El hipogeo de la memoria de Howard Brookner

‘Uncle Howard’, de Aaron Brookner
Turner Classic Movies (TCM)
‘Un pulso a Nueva York’
Sábado 24 de junio, 2017, a las 20.20

Con motivo del ciclo de sesión continua ‘Un pulso a Nueva York’, programado por el canal para plataformas de pago Turner Classic Movies (TCM), cuya pretensión es la de componer un florilegio audiovisual de la escena underground neoyorkina de los años ochenta, Turner International emite en exclusiva el documental ‘Uncle Howard’, del director y guionista del Greenwich Village Aaron Brookner, tras su periplo internacional por la nómina de festivales como la Berlinale o la Sección Zabaltegi del Festival de San Sebastián de 2016.

‘Uncle Howard’ polariza su morfología en torno del cineasta Howard Brookner, una de las figuras capitales del fértil sótano de la vanguardia norteamericana de la costa este, cuya existencia urgente, vertebrada por la inquietud y el fulgoroso hedonismo de los ochenta, hubo abjurado su cuasidesconocida y sugerente cinematografía sobre la cerviz del turbio olvido y la mitificación tras el deceso prematuro, habiendo sido, de un modo sumarísimo, “ciudadano de aquel otro lugar” (parafraseando a Susan Sontag en ‘El Sida y sus Metáforas’) y celebrándose sus exequias, ulteriormente, durante el mediodía de su trigésimo quinto aniversario, en la primavera de 1989.

Imagen de Howard Brookner presente en el documental 'Uncle Howard'. Fotografía cortesía de la distribuidora.

Imagen de Howard Brookner presente en el documental ‘Uncle Howard’. Fotografía cortesía de la distribuidora.

Debe ser la mitificación de un infante y su fascinación por el breve recorrido y la dilatada sombra de su referente adulto lo que posibilite la revisitación. De este modo, la edificada memoria de Aaron Brookner -sobrino de Howard- se ve gobernada no sólo por la intención, sino por el arrojo de la perseverancia. En consecuencia, el menor de los Brookner, exhortado por la búsqueda del proverbial ‘Burroughs: The Movie’ (1983) -maldito, mirífico y agreste documental, dirigido por Howard Brookner, acerca del elefantiásico tórax literario de uno de los conspicuos miembros de la Beat Generation, William Burroughs-, se embarca en la difusa y compleja tarea de rastrear los diseminados vestigios depositados, errática e involuntariamente, por Tío Howard.

Diversas pesquisas -decisiva la colaboración del editor y escritor James Grauerholz, albacea literario de Burroughs- focalizan la atención en ‘The Bunker’, conspicuo, aséptico y civilizado zulo (y antiguo vestuario de un gimnasio) en la segunda planta del 222 de Bowery, en el corazón del ínclito Lower East Side de Manhattan, en el que el autor de ‘El almuerzo desnudo’ mecanografió una reseñable parte de su legado en cut-up y se convirtió en escenario ineludible de una razonable parte de ‘Burroguhs: The Movie’, por cuyo dining room transita la excelsa y marchita flor y nata del on/off-off neoyorkino, tales como el hamburguesado Andy Warhol, el correligionario y sotabarbo Allen Ginsberg, el permutador literario Brion Gysin o la aflautada péndola lírica y violeta de John Giorno.

Será precisamente el permiso de Giorno -vecino y propietario de ‘The Bunker’, quien, a pesar de sus iniciales reticencias, accede a colaborar con Aaron Brookner- la inflexión definitiva que alumbre la génesis instrumental del proyecto, en tanto que un cuantioso archivo cinematográfico y personal -cintas de vídeo, bobinas de sonido y entrevistas, incluyendo tomas eliminadas y material propedéutico de ‘Burroguhs: The Movie’- había sido depositado allí, como una inopinada e incólume cápsula del tiempo, por el propio Howard.

Con el personal y pecuniario apoyo de Jim Jarmusch -compañero de Howard Brookner, junto a Tom DiCilo, en la Escuela de Cine de Nueva York-, quien participó en la filmación de ‘Burroguhs: The Movie’ como responsable de sonido, amén de la realizadora Sara Driver -pareja sentimental de Jarmusch- y la inestimable aportación de Brad Gooch -compañero vital de Howard durante los convulsos y nocturnos ochenta-, Aaron Brookner procura dotar de sentido al ingente material encontrado y vertebra ‘Uncle Howard’ por la senda del proceso -el de búsqueda, gestación y desarrollo-, a la manera en que Burroughs dotaba de preeminencia a la metodología, evitando, así, supeditar la cinta a la exclusiva relación entre el escritor y el cineasta o pormenorizando la bitácora de la enfermedad de Howard Brookner, acerca de la que existe un personalísimo dietario fílmico que el sobrino Aaron opta por introducir con fugaces acentos y laterales insinuaciones.

‘Uncle Howard’ se erige literal y metafóricamente en un hallazgo, portando consigo una refulgente carga simbólica que ilumina el hipogeo de la memoria y procura avituallamiento para quienes, devotos, precisamos de la espuma del mito y fabulamos, ávidos, con el resto de material de Brookner pendiente de clasificación y rumbo.

Fotograma de William Burroughs y Howard Brookner durante el rodaje de 'Burroughs: The Movie'. Fotografía cortesía de la distribuidora.

Fotograma de William Burroughs y Howard Brookner durante el rodaje de ‘Burroughs: The Movie’. Fotografía cortesía de la distribuidora.

Jose Ramón Alarcón

 

Pioneras de la ciencia y la comunicación en SGAE

‘Pioneras’, ciclo de proyección de documentales
Sala SGAE Centre Cultural de Valencia
Blanquerías 6, Valencia
Del 20 al 29 de junio de 2017

La Fundación SGAE celebrará en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia, entre el 20 y el 29 de junio, el ciclo de proyecciones ‘Pioneras’. La muestra incluye un total de cinco documentales dedicados a algunas de aquellas primeras mujeres que en España reivindicaron la igualdad entre géneros y lograron ocupar un puesto destacado en una sociedad que hasta entonces se lo había negado. ‘Pioneras’ desea ser un reconocimiento al papel de esas valientes mujeres que han luchado por conquistar sus propios derechos.

El ciclo comenzará esta semana con la proyección de sus tres primeros títulos. Así, el martes 20 de junio se podrá disfrutar la película ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’ de Julio Suárez. Le seguirá, el miércoles 21 de junio, ‘Los recuerdos de hielo’, documental sobre la bióloga Josefina Castellví firmado por Albert Solé. La muestra seguirá el jueves 22 de junio con ‘María Moliner. Tendiendo palabras’, de Vicky Calavia. Las proyecciones tendrán lugar en la valenciana Sala SGAE Centre Cultural (C/Blanquerías, 6), a las 19 horas, y la entrada es gratuita.

‘Pioneras’ se proyectó el pasado mes de marzo en la Sala Berlanga de Madrid y llega ahora a Valencia por iniciativa del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana, que ha incluido este ciclo en su programa de actividades culturales Tramesa 2017. El ciclo se completará con las proyecciones de las películas ‘Joana Biarnés. Una entre todos’, de Òscar Moreno y Jordi Rovira (miércoles 28 de junio), y ‘Las constituyentes’, de Oliva Acosta (jueves 29 de junio).

Pioneras. Makma

Martes 20 junio / ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’

Dirigido por Julio Suárez, quien también firma el guion junto a Lolo Rico, el documental ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’ (2015) ganó el Premio al Mejor Documental del Festival Internacional de Cine y Cortometrajes Sant Andreu de la Barca 2016. La película ha sido seleccionada también en otros certámenes, como la 38ª Semana Internacional de Cine de Autor de Lugo o el 8º Picknic Film Festival santanderino. Definida como “un canto a la libertad” por la revista Séptimo Arte, la película ofrece una mirada a la vida y obra de Lolo Rico, una de las mejores directoras de programas infantiles. Suyos son, por ejemplo, ‘La bola de cristal’ o ‘La cometa blanca’. Pero, además, Rico ha defendido siempre su libertad como mujer y ha mantenido un pulso constante contra los diferentes sistemas con los que se ha ido encontrando durante su vida: el familiar, el político, el económico o el jerárquico empresarial.

Miércoles 21 / ‘Los recuerdos de hielo’

Ganador en 2014 del Premio Continuará de TVE como película más destacada del año y del Premio del Público al mejor documental en el Festival Memorimage, ‘Los recuerdos de hielo’ (2013) es un largometraje escrito y dirigido por Albert Solé en torno a la bióloga y oceanógrafa catalana Josefina Castellví. La suya es la historia de una epopeya vital como pionera, mujer y científica, pero también una historia llena de interrogantes sobre el futuro de la utopía antártica, además de ser la crónica de una despedida. Después de 25 años sin haber pisado su paraíso perdido, Castellví regresa a la Antártida para verla por última vez. La película recoge este viaje físico y emocional por uno de los paisajes más hermosos del mundo.

En 1986, cuatro científicos españoles llegaron a la Antártida y plantaron su tienda de campaña en la isla Livingston para estudiar un posible emplazamiento de lo que después fue la Base Antártica Juan Carlos I y, de paso, presionar al gobierno español para que se vinculase al Tratado Antártico. En 1988, el líder de la expedición, Antoni Ballester, sufrió un ictus y Josefina Castellví pasó a dirigir durante seis años la instalación. Fue la primera mujer jefa de una base en la historia de la investigación antártica internacional.

Jueves 22 / ‘María Moliner. Tendiendo palabras’

‘María Moliner. Tendiendo palabras’ (2017) es un documental escrito y dirigido por Vicky Calavia y que explica el proceso vital e intelectual que llevó a la filóloga y lexicógrafa zaragozana a escribir su ‘Diccionario de uso del español’, cuyo primer volumen se publicó en 1966. Moliner dedicó quince años a la elaboración del diccionario y, pese a la enorme trascendencia de su trabajo, jamás fue admitida en la Real Academia Española (RAE). A través de numerosas entrevistas a diferentes personalidades del mundo de la cultura, la literatura, la historia, la educación o el periodismo (entre ellas, Carme Riera, Manuel Cebrián, Pilar Benítez o Soledad Puértolas), la película retrata la apasionante vida de esta pionera enamorada del lenguaje como instrumento de comunicación y comprensión del otro, del mundo y de nosotros mismos. Una mujer por la que la cineasta Vicky Calavia afirma sentir una “profunda admiración, tanto por su obra como por su trayectoria vital”.

Imagen de la filóloga y lexicógrafa María Moliner. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de la filóloga y lexicógrafa María Moliner. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Retrospectiva de Erik Gandini en DocsValència

Retrospectiva de Erik Gandini
DocsValència. Festival de Cine Documental
Del 11 al 21 de mayo de 2017

El Festival de cine documental DocsValència, que tendrá lugar entre el 11 y el 21 de mayo, ofrecerá una retrospectiva con algunos de los trabajos más destacados de Erik Gandini, director, productor y escritor sueco nacido en Bérgamo (Italia) en 1967. El repaso a su filmografía se cerrará con el estreno en España de su nueva película documental ‘The Rebel Surgeon’ (El cirujano rebelde, 2017). Además, Gandini ofrecerá una clase magistral, abierta a todo el público hasta completar aforo, el viernes 12 de mayo a las 12.00h en el Colegio Mayor Rector Peset. En ella, explicará cómo abordar el proceso de investigación a la hora de enfrentarse a un nuevo proyecto fílmico.

Desde finales de los años 90, Gandini ha desarrollado un estilo propio en el campo del cine documental que proporciona a sus trabajos un sello de autor fácilmente reconocible, y que le ha llevado a obtener galardones en los más prestigiosos festivales del mundo. “Contar historias no es fácil, y además de hacerlo a la perfección, Gandini cumple con muchas características que debe, o debería, tener un documentalista”, apunta Pau Montagud, uno de los directores del DocsValència. “La información y los datos son herramientas clave en su cinematografía, pero también son instrumentos que utiliza para responder preguntas y para plantearnos otras que no nos imaginábamos al comienzo de sus películas”.

Fotograma de 'La teoría sueca del amor', de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Fotograma de ‘La teoría sueca del amor’, de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Entre las obras del realizador sueco que repasará el festival se incluye su penúltima producción ‘La teoría sueca del amor. El secreto de la felicidad’ (2016), premiada en festivales de Bélgica, Suecia, Holanda y Dinamarca, y que generó cierta polémica en su país de origen. Como explica el propio Gandini, “muchas personas se sintieron provocadas, me acusaron de cuestionar los valores fundamentales de la sociedad sueca. Otros se reconocieron completamente y se inspiraron para discutir estos temas. Pero los datos que cito, como que Suecia es el país con la mayor cantidad de viviendas unipersonales en el mundo o el hecho de que una de cada cuatro personas suecas está sola en el momento de la muerte, son completamente ciertos”.

Fotograma de 'El cirujano rebelde', de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Fotograma de ‘El cirujano rebelde’, de Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Precisamente uno de los personajes que aparece en ‘La teoría sueca del amor’ protagoniza, a modo de spin off, la nueva película de Gandini que se estrena en DocsValéncia. ‘El cirujano rebelde’ (2017) nos sitúa en Etiopía, donde los recursos son extremadamente limitados y el Doctor Erichsen, de origen sueco, se ve obligado a operar con un taladro eléctrico barato de supermercado o a utilizar líneas de pesca en lugar de hilo de sutura.

Otros títulos que incluirá la retrospectiva son ‘Superávit. Aterrorizando para crear consumidores’ (2003), en la que nos muestra la inviabilidad de los modelos políticos y de consumo ilimitado que rigen el mundo, y ‘Videocracia’ (2009), donde se disecciona la inquietante simbiosis entre entretenimiento televisivo y poder político creada en Italia por Silvio Berlusconi.

En definitiva, una buena oportunidad para el público valenciano de adentrarse en el trabajo de Erik Gandini y conocer en persona a este creador único que, en cualquiera de sus obras, siempre piensa en un espectador activo y nos habla de valores universales a través de la emoción. Según sus propias palabras, “hacer documentales es formar parte del gran proyecto cultural de cambiar las cosas, de intentar construir un mundo mejor”.

Erik Gandini.

Erik Gandini. Imagen cortesía de DocsValència.

Fran Nixon, no confundir con Nixon, se va de bares

Salir de casa, de David Trueba
Las Naves
C/ Juan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 31 de marzo, 2017, a las 20.00h

El Espai de Innovació i Creació Las Naves de Valencia acoge el estreno en Valencia del documental ‘Salir de casa’, de David Trueba, que ya ha pasado por festivales internacionales como el Festival de Cine Documental Dock of the Day de San Sebastián, la Muestra de Cine Inédito Español de Jaén y el Cosmopoética, en Córdoba. La cita será el viernes 31 de marzo y el documental será presentado por su director David Trueba y por Fran Nixon. Tras la proyección, habrá un breve coloquio entre ambos artistas y un concierto acústico de Nixon, con temas de su nuevo álbum, ‘Lo malo que nos pasa’.

Con casi treinta años de carrera a sus espaldas, el cantante Fran Nixon (ex vocalista del grupo de pop español Australian Blonde), se une al cineasta David Trueba (ganador del Goya por ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’) en un viaje por España para rodar este documental.

Cabecera del documental 'Salir de casa', de David Trueba. Imagen cortesía de Las Naves.

Cabecera del documental ‘Salir de casa’, de David Trueba. Imagen cortesía de Las Naves.

Ambos, acompañados de Edu Galán, uno de los creadores de la revista Mongolia, viajan en su furgoneta por diversas ciudades del país como Zaragoza, Barcelona, Benicàssim, Albacete o Córdoba. En ellas se reúnen con artistas, amigos y conocidos, con quienes Nixon reflexiona sobre el éxito temprano, la vida en la carretera y la profesión de artista.

Acostumbrados a los documentales donde el músico es retratado en el éxito y entre actuaciones masivas, ‘Salir de casa’ es el retrato del cantante en el territorio hostil e incómodo de los bares ruidosos, en un circuito que oscila entre ánimo y desánimo.

Nixon dialoga con gente que ha sabido encontrar el valor de hacer cosas más allá de lo económico; rostros conocidos del ámbito cultural como el escritor Ismael Grasa, el cantante Ricardo Vicente (ex de La Costa Brava), la artista Susana López, el compositor Paco Loco o el periodista Rafa Cervera, entre otros.

Fotograma de 'Salir de casa', de David Trueba.

Fotograma de ‘Salir de casa’, de David Trueba. Imagen cortesía de Las Naves.

En primera persona

Capturar, de Fernando Merinero
Estreno en cines
Marzo de 2017

Jean-Luc Godard afirmaba que el cine era la verdad 24 fotogramas por segundo. Una célebre boutade que contradecía la actriz protagonista de su film ‘L’amore’ (1969): “El cine es el arte de la mentira”. Un nexo paradójico de ambas sentencias nos daría una frase muy similar de otro artista eternamente joven por deconstructivo, rebelde y contestatario: “El arte es la mentira que nos ayuda a ver la verdad” (Pablo Picasso).

El nuevo viaje que nos propone Fernando Merinero nos transporta directamente al corazón de ese antagonismo. Si una primera visión de su película ‘Capturar’ puede desconcertar es, precisamente, porque ese juego constante de máscaras que caen hace imposible averiguar dónde se halla la frontera de la ficción.

Fotograma de 'Capturar', de Fernando Merinero.

Fotograma de ‘Capturar’, de Fernando Merinero.

Su argumento divaga en torno al ensayo y el error, aborda la preproducción de una película y utiliza el nombre real tanto de las actrices como el director y dedica varias alusiones directas a los dispositivos de grabación y hasta enfoca y transforma en personajes a las cámaras. En muchos momentos, ‘Capturar’ parece un documental de su propio rodaje.

El cine no ha muerto: ¡hagamos, entonces, películas vivas! Una obra muerta está pactada, cerrada, planeada de antemano. Ruedas conforme a guión; montas de acuerdo a rodaje. Una obra viva, sin embargo, es sensible a las circunstancias de su producción, parece haberse construido sobre la marcha. No oculta el boceto, el trazo, las primeras pinceladas. No sólo admite la media frase, el titubeo, el desliz, tampoco corrige esa mirada que, consciente de ser grabada, se clava en varios instantes en el objetivo la a cámara.

‘Capturar’ puede resultar perturbadora si no se acepta esa puesta en escena que reproduce el directo, o no se entiende su tono constante de comedia autoparódica que se ríe de los propios elementos que pone en juego. “Estamos aquí, ahora. Y tú nos estás viendo”. Esa primera persona del singular o plural agresiva desde la que cuenta Merinero pone en crisis la figura de un espectador que cuestiona, por momentos, la posibilidad del relato.

Cartel de la película 'Capturar', de Fernando Merinero.

Cartel de la película ‘Capturar’, de Fernando Merinero.

La narración cabalga con un montaje frenético que enlaza, casi solapa, los tres tiempos: pasado, presente y futuro. Sus planos no se unen, copulan; hasta que todo se rompe, adquiere cordura, profundidad, y la sonrisa se congela. Importante: una película que se pretenda viva, cambia de dirección; un film que no quiera ser difunto, jamás se conforma, no quiere la comodidad de encajar sus aristas en un sólo género. Y, sobre todo, nunca se agota en sí misma: sea porque carece de un verdadero final, porque tiene continuidad o por dejar abierto un debate posterior de difícil solución.

La áspera dialéctica hombre-mujer que exhibe, a ratos jocosa, la mayoría de veces absurda, no se reduce a una cuestión de género, a una mayor o menor empatía con el hombre o la mujer. Para Merinero cada desencuentro está relacionado con una puesta en imágenes que se boicotea a sí misma, que cuestiona su propio dispositivo de narración. Poco importa si lo presenciado es verdadero o falso, si caes rendido ante esa intriga o seducción que su autor activa, dentro y fuera de la pantalla, lo único relevante es que toda esa mascarada, esa mentira, está expuesta con una abrumadora verosimilitud.

Fotograma de 'Capturar'.

Fotograma de ‘Capturar’, de Fernando Merinero.

Dani Gascó

Humans Fest, el documental sigue de enhorabuena

Humans Fest
Festival de Cine y Derechos Humanos
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 10 al 17 de febrero de 2017

La Filmoteca de Valencia ha presentado la octava edición  del Festival de Cine y Derechos Humanos ‘Humans Fest’, organizado por Fundación por la Justicia, que este año ha seleccionado un total de diez largometrajes documentales para la Sección Oficial y siete cortos (ficciones y documentales) para la Sección Cortometrajes.

El director del festival, Javier Vilalta, acompañado por el director adjunto de la subdirección de Cinematografía y Audiovisual del Institut Valencià de Cultura, José Luis Moreno; el Vicerrector de Cultura de la Universidad de Valencia, Antonio Ariño; el director del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad – MuVim, Rafael Company y el responsable de Relaciones Institucionales de Caixa Popular, Paco Alós, avanzó la programación del certamen, que tendrá lugar del 10 al 17 de febrero.

Representantes del festival Humans Fest. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Representantes del festival Humans Fest. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

La voluntad del festival es hacer llegar a la sociedad un cine más reflexivo y comprometido, aportando una mirada realista de los diferentes temas que entretejen la sociedad actual tales como los derechos de las personas refugiadas, los derechos de las personas de diversas orientaciones e identidades sexuales, el derecho a la sanidad de calidad o los derechos de los inmigrantes y refugiados, entre otros.

«Queremos ser transformadores, ser un instrumento para abrir mentes y movilizar conciencias», explicó Vilalta. Para acercar esas realidades al público, a cada proyección le sucederá un coloquio que contará con la participación de personas y asociaciones especializadas en cada materia. Para muchas películas, el festival tendrá el honor de acoger a sus directores.

'Just a normal person'. Festival Humans Fest.

‘Just a normal person’. Festival Humans Fest.

Cinco estrenos en la programación

El festival cuenta con tres documentales inéditos en España y dos estrenos mundiales. A nivel nacional, Valencia será la primera ciudad en acoger ‘Transit Havana’ (Daniel Abma, 2016) y ‘Just a Normal Person’ (Malin Björkman-Widell, 2015). Ambas abordan el tema de los derechos de las personas transexuales; la primera, en Cuba y la segunda, en Suecia. El tercer estreno dentro de nuestras fronteras es el de ‘An Insignificant Man’ (Khushboo Ranka, Vinay Shukla, 2016), un documental que trata sobre el auge de un nuevo movimiento político en India que algunos equiparan al 15M.

Además, Humans Fest estrena en primicia ‘La estrategia del silencio’ (Vicent Peris, 2016) sobre el accidente de metro de Valencia y ‘Testigos’ (Emilio Martí, 2017), rodada en los campamentos de refugiados en Grecia. Con esta selección, de gran calidad narrativa y técnica, el festival se consolida como propuesta de referencia del género documental en nuestro país, así como en el panorama internacional, al que se ha sumado recientemente en la misma Valencia el Festival Docs.

Además de la Sección Oficial, Humans Fest contará con pases especiales fuera de competición y un ciclo de conferencias sobre Justicia Social que se sucederán en el Colegio Mayor Rector Peset, La Nau, SGAE y Ca Revolta.

Las proyecciones fuera de la Sección Oficial se alargarán gracias al ciclo Dona i Cinema, organizado en colaboración con Dones en Art y que tendrá lugar en el MUVIM el 18 y 19 de febrero. «Nuestro objetivo es visibilizar el papel de la mujer como cineasta, en un terreno todavía hostil y copado por hombres como el mundo cinematográfico», explicó  Vilalta.

Juan Diego Botto. Imagen cortesía de Humans Fest.

Juan Diego Botto. Imagen cortesía de Humans Fest.

Premio ‘Pau i Justícia’ para Juan Diego Botto

En reconocimiento a su trayectoria como artista comprometido con los derechos humanos y por su activismo e implicación social, Humans Fest ha decidido otorgar esta año su galardón ‘Pau i Justícia’ a Juan Diego Botto. El actor recogerá el premio el próximo día 10 de febrero en la gala inaugural del festival. La Filmoteca, sede principal del festival le dedica un ciclo con la exhibición de las películas ‘Silencio Roto’ (Montxo Armendariz, 2001), ‘Hay motivo’ (VV.AA., 2004), ‘Ciudadano Negrín’ (Sigfrid Monleón, Carlos Álvarez, Imanol Uribe, 2010) y ‘Hablar’ (Joaquín Oristrell 2015).

Cartel de Humans Fest.

Cartel de Humans Fest.

Nuevas sedes

La proyección de los largometrajes documentales de la Sección Oficial se sigue desarrollando de manera íntegra en la Filmoteca de Valencia. Como novedad este año, los cortometrajes de la Sección Oficial se proyectarán en Aragó Cinema. De esta manera, el festival sigue tejiendo nuevos vínculos en la ciudad y sumando voces a la defensa de derechos humanos a través de la cultura. El tema que vertebra la sección de cortos en esta edición es ‘Derecho de asilo y refugiados’.

Cinestudio d’Or será también un nuevo aliado en esta edición. En la mítica sala valenciana se exhibirán, antes de cada pase, los micrometrajes ‘1 minuto, 1 derecho’. Estos cortos de breve duración han sido realizados en centros escolares, universidades y centros de atención a personas con riesgo de exclusión social. Hay dos premios en esta categoría y el público contribuirá a la elección de los ganadores con su voto, que se sumará al del jurado.

En la ceremonia de clausura, el 17 de febrero, se entregarán los premios a Mejor Largometraje Documental, Mejor Cortometraje y dos premios a Mejor Cortometraje ‘1 minuto, 1 derecho’ (uno para una propuesta escolar y otro para la producción de un centro de atención para personas con riesgo de exclusión social).

Jurado

El Jurado de este año, presidido por los ganadores del Premio Pau i Justicia de la edición 2016 del festival, el director Montxo Armendáriz y la productora Puy Oria, cuenta para la Sección Oficial de Largometrajes Documental con el director Ricardo Macià, la bloguera y activista Fanni Grande, y el director de Cinema Jove, Carlos Madrid. El Jurado para la  Sección Oficial de Cortometrajes está compuesto por la directora Giovanna Ribes, la coordinadora de Amnistía Internacional CV, María Escalona y por la coordinadora cultural de CEAR, Nanguan Manzam.

Fotograma de 'Transit Havana'.

Fotograma de ‘Transit Havana’. Festival Humans Fest.

«Las dos películas son elementos de memoria histórica»

‘Las ahijadas’, de William James
Centro del Carmen
Museu 2, Valencia
Hasta el 22 de enero de 2017

El Centro del Carmen, en colaboración con Es Baluard Museu d’art Modern i Contemporani de Palma, acoge, hasta el próximo 22 de enero de 2017, la exposición ‘Las ahijadas’, de William James, una singularísima instalación audiovisual -cuya morfología se completa con la contribución fotográfica de Almudena Soullard y diversas instantáneas de archivo privado- que focaliza su atención en parte del devenir biográfico de dos figuras de diverso lustre y soterrada referencia: Natacha Rambova y Natacha Rampova.

La primera, refulgente icono de los oropoles hollywoodienses de los años 20, bailarina y diseñadora de vestuario y decorados, segunda esposa de Rodolfo Valentino y con cuyo ulterior marido, el aristócrata español y comandante naval Álvaro de Urzaiz, se tralada a Mallorca, fijando su residencia en la isla desde 1931 hasta los albores de la Guerra Civil Española. La segunda, artista de cabaret transgénero y activista de referencia en el movimiento LGBT valenciano desde finales de los años 70, víctima carcelaria de la vergonzante Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación  Social y presente paradigma de la lucha sobre políticas de género y justicia social en la ciudad de Valencia.

Con el objetivo de desentrañar las veladas e intrínsecas consonancias que emparentan a ambas conspicuas, Makma entrevista al artista británico, avezado investigador documental sobre las imbricaciones existentes entre la construcción del género y el espacio urbano, quien rubrica en esta exposición un dilatado y perseverante proceso credencial sobre la subrepticia consaguinidad de ‘Las ahijadas’.

Vista general de la instalación audiovisual de 'Las ahijadas'. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Vista general de la instalación audiovisual de ‘Las ahijadas’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

¿En qué momento o de qué modo se solidifica el germen del proyecto?

Empezó realmente en un proyecto de educación sobre historia oral por parte de Es Baluard en Palma de Mallorca, en un barrio de Palma que se llama Gènova. Los niños del colegio tenían que preguntar a los vecinos mayores sobre el pasado del barrio. Una vecina (María Salomé Juaneda Pujol) les contó que era la ahijada de Natacha Rambova, que había vivido allí. Más tarde, hicieron otra cita y los niños se fueron a su casa para ver la fotografías personales que habían sido propiedad de Rambova -algunas están reproducidas en la exposición, cedidas por ella-.

Posteriormente, Sebastián Mascaró -docente del museo- había oído el nombre de Rambova en otra ocasión, hablando conmigo, por mi amistad con la Rampova valenciana, y él comenzó a preguntar acerca de qué significa el hecho de que compartan el mismo nombre, a pesar de la pequeña diferencia (Rambova/Rampova); entonces, yo le expliqué que, para Rampova, Natacha Rambova era su alias y que en la época de la Transición la gente activista y progresista solía tener nombres de guerra y, así, si tenían problemas con la policía, no podían denunciar a los demás porque nadie sabía realmente cómo se llamaban sus compañeros. Ella eligió Natacha Rampova, aunque al principio era Rambova. La gente la llamaba Rambo y cuando se estrenaron las películas de ‘Rambo’, de Silvester Stallone, lo cambió por Rampova, porque no quería asociarse con esas películas.

Entonces decidimos que era una coincidencia muy interesante. La Rampova valenciana no sabía que Rambova, su heroína, había vivido en España -una parte de su vida desconocida para ella-. Pensamos que esta coincidencia podía formar la base de un proyecto. Esta idea de coincidencia, de casualidad, se ha mantenido durante todo el proyecto por el hecho de que se ha presentado como dos canales de vídeo que no tienen una relación obvia entre ellos, dejándose al espectador el encuentro de los vínculos entre los dos. Y eso es lo que he hecho en el proyecto, dos historias -la de Rampova en Valencia y la de Natacha Rambova en Mallorca-, en las que surgen ciertas ironías, conexiones y temas.

Una cuestión en la que debe repararse es en el propio título de la exposición, ‘Las ahijadas’, cuya nominación puede sugerir diversas interpretaciones, amén de encontrarnos con la figura de la ahijada de Natacha Rambova y entendiendo a Rampova como libérrimamente consanguínea de la primera por emulación. Sin embargo, la figura de la ahijada real no puede equilibrarse con la de Rampova y parece revelarse más bien como una excusa inicial para profundizar en el resto del proyecto.

Sin ella no habría proyecto, porque todo empezó con la ahijada real. Pero, claro, la información que ella tiene sobre Natacha Rambova viene a través de sus padres. Su madre era la doncella y su padre era el chófer del matrimonio y vivían en su casa de Cala Fornells, a partir del año 1933 (incluso tenían que casarse para ir a vivir con ellos para instalarse, aunque ya estaban comprometidos). Toda la información que la ahijada tiene procede de anécdotas y, sobre todo, acerca de lo bien que vivían, sus fiestas, la gente que les visitaba, pero no hay ningún análisis.

Un instante de la instalación audiovisual de 'Las ahijadas'. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Un instante de la instalación audiovisual de ‘Las ahijadas’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Ambas películas documentales atesoran sentido en sí mismas, funcionan de un modo autónomo. Sin embargo, ¿proponerlas en comunión en esta instalación audiovisual posibilita o exige un espectador proactivo, es decir, que se sumerja en el raquis de cada uno de ellos y esto propicie un análisis acerca de cuáles son los elementos que los cohesionan?

Claro. Se deja al espectador la búsqueda de los vínculos entre las dos. Quería posibilitar una manera de enfrentarse a esta coincidencia o casualidad, porque todo el proyecto se basa en la casualidad, la coexistencia de estos dos personajes que mantienen una relación casi abstracta. También es importante la simetría histórica del antes y el después de la dictadura, por lo que, en ese sentido, se ha pensado para una audiencia española o con un conocimiento acerca de la Guerra Civil, de lo contrario es muy difícil de seguir.

¿De qué modo te documentaste acerca de la figura de Natacha Rambova?

Comencé a estudiar la vida de Natacha Rambova y descubrí que había escrito un ensayo de cuarenta páginas, en el otoño del 36, para convencer a la comunidad internacional para apoyar a Franco -luego nunca se publicó-. Quería leer ese artículo y escribí a su biógrafo, Michael Morris, profesor de Historia del Arte en California recientemente fallecido. Acabamos negociando e hicimos un intercambio de derechos de publicación sobre las fotos de la ahijada a cambio de una copia del texto. Eso ha sido una fuente muy importante, porque ahí cuenta en primera persona todo lo que vio en Mallorca y todas sus ideas sobre las políticas de la República, siendo un monólogo de derechas muy reaccionario. Había que contextualizarlo, entonces entrevisté a un historiador mallorquín, David Ginard i Féron, sin el que tampoco habría sido posible el documental. El cuerpo central del proyecto son extractos de ese texto y él los comenta y contextualiza, siendo muy crítico con su contenido.

¿Conocer y tener una conexión previa con Natacha Rampova te ha influido cuando has profundizado en el devenir de Natacha Rambova y en la búsqueda de parentescos entre ambas?

Yo diría que no. Cuando tienes una instalación que tiene elementos distintos el significado reside en la distancia entre ambos. Lo que sucede, también, es que Rampova tiene una política muy clara, de izquierdas, muy crítica social y políticamente, y luego resulta que Natacha Rambova se casó con Álvaro de Urzaiz, que era monárquico y de derechas y que apoyaba a Franco, por lo que ella apoyaba a los nacionalistas antirrepublicanos. Sin embargo, Rampova viene de una familia muy republicana.

¿Deben considerarse dos figuras antitéticas?

No exactamente, porque Rambova era también libertaria. Esa ironía es muy típica de los procesos de la historia. Cada uno interpretamos la historia como queremos y esto resulta que no es fiable ni objetivo.

Fotografías personales de Natacha Rambova cedidas por su ahijada María Salomé Juaneda Pujol. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Fotografías personales de Natacha Rambova cedidas por su ahijada María Salomé Juaneda Pujol. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

¿Qué cuestiones en común pueden servir de ejemplo de cómo el entorno, la atmósfera y el convulso devenir histórico de cada una de las dos figuras influye decisivamente sobre su actitud vital y política?

Un tema que comparten los vídeos es la reacción (en sí misma) contra la violencia. La diferencia es que Rampova fue víctima (durante las postrimerías del fraquismo) y Rambova era testigo (en plenos albores del Guerra Civil Española). Las reacciones son distintas y tampoco sabemos, más tarde, qué actitud tenía Rambova respecto de la dictadura. No hay ningún testimonio posterior, no sabemos qué pensaba. De todos modos, hay dos cosas muy significativas: una es que nada más llegar a Francia sufrió un infarto y su salud nunca se recuperó durante el resto de su vida; la otra cuestión es que rompió con su marido. Son hechos que sabemos y que están claros. Son hechos significativos, o así me gustaría pensarlo.

Un factor inquietante reside en el hecho de advertir a Natacha Rampova como apriorística émula de Rambova.

Sí. Emula la parte de Hollywood.

La del exotismo orientalista, pero ¿llevado al hiperbolismo para transgredirlo?

Bueno, hay otra ironía acerca de la que tampoco sabemos muy claramente el porqué. Para Rampova es muy importante que Rambova era muy libertaria y pansexual, y es muy difícil llegar a la verdad de la sexualidad de Rambova (yo creo que era heterosexual). Se ha hablado mucho acerca de que tenía una relación con Alla Nazimova, que era una actriz rusa conocida como lesbiana o bisexual y tenía muchos affaires con mujeres y actrices de Hollywood. También existe la idea de que Rodolfo Valentino (su primer marido) era gay, cuestión que yo no tengo nada clara. Insisto en que sobre estas cuestiones es muy difícil llegar a la verdad. La mitad de las mujeres de Estados Unidos estaban enamoradas de él y estamos hablando de una época en la que surge un fenómeno nuevo, que miles de mujeres de todas las clases sociales podían ver la misma imagen a la vez por la llegada del cine. Eso tuvo mucho impacto en la sociedad americana. Todas estas mujeres adoraban a Rodolfo Valentino y él no encajaba nada con la imagen del héroe americano; era extranjero, moreno, exótico y los papeles que le daban también eran así. No era fiable, honesto o abierto, sino una persona dudosa como personaje.

Un fenómeno sobre el que se han volcado las más diversas miradas, siendo especialmente turbia y fascinante aquélla de Kenneth Anger en ‘Hollywood Babilonia’, radiografiando el exceso y la posterior decadencia.

Está claro que los hombres de América le acusaban de maricón, entonces es muy difícil llegar a la verdad de su sexualidad, porque siempre está velada por esta acusación, aunque miles de personas estén convencidas de ello; sigue siendo una especie de icono gay. Parece que los que estaban cerca de Natacha Rambova y Rodolfo Valentino afirmaban que eran absolutamente heterosexuales, pero no lo sabremos nunca, realmente.

Retrato de Natacha Rampova realizado por Almudena Soullard. Fotografía cortesía de William James.

Retrato de Natacha Rampova realizado por Almudena Soullard. Fotografía cortesía de William James.

Sin embargo fue una década propicia para ciertas licencias cotidianas en contraposición a la época que Rampova hubo de padecer en España.

Rampova, hablando de la relación entre Rambova y Valentino, dijo que era un matrimonio para disimular su sexualidad y yo, en base a lo que he leído, no estoy tan seguro. Pero esa es la ironía, que para Rampova era muy importante que su musa fuera pansexual.

Todas esas complejidades o neblinosas dificultades para trabajar acerca de la figura y los archivos de Natacha Rambova no acontecen con Natacha Rampova, en tanto que, además de tu conocimiento próximo sobre su figura, existe una contemporaneidad muy facilitadora. Sin embargo, resulta singular descubrir algunos vídeos y pasajes poco conocidos, recibidos como una sorpresa o revelación para muchos espectadores de ‘Las ahijadas’, a pesar o fruto de su permanente presencia en el mapa del off-off valenciano.

Sí. Realmente creo que el vídeo de Rampova no es para nosotros, sino para la gente que no conoce a Rampo. Veo importante contar esa historia.

Para quien ya conoce a Rampova refrenda algo consabido.

Si, porque es una historia muy interesante y todas sus ideas sobre género son absolutamente actuales, aunque se han formado hace más de treinta años.

Radiografía no sólo las circunstancias político-sociales del país, sino que también es un curiosísimo testimonio de la ciudad.

Es memoria histórica. Las dos películas son elementos de memoria histórica. Esa ha sido otra motivación para desarrollar el proyecto.

Atendiendo a los episodios históricos que vertebran ‘Las ahijadas’, ¿consideras que atravesamos una nueva época de políticas y pensamiento reaccionarios?

Sí. Lo dice Rampo claramente. En el vídeo ella habla de la transversalidad de las luchas políticas y cómo esa idea de transversalidad se ha perdido. Como ejemplo, considera que todas las luchas afectan a toda la comunidad LGBT y tenían que estar presentes en todas las acciones y manifestaciones.

William James durante un instante de la entrevista a propósito de su proyecto 'Las ahijadas'. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

William James durante un instante de la entrevista a propósito de su proyecto ‘Las ahijadas’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

Del Mediterráneo a Manhattan

Els valencians d’Amèrica, de Juli Esteve, Esther Albert y Antoni Arnau
Serie de documentales producidos por InfoTV

Huir del hambre, de la guerra, del paro. Ir en busca de una vida mejor, de nuevos horizontes, de aventuras. Los motivos que impulsan a las personas a abandonar su hogar y su país no han variado a lo largo de los tiempos. Tampoco sus destinos o tierras de promisión: América, Australia, Europa. A diferencia de otras comunidades españolas como Galicia o Extremadura, la Valenciana no es tierra de exiliados sino de acogida, pero también se han dado importantes movimientos migratorios, como el que llevó a Argelia unas 250.000 personas a principios de los años sesenta. A partir de un documental sobre este fenómeno, realizado en 2012 por el guionista y productor de audiovisuales Juli Esteve, director de InfoTV, surgió la idea de un proyecto mucho más complicado y ambicioso. Seguir el rastro, a través de imágenes y testimonios de las familias valencianas exiliadas en Estados Unidos.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

Valencianos y otros emigrantes europeos volviendo a casa en el Manchuria en abril de 1921. Imagen cortesía de InfoTV.

“El proyecto tenía el gran aliciente de ser prácticamente inédito, aunque ya había aparecido en Edicions 62 un libro de Teresa Morell que lo estudiaba”, dice Esteve. “En todo caso tuvimos que empezar de cero y el primer paso consistió en localizar a todas estas personas, un trabajo fácil pero tedioso, que me llevó a consultar los portales de ellisisland y ancestry, donde están registrados los lugares de origen de quienes entraban en Estados Unidos, nada menos que un millón de viajeros al año a principios del pasado siglo”.

En total localizó 15.780 valencianos que entraron en el país entre 1906 y 1920, cuando se cerraron las fronteras a los procedentes de España e Italia por temor a atentados anarquistas. En la posguerra se produjo otra oleada de varios miles, aunque la mayoría de los que se marcharon entonces lo hicieron con destino a México y otros países de Sudamérica.

“La segunda fase del trabajo fue conectar con casi un centenar de ayuntamientos, la mayoría de La Marina y La Safor, para conseguir financiación y ayuda que nos permitiera localizar a los descendientes de los exiliados y a partir de su memoria reconstruir sus respectivas trayectorias. A dibujar un plano general y a la vez individual”.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata y Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

John Signes hijo de un matrimonio de Gata i Oliva con uniforme de soldado americano en la II Guerra Mundial. Imagen cortesía de InfoTV.

Se consiguieron nombres, direcciones, datos y un total de 12.000 fotografías e imágenes con las que Esteve, junto a Esther Albert y Antoni Arnau, se pusieron manos a la obra. A lo largo de cuatro años realizaron cuatro documentales de seis horas de duración bajo el título genérico, ‘Els valencians d’Amèrica’.

El primero, ‘Cap a la terra promesa’ se centra en el origen de la primera hornada de emigrantes que huían de la catástrofe agrícola y económica producida por la filoxera de la vid que asoló los campos de La Marina, en 1904. “El mundo rural estaba dominado por el caciquismo y la miseria”, cuenta Esteve. “En algunas comarcas los jornaleros apenas ganaban 150 pesetas al año, lo mismo que podían ganar en sólo una semana en la tierra prometida”.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Una de las fotos que se hacían para demostrar el éxito del viaje. Son un grupo de emigrantes de Benilloba en Newark. Imagen cortesía de InfoTV.

Regreso a las raíces

El documental muestra cómo se adaptaron al nuevo ambiente tan distinto al suyo, los trabajos que encontraron y sus formas de ocio. En la segunda entrega, ‘Adéu Amèrica’ se plasman las vicisitudes de los que regresaron a sus pueblos con dólares en los bolsillos y una experiencia transformadora que abrió sus mentes. “El retorno de los emigrados generó una especie de reforma agraria espontánea, pues los caciques, faltos de mano de obra, habían abandonado sus tierras que fueron adquiridas a buen precio por los trabajadores americanos”, comenta Esteve.

Algunos de ellos, nombrados alcaldes en el periodo de la República, ejercieron el poder con criterios democráticos y se da la circunstancia de que todos sufrieron una dura represión. Acabaron en prisión, fusilados u otra vez en el exilio. Esta parte de la historia se cuenta en el episodio ‘La guerra de sempre’.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Una emigrante valenciana y su hijo americano fotografiados en Estados Unidos durante la guerra. Imagen cortesía de InfoTV.

Los arraigados

La cuarta y última pieza de la serie, ‘Del Montgó a Manhattan. Valencians a Nova York’, presentada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València el 17 de noviembre, cuenta la historia de los emigrantes que arraigaron en el Nuevo Mundo.  Entre los valencianos de origen entrevistados hay soldados que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, en Corea o en el Vietnam, como John Fignes, hijo de un matrimonio de Gata y de Oliva, que cuenta su experiencia  en el desembarco de Normandía. También aparecen jugadores de béisbol, profesores universitarios y artistas famosos. Predominan, no obstante los obreros industriales, especialmente en el Estado de Connecticut, y el singular testimonio de una valenciano-americana que trabajaba en las Torres Gemelas de Nueva York y sobrevivió al atentado del 11S.

El documental también aborda cuestiones culturales, sociológicas y psicológicas, como la perpetua dualidad sufrida por los emigrantes, con el corazón en el Mediterráneo y la cabeza en Manhattan. La añoranza los movió a crear clubes y asociaciones, como la que todavía existe en New Britain (Connecticut) que llegó a tener más de 200 miembros en los años cincuenta y sesenta. En muchos pueblos valencianos se recuerdan aquellos emotivos regresos veraniegos de los emigrantes USA que volvían en vuelos comerciales tras décadas de ausencia, a tiempo de ver vivos a sus padres, de pagar la fiesta del pueblo y presumir de cochazo. La resistencia del valenciano bajo la enorme presión del inglés se refleja de una manera respetuosa pero a la vez divertida. Por ejemplo en las palabras de una mujer que le preguntaba a la vecina: “¿Consuelo, hui què fas per lonchar?”, sustituyendo nuestro ‘dinar’ por este derivado del inglés ‘lunch’.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

Un grupo de trabajadores valencianos, algunos de ellos de Pedreguer. Imagen cortesía de InfoTV.

La producción de Info TV ha contado con el apoyo del Instituto de Estudis Comarcals de la Marina Alta, la Macma y una cuarentena de ayuntamientos valencianos, sobre todo de la Marina, la Safor y la Ribera. También las Universidades de Valencia, Alicante, Politècnica y Miguel Hernández, la empresa Rolser, la Diputación de Valencia y la Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Los cuatro episodios de la serie ‘Els valencians d’Amèrica’ se han podido ver en unas 200 proyecciones en cines y casas de cultura de los municipios implicados y están editados en DVD por InfoTV. “Hemos ofrecido a la nueva Canal Nou una serie de siete capítulos de 50 minutos para que las historias de estos hombres y mujeres que cruzaron el Charco en busca de algo mejor puedan llegar a todos los valencianos”, concluye Esteve.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

María Moreno, de Denia en New Britain, en los años 50 con el coche y los hijos. Imagen cortesía de InfoTV.

Bel Carrasco

«Juan Piquer es el eslabón perdido del cine fantástico»

Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas
Sobre la vida cinematográfica de Juan Piquer Simón, visionario de la serie B española

Hace unos días, Luís Esquinas presentaba en Valencia el documental Simon’s Jigsaw, que narra la vida cinematográfica del insigne director valenciano Juan Piquer Simón. El lugar elegido para tan nostálgico y pedagógico evento fueron los no menos pedagógicos Aragó Cinema, que cual Ave Fénix han regresado a la vida después de haber sido un fantasma al principio de la Avenida del Puerto de Valencia. Parte de un pasado glorioso en cuanto a número de salas en la ciudad y cine. La presentación de la proyección corrió a cargo de Jorge Adsuara, gran conocedor de la figura de Piquer y coordinador del libro que más y mejor recoge las andanzas quijotescas de este magnífico director: Juan Piquer Simón. Mago de la serie B, un libro que repasa pormenorizadamente la curiosa y extraña cinematografía (en un país como el nuestro, todo lo que huela a atrevimiento y valentía es extraño en el cine) del verdadero rey del Exploit español. Sin duda un visionario.

Luís Esquinas nos atendió un momento para contestar unas preguntas, pues el documental ofrece una extensa radiografía del cine de Piquer, amén de su ilusión por él, no olvidándose de contextualizar el momento donde estas producciones salieron a la luz y sin olvidar, ni menospreciar, el calado que obtuvo en el mercado internacional. Con todo, queremos hacerle un tercer grado para indagar en el parto de tan interesante y riguroso trabajo.

Cartel de Simon's Jigsaw, de Luis Esquinas.

Cartel de Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas.

¿Por qué eliges la figura de Piquer Simón?

Yo llegué a Juan Piquer Simón casi sin querer en el año 1977, cuando vi por primera vez Viaje al Centro de la Tierra. Una película que me impactó por su calidad y por su peculiar estilo, introduciendo toda una caterva de monstruos que para un chaval de 10 años era muy atractiva. Con el tiempo, yo ya más mayor, me fueron cautivando películas de terror como Slugs, muerte viscosa y Mil gritos tiene la noche. Ya por aquel entonces me había convertido en un amante del cine de terror. Pero eso es parte del pasado. Fue cuando leí la noticia en la prensa de la muerte de Juan Piquer Simón, cuando se me removió el alma al descubrir que un director que me fascinaba, había fallecido. Cuando hablé con la gente de su muerte, me di cuenta tristemente de que nadie le conocía. Sí conocían algunas de sus películas, pero no sabían quién era él. Me entristecí aún más. Al poco tiempo descubrí que Jorge Adsuara había escrito un libro sobré él Juan Piquer Simón. Mago de la Serie B y quizás fue el punto de partida para plantearme la posibilidad de hacer un documental sobre él para intentar contar a la gente lo que fue este director en el cine Fantástico y de Terror. Me puse manos a la obra y después de mucho trabajo y tras más de 20 entrevistas, nació el documental The Simon´s Jigsaw.

¿Qué crees que hubiera sido del cine fantástico sin la contribución de Piquer en España?

Yo creo que Piquer es el eslabón perdido del género en España. Seguramente sin su cine, el cine fantástico español actual tal y como lo conocemos no se habría producido. Él incorpora al género algunas claves como: el desarrollo de los efectos especiales, la incorporación del merchandising en la promoción de sus películas, la incorporación de actores de habla inglesa y de renombre para tener una mayor proyección internacional, poner en valor una escuela de técnicos que empiezan a desarrollar su labor en España (Basilio Cortijo, Juan Mariné, Colin Arthur, Marisa Pino, Paco Prósper, Emilio Ruiz,..) que, aunque habían trabajado en otros muchos géneros, encontrarán en el cine de Juan una forma de desarrollar su talento aún más y sobre todo la factura de la imagen, una imagen de gran calidad y adaptada a la forma de mirar anglosajona (recordad que mucha gente que veía sus películas, no sabía que eran de un director español). En fin creo que su cine es esencial para entender el cine de género en España.

De entre todas las personas que entrevistaste, ¿Cuál te llamó más la atención? ¿Dejaste muchas entrevistas fuera?

La verdad es que todas las personas a las que entrevisté me resultaron tremendamente interesantes y enriquecedoras, pero para mí, hay dos que me llamaron la atención especialmente. La primera fue la de Juan Mariné que como todos ya sabéis es una leyenda viva de nuestro cine y que creo que es el mejor operador/director de fotografía español de todos los tiempos. Pero lo mejor de Juan Mariné no es su experiencia profesional, sino su valor personal. Pasamos horas hablando de su vida, de cómo llegó al cine, de sus primeros años como ayudante, de su experiencia en la Guerra Civil. En fin, esa entrevista no la olvidaré en toda mi vida. Otra entrevista que cualquier amante al cine hubiera pagado por hacer fue la de Colin Arthur. Como veréis en el documental Colin es todo un personaje y además tiene un bagaje profesional que da vértigo. Poder hablar con una persona que ha trabajado con Stanley Kubrick en películas como 2001: una odisea del espacio o El Resplandor, fue todo un lujo y contó muchas cosas interesantes sobre la forma de trabajar de Juan Piquer. Pero todas las entrevistas fueron entrañables e interesante y por eso están en el documental. La intrevención final de Isabel Piquer para mí también fue muy importante. Siempre quedan fuera entrevistas que por tiempo o por producción no he podido incorporar al documental. Mucha gente me pregunta por Ian Sera, y yo simplemente les contesté que fui incapaz de encontrarle. Eso mismo me pasó con otra gente, pero en algún momento tenía que parar y el documental estaba creciendo hasta llegar a las dos horas de duración, aunque voy a preparar una versión más comercial. Lo que sí puedo decir es que las entrevistas que están en el documental convierten a este en una obra de arqueología cinematográfica que espero que guste al público que ama al género y la obra de Juan Piquer.

Lone Fleming en 'Simon's Jigsaw', de Luis Esquinas.

Lone Fleming en ‘Simon’s Jigsaw’, de Luis Esquinas.

La última época de Piquer aparece menos e el documental, ¿Cuál es tu época favorita y cuál crees que ha sido la más relevante?

La última etapa aparece algo menos en el documental porque, aunque es verdad que la iniciativa de Juan de crear una factoría de cine en Valencia fue fantástica a nivel de producción y seguramente la semilla que daría lugar a la actual ‘Ciudad de la Luz’, a nivel cinematográfico es la más floja. También es verdad que en esa etapa Juan estuvo dirigiendo la Mostra de Valencia, lo que le apartó temporalmente de la dirección. Yo creo que el valor de esta etapa es el intento de Juan de retornar a sus orígenes, de hacer ese cine de aventuras de su primera etapa. Como dice la propia Teresa Sancho (productora de la películas de Valencia) en el documental, “no tuvimos ningún éxito económico” y “las películas se estrenaron en cines de tercera o cuarta”. Pero aunque no es una etapa muy brillante de Juan, había que hablar de ello y además las personas con la que trabajó en Valencia son una gente fantástica.

Mi época favorita del cine de Juan son los años 80 y además creo que es donde están todas las películas que yo considero más relevantes y representativas de su forma de hacer cine. No tenemos que olvidar tampoco el año 1977 en el que se estrena Viaje al centro de la Tierra que algunos consideran la mejor película de Juan ya que entronca con ese cine fundamentado en lo literario. Pero la etapa dorada del su cine va desde Supersonic Man del año 1979, hasta La Grieta 1989, pasando por Mil gritos tiene la noche 1982 o Slugs, muerte viscosa 1987, sin olvidar, alguna simpática película como Misterio en la Isla de los monstruos de 1980.

¿Cómo has visto la reacción de la crítica, el público y la familia Piquer?

Yo creo que la reacción de todo el mundo hacia el documental ha sido muy positiva, lo que me ha hecho muy feliz, ya que el único objetivo del documental ha sido acercar a todo el mundo la figura de Juan Piquer desde el cariño y la admiración. Pero me hizo muy feliz cuando pude ver la cara de satisfacción de Isabel Piquer en la proyección de Madrid. Ese momento para mí fue muy importante y lo recordaré siempre. La familia, tanto Isabel como su madre Colette, me han agradecido mi trabajo sobre la obra de Juan Piquer.

¿Saldrá el documental en DVD, tendrá algún extra que se haya quedado fuera?

Espero poder sacar el documental en DVD o Bluray. Ya ha habido alguna editorial interesada en hacerlo, aunque seguramente habrá que esperar hasta final de año para verlo. Este año 2016, vamos a proyectarlo en algunos festivales nacionales y espero que internacionales. Pero la edición en DVD, sin duda tendrá alguna sorpresa para los amantes del cine de Juan Piquer.

¿Cuánto tiempo te ha llevado el rodaje?, ¿tuviste algún apoyo institucional, acaso nunca se han puesto en contacto contigo desde Valencia para interesarse por tu trabajo?

El rodaje ha sido largo y ha durado cerca de un año. Es verdad que tiene muchísimas entrevistas y material de investigación. Pero lo que más duro ha sido el montaje, ya que ensamblar tantas entrevistas para darle coherencia a un discurso basado en pequeñas piezas ha sido muy complicado. Recordad que es un documental que carece de voz en off y que todo lo que se cuenta se escucha de la voz de sus protagonistas, incluido Juan Piquer, gracias a la entrevista que Sergio Blasco le hizo en vida. Además hay cosas curiosas como las maquetas de la naves de Supersonic Man a las que podremos ver surcando el espacio o los Story Board realizando por Emilio Ruiz para sus películas. Creo que todo un lujo.

A nivel institucional desde Valencia no he recibido ningún apoyo, aunque me puse en contacto con ellos. Me dijeron que no había ninguna ayuda para este tipo de producciones y ahí quedó la cosa. Tengo que decir que, sin embargo, Filmoteca Española me ha ofrecido todo su apoyo en la búsqueda de materiales gráficos para la realización de este documental. Además hay que dejar constancia en esta entrevista de que todos los que parecen en el documental han colaborado y algunos de ellos aportando materiales que están en el documental y que lo enriquecen. Quiero dar las gracias a todos ellos por su ayuda.

Fotograma de Simon's Jigsaw, de Luis Esquinas.

Fotograma de Simon’s Jigsaw, de Luis Esquinas.

¿Cómo ha sido la presentación del documental en Valencia, la tierra de Juan?

Ha sido emocionante, entrañable. He tenido de nuevo la ocasión de poder ver a muchos de aquellos que colaboraron en el documental. El trabajo que ha hecho Jorge Adsuara en la organización del evento en coordinación con Aragó Cinema, ha sido fantástico. La respuesta de la gente cero que fue muy positiva por lo que fue un momento de felicidad inolvidable. También agradecer a programas de radio como Cine l´Atalante o la Claqueta Metálica (Miguel Angel Plana) que han promocionado este estreno que creo que ha funcionado bastante bien. Parece ser que en el futuro podrá haber otro pase de mi documental, lo que agradezco de antemano.

¿Por qué crees que se ha olvidado desde la industria o la academia de cine la figura de Piquer y de tantos otros directores de la época?

Este tipo de cine, todo lo que es el Fantaterror Español, ha sido denostado en España. Yo creo que la culpa de todo es nuestro complejo de inferioridad. Estamos yendo al cine a ver producciones infumables, de baja calidad pero que con una buena promoción llegan a un público poco exigente. Pero ver la etiqueta cine español y además de géneros considerados menores, no lleva gente al cine y no se recibe el apoyo suficiente por parte de la administración. Yo creo que hay que reivindicar este tipo de género y superar el síndrome Miró, que creo que sigue en el inconsciente colectivo español. Hemos tenido muy buenos directores de género en España, por cierto muy valorados en otros países, y ya es hora de que se les de su lugar. Yo desde aquí, reivindico a estos directores y a su cine. Espero poder ver algún día que todos ellos, incluidos Juan Piquer, recuperan el lugar que por mérito les corresponde. Hasta entonces, seguiremos trabajando, aportando nuestro granito de arena, para que esto ocurra.

¿Cómo fue el momento de encontrar las imágenes en video de Mariné, que ilustran tan bien el rodaje de La Grieta?

Fue en una de mis visitas a Juan Mariné y a Concha, en las que teníamos largas conversaciones como ya he dicho, siempre interesantes sobre todo tipo de temas. Ese día estábamos hablando del copiado de películas de 35 mm en negativo color a digital para su posterior restauración. Como apunte decir que Mariné ha construido un sistema para poder recuperar todo este material y ese día me hizo una demostración. Es sorprendente ver cómo un hombre con 96 años está al día de la últimas tendencias de la tecnología digital. A lo que iba. De pronto me dice, “siéntate, que quiero enseñarte una cosa”, e introduce un DVD en el reproductor. Yo como siempre, con la máxima atención, empiezo a ver imágenes del rodaje de La Grieta y de Slugs, muerte viscosa. Veíamos a Juan Piquer trabajar en diferentes secuencias de estas películas. Se me ponían los dientes largos de pensar cómo podrían quedar aquellas imágenes en el documental. Al detener la reproducción, Juan me miró preguntándome qué me parecían, a lo que yo le dije que eran fantásticas. Se hizo el silencio y me acerque a él y, muy cerca, le dije: “¿me dejarías meter estas imágenes en mi documental?”. Él contestó que sí, que por supuesto podría usarlas para ello. Ese día fue un día muy feliz y nunca agradeceré lo suficiente toda la ayuda que Juan y Concha me han prestado. A este material se sumaron fotos de los rodajes, fotocromos. Un ejemplo a seguir, siempre.

Estás trabajando en el documental sobre la película de culto Escalofrío. ¿Por qué te interesó y qué podremos ver en él?

Juan además de dirigir muchas películas, también realizó una tarea como productor. Al terminar el rodaje de Viaje al Centro de la Tierra surge la posibilidad de producir una película pequeña y le encargan el guión y la dirección a Carlos Puerto. En el documental podemos ver a Carlos Puerto hablando del rodaje y a Pedro del Rey (el mejor montador del cine español de todos los tiempos) hablando del montaje. Ese material, yo ya lo tenía. La aparición en mi vida de una pieza esencial de Escalofrío como es Sandra Alberti, me dio el último empujón para preparar este documental. Además Escalofrío se ha convertido en una película de culto de lo que algunos vienen a llamar terror satánico. Eso fue de nuevo el principal motivo de hacer este documental, recuperar para el público una película que sin duda debe tener su sitio en la historia de este género y que, sin embargo, creo que es una gran desconocida. Ya sólo faltaba una cosa, disponer de imágenes de la película para poder utilizarla en el montaje. Le conté el proyecto a Isabel Piquer, a la que le pareció excelente la idea. Le pregunté sobre los derechos de esta película y me dice que son de ella, y que me los cede para la realización del documental. Ya estaban todas las piezas. Se rodó la entrevista a Sandra Alberti y ahora estamos en el proceso de montaje. Espero que la podamos estrenar pronto.

Luís, ¿crees que harán algún remake de alguna película de Piquer?

No creo. Esas películas tuvieron su momento. Hay cosas que es mejor no tocarlas. Yo prefiero quedarme con las originales. Creo que se podrían hacer con más medios, ya que son memorables algunas cosas a nivel visual utilizando los nuevos medios de tecnología digital, pero les faltaría el alma de su director, de Juan Piquer, que fue sin duda único.

¿Cómo fue el proceso de búsqueda de información sobre Piquer y su cine, fue fácil o difícil?

Yo lo tuve bastante fácil, los autores de libros como el citado ‘Juan Piquer Simón. Mago de la serie B’ de Jorge Adsuara y ‘Juan Piquer Simón. Un titán en el confín de la tierra’, me facilitaron mucho la labor. Eso sumado a muchas entrevistas que pude recuperar y de las conversaciones mantenidas con aquellos que le conocieron o trabajaron junto a él. Lo difícil fue casi qué quitar de todo el material del que disponía. Además también pude obtener casi toda su filmografía par poder revisionarla, lo que me facilitó el traslado a un cine de otro tiempo, que sin duda es un cine de gran calidad y mérito.

Luis Esquinas.

Luis Esquinas, director de Simon’s Jigsaw.

Javier Caro