El enfermo imaginario

#MAKMAEscena
‘El enfermo imaginario’, de Molière
Adaptación: Eva Blaya
Dirección artística: Carles Castillo
Creador del proyecto: José Luis Ortiz ‘Pepo’
Artea Espai Teatre
Olimpia Arozena Torres 45, València
Del 9 al 12 de julio de 2026

Hay proyectos que nacen en un aula y acaban convirtiéndose en un acto colectivo de solidaridad. Es el caso de ‘El enfermo imaginario’, la adaptación llevada a cabo por Eva Blaya del clásico de Molière, representada en Artea Espai Teatre bajo la dirección artística de Carles Castillo. Un montaje cuya recaudación íntegra se ha destinado a la Fundación Abracadabra. El estreno contó con la entrega de un cheque de 3.500 euros a Juanjo García, presidente de la fundación.

El origen de la iniciativa se encuentra en el Máster de Gestión Cultural de la Universitat Politècnica de València (UPV). José Luis Ortiz, conocido como el mago Pepo, explica que la propuesta surgió como trabajo final de la asignatura de Artes Escénicas: “El trabajo consistía en elaborar un dosier sobre cómo haría cada alumno ‘El enfermo imaginario’ de Molière. Yo preferí hacer una adaptación teatral”.

Fue entonces cuando decidió vincular la obra a la Fundación Abracadabra, organización que reúne a más de un centenar de magos solidarios que llevan espectáculos e ilusión a niños hospitalizados en toda España. “Quise montar una adaptación teatral a beneficio de la Fundación Abracadabra, que trabaja con niños enfermos —enfermos de verdad, no como el hipocondríaco Argán—”, señala Ortiz, estableciendo un paralelismo entre la comedia de Molière y la realidad que inspira el proyecto.

Lejos de limitarse a una lectura contemporánea del clásico, el montaje apuesta por recrear el universo del París del siglo XVII mediante una cuidada propuesta escénica. La adaptación de Eva Blaya mantiene intacta la sátira sobre la hipocondría, la mercantilización de la medicina y la credulidad humana, cuestiones que, más de tres siglos después de su estreno en 1672, conservan una sorprendente vigencia.

‘El enfermo imaginario’, de Molière, adaptación de Eva Blaya y dirección de Carles Castillo. Foto: Ernest Sesé.

El espectáculo incorpora además música barroca interpretada en directo, con composiciones y adaptaciones realizadas expresamente para la producción por Rubén Velasco, al piano, que comparte escenario con el oboísta Alexander Goroshilov, primer oboe de la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo.

La escenografía diseñada por Paco Pellicer, el vestuario de época y las coreografías de Silvia Martínez completan un montaje que busca conjugar el respeto al texto clásico con un lenguaje escénico dinámico.

Al frente del proyecto se sitúa Carles Castillo, cuya trayectoria ha estado marcada por el compromiso social. Su incorporación llegó a través de Jorge Blas, amigo tanto del director como de José Luis Ortiz y patrono de la Fundación Abracadabra.

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“Carles es un hombre muy solidario”, afirma Ortiz al recordar los numerosos proyectos benéficos impulsados por el director, desde intervenciones teatrales en hospitales y colaboraciones con el Instituto Valenciano de Oncología hasta iniciativas formativas para ayudar al personal sanitario a comunicar malas noticias o espectáculos de mimo dirigidos a niños hospitalizados.

Para Ortiz, el objetivo trasciende la propia representación teatral: se trata de dar visibilidad a la labor que desarrolla diariamente la Fundación Abracadabra, cuyos voluntarios recorren hospitales llevando momentos de ilusión allí donde más se necesitan.

Ese espíritu colectivo ha marcado todo el proceso de producción. Eduardo Escartí, propietario de Artea Espai, cedió gratuitamente la sala tanto para los ensayos como para las funciones. El cartel ha sido diseñado por Diego Lleó, del estudio castellonense Digitus, quien además forma parte de la propia Fundación Abracadabra como mago solidario. A cargo de las luces y el sonido se encuentran Miguel Ángel Sánchez y José Julio Varona. “Todo ha ido surgiendo de gente solidaria”, resume Ortiz al describir una red de colaboraciones que ha hecho posible levantar el espectáculo.

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Sobre las tablas, el elenco reúne intérpretes de trayectorias diversas. Miguel Ángel García encarna al hipocondríaco Argán, acompañado por Ana Dayo como Tonina, Natalia Roldán en el papel de Angélica, Eva Blaya como Belinda, Ignacio Urchueguía como Bonafé, Juanvi Serrano como Cleonte, Toni Tapia en el papel de Tomás Diafoirus, el propio José Luis Ortiz como Purgón, Antonio Civera como Beraldo y la joven Daniela Mauro como Luisilla.

Entre el elenco los contextos son diversos. Natalia Roldán, formada en ballet, canto coral y teatro en Off Artes Escénicas, se incorporó al proyecto por ser compañera de clase de Ortiz en el Máster de Gestión Cultural, mientras que Ana Dayo aporta una consolidada trayectoria como actriz, dramaturga y directora teatral.

Habitual de los escenarios de Artea Espai, donde ha participado principalmente en musicales familiares y comedias, encontró en este proyecto una oportunidad para regresar al teatro textual y colaborar en una producción benéfica dirigida por Carles Castillo, a quien considera un referente.

Especial ilusión despierta también el debut teatral de Daniela Mauro, de tan solo nueve años. La joven actriz, que conoció a José Luis Ortiz a través de su falla y comenzó su formación teatral con siete años en el colegio, se incorpora a un reparto intergeneracional que convierte la experiencia escénica en un espacio de encuentro entre profesionales y nuevos talentos.

Con humor, música en directo y un sólido trabajo coral, ‘El enfermo imaginario’ ha demostrado que los clásicos siguen siendo capaces de dialogar con el presente. En esta ocasión, además, el teatro ha ido más allá del escenario para convertirse en una herramienta de compromiso social, recordando que la mejor función puede ser, precisamente, la que continúa cuando cae el telón.