Lo siniestro del fantasma femenino

Cátedra Berlanga
XVIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Amores Letales. ‘La boutique’, Luis García Berlanga (1967) y ‘Peppermint Frappé’ (1967),
Carlos Saura
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 3 y martes 4 de diciembre de 2018

‘Retrato imaginario de Brigitte Bardot’ es el título de una de las obras que el pintor Antonio Saura realizó sobre una actriz que, al igual que otros iconos eróticos cinematográficos de mediados del siglo XX, como Marilyn Monroe o James Dean, remite a ser pintada bajo la explosiva estética del arte pop. Sin embargo, para Saura, la espectacular belleza de la actriz quedó plasmada bajo su enérgica, gruesa y oscura pincelada.

Saura pinta en el lienzo ‘Retrato imaginario de Brigitte Bardot’, al igual que en los otros de la serie homónima, las palabras del poeta Rainer María Rilke, cuando dice que “lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar”. Refleja así lo terrible que el velo de la belleza y del amor ocultan. Y una vez que este velo se desvanece, lo siniestro, por cruel, horroroso y espeluznante, aparece, tal y como el poeta Schelling lo definió: “Aquello que debiendo permanecer oculto, se ha revelado”.

Retrato imaginario de Brigitte Bardot, de Antonio Saura.

Retrato imaginario de Brigitte Bardot, de Antonio Saura.

Si Saura pintó el verso de Rilke en su serie Brigitte Bardot, Luis García Berlanga en ‘La boutique’ y Carlos Saura en ‘Peppermint Frappé’ absorben el espíritu de la obra del pintor aragonés: el amor y la belleza no pueden contener que lo espeluznante aflore en el relato. No es baladí que ‘Retrato imaginario de Brigitte Bardot ‘(1962) y ‘Brigitte Bardot’ (1959) estén citados diegéticamente en ‘La boutique’ y ‘Peppermint Frappé’, respectivamente.

Luis García Berlanga (1921-2010) y Carlos Saura (1932) son dos de los directores más influyentes de la historia del cine español. Cada uno con un estilo, obviamente único, ha creado un universo cinematográfico bañado por una pátina esperpéntica propia de la más pura tradición cultural española.

Brigitte Bardot, de Antonio Saura.

Brigitte Bardot, de Antonio Saura.

‘La boutique’ y ‘Peppermint Frappé’, estrenadas ambas en 1967,  comparten con mayor o menor intensidad ciertos trazos de esa mirada esperpéntica. Lo absurdo y lo ridículo describen los rasgos miserables de los personajes de la película de Berlanga; en cambio, lo grotesco y lo extravagante revelan el mundo austero y fetichista de Julián, papel interpretado por José Luis López Vázquez en el film de Saura. Mirada esperpéntica que desvela, con patética ironía en ‘La boutique’ y con frialdad sórdida en ‘Peppermint Frappé’, a unos personajes masculinos tan atraídos por la mujer, como impotentes hacia ella.

Ricardo, protagonista de ‘La boutique’ que interpreta el galán argentino Rodolfo Bebán, disimula su impotencia tras la máscara de una virilidad más interesada en jugar a las carreras de coches y en seducir de manera insustancial y vacua a toda mujer, que en mantener relaciones sexuales con su esposa o cualquier otra mujer. Porque el sexo para Ricardo es, tal y como él mismo lo expresa, “puro aburrimiento”.

Julián, protagonista de ‘Peppermint Frappé’, encubre su incapacidad sublimando a la mujer, bajo el ritmo estrepitoso producido por el resonar de  los tambores  del Viernes Santo de Calanda. Un homenaje explícito al gran director español Luis Buñuel. En ambas películas, con sus abismos estilísticos, tras la belleza de la mujer  late  un cierto foco de amenaza. Una amenaza que  deja entrever con total sarcasmo el otro título de la película de Berlanga, ‘Las Pirañas’.

Fotograma de 'Peppermint Frappé', de Carlos Saura, con la obra 'Brigitte Bardot', de Antonio Saura, al fondo.

Fotograma de ‘Peppermint Frappé’, de Carlos Saura, con la obra ‘Brigitte Bardot’, de Antonio Saura, al fondo.

Para sofocar el temor ante lo femenino, tanto Carmen (Sonia Bruno), como Elena y Ana (Geraldine Chaplin), protagonistas de ‘La boutique’ y ‘Peppermint Frappé’, respectivamente, son cubiertas por los rasgos fantasmáticos del deseo masculino, evocando en ambas películas el mito de Pigmalión.

En ‘La boutique’, tal evocación se realiza como un perverso juego de muñecas. Carmen es moldeada por Carlos (Lautaro Murúa), su amante y decorador de la boutique. Para Carlos, Carmen es una muñeca, un objeto más de decoración. Sólo hay que oír sus propias palabras: “A las mujeres sólo las aguanto cuando no entra lo sexual. Las mujeres me gustan de lejos, como amigas para vestirlas, cambiarles el peinado. Para mirarlas como objetos hermosos”.

En ‘Peppermint Frappé’, el mito de Pigmalión está citado en su versión más siniestra, al igual que sucede en la película ‘Vértigo. De entre los muertos’ (1958), de Alfred Hitchcock. Julián queda fascinado por Elena, esposa de su mejor amigo Pablo (Alfredo Mayo), la cual abrasa a Julián, no por su condición de mujer real, sino por representar su imaginario de mujer: el fantasma femenino toma cuerpo en ella. Por tanto,  Julián transformará a Ana, su tímida y triste enfermera, en la imagen simulada de Elena, accediendo a representar y someterse a ese fantasma femenino. Una construcción que el director Carlos Saura muestra con elegante precisión fetichista.

En ‘La boutique’ y en ‘Peppermint Frappé’, tan fecunda es la referencia subliminal al mito de Pigmalión, en tanto metáfora de la dificultad para el encuentro sexual entre lo masculino y lo femenino,  como la cita literal de los lienzos ‘Retrato imaginario de Brigitte Bardot’ y ‘Brigitte Bardot’ de Antonio Saura lo es, de esa belleza femenina como antesala de lo siniestro.

Fotograma de 'La boutique', de Luis García Berlanga, con la obra 'Retrato imaginario de Brigitte Bardot, al fondo.

Fotograma de ‘La boutique’, de Luis García Berlanga, con la obra ‘Retrato imaginario de Brigitte Bardot, de Antonio Saura, al fondo.

Begoña Siles

¿Por qué hay amores que son letales?

Cátedra Berlanga
XVIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 3 y martes 4 de diciembre de 2018

Al sociólogo Edgar Morin lo que más le sorprendió de Mayo del 68, del que ahora se celebra su 50 aniversario, era la paradoja de sentir una gran insatisfacción en la opulenta sociedad del bienestar. Hijos de burgueses acomodados manifestando un profundo malestar, cuya ira desbordaba los amables cauces democráticos en los que vivían. En las acolchadas paredes de los hogares parisinos, tenía lugar una insurrección contra ese orden burgués que reunía en sí la contradicción antes señalada: el confort propiciando la irrupción de cierta violencia.

Medio siglo después, la paradoja continúa. Y, con ella, la dificultad de comprender el malestar que nos aqueja cuando, asegurada la más estricta supervivencia, sentimos insuficiente ese bienestar. Lo mismo sucede en el marco privado de las relaciones personales. Alcanzadas ciertas cotas de igualdad, descubrimos de pronto una diferencia insalvable entre hombres y mujeres, e incluso entre sujetos de idéntica condición sexual. Para abordar todo ello, la Cátedra Berlanga pone en diálogo dos películas de 1967, Peppermint Frappé, de Carlos Saura, y La boutique, de Luis García Berlanga, sintomáticas de esa crispación hoy todavía no resuelta, cuando no agravada.

Fotograma de 'La boutique', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘La boutique’, de Luis García Berlanga.

“Si la obsesión de un hombre reprimido por el franquismo es a lo que se reduce la trama de Peppermint Frappé, entonces la obra de arte queda suprimida en aras del debate ideológico y del contexto en que fue creada”, asegura Luis Martín Arias, profesor de la Universidad de Valladolid que participa en las jornadas  Amores Letales: La Boutique y Peppermint Frappé, que acoge el Palacio Colomina de Valencia durante los próximos días 3 y 4 de diciembre. Organizadas por la Universidad CEU Cardenal Herrera, el Institut Valencià de Cultura y la Fundación Aisge, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo, reúne a una serie de expertos y profesionales del audiovisual que analizarán ambos textos para desentrañar lo que en ellos sucede.

“Si una película no es simple debate ideológico, sino que plantea el debate eterno de la naturaleza humana, más allá del contexto, será una obra de arte que nos interroga pasado el tiempo”, añade Martín Arias. De lo contrario, dice, quedará como texto para su valoración histórica. De manera que si la obsesión de Julián (José Luis López Vázquez) por Elena (Geraldine Chaplin) en la película de Saura, merece la pena estudiarse, es por ese carácter transversal que lo sitúa en la actualidad como perfil asociado a cierto deseo masculino.

Fotograma de Pepermint Frappé, de Carlos Saura.

Fotograma de Pepermint Frappé, de Carlos Saura.

Otro tanto cabe decir de La boutique, película que analizará Jesús González Requena, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, en su ponencia Máquinas crueles. “Maquinitas egoístas”, matiza, dado que a su juicio, en la película de Berlanga, “todos los personajes son malas personas”. Y dentro de ese mundo de “maquinitas malvadas”, los hombres “son igual de malos que las mujeres, pero infinitamente más torpes”, asegura. Le sorprende esa deriva de Berlanga cada vez que realiza sus películas fuera de España: como pasa en La boutique, rodada en Argentina, o Tamaño natural, en Francia. “Cuando sale de España todo resulta más desabrido; desaparece el lado humano que ves en sus otras películas”.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, pone el acento en algo que vincula a una y otra película: la aparición de ciertas obras de Antonio Saura, hermano del cineasta, en ambos textos. En concreto, obras de la serie Brigitte Bardot, icono sexual de los años 60 y 70, que el pintor realiza quebrando su imagen seductora para que aparezca cierto desgarro de su figura. “Por utilizar la frase del poeta Rilke, cuando dice que lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar, diríase que en ambas películas aparece el fantasma femenino ligado con la muerte”.

Fotograma de 'La boutique', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘La boutique’, de Luis García Berlanga.

“Todo deseo remite al fantasma del otro”, apunta Siles. Fantasma que “desemboca en la destrucción” cuando el sujeto “es incapaz de alcanzar al sujeto que hay detrás de ese imaginario”. Precisamente de Antonio Saura, cuya obra viene a coincidir en ambas narraciones, se ocupa Maite Ibáñez, doctora en Historia del Arte, que hablará de la “pintura rebelde” del artista aragonés, del que se cumplen ahora 20 años de su fallecimiento. Pintura rebelde que vuelve a rimar con ese carácter insurgente de Mayo del 68, que alcanza a nuestros días.

El crítico de cine Jorge Castillejo abordará La boutique desde la óptica de la guerra de sexos. Como se recoge en el Berlanga Film Museum, creado por Rafael Maluenda bajo la coordinación del propio Castillejo, la película narra la estrategia perversa de una madre (Ana María Campoy) que hace creer a su yerno (Rodolfo Beban) que su mujer Carmen (Sonia Bruno) padece una enfermedad terminal, con el fin de que el joven playboy deje sus amoríos y se centre en su esposa.

Fotograma de 'Peppermint Frappé', de Carlos Saura.

Fotograma de ‘Peppermint Frappé’, de Carlos Saura.

El director de cine Óscar Aibar (Platillos volantes, El Gran Vázquez o El bosque) incidirá en el humor de la dupla Berlanga Azcona y su influencia en los directores actuales, de los que él mismo se considera un buen ejemplo. “Invierte el humor de directores como Mario Monicelli, maestro de la comedia a la italiana, para adaptarlo a la psicología española”, señala quien se halla en estos momentos dirigiendo uno de los capítulos de la serie televisiva Cuéntame.

Paco Belda, por su parte, en tanto director de fotografía que ha trabajo con Carlos Saura (“me gusta más hablar de Cinematographer o Dirección Fotografía que de director”), rastreará la luz que emplea en sus películas el autor de Peppermint Frappé, La caza, Cría cuervos o Bodas de sangre. Para ello, se servirá de imágenes creadas por José Luis Alcaine, Teo Escamilla, Vittorio Storaro o el propio Luis Cuadrado, encargado de la fotografía de la película analizada en las jornadas de la Cátedra Berlanga. Dos días de ponencias, charlas, coloquios y proyecciones, en torno a esas diferencias entre lo masculino y lo femenino, entre lo clásico y lo moderno, tan difíciles de articular en la sociedad posmoderna.

Fotograma de 'Peppermint Frappé', de Carlos Saura.

Fotograma de ‘Peppermint Frappé’, de Carlos Saura.

Salva Torres

La diferencia sexual en La boutique y Peppermint Frappé

Cátedra Berlanga
XVIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 3 y martes 4 de diciembre de 2018
Inscripción: besileso@uchceu.es / salvatm@telefonica.net

“Allí donde reinaba el bienestar, también había una insatisfacción profunda”. Lo apuntó el sociólogo Edgar Morin para describir el contexto de Mayo del 68, sorprendido por esa paradoja. Allí donde la prosperidad económica había eliminado las penurias por la más estricta supervivencia, tenía lugar la aparición de cierta infelicidad producida por un hastío desconocido: el que provocaba la seguridad y el ambiente confortable de los hogares burgueses. Y, con él, la irrupción de una violencia que amenazaba con destruirlo todo.

Fotograma de 'La boutique', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘La boutique’, de Luis García Berlanga.

Llevamos 50 años tomando nota de ese hastío, en el contexto apacible de la sociedad del bienestar. Un hastío que evitamos, del que pretendemos desprendernos, por distintos medios vinculados al consumo trufado de emociones fuertes que nos hagan vivir experiencias únicas. Experiencias que en el ámbito privado de las relaciones humanas conllevan, también, esa búsqueda de placer que, con el tiempo, deviene confortable, en rima con lo aburrido. “Tanto hablar del sexo, el sexo, y al final el sexo qué es, un aburrimiento”, señala Ricardo, el protagonista de La boutique.

Precisamente tomando como referencia esta película de Luis García Berlanga, en diálogo con Peppermint Frappé, de Carlos Saura, ambas de 1967, la Cátedra Berlanga aborda esa paradoja del bienestar ligado al hastío y la violencia. Películas enmarcadas en ese periodo de rebeldía juvenil, hoy de nuevo celebrado, con las que se pretende someter a debate la tensión que se percibe entre lo masculino y lo femenino, el orden apacible y la necesidad de violentarlo.

Fotograma de 'Peppermint Frappé', de Carlos Saura.

Fotograma de ‘Peppermint Frappé’, de Carlos Saura.

Las XVIII Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico de la Cátedra Berlanga reúne a diversos expertos y profesionales del audiovisual en el Palacio de Colomina de Valencia, durante los días 3 y 4 de diciembre, con el fin de arrojar algo de luz sobre tan espinoso asunto. Las jornadas están organizadas por la Universidad CEU Cardenal Herrera, el Institut Valencià de Cultura y la Fundación Aisge, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo.

El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Jesús González Requena, abrirá el encuentro con la ponencia ‘Máquinas crueles’, en torno a la película ‘La boutique’, plagada de personajes cuyas intenciones malévolas darán pie a toda una serie de maquiavélicos desencuentros. Luis Martín Arias, profesor de la Universidad de Valladolid, planteará su análisis de ‘Peppermint Frappé’ como un diálogo entre lo clásico y lo moderno, “lo viejuno y lo cool” asociado a la propia bebida como metáfora de las propias relaciones personales que se establecen en la película de Saura.

Fotograma de 'La boutique', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘La boutique’, de Luis García Berlanga.

El crítico de cine Jorge Castillejo se centrará en la guerra de sexos que en su opinión subyace en el film de Berlanga, mientras que el director de cine Óscar Aibar pondrá el acento en la influencia que la dupla Azcona-Berlanga ha ejercido en los directores españoles actuales, entre los cuales se incluye a él mismo, seguidor de ese humor “ácido, inteligente y que ha elevado el costumbrismo español a obra de arte”, según sus propias palabras.

Paco Belda, director de fotografía en ‘Jota de Saura’, dibujará el perfil de la luz que caracteriza el universo del autor de ‘La Caza’, rastreando la huella de quienes han contribuido con su trabajo a subrayar ese aspecto de sus películas, como José Luis Alcaine, Teo Escamilla, Vittorio Storaro o el propio Luis Cuadrado, encargado de esa fotografía en ‘Peppermint Frappé’. La doctora en Historia del Arte, Maite Ibáñez, destacará la obra de Antonio Saura, hermano del cineasta, que aparece en ambas películas de las jornadas, para mostrar el carácter rebelde de su pintura, en rima con el propio espíritu de Mayo del 68 que actúa como trasfondo.

Para todos aquellos interesados en participar en las jornadas de la Cátedra Berlanga, deberán inscribirse en las siguientes direcciones de correo: besileso@uchceu.es o salvatm@telefonica.net. Las plazas se adjudicarán por riguroso orden de inscripción, la cual es gratuita y con derecho a certificado de asistencia.

Fotograma de 'Peppermint Frappé', de Carlos Saura.

Fotograma de ‘Peppermint Frappé’, de Carlos Saura.

Sobre muñecas y monstruos

Amores imposibles: de ‘La novia de Frankenstein’ a ‘Tamaño natural’
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 4 y martes 5 de diciembre de 2017

Tamaño natural refleja una realidad psíquica”. Luis Martín Arias, profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, se refiere a la “fantasía subyacente” al hecho de que una persona busque en otra aquello que mejor se acopla a su deseo imaginario. Podría pensarse que ahora, en plena era de Internet y de las tecnologías propiciadoras de mundos virtuales, es más fácil que nunca. Y, sin embargo, esa fantasía viene de muy lejos. Rastrearla, al menos desde el Romanticismo a la actualidad, es lo que pretende la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera, que en sus jornadas de cine tratará este año tan espinoso asunto.

Amores imposibles: De La novia de Frankenstein a Tamaño natural es el título de las jornadas que, en colaboración con la Fundación Aisge, el Institut Valencià de Cultura, la Asociación Cultural Trama y Fondo y la revista Makma, la Cátedra Berlanga organiza para poner sobre la mesa temas de actualidad tomando como referencia el universo fílmico de Luis García Berlanga. En esta ocasión, centrando su atención en esas relaciones de pareja imposibles por causas que los diferentes ponentes tratarán de averiguar.

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

“Todos en Tamaño natural participan del juego con la muñeca, hasta la mujer del protagonista que se coloca literalmente en la posición de esa muñeca” (Luis Martín Arias)

De esta manera, el Palacio de Colomina de Valencia reunirá los próximos días 4 y 5 de diciembre a diversos expertos cinematográficos para, a través del análisis de las películas Tamaño natural (1973), de Luis García Berlanga, y La novia de Frankenstein (1935), de James Whale, arrojar algo de luz a las siempre conflictivas relaciones de pareja. El propio Martín Arias lo hará enfocándolo desde el lugar que viene a documentar esa realidad psíquica. Por eso ha titulado su ponencia Tamaño natural: una película documental, porque para él “todo documental tiene mucho de ficción y toda ficción es a su vez documental”.

A su juicio, esa realidad psíquica “intersubjetiva” queda documentada a través de cuantos participan en ella (desde el director, al guionista o los actores),  y de todos los personajes que la hacen posible: “Porque todos colaboran. De hecho, hasta la mujer del protagonista se coloca literalmente en la posición de la muñeca”, subraya Martín Arias. Tamaño natural narra la historia de Michel, un hombre maduro que se compra una muñeca (teniendo ya una atractiva mujer y una joven amante), con la que mantendrá una relación similar a la que pudiera llevar con una mujer real.

Fotograma de 'La novia de Frankenstein', de James Whale.

Fotograma de ‘La novia de Frankenstein’, de James Whale.

Frankenstein es una pesadilla contemporánea asociada al cuerpo y a la sexualidad, al cuerpo como algo monstruoso e inmanejable” (Jesús González Requena)

Jesús González Requena, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, se referirá a la pesadilla contemporánea que anida en La novia de Frankenstein. Pesadilla asociada “al cuerpo y a la sexualidad, que está tanto en la película de James Whale como en la novela de Mary Shelley”. Y pesadilla del cuerpo “como algo monstruoso e inmanejable”, por cuanto “ninguna mediación simbólica hace posible el encuentro con lo real del sexo”. Señala paralelismos entre Frankenstein y La metamorfosis de Kafka, allí donde el cuerpo (ya sea propio o ajeno) se vive como extraño y (auto)destructivo.

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

“Es algo que siempre me ha interesado: el por qué los hombres canalizan su deseo a través de muñecas, de mujeres inexistentes” (Áurea Ortiz)

La profesora de la Universitat de València, Áurea Ortiz, rastreará ese deseo masculino focalizado en las muñecas. “Es algo que siempre me ha interesado: el por qué los hombres canalizan su deseo a través de muñecas, de mujeres inexistentes”. Para ello, confrontará Tamaño natural con otras películas de  temática similar como No es bueno que el hombre esté solo (1973), de Pedro Olea, Her (2014), de Spike Jonze, o Lars y una chica de verdad (2007), de Craig Gillespie.

“La idea de juego es lo que pretendo abordar. De cómo el juego se asocia al espacio infantil y a la idea de ficción, de imitación de la vida real”, apunta Rafael Maluenda, director y creador del Berlanga Film Museum. Un juego en el que la relación con esas muñecas ofrece la oportunidad de plantearse el misterio de tan extraña conducta. “[Francisco] Umbral, en el prólogo del guión de la película, señala que asistimos a una imitación que no es símbolo, sino metáfora de la mujer”.

Fotograma de 'La novia de Frankenstein', de James Whale.

Fotograma de ‘La novia de Frankenstein’, de James Whale.

“Me interesa la idea de juego, de cómo éste se asocia al espacio infantil y a la idea de ficción, de imitación de la vida real de los sujetos” (Rafael Maluenda)

Maluenda pondrá diversos ejemplos de esa lúdica al tiempo que confusa relación, evocando películas como Vértigo (1958) o Psicosis (1960), de Alfred Hitchcock, y Ensayo de un crimen (1955), de Luis Buñuel, todas ellas aludiendo a la problemática del deseo masculino con respecto a una mujer siempre esquiva y, en última instancia, desencadenante de hondos problemas para ese hombre cuya masculinidad queda en entredicho.

El actor valenciano Joaquín Climent, que ha participado con Berlanga en París Tombuctú o Todos a la cárcel, hablará de su relación con el cineasta, que le consideraba su actor talismán, al tiempo que planteará la importancia del plano secuencia tan del gusto de Berlanga y para el cual hacía falta una serie de aptitudes por parte del actor. “Virtuosismo del plano secuencia que exigía a su vez virtuosismo por parte del actor”, señala Maluenda. Climent ha intervenido en series de televisión como El comisario, Física o Química y Amar en tiempos revueltos, además de actuar en otras películas de directores tan emblemáticos como Pedro Almodóvar (Mujeres al borde de un ataque de nervios) o Álex de la Iglesia (El bar).

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

“Habría que plantearse la diferencia entre lo masculino y lo femenino más allá de la ideología sexista, porque es la única manera de comprender su dialéctica en el juego de la seducción” (Begoña Siles)

José Luis García Berlanga, director y productor audiovisual, repasará el papel de la mujer en el cine de su padre. Una mujer a la que el propio cineasta dotaba de gran vitalidad en sus películas, hasta el punto de aplastar en muchas ocasiones al hombre. Como afirmó la directora Josefina Molina (Función de noche), cuya presencia estaba prevista en las jornadas pero problemas de agenda lo han impedido, Berlanga era “misógino y feminista”. “A las mujeres las tenía un poco de miedo, porque las consideraba unas supervivientes, indestructibles y superiores”, refirió Molina en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, precisamente dedicado a las mujeres de Berlanga.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, destaca el hecho de que incluso una mujer, como es el caso de la propia Mary Shelley, autora de Frankenstein o el moderno Prometeo, novela de la que se celebra justamente ahora su 200 aniversario, indague en el deseo masculino desde esa vertiente imaginaria próxima al delirio. “Habría que plantearse la diferencia entre lo masculino y lo femenino más allá de la ideología sexista, porque es la única manera de comprender su dialéctica en el juego de la seducción”.

Las jornadas, que cumplen su XVII edición como encuentros de historia y análisis cinematográfico organizados por la Asociación Cultural Trama y Fondo, celebran su cuarto año consecutivo impulsadas por la Cátedra Berlanga, tras haberse adentrado en las turbulencias de la pasión, en la impotencia del sujeto atrapado en la red social, así como en las utopías y distopías, en tanto dos caras de un mismo fenómeno. “Lo que pretendemos con las jornadas, siempre con Berlanga como trasfondo, es potenciar a través de su cine al director valenciano más internacional, poniéndolo en relación con el cine español y estableciendo igualmente conexiones con el resto de cinematografías”, subraya Siles.

Ver también la noticia en ARTS de EL Mundo Comunidad Valenciana

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

Salva Torres

La Cátedra Berlanga indaga en los amores imposibles

Amores imposibles: de ‘La novia de Frankenstein’ a ‘Tamaño natural’
Cátedra Berlanga
Palacio de Colomina
C / Almudín, 1. Valencia
Lunes 4 y martes 5 de diciembre de 2017
Correo de inscripción: besileso@uchceu.es

La Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia organiza por cuarto año consecutivo, en colaboración con la Fundación Aisge, el Institut Valencià de Cultura, la Asociación Cultural Trama y Fondo y la revista MAKMA, unas jornadas de cine en el Palacio de Colomina que, en esta ocasión, llevan por título Amores imposibles: de ‘La novia de Frankenstein’ a ‘Tamaño natural’. Las plazas serán cubiertas por orden de inscripción en el correo: besileso@uchceu.es.

Fotograma de 'La novia de Frankenstein', de James Whale.

Fotograma de ‘La novia de Frankenstein’, de James Whale.

Las jornadas se celebran los días 4 y 5 de diciembre y en ellas participan diversos expertos cinematográficos que, mediante el análisis de las películas aludidas en el título de las mismas, tratarán de arrojar luz al hecho, cada vez más notorio, de las dificultades para sostener relaciones de pareja. Entre los ponentes figuran José Luis García Berlanga, director y productor audiovisual, hijo del propio Berlanga, que se encargará de analizar el papel de las mujeres en su cine, y el actor Joaquín Climent, uno de los intérpretes talismán del director de ‘París Tombuctú’.

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

La directora Josefina Molina, autora entre otras de ‘Función de noche’ y que por problemas de agenda no estará finalmente en las jornadas, calificó a Berlanga, del que habló en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, como un “misógino y feminista”. José Luis García Berlanga tratará, entre otros asuntos, de aclarar esta supuesta contradicción.

Fotograma de 'La novia de Frankenstein', de James Whale.

Fotograma de ‘La novia de Frankenstein’, de James Whale.

Joaquín Climent es conocido por su participación televisiva en series como ‘El comisario’, ‘Física o química’ y ‘Amar en tiempos revueltos’, además de intervenir en películas de directores tan emblemáticos como Pedro Almodóvar, con quien trabajó en ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’, o Álex de la Iglesia, en ‘El bar’. El actor charlará sobre sus relaciones con Berlanga y la dificultad que suponía adaptarse al famoso plano secuencia del director valenciano.

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

También participarán en las jornadas la profesora de la Universitat de València, Áurea Ortiz, que se interrogará por esa atracción de los hombres hacia las muñecas; el creador del Berlanga Film Museum, Rafael Maluenda, que disertará sobre el juego como imitación de la vida real; el catedrático de la Complutense de Madrid, Jesús González Requena, que abordará la pesadilla contemporánea subyacente a la sexualidad vivida como algo inmanejable, y el profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, Luis Martín Arias, que se centrará en la forma en que todos los personajes de ‘Tamaño natural’ participan de ese juego con la muñeca que, en su momento, ya le costó a Berlanga más de un millón de pesetas de la época.

Begoña Siles, profesora de la Universidad CEU Cardenal Herrera y directora de la Cátedra Berlanga, señala que el objetivo de las jornadas y de las actividades que genera a lo largo del año la Cátedra “es reinterpretar el cine de Berlanga, el director valenciano más internacional, poniéndolo en relación con el cine español y estableciendo igualmente conexiones con el resto de cinematografías”.

Enlace del programa: Díptico Jornadas

Fotograma de 'Tamaño natural', de Luis García Berlanga.

Fotograma de ‘Tamaño natural’, de Luis García Berlanga.

Calabuch, ¿el Shangri-La de Berlanga?

Calabuch, de Luis García Berlanga
Horizontes perdidos, de Frank Capra
Cátedra Berlanga. Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts del IVAC La Filmoteca
Palacio de Colomina
C / Almodí, 1. Valencia
Días 12 y 13 de diciembre de 2016

Shangri-La no sólo es el nombre de un pueblo perdido en las montañas del Tíbet, en la novela ‘Horizontes perdidos’ de James Hilton, sino también es metáfora de un espacio de paz y felicidad. Un espacio utópico, probablemente, que todos anhelamos encontrar algún día, tal y como manifiestan ciertos personajes en la película homónima de Frank Capra.

“¿Cree en Shangri-La? Sí, creo porque quiero creerlo. Señores brindemos:  espero que Robert Conway, al igual que todos nosotros encontremos nuestro Shangri-La”. Con ese brindis esperanzador termina la  película de Frank Capra.

Calabuch no sólo es ese pueblo perdido en el mediterráneo de la película homónima de Luis García Berlanga, sino también es ese espacio de paz y felicidad, por lo menos para el personaje principal de la historia: el científico Jorge Serra Hamilton.

“¡Ay! Si esto no es la felicidad, es algo que se le parece mucho”, suspira Jorge Serra, cuando la maestra del pueblo le pregunta si Calabuch es su única felicidad.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

La felicidad, alcanzar la felicidad, sería el único propósito de la vida, el único deseo del ser humano, tal y como afirma Freud en su ensayo ‘El malestar en la cultura’. Ahora bien, como el propio Freud señala unas líneas después, el designio de ser felices no parece que se incluya en el plan de la creación.

Las palabras de Freud parecen ciertas. La experiencia nos dice que estamos abocados a sentir más la desgracia que la felicidad. Un sufrimiento que nos acecha por tres fuentes: desde el propio cuerpo humano decadente y caduco, desde el omnipotente y destructivo poder de la naturaleza y desde la complicada relación con los otros seres humanos – como decía Sartre: el infierno son los otros.

Tres fuentes de dolor difíciles ya no solo de detener y controlar, sino de apaciguar, incluso desde una cultura con un elevado progreso tecno-científico y con políticas democráticas de organización social. Sin embargo, aunque la tarea de alcanzar cierto bienestar sea ardua, no por ello, como señala Freud, se deben abandonar los esfuerzos por lograr la felicidad.

El Shangri-La que aparece en la película 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

El Shangri-La que aparece en la película ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

La comunidad de Shangri-La, en ‘Horizontes perdidos’ de Frank Capra, está protegida de las vicisitudes adversas que amenazan al ser humano: el cuerpo vive en una eterna juventud, la naturaleza es generosa y acogedora, y el otro, el prójimo, es sentido como un colaborador digno de ser amado y no como un ser hostil, objeto de agresión. Shangri-La es, como narra la voz en off del prólogo de la película, el lugar soñado, el lugar utópico.

“En esta época de guerra y de rumores de guerra, ¿no ha soñado alguna vez con un lugar donde haya paz y seguridad, donde la vida no sea una lucha sino un placer duradero?”.

Shangri-La es el paraíso, literalmente perdido, pero anhelado. Y ese supuesto paraíso es el que encuentra el protagonista de la película de Berlanga, Jorge Serra Hamilton, en ese pueblo perdido del mediterráneo llamado Calabuch.

En Calabuch las fuentes de angustia y sufrimiento del ser humano son representadas por Berlanga de manera afable, lúdica, anárquica. De este modo, la vejez y lo contingente desfavorable de la naturaleza se viven de manera apacible y luminosa; y las relaciones con los otros seres humanos son sentidas como cordiales en el interior de un pacto social de mutuo respeto, dentro de los papeles sociales que cada uno ocupa en esta tradicional sociedad cultural.

Edmund Gwenn en 'Calabuch', de Luis García Berlanga.

Edmund Gwenn, como Jorge Serra Hamilton, en ‘Calabuch’, de Luis García Berlanga.

“Aquí la gente no se preocupa de ser diferente de lo que es en realidad, ni de lo que piensan los demás tampoco. No. Cada cual vive su vida sin hacer daño”, con estas palabras describe el protagonista Jorge Serra Hamilton la vida en Calabuch.

El científico que ha conseguido el poder, el éxito y la riqueza -valores como dice Freud que “todo ser humano anhela para sí y admira en los demás”- parece haber encontrado en Calabuch “los valores genuinos que la vida ofrece”, tal y como Freud afirma en las primeras palabras de su ensayo ‘El malestar en la cultura’.

Ahora bien, ¿cuáles son esos valores genuinos que este personaje ha encontrado en Calabuch para sentir cierta felicidad? Unos valores que esalzan la vida sobre la muerte: el eros sobre el tanatos. Algo fácil de proclamar, pero difícil de conseguir.

“Aquí no importa la bomba atómica, ni la guerra. Aquí importa vivir”, exclama entusiasmo Jorge Serra.

Tanto la comunidad de Shangri-La como la de Calabuch parecen  haber conseguido crear una organización cultural que hace frente al instinto agresivo y auto destructivo inherente al ser humano: la primera, desde una “sabia moderación”, la otra, desde un anarquismo lúdico.

Fotograma de 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

Fotograma de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Begoña Siles

“Nos negamos a ser expulsados del paraíso”

Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados
Cátedra Berlanga
Organiza: Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts IVAC La Filmoteca
Colabora: Asociación Cultural Trama y Fondo
Palacio de Colomina
C / Almodí, 1. Valencia
Lunes 12 y martes 13 de diciembre de 2016

“La búsqueda de paraísos perdidos está en el corazón de la cultura occidental: no aceptamos que se nos haya expulsado del paraíso original”. Antonio Lastra, doctor en Filosofía, abre así la senda por la que sin duda transitarán las jornadas de cine organizadas por la Cátedra Berlanga del CEU Universidad Cardenal Herrera y el IVAC La Filmoteca de CulturArts, en colaboración con la asociación cultural Trama y Fondo. ‘Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados’ pondrá en liza en el Palacio de Colomina durante los días 12 y 13 dos películas, ‘Calabuch’ (1956) de Luis García Berlanga y ‘Horizontes perdidos’ (1937) de Frank Capra, con el fin de ahondar en las raíces de esa larga invocación utópica.

Fotograma de Captain Fantastic, de Matt Ross.

Fotograma de Captain Fantastic, de Matt Ross.

La celebración del quinto centenario del libro ‘Utopía’ de Thomas More, las obras de teatro que en su nombre se vienen representando en la actualidad y hasta la serie de TV ‘Utopia’, que Channel 4 ha estado emitiendo hasta hace bien poco, son algunas de las huellas que hoy en día se hacen eco de ese reclamo. Reclamo al que se suma ‘Captain Fantastic’, la reciente película de Matt Ross protagonizada por Viggo Mortensen, quien encarna a un padre que cría y educa a sus hijos en unos remotos bosques alejados de la civilización.

Además de Antonio Lastra, en calidad de investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá, se harán cargo del análisis de las películas y desarrollo del debate Jesús González Requena, de la Universidad Complutense de Madrid, Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid) y José Luis Castro de Paz (Universidad de Santiago de Compostela).

Los directores valencianos Paco Plaza y José Enrique March se encargarán de indagar en las resonancias de Berlanga dentro de sus respectivas trayectorias fílmicas, en un encuentro moderado por Rafael Maluenda (Berlanga Film Museum), mientras Carmen Senabre (Universidad de Valencia) junto a Amparo Zacarés  y Nieves Alberola, ambas de la Universidad Jaume I de Castellón, ofrecerán diversos puntos de vista en torno al universo berlanguiano en una mesa redonda moderada por Nieves López Menchero, del IVAC La Filmoteca.

El Shangri-La que aparece en la película 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

El Shangri-La que aparece en la película ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

“La crisis radical que vivió Europa en los años 20 y 30 del pasado siglo tiene su proyección y nos devuelve al contexto de crisis radical que vivimos en la actualidad”. González Requena pondrá en contraste ‘Horizontes perdidos’ con ‘Metrópolis’ (1927) de Fritz Lang para desarrollar su tesis: “Siempre se ha dado esa idea de fantasear universos idílicos, lo que supone una aceptación anticipada de la derrota”. Europa se iría al traste, toda vez que se da por muerto su proyecto político al buscar refugios utópicos. “Buscamos una especie de Arca de Noé, ante la catástrofe evidente que se ve venir”, concluye el catedrático de la Complutense, para quien “están retornando los nacionalismos más locos”.

“Pienso que Berlanga y [Juan Antonio] Bardem son dos discípulos inesperados de Capra”, apunta Lastra, que ve en ‘Calabuch’ “una especie de remake de ‘Horizontes Perdidos’ trasladado a España”. En ambos casos, un hombre maduro y con gran reputación social decide replantearse su vida tras aterrizar en un espacio supuestamente idílico. “Capra, que abandona la comedia en esta película para adentrarse en el drama, aunque manteniendo la nostalgia por ese mundo feliz donde todos pueden vivir como quieran, pone al hombre decente que decide sobre el sentido de su vida”. En el fondo, insiste Lastra, está el paraíso perdido “al que tratamos de volver una y otra vez”.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Martín Arias recoge la idea de las jornadas, acerca del desencanto social y la búsqueda de espacios encantados que mitiguen el malestar en la cultura, apropiándose del título de la novela de Antonio de Guevara ‘Menosprecio de corte y alabanza de aldea’, para contraponer el supuesto paraíso anhelado con las dificultades inherentes a toda sociedad. “El mundo de la corte, enrevesado y complicado, frente a la caracterización de la aldea como altruista y donde reina un cierto salvaje feliz”. El deseo de una edad dorada, que viene a simbolizar la sociedad perfecta, corriendo el peligro de transmutarse en totalitarismo. “La idea de todos los totalitarismos es apropiarse de la identidad cultural y manipularla políticamente, lo cual suele ser la ruina de esa cultura”.

Por eso Martín Arias en su ponencia hablará de ‘Calabuch’ “como modelo antiplatónico, contrario a la República de Platón, que es la búsqueda peligrosa de esa sociedad perfecta en el plano político”. Berlanga, dice el profesor de la Cátedra de Cine de Valladolid, “construye un imaginario que no es político, sino cultural, con toros, fuegos artificiales y una guerra paródica”. “Por eso a los políticos no les interesa su cine”, apostilla.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

A Castro de Paz le interesa el malestar que enmascara el supuesto paraíso dibujado en Calabuch. “Tal y como reflejé en un libro escrito con Julio [Pérez Perucha, ‘La atalaya en la tormenta: el cine de Luis García Berlanga’], es el camino que va del costumbrismo al sainete o el esperpento el que activa una operación compleja que gusta de ciertas artimañas, para hacer una crítica burlona del país en que Berlanga vive”. Que el científico (papel interpretado por Edmund Gwenn) idealice ese pueblo, donde policías y ladrones conviven felizmente, “es asunto nimio”, frente al “páramo tremendo” que se ve desde la atalaya a la que se refiere el historiador de cine.

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, apunta que la elección de ‘Calabuch’, que cumple ahora 60 años, le llevó inmediatamente a pensar en ‘Horizontes perdidos’: “Vi paralelismos que me parecía interesante analizar”. De hecho, señala que el científico protagonista de la película de Berlanga “parece encontrar en ese pueblo su Shangri-La, el lugar añorado por aquellos que se sienten desencantados de la sociedad racional y pragmática”. “En las jornadas, como en años anteriores, buscamos nexos de unión entre el cine que propone Berlanga y el de otros cineastas tan relevantes como él”, concluye.

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Fotograma de 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

Fotograma de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Salva Torres

En busca del paraíso perdido

Malestar y cine: del desencanto a los espacios encantados
Cátedra Berlanga
Organizan: Universidad CEU Cardenal Herrera y CulturArts IVAC
Colabora: Asociación Cultural Trama y Fondo
Lugar: Palacio de Colomina (C / Almodí, 1. Valencia)
Días: 12 y 13 de diciembre de 2016
Inscripción: besileso@uchceu.es y elcanos@uchceu.es  y 961369000 ext. 2325 / 2322)

Decía Henry David Thoreau, y hablamos de mediados del siglo XIX: “Este mundo es un lugar de ajetreo. ¡Qué incesante bullicio! Casi todas las noches me despierta el resoplido de la locomotora. Interrumpe mis sueños. No hay domingos. Sería maravilloso ver a la humanidad descansando por una vez. No hay más que trabajo, trabajo, trabajo”.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Fotograma de Calabuch, de Luis García Berlanga.

Pocos años más tarde, Sigmund Freud se hace eco de un texto de W. Erb, en el que se ponía igualmente de manifiesto el hastío por esa aceleración de la vida moderna: “Las necesidades individuales y el ansia de goces han crecido en todos los sectores; un lujo inaudito se ha extendido hasta penetrar en capas sociales a las que jamás habían llegado antes; la irreligiosidad, el descontento y la ambición han aumentado en amplios sectores del pueblo…todo es prisa y agitación”.

El desencanto que actualmente se percibe en las sociedades desarrolladas tiene, pues, un largo prólogo. Parece como si el propio avance de la ciencia y la tecnología, al tiempo que permite satisfacer las necesidades básicas de supervivencia que luego se extienden al ocio y el consumo, hubiera generado a su vez un malestar derivado del propio éxito. De manera que la luz del progreso ha ido proyectando en paralelo inquietantes sombras.

Captain Fantastic, de Matt Ross.

Captain Fantastic, de Matt Ross.

Para desembarazarnos de ellas, como efecto colateral, han surgido a su vez visiones acerca de lugares soñados donde reina la paz y la seguridad. Espacios utópicos como los descritos por Thomas More en su libro precisamente titulado ‘Utopía’, que este año celebra su quinto centenario, al tiempo que se llevan al teatro, la televisión y el cine obras que tienen a la utopía como trasfondo palmario. Tales son los casos de ‘Utopía’, de Zeroalaizquierda Teatro, la serie de TV del mismo nombre en Channel 4 o ‘Captain Fantastic’, la reciente película de Matt Ross en torno a un padre, encarnado por Viggo Mortensen que decide criar y educar a sus hijos en un bosque alejado de la civilización.

Ronald Colman en 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

Ronald Colman en ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

La Cátedra Berlanga promueve junto al IVAC La Filmoteca de CulturArts, en colaboración con la Asociación Cultural Trama y Fondo, unas jornadas de cine que pretenden abordar en el Palacio de Colomina los días 12 y 13 de diciembre esas utopías surgidas en el seno de la sociedad del malestar. Para ello, se someterán a análisis dos películas sintomáticas de ese anhelo, tomando como referencia ‘Calabuch’, de Luis García Berlanga, en fructífero rozamiento con ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Jesús González Requena (Universidad Complutense de Madrid), Antonio Lastra  (Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos de la Universidad de Alcalá), Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid) y José Luis Castro de Paz (Universidad de Santiago de Compostela) son los encargados de analizar las luces y sombras de esos espacios anhelados en ambas películas. También participan en las jornadas los directores valencianos Paco Plaza y José Enrique March, que hablarán de las resonancias berlanguianas en el cine español, en una encuentro moderado por Rafael Maluenda (Berlanga Film Museum).

El Shangri-La de 'Horizontes perdidos', de Frank Capra.

El Shangri-La de ‘Horizontes perdidos’, de Frank Capra.

Carmen Senabre (Universitat de València), y Amparo Zacarés y Nieves Alberola, ambas de la Universitat Jaume I de Castellón, ofrecerán diferentes puntos de vista en torno a la obra de Berlanga. Todos aquellos interesados en participar en las jornadas deberán inscribirse a través de los siguientes correos: besileso@uchceu.es y elcanos@uchceu.es o bien llamando al teléfono 961369000 (ext. 2325/ 2322). Las plazas son limitadas y serán cubiertas por orden de inscripción.

Edmund Gwenn en 'Calabuch', de Luis García Berlanga.

Edmund Gwenn en ‘Calabuch’, de Luis García Berlanga.

 

La Cátedra Berlanga analiza la burocracia en el cine

Burocracia y cine: la impotencia del sujeto atrapado en la red social
Cátedra Berlanga
Palacio de Colomina
Jueves 10  y viernes 11 de diciembre de 2015

De sobra es conocida la fascinación de Orson Welles por España. El año en que se conmemora el centenario de su nacimiento, la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y el IVAC-La Filmoteca de CulturArts recogen el guante de su efemérides confrontando una de sus obras, El proceso (1962), con otra de Luis García Berlanga, Plácido (1961).

De esta manera, las XV Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico  de la Asociación Cultural Trama y Fondo abordarán una temática que está presente en ambas películas, con honduras y abordajes distintos: la del sujeto atrapado en la tela de araña de una burocracia más o menos asfixiante. Será en el Palacio de Colomina durante los próximos días 10 y 11 de diciembre.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

El Plácido de Berlanga tendrá verdaderas dificultades para pagar la primera letra de su motocarro antes de que se ponga el sol, al verse  envuelto en una subasta caritativa que le impide cumplir su propósito. Y el Josef K. de Welles, al igual que el oficinista bancario de Kafka en quien se inspira, se verá igualmente envuelto en el proceso judicial que da título a la película y la novela, por un delito del que nada sabe ni nadie le acierta a explicar.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Mediante el análisis en profundidad de Plácido y El proceso, se tratará de desentrañar los universos que parecen determinar la angustiosa experiencia de esos sujetos. ¿La lógica burocrática, teñida de absurdo, explica por sí sola la desazón o pesadilla de Plácido y Josef K.? ¿O su impotencia obedece a cuestiones que, teniendo que ver con esa sociedad burocrática, escapan en parte a sus dictados? ¿Se ha desembarazado el sujeto de esa sensación de opresión en la sociedad del bienestar o, por seguir a Freud, persiste el malestar en la cultura?

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

De todo ello intentarán dar buena cuenta los ponentes que participarán en las jornadas. Jesús González Requena, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor del imprescindible ‘Clásico, manierista, postclásico. Los modos del relato en el cine de Hollywood’; Basilio Casanova, igualmente profesor de la Complutense, Luis Martín Arias, de la Universidad de Valladolid, analizarán El proceso de Orson Welles. Begoña Siles, profesora de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, Julio Pérez Perucha, presidente de la Asociación Española de Historiadores del Cine, y Antonio Gómez Rufo, escritor y guionista, se encargarán de desentrañar Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

En el marco de las jornadas que llevan por título Burocracia y cine: La impotencia del sujeto atrapado en la red social, se inaugurará el jueves 10, a las 19.30h, la exposición Un dólar para Berlanga, con fotografías de Fernando Ruiz relacionadas con los actores que han trabajado con el director valenciano. También habrá una actividad paralela al término de las jornadas: la presentación del libro Star Wars. Memorias de una galaxia lejana, coordinado por Pau Gómez, a la que acudirán los directores de cine Juanma Bajo Ulloa y Pablo Llorens.

Se adjunta el tríptico de las jornadas con toda la información, direcciones de correo y teléfonos de contacto para la inscripción en las mismas.

Tríptico Berlanga Digital

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29 Spielberg 29

29 Miradas sobre Spielberg
El Búho de Minerva

La editorial valenciana El Búho de Minerva y Pau Gómez, periodista de la liquidada Ràdio9, se han confabulado para brindar homenaje a uno de los mejores cineastas de todos los tiempos. ’29 Miradas sobre Spielberg’ reúne la opinión personal de una treintena de creadores y hombres de la cultura española sobre el realizador norteamericano. Un mosaico de voces y estilos con el denominador común de la devoción por este maestro del séptimo arte que cambió la forma de hacer cine influyendo en toda una generación.

Fotograma de ET, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 Miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de ET, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 Miradas sobre Spielberg’.

“El proyecto se me ocurrió hace dos años, mientras preparaba mi tesis doctoral sobre el tratamiento de la familia en el cine de Steven Spielberg”, cuenta Gómez, coordinador de la obra. “Después de muchos años entrevistando a cineastas españoles en Ràdio 9, caí en la cuenta de que prácticamente todos lo citaban como su principal influencia creativa. Constaté que todos estos realizadores pertenecían a una generación que creció con las películas que Spielberg produjo y dirigió en los años ochenta, despertando en ellos la vocación cinematográfica. Como por entonces estaba sumergido en la obra de Spielberg, se me ocurrió unirlos a todos en un libro que rindiese homenaje a su trayectoria. Sin embargo, conforme iba investigando en la influencia de Spielberg dentro de nuestra cultura, descubrí que ésta alcanzaba también a la literatura, la ilustración, el periodismo o la docencia, por lo que opté por ampliar el número de colaboradores hasta 29, exactamente las mismas películas firmadas por este director hasta la fecha”.

Pau Gómez, coordinador del libro '29 Miradas sobre Spielberg'. Fotografía: Álex Crespo.

Pau Gómez, coordinador del libro ’29 Miradas sobre Spielberg’. Fotografía: Álex Crespo.

En algunos casos seleccionar a los autores fue un proceso bastante natural, pues Gómez conocía los gustos de potenciales colaboradores, como Daniel Monzón, Rodrigo Cortés, Javier Sierra o Enrique Gato, y sabía perfectamente de qué película querría hablar cada uno de ellos. “Para algunas otras, pensaba en la persona idónea y contactaba con ella para ofrecerle el capítulo, lo que casi siempre derivaba en una respuesta afirmativa”, comenta. “Lo más complicado fue encontrar a autores para las películas menores o menos conocidas de Spielberg. Algunas, como ‘Hook’, están consideradas malditas y nadie se atreve a hablar de ellas”.

Fotograma de Lincoln, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 Miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de Lincoln, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 Miradas sobre Spielberg’.

Este libro es fruto de un trabajo a fuego lento de dos años. “Poner de acuerdo a casi una treintena de personalidades con las agendas saturadas no es fácil, aunque tiene su parte enriquecedora y  fascinante. La dilatación del proyecto no sólo prolongó las tensiones, sino que, para compensar, permitió que gente como Emilio Aragón o Bayona y Amenábar encontraran un hueco para formar parte de él”.

Portada del libro '29 Miradas sobre Spielberg', de la editorial El Búho de Minerva.

Portada del libro ’29 Miradas sobre Spielberg’, de la editorial El Búho de Minerva.

Gómez se muestra orgulloso de haber incorporado al reparto a un buen número de valencianos. “No por simple capricho o patriotismo, sino porque su presencia en este libro está justificada. Fue una suerte convencer a personajes tan importantes de nuestra Comunidad como Paco Roca y Santiago Posteguillo, los alicantinos Rafa Maluenda y Vicente Molina Foix y el castellonense Enric Pardo. Todos ellos se han volcado en apoyar el lanzamiento y participar en las presentaciones, lo que les hace aún más merecedores de mi admiración y mi agradecimiento”.

’29 miradas sobre Spielberg’ se presentó el pasado 11 de diciembre en el Palacio de Colomina, con asistencia de Jaume Balagueró, Santiago Posteguillo, Rafael Maluenda y Aurora Boch, así como Pau Gómez y la editora Susana Alfonso.

Fotograma de En busca del arca perdida, de Steven Spielberg, película incluida en el libro '29 miradas sobre Spielberg'.

Fotograma de En busca del arca perdida, de Steven Spielberg, película incluida en el libro ’29 miradas sobre Spielberg’.

Bel Carrasco