“Perder el sentido del humor nos hace débiles”

‘¿De qué se ríen en Europa?’
Ciclo de cine coordinado por Daniel Gascó
Centre del Carme
C/ Museo, 2. Valencia
Del 16 de julio al 8 de agosto de 2020
Viernes 17 de julio de 2020

“No sabemos de qué se ríen en Dinamarca, en Polonia, en Grecia o en Alemania, porque se ríen de cosas diferentes”, avanza Daniel Gascó, coordinador del ciclo de cine precisamente titulado ‘¿De qué se ríen en Europa?’, con el que el Centre del Carme Cultura Contemporània pretende acercarnos esas realidades tan cercanas, al tiempo que desconocidas, de nuestros vecinos europeos. Y, para ello, nada mejor que la comedia como género abierto a la risa con la que liberamos las tensiones propias de los seres humanos, en tanto seres sometidos a la cultura que nos distancia del más abrupto comportamiento animal. Como apuntara el escritor Víctor Hugo, “la risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano”.

Invierno que, en nuestro caso y el de buena parte del mundo, ha llegado en plena primavera en forma de coronavirus. Para ahuyentar las sombras de tamaña pandemia, nada mejor que el cine al aire libre, teniendo como marco incomparable el claustro gótico del Centre del Carme, donde se proyectarán 21 películas de 12 países diferentes hasta el 8 de agosto. “Este ciclo viene a complementar otro anterior dedicado a la comedia española, que ahora no se contempla para dejar paso a esas otras europeas tan distintas entre sí”, explica Gascó, de un programa que entiende “muy cultural, muy alternativo”, con el fin de “descubrir esas otras cinematografías”.

‘The naked civil servant’, de Jack Gold. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“El humor cambia mucho de unos países a otros”, añade, poniendo como uno de los muchos ejemplos el de Portugal, “donde parece que tienen un humor trágico”. El filósofo Nietzsche ya advirtió que el hombre sufría tan terriblemente en el mundo, que se había visto obligado a inventar la risa. Una risa que ahora parece querer contenerse desde una corrección política harto peligrosa. “Perder el sentido del humor nos hace débiles”, señala Gascó, partidario de reírse de todo, incluso de aquello que más duele, porque ayuda a metabolizar la desgracia.

En este sentido, Gascó opina que la comedia “ilumina las partes oscuras y nos hace perder el miedo”, de ahí su intensa búsqueda de aquellas películas que mejor sirvieran a este fin dentro del ciclo. Un ciclo donde la risa se hace cargo de diferentes aspectos sombríos del ser humano, arrojando esa luz vivificante, aunque solo sea, como apuntara otro notable novelista como Oscar Wilde, porque la risa nunca es un mal comienzo para la amistad, “y está lejos de ser un mal final”. ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo), de Jack Gold, sería un buen ejemplo de esta risa cauterizadora de heridas. “Se estrenó en 1983 y, como sucede con ‘Las aventuras de Arsenio Lupin’ (1956), de Jacques Becker, son películas casi olvidadas y raras, que conviene redescubrir”.

Cartel de ‘Siempre soñé con ser un gángster’, de Samuel Benchetrit. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En la primera, protagonizada por un magnífico John Hurt (“fue el papel que le consagró como actor”), se cuenta la vida de Quentin Crisp, escritor inglés homosexual cuya extravagancia escandalizó a tantos como le divirtió a él, haciendo precisamente de esa provocación histriónica su mejor arma contra la intolerancia. Como dice el propio Daniel Gascó, el humor “es un revulsivo capaz de relajar cualquier estado de alarma; el arma que mejor descompone la solemnidad de un momento”. Lo cual no quiere decir que el humor no tenga en cuenta la letalidad del virus actual, sino que lo acoge sin el pánico paralizante que asume la derrota sin plantar batalla. “La risa no es una ciencia exacta, hay un punto de incertidumbre”, resalta el coordinador del ciclo tomando como referencia una frase de Woody Allen en su último libro autobiográfico ‘A propósito de nada’.

De esta forma, el ciclo ‘¿De qué se ríe Europa?’, con entrada gratuita hasta completar un aforo cercano a las 300 butacas, contiene mucho humor, pero dentro del orden que exigen las medidas de seguridad en tiempos de pandemia. “Más que la distancia de metro y medio, lo importante es que será obligatorio el uso de mascarilla”, subraya Gascó, que se ha encargado de subtitular al castellano cada una de las películas, con lo que eso supone de ahorro (“la mitad del trabajo ya está hecho”) y cuya labor cede, como dice él, “por la causa”. “Es un ciclo lujoso y caro, porque subtitular es costoso”, pero incluido ese trabajo, “ya solo queda pagar los derechos de exhibición”.

‘La ragazza con la pistola’, de Mario Monicelli. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Dice haber trabajo con entera libertad, si bien ha sido él quien se ha impuesto algunas reglas, en ocasiones difíciles de cumplir. “Quería que hubiera películas dirigidas por mujeres y su presencia es muy patente, aunque la realidad es que hay pocas directoras en Europa y no suelen tratar la comedia, de forma que hemos tenido que renunciar lamentablemente a poner más películas”. También ha querido incluir trabajos de temática homosexual, para que se vieran otros puntos de vista distintos al heterosexual, recomendando en este sentido la mencionada ‘El funcionario desnudo’, “de una inteligencia brutal”.

Como inteligente es, a su juicio, la de Doris Dörrie ‘¿Bich ich schön?’ (¿Soy linda?, 1988), en la que se narran las peripecias de 12 alemanes por tierras españolas. “Son personajes que vienen a España a desconectar y que encuentran, en medio de la luminosidad del país, el lugar idóneo para cuestionarse a sí mismos, interrogándose sobre su identidad”, explica Gascó, sorprendido por la visión optimista que de fuera tienen de nuestro país, “mientras que aquí somos muy autocríticos y nos pasamos a veces siete pueblos”. Este filme sería “la burbuja española dentro del ciclo”, por aquello de hablar de nosotros pero con una comedia firmada por la alemana Dörrie.

“Hay que volver a la vida siguiendo, lógicamente, ciertas pautas de seguridad”, concluye Gascó, que anima a acercarse al Centre del Carme para descubrir, a través de un ciclo que acogerá 16 películas inéditas en España, cómo son los habitantes de ese continente europeo amigo “y del que tanto desconocemos”. De nuevo la risa como vía privilegiada para llevar a cabo tamaña inmersión tragicómica. 

 

Daniel Gascó. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

La comedia como antídoto contra el coronavirus

‘¿De qué se ríen los europeos?’
Ciclo de cine coordinado por Daniel Gascó
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Del 16 de julio al 8 de agosto de 2020
Miércoles 15 de julio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània retoma el humor y revitaliza las noches de verano con un nuevo ciclo de cine de comedia europea. ‘¿De qué se ríen en Europa?’ insiste en el género e invita nuevamente a un divertido viaje por el viejo continente, del 16 de julio al 8 de agosto, en el claustro gótico del Centre del Carme. Tras el éxito del CCCCinema d’Estiu celebrado en agosto de 2019, el Centre del Carme propone un nuevo ciclo de forma presencial, con entrada gratuita y al aire libre, en esta ocasión con aforo limitado y reserva previa para disfrutar de la actividad en esta “nueva” normalidad de forma segura.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, ha señalado que esta propuesta “recupera la esencia del cine de barrio, a la fresca, con una serie de películas que están fuera del circuito habitual de la salas de cine y de televisión y que han sido específicamente traducidas para garantizar la diversidad lingüística en valenciano y castellano”, añadiendo que “el Centre del Carme redescubre Europa con un viaje a través del cine de comedia, una oportunidad para seguir descubriendo a nuestros países vecinos, abordando diferentes temas o problemáticas de nuestra realidad, desde lo que más nos une como es el humor”.

Cartel con la programación del ciclo de cine ‘¿De qué se ríen los europeos?’ en el Centre del Carme.

‘¿De qué se ríen en Europa?’ ofrecerá un total de 21 películas pertenecientes a 12 países europeos, 16 de ellas inéditas en España. De martes a domingo, cada noche a las 22:00 horas se podrá disfrutar de una programación en versión original con doble subtitulado, en castellano y valenciano. El ciclo pasa a llamarse ‘¿De qué se ríen en Europa?’ como continuación al ciclo ‘Confi(n)ados a la comedia’, que se dedicó específicamente a la comedia española con una selección de ocho películas que el Centre del Carme ofreció dentro de su programa CCCCenCasa, el pasado mes de mayo.

El crítico cinematográfico y coordinador del ciclo, Daniel Gascó, ha manifestado que “hay que retomar el humor, aunque sólo sea porque es un revulsivo capaz de relajar cualquier estado de alarma, el arma que mejor descompone la solemnidad de un momento. La comedia siempre ha relativizado las cosas, ha urdido una crítica constante a todo aquello que se creía definitivo”.

Fotograma de ‘Mi peor pesadilla’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sometido ese sondeo veloz que arrojan webs como IMDB o Filmaffinity, el ciclo de este año arroja un dato curioso: se inaugura con la película peor puntuada (5’9/5’3), ‘Mon pire cauchemar’(Mi peor pesadilla, 2011), frente a un film yugoslavo tan descacharrante como emblemático ‘Maratonci trce pocasni krug’ (Maratón familiar, 1982), que tiene una media escalofriante (9 en IMDB) tras haber sido votado por 14.000 usuarios.

Dejando atrás las cifras, el título con el que arranca el ciclo tiene el encanto de reunir por primera y única vez a un cómico incendiario como Benoît Poelvoorde con una gélida Isabelle Huppert, una combinación explosiva que Anne Fontaine (Coco Chanel) impuso para resolver un guion punzante, cuyo recorrido emocional hubiese sido improbable con otros actores. Y, por supuesto, inaugurar con una película ubicada en el mundo del arte en un espacio museístico tan acogedor como el que ofrece el Centre del Carme. Circunstancia que se repite con ‘Ich und Kaminski’(Yo y Kaminski, 2015), una visión vampírica que Wolfgang Becker (‘Goodbye, Lenin’) vierte sobre un crítico que quiere absorber al último bastión de la gran cultura, un alumno nonagenario de Matisse, amigo personal de Picasso.

Fotograma de ‘Vrchní, prchni!’ (Camarero, huye!). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Contra la resignación o la posibilidad de abandonarse, queda siempre el maquillaje, la artillería posticera o un cambio radical de vestuario. Que se lo digan sino a Arsenio Lupin, ese mítico ladrón de guante blanco que muta, empatiza y engaña en las situaciones más insospechadas. Fue en manos del mítico cineasta Jacques Becker (‘La evasión’), quien hace un uso magistral del technicolor, cuando recibió el espaldarazo del público. Sólo en Francia, acudieron tres millones de espectadores a ver ‘Les aventures d’Arsène Lupin’ (1957), estrenada en nuestro país, pero hoy muy olvidada.

Fotograma de ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un film que conecta con una de las grandes sorpresas del ciclo: ‘Vrchní, prchni!’ (¡Camarero, huye!, 1981), asombrosa joya del cine checo en el que su protagonista, un librero acuciado por varias pensiones alimenticias, se verá obligado a transformarse. Una circunstancia que se repite en otra obra también fundamental de la cinematografía checa, ‘Knoflíkari’ (Botoneros, 1997), en la que un maquillador de TV que combina su trabajo con el de taxista ofrece muestras de su atrezzo. Pero sin duda el más osado de ellos, el más duro combatiente del disfraz es Quentin Crisp, capaz de exhibir su esencia femenina en la Inglaterra homófoba que va de los ’30 a mediados de los ’70 del pasado siglo. ‘The naked civil servant’ (El funcionario desnudo, 1975), sigue siendo el film más magnífico que haya producido la BBC y significó la consagración de un actor: John Hurt.

Al descubrir esta joya, más de un cinéfilo se preguntará: ¿cómo es posible que ese cineasta vienés llamado Willi Forst, que combina la sutilidad y elegancia de Ernst Lubitsch con el sentido coreográfico de Max Ophuls siga siendo ignorado por tantas Historias del Cine? Y la respuesta más frecuente que hallará es que ese es el precio que pagaron aquellos cineastas germanos que no huyeron a Hollywood en tiempos de nazismo. Desde su propia trinchera, Forst construyó una obra rompedora, nada indulgente en su forma y totalmente ajena a la euforia de su tiempo.

Fotograma de ‘La ragazza con la pistola’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Mario Monicelli se preguntaba por qué Monica Vitti, una actriz con tanta vis cómica, insistía en esos personajes alienantes del cine de Michelangelo Antonioni. ‘La ragazza con la pistola’ (1968) contrastaba la Sicilia ancestral con ese Londres moderno que el mismo Carlo di Palma había fotografiado en ‘Blow-up’ (1966), territorio e idioma que veía incapaz de entender y traducir ese absurdo italiano llamado «delito de honor». Por más que se vean envueltos por unas imágenes en B/N, los personajes de ‘J’ai toujours rêve d’être un gangster’ (Siempre soñé con ser un gángster, 2007) también se encuentran caducos persiguiendo metas, huellas y marcos criminales del siglo pasado. Todo lo contrario que ‘Atak paniki’ (Ataque de pánico, 2017), que transcurre entre dos explosiones físicas y morales que limitan ese retrato de Polonia ombliguista al borde del infarto ahora que es plenamente capitalista y ha caído presa de las redes sociales y demás trampas y nuevas formas de escapismo que nos impiden afrontar la realidad.

Fotograma de ‘¿Bich ich schön?’ (¿Soy Linda?). Imagen cortesía del Centre del Carme.

Un año antes de emprender su trilogía sobre Japón, Doris Dörrie siguió en ‘¿Bich ich schön?’(¿Soy Linda?, 1998) las desventuras de doce personajes teutones en los paisajes luminosos de España. Como Michael Winterbottom en ‘Trip to Spain’(2017), la directora alemana concluye que nuestro país es el refugio idóneo de todos aquellos que precisan interrogar su identidad. Entre su nutrido elenco extranjero, asoma en sus imágenes el actor Juan Diego Botto.

Fotograma de ‘Ils se marierent et eurent beaucoup d’enfants’ (Se casarán y tendrán muchos hijos). Imagen cortesía del Centre del Carme.

No hay que confundir la risa con la comedia. Países como Portugal, Grecia o Rusia, consideran que el elemento trágico es consustancial a este género. Yorgos Tzavellas lo deja muy claro en ‘Mia zoi tin ehoume’ (¡Sólo se vive una vez!, 1958), pieza clave del cine griego que retrata su país como una cárcel, más fatigosa y llena de servidumbres que las verdaderas. Otar Iosselliani, sin embargo, se salta todas las leyes, ésas que nos obligan y paralizan, en ‘Iko shasvi mgalobeli’ (Érase una vez un mirlo cantor, 1970), animando esos tiempos muertos a los que habían condenado al protagonista.

El ciclo desembocará en uno de los desenlaces más álgidos que se recuerdan. Una secuencia de despegue y desprendimiento de este frecuentemente previsible y tedioso planeta. ‘Ils se marièrent et eurent beaucoup d’enfants’(Se casarán y tendrán muchos hijos, 2004) pondrá un punto final estratosférico a este recorrido por la comedia europea.

Fotograma de ‘Atak Paniki’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Bajo el mismo techo que Juana Macías

‘Bajo el mismo techo’, de Juana Macías.
Los Preestrenos de Kinépolis
Festival de Cinema de Paterna Antonio Ferrandis
Cines Kinépolis
Heron City-Paterna, Valéncia
Febrero de 2019

El estreno de ‘Bajo el mismo techo’, dirigida por Juana Macías y protagonizada por Silvia Abril y Jordi Sánchez, tuvo lugar el pasado día 1 de febrero de 2019 en los Cines Kinépolis. La comedia narra los sinsabores de una separación, que si bien deja patente los más comunes desacuerdos, Macías los eleva a la enésima potencia con gags y tópicos en los que el espectador se reconoce fácilmente.

Imagen: cortesía de Universia. Cartel promocional de 'Bajo el mismo techo'

Imagen: cortesía de Universia. Cartel promocional de ‘Bajo el mismo techo’

La directora utilizará como eje central para construir su fantasía la problemática por todos conocida, como fenómeno de la burbuja inmobiliaria. Es más, comenta que está basada en lo que nos ha pasado en los últimos años, tanto como sociedad como individualmente, ya que destaca conocer a varios matrimonios en una situación similar a la que se muestra en la película.

Este punto de partida contará con un sinfín de elementos que orquestan un caos falsamente abrazado con la utilización de un humor fácil y desenfadado, como ente liberador y, en ocasiones, canalizador de tensiones, mostrando un espejo que devuelve nuestro reflejo desacralizado. Y para reírse de uno mismo, pocos actores podrían encarnar mejor este papel que los protagonistas, de quienes la directora contesta que resultó muy fácil y divertido trabajar con ellos, ya que, al conocerse de otros papeles, la química y la conexión a la hora de  trabajar creó un ambiente más desternillante si cabe. Además, puntualiza que si bien cada uno cuenta con sus propios métodos de estudio, la mezcla resulta excelente y acompasada.

Imagen: cortesía por Filmafinitty. Fotograma de rodaje del film, en que encontramos a los protagonistas con la directora.

Imagen: cortesía por Filmafinitty. Fotograma de rodaje del film, en que encontramos a los protagonistas con la directora.

Otro de los puntos significativos radica en la actualidad y en la inmediatez, e integra profesiones actualmente en auge, como el mundo de los creadores de contenidos online, ya que, como bien dice Macías, resulta necesario aportar visibilidad y seriedad a propuestas laborales que antes no podíamos ni siquiera soñar, destacando la necesidad de una apertura de mente frente al futuro inmediato.

Más allá de la problemática que desarrolla el metraje, resulta interesante ahondar en dos temas recurrentes, como es la visión del cine español tanto desde el punto de vista del espectador, como de los propios cineastas y, por otro lado, la problemática de género, en cuanto al reconocimiento de los profesionales del cine.

Si bien es cierto que frente al cine español siempre ha existido la creencia de que sus temáticas se encallan dentro de dramas sociales con cierto carácter sexualizado, debemos remarcar que no es cierto, puesto que existen metrajes de una calidad altísima. Es más, con el reconocimiento que en la actualidad están alcanzando tanto actores como actrices a nivel internacional, debería hacernos dudar sobre esta premisa inicial.

Al preguntarle a Macías, ella alega que el cine español se encuentra en continuo crecimiento, hablando de una expansión de varios géneros como el thriller, el drama y, evidentemente, la comedia. También hace hincapié en la apertura del cine español a grandes producciones y, por supuesto, un inevitable cambio generacional, lo cual viene cargado de nuevas propuestas frescas y actualizadas.

Imagen: cortesía de Juana Macías Detalle en la rueda de prensa

Imagen: cortesía de Juana Macías Detalle en la rueda de prensa

En cuanto a las cuestiones de género (y ante un año bastante convulso y reivindicativo en toda la industria cinematográfica), resultaba totalmente necesario abordar esta situación, ya que pertenece a un cambio que apuesta por productoras femeninas, y la necesidad de la creación de proyectos ambiciosos dirigidos por mujeres. Si bien es cierto que nos hallamos en un recorrido arduo y, en ocasiones, difícil, cada vez existen más mujeres guionistas, más temáticas de igualdad y, como Juana Macías defiende, el cine crea referentes.

Y este será uno de los puntos claves dentro de la asociación de mujeres cineastas a la que ella pertenece, impulsando y creando pluralidad en los puntos de vista, otorgando voz y dando visibilidad a un amplio abanico de ejemplos. El público ríe, llora, crece, teme ,y sobre todo, reflexiona. El cine tiene esa capacidad de trasladarnos muy lejos de nuestros asientos, con la intención de contribuir a la formación de conciencias bien amuebladas y, fundamentalmente, hacernos felices, entretenernos y liberarnos de nuestras preocupaciones mundanas.

Victoria Herrera

Comedia de enredo en el Flumen

No te vistas para cenar, de Marc Camoletti, dirigida por Jose Saiz
Teatro Flumen
C/ Gregorio Gea, 15. Valencia
Hasta el domingo 15 de abril de 2018

Ante el gran éxito de público, el Teatro Flumen de Valencia ha decidido prorrogar la estancia en cartel de la comedia ‘No te vistas para cenar’, que estará en la sala hasta el domingo 15 de abril. Tras haber realizado una primera prórroga, que finalizaba el 11 de marzo, se amplía otra vez la oferta con ocho funciones más que pondrán punto y final a su presencia en el escenario valenciano antes de iniciar su gira nacional.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Desde el pasado 22 de diciembre cuando el espectáculo levantó el telón en su estreno oficial, cada fin de semana ha ido atrayendo cada vez a más gente, agotando incluso las localidades en muchas de sus sesiones. Así, el público valenciano podrá seguir disfrutando de esta desternillante comedia de enredos y líos amorosos que ya han visto más de 15 millones de espectadores en todo el mundo.

‘No te vistas para cenar’, de Marc Camoletti, cuenta con un reparto excepcional formado por Helena Font, Paula Bares, Isabel Gaudí,  Alberto Vázquez y Jose Saiz. Producida por Saga Producciones, S.L., es un auténtico vodevil, una historia de enredos, diálogos equívocos, aperturas y cierres de puertas y risas del público, bajo la dirección de Jose Saiz.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Fernando, aprovechando que su mujer tiene que ir a visitar a su madre, invita a su amante a pasar el fin de semana con él y también a un amigo suyo para tener una coartada. Todo es perfecto, incluso ha contratado una cocinera para que no les falte de nada. Pero las cosas no le salen como él espera y la velada romántica se acaba convirtiendo en una noche muy movidita en la que todos fingen ser lo que no son para evitar ser descubiertos.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

El Club de los Buenos Infieles

El Club de los Buenos Infieles, de Lluís Segura
Estreno en cines Kinépolis: 29 de marzo de 2018

El día 29 del pasado mes de marzo se estrenó la película de Lluís Segura ‘El Club de los Buenos Infieles’. Es la primera película del director en este cargo y su debut no puede ser mejor, teniendo en cuenta lo que el film busca. Su reparto no se queda atrás, actores de la talla de Fele Martínez, Raúl Fernández de Pablo o Adrián Lastra entre otros.

La película trata de un grupo de amigos que tras unos cuantos años se reúnen en una cena de exalumnos de instituto. Todo va bien, rememoran aquellos “tiempos ahora perdidos”, como dice la letra del grupo La Frontera, muy presente en el film, hasta que llega el bajón del alcohol y las filosofadas típicas de este tipo de momentos. En ese instante comienzan a plantearse sus vidas, conforme eran antes y como son ahora, en concreto, la vida de pareja. Acaban llegando a la conclusión de que ya no sienten el deseo físico del inicio aunque el cariño se mantenga presente.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

En ese momento es cuando piensan que una buena idea para recobrar esa pasión que se ha perdido en la pareja sería salir a “ligar” con otras mujeres para, de ese modo, valorar mejor lo que tienen o más bien, como ellos llegan a mencionar en algún momento, “tomar oxígeno” para volver a la relación. De esa manera, se verán inmersos en lo que ellos crearán y llamarán por el nombre de ‘El Club de los Buenos Infieles’, por que son infieles, pero por una buena causa, salvar sus matrimonios.

A lo largo de la película veremos escenas que nos harán tener grandes carcajadas, como la escena en que Marcos (Fele Martínez) finge un orgasmo. Cada uno de los personajes que forma el grupo tiene personalidades muy diferentes y marcadas, muy influenciados por distintos estereotipos.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Pero esto no se sabrá prácticamente hasta el final, puesto que en un principio parece que todos tengan los mismos anhelos e ideas, principalmente el de estar con otra mujer para así valorar a sus parejas después. Podemos observar al que disfruta con ser infiel, el que se siente mal consigo mismo por lo que está haciendo o el que intenta salvar un matrimonio con una persona de la que ni siquiera está enamorado ya. Un disparate, ¿verdad? Pero es que dentro de todo esto se encuentra la principal crítica que la película lanza al espectador para que éste reflexione.

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de "Club".

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de «Club».

Y es que lo que Lluís Segura nos muestra en su obra, dentro de un marco de disparate y sátira, es la crisis de un modelo que se encuentra de capa caída, el matrimonio, la relación de pareja. La idea del “marido y mujer hasta que la muerte os separe” es algo anquilosado, pretérito y en la mayoría de los casos, falso. Muchas personas casadas luchan día a día por mantener una institución que sin amor pasional ya no es la misma y en ocasiones ésta es la propia razón por la que desfallecen. Varias son las razones que nos impulsan a intentar prolongar lo que ya no existe: niños, soledad, sustento económico, culpabilidad, miedo a afrontar la situación o la esperanza de que con el tiempo todo mejore.

No es el único tema que se trata. También se pone de manifiesto el hecho de que los hombres no cumplimos el estereotipo que siempre se nos ha impuesto. Mantener el tipo y no mostrar debilidad es una máxima que siempre ha estado presente en el mundo de la “virilidad”. Aquí se muestra nuestra verdadera naturaleza, que somos sensibles, que tenemos miedos y que, por supuesto, no siempre estamos dispuestos a mantener relaciones sexuales. ¡Ni que fuéramos animales de monta!

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes durante la trama.

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes a lo largo de la trama.

La sátira que se utiliza en el film es también muy acertada, sutil en algunos casos, como que se ponga al toro de Osborne en uno de los planos de las salidas del club para ironizar sobre la “hombría” de los personajes y su enorme desempeño en las artes de la seducción. En este punto aparece el “Teacher” (Adrián Lastra), mostrando sus amplios conocimientos de las artes amatorias, como si del propio Ovidio se tratase, a la par que su grandísimo dominio del inglés. Un humor muy blanco con toques de ironía que mantiene activo al espectador la mayor parte de la película, hasta que ésta se vuelve más “sesuda”.

Adrián Lastra en su papel de "teacher" de la seducción.

Adrián Lastra en su papel de «teacher» de la seducción.

Otro punto que vale la pena destacar es el hecho de que las mujeres no aparecen por ningún lado. Lejos de ser lo que para unos sería una imagen algo machista, aquí, según nos dijo el propio director en el preestreno, es más bien todo lo contrario. Su principal fin es centrarse en las frustraciones emocionales de los hombres. No se busca en ningún momento mostrar a las mujeres de los protagonistas por el hecho de que su papel sería el de una mera víctima.

Además, bajo nuestro criterio, consideramos que el que no aparezcan hace que el espectador empatice con las mujeres de los protagonistas. Es decir, mientras ellos se divierten y buscan relaciones con otras, el espectador puede llegar a pensar en éstas y en que lo que les están haciendo no es correcto, que pese a que su causa es justa para ellos, no es la mejor solución que se puede aportar al problema. En cierto modo pueden llegar a tener cierto “cargo de conciencia”. Es cierto también que en el film los protagonistas ponen sobre la mesa todos los planteamientos que aportan los psicólogos para “reavivar la llama”, pero los desechan immediatamente dando a entender que las consideran pseudosoluciones que no llevan a nada más que al estancamiento emocional.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitósamente en su intento de ligar.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitosamente en su intento de ligar.

‘El Club de los Buenos Infieles’ es una película que ante todo busca que el espectador pase un buen rato, que se ria y que empatice con los personajes que aparecen en pantalla, objetivo que cumple con creces pese a su corto presupuesto. Lluís Segura se ha empeñado en que la veamos mayormente como eso, como una tragicomedia más dentro de la comedia que de la tragedia. Aún así no se puede evitar reflexionar en torno a ella. Plantea temas relacionados con el amor que se encuentran en total actualidad. Nuevos tipos de relaciones de pareja, como el poliamor, ganan fuerza en una sociedad con una mentalidad de pareja mucho más abierta de lo que era a penas 50 años atrás.

Hay personas que se niegan a verlo, y la película también muestra a personas con este pensamiento que se ven afrontados por una realidad muy distinta a la que viven o se fuerzan a vivir. Se trata de una película que muestra cómo muchos de nosotros nos negamos a ver la crisis de este sistema y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones. Y mientras siga así, seguirán habiendo clubs de buenos infieles.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan en el «Club».

Baltasar Camps Estellés

“Hacer de uno mismo es lo más difícil”

El sermón del bufón, de Albert Boadella
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 21 al 26 de marzo de 2017

Albert Boadella, es decir, Albert el infantil, juguetón, transgresor, y Boadella el cívico, profesional, moderado. He ahí a una persona, un dramaturgo, un actor, dividido en dos. Por eso dice que “hacer de uno mismo es lo más difícil”, porque Albert y Boadella “no son exactamente iguales”. Como no lo somos ninguno de nosotros, de ahí la “contradicción de los humanos” que hace de El sermón del bufón, la obra con la que viene al Teatro Talía, algo más que una autobiografía del ex director de Els Joglars.

Contradicción que él no percibe en quienes forman parte de la “tribu catalana”, tal y como denomina a los nacionalistas de la sociedad catalana la que pertenece el propio Boadella: “El nacionalismo rebaja la mente de las personas a su estado más primitivo, puesto que apela al terruño y a la nostalgia de la tribu”. Y, ya puestos, no para: “El nacionalismo es ahora mismo la ultraderecha española, que creíamos desaparecida; es políticamente reaccionario”. En El sermón del bufón, que él escribe, interpreta y dirige trata este y otros temas de la sociedad que le rodea, de su vida, su oficio, su profesión y su infancia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

“La esencia del artista está en la infancia”, dice. A ella ha recurrido a lo largo de sus 56 años de oficio que, a través de fragmentos, rememora para llegar a la igualmente contradictoria conclusión de las luces y sombras que atesora su profesión. “Mi oficio, a pesar de lo que me gusta, no sale muy bien parado”. Al conjunto lo acusa de “falta de libertad, de pensamiento único; todos hechos a medida”. Se extraña de la domesticación de los comediantes o bufones a los que representa y de lo igual que terminan pensando todos ellos en cualquier materia, ya sea de Palestina, Israel, España o Cataluña.

“Esa libertad que ha caracterizado a mi oficio se ha perdido”. Y apela al lema que dio sentido al trabajo de Els Joglars, “nada es lo que parece”, para sentenciar que la búsqueda de la verdad se halla detrás de las apariencias: “Las personas que más putadas me han hecho son las que van de buenos”. Entre las más recientes, la tala hace un año de tres cipreses de su jardín, que motivó su protesta junto a la siguiente pancarta: “Aquí crecían tres cipreses, unos cobardes los talaron una noche, quieren imponer el pensamiento único en Cataluña”.

Cartel de El sermón del bufón, de Albert Boadella. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Cartel de El sermón del bufón, de Albert Boadella. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Eso sí, advierte que actualmente no hay problemas de censura, siempre y cuando “al igual que antes la iglesia católica no se tocaba, no te metas ahora con el nacionalismo”. Ese retroceso en la libertad de expresión le lleva a Boadella a considerar que el teatro de los últimos 30 años “tiene un envoltorio mucho mejor, pero el contenido tiene menos interés”. “No se renueva el lenguaje y la belleza, que es el objetivo del arte, desaparece”, añade, concluyendo que, a falta de esa belleza, el nivel reivindicativo “se hace cutre”.

A juicio del bufón, el teatro se ha dividido entre popular e intelectual, de manera que “si va mucha gente al teatro, como pasaba con Els Joglars, se dice que es comercial y se desprecia”. Boadella ve, en cambio, positivo que sea la gente que pasa por taquilla la que sostenga el teatro, en lugar de las subvenciones: “La libertad al final te la da el público”. Y el público que vaya al Talía se encontrará con una serie de sermones teatrales (“en el teatro siempre se hacen sermones”), que obligan al actor a extremar su oficio. “La realidad hoy es mucho mejor que la ficción, lo cual te obliga a hacer más arte que antes”.

Y se explica: “Ves cosas en televisión que no se ven sobre un escenario, donde nos quedamos cortos”. De ahí que insista en la necesidad del teatro de hurgar en aquello que se oculta tras las apariencias: “Nosotros tenemos que buscar la verdad profunda de las cosas”. Verdad que entra muchas veces en colisión con instituciones políticas y religiosas, tal y como aparece contenido en las palabras sermón y bufón: “El rifirrafe con las iglesias por parte del teatro siempre ha existido, quizás porque es un problema de competencia”.

Liberado de la carga institucional que supuso dirigir los Teatros del Canal de Madrid, Boadella parece ahora más Albert. “El lado cínico, lo justo para vivir en sociedad, se complementa con ese otro lado más asilvestrado del actor”. Actor que elogia a su vez a Arturo Fernández (“actor en muchos aspectos desaprovechado”) y que recuerda entrañablemente al Rey Juan Carlos, “quizás porque hubiera sido un buen bufón para él”, concluye irónico.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Salva Torres

Voces con licencia para cantar

004: Licencia para cantar
Teatre Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Del 26 de enero al 19 de febrero

Tras un duro proceso de selección, sólo cuatro candidatos han conseguido llegar a la fase final. Ahora están a punto de enfrentarse a las pruebas más complicadas de sus vidas. Sólo puede quedar uno. Su objetivo, convertirse en el nuevo Agente 004 con licencia para cantar. ¿Serán capaces de sobrevivir?

‘004: Licencia para cantar’ es la nueva «musicomedia» del cuarteto vocal Melomans. Tras el éxito de ‘Desconcierto’ -con más de 100 representaciones por toda la Comunitat Valenciana y España- y tras su participación en el concurso ‘AcapelA’ de Movistar TV, Melomans vuelve a Valencia con un show cargado de humor y diversión.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

Canciones de Queen, Lady Gaga, Los Secretos, Serrat, Elvis Presley, Christina Aguilera, Raphael, David Bisbal, Les Luthiers, Tequila (pasando por géneros como la bossa nova, el bolero o las bandas sonoras) conforman el variado repertorio del espectáculo. Todo ello interpretado sin más instrumentos que sus propias voces.

Bajo la dirección escénica de María Colomer y con los arreglos musicales de Moi Bautista, Melomans ha contado también con la colaboración especial de Luis Porcar (actor de doblaje de Hugh Laurie, Chuck Norris o George Clooney, entre otros), quien ha puesto la voz en off a la obra.

Melomans.

Melomans en ‘004: Licencia para cantar’. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Cris Blanco, entre lo analógico y lo digital

Bad Translation, de Cris Blanco
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 17. Valencia
Sábado 5 de noviembre de 2016

La última performance de Cris Blanco, ‘Bad Translation’, es una lucha encendida entre lo analógico y lo digital, y donde la primera de las opciones resulta claramente ganadora. Blanco, artista multidisciplinar, invita al público a adentrarse en un juego lleno de humor donde intenta traducir la nueva tecnología a la vieja, creando un efecto divertido y atrapante desde el primer minuto, y en la que, además, se nos habla de cómo la tecnología organiza nuestro día a día.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Para cumplir este objetivo, Blanco nos presenta como escenario un gran ordenador, creado con materiales artesanales, elaborados por la propia compañía. Es hacer el camino a la inversa, «traer lo digital a lo analógico», describe la propia Blanco. Esa analogización está llena de reflexión sobre el influjo que tiene la tecnología en la sociedad actual, pero también de comedia, de un interés por encima de todo de divertir al público, de hacerlo cómplice y partícipe del juego.

«Me gusta ese mix de disciplinas, mezclar lo supermoderno con lo tradicional, jugar con las convenciones teatrales (…) que todo sea permeable». El público, por supuesto, se presta encantado a ese juego que se da entre adultos que aceptan creérselo y que están dispuestos a reírse mucho.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

No es la primera vez que Blanco experimenta con esta voladura de las reglas convencionales. En ‘El agitador vórtex’ (2014) creaba cine en directo, y el patio de butacas asistía al rodaje de una película hecha también de manera artesanal.

Cris Blanco desarrolla proyectos escénicos desde 2003 y trabaja en performances, música, teatro y cine, mezclando los géneros y las disciplinas. ‘Bad Translation’ ha sido creada y desarrollada por ella y Óscar Bueno Rodríguez, Javier Cruz, Amaranta Velarde y Cris Celada, los cuales también actúan en la obra. Ha sido coproducida por Mercado de las Flores/ El Granero, La Casa Encendida, Las Naves, Fuga.es y CAET – Centro de artes escénicas de Terrassa.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Mil (y más) cosas que haría por ti

Set de rodaje de la película ‘Mil cosas que haría por ti’
Dídac Cervera
Alhena Productions y Dacsa Produccions

En un set de rodaje todo parece regirse por un caos escrupulosamente metódico. El equipo de ‘Mil cosas que haría por tí ha tomado, acertadamente, una ciudad de Valencia que se encuentra casi vacía para adentrarse en calles en las que nadie sospecha que se está grabando una película. Han rodado en interior y próximamente cambiarán hacia el exterior, pues la trama requiere incluso de dinámicas persecuciones. ‘Mil cosas que haría por ti’ es una comedia de enredos, donde el protagonista, Dani (Peter Vives) ha perdido un preciado objeto que le regaló su novia, Mónica (Iris Lezcano). Mónica, harta de que Dani no deje de decepcionarla, decide romper su relación. Pero Dani hará lo imposible por recuperar el objeto y así salvar su relación. Es precisamente ese intento del protagonista lo que le lleva a adentrarse en un mundo de mafiosos y ladrones con el que, desde luego, no está nada familiarizado.

Probablemente, lo que más nos llama la atención de la película es su producción catalano-valenciana, compuesta por Alhena Production, una productora catalana y la valenciana Dacsa Produccions. Sus productores, Norbert Llaràs y Xavier Crespo, nos desvelan, entre toma y toma, algunos entresijos de como funciona la producción de cine en España.

“Tenía una potencia y un guión que nos animó mucho”

Esta trama de enredos surge del argumento original de Joan Sanz y del trabajo como realizador de Dídac Cervera, también director de la película. Un característico humor surrealista que toma como referente principal a Woody Allen y se entremezcla con recursos cinematográficos novedosos que presuponen una historia dotada de sorpresas que no dejara indiferente al espectador.

“El proyecto nos llega a la productora hace unos tres años. Tenía una potencia y un guión que nos animó mucho. Y cuando se sumó la televisión, vimos que se podía llevar adelante”, explica Norbert Llaràs, responsable de otros títulos como ‘Alpha’ (2012), ‘La mujer del anarquista’ (2008), ‘Taxista Ful’ (2006) o ‘Los cronocrímenes’ (2007). Más adelante descubrimos que en realidad la idea original de Joan Sanz llegó a Alhena Production algún tiempo antes, pero es la versión coescrita con Dídac Cervera la que aporta el golpe de gracia. “ La versión que Dídac tenía en su cabeza y la manera de explicarla con los recursos propios del cine… Todo esto nos determinó a seguir adelante. Por supuesto, continuaba con el argumento original de Sanz de una comedia de enredos, donde se pierde un objeto de valor. Por cierto, el objeto ha cambiado, antes era un mechero y ahora es un reloj.” Son cosas de la magia del cine.

Norbert Llaràs y Xavier Crespo, productores de Mil cosas que haría por ti, durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

Norbert Llaràs y Xavier Crespo, productores de Mil cosas que haría por ti, durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

“En la coproducción todo son ventajas”

Es la cuarta película que Alhena y Dacsa producen juntos. Xavier Crespo, que ha trabajado con Carlos Saura en ‘Iberia’ (2005) y en documentales de éxito como ‘La sombra del iceberg’ (2007), realza los aspectos positivos de trabajar en coproducción, “ siempre es positivo porque se comparten comentarios, distintas visiones, inercias de trabajo…”. “Quizá sí existen algunos inconvenientes a nivel burocrático. Debemos tener en cuenta las cuotas a la hora de solicitar las ayudas públicas, pero es enriquecedor porque nos obliga a trabajar en diversos parámetros.” Ambos confirman que repetirían otra vez y Norbert añade que “Coproducir supone abrir puertas para encontrar más financiación y para lograr una explotación más grande. En este caso ha resultado así, entre Cataluña y Valencia, pero también con la pequeña participación francesa. Además, los pequeños inconvenientes solo son, debido a que gran parte de la ayuda económica es pública y las administraciones lo que no quieres es que se deslocalicen las ayudas. Si hay una ayuda de Culturarts, se quiere que vaya destinada a Valencia y lo mismo ocurre si las ayudan parten de la Generalitat Catalana.”

Saben bien de lo que hablan ya que participan en la película otras entidades como Televisión Española TVE, Televisió de Catalunya TV3 y además cuentan con el apoyo de ICEC (Institut Català d’Empreses Culturals), ICAA (Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales), Culturarts y la pequeña participación de la francesa Papaye.

“Si pensamos en rentabilidad comercial, eso sería homogeneizar el sector”

A raíz de toda esta inevitable participación tanto de agentes públicos como privados, es inevitable que surja la duda de hasta que punto el cine debe ser rentable. “Esto se plantea en numerosas ocasiones en el mundo de la cultura, pero ¿y por qué no en el mundo del automóvil?. Para que se vendan coches existen ayudas y venden coches empresas que están normalizadas en el sector, quiero decir, es complicado como se estructuran las ayudas públicas y cómo se defienden. Si son muchas, pocas o si deberían obedecer a un planteamiento más global.” explica Xavier Crespo. De hecho, en el cine el dinero público no puede ser más de la mitad el presupuesto total, un claro indicador de que productores deben buscar financiación privada. Afortunadamente, Crespo nos recuerda que “ no todo el cine se hace pensando en ese complemento público. Pero, hay una excepción cultural independiente de la industrial, que debemos tener en cuenta, ¿es más rentable culturalmente una película de éxito que otra que no tenga tanto éxito?, ¿dónde se tiene que éxito?, ¿éxito en el público o éxito en festivales, en crítica, etc?. Hay tantos parámetros que convendría cerrar… Y eso que solo hablamos de cine en general y no de género. Me resulta difícil situarme en una de los dos bandos. Si pensamos en rentabilidad comercial, eso sería homogeneizar el sector, solo se podrán hacer películas que aparentemente, y eso no se sabe, tengan que ser rentables.”

En este sentido, Norbert Llaràs hace una comparación entre el modelo cinematográfico estadounidense, “en el fondo, en realidad los inversores están buscando bonificaciones fiscales y también hay de los propios estados retornos altísimos en impuestos. Es decir que al final, es tanto el volumen de negocio que genera la producción y la cantidad de impuestos que se pagan que cualquier inversión tiene un retorno triplicado.”

Pero lo que realmente motiva a estos productores es “hacer cosas que trasciendan y dejen huella, y por tanto, alimenten el espíritu crítico del espectador para que quede un residuo cultural. Al final, como en cualquier sector económico, hay dos tipos de profesionales: el productor que hace una actividad porque de verdad lo desea, y el especulador. Y creo que nosotros no sabríamos especular demasiado.”

Set de rodaje Mil cosas que haría por ti. Fotografía: Boris Ramírez.

Set de rodaje Mil cosas que haría por ti. Fotografía: Boris Ramírez.

“Queremos una amplia distribución”

Ya que el film se ha rodado en Valencia, nos encantaría poder verla aquí, pero la distribución es otro de los elementos que un productor debe gestionar y, hoy en día, y en ciertos tipos de películas, no es nada fácil. “ Estamos trabajando a marchas forzadas porque queremos tenerla terminada a finales de este año, de manera que hay una ventana abierta a poder estar en el Festival de Málaga, que es el festival más natural para este tipo de cine. Esta es la prioridad a pequeña escala. Pero no renunciamos a tener una distribución lo más amplia posible, para poder estar en las salas comerciales el mayor tiempo posible. Sería fantástico para nosotros que el público pudiera verlo y valorarlo. Desgraciadamente, la facilidad para estar en cines habituales no es normal en películas de un tipo determinado.” A pesar de todo, Norbert nos adelanta que será doblada al castellano para tener una posible distribución nacional, por supuesto “ la versión catalana-valenciana seguro que por lo menos en Cataluña tendrá distribución, esperando que aquí en Valencia también pueda tenerla (aunque será más pequeña). Y no olvidemos que intentaremos exportarla al extranjero, pues este referente a Woody Allen elimina los gags locales pudiéndose ver en muchos países.”

En este sentido, son precisamente los actores protagonistas de ‘Mil cosas que haría por ti’, Peter Vives (Volare; Barcelona, nit d’estiu) e Iris Lezcano (Carlos, Rey Emperador, L’alqueria blanca) los que se encargan de desvelarnos las características propias de la película, que alberga alguna que otra sorpresa. “Mi personaje, Dani, se desarrolla mucho dentro de la trama de la película.”, nos dice Peter Vives, “él no es realmente como lo veréis. Está acostumbrado a una vida monótona y rutinaria, y en todo momento en la película se le ve fuera de su zona de confort. Lo que va a llamar la atención del público son todas estas situaciones inverosímiles donde el personaje se va a ver envuelto, aunque también los personajes que van a estar junto a él en estas situaciones. Cada uno va a ser más cómico que el anterior.”

La actriz Iris Lezcano en camerino durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

La actriz Iris Lezcano en camerino durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

Y es totalmente cierto que probablemente el reparto de la película sea un punto a favor para conformar el género de comedia surrealista. Se reconocen casi todos los nombres como el de la genial Carmen Barrios (Carmina o revienta), el humorista Peyu, Jordi Vilches (Platillos Volantes, Krámpack), Boris Ruiz (Luna, el misterio de Calenda), Carles Sanjaime (Cinco metros cuadrados), Cristina Brondo (Perdona si te llamo amor) y Pep Cortés (Son de mar).

Iris Lezcano, que interpreta a Mónica en la ficción, se siente encantada de rodar en casa, “Valencia es una ciudad donde rodar está siendo un placer. Siempre digo que en Valencia me siento muy querida por la gente”. Pero pronto, el rodaje se trasladará a Barcelona donde se culminará la opera prima del joven Dídac Cervera. Es el trabajo del director lo primero que destaca Vives diciendo que “es muy importante en ‘Mil cosas que haría por ti’ cómo se cuentan las situaciones, o mejor dicho, la forma tan particular que tiene Dídac de contarlas. Se suceden las miradas a cámara y ese habla de la película que quizás habéis visto en Deadpool o en House of Cards. Hay un metalenguaje muy bien jugado.” Y por supuesto no se olvida de señalar referentes ,»también se suceden muchos flashbacks, como en RocknRolla. Y situaciones muy woodyallenescas, del antihéroe, el macho que no es nada alfa, que es más inseguro a medida que avanza la película, que se desenvuelve con polis, mafiosos, amigos que están locos y todo por un reloj, que es el verdadero protagonista de la película.” Iris Lezcano sintetiza la película en una última frase rematadora, “se desvela que al final, contra todo pronóstico, él haría mil cosas por ella .”

Permaneceremos atentos a las carteleras del próximo año deseando poder ver un resultado que promete aportar una esperada renovación del cine español.

María Ramis.

 

La Jaula de Grillos, a los sanfermines

La Jaula de Grillos, de José Saiz
Teatro Gayarre
Avda. Carlos III, 1. Pamplona
Del 8 al 12 de julio de 2016

El escenario del Teatro Gayarre acoge este año durante las fiestas de San Fermín (desde el día 8 al 12 de julio) la puesta en escena de ‘La Jaula de Grillos’, el cabaret más alocado de la temporada. Se trata de la obra de Jean Poiret ‘La Cage Aux Folles’, adaptada como ‘La Jaula de Grillos’, protagonizada por Alberto Vázquez y José Saiz, acompañados de un gran elenco de artistas.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

El teatro apuesta por un espectáculo musical de gran formato, dirigido por José Saiz con música, voces en directo y un cuerpo de baile espectacular. La comedia cuenta cómo la tranquila vida de Alvin y César, una pareja dueña de un cabaret, se ve totalmente alterada ante la inminente boda de Josean, el hijo de César, con la hija de un senador ultraconservador. El político, que desea promocionar los valores tradicionales de la familia, decide visitar a la familia del novio, sin saber lo que se va a encontrar.

Esta comedia musical se representará del  8 al 12 de julio en el Teatro Gayarre. Todas las sesiones serán a las 21h. En esta versión, al cabaret se le da una gran visibilidad, con más de una hora de actuaciones propias de este tipo de locales. El cabaret se agrupa en cuatro bloques, cada uno de ellos compuesto de cuatro números.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Todo «en un entorno drag» de gran vistosidad. Y es que la riqueza de vestuario es otro de los ingredientes que sorprenden en ‘La Jaula de Grillos’. Cada uno de los cuatro números tiene su propia indumentaria. Un dato ilustrativo: en el espectáculo se utilizan más de 100 trajes y más de 60 pelucas.

El otro pilar del espectáculo son las coreografías y se confían a una profesional reconocida como Lina Martínez. La dirección musical corre a cargo de Fernando Barber y Paco Iváñez. ¡Quienes deseen saber qué va a suceder, no debe perderse este espectáculo que no dejará indiferente a nadie!

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.