Valencia, tierra de tebeos, de héroes

Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz, producido por Estrela Audiovisual
100 años de cómic en Valencia
Presentado en La Filmoteca de Valencia
Miércoles 18 de febrero, 2015

Lo dice Paco Roca en un momento del largometraje ‘Herois del tebeo valencià’, dirigido por Quico Díaz: “Valencia siempre ha sido tierra de tebeos”. Y añade: “En proporción a la población y los autores de cómic, Valencia está a la cabeza”. Un enorme caudal de talento creativo si no dilapidado, sí al menos despilfarrado. Lo lamentable del caso es que tamaña dejación se puede extender a los músicos, los artistas plásticos, los diseñadores, los publicistas y los cineastas. Bastaría repasar la nómina de tanto talento desperdiciado para enrojecer de vergüenza. Para aquél, claro está, que la tenga.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Ilustración de Roberto Alcázar y Pedrín, obra de Alberto Marcet Aparicio. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

El caso es que ‘Herois del tebeo valencià’ se presentó en la Sala Berlanga de la Filmoteca de Valencia, reuniendo a ilustres veteranos y jóvenes de la historieta, para dejar muestra fehaciente de un fenómeno igualmente extensible a otras parcelas de la cultura: que vivir de la creación en nuestro país es asunto heroico. Quico Díaz, con sano criterio, se limitó a recalcar que su labor como director ha sido la de ofrecerse como “hilo conductor del talento de todos esos dibujantes” que aparecen en la película producida por Estrela Audiovisual.

Enrique Pertegás en el largometraje documental 'Herois del tebeo valencià', de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts.

Enrique Pertegás en el largometraje documental ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts.

Precisamente Ignacio Estrela, en calidad de productor, insistió en el agradecimiento hacia todos ellos: “Son más héroes que los héroes que dibujan”. Porque heroico es sacar adelante una obra, sin duda fruto de la pasión, que carece de un mínimo tejido industrial y una eficaz gestión del dinero público. “La Conselleria de Cultura todavía nos debe, a febrero de 2015, el pago de la deuda contraída en 2013”. Estrela lo dijo teniendo al lado a José Luis Moreno, que sustituyó a Manuel Tomás al frente de CulturArts de la Generalitat Valenciana, y al que, no obstante, salvó de la quema. “Es lo único bueno que ha hecho CulturArts”.

El guerrero del antifaz, de Manuel Gago, en 'Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

El guerrero del antifaz, de Manuel Gago, en ‘Herois del tebeo valencià, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Sergio Bleda, uno de los heroicos dibujantes que aparecen en la película, también lo explica en una de sus intervenciones: “El inconveniente de trabajar en España es que no hay industria”. Ni industria ni políticos que lo remedien, y mira que llueve sobre mojado. Lluvia que arrecia en ‘Herois del tebeo valencià’ en forma de testimonios tan sufrientes como llenos de vida. Los diversos avatares por los que han pasado esos heroicos dibujantes, atrincherados en su enérgica creatividad a prueba de censura y limitación de medios, atraviesan de cabo a rabo el documental.

'Arrugas', de Paco Roca. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

‘Arrugas’, de Paco Roca. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Quico Díaz, he ahí su mérito, lo que hace es dejar jugar a tanto talento, ensamblar con criterio y ritmo narrativo sus testimonios, e intercalar fragmentos de sus obras para que el tiempo del largometraje pase en un suspiro. Cien años de historia del cómic valenciano muy bien llevados. Debe ser cosa de la genética de los ilustradores, dibujantes, historietistas o como quiera que les llamemos. Porque lo cierto es que los Manuel Gago, Enrique Pertegás, José Varona, José Ortiz, Joan Ramos, Miguel Quesada (que llegó a dibujar una historia incluso literalmente dormido), Alberto Marcet, César Álvarez, Rafael Boluda, Sento Llobell, Sergio Bleda, Jordi Bayarri, Mique Beltrán, Cristina Durán, Paco Roca y tantos otros, lejos de mostrar el calvario que supone su creación en circunstancias tan adversas, diríase animados por una savia interior alucinógena.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. 'Herois del tebeo valencià'. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Flecha Roja, de Rafael Boluda. ‘Herois del tebeo valencià’, de Quico Díaz. Filmoteca de CulturArts IVAC.

Y aunque no sea lo mismo cobrar “un 10% de una tirada de 200 ejemplares [caso español] que ese mismo 10% de una de 3.000 [casos francés y norteamericano]” (Sergio Bleda), lo cierto es que no hay ejemplo malo que pueda con la entusiasta creatividad de estos heroicos dibujantes. Ni siquiera la irrupción de las nuevas tecnologías, que amenazan con destruir el papel impreso. “Las nuevas tecnologías han ayudado al desarrollo del tebeo y de los dibujantes” (Sento Llobell). Y, en todo caso, el fetiche del papel juran que perdurará. Como juran seguir contando historias, envenenados como están por la energía que desprende el dibujo. Héroes del tebeo valenciano, porque la pasión nada sabe de circunstancias adversas.

Ilustración de Sergio Bleda de su obra 'El lado salvaje'. Herois del tebeo valencià, largometraje documental de Quico Díaz.

Ilustración de Sergio Bleda de su obra ‘El lado salvaje’. Herois del tebeo valencià, largometraje documental de Quico Díaz. Filmoteca de Valencia.

Salva Torres

Confluencias de arte, investigación y comercio

Confluencias 2014: Arte, investigación y comercio
Sala MAG. Elche (Alicante)
16 y 17 de octubre de 2014

Comienza la Primera Edición de CONFLUENCIAS en Elche (Alicante) los días 16 y 17 de octubre de 2014. Este proyecto ha sido organizado por AVVAC (Associació d’Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló), el Departamento de arte de la UMH (Universidad Miguel Hernández) y Mustang Art Gallery de Elche.

Confluencias es un espacio de encuentro que ofrece a los artistas plásticos de cualquier disciplina la oportunidad de mostrar su trabajo en condiciones de horizontalidad y cercanía a artistas profesionales, críticos, gestores culturales y galeristas de reconocido prestigio. En esta ocasión el proyecto está dirigido tanto a alumnos del Grado y Licenciatura de arte de la UHM como a socios de la AVVAC.

Las jornadas constan de dos partes: los Showrooms, donde los participantes podrán mostrar sus trabajos a los diferentes profesionales invitados mediante los encuentros personales, que permiten una situación de horizontalidad y diálogo distendido, y una mesa redonda.

El mercado seduce a los artistas y los condiciona en sus creaciones. Las cumbres del tejido artístico nacional, excluyendo unas pocas iniciativas puntuales, tienen un fi­n comercial (ARCO, JUST MAD, ESTAMPA, etc.) No existe una Bienal, un evento relevante de interés general donde se cree un tejido hacia la investigación artística.

Si el ­fin del arte no es sólo comercial ¿Estamos apoyando el valor intelectual de la creación?, ¿estamos fomentando desde los diferentes “actores” del tejido artístico trayectorias libres?, ¿se queda en el camino el trabajo de creadores comprometidos e interesantes?, ¿permite el bombardeo actual de información que desde la crítica y gestión del tejido artístico se analicen en profundidad iniciativas menos visibles?

La Mesa contará con la participación de: Javier Duero, Sabrina Amrani, José Maldonado, Ana García Alarcón, Javier Díaz Guardiola, Ana Soler, José Luis Pérez Pont, Ernesto Casero y Luisa Pastor como moderadora.

Russafa Escènica: “Esta ola es imparable”

Russafa Escènica: IV Edición del Festival de Otoño de las Artes Escénicas
Diversos espacios del barrio de Russafa. Valencia
Del 19 al 28 de septiembre, 2014

De izquierda a derecha, Ana Sanahuja, Jerónimo Cornelles, María Poquet y Ximo Rojo, durante la presentación de Russafa Escènica. Imagen cortesía de los organizadores.

De izquierda a derecha, Ana Sanahuja, Jerónimo Cornelles, María Poquet y Ximo Rojo, durante la presentación de Russafa Escènica. Imagen cortesía de los organizadores.

La cuarta edición de Russafa Escènica fue presentada bajo el lema ‘Lo prohibido’. Nada que ver con la transparencia y elocuente actividad artística de un festival que crece a ojos vista. “Esta ola es imparable”, exclamó Jerónimo Cornelles, director artístico de un evento en auténtica pleamar. De aquellos 1.903 espectadores y siete compañías con los que arrancó ‘La germinación del arte’ de la primera edición, se ha pasado a los 9.435 y 25 compañías de ‘La felicidad’ del pasado año. Felicidad extensible a la edición que arranca este viernes, a tenor de los más de 10.000 espectadores previstos.

El eco de Antígona, de Taninna y Miquel Carbonell,  se podrá ver en el Taller de Nacho Murillo dentro del festival Russafa Escènica. Imagen cortesía de los organizadores.

El eco de Antígona, de Taninna y Miquel Carbonell, se podrá ver en el Taller de Nacho Murillo dentro del festival Russafa Escènica. Imagen cortesía de los organizadores.

“Salvo que la gota fría que anuncian produzca un diluvio universal, las expectativas de Russafa Escènica son buenas”. Y Jerónimo Cornelles apuntó otro dato: “Los más de 9.000 espectadores del año pasado son una barbaridad, teniendo en cuenta que Sagunt a Escena tiene 14.000”. ¿Qué ocurriría si se duplica esa cifra? “Nos veríamos en un aprieto, porque no tenemos equipo suficiente para atender tanta demanda”. De forma que mientras Russafa Escènica crece imparable, el presupuesto apenas es “un poquito mejor” que en la edición anterior.

'Inocuo', de Jessica Martín Koloniar, es uno de los 'viveros' de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

‘Inocuo’, de Jessica Martín Koloniar, es uno de los ‘viveros’ de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

Pero como a Jerónimo Cornelles y su equipo, entre ellos María Poquet, Ximo Rojo y Ana Sanahuja, no les gusta quejarse, siguen a lo suyo, que es ofrecer los contenidos de un festival que cuenta con 30 estrenos absolutos de otras tantas compañías y 612 representaciones, durante los ocho días que dura el evento. Todo ello bajo el lema ‘Lo prohibido’, al que se acogen las diferentes propuestas textuales de los Viveros, para espectáculos de 25 minutos, de los Bosques, para obras de 60 minutos, y del Invernadero, que es la producción propia del festival, en esta ocasión dirigida por Gabi Ochoa.

'El Voler', de Pau Martínez, se podrá ver en Loft Valencia dentro de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

‘El Voler’, de Pau Martínez, se podrá ver en Loft Valencia dentro de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

Russafa Escènica es un festival único en su género. No hay otro como él dentro y fuera de la Comunidad Valenciana. Así lo explicó Ximo Rojo: “No sólo se trabaja lo escénico, sino que se anima con las propuestas de los artistas plásticos”. El teatro y el arte dándose la mano. Por eso sorprende que, al igual que ocurre con el festival de mediometrajes La Cabina (también único a nivel estatal), las instituciones no valoren el diamante en bruto que posee la ciudad de Valencia.

'La vuelta a la tortilla', de Sergio Caballero, se representará en Arquitécnica. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

‘La vuelta a la tortilla’, de Sergio Caballero, se representará en Arquitécnica. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

“Todo depende de la sensibilidad individual, que al político de turno le interese, pero no de que exista una política cultural consensuada entre todos”. Precisado lo cual, Jerónimo Cornelles volvió a lo suyo. Por ejemplo: que este año se han presentado 100 propuestas, que algunas compañías podrán actuar después en el Teatro Rialto gracias al acuerdo alcanzado con CulturArts, que por primera vez habrá dos casales falleros entre los espacios escénicos y que también por primera vez intervienen voluntarios en diversos aspectos de la organización.

'La soledad del corredor del fondo', de Gabriel y David Fariza se representará en Taller la 13/14. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

‘La soledad del corredor del fondo’, de Gabriel y David Fariza se representará en Taller la 13/14. Imagen cortesía de Russafa Escènica.

Ana Sanahuja subrayó un aspecto sin duda importante: “Movemos mucha economía en el barrio, porque el año pasado cerca de 10.000 espectadores se acercaron a los diferentes espectáculos, lo que significa que luego consumen en locales de Russafa”. Y señaló algo que tenía mucho que ver con ‘Lo prohibido’ de la actual edición: “”Habrá música en la calle, porque tenemos el consentimiento legal para hacerlo, lo cual se convierte en un acto simbólico puesto que los músicos callejeros tienen prohibido tocar en la calle de muchas ciudades”.

También habrá, además de esa ‘música prohibida’, lo que se denomina ‘Balconitis’, mezcla de música-cabaret y arquitectura urbana, visitas guiadas por el barrio, mesas redondas y jornadas formativas. Intentando reinventarse cada año, tal y como señaló Jerónimo Cornelles, esa “ola imparable” en que se ha convertido Russafa Escènica es “una bofetada de realidad de que otras formas de hacer son posibles”.

'Motel Damm', de Pilar Suay y Lucía Aibar, será uno de los 'Bosques' de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

‘Motel Damm’, de Pilar Suay y Lucía Aibar, será uno de los ‘Bosques’ de Russafa Escènica. Imagen cortesía de la organización.

Salva Torres

Los sobrios retratos de Gabi Alonso en el Malva

Retratos furtivos en el Malva, de Gabriel Alonso
Café Malvarrosa
C / Historiador Diago, 20. Valencia
Hasta el 19 de noviembre

Sin tener la longevidad o el glamour del famoso Café Gijón del paseo de Recoletos de Madrid, lo cierto es que a su manera el Café Malvarrosa ha ejercido en Valencia un papel similar. No han pasado por él, Mata Hari, González-Ruano, Lorca, Sánchez Mejías, Celia Gámez, Jardiel Poncela, Camilo José Cela o Umbral, pero sí lo han hecho personajes tan ilustres como Josep Pla, Joan Fuster o Georges Moustaki, por citar algunos.

Retrato de Víctor Segrelles en 'Retratos furtivos en el Malva', de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa

Retrato de Víctor Segrelles en ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa

Desde que abriera sus puertas en 1978, y vuelto a abrir en 2010, tras diez años cerrado o en barbecho, el Café Malvarrosa no ha dejado de acoger exposiciones, encuentros literarios y acaloradas tertulias por las que han ido pasando algunos de los artistas y personajes más emblemáticos de la ciudad. Allí, acodados en la larga barra del café que aún atesora su antigua caja registradora, se congregan a diario asiduos penitentes de la sociedad y la cultura valenciana, que siguen encontrando en el Café Malvarrosa un lugar donde apaciguar su sed literal y literaria bañada en copiosas charlas.

Retrato de Guillermo Peyró Roggen para 'Retratos furtivos en el Malva', de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Retrato de Guillermo Peyró Roggen para ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Uno de esos asiduos es Gabi Alonso, que con su bloc y su lápiz no ha dejado de tomar notas y dibujar a otros artistas y personajes que, como él, aterrizan por el café tras una jornada agotadora atravesando el desierto cultural de una ciudad que se enciende por abajo, una vez constatado el frío que llega de arriba. Y con ese bloc y ese lápiz, Gabi Alonso ha ido realizando una serie de retratos de algunos de esos personajes que ahora el Café Malvarrosa expone en sus paredes. Retratos en acuarela que, como el propio artista dice, le han salido “más sobrios que de costumbre”. A él, “pintor más ebrio que sobrio”, que siempre va con su libreta “haciendo apuntes” de lo que le rodea.

Retrato de Wences Ventura para la exposición 'Retratos furtivos en el Malva', de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Retrato de Wences Ventura para la exposición ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Artistas plásticos, poetas, novelistas, dibujantes, actores y periodistas han sido objeto de su mirada entre ingenua, perpleja, irónica y mordaz, hasta completar ese conjunto de retratos, cuya colección puede adquirirse comprando la caja de reproducciones de las acuarelas seleccionadas en una tirada de 50 ejemplares. Y como el sueño de Gabi Alonso es que la vida surja de sus manos “con la misma fluidez que la captan mis ojos”, los retratados aparecen como figuras que fluyen entre una gama de vaporosos colores, adoptando posturas y gestos que el artista se limita a reproducir como cazados al vuelo.

Retrato de Jaime Giménez de Haro para 'Retratos furtivos en el Malva', de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Retrato de Jaime Giménez de Haro para ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Reconoce que algunos de esos retratos parten de fotografías que Toni Moll y Víctor Segrelles, maestros de ceremonias del Café Malvarrosa, le han proporcionado. También Susana Benet ha contribuido con sus imágenes. Algo que no es habitual en su proceder. “Trabajar con fotos no es exactamente lo mío, pues la imagen revelada se interpone como un elemento ‘objetivo’ entre el asombro de los ojos y la espontaneidad de las manos”. De manera que la ebriedad, fruto de esa mezcla de asombro y espontaneidad, ha dejado paso a esos retratos “más sobrios” agrupados bajo el título de Retratos furtivos en el Malva. Apostado tras su bloc, ya sea in situ o detrás del burladero de las fotografías, Gabi Alonso ha logrado hacerse con parte de la fauna que prolifera por el Café Malvarrosa. El resto de la fauna ya espera su próxima entrega de retratos ebrios.

Retrato de Toni Moll para 'Retratos furtivos en el Malva', de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Retrato de Toni Moll para ‘Retratos furtivos en el Malva’, de Gabriel Alonso. Imagen cortesía de Café Malvarrosa.

Salva Torres