Cazadores. David de las Heras.

Cazadores. David de las Heras
Pepita Lumier
C/ Segorbe,7. Valencia
Hasta 20 de mayo de 2018

El nuevo trabajo de David de las Heras irrumpe en la Galería Pepita Lumier usando sus paredes como escenario para contar una nueva historia. Un mensaje violento y radical que golpea las consciencias de todo aquel que decide adentrarse en el mitológico mundo que De las Heras propone con sus óleos. Tan jugoso se presenta este proyecto, que a través de la propia galería Pepita Lumier, fue presentado a la Draw Room 2018, obteniendo una crítica que muchos artistas desearían.

En palabras de su autor, ” ’Cazadores’ es una propuesta que indaga en las relaciones de poder, en cómo el ser humano se oculta tras una belleza impostada en busca de un trofeo, vacío, a causa del conflicto. Apolo el gran cazador, representa esa deidad, el poder ficticio, la necesidad del hombre de imponerse sobre todo, y a toda costa, con la violencia como herramienta para tal propósito. En contrapunto, Dafne, presa de esa violencia, y representante de lo terrenal, se convierte en el deseo de los egoístas. En la propuesta las piezas se comunican entre esos dos mundos, entre “disparos”, en ocasiones la belleza se construye como un artificio barroco, y que oculta la agresión, la violación de los instintos; pero en otras la belleza existe simplemente en la consecuencia del acto de crear.”

El resultado de este trabajo creativo, radica en una selección de óleos, pulidos y minuciosos debido a la gran calidad pictórica del artista y a su cuidada formación. La elección de la gama cromática, da pie a la creación de un ambiente enrarecido que invita a repetir como un mantra las palabras que dan la bienvenida a la exposición, y a retrotraerse al mito de Apolo y Dafne.

Imagen: Cortesía de Pepita Lumier. Cazadores IV

Imagen: Cortesía de Pepita Lumier. Cazadores IV

Los personajes que acompañan en todo momento al espectador, hacen acto de presencia en la gran mayoría de las obras, utilizando un pesudónimo. Dafne se imagina entre las hojas y flores, en los elementos terrenales, rescatando esa violencia que menciona su autor. En contra posición, Apolo actúa como ente casi imperceptible, oculto pero delimitado y presente como el propio poder.

Esta capacidad analítica y transmisora que emanan las pinturas, forman parte indestructiblemente de la experiencia que posee el artista en el campo expositivo. Ya que sus trabajos han formado parte de proyectos tanto a nivel nacional (Barcelona, San Sebastian, Bilbao, Vitoria y La Casa Encendida de Madrid) como internacional ( Alemania y Portugal), lo cual aporta un bagaje indiscutible.

En el proyecto ‘Cazadores’ David de las Heras, pone en alza su destreza pictórica, sin embargo, no desprecia ningún procedimiento expresivo, por lo que adquirió una especialización en el campo de la ilustración haciéndole valedor de diferentes reconocimientos como Premio al Mejor Álbum Ilustrado en los Premios CCEI 2107 por “El Secreto de Enola” y el Premio Junceda a la Mejor Portada del 2014 por “Kaliman en Jerico”. También destaca internacionalmente, por haber realizado la portada de “Instrumental”, autobiografía del pianista James Rodhes; entre numerosas ilustraciones de libros. Además, realizó portadas para revistas como Volata y carteles para proyectos cinematográficos como, es el caso del film “Mala Sangre” del director Leos Carax (Avalon), para el Festival de Cine “La Guarimba” (Italia) sin olvidar el cartel destinado al “BBK Live 2014” (Bilbao).

Imagen: Cortesía de Pepita Lumier. Detalle de la exposción de David de las Heras

Imagen: Cortesía de Pepita Lumier. Detalle de la exposción de David de las Heras

A pesar del ámbito de la pintura y la ilustración, actualmente trabaja desde Madrid para prensa, en el diario El Español y la revista francesa L’Obs para la que ha realizado retratos como el de Mario Vargas Llosa, Footwear News de New York, un retrato del empresario Bob Campbell; o el actor Idris Elba.

Pero los méritos no se demuestran con palabras, si no con hechos, y la obra de David de las Heras, cumple las expectativas. Cuenta con un genio artístico que aúna mente y obra y como reza Miguel Ángel Buonarroti ”Si dipinge col cervello e non le mani ”(se crea con el cerebro y no con la mano).

Victoria Herrera

“No me gusta dibujar ojos”

A day in the city, de Coté Escrivá
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 9 de diciembre de 2017

Hay dos temáticas que atraviesan la obra de Coté Escrivá exhibida en la galería Pepita Lumier bajo el título de ‘A day in the city’: los dibujos animados y el grafiti. Ambas ligadas por el denominador común de provocar emociones. Unas emociones aparentemente amables que vienen a reflejar ese aire fresco y urbano del street art, salpicado de chispazos y elocuentes expresiones del tipo crrrash!, boom! argh!, que vienen a cortocircuitar ese carácter lúdico sin salirse nunca de las casillas del juego.

¿Por qué los dibujos animados? “Me hace sentir confortable al evocar esas imágenes de la infancia”, reconociendo Escrivá que tal vez se deba a cierto “síndrome de Peter Pan que me produce bienestar”. Dibujos animados que remiten en muchos casos a los clásicos de Disney, pero que el artista valenciano ha ido construyendo poco a poco a su medida. Dibujos que definen su estilo, perfilado en torno a esa tendencia de “fundirse con el fondo”, de ser “incompletos” y de manifestarse tanto animales como sujetos todos ellos sin mirada: “No me gusta dibujar ojos, por eso aparecen vaciados o con equis”.

Obra de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

¿Y por qué el grafiti? “Sí, es un guiño que aparece en mis dibujos y que incorporo tímidamente con esa escritura en los fondos y colores sutiles”. Coté Escrivá dice sentirse muy próximo a ese tipo de arte urbano que considera cada vez más entremezclado en la sociedad: “Está en todas partes, integrado en nuestra vida cotidiana”. Por eso ha titulado su exposición en Pepita Lumier A day in the city, a modo de paseo por esa ciudad tatuada con obras de artistas, paradójicamente asimilados en el interior de la cultura contemporánea.

“Lo curioso es que el grafiti antes se perseguía y ahora se pide”. Es el caso, por ejemplo, del mural realizado por Escif para la fachada trasera del IVAM. Lo prohibido, asumido como parte del discurso oficial. “Es un movimiento artístico muy potente”, sostiene Escrivá, que lo ve en un futuro estudiándose “como se estudia el Renacimiento, aunque igual sea un poco exagerado decirlo”. En sus obras, ese grafiti aparece como telón de fondo sobre el que aparecen inscritos sus dibujos animados.

Obra de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier

Obra de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier

El día en la ciudad que propone Coté Escrivá, en la exposición que permanecerá en Pepita Lumier hasta el 9 de diciembre, es como un paseo por ese mundo amable de la infancia, poblado sin duda de tensiones y conflictos. Tensiones que el artista resuelve amparado en la seguridad de la ficción, en la cual afloran no obstante garras, dientes y pezuñas apareciendo sueltos en algunas de las series de dibujos. También animales y humanos cuyas cabezas y rostros se muestran sin ojos, aludiendo a las calaveras que igualmente aparecen en su obra.

En todo caso, Escrivá se ciñe al estilo para explicar esa paradoja entre lo amable y lo siniestro: “Son dibujos que me gustan y que van surgiendo durante la investigación, puesto que en el estudio te sientes como en un laboratorio”. Dibujos en distintos formatos y materiales: “Utiliza el cartón y el lienzo como novedad”, explica Cristina Chumillas, codirectora de Pepita Lumier, quien a su vez subraya que en esta exposición Coté Escrivá “se ha hecho más artista” por aquello de introducir ahora “más pintura”.

Obras de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obras de Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

De entre todas las obras realizadas expresamente para esta muestra, hay algunas que vienen a romper el molde anterior, y en las que una figura contiene fragmentos de muchas otras en su interior. La tensión que se advierte en muchas piezas sueltas ligadas a modo de narración, ahora emerge concentrada en una sola. Como si los dibujos animados aparecieran en un solo Frankenstein hecho con fragmentos. “Sí, son dibujos dentro de otros”. Y entonces sale a colación el nombre de Gary Taxali, el ilustrador indio criado en Toronto al que alude como una de sus referencias. De nuevo la jovialidad del dibujo dejando entrever otros mundos más inquietantes.

Del blanco y negro que atraviesa el conjunto expositivo a esos rosas, verdes o rosas anaranjados (“su paleta ha cambiado”, advierte Chumillas), Coté Escrivá sigue explorando el espacio de su infancia a la edad adulta. Quién sabe si por el síndrome de Peter Pan o por que a la hora de acercarse a esos agujeros de los ojos, es mejor hacerlo tras el parapeto que le ofrece el dibujo, la ilustración y el cómic. “No sé, puede ser alguna manía personal, pero en cualquier caso es el sello, la marca que me caracteriza”, concluye.

Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier

Coté Escrivá. Imagen cortesía de Pepita Lumier

Salva Torres

Ciutat Vella Oberta toma el espacio público

Ciutat Vella Oberta 2015
Festival de las Artes
Del 12 al 15 de noviembre

Es una cuestión de mínimos. Ante la recurrente falta de presupuesto público para la cultura, al menos los espacios financiados por todos los ciudadanos abren sus puertas a iniciativas que, como Ciutat Vella Oberta, pretende “visibilizar el arte emergente y afianzar a los consagrados”. Más de 250 artistas, “entre un 80 o 90% valencianos”, precisaron sus organizadores, participarán en la segunda edición que se celebra del 12 al 15 de noviembre en un total de 11 espacios, que albergarán exposiciones colectivas, y 16 talleres del casco histórico de Valencia.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, Ciutat Vella Oberta.

En primer término, instalación de Anna Ruiz. Al fondo, obras de Roberto López (derecha) y Nuria Rodriguez, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

La nota más destacada de esta nueva edición es precisamente ésa: la ampliación de esos espacios públicos que, a falta de dinero, ceden al menos sus recintos para que los artistas expongan sus obras dignamente. Repiten La Nau y el Colegio Mayor Rector Peset, ambos de la Universitat de València, a los que se suman este año el IVAM, el Centro del Carmen, el MuVIM y el Tossal, junto al Centre Cultural Bancaixa, Tapinearte, Octubre CCC, Wayco e Inestable, este último igualmente repetidor. Y entre los estudios que abren sus puertas, entre otros, el de Concha Ros, Juanma Pérez, Victoria Cano, Cristina Peris, Silvia Molinero o Pinta Valencia, que realizará una exposición de trabajos de los niños participantes en el certamen.

Obra de Ciutat Vella Oberta.

Con el agua al cuello, de Ascensión González Lorenzo, en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

También como novedad, la primera exposición en colaboración con La Casa Velázquez de Madrid. El Centro del Carmen la acogerá mostrando una selección de trabajos de autores franceses, junto a una importante representación de artistas becados valencianos. Frédérique Pressman explicó su obra, enclavada en esa selección, en torno al barrio del Cabanyal mediante imágenes en Super 8 y video que recogen el polémico devenir del barrio en su lucha por la defensa del patrimonio histórico. También están presentes en el Centro del Carmen, con obra de gran formato, artistas como Nelo Vinuesa, Ana Vernia, Rafa de Corral, José Plá, Arturo Doñate, José Luis García Ibáñez, Nuria Rodríguez, Silvia Lerín o Anna Ruiz.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Alberto Santonja en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Además de las pinturas, esculturas y fotografías repartidas por todos esos espacios con el objetivo, destacan sus organizadores, “de acercar la manifestación artística a la ciudadanía”, el IVAM se centrará en el video arte, con obras de Pepa López Poquet, Begoña Quesada, Santiago Delgado, Julia Juaniz y Paco Valverde. El Colegio Mayor Rector Peset acoge una exposición retrospectiva de los 10 años del certamen de grafiti Poliniza, de la Universidad Politécnica de Valencia, mientras la Sala de Exposiciones del Tossal muestra una selección de artistas de la feria MARTE de Castellón.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Obra de Arturo Doñate en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

El cartel de Ciutat Vella Oberta también será, a partir de este año, obra de un artista seleccionado para su realización. Paco Roca inaugura la serie con una ilustración protagonizada por ciudadanos de a pie hermanados con una imagen central de resonancias espirituales. Una performance de Vicente Aguado y la exposición Arte en Barrica, por Bodegas Vicente Gandía, con intervenciones plásticas de diez artistas, servirán de pistoletazo de salida el jueves 12 de noviembre a este II Festival Internacional de las Artes.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Barrica ilustrada por La Nena Wapa Wapa en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Música, video proyecciones, talleres, mesas redondas y conferencias, como la sugerente ‘El arte en prisión’ a cargo de Rosa María López en el Octubre CCC (viernes 13), completan la programación de un festival que aspira a seguir creciendo, aunque para ello haga falta el concurso decidido de las instituciones públicas y privadas, y cierta reorganización de los múltiples eventos ciudadanos surgidos durante la crisis como antídoto contra la decepción.

Escultura de Thierry Bodinot en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Escultura de Thierry Gilotte en el Centro del Carmen. Ciutat Vella Oberta.

Salva Torres

Paco Roca, en pijama y a la venta

Paco Roca. En Venta
Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 11 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 10 de octubre de 2015

Nada más entrar en Pepita Lumier, que se estrena como galería dedicada  a la ilustración, se le ve a Paco Roca en pijama, perplejo, mirando a través de un marco ovalado. La imagen forma parte de la serie relativa a su obra Memorias de un hombre en pijama, que ya prepara como director para llevarla al cine. En declaraciones a Rodrigo Terrasa (El Mundo) dijo al respecto: “Habla sobre todo de las relaciones, de la vida en pareja, y de cómo la felicidad acaba trayendo la monotonía y la monotonía acaba con la creatividad. Los que vivimos de las ideas necesitamos que nos pasen cosas”.

Cartel de la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Cartel de la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Diríase que a Pepita Lumier también, porque, tan perpleja como Roca, arranca su aventura como espacio de referencia para la ilustración en Valencia. Cantera no le falta, porque ilustradores hay a patadas y muy buenos en una ciudad que parece vivir de espaldas a ellos. Para eso, para dar la cara, al igual que la da Paco Roca en la entrada del espacio que ahora se inaugura, Pepita Lumier pone en venta varios de sus trabajos, originales y seriados, con el fin de ir sembrando ese terreno abonado para que pasen cosas.

Ilustración de 'Paco Roca. En Venta', en la galería Pepita Lumier.

Ilustración de ‘Paco Roca. En Venta’, en la galería Pepita Lumier.

De manera que ahí está Paco Roca, En Venta, porque así han querido arrancar Cristina Chumillas y Lucía Vilar, responsables de romper esa monotonía, por culpa del letargo de la crisis, que acaba con la creatividad. En su lugar, Pepita Lumier viene a provocarla, como provocador aparece el Premio Nacional del Cómic con su ya ilustre pijama a rayas. Mirando a través de ese marco ovalado, que encuadra su perplejo rostro, se ofrece al espectador esperando de él un guiño de complicidad: ¡atrévete, exponte como yo!

Ilustraciones de 'Los surcos del azar' en la exposición 'Paco Roca. En Venta', con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de ‘Los surcos del azar’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’, con la que se inaugura la galería Pepita Lumier.

Y así, de la mano quien se expone y quienes lo exponen, Pepita Lumier abre sus puertas para que el público se sume a esa fiesta de la ilustración que un 11 de septiembre, marcado para siempre por el sorprendente ataque y derrumbamiento de las Torres Gemelas, arranca a lo grande. Y a lo grande quiere decir exhibiendo trabajos originales de Paco Roca que, por primera vez, pueden ser adquiridos a preciso razonables. Hay ilustraciones de las mencionadas Memorias de un hombre en pijama. También de Los surcos del azar, de El ángel de la retirada, de Das Monster Lebt o de su portada para la revista Cambio 16, dedicada al poder de las series políticas en televisión.

'Memorias de un hombre en pijama' en la exposición 'Paco Roca. En Venta'. Galería Pepita Lumier.

‘Memorias de un hombre en pijama’ en la exposición ‘Paco Roca. En Venta’. Galería Pepita Lumier.

Impresiones digitales, obras a tinta y lápiz sobre papel, recopilación de ilustraciones y bocetos: más de 70 piezas de quien convirtió Arrugas en todo un fenómeno del cómic (Premio Goya al Mejor Guión Adaptado), elevado a la categoría de obra literaria y artística. Estaba previsto que Paco Roca tuviera un encuentro previo con los medios, antes de la inauguración oficial. No pudo ser. Se excusó en un video, alegando problemas quirúrgicos relacionados con la vista. Eso sí, tuvo buen ojo al ponerse a la venta en Pepita Lumier para que en este espacio que recién echa a andar pasen cosas. Ya están pasando.

Salva Torres

El inventario cromático de Angélica Dass

Humanae, de Angélica Dass
IV Festival 10 Sentidos
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Viernes 14 de noviembre, 19.00h

Si participaste en el Work in progress de la exposición de Angélica Dass ‘Humanae’ durante el IV Festival 10 Sentidos o aún no conoces la exposición, el viernes 14 de noviembre a las 19h en el Centro del Carmen de Valencia tienes una cita para asistir a la presentación de las fotografías tomadas durante los días del pasado Festival 10 Sentidos.

‘Humanae’ es un proyecto, en desarrollo, de la brasileña Angélica Dass, que pretende desplegar un inventario cromático de los diferentes tonos de piel humana. Quienes posan son voluntarios que han conocido el proyecto y deciden participar en él. No existe una selección previa de los participantes ni se atiende a epígrafes de clasificación referentes a nacionalidad, género, edad, raza, clase social o religión. Tampoco hay una intención explícita de terminarlo en una fecha determinada. Está abierto en todos los sentidos e incluirá a cuantos quieran formar parte de este colosal mosaico global. El límite solo se alcanzaría al completar la totalidad de la población mundial.

Pocas veces se ha acometido una taxonomía fotográfica de estas proporciones; quienes precedieron a Angélica Dass fueron personajes del siglo XIX que, por diferentes motivos -policiales, médicos, administrativos o antropológicos- pretendían servirse de las fotografías para establecer desde el poder diversos tipos de control social. El más conocido es el de los retratos de identidad, iniciado por Alphonse Bertillon y utilizado ahora universalmente. Sin embargo, esta taxonomía de proporciones borgianas que ha iniciado Angélica, ha adoptado un formato, el de las Guías PANTONE®, que desactiva cualquier pretensión de control o de establecimiento de jerarquías en función de la raza o la condición social.

Estas guías se han convertido en uno de los principales sistemas de clasificación de colores, que son representados mediante un código alfanumérico, lo que permite recrearlos de manera exacta en cualquier soporte: es un estándar técnico-industrial. El proceso seguido en ‘Humanae’ también es sistemático y riguroso: cada retrato se sitúa sobre un fondo teñido con un tono de color idéntico a una muestra de 11×11 píxeles extraída del rostro del fotografiado. Alineados como en los famosos muestrarios, la horizontalidad no es solo formal también es de orden ético.

Así, sin aspavientos, con la extraordinaria simpleza de esta metáfora semántica, Angélica Dass diluye la falsa preeminencia de unas razas sobre otras. Le basta con un “inocente” desplazamiento del contexto socio-político del problema racial a un medio inocuo, el de las guías, donde los colores primarios tienen exactamente la misma importancia que los mezclados. Incluso se diluye la figura de poder que suele ostentar el fotógrafo en los retratos. La utilización de códigos y materiales visuales pertenecientes al imaginario que todos compartimos, deja en un segundo plano la autorreferencialidad, a menudo insistente y cansina, de los artistas.

A la dilución de la jerarquía del autor contribuye asimismo la voluntad de que el proyecto evolucione en otras direcciones ajenas a su control: debates, usos didácticos, réplicas y un sinfín de alternativas que ya se han activado al compartir ‘Humanae’ en las redes sociales. Muchos de los ingredientes que caracterizan el [mejor] espíritu de este tiempo parecen formar parte de este proyecto: autorías compartidas, solidaridad activa, propuestas locales susceptibles de funcionar a escala global, colaboración en red, comunicación expandida a espacios alternativos de debate, concienciación sin dirigismo ideológico, horizontalidad social. El espectador está invitado a presionar el botón de compartir en su cerebro.

Obra en pantone de Angélica Dass.

Obra en pantone de Angélica Dass de su proyecto expositivo ‘Humanae’, presentado en el Centro del Carmen dentro del Festival 10 Sentidos. Imagen cortesía de la organización del festival.

Cristina Chumillas

Only Paper, una vuelta a los orígenes

Only Paper. Exposición colectiva

Espai Rambleta

Bulevar Sur esquina Pío IX. Valencia

Hasta el 7 de noviembre

La tan cacareada muerte del papel parece haberle dado vida. La pasada semana se presentó en Valencia la revista de humanidades y economía La maleta de Portbou, en puro papel. Y, ahora, María Tinoco y Cristina Chumillas han comisariado una exposición ecléctica, que tiene, eso sí, como denominador común el papel. Un total de 14 artistas, completamente diferentes entre sí, exhibe su obra realizada en diferentes tamaños y formato, pero toda ella en papel. Only Paper es, sin duda, un título apropiado para reflejar esa unanimidad artística en torno a un soporte material que muchos dan por muerto, ante el arrasador avance de la tecnología, pero que no deja de renacer de sus cenizas.

Obra de Moisés Mahiques para Only Paper en Espai Rambleta.

Obra de Moisés Mahiques para Only Paper en Espai Rambleta.

Terminará siendo un objeto de culto al que acudirán los amantes de la buena vida artística. Entretanto, ahí sigue, mostrándose fuerte como Ulises ante el canto de sirenas digital que amenaza con hundirlo. Para ello, María Tinoco y Cristina Chumillas se sirven de 14 artistas cuya fuerza mayor reside en la consistencia que les proporciona tan frágil papel. Papel de todos los estilos, temáticas y colores. Papel ilustrado, collage, dibujo, “papercut”, diseño y hasta viñetas de cómic. Todo ello en la planta cuarta de Espai Rambleta, diseño de Tactelgraphics y que el DJ Cryïng Hemeroteqüe se encargó de sonorizar durante la inauguración.

Detalle de la obra de Tactelgraphics para Only Paper en Espai Rambleta.

Detalle de la obra de Tactelgraphics para Only Paper en Espai Rambleta.

Siendo el papel el elemento aglutinador de Only Paper, el variopinto abanico de propuestas de la exposición deja de chirriar bajo el manto protector de esa principal línea argumental. De este modo, el batiburrillo deja de ser tal para transformarse en un caleidoscopio de propuestas que tan pronto arrancan una sonrisa irónica al espectador, como le producen una acidez estomacal fruto del cóctel amargo que destilan en conjunto algunas imágenes.

Predominan las propuestas irónico festivas de El Rotor, Sergio Mora, Sobelman Corta y Pega (Elisa Gómez Sobelman), (Mamen) Agente Morillas y, ya más mordaces, Marcos Martínez, Valero Doval y, sobre todo, Eneko Las Heras, cuyo humor destila un aroma próximo al que destapa Chema Madoz con sus imaginativas fotografías. Elena Mir y Felipe Pantone se salen de ese universo crítico y sardónico, para plantear sutiles juegos ópticos mediante relieves y manieristas grafismos.

Detalle de la obra de Rafa Fonteriz para Only Paper en Espai Rambleta.

Detalle de la obra de Rafa Fonteriz para Only Paper en Espai Rambleta.

Tactelgraphics (Ismael Chappaz y Juanma Menero) prefiere enfundarse el chándal y mostrar un inquietante rostro cubista, que bien pudiera remitir al provocador manifiesto futurista de Marinetti (“no hay belleza sino en la lucha”). Como luchando anda Paula Bonet, con sus rostros de mirada angelical, mejillas sonrosadas y una mirada que por fuera seduce, mientras aflora cierta angustia existencial en sus pupilas. Las viñetas de Rafa Fonteriz, dentro de un marco narrativo de cine negro, también muestran esa contrariedad de lo bello y lo siniestro.

Obra de Agente Morillas para Only Paper en Espai Rambleta

Obra de Agente Morillas para Only Paper en Espai Rambleta

Y mientras todos ellos emplean entre tres y 11 imágenes para rendir pleitesía al papel, Antonio Fernández Alvira y Moisés Mahiques concentran sus respectivas propuestas en una sola imagen. Fernández Alvira, en esa línea de tensión que, en el fondo, recorre el conjunto, muestra dos cuerpos en lucha salpicados de guirnaldas y medallas, como estampa histriónica del poder. El dibujo “reiterativo” de Moisés Mahiques sobresale por su minucioso trabajo de figuras en bucle sobre fondo negro. Quizás sea ésta, de hecho, la mejor manera de decir que el papel sigue vivo, por su inacabada trayectoria en tiempo de sucesivos enterramientos. 

Detalle de la obra de Eneko para Only Paper en Espai Rambleta

Detalle de la obra de Eneko para Only Paper en Espai Rambleta

Salva Torres