The Ritual Box o esa oscura claridad

The Ritual Box
Sala de Exposiciones de Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Hasta el 16 de mayo

‘The Ritual Box’ reune en la Sala de Exposiciones de Espai Rambleta a diferentes y polifacéticas personalidades del mundo del arte como Nadine Byrne, Pil&Galia Kollectiv, Ben Russell y Javi Moreno. El proyecto, comisariado por Johanna Caplliure y José Luis Giner Borrull, incide en la determinación del centro cultural valenciano de ahondar en el arte contemporáneo y de vanguardia.

La intención de ‘The Ritual Box’ es caminar a través de una serie de artistas que basan sus obras en la creación de una poética de lo oculto. La “oscuridad” es utilizada para ofrecer un nuevo entendimiento sobre los acontecimientos o experiencias vividas en la sociedad actual.

Javi Moreno en un instante de su performance en 'The Ritual Box'. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Javi Moreno en un instante de su performance en ‘The Ritual Box’. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Se trata de prácticas con una gran expresividad y contundencia crítica, donde la acción a través de rituales corporales invitan a abandonar la realidad preestablecida y así liberarse de los prejuicios de la tradición imperante hacia una puesta del cuerpo como vía de autoconocimiento primero y lugar de agenciamiento después. Por lo tanto, la danza, la performance, la música y la palabra como parte del cuerpo se encuentran como los modos de proceder de los artistas en ‘The Ritual Box’.

La Sala de Exposiciones de Espai Rambleta se convierte en una caja en la que dar cabida, en este caso no a objetos, sino a un ritual experiencial a través de las actuaciones semanales  (1, 11, 18, 25 de abril y 16 de mayo) de estos cuatro artistas. ¿Te atreves a entrar en la caja?

Cartel anunciador de 'The Ritual Box'. Cortesía de Espai Rambleta.

Cartel anunciador de ‘The Ritual Box’. Cortesía de Espai Rambleta.

La performance inaugural, a cargo del artista Javi Moreno, tuvo lugar el miércoles 1 de abril. Javi Moreno (Alicante, 1982), artista representado por la Galería SET, retoma el papel del mago o la bruja, estigmatizados socialmente por su poder de invocación, para evidenciar la magia como herramienta libertaria y la brujería como política.

La programación completa de ‘The Ritual Box’ es la siguiente.

1 Abril: Inauguración. Presentación equipo de La Rambleta y de los comisarios: Johanna Caplliure y José Luis Giner Borrull. Performance: Javi Moreno
11 Abril: Conversación de los comisarios con Pil&Galia Kollectiv. Proyección: ‘The Future Trilogy’.

18 Abril: Performance de Pil&Galia Kollectiv con la participación de artistas locales.
25 Abril: Conversación con los comisarios sobre el trabajo de Nadine Byrne. Proyección: ‘Dream Family.
2 Mayo: Performance: Nadine Byrne.
9 Mayo: Conversación con los comisarios sobre el trabajo de Ben Russell. Proyección: ‘Black and White Tripps Number Three’.
16 Mayo: Performance: Ben Russell

Todas las actividades comienzan a las 20.30h en la Sala de exposiciones de La Rambleta.

Ben Russell. The Ritual Box. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Ben Russell. The Ritual Box. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

En un lugar (mítico) del Quijote

En un lugar del Quijote, de Ron Lalá
Dirección: Yayo Cáceres
Teatro Talía
C / Caballeros, 31. Valencia
Hasta el 8 de marzo, 2015

La compañía de humor, teatro y música Ron Lalá presenta su visión contemporánea de uno de los grandes mitos de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha. Un canto a la imaginación, al libre albedrío y a la rebeldía necesaria en el marco de una época que guarda sorprendentes parecidos con nuestra actual crisis de principios de siglo. Un viaje del XVII al XXI a lomos de Rocinante.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Imagen cortesía de Teatro Talía.

Con espíritu dialéctico entre tradición y modernidad, los ronlaleros recrean las correrías del caballero andante y su escudero y, simultáneamente, el proceso de escritura de la novela por parte de un Cervantes desencantado, sarcástico y lúcido espejo de la terrible situación social, económica y política de la España del Siglo de Oro. Para ello, Ron Lalá apela a la magia del teatro (la transformación y movimiento del tiempo y el espacio) para plantear un formato cervantino donde las carcajadas se funden con la reflexión, las canciones con las escenas y la participación del público con los textos adaptados de la obra.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

El personaje de Cervantes está presente en escena con una doble función: una de ellas es su faceta de autor que acota, explica, realiza “notas al pie”, detiene o acelera la acción, realiza saltos de tiempos y espacios entre escenas… es el autor como demiurgo, pues presenciamos en directo la creación de su inmortal novela. Pero, por otro lado, asistimos también a su periplo vital, nos asomamos al ser humano: sus cuitas, sus recuerdos, sus dificultades, su “crisis de identidad” (tan reflejada en su ficticio caballero) y su desencanto de veterano de guerra frustrado como humanista, como soldado, como autor teatral, como viajero… Compendio y símbolo de los males que aquejaban a la España culta y humanista, Cervantes supone en sí un personaje no poco quijotesco, trasunto de toda una época.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá. Teatro Talía de Valencia.

Esta duplicidad de planos (plano del Quijote, plano de Cervantes) está exprimida al máximo en escena con yuxtaposiciones, juegos, interacción con el público, música en directo de diversos estilos y el sello de la compañía: un humor sutil, irónico, crítico, que en esta ocasión se pone al servicio del genio cervantino para acercar al gran público el absoluto clásico universal de nuestra cultura.

Una mirada moderna, sin complejos, con música en directo, de un mito siempre vivo. Un tipo de espectáculo “abierto”, directo, burlesco y dinámico, a la vez culto y popular. Una función en que se suceden a ritmo vertiginoso los momentos más divertidos de la novela, los diálogos más ingeniosos, las reflexiones cervantinas y un puñado de canciones hilarantes. Un juego formal, escénico, textual y musical entre tradición y modernidad, puesto al servicio de la carcajada inteligente. Un espectáculo para aprender, reír, participar y, sobre todo, revivir el mito del Quijote repensando el presente.

Escena de 'En un lugar del Quijote', de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Escena de ‘En un lugar del Quijote’, de Ron Lalá, bajo la dirección de Yayo Cáceres. Teatro Talía de Valencia.

Hugo Martínez-Tormo. Arde, dispara, golpea

Hugo Martínez-Tormo. Interlinks
Sala de Exposiciones del edificio Rectorado y Consejo Social del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

La desesperación es una realidad que se ha instalado en nuestro entorno más cercano. No son ya cuestiones subjetivas las que argumentan ese estado, sino circunstancias reales que los gobernantes tratan de disolver ante la opinión pública, a través de la narración estadística y la argumentación macroeconómica. Durante demasiado tiempo la sociedad adoptó una actitud pasiva y finalmente las consecuencias corren a su cargo, recayendo el mayor peso sobre las ramas más débiles.

Hugo Martínez-Tormo reúne en Interlinks siete instalaciones audiovisuales en las que aborda, de diferentes modos, la destrucción y la autodestrucción como reflejo del abandono y la desesperanza de una parte creciente de la ciudadanía. Cada uno de los proyectos desarrollados por el artista llevan consigo un código autorreferencial que toma al autor como medida de representación de la masa, como eslabón de una cadena que se hunde y arrastra tras de sí al resto de eslabones. La reflexión se conduce hacia la singularidad del individuo, como proyección de una constante relación de causa-efecto, que proporciona a su vez un espejo en el que verse reflejado.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El arte moderno ha llevado a cabo un proceso de transfiguración de lo banal, desacralizando la obra clásica, la escultura, el lienzo, con la incorporación de objetos y materiales más humildes que arranca del uso cotidiano para someterlos al extrañamiento en el territorio del arte. Martínez-Tormo huye de lo rico y lo pomposo, para elevar lo desechado a una categoría en la que corresponde al artista mostrarnos que lo cotidiano es cualquier cosa menos corriente. Cada una de las instalaciones audiovisuales que el artista presenta en esta muestra parte de experimentaciones realizadas en primera persona, a partir de acciones o elementos cercanos que tienen el objetivo simbólico de representar diferentes formas de llevar a cabo un suicidio.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Broken Bubble (2014) aborda la desesperación de millones de personas tras el estallido de la burbuja económica, causada en parte por la sobredimensión del sector inmobiliario y por las ansias de enriquecimiento veloz. El artista comienza por realizar una pintura mural sobre el lateral de una construcción semiderruida, creando la escena de un tren de alta velocidad que se aproxima mientras sobre las vías yace en espera el propio autor. Una vez finalizada la pintura, desde la parte interior de la construcción, el artista echa a bajo a mazazos los 230 x 230 cm. de pared que ocupa el mural. Todo el proceso de creación y destrucción, costoso en ambos casos, es registrado en vídeo y reproducido en la sala, junto a diez sacas de escombros con 250 k. de los restos del muro.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El ser humano posee una gran capacidad para inventar y crear, a la vez que parece proyectar la misma energía en sentido inverso, siendo capaz de hacer saltar por los aires cualquier lógica que garantice el equilibrio. Con Just Passing Through (2014) el artista muestra cinco autorretratos de grafito sobre papel, en los que ejemplifica –literalmente- cinco manera de pegarse un tiro. Se plantea un símil del suicidio con la acción destructora de la especie humana sobre el planeta. Sucesivamente cada uno de los dibujos acaba roto en numerosos pedazos, dentro de cinco urnas de metacrilato, mientras una proyección de video nos hace testigos silenciosos del proceso. Testigos silenciosos de la tragedia, durante nuestro paso.

Partiendo de la Teoría del Todo, que unifica desde la ciencia todas las teorías hasta ahora formuladas, simplificando la complejidad de la naturaleza y sus leyes, Hugo Martínez-Tormo lleva a la práctica su investigación a través de un juego físico en torno a las dimensiones. Hace converger distintas disciplinas artísticas, que habitualmente se emplean por separado, para romper la artificialidad de unas fronteras que no existen. La cuarta dimensión aportada por el tiempo, a través de la acción, modifica las dos dimensiones del plano o las tres dimensiones del volumen. El diálogo entre disciplinas y dimensiones es una seña de identidad de esta serie de trabajos, que relaciona metafóricamente la forma en la que las tecnologías de la comunicación y la velocidad en los medios de transporte han fulminado las tradicionales barreras de tiempo y espacio, haciéndonos cargar con todo lo que la globalización lleva consigo.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

En Dimensional Game (2013) el artista se representa en una pintura sobre poliestireno expandido, tras ingerir una sobredosis de cápsulas. En el vídeo vemos como lleva a cabo la destrucción del material que sirve de soporte al autorretrato, hasta quedar desmigado, esparcido sobre una superficie en una disposición que recuerda a la imagen –ahora deshecha- de las cápsulas caídas alrededor del personaje. Una acción tan letal como los efectos que el uso indiscriminado de ciertos materiales tiene sobre el equilibrio ambiental.

Unos moldes de arcilla, colgados de la pared, han servido para reproducir los brazos del artista en ese débil material. Una fotografía sobre aluminio nos muestra la imagen de esos brazos cubiertos de cortes, en tentativa suicida. Dialogo & Materia (2012) se completa con una plataforma que sostiene el mazo con el que se ha llevado a cabo la destrucción y los restos de arcilla. La pieza When X cuts Y (2012) relata cuando X corta con Y. En este caso Hugo Martínez-Tormo opta por un arma blanca para mostrar una nueva manera de autodestrucción, cortando consigo mismo. Un cristal transparente pintado con su retrato, en el que se refleja él mismo mientras cae a pedazos tras una serie de golpes secos. La acción, reproducida a cámara lenta, tiene a sus pies los restos afilados del cristal. En cada uno de los casos, la intervención del artista tiene efectos en el estado dimensional de los materiales, así como en su función y la interpretación que nos brinda.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El artista, dibujado con un kimono sobre papel negro, lleva a cabo un harakiri como forma ceremonial de buscar la muerte. Global Sepukku (2012) se compone de ese mismo dibujo, tras sufrir los efectos de las cuchillas de una trituradora de papel, mientras la proyección documenta el proceso de fragmentación del dibujo. El tiempo, y su capacidad de triturar la vida, se confronta con el afán devorador del fuego en Trialogue (2010). Un individuo, siempre sintetizado en la figura del autor, aparece sentado ardiendo junto a una garrafa de combustible. La acción, el tiempo, se ocupa de hacer arder la propia pintura hasta dejar a la vista el esqueleto chamuscado del bastidor. Las cenizas, reunidas en una urna, reposan como testimonio.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo viene desarrollando desde 2005 esta serie de trabajos, de los que aquí se muestra una selección, en los que la fragilidad del individuo y la fugacidad de la vida se brindan a la determinación del ser humano por llevar a cabo aquello que se propone. El resultado de los trabajos rebosa serenidad, a pesar de la dureza de las narraciones. La capacidad transformadora que nos caracteriza como especie encuentra sus sombras en los extremos, en los polos que hacen tambalear nuestro equilibrio.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont

Un/Wearable glíptica de la ‘corpoREacción’

Un/Wearable glíptica de la ‘corpoREacción’
corpoREacción, por Anna María Staiano
Le Petit Canibaal
Performance: Pasarela CorpoREactiva (sábado 10 de mayo, 18.30h)
C/ Puerto Rico 22, Valencia.
Exposición hasta el 24 de mayo

Merodear los rumbos de la estética como osamenta, transcribir cuanto de inherente eclosiona o se exhuma de entre lo recóndito, revelar lo asilado como envés y al dorso de lo impronunciable; conceptos y diáfana voluntad la que gobierna en ‘corpoREacción’, territorio en el que la artista italiana Anna María Staiano se desenvuelve con el pulso teleológico desencorsetador de la gemología y los abalorios armónicos más ortodoxos.

Fotografía de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora

Fotografía de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora

‘corpoREacción’, que incluye fotografías realizadas por Toni Cordero, en colaboración con los artistas Jennifer Picken (Jennypenny Go Gopop) y Graham Bell Tornado, se implementa con la voluntad de solidificar una interpretación onírica, irracional y cáustica del cuerpo, vertebrada a partir de piezas corporales con un contundente sentido de “acción” y una significancia háptica reivindicativa de un insólito imaginario simbólico.

Fotografía de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora.

Fotografía de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora.

Como aditamento exquisito, ‘corpoREacción’ se completará el próximo sábado, 10 de mayo, a las 19:30, con la ‘Performance: Pasarela CorpoREactiva’, comandada por MC Msieur Demodé, Graham Bell Tornado, Jennifer Picken, Eva Pez (Afrodita Shibarita) y la mirífica Rampova Kabaret.

La modelo Jennifer Picken en una de las fotografías de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora.

La modelo Jennifer Picken en una de las fotografías de Anna María Staiano. Imagen cortesía de la autora.

José Ramón Alarcón