Ana Esteve, de México a Texas

Ana Esteve Llorens
Galería Big Medium
Austin, Texas

Mérida es el nombre de la calle en la que Ana Esteve vivió en la ciudad de México. Ubicada en el centro, en el extremo oriente de la Colonia Roma, junto a la avenida Cauhtémoc, esta calle es la confluencia de dos mundos opuestos.

Trabajando de forma interdisciplinar como ella normalmente hace, las piezas presentadas en esta exposición tienen su origen en esta experiencia, donde diferentes culturas y costumbrres se enfrentan y coexisten.

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Ana Esteve. Imagen de la exposición Calle Mérida. Cortesía de la artista.

Calle Mérida cuenta con seis objeticos circulares de 46 pulgadas de diámetro instalados a lo largo del perímetro de la galería. Estos objetivos traducen la luz presente por la artista durante su estancia en México, en diferentes momentos a lo largo de un día; una construcción simétrica de entrada-salida bloqueada y divide el espacio de la galería; imágenes fotográficas transferidas sobre DM reconfiguran geometrías aparentemente perfectas; telas tejidas a mano en algodón natural teñido con índigo originario de Chiapas, enmarcadas siguiendo la forma curvada de los tejidos y estructuras verticales de acero esmaltado que se levantan en equilibrio sobre cuatro semiesferas de hormigón.

Nacida en Valencia, Ana Esteve Llorens creció junto al Mediterráneo, en Oliva. En 1997 viajó como estudiante a Alemania, donde vivió durante tres años. Desde entonces viajar se ha convertido en una herramienta fundamental en su trabajo y en su vida. Estados Unidos, México y España son paradas frecuentes en su itinerario. Para esta exposición en Big Medium combina escultura, instalación y fotografía para crear un ambiente que se relaciona tanto con el espacio de la galería como con su calle en la ciudad de México, calle Mérida.

Ana Esteve Llorens obtuvo un Máster en Arte por la Universidad Politécnica de Valencia. y un Máster en Escultura y Nuevos medios en Virginia Commonwealth University, EEUU. Ha recicido numerosas becas y premios, entre las que cuenta una beca de Excelencia del Gobierno de México. Su trabajo ha sido exhibido internacionalmente. Esta es su primera exposición individual en Texas.

Fotografía de la exposición Calle Mérida. Imagen cortesía de la artista: Ana Esteve Llorens

Ana Esteve. Imagen de la exposición Calle Mérida. Cortesía de la artista.

Comando Marisol: La resaca del festín

Game over vs. insert coin’, de Comando Marisol
La Llimera
C / Pérez Escrich, 13. Valencia
Hasta el 17 de octubre

Hace diez años el Comando Marisol, un equipo de cinco artistas valencianos que prefieren guardar el anonimato, hizo su primera aparición, en la Politécnica de Valencia. Una acción artística que denunciaba, con un humor muy ácido, las atrocidades cometidas durante la Guerra de Irak.

Una década después, más maduros pero no menos combativos regresan con ‘Game over vs. insert coin’, una exposición multidisciplinar, que se puede ver en La Llimera. Una docena de obras impregnadas del toque crítico que les caracteriza. En tono irónico, los autores se autodefinen como dos mentes escenógrafas, una mente instalo-pictórica y otra de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol. La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El leit motiv de la muestra gira en torno a la idea de España como un país hecho pedazos, tras los acontecimientos vividos en los últimos años. Un país en fase de resaca, tras haber sido el escenario de una desmesurada fiesta. Los componentes del colectivo afirman que la sociedad actual se encuentra ante una seria contradicción que enfrenta los valores humanos y los económicos. Esa contradicción genera una catástrofe cultural, que divide profundamente al individuo y a la sociedad. Comando Marisol refleja esta desoladora situación en la puesta en escena de un banquete del que sólo quedan los restos. Un festín en el que  unos comensales han quedado ahítos, mientras otros pasan más hambre que nunca.

“El nombre de Comando Marisol, surgió por casualidad”, cuentan. “Nuestra primera acción como colectivo fue en la época de las manifestaciones del No a la guerra. Decidimos hacer algo diferente, algo más allá de salir a la calle y manifestarnos. Así que creamos una acción donde el elemento central era una tómbola en la que  los premios a los participantes incluían desde duchas de gas a malformaciones. La banda sonora era la canción ‘La vida es una tómbola’ de Marisol, y fue por ello que nos bautizamos Comando Marisol. Un nombre que nos define bastante bien por nuestro espíritu crítico y guerrillero, y con ese aspecto como kitsch y humorístico muy característico de nuestra forma de creación”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Aglutinantes del equipo

El aglutinante que los une son los cinco años de universidad en Facultad de Bellas Artes de Valencia, y otros cinco de comunicaciones vía skype, emails y video-conferencias. Dos de sus integrantes viven fuera, en Berlín y Nueva York,  respectivamente, y las corrientes artísticas de estas ciudades han modelado su trabajo.

En su habitual tono desenfadado afirman que, además de la amistad y las afinidades ideológicas y artísticas, su mayor aglutinante es la gelatina de fresa y la cola de conejo, productos que se aplican para hacer las imprimaciones. “Al igual que el pigmento se unta con la pintura para crear tonos, nosotros nos untamos con eso», bromean.

La muestra de la Llimera es el inicio de una nueva etapa para Comando Marisol que lanzará una campaña de micro-mecenazgo para recoger fondos, “porque es la única forma de poder seguir con el proyecto a la vista de la falta de subvenciones para conseguir fondos culturales. Falta financiación para la cultura, para el arte y para seguir adelante con proyectos”, afirman. “El artista termina haciendo lo que es susceptible de ser subvencionable o vendible para poder subsistir. Nosotros tenemos un equipo de abuelas  trabajando las 24 horas del día en un sótano,  tejiendo bufandas para la próxima exposición”, alardea la mente de-mente.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

El predominio del dinero

Con materiales baratos comprados en Mercadona y comida basura, “al fin y al cabo, lo único que pueden comer muchas personas”,  reflexionan sobre cómo ha afectado la crisis al mundo de la cultura, sobre todo a nivel humano. “La exposición se basa en lo que hemos vivido estos últimos años: conmemoraciones, celebraciones e inauguraciones  de proyectos que no tienen ningún sentido, y que son un malgasto. Un instrumento de los políticos para recrearse en sus logros y ponerse la medalla. Por ejemplo, la Ciudad de las Artes. Continente versus contenido. Mucho dinero invertido en el ladrillo y nada en los contenidos.»

“No es sólo malgasto español, sino internacional”, apunta la artista afincada en Berlín. “El derroche es un instrumento del neo-liberalismo basado en la importancia del dinero. Nos hemos cargado las luchas de los trabajadores, los derechos que nuestros padres había conseguido, y la evolución de un  bienestar falso”.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

Obra instalación de Comando Marisol en La Llimera. Imagen cortesía del grupo.

«Esta exposición surge de una necesidad que se originó hace diez años y que sigue vigente”, indica la artista de-mente. “Queremos hablar otra vez de un problema que todavía está ahí,  y que ha ido a peor. Lo hemos hecho con  pasión, porque  echando la vista atrás, diez años después de un desastre humanitario como fue la guerra de Iraq, estamos todavía peor”.

“Cada uno ha llevado el tema a su terreno sin pensar en si iba a tener o no aceptación”, señala la artista instalo-pictórica. “Sin pensar que va a ser juzgado por un galerista o por una institución. Crear con la libertad de no pensar en la aceptación. Libertad que radica en hacer lo que realmente queremos, con la libertad de crear porque sí”.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Cartel promocional de la última exposición de Comando Marisol. Imagen cortesía del grupo.

Bel Carrasco

Pilar Cossío en la galería Juan Silió

Pilar Cossío. Honey – Drawing in the Desert Sand (Essaouira Project) 
Galería Juan Silió
C/ Sol 45, Bajo. Santander
Inauguración: 21 de diciembre a las 20h
Hasta el 8 de febrero 2014

Pilar Cossío regresa a la Galería Juan Silió para presentarnos “Honey- drawing in the desert sand (Essaouira Project)», una selección de trabajos recientes que incluyen video-escultura, ready-made, fotomontajes y principalmente dibujos, realizados entre París y Marruecos. Pilar se desenvuelve con extraordinaria soltura en cualquiera de los lenguajes contemporáneos y ha ido conformando una práctica que desplaza nuestra mirada, nuestra visión metafórica del mundo.

En palabras del crítico de arte contemporáneo Daniel Soutif, «Estas obras de Pilar, a través de sus distintos lenguajes, pueden ayudarnos a resumir algunos sentimientos que su arte suscita. En su obra en efecto, los cuerpos sólo se revelan al espectador desde la ausencia o el eclipse, desaparecidos o a punto de desaparecer. Su naturaleza en permanente desplazamiento no nos deja de ellos mas que unas huellas fugitivas, o si son estables, son solamente metonímicas. Su experiencia en medio Oriente y África del norte lo confirman. Sus elementos iconográficos parecen surgir de un vértigo interior que les proyecta a una distancia aún más infranqueable, como si perteneciesen a otro mundo diáfano.”

Pilar Cossío nos acerca sin remedio a la poesía visual, proponiendo “cauces deslumbrantes que desde el sueño o la vigilia nos conducen al centro del poema. Sin paliativos”. La artista no permanece ni un instante en esa realidad delimitada por la razón. Acceder a lo real significa entonces desvelar un territorio mágico, que solo le pertenece a ella y que es además su morada. Pero lo mas sorprendente son los medios que utiliza para legitimizarlo, ya que no es solamente a través del poema o del fotomontaje, o del dibujo, si no también, y recientemente con mayor atención: el ready-made, el objet dʼart o de la instalación, realizando desplazamientos inéditos y emocionantes: de la realidad al sueño, de lo visual a lo mental y viceversa. Solo en algún caso su obra esclarece alguno de sus enigmas. Pilar sabe que sus estructuras, procedentes del caos anterior a la idea, son madrigueras, o lo que es lo mismo: “nuestro lugar en el mundo”.

Según el crítico de arte Javier Ruiz-Beirut, “Esta obra magnífica de Pilar, propone una negociación entre el tiempo, la luz y la materia, y me interesa mucho en ella, además de la “idea” que la preside y de la estructura, esa combinación de abstracción y soplo, la segmentación del mundo en tres tiempos.“

Acrobat pause. 2013 Fotografía en B/N. 60 x 101cm.

Acrobat pause. 2013. Fotografía en B/N. 60 x 101cm. Cortesía de la galería Juan Silió

Totes les possibilitats absolutament necessàries

Pascual Arnal. Totes les possibilitats absolutament necessàries
Galería Rosa Santos
C/ de la Bolsería, 21. Valencia
Inauguración: 22 de noviembre, 20:30h
Hasta el 10 de enero 2014

Tres nociones que no casan con la postmodernidad —totalidad, absoluto, necesidad—, están unidas en este título a una de las nociones que le es más característica: la posibilidad.

Un contraste que sugiere el deseo de huir de las etiquetas y de los marcos preestablecidos, para adentrarse en un universo personal e intransferible y, por eso mismo, común y compartido en tanto que presupone y revela que la originalidad es lo que nos identifica como personas y hace que nos reconozcamos como piezas únicas.

En este sentido, podemos afirmar que lo mismo que nos individualiza de forma irreductible es lo que nos une, y hace que nuestro intercambio de miradas sea de reconocimiento, de reciprocidad.

Pascual Arnal. Reflexos i estigmes.  Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos

Pascual Arnal. Reflexos i estigmes. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos

Pascual Arnal (Vila-real, Castellón, 1969) intenta describir fotográficamente la realidad líquida, inaprensible y cambiante característica del momento presente, su reto es el de dar voz a los matices y presencia a las caras ocultas de historias personales. Su obra es diversa en los motivos seleccionados; simbólica por el modo en que se vuelven a mostrar objetos físicos y acciones culturales de carácter ancestral; es curiosa en la búsqueda, pues no se agotan las inquietudes aptas para ser tratadas; y también contemporánea, en el sentido de actualidad, porque sabe mezclar la cotidianidad de hechos apenas significantes con los acontecimientos casi únicos que acontecen cuando la mirada de quien mira los observa, los detiene y les otorga un significado. La consumación del reto se halla en unir las partes de este puzzle de contenidos y escenas, de intenciones e imágenes, hasta que sus fisuras queden soldadas entre sí o, bien al contrario, hasta que lo dejen completamente descasado, iniciando de nuevo el proceso de búsqueda y actualizándolo. Pascual Arnal ha expuesto individualmente en Centre de Cultura la Mercé de Burriana, Galería Rosa Santos y Museu de la Ciutat de Vila-real, entre otros. De forma colectiva ha participado en Perifèries09, “La sal, la sorra i el paper de vidre” en Ca l’Arenas (Mataró) y en ediciones de las ferias de arte ARCO (Madrid), Foro Sur (Cáceres) y Swab (Barcelona).

Pascual Arnal. El retorn del plom. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos

Pascual Arnal. El retorn del plom. Imagen cortesía de la Galería Rosa Santos

Op and Cinetic Art en Galería Punto

Op & Cinetic Art Then and Now, de  Victor Vasarely, Carlos Cruz-Díez, Julio Le Parc, Eusebio Sempere, José María Yturralde, Eon Seon Kim y Cristina Ghetti.
Galería Punto
Avda Barón de Carcer, 37. Valencia
Lunes a sábado de 10:30 a 13:30 / 17:30 a 20:00
Hasta el 18 de Noviembre

La Galería Punto de Valencia acoge una especial muestra en la que el arte juega un papel tan protagonista como el visitante que lo contempla. La exposición multidisciplinar “OP & CINETIC ART THEN and NOW”, dedicada al arte cinético y óptico, recupera el espíritu de la legendaria exposición realizada en el MOMA de Nueva York ,‘The responsive eye’, que tanta repercusión tuvo en la década de los 60. Un viaje en el tiempo donde la forma, la luz, el color y la energía dan vida a misteriosas ilusiones ópticas y atmósferas futuristas que se encogen, se ondulan y evolucionan ante nuestros ojos. De la mano de los grandes artistas que participaron en la legendaria exposición de 1957, así como quienes han seguido su estela creativa, el visitante se embarca en una aventura dinámica y cambiante a través del tiempo.

Una de las obras expuesta en 'Op & Cinetic Art Then and Now' de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Una de las obras expuesta en ‘Op & Cinetic Art Then and Now’ de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Transformación, energía, ciencia, fluir… son elementos que pueden encontrarse en cada rincón de esta muestra. ¿Cómo se consigue que una obra parezca viva y cambiante? Desde tiempos inmemoriales, el artista ha deseado capturar el movimiento en su obra. Romper la frontera del papel, el lienzo o la piedra, para aprehender un momento único y que éste siga fluyendo y sorprendiendo a quien la mira. Este ideal tiene su máximo exponente en el arte óptico de los años 60, que influyó en todos los aspectos culturales de la época dejando a un lado el estatismo y la pasividad para acercarse al espíritu inquieto de las sociedades industrializadas de nuestro tiempo.

Incansables espirales, figuras imposibles, obras que se retuercen, colores vibrantes… En la Galería Punto, el visitante se encuentra ante una corriente que se basa, mayoritariamente, en la geometría matemática como medio para expresar el movimiento – real o ilusorio- de las obras. El cientismo logra capturar la velocidad, la luz o la transformación de las grandes ciudades a través de ilusiones ópticas, en obras que cambian de aspecto según el punto desde el que se contemplen o la luz que las alumbre. El movimiento se convierte así en la cuarta dimensión del Arte, y el espectador necesita una actitud activa para descubrirla.

Una de las obras expuesta en 'Op & Cinetic Art Then and Now' de Galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Una de las obras expuesta en ‘Op & Cinetic Art Then and Now’ de Galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Para ello, la exposición cuenta con obras de los artistas que figuraron en la mítica exposición del MOMA en 1957. Vasarely (Hungría, 1906) fue uno de los principales genios de ‘The responsive eye’, influido por la ciencia moderna y la naturaleza. En la galería valenciana se presenta el óleo Kelta realizado en 1980, así como obra gráfica original. Por su parte, el venezolano Carlos Cruz-Díez (Caracas, 1923) y Julio Le Parc (Argentina, 1928) investigan con el color y su incidencia en el espectador, experimentando con los efectos visuales que causan la repetición de formas y detalles cromáticos en la retina. Este segundo artista, además, se zambulló en la creación de obras tridimensionales empleando líquidos fluorescentes, hilos de nylon o elementos que se agitan y envuelven al espectador.

Una de las obras expuestas en 'Op & Cinetic Art Then and Now', de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Una de las obras expuestas en ‘Op & Cinetic Art Then and Now’, de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

El español Eusebio Sempere (Onil-Alicante, 1923) es el gran representante del cientismo español. Apuesta por la luz, la geometría y mecanismos para evocar sus propias sensaciones ante la naturaleza, la ciencia y su país. En otras ocasiones, para él lo más importante es la geometría y el alma matemática del movimiento cientista. En la Galería Punto se puede observar su tabla “Ocho rectángulos en un círculo”, de 1970, donde el espectador puede apreciar los valores cromáticos del dorado, y la tensa relación entre la luz, la forma y el plano. Por otro lado, José María Yturralde (Cuenca, 1942) añade el sabor valenciano a la muestra con su abstracción geométrica, sus figuras imposibles y los colores fluorescentes.

Otra representante del arte óptico valenciano es la diseñadora multidisciplinar Cristina Ghetti, que a pesar de haber nacido en Buenos Aires reside en esta ciudad desde 1995. Ella aporta un toque novedoso al movimiento cinético, con figuras vivas y ondulantes que eliminan la severidad asociada a la geometría para convertirla en un maremágnum de color y formas que harán sentir al visitante como si estuviera observando un vórtice en continuo movimiento.

Vista general de la exposición 'Op & Cinetic Art Then and Now' de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Vista general de la exposición ‘Op & Cinetic Art Then and Now’ de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

El contrapunto a la cultura puramente occidental lo pone Eok Seon Kim (Seúl, 1963).  Sus orígenes aportan a su obra una espiritualidad asiática que se funde con el carácter europeo, y su obra resulta asceta por su ausencia de tonalidades estridentes y el predominio del blanco más puro. Su juego con luces y sombras entreteje figuras geométricas y secretos, así como sus vivencias personales, que supondrán un desafío para el ojo del espectador.

La guinda de la exposición resulta ser una pieza de vídeo que, de nuevo, nos devuelve a la mítica exposición neoyorkina del MOMA, ‘The responsive eye’, donde este movimiento alcanzó su punto álgido. Cristina Ghetti reflexiona -a través del documento audiovisual capturado por Brian de Palma en la muestra de 1957- acerca de la actitud del espectador hacia el arte de las ilusiones ópticas y su viaje al futuro mediante unas obras tan enigmáticas y misteriosas como estas.

Una de las obras expuesta en 'Op & Cinetic Art Then and Now', de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Una de las obras expuesta en ‘Op & Cinetic Art Then and Now’, de la galería Punto. Imagen cortesía de Punto.

Beatriz Vera