El discurso crítico de Xavi Monsalvatje irrumpe en Set

‘Entre incertidumbres e ignorancias’, de Xavier Monsalvatje
Set Espai D’Art
Plaza Miracle del mocadoret 4, Valencia
Hasta el 30 de abril de 2016

Xavier Monsalvatje (Godella, 1965) trabaja fundamentalmente cerámicas, porcelanas, serigrafías y pinturas a través de las cuales nos ofrece una visión crítica y desencantada sobre la sociedad de consumo contemporánea, el relato de poder y su filosofía del miedo; sobre el impacto del desarrollo moderno en un paisaje post-industrial, deshumanizado, que es la memoria de nuestra propia evolución e historia reciente.

Sin victimismo alguno y con una claridad absoluta, jarrones, platos, dibujos, lienzos y otras piezas escultóricas son el soporte para cuidadas pero ácidas narraciones visuales donde Montsalvatje despliega un mundo particular de imágenes complejas, en las que se conjugan la estética del cómic de la línea clara con cierto horror vacui barroco y las influencias del expresionismo, el futurismo o la pintura metafísica, de las reflexiones de Ïtalo Calvino o Paul Virilio y de toda la ciencia-ficción que se ha hecho realidad, de Verne a Orwell y más.

En su trabajo, destaca la labor de ceramista y la definición exacta de la línea de dibujo, el elemento narrativo y el montaje de distintas escenas sobre el mismo plano. Pero por encima de todo es el discurso crítico y directo lo que atrapa al espectador.

La exposición que presentamos, ‘Entre incertidumbres e ignorancias’, es su primera en la galería y la siguiente después de las individuales ’11 años de Peligro permanente’ (Museo nacional de cerámica Gonzalez Martí, Valencia, 2014) y ‘La Ciudad y los Signos’ (Museo del Ruso, Arte contemporáneo de Alarcón, Cuenca, 2015).

En otra de las obras, ‘En la naturaleza nada es simple’ (2016), vemos una escena cargada de elementos en los que se funde la ciencia y la técnica, en lo que parece ser una demostración en la que cuatro tecnócratas meditan alrededor del resultado de un experimento, que no es otro que una representación del ‘Cuadro negro’ que pintó Malevich en 1915.

Complementando la exposición ‘Entre incertidumbres e ignorancias’, el viernes 11 de marzo se inaugura la 13ª Bienal Martínez Guerricabeitia (Sala Académia, Centre Cultural La Nau-Universitat de València, 19.00 h.) en la que, bajo el título ‘Supersticiones y manipulaciones’, se incluye un lienzo de gran formato de Xavi Monsalvatje, «Asthmatic System» (2015), hasta el 1 de mayo.

Imagen de una de las piezas que conforman la exposición  'Entre incertidumbres e ignorancias', de Xavier Monsalvatje. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de una de las piezas que conforman la exposición ‘Entre incertidumbres e ignorancias’, de Xavier Monsalvatje. Fotografía cortesía de la galería.

Ricardo Forriols

 

El espíritu del Purgatori ocupa El Carmen

Un ataúd en el Purgatori
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 24 de enero de 2016

Un ataúd preside la exposición del Centro del Carmen. Y alrededor de él, 12 videos van escupiendo imágenes de algunas de las acciones llevadas a cabo por El Purgatori durante los años 90. Entre ellas, la sonada intervención en las naves de Cross para oponerse a su demolición; el vía crucis con una gran M a la espalda criticando a MacDonalds, o la autocrítica contenida en ‘El gran circo del arte’. Así las gastaban una veintena de artistas valencianos que en 1991 se aglutinó en la vivienda, estudio, galería y local underground de Ulises Pistolo en la Plaza del Ángel. Artistas con ganas de mostrar su obra, agitar la cultura y saltarse las normas básicas del mercado del arte.

Imagen de la exposición 'Un ataúd en el Purgatori'. Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Un ataúd en el Purgatori’. Centro del Carmen.

La exposición Un atáud en el Purgatori viene a recordar aquel movimiento artístico desenfrenado en el que “nadie se cortaba a la hora de expresarse”, coinciden Oscar Mora, Juan Domingo y el propio Pistolo, como representantes de aquel colectivo, y Salvia Ferrer, comisaria de la muestra y autora del documental que repasa su historia. “Son acciones potentes y rabiosamente actuales”, señala Ferrer. “Nuestras apariciones molestaban”, sostiene Pistolo, quien subraya la importancia que supuso moverse en la transición de lo analógico a lo digital.

La muestra ofrece un recorrido video gráfico en torno a ese espíritu libertario. Sus primeras actividades, de carácter místico, se sustentaban en cierto “pensamiento mágico” ligado a ese ataúd símbolo del grupo. Hubo luego un segundo Purgatori en la sala cedida en 1996 por el abogado Paco Ruiz en la calle Salvador. Del espíritu místico se pasó a otro más inclinado a la pluralidad de acciones críticas, ya sea contra la religión, la moda, la corrección política o el materialismo del mercado. Cientos de billetes de 2.000, 5.000 y 10.000 pesetas, encontrados en una bolsa fuera del Banco de España en Granada, aparecen troceados en finas tiras como parte de una instalación iluminada. Es una más de las múltiples manifestaciones de su irreverente forma de entender el arte.

Imagen de la exposición 'Un ataúd en el Purgatori'. Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Un ataúd en el Purgatori’. Centro del Carmen.

“El mundo del arte nos veía como unos intrusos. Frente al modo muy cerrado de actuar de las galerías, nosotros apostábamos por lo interdisciplinar”, destaca Pistolo, cuyo solo nombre asociado al de Purgatori, además de las pintas de los artistas, provocaba cierto miedo: “Nos veían como marginales”, apostilla. Aún así, lograron introducirse en las instituciones oficiales y tener su lugar en ARCO, al lado de otras propuestas alternativas e independientes. Juan Domingo afirma que ésta puede ser una de las razones por las que se disolvió el colectivo en 2001. “Algunos no veían con buenos ojos que participáramos en esos espacios públicos”. También influyeron cuestiones de tipo más personal.

Imagen de la exposición 'Un ataúd en el Purgatori. Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Un ataúd en el Purgatori. Centro del Carmen.

Salvia Ferrer insiste en poner en valor el trabajo de Purgatori, por el que pasaron artistas como Chema López, Xavier Monsalvatge, Bartolomé Ferrando, Carlos Mallol, Isbel Meseguer o Inma Picó.  “Los propios artistas se unieron para gestionar su propia obra”, dice. Y lamenta que toda esa “fuerza y mensaje tan interesante” no haya tenido continuación: “Ahora el sistema cultural valenciano es más pasivo”. Óscar Mora atribuye el fin de Purgatori a que la gente se volvió “más individualista”, aunque apunta cierta “vuelta a los espacios colectivos”. Entonces llegaban a hacer cuatro exposiciones al mes, con las 2.000 pesetas mensuales que ponía cada artista: “El volumen de trabajo era enorme”.

Para Ferrer, aquello cuajó por la “necesidad tan potente que tenían de expresarse”, favorecida por las condiciones de “absoluta libertad” que ofrecía Purgatori. Libertad basada en la “desacralización de cualquier objeto”, que descontextualizaban para “romper su imagen y darle otro uso”. Como el ataúd: “En el fondo, son cuatro tablas de madera”. Tablas a las que siguen aferrándose como muestra del poder que tiene el arte libre de ataduras. “Ahora creo que hay cierta autocensura”, concluye Domingo.

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Imagen de la exposición 'Un ataúd en el Purgatori'. Centro del Carmen.

Imagen de la exposición ‘Un ataúd en el Purgatori’. Centro del Carmen.

Salva Torres

Sobre papel: 40 años de dibujo

Sobre papel. Artistas en la Comunidad Valenciana
Colección Tomás Ruiz
Museo de la Universidad de Alicante (MUA)
Campus de la Universidad de Alicante
Sant Vicent del Raspeig. Alicante
Hasta el 28 de febrero, 2015

El coleccionista, crítico, activista cultural y ex galerista Tomás Ruiz ha realizado un intenso ejercicio coleccionista durante más de cuarenta años. Durante este tiempo, Tomás Ruiz ha ido acumulando dibujos, acuarelas y demás obras cuyo soporte básico es el papel y que ahora integran la exposición ‘Sobre papel’.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Moisés Mahiques en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La muestra fue inaugurada el pasado miércoles por Ruiz, el vicerrector de Cultura, Deportes y Política Lingüística, Carles Cortés y la comisaria de la exposición, Marta Ruiz Espinós, en la Sala Sempere del Museo de la Universidad de Alicante (MUA).

Se trata de una exposición que articula un relato, si no del todo completo, sí bastante aproximado sobre el panorama trazado por artistas oriundos de la Comunidad Valenciana o que vienen trabajando y viviendo en ella de forma habitual, en esta disciplina pictórica. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

Obra de Josep Renau en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de la Colección Tomás Ruiz.

La Colección Tomás Ruiz supone la seña de identidad más definitoria de su propietario e impulsor, tras cuatro décadas  de rastrear y “meterse literalmente” en -casi todos- los estudios y talleres de buena parte de los mejores artistas del momento. La pasión por el arte constituye, sin duda, el principal motor que impulsa buena parte de la trayectoria profesional de Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de José Mederos en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Fruto de esa afición surge su propia colección artística, una colección que sobrepasando ampliamente el millar de obras, permite trazar un discurso que resulta bastante equilibrado en términos de estilos, a la par que ameno y coherente con lo que ha venido generando el arte desde mediados del siglo pasado hasta las primeras décadas del actual.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Pablo Bellot en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz

Obra de Carlos Domingo Redón en la exposición Sobre papel en el MUA. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Obra de Vicente Cortina en la exposición Sobre papel en el Museo de la Universidad de Alicante (MUA). Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

 

Monsalvatge y la política o ese peligro permanente

11 años de peligro permanente, de Xavier Monsalvatge
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí
C / Poeta Querol, 2. Valencia
Hasta el 4 de mayo

El peligro permanente del que habla Xavier Monsalvatge (Godella, 1965) se puede entender nada más entrar a su exposición en el Museo de Cerámica de Valencia. Bajo el elocuente título de la muestra figura esta frase de George Orwell (1984): “En  nuestra época no existe tal cosa como ‘mantenerse fuera de la política’. Todas las cuestiones son cuestiones políticas, y la política misma es una masa de mentiras, evasivas, tonterías, odio y esquizofrenia”. El peligro, pues, resulta evidente: no hay salida posible, porque todo es política y, por tanto, lamentable falsedad.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Detalle del cartel de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia.

Monsalvatge se hace cargo de esa poderosa ficción en 11 años de peligro permanente, exposición de lozas, porcelanas, serigrafías y alguna pintura acrílica, junto a diversos objetos dispuestos en vitrinas, que sirven de soporte ilustrativo de toda esa “masa de mentiras” que constituye la política. Los 11 años a los que alude el título de la muestra se refieren al tiempo que Monsalvatge ha pasado en diferentes lugares, para dar forma al conjunto expositivo mostrado en una de las salas del Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, que celebra este año su 60 aniversario.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Obra de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Sargadelos (Lugo), La Rambla (Córdoba), Fuping (China), Bornholm (Dinamarca), Milwakee y Filadelfia (Estados Unidos) y Çan (Turquía) fueron las ciudades que el artista de Godella frecuentó y de las que extrajo el fruto del trabajo que ahora expone. De los peligros que ha ido corriendo durante esta última década, Monsalvatge nos advierte mediante una obra salpicada de títulos harto significativos: Vamos a contar mentiras, Estamos perdidos, Estudio de frenología, 14 de septiembre, Conexiones incorrectas. Jarrones, platos y cabezas escultóricas acogen ese discurso crítico y desencantado con la política y el poder financiero, que Monsalvatge ilustra con brillante pulso narrativo y poderosa pincelada.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el  Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Por sus piezas de loza y porcelana van desfilando escenas de políticos, a los que parecen darles cuerda el propio engranaje mecanizado de la sociedad posmoderna. También hay manos industriosas alimentando “con ahínco” las tuberías de un sistema angustioso, expresionista, alienado. Tanto es así, que una de las porcelanas de la exposición (Study of phrenology) recoge en una cabeza la confusa fragmentación del desorden impuesto.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años de peligro permanente' en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Porcelana de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’ en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Ése es el peligro del que nos advierte Monsalvatge con su agobiante escenografía sobre cerámica y del que nos avisa de entrada con la cita de George Orwell. Por si fuera poco, en las ocho vitrinas de la exposición va dejando huellas literarias del agujero de lo real que se abre a causa de ese totalitarismo de la política: Muerte accidental de un anarquista (Darío Fo) o Sobre la historia natural de la destrucción (W.G.Sebald), además del propio 1984 de Orwell, son algunos de esos textos admonitorios.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Piezas en una vitrina de la exposición de Xavier Monsalvatge en el Museo Nacional de Cerámica González Martí de Valencia.

Monsalvatge también tiene tiempo de cartografiar la costa mediterránea y más allá, siguiendo la estela náutica de Piri Reis (1465-1554), creador de uno de las mapamundis más importantes del mundo. Y de fotografiar y pintar diferentes edificios industriales tomando como referencia el barrio viejo de Filadelfia, donde prosigue su crítica de la política aprovechando que en esos momentos había sido reelegido Obama como presidente de los Estados Unidos. 11 años de peligro permanente parece llevarnos de la mano de la cerámica por ese mundo al borde el abismo que Orwell decreta por culpa de tamaña contaminación política. Si algo nos puede salvar, a juzgar por las imágenes de Xavier Monsalvatge, es el propio acto creativo destinado a conservar la belleza allí donde todo apunta hacia su destrucción.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición '11 años en peligro permanente'. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Detalle de una de las obras de Xavier Monsalvatge en la exposición ’11 años de peligro permanente’. Museo Nacional de Cerámica González Martí.

Salva Torres