El juego de la venganza

Talión, de Santiago Díaz
Editorial Planeta

La historia y el mundo del arte, desde Medea a La Novia de Kill Bill ofrecen numerosas ejemplos de mujeres que, bajo la inspiración de la diosa Némesis, matan para vengar una afrenta. Más raro es la figura de la justiciera que ejerce la venganza por cuenta ajena y siguiendo los dictados de la bíblica ley de Talión: ‘Ojo por ojo, diente por diente’…

Fotograma de 'Kill Bill', película de Quentin Tarantino en torno a la venganza.

Fotograma de ‘Kill Bill’, película de Quentin Tarantino en torno a la venganza.

‘Talión’ es, precisamente, el título de la primera novela de Santiago Díaz que con una larga trayectoria como guionista en la televisión demuestra que es un consumado narrador sobre el papel. A Marta Aguilera, una periodista de 40 años, le dan únicamente dos meses de vida a causa de un tumor cerebral. Sin lazos afectivos, decide ocupar el tiempo que le queda reparando lo que para ella son injusticias, aplicando su particular ley del Talión. Y aprovecha muy bien ese breve plazo llevándose por delante a un asesino y violador de niñas, a un rumano dedicado a la trata de blancas, a un narco gitano y a una sanguinaria terrorista que acaba de salir de la cárcel. ‘La venganza es un plato que se sirve frío’, pero en este caso llega a la mesa muy caliente.

Ha sido muy osado al apostar por un personaje protagonista, el justiciero, que no tiene tradición literaria en España. ¡Y, además, mujer!

Personas que se toman la justicia por su mano ha habido  desde siempre, tanto en la vida real como en la literatura. En los siglos XV y XVI se pusieron muy de moda las novelas caballerescas, donde un caballero andante trataba de reparar injusticias. De ahí hasta Marta Aguilera, mi protagonista. Que sea una mujer es algo que me atrajo desde el primer momento. Argumentalmente, me aportaba mucho más que si hubiera elegido a un hombre.

Santiago Diaz. Imagen cortesía del autor.

Santiago Diaz. Imagen cortesía del autor.

¿Cómo surgió la historia en su cabeza?

Surgió al leer la noticia sobre un crimen del que el culpable salía indemne. Percibí la indignación de la gente, que tenía la sensación de que no se hacía justicia, y pensé que me gustaría contar la historia de una mujer que se rebelaba contra eso.

¿Se encuentra en ese hipotético 62% de la ciudadanía que apoya o disculpa los actos de la vengadora Talión?

Como Santiago Díaz yo creo en la justicia. A los asesinos hay que detenerlos y juzgarlos con garantías. Pero como lector de una obra de ficción, quiero ver cómo los malos pagan por sus pecados y no puedo evitar sentir empatía por Marta Aguilera.

Una periodista trastornada, una inspectora traumatizada y una terrorista de ETA dura cual pedernal. Las mujeres llevan el peso de la trama. ¿Es algo deliberado para conquistar a las lectoras o le ha salido así?

Me ha salido así. La primera que tenía clara era la inspectora, y después me encantó la idea de enfrentar a dos mujeres tan poderosas como ella y Marta Aguilera, a la que yo no considero demente, sino alguien que ya no tiene nada que perder y toma una decisión, acertada o no. Eso han de juzgarlo los lectores. En cuanto a la terrorista, es una de los malos, pero hay otros, y son hombres.

Un asesino de niñas, un proxeneta, un narco, una terrorista …De todas las facetas del mal, ¿cuál es la que más le repugna?

Todos los que quitan deliberadamente la vida de un inocente me parecen repugnantes, pero para mí ser un asesino y violador de menores es lo peor que se puede ser en la vida.

Uno de sus personajes, guionista de profesión, afirma que no se dedica a contar historias sino a resolver problemas. ¿Es realmente así?

En parte, sí. Escribir un guión algunas veces es muy parecido a armar un gran puzle. Hay que cuadrar decorados, disponibilidad de actores, presupuestos, etcétera. En definitiva, problemas ajenos a la creatividad que hay que solucionar para que el capítulo llegue perfecto a los espectadores.

Cubierta de 'Talión', de Santiago Díaz.

Cubierta de ‘Talión’, de Santiago Díaz.

¿Cómo ha influido su larga trayectoria de guionista a la hora de afrontar su primera novela?

Después de más de veinte años escribiendo guiones he intentado aprender a identificar qué cosas funcionan y cuáles no para atraer al espectador y he procurado trasladarlo a la novela. Por lo demás, escribir una novela me ha dado una libertad que nunca había tenido como guionista.

¿Son tan cruentas las luchas de poder entre las narco familias de gitanos como usted las describe?

La mayoría de los gitanos son gente honrada y trabajadora, pero también es cierto que los grandes clanes de la droga de la Cañada Real han estado tradicionalmente dirigidos por familias de etnia gitana. Y las guerras entre traficantes de droga son especialmente cruentas, sí.

Aunque a veces la acción raya lo inverosímil, el ritmo se mantiene y engancha. ¿Se debe a los trucos que domina del lenguaje audiovisual?

Yo realmente escribo en imágenes, y eso hace que a los lectores les resulte una novela muy rápida y entretenida, que es lo que pretendía hacer desde el principio. Además, mi máxima a la hora de sentarme a escribir fue procurar no aburrir, que la historia avance en cada página. Al igual que en la tele no se puede desperdiciar ni un minuto sin ahondar en la historia que estamos contando, yo he querido no dejar una sola página sin contenido. Siempre pasan cosas, lo que hace que Talión tenga muchísimo ritmo. Y yo no creo que a veces la acción sea inverosímil, lo que ocurre es que es muy cierto aquello de que ‘la realidad en ocasiones supera a la ficción’.

Talión

Imagen de promoción de ‘Talión’, de Santiago Díaz, por cortesía del autor.

Bel Carrasco

Accionar la maquinaria: juntos, aquí, ahora

‘Here, Together, Now’ Convocatoria Tangent
Entrevista a Diana Guijarro
Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Plaza Sta. María, 3. Alicante
Hasta mayo de 2018

En abril de 2017 se publicaban las primeras convocatorias públicas que el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana ponía en marcha en relación con materias clave museísticas que, en numerosas ocasiones, se dejan fuera del programa por falta de tiempo o recursos. Proyectos sociales, de mediación o de educación son quizá algunas de las asignaturas pendientes de muchas instituciones.

El MACA (Museo de Arte Contemporáneo de Alicante) es una de las instituciones afortunadas de contar con uno de estos programas. ‘Tangent’, la convocatoria relativa a mediación cultural tiene lugar desde el pasado mes de octubre hasta el próximo mes de mayo. Diana Guijarro, comisaria alicantina, es ideadora y guía en todo este complicado proceso que es mediar con la sociedad en un museo. Además, recientemente se anunció que su proyecto ‘Totalidad e infinito. Economías de la transferencia en otro (s) tiempo (s) para el arte.’ ha sido seleccionado en la convocatoria 365 VLC, donde podremos ver tres exposiciones a lo largo de un año en la sala Carlos Pérez del Centro del Carmen. De momento, nos desvela algunas clave de ‘Here, Together, Now’.

¿Por qué el título ‘Here Together Now’?

El título del proyecto fue algo que surgió cuando ya tenía avanzada la idea sobre la que quería investigar. Ante todo me interesaba plantear una programación que permitiese reflexionar sobre el dilema de la incomunicación dentro de la creación contemporánea y para ello consideré que era necesario apoyarse en 3 pilares: los diferentes tipos de públicos, el museo entendido como una institución dispuesta a ser renovada y las prácticas artísticas contemporáneas.

Quería proponer dinámicas colaborativas que explorasen las posibilidades que implica un aprendizaje experimental y donde a través de una experiencia compartida y comprometida, se llegase a una reflexión crítica sobre nuestra presencia y participación en los espacios culturales.

De modo que desarrollé la idea de accionar el museo apoyándome en diversos planos, un concepto que se extendería en una especie de presente continuo y que se activaría durante cada sesión por sus participantes (Aquí Juntos Ahora). Ellos serían los responsables de poner en marcha la maquinaria reflexiva empleando otras esferas comunicativas.

¿Cómo reacciona el público ante la permisividad de realizar acciones no convencionales en el museo?

Llevamos dos meses aproximadamente desarrollando las actividades y la actitud del público es muy abierta respecto a todo aquello que se le propone. Me refiero a las diversas formas de desenvolverse,  experimentar y  ocupar el espacio expositivo, siempre bajo unas pautas claras de trabajo y fomentando el respeto hacia el espacio, las obras y hacia los otros.

Creo que si lo analizamos con cierta perspectiva es un factor sobre el que habría que reflexionar, apostar por actividades que exploren otro tipo de capacidades y que se apoyen en el sentido crítico de sus participantes supone asumir un mayor grado de riesgo al programar lo que implica ser flexible y readaptar la investigación. Es un cambio necesario si queremos invitarles a pensar desde otros ángulos.

La mediación es una herramienta que sirve como puente, en este caso entre la institución cultural y el público, pero no hay que olvidar que es el espectador quien tiene ahora una responsabilidad nueva y debe ser capaz de activar su mirada y su presencia de forma más activa, porque con su experiencia completa unas obras o exposiciones que no tienen una lectura única.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller Re-Ocupar el Museo. Imagen cortesía Diana Guijarro.

¿Se amplía así también no solo la forma de entender y ver arte, sino también una nueva manera de «sentir» el museo?

Sí, la estructura de la programación busca amplificar miradas y acercar el museo de otros modos pero esto tan sólo puede lograrse si tenemos la posibilidad de utilizar el espacio expositivo y cultural como espacio compartido. Cuando permitimos que el territorio cultural se active de forma diferente y hacemos que los participantes se sientan parte integrante de él hacemos de la institución algo no ajeno a nosotros.

Tras el desarrollo de las sesiones intercambiamos impresiones con los asistentes y es gratificante escuchar que sienten el espacio diferente, con sus ritmos y sus tiempos, que se han sentido más libres y que al apoyarse en la emoción, se han encaminado hacia otro tipo de comprensión del arte.

Dentro de las actividades se emplea la metáfora de que el museo es una maquinaria que nosotros accionamos, actuamos como una especie de interruptor diferencial y nuestra presencia y participación activa es la que provoca otras historias paralelas igualmente válidas.

¿Es necesaria una actitud predispuesta en el participante o es algo que puede trabajarse?

Hasta ahora todos los participantes han tenido una actitud muy predispuesta con el desarrollo de las actividades. No obstante, ante actividades experimentales es necesario un trabajo de acercamiento más continuado en el tiempo, no es fácil ni sencillo llegar a todo tipo de público y la comunicación es muy importante.

A esto habría que añadir que son prácticas con las que se busca generar comunidad y donde el participante debe concienciarse de manera progresiva, formando parte de esa construcción simbólica.

Si bien en la difusión de todas ellas aportamos información sobre las líneas que se trabajarán durante cada sesión, las claves de la actividad y sus dinámicas propias sólo se conocen en el momento de su desarrollo. Es una forma de compartir la experiencia, de vivir el presente y de sacar a los participantes de su «zona de confort».

Algunos talleres planteados son para diferentes segmentos de edad, ¿cómo trabajas ese tema y por qué decidiste plantearlos así?

Cuando comencé a preparar el proyecto decidí programar las actividades con la mayor amplitud posible respecto a los parámetros a trabajar y jugar así con las posibilidades de conjugar diferentes segmentos de edad.

Atendiendo a los conceptos y dinámicas que se iban a tratar, consideré que una gran mayoría de estas actividades podrían ser intergeneracionales. Mi propósito era interconectar la experiencia de niños y mayores re-mezclando al público familiar con el juvenil y adulto, posibilitando otras lecturas del espacio expositivo.

Algunas actividades se orientan únicamente a público adulto simplemente por los conceptos, que se encuentran algo más ligados a la re-interpretación de los mensajes y de la colección, y por tanto contienen una carga conceptual más profunda. Pero en su gran mayoría las actividades conjugan a todo tipo de público, su respuesta ante las dinámicas propuestas supone para mí una valiosa herramienta de observación a la hora de conducir esta investigación progresiva.

Las acciones performativas o la comunicación con el cuerpo es una constante en ‘Here Together Now’, ¿por qué esa técnica?

Una de las premisas de esta programación era la de conseguir desmontar etiquetas en torno al conocimiento del arte contemporáneo y por esta razón las actividades trabajan diversos planos adscritos a las prácticas artísticas, relacionando las disciplinas desde otros puntos de vista.

Me interesaba ante todo profundizar en prácticas no objetuales o al menos en aquellas donde el objeto no fuese la parte esencial de la actividad. El cuerpo ocupa en exclusiva uno de los bloques de trabajo pero es cierto que es una constante que atraviesa todo el proyecto a modo de espina dorsal. Es algo que está unido de forma intrínseca a la filosofía experimental, del aquí y del  ahora, un medio con el que poder entender el cuerpo como presencia activa pero también como herramienta colaborativa a la hora de participar en el museo y de construir comunidad.

Atender a esa unión entre cuerpo y museo nos hace ser más conscientes de la acción y del tiempo, como si la exposición se convirtiese en una cápsula del presente donde reflexionar sobre nuestros modos de estar y hacer junto a los otros.

Puede parecer que la mediación es el conjunto de diferentes apuestas pensadas para un momento preciso asociado a una exposición concreta, ¿cómo tratas de que tus talleres no sean efímeros?

Bueno, inevitablemente en lo que a su desarrollo práctico se refiere tienen un principio y un final, pero la esencia de estos talleres busca configurar todo un planteamiento que se dirige hacia la creación de un circuito paralelo de información, capaz de retroalimentar los contenidos que emanan desde la institución.

La idea de trabajar a partir de cuatro planos interconectados (huella, cuerpo, palabra y elementos) se fundamenta en la posibilidad de extender las actividades más allá de un momento concreto o exposición determinada, permitiendo a los participantes enlazar con cierto sentido crítico los conceptos que se van trabajando.

Por esta razón la mayoría de las actividades se ramifican a lo largo de las diferentes exposiciones, obras y del propio edificio museístico.

Sería fantástico dejar una impronta en todos los participantes sobre la experimentación compartida, una línea elástica de conocimientos que quede en nosotros como experiencia adherida y que nos sirva para reflexionar en un futuro sobre nuestro acercamiento al arte contemporáneo, independientemente del espacio cultural en el que nos situemos.

Taller 'Espejismos'. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Taller ‘Espejismos’. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Y es que dejar huella es la utópica función del arte y de cualquier espacio cultural. Una importante labor que siempre está presente en la mente de todos los profesionales del mundo de la cultura ya que, y recordando a Selma Lagerlof, Premio Nobel en 1909, “la cultura es lo que queda cuando se olvida todo lo que se aprendió”.

Para consultar la programación de ‘Here, Together, Now’ pincha aquí.

María Ramis

«El arte está muerto y el artista mucho más»

Intramurs
Diferentes espacios del Casco Histórico de Valencia
Del 21 al 30 de octubre de 2016
Encuentro con los artistas Fernando Baena, Miguel Canseco, Inma Luna, Yanice Martins y Marta R. Seobrecueva

Fueron reunidos en la Asociación Cultural Princesa 2.0, sede de Intramurs en Valencia, donde estos días muestran su obra. Lo hacen por pura necesidad, sabedores de que el Arte con mayúsculas no va con ellos; que ese Arte va por los derroteros que impone el mercado. Se limitan a constatarlo y, de paso, reivindicar el arte con minúsculas, el que ausente de los grandes titulares constituye la letra pequeña de toda cultura que se precie. Hablaron, unas veces en tropel estimulados por la conversación, y otras desgranando lo que para cada cual representaba el arte.

Obra de Fernando Baena colgada en un balcón entre la Calle Alta y la Calle Baja de Valencia. Foto de Enrique Miravalls por cortesía de Intramurs.

Obra de Fernando Baena colgada en un balcón entre la Calle Alta y la Calle Baja de Valencia. Foto de Enrique Miravalls por cortesía de Intramurs.

Fernando Baena, Miguel Canseco, Inma Luna, Yanice Martins (que enseguida tuvo que ausentarse porque le tocaba actuar) y Marta R. Sobrecueva hablaron, en ocasiones, del arte como algo muerto y de los artistas como muertos vivientes que tratan de inyectar vida allí donde apenas hay aliento. Pero, en otras, hablaron y mucho de ensanchar los límites, de trascenderlos, de habitarlos para que la energía creativa corriera a sus anchas. Y todo ello, sabedores también del escaso interés que despierta en los poderes públicos, que siguen viéndolo como un hobby, un pasatiempo, un espacio donde pasar el rato tras haber dedicado tiempo a cosas más importantes.

Marta R. Sobrecueva durante su recital. Foto de Estrella Jover por cortesía de Intramurs.

Marta R. Sobrecueva durante su recital. Foto de Estrella Jover por cortesía de Intramurs.

Sobrecueva arrancó diciendo que todo artista lo que busca «es una forma distinta de mostrar las cosas». Una búsqueda sentida como «necesidad», para la cual «hacemos uso de distintos materiales, ya sea el papel, la palabra, la acción o un coche» (en alusión a Cancedo que utiliza un 4L para su instalación de Intramurs). «Más que una necesidad, para mí es una suerte», señaló Luna, que agradecía a la poesía la posibilidad que le brindaba de ir «más allá de la vida diaria».

“Yo soy apóstumo», terció Baena, que enseguida se embaló: «Vamos a ver, ¡qué puñetas es eso del arte, con las millonadas que mueve! Si el arte está muerto, el artista mucho más. Y los comisarios lo que hacen es utilizar a los artistas como si fueran una granja de producción. Nosotros hablamos aquí de creatividad, pero no de arte, que va por otros derroteros. Nada que esté jodiendo al poder está en el candelero”. A Martins le interesaba el arte «para estar cerca de las personas». Y añadió: «Trabajo fuera de los museos, de las galerías, de esos espacios, porque la calle me parece un espacio de mercado. También está dentro de ello. Tiene que haber diálogo entre todos, sin guetos. Si somos artistas, somos todos artistas…»

Yanice Martins en su instalación. Foto de Paula Felipe por cortesía de Intramurs.

Yanice Martins en su instalación. Foto de Paula Felipe por cortesía de Intramurs.

Artistas todos ellos que tienden a ensanchar los límites del lenguaje, ya sea para cuestionarlo o para investigar sus posibilidades. “Yo es que no tengo planteamiento de cuestionar algo y, aunque así suceda, desde luego no es mi intención”, afirmó Canseco. Baena explicó que era artista desde los nueve años y que aunque cualquier ilusión estaba perdida había que seguir, «por mucho que caigan todas las caretas y todos los ídolos». Y, en ese seguir, «se trata de habitar los límites”, apostilló. “Me interesan más los intersticios que los límites”, subrayó Luna. Pero Baena insistió: “El arte puede, en todo caso, ensancharlos, pero trascenderlos es otra cosa. No hay afuera del lenguaje, hay que asumirlo. El lenguaje es el gran fascista, porque no se puede salir de ahí”.

¿Sois artistas que os gusta provocar? “A mí la provocación como objetivo no me interesa”, apuntó Luna, para quien «tal vez en el mundo performático la provocación sea una de las claves, buscar la risa, el asombro. No sé”. “Abel Azcona, que viene a Intramurs, es uno de esos. No sé, la búsqueda de la provocación per se no me gusta”, destacó Baena. Lo que sí pensaba es que la sociedad, con tanta corrección política, había dado «pasos atrás en muchos sentidos”. Canseco no lo tenía tan claro: “Es relativo, porque alguien de una ciudad como Valencia, Barcelona o Madrid igual no se escandaliza por algo, que en un pueblo o una aldea sí”. Para Luna, la corrección política estaba haciendo «mucho daño al arte, porque constriñe e impide expresarse libremente”.

Inma Luna en un momento de su recital. Foto de Estrella Jover por cortesía de Intramurs.

Inma Luna en un momento de su recital. Foto de Estrella Jover por cortesía de Intramurs.

“Antes no existía lo políticamente correcto, pero había una censura terrible”, argumentó Canseco, mientras Baena pensaba que no era «cuestión de cantidad, como si más riesgo fuera mejor, sino de oportunidad. En el arte de acción es importante la oportunidad, el momento de justo”. “Para mí es fundamental la honestidad. No me interesa tanto la ficción como que lo que se cuenta salga de dentro”, dijo Luna.

Con respecto al papel de la Administración pública en el terreno cultural, Baena fue escéptico: “Debería dar ejemplo y pagar cuando monta una exposición o se proyectan videos en un espacio público, y no lo hace porque piensa que con el catálogo ya es suficiente”. Canseco tiró de ironía: “Sí paga, a los electricistas, a los carpinteros, al transportista, a todos menos al artista”. Luna manifestó que los políticos seguían pensando «que esto es un hobby y que ellos están para cosas más importantes; utilizan la cultura para pasar el rato”. Baena fue más concluyente: “Hace poco tuvo un desliz una presentadora de televisión que para referirse al granero de votos del PSOE habló de granja de votos. Fue un hallazgo, porque efectivamente nos ordeñan votos como nos ordeñan obras a los artistas. Somos los tontos útiles”.

Ver noticia en ARTS de El Mundo Comunidad Valenciana

Instalación de Miguel Canseco.

Instalación de Miguel Canseco en el Centre del Carme. Foto de Enrique Miravalls por cortesía de Intramurs.

Salva Torres

«La televisión se la va a quedar Internet»

Entrevista a Joan Alamar, director de Cabanyal Z
Durante el Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove 2016

Asisto a una charla sobre webseries en un almuerzo organizado por Cinema Jove con Michael Ajakwe, director del Los Angeles Web Series Festival. Y mientras estaba escuchando lo que tenían a bien contarnos y comiendo algún que otro dulce, vi aparecer a Joan Alamar, director de la fantástica webserie Cabanyal Z.

Joan me saludó, hace años que nos conocemos, y se sentó justo a mi lado. Al ver que se hacía la hora de la entrevista, y que la charla no terminaba, sino que se ponía más interesante, y los pastelitos se iban terminando, le comenté de subir a la tercera planta para realizar la entrevista de marras. Joan me dijo que estaba esperando a MAKMA, sonreí diciéndole que yo era el de la revista. Ambos nos echamos unas risas por tan curiosa equivocación.

Joan venía con una cabeza ensangrentada, presumo que de látex, en una bolsa, la traía por si me apetecía filmarla, para que nos metiéramos un poco más en el contexto de un apocalipsis zombie en el barrio marinero. Por desgracia se nos olvidó, y no la enfoqué en ningún momento. Cosas del directo.

Enciendo la cámara y me preparo, no sin antes preguntarle cómo va a acabar la serie, pues solo le queda un capítulo, pero el condenado no me soltó prenda. Una lástima, tendré que esperarme a su estreno on-line.

Cabanyal Z, de Joan Alamar.

Cabanyal Z, de Joan Alamar.

Javier Caro

El cuerpo como material en La Gallera

Performance y arte en vivo
Sala la Gallera
Calle de Aluders, 7. Valencia
Viernes 8 y 22 de Julio, 2016, a las 19.00 h

 

Alumnos destacados de la asignatura Performance y Arte Intermedia muestran en La Gallera un modo de ver especial, una relación material-personaje a través de su trabajo. El proyecto cuenta con la supervisión y colaboración de Bartolomé Ferrando, profesor titular de la Facultad de Bellas Artes de Valencia que destaca por su trabajo como performer y poeta visual con una larga trayectoria y reconocimiento a nivel internacional.

A través de una serie de acciones realizadas por Mónica López, Malén Iturri, Melissa Madero, Mario Montoya e Isa G. Mondragón se pudo contemplar el pasado viernes 8 en la Sala La Gallera de Valencia la propuesta de cada uno de los artistas a través de las acciones ‘Página 45’, ‘Oscilar’, ‘Relación’, ‘Sin título’ y ‘Ou’.

Performance Página 45 de Mario Montoya. Fotografía de Raquel Andrade

Performance Página 45 de Mario Montoya. Fotografía de Raquel Andrade.

 

Acción Oscilar de Marlén Iturri. Fotografía de Raquel Andrade

Acción Oscilar de Marlén Iturri. Fotografía de Raquel Andrade.

Esta propuesta de arte en vivo por parte de alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Valencia nos acerca al imaginario, talento y trabajo de aquellos artistas en ciernes que están explorando sus posibilidades artísticas. En este caso a través del propio cuerpo, el cual es visto como el propio material.

En ocasiones este es trabajado sólo, otras el artista interactúa con materiales con los que se siente identificado o le invita a la reflexión, como un cuaderno de artista, elementos de la naturaleza como una piedra, o materia orgánica como carne, tal y como mostraron los artistas el pasado viernes. Cada relación establecida entre ambos materiales da lugar a múltiples interpretaciones, que nacen de aquello que el artista manifiesta, aquellas emociones que emanan al exterior a través de lo que esa interacción con el elemento les hace sentir.

Acción Sin Título de Melissa Madero. Fotografía de Raquel Andrade

Acción Sin Título de Melissa Madero. Fotografía de Raquel Andrade.

Las palabras de presentación de Bartolomé Ferrando reflejan el pensamiento que tanto él como los artistas han mantenido durante la elaboración del proyecto, mostrando que “hay que ver el material como un cuerpo y el cuerpo como un material”. Se trata de una evocación o sugerencia que cada espectador puede interpretar a través de la visualización del cuerpo no como un actor, sino como un material. “Un movimiento a partir del descubrimiento de uno mismo”, tal y como apuntó Ferrando.

Performance 'Ou' de Isabel G. Mondragon. Fotografía de Raquel Andrade

Performance ‘Ou’ de Isabel G. Mondragon. Fotografía de Raquel Andrade

A diferencia de artistas del siglo XX como Joseph Beuys, que en muchas ocasiones contaban con un trasfondo que invitaba a la crítica o reflexión, la propuesta de estos jóvenes artistas es mostrar el arte de acción como una práctica no narrativa que sorprende al espectador, pues la experiencia artística va más allá del mero disfrute. Nace provocando múltiples lecturas, historias y emociones fruto de la subjetividad del individuo que no pretende reflejar un mensaje concreto, sino estimular los sentidos de aquellos que lo contemplan.

El próximo viernes 22 de julio a las 19.00h se realizará la segunda y última sesión performance a cargo de los alumnos Teresa Dimartino, Yolanda Franco, Abel Báguena, María Tamarit, Lorena Izquierdo, que nuevamente apelarán a nuestros sentidos a través de una visión personal que puede ser la que interpretemos o no. Aquello con lo que nos quedemos es algo que depende de nosotros, pues en una obra efímera que nace y muere cuando termina, aquello que sentimos era aquello que verdaderamente sucedía.

La Gallera.

Detalla de la performance ‘Relación’, de Mónica López. Fotografía: Raquel Andrade.

Raquel Andrade

La convivencia simbólica del cuerpo y el paisaje

El paisaje encontrado, de Geles Mit
Galería Cànem
C / Antonio Maura, 6. Castellón
Hasta el 14 de junio de 2016

La exposición ‘El paisaje encontrado’, de Geles Mit en la Galería Cànem de Castellón, articula diversos conceptos inherentes al paisaje, además de explorar el diálogo existente entre paisaje, ser humano y naturaleza. Su significado literal lo explicita como la porción de terreno que es visto o mirado por alguien y que lleva implícita la necesaria presencia de un sujeto observador y un objeto observado, del cual se destacan sus cualidades fundamentales. Es decir, ambos existen en el mismo encuadre, incluso cuando el cuerpo de ese observador no está presente.

Una convivencia entre cuerpo y paisaje que difícilmente puede pasar por alto algunos de sus posibles anclajes: la transferencia simbólica que proyecta en él, las numerosas referencias que el paisaje ofrece a nuestra mirada desde la pintura o la historia del arte… las formas de habitarlo, de ocuparlo, incluso cuando su fuerza más indómita transforma la tierra en una naturaleza arrebatada o sublime donde solo cabe existir frente a esa belleza.

El propio título ya evidencia la polisemia de significados que el término paisaje ofrece a un observador bien atento al enunciar tanto el paisaje hallado en la búsqueda, como el escenario encontrado por azar. Es decir, el descubrimiento… o la casualidad. La búsqueda o el viaje interior, por no hablar de la meta lograda o conquistada por fin.

Así, al explorar la poética del paisaje como un lugar metafórico, refugio del ser, pueden analizarse los diversos significados que ha ofrecido en el pasado este género y observar cuáles reconocemos en el presente, teniendo en cuenta que el paisaje fotográfico se remonta a los orígenes del propio medio y que además comparte códigos compositivos y artísticos con la pintura.

El paisaje encontrado, de Geles Mit. Imagen cortesía de Galería Cànem.

El paisaje encontrado, de Geles Mit. Imagen cortesía de Galería Cànem.

Para ello, la muestra reúne diversas obras fotográficas articuladas en dos partes, aunque ambas exploran conceptos estrechamente relacionados: la primera, ‘Habitar el paisaje’ incluye la construcción social, el hogar, la metáfora del ser e incluye en sus diálogos la serie ‘Casas de vida’ que, junto a una segunda serie ‘Humanos’ sirve para explicitar la acción del hombre y su diálogo con la naturaleza; como una extensión de sí mismo y con sus acciones más visibles o también como un retrato de sí mismo.

La segunda, ‘Naturaleza arrebatada’ reúne piezas donde la mirada romántica y artística del paisaje indómito, por descubrir, recuerda el deseo innato del ser humano por marcar unos límites geográficos que siempre ha deseado cruzar y que finalmente ha transformado al anterior explorador en un descubridor de paisajes, en un Turista del tiempo. Una acción, como exploración y búsqueda del paisaje perfecto, de la fotografía perfecta, que prevalece, aunque afectada ahora por las múltiples referencias culturales de la historia del arte que permanecen en la mirada de ese observador incansable. Y sobre todo de su memoria visual.

Esther Ferrer en El Cabanyal

Territorios compartibles/la vida en escena es un proyecto de Paula Valero producido por el TEM/Teatro el Musical de Valencia, que propone desplegar un campo de intervención e investigación sobre prácticas escénicas que se desbordan de los márgenes del propio teatro hacia la esfera pública del barrio. En el proyecto se invita a artistas, arquitectos, directores teatrales, y teóricos/as de diversos orígenes que trabajan en las fronteras de la escena y la teatralidad para generar un campo de actividad y encuentro con los/as vecinos/as del barrio y público en general los próximos días 21 y 22 de Noviembre.

La dinámica de resistencia del barrio de El Cabanyal es un ejemplo tangible de la eficacia de la sociedad civil cuando ésta decide movilizarse colectiva y positivamente: sus vecinas/os han escenificado la lucha de sus vidas, su intimidad, intentando salvar sus vivencias. En este proyecto, mediante nuestras prácticas; nos replanteamos esta dicotomia de la vida como campo de batalla y como lugar latente para transformar la realidad.

Dentro del mismo, la reconocida artista interdisciplinar Esther Ferrer (San Sebastián, 1937) realizará su conocida acción: Se hace camino al andar.

El caminar el barrio por sus habitantes de una manera colectiva, trazando y visibilizando sus recorridos comunes funciona como una alegoría del proceso de tantos años de su resistencia frente a su posible destrucción. También como propuesta artística que potencia la valoración y celebración de la articulación de una potente política de afectividades por la Plataforma Salvem el Cabanyal.

cartel_corregido

Durante los trayectos se irán colocando frases sobre el imaginario del barrio: como aquella que dice que les gusta su barrio con sus calles amplias lo que permite siempre “sentir la brisa del mar”, disponiéndolas aleatoriamente sobre las calles que se recorren. También en cada punto a destacar hay un texto sobre los diferentes puntos de una cronología de los procesos del barrio, judiciales, de resistencia. Esta cronología propone una cartografía, el barrio se irá señalando de aquellas fechas que constituyeron este proceso, y en esta acción se propone como ejercicio de memoria.

Todos ellos están pensados para desembocar en el mar, ese mar que resume simbólicamente, “nuestra lucha, nuestros afectos y resistencias” y donde confluirán todos trayectos al unísono. Los cuales fueron configurados desde los sentidos de la propia lucha vecinal, para ello, durante varios meses, se estableció un diálogo continuo con la plataforma, componiendo mano a mano los recorridos posibles concretando en sus asambleas.

LOS TRAYECTOS:

Se realizarán 5 trayectos en total, cada recorrido con su grupo de vecinos/as del barrio, que serán quienes se desplacen con la cinta. A estos trayectos le puede acompañar el público asistente.

El punto de salida es desde el Escorxador, lugar de las asambleas desde hace años de la Plataforma Salvem el Cabanyal, se realizarán cuatro trayectos por calles perpendiculares al mar y un recorrido en paralelo al mar.

-Punto de encuentro: 12:00h en el l’Escorxador: Carrer Sant Pere 27

-Punto de salida: 12.30h desde el l’Escorxador: Carrer Sant Pere 27

-Punto de llegada: zona C/Pavia número 41, hacia el paseo marítimo

1-Trayecto verde, por calle Columbretes

2-Trayecto azul, por calle Amparo Guillém.

3-Trayecto rosa, por calle Pescadores.

4-Trayecto naranja por calle Cura Planells.

5-Trayecto por las perpendiculares, Calle Escalante, Benlliure, Progrés, La Reina.

(Tramo de los recorridos: de 850 m a 950 m)

Lugar de llegada calle Pavia núm 41, desde ahí desembocarán los cinco trayectos en el mar, donde se leerá un texto junto con el poema de Machado, caminante no hay camino.

 Más información: http://territorioscompartibles.weebly.com/

“La corrupción es lo que más me cabrea”

El regreso del Catón, de Matilde Asensi
Planeta Libros

Matilde Asensi es sin duda la escritora valenciana que más libros de ficción vende. En el cambio de milenio se dio a conocer con El salón de ámbar y Iacobus, pero fue El último Catón (2001), su tercer título, el que la consagró a nivel internacional.  Tras su trilogía Martín Ojo de Plata, Asensi recupera la historia que le dio celebridad con El regreso de Catón, número uno en la lista de best sellers, una tirada inicial de 200.000 ejemplares y más de veinte millones de lectores. “No me abruman estas cifras”, dice la autora.  “Procuro que se queden fuera de mi vida y de mi trabajo, porque quiero seguir siendo yo, una persona normal que disfruta con lo que hace, sin presiones”.

En esta historia la pareja de arqueólogos y paleógrafos, Ottavia y Farag Boswell,  protagonistas de El último Catón, son 15 años más mayores, pero mantienen sus ansias de aventuras, y por encargo de unos ancianos archimillonarios emprenden la búsqueda de los huesos de Jesús y su familia. Con ese objetivo emprenden un largo y accidentado viaje que les lleva desde Canadá a Tierra Santa pasando por Mongolia, las alcantarillas de Estambul y la Ruta de la Seda. Acción, misterios y secretos antiguos se entretejen en las peripecias de los personajes que culminan su periplo en las entrañas del monte Merón, en la Alta Galilea, al norte de Israel. Una intrincada red de túneles y pasadizos creada 800 años atrás por los descendientes de los Asesinos, en la actualidad ismailitas nazaríes.

El regreso del Catón, de Matilde Asensi. Planeta

El regreso del Catón, de Matilde Asensi. Planeta

¿Le molesta que le comparen con Dan Brown o con Indiana Jones?

No, pero no lo entiendo. Es como comparar un coche con un pez. Aunque lo de Indiana Jones me gusta, al contrario que lo de Dan Brown.

¿Resucitó a Catón para complacer a sus seguidores o por deseo personal?

Por las dos cosas y, además, en ese orden: primero para complacer a mis lectores que pedían más de la misma canción como en la radio y, segundo y a continuación, ya por deseo personal.

¿Cómo les ha puesto 15 años encima a sus personajes?

Contando las cosas que les han ocurrido durante este tiempo. Como cualquiera de nosotros, siguen siendo los mismos pero con más experiencia, con más historia.

¿Cuál fue la parte más dura del proceso de documentación? ¿Estuvo personalmente en alguno de los lugares que describe?

Lo más difícil fue encontrar toda la bibliografía que necesitaba. Casi siempre necesito libros raros que ya no se encuentran en ninguna parte y, en El regreso del Catón, fue aún más difícil por la crisis y la falta de reediciones. Y, sí, estuve en muchos de los lugares que describo.

Matilde Asensi. Fotografía de Carlos Ruiz.

Matilde Asensi. Fotografía de Carlos Ruiz.

La Iglesia planea sobre toda la historia. ¿Se considera católica y/o practicante? ¿Qué opina del Papa Francisco?

No, no me considero católica ni practicante. Ni siquiera creyente. Pero he crecido dentro de esa fe y no de otra distinta. Quizá por eso puedo decir que Francisco me cae muy bien, es el Papa que necesitaba la Iglesia católica hace mucho tiempo.

Si se descubrieran los huesos de Cristo y su familia y se pidiera probar científicamente, ¿cómo cree que afectaría al cristianismo y al mundo en general?

Al cristianismo, en nada. La fe seguiría siendo la misma porque la fe siempre va más allá de cualquier argumento. Al mundo en general, como descubrimiento histórico, le aportaría un gran conocimiento sobre los orígenes de nuestra cultura occidental.

Usted es una defensora acérrima de Internet y las redes sociales. ¿No cree que también tienen su lado oscuro?

Tienen el mismo lado oscuro que la vida fuera de Internet. Internet y las redes sociales son un espejo de la sociedad, nada más.

Le esperan varias semanas de viajes y entrevistas para promocionar su obra. ¿Cómo lleva esa parte del oficio de escritor de éxito?

Es agotador, pero también muy satisfactorio porque entras en contacto con tus lectores. De todas formas, creo que es la parte más dura del oficio de escribir.

¿Qué es lo que más le cabrea de la realidad que vivimos?

La mentira y la corrupción política. La manipulación en la que nos hacen vivir para seguir agarrados a los cargos públicos. No entiendo cómo pueden dormir por la noche sin tener pesadillas o remordimientos. Si de verdad creen lo que dicen (cosa que considero imposible), es que viven dentro de una burbuja y no se enteran de lo que vive, opina y siente la gente de la calle.

Matilde Asensi. Fotografía de Carlos Ruiz.

Matilde Asensi. Fotografía de Carlos Ruiz.

Bel Carrasco

Intramurs acoge el bordado de una orden ministerial

Festival Intramurs
Actuación de bordado de la orden ministerial CUL/3631/2009 de paralización del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del barrio del Cabanyal en Valencia
Taller de Silvia Molinero Domingo
Proyecto artístico del colectivo CraftCabanyal
Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França
Del 22 de octubre al 1 de noviembre

La Plataforma Salvem el Cabanyal-Canyamelar-Cap de França ha impulsado una iniciativa para bordar, en el taller de Silvia Molinero Domingo, la orden del Ministerio de Cultura que paralizó el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de este barrio, en la actualidad derogado, por considerar que suponía un expolio.

La Plataforma pretende que esta acción sea un «signo de reconocimiento» a una orden ministerial, la CUL/3631/2009 de 29 de diciembre de 2009, que «ha amparado y salvaguardado el patrimonio del barrio Cabanyal-Canyamelar- Cap de França», según informa Europa Press.

Cartel en el que se anuncia la invitación de CraftCabanyal para el bordado de la orden ministerial.

Cartel en el que se anuncia la invitación de CraftCabanyal para el bordado de la orden ministerial.

Asimismo, la plataforma indica que de este modo apoya «un nuevo proyecto artístico del colectivo CraftCabanyal», centrado en bordar «las 17 páginas de tela -1,5 por 2 metros cada página- que conforman la orden por la que se resuelve el procedimiento por expoliación del conjunto histórico del Cabanyal».

La entidad ha explicado que CraftCabanyal «se enmarca dentro de las diversas actividades que realiza la Plataforma Salvem el Cabanyal» con «el propósito de posibilitar la participación de los vecinos en la rehabilitación, fomentando la creatividad». Éste es «un colectivo que habilita la participación de personas que conocen el valor arquitectónico de su barrio, poniendo en valor su propia memoria e historia». La acción se encuadra dentro del Festival Intramurs, que se celebrará entre el 22 de octubre y el 1 de noviembre.

Además de hacer un «homenaje» a la orden ministerial que paralizó el Pepri, la «acción artística» convocada para bordar este documento, abierta a todas las personas que quieran participar junto a vecinos del Cabanyal, pretende ser una acción «reivindicativa de su cumplimiento».

Igualmente, la plataforma ha mostrado su voluntad de solicitar al nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia «iniciativas que permitan visualizar cuanto antes signos de recuperación» en el barrio del Cabanyal, frente a «una situación que actualmente es intolerable y que no se puede prolongar más en el tiempo».

Imagen de CraftCabanyal.

Imagen extraída del proyecto CraftCabanyal.

 

La Cabina, cada vez más grande

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cine de la Universitat de València y con la colaboración de CulturArts-IVAC, vuelve del 5 al 15 de noviembre para ofrecer al público el mejor cine narrado entre 30 y 60 minutos en versión original. En esta octava edición se han superado los números de años anteriores llegando a recibir más de 330 mediometrajes (100 más que en la edición pasada) y se ha pasado de los 24 seleccionados a 25 de 13 nacionalidades diferentes. Comedia absurda, drama, acción o humor negro son algunos de los géneros que los espectadores podrán ver en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca.

Otro de los récords históricos que se han conseguido este año es que España es el cuarto país con más producciones dentro de la Sección Oficial, empatada con Dinamarca. Ambos países presentan dos producciones propias y una en régimen de coproducción. Sólo por delante de ellos están Francia (8), que sigue siendo el país con mayor producción de mediometrajes, Alemania (4) y Reino Unido (4). Dinamarca entra por primera vez en la Sección Oficial al igual que Senegal o Irak (ambas como coproductoras en dos filmes). Además, cabe destacar el mediometraje Uranes (España, 2013), del ilicitano Chema García Ibarra, único mediometraje en Sección Oficial producido en la Comunidad Valenciana.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

En cuanto a géneros hay una gran variedad de ellos: desde el drama histórico de H (Lluís Galter, España, 2014), el humor absurdo de Uranes y Kung Fury, la acción de Nocebo (Lennart Ruff, Alemania, 2014) o el conflicto de la inmigración e identidades que encontramos en Terremere (Aliou Sow, Senegal-Francia, 2014). El mediometraje La isla a medio día (Philippe Prouff, Francia, 2014) adapta el relato homónimo de Cortázar que “consigue plasmar la misma sensación que el escritor pretendió con el relato”, afirma Carlos Madrid, director de La Cabina.

El Festival sigue fiel a su filosofía: historias de ficción de calidad que muestran una manera de narrar no sujeta al imperativo comercial del tiempo. A este respecto, Carlos Madrid destaca el mediometraje de Mike Leigh, director y guionista nominado en varias ocasiones al Oscar por películas como Secretos y mentiras (1996), que ganó la Palma de Oro en Cannes; Topsy-Turvy (1999); El secreto de Vera Drake (2004); Happy-Go-Lucky (2010); o Another Year (2010) y cuya película más reciente es Mr. Turner de 2014. “Tener en la Sección Oficial el mediometraje Carrera de obstáculos (Reino Unido, 2012) de Mike Leigh confirma que los directores no utilizan este formato necesariamente como plataforma de nada y que lo importante es rodar una historia tenga la duración que la historia requiera”, asegura Madrid.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

También destaca Kung Fury (David Sandberg, Suecia, 2015), presentada en el Festival de Cannes de 2015 en la Quincena de Realizadores. El film se ha convertido en uno de los fenómenos virales de este año alcanzando los 21 millones de reproducciones en Youtube. Ésta será una oportunidad única de ver esta película hilarante en pantalla de cine, mezcla de géneros y parodia, a la vez que homenaje, de los años ochenta. La película “aúna una gran calidad en la producción y efectos especiales a la vez que se ríe de sí misma”, afirma el director del Festival.

Asimismo, Madrid se siente satisfecho por la selección de este año y asegura que hay propuestas “más atrevidas en cuanto a su lenguaje”. Por ejemplo Sólo me deseas a mí (Dag Johan Haugerud, Noruega, 2014), “en la que la actriz principal se enfrenta ‘cara a cara’ a la cámara”; el lenguaje atrevido de Kung Fury; la intensidad dramática -“cercana al thriller”- de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania-Austria, 2015), que participó en la Semana de la Crítica de Cannes 2015; o la “gran personalidad” de Teenland (Maria Gratho Sorensen, Dinamarca, 2014), que “juega con imágenes y momentos musicales que potencian la liberación de los instintos juveniles”.

Fotograma de Todo irá bien. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath. Imagen cortesía de La Cabina.

La calidad de los mediometrajes que conforman la Selección Oficial de La Cabina 2015 viene avalada, además, por cineastas como Abbas Kiarostami o Michael Haneke que dijeron de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania y Austria, 2015) que es una película “impactante” e “intensa y bien contada. Excepcionalmente bien interpretada. Una película conmovedora que cautiva desde el primero hasta el último segundo”.

Fotograma de Kung Fury. La Cabina.

Fotograma de Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.