Turrón con risas en Cupiello house

Nadal en casa els Cupiello, de Eduardo de Filippo, dirigida por Joan Peris
Teatre Micalet
C / Micalet, 2. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2018

La compañía Teatre Micalet cumple 22 años y cierra un círculo que significa la culminación de un etapa y, al mismo tiempo un volver a empezar. Curtidos por más de dos décadas de lucha contra corriente y marea pero tan ilusionados como el primer día. Y para celebrarlo invitan estas Navidades a los valencianos a la casa de una peculiar familia napolitana, que les hará reír a rabiar. Con Nadal en casa els Cupiello, donde estará hasta el 14 de enero de 2018, con una función especial de Fin de Año, la compañía vuelve a su autor fundacional, Eduardo de Filippo, el polifacético dramaturgo italiano, cuya pieza Nàpols Milionària fue su debut allá por el año 1995.

Dirigido por Joan Peris,  participan en el montaje Pilar Almeria, Paula Braguinsky, Josep Manel Casany, Héctor Fuster, Dani Machancoses, Ciro Maró, Isabel Requena, Ximo Solano y Bruno Tamarit. La compañía recupera en este aniversario al borde de las Bodas de Plata a Filippo, un autor que se encuentra en su misma longitud de onda. Gran teatro hecho para el pueblo y desde el corazón, que plasma la realidad con un claro compromiso social.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

“Escribir teatro es muy complicado porque no se pueden hacer descripciones íntimas de los personajes como en las novelas o relatos, sino descubrirlos a través de los diálogos, de sus propias palabras”, dice Pilar Almeria, una de las fundadoras de la compañía junto a Joan Peris y Ximo Solana. “En ese aspecto Filippo escribe desde el alma y está muy cercano a la vida, además de dominar a la perfección la carpintería teatral”.

En esta obra, un clásico que se representa toda las Navidades en Nápoles, utiliza la crisis de una familia humilde para desvelar, a pequeña escala los conflictos de la sociedad. Plantea las pequeñas corrupciones del día a día, el enfrentamiento entre generaciones, los grandes sueños y las pequeñas miserias de la gente de la calle, los roces y complicidades que se establecen en el ámbito familiar. Luca, el padre es un hombre soñador, con la cabeza en las nubes, que se niega a crecer y se refugia en un mundo fantástico representado por su obsesión en montar el Belén. Su esposa, Concetta, por el contrario es una mujer con los pies en la tierra, la que trabaja y resuelve los asuntos a su manera matriarcal, conectada a la tierra, la que en una sociedad machista lleva en realidad los pantalones.

“En algunos aspectos me identifico con ella y en otros no”, dice Almeria que encarna a este personaje. “No comparto su visión del papel vicario de la mujer en la sociedad pero sí esa propensión que tiene a disimular los problemas para no enrarecer el ambiente, aunque al final sea imposible ocultarlos y estallen en la cara. En todo caso, las cosas se resuelven gracias a tomárselas con humor. Y así ocurre en esta obra, tierna y emotiva, pero sobre todo enormemente divertida”.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Delaración de intenciones

Con este montaje navideño la veterana compañía hace una declaración de intenciones. Una apuesta decidida por el teatro popular que llegue a todos los espectadores. Un gran teatro para el pueblo. “Dentro de las artes escénicas y del arte en general se están haciendo muchas cosas, la mayoría demasiado sofisticadas e intelectuales, de tal forma que se crea una desconexión con una gran parte del público, y lo que es peor, se pierden nuestras esencias y tradiciones”, señala Almera.

Además de la capacidad de trabajo y resistencia cumplidamente demostrada, una de las claves de la supervivencia de la compañía ha sido la complicidad entre sus miembros. “Aunque se ha ido sumando gente, siempre hemos sido como una familia en el sentido de cercanía, pues hemos tenido muy claro que eso ayuda mucho a la hora de trabajar. Hace que todo vaya más rápido y se disfrute más, pues funciona un entendimiento y compenetración espontánea y saltan chispas creativas”.

Este montaje ha supuesto un esfuerzo descomunal debido a la complicada situación de las artes escénicas que obliga a un constante volver a empezar y a demostrar una gran capacidad de aguante y entrega a su vocación.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Sobre la actual política cultural Almeria opina que se hacen esfuerzos que no acaban de cuajar. “A veces da la impresión que los de la farándula hablamos un idioma distinto al que usan los representantes de la Adiministración, y que resulta imposible entenderse. Haría falta un aparato mágico de traducción simultánea”, bromea. “Lo cierto es que cuando los políticos tienen algo que ver con el teatro o la cultura, el entendimiento funciona mejor. También sería conveniente disponer de una consellería específica dedicada a ella y no ese monstruo de tres cabezas —Cultura, Edcación y Deporte—, que no da abasto”, concluye Almeria.

31 Espectáculos propios

Companyia Teatre Micalet nace en 1995 por iniciativa de Joan Peris, Ximo Solano y Pilar Almeria como centro de producción y exhibición teatral en el Teatre Micalet. Desde su creación ha estrenado 31 espectáculos de producción propia, siempre con un sello propio y reconocible y manteniendo el compromiso firme por el teatro en valencià. Actualmente, los directores artísticos de la Companyia Teatre Micalet son Joan Peris y Pilar Almeria.

Los de la última década son: El verí del teatre de Rodolf Sirera, bajo la dirección de Joan Peris. Hamlet Canalla de Manuel Molins (dirección de Joan Peris). Ser o no res, Dirigido por Resu Belmonte,  La Casa de Pilar Almeria, Isabel Carmona e Isabel Requena (dirección Pep Ricart), Frank V de Friedrich Dürrenmatt (Joan Peris), Un Jardí Francés de G. Feydoo (Ximo Solano), y Poseu-me les ulleres de Pep Tosar.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Bel Carrasco

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