Bajo el mismo techo que Juana Macías

‘Bajo el mismo techo’, de Juana Macías.
Los Preestrenos de Kinépolis
Festival de Cinema de Paterna Antonio Ferrandis
Cines Kinépolis
Heron City-Paterna, Valéncia
Febrero de 2019

El estreno de ‘Bajo el mismo techo’, dirigida por Juana Macías y protagonizada por Silvia Abril y Jordi Sánchez, tuvo lugar el pasado día 1 de febrero de 2019 en los Cines Kinépolis. La comedia narra los sinsabores de una separación, que si bien deja patente los más comunes desacuerdos, Macías los eleva a la enésima potencia con gags y tópicos en los que el espectador se reconoce fácilmente.

Imagen: cortesía de Universia. Cartel promocional de 'Bajo el mismo techo'

Imagen: cortesía de Universia. Cartel promocional de ‘Bajo el mismo techo’

La directora utilizará como eje central para construir su fantasía la problemática por todos conocida, como fenómeno de la burbuja inmobiliaria. Es más, comenta que está basada en lo que nos ha pasado en los últimos años, tanto como sociedad como individualmente, ya que destaca conocer a varios matrimonios en una situación similar a la que se muestra en la película.

Este punto de partida contará con un sinfín de elementos que orquestan un caos falsamente abrazado con la utilización de un humor fácil y desenfadado, como ente liberador y, en ocasiones, canalizador de tensiones, mostrando un espejo que devuelve nuestro reflejo desacralizado. Y para reírse de uno mismo, pocos actores podrían encarnar mejor este papel que los protagonistas, de quienes la directora contesta que resultó muy fácil y divertido trabajar con ellos, ya que, al conocerse de otros papeles, la química y la conexión a la hora de  trabajar creó un ambiente más desternillante si cabe. Además, puntualiza que si bien cada uno cuenta con sus propios métodos de estudio, la mezcla resulta excelente y acompasada.

Imagen: cortesía por Filmafinitty. Fotograma de rodaje del film, en que encontramos a los protagonistas con la directora.

Imagen: cortesía por Filmafinitty. Fotograma de rodaje del film, en que encontramos a los protagonistas con la directora.

Otro de los puntos significativos radica en la actualidad y en la inmediatez, e integra profesiones actualmente en auge, como el mundo de los creadores de contenidos online, ya que, como bien dice Macías, resulta necesario aportar visibilidad y seriedad a propuestas laborales que antes no podíamos ni siquiera soñar, destacando la necesidad de una apertura de mente frente al futuro inmediato.

Más allá de la problemática que desarrolla el metraje, resulta interesante ahondar en dos temas recurrentes, como es la visión del cine español tanto desde el punto de vista del espectador, como de los propios cineastas y, por otro lado, la problemática de género, en cuanto al reconocimiento de los profesionales del cine.

Si bien es cierto que frente al cine español siempre ha existido la creencia de que sus temáticas se encallan dentro de dramas sociales con cierto carácter sexualizado, debemos remarcar que no es cierto, puesto que existen metrajes de una calidad altísima. Es más, con el reconocimiento que en la actualidad están alcanzando tanto actores como actrices a nivel internacional, debería hacernos dudar sobre esta premisa inicial.

Al preguntarle a Macías, ella alega que el cine español se encuentra en continuo crecimiento, hablando de una expansión de varios géneros como el thriller, el drama y, evidentemente, la comedia. También hace hincapié en la apertura del cine español a grandes producciones y, por supuesto, un inevitable cambio generacional, lo cual viene cargado de nuevas propuestas frescas y actualizadas.

Imagen: cortesía de Juana Macías Detalle en la rueda de prensa

Imagen: cortesía de Juana Macías Detalle en la rueda de prensa

En cuanto a las cuestiones de género (y ante un año bastante convulso y reivindicativo en toda la industria cinematográfica), resultaba totalmente necesario abordar esta situación, ya que pertenece a un cambio que apuesta por productoras femeninas, y la necesidad de la creación de proyectos ambiciosos dirigidos por mujeres. Si bien es cierto que nos hallamos en un recorrido arduo y, en ocasiones, difícil, cada vez existen más mujeres guionistas, más temáticas de igualdad y, como Juana Macías defiende, el cine crea referentes.

Y este será uno de los puntos claves dentro de la asociación de mujeres cineastas a la que ella pertenece, impulsando y creando pluralidad en los puntos de vista, otorgando voz y dando visibilidad a un amplio abanico de ejemplos. El público ríe, llora, crece, teme ,y sobre todo, reflexiona. El cine tiene esa capacidad de trasladarnos muy lejos de nuestros asientos, con la intención de contribuir a la formación de conciencias bien amuebladas y, fundamentalmente, hacernos felices, entretenernos y liberarnos de nuestras preocupaciones mundanas.

Victoria Herrera

Comedia de enredo en el Flumen

No te vistas para cenar, de Marc Camoletti, dirigida por Jose Saiz
Teatro Flumen
C/ Gregorio Gea, 15. Valencia
Hasta el domingo 15 de abril de 2018

Ante el gran éxito de público, el Teatro Flumen de Valencia ha decidido prorrogar la estancia en cartel de la comedia ‘No te vistas para cenar’, que estará en la sala hasta el domingo 15 de abril. Tras haber realizado una primera prórroga, que finalizaba el 11 de marzo, se amplía otra vez la oferta con ocho funciones más que pondrán punto y final a su presencia en el escenario valenciano antes de iniciar su gira nacional.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Desde el pasado 22 de diciembre cuando el espectáculo levantó el telón en su estreno oficial, cada fin de semana ha ido atrayendo cada vez a más gente, agotando incluso las localidades en muchas de sus sesiones. Así, el público valenciano podrá seguir disfrutando de esta desternillante comedia de enredos y líos amorosos que ya han visto más de 15 millones de espectadores en todo el mundo.

‘No te vistas para cenar’, de Marc Camoletti, cuenta con un reparto excepcional formado por Helena Font, Paula Bares, Isabel Gaudí,  Alberto Vázquez y Jose Saiz. Producida por Saga Producciones, S.L., es un auténtico vodevil, una historia de enredos, diálogos equívocos, aperturas y cierres de puertas y risas del público, bajo la dirección de Jose Saiz.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Fernando, aprovechando que su mujer tiene que ir a visitar a su madre, invita a su amante a pasar el fin de semana con él y también a un amigo suyo para tener una coartada. Todo es perfecto, incluso ha contratado una cocinera para que no les falte de nada. Pero las cosas no le salen como él espera y la velada romántica se acaba convirtiendo en una noche muy movidita en la que todos fingen ser lo que no son para evitar ser descubiertos.

Escena de 'No te vistas para cenar'. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

Escena de ‘No te vistas para cenar’. Imagen cortesía de Teatro Flumen.

El Club de los Buenos Infieles

El Club de los Buenos Infieles, de Lluís Segura
Estreno en cines Kinépolis: 29 de marzo de 2018

El día 29 del pasado mes de marzo se estrenó la película de Lluís Segura ‘El Club de los Buenos Infieles’. Es la primera película del director en este cargo y su debut no puede ser mejor, teniendo en cuenta lo que el film busca. Su reparto no se queda atrás, actores de la talla de Fele Martínez, Raúl Fernández de Pablo o Adrián Lastra entre otros.

La película trata de un grupo de amigos que tras unos cuantos años se reúnen en una cena de exalumnos de instituto. Todo va bien, rememoran aquellos “tiempos ahora perdidos”, como dice la letra del grupo La Frontera, muy presente en el film, hasta que llega el bajón del alcohol y las filosofadas típicas de este tipo de momentos. En ese instante comienzan a plantearse sus vidas, conforme eran antes y como son ahora, en concreto, la vida de pareja. Acaban llegando a la conclusión de que ya no sienten el deseo físico del inicio aunque el cariño se mantenga presente.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

Raúl Fernández de Pablo. Fele Martínez y Juanma Cifuentes tras la escena de la fiesta de reunión de exalumnos.

En ese momento es cuando piensan que una buena idea para recobrar esa pasión que se ha perdido en la pareja sería salir a “ligar” con otras mujeres para, de ese modo, valorar mejor lo que tienen o más bien, como ellos llegan a mencionar en algún momento, “tomar oxígeno” para volver a la relación. De esa manera, se verán inmersos en lo que ellos crearán y llamarán por el nombre de ‘El Club de los Buenos Infieles’, por que son infieles, pero por una buena causa, salvar sus matrimonios.

A lo largo de la película veremos escenas que nos harán tener grandes carcajadas, como la escena en que Marcos (Fele Martínez) finge un orgasmo. Cada uno de los personajes que forma el grupo tiene personalidades muy diferentes y marcadas, muy influenciados por distintos estereotipos.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Hovik Keuchkerian, Juanma Cifuentes, Albert Ribalta, Raúl Fernández de Pablo y Fele Martínez en la escena del restaurante de Zaragoza.

Pero esto no se sabrá prácticamente hasta el final, puesto que en un principio parece que todos tengan los mismos anhelos e ideas, principalmente el de estar con otra mujer para así valorar a sus parejas después. Podemos observar al que disfruta con ser infiel, el que se siente mal consigo mismo por lo que está haciendo o el que intenta salvar un matrimonio con una persona de la que ni siquiera está enamorado ya. Un disparate, ¿verdad? Pero es que dentro de todo esto se encuentra la principal crítica que la película lanza al espectador para que éste reflexione.

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de "Club".

Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo, Fele Martínez, Albert Ribalta y Juanma Cifuentes en el trayecto deuna de las escapadas de “Club”.

Y es que lo que Lluís Segura nos muestra en su obra, dentro de un marco de disparate y sátira, es la crisis de un modelo que se encuentra de capa caída, el matrimonio, la relación de pareja. La idea del “marido y mujer hasta que la muerte os separe” es algo anquilosado, pretérito y en la mayoría de los casos, falso. Muchas personas casadas luchan día a día por mantener una institución que sin amor pasional ya no es la misma y en ocasiones ésta es la propia razón por la que desfallecen. Varias son las razones que nos impulsan a intentar prolongar lo que ya no existe: niños, soledad, sustento económico, culpabilidad, miedo a afrontar la situación o la esperanza de que con el tiempo todo mejore.

No es el único tema que se trata. También se pone de manifiesto el hecho de que los hombres no cumplimos el estereotipo que siempre se nos ha impuesto. Mantener el tipo y no mostrar debilidad es una máxima que siempre ha estado presente en el mundo de la “virilidad”. Aquí se muestra nuestra verdadera naturaleza, que somos sensibles, que tenemos miedos y que, por supuesto, no siempre estamos dispuestos a mantener relaciones sexuales. ¡Ni que fuéramos animales de monta!

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes durante la trama.

Marcos (Fele Martínez) en una de las escenas en que se entrevista a los personajes a lo largo de la trama.

La sátira que se utiliza en el film es también muy acertada, sutil en algunos casos, como que se ponga al toro de Osborne en uno de los planos de las salidas del club para ironizar sobre la “hombría” de los personajes y su enorme desempeño en las artes de la seducción. En este punto aparece el “Teacher” (Adrián Lastra), mostrando sus amplios conocimientos de las artes amatorias, como si del propio Ovidio se tratase, a la par que su grandísimo dominio del inglés. Un humor muy blanco con toques de ironía que mantiene activo al espectador la mayor parte de la película, hasta que ésta se vuelve más “sesuda”.

Adrián Lastra en su papel de "teacher" de la seducción.

Adrián Lastra en su papel de “teacher” de la seducción.

Otro punto que vale la pena destacar es el hecho de que las mujeres no aparecen por ningún lado. Lejos de ser lo que para unos sería una imagen algo machista, aquí, según nos dijo el propio director en el preestreno, es más bien todo lo contrario. Su principal fin es centrarse en las frustraciones emocionales de los hombres. No se busca en ningún momento mostrar a las mujeres de los protagonistas por el hecho de que su papel sería el de una mera víctima.

Además, bajo nuestro criterio, consideramos que el que no aparezcan hace que el espectador empatice con las mujeres de los protagonistas. Es decir, mientras ellos se divierten y buscan relaciones con otras, el espectador puede llegar a pensar en éstas y en que lo que les están haciendo no es correcto, que pese a que su causa es justa para ellos, no es la mejor solución que se puede aportar al problema. En cierto modo pueden llegar a tener cierto “cargo de conciencia”. Es cierto también que en el film los protagonistas ponen sobre la mesa todos los planteamientos que aportan los psicólogos para “reavivar la llama”, pero los desechan immediatamente dando a entender que las consideran pseudosoluciones que no llevan a nada más que al estancamiento emocional.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitósamente en su intento de ligar.

Juanma Cifuentes y Fele Martinez en una de las escenas en que sus personajes fracasan estrepitosamente en su intento de ligar.

‘El Club de los Buenos Infieles’ es una película que ante todo busca que el espectador pase un buen rato, que se ria y que empatice con los personajes que aparecen en pantalla, objetivo que cumple con creces pese a su corto presupuesto. Lluís Segura se ha empeñado en que la veamos mayormente como eso, como una tragicomedia más dentro de la comedia que de la tragedia. Aún así no se puede evitar reflexionar en torno a ella. Plantea temas relacionados con el amor que se encuentran en total actualidad. Nuevos tipos de relaciones de pareja, como el poliamor, ganan fuerza en una sociedad con una mentalidad de pareja mucho más abierta de lo que era a penas 50 años atrás.

Hay personas que se niegan a verlo, y la película también muestra a personas con este pensamiento que se ven afrontados por una realidad muy distinta a la que viven o se fuerzan a vivir. Se trata de una película que muestra cómo muchos de nosotros nos negamos a ver la crisis de este sistema y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones. Y mientras siga así, seguirán habiendo clubs de buenos infieles.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan.

Fele Martínez, Juanma Cifuentes, Raúl Fernández de Pablo, Albert Ribalta y Hovik Keuchkerian en una de las salidas que sus personajes realizan en el “Club”.

Baltasar Camps Estellés

“Hacer de uno mismo es lo más difícil”

El sermón del bufón, de Albert Boadella
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 21 al 26 de marzo de 2017

Albert Boadella, es decir, Albert el infantil, juguetón, transgresor, y Boadella el cívico, profesional, moderado. He ahí a una persona, un dramaturgo, un actor, dividido en dos. Por eso dice que “hacer de uno mismo es lo más difícil”, porque Albert y Boadella “no son exactamente iguales”. Como no lo somos ninguno de nosotros, de ahí la “contradicción de los humanos” que hace de El sermón del bufón, la obra con la que viene al Teatro Talía, algo más que una autobiografía del ex director de Els Joglars.

Contradicción que él no percibe en quienes forman parte de la “tribu catalana”, tal y como denomina a los nacionalistas de la sociedad catalana la que pertenece el propio Boadella: “El nacionalismo rebaja la mente de las personas a su estado más primitivo, puesto que apela al terruño y a la nostalgia de la tribu”. Y, ya puestos, no para: “El nacionalismo es ahora mismo la ultraderecha española, que creíamos desaparecida; es políticamente reaccionario”. En El sermón del bufón, que él escribe, interpreta y dirige trata este y otros temas de la sociedad que le rodea, de su vida, su oficio, su profesión y su infancia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

“La esencia del artista está en la infancia”, dice. A ella ha recurrido a lo largo de sus 56 años de oficio que, a través de fragmentos, rememora para llegar a la igualmente contradictoria conclusión de las luces y sombras que atesora su profesión. “Mi oficio, a pesar de lo que me gusta, no sale muy bien parado”. Al conjunto lo acusa de “falta de libertad, de pensamiento único; todos hechos a medida”. Se extraña de la domesticación de los comediantes o bufones a los que representa y de lo igual que terminan pensando todos ellos en cualquier materia, ya sea de Palestina, Israel, España o Cataluña.

“Esa libertad que ha caracterizado a mi oficio se ha perdido”. Y apela al lema que dio sentido al trabajo de Els Joglars, “nada es lo que parece”, para sentenciar que la búsqueda de la verdad se halla detrás de las apariencias: “Las personas que más putadas me han hecho son las que van de buenos”. Entre las más recientes, la tala hace un año de tres cipreses de su jardín, que motivó su protesta junto a la siguiente pancarta: “Aquí crecían tres cipreses, unos cobardes los talaron una noche, quieren imponer el pensamiento único en Cataluña”.

Cartel de El sermón del bufón, de Albert Boadella. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Cartel de El sermón del bufón, de Albert Boadella. Imagen cortesía del Teatro Talía.

Eso sí, advierte que actualmente no hay problemas de censura, siempre y cuando “al igual que antes la iglesia católica no se tocaba, no te metas ahora con el nacionalismo”. Ese retroceso en la libertad de expresión le lleva a Boadella a considerar que el teatro de los últimos 30 años “tiene un envoltorio mucho mejor, pero el contenido tiene menos interés”. “No se renueva el lenguaje y la belleza, que es el objetivo del arte, desaparece”, añade, concluyendo que, a falta de esa belleza, el nivel reivindicativo “se hace cutre”.

A juicio del bufón, el teatro se ha dividido entre popular e intelectual, de manera que “si va mucha gente al teatro, como pasaba con Els Joglars, se dice que es comercial y se desprecia”. Boadella ve, en cambio, positivo que sea la gente que pasa por taquilla la que sostenga el teatro, en lugar de las subvenciones: “La libertad al final te la da el público”. Y el público que vaya al Talía se encontrará con una serie de sermones teatrales (“en el teatro siempre se hacen sermones”), que obligan al actor a extremar su oficio. “La realidad hoy es mucho mejor que la ficción, lo cual te obliga a hacer más arte que antes”.

Y se explica: “Ves cosas en televisión que no se ven sobre un escenario, donde nos quedamos cortos”. De ahí que insista en la necesidad del teatro de hurgar en aquello que se oculta tras las apariencias: “Nosotros tenemos que buscar la verdad profunda de las cosas”. Verdad que entra muchas veces en colisión con instituciones políticas y religiosas, tal y como aparece contenido en las palabras sermón y bufón: “El rifirrafe con las iglesias por parte del teatro siempre ha existido, quizás porque es un problema de competencia”.

Liberado de la carga institucional que supuso dirigir los Teatros del Canal de Madrid, Boadella parece ahora más Albert. “El lado cínico, lo justo para vivir en sociedad, se complementa con ese otro lado más asilvestrado del actor”. Actor que elogia a su vez a Arturo Fernández (“actor en muchos aspectos desaprovechado”) y que recuerda entrañablemente al Rey Juan Carlos, “quizás porque hubiera sido un buen bufón para él”, concluye irónico.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Albert Boadella posando junto al Teatro Talía de Valencia.

Salva Torres

Voces con licencia para cantar

004: Licencia para cantar
Teatre Flumen
C / Gregorio Gea, 15. Valencia
Del 26 de enero al 19 de febrero

Tras un duro proceso de selección, sólo cuatro candidatos han conseguido llegar a la fase final. Ahora están a punto de enfrentarse a las pruebas más complicadas de sus vidas. Sólo puede quedar uno. Su objetivo, convertirse en el nuevo Agente 004 con licencia para cantar. ¿Serán capaces de sobrevivir?

’004: Licencia para cantar’ es la nueva “musicomedia” del cuarteto vocal Melomans. Tras el éxito de ‘Desconcierto’ -con más de 100 representaciones por toda la Comunitat Valenciana y España- y tras su participación en el concurso ‘AcapelA’ de Movistar TV, Melomans vuelve a Valencia con un show cargado de humor y diversión.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

004: Licencia para cantar. Teatre Flumen.

Canciones de Queen, Lady Gaga, Los Secretos, Serrat, Elvis Presley, Christina Aguilera, Raphael, David Bisbal, Les Luthiers, Tequila (pasando por géneros como la bossa nova, el bolero o las bandas sonoras) conforman el variado repertorio del espectáculo. Todo ello interpretado sin más instrumentos que sus propias voces.

Bajo la dirección escénica de María Colomer y con los arreglos musicales de Moi Bautista, Melomans ha contado también con la colaboración especial de Luis Porcar (actor de doblaje de Hugh Laurie, Chuck Norris o George Clooney, entre otros), quien ha puesto la voz en off a la obra.

Melomans.

Melomans en ’004: Licencia para cantar’. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Cris Blanco, entre lo analógico y lo digital

Bad Translation, de Cris Blanco
Las Naves
C / Juan Verdeguer, 17. Valencia
Sábado 5 de noviembre de 2016

La última performance de Cris Blanco, ‘Bad Translation’, es una lucha encendida entre lo analógico y lo digital, y donde la primera de las opciones resulta claramente ganadora. Blanco, artista multidisciplinar, invita al público a adentrarse en un juego lleno de humor donde intenta traducir la nueva tecnología a la vieja, creando un efecto divertido y atrapante desde el primer minuto, y en la que, además, se nos habla de cómo la tecnología organiza nuestro día a día.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Para cumplir este objetivo, Blanco nos presenta como escenario un gran ordenador, creado con materiales artesanales, elaborados por la propia compañía. Es hacer el camino a la inversa, «traer lo digital a lo analógico», describe la propia Blanco. Esa analogización está llena de reflexión sobre el influjo que tiene la tecnología en la sociedad actual, pero también de comedia, de un interés por encima de todo de divertir al público, de hacerlo cómplice y partícipe del juego.

“Me gusta ese mix de disciplinas, mezclar lo supermoderno con lo tradicional, jugar con las convenciones teatrales (…) que todo sea permeable”. El público, por supuesto, se presta encantado a ese juego que se da entre adultos que aceptan creérselo y que están dispuestos a reírse mucho.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

No es la primera vez que Blanco experimenta con esta voladura de las reglas convencionales. En ‘El agitador vórtex’ (2014) creaba cine en directo, y el patio de butacas asistía al rodaje de una película hecha también de manera artesanal.

Cris Blanco desarrolla proyectos escénicos desde 2003 y trabaja en performances, música, teatro y cine, mezclando los géneros y las disciplinas. ‘Bad Translation’ ha sido creada y desarrollada por ella y Óscar Bueno Rodríguez, Javier Cruz, Amaranta Velarde y Cris Celada, los cuales también actúan en la obra. Ha sido coproducida por Mercado de las Flores/ El Granero, La Casa Encendida, Las Naves, Fuga.es y CAET – Centro de artes escénicas de Terrassa.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Bad Translation, de Cris Blanco. Imagen cortesía de Las Naves.

Mil (y más) cosas que haría por ti

Set de rodaje de la película ‘Mil cosas que haría por ti’
Dídac Cervera
Alhena Productions y Dacsa Produccions

En un set de rodaje todo parece regirse por un caos escrupulosamente metódico. El equipo de ‘Mil cosas que haría por tí ha tomado, acertadamente, una ciudad de Valencia que se encuentra casi vacía para adentrarse en calles en las que nadie sospecha que se está grabando una película. Han rodado en interior y próximamente cambiarán hacia el exterior, pues la trama requiere incluso de dinámicas persecuciones. ‘Mil cosas que haría por ti’ es una comedia de enredos, donde el protagonista, Dani (Peter Vives) ha perdido un preciado objeto que le regaló su novia, Mónica (Iris Lezcano). Mónica, harta de que Dani no deje de decepcionarla, decide romper su relación. Pero Dani hará lo imposible por recuperar el objeto y así salvar su relación. Es precisamente ese intento del protagonista lo que le lleva a adentrarse en un mundo de mafiosos y ladrones con el que, desde luego, no está nada familiarizado.

Probablemente, lo que más nos llama la atención de la película es su producción catalano-valenciana, compuesta por Alhena Production, una productora catalana y la valenciana Dacsa Produccions. Sus productores, Norbert Llaràs y Xavier Crespo, nos desvelan, entre toma y toma, algunos entresijos de como funciona la producción de cine en España.

“Tenía una potencia y un guión que nos animó mucho”

Esta trama de enredos surge del argumento original de Joan Sanz y del trabajo como realizador de Dídac Cervera, también director de la película. Un característico humor surrealista que toma como referente principal a Woody Allen y se entremezcla con recursos cinematográficos novedosos que presuponen una historia dotada de sorpresas que no dejara indiferente al espectador.

“El proyecto nos llega a la productora hace unos tres años. Tenía una potencia y un guión que nos animó mucho. Y cuando se sumó la televisión, vimos que se podía llevar adelante”, explica Norbert Llaràs, responsable de otros títulos como ‘Alpha’ (2012), ‘La mujer del anarquista’ (2008), ‘Taxista Ful’ (2006) o ‘Los cronocrímenes’ (2007). Más adelante descubrimos que en realidad la idea original de Joan Sanz llegó a Alhena Production algún tiempo antes, pero es la versión coescrita con Dídac Cervera la que aporta el golpe de gracia. “ La versión que Dídac tenía en su cabeza y la manera de explicarla con los recursos propios del cine… Todo esto nos determinó a seguir adelante. Por supuesto, continuaba con el argumento original de Sanz de una comedia de enredos, donde se pierde un objeto de valor. Por cierto, el objeto ha cambiado, antes era un mechero y ahora es un reloj.” Son cosas de la magia del cine.

Norbert Llaràs y Xavier Crespo, productores de Mil cosas que haría por ti, durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

Norbert Llaràs y Xavier Crespo, productores de Mil cosas que haría por ti, durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

“En la coproducción todo son ventajas”

Es la cuarta película que Alhena y Dacsa producen juntos. Xavier Crespo, que ha trabajado con Carlos Saura en ‘Iberia’ (2005) y en documentales de éxito como ‘La sombra del iceberg’ (2007), realza los aspectos positivos de trabajar en coproducción, “ siempre es positivo porque se comparten comentarios, distintas visiones, inercias de trabajo…”. “Quizá sí existen algunos inconvenientes a nivel burocrático. Debemos tener en cuenta las cuotas a la hora de solicitar las ayudas públicas, pero es enriquecedor porque nos obliga a trabajar en diversos parámetros.” Ambos confirman que repetirían otra vez y Norbert añade que “Coproducir supone abrir puertas para encontrar más financiación y para lograr una explotación más grande. En este caso ha resultado así, entre Cataluña y Valencia, pero también con la pequeña participación francesa. Además, los pequeños inconvenientes solo son, debido a que gran parte de la ayuda económica es pública y las administraciones lo que no quieres es que se deslocalicen las ayudas. Si hay una ayuda de Culturarts, se quiere que vaya destinada a Valencia y lo mismo ocurre si las ayudan parten de la Generalitat Catalana.”

Saben bien de lo que hablan ya que participan en la película otras entidades como Televisión Española TVE, Televisió de Catalunya TV3 y además cuentan con el apoyo de ICEC (Institut Català d’Empreses Culturals), ICAA (Instituto de la Cinematografía y de las Artes Visuales), Culturarts y la pequeña participación de la francesa Papaye.

“Si pensamos en rentabilidad comercial, eso sería homogeneizar el sector”

A raíz de toda esta inevitable participación tanto de agentes públicos como privados, es inevitable que surja la duda de hasta que punto el cine debe ser rentable. “Esto se plantea en numerosas ocasiones en el mundo de la cultura, pero ¿y por qué no en el mundo del automóvil?. Para que se vendan coches existen ayudas y venden coches empresas que están normalizadas en el sector, quiero decir, es complicado como se estructuran las ayudas públicas y cómo se defienden. Si son muchas, pocas o si deberían obedecer a un planteamiento más global.” explica Xavier Crespo. De hecho, en el cine el dinero público no puede ser más de la mitad el presupuesto total, un claro indicador de que productores deben buscar financiación privada. Afortunadamente, Crespo nos recuerda que “ no todo el cine se hace pensando en ese complemento público. Pero, hay una excepción cultural independiente de la industrial, que debemos tener en cuenta, ¿es más rentable culturalmente una película de éxito que otra que no tenga tanto éxito?, ¿dónde se tiene que éxito?, ¿éxito en el público o éxito en festivales, en crítica, etc?. Hay tantos parámetros que convendría cerrar… Y eso que solo hablamos de cine en general y no de género. Me resulta difícil situarme en una de los dos bandos. Si pensamos en rentabilidad comercial, eso sería homogeneizar el sector, solo se podrán hacer películas que aparentemente, y eso no se sabe, tengan que ser rentables.”

En este sentido, Norbert Llaràs hace una comparación entre el modelo cinematográfico estadounidense, “en el fondo, en realidad los inversores están buscando bonificaciones fiscales y también hay de los propios estados retornos altísimos en impuestos. Es decir que al final, es tanto el volumen de negocio que genera la producción y la cantidad de impuestos que se pagan que cualquier inversión tiene un retorno triplicado.”

Pero lo que realmente motiva a estos productores es “hacer cosas que trasciendan y dejen huella, y por tanto, alimenten el espíritu crítico del espectador para que quede un residuo cultural. Al final, como en cualquier sector económico, hay dos tipos de profesionales: el productor que hace una actividad porque de verdad lo desea, y el especulador. Y creo que nosotros no sabríamos especular demasiado.”

Set de rodaje Mil cosas que haría por ti. Fotografía: Boris Ramírez.

Set de rodaje Mil cosas que haría por ti. Fotografía: Boris Ramírez.

“Queremos una amplia distribución”

Ya que el film se ha rodado en Valencia, nos encantaría poder verla aquí, pero la distribución es otro de los elementos que un productor debe gestionar y, hoy en día, y en ciertos tipos de películas, no es nada fácil. “ Estamos trabajando a marchas forzadas porque queremos tenerla terminada a finales de este año, de manera que hay una ventana abierta a poder estar en el Festival de Málaga, que es el festival más natural para este tipo de cine. Esta es la prioridad a pequeña escala. Pero no renunciamos a tener una distribución lo más amplia posible, para poder estar en las salas comerciales el mayor tiempo posible. Sería fantástico para nosotros que el público pudiera verlo y valorarlo. Desgraciadamente, la facilidad para estar en cines habituales no es normal en películas de un tipo determinado.” A pesar de todo, Norbert nos adelanta que será doblada al castellano para tener una posible distribución nacional, por supuesto “ la versión catalana-valenciana seguro que por lo menos en Cataluña tendrá distribución, esperando que aquí en Valencia también pueda tenerla (aunque será más pequeña). Y no olvidemos que intentaremos exportarla al extranjero, pues este referente a Woody Allen elimina los gags locales pudiéndose ver en muchos países.”

En este sentido, son precisamente los actores protagonistas de ‘Mil cosas que haría por ti’, Peter Vives (Volare; Barcelona, nit d’estiu) e Iris Lezcano (Carlos, Rey Emperador, L’alqueria blanca) los que se encargan de desvelarnos las características propias de la película, que alberga alguna que otra sorpresa. “Mi personaje, Dani, se desarrolla mucho dentro de la trama de la película.”, nos dice Peter Vives, “él no es realmente como lo veréis. Está acostumbrado a una vida monótona y rutinaria, y en todo momento en la película se le ve fuera de su zona de confort. Lo que va a llamar la atención del público son todas estas situaciones inverosímiles donde el personaje se va a ver envuelto, aunque también los personajes que van a estar junto a él en estas situaciones. Cada uno va a ser más cómico que el anterior.”

La actriz Iris Lezcano en camerino durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

La actriz Iris Lezcano en camerino durante la entrevista. Fotografía: Boris Ramírez.

Y es totalmente cierto que probablemente el reparto de la película sea un punto a favor para conformar el género de comedia surrealista. Se reconocen casi todos los nombres como el de la genial Carmen Barrios (Carmina o revienta), el humorista Peyu, Jordi Vilches (Platillos Volantes, Krámpack), Boris Ruiz (Luna, el misterio de Calenda), Carles Sanjaime (Cinco metros cuadrados), Cristina Brondo (Perdona si te llamo amor) y Pep Cortés (Son de mar).

Iris Lezcano, que interpreta a Mónica en la ficción, se siente encantada de rodar en casa, “Valencia es una ciudad donde rodar está siendo un placer. Siempre digo que en Valencia me siento muy querida por la gente”. Pero pronto, el rodaje se trasladará a Barcelona donde se culminará la opera prima del joven Dídac Cervera. Es el trabajo del director lo primero que destaca Vives diciendo que “es muy importante en ‘Mil cosas que haría por ti’ cómo se cuentan las situaciones, o mejor dicho, la forma tan particular que tiene Dídac de contarlas. Se suceden las miradas a cámara y ese habla de la película que quizás habéis visto en Deadpool o en House of Cards. Hay un metalenguaje muy bien jugado.” Y por supuesto no se olvida de señalar referentes ,”también se suceden muchos flashbacks, como en RocknRolla. Y situaciones muy woodyallenescas, del antihéroe, el macho que no es nada alfa, que es más inseguro a medida que avanza la película, que se desenvuelve con polis, mafiosos, amigos que están locos y todo por un reloj, que es el verdadero protagonista de la película.” Iris Lezcano sintetiza la película en una última frase rematadora, “se desvela que al final, contra todo pronóstico, él haría mil cosas por ella .”

Permaneceremos atentos a las carteleras del próximo año deseando poder ver un resultado que promete aportar una esperada renovación del cine español.

María Ramis.

 

La Jaula de Grillos, a los sanfermines

La Jaula de Grillos, de José Saiz
Teatro Gayarre
Avda. Carlos III, 1. Pamplona
Del 8 al 12 de julio de 2016

El escenario del Teatro Gayarre acoge este año durante las fiestas de San Fermín (desde el día 8 al 12 de julio) la puesta en escena de ‘La Jaula de Grillos’, el cabaret más alocado de la temporada. Se trata de la obra de Jean Poiret ’La Cage Aux Folles’, adaptada como ’La Jaula de Grillos’, protagonizada por Alberto Vázquez y José Saiz, acompañados de un gran elenco de artistas.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

El teatro apuesta por un espectáculo musical de gran formato, dirigido por José Saiz con música, voces en directo y un cuerpo de baile espectacular. La comedia cuenta cómo la tranquila vida de Alvin y César, una pareja dueña de un cabaret, se ve totalmente alterada ante la inminente boda de Josean, el hijo de César, con la hija de un senador ultraconservador. El político, que desea promocionar los valores tradicionales de la familia, decide visitar a la familia del novio, sin saber lo que se va a encontrar.

Esta comedia musical se representará del  8 al 12 de julio en el Teatro Gayarre. Todas las sesiones serán a las 21h. En esta versión, al cabaret se le da una gran visibilidad, con más de una hora de actuaciones propias de este tipo de locales. El cabaret se agrupa en cuatro bloques, cada uno de ellos compuesto de cuatro números.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Todo “en un entorno drag” de gran vistosidad. Y es que la riqueza de vestuario es otro de los ingredientes que sorprenden en ‘La Jaula de Grillos’. Cada uno de los cuatro números tiene su propia indumentaria. Un dato ilustrativo: en el espectáculo se utilizan más de 100 trajes y más de 60 pelucas.

El otro pilar del espectáculo son las coreografías y se confían a una profesional reconocida como Lina Martínez. La dirección musical corre a cargo de Fernando Barber y Paco Iváñez. ¡Quienes deseen saber qué va a suceder, no debe perderse este espectáculo que no dejará indiferente a nadie!

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

La Jaula de Grillos, de José Sáiz. Imagen cortesía de Teatre Flumen.

 

Una idiotez no verla

El sopar dels idiotes, de Carles Sanjaime
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 27 de abril al 29 de mayo, en valenciano
A partir del 1 de junio de 2016, en castellano

En 1993 se estrenó la obra de teatro ‘La Cena de los Idiotas’ del dramaturgo francés Francis Veber. Aquella obra fue un éxito, hizo llorar de risa al más pintado, y no es para menos ya que el libreto está lleno de gags donde se descubre la miseria humana, el amor y la inocencia. Pronto se realizó la versión cinematográfica, está claro que el traslado al celuloide de la historia no afectó en absoluto a su capacidad de congregar las risas y el buen humor. Ambos fueron unos soberanos éxitos, de esos recordados dentro y fuera del país galo.

Tanto es así que en 2010 los americanos produjeron su propio remake del ya clásico título. El encargado de realizarlo fue Jay Roach, y en España se tituló ‘La Cena’. Ahora llega a Valencia la obra pero en versión nuestra. Y con ello no quiero decir que se haya trastocado el guión o nos lo hayamos pasado por el arco… por la Puerta del Mar, sino que hemos logrado que los puntos localistas de la obra francesa se adaptaran a ciudad del Túria.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Todos los miércoles Carles queda con unos amigos elitistas y desconsiderados para cenar, a dicha cena cada uno de los comensales tiene que llevar a un acompañante del que se podrán reír todos. El que lleve al más idiota, bizarro y extraño, ganará el beneplácito del resto. Carles, un fantástico Josep Manel Casany, a quien te crees en todo rato que sea un señorito de la Valencia carca y endiosada, ese miércoles no puede acudir a la cena debido a una lumbalgia, lo cual le produce una especial pena porque había encontrado a un idiota de órdago.

Vicent Pinyol es un hombre que ama las maquetas, y además trabaja en Hacienda, y eso le transforma en el hombre perfecto para convertirse en la diana simplona de los ataques de esa panda de buitres. Vicent entra en casa de Carles en el momento justo, con lumbalgia, descorazonado por el abandono dotmail.com/e su mujer, y juntos emprenden un camino, lleno de risas, estupideces y confesiones descarnadas, hacia conocer el paradero de Cristina, la esposa de Carles. A la fiesta se une Ventura, el antiguo novio de Cristina…

La comedía acierta en tantas cosas que sería difícil mencionarlas sin destripar los gags. Es cierto que no añade nada nuevo al original, ni falta que le hace, pero sí demuestra que el humor, cuanto más cercano, mejor. Ferran Gadea en el papel del pesado y gaznápiro Vicent Pinyol (muy bueno haber valencianizado el apellido del protagonista François Pignon) llena el escenario en cuanto sale. Consigue transmitir con su gestualidad, su ropa y su andar patoso que estamos ante un personaje tonto en su ejecución social, pero delicado en su transfondo emocional.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Escena de El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia de Valencia. Fotografía: Lorena Riestra.

Josep Manel Casany se mete en la piel de un repipi marchante de arte que no duda en utilizar su poder para seducir mujeres, estafar a Hacienda y reírse de miserables. Los dos personajes, convertidos en habitantes de nuestra Valencia, hacen referencia a cuestiones locales, como el partido del Valencia CF contra el Real Madrid que se juega la noche de autos. Ventura (Alfred Picó), el que fuera novio de Cristina, está presente en la desintegración del matrimonio de Carles, y alucina con cómo el idiota del que planteaba Carles burlarse se está vengando de todo el sufrimiento y humillación que han padecido sus congéneres idiotilines.

Una vendetta circunstancial que pone de relieve el refrán: a todo cerdo le llega su San Martín. El Talia no decepcionó y sus butacas estuvieron a punto de llenarse por completo, la obra se representará a partir del 1 de Junio en castellano, aunque dudo que sea más divertida, porque tanto Ferran como Alfred y Josep Manel parecen moverse mejor en la lengua de Ferran Torrent.

Una obra que nos habla, como ya hemos comentado, de las miserias del ser humano y de la altivez de los hombres que se creen por encima del resto, pero como la obra está escrita con maestría e inteligencia, asistimos a una evolución a medida que los personajes van creciendo y así el que era tonto e inseguro, se transforma en alguien resolutivo y valiente, y el que era seguro y tenía la vida resuelta, parece estar perdido en su propia maraña de confusión. Una obra para reírse y para reflexionar sobre lo mal que nos comportamos con quien creemos que podemos hacerlo sin salir dañados.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

El sopar dels idiotes, en el Teatre Talia. Fotografía: Lorena Riestra.

Javier Caro

Canciones en pijama

Un cerebro repleto de recuerdos inútiles, de Manos de Topo
LN3 Espai Mutant de Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Viernes 22 de abril, 2016, a las 21.30h

LN3 Espai Mutant de Las Naves recibe este viernes (21.30h), al grupo Manos de Topo en un espectáculo que supone un repaso íntimo a sus diez años de carrera. ‘Un cerebro repleto de recuerdos inútiles’ es un ejercicio nostálgico en el que mezclan música y diapositivas para descubrir los secretos de sus canciones.

Miguel Ángel Blanca, cantante y letrista de la formación, explica que “en estos diez años repletos de anécdotas e historias, nos dimos cuenta de que nuestra historia personal había ido paralela a la discografía del grupo”. De este modo, “decidimos crear este espectáculo como un regalo a todos esos fans que nos han preguntado siempre de dónde salen nuestras canciones, o por qué nos llamamos Manos de Topo”.

Para ello, se servirán de música y diapositivas porque “el show está planteado como si estuviéramos en el salón de nuestra casa e invitáramos a los amigos a repasar nuestra vida mediante imágenes antiguas y, obviamente, nuestra música”. De hecho, los integrantes de Manos de Topo “actúan” en pijama, bata y ropa interior, como si los espectadores se colaran en su espacio más íntimo.

El líder del grupo ha sido comparado con Robert Smith, de The Cure, por su forma lastimera y angustiada de modular la voz, algo que también les han preguntado en muchas veces y que, lejos de ser algo premeditado, “surgió de improviso, es como cuando te pones a cantar en tu casa con un tono entre tragedia y comedia”.

El universo lírico de Manos de Topo está compuesto, tal y como señala Miguel Angel Blanca, en letras trabajadas “desde lo cotidiano, desde situaciones con las que cualquiera puede empatizar. Y que, al mismo tiempo, se encuentran en un lugar común, que es el surrealismo”. Se trata de parodiar lo trágico de la vida, reírse de historias que hablan, sobre todo, “de las relaciones de pareja y lo sentimental”.

Manos de Topo. Las Naves.

Manos de Topo. Imagen cortesía de Las Naves.