Recuperando a Muriel Box

Muriel Box, una cineasta clásica
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 2 de octubre al 14 de noviembre de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca un ciclo de la directora británica Muriel Box (1905-1991), que está organizado por el IVC, el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y la Filmoteca Española, con la colaboración de Filmoteca Vasca y el Museo San Telmo. El ciclo se inició el 2 de octubre con la proyección de ‘Herencia contra reloj’ (1954), una comedia protagonizada por Shelley Winters, John Gregson y Peggy Cummins, sobre una disputa entre familiares por una herencia de dos millones de dólares.

Fotograma de 'Herencia contra reloj', de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Herencia contra reloj’, de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Muriel Box se caracterizó a lo largo de toda su carrera como escritora y directora, desarrollada entre 1945 y 1964, por tratar temas complejos y prohibidos de manera muy lúcida y valiente como la prostitución, el abuso de menores, el aborto, los hijos ilegítimos o el sexo en la adolescencia. Como ocurre con las norteamericanas Dorothy Arzner e Ida Lupino, la revisión actual de su filmografía parece esencial para establecer un discurso feminista y una reivindicación del papel importante de las realizadoras en diferentes contextos y cinematografías. A pesar de disfrutar de un cierto prestigio cinéfilo, son pocos los estudios sobre su obra y apenas aparece reseñada en las historias generales del cine.

Muriel Box responde además al canon del cine independiente, a pesar de que trabaja con temáticas propias de los géneros clásicos y populares, como el melodrama, la comedia, el policíaco o el cine de época. Su obra como directora queda inscrita en un periodo de cambios en el cine británico, el de las comedias de la productora Ealing, la obra de otros independientes como Michael Powell y Emeric Pressburger y el nacimiento de la práctica documental crítica que derivaría en el ‘Free Cinema’.

Fotograma de 'Séptimo velo', de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘El séptimo velo’, de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Box empezó en el cine como ‘script’. En 1935 contrajo matrimonio con el escritor Sydney Box, con quien crearía cinco años después la productora de documentales bélicos Verity Films. Cuando después de la guerra Sydney se convirtió en el director de Gainsborough Pictures, Muriel pasó a ser la responsable del departamento de guiones.

En 1946, Muriel ganó el Oscar al mejor guión original por ‘El séptimo velo’, dirigido por Compton Bennett y escrito en colaboración con su esposo. Fue la segunda mujer en obtener un Oscar al mejor guión después de Frances Marion, que lo había ganado en 1930 y 1932. En 1949 codirigió ‘The Lost People’, un drama de posguerra iniciado por Bernard Knowles y que ella completó en el sesenta por ciento de metraje. En 1951, Sydney creó la compañía London Independiente Producers, en la cual Muriel pudo llevar a cabo argumentos que entonces no estaban muy vistos ni en el cine ni en la sociedad británica. Lo hizo a partir de una mezcla entre mirada autoral y cine de género, uno de sus rasgos principales.

Simon and Laura, de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Simon and Laura, de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Dirigió 14 largometrajes entre 1949 y 1964, de entre los cuales destacan sus peculiares comedias románticas en torno a la guerra de sexos, como ‘Herencia contra reloj'(1954) y ‘Simon and Laura’ (1955), con Peter Finch y Kay Kendall en los papeles de una pareja de actores de la vida real que se convierten en protagonistas de un programa de la BBC.

Destacó igualmente en el drama con ‘El vagabundo de las islas’ (1954), adaptación de una obra clásica de W. Somerset Maugham sobre alcohol, religión, puritanismo y epidemias; ‘This Other Eden’ (1959), en el cual afrontó el tema irlandés al relatar las tensiones en una pequeña ciudad donde se quiere erigir una estatua a un miembro del IRA, y ‘Too Young to Love’ (1960), una historia de prostitución de menores y aborto. También rodó curiosos relatos criminales, como ‘Street Corner’ (1953) sobre el trabajo diario de una mujer policía y ‘Subway in the Sky’ (1959), ambientado en el Berlín de posguerra.

Daybreak (Amanecer), de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Daybreak (Amanecer), de Muriel Box. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

El cine japonés protagonizado por la naturaleza

La naturaleza en el cine japonés
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Inauguración: martes 14 de noviembre, 2017, a las 18.00h

El Institut Valencià de Cultura presentado en la Filmoteca un ciclo sobre la presencia de la naturaleza en el cine japonés contemporáneo que se inaugura con la proyección el martes, 14 de noviembre, a las 18.00 horas, de ‘Wood Job!’ (2014), de Shinou Yaguchi.

Fotograma de Wood Job. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Fotograma de Wood Job, de Shinou Yaguchi. Imagen cortesía de La Filmoteca.

La Filmoteca y la Fundación Japón presentan una selección de seis películas japonesas en las que la protagonista es la interacción entre los personajes y la naturaleza.

Las películas que componen este ciclo se acercan a la relación entre los japoneses y su entorno natural de formas muy diferentes, ya sea desde la comedia como en ‘Wood Jobs!’, ‘Farewell to Jinu’ (2015), de Suzuki Matsuo, o ‘Go See the Fall’ (2014), de Shuichi Okita; el drama, como en ‘Climbing to Spring’ (2014), de Daisako Kamura, o la aventura, como en ‘El verano de Kijujiro (1999), de Takeshi Kitano, pero siempre mostrando la influencia que la naturaleza tiene sobre las formas de vivir de los personajes que la habitan.

Fotograma de Still the Water, de Naomi Kawase. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Fotograma de ‘Still the Water’, de Naomi Kawase. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El ciclo ofrece una panorámica de los paisajes más espectaculares de Japón, desde las playas de la isla subtropical Amami-Oshima en ‘Aguas tranquilas’ (2014), de Naomi Kawase, hasta la belleza majestuosa de la montaña nevada Tateyama en ‘Climbing to Spring’, pasando por los bosques de la prefectura de Mie en ‘Wood Jobs!’.

Aguas tranquilas

Fotograma de ‘Aguas tranquilas’ (Still the Water), de Naomi Kawase.

La distopía, prolongación de la utopía, en Filmoteca

Futuro(s) imperfecto(s): Distopía y cine
IVAC-La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Inauguración: sábado 11 de noviembre de 2017, a las 18.00h
Hasta junio de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca el ciclo ‘Futuro(s) imperfecto(s): Distopía y cine’, que se inaugura con la proyección el sábado 11 de noviembre, a las 18 horas, del clásico mudo ‘La Atlántida’ (1921) de Jacques Feyder. Un año más, la Filmoteca colabora con Donostia Kultura en la programación de una amplia retrospectiva que se extenderá hasta el mes de junio y que en esta ocasión está dedicada a la representación de mundos distópicos que el cine ha ofrecido a lo largo de su historia.

El término ‘distopía’ fue creado por el político y economista británico John Stuart Mill en 1868 y alude a una ficción que describe pormenorizadamente una sociedad futurista indeseable en sí misma, donde la fe en el progreso social, tecnológico, moral, ha sido totalmente destruida por toda clase de excesos y abusos perpetrados en aras del progreso.

Fotograma de 'El proceso', de Orson Welles.

Fotograma de ‘El proceso’, de Orson Welles. Filmoteca de Valencia.

Las ficciones distópicas no son producto únicamente de la imaginación de sus autores: el futuro de horrores que describen se basa en una extrapolación en el tiempo de ideas o problemas actuales y reales, los cuales sirven para evaluar de manera crítica el presente.
A partir del legado de escritores como H. G. Wells, George Orwell, Aldous Huxley, Karel Apek o J. G. Ballard, el cine ha construido un poderoso discurso distópico desde sus inicios como arte, abordando temas tan controvertidos como el autoritarismo político, las desigualdades sociales, la autocracia económica, el impacto de la tecnología en la vida humana, la degradación de la cultura, el quebranto de los sentimientos, el miedo a la guerra nuclear, a la degradación del medio ambiente, a la violencia como instrumento de dominación ideológica.

Se trata de un denso y apasionante universo fílmico, equipado de un poderoso discurso visual, por el que han transitado cineastas de la categoría de Fritz Lang, Ridley Scott, Stanley Kubrick, Jean-Luc Godard, Franklin J. Schaffner, Paul Verhoeven, Richard Fleischer, George Miller, George A. Romero, Olivier Assayas o Terry Gilliam, entre muchos otros.

Fotograma de 'Lenny contra Alphaville'. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Fotograma de ‘Lemmy contra Alphaville’. La Filmoteca de Valencia.

El ciclo, que seguirá un orden cronológico, se inaugura con las proyecciones de dos obras maestras de la ciencia-ficción del período mudo, que se presentan en sus versiones originales restauradas. La restauración de 2003 de ‘La Atlántida’ recupera los tintes que lucía en su estreno en 1921, tras un año de rodaje accidentado en el corazón del Sahara.

La película de Feyder, con un presupuesto elevadísimo para la época, fue todo un éxito de público, sin duda gracias a su exotismo, a la utilización de decorados naturales con el desierto como protagonista y a la fuerza visual que, aún hoy, desprenden muchos de sus encuadres.

Fotograma de 'THX1138'. Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘THX 1138’. Filmoteca de Valencia.

Su proyección única en pantalla grande el sábado 11 de noviembre es un acontecimiento cinéfilo de primer orden. Pero no el único, porque también se proyecta por primera vez en La Filmoteca la última versión de ‘Metrópolis’ (1927), reconstruida por la Fundación Murnau en 2010 gracias al hallazgo en 2008 de la versión argentina de la película, la más fiel a la concepción original de Fritz Lang, mutilada por la productora meses después de su estreno.

Entre las películas que podrán verse en estos próximos meses figuran también ‘La vida futura’ (1936) de William Cameron Menzies; La Jetée (962) de Chris Marker; ‘Rebelión en la granja’ (1954) de John Halas y Joy Batchelor; ‘Pasaporte para Pimlico’ (1949) de Henry Conrnelius; ‘El proceso’ (1962) de Orson Welles; ‘El señor de las moscas’ (1963) de Peter Brook; ‘Lemmy contra Alphaville’ (1965) de Jean-Luc Godard; ‘Fahrenheit 451’ (1966) de François Truffaut; y ‘THX 1138’ (1971) de George Lucas.

La Atlántida. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

La Atlántida. Imagen cortesía de La Filmoteca de Valencia.

Ciclo del inquietante Joseph Losey

Ciclo Joseph Losey
IVAC La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Inauguración: Martes 3 de octubre de 2017, a las 18.00 y 20.00h

El Institut Valencià de Cultura ha organizado en la Filmoteca un ciclo sobre el cineasta norteamericano Joseph Losey, que se inaugura el martes 3 de octubre con la proyección de ‘La larga noche’ (1951), y a las 20.00 horas, de ‘El merodeador’ (1951).

El merodeador, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El merodeador, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Organizado en colaboración con el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y la Filmoteca Española, el ciclo presenta algunos de los títulos más destacados de la filmografía de Joseph Losey (Wisconsin, 1909 – Londres, 1984), un director clave de las décadas de los sesenta y setenta que debió trabajar en Europa tras ser perseguido por la caza de brujas de McCarthy.

Accident, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Accidente, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El ciclo incluye películas como ‘El muchacho de los cabellos verdes’ (1948), ‘El forajido’ (1950), ‘La larga noche’ (1951), ‘El tigre dormido’ (1954), ‘La clave del enigma’ (1959), ‘El criminal’ (1960), ‘Eva’ (1962), ‘El sirviente’ (1963), ‘Rey y patria’ (1964), ‘Modesty Blaise’ (1966), ‘Accidente’ (1967), ‘Ceremonia secreta’ (1968), ‘El mensajero’ (1970), ‘Caza humana’ (1970), ‘Galileo’ (1975), ‘Una inglesa romántica’ (1975), ‘El otro señor Klein’ (1976) y ‘Don Giovanni’ (1979).

El mensajero, de Joeph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El mensajero, de Joeph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

Joseph Losey representó durante tres décadas la máxima expresión del denominado ‘cine de autor’ o ‘de arte y ensayo’ con obras como ‘El sirviente’, ‘Accidente’ o ‘El mensajero’, tres clásicos del cine británico de los años sesenta con guión del dramaturgo y premio Nobel Harold Pinter. Antes de convertirse en una figura preeminente del cine de autor europeo, vivió la compleja situación que afectó a tantos represaliados en la caza de brujas emprendida en Hollywood a partir de 1947.

Su obra se divide en tres periodos: el inicial en el cine estadounidense hasta principios de los años cincuenta, el prestigio alcanzado en Inglaterra en los sesenta y setenta, y una última etapa más itinerante que le llevó a trabajar bajo producción italiana, francesa y española.

El sirviente, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El sirviente, de Joseph Losey. Imagen cortesía de La Filmoteca.

El vestigio fílmico de Las chicas de Pasaik

‘Las chicas de Pasaik’
‘Visiones Contemporáneas. Últimas tendencias en el cine y vídeo en España’
DA2 – Domus Artium 2002
Av. de la Aldehuela, s/n, Salamanca
Del 28 de junio al 15 de octubre de 2017

Hoy, miércoles 28 de junio, se inaugura el decimocuarto ciclo de ‘Visiones Contemporáneas. Últimas tendencias en el cine y vídeo en España’, un proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales, que tiene su sede en el DA2 – Domus Artium 2002, Centro de arte contemporáneo de Salamanca.

El ciclo expositivo está dedicado a Las chicas de Pasaik, el dúo artístico formado por María Elorza y Maider Fernández, dos artistas visuales, con base en San Sebastián, que además de trabajar juntas, son amigas y comparten espacios, personajes y momentos comunes, ingredientes todos que se reflejan en cada una de sus obras.

Fotograma de la película 'Gure Hormek', del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Fotograma de la película ‘Gure Hormek’, del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Comenzaron a colaborar en el año 2011, realizando algunas piezas como ‘Irudi mintzatuen hiztegi poetikoa’, dirigida junto con el cineasta Aitor Gametxo. Dos años después, deciden formar el colectivo Las chicas de Pasaik, nombre con el que comienzan a firmar sus trabajos.

El ámbito de lo doméstico, las familias, los recuerdos, los amigos, los veranos, la ciudad de San Sebastián, son temáticas recurrentes en su filmografía, en una forma de recuperar las vivencias y la memoria personal de la gente. Una suerte de retazos de vida, de marcado carácter autobiográfico, en donde lo personal y el cine se fusionan en un todo, lleno de libertad creativa, que nos acerca a la sencilla belleza que radica en el hecho de lo cotidiano.

Películas en apariencia pequeñas y que pueden enmarcarse dentro del cine amateur en cuanto a su frescura formal, en el que la importancia de captar el momento por encima de todo, les lleva a grabar con el dispositivo que tengan más a mano, ya sea una cámara profesional o un teléfono móvil. Un cine que emociona y sabe llegar, desde lo más cercano, hacia una reflexión sobre los temas universales.

AGOSTO SIN TI. Trailer from Las chicas de Pasaik on Vimeo.

Las chicas de Pasaik cuentan con una trayectoria breve pero intensa, que ya las ha llevado a ser premiadas en algunos de los festivales de cine más importantes del estado, véase Zinebi (Bilbao), Alcances (Cádiz), Festival de Cine Europeo de Sevilla, L’Alternativa (Barcelona), El Festival Internacional de Cine de San Sebastián o más recientemente El Festival de Cine Español de Málaga, donde, este año, se llevaron el premio al mejor cortometraje documental.

Para este programa de Visiones Contemporáneas se han seleccionado tres de sus obras más significativas, “Agosto sin ti” (2015), “Gure Hormek” (2016) y “La chica de la Luz” (2016).

Fotograma de la película 'La chica de la luz', del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

Fotograma de la película ‘La chica de la luz’, del colectivo Las chicas de Pasaik, presente en la exposición. Fotografía cortesía de Playtime Audiovisuales.

 

De Vértigo a Fascinación

Vértigo, de Alfred Hitchcock
Básicos de la Filmoteca
IVAC La Filmoteca
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Jueves 9 de marzo, 2017, a las 19.00h

La Filmoteca proyecta el jueves 9 de marzo, a las 19 horas, ‘Vértigo’ (1958) de Alfred Hitchcock, dentro del ciclo ‘Básicos Filmoteca’. La profesora del CEU Universidad Cardenal Herrera y estudiosa cinematográfica Begoña Siles será la responsable de presentar la película al público de la sala Berlanga y de explicar sus relaciones de filiación con ‘Fascinación’ (1976) de Brian De Palma. ‘Fascinación’ podrá verse el viernes 10, a las 20.15 horas, y el sábado 11, a las 18 horas. La segunda proyección de ‘Vértigo’ es el domingo 12, a las 20 horas.

Fotograma de Vértigo. Básicos Filmoteca.

Fotograma de Vértigo, de Alfred Hitchcock. Básicos Filmoteca.

‘Básicos Filmoteca: Diálogos y filiaciones’ plantea una mirada a la historia del cine a través del emparejamiento de clásicos del cine de diversos periodos históricos y de diferentes geografías cinematográficas que mantienen relaciones de parentesco y afinidades. En su cuarta sesión, el ciclo emparenta ‘Vértigo’ un clásico de la historia del cine y una de las películas fundamentales en la filmografía de Alfred Hitchcock, con ‘Fascinación’, una  de las películas de terror psicológico más notables de los años setenta que Brian rodó entre su musical rock ‘El fantasma del Paraíso’ (1974) y su exitoso film de terror ‘Carrie’ (1976).

Fotograma de Fascinación, de Brian de Palma. Básicos Filmoteca.

Fotograma de Fascinación, de Brian de Palma. Básicos Filmoteca.

Considerada en la encuesta de la revista británica ‘Sight and Sound’ como la mejor película de todos los tiempos, ‘Vértigo’ es la historia de una obsesión psicótica y de la singular relación amorosa que mantienen James Stewart y Kim Novak. También las obsesiones enfermizas y los desdoblamientos de identidad están presentes en el argumento de ‘Fascinación’.Tanto De Palma como el guionista Paul Schrader reconocieron que la película estaba basada en ‘Vértigo’, fundamentalmente en la segunda parte de la trama.

Las sesiones de ciclo semanal ‘Básicos Filmoteca’ se celebran los jueves a partir de las 19 horas, están centradas en la revisión de la historia del cine, son de un marcado carácter educativo, puesto que se edita una guía didáctica para cada sesión y cuentan con una presentación y un coloquio a cargo de un especialista cinematográfico. Al igual que en las anteriores ediciones, algunas de las películas serán presentadas por críticos de la revista Caimán Cuadernos de Cine, colaboradora del proyecto. La entrada de todas las sesiones de ‘Básicos Filmoteca’ es gratuita con la presentación del carnet de estudiante.

Kim Novak en 'Vértigo'. Básicos de la Filmoteca.

Kim Novak en ‘Vértigo’. Básicos de la Filmoteca.

La energía de Victoria Cano deja huella

Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, de Victoria Cano
Sala Ferreres del Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

“Somos materia en transformación”, dice la artista. Y energía, mucha energía, que es la que transmite Victoria Cano durante el recorrido por su exposición Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. “Esta sala te desnuda completamente”. Y así, metafóricamente desnuda y como si hubiera salido de un largo régimen de internado, desgrana lo que han sido 15 años de soledad trabajando en su estudio. Un viaje interior que ha ido mezclando con viajes exteriores para mostrar pinceladas de esa soledad mediante exposiciones en Roma, Jeonbuk (Corea del Sur), Venecia, Qingdao (China), Nueva York, Milán y Berlín. El resultado de todo ello se puede ver concentrado en esta exposición de Valencia.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

“Hay una variedad dentro de la unidad”. Y esa unidad, para Victoria Cano, tiene que ver con la energía que impulsa a la creación. Energía asociada a su vez al “tránsito entre la vida y la muerte”. Porque las 200 piezas que conforman esos Ecos & Huellas de su “viaje interior hacia fuera”, junto a los 80 libros voladores que cuelgan del alto techo de la Sala Ferreres, ligan lo vivo y lo muerto en su eterno ciclo. Por eso hay huellas dactilares insertas en sus naturalezas, al igual que perfiles humanos contorneando un tsunami o la figura humana intercalada entre un aluvión de formas en gestación.

Victoria Cano concibe su obra como un todo en el que las partes se van imbricando sin que se sepa a ciencia cierta lo que es naturaleza, propiamente dicha, y lo que es la naturaleza humana. Por eso advierte que el ser humano “hace cosas que van contra la naturaleza” y, cuando tal cosa sucede, “la naturaleza no perdona”. Esa difícil sintonía entre interior y exterior atraviesa el trabajo de Cano. La variedad de técnicas utilizadas, como el lápiz 3D, con las que ha investigado en su taller durante los 15 años de soledad, está siempre al servicio de una máxima: “Transmitir emociones”, resume la artista.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Emociones que tienen siempre que ver con los ecos de esa naturaleza en constante transformación. Cuando la aceleramos, violentando su ritmo, la armonía se quiebra y surgen las agresiones. Como en ese Mediterráneo con alambres, el tsunami devastador, el terrorismo ejemplificado en unas Torres Gemelas cuya luz eléctrica liga con el de la clorofila o la destrucción de un edificio de la Facultad de Bellas Artes del que Victoria Cano toma ciertos elementos de reciclaje. “Territorios, huellas, energía, del aire, de la tierra, de los fluidos”, explica su autora, para revelar “nuestra frágil y provisional existencia” que nos negamos a reconocer.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

“Deberíamos generar belleza como efecto de la armonía entre todo lo vivo”. Esa armonía que la artista rastrea mediante diversos ecos y múltiples huellas se puede ver en su exposición, a veces de forma inquietante y en otras ocasiones de manera más o menos amable. “Me interesa que la gente penetre en la obra”. Como en la pieza ‘Los álamos del jardín’, videoinstalación y técnica mixta, que permite al espectador contemplar a un tiempo el estatismo y el movimiento del bosque, remarcando así su posición pasiva y activa juntamente.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Si el único viaje es el viaje interior, como recoge la artista mediante la cita de Rilke, entonces la exposición de Victoria Cano es un gran viaje al fondo de esa naturaleza humana en continua transformación. Un viaje lleno de una energía que tan pronto avanza creativa como tiende a la destrucción. Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, que se puede ver hasta el 1 de mayo, es la forma que tiene Victoria Cano de proponernos un viaje solitario hacia la armonía por difícil que esta sea.

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Obra de Victoria Cano en el Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Salva Torres