Vociferio, la poesía más allá del Talent Show

Vociferio. Festival de Poesía Oral y Escénica
Distintos espacios de Valencia
Del 1 al 17 de junio de 2018

Han pasado algo más de 60 años desde que Gabriel Celaya disparara su ya famoso vaticinio: “La poesía es un arma cargada de futuro”. David Trashumante, coorganizador de Vociferio junto a Raúl Lago, matiza: “Está cargada con balas de fogueo, nunca va a matar a nadie”. He ahí la fuerza de una poesía que busca su lugar en el seno de una sociedad tan pragmática, que olvida la inutilidad necesaria de la creación. “Parar la maquinaria es un acto revolucionario”, señala Trashumante, quien apela igualmente a la belleza y la emoción como valores “no en desuso”.

Los poetas que participan en la ya séptima edición del Festival de Poesía de València vienen cargados de esa belleza revolucionaria, a prueba de prisas e influjos estrictamente mercantiles. “Las poéticas de Vociferio hacen frente al sistema neoliberal y capital, nombran la ignominia”, subraya Trashumante. Lo hacen el año en que Vociferio crece más: en días (del 1 al 17 de junio), en actos programados, en espacios y en presupuesto, “se triplica, rondando los 50.000 euros”, apuntó Lago. Y el año en que por segunda vez acoge el Poetry Slam España, que tendrá lugar en el IVAM. “Valencia es la única ciudad que repite como sede”, destacó Trashumante.

Fátima Miranda. Imagen cortesia de Vociferio.

Fátima Miranda. Foto de Mike Minehan por cortesia de Vociferio.

“Corren buenos tiempos para la lírica”, reconoció. Aunque luego lanzó algunas precisiones: “Los Talent Shows [concursos de talentos] reúnen a un tipo de poesía que deja mucho que desear en cuanto a calidad”. En Vociferio, en cambio, apuestan por una poesía que permita “participar en actos verdaderos, en experiencias transformadoras”. Experiencias como las que proponen algunos de los artistas reseñados durante la presentación del festival en Carme Teatre: Fátima Miranda (“es como ver a Carles Santos encarnado en mujer”), Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Poesía en 2009 por La casa roja, Ángelo Néstore, Premio Hiperión de Poesía el pasado año, Claudia Facci o Berta García Faet, valenciana que vive en Providence, desde donde lanza textos como Este no es un poema feminista, “amigo mío. No te vayas”, que concluye: “Me gusta lo que haces con tu tiempo”.

De ese tiempo ajeno a las “dinámicas de consumo abusivas” y de talentos como César Brandon (“el poema con el que arrancó [en Got Talent] es plagio del Slam Poetry inglés”), da cuenta Vociferio. “La poesía no es A, B y C, sino que es todo el abecedario”, subraya un Trashumante crítico con esas prácticas poéticas que riman espectáculo con devaluación del verdadero acto poético: “Todo eso son campañas orquestales”. Nada que ver con la “experiencia sanadora” que, por ejemplo, propone Mestre: “Lo que se dice es tan importante como la manera en que se dice y quién lo dice. Por eso escuchar a Mestre en vivo es toda una experiencia”.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Juan Carlos Mestre. Imagen cortesía de Vociferio.

Boke Bazán ha sido el encargado de dotar de cuerpo gráfico a esa experiencia multisensorial que pretende ser Vociferio. “Representa todo el color y viveza del arte, con esos tres pájaros, el tucán, el loro y el colibrí, simbolizando el cromatismo y vibración de la poesía”, explicó el diseñador. Bullicio selvático trasladado a la imagen de un festival que acoge igualmente una Feria de Editoriales en el Centre del Carme, la Festa Alçaveu en la explanada de la Biblioteca Pública de Valéncia y el citado Poetry Slam España que reunirá en su octava edición a 22 poetas nacionales. El IVAM acogerá los días 8 y 9 de junio las semifinales y la final.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

Cartel de Boke Bazán. Imagen cortesía de Vociferio.

La improvisación poética correrá a cargo de Dani Orviz y Pep Gimeno ‘Botifarra’, en el marco del II Premio Granito de Oro Dacsa, marca de arroz que colabora con el festival, junto a cervezas Ámbar, porque, como dijo Trashumante, los poetas “también comemos y bebemos”. El IVAM y el Museo de Bellas Artes de Castellón, este por primera vez, ejercen de coorganizadores, teniendo a Alçaveu, Tercera Setmana, la Associació d’Editors del País Valencià, El Petit Editor y Ca Revolta, como soportes. También colabora Caixa Popular, con Poética 2.0 como media partner.

Vociferio, a rebufo de ese clima propicio que les ha llevado a pegar el estirón este año, ya piensa más a lo grande todavía. “El objetivo es que dentro de tres años el festival sea internacional al igual que Cosmopoética de Córdoba, que tiene un presupuesto de 150.000 euros”, subrayó Trashumante. De momento, ya hay prevista una comida de hermanamiento en Innsa Hotel el sábado 16 de junio para establecer lazos con el mencionado festival andaluz. Sin duda, corren buenos tiempos para la lírica en Valencia de la mano de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Fátima Miranda. Imagen cortesía de Vociferio.

Salva Torres

Poetas a viva voz

Vociferio. Festival de Poesía Oral y Escénica de Valencia
Carme Teatre
C / Gregorio Gea, 6. Valencia
Del 8 al 12 de junio de 2016

Los poetas de antes se reunían en tertulias y cenáculos, rivalizaban en sarcasmo y mala leche, y soñaban con alcanzar la gloria. Algunos, los más optimistas, incluso con cambiar el mundo. Los poetas de ahora, al menos una significativa parte de ellos, salen a la calle, suben a los escenarios y, sin necesidad del papel impreso ni libros como intermediarios, proclaman a viva voz el poder vivificador de la palabra. Juglares y trovadores en una pieza, vates del pueblo, también un poco actores y actrices que representan sus propios textos  (sin música) otro tanto cuentaversos, vendedores de ungüentos milagrosos, de columnas de humo, de sonidos bellos. Amor y sexo, crítica social y cantos fúnebres. Temas para todos los gustos. Estilos, más de lo mismo. Estos poetas autónomos no rinden pleitesía a la crítica oficial, ni a los santones enrocados en sus torres de marfil.

Masilla y los Espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Mansilla y los Espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Los mejores de toda España, una veintena procedentes de distintas ciudades,  se dan cita estos días en Valencia en el Festival Vociferio —de vociferar—, que se celebra en Carme Teatre (Gregorio Gea, 6) hasta el domingo. Una iniciativa nacida en 2011 de la mano de Carme Teatre y la asociación cultural El Dorado, que regresa con nuevos bríos tras un año de parón por motivos técnicos, codirigida por Raúl Lago, de Carme Teatre y David Trashumante.

“Éste es el único festival existente dedicado a la poesía oral y escénica con la vocación de contestar a una poesía académica, institucionalizada y elitista, que se había escindido, en cierta medida, del público en general”, señalan los organizadores. “Puede entenderse como una forma distinta de hacer poesía, igual de lícita que la convencional, pero capaz de llegar, comunicar y emocionar en la actualidad a un mayor número de personas”.

En esta edición el festival  se hace eco de una de las corrientes más frescas y populares de la poesía nacional e internacional: el Spoken word (Palabra hablada), un movimiento que se originó a finales de los años cincuenta en los clubs y pubs donde se reunían músicos de jazz y poetas de la generación beat.

Dani Orviz. Imagen cortesía de Vociferio.

Dani Orviz. Imagen cortesía de Vociferio.

El momento cumbre del encuentro tendrá lugar el sábado 11 de junio, a las 20 horas, con  el VI Campeonato Nacional de Poetry Slam, un concurso de poetas en el que un jurado compuesto al azar por el público asistente determina el ganador a través de un sistema de puntuación. Su objetivo es dinamizar un recital colectivo en formato de concurso con sus propias reglas. “Se podría decir que es  un tipo de poesía; una poesía que busca la comunicación directa con el oyente. Pura frescura”, señalan los organizadores.

Este año se realizará un hermanamiento con el Festival Kerouac de Vigo con la presencia de su director Marcos de la Fuente.

Entre los poetas presuntamente implicados: Miriam Reyes, Mónica Caldeiro, Víctor López, DYSO, Le Fay, Rio Muten, Fernando Mansilla, Eladio Orta, María Eloy-García o Nuria Martínez Vernís, entre otros. También participan  voces  locales, como Encar Reig, Enrique Falcón, Mar Benegas o Hugo Mas, raperos como Mc Gibigí, grupos como Cafè de Fel o Versonautas, y proyectos nacientes de la escena valenciana como los ciclos de poesía Versonalidad o Intromissió Poética al Mercat. Habrá numerosos micros abiertos al ingenio e inventiva de los asistentes.

Los patrocinadores del evento poéticos son: El INAEM,  Generalitat Valenciana,  Facultat de Filología, Traducció i Comunicacció y el Aula de Poesía de la Universitat de València, Arroces Dacsa y Amargord Ediciones.

Cartel del Festival Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Cartel del Festival Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco

Vociferio: la poesía toma la palabra

Festival de Poesía Vociferio
Carme Teatre, Innsa Hotel, Mercado Mosen Sorell y Colegio Mayor Rector Peset, de Valencia
Del 8 al 12 de junio de 2016

A Vociferio le van que ni pintados los versos de Bécquer: «¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía…eres tú». Que trasladados al siglo XXI vendrían a multiplicarse en los innumerables ‘tús’ de la gente de Kerouac, “loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse…la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde”. En medio de esa combustión de palabras, se presenta la quinta edición del Festival de Poesía de Valencia Vociferio, este año del 8 al 12 de junio haciéndose eco del Spoken Word, la corriente más fresca y popular de la lírica nacional e internacional.

Como señalan David Trashumante y Raúl Lago, impulsores del evento, “aparte de reivindicar el ‘Spoken Word’, muy maltratado por la Academia que lo considera baja cultura, cuando no lo es, se trata de juntar propuestas locales, tanto en castellano como en valenciano, con otras del ámbito nacional e internacional, con el fin de recuperar la palabra y la poesía”. Poesía que vendría a ser lo que Celaya entendió como un arma cargada de futuro. Trashumante y Lago así lo creen. De ahí su apuesta decidida por una “poesía entremezclada con otras disciplinas como la música, las artes escénicas o el libro objeto”.

Le Fay en Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Le Fay en Vociferio. Imagen cortesía de la organización.

Piensan que después de la caída de muchos festivales en los 90, se está viviendo un “repunte” de los mismos. “La palabra empieza a tener cada vez más presencia entre los jóvenes”. Y sitúan ese auge en coincidencia con el movimiento 15M y las políticas abrasivas del capitalismo más feroz. “Eso de la poesía encerrada en los libros, pues no, la poesía puede vivir fuera del papel”, subrayan. Las actividades que integran Vociferio son muestra de ese espíritu libertario de la poesía emparentada con la canción protesta o esos encuentros poéticos a pie de calle y en aquellos pubs de los 50 a ritmo de jazz.

Vociferio se anuncia como poesía viva contemporánea, joven, espectacular, interactiva, fresca, prestigiosa, multidisciplinar, bella, elegante y popular. Trashumante y Lago justifican algunos de esos conceptos. “Es contemporánea porque queremos estar atentos a lo que se está haciendo, de lo que se está investigando ahora”. Su hermanamiento con el Festival Internacional Kerouac Vigo de poesía y performance va en esa dirección.

“Es joven porque entre el público de la poesía se está produciendo un rejuvenecimiento”. Prueba de ello es el VI Campeonato Nacional de Slam Poetry que este año se celebra en Valencia de la mano de Vociferio, y en el que un jurado compuesto al azar por el público decide el ganador del concurso de poetas que tendrá lugar el 11 de junio en Carme Teatre, de quien precisamente parte la iniciativa del festival en su conjunto. Este recital colectivo a micrófono abierto con participación del público dibuja el perfil, junto al Spoken Word, de esa poesía viva en todo momento aludida por Trashumante y Lago.

Y es espectacular con matices. “Algunos lo dicen en términos despectivos, como teatralización que viene a tapar la baja calidad poética, y eso es mentira”, exclama Trashumante. “Es espectacular en cuanto a la experiencia emocional que promueve esta poesía y que estimula a la participación activa”, sostiene Lago. Y concluyen ambos: “Es una amplificación de la palabra”. Amplificación cuya causa hay que buscarla en la definición misma de poeta que ofrece Trashumante: “Es un ser en el que cuerpo y voz casan y te seduce”.

Los recitales tendrán lugar en Carme Teatre, Innsa Hotel, el Mercado Mosen Sorell y el Colegio Mayor Rector Peset, donde hay programados Showcase, Palabreadoras, que reúne a una serie de mujeres poetas (“por casualidad y atendiendo al talento de la propuesta más allá de lo paritario”), vermús poéticos a cargo del propio Trashumante y los mencionados Spoken Word (“100%”) y Slam Poetry. Un festival de poesía “muy directa”, destacan sus impulsores, y en la que los jóvenes “han encontrado mediante la palabra un modo de contar historias”.

Mansilla y los espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Mansilla y los espías. Imagen cortesía de Vociferio.

Salva Torres

Deontologismos poéticos: David Trashumante

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Aproximarse a la figura de David Trashumante -heterónimo de David Moreno Hernández- (Logroño, 1978) supone merodear la figura de un vate multidisciplinar y pro-activamente escénico, cuyos vestigios se emparentan inexcusablemente con cada extremidad/eslabón y exudación geográfico-letrada del microcosmos poético durante las dos últimas décadas.

"Bajo Presiones" (2014). Poema visual. Imagen cortesía de David Trashumante.

«Bajo Presiones» (2014). Poema visual. Imagen cortesía de David Trashumante.

Gestor de plaquetas y fanzines, creador de poesía visual, colaborador en revistas literarias, cortometrajista, coordinador de eventos culturales, ganador de los últimos Slam poetry Madrid y SLAM VLC, así como finalista del IV Poetry Slam Nacional celebrado en Mallorca, el presente curso literario viene a consolidar su volcánica e incesante actividad de lustros a través de dos publicaciones que le sitúan en el horizonte de los ineludibles: “Tacto de texto” (Ediciones del 4 de agosto, 2014) y “El amor de los peces” (Unaria Ediciones, 2014).

En estos instantes coordina el área de poesía de “INTRAMURS. Festival per l’art a València”, bajo la dirección artística de Salvia Ferrer, que tendrá lugar del 7 al 16 de noviembre en el epicentro histórico de la ciudad, alojado entre murallas extintas, con el objetivo de promocionar el arte contemporáneo fraguado en las entrañas de su perímetro.

Cartel de la I Edición de INTRAMURS. Festival per 'lart a València.

Cartel de la I Edición de INTRAMURS. Festival per ‘lart a València.

¿Cuál es el concepto y objetivos que peculiarizan a INTRAMURS?

Intramurs intenta visibilizar el tejido social y cultural de una zona de la ciudad profundamente gentrificada: Ciutat Vella. Sobre todo quiere demostrar que todavía quedan vecinos y vecinas que hacen ciudad entre la marabunta de turistas.

Con esa energía nace INTRAMURS, energía por otra parte apoyada muy lateralmente por las instituciones gubernamentales. Podemos decir que es un festival autogestionado donde el aporte desinteresado de artistas y gestores culturales y los micropatrocinios de los bares, restaurantes y comercios de la zona, lo posibilitan. En este sentido, y a título personal, quiero evidenciar el calamitoso estado de las políticas culturales de la ciudad y la falta de visión de todos los agentes que la conforman, cegados en los grandes eventos y en lo mediático. La realidad es que Intramurs demuestra que con un poco de empeño podrían tener una ciudad llena de arte y cultura y fomentar un turismo de más calidad que el que nos visita, basado en el alcohol y la noche.

Lo más particular de INTRAMURS, por no desviarme de tu pregunta, es su vocación para  la acción, las actuaciones en directo, poesía, música, performance, intervenciones… van a ser lo predominante y, en su mayoría, en la calle. Queremos una ciudad para la gente y no sólo para los gerentes de lo público y sus intereses asociados. Una Ciudad Vella espontánea y viva, como fue antaño.

Imagen de portada de "Tacto de Texto". Imagen cortesía de David Trashumante.

Portada de «Tacto de Texto». Imagen cortesía de David Trashumante.

Acercándonos con inmediatez a tus más reciente publicación, ¿qué elementos trascienden a la aliteración oclusiva del título «Tacto de Texto»?

Para mi la poesía es comunicación. Una vía entre el/la que lee, ve, toca, oye y el/la poeta que emite. Necesarios ambos a partes iguales para que el acto de la poesía tenga sentido pleno. Por ello, este poemario, tan coquetamente editado por Ediciones del 4 de Agosto, intenta jugar con el lector/a a través de la poesía discursiva, concreta, visual, interactiva y video-poética, siguiendo la estela de maestros como Joan Brossa y su “Tentetieso” o compañeros como Peru Saizprez.

Pero, ante todo, es una llamada al encuentro y a la reivindicación y la denuncia social con planteamientos lúdico-críticos. Un intento de tocamientos, textualmente hablando.

Portada de "El amor de los peces". Imagen cortesía de David Trashumante.

Portada de «El amor de los peces». Imagen cortesía de David Trashumante.

Retomando tu publicación precedente, «El amor de los peces» -prácticamente agotada su primera edición-, ¿cómo surge esa idea prosopopéyica de vincular la naturaleza acuática con el amor?

El amor, entendido desde los convencionalismos sociales, es rígido, tiende a encarnar esteriotipos, a mi entender, excesivamente simplistas. Tiende a exacerbar el amor de pareja y a extrañarse con cualquier otra clase de amor. Por tanto, congela algo que en realidad es el fluido, que rebosa por los vasos comunicantes que nos unen a todos los seres humanos.

Abolido el concepto cristiano de pecado original, en realidad, todos y todas hemos venido a aprender a amar sin complejos, puros. He ahí quizás un posible sentido de la vida (uno hermoso como mínimo). Un sentido que no siempre alcanzamos a ver, perdidos como estamos, ahogados en medio del agua, sin saber que en lo que nos estamos ahogando es en la propia esencia adaptable, por ende multiforme, abundante y cálida agua del amor.

Por eso me vino una imagen recurrente. Seres humanos como cardúmenes de peces, diminutos en una inmensidad que nos supera, que se cruzan, se enamoran y se olvidan incesantemente. Este distanciamiento simbólico del fluir amoroso me permitió proponer un pequeño inventario de amores, basados en mi propia experiencia y reconociendo de antemano que hay tantos tipos de amores como peces en el mar, que convierten al libro -tan amorosamente editado por Amelia Díaz Benlliure y su editorial Unaria- en un poemario de amor inclusivo. Un poemario meditativo de lo amoroso que me ha reportado muchas alegrías en los recitales con las personas, ya que hemos reído, llorado, nos hemos mecido juntos y juntas en el undivagar de sus versos. Vamos, que me he sentido como pez en el agua.

Poema visual "Instrucciones". Imagen cortesía de David Trashumante.

«Instrucciones» (2006). Poema visual. Imagen cortesía de David Trashumante.

Respecto de tu venidero poemario, ¿cuáles son, a grandes rasgos, los pilares de su contenido?

La muerte. Del Eros me he pasado al Tánatos. “A viva muerte”, que sale en la editorial canaria Baile del Sol en enero, ha sido un libro duro de escribir. Un intento por enfrentarme a mi miedo profundo a la muerte, sin solución de continuidad, claro. Un darme una y otra vez contra el gran muro. El libro enfoca la muerte desde la propia experiencia simulada de la expiración, física y emocional y, a través de diversos registros estilísticos, intento que cualquiera que lo lea pueda trasladarse a ese instante final.

También hay apartados donde expongo la muerte desde su concepción política, cultural y social. Hay espacio para la denuncia, el debate y también, cómo no, la ironía y el sarcasmo. Un poemario de muchas caras pero que todas terminan en el mismo punto. Un “libro espiral”, como lo ha calificado Dionisio Cañas.

Además nace muerto, porque todo libro, y más con los tiempos que manejamos en el mundo editorial, desde que entregas el manuscrito hasta que lo publican, al ser impreso muere para la experiencia del poeta. Y como tal difunto cuenta con sus exequias textuales. Contiene a modo de prólogo un Libro de Firmas dónde poetas cómo Raúl Zurita, Ángel Guinda, Antonio Orihuela, David Benedicte, Alberto García Teresa, Ana Pérez Cañamares, Pedro Verdejo y el propio Dionisio han escrito sus “condolencias”; un panegírico del gran poeta de la imposibilidad, Eddie (J. Bermúdez) y un epitafio del maestro Enrique Falcón.

Un libro repleto de dignos/as plañideros/as que espero tenga su nicho de mercado en todas las cementerio-librerías del país. Al menos, creo que el formato va a ser económico.

www.davidtrashumante.blogspot.com

www.rtve.es/alacarta/videos/la-aventura-del-saber/aventura-del-saber-boek-visual-davidtrashumante/2570818/

http://intramurs.org/es/inicio/

Jose Ramón Alarcón

 

 

 

 

 

 

Incubarte, la eclosión del arte contemporáneo

Incubarte, VI Festival de Artes Plásticas y Visuales
Diversas localizaciones. Valencia
Del 21 al 24 de noviembre

Cabanyal Portes Obertes, Russafa Escènica, Mostra Viva, La Cabina, Ciutat Vella Oberta, próximamente Russafart, y, ya mismo, Incubarte. La cascada de actividades culturales impulsadas por los ciudadanos arrecia en Valencia. Las instituciones públicas, con la crisis por montera que, a su vez, sirve de capote para lidiar el ímpetu ciudadano, hace tiempo que tiraron la toalla del combate por la cultura. Arropan, en el mejor de los casos, esas actividades, pero sin ayudas económicas dignas de mención porque, como se sabe, no hay dinero público una vez dilapidado en tiempos de mangarrota. De manera que ahí están las plataformas cívicas, los colectivos vecinales o los simples ciudadanos sacando adelante proyectos de gran calado cultural, con escaso o nulo presupuesto y una voluntad a prueba de recortes.

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

Obra de la polaca Weronika Lawniczar. Imagen cortesía de Incubarte

El último caso de esta inercia ciudadana lo tenemos en Incubarte. El Festival Internacional de Artes Plásticas y Visuales se ha presentado en el Centro del Carmen. Celebra su sexta edición, del 21 al 24 de noviembre, con la mayor participación registrada hasta la fecha: 175 artistas de 26 países, después de haberse recibido 1.800 propuestas. “Es uno de los cinco mejores festivales de arte que hay en Europa”, afirma Javier Marisco, director del certamen. Y lo es principalmente por dos razones: porque, al no pedir currículum, sino basarse únicamente en la calidad de las obras, “se juntan artistas ya consagrados con otros más noveles”, y porque “se crean sinergias entre ellos”. De manera que Incubarte, he ahí su vocación internacional, “tiende un puente entre profesionales y artistas de diferentes países, que encuentran en el festival un lugar de intercambio de ideas y proyectos”, destaca Marisco.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Fernando Maselli. Imagen cortesía de Incubarte.

Pese a la eclosión de Incubarte, el festival sigue adoleciendo de las ayudas necesarias para dignificar el trabajo de profesionales y artistas. Espacios donde exponer tamaña creatividad hay muchos: Centre del Carme, MuVIM, Jardí Botànic, La Llotgeta, Institut Français de Valencia, La Gallera, Espai d’Art Fotogràfic. Al igual que colaboradores: Universitat de València, Universitat Politècnica y, por primera vez, Universidad Miguel Hernández de Elche. “Nos falta dotación económica para cubrir a veces gastos imprevistos y remuneración por nuestro trabajo”. Este año, con 1.800 propuestas, disponen de 3.000€; la pasada edición, con 800 obras presentadas, contaron con 5.000€.   ¿Un contrasentido? «A base de mucho esfuerzo y consiguiendo cosas en especie o mediante el trueque salimos adelante, aunque nos gustaría lógicamente disponer de mayor presupuesto». Y Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, que estaba a su lado, tomaba nota.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Séraphin Zounyekpe. Imagen cortesía de Incubarte.

Javier Marisco prefiere, con todo, centrarse en un festival que ha ido creciendo “de forma exponencial” y que cuenta con una propuesta (“todavía por definir”) de ampliación en otra ciudad. Dejando de lado la falta de ayudas económicas, incluso la ambigüedad con que las instituciones públicas terminan materializando su apoyo, lo cierto es que Incubarte celebra su sexta edición con más artistas que nunca, más galerías valencianas, nacionales e internacionales, y nuevas disciplinas artísticas, como es el caso de las performances y del Live Art. “Nunca antes habíamos tenido performances”, subraya Marisco, que vienen así a unirse a la pintura, fotografía, escultura, instalación, videoarte, pintura mural y mapping. Todo ello pensado para ofrecer “una visión original, innovadora y creativa de la imagen en todas sus manifestaciones”.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Xabier Barrios. Imagen cortesía de Incubarte.

Entre esas nuevas performances de Incubarte, cabe destacar las de Davis Museum en el Centro del Carmen, Ola Ignasiak en el trayecto que va del Institut Français a Espai d’Art Fotogràfic, Lorena Izquierdo e Isabel G. Mondragón en Espai d’Art o las de Alicia Cubells y David Trashumante en el MuVIM. DEIH realizará una pintura mural en el solar de la plaza Tavernes de Valldigna que, esperemos, corra mejor suerte que la de Vinz Feel Free censurada por la policía durante la pasada edición.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Jorge Rubert. Imagen cortesía de Incubarte.

A falta de premios en metálico, Incubarte, por medio de las galerías participantes, concede ayudas relacionadas con proyectos expositivos para los artistas o bien producción de obra. De ello se encargarán, las valencianas PazYComedias, Punto, Kessler Battaglia, Alba Cabrera, Mr. Pink, Imprevisual, Espacio 40, Collblanc, Trentatres, Espai d’Art Fotogràfic, La Salita Espacio Creativo, junto a Momentolux y Screens. También estarán presentes los espacios Artnobel, Ob-art y Davis Museum, de Barcelona, Espacio Creativo Alexandra, de Santander, Czulosc de Varsovia y Dok de Zurich. Profesionales y artistas internacionales que, durante cuatro días, convertirán Valencia en la capital del arte contemporáneo más innovador. Incubarte, al calor de todos ellos, germina y eclosiona.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Obra de Magnus Bjerk. Imagen cortesía de Incubarte.

Salva Torres