Brahim Alaoui. Photo Tanger

#MAKMAArte
Entrevista a Brahim Alaoui, director artístico de Photo Tanger
I Festival Internacional de la Imagen
Diversas galerías culturales y espacios públicos de Tánger
Semana inaugural: del 16 al 21 de junio
Celebración general: del 16 de junio al 31 de agosto de 2026

El próximo 16 de junio arranca la primera edición de Photo Tanger, el Festival Internacional de la Imagen cuyo objetivo es “poner en valor a fotógrafos consagrados y, al mismo tiempo, descubrir nuevos talentos”, inscribiéndose el certamen “en un enfoque que busca revelar, a través de sus miradas, las transformaciones de nuestras sociedades contemporáneas”, tal y como señala su director artístico, Brahim Alaoui.

A pocos días, por tanto, de darse el pistoletazo de salida, Alaoui revela algunas de las claves de un festival que aspira, igualmente, “a contribuir culturalmente al dinamismo que anima la ciudad de Tánger”, al tiempo que pretende trabajar en la sensibilización de las autoridades marroquíes “sobre la importancia de establecer instituciones dedicadas a la formación de fotógrafos”.

España es el país invitado en esta primera edición, porque, como destaca Alaoui, “se impuso como una evidencia, dada la profundidad de los vínculos históricos, culturales y humanos que la unen a Marruecos”, avanzando que para la próxima edición contarán con Japón y sus fotógrafos como invitados de honor.

‘L’appel du large’ (‘La llamada del mar’) es el lema que, en esta ocasión, aglutina las diversas exposiciones y actividades culturales del festival, porque, a juicio de su director artístico, es una llamada para explorar “las nociones de viaje, alteridad e imaginario, recordando cuánto la ciudad de Tánger ha atraído, desde la Antigüedad, a creadores y espíritus en busca de inspiración”.

¿Con qué objetivos nace Photo Tanger?

Photo Tanger, Festival Internacional de la Imagen, aspira a contribuir culturalmente al dinamismo que anima la ciudad de Tánger, reconectando con su rico patrimonio fotográfico y explorando las prácticas visuales contemporáneas, así como sus evoluciones creativas.

Su objetivo es crear un entorno acogedor y estimulante, propicio para el intercambio y la transmisión de conocimientos sobre la cultura visual. Al poner en valor a fotógrafos consagrados y, al mismo tiempo, descubrir nuevos talentos, el festival se inscribe en un enfoque que busca revelar, a través de sus miradas, las transformaciones de nuestras sociedades contemporáneas.

Con esta visión, Photo Tanger aspira a convertirse en una cita imprescindible en el panorama cultural marroquí y mediterráneo, enriqueciendo así el diálogo en torno a la fotografía y celebrando su poder como arte de cuestionamiento, reflexión y comunicación.

¿Cuenta el festival con apoyos suficientes y fieles como para garantizar futuras ediciones?

La primera edición de Photo Tanger nació gracias a una dinámica de movilización colectiva, que reunió a socios públicos y privados en torno a una convicción común: hacer que el arte sea accesible para el mayor número de personas y convertir la cultura en una auténtica palanca de desarrollo, intercambio y proyección para Tánger.

El festival contó con el valioso apoyo de importantes socios institucionales, como el Gobierno de Tánger, el Ministerio de Cultura, así como fundaciones empresariales que desempeñan un papel esencial en la coproducción de los proyectos impulsados por el festival. Gracias a esta sinergia inaugural, esperamos imprimir a nuestro festival de una dinámica duradera.

Una de las fotografías de Isabel Muñoz que formará parte de la exposición, comisariada por Juan Piqueras Salinas, director del Instituto Cervantes de Tánger.

Isabel Muñoz, participante en esta primera edición de Photo Tanger, afirmó que para ella la fotografía consiste en acercarse a la piel de otra persona hasta sentir su alma. ¿Cree que esta es una buena definición de lo que debería de ser una imagen?

La concepción de la fotografía que tiene Isabel Muñoz constituye una hermosa metáfora de lo que busca transmitir a través de sus obras: revelar el alma de los seres que fotografía y perpetuar la tradición de la fotografía humanista, imprimiéndole al mismo tiempo su propia singularidad.

Tenemos el inmenso honor de recibir a Isabel Muñoz en nuestro festival, donde compartirá su pasión y presentará sus obras, gracias al valioso apoyo del Instituto Cervantes de Tánger y la Embajada de España en Marruecos.

Robert Frank dijo una vez que lo más importante en una imagen es que te permite ver lo que es invisible para los demás. ¿Como hace Photo Tanger con los artistas que participan en esta primera edición?

Robert Frank, conocido por haber recorrido los Estados Unidos en la década de 1950, se guió por su instinto para captar imágenes de su país sin concesiones. Fue esa mirada exigente sobre su entorno y sus márgenes la que le permitió revelar lo que los demás no percibían. Y, sí, efectivamente, como en nuestro festival.

El fotógrafo marroquí Bruno Barbey afirmó que la fotografía es el único lenguaje que puede ser comprendido en todo el mundo. ¿La vocación de Photo Tanger es llegar a todos a través de las reflexiones que transmiten sus imágenes? Desde esta perspectiva, ¿en qué tipo de imágenes se centra el festival?

Efectivamente, Photo Tanger apuesta por la imagen como lenguaje universal, capaz de cuestionar el mundo, suscitar el diálogo y crear vínculos. Paralelamente a la presentación de las exposiciones, el festival pretende ofrecer un espacio privilegiado de reflexión e intercambio en torno a los desafíos contemporáneos de la fotografía y a las transformaciones de la imagen. Estas constituyen no solo formas de expresión artística, sino también poderosos vectores de comunicación, capaces de acercar a las personas y a las culturas más allá de las fronteras.

¿Podríamos hablar, en este sentido, de una mirada característica de los artistas marroquíes o es tan plural como el propio territorio que los acoge?

Una de las características de la fotografía contemporánea en Marruecos es el vínculo que mantienen los artistas de la diáspora marroquí con su país de origen. Varios fotógrafos, formados en el extranjero, especialmente en Europa, mantienen una relación activa con Marruecos, ya sea regresando al país o colaborando con la escena local.

Gracias a su formación en escuelas reconocidas y a su inmersión en corrientes artísticas internacionales, estos artistas introducen en Marruecos enfoques innovadores. La primera edición de Photo Tanger pone de relieve a esta generación a través de su exposición principal: ‘Miradas de los fotógrafos marroquíes del mundo’. Esta revela la riqueza de sus trayectorias y la singularidad de sus miradas, alimentadas por la movilidad, el intercambio y la experiencia de ambas orillas del Mediterráneo.

Fotografía de Mounir Fatmi perteneciente a la exposición ‘Regards des photographes marocains du monde : Exister entre les certitudes du monde’, comisariada por Basma Mansour et Meryem Sebti en Villa Harris Musée de Tanger.

Tengo amigos fotógrafos que lamentan que la fotografía aún no se valore tanto como las obras pertenecientes a las bellas artes. ¿Qué opina usted?

El reconocimiento de la fotografía como una disciplina artística de pleno derecho sigue siendo un proceso lento y aún inconcluso, especialmente en los países del sur global. Ante esta constatación, trabajamos para sensibilizar a las autoridades marroquíes sobre la importancia de establecer instituciones dedicadas a la formación de fotógrafos, al desarrollo de una cultura visual y a la creación de espacios de difusión adecuados.

El fortalecimiento de este ecosistema es esencial para que la fotografía ocupe plenamente el lugar que le corresponde en el panorama cultural. Como medio artístico, documental y social, posee una capacidad única para cuestionar las realidades contemporáneas, alimentar el debate público y reunir a las comunidades en torno a relatos visuales cargados de significado.

España es el país invitado de esta primera edición, al que, supongo, le seguirán otros. ¿Serán países de la cuenca mediterránea o la idea es abrirlo a cualquier otro país del mundo?

Fiel a su vocación de apertura y diálogo intercultural, el festival rendirá homenaje cada año a un país a través de sus artistas. Para esta primera edición, España se impuso como una evidencia, dada la profundidad de los vínculos históricos, culturales y humanos que la unen a Marruecos.

Al tiempo que concede un lugar central al espacio mediterráneo y al mundo árabe, la programación de Photo Tanger pretende abrirse a otros horizontes culturales y al descubrimiento de miradas múltiples, reflejando la diversidad de experiencias y sensibilidades contemporáneas. Para la próxima edición, Japón y sus fotógrafos serán los invitados de honor.

PHotoEspaña celebra este año su 29ª edición bajo el lema ‘Volver a imaginar’. ¿Se imagina llegar a tantas ediciones? Con España como país invitado, ¿han tenido algún contacto con PHotoEspaña o prefieren explorar sus propias vías?

PhotoEspaña es un festival internacional de fotografía y artes visuales de referencia a escala mundial. Su programación, a la vez transcultural e inclusiva, así como las oportunidades que ofrece a los jóvenes artistas y a los profesionales de la imagen para acceder a nuevos mercados, lo convierten en un socio especialmente inspirador.

En este sentido, deseamos firmemente, en el futuro, desarrollar colaboraciones con sus equipos, fomentar los intercambios de conocimientos especializados y beneficiarnos de su experiencia para enriquecer nuestras propias iniciativas y reforzar nuestra apertura internacional.

¿Por qué eligieron el eslogan ‘La llamada del mar’ para esta primera edición de Photo Tanger? ¿Qué querían transmitir con él?

El festival Photo Tanger adopta un principio de edición temática, y para esta primera edición hemos elegido ‘La llamada del mar’ como hilo conductor. Este tema rinde homenaje a la identidad marítima de Tánger, en la encrucijada del Mediterráneo y el océano Atlántico. Explora las nociones de viaje, alteridad e imaginario, recordando cuánto la ciudad ha atraído, desde la Antigüedad, a creadores y espíritus en busca de inspiración.