Fotografía japonesa en cuerpo y alma

La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke
Bombas Gens
Avenida de Burjassot, 54. Valencia
Hasta el 2 de febrero de 2020

“Está llena de nocturnos y de bares oscuros”, resumió Vicent Todolí, comisario junto a Nuria Enguita de la exposición La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke. Una oscuridad repleta de grano, barrido y desenfoque (are, bure y boke), que sirvieron de lema a la revista fundada en 1968 por Takuma Nakahira y Koji Taki, cuyo título evoca la provocación con la que irrumpió un grupo de fotógrafos entre los años 1957 y 1972. Oscuridad que el propio Todolí se apresuró a matizar: “La sombra en Japón es positiva porque nos trae cosas”. Y así, evocando a Fitzgerald, podría decirse que suave es la noche en Bombas Gens.

Oh! Shiniuku, de Shomei Tomatsu, de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Oh! Shiniuku, de Shomei Tomatsu, de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Nada menos que 481 imágenes de 15 fotógrafos japoneses, integrantes de la contracultura surgida tras los años de la segunda gran guerra mundial, componen la singular exposición que hasta el 2 de febrero de 2020 se mantendrá en Bombas Gens. Se trata, como destacó Susana Lloret, directora de la Fundació Per Amor a l’Art, de la “más importante colección privada de fotografía japonesa de esa época fuera de Japón”. Las 96 imágenes de Takuma Nakahira reunidas bajo el título de Circulación (1971), es la primera vez que se enseñan a nivel europeo.

Esa mirada de las cosas que propone la muestra tiene que ver con la “fotografía como acto”, a la que se refirió Enguita tomando prestadas las palabras de Koji Taki. Un acto “en el que no sólo están implicados mirada y pensamiento, sino todo el cuerpo”. Imágenes, por tanto, que se presentan en Bombas Gens en cuerpo y alma, esta última ligada a lo que Roland Barthes denominó en La cámara lúcida, spectrum: “Esta palabra mantiene a través de su raíz una relación con ‘espectáculo’ y le añade ese algo terrible que hay en toda fotografía: el retorno de lo muerto”.

'Shikishima', de Tamiko Nishimura, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Shikishima’, de Tamiko Nishimura, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Nocturnos, oscuridades, sombras y espectros campan a sus anchas a lo largo de una exposición sin duda espectacular. Toda ella girando en torno a la revista Provoke, de la que tan sólo se publicaron tres números en el año y medio que duró, y que están recogidas en la muestra. Con esa efímera publicación, la fotografía sufrió una “nueva sacudida” del leguaje fotográfico, tras la acontecida con la agencia Vivo (1959-1961) que formaron  Eikoh Hosoe, Kikuji Kawada, Akira Sato, Ikko Narahara, Akira Tanno y, especialmente, Shomei Tomatsu.

Todos esos nombres, desconocidos para la gran mayoría del público, sobresalen con luz propia en La mirada de las cosas, junto al resto de los fotógrafos japoneses que la completan. “Son autores muy desconocidos en Europa”, reconoció Todolí, que los fue descubriendo poco a poco e integrándolos en la colección de la Fundació Per Amor a l’Art, tras viajar a Japón en diversas ocasiones. “Primero el ojo, después la investigación y la bibliografía”, así es como dijo trabajar el responsable del Área de Arte de Bombas Gens.

'Circulación: fecha, lugar, eventos' de Takuma Nakahira, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Circulación: fecha, lugar, eventos’ de Takuma Nakahira, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Las 481 fotografías bien podrían entrar en esa Historia de las Miradas deseada por Barthes, “pues la fotografía es el advenimiento de yo mismo como otro: una disociación ladina de la conciencia de identidad”. De hecho, como explicaron los comisarios, algo de esa identidad que no termina de plegarse al canon establecido está presente en la exposición. Presente en forma de acto cuya energía desborda los límites del encuadre. Por eso hablan de “prestar el cuerpo al mundo”, en palabras de Taki recogidas por Enguita, y de “poner en movimiento el cuerpo para poder hacer una imagen que agarre el mundo”, percibiéndolo como “evidencia” y como “existencia que nos afecta, intentando llegar a aquello que la razón y el lenguaje no pueden asir”.

“Eran fotógrafos, pero también tenían una vertiente agitadora”, subrayó la comisaria, destacando Todolí el subtítulo con el que la propia revista Provoke se anunciaba: documentación incendiaria para el nuevo pensamiento. Incendio de las imágenes convencionales, con el fin de alcanzar la plétora de la imagen, que Enguita situó en la línea que “se aleja del fotoperiodismo y se acerca al arte”. Un arte ligado al punctum barthesiano como ese “azar que en la fotografía me despunta, pero que también me lastima, me punza”.

Vista general de la exposición 'La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke'. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Vista general de la exposición ‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’. Imagen cortesía de Bombas Gens.

La mirada de las cosas, sin embargo, lejos de incendiar nuestra percepción o de punzarla, parece moverse por el reino de la sombras que Todolí apuntó, sugiriendo entre sus claroscuros la emergencia de lo terrible que todavía podemos soportar, según expresó el poeta Rilke con relación a la belleza. “No solo la escena, sino que la propia forma pasa a tener importancia”, explicó Enguita. Formas que fueron el caldo de cultivo de esa contracultura japonesa de la que Provoke fue un singular ejemplo. En aquel 1968, occidente vivía su mayo francés y oriente el suyo propio con los enfrentamientos contra la herencia americana de ocupación, según sostienen los comisarios: “La fotografía acompañó esos cambios sociales”. 50 años después, la fotografía japonesa ocupa Bombas Gens llenándolo de unas sombras vivificantes.

'Eros', de Daido Moriyama, obra de la Colección Per Amor a l'Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

‘Eros’, de Daido Moriyama, obra de la Colección Per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Salva Torres

Japón nunca estuvo tan cerca

‘La mirada de las cosas. Fotografía japonesa en torno a Provoke’
Bombas Gens Centre d’Art
Avda. Burjassot, 54, València
Hasta el 2 de Febrero de 2020

La exposición ofrece un recorrido a lo largo del período de posguerra en Japón, teniendo como principales protagonistas a un total de cuatro generaciones de fotógrafos. Miembros a destacar serían los pertenecientes a la agencia fotográfica VIVO (1959-1961) –Ikkō Narahara, Shōmei Tōmatsu, Eikoh Hosoe, Akira Satō y Kikuji Kawada– y a la revista Provoke (1968-1970) –Yutaka Takanashi, Takuma Nakahira y Daidō Moriyama–, pero sin olvidar a otros artistas como Toyoko Tokiwa, Nobuyoshi Araki, Ishiuchi Miyako, Kōji Enokura o Tamiko Nishimura, entre otros.

Imagen artículo Provoke, Cristina Tro Pacheco

Imagen general exposición. Fotografía: Cristina Tro Pacheco

Se ha llevado a cabo una selección rigurosa y exclusiva de las obras para realizar esta exposición, pertenecientes a la Colección Per Amor a l’Art, exceptuando las fotografías de Toyoko Tokiwa y la serie de Ishiuchi Miyako, llamada ‘Renya no machi’ (Noche sin fin).

Según Nuria Enguita, comisaria de esta exposición y directora del centro, estos fondos de fotografía japonesa conforman un patrimonio único en manos privadas, así como una de las mejores colecciones de fotografía de este contexto a nivel internacional.

Vicent Todolí, comisario también de la exposición y asesor de la colección, tuvo sus primeros contactos con la fotografía japonesa hace años en la ciudad de París. Las imágenes visualizadas mostraban revueltas estudiantiles en el barrio de Shinjuku de Tokio, realizadas por Tōmatsu, además de otras series de Moriyama que le llamaron la atención. Este fue el punto culminante para realizar, acto seguido, una investigación que ha llevado a conocer a fotógrafos como Tōmatsu, Takanashi, Tokiwa o Hosoe, entre otros muchos.

Imagen artículo Provoke, Cristina Tro Pacheco

Revistas Provoke disponibles en sala. Fotografía: Cristina Tro Pacheco

Entre los años 1957 y 1972 tuvo lugar en Japón un cambio radical en el lenguaje fotográfico, afectando, así, tanto a VIVO como a Provoke. Aún así, ambos grupos presentan características diferentes entre ellos. Por un lado, la agencia realizaba un fotorreportaje diferente, mostrando, así, su subjetividad, además de la presencia del artista en la propia fotografía –característica evidente en la serie de Ikkō Narahara, cuyo título es ‘Dominios’ (1956-1958)–. Por otro, los componentes de la revista Provoke tienen como objetivo transmitir aquello que está sucediendo en el momento presente, pero de modo fragmentario. Su fotografía propone un nuevo lenguaje, ya que este no podía documentarlo por la rapidez del momento. De este modo, Provoke consigue dar un giro al modo de ver y de publicar.

Imagen de portada artículo Provoke, Cristina Tro Pacheco

Imagen de una las obras presentes en la exposición. Fotografía: Cristina Tro Pachecho

Cristina Tro Pacheco

Hamish Fulton: caminatas

Hamish Fulton. Caminando en la Península ibérica.
Bombas Gens Centre d’Art
Av. de Burjassot, 54, VALENCIA
Hasta el 04.11.2018

Procesos: paseo urbano con Hamish Fulton
Antiguo cauce del Turia
Sábado 20.10.2018
18:30 h.

La exposición, con un título clarificador – ‘Caminando en la Península ibérica’ –, reúne una serie de trabajos como resultado de las 16 caminatas que Hamish Fulton llevó a cabo entre 1979 y 2016 tanto en la España continental, como en territorios insulares y Portugal. Las obras forman parte de las colecciones Per Amor a l’Art e INELCOM Arte Contemporáneo de Madrid, de las cuales es asesor Vicente Todolí. Como explica Nuria Enguita, comisaria de la exposición, fue precisamente él quien propuso a Hamish Fulton una caminata que bordeara el Benicadell, algo que el artista aceptó encantado y que le sirvió para enlazar a sus anteriores trayectos. Este lugar, entre las comarcas de La Vall d’Albaida y El Comtat, posee, aparte de una gran belleza, “un alto valor simbólico y [está] muy presente en las biografías de los impulsores de dichas colecciones”.

Vinilos, pinturas murales – idóneas para el espacio de Bombas Gens – fotografías, dibujos y esculturas acompañan al visitante en su recorrido por las salas del museo. Una vez más, Hamish Fulton nos muestra el paisaje sin alejarse de una premisa a la que es fiel desde hace aproximadamente 45 años: “Mi forma de arte es un breve viaje a pie por el paisaje […] Lo único que tenemos que tomar de un paisaje son fotografías. Lo único que debemos dejar en él son las huellas de nuestros pasos.” (1) Esta voluntad de respeto es una norma montañera universal que algunos atribuyen al Sierra Club, y que Fulton respeta a rajatabla. Ni siquiera las piedras que aparecen en algunas de sus fotografías fueron amontonadas por él, ni tampoco los numerosos senderos que aparecen – footpaths – fueron inicialmente hollados por sus pies. Su trabajo es netamente conceptual, heredero de los cambios disruptivos del arte de mediados de los años sesenta.

Bordeando Benicadell. Texto de caminata sobre madera. 2 piezas. 8 x 55 x 0.3 cm. Cortesía Hamish Fulton - espaivisor

Bordeando Benicadell. Texto de caminata sobre madera. 2 piezas. 8 x 55 x 0.3 cm.
Cortesía de Hamish Fulton – espaivisor

En ocasiones, por contemporaneidad, cuando se habla de artistas caminantes el nombre de Hamish Fulton aparece relacionado con el de Richard Long. Ambos fueron compañeros en el entorno de la St. Martins School of Art de Londres, y llegaron a recorrer juntos la Península ibérica dos veces, en 1989 y 1990, aunque sus caminos finalmente se han bifurcado. Para Dieter Roelstraete (2), ‘A line made by walking’ de Richard Long, y algunos de sus trabajos posteriores, tienen mucho que ver con un hacer anti-productivista, como expulsado fuera de la cadena fordista de producción, consideración extensible también, quizás, al trabajo de Hamish Fulton. Este contraste se evidencia en que ambos se proponen intervenir levemente en la Naturaleza – como apunta el profesor José Albelda (3) – a través de prácticas mínimas, frágiles y finitas, en las que reivindicar la debilidad, contestando las bases de fuerza y dominio de la cultura tecnoindustrial tan presentes en los trabajos de los norteamericanos y el Land Art, cuyas intervenciones paisajísticas se basaban en el deseo de permanencia. El trabajo de Fulton es, si cabe, todavía más ligero que el de Long. Para él, “los paseos son como las nubes. Vienen y se van” (4). De sus caminatas, Fulton sólo extrae paisajes, en forma más evidente de fotografías, es verdad, pero también como palabras, recurriendo habitualmente a frases y signos que evocan las sensaciones de un lugar, y también a cartografías y pequeños listones de madera antigua o reglas métricas plegables cuya apariencia tiene una cierta vocación, poética, de orografías.

Para Hamish Fulton, el andar es una peregrinación ritual y un acto simbólico: “Para mí, estar en la naturaleza es una forma de religiosidad inmediata” (5). En sus obras no pretende transmitir tanto una imagen idílica de una Naturaleza valiosa por no estar intervenida, sino más bien representar el ‘yo estuve allí’ o, mejor dicho, ‘yo caminé por allí’, presentando una vivencia directa y extensa con un paisaje que representa luego a través de varios medios, y que podrían resumirse en una foto contundente que se incluyen en el catálogo, la de las desgastadas suelas de sus botas.

Hamish Fulton no siempre camina solo. Denominadas por él mismo como communal walks, las caminatas coreográficas generalmente son urbanas. Una de ellas está programada para el próximo sábado 20 de octubre, precedida de otras como la realizada en el año 2015 por iniciativa de espaivisor, en las inmediaciones de la propia galería en Valencia. En concreto, 30 personas cruzaron en repetidas ocasiones cuatro pasos de peatones, empezando y acabando según el tañido del Miguelete. Alguna de las pinturas murales descriptivas de esta acción se incluye en la exposición actual. Si nos fijamos bien en el lenguaje, la propia palabra caminata – del italiano, camminata – es curiosa, ya que puede referirse, según el diccionario, tanto a un viaje corto que se hace por diversión, como a justamente lo contrario: a un paseo largo y fatigoso. Una caminata es tanto el hecho de salir a la calle y cruzar un paso de cebra, como lo es recorrer los más de 300 kilómetros que separan a Riumar de Alicante, y viceversa. La voluntad con la que esto se realice, ya depende del artista.

Ismael Teira

Hamish Fulton_Calle Pintor Domingo_2016

(1) CARERI, Francesco (2002). Walkscapes. El andar como práctica estética. Barcelona: Gustavo Gili., p. 145.
(2) Extraído del libro ROELSTRAETE, Dieter (2010). Richard Long: A Line Made by Walking. Londres: Afterall Books, pp. 42 – 43. Traducción del autor.
(3) ALBELDA, J. (1999). «Intervenciones mínimas, poéticas de la preservación». Cimal Internacional. Núm. 51, pp. 49-54.
(4) FULTON, Hamish (1997). Walking Beside the River Vechte. Nordhorn: Stadtische Galerie Nordhorn. Citado por CARERI (2002), op. cit., p.155.
(5) CARERI (2002), op. cit., p. 148.

ARCO premia a la Colección Per Amor a l’Art

Colección Per Amor a l’Art
Bombas Gens Centre d’Art de Valencia
Premio «A» al Coleccionismo por la Fundación ARCO
Enero de 2018

La Fundación ARCO, impulsada por IFEMA, ha otorgado los Premios “A” al Coleccionismo. En esta vigésimo segunda edición, ha concedido a la Colección Per Amor a l’Art uno de los seis galardones que reconocen el valor artístico de los fondos de coleccionistas e instituciones, así como su labor en el apoyo a la difusión del arte contemporáneo.

Concretamente, el Patronato y el Consejo Asesor de la Fundación ARCO han querido premiar esta colección por la puesta en marcha de Bombas Gens Centre d’Art en Valencia, donde se exhibe la misma. La colección premiada es propiedad de José Luis Soler y Susana Lloret. En 2014 el matrimonio creó la Fundació Per Amor a l’Art, con la misión de sensibilizar y compartir en tres áreas: ayuda social, enfermedades raras y arte.

“Nos sentimos muy honrados por recibir este premio. Per Amor a l’Art es una colección privada que iniciamos mi marido y yo hace años con el compromiso de construir una colección de calidad, sin ánimo de lucro y con un destino público. Hicimos realidad este sueño poniendo la colección a disposición de la Fundació Per Amor a l’Art y de su centro de arte, Bombas Gens, que dirige Nuria Enguita. Este reconocimiento nos transmite más ilusión todavía por continuar en el camino de compartir la colección con el público”, ha afirmado Susana Lloret, directora de la Fundació Per Amor a l’Art.

Per Amor a L’Art es una colección de arte moderno y contemporáneo con inclinación a la abstracción en pintura, escultura y cine. Gran parte de la colección, que cuenta con el asesoramiento de Vicente Todolí, la componen autores nacionales e internacionales que trabajan con fotografía, muchos de ellos representados en profundidad. Se podría definir como una colección de exposiciones, que actualmente cuenta con más de 1.800 obras de más de 140 autores.

La Fundación ARCO ha premiado también a cinco  importantes colecciones más. Por la calidad de sus obras y las exposiciones realizadas en Madrid y París, a la colección Alicia Koplowitz – Omega Capital; de Portugal se distingue la labor de Armando Martins y su familia, que cada mes de mayo muestran sus obras en el Palacio de Correio Mor; a la Colección Ella Fontanals Cisneros por la visibilidad que su colección y la Fundación CIFO han dado a los artistas de Latinoamérica.

Vista de una de las salas de Bombas Gens.

Vista de una de las salas de Bombas Gens. Imagen cortesía de la Fundació Per Amor a l’Art.

Y también por su acervo latinoamericano del siglo XX se ha premiado a la Colección de Arte Latinoamericano de The Museum of Fine Arts Houston, que próximamente inaugura una nueva ala dedicada a la misma. Por último, se ha premiado a Luis Paulo Montenegro (Brasil), cuyas obras pueden verse en la Fundación Banco Santander hasta el mes de mayo de 2018.

El acto de entrega de los premios tendrá lugar en el Teatro Real de Madrid el martes 20 de febrero, tras el que se celebrará una cena patrocinada por el Grupo Canalejas en la que se recaudarán fondos destinados a la adquisición de obras para la colección en ARCOmadrid.

El refugio antiaéreo de Bombas Gens ya es visitable

Refugio antiaéreo de Bombas Gens
Fundació Per Amor a l’Art
Viernes 22 de diciembre de 2017

La Fundació Per Amor a l’Art añade un nuevo atractivo a su centro de arte. Tras la restauración del refugio antiaéreo descubierto en las instalaciones de Bombas Gens, este importante elemento patrimonial será ya visitable. Así lo anunció la directora de FPAA, Susana Lloret, en la presentación para medios de comunicación que organizó la entidad. “Al principio, cuando lo encontramos durante las obras de recuperación de la antigua fábrica, pensamos que era una carbonera porque estaba lleno de escombros. Pero cuando descubrimos lo que era en realidad y tomamos conciencia de su importancia, decidimos que teníamos que restaurarlo para compartirlo con el público”.

Y es que nos encontramos ante un refugio de especial valor, puesto que es uno de los pocos ejemplos que quedan en Valencia de tipología fabril y el único visitable. Construido con una estructura de hormigón armado, consta de una sala principal de 21,64 m2 y 2,78 m. de altura con dos accesos: desde el interior de una de las naves y desde el patio.

Refugio antiaéreo. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Refugio antiaéreo. Imagen cortesía de Bombas Gens.

“El refugio conserva elementos característicos de este tipo de construcciones, tales como los letreros con mensajes dirigidos a los ocupantes del mismo. En ellos se dan una serie de recomendaciones de uso e higiénicas y de seguridad. Han sobrevivido también al paso del tiempo el zócalo original de pintura, los tubos de cerámica que actuaban como respiraderos, la roza por donde iba el cableado de la luz y algunos soportes de madera de las bombillas”, explicó Paloma Berrocal, arqueóloga del proyecto.

Los trabajos de rehabilitación han consistido principalmente en una limpieza en profundidad para eliminar la gruesa capa de hollín que presentaba como resultado de su uso como carbonera durante años, y una extracción de sales producidas por la humedad y el abandono. También se han consolidado los rótulos originales y se ha efectuado una reintegración cromática de la policromía del espacio. “Simplemente lo hemos rescatado del abandono en que estaba, porque la verdad es que goza de un excelente estado. Todo es original, no ha sufrido ninguna intervención posterior. Ha sido como encontrar una cápsula del tiempo”, aseguró la restauradora Sofía Martínez.

De izda a dcha, Paloma Berrocal, Susana Lloret y Sofía. Imagen cortesía de Bombas Gens.

De izda a dcha, Paloma Berrocal, Susana Lloret y Sofía Martínez. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Una cápsula prácticamente virgen que llevará a los visitantes hasta 1938, fecha probable en que se construyó el refugio para dar cobijo a los trabajadores de la antigua fábrica. Según los testimonios orales que han llegado a nuestros días, esto es así porque la factoría fue incautada durante la Guerra Civil por el bando republicano para fabricar bombas de mortero, y por tanto se convirtió en un objetivo militar. La fábrica, dedicada hasta entonces a la elaboración de bombas hidráulicas, estaba preparada para fundir metales y eso fue aprovechado en el conflicto bélico.

Después de años en el olvido, esta historia se volverá a contar en Bombas Gens a través de actividades didácticas para escolares, y de visitas guiadas por mediadores patrimoniales. Desde la organización se ha advertido que, por el limitado aforo del espacio, sólo se podrá visitar previa reserva.

Refugio antiaéreo. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Refugio antiaéreo. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Geografía del tiempo. Bleda y Rosa

Geografía del tiempo
Bombas Gens Centre d’Art
Av. Burjassot, 54. Valencia.
Hasta  el 19 de noviembre 2017

La apertura del anunciadísimo espacio cultural ‘Bombas Gens’, a partir de la recuperación de la antigua fábrica que ha mantenido su nombre, parece mostrar un nuevo camino a los vecinos del valenciano barrio de Marchalenes. Sin duda, un camino hacia la cultura contemporánea pero también un paseo por la historia que supone el cambio de estado de un espacio en decadencia -desde que una fundación privada toma la decisión de actuar-, hasta su actual apertura y puesta en escena.

De alguna manera, el monumento arquitectónico presenta una unión indiscutible entre pasado y presente, entre lo cultural y la iniciativa privada, y debería hacer reflexionar hacia lo que supondría una ley de mecenazgo que facilitara este tipo de experiencias en las que el beneficiario es el ciudadano (del mundo, no solo los vecinos).

Como muestra de una de esas líneas imaginarias, en concreto, la que separa el ayer del hoy, la exposición ‘Geografía del tiempo’, recoge una selección excelsa del trabajo fotográfico de los artistas María Bleda (Castellón 1969) y Jose María Rosa (Albacete 1970), quienes gracias a su ojo experto presentan un nuevo recorrido visual sobre paisajes.

Imagen: Acceso al complejo de Bombas Gens. Cortesía Makma

Acceso al complejo de Bombas Gens. Imagen: cortesía Bombas Gens.

La temática paisajística, siempre ha ocupado un lugar relevante en los ideales artísticos, y tanto los imponentes monumentos arquitectónicos, como las grandes obras pictóricas, han otorgado un papel prioritario a los entornos y paisajes en los que se desarrollan. Incluso llegando a convertirse en el eje principal de la obra, como ocurre en las representaciones de Monet, y Friederich Caspar, entre otros, las cuales están cargadas de simbolismo a la par que de una belleza inconmensurable.

En el caso de Bleda y Rosa, han querido ir un paso más allá del obturador, y fusionar de manera consciente o no, esa idea ya mencionada sobre la vigencia del pasado en el presente. Para ello, muestran en sus registros fotográficos enfoques de gran calidad sobre los espacios geográficos escogidos, entre los cuales, su relevancia histórica, no se considera un pretexto, sino que ocupa de manera concluyente, un papel principal en la composición de cada pieza.

Imagen: Detalle de la obra de Bleda y Rosa. Grao de Castellón. Cortesía Bombas Gens

Detalle de la obra de Bleda y Rosa. Grao de Castellón. Imagen: cortesía Bombas Gens

La presencia de determinados acontecimientos históricos como La Batalla de Waterloo (1815) o La Batalla de Lepanto (1571), la unión entre acontecimiento y ubicación, genera una sutil y perspicaz representación artística, obligando al espectador a dedicarle a cada obra el tiempo que se merece. Esta experiencia, propone un nuevo prisma sobre el que mirar, entender y reflexionar, creando nuevos recuerdos sobre escenarios ya conocidos.

Victoria Herrera

Bombas Gens va tomando cuerpo

Bombas Gens
Fundació Per Amor a l’Art
Rehabilitación de Eduardo de Miguel
Reinvención del proyecto: Ramón Esteve
Asesoramiento de Anabelle Selldorf

La antigua fábrica Bombas Gens, de indudable valor histórico-social, es uno de los escasos ejemplos de arquitectura industrial de la década de 1930 que permanece en pie. Su arquitectura y el estilo art-déco de sus fachadas hacen de este espacio un enclave único y especial para albergar nuevos usos que respondan a las necesidades de la actualidad.

Vista de lo que será el futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l'Art.

Vista de lo que será el futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l’Art.

El nuevo complejo nace como un espacio polivalente, referente internacional, en que la Fundació Per Amor a L’Art desarrollará su triple actividad: artística, social e investigadora. Las primeras imágenes de la ampliación del proyecto desvelan algunos de los detalles de este proceso de recuperación único en Valencia.

Tras la rehabilitación de las naves, ejecutada por Eduardo de Miguel, Ramón Esteve asume la reinvención y ampliación del proyecto, con el asesoramiento de Annabelle Selldorf, experta en transformar edificios emblemáticos en espacios museísticos.

“El objetivo ha sido siempre el de conseguir unificar el criterio de intervención en todo el conjunto, sean edificios originales o de nueva construcción; y al mismo tiempo dotar a cada uno de ellos de la singularidad que cada uso específico necesita”, explica Ramón Esteve.

Vista del futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l'Art.

Vista del futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l’Art.

Como núcleo central encontramos el centro de arte ocupando las cuatro naves originales y gran parte del cuerpo de fachada. Con una relación más lateral encontramos los volúmenes de restaurante y centro de día para niños en riesgo de exclusión social, además de las oficinas que ocupan la antigua villa.

Otros espacios independientes como el yacimiento de la bodega del siglo XV en el patio posterior o el refugio antiaéreo de la Guerra Civil, están articulados con patios o zonas verdes que nos permiten disfrutar adecuadamente de la escala del conjunto y descubrir cada uno de sus rincones.

Con la intención de evocar la atmósfera industrial del complejo original, el ladrillo cerámico y el acero galvanizado prevalecen sobre el resto de materiales. En otros puntos más discretos se ha reinterpretado la cerámica original de la bodega y la alquería, que –combinada con la madera- dota de mayor nobleza a los espacios. En los interiores se emulan de nuevo las cubiertas ligeras de madera.

Vista interior del futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l'Art.

Vista interior del futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l’Art.

LA FUNDACIÓ

La impulsora de esta iniciativa es la Fundació Per Amor a l’Art. Una entidad dedicada al arte (busca desarrollar la sensibilidad artística en la sociedad poniendo la colección ‘Per Amor a l’Art’ a su alcance), la investigación (estudia y divulga aspectos relacionados con la enfermedad de Wilson y otras enfermedades raras) y la ayuda social (atiende a los más necesitados, principalmente niños en situación de vulnerabilidad). Se prevé que, tras obtener las autorizaciones pertinentes, la Fundació establezca su sede en Bombas Gens en la primavera del 2017 y desarrolle allí su triple actividad.

Imagen de Bombas Gens.

Vista exterior del futuro Bombas Gens. Imagen cortesía de Fundació Per Amor a l’Art.

 

El refugio antiaéreo de Bombas Gens

Descubrimiento de un refugio antiaéreo de 1938
Bombas Gens
Avenida de Burjassot, 54 y 56. Valencia

Bombas Gens continúa ofreciendo nuevos capítulos sobre su historia. El último de ellos conecta la antigua fábrica con la Guerra Civil, al encontrarse durante las obras de rehabilitación un refugio antiaéreo construido probablemente en 1938, aunque no se conoce su expediente.

Se trata de un refugio de tipología fabril, construido con una estructura de hormigón armado que posee una sala principal para el alojamiento de los trabajadores de la fábrica. Una estancia de 21,64 m2 y 2,78 m. de altura que cuenta con dos accesos: desde el patio y desde el interior de una de las naves.

“El diseño original de este refugio hacía que las personas que se alojaban en él pudieran recibir daños si caía una bomba, tanto a causa de su onda expansiva como de la metralla. Es por esto que se construyó, a modo de escudo, un gran pilar de hormigón de sección octogonal. A su vez, también encontramos en las paredes rozas que nos hacen pensar que allí se colocaba una puerta o placa metálica que contribuía a reforzar la labor defensiva del pilar”, expone Paloma Berrocal, arqueóloga del proyecto.

Refugio antiaéreo descubierto en Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

Refugio antiaéreo descubierto en Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

El interior de la estancia no dispone de bancos corridos de obra, habituales en otros refugios conocidos de la ciudad. Sin embargo, sí que se conservan otros elementos característicos de este tipo de construcciones, tales como los letreros con mensajes dirigidos a los ocupantes del refugio. En ellos se dan una serie de recomendaciones de uso e higiénicas como por ejemplo no fumar, no escupir o no tirar inmundicias.

Han sobrevivido también al paso del tiempo el zócalo original de pintura, los tubos de cerámica que actuaban como respiraderos, la roza por donde iba el cableado de la luz y algunos soportes de madera de las bombillas. “Nos encontramos ante un refugio de especial valor, puesto que es uno de los pocos ejemplos que queda en la ciudad de tipología fabril. Destaca además su excelente estado de conservación”, explica Berrocal.

Los testimonios orales que han llegado a nuestros días relatan que el refugio se construyó por el elevado número de ataques aéreos que sufría la fábrica, después de ser incautada por el bando republicano para fabricar bombas de mortero. Así lo recuerda Jesús Latorre, hijo del gerente de Bombas Gens: “Los dueños se exiliaron y a mi padre le pusieron por encima un comisario político y le obligaron a fabricar armamento. Lo recuerdo perfectamente porque viví en la villa hasta que me casé. La fábrica, dedicada hasta entonces a la elaboración de bombas hidráulicas, estaba preparada para fundir metales y eso le venía muy bien a la industria armamentística. Y por eso nos bombardeaban constantemente desde el ejército contrario; lo que pasa es que habitualmente se confundían con el Huerto de la Estrella, que estaba próximo y tenía características similares”.

Refugio antiaéreo de Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

Refugio antiaéreo de Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

La antigua fábrica todavía conserva vestigios de esta intensa actividad bélica. El pasado verano, las obras que se están realizando en el edificio desenterraron la carcasa vacía de una granada, y seis proyectiles que tuvieron que ser retirados y explosionados de manera controlada por los Tedax.

Este hallazgo de nuestro pasado más reciente añade más valor patrimonial si cabe a uno de los edificios más emblemáticos del art déco en Valencia. Al igual que la también recuperada bodega medieval, se prevé que el refugio sea visitable.

EL PROYECTO

Bombas Gens será la sede de la Fundació Per Amor a l’Art. El proyecto contempla la creación de un centro de arte moderno y contemporáneo dirigido por Nuria Enguita que ocupará las cinco naves principales. Además, se levantará un edificio con una estructura integrada en el conjunto que comprenderá un centro de día de apoyo convivencial para niños y niñas del barrio de entre 6 y 16 años en riesgo de exclusión social, y el Centro de Coordinación del Equipo Wilson, dedicado a la investigación y divulgación de la Enfermedad de Wilson.

LA FUNDACIÓ

La impulsora de esta iniciativa es la Fundació Per Amor a l’Art. Una entidad dedicada al arte (busca desarrollar la sensibilidad artística en la sociedad poniendo la colección ‘Per Amor a l’Art’ a su alcance), la investigación (estudia y divulga aspectos relacionados con la enfermedad de Wilson y otras enfermedades raras) y la ayuda social (atiende a los más necesitados, principalmente niños en situación de vulnerabilidad). Se prevé que, tras obtener las autorizaciones pertinentes, la Fundació establezca su sede en Bombas Gens en la primavera del 2017 y desarrolle allí su triple actividad.

Refugio antiaéreo descubierto durante la rehabilitación de Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

Refugio antiaéreo descubierto durante la rehabilitación de Bombas Gens. Fotografía de Daniel Rueda.

 

Bombas Gens, con pasado medieval

Bombas Gens
Restos de una alquería medieval
Bodega subterránea del siglo XV
Excavación arqueológica en 2016

El valor patrimonial de Bombas Gens continua incrementándose. Si la antigua fábrica ya contaba con el honor de ser uno de los edificios más emblemáticos del art déco en Valencia, este verano ha añadido a su haber un pasado medieval. Y es que, como ya se anunció, durante la excavación arqueológica fueron encontrados los restos de una alquería medieval de grandes dimensiones, similar a la Alquería de Barrinto que hoy en día puede visitarse en el Parque de Marxalenes, además de una bodega subterránea de finales del siglo XV que se ha conservado prácticamente completa.

Un importante hallazgo que, a su vez, ha permitido recuperar también numerosos fragmentos de piezas cerámicas. “Hemos encontrado diferentes conjuntos de azulejos góticos que sirvieron para pavimentar las estancias nobles de la vivienda. Se trata de varios cientos de azulejos de estilo manisero, decorados en tono azul de cobalto sobre fondo blanco de estaño, cuya cronología corresponde a finales del siglo XV y principios del  XVI”, afirma Paloma Berrocal, arqueóloga del proyecto.

Conjunto de azulejos de Manises, siglos XV y XVI. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Conjunto de azulejos de Manises, siglos XV y XVI. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Por otro lado, también han salido a la luz diferentes piezas usadas en la vida diaria de la alquería, tales como fragmentos de las vajillas que se utilizaban en su mesa. “Ha llegado hasta nosotros, por ejemplo, un plato de loza azul decorado con motivos de palmetas que se data entre los siglos XIV y XV y que debió formar parte de una de las primeras vajillas usadas. Además, nos encontramos varias piezas fragmentadas de platos dorados de Manises de una época posterior, en concreto el siglo XVII, los cuales fueron desechados después de ser usados”, explica Berrocal.

La historia reciente de Bombas Gens también ha emergido mediante la aparición de elementos más modernos. Relacionada con el momento de producción de las bombas hidráulicas que da nombre al edificio, destaca una pieza circular de metal de hierro que formaba parte de dichas máquinas, y que muestra en relieve la marca «GEYDA». Y emparentada con el conflicto bélico de la Guerra Civil ha aparecido una carcasa vacía de un proyectil tipo granada, del que no se conserva su espoleta.

Son las piezas que nos permiten recuperar el pasado de Bombas Gens. Un emblemático espacio cuya historia escribirá a partir de ahora la Fundació Per Amor a l’Art, impulsora del proyecto que va a otorgarle una nueva vida.

Loza azul medieval. Manises, siglos XIV y XV. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Loza azul medieval. Manises, siglos XIV y XV. Imagen cortesía de Bombas Gens.

EL PROYECTO

Bombas Gens será la sede de la Fundació Per Amor a l’Art. El proyecto contempla la creación de un centro de arte moderno y contemporáneo dirigido por Nuria Enguita que ocupará las cinco naves principales. Además, se levantará un edificio con una estructura integrada en el conjunto que comprenderá un centro de día de apoyo convivencial para niños y niñas de 6 a 16 años del barrio en riesgo de exclusión social, y el Centro de Coordinación del Equipo Wilson, dedicado a la investigación y divulgación de la Enfermedad de Wilson.

LA FUNDACIÓ

La impulsora de esta iniciativa es la Fundació Per Amor a l’Art. Una entidad dedicada al arte (busca desarrollar la sensibilidad artística en la sociedad poniendo la colección “Per Amor a l’Art” a su alcance), la investigación (estudia y divulga aspectos relacionados con la enfermedad de Wilson y otras enfermedades raras) y la ayuda social (atiende a los más necesitados, principalmente niños en situación de vulnerabilidad). Se prevé que, tras obtener las autorizaciones pertinentes, la Fundació establezca su sede en Bombas Gens en la primavera del 2017 y desarrolle allí su triple actividad.

Conjunto de lozas. Imagen cortesía de Bombas Gens.

Conjunto de azulejos de Manises. Imagen cortesía de Bombas Gens.

 

El centro de arte Bombas Gens, cada vez más cerca

Bombas Gens. Centro de Arte Contemporáneo
Fundació per Amor a l’Art
Barrio de Marxalenes. Valencia
Visita del presidente de la Generalitat, Ximo Puig
Julio de 2016

El proyecto Bombas Gens continúa avanzando a paso firme. Tras haber superado la fase de consolidación de las instalaciones, se ha iniciado la rehabilitación de este singular espacio de Marxalenes de Valencia que permaneció abandonado durante décadas, y que recientemente ha sido declarado Bien de Relevancia Local.

El Presidente de la Generalitat, Ximo Puig, acompañado de la Consellera de Obras Públicas, Vivienda y Vertebración del Territorio, Mª José Salvador, visitó recientemente la antigua fábrica para conocer de primera mano el desarrollo de las obras. Durante la visita, la Directora de la Fundació Per Amor a l’Art, Susana Lloret, explicó que la palabra clave que aúna todos los elementos que van a conformar Bombas Gens es ‘compartir’: “Esperamos compartir una colección de arte que venimos configurando desde hace años bajo la dirección de Vicent Todolí. Compartiremos además tiempo, afecto y recursos en el centro social que se construirá, y también los resultados que se vayan derivando de nuestra investigación en materia de enfermedades raras. Y todo ello en un espacio espectacular que va a servir para hacer brillar un barrio que lo necesita”.

Ximo Puig, presidente de la Generalitat, junto a responsables de Bombas Gens.

Ximo Puig, presidente de la Generalitat, en el centro, junto a José Luis Soler, presidente de la Fundació per Amor a l’Art, Susana Lloret, directora de la Fundació, y Mª José Salvador, consellera de Obras Públicas. Imagen cortesía de Bombas Gens.

En este sentido, el Presidente de la Generalitat reconoció a la Fundació su trabajo por revalorizar el barrio: “Esta es una operación que no se queda en sí misma, sino que se abre a todo su entorno. Bombas Gens va a ser un polo de referencia en la ciudad de Valencia, un nuevo símbolo artístico en nuestra comunidad, y también a nivel internacional”.

El valor patrimonial de este conjunto es indudable, ya que nos encontramos ante uno de los escasos ejemplos de arquitectura industrial de la década de 1930 que permanece en pie, y el único vestigio de un antiguo barrio en el que han desaparecido la mayor parte de las viviendas originales. Precisamente por esta singularidad, se está salvaguardando el diseño original. Se mantendrá la fachada art déco y aquellos elementos que recuerden su pasado industrial, preservando así la memoria de la ciudad. “En nombre de la Generalitat agradezco esta iniciativa. Si no fuera por la Fundació hubieran podido ser derribadas estas instalaciones que, sin duda, forman parte de nuestra cultura industrial; del legado de la ciudad de Valencia”, declaró Ximo Puig.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, junto  al arquitecto Eduardo de Miguel. Imagen cortesía de Bombas Gens.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig (izda), junto a José Luis Soler, presidente de la Fundació per Amor a l’Art. Imagen cortesía de Bombas Gens.

El encargado de reinventar Bombas Gens para el siglo XXI es el arquitecto Eduardo de Miguel, con la colaboración internacional de la especialista en espacios dedicados al arte, Anabelle Selldorf. Por tener entre manos un edificio catalogado como “Bien de Relevancia Local”, y debido al mal estado de conservación en el que se encontraban las instalaciones, el primer paso fue la realización de un proyecto de consolidación estructural y de rehabilitación de las cubiertas, con la finalidad de recuperar el conjunto primigenio, y teniendo especial cuidado en la zona protegida.

Tras la mítica fachada, las cuatro naves principales albergarán un centro de arte contemporáneo dirigido por Nuria Enguita. Además, se levantará un edificio con una estructura integrada en el conjunto que comprenderá un centro de día y la sede del equipo investigador de la Enfermedad de Wilson. Y todo comunicado por pasillos y patios ajardinados donde se instalará un kiosco con refrescos y aperitivos.

Esta actuación se suma a las muchas otras de iniciativa privada que se están realizando últimamente en Valencia, y que persiguen devolver su esplendor a diferentes edificios emblemáticos de la ciudad. Según el Presidente de la Generalitat: “Esta es una de las ejemplificaciones más notables de lo que puede ser la aportación a la cultura y el bienestar social desde el sector privado. La alianza en este caso entre cultura y solidaridad , tan poco habitual, lo convierten en un proyecto único”.

Bombas Gens.

Vista de la fábrica Bombas Gens, actualmente en proceso de rehabilitación. Imagen cortesía de Bombas Gens.