Una Marabunta de risas

Marabunta, de Guillem Albà
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Del 28 al 30 de abril de 2017

Hacer reír no es tarea fácil, pero cuando se consigue se convierte en algo muy gratificante y por lo que vale la pena haberse esforzado. Eso es lo que opinan los creadores de La Marabunta, un espectáculo de humor y música en directo que llega en abril al Teatro Principal de Valencia en tres únicas funciones.

El show lleva tres años en marcha con un éxito considerable -más de 80.000 espectadores lo han visto- y su humor ha cruzado fronteras. Desde Holanda, Francia, Rumanía, Suecia o China, la compañía Guillem Albà & La Marabunta desembarcan ahora en Valencia los días 28, 29 y 30 de abril y su alma máter, Guillem Albà llega con varias candidaturas a los Max por su último espectáculo con Clara Peya: ‘Pluja’.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

La Marabunta tiene como objetivo hacer pasar un buen rato a los espectadores para que durante unas horas “desconecten” de todo: “Si no oyes las risas, es que no funciona, no puedes mentir. Y en Marabunta, oyes muchas risas”, aseguran.

A Albà, la sangre artística le viene de familia, pero él se ha decantado por el género del clown y su noble propósito de levantar risas y sonrisas por las ‘plazas’ en las que actúa. “Entendí la necesidad de la risa. Podemos conseguir muchas cosas haciendo reír. Es una manera de curar a la gente. Como los médicos. Cada uno a su manera”, explica el joven artista.

La Marabunta es, principalmente, un espectáculo de clown con música en directo y para todas las edades. “Actuamos a las 12h del mediodía dónde mayoritariamente hay familias, o a la 1h de la noche donde todo es mucho más gamberro”, afirma Albà. A última hora, el guión es el mismo pero el tono cambia por completo. “La idea de Marabunta es que se lo pase bien la gente, también la que no está acostumbrada a ir al teatro, que salgan de ahí con ganas de volver otro día, que no le tengan miedo”, añade.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

El show está compuesto de diversos gags que se caracterizan por la alta energía que desprenden, por un humor con poco texto y un ritmo musical medido de forma casi milimétrica. El nivel de locura y diversión hace que parezca improvisado o fruto de la emoción del momento pero, en realidad, hay “mucho método y trabajo” detrás, revelan.

Albà, que se confiesa seguidor de Jango Edwards, concluye que con su espectáculo busca “aportar su granito de arena” para “romper fronteras, sin miedos ni prejuicios, con sinceridad y cariño”. Y es que la risa y la felicidad es un sentimiento universal, y este joven payaso ahonda en él para llevar su mensaje allá donde lo llamen.

Es sabido que el humor tiene efectos reparadores, que oxigena frente a la tragedia. Desde la compañía relatan algunos de los episodios que viven, con gente que se les acerca para agradecerles el buen rato pasado: “Oír, por ejemplo, un señor diciendo: ‘tengo a mi hermano en el hospital muy muy grave, pero venir aquí, me ha ayudado. Gracias por darme fuerza’. Eso emociona, es uno de los muchos ejemplos que pasan”.

Marabunta es locura. Es descontrol con clase. No querer despeinarse, y acabar perdiendo los pantalones. Pero con una sonrisa en la cara. Marabunta es el nuevo trabajo de Guillem Albà & La Marabunta. Un show de clown, enérgico y energético, catapultado por la mejor música en directo.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

Marabunta, de Guillem Albà. Imagen cortesía de la compañía.

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