VIDA EN ALBA CABRERA

VIDA
Eva Armisén
Galería Alba Cabrera
C/Joaquín Costa 4, Valencia
Hasta 31 de Enero

Eva Armisén empodera a la mujer mostrado su cara más franca y sincera. Propone con su nueva exposción VIDA, cargar de energía y fuerza a una sociedad cambiante y en continua evolución. Como escenario de este nuevo entramado reivindicativo, la galería Alba Cabrera presta sus paredes con el fin de dar soporte a una voz en ocasiones silenciada. El feminismo siempre fue uno de los estandarte de este espacio expostivo, el cual da su particular apoyo y soporte a la causa desde su expresión más artística.

VIDA, con colores vibrantes y optimistas actúa como catalizador de emociones. Transforma la técnica artística en una exhortación a la libertad y a la autoaceptación, nadie es perfecto pero asumirlo y aceptar esta condición de seres imperfectos convierte a sus receptores en personas más valientes. El personaje principal de las obras de Armisén, mira a los ojos, y desafía dulcemente a esos sentimientos que navegan entre nosotros.

Detalle de la mentalidad de la protagonista de los lienzos. Imagen cedida por la Galería Alba Cabrera.

Tan potente es el mensaje, que lo apoya con letras, reafirmando su reflexiva visión sobre el mundo de la mujer. Sin miedo de estreno, alegría, refugio, astuta, infinito, son algunas de las palabras que enarbolan su trabajo. No renuncia a ninguno de los aspectos que envuelve a la mujer de ayer y de hoy, de hecho comenta que Para tí las rosas y las espinas, haciendo partícipe al espectador. Contando la historia de que la lucha la vivimos día a día desde dentro, en cada segundo, en cualquier espacio.

Usando el arte contemporáneo como lenguaje de transmisión, la artista lanza un mensaje liberador a un espectador en ocasiones enclaustrado en una sociedad ambigua donde la libertad de expresión viene marcada por una condición genética no escogida.

Imagen cedida por la Galería Alba Cabrera.

Desde los inicios de la humanidad, la mujer ha sido relegada a papeles infravalorados, incluso tratada como personal de segunda en un mundo donde el hombre se erigía como dueño del mundo. Y no resulta extraño, ya que esta posición ha sido sustentada por todo tipo de estímulos, desde creencias caducas hasta los más actuales medios de comunicación, quienes presentan a la mujer como un ser al que hay que temer.

El arte no es un campo excluyente, y es que la mayoría de expresiones artísticas han venido acompañadas de la figura de un hombre, hasta el punto de no encontrar referentes femeninos en la autoría de las obras más punteras. Evidentemente no significa que no existieran, sino que sus ideas han sido sepultadas por lo políticamente correcto. De hecho, como apunta la escritora feminista Virgine Despentes »El acceso a los poderes tradicionalmente masculinos implica el miedo al castigo. Desde siempre, salir de la jaula se ha visto acompañado de sanciones brutales».

Ante este panorama histórico, resulta fácil entender la importancia de que la mujer artista se habra un hueco en el mundo del arte. En este caso, Armisén ha expuesto en más de medio mundo, aportado una visión distinta, empoderadora para hombres y mujeres, ya que todos somos parte del problema y del cambio al mismo tiempo. Deja en el aire la idea reivindicativa de que ojalá llegue el día en el que podamos dejar de justificar lo que somos y lo que creemos, permitiéndonos a nosotras mismas explorar todos los cambios que la VIDA nos invite a experimentar, sin tener que defender nuestra condición de mujer en cada paso que emprendamos.

Detalle de la obra de Armisén. Imagen cedida por la Galería Alba Cabrera

Victoria Herrera

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