El sol mediterráneo que unió a Benlliure y Sorolla

‘Sorolla y Benlliure. Pinceladas de una amistad’
Fundación Bancaja
Plaza de Tetuán 23, València
Hasta el 17 de septiembre
Domingo 6 de septiembre de 2020

“Los duelos con sol son menos”, decía Joaquín Sorolla (1863-1923), repicando en dicha frase la amistad que durante años mantuvo con José Benlliure (1855-1937), recogida en la exposición que Fundación Bancaja dedica a tan estrecha relación. Lo hace mostrando la correspondencia mantenida entre ambos, salpicada de fragmentos en torno a sus dolencias y tristes vicisitudes familiares, pero sin dejar nunca de brillar por encima ese sol mediterráneo que les unió, tras haberse conocido en Roma. Correspondencia a la que se suma un conjunto de ocho obras, la mitad de cada cual, entre las que sobresale la serie ‘Las cuatro estaciones’, de Benlliure, exhibidas por primera vez en Valencia, tras haber sido restauradas.

Los temas “familiares” y sus respectivos “anhelos artísticos”, según explicó Sofía Barrón, comisaria de ‘Sorolla y Benlliure. Pinceladas de una amistad‘, aparecen a lo largo de la correspondencia, revelando la pasión que sentían por la vida y la pintura. “Ya te he contado mi vida hoy, es monótona, pero qué hacerle, siempre te digo lo mismo, pintar y amarte, eso es todo. ¿Te parece poco?”, escribe en cierto momento Sorolla a su mujer Clotilde García del Castillo. Monotonía de una vida cotidiana que ambos trascendían con su obra y una caligrafía, presente en sus cartas, igualmente artística.

Benlliure, Sorolla,
Una joven ante una de las obras de la exposición. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Tan artística, que una frase de Sorolla, reproducida en una de las paredes de la exposición, resulta difícil de esclarecer por los vericuetos que adquieren sus trazos: “Los rayos del sol dorado de poniente, pero sin impresionismos, que en esto religioso harían muy mal”. Sol dorado, impresionismos y cierta mística que atraviesa el conjunto expositivo, protagonizada por esas “cuatro estaciones” de Benlliure y la imponente ‘Yo soy el pan de la vida’, de Sorolla, perteneciente esta última a la colección pictórica de la familia Lladró, y en la que sobresale un joven a modo de «trampantojo» que permite introducir “al espectador en la escena”, según se anota en el texto explicativo de la pieza.

‘Retrato de una dama’, ‘Cabeza de niña con flores’ y ‘Otoño. La Granja’ son las restantes obras de Sorolla, de menor formato, que dialogan con ‘Las cuatro estaciones’, cuya restauración ha sido realizada por Vicente Ripollés. Restauración que ha permitido “recuperar la luz, color y pigmentos originales, alterados y oscurecidos por el paso del tiempo”, asegura la comisaria, ofreciendo sus particulares pinceladas en torno a esa amistad fraguada en Roma, pero que fue perdurando a lo largo del tiempo. 

Una espectadora contempla dos de las obras de la exposición. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

El cambio del siglo XIX al XX les afectó de forma distinta. “La fama de Sorolla creció  de forma exponencial, mientras Benlliure no fue tan afortunado” en esos años de entre siglos. “El gusto pictórico comenzaba a tomar un nuevo rumbo y el pintor desaceleró el paso”, explicó Barrón con respecto a Benlliure, al que calificó de “inquieto y versátil” pictóricamente. El reciente descubrimiento por investigadores de la Universitat de Lleida de un Sorolla inédito, dio pie a que la comisaria se pronunciara sobre el artista luminista: “Sorolla está ultravalorizado”, refiriéndose con ello al constante aprecio de su obra, lanzando un llamamiento al respecto: “Los maestros valencianos siempre han de estar de moda”.

Por eso Isabel Rubio, coordinadora de la Dirección de Comunicación de Bankia, dijo que la exposición podía parecer pequeña, por el número de piezas presentadas, pero que nunca lo es “cuando hablamos de dos grandes artistas como Sorolla y Benlliure”, y teniendo en cuenta esa presentación por primera vez de Las cuatro estaciones. “Ni tampoco se puede tildar de pequeña la muestra, cuando podemos ver la relación de amistad entre ellos y la sociedad valenciana en que se movían”, añadió. Por esos años de principios del siglo XX, ambos artistas capitaneaban un proyecto común que pretendía la construcción de un Palacio de Bellas Artes e Industrias en Valencia, que no terminó de cuajar.

Un periodista grabando detalles de la exposición. Imagen cortesía de Fundación Bancaja.

Con ‘Las cuatro estaciones’, José Benlliure, ya con 75 años, se alejó de su repertorio habitual para adentrarse en la “frondosa naturaleza mitológica”, telas “tardías de su producción y de temática inédita en su trayectoria”, explicó Barrón. Su restauración, además de haber permitido mostrar “con rotundidad unas obras llenas de luz y vibrantes colores”, también ha posibilitado revelar “una gama infinita de matices cromáticos, que de otra manera habrían permanecido ocultos”.

La amistad entre Sorolla y Benlliure se muestra en estrecha conexión con su obra, a pesar de que en cierta ocasión el primero hiciera comentarios negativos sobre el segundo, tal y como se recogió en una exposición en el Museo de Bellas Artes de Valencia, en torno a la correspondencia de Sorolla, en esa ocasión dirigidas a su amigo íntimo Pedro Gil-Moreno de Mora. Cosas que, como afirmaban Felipe Garín y Facundo Tomás, en aquella muestra, de las que se hubiera seguramente retractado “al comprobar la amistad y admiración que el viejo maestro le profesaría siempre”. Pero esa es ya otra historia.

‘Yo soy el pan y la vida’, de Joaquín Sorolla. Foto: Manuel Bruque. EFE.

Salva Torres

El Museo del Prado más valenciano

Presentación del libro ‘Historia del Arte de la Comunidad Valenciana’, de Felipe Garín
Museo del Prado
Paseo del Prado, s/n. Madrid
Jueves 22 de noviembre de 2018

«Ninguna otra escuela pictórica, desde el siglo XV hasta Sorolla, ha tenido tanta presencia en el Museo del Prado como la valenciana», así de contundente es la aportación al arte de la Comunidad al arte nacional en mayúsculas, según el actual Director del Museo del Prado, Miguel Falomir.

Con la celebración del Bicentenario del Museo Nacional del Prado como telón de fondo, Felipe Garín presentó en el propio Museo la obra ‘Historia del Arte de la Comunidad Valenciana’. La presentación contó con la presencia de dos de los tres directores del Museo del Prado valencianos que ha habido en toda la historia del Museo: Felipe Garín, ya Director Honorífico y el actual Director, Miguel Falomir, acompañados por Manuel Broseta, Presidente de la Fundación Conexus Madrid-Comunitat Valenciana.

De izda a dcha, Miguel Falomir, Felipe Garín y Manuel Broseta. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

De izda a dcha, Miguel Falomir, Felipe Garín y Manuel Broseta. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

La presentación puso de manifiesto la importancia de la cultura y el arte realizado en la Comunidad Valenciana, su aportación e influencias con otras corrientes pictóricas y la gran huella que han dejado artistas de la Comunidad. En la presentación estuvieron presentes empresarios, políticos, directivos de la Comunidad Valenciana y amigos del arte.

Miguel Falomir y Manuel Broseta destacaron el gran trabajo realizado por el profesor Felipe Garín complementando y actualizando la gran obra que realizó su padre siendo Catedrático de Historia del Arte de la Comunidad Valenciana, una obra única en su categoría.

Falomir recordó la etapa en la que Garín fue Director del Museo y el gran recuerdo que había dejado su gestión y trabajo. En cuanto al libro, destacó que una de las grandes ventajas o aportaciones de esta obra es que analiza el arte en la Comunidad Valenciana realizado dentro de contextos y movimientos más amplios. Además, señaló la excepcionalidad de que padre e hijo hayan aportado tanto al arte desde su estudio.

Presentación del libro 'Historia del Arte de la Comunidad Valenciana', de Felipe Garín. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

Presentación del libro ‘Historia del Arte de la Comunidad Valenciana’, de Felipe Garín. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

Manuel Broseta, como Presidente de la Fundación Conexus, que trabaja desde Madrid para poner en valor la Comunidad Valenciana y su talento, destacó el prestigio que es para los valencianos contar con Falomir y Garín como grandes figuras en el mundo del arte. Broseta recordó también que el arte en la Comunidad Valenciana está viviendo momentos muy relevantes gracias al esfuerzo de mecenas privados, quienes están creando proyectos muy interesantes, como Vicente Quilis, José Luis Soler o Hortensia Herrero, entre otros. Broseta alabó la trayectoria y el trabajo de Garín y comparó el caracter inclusivo del arte con el carácter inclusivo de los valencianos, que «siempre aporta riqueza».

Felipe Garín quiso rendir homenaje a todos los grandes historiadores de arte de la Comunidad Valenciana, muchos ya fallecidos. Así, destacó que la Comunidad Valenciana permite hacer una gran obra de este tipo porque tiene una historia muy prolija de aportación al arte sin interrupción, sólo con altibajos. Además analizó ese cariz valenciano abierto de dar y recibir, convirtiendo la Comunidad en un espacio de confluencia y tránsito de muchos artistas. Garín también destacó sobre todo el siglo XIX en la que casi «fue una invasión» la aportación valenciana con grandes nombres como Aparicio, Sala, Sorolla, Pinazo o Gisbert.

De izda a dcha, Miguel Falomir, Felipe Garín y Manuel Broseta. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

De izda a dcha, Miguel Falomir, Felipe Garín y Manuel Broseta. Imagen cortesía de la Fundación Conexus.

González Garrigues, Premio BBAA San Carlos

Levitas, de María González Garrigues
Premio Nacional de Pintura
Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia

La joven artista María González Garrigues (Gandia, 1992) ha resultado ganadora del XVII Premio Nacional de Pintura Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, que se convoca anualmente con el patrocinio de Ámbito Cultural de El Corte Inglés.

El jurado, que tuvo que elegir entre 53 obras presentadas, ha destacado el alto nivel artístico de la convocatoria y ha elegido como ganadora ‘Levitas’ de María González Garrigues.

Artista nacida en El Grau de Gandia en 1992, María González Garrigues realizó sus estudios de Bellas Artes en la Universitat Politècnica de València y ha obtenido el primer premio dotado con 6.000 euros con una obra realizada con técnica mixta sobre tabla.

El jurado, encabezado por Manuel Muñoz Ibáñez, presidente de la  Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, estuvo formado por los académicos, Román de la Calle, Aurora Valero, Felipe Garín y Rafael Armengol.

Omnia In Sublimi Sunt.

Omnia In Sublimi Sunt, de David Marqués Serra. Imagen cortesía de la organización.

El jurado falló también dos accésits dotados con 3.000 euros cada uno a favor de David Marqués Serra (Valencia, 1988) por Omnia In Sublimi Sunt y de Isidoro Moreno López  (Valladolid, 1975) por su obra Duero.

Las obras ganadoras y las otras siete seleccionadas permanecerán expuestas hasta el 24 de julio en Nuevo Centro Espai d´Art.

Levitas, de María González Garrigues.

Levitas, de María González Garrigues.

 

Domingo y Chambó, firmas en la 51 Fira del Llibre

51 Fira del llibre
Valencia, hasta el 1 de mayo. Jardín de Viveros.

Vicente Chambó y Carlos Domingo firmarán el libro Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet el sábado 23 y domingo 24 (librería Denes caseta 17 y 18) en la 51 Fira del Llibre de València. Autor e ilustrador del volumen galardonado con el Premio Nacional de Edición (Bibliofilia) Ministerio de Educación Cultura y Deporte, y con el premi al Libre millor editatat, Consellería d’Educació Cultura i Esports de la Generalitat Valenciana compartirán con los lectores los detalles de dicha publicación.

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Edición con obra gráfica original de Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet. Tirada de 100 ejemplares numerados. Ed. El Caballero de la Blanca Luna.

La obra, tiene como preámbulo la narración de Chambó que vertebra la recuperación de la tradición oral con mensajes de sostenibilidad, el debate sobre los problemas políticos e históricos del Tíbet y el amor al libro como elemento aglutinador de todo ello. Se trata de un relato didáctico y original que pone al lector frente al misterioso Tíbet con el máximo rigor, y lo hace encarnando a Kunsang Tapontshang, una mujer tibetana que narra en primera persona la historia y argumentos de los protagonistas, transmite el valor de los cuentos y de la tradición oral, a la vez que desvela muchos detalles del Tíbet místico y desconocido de principios del s. XX hasta la huida del Dalai Lama en 1959. Ver https://www.makma.net/el-libro-debe-superar-al-arbol/

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Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet. Edición sin numerar, tirada de 225 ejemplares. Ed. El Caballero de la Blanca Luna.

Además, el fin de semana firmarán escritoras y escritores como Almudena Grandes (sábado por la mañana en la caseta de la organización), Santiago Posteguillo (sábado por la mañana en las casetas 27 y 28, de Llibreria El Puerto), Carmen Amoraga (viernes por la tarde en la caseta de BiblioCafé y domingo por la mañana en la caseta de la organización) o Ramón Palomar (viernes por la tarde y sábado por la mañana en la Caseta 2, de La Llapissera) entre otros.

Imagen de portada, presentación de Fábulas y cuentos del Viejo Tíbet en el Centro del Carmen. De izquierda a Derecha, Felipe Garín, José Luis Pérez Pont, Carlos Domingo, Vicente Chambó, Rafael Solaz y José Elías Esteve. Foto archivo MAKMA.

Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos
Abel Guarinos, director de CulturArts
Jueves 7 de abril de 2016

“Me siento ilusionado porque, por una vez, decir las cosas claras ha permitido sembrar para que hoy esté sentado aquí”. José Luis Pérez Pont lo dijo recién nombrado director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana. Fue su manera de subrayar el cambio de ciclo que tanto su nombramiento como el de Abel Guarinos al frente de CulturArts se abría en la política cultural que Vicent Marzà, conseller de Cultura, viene tratando de implantar. Pérez Pont, con su gesto, venía a darle la razón.

El que fuera presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte y cofundador de MAKMA dijo más: “Es hora de que los ciudadanos se pongan en pie”. Ciudadanos que, como él, se han presentado a los concursos públicos destinados a elegir a los nuevos responsables de la gestión cultural en la Comunidad Valenciana. Concursos que empiezan a ser norma habitual en el nuevo gobierno, a la hora de decidir quién dirige los museos. “Ni siquiera conocía personalmente a ninguno de los dos”, subrayó Marzà en relación con los recién nombrados.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Fernando Ruiz.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Fernando Ruiz.

José Luis Pérez Pont llega en sustitución de Felipe Garín con el objetivo de dar mayor protagonismo a los espacios culturales de Alicante y Castellón, siempre a la sombra de lo que venía sucediendo en Valencia, y a los artistas, igualmente reducidos a meros exhibidores de obra, dejando de lado aspectos relacionados con la producción. “Hasta ahora, en una exposición se han infravalorado aspectos como la producción o la investigación, y se ha primado la exhibición”, destacó. El nuevo Consorcio de Museos empieza por ahí.

La conquista de las instituciones públicas por parte de los ciudadanos también estuvo presente en sus primeras declaraciones como director del ente consorciado. “Mucha gente pensó que debía callar y agachar la cabeza, cuando lo que hay que hacer es continuar con la conquista de las instituciones públicas”. Y la conquista ha llegado merced a un proyecto que ahora tanto él como Abel Guarinos tendrán que desarrollar. Aunque ya adelantaron algunas claves.

Pérez Pont insistió en la importancia de vertebrar culturalmente el territorio, de manera “que Alicante y Castellón tengan una participación real y efectiva”. También abundó en “el reconocimiento de los profesionales, con todo lo que eso significa” en cuanto a dignificación de sus honorarios y de su labor investigadora. En cuanto al presupuesto para desarrollar un proyecto pensado para al menos cinco años, habló de gastar con criterio frente a los dispendios pasados.

Abel Guarinos. Fotografía: Pep Granell.

Abel Guarinos. Fotografía: Pep Granell.

Abel Guarinos, que durante años dirigió el Festival Mim de Sueca, su localidad natal, además de llevar las riendas del Circuit Teatral Valencià, expresó su “gozo” por poder dirigir CulturArts, en cuyo cargo sucede a José Luis Moreno. También explicó que en esta nueva etapa el público será el protagonista: “Queremos llegar a toda la ciudadanía”, además de “conectar escuela y cultura”.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Miguel Lorenzo.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Salva Torres

Buenas prácticas: nombrarlas no significa aplicarlas

SOBRE EL COMITÉ DE EVALUACIÓN DEL CONSORCIO DE MUSEOS

Desde la Consellería de Cultura de la Generalitat Valenciana se ha hecho pública la composición de la comisión evaluadora que se encargará de la selección del órgano de dirección del Consorcio de Museos. Desde AVVAC exponemos nuestra disconformidad con la selección de este comité evaluador, puesto que en él se percibe una forma de gestión y organización continuista y anclada en políticas del pasado que no hacen honor a la declaración de intenciones de su Código de buenas prácticas.

A pesar del énfasis que desde la Consellería se ha puesto en la equidad de la distribución de los porcentajes que componen este comité (33,3% sector profesional, 33,3% sociedad civil, y 33,3% administración), desde AVVAC recordamos que una de las reivindicaciones fundamentales que el sector del arte viene haciendo es la desvinculación del poder político de la cultura para garantizar de esta forma su independencia ideológica. Por esto, no entendemos que se plantee un comité evaluador con un 33,3% de miembros políticos ligados a la administración compuesto por Vicent Marzà, Conseller de Cultura; Carmen Amoraga, Directora general de Cultura y Patrimonio; Xavier Rius, diputado provincial de Cultura de la Diputación de Valencia. Desde nuestro punto de vista el sector político debe tener representación en estos comités con voz pero sin voto. La Administración tan solo debería velar por el buen funcionamiento de dicho comité, y asegurar así su profesionalidad y neutralidad.

La toma de decisiones debe quedar reservada exclusivamente a los profesionales o expertos en la materia que deberían ser siempre de reconocido prestigio. Además cabria esperar la designación de profesionales que aportaran nuevas visiones y criterios renovados que propiciarán el cambio demandado en esta nueva etapa. En este sentido nos sorprende la elección de algunos miembros vinculados a anteriores gobiernos y formas pretéritas de administrar la cultura. Es el caso de Manuel Muñoz representando a la Academia de San Carlos y especialmente de Felipe Garín, anterior director de la institución, apartado de su cargo por la propia Consellería y ahora encargado de valorar a su sucesor. Esta designación nos parece esperpéntica, dado que desde los primeros encuentros que las asociaciones profesionales hemos mantenido con los órganos de gobierno, se reclamó su destitución por la opaca y controvertida gestión de los recursos al frente del Consorcio de Museos.

Atendiendo a la diversidad que el proyecto del Consorcio supone, no termina de entenderse el solapamiento de perfiles vinculados fundamentalmente a la historia del arte y a la gestión del patrimonio en relación a la ausencia de miembros dedicados a la gestión de la producción cultural contemporánea. La presencia de una experta en Sorolla (su biznieta) Blanca Pons Sorolla, de una restauradora y experta en patrimonio Victoria Vivancos, Sebastià Miralles de la Universitat Politècnica de València; Susana Lloret, directora de la Fundación Por amor al arte y de dos expertos como Garín y Manuel Muñoz ligados a las políticas culturales del anterior gobierno. Además contrasta con la ausencia de profesionales con experiencia en la gestión de alguna institución foránea y de prestigio similar al Consorcio.

En este sentido otra propuesta de AVVAC que ha sido obviada, es la necesidad de una diversidad geográfica de los miembros de la comisión. Al menos dos tercios deberían ser de fuera de la comunidad, al objeto de procurar la máxima independencia posible en cuanto a vínculos personales o intereses profesionales con los candidatos. En este punto queremos destacar que todos los miembros propuestos por Conselleria pertenecen al ámbito valenciano, por lo que se corre el riesgo de que su decisión esté más ligada a afinidades personales con los participantes que a un criterio profesional, justo y ecuánime.

Por otro lado lamentamos la escasa presencia en el comité de selección de miembros que ejerzan su labor en las provincias de Castellón y Alicante, limitando la presencia en representación de la administración a Rosa María Castells, registro y conservación de MACA. Al segregar a las provincias de Castellón y Alicante de la comisión evaluadora no se ha tenido cuenta el carácter autonómico de la propia institución.

A estos diez nombres propuestos desde la administración, se suman los representantes de AVVAC y AVCA, quedando en inferioridad numérica el voto que representa al sector profesional.

Queremos subrayar que las premisas que han determinado las propuestas que desde AVVAC hemos barajado, han sido la independencia y el rigor profesional. Es por esto por lo que se decidió invitar a Iñaki Martínez Antelo, director del MARCO de Vigo desde el 2005, y primer director de museo de este país designado a través de un concurso público. Se trata de un defensor de las buenas prácticas tal y como lo demuestra su gestión al frente de los distintos centros que ha dirigido: Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela (1996-1998), coordinador de exposiciones en el Auditorio de Galicia (1998-2002) y coordinador de actividades culturales en Casa Asia, Barcelona (2002-2003). En febrero de 2011 fue elegido presidente de la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España. La gestión de Martínez Antelo se caracteriza ante todo por un marcado perfil actual, y una apuesta constante por el arte emergente.

Creemos que la fórmula planteada desde la administración no es la más adecuada y dificulta la profunda renovación de una institución fallida y obsoleta como el Consorcio de Museos, creada para Consuelo Ciscar. Urge la necesidad de generar desde las administraciones nuevos modos de funcionar en red, trabajar en estrategias que faciliten recursos y dotar de autonomía a los diversos espacios, para que sus contenidos se gestionen desde la libertad e independencia.

Los nuevos planteamientos políticos, no pueden desarrollarse sin profundizar en el carácter público de convocatorias y concursos, un derecho que hasta ahora se había arrebatado a la sociedad. Por ello, desde las asociaciones profesionales, nos afanamos en exigir el rigor necesario en los procesos, imparcialidad y respeto territorial. Desde AVVAC exigimos a los representantes políticos que velen por la profesionalidad de este comité, y lleven a cabo un riguroso proceso de baremación que estudie con la debida profundidad y atención cada una de las propuestas presentadas, para que la decisión que finalmente se tome se traduzca en progreso y enriquecimiento cultural.

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló

Sempere y sus serigrafías sonoras

La música de los números que no existen, de Eusebio Sempere
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de abril de 2016

Dicen que la música de Bach conecta directamente con dios. La obra artística de Eusebio Sempere, también. Siempre que tomemos a dios como metáfora del anhelo por alcanzar lo más profundo e incognoscible del ser humano. Las “nueve joyitas”, según palabras de Rosa Castells, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), que se muestran en el Centro del Carmen, son prueba evidente de ese anhelo. En ellas, o mediante ellas, Eusebio Sempere y su “arcángel” Abel Martín logran esa conexión con las altas esferas celestes o los más telúricos abismos, gracias a La música de los números que no existen que da título al conjunto.

Las serigrafías que parecen repicar dentro del Refectorio del Carmen están acompañadas de textos de grandes poetas. Y es esa conjunción de obras, en las que se suceden delicadas geometrías y líneas finísimas o más anchas en diversa gradación tonal, y textos de intenso lirismo lo que produce finalmente esa extraña música. “La música atraviesa toda la exposición”, subrayó Castells, comisaria a su vez de una muestra enmarcada en los actos programados por el Año Sempere, con motivo de los 30 años de su fallecimiento.

Vista de algunas de las serigrafías de Eusebio Sempere en el Centro del Carmen.

Vista de algunas de las serigrafías de Eusebio Sempere en el Centro del Carmen.

Su obra, pasado el tiempo, no ha perdido un ápice de vigencia, sino todo lo contrario: “No ha pasado de moda, está de plena actualidad”, remarcó Rosa Castells. A su lado, Daniel Simón, concejal de Cultura de Alicante, lamentó la “ignorancia” de su propia ciudad hacia el más ilustre de sus artistas. “Ha habido una falta de apreciación de su obra”, manifestó el regidor, quien lo achacó a la “insensibilidad” y a la “ignorancia de los políticos”. Y todo ello a pesar, como coincidieron Castells, Simón y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, en el “reconocimiento de Sempere incluso en vida”. Ahí están, por ejemplo, los más de 1.500 artículos que se le escribieron durante sus años de actividad artística.

¿Entonces? “Dada su trascendencia está poco investigado”, explicó Simón. De ahí la “cuenta pendiente” que, a su juicio, tienen las instituciones universitarias en relación con la obra de un artista al que entienden mejor los niños que los adultos, según apreció Castells. Irene Mira Sempere, sobrina del pintor alicantino, apuntó que merecía la pena entrar en su obra porque destila “profundidad y altura”, al tiempo que consideraba a la sociedad “enferma” cuando se quedaba sin arte.

El Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, por Eusebio Sempere, en el Centro del Carmen.

El Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, por Eusebio Sempere, en el Centro del Carmen.

La música de los números que no existen. Eusebio Sempere / Abel Martín se inicia con ‘Las Cuatro Estaciones’ (1965), “la primera carpeta de serigrafías artísticas que se estampa en España”, destacó Rosa Castells, que fue más lejos: “Esto es un incunable de la serigrafía”. Nunca antes se había aplicado en nuestro país  la técnica industrial que importaron Sempere y Martín de Francia. A esta carpeta le van sucediendo otras ocho, todas ellas acompañadas de textos poéticos de Pedro Laín Entralgo, Julio Campal, José Miguel Ullán, Edmond Jabès, poetas árabes de Granada, Gabriel Miró o San Juan de la Cruz, cuyo ‘Cántico espiritual’ sirvió de testamento literario a Eusebio Sempere en 1982.

La suma de la contemplación de las serigrafías y la lectura poética es lo que confiere a la exposición un alto vuelo emotivo. Rosa Castells lo infundió leyendo alguno de ellos, a pie de obra, durante su visita guiada. María Aranguren completa la exposición con su particular visión de Sempere, plasmada en los 14 pasos del Vía Crucis desplegado alrededor del claustro gótico del Centro del Carmen. También se incluye el proyecto educativo de Elena Mora, en forma de la instalación ‘A escala de un artista, músico y poeta’. La exposición, procedente del MACA, estará abierta hasta el 17 de abril. A falta de esos estudios más profundos sobre su obra, Sempere repicará dos meses en la sala Refectorio con sus místicas serigrafías.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Vista de la serie Homenaje a Gabriel Miró, de Eusebio Sempere. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Vista de la serie Homenaje a Gabriel Miró, de Eusebio Sempere. Imagen cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

Los pensamientos a mano de Sorolla

Sorolla, apuntes en la arena
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de mayo de 2016

“Es un género frágil”, apuntó Felipe Garín, director del Centro del Carmen, refiriéndose al dibujo. De ahí las dificultades para su exposición. Joaquín Sorolla, dibujante compulsivo, realizó miles. Y no ha sido hasta ahora, gracias a un arduo trabajo de conservación y catalogación por parte del propio Museo Sorolla, que ven la luz los 120 expuestos en el Centro del Carmen. Son una parte minúscula pero muy relevante de los más de 5000 catalogados.

¿Por qué relevante? Porque como explicó el propio Garín y la comisaria de la exposición Sorolla, apuntes en la arena, Consuelo Luca de Tena, directora a su vez del Museo Sorolla, muestran “los procedimientos de trabajo” del pintor valenciano. Algunos de esos dibujos aparecen ligados a otros cuadros del artista, pero en líneas generales permiten conocer la singularidad de lo que fueron simples esbozos u obras con carácter propio. “Es una exposición muy útil, muy amena para el público en general”, destacó Garín. Para Albert Girona, secretario autonómico de Cultura, la muestra se centra en la elaboración de los dibujos que realiza Sorolla “a orillas de nuestras playas con elementos casi etnográficos”.

'Bajo el toldo, playa de Zarautz', de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

‘Bajo el toldo, playa de Zarautz’, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

La muestra se halla dividida en algunos de los aspectos que primaron en la obra de Joaquín Sorolla: la playa, el mar, las mujeres, las barcas, las velas, los bueyes o el trabajo en el mar. Famoso por atrapar como nadie la luz del mediterráneo en sus lienzos, la apuesta que llega al Centro del Carmen extiende esa percepción a sus frágiles dibujos. Dibujos en los que Felipe Garín confirmó la práctica ausencia del color. “Es poco frecuente. Todo lo más utiliza el clarión para reforzar algún aspecto del cuadro”.

El conjunto de dibujos, junto a algún cuadro grande y ciertas notas de color, no se había expuesto hasta la fecha, lo que supone un valor añadido a estos “apuntes en la arena” de Sorolla. De nuevo, la fragilidad atravesando la totalidad. Fragilidad del dibujo, cuyo papel corre el riesgo de la degradación temporal, y fragilidad de los apuntes tomados a pie de la inconstante arena. “Sorolla pensaba con las manos”, subrayó Garín. Y sus manos, como el pensamiento, no sabían de irregularidades o dificultades para expresar aquello que Sorolla miraba con gran pasión.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Madre con su hijo, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Además, esa impulsividad a la hora de dibujar, le venía condicionada por la propia naturaleza. En ella, ningún objeto, ninguna figura está quieta. Y aunque lo estuviera, como recordaba el pintor, cambiaba por la luz del sol que tampoco está nunca quieta. Así veía Sorolla el proceso creativo y así se recoge en sus dibujos, donde bastan unos trazos para iluminar la figura femenina, un ser casi mitológico para el artista valenciano, sus barcas o esas playas inmortales de su vasta producción.

“Sorolla dibujaba como el que respira y producía estos dibujos casi a diario”, puntualizó la comisaria de la exposición, en la que también estuvieron presentes Beatriz Alventosa, directora comercial de CaixaBank en la Comunitat Valenciana, e Isabel Salgado, directora de exposiciones de la Obra Social La Caixa, como entidad colaboradora junto al Consorcio de Museos de una muestra producida por la Fundación Museo Sorolla. Garín abundó en la presencia del dibujo, “un género que no ha gozado de la importancia que merece”. A ver si ahora, tratándose de un material inédito de Sorolla, la cosa cambia. “Detrás de esa aparente naturalidad que tenía [Sorolla] al pintar” hay “una amplia disciplina de estudio y de dibujo”, concluyó Luca de Tena. Sorolla, apuntes en la arena, viajará después del 29 de mayo a Girona y Tarragona, tras haber pasado ya por Madrid y Lleida.

Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Figura en la arena, de Joaquín Sorolla. Centro del Carmen.

Salva Torres

Obras con mucho vuelo en El Carmen

Colección Aena de Arte Contemporáneo
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 10 de enero de 2016

Son obras de arte contemporáneo habitualmente instaladas en aeropuertos de toda España. Obras que en su día fueron catalogadas por la Fundación Aena, institución cultural ahora dependiente de la entidad pública Enaire, para su gestión, conservación y divulgación. Fruto de ese trabajo necesario, ya que muchas de esas obras se hallaban repartidas sin mucho fuste por diferentes dependencias de la red de aeropuertos, es la colección de más de 1500 piezas ahora en depósito. Un total de 35 de esas obras, todas ellas de gran formato, se exhiben en el Centro del Carmen.

Algunas pertenecen a artistas o grupos valencianos de la talla de Andreu Alfaro, Miquel Navarro y Equipo Realidad. “Es una selección pequeña pero sin duda representativa de la colección de la Fundación Aena”, afirmó Enrique Moral, director de la entidad pública. Pequeña, pero “rotunda”, subrayó Felipe Garín, director del Centro del Carmen. Rotundidad en cuanto al formato y a la cualidad de los artistas representados: Eduardo Arroyo, Miquel Barceló, Juan Barjola, Rafael Canogar, Cristina Iglesias, Paloma Navares, Antoni Tàpies… Y rotundidad en cuanto al contenido plástico.

Obra de Santiago Sierra, de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

Obra de Santiago Sierra, de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

La exposición, cuyo título Evolución se refiere al propio vuelo ascendente en el tiempo de la colección, arranca con la obra de Tàpies Grafismes blaus sobre vellut granat, en la que destaca un igualmente rotundo ‘No’ en el interior del cuadro. Y la cierra una similar y contundente negación de Santiago Sierra en su fotografía en blanco y negro denominada No Global Tour. “Sí, podríamos decir que empieza con una negación a la dictadura por parte de Tápies y concluye con esa otra negación de Sierra contra la globalización”, admitió Ángeles Imaña, comisaria de la muestra.

Y entre ambas negaciones, una severa afirmación: “Estamos probablemente ante una bella desconocida”, refiriéndose Moral al conjunto de obras exhibidas de la colección Aena, que sirve de “impulso al arte español, portugués e iberoamericano”. Porque Evolución, en tanto tal, muestra obras que van de los años 70 a la actualidad, incluyendo artistas como la portuguesa Helena Almeida o el chileno Roberto Matta, dentro de ese “objetivo público de apoyo al arte contemporáneo”. Pinturas murales, esculturas, fotografías y audiovisuales que dejan por unos meses su ubicación en los aeropuertos de Valencia, Barcelona, Madrid, Palma, Santiago, León o Málaga, para que el espectador las vea fuera de su contexto habitual.

Obra de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

Obra de la Colección Aena, en el Centro del Carmen.

“El fútbol ayudó mucho al impulso de la colección”. Y Enrique Moral, ante el asombro general, explicó que con motivo del Mundial del 82, “se ampliaron los aeropuertos”, lo cual favoreció esa evolución del arte contemporáneo en relación con los espacios destinados a la navegación aérea. Eso sí, las compras han sido en todo momento “siguiendo el criterio público de gasto en torno a valores seguros”. Como lo son Barceló, Arroyo, Canogar, Tàpies o Barjola, cuya Tauromaquia, según explicó Imaña, pasó “de las cabezas picassianas a esas otras más de Bacon”, característico del quehacer siempre inquieto del artista extremeño.

Felipe Garín advirtió el hecho de que siendo una colección de la Fundación Aena no hubiera prácticamente alusiones a los aviones, lo cual le pareció un acierto. Y cuando tal cosa sucede, como en el caso de la instalación de Tim White-Sobieski Terminal 3, sea para homenajear a las víctimas de las Torres Gemelas mediante imágenes de un misterioso atractivo. Como misteriosa es la obra de Paloma Navares, “artista poco conocida, pero de gran talento” (Imaña), o sobrecogedora la fotografía de Victoria Diehl de una mujer sin pezones en su maltratado cuerpo; esta última, ganadora del Premio de Fotografía que convoca la Fundación Aena.

Obra de Juan Barjola, de la Colección AENA, en el Centro del Carmen.

Obra de Juan Barjola, de la Colección AENA, en el Centro del Carmen.

Salva Torres

Los 40 vigorosos años de Cánem

Presente continuo. 40 años de la Galería Cànem de Castellón
Centro del Carmen
C / Museo, 2 Valencia
Hasta el 24 de enero de 2016

Una treintena de obras, seleccionadas del fondo de la propia galería, integran Present Continu: Quaranta anys de la Galería Cànem a Castelló. Obras de artistas que han ido construyendo tan dilatada trayectoria y que Felipe Garín, director del Centro del Carmen, resumió así: “Es una forma de que en Valencia se supiera lo que ha supuesto Cànem para la historia del arte contemporáneo”. Rodeados de piezas de Armengol, Boix y Heras, los primeros artistas que expusieron en el ya legendario espacio dirigido por Pilar Dolz, además de Alfaro, Michavila, Toledo, Mus, Cardells, Mestre o Gibbons, entre otros, Garín, Dolz y Vicent Marzà, conseller de Cultura, fueron desgranando las razones por las que Cànem es historia viva del arte valenciano.

Obra de Alvargonzález por los 40 años de Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Obra de Alvargonzález por los 40 años de Galería Cánem en el Centro del Carmen.

“Cuando el arte era un páramo [año 1974], y ni existía ni se le esperaba al IVAM, Pilar Dolz abrió una galería nada convencional manteniendo con los años siempre una línea de prestigio”, explicó Garín. “Es un ejemplo de institución privada que apuesta por creadores valencianos”, subrayó Marzà, quien dijo haber entrado en el mundo del arte “gracias a Cànem”. “Abrimos la galería pensando en hacer cosas por el país y por nuestro territorio”, concluyó Pilar Dolz, para quien su actividad al frente de la galería “es como una droga”.

Obra de Joan Antoni Toledo por los 40 años de Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Obra de Joan Antoni Toledo por los 40 años de Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Una droga que ha ido suministrándose y suministrando a los ciudadanos través de su escaparate en Castellón por obra y gracia de los numerosos y cualificados artistas que han mostrado su trabajo en Cànem. “Aquí hay un poco de todo”, apuntó Dolz. Hay pintura, fotografía, escultura, video, y las hay de cada una de esas cuatro décadas, aunque “principalmente de los 70 y, no sé por qué, un poco menos de los 80”, explicó la directora, acompañada de Falo Menezo, su sombra y eterna compañía, a quien Dolz expresó su infinita gratitud.

Obra de Pepa Poquet por los 40 años de la Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Obra de Pepa L. Poquet por los 40 años de la Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Que el Centro del Carmen acoja tamaña selección de obras no significa que las relaciones entre Cànem y las instituciones públicas haya sido siempre tan gozosa. “Lo hemos tenido mal en Castellón y las ventas a instituciones públicas han sido muy difíciles”. Y ya puesta a ser sincera, Pilar Dolz apuntó que esa escasez de ventas quizás fuera debido al “clientelismo político” que a su juicio ha existido en el seno de esas administraciones. Con todo, reconoció sentirse afortunada por el “placer” que le había supuesto montar tantas exposiciones y porque “nos ha enriquecido mucho”. “O tienes mucho dinero o mucho amor al arte”, concluyó.

Obra de Eva Mus por los 40 años de la Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Obra de Eva Mus por los 40 años de la Galería Cánem en el Centro del Carmen.

Salva Torres