Diez soledades bien compartidas

#MAKMAExposiciones | Exposición colectiva
Curro Canavese, María José Ballester, Rafa de Corral, Elena Martí, Vero Mc Clain, Josie Mc Coy, Ximo Micó, Lucia Peiró, Jose Picazo y Fernando Rincón
Comisario: Rafa de Corral
Sala Canavese
Sevilla 5 (bajo), València
Julio y agosto de 2020
Miércoles 5 de agosto de 2020

“Y se lamentaban de cuánta vida les había costado encontrar el paraíso de la soledad compartida”. Gabriel García Márquez recoge este sentimiento en ‘Cien años de soledad’, subrayando de esta forma algo que ha emergido con suma fuerza durante esta pandemia: la sensación de soledad, sin duda provocada por el confinamiento, y la de compartirla, obligados por el estado de alarma, pero que ha dado pie a subrayar la importancia de la ayuda mutua en medio del aislamiento, al tiempo que ponía en evidencia la conflictiva relación entre seguridad y libertad.

Soledad, exposición,
Obras de Curro Canavese. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

El filósofo Epicuro ya advirtió, mucho antes, la importancia del lazo social cuando dijo aquello de que antes de buscar algo que comer y beber, debíamos buscar a alguien con quien comer y beber, “pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo”. Valga este rodeo para destacar el sentido de la nueva exposición colectiva del Sporting Club Russafa, comisariada por Rafa de Corral.

Exposición que reúne obras de los diez artistas residentes del Sporting y que tiene de especial, aparte de recuperar la normalidad robada por el coronavirus, la inauguración extraoficial de la Sala Canavese, en homenaje al artista Curro Canavese, presente en la muestra con dos obras de potente materialidad plástica.

Rafa de Corral, artista y comisario de la exposición de la Sala Canavese en el Sporting Club Russafa. Imagen extraída del video promocional de la muestra, obra de Fernando Rincón.

“Es una muestra que aúna los diferentes intereses de los artistas residentes en el Sporting”, señala De Corral. Intereses tan diversos como hermanados por esa soledad intrínseca al artista y esa necesidad, aumentada por la lupa de la pandemia, de compartir sentimientos a través de obras plásticas sin duda distintas entre sí, pero agrupadas en torno al lazo afectivo que supone a su vez rendir homenaje al compañero Canavese, quien dejara escrito: “Tardo mucho en pintar un cuadro. No para de hablarme”.

Como no paran de hablar las obras de los diez artistas reunidos en tan especial exposición colectiva: María José Ballester, Elena Martí, Vero McClain, Josie McCoy, Ximo Micó, Lucia Peiró, Jose Picazo, Fernando Rincón, y los propios Canevese y De Corral.

“Se trata de una exposición extraordinaria, ya que todo el programa actual del Sporting ha quedado congelado debido a esta situación de pandemia que todos conocemos. La idea es sumarnos a esta llamada nueva normalidad (muchos espacios ya lo han hecho), por ello estamos creando un formato nuevo de inauguración, previa cita o invitación personalizada, en la que nos reuniremos no más de 15 personas, con la ventaja de poder disfrutar de una manera más íntima y personal del trabajo de cada artista”, explica el comisario.

Vista de la exposición colectiva en la Sala Canavese del Sporting Club Russafa. Imagen cortesía de la organización.

“Cuando pinto lucho contra la razón, y mi subconsciente siempre me da la razón”, señala Canavese en ‘Las ideas’, último libro que escribió en vida y que fue publicado recientemente a título póstumo. Sus dos cuadros presentes en la muestra dan fe de ese subconsciente que le da la razón para quitársela, y de esa tardanza pintando por culpa del exceso verbal aludido. Subconsciente y razón que bien puede hacerse extensible al conjunto expositivo, donde la figuración más cercana a la razón dialoga con la abstracción de ese subconsciente sometido a los dictados de la intuición.

Fotografías de Fernando Rincón en la muestra de la Sala Canavese. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

Josie McCoy, con sus retratos, es la más figurativa de todos, poniendo el énfasis en una belleza del rostro femenino libre de asperezas, diríase que angelical para captar cierto imaginario donde prima la ausencia de las sombras. Junto a ella, Vero McClain reivindica una sexualidad sugerida por las formas del cuerpo femenino, en connivencia con ciertos objetos que metaforizan la genitalidad encubierta. Mujer y sexo como binomio de una larga tradición que asocia la sexualidad al cuerpo femenino.

Obras de Rafa de Corral. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

Fernando Rincón, vinculado con esa figuración que se va diluyendo entre las formas, fotografía los emblemas de hoteles y clubes de carretera, con el fin de poner el foco en los signos que los representan. Rafa de Corral también se hace cargo de ciertas arquitecturas urbanas, aunque en su caso para desligarse completamente del referente, en su afán por captar las estructuras sólidas que, mediante el uso espléndido de la geometría y del color, cobran sorprendente vida. Diríase que las arquitecturas de Rafa de Corral nos hablan y, por seguir a Canavese, no paran de hablar en un silencio magnético.

Obra de Jose Picazo. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

Jose Picazo, en ese mismo ahondamiento del trabajo formal, que le ha llevado a manifestar su pasión por las estructuras deshabitadas (“soy un fan de las fábricas abandonadas”, ha llegado a decir), exhibe dos piezas en las que parecen animarse vallas, alambradas o fachadas, en comunión con un fondo telúrico del que tan pronto parecen salir a tientas, como a punto de sumergirse misteriosamente en él. Y, al igual que Joan Miró aplicaba colores como palabras y formas como si fueran notas musicales, también Ximo Micó juega con los signos, los colores y su distribución por el espacio del cuadro, para generar una percepción visual que rima con la poesía.

Obras de Elena Martí. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

Con Lucia Peiró podríamos decir que volvemos a cierta figuración, por cuanto reconocemos una cama, una mano o una lámpara, pero, de nuevo tirando del subconsciente aludido por Canavese, para adentrarnos en un terreno de trasfondo onírico. Trasfondo que, en la obra de mayor formato, adquiere tintes de performance (especialidad en la que Peiró sobresale) al estilo de lo que proponía el animador Norman McLaren, cuando decía que su arte tenía mucho que ver con los movimientos que se dibujan. Al hilo de esto último, María José Ballester construye sutilmente líneas que parecen danzar en el espacio, jugando con los blancos a modo del silencio con el que John Cage se aproximaba a la poesía a través de la música.

Por último, Elena Martí, por aquello de hallarse frente a la obra del evocado Canavese, mezcla obra plástica y sutiles piezas escultóricas, para hacerse cargo de una materia que, en su obra pictórica, parece salida del subconsciente o territorio donde abundan los sueños. Subconsciente, en su caso, ligado a las profundidades de la tierra que, en forma de ocres, atraen nuestra mirada por el mimetismo con ese gran ojo a modo de inquietante globo terráqueo. Diez soledades, en suma, de otros tantos artistas compartiendo, junto a Curro Canevese, la dicha de existir.

Vista de la exposición colectiva en la Sala Canavese. Imagen cortesía del Sporting Club Russafa.

Salva Torres

Reconstruyendo el futuro tras la pandemia

Reconstruir el futuro. Fragmentos del antes para construir un después
Exposición colectiva
Galería Alba Cabrera
C / Joaquín Costa, 4. Valencia
Desde el 4 de junio de 2020

«Este confinamiento ha sido una dura prueba para nuestro equilibrio emocional y físico, a la vez que nos ha hecho reflexionar sobre muchas cuestiones que quizás pasábamos por alto antes de esta dramática experiencia», apunta Graciela Devincenzi, responsable de la galería Alba Cabrera.

«Creo que todos somos conscientes de la importancia que han tenido nuestros profesionales sanitarios en esta crisis. Hacia ellos todo nuestro agradecimiento y admiración. En otra medida, agradecidos por todo lo que nos han aportado nuestros artistas, ya sean plásticos, músicos, cineastas, literatos, etc. Sin la cultura, este aislamiento hubiera sido insoportable», añade.

Una de las obras de ‘Reconstruir el futuro’. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

«Pero también agradecidos», continúa diciendo Devincenzi, «por la oportunidad de redescubrir a nuestros vecinos, la solidaridad ciudadana, nuestra escala de valores, los momentos de introspección, el silencio… A todos y cada uno, esta situación nos ha aportado algo distinto, y nuestros artistas no son una excepción. Ahora necesitamos mostrar lo que estos solitarios días han provocado en nosotros. Qué hemos sentido y cómo lo queremos contar».

La galería Alba Cabrera ha preparado, en este sentido, una gran exposición, en la que cada artista ofrece algo especial. Piezas de mediano formato, creadas desde el confinamiento, y con ese espíritu de intimidad, que sin duda conectará con cada uno de nosotros. «Es el momento de acercarse de nuevo al Arte, y agradecer a los artistas que la vida sea mejor con sus creaciones. Es el momento de colaborar con nuestro apoyo, para que el Arte siga en nuestras vidas», resalta Devincenzi.

«Es el momento, después de la reflexión, de ser conscientes de los objetos que realmente nos van a hacer felices el resto de nuestras vidas, en el interior de nuestras casas, en el interior de nosotros mismos y que serán legado para nuestros sucesores. Es la esencia del Arte», agrega la responsable de Alba Cabrera.

Vista de la exposición ‘Reconstruir el futuro’. Imagen cortesía de la galería Alba Cabrera.

El inquietante rostro humano

Exposición colectiva ‘Faces’, comisariada por Juan Curto
Roger Ballen, Jamie Baldridge, Elina Brotherus, Julia Fullerton-Batten y Ellen Kool
Galería de arte Cámara Oscura
C / Alameda, 16. Madrid
Inauguración: viernes 18 de enero, a las 19.00h
Del 18 de enero al 16 de marzo de 2019

John Cassavetes dirige en 1968 la película ‘Faces’ con Gena Rowlands como mayor atractivo en el reparto. ‘Faces’ se convierte en una película de culto frecuentemente seleccionada entre los mejores largometrajes de la historia del cine, y que ha influenciado a cineastas como Martin Scorsese, Woody Allen, Robert Altman, Michael Hanneke, y en los 90 el movimiento ‘Dogma’ liderado por el director danés Lars von Trier.

Esta cinta de excesos sigue los presupuestos del denominado cinema-verité inventado por Jean Rouch e influido por Dziga Vertov y Robert Flaherty. Este cine de la verdad es una apoteosis de contradicciones pues postula la intervención del director -como autor- y a la vez su carácter documental siempre con el objetivo de la búsqueda de la autenticidad. El carácter confrontacional, improvisado, e intervencionista de la cámara y el cineasta sobre el actor resulta en películas tan provocadoras, descarnadas, y transgresoras como ‘Los idiotas’, ‘Celebración’ o ‘La cinta blanca’.

Anónimo. Touseld hair man. Imagen cortesía de Cámara Oscura.

Anónimo. Touseld hair man. Imagen cortesía de Cámara Oscura.

Este proyecto sobre la retratística fotográfica del rostro -face- se desarrolla sobre tres ejes: la relación entre la fotografía primitiva del siglo XIX y la contemporánea, el binomio documento-relato, y la contraposición entre el retrato y el autorretrato.

Los artistas de la galería seleccionados son investigadores del rostro humano. Roger Ballen (Nueva York, EEUU, 1950) transita las fronteras del documento y la narrativa con la maestría de un clásico. Jamie Baldridge (Louisiana, EEUU, 1975) juega con mundos inventados entre lo atávico y lo tecnológico.

Por su parte, Elina Brotherus (Helsinki, Finlandia, 1972) indaga en los territorios de lo biográfico con las art ideas de John Baldessari. Julia Fullerton-Batten (Bremen, Alemania, 1970) es una virtuosa de la puesta en escena de relatos históricos y autobiográficos. Por último, Ellen Kooi (Leeuwarden, Holanda, 1962) fija su mirada en la psicología de la infancia como único baluarte posible de la autenticidad.

Ophelia, de Julia Fullerton-Batten, por cortesía de Cámara Oscura.

Ophelia, de Julia Fullerton-Batten, por cortesía de Cámara Oscura.

Treinta y tres para ir abriendo boca

‘Art Contemporary de la Generalitat Valenciana / Primers moments’
Centre del Carme
Museo 2, Valencia
Hasta el 23 de Septiembre de 2018

Por el momento, solo en el Centre del Carme, pero próximamente en otras partes del territorio valenciano, se puede contemplar la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana / Primers moments’, un interesante recorrido marcado más por la intuición del espectador que por pautas museológicas, que le llevará a hacerse una idea general del panorama del arte contemporáneo dentro del territorio valenciano. Un recorrido por los debates más actuales y aquellos que más acucian a los artistas más activos del panorama. Un primer acercamiento expositivo a esas primeras 33 obras que fueron seleccionadas para formar parte de la primera Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana.

En la selección de obras no se tuvo en cuenta pautas generacionales ni tampoco una restricción por temáticas, pero una serie de líneas de trabajo fueron abriéndose camino, acabando por dar orden a estas primeras obras. A pesar de las controversias que pueda generar las fundamentaciones políticas asociadas a los comienzos de una colección como esta (siempre las hay, pues el arte actual es político, como lo son sus acciones derivadas), queda patente que la Generalitat Valenciana se ha lanzado a atesorar el principio de una más que probable colección de arte contemporáneo que, esperemos, se vaya consolidando. De momento, ya han confirmado que la segunda selección de artistas está en marcha.

La mirada al pasado, feminismos, las fricciones entre lo cotidiano y lo tecnológico, la cultura de la sostenibilidad y un claro binomio entre individuo y sociedad son discursos que pueden leerse en las obras; muchas van más allá y otras juegan, intercambian y deliberan sobre varios de estos conceptos. Han hecho falta más de 3 salas del Centre del Carme para acoger todas las obras. Un primer vistazo a la Sala Refectori parece dirigirnos hacia el trabajo del color, con la obra seleccionada de Jöel Mestre, huellas compositivas en 3 “pecios” enfocados a la personal geometría del artista. El recién fallecido escultor Sebastià Miralles es representado en la muestra a través de una escultura que pone la mirada en el sur, una perspectiva actual y que da pie a los pensadores exiliados que Ana Teresa Ortega ha querido plasmar en sus fotomontajes, resaltando la capacidad que tuvieron para hablar desde el “margen”. La política social siempre presente en las reflexiones actuales desde diferentes perspectivas.

El conocido dúo Bleda y Rosa continúan esa línea de juego, añadiendo el factor tiempo y memoria, haciendo hincapié en el territorio y en su capacidad histórica. Una memoria que se construye colectivamente en la obra de Mira Bernábeu y que incita a plantearse diferentes formas de crear arte. El estudio formal de Amparo Tormo es una constante en su dilatada carrera y una muestra de su consolidado trabajo, sintético y penetrante. La ‘Madriguera’, de Xavier Arenós, inunda el espacio y nos acerca un poco a Lissitzky, reformulándolo y dando forma a todo aquello que fue reprimido.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala del Refectorio, donde se pueden ver las obras de Mery Sales, Maribel Domènech y Xavier Arenós. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La forma de trabajar de Anna Talens se ve reflejada en ‘Horizonte Diagonal’, donde la contemplación se va tejiendo en forma de hilo de oro. Aquí la luz resulta imprescindible. La idea de tejer pasa, a partir de la obra de Talens, a tener casi un papel protagonista. En Teresa Lanceta puede observarse su capacidad por no querer aceptar la línea discutida desde siempre entre arte y artesanía; Lanceta compone y refórmula la técnica desde una perspectiva antropológica. Más social que antropológica, la casa tejida de Maribel Domènech cuelga casi etérea y se aferra a palabras de aluminio en la pared: ‘resistencia’, ‘rabia’, ‘incerteza’… Teresa Cebrián también trabaja la palabra y tiene un hueco en la colección –aunque ‘El bolsón de las palabras’, pieza seleccionada, puede contemplarse en la Sala Ferreres, al formar parte de otra exposición, ‘El largo viaje’–. Para finalizar el recorrido del Refectori, Mery Sales rinde homenaje a Hannah Arendt, cuya otrora voz acallada consigue aquí un verdadero protagonismo. Paloma Navares compone ’Cantos rodados a la memoria’ de manera elegante y personal; el color proyectado se transforma en sus valores que han quedado impresos en el frágil material.

Queda patente la fuerza de la memoria personal en muchas de las obras, pero quizá, conforme nos adentramos en la obra de Olga Diego, esa sensación vaya en aumento. La gran instalación encierra, más allá de lo personal, un sentido poético que dialoga con la transmisión de lo cotidiano del lienzo de Jorge Julve. Julve ha creado un marco de profundidades que se identifican con la discrepancia entre lo privado y lo público, lo íntimo y lo manifiesto. Adentrándose en un nuevo lenguaje de interpretación del paisaje, Damià Jordà presenta la primera pieza de video, ‘Aquestes coses que fem avui dia’, una sucesión de imágenes en movimiento donde la narrativa y la voz en off adquieren vital importancia. La siguiente obra rompe quizá con la estética contemporánea clásica, una fórmula matemática –la de objetos en suspensión– ha sido reformulada por Rosana Antolí en una instalación performática que aúna a la perfección el carácter multidisciplinar de su obra: dibujo, mínimal, Steve Reich y, sobre todo, mucho estudio del movimiento.

En el siguiente recodo, el espectador es obligado casi a tropezar con la obra de Xavier Monsalvat; ‘Be careful what you with for…’ es una premonición, un alto en el recorrido parar detenerse en el detalle. El uso de la cerámica, de la ilustración y la clara referencia a la vanguardia han hecho que el reconocible trabajo de Monsalvatje encuentre un hueco en los primeros momentos de esta colección. Un sonido casi inaudible nos saca de la contemplación de la pieza de Monsalvatje para llevarnos a la instalación de Moisés Mañas, donde continúa la dualidad entre arte e industria. Mañas crea una gran estructura con vida y sonido propios, una gran parábola casi imposible, pero certera. Esa industria fruto de la acción humana es lo que nos lleva, a continuación, a los dibujos de Ernesto Casero. Animales inexistentes se muestran bajo una rúbrica también desfasada; ‘A darwinian point of view’ llama la atención por lo directo y por lo real: la destrucción humana arrojada sobre lo natural.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sala Carlos Pérez, donde se pueden ver las obras de Xavier Monsalvatje, Moisés Mañas y Ernesto Casero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la parte de arriba, en las Salas 1 y 2 del Centre del Carme, Tania Blanco invita a pasear por recientes movimientos sociales, un recuerdo que inmortaliza, enmarcándolo y cuestionando, así, los canales comunicativos y, con ellos, el sistema democrático actual. También con una dialéctica coetánea, Agustín Serisuelo nos acerca más al territorio transformando la manera de ver el paisaje, no como género, sino de una forma situacional; su instalación habla de espacios y de lugares periféricos inconscientemente deshabitados. Si Blanco utiliza la memoria reciente para transportar al espectador, el dúo Art al Quadrat, como ya han hecho en otras ocasiones, se apropian de ese pasado casi reciente y lo sitúan en la sala. Su ‘Limbo económico’ es un discurso múltiple entorno al dinero, a los ahorros y a las autoinversiones. Con una mirada más poética, Mar Arza también genera su pieza entorno al capital, pero lo transforma desde dentro. En esta ocasión, el principal capital pasa a ser la palabra.

Para disfrutar de la obra de Pilar Beltrán se hace necesario acercarse a ella y girar las bobinas fotográficas, trabajando el concepto de viaje desde el principio hasta el final. Una reflexión sobre ese tiempo gastado, un paseo por el no-lugar. Muy cerca, Fermín Jiménez Landa inunda la sala con dos grandes –y tambaleantes– piezas, conjunto que ha titulado ‘Ecuestre’ y donde la ausencia es quizá la lectura más importante, oculta, pero evidente al mismo tiempo. Xisco Mensua genera con sus acuarelas un políptico con instantes históricos decisivos en la historia y los presenta en conjunto, formando una paradoja que se ha repetido siempre; la palabra Run enmarca unas escenas donde el tiempo corre en contra del objetivo.

A mitad de camino entre dos series, Aurelio Ayela presenta un gran formato colaborativo y, al mismo tiempo, una reflexión sobre el signo, sobre el lenguaje. Dota a la obra de una violencia a veces no implícita que recae sobre los recortes del papel y, sobre todo, por la escenificación recreada. Decir «Gracias» se convierte aquí en un juego de tensiones. Cercano a él, y continuando con la estética geométrica, Nelo Vinuesa expone ‘Atlas’, una nueva mirada muy especial a la forma en la que el artista considera el paisaje. Una vuelta de tuerca a cómo observamos nuestro entorno, encriptado y desconocido. Con esa base observacional también encontramos la obra de Hugo Martínez-Tormo, que en la línea de lo que ya conocemos, se apropia de un material que está tratando de reutilizar y obliga a mirar (durante largo rato), generando una sensación casi incómoda. El punto de atención se coloca sobre el desperdicio y sobre cómo se crea una situación paradigmática que casi llega a regir nuestras vidas.

'Spectrum Screensaver', instalación Inma Femenía dentro de la exposición 'Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Spectrum Screensaver’, instalación Inma Femenía dentro de la exposición ‘Art Contemporani de la Generalitat Valenciana/ Primers Moments’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jesús Rivera aporta en este punto lo antagónico, ya que hace uso de lo artificial para crear un paisaje idílico, inexistente. Un trabajo que parte de la base teórica de la ciencia ficción, transformando iconografías y cuya sensación tangible, tan bien recreada, se torna humo al tomar distancia con la obra. Ángel Masip encauza otra mirada hacia el entorno; ‘Cataclismo’ es, como ya se intuye por el nombre, una manera de acercarnos al caos, una explosión y, al mismo tiempo, una experiencia casi espiritual de entender nuestro momento. Cierra la muestra Inma Femenía, cuyas obras, también ampliamente conocidas, tienen aquí un momento culminante. Dentro del contexto actual de los mass media, Femenía se apropia de la tecnología, de la luz y lanza una última pregunta directa: «De todo lo que has visto, ¿sabrías decir qué es real?».

En resumen, estos ‘Primers Moments’ no dejan indiferente. A fuerza de recorrer la trayectoria de estos 33 artistas se pueden establecer unos parámetros de semejanza, guiados, sobre todo, por la transmisión de la experiencia personal y derivados, al mismo tiempo, de la observación del entorno: el físico, el mental y el social. Al final y al cabo, estos ‘Primers Moments’ conforman una generación de artistas, no en el sentido de generación por tener una edad cercana, sino una generación unida por una situación donde la actividad del artista se enmarca en la precariedad al mismo tiempo que en el auge de las prácticas culturales, todo ello dentro de un territorio tan singular como es el valenciano. Un contexto capaz y lógico para unos resultados que hablan por si solos.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Muestra de la exposición con las obras de Art al Quadrat, Fermín Jiménez Landa y Mar Arza. Imagen cortesía del Centre del Carme.

María Ramis

Identidades estéticas, personalidades indelebles

‘Personalidades Indelebles’, de Factoryart Plataforma de Arte Independiente
Artistas: Almudena Mahiques, Ana Torralba, Bárbara Traver, Jesús Molinera, m.e.santiso, Miguel Ángel Punter, Quique Sena y Roberto Reula
Comisario: Miguel Ángel Punter
Sala municipal de exposiciones Coll Alas
Plaza Escuelas Pías 7, Gandía
Del 24 agosto al 22 de septiembre de 2018

‘Personalidades Indelebles’ son las protagonistas que erigen el horizonte caótico que encauza y da forma al contenido de la propia exposición. Narran, a través de la plástica, las emociones que invaden la relación que estos artistas mantienen con su trabajo y cómo estas son vertidas sobre sus obras, creando sus propias cargas narrativas indelebles desde su perfil más íntimo y personal. Estas obras, creadas con total libertad, denotan una evidente y clara apertura hacia posibilidades transformadoras de experiencias visuales innovadoras y transgresoras.

Esta muestra de arte plantea un cierto consenso de mestizaje entre sus diferentes formas de expresión, donde se dinamiza y destaca la imaginación creativa como agente provocador y autorreflexivo. Desde lo visual, muestra el interior de sus formas y contenidos en el plano artístico, mostrando al espectador sus propias formas de verbalizar sus capacidades visuales y poéticas, de entender su mundo interno, con total pureza e intensidad, convirtiendo al espectador en cómplice de la reconstrucción de sus verdaderas historias volcadas en arte.

Personalidades Indelebles. MAKMA

Una amplia pluralidad de tendencias y discursos ofrecidos en la muestra que nos invita a conocer sus propuestas estéticas desde la instalación, la pintura, la escultura y la fotografía, entre otras. Una invitación sutil a explorar la confrontación de realidad y emotividad estética y visual que nos presentan estos ocho artistas plásticos, con sus personalidades íntimas e indelebles que, siendo dispares entre ellas, presentan y consiguen en el conjunto una armonía visual sin interposiciones de los unos sobre los otros, brillando con una luz propia, mostrando su presencia plena y consciente, dejando entrever la identidad de su propósito a través de las formas.

Esta manifestación de ideas y emociones artísticas, creadas desde un lenguaje visual, ofrecen posibilidades de refinamiento del pensamiento, confrontando mundos artísticos diversos, incitando a la reflexión y estimulando una imaginación visual más sólida cuanto más formada e integral sea.

Imagen de una de las obras pertenecientes a la serie 'Human', de Bárbara Traver. Fotografía cortesía de Factoryart.

Imagen de una de las obras pertenecientes a la serie ‘Human’, de Bárbara Traver. Fotografía cortesía de Factoryart.

Una exposición colectiva ofrecida por un grupo de artistas emergentes que, por formación, pasión y conocimiento, demuestran con sus obras una admirable sofisticación formal y conceptual, creando y dando forma a esta exposición para ofrecer su potencial conocimiento intelectual y mostrando cuestiones de carácter estético, social, discursivo, etc., cuestiones que el arte, a menudo, anticipa a su tiempo, siendo el latido más sincero de este.

En conclusión, trata de dejar ver entre sus costuras  el deseo de mirar el mundo de un modo diferente, desde un tratamiento particular de la imagen finalmente ofrecida, inventada, repetida, manipulada, sugerida, etc. Cuestiones, en definitiva, relacionadas con la realidad y el modo con que esta se da a lo visible.

Imagen de las obras 'El hombre que sonríefugio' y 'Víctima o verdugo?', de Jesús Molinera. Fotografía cortesía de Factoryart.

Imagen de las obras ‘El hombre que sonríefugio’ y ‘Víctima o verdugo?’, de Jesús Molinera. Fotografía cortesía de Factoryart.

Miguel Ángel Punter

 

Tomando medidas

Métrico Imperial
Espai Tactel
C / Dénia, 25. València
Inauguración: viernes 25 de mayo, a las 20.00h
Hasta el día 6 de julio de 2018

Espai Tactel continúa su línea de difusión de prácticas contemporáneas en la que, junto a las muestras individuales de artistas de la galería, incorpora proyectos de investigación curatorial como ‘Teorema’ (2016) o la exposición que nos ocupa.

‘Métrico Imperial’ es un acercamiento a la construcción de las masculinidades que presenta la obra de Manu Arregui (Santander, 1970), Zigor Bayarazarra (Bilbao, 1976), Fito Conesa (Cartagena, 1980), Juan Hidalgo (Gran Canaria, 1927- 2018), Miguel Ángel Gaüeca (Bilbao, 1967) y Diego del Pozo Barriuso (Valladolid, 1974) en un comisariado de Eduardo García Nieto (Miranda de Ebro, 1974).

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El título del proyecto está tomado de los dos sistemas de medida hegemónicos en la actualidad y busca desmontar la supuesta neutralidad de los mismos y su relación con la construcción de identidades contrahegemónicas o no normativas. El pensamiento decolonial, feminista y queer ha cuestionado nociones como “lo natural”, “lo objetivo” o “lo neutro”, evidenciando que muchas de estas categorías plantean la persistencia de un sistema de dominación y control sobre los individuos y sus cuerpos.

Al plantear cualquier “alteración” de la norma como una anomalía condenan al resto de los sujetos a ser percibidos como excepcionalidades o contra modelos. Esta “oposición” presupone una homogeneidad irreal en el resto de la población. Los artistas seleccionados han planteado líneas de investigación sobre las masculinidades, la homonormatividad y los sistemas de control y medida de las mismas.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Como apunta García Nieto: “Siempre he vivido intentando desentrañar los códigos. Al principio para poder integrarme y ser parte de, actualmente para descubrir, contrariado y contradictorio, que siempre he estado ahí de una forma inadecuada e incómoda, pero en ese fluir de medidas y comportamientos. Así que puede que no mida lo que me han dicho o que mi pie cambié al cruzar según que fronteras (41, 8, 7, 26…)”.

“La medida y el peso -continúa diciendo el comisario- son nociones que surgen vinculadas a una economía de intercambio mercantil. Podemos pensar que han traspasado ese campo al incorporarse a nuestra cotidianidad sin percatarnos de que ha sido a la inversa, que somos parte de ese sistema de intercambios. De ahí la necesidad de sufrir un “control de calidad” que permita integrarnos en las cadenas productivas y situarnos en los nichos de mercado».

“Los trabajos se articulan como un sistema que evidencia la arbitrariedad de los modos de conocimiento que hemos recibido. Y aún así seguimos calculando, evaluando y pesando, sometiendo a nuestros propios cuerpos a esa disciplina, cuando sabemos que nunca será la medida adecuada”, concluye.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

‘XIX CALL’ de Luis Adelantado

XIX International Call For Young Artists
‘XIX CALL’
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 28 de Julio 2017

La galería Luis Adelantado recoge las obras de los artistas seleccionados en la XIX International Call for Young Artists. La exposición, una selección resultante de la convocatoria anual, representa una oportunidad para dar a conocer el trabajo de los artistas noveles que más prometen al visionado de una galería con tan larga trayectoria. Call for Young Artists pone de manifiesto una nueva manera de entender y plasmar.

El espacio expositivo se organiza en cuatro plantas, donde se muestran los trabajos de los 15 artistas seleccionados. Se aprecia diversidad de técnicas y disciplinas que van desde el video-arte, hasta la utilización de esmaltes sobre diferentes soportes, pasando por la fotografía tratada, e incluso la incorporación de elementos escultóricos. La distribución a la hora de visitarla resulta interesante, ya que se invierten los roles establecidos, marcando la sala número cuatro como inicio del recorrido, y no la primera como cabría esperar a priori.

Fotografía cortesía de la galería Luis Adelantado

Vista de la exposición XIX CALL. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

En algunos momentos del recorrido, los procedimientos seguidos por los artistas para crear sus obras servirán de enganche al espectador, que podrá reconocer todos y cada uno de los elementos que componen individualmente cada pieza, como es el caso de las imágenes proyectadas en la obra ‘The Vertical Bodies’, de David Ortíz Juan, o la aproximación a un sistema plantenario como ‘Nuevas Constelaciones I y II‘, del artista Francisco Muñoz, incluso el trabajo de Camille Besson y Vianney Fivel ‘No season for Metal Flowers’, el cual posee un título suficientemente elocuente por sí mismo.

El elenco de artistas abarca diferentes nacionalidades, lo cual pone de manifiesto cierta identidad con las tendencias de los diversos puntos de origen. Entre la variedad de estos países, cabe destacar a España, Brasil, México, Perú y Francia. Conforme a lo citado, cada uno de los artistas aporta diversos enfoques, todos ellos enriquecedores para el conjunto, de manera que invitan a abrir los ojos ante una perspectiva global de la creación contemporánea más emergente.

Fotografía cedida por Galería Luis Adelantado

Vista de XIX CALL. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

A modo de conclusión, cabe indicar que el montaje de la exposición no ha pasado por incorporar cartelas a ninguna de las obras propuestas, y convida por una parte al espectador a realizar un viaje a su elección con una interpretación personal y, por otra parte, ofrece la posibilidad de identificar las obras siguiendo la hoja de sala que la galería proporciona al visitante. De esta manera, el paseo por la exposición que nos ocupa supone una aventura interpretativa de principio a fin.

Victoria Herrera Lluch

El propósito y la perseverancia de ‘Razón y Tiempo’

‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’, exposición colectiva
Jorge Carla, Calo Carratalá, Manuel Olías, José Plá y Felicia Puerta
Comisariada por Marisa Giménez
Facultat de Ciències Socials
Sala de exposiciones Manuela Ballester
Tarongers 4b, Valencia
Hasta el 15 de marzo de 2017

Partiendo de la naturaleza de la razón asociada indefectiblemente a la diànoia, es decir, al conocimiento discursivo por oposición al nous o conocimiento intuitivo, y en tanto que seres humanos portadores de la razón como herramienta o facultad de identificación y discernimiento de conceptos, cabe asumir que esta facultad inherente, cuando se emplea con un grado de mayor complejidad, es, a la par, propiciatoria de una senda hacia la que conducirnos, traza el camino hacia un objetivo y revela su pulsión teleológica, es decir, concibe una causa material y formal, alumbra un propósito.

Si esta razón, que perfila un camino, se ve asociada, por ley de contigüidad o semejanza, con el concepto de tiempo, la comunión entre la facultad y la magnitud concluyen erigiéndose en causa indubitalbe de un efecto: la perseverancia.

Y viene a ser la perseverancia el núcleo determinante que emparenta a los cinco artistas -Jorge Carla, Calo Carratalá, Manuel Olías, José Plá y Felicia Puerta- que conforman la exposición colectiva ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’, bajo la labor comisarial de Marisa Giménez, responsable, junto a Tete Amat, de ‘Doce Islas’ y de la extinta ‘La esfera azul’, y que puede razonarse en la sala Manuela Ballester de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Valencia.

Razón y Tiempo. Makma

No es ni mucho menos casual que se aluda a la pintura en la subtitulación expositiva, puesto que los cinco autores, aún cuando desarrollen trayectorias de diverso orden subtécnico y curricular, orientan sus perseverancias y representaciones gráficas hacia la razón pictórica.

De este modo, por razones de peso cualitativo, la comisaria Marisa Giménez procura, con esta confluencia, “reconocer la labor de los artistas que durante décadas han trabajado en Valencia”, y que por un motivo generacional transitan en el envés de los oropeles institucionales y de las convocatorias, cuyos fundamentos apriorísticos premian la emergencia o la aedada revisitación antológica. Sumémosle a ello el recurso habitual en los planteamientos expositivos de una perversa acepción del término arte comprometido, cuya preeminencia en los cronogramas imposibilita, en numerosas ocasiones, focalizar la atención en propuestas y trayectorias que palpitan en los márgenes del novísimo pensamiento estético único (una nueva forma de ortodoxia proposicional hace eclosionar insospechados heterodoxos).

Márgenes, estructura, mecánica de la imagen, uliginosos paisajes e identificación reportan, de este modo, morfología última a la razón primera que habita en ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’.

Jorge Carla, Marisa Giménez, Calo Carratalá, Felicia Puerta, Manuel Olías, Tete Amat y José Plá durante un instante de la inauguración de 'Razón y Tiempo. El camino de la pintura'. Fotografía: Merche Medina.

Jorge Carla, Marisa Giménez, Calo Carratalá, Felicia Puerta, Manuel Olías, Tete Amat y José Plá durante un instante de la inauguración de ‘Razón y Tiempo. El camino de la pintura’. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Tras la organización de la forma en ‘Gráfica Estructural’

‘Gráfica Estructural’, de VV.AA.
Sala de Exposiciones
Facultad de Ciencias Sociales
Tarongers 4b, Valencia
Hasta el 24 de febrero de 2017

El grupo de artistas de ‘Gráfica Estructural’ se concentra en el concepto de estructura -en el sentido de orden, esqueleto organizativo, preferencia por lo esencial y verdadero, frente a lo superficial y cambiante- como unidad coherente entre forma y expresión, desde su origen lingüístico y formalista, vinculándolo con los procesos mentales de percepción, organización e interpretaciones psicoanalíticas en la teoría clásica de la representación, con la finalidad de establecer paralelismos entre diversas formas de arte actual.

Esta investigación constata el valor esencial de la composición como forma permanente, significativa, bajo la apariencia variable en la evolución de los estilos, pero también la estructura gráfica en sí misma constituye un valor expresivo. En este sentido, la muestra reúne conceptualizaciones distantes, prácticas gráficas, lenguajes y materiales diferentes con un nexo común: la organización de la forma como protagonista de su expresión.

Imagen de la obra 'Tiges de Sal I', de Ximo Micó. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Imagen de la obra ‘Tiges de Sal I’, de Ximo Micó. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

El montaje expositivo persigue equilibrar las tensiones producidas por los grandes contrastes entre los usos de medios clásicos, como los empleados por Gloria Saez, o la gráfica a mano alzada de Carlos Martínez, respecto de los usos digitales de Ana Pérez y Pau Navarro; investigaciones sobre la representación del movimiento de Esteban Quintario o Noelia Zullar, pasando por la apuesta optical de arte cinético de Francisco Toro y la actuación de danza en vivo del grupo ‘Dinámica Estructural’, bajo la dirección de Cristina Andreu. Se formulan reproducciones mecánicas de la imagen, como la propuesta de intervención de Nicolás Caballero, la concepción espacial y múltiple de la cerámica artesanal del ‘Colador d´idees’, de Amparo Boluda, el minimalismo estructural de Amparo Noguera y las sugerentes abstracciones líricas y poéticas de Rosa Padilla, Carolina Cabo y Ximo Micó.

‘Gráfica Estructural’ propone, igualmente, la confrontación entre una organización esquemática racional y geométrica de Marco Noguerón, con la ‘Frágil’ y rítmica cianotipia de Carmen Dolz, o la visceralidad acromática del gesto expresivo de Jaime Poblete, cercano también a los automatismos de Lydia Navarro y Teresa P. Gómez. Se yuxtaponen las sugerentes arquitecturas de Mª Ángeles Álvarez a las conceptuales de Humberto Nilo; el acento en rojo de Enrique Pitarch con la sinuosidad curvilínea en verde de Julia Martinez. Construcciones que cuestionan los límites entre medios artísticos, como la que aporta Martíllopis, junto con la expresión que evoca el uso de la materia, sugestiva percepción visual y táctil, en las obras de Francisco Cuesta, Felicia Puerta y Felipe Medina.

Imagen de la obra 'Gráfica Estructural', de Felicia Puerta. Fotografía cortesía de la artista.

Imagen de la obra ‘Gráfica Estructural’, de Felicia Puerta. Fotografía cortesía de la artista.

A veces, en la espontaneidad de la mirada, nos quedamos en lo más llamativo y semántico que aparece en la superficie. No se hacen demasiados esfuerzos por abstraer las causas profundas, que se repiten y se funden en similares estructuras; estructuras que generan una misma expresión, lo que nos lleva a emociones parecidas frente a propuestas tan diversas. Detenerse en el tiempo y sumergirse en la profundidad, bucear para encontrar, pues no siempre aparece sin esfuerzo la ‘estructura significativa’ que da sentido, que relaciona un todo coherente y expresivo.

El mapa oculto se configura como red de conexiones entre varios elementos ajustados en cantidad, cualidad y significado, únicamente activos en su conjunto en el momento de la contemplación; es la mirada recreativa, generativa, de respuesta sugerente que se fija en nuestra memoria, pues la hemos construido e interiorizado individualmente como experiencia estética, emoción que amplifica nuestro imaginario: conseguir conectar con esa estructura previa.

En el origen de los objetivos del grupo ‘Gráfica Estructural’ nos proponemos revisar el concepto de ‘estructura profunda’ como sistema racional compositivo, esqueleto interno que armoniza los elementos, esencial manifestación expresiva, frente a lo aparencial y epidérmico; conectar estructuras formales con estructuras mentales, con la finalidad de fomentar el pensamiento creativo, produciendo obras en diferentes ámbitos y realizando un ejercicio mental de práctica sinéctica creativa; analizar  las  implicaciones  del  concepto  ‘estructura’ en  su  sentido constructivo -‘re-estructura’-, como armazón fundamental en la creación artística, también hoy, renovando su funcionalidad y haciéndose más visible; disertar y re-pensar  modelos constructivos, sistemas formales  de  configuración como causa del proyecto, puesto que, al fin y al cabo, la acción de pensar es en sí misma de naturaleza creativa.

Imagen de la obra 'Colador d'idees', de Amparo Boluda. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Imagen de la obra ‘Colador d’idees’, de Amparo Boluda. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Para ello utilizamos una investigación comparativa relacional entre diversos conceptos y disciplinas, vinculando y analizando críticamente estructuras de diferentes poéticas: arquitectura, danza y música, confrontándose con las tradicionales. Mostrar prácticas concretas, como ejercicio mental de correspondencia: ‘estructura y re-estructura’. 

En definitiva, nuestro propósito quiere remarcar las analogías evidentes entre cultura, ciencia y tecnología, al conectar arquitecturas del pensamiento en distintas producciones. Esbozar, de este modo, otra mirada integradora y global sobre el trabajo artístico, no exclusivamente centrada en la relación ‘forma /sema’.

El proceso gráfico de abstracción permanece como estructura profunda en relación al resto de procesos mentales sobre los que se basa la teoría del conocimiento, conectando todos los elementos de un sistema. ‘Gráfica Estructural’ pretende, en consecuencia, un replanteamiento del término como forma de crecimiento intelectual y como germen de toda innovación.

Un instante del Experimental Video Danza 'Caer', de Ana Pérez, con Isabela Alfaro. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Un instante del Experimental Video Danza ‘Caer’, de Ana Pérez, con Isabela Alfaro. Fotografía cortesía de Felicia Puerta.

Felicia Puerta

 

 

 

El testimonio de la APIV sobre la crisis de los refugiados

‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, de la Associació Professional d’Il·lustradors de Valéncia (APIV)
Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD)
Plaza de Fadrell 1, Castellón
Hasta el 16 de diciembre de 2016

L’Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD) ha inaugurado en el vestíbulo de la escuela la exposición ‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, organizada por la Associació Professional d’Il·lustradors de Valéncia (APIV), y con la colaboración la Diputación de Castellón.

La muestra, que anualmente impulsa APIV, está dedicada este año a las personas refugiadas. La asociación, que lanzó en enero la campaña gráfica ‘Refugio ilustrado’ “en apoyo de las personas migrantes, víctimas de esta llamada crisis de los refugiados y de la inoperancia de los países europeos”, recibió a lo largo de tres meses más de 270 ilustraciones provenientes de nueve países de Europa y Latinoamérica, además de la participación del artista sirio Yaser Safi y de los alumnos y alumnas de la escuela. Tras un proceso de selección, finalmente se exponen un total de 150 trabajos.

Un instante del discurso inaugural de “Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta”, de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

Un instante del discurso inaugural de “Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta”, de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

La inauguración de esta exposición en Castellón, acercando la triste realidad que viven millones de personas en todo el mundo, ha sido posible gracias a la subvención convocada para actividades culturales de la Diputació de Castelló y la estrecha colaboración con la EASD Castelló. Al acto asistieron por parte de la institución provincial el diputado de Cultura, Vicent Sales, y la Jefa del Servicio de Cultura Nuria Felip. También estuvieron presentes el concejal de Educación en el Ayuntamiento de Castellón, Enric Porcar, y el gerente de la Fundación Dávalos-Flétcher, José Vicente Ramón.

El director de l’Escola, Miguel Monar, explicó que el objetivo de la muestra no es otro que “sensibilizar sobre un problema grave que afecta, según la Agencia de la ONU, a 65 millones de desplazados”. “El compromiso de la escuela es la concienciación. Y no es casualidad que ésta sea la segunda exposición sobre esta temática en lo que llevamos de curso”, añadió. Monar explicó que por parte de l’Escola han participado alumnos del título de Ilustración, profesores y también alumnos de 4º de Diseño de Interiores, -dentro de la asignatura de Instalaciones efímeras-, en lo que al montaje se refiere. Al respecto, la profesora señaló que se han creado cinco expositores de madera y una serie de caminos con lonas de camión para evocar los kilómetros recorridos por los refugiados y también, simbólicamente, las huellas que han dejado.

Ilustración de Ángel Ventura, perteneciente a la exposición  'Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta', de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

Ilustración de Ángel Ventura, perteneciente a la exposición ‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

El profesor de Ilustración, Alain Campos, explicó que este es el segundo año que l’Escola colabora con la APIV en su exposición anual. “El resultado es una fuente de alimentación para nuestros alumnos y alumnas que pueden contemplar estos días 150 trabajos muy inspiradores. En común tienen todos ellos el plasmar una situación intolerable, pero cada uno con una visión personal y muy diferente”, comentó Campos.

Desde la APIV agradecieron a l’Escola y, en especial, al director Miguel Monar y a los profesores  Alain Campos y Pablo Ruiz su implicación. Respecto al programa de Ilustración Gráfica en el que colaboran ambas instituciones se han seleccionado los trabajos de Ángel Ventura y Elisabeth Nebot que, además, han sido becados durante un año con la pertenencia gratuita a la asociación. El diputado de Cultura cerró el turno de parlamentos calificando la exposición de “iniciativa magnífica”.

Ilustración de Javier Olivares, perteneciente a la exposición  'Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta', de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

Ilustración de Javier Olivares, perteneciente a la exposición ‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

El primer artista invitado a sumarse a la campaña fue el pintor y grabador sirio Yaser Safi con su obra Militarization de 2014. En la exposición, pueden verse las obras de ilustradores e ilustradoras de diferentes generaciones, estilos y trayectorias como Juan Berrio, Sonia Pulido, El Roto, Ajubel, Javier Olivares, Rocío Araya, Pep Carrió, Enrique Flores, Erica Fustero, Riki Blanco, Diego Flisfisch, Cachetejack, Luis Demano, Núria Tamarit, Julia Cejas o Joan Negrescolor.

Vista general de la inauguración 'Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta', de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.

Vista general de la inauguración ‘Refugio ilustrado. Entre el ataúd y la maleta’, de la APIV, en el vestíbulo de la Escola d’Art i Superior de Disseny de Castelló (EASD). Fotografía cortesía de los organizadores.