se llevará a cabo en La Filmoteca, a las 20.15, donde se proyectarán todos los cortometrajes seleccionados con la presencia de los directores  que abrirán un debate con los asistentes.

Cortometrajes por la Igualdad tiene, como  las anteriores ediciones, un objetivo marcado: concienciar, sensibilizar acerca de la discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos en nuestra sociedad y, desde esa concienciación, reivindicar derechos para erradicarla. Teniendo en cuenta ese objetivo, esta edición ha premiado cinco piezas audiovisuales  de las más de 200 que se han presentado procedentes “de diversos países como EE.UU, Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Italia, Francia y de casi todas las comunidades autónomas: Andalucía, Cataluña, Madrid, Aragón, Canarias, Galicia y, por supuesto, de la Comunidad Valenciana”, tal y como Paqui Méndez, directora del certamen, explica.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Comando VDG. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las piezas seleccionadas son: ‘¿Señor o señorito?’, de Cristina Piernas y Victoria Ruiz; ‘Sé lo que quieras’, de Marisa Crespo y Moisés Romera; ‘Comando VDG’, de Ana Rosa Diego y Mercedes M. del Río; ‘16 semanas’, de Carlota Coronado (Mención especial), y ‘Mariama’, de Mabel Lozano ( Mención especial).

Unos cortos que “hacen gala de una gran diversidad de lenguajes y estilos y denuncian varias formas de sexismo en nuestra sociedad, incidiendo muy especialmente en el mundo laboral y en la adolescencia. De ahí que  la edición de este año lleve por título El machismo en la adolescencia y en el ámbito laboral”, señala Paqui Méndez.

Desmontar, deshacer, deconstruir son palabras sinónimas que definen la línea argumentativa y visual que caracteriza y une las cinco piezas de esta edición de ‘Cortos por la Igualdad’. Cinco piezas que dejan en evidencia las falsedades, las falacias, las debilidades, las contradicciones de la representación y construcción del sistema sexo-género, de los mitos y tradiciones que configuran la posición de la mujer y el hombre en el proceso histórico y social.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Mariama. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las falacias de los mitos y las tradiciones

‘Comando VDG’ y ‘Mariama’, con un estilo visual entre la ficción y el documental, tienen como objetivo desmontar las falacias de los mitos y las tradiciones como relatos de construcción de la posición de lo femenino y lo masculino en el discurso amoroso.

‘Comando VDG: Stop a la violencia de género’ desmonta a ritmo de rap y hip-hop el mito del amor romántico. ‘Pa ti el romanticismo’ es el título del rap cantado. Este comando, compuesto por adolescentes que han sufrido diferentes modos de acoso y violencia sexual, considera el mito del amor romántico una de las causas de la violencia de género entre los jóvenes. Un corto con dos mensajes contundentes: ‘Pa ti el romanticismo’ y ‘A la violencia machista. No significa no’, título de dos de los raps que se cantan en el corto.

‘Mariama’ cuestiona la tradición de la ablación femenina con un estilo donde la imagen animada y la documental se mezclan. Cuenta la lucha de un padre que se niega a que su hija sea mutilada genitalmente por seguir la tradición de su país. Una lucha que va a suponer la exclusión de su familia y de su pueblo. Como exclama el personaje del corto: “Las leyes deben cambiar esta tradición que hace daño. Es una tradición que se hace por amor, pero evitarla es el verdadero amor”.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de Sé lo que quieras. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Las posiciones laborales

Los cortos ‘¿Señor o señorito?’, ‘Sé lo que quieras’ y ‘16 semanas’, deshacen a través de sus historias de ficción la normalizada realidad  laboral de las mujeres y, por ende, de los hombres. Se podría decir que el corto de ‘¿Señor o señorito?’ es  una historia de ciencia ficción. Con un tono irónico deconstruye los roles laborales otorgados a la mujer y al hombre en nuestra sociedad, a través de la inversión radical de éstos. Un cambio posible y probable en una sociedad futura.

Motivar a los jóvenes de la importancia de estudiar para llegar a ser lo que se quiera es el mensaje de ‘Sé lo que quieras’. Un corto, desafortunadamente, ya narrado como una farsa.

Fotograma de Señor o señorito. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de ¿Señor o señorito? Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

La historia de ’16 semanas’ muestra, con sencillez y contundencia, una desoladora verdad: las duras condiciones laborales impuestas por el sistema neocapitalista para conciliar maternidad y trabajo.

Cinco cortos con temáticas y tonos diferentes, pero todos unidos por una misma línea argumental: descubrir que la realidad del sistema sexo-género es una construcción posible de deshacer, obviamente, ya que toda realidad humana se configura a través de la palabra, del lenguaje.

Deshacer para construir otra realidad donde impere cierta ética que acabe con la explotación, la discriminación de unos seres humanos por otros y de cada ser humano por sí mismo.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Fotograma de 16 Semanas. Imagen cortesía de Cortos por la Igualdad.

Begoña Siles

Los intensos ecos de ‘Las uvas de la ira’

Las uvas de la ira. Ecos de la Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música de Valencia
Antiguo cauce del Túria
De julio a septiembre de 2017

La Filmoteca d’Estiu organizó un ciclo que fusionaba el compromiso de la propia institución con la difusión del patrimonio cinematográfico y la cultura contemporánea. Las obras proyectadas son metrajes galardonados y de gran calidad, tanto visual como auditiva. Este evento estival comenzó con la presentación de El acorazado Potemkin,(1925) obra del conocido director soviético Sergei Eisenstein y concluyó con Moonlight (2016) de Barry Jenkins.

Dentro del compendio de obras que forman parte de esta iniciativa, centraremos la atención en Las uvas de la ira (1940), obra del consagrado director John Ford (1894-1973). La gran vigencia del film se esconde en la temática, la cual, aunque pueda parecer exógena a nuestros problemas actuales, si agudizamos nuestras capacidad crítica descubriremos con una sonrisa amarga que no dista tanto.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

El núcleo central de la trama radica en la presentación de una sociedad americana arruinada por la absorción de los trabajos campestres por maquinaria, destruyendo todo tipo de artesanía y  propiedad de los cultivos. Ante esta situación devastadora, la familia Joad, como otras tantas, decide emprender un nuevo camino, hacia un destino más alentador en California, lugar atribuido a grandes oportunidades laborales.

Como hilo conductor de esta héjira encontramos al personaje de Tom Joad (Henry Fonda), hijo pródigo de la familia, quien tras su estancia en la cárcel, por homicidio, retorna al hogar familiar para encontrarse la más absoluta soledad. En este punto, Ford pone en antecedentes al espectador, quien puede relacionar la situación con la Segunda Gran Migración Americana, momento en el que se establecen rutas migratorias alternativas entre ciudades como Oklahoma y California entre otras, con la intención de resurgir de sus propias cenizas.

Este rasgo pone de manifiesto que nos encontramos ante un director versado y de alguna manera comprometido con su país, mostrando la más cruda de las miserias, y la valentía de quienes parten hacia lo desconocido, a pesar de los sinsabores, prueba de ello serán los innumerables tropiezos que la familia sufre a lo largo del viaje.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

Si reparamos en los efectos que aportan mayor información, encontramos una encrucijada de caminos, en los que la capacidad de elegir bien o mal, marcará tu destino. Esta primera parada denota cierto carácter esotérico y atávico. Más adelante, encontramos la presencia de la noche y su viento fantasmagórico acompañado de luces y sombras, será aquí cuando el espectador descubre que algo no va bien. Este tipo de recursos aporta cierto misterio y vincula la escena normalmente a situaciones de desgracia, o sobre naturales.

Tampoco podemos olvidar las innumerables menciones a la comida, como algo extraordinario y casi inalcanzable. Esta ensoñación y referencia contínua a los alimentos, recuerda a las miniaturas medievales en las que los campesinos soñaban con comida, lo que denotaba y denota una sociedad con recursos económicos limitados, viéndose afectada su propia subsistencia. Esta alusión a los recursos económicos reaparece a lo largo de todo el film. Otro recurso estilístico primordial será la utilización de primeros planos, sobre todo en las conversaciones entre madre e hijo, aportando mayor dramatismo.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu.

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu.

Será simbólica las tretas ideológicas, con la aparición de trabajadores abocados a la necesidad de un sustento, aunque con condiciones pésimas, y los huelguistas, quienes no están dispuestos a venderse por nada, defienden su derecho a huelga y su reivindicación de un cambio para un futuro mejor y más equitativo. Este dilema rondará la cabeza del personaje principal, constantemente, quien pasa de un bando a otro, poniendo de manifiesto lo importante que resulta conocer las dos caras de una misma moneda, para posicionar la propia opinión.

Uno de los momentos de más sutileza e intimidad será la despedida final entre madre e hijo, con claras reminiscencias religiosas, ya que el hijo abandona el núcleo familiar por el bien de la misma, y se sacrifica para salvarlos. El rostro de angustia de Ma Joad (Jane Darwell) se contrapone con la mirada serena del hijo quien, como Cristo, cumple una función redentora y liberadora.

Obra de Dorothea Lange, alusiva a la Gran Depresión americana referida en 'Las uvas de la ira'.

Obra de Dorothea Lange, alusiva a la Gran Depresión americana referida en ‘Las uvas de la ira’.

A modo de conclusión, aludiremos a las vinculaciones directas o indirectas de los rasgos que podemos apreciar a lo largo del film. En primer lugar, la aparición de paisajes tenebrosos, el predominio de escenas de nocturnidad que recuerdan a pinturas del expresionismo alemán, creando ambientes lúgubres. En segundo lugar, la dureza de los rostros y la situación de una sociedad deprimida nos transportan a las desgarradoras fotografías de Dorothea Lange.  En tercer lugar, presenta una clara influencia de films Western dirigidos por el mismo director, como es es el caso de La diligencia, donde la vigencia de la huida forma parte del entramado principal. La última alusión será a la sociedad actual, en la que debida a la carencia laboral juvenil, la emigración se convierte en la busca de la gallina de los huevos de oro, y nada más lejos de la realidad, porque muchos antes partieron valientemente en busca de un futuro mejor.

Tras todo lo expuesto anteriormente, podemos sacar en claro que nos encontramos ante una obra de arte de una calidad extrema, tratando temas de plena actualidad, aunque el contexto no sea el mismo. Por tanto, la elección de la proyección del metraje fue un completo acierto, traduciéndose así en la gran cantidad de asistentes de todas las edades a la proyección.

Fotograma de 'Las uvas de la ira', de John Ford. Filmoteca d'Estiu

Fotograma de ‘Las uvas de la ira’, de John Ford. Filmoteca d’Estiu

Victoria Herrera Lluch

Stan Laurel y su parodia de Sangre y arena

Sangre y arena, de Marx André y Vicente Blasco Ibáñez
Barro y arena, de Gil Pratt
La Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Martes 14 de marzo, 2017, a las 18.00h

La Filmoteca proyecta el martes 14 de marzo, a las 18 horas, en sesión doble ‘Sangre y Arena’ (1916) de Max André y Vicente Blasco Ibáñez  y ‘Barro y arena’( ‘Mud and Sand’, 1922) de Gil Pratt, una película cómica protagonizada por Stan Laurel que parodia el exitoso melodrama ‘Sangre y arena’ dirigido por Fred Niblo y protagonizado por Rodolfo Valentino, que se basaba en la novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez. La proyección contará con el acompañamiento musical a piano de Arcadi Valiente.

Sangre y arena.

Cartel de ‘Sangre y arena’. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

‘Barro y arena’ es una de las primera películas de Stan Laurel, antes de formar la pareja cómica ‘el Gordo y el Flaco’ con Oliver Hardy, y en ella participa también su mujer Mae Laurel. La Filmoteca proyecta la primer adaptación de ‘Sangre y Arena’, una coproducción hispano-francesa, dirigida por Max André y el propio Vicente Blasco Ibáñez que tuvo como protagonistas a Luis Alcaide y Matilde Domenech y que se anticipa al gran éxito de Hollywood protagonizado por Rodolfo Valentino seis años después.

Barro y arena.

Cartel de ‘Barro y arena’. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Con esta proyección especial, la Filmoteca prosigue el ciclo sobre Blasco Ibáñez que forma parte  de las actividades previstas por el Institut Valencià de Cultura para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del escritor valenciano. El ciclo, que se extenderá a lo largo del año, está compuesto fundamentalmente por las adaptaciones cinematográficas de algunas de las  novelas de Blasco Ibáñez llevadas a cabo durante el período mudo y recuperadas a finales de la década de los noventa por el Archivo Fílmico de la Filmoteca como parte de su labor de conservación del patrimonio audiovisual valenciano.

Además de ‘Sangre y arena’ (1916) de Vicente Blasco Ibáñez y Max André y ‘Barro y arena’ (1922)  de Gil Pratt, entre las películas que se proyectan en las próximas semanas figuran  ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’ (1921) de Rex Ingram;  ‘Sangre y arena’ (1922) de Fred Niblo; ‘Mare Nostrum’ (1926) de Rex Ingram;  ‘La tierra de todos ‘(1926) de Fred Niblo y  Mauritz Stiller; ‘El torrente’ (1926) de Mauritz Stiller y Monta Bell; y ‘La bodega’ (1929) de Benito Perojo.

Sangre y arena.

Stan Laurel en un fotograma de ‘Barro y arena’. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Cortos por la Igualdad: un referente para la coeducación

X Certamen Internacional de Cortos por la Igualdad
Paraninfo de La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Miércoles 26 de octubre, 2016, a las 18.30h
Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Esa misma tarde, a las 20.00h
Presentación de los cortometrajes: ‘Ellas. Mujeres que han hecho historia, pero no están en la historia’, ‘Un billete a nunca jamás’ y ‘Campeonas invisibles’.  Mesa redonda: Mercedes Sánchez, Olatz Arroyo y Paqui Méndez (directoras), Amparo Mañés (Directora de la Unidad de Igualdad de la Universitat de València) y Ana López–Navajas (investigadora de la Universitat de València)

El certamen internacional ‘Cortos por la Igualdad’ está de aniversario: celebra diez años. Una década que la directora Paqui Méndez resume como “muy satisfactoria, porque los cortos por la igualdad se han convertido en un referente para la coeducación”.

Diez ediciones que, obviamente, han tenido un objetivo: denunciar,  sensibilizar y concienciar acerca de la discriminación que sufren las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad.  Y para llevar a cabo esa tarea, en cada edición, los cortos de ficción o documental seleccionados son recogidos en un DVD para que “puedan exhibirse en centros educativos, bibliotecas, asociaciones y entidades sociales y entre el público interesado y, de ese modo, propiciar el debate sobre temas relacionados con la situación de la mujer en el espacio público y privado”, declara la directora del certamen.

Fotograma del cortometraje 'Ellas: mujeres que han hecho historia'.

Fotograma del cortometraje ‘Ellas: mujeres que han hecho historia…’, de Mercedes Sánchez. Imagen cortesía de la organización.

Hacer visible, lo invisible

En la década de los sesenta, el movimiento feminista recogió todas sus propuestas reivindicativas en dos interesantes lemas: “Lo personal es político” y “Hacer visible lo invisible”.

Y en esta décima edición del “Certamen Internacional de Cortos por la igualdad” la temática que predomina gira alrededor del segundo lema: hacer visible lo invisible. Y hacer visible lo invisible supone nombrar para recordar y reconocer; en definitiva, supone hacer historia, historia con mayúscula. Si la historia es la huella que deja detrás de sí la búsqueda, como decía el filósofo Jean-François Lyotard, las investigadoras feministas iniciaron la búsqueda para recuperar los nombres de las mujeres y la contribución que éstas habían realizado en  los diferentes ámbitos -social, político, cultural- en la historia.

Fotograma del documental 'Ellas: mujeres que han hecho historia...'

Fotograma del documental ‘Ellas: mujeres que han hecho historia…’, de Mercedes Sánchez.

En esta edición de “Cortos por la Igualdad” se visibiliza la presencia de la mujer en la historia. Por una parte, con el documental premiado “Ellas. Mujeres que han hecho historia, pero no están en la historia”, de Mercedes Sánchez. Este documental narra la experiencia de un taller de coeducación en un Instituto de Málaga.  El contenido del trabajo en el aula es poner en evidencia la ausencia de los nombres de científicas, filósofas, artistas, etc… en los libros de textos de la ESO y de Bachiller, con el objetivo de concienciar a los estudiantes de su ausencia.

Por otra, la pieza documental dirigida por la propia Paqui Méndez, “Campeonas invisibles”, da voz a deportistas profesionales, muchas de ellas campeonas en su especialidad a nivel olímpico, internacional o nacional. Deportistas cuyos triunfos quedan al margen de la información deportiva. Y, por último, “Tras los números”, de Mariola Ponce, critica la ausencia y anonimato de la subjetividad de las mujeres presas al ser un simple número dentro  del engranaje panóptico y burocrático de la prisión.

Fotograma de 'Billete a nunca jamás'.

Fotograma de ‘Billete a nunca jamás’, de Jorge Naranjo. Imagen cortesía del autor.

Además, en este certamen se han seleccionado los siguientes cortos de ficción: “Un billete a nunca jamás”, de Jorge Naranjo, ”El azul, el rosa y los otros colores”, de Cristina Linares, y “Madres libres”, de Viktoria Videmia. Todos los “Cortos por la igualdad”, sean de ficción o de documental, llevan diez años haciendo visible lo invisible y  lo personal, político.

Fotograma del corto 'Ellas: mujeres que hacen historia...'.

Fotograma del corto ‘Ellas: mujeres que hacen historia…’, de Mercedes Sánchez.

Begoña Siles

El festejo de la Animación

Prime the Animation 4!
Facultad de Bellas Artes (Universitat Politècnica de València)
IVAC- Filmoteca de Valencia
Jueves 27 y viernes 28 de octubre de 2016

La animación se ha convertido en los últimos años en una de las disciplinas más populares de especialización entre los recién titulados de Bellas Artes. Muestra de ello es la celebración del encuentro anual Prime the Animation!, organizado por estudiantes y que ya recoge su cuarta edición.

Desde el 2003, cada 28 de octubre se celebra el Día Mundial de la Animación para conmemorar la primera proyección pública del Théâtre Optique de Émile Reynaud, en el Museo Grevin de París en 1892. Desde la Universitat Politècnica de València, con la colaboración del Master en Animación de la UPV, el Área de Actividades Culturales y La Filmoteca del IVAC-CulturArts, se  organiza  este   evento  en  el  que  se  proyectarán  los  mejores  cortometrajes  de  estudiantes  de algunas  de  las  escuelas  más  prestigiosas  del  mundo:  Universitat  Politècnica  de  València (España),  Middlesex  University  (Reino  Unido),  Emily  Carr  University  of  Art  +  Design (Canadá), Estonian Academy of Arts (Estonia), The Animation Workshop (Dinamarca), Tama Art University (Japón), Universidad Mayor (Chile), Film University Babelsberg Konrad Wolf (Alemania), National  Institute  of  Design  (India),  Nacional  Autónoma  de  México  UNAM (México).

La muestra incluye 50 cortometrajes, que se podrán ver durante los días 27 y 28 de octubre, en el auditorio Alfons Roig Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València. Y el día 28 a las 20:00h en la Sala Luis Garcia Berlanga de La Filmoteca del CulturArts-IVAC. Prime the Animation 4! contará con la participación prestigiosos profesionales, como Osbert Parker, Paco Sáez o Rafa Zabala. Además de contar con numerosos profesionales en la sesión de revisión de portafolios y proyectos presentados a la convocatoria abierta a estudiantes.

Prime the Animation 4! es posible gracias al trabajo conjunto de profesores y alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia, al apoyo del Master en Animación UPV, el Área de Actividades culturales de la UPV y La Filmoteca- Culturarts, entre otros colaboradores.

Puedes consultar la programación y novedades en el siguiente enlace: primetheanimation

Prime the Animation 4!. Imagen cortesía de la organización.

Prime the Animation 4!. Imagen cortesía de la organización.

Festival La Cabina, tras la digestión

Hace algunas semanas tuve la suerte de coincidir con Carlos Madrid, director de La Cabina. Fue un encuentro casual, ambos asistíamos a una fiesta organizada por el Festival Catacumba en Godella. Durante horas estuvimos hablando del festival, de su trabajo interno, de la perseverancia para que siguiera vivo y del amor que profesaba Carlos por él. Me encontré en la charla con alguien cercano, ducho en cine y en publicidad, alguien que sabe el terreno que pisa, porque lleva ocho años en él y su crecimiento escalonado le ha dado esa seguridad. Quedaban pocos días para el festival y sus ojos denotaban impaciencia por ver realizado lo que ya existía sobre el papel.

Unos días después comenzaba el único festival de mediometrajes del mundo. El día de la inauguración estaba llena la filmoteca, no sólo se presentaba el festival, sino que también se iba a proyectar una de las películas de la sección especial, “Superman no es judío (…y yo, un poco)” del director francés Jimmy Bemon. Para el inicio de tan importante evento el realizador acudió, después de sufrir un cólico (con lo doloroso que es), para compartir con nosotros algunos secretos del film. Y con ese mediometraje, medio sátira medio serio, sobre la situación de los judíos en Francia y su religión, daba comienzo un festival que le debe su nombre, La Cabina, al mediometraje de Antonio Mercero de 1973. Un nombre muy bien escogido, porque a media España le hizo temblar de miedo una película que se salía de los convencionalismos ya desde su propia duración. El festival bebe mayoritariamente del país vecino, debido al apoyo gubernamental y de público que tiene, y es que Francia aportaba hasta 7 mediometrajes. España tampoco se quedaba atrás, y aunque todos sabemos que las cosas por aquí no son fáciles para los cineastas, y en éste formato mucho menos (en un momento en el que el cortometraje está viviendo su segunda o tercera juventud), con dos producciones propias y una coproducción. Carlos Madrid y sus huestes no sólo programaron una semana de intenso cine, sino que quisieron dotar a la experiencia del festival de una programación paralela llena de recovecos imposibles, de guiños a la experimentación y de laboratorios de ideas geniales. La sección Amalgama, era eso, un nutrido conjunto de extrañeces, de raras avis audiovisuales estimulantes y difícilmente exhibibles en festivales menos aventureros, con formatos como video-arte, documental creativo o cine experimental. En ella vimos, entre otros, “Ivan Z”, “Dime quién era Sanchicorra” o el documental “El Gran Vuelo” de Carolina Astudillo. Un acierto fue el de la sección La Cabina Inèdits, donde se rescataban mediometrajes de directores bien consagrados, tales como Fellini con “Fellini: a director’s  note book” o “La Era de Nandú” de Carlos Sorín.

Pero lo que realmente me interesaba era comprobar el buen estado de salud del formato, porque el festival es el único evento así, de esas proporciones, en el mundo. Y he de reconocer que el diagnóstico es muy bueno visto lo visto. La Cabina quería éste año ser políticamente incorrecta, romper absurdos tabúes, y por qué no, llegar a otro tipo de público, y así, con valentía (a veces para proyectar películas que han despertado ciertas corrientes de opinión hay que ser valiente) exhibieron “Interior: Leather Bar” de James Franco y Travis Mathews. En éste incisivo y explícito mediometrajes los directores querían imaginar cómo eran los 40 minutos perdidos de la películas “A  la Caza”, (“Cruising”, 1980) y para ello desafían a los que estamos delante de la pantalla, ¿por qué le produce pudor al espectador ver el amor o el sexo entre personas del mismo sexo?, ¿por qué nos hace sentir incómodos? La obra es interesante como ejercicio de metacine y de reflexión sobre la moral, pero poco más. Otro de los aciertos de los programadores ha sido en esta edición, la de incluir el celebérrimo medio “Kung Fury” de David Sandberg. Un mediometraje divertido, lleno de reminiscencias al cine de serie b americano. Un éxito sin paragón en la red, y por descontado en el mundo del mediometraje, con lo cual debía estar en el festival, ¿cómo no va  estar el mediometaje más visto de Internet en el festival más importante de mediometrajes del mundo? Con estos trabajos el festival abre sus brazos a diferentes géneros, algo que se agradece, pues no acota el evento a unos pocos géneros, otra cosa es que la producción de éste tipo de trabajos sea alta o baja.

Durante unos días no podía quitarme de la cabeza la interpretación de Simon Schwartz y de la pequeña Julia Pointner, del fantástico mediometraje “Todo irá bien” de Patrick Vollrath. Sin duda de lo mejor que ha pasado por la filmoteca en esta edición. El drama de “Terremere”, con la presentación de su director Aliou Sow, nos dejó sorprendidos, yo lo vi el viernes, misma noche de los atentados en Francia.

A la sala no dejaba de entrar gente: jóvenes, mayores, novios, amigos… el festival era un hervidero todo el rato, incluso en la proyección de “Terremere” a las 10 pm de un viernes, donde el público aplaudió sin parar. “¿En tu casa?” del Sylvia Borges, me pareció una delicia, llena de momentos hilarantes, y de esos primeros cosquilleos en el estómago al despuntar los sentimientos de amor. Por último, aunque vi unas pocas más, “Nocebo”, que me recordó a cualquier película de acción, rápida, llena de matices, con una trama que por más que fuera poco original rezumaba dinamismo, con una música muy buena. ¿Quién dijo que en los mediometrajes solo cabe el drama? No podemos olvidar las cifras en las que se movía éste año el festival, y que parece que el Ayuntamiento se ha comprometido en mejorar, que transformaban al evento en una continua carrera de obstáculos. Con 15.500 euros, que fue el presupuesto que nos dijo Carlos Madrid en la presentación, ha conseguido llevar a cabo un festival a la altura de los más prestigiosos, esos que solo con el nombre ya consiguen patrocinadores, subvenciones y televisiones a su alrededor.

Pero todo lo bueno llega a su fin, y éste festival, quizás de los mejores de la Comunidad, tenían que cerrar la persiana para trabajar en el próximo. La NAU fue el lugar elegido para la clausura, en ella pudimos ver la película  ganadora de la sección Amalgama, la del premio del público y la de Mejor Mediometraje. Recordándonos que el mediometraje no es medio largo ni un poco más que un corto, es un formato con entidad, con personalidad, y tal vez festivales como éste demuestran que es necesario abrir más los ojos a otros formatos, porque, ¿para qué alargar una historia con paja o para qué meter subtramas sin sentido y carentes de coherencia, si se pueden hacer con su duración adecuada? Sin más. ¡Viva el mediometraje!

Palmarés

Dirección, Jean-Guilaume Sonnier por “Petit Homme”.

Guión, Lander Camarero, Nizar Rawi y Mohammed Rohaima por “A serious Comedy”

Actor, Simon Schwartz por “Todo irá bien”

Actriz: Malin Crèpin, “Lulu”

Fotografía, Jan-Marcello Kahl, por “Nocebo”

Música, Philippe Langlois, por “Lobos Solitarios en modo Pasivo” y G.J. Echternkamp, Morgan Kibby y Eben Smith, por “Para los que siempre es complicado”

Premio público: “Terremere” de Aliou Sow

Mejor Mediometraje: ‘Teenland’, de Maria Gratho Sorensen

Mención Especial: “Interior: Leather Bar” de James Franco y Travis Mathews

Premio Sección Amalgama: “El Gran Vuelo” de Carolina Astudillo

Mención especial: ‘Dime quién era Sanchicorrota’, de Jorge Tur Moltó

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Javier Caro

“La política de Wert es de las más nefastas”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres