De Berlín a Barlín

Barlin Libros
Alberto Haller

Hay que tener un gran amor a los libros para atreverse a crear una editorial en estos tiempos, y en una ciudad periférica como Valencia. Una pasión como la que ha marcado la vida de Alberto Haller, primero como librero en Berlín, y ahora al frente del nuevo sello Barlín especializado en ensayo con vocación universalista y multidisciplinar. De Berlín a Barlín en un salto fonético. “Siempre me ha gustado leer y los libros en sí mismos, soy una especie de fetichista del papel”, dice Haller, que cambió su apellido por el del protagonista de El lobo estepario de Herman Hesse. “Nunca entenderé a los que dicen que los libros son caros; un objeto que, una vez lo tienes, te sirve a ti, a tus hijos, tus nietos, biznietos”.

Barlin Libros busca un hueco “en el mapa de la edición joven, cosmopolita y moderna en castellano”, con dos colecciones, Paisaje y Recóndita, bajo el lema Academia pop, “un término que me acuñé como una especie de faro o guía. Hace referencia a que pretendo evitar que mis libros, aunque sean rigurosos, no resulten áridos para un público no académico. Mi intención es que tiendan a la transversalidad por el tipo de lenguaje que utilicen, la edición y el diseño. Quiero publicar libros atractivos para un sector amplio de lectores, que mantengan el rigor de los buenos estudios. El principal reto al que me enfrento ahora es tener visibilidad. Ganar visibilidad es existir: si no lo logras, no existes”.

Portada de Magia cruda, de Silvia Plath. Imagen cortesía de Barlin Libros.

Portada de Magia cruda, de Silvia Plath. Imagen cortesía de Barlin Libros.

El primer título apareció el pasado 14 de marzo, Magia cruda, una biografía de Sylvia Plath, de Paul Alexander, traducida por el propio Haller y Sonia Bolinches. También en abril La Europa negra, un  estudio sobre la Europa del siglo XX, de Mark Mazower, catedrático de la Universidad de Columbia (Nueva York).  Un libro muy esperado que analiza el contexto político de una Europa que parece reproducir ciertas tendencias ya vividas en los años 30 del pasado siglo.

“La librería Berlín fue mi escuela, una toma de contacto durante tres años, entre 2012 y 2015, con el mundo real, más allá del idealismo que nos persigue a todos los que amamos los libros y las ideas”, dice Haller. “La editorial surgió por una especie de inercia natural. En Holanda conocí la obra La Europa negra y no podía creer que un clásico imprescindible no pudiera encontrarse en España. Tampoco podía creer que sólo hubiera una biografía de Sylvia Plath. Esas dos ideas vinieron de manera natural. Dos ideas muy potentes, pero insuficientes, así que comencé a buscar más textos que me interesaran y se ajustasen a mi línea”.

Portada de Europa negra. Imagen cortesía de Barlin Libros.

Portada de La Europa negra. Imagen cortesía de Barlin Libros.

Para el próximo otoño están programados tres títulos de contenido muy variado. Un libro ilustrado sobre la Transición, de Ana Penyas, ilustradora valenciana galardonada con el premio Salamandra Graphics, En éxtasis, de Joan Oleaque, un estudio sociológico sobre la Ruta del bakalao, y  La época victoriana a través de la literatura, de G.K. Chesterton.

Historiador y politólogo, Haller tiene también una faceta como traductor. Junto a Bolinches tradujo Magia cruda y en solitario un par de textos. “Soy bilingüe, por lo que no me costó demasiado. El secreto para este tipo de trabajo es marcarse unas pautas  y ser constante. Hacer mucha indagación y búsqueda, contextualizar lo que no entiendas. El contexto es la clave.  Y en cuanto al criterio para elegir a los traductores, está claro: criterios profesionales. Cuando busque traductores, les pediré una prueba de traducción. Lo normal en estos casos”.

Los dos primeros títulos de la editorial los conocía de antemano. La biografía de Sylvia Plath por una amiga, y el de Mazower por mi etapa en Holanda. “Entre los libros que sacaré más adelante, hay de todo. Algunos los he conocido a través de agencia, otros indagando en bibliotecas, también voy a hacer libro ilustrado porque conozco a la ilustradora, Anna Penyas. Hay que estar atento a todo lo que se mueve en el mundo de la cultura. Leer la prensa, blogs, revistas, etcétera. Las buenas ideas están en todas partes”, concluye Haller.

Alberto Haller. Imagen cortesía del autor.

Alberto Haller. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco