¿No es país para jóvenes?

¿No es país para jóvenes?

Hace unos días entrevisté a un joven pintor mexicano, José Antonio Ochoa, el reciente ganador del premio de pintura de la Fundación Mainel. Repasando su trayectoria, me contaba con naturalidad cómo sus años de formación le llevaron de México a Chicago, luego a Sevilla y finalmente a Valencia. Ese detalle no me llamó la atención durante la conversación. Y precisamente por eso, testimonia algo de lo que tal vez no somos siempre conscientes, en el medio local: la capacidad de atracción que ejerce nuestra escena artística -y como parte de ella, la pictórica- entre creativos jóvenes. Seguro que, si nos preguntasen por la trayectoria vital de los artistas valencianos en el presente, tal vez muchos contestaríamos que lo normal entre jóvenes creadores es irse. Y sería parte de la verdad.

On the road de Jose Antonio Ochoa. Ganador XXI Premio Nacional de Pintura

On the road de Jose Antonio Ochoa. Ganador XXI Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel.

Pero uno es historiador (del arte), cosa que ya no tiene remedio. Si te acostumbras a intentar mirar con un poco de perspectiva, surgen otros contextos, otros elementos de referencia. Empezando por las administraciones públicas, es ya lugar común tomar la apertura del IVAM en 1989 como el gran proyecto activador de la cultura artística valenciana contemporánea. Más allá de los altibajos en su historia, lo tiene todo para seguir siendo el referente esencial de la escena artística valenciana, por colección, por exposiciones, y por actividades. Desde fechas mucho más recientes, el Consorcio de Museos aspira a consolidarse como un actor atento a intereses y perfiles mucho más diversos, a proponer enfoques innovadores de gestión, y a vertebrar el territorio superando la tradicional focalización en la capital autonómica.

El siguiente elemento a considerar es, sin lugar a dudas, una Facultad de Bellas Artes de la UPV que ha tenido un desarrollo extraordinario en las últimas décadas. Bien dotada en cuanto a capital humano y a medios materiales, actúa como polo de atracción en la formación de -entre otros perfiles artísticos- pintores, dentro de una gran variedad de prácticas, de estilos y tendencias. Me cuesta valorarla como otra cosa que una historia de éxito: con sombras y luces, como todas, pero con neto predominio de las segundas, sobre todo si se compara con muchas de sus homólogas nacionales.

El coleccionismo privado siempre había estado ahí, pero ahora se está institucionalizando y va ganando visibilidad pública. Bombas Gens es el caso paradigmático, aunque ni mucho menos el único. Ahí están la Colección Martínez Guerricabeitia, o la Fundación Chirivella Soriano, o las múltiples iniciativas artísticas de DKV. Para cuando abra sede en 2020, las expectativas sobre la Fundación Hortensia Herrero son muy altas; lógicamente, tanto como el perfil de la familia Roig. Ninguna de estas colecciones se limita a un ámbito valenciano, pero tampoco se entendería que no contribuyesen a cultivarlo, incluyendo a los jóvenes.

Ya que hablamos de cultivar, las becas formativas para artistas también son importantes, incluso en tiempos de globalización y vuelos de bajo coste. Las becas Alfons Roig dan una dignísima continuidad a la labor ya centenaria de la Diputación de Valencia, en este campo. La colaboración del Ayuntamiento de Valencia con la Casa de Velázquez es un reciente añadido en este campo.

Exposicion XVIII Premio Nacional de Pintura. Cortesia de Jorge Sebastián Lozano

Exposicion XVIII Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesia de Fundación Mainel

Y después de la formación, los premios para jóvenes. El concepto no está exento de dificultades, de las tensiones implícitas en diferenciar pintores jóvenes respecto a ¿emergentes? ¿media carrera? ¿precarios permanentes? La variedad de premios y enfoques refleja las soluciones propuestas, tanto desde la Administración como desde la sociedad civil. Hay dónde elegir: la Real Academia de San Carlos, el Senyera, el de la Fundación Mainel, el Mardel, la Bienal Comenge…

No quiero dejar de mencionar la continua vitalidad del arte público y el arte urbano, tan activos en nuestro entorno cercano. Intentar encajonar esa escena dentro de las coordenadas pictóricas, que son el marco de este texto, equivaldría a deformarla. Pero tampoco puede negarse que existen conexiones.

Por supuesto, esta panorámica -que no tiene ninguna pretensión de exhaustividad- estaría incompleta sin los retos de mejora. Muy especialmente, hay toda una serie de retos en cuanto a la escasa demanda de artes visuales en la sociedad valenciana. Los datos de mera asistencia a actividades artísticas hablan por sí solos. Sigue habiendo un desequilibrio entre la amplia oferta disponible y la demanda real. La compra de arte sigue siendo vista como algo fuera del alcance de las clases medias. En los casos en que sí hay voluntad de comprar, además, esa demanda se cubre mayoritariamente en ferias y foros internacionales. Todo esto se traduce a que los trabajadores del sector luchen seriamente por la mera supervivencia laboral, en un contexto caracterizado por la precariedad, según informes varios vienen refrendando.

Como consecuencia pero también como causa de lo anterior, tenemos un escenario de medios de comunicación culturales muy fragmentado e inestable. Esta problemática no es específica del ámbito valenciano, sino que forma parte de una situación general nacional. No faltan iniciativas de calidad; falta escala. Ojalá los recién recuperados medios de titularidad autonómica sirvieran para mostrar que información, entretenimiento y cultura pueden coexistir de maneras creativas. Queda mucho por aprender, en este campo, pero la propia MAKMA es un ejemplo estimulante.

Otro reto radica precisamente en la gran proliferación de iniciativas. Pensemos en la escena local de festivales, pocas semanas después de Russafart. A la vez, no lo neguemos, muchas iniciativas adolecen de inestabilidad y falta de continuidad. Por introducir aquí un actor tan esencial como son las galerías, la crisis financiera se llevó por delante profesionales que ya parecían consolidados en nuestra escena; pero no se trata sólo de la crisis, es algo más amplio. Algún día habrá que escribir la historia de tantas galerías que abren y desaparecen antes de dos años, la de los premios que dejaron de convocarse tras pocas ediciones, la de ferias de arte o salas públicas de exposiciones que cierran tras décadas de actividad…

Inauguración XIX Premio Nacional de Pintura. Cortesía de Jorge Sebastián Lozano

Inauguración XIX Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel

Dándole la vuelta a la moneda, no es menos reseñable el mérito y el esfuerzo detrás de las iniciativas que sí se mantienen en pie. Al principio cité un ejemplo, que conozco de primera mano, las 21 ediciones del premio de pintura Mainel para pintores menores de 35 años; por él han pasado muchísimos nombres que hoy ya vemos consolidados dentro del panorama expositivo. El mérito nunca corresponde a una sola institución, sino que suele explicarse por la colaboración de otros actores; en este caso, la generosa participación de los jurados es un punto esencial.

En cuanto a los propios artistas, la disparidad de situaciones entre ellos es tan grande que dificulta un diagnóstico compartido. Poco en común tienen nuestros nombres más internacionales y tantos jóvenes que empiezan a enviar sus dossiers al terminar la carrera. La dureza de la profesionalización artística es extrema. Desde el asociacionismo profesional, AVVAC ha jugado un papel relevante de organización y denuncia durante muchos años. Sus actuales problemas institucionales hacen visible la fragilidad de la estructura, el escaso atractivo del esfuerzo colectivo, que sin embargo sigue siendo imprescindible.

Mucho de todo esto resulta evidente al leer las entrevistas a artistas que vertebran Espais d’Art, la estupenda exposición todavía visitable en Bancaja. La propia sede de esa exposición es emblema del amargo devenir de un actor económico y social tan importante como fue la principal caja de ahorros valenciana. Los damnificados en ese proceso fueron muchísimos; uno de ellos, poco visibilizado, fueron los propios artistas valencianos. El actual equipo gestor sigue planteando exposiciones útiles en este sentido, cosa también digna de agradecimiento, pese a una limitación radical de medios, en comparación con los años dorados. Por contraste, el Caixaforum será sin lugar a dudas un foco de enriquecimiento cultural para Valencia, pero está por ver si se prestará una atención grande a la escena local. No parece ser parte de su modelo institucional, ni tampoco tendría por qué serlo, pero el nicho y la necesidad existen.

Tantos logros y tantos retos no deberían hacernos perder de vista el resultado de toda esta escena, aquí apenas bosquejada. Y no es otro que una galaxia -no se busquen aquí metáforas futbolísticas, por favor- de abundantes e interesantes pintores valencianos jóvenes. Por supuesto, no es sencillo definir su valencianidad, más allá de la circunstancia biográfica de formarse o estar activos, más o menos establemente, en Valencia. Pero, aprendiendo de nuestra historia, estaría bien que les valorásemos aquí antes de que obtengan fuera el reconocimiento que merecen.

Exposición XX Premio Nacional de Pintura. Cortesía Jorge Sebástian Lozano

Exposición XX Premio Nacional de Pintura. Imagen cortesía de Fundación Mainel

Jorge Sebastián Lozano
Universitat de València

 

‘La Grande Safae’: brumosa memoria de la identidad sexual

‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi
Le Fresnoy – Studio national des arts contemporains
Ficción/Documental
15’56”, 2014. Francia

Componer un mapa de predilecciones o devocionario de insondables fetichismos permite acudir a la estocástica búsqueda de documentos y registros, traslados, encuentros y sondeos inagotables entre fuentes dispersas que, amén de trazar un camino fértilmente desnortado, concluyen configurando una bienvenida calima de dilentantismo y una inopidada cartografía de hallazgos.

A estas caracterísitcas y nómina de requisitos responde el caso que nos ocupa: ‘La Grande Safae’, un inquietante cortometraje pseudodocumental rubricado por la artista y cineasta Randa Maroufi (Casablanca, 1987), quien, a la postre, se revela en una creadora con una excelsa deriva curricular, cuyos proyectos audiovisuales, fotográficos y performativos han alimentado el discurso programático de numerosos festivales internacionales, erigida en un referente del testimonio artístico franco-marroquí del último lustro, tanto por el orden conceptual de sus propuestas como por el desarrollo metodológico de los diversos cometidos en los que se ha embarcado desde la consumación de su diplomatura en el Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetúan, a comienzos de la presente década.

Trailer «The Great Safae» by Randa MAROUFI from Randa Maroufi on Vimeo.

Maroufi, miembro residente de la Casa de Velázquez con un proyecto que pretende radiografiar alguno de los sótanos de la idiosincrasia ceutí –como es el tráfico de bienes manufacturados introducidos a pie atravesando la frontera del norte de Marruecos–, ha recalado recientemente en Madrid fruto de su participación en la edición de Estampa 2017, a través del centro de creación artística e investigación que l’Académie de France atesora en la capital. Cabe mencionar que su penúltimo ejercico en la dirección, ‘Le park’ (2015) –retrato generacional de un heteróclito grupo de jóvenes que merodean un parque de atracciones abandonado en la ciudad de Casablanca– ha recibido más de una veintena de premios internacionales y forma parte de la colección de fotografía y vídeo del Centre National des Arts Plastiques (CNAP).

‘La Grande Safae’, rodada en el invierno tangerino de 2014, en tanto que una lírica y neblinosa aproximación al frágil territorio de la memoria familiar y personal, viene a erigirse en una ineludible y singularísima opera prima que justifica el presumible y dilatado urdimiento de un proyecto alimentado sin definición por la doméstica herencia cultural, polarizada en torno de la figura de Safae, travestido empleado del hogar de la familia de Randa Maroufi hasta comienzos de la década de los ochenta, cuya identidad sexual hubo transitado como una extemporánea incógnita por el templado microcosmos del lar y del vecindario.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Maroufi se sirve de tres actrices y un actor – entre los que destaca Ayoub Layoussifi, presente en la gala inaugural del festival internacional de mediometrajes de València La Cabina, fruto de su dirección en ‘Tikitat-a-soulima’– para encarnar el papel de La Grande Safae en diversas e inquietantes secuencias cuyos planos generales evocan simbólicamente la identidad del personaje nuclear, cuya relación con los distintos espacios registrados (salón del hogar, azotea, garita urbana, entrada de hamman y gabinete marital) permite cuestionar y sondear la conducta y condición de sus transformaciones, solidificando un ejercicio de introspectivo y enteco equilibrio entre “lo que somos y queremos ser”.

La alusiva crónica secuencial de ‘La Grande Safae’ porta consigo el relato testimonial en voice-over de diferentes familiares y vecinos, cuyas aserciones y versiones contradictorias acerca de la identidad sexual de Safae solidifican la justificación última de la película, encaminada a reflexionar, a modo de narración semiótica, en torno de la ambigüedad de los cuerpos en el espacio íntimo y público. Destacada praxis de la brumosa memoria biográfica para recomponer, mediante la calima de procesos ficticios, el discurso inductivo de Randa Maroufi, celebrado descubrimiento para quien suscribe.

Un instante del cortometraje 'La Grande Safae', de Randa Maroufi'. Fotografía cortesía de la productora.

Un instante del cortometraje ‘La Grande Safae’, de Randa Maroufi’. Fotografía cortesía de la productora.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Becas artísticas de la Casa de Velázquez 2017

Convocante: Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid
Dotación: alojamiento*
Modo de presentación: formulario en línea
Plazo de admisión: hasta el 31 de octubre
(*) requiere pago de mensualidades, ver apartado 6b

Según el decreto del 10 de febrero de 2011 relativo a las Escuelas francesas en el Extranjero (art. 25) y el reglamento interno de la institución (art. 14), las ayudas específicas (“becas”) están destinadas a estudiantes, jóvenes artistas matrículados en un establecimiento de enseñanza superior, cursando obligatoriamente una enseñanza artística, para el curso 2016-2017.

CAMPAÑA DE« AYUDAS ESPECÍFICAS » – ARTISTAS – 2017
Los candidatos deberán leer atentamente esta nota informativa, relativa a la
presentación de las candidaturas, a los documentos solicitados y a las condiciones de
estancia de los beneficiarios de la ayuda. Los candidatos podrán inscribirse en las
disciplinas artísticas siguientes : artes plásticas, arquitectura, composición musical,
cine, video, fotografía.
1) CONDICIONES
a) Edad : Los candidatos tendrán que ser mayores de 18 años. No hay límite de edad.
b) Nacionalidad : No hay criterio de nacionalidad
c) Perfil del candidato : las “becas” son ayudas específicas atribuidas a estudiantes
cuyos trabajos requieren una estancia en Madrid. Los candidatos deberán presentar el
justificante de matrícula en un establecimiento de enseñanza superior, cursando
obligatoriamente una enseñanza artística, para el curso 2016-2017, y presentar un
proyecto de creación.
d) Candidaturas colectivas : No se aceptan.
e) Las ayudas específicas podrán disfrutarse desde el 9 de enero de 2017 para una
estancia que deberá efectuarse antes del 31 de diciembre de 2017 (excluido el mes de
agosto). Los beneficiarios de una ayuda específica para el año 2017 no podrán ser
candidatos a una residencia de un año (“miembro”) en la Academia de Francia en
Madrid para el año universitario 2017-2018.

2) ENVÍO Y CONTENIDO DE LA CANDIDATURA
Un formulario de candidatura se rellenará en línea, en la página web
https://www.casadevelazquez.org/es/inicio/candidaturas/becas-artisticas/
Sólo se estudiarán las candidaturas enviadas antes del lunes 31 de octubre de 2016 a
las 13:00 (hora de Madrid).
Sólo se podrá enviar con posterioridad, a la mayor brevedad, y en todo caso, por correo
electrónico, en formato pdf, a secdir@casadevelazquez.org antes del 18 de noviembre
de 2016 el justificante de matrícula en un establecimiento de enseñanza superior (en
una enseñanza artística). No se enviará ningún recordatorio ni se aceptará ningún otro
documento. No se aceptarán los dossieres incompletos o no conformes

3) ELEMENTOS DE LA CANDIDATURA
a) Formulario en línea
(…)

4) LA SELECCIÓN
Selección de las candidaturas por la comisión
La comisión encargada de la selección de las candidaturas se reunirá a finales de
noviembre. Todos los candidatos, beneficiarios o no, recibirán un correo electrónico
con el resultado de la selección. Se publicará la lista definitiva de los beneficiarios en la
página web de la Casa de Velázquez.
No se facilitará ningún resultado por teléfono.
5) ASISTENCIA TÉCNICA PARA LA CANDIDATURA
Para cualquier pregunta práctica, podrán contactar con la secretaría de dirección
(secdir@casadevelazquez.org), exclusivamente por correo electrónico.
En todo caso, les aconsejamos anticipen su envío. No se podrá alegar ningún problema
técnico (avería de su ordenador, corte de luz, de conexión a Internet…) para justificar el
no envío de la candidatura en los plazos establecidos. El acceso al formulario se cerrará
el 31 de octubre, a las 13h en punto.
Una vez hayan sometido su candidatura, verán un mensaje de confirmación en la
pantalla, y recibirán un email. La validación de la candidatura y la recepción de la
confirmación pueden tardar unos minutos.

6) SER BECARIO DE L’AFM
a) Alojamiento
La ayuda está pensada necesariamente como una residencia. Por lo tanto, los
beneficiarios dispondrán de un alojamiento en la Casa de Velázquez, en una habitación
individual, para una estancia de 1 a 3 meses, entre el 9 de enero y el 22 de diciembre de
2017. El periodo escogido por el becario será sometido a las disponibilidades de
alojamiento de la institución. Los becarios de l’AFM podrán acceder a los talleres
colectivos (grabado, fotografía, escultura, estudio de grabación…), así como a la
biblioteca de la institución
b) Importe de las mensualidades
El importe de las mensualidades es de
– 750 € (alojamiento a cargo de la Casa de Velázquez valorado en 250 €)
Los artistas matriculados en un establecimiento de Enseñanza Superior cuya sede se
encuentra en un país de África o de América Latina recibirán una ayuda
complementaria de 300 € (importes aprobados por el Consejo de administración de la Casa de
Velázquez el 24 de noviembre de 2011, modificados el 26 de junio de 2014).
Además, el becario se beneficiará de una tarifa subvencionada para los almuerzos, en
la cafetería, de lunes a viernes, durante su estancia (tarifas en vigor : 3€).
c) Participación a las actividades y apoyo artístico
Los becarios artistas se comprometen en participar en las actividades de la Casa de
Velázquez (exposiciones, ferias…) durante su estancia. Un director de estudios
artísticos acompaña a los becarios, sigue la evolución de sus trabajos, organiza diversas
exposiciones y manifestaciones. El beneficiario de la ayuda deberá necesariamente
citarse con él al principio de su residencia para el pago de la indemnización mensual.
Al final de su estancia, el becario deberá presentar una memoria de las actividades
realizadas durante su residencia.

Más información y bases completas

14 artistas Por venir en Casa de Velázquez

Por venir, exposición colectiva
Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid
C/ de Paul Guinard, 3. Madrid
Inauguración: 3 de diciembre a las 20:00 horas
Del 3 de diciembre de 2014 al 15 de febrero de 2015

Como cada año, la Casa de Velázquez – Académie de France à Madrid realiza una exposición colectiva en la que participan los artistas miembros así como los becados en residencia. La muestra del ejercicio 2014-2015 propone un recorrido multidisciplinar por las obras de catorce artistas, en su mayoría franceses y españoles, englobados bajo el título ‘Por venir’: un desideratum que ratifica el empeño de esta institución pública francesa por fomentar la creación y la investigación artística contemporánea; labor que desempeña desde su fundación en los años veinte del siglo pasado.

Planteada como una rica panoplia de técnicas y estilos, ‘Por venir’ abarca diversas disciplinas que van de la pintura al vídeo, pasando por la instalación, la fotografía, el dibujo y el grabado, elaborando así un repaso aproximado de la joven creación contemporánea.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

Casa G. Imagen por cortesía de Esaú Costa.

El arquitecto Esaú Acosta (España, 1978) (http://www.estudiosic.es/) participa con fotografías y maquetas del proceso de su proyecto “Casa G” en el que reflexiona acerca de cómo una pareja heterosexual española configura su estilo de vida a través del diseño de su vivienda, buscando reforzar con ella su capital simbólico. Un proyecto arquitectónico y sociológico que gira alrededor del pensamiento de Pierre Bourdieu, resumido parcialmente en la sentencia: “La configuración del hábitat no se realiza por la verdadera naturaleza de sus partes; sino por la ‘legitimación del gusto’ y su relación con lo dominante”.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

TTIP. Imagen por cortesía de Tania Blanco.

Tania Blanco (España, 1978) (http://www.taniablanco.com/) recrea el ambiente de una sala de espera presidida por la escultura-pintura de un reloj simbólico que, de manera análoga al Doomsday Clock de la Universidad de Chicago, avisa del impacto socio-económico que producirá el acuerdo de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión  (TTIP) que se negocia actualmente entre los EE. UU. y la U.E., a través de un listado de ítems que advierten sobre la “privatización feroz de los servicios públicos” o  el “entierro definitivo del concepto de soberanía nacional”. Sobre la mesa, una réplica en resina de un periódico imposible de desplegar nos alerta de la opacidad informativa con la que dicho acuerdo se está llevando a cabo.

"Je me suis dévêtue pour monter à un arbre". Imagen por cortesía de Hélène Damville.

«Je me suis dévêtue pour monter à un arbre». Imagen por cortesía de Hélène Damville.

Las xilografías de Hélène Damville (Francia, 1984) (http://helene-damville.blogspot.com.es/) basadas en la observación romántica del paisaje, representan troncos y ramas de árboles y cepas que se retuercen mostrando sus nudos como en una visión onírica. Una representación personal de la arquitectura de la naturaleza que imbrica sus cualidades vegetales y minerales asimilándolas a una apariencia ósea  que se funden en escenas de cierto halo macabro, potenciadas por la dureza del blanco y negro.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

The World. Imagen por cortesía de Daniel Escobar.

Daniel Escobar (Brasil, 1982) (http://danielescobar.com.br/) propone una disertación acerca de la configuración de la imagen de los países por parte de la industria del turismo, ligando las ideas de geografía y consumo. Su pieza es un objeto escultórico construido mediante la intervención de una guía turística corriente que deviene en un libro pop-up, a la manera de esos cuentos infantiles que convierten la ficción del relato en una realidad en tres dimensiones; como una verdad insondable.

"Après une visite en Palestine". Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

«Après une visite en Palestine». Imagen por cortesía de Baptiste Fompeyrine.

Baptiste Fompeyrine (Francia, 1989) elabora unas escenas preciosistas de reminiscencias orientales con sus grabados al aguafuerte, al aguatinta y a la manera negra. Sus composiciones, herederas del espíritu documentalista y satírico de los viejos maestros del grabado francés del siglo XIX, suponen la representación idealizada de los propios recuerdos del artista; personajes, paisajes y situaciones extraordinarias materializados con sutiles texturas y claroscuros y su enorme capacidad para el dibujo.

"Bakki". Imagen por cortesía de Didier Hamey.

«Bakki». Imagen por cortesía de Didier Hamey.

El universo mágico de Didier Hamey (Francia, 1962) (http://didier.hamey.free.fr/) queda patente en sus minuciosos grabados, plagados de seres zoomorfos, antropomorfos y vegetales, fantásticos y carnavalescos. Un alegato de la joie de vivre desde la mirada aparentemente inocente de quien alberga un profundo amor por la naturaleza y aderezada con la consciencia del reverso inquietante que impregna todas las cosas.

"Des châteaux en Espagne". Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

«Des châteaux en Espagne». Imagen por cortesía de Guillaume Lemarchal.

El fotógrafo Guillaume Lemarchal (Francia, 1974) (http://www.guillaumelemarchal.com/) presenta dos fotografías paisajísticas de su proyecto sobre los castillos españoles; enclaves a los que otorga las cualidades del espejismo y la ensoñación. Recurrentes en su trabajo, la luz y el paisaje como objeto, son manipulados por el objetivo fotográfico para potenciar esos “lugares fantaseados” que encuentra y resignifica poéticamente, poniendo en relación al hombre con su historia y su tiempo.

"The Walking Pillows". Imagen por cortesía de Albert Merino.

«The Walking Pillows». Imagen por cortesía de Albert Merino.

El videasta Albert Merino (España, 1979) (http://albertmerino.com/web/) está presente con su vídeo The Walking Pillows en el que un ejército de trabajadores sin rostro rastrean las huellas de vidas remotas a medio camino entre lo mítico y lo real. Como es habitual en su producción audiovisual, lo real y lo irreal se entremezclan en entornos verosímiles, alternando su particular imaginario fantástico con el absurdo cotidiano.

"Points Noirs". Imagen por cortesía de Sarah Miller.

«Points Noirs». Imagen por cortesía de Sarah Miller.

Los dibujos a lápiz y polvo de grafito de Sarah Miller (Francia, 1985) (http://sarahnavassemiller.free.fr/) subliman los pequeños detalles cotidianos, los instantes fugaces y los gestos más sutiles en escenas de gran formato en las que, con un tratamiento brumoso del dibujo y una composición casi fotográfica, centra su atención en el lenguaje corporal y en la emoción contenida en cada momento.

"Typing". Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

«Typing». Imagen por cortesía de Renaud Perrin.

El ilustrador y animador audiovisual Renaud Perrin (Francia, 1977) (http://perrin.renaud.free.fr/) aporta las pequeñas escenas “dibujadas” con máquina de escribir y tintas de colores de su serie “Typing”: personajes, edificios y objetos de uso cotidiano esquematizados que adquieren la apariencia naïf de los bordados coloristas de punto de cruz.

"Le Rosicruchien". Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

«Le Rosicruchien». Imagen por cortesía de Agathe Pitié.

Las xilografías de Agathe Pitié (Francia, 1986) (https://www.facebook.com/pages/Agathe-Piti%C3%A9/187770171303785?fref=ts) forman parte de su serie “Impertinences”: un trabajo que remite a los grabados medievales de corte moralizante y a la emblemática y que, de manera satírica, la artista revisita desde una óptica contemporánea. Sus personajes encierran significados ocultos y símbolos herméticos llegando incluso a un absurdo tragicómico, que se ve potenciado por el carácter expresivo y conscientemente arcaizante del trazo.

"Perenne. Cuello" (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

«Perenne. Cuello» (detalle). Imagen por cortesía de Esther Señor.

La instalación de Esther Señor (España, 1982) (http://www.senorcifrian.com/) que conforma el colectivo “Señor Cifrián” con Carmen Cifrián, presenta un juego de espejos acerca del mismo referente: un cuello de camisa intervenido con pétalos de geranio y conservado en parafina. Una construcción poética de la realidad titulada “Perenne. Cuello” en la que el objeto escultórico, su captura fotográfica y el muestrario de pétalos utilizados, componen un arte expandido que reflexiona acerca de los distintos modos de representación, el atesoramiento de los recuerdos y la reivindicación del proceso creativo.

"1 + 1 + 1 + ... + 1 = 547". Imagen por cortesía de Pep Vidal.

«1 + 1 + 1 + … + 1 = 547». Imagen por cortesía de Pep Vidal.

El artista, físico y matemático Pep Vidal (España, 1980) (http://www.pepvidal.com/) analiza el desorden, los cambios infinitesimales de los procesos y los conceptos de caos y entropía y los plasma en dibujos de carácter científico en los que la repetición metódica juega con la alternancia del vacío y la mancha y la imprevisibilidad del azar.

"Sin título". Imagen por cortesía de Federico Miró.

«Sin título». Imagen por cortesía de Federico Miró.

Por último, las pinturas de Federico Miró (España, 1991) (http://www.federicomiro.com/), ganador del Premio Salón de Verano 2014, pertenecientes a su serie “Tras las apariencias”, en la que el artista superpone finas líneas de pintura acrílica que, en su conjunto, dan la sensación de que nos encontramos ante una imagen digital, pixelada, errática. A partir del referente figurativo de la naturaleza, las abstracciones que el artista compone se convierten en una suerte de estratigrafía natural e incluso en el reverso de un tapiz colorista.

Una muestra ecléctica que aglutina catorce visiones, poéticas, lenguajes e intenciones distintas que los artistas residentes en la Casa de Velázquez continuarán desarrollando, en su mayor parte, hasta mediados de 2015. Una buena oportunidad para conocer las diversas propuestas de un grupo de artistas a los que se augura y se desea un gran porvenir.

Manuel Garrido Barberá