Homenaje por el centenario de Melville

Centenario Melville
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 28 de noviembre de 2017 al 14 de enero de 2018

El Institut Valencià de Cultura presenta en la Filmoteca un ciclo de homenaje a Jean- Pierre Melville con motivo del centenario de su nacimiento, que se inauguró el martes 28 de noviembre con la proyección de ‘Bajo el nombre de Melville’ (2009), de Olivier Bohler.
Este documental biográfico reúne entrevistas, material de archivo y fragmentos de las películas de Melville para intentar explicar el impacto emocional que tuvieron la Segunda Guerra Mundial y la carrera militar del director francés en su filmografía.

Fotograma de El último samurai, de Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de El silencio de un hombre (Le samurai), de Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Organizado en colaboración con el Institut Français y la Jean-Pierre Melville Foundation, el ciclo reúne nueve de las trece películas de Jean-Pierre Melville, que podrán verse en copias digitales restauradas. Entre las películas que podrán visualizarse en diciembre figuran clásicos como ’24 horas en la vida de un payaso’ (1946), ‘El silencio del mar’ (1949), ‘Bob, el jugador’ (1955), ‘León Morin, sacerdote’ (1961), ‘El confidente’ (1962), ‘El ejército de las sombras’ (1969) y ‘Círculo rojo’ (1970).

Fotograma de 'Le cercle rouge', de Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Le cercle rouge’, de Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Se trata de una oportunidad única de disfrutar del estilo singular de un cineasta que este año habría cumplido 100 años y que fue considerado el padre espiritual de la ‘nouvelle vague’ francesa y un maestro absoluto del denominado género ‘polar’ o policíaco francés.

Es particularmente interesante que el ciclo pueda verse en paralelo al que la Filmoteca dedica al cine negro clásico, pues esto hace posible comparar y entender aún mejor el ejercicio de apropiación y destilación de los códigos del género que Melville llevó a cabo en muchas de sus películas.

Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

Jean-Pierre Melville. Imagen cortesía de Filmoteca de Valencia.

 

Las Sombras de Sara Baras en Valencia

Sombras, de Sara Baras
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 14 al 23 de diciembre de 2017

La artista gaditana Sara Baras sube al escenario del centenario Teatro Olympia de Valencia su nuevo espectáculo ‘Sombras’ desde el 14 hasta el  23 de diciembre.

Este nuevo espectáculo demuestra la evolución definitiva del arte que protagoniza Sara Baras. Conjuga en escena y de la manera más brillante, lo moderno y lo actual, haciendo uso de recursos técnicos de primer orden con la magia y el sentimiento que tiene la esencia del flamenco, patrimonio cultural de la humanidad. Utilizando como hilo conductor su emblemática ‘Farruca’ reúne ritmos, cadencias y culturas del mundo en una simbiosis que no tiene precedentes.

Ya están a la venta las entradas en la web del Teatro Olympia www.teatro-olympia.com,  que no podía despedir el año de su primer centenario con más “brillo” que presentando este espectáculo en el que su creadora, dirige y coreografía esta suerte de viaje a través del mundo que es ‘Sombras’.

La luz, los colores y la oscuridad bailarán al son de los apoteósicos pies de Sara Baras. Acompañada como siempre de los mejores: en la creación de la música el talento de Keko Baldomero, de dos artistas invitados de sólido prestigio como son José Serrano en el baile y el afamado saxofonista Tim Ries y de la sublime creación pictórica del garabatista Andrés Mérida.

Y es que entre ‘Sombras’ no todo lo que se ve, es lo que realmente se tiene ante los ojos y Sara Baras está dispuesta a demostrarlo a toda Valencia.

Sara Baras. Imagen cortesía del Teatro Olympia.

Sara Baras. Imagen cortesía del Teatro Olympia.

Kirk Douglas: el centenario de todo un mito

Centenario de Kirk Douglas
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 28 de febrero de 2017

La Filmoteca acoge, desde el pasado 9 de diciembre, un ciclo con motivo del centenario del actor norteamericano Kirk Douglas (Amsterdam, Estado de Nueva York, 9 de diciembre de 1916), que está constituido por algunas de sus películas más conocidas, pero también por otras que merecen ser revisadas o recuperadas para las nuevas generaciones de espectadores.

Hijo de unos pobres emigrantes judíos procedentes de Rusia y Ucrania, Issur Danielovitch Demsky, más conocido como Kirk Douglas, es la primera gran estrella masculina de Hollywood que alcanza los cien años. Su larga trayectoria artística, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su retirada definitiva hace diez años, refleja los momentos de mayor esplendor del cine de Hollywood en su período clásico, pero también sus momentos de crisis con la renovación de los lenguajes cinematográficos a finales de los años cincuenta. Fue candidato en tres ocasiones a los Óscar, aunque nunca lo ganó debido a sus ideas de izquierdas. En 1996, sin embargo, fue galardonado con un Oscar honorífico por sus cincuenta años de dedicación a la industria del cine. Es padre del también actor Michael Douglas.

El gran carnaval.

Fotograma de ‘El gran carnaval’, de Billy Wilder. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

La Filmoteca celebra el centenario del actor, arrancando el viernes 9 de diciembre (fecha de su cumpleaños) con la proyección de ‘Senderos de gloria’ (1957), de Stanley Kubrick, considerada como unos de los clásicos menos convencionales del género bélico en la historia del cine. En este alegato antibelicista que consagró a Kubrick como uno de los grandes directores de la historia del cine, Kirk Douglas interpreta al coronel Dax, todo un símbolo de la integridad moral.

De la extensa filmografía del centenario actor, conformada por más de noventa películas, la Filmoteca ha seleccionado también otros clásicos como ‘El gran carnaval’ (1951), una de las películas de Billy Wilder que se sitúan fuera de la comedia; el sofisticado melodrama de suspense ‘Carta a tres esposas’ (1949) de Joseph L. Mankiewicz en el que comparte reparto con Ann Sothern, Linda Darnell y Jeanne Crain; el western ‘Camino de la horca’ (1951) de Raoul Walsh; la producción histórica ‘Los vikingos’, de Richard Fleischer, con su duelo cainita con Tony Curtis; o ‘Primera victoria’ (1965) de Otto Preminger,  dentro del género bélico, junto a John Wayne.

Fotograma de 'Cautivos del mal', de Vincente Minnelli.

Fotograma de ‘Cautivos del mal’, de Vincente Minnelli.

El ciclo también incluye las tres  películas que protagonizó a las órdenes de Vincente Minnelli: ‘El loco del pelo rojo’ (1956) en el que Douglas interpreta al atormentado pintor holandés Vincent Van Gogh: ‘Cautivos del mal’ (1952), un oscuro retrato de Hollywood en el que encarna a un tiránico director de cine; y ‘Dos semanas en otra ciudad’ (1962),  amargo drama que también reflexiona sobre la industria cinematográfica y los mecanismos perversos de la fama.

Fotograma de 'El extraño caso de Martha Ivers', de Lewis Milestone.

Fotograma de ‘El extraño caso de Martha Ivers’, de Lewis Milestone.

La retrospectiva recupera películas de los inicios profesionales del actor dentro del cine negro, como ‘El extraño caso de Martha Ivers’ (1946) de Lewis Milestone, con la que Douglas debutó en Hollywood, interpretando el papel de esposo de Barbara Stanwyck, y el clásico ‘Retorno al pasado’ (1947) de Jacques Tourneur, acompañando a Robert Mitchum y Jane Greer.

Fotograma de 'El loco del pelo rojo', de Vincente Minneli.

Fotograma de ‘El loco del pelo rojo’, de Vincente Minnelli.

Centenario ‘Olympico’

Centenario del Teatro Olympia
Sala Oberta de La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia.
Del 11 de noviembre de 2016 al 8 de enero de 2017

Muy pocos teatros españoles de gestión privada pueden ufanarse de haber mantenido viva la llama de Talía a lo largo de un siglo. El Olympia de Valencia así lo ha hecho abriendo sus puertas y levantando en telón con una continuidad y puntualidad admirables, casi heroicas, a lo largo de cien años. Cumplir ese primer Centenario es un buen motivo de celebración que la familia Fayos ha orquestado por todo lo alto  mediante una serie de eventos que se han desarrollado estos últimos meses. Este mes tiene lugar el colofón con la publicación de un libro de relatos y una exposición antológica en La Nau. El 14 de noviembre una gala en la sala de la calle San Vicente pondrá broche de oro al calendario de evocaciones.

El pasado 8 de noviembre se presentó Entre Bambalinas. Cien años del Teatro Olympia, en el que participan 27 autores con historias inspiradas en la mítica sala, de los que 17 son miembros del colectivo literario Generación Bibliocafé (GB)  y los diez restantes elegidos entre los 91 que se presentaron a un concurso de cuentos.

La portada es una fotografía de Carlos Herrando, hermano de Mariscal, que representa la majestuosa platea y escenario del Olympia bajo un techo de nubes con la misteriosa presencia unos cuantos invitados ilustres. Gallos, gallinas, ocas, un pollito y una oveja que resaltan como surrealista referencia al gallinero o la corrala. La edición ha sido coordinada por Mauro Guillén experto en estas lides tras la publicación de trece títulos de GB.

Cubierta del libro 'Entre bambalinas' por el centenario del Teatro Olympia. Imagen cortesía del Olympia.

Cubierta del libro ‘Entre bambalinas’ por el centenario del Teatro Olympia. Imagen cortesía del Olympia.

Dedicado a  “todos los que viven por y para el teatro”, especialmente, a “los espectadores que han hecho del Teatro Olympia una realidad”, el libro se divide en un primer y segundo acto, con un entreacto que reproduce recortes de la prensa valenciana que dan cuenta de la inauguración del Olympia, el miércoles 10 de noviembre de 1915 con la ópera El Barbero de Sevilla interpretada por la soprano Graziella Pareto y el barítono Ricardo Stracciari.

A ese día histórico se remonta el relato que abre la colección, Largo al Factótum, de Elena Casero, un encuentro imaginario de  Félix Azzati de origen italiano y el gran Stracciari evocado en primera persona por el periodista de El Pueblo. Isabel Barceló viaja mucho más atrás en el tiempo en El cielo no hay palomas para ponerse en la piel de una de las residentes del Convento de San Gregorio, que en un excelente soliloquio que rememora su vida y su condena a penar como fantasma del teatro emparedada entre las viejas paredes.

José Luis  Rodríguez-Núñez y Vicente Marco  rinden homenaje al género dramático con sendas piezas breves empapadas de humor negro y capacidad satírica. En Seis escritores en busca de editor, Rodríguez-Núñez pone en solfa el mundo editorial y la proliferación de escritores y, en Los hijos de puta, Marco presenta un surrealista encuentro entre una agencia de asesinatos a la carta y un potencial cliente. En Amores de teatro Marta Querol hace  una referencia a Arturo Fernández, actor que también es aludido en La señora del anillo de Bel Carrasco. Por su parte Franz Kelle traza un plano de Valencia, desde la ruta del bakalao al antiguo cauce para recalar en el corazón y alma de la ciudad, el Teatro Olympia. Otros autores de la GB son: María Tordera, Susi Bonilla, Alfredo Cot, Benjamín Blanch, José Luis Sandín, Felicidad Batista, Alicia Muñoz, Luisa Berbel y Susana Gisbert.

Teatro Olympia. 100 años.

Fotografía de la exposición por el centenario del Teatro Olympia en La Nau. Imagen cortesía del Olympia.

Cien imágenes

Por otra parte, el viernes 11 de noviembre se inauguró en La Nau la exposición Teatre Olympia: Cent anys en escena, abierta al público hasta el 8 de enero de 2017.

Organizada por la Universitat de Valencia y el Teatro Olympia, la muestra repasa la historia de la  sala a través de un centenar de piezas entre fotografías, carteles, folletos y otros materiales provenientes de colecciones privadas y públicas. Una muestra de la evolución de este teatro, integrante de la identidad cultural de la ciudad desde su condición de testigo y parte activa de la industria del espectáculo y los gustos del público en la Valencia moderna y contemporánea.

La exposición ofrece la oportunidad de contemplar obras inéditas de gran interés plástico, como es el caso de un cartel modernista del artista J.Bellver, propiedad del coleccionista Díaz Prósper, o programas de teatro y de cine cedidos por los coleccionistas Rafael Solaz, Juan Monsell o José Huguet. En la muestra también figuran fotografías de pioneros del fotoperiodismo como Barberà Masip, Lázaro Bayarri o Luis Vidal, así como de  maestros del reporterismo cultural de la posguerra: Antonio Calvo y, más recientemente, José Marín, Daniel García Sala, García Poveda El Flaco, José Aleixandre, Manolo Molines o M. Angeles Valenciano. Por su parte, la asociación Valentiga ha colaborado en las labores de documentación.

La exposición se despliega de manera cronológica en torno a los grandes momentos vividos por el Olympia, arrancando con la rápida consagración de la sala como teatro de moda y foco de modernidad en la ciudad, para continuar con su etapa cinematográfica.  Cierra la muestra una selección de momentos capturados frente a su escenario en los últimos treinta años a modo de resumen del medio millar de compañías de prestigio que han recalado en él tras su transformación, de nuevo, en teatro. Un teatro que, con la incorporación a su dirección de Enrique y Mariángeles Fayos, se ha alzado entre los primeros del Estado en cuanto a número de espectadores.

Centenario del Teatro Olympia.

Fotografía de la exposición por el centenario del Teatro Olympia. Imagen cortesía del Olympia.

Bel Carrasco

Cuentos narrados en cerámica

Once upon a time… (Érase una vez)
100 años de l’Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises
MuVIM
C / Quevedo, 4. Valencia
Hasta el 22 de mayo de 2016

Ahora que la batalla gira en torno al libro en papel o digital, va l’Escola d’Art i Superior de Ceràmica de Manises e introduce otra versión de los cuentos y relatos utilizando precisamente la cerámica como soporte. No viene a competir con lo tradicional o lo moderno, simplemente a dejar constancia del valor de la cerámica como “material para la creación artística, más allá de su carácter objetual”, subraya María José Sanz, directora de la escuela que celebra su centenario. Lo hace con una muestra de trabajos en el MuVIM, obra de ocho ceramistas que han plasmado sus inclinaciones literarias sobre material cerámico.

El clásico de Lewis Caroll Alicia en el País de las Maravillas, el cuento francés El proxeneta de las flores, Los siete pecados capitales de Clara Moltó Gisbert, y otras diversas e imaginativas aproximaciones al relato conforman el trasfondo de la exposición. Expuestos en vitrinas o a modo de instalación escenográfica, el espectador puede aproximarse a ese mundo de los cuentos sintiendo el relieve, la textura y el pálpito de objetos y personajes ideados para navegar por tan sólida cerámica.

“Como la exposición iba a estar en un museo de la ilustración pensamos que lo ideal era que tuviera que ver con ella y con la literatura”, señala Sanz. Es una muestra que viene a continuar las celebradas en La Nau de la Universitat de València, esta de carácter más didáctico, y en La Rambleta, de cerámica contemporánea. Le seguirán otras en el Museo de Cerámica González Martí (28 de abril) y en el Centro de Artesanía (10 de mayo), para seguir conmemorando los 100 años de la Escuela de Cerámica de Manises.

Cerámicas de Sarah Maso en el MuVIM.

Cerámicas de Sarah Maso en el MuVIM.

En ‘Séquence narrativa’ de Sarah Maso sorprenden las tres piezas, “a modo de tebeo en tres dimensiones”, de un hombre que saboreando una taza de café se le escapa de entre las manos y cae a sus pies. Como especifica la autora en su proyecto, se trataba de ilustrar la trama característica de todo relato, con su “principio, desarrollo y final”. “Es como un cómic que en lugar de mostrarse sobre papel se hace en escultura”, explica Sanz. Porque ese es el objetivo de la exposición, “mostrar las posibilidades expresivas de la cerámica como objeto artístico desligado de su estricta funcionalidad”, precisó la directora.

Obra de Trini Roig en el MuVIM.

Obra de Trini Roig en el MuVIM.

Hay más soportes en forma de tazas, azucareros, teteras, cuencos, baúles, platos y vasijas, pero todos ellos están al servicio de un relato. Sofía Porcar se hace cargo de “todas esas palabras que desean salir de los libros” mediante su obra ‘Guardianes de papel’ realizada con porcelana, gres y barro. Esa misma imaginación literaria, sin que remita a relato alguno, se da en el trabajo de Aude Aliénor Martín, con sus ‘Cajas’ “alojando nuestros recuerdos”. Xema Cejudo hace lo propio en ‘Transiciones’, conjunto escultórico “pensado para la playa de Huelva, a modo de lengua de arena que entra en el mar, y que representa el ciclo del día y la noche”, comenta Sanz. Trini Roig utiliza los dibujos de su sobrina para conformar el más genérico ‘Cuento’.

Obra de Alicia Díaz en la exposición 'Once upon a time', en el MuVIM.

Obra de Alicia Díaz en la exposición ‘Once upon a time’, en el MuVIM.

Alicia Díaz se ocupa, valga la redundancia, de Alicia, la del País de las Maravillas. Lo hace centrando su trabajo en el capítulo 7 ‘La merienda de locos’, desplegando toda una vajilla surrealista. Patricia Vera pone el acento en los siete pecados capitales, mostrándolos mediante diversos rostros sobre cerámica. Y el gres y el collage le permiten a Myriam El Zein recrear al proxeneta de las flores del cuento francés. Once upon a time…(Érase una vez), expresión habitual para iniciar un relato, da título al conjunto expositivo. Porque también “érase una vez”, hace ya 100 años, que nació l’Escola d’Art de Ceràmica de Manises.

Instalación de Sofía Porcar en la muestra 'Once upon a time', en el MuVIM.

Instalación de Sofía Porcar en la muestra ‘Once upon a time’, en el MuVIM.

Salva Torres

Cicuta demócrata para paladares socráticos

Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano
Coproducción de Teatre Romea, Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Grec 2015
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, Valencia
Hasta el domingo 15 de noviembre

En pleno ejercicio de conmemoración de su centuria, el Teatro Olympia -otrora teatro de ópera y sala de exhibición cinematográfica, ambigú de referencia marmolada en los sótanos y más de medio siglo bajo la gestión de la familia Fayos- acoge durante el presente fin de semana una de las giras teatrales más esperadas por provincias, al calor protagónico del conspicuo molletense Josep María Pou y la regencia escénica de una voz ilustre tras las bambalinas como Mario Gas, ‘Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano’.

El elenco de la obra a las puertas del Teatro Olympia, tras la rueda de prensa. Fotografía: Merche Medina.

El elenco de la obra a las puertas del Teatro Olympia, tras la rueda de prensa. Fotografía: Merche Medina.

Gran parte de cuanto aditamenta de partida esta coproducción se antoja atractivo. A saber: recuperar para los escenarios la diluida figura del mayéutico Sócrates de Atenas -distante en el tiempo el ‘Sócrates’ cubista del ceremonioso Marsillach, bajo la dirección de Enrique Llovet en 1972-, para asentar un ejercicio reflexivo sobre el legado moral de su conducta (emparentado con la razón vertebral de su naturaleza filosófica) y ajusticiamiento a manos del Estado ateniense; la batuta de Gas, las riendas interpretativas de Pou y el complemento de aplaudidas segundas voces, como son Amparo Pamplona, Carles Canut y Pep Molina.

El texto de la obra -rubricado a manos del director y del también actor Alberto Iglesias- se gesta inspirado en las ‘apologías socráticas’ legadas por Platón y el ágil e impreciso historiador Jenofonte, en las que se ofrece una versión del alegato de defensa de Sócrates frente a los tribunales atenienses, acusado de impiedad por razones de escepticismo respecto de los dioses de la polis, así como de corromper intelectual y pedagógicamente la moral de la juventud, distanciándola de los vigorosos fundamentos de la democracia ateniense. La obra permite, de este modo, procurar un incisivo escenario de iniquidad consanguíneo del convulso horizonte coetáneo del espectador, henchido de atribuladas y viles corruptelas semejantes morfológicamente a cuantas trufaban las entrañas ocultas y las asaduras viscerales de la democracia y la ciudadanía en la Antigua Grecia.

Josep María Pou (Sócrates) y Carles Canut (Critón) durante un instante de la representación. Imagen cortesía de la compañía.

Josep María Pou (Sócrates) y Carles Canut (Critón) durante un instante de la representación. Imagen cortesía de la compañía.

Planteado el corpus de la obra, resta la compleja y decisiva tarea de convertir sus fundamentos en texto dramático, territorio en el que se adivinan ciertas ortopedias prosódicas, carestías de ritmo y dificultad para trasladar al público los preceptos elementales del pensamiento socrático (cuestión esencial para comprender los cimientos del juicio), no tanto por la complejidad del discurso -cuestión ineludible que debe agradecerse- sino en lo que respecta a la integración de la prédica en la materialización del diálogo sin que éste parezca, más bien, una sucesión de soliloquios como réplica.

Mario Gas, conducido por diversos principios del distanciamiento brecthiano, emplea un par de recursos de anacronismo durante el proemio y el colofón de la obra con cuestionable resultado (relacionado con el empleo de los dispositivos móviles de los espectadores), aunque acierta al desproveer a ‘Socrates, juicio y muerte de un ciudadano’ de una carga emotiva que transformaría en cuita lo que debe ser en todo momento ironía socrática -embrión de su metodología dialéctica-, en pro de suscitar las cavilaciones de la platea. Resta descubrir el motivo por el que Gas, Iglesias o la propia Amparo Pamplona transforman a Jantipa -esposa de Sócrates- en una rústica mujer de maneras oprobiosas, tendiendo en cuenta su noble abolengo (la insolencia y el desprecio no deben ser entendidos como análogos de la simpleza).

Sea encomiable el intrincado propósito de hacer gira de escenarios de la mano de un icono de la filosofía clásica y excelso personaje de los manuales de la historia del filosofía occidental (ocasión práctica para adolescentes instruidos y profesores que se precien de serlo).

Josep María Pou durante un instante de 'Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano'. Imagen cortesía de la compañía.

Josep María Pou durante un instante de ‘Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano’. Imagen cortesía de la compañía.

Jose Ramón Alarcón

 

El teatro saca pecho

Temporada teatral
Valencia 2015-2016

La temporada teatral arranca bajo buenos augurios. Tras sobrevivir a crisis sobre crisis, incluida la implacable subida del IVA, las artes escénicas valencianas sacan pecho y músculo. Ráfagas de optimismo ventilan los escenarios y se espera un apoyo decidido de los gestores culturales de izquierdas. ¿Una bajada del IVA? Mejor no hacerse falsas ilusiones. En todo caso, el otoño teatral se presenta intenso y caliente, con un rico filón de proyectos, festivales y estrenos.

Carme Teatre acaba de inaugurar una nueva sala que será foco cultural en el barrio de Tendetes, el Olympia celebra en noviembre su centenario y también ese mes se sabrá si Valencia acogerá un encuentro que reúne un millar de agentes de las artes escénicas independientes.

A mediados de este mes se celebra el Festival Russafa Escènica con un total de 25 montajes seleccionados entre 150, centrados en la familia en sus diversas modalidades. También por esas fechas la Mostra Internacional de Mim de Sueca convoca su 26ª edición bajo el lema ‘Tendencias: Presente, pasado y futuro’.

Citizen.

Citizen, de la compañía Chévere, en Espacio Inestable.

Imperio Zara

Espacio Inestable inició el curso con Citizen de la compañía Chévere, Premio Nacional de Teatro 2014. La obra se inspira en la vida del hombre más rico de España, Amancio Ortega y en la creación de un imperio económico desde la periferia. Trata sobre cómo utilizar lo que nos ofrece la historia en beneficio propio, de cómo se articula lo real en forma de culebrón. A lo largo de los últimos 40 años, Ortega erigió un emporio, Inditex, conocido como Zara, cuyo  origen se sitúa en un pequeño pueblo gallego. Citizen es un pretexto para ironizar y cuestionar los efectos de la globalización en relación con las identidades individuales y colectivas.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Sala Ultramar.

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez, en Teatre Talía.

Por su parte, el Talía recibe hasta el 13 de septiembre Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodríguez, considerado espectáculo revelación de la pasada temporada.  Tras el éxito de público llegó el de la crítica. Silvia Valero y Bruno Tamarit ganaron los Premios de Mejor interpretación y Lara Salvador el Crisálida a la Actriz Revelación. Román Méndez de Hevia y Laura Romero completan el reparto.

Los personajes representan a miembros de una generación nacida en los años ochenta, atrapados en la crisis económica, y sin un horizonte futuro claro en sus vidas. Cinco amigos que llevan tiempo sin verse por circunstancias diversas, acuden a unas fiestas de la Virgen del Carmen en un pueblo marinero y, en torno al reciente suicidio de una amiga, ponen sobre la mesa un examen de sus propias vidas; sueños rotos, frustraciones y problemas.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Maquinant Teatre. Cortesía de Carme Teatre.

Teatre de l’Altre

Tras 20 años de actividad en la calle Gutenberg, el equipo de Carme Teatre se traslada al barrio de Tendetes (Calle Gregorio Gea, 6). En colaboración con el Comitè Escèniques abre sus puertas con la 1ª Muestra de la Associació de Creadors d’Arts Escèniques Valencians bajo el título Teatre de l’Altre. Una visión de la nueva creación escénica valenciana con la exhibición de los espectáculos de 20 compañías y otras actividades dedicadas al debate y la reflexión.

“Queremos ofrecer un nuevo espacio cultural, un punto de encuentro y diálogo”, dice Raúl Lago que, junto a Aurelio Delgado, encabeza el equipo. “La nueva sala nace con la idea de ser un contenedor de experiencias escénicas, generador de creación de proyectos multidisciplinares abiertos a la investigación, la experimentación y a la fusión de lenguajes escénicos. Además de teatro, albergará espectáculos de danza, circo, performance, música, poesía escénica y  artes plásticas”.

Se abre una línea de programación para público familiar y juvenil y se ofrecerán residencias artísticas destinadas a compañías locales y nacionales, así como charlas, talleres y conferencias sobre artes escénicas y cultura en general. La oferta también se extenderá al horario nocturno con la inclusión de piezas de pequeño formato al estilo cabaret y música en directo. La sala cuenta con dos espacios, uno con 80 localidades y otro polivalente para actividades diversas.

“Por otra parte, continuaremos con nuestra labor de producción y coproducción de montajes escénicos, dirigidos por Aurelio Delgado, tal y como venimos haciendo desde 1993”, añade Lago. La compañía ha recibido el Premio Levante de Teatro y el Premi Narcís otorgado por la Associació de Actors i Actrius professionals valencians, entre otros galardones.

Residencias Ultramar

La Sala Ultramar presenta la I Convocatoria de Autoría en Ultramar, una ayuda que se concede a modo de residencia destinada a apoyar a un autor en la  escritura y desarrollo de un texto teatral. Con el apoyo de la Fundación SGAE,  esta ayuda no consiste sólo en una cantidad económica, sino también en una serie de tutorías, y el montaje y exhibición de la lectura dramatizada del texto.  “Queremos que esta residencia sea, además, una oportunidad de aprender y disfrutar el proceso”, indican los responsables de la sala.

Con este proyecto, la sala Ultramar continúa con su trabajo centrado en potenciar la figura del autor en las artes escénicas. Un trabajo que en los últimos años ha permitido a los espectadores de este pequeño teatro de barrio disfrutar de textos de Rafael Spregelburg, Lluïsa Cunillé, Paco Zarzoso, Begoña Tena, Xavier Puchades, Arturo Sánchez o Patrícia Pardo. Además, Ultramar ha apostado también por dar cabida a nuevas dramaturgias programando estrenos de autores como Víctor Sanchez o Laia Cárdenas.  “Entre estas paredes, se han estrenado textos premiados y textos que han recibido ayudas de diferentes organismos y ahora, gracias al apoyo de la Fundación SGAE, podemos seguir apostando por un trabajo que nos parece más necesario que nunca, el de la autoría.”

Las bases de la convocatoria pueden consultarse en www.salaultramar.com y los proyectos deberán presentarse por correo postal certificado durante todo el mes de septiembre.

Gerardo Esteve.

Gerardo Esteve, por cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco