Victoria Civera reflexiona a través de lo poético

Victoria Civera, Nidal
Galería Joan Prats
Balmes 54. Barcelona
Inauguración: 9 de abril, 19.30h

Nidal es la primera exposición de Victoria Civera en Galeria Joan Prats, que reúne una serie de objetos y dibujos realizados durante los últimos años por la artista.

Nidal* describe simbólicamente el modo de pensamiento de Victoria Civera en su proceso de trabajo, aportando un orden de ritmo y movimiento a sus piezas, que crecen lenta y azarosamente, tejiendo una infinita membrana, hecha de materiales, objetos, superficies, color y pieles diferenciadoras, como si se tratara de palabras aisladas.

Victoria Civera, Mensaje reversible. Cortesía Galería Joan Prats.

Victoria Civera, ” Mensaje reversible”. Por cortesía de la Galería Joan Prats.

Su desarrollo es una reflexión sin pausa, entre silencios y susurros, donde Civera parece invitarnos a un viaje, a una experiencia concéntrica, fundamentada en una lógica de pensamiento poético, donde la artista se encamina al encuentro de la frase, suceso, sujeto y obra. Mezclando vocabularios e hibridando lúdicamente sintaxis, exponiendo quebraduras donde figuración y abstracción desbordan sus fronteras convencionales, su
obra crece hilvanando fricciones y sentidos, enfrentándose a su infancia y recreándola, con reflexión, drama y humor.

Las palabras del poeta Paul Valéry podrían acercarnos al eco de la obra de Victoria Civera: “Poeta: no es una imagen determinada lo que deseo, sino el grupo maravilloso de todas las posibles.”

* Creación, deseo, ilusión; principio, fundamento, motivo de que suceda o prosiga algo: creencia.
Refugio, interior, casa, pensamiento, introspección, doble espejo.

Nido de suelo

Victoria Civera, “Nido de suelo”. Por cortesía de la Galería Joan Prats.

Victoria Civera (Port de Sagunt, Valencia, 1955) vive y trabaja entre Nueva York y Saro, Cantabria. Entre sus exposiciones individuales destacan Sueños inclinados, IVAM, Valencia (2011), Atando el cielo, CAC, Málaga (2010), Túnel eterno, Palacio de los Condes de Gabia, Granada (2006), y Bajo la piel, Espacio 1, MNCARS, Madrid (2005). También ha participado en exposiciones en centros de arte como CGAC de Santiago de
Compostela, MAS de Santander, Caixaforum de Barcelona, Mumok- Museum Moderner Kunst Stiftung Ludwig de Viena, MACBA de Barcelona. Su obra forma parte de colecciones de instituciones y museos como MNCARS, IVAM, CAC Málaga, Es Baluard de Palma, Artium de Vitoria-Gasteiz, Colección Banco de España, Colección “la Caixa” o Patio Herreriano de Valladolid.

Victoria Civera, "Trofeo (protegido)". Por cortesía de la Galería Joan Prats.

Victoria Civera, “Trofeo (protegido)”. Por cortesía de la Galería Joan Prats.

Arte con chispa en La Nau

Itinerarios de una Colección
Colección Fundación Coca-Cola
Sala Martínez Guerricabeitia
La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Hasta el 13 de abril de 2015

La Fundación Coca-Cola ni siquiera existía cuando la agencia de publicidad McCann lanzó en 1976 su famosa campaña ‘Coke adds life’ (Coca-Cola te da vida). En España se tradujo como ‘La chispa de la vida’, dejando imborrable huella en el imaginario de la bebida. Como la creatividad forma parte de sus genes, que se remontan a su fórmula secreta, nada mejor que incorporar a la marca el nombre de consagrados artistas, al tiempo que se promocionan jóvenes valores. Que es lo que hace desde 1993 la Fundación Coca-Cola, creada con la finalidad de apoyar el arte contemporáneo de la península Ibérica: esto es, artistas españoles y portugueses.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Bleda i Rosa de la Colección Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau de la Universitat de València.

Alrededor de 250 creadores y 360 obras forman ya parte de su Colección de Arte, adquirida principalmente de sus compras en ARCO, y depositadas en el Centro de Arte Contemporáneo DA2 de Salamanca desde 2007. Para que todo ese caudal creativo no sea pasto del triste almacenaje o respetuosa conservación, la Fundación Coca-Cola realiza exposiciones itinerantes para dar a conocer tan valioso patrimonio, en comunión con otras instituciones privadas y públicas. Una treintena de esas obras llega ahora a La Nau de la Universitat de València, siendo la primera vez que una universidad las acoge.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Adriana Molder de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Todo ese arte con chispa se presenta en la Sala Martínez Guerricabeitia, cuyo Patronato celebra este año su 25 aniversario, culminándolo con esta exposición. Hay artistas valencianos como Bleda i Rosa o Victoria Civera, junto a creadores de otras latitudes, ya sean consagrados o con venturosa carrera por delante, como son los casos de Juan Uslé, José María Sicilia, Rogelio López Cuenca o Juan Navarro Baldeweg, y Rubén Guerrero, Ruth Gómez o  Carmela García. Artistas diversos que emplean a su vez técnicas diferentes para expresar cuanto les motiva. De manera que hay pintura, pero también fotografía, escultura, dibujo, instalación y video.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Dionisio González de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Juan José Litrán, director de la Fundación Coca-Cola, fue taxativo con respecto al trabajo que llevan a cabo: “No creemos en las subvenciones. Lo hacemos por decisión estratégica. Nos acerca a una parte de la sociedad”. Arte fresco, con chispa, burbujeante que, como la bebida que representa, genere cierta adicción cultural. Adicción al pensamiento, la reflexión y el sentimiento que despiertan las 31 piezas expuestas. La confusa frontera entre realidad y ficción; el paisaje abordado como espacio conceptual o lugar de múltiples afecciones; el retrato y la figura lacerados por cierta quiebra en la identidad, son algunas de las temáticas recogidas o que atraviesan el conjunto expositivo.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Gonzalo Puch de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Arte, como precisa su comisaria Lorena Martínez de Corral, que pudiera agruparse igualmente bajo el concepto de espectacularidad, más allá de su acepción peyorativa: “Entendemos que cuando algo es espectacular quiere decir que pide ser contemplado”. Una mirada, pues, atenta, alejada de las prisas a las que, paradójicamente, nos conduce el aluvión de imágenes que caracteriza nuestra contemporaneidad. Como hay tiempo de sobra, porque la muestra permanecerá en La Nau hasta el 13 de abril, no hay excusa para detenerse, como lo hace esa joven fotografiada por Carmela García, al borde de ese acantilado al que parece abismarse el arte contemporáneo.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Rubén Guerrero de la Colección Fundación Coca-Cola en La Nau de la Universitat de València.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

Obra de Isidro Blasco en la exposición de la Fundación Coca-Cola en la Sala Martínez Guerricabeitia de La Nau.

 

Salva Torres

“La cultura está muy despreciada”

Homenaje a Soledad Lorenzo
Selección de 53 obras de 29 artistas de su colección privada
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 28 de abril de 2014

A Soledad Lorenzo (Santander, 1937) los ojos se le encienden, a juego con su cabello blanco como la nieve, cada vez que le preguntan por el arte. Y esos mismos ojos van perdiendo fulgor cuando detectan que la cultura, por la que tanto amor siente, resulta menospreciada. Habla bajito, que no falto de intensidad, apoyándose en una mirada chispeante que pretende abarcarlo todo. Es su forma de dar a entender que la palabra llega hasta donde llega, mientras que el arte, ¡ay el arte!, alcanza aquellos lugares recónditos de la mente, cuyo acceso únicamente se logra con la más profunda inteligencia. “El arte es emocional, no tiene verdades como la palabra; está lleno de momentos, de vivencias, que sólo un artista puede transmitir gracias a una inteligencia que se oculta y que igual interesa que no aflore”.

Soledad Lorenzo. Fotografía: Makma

Soledad Lorenzo. Fotografía: Makma

Esa inteligencia artística es la que todo país rico culturalmente debe hacer que emerja. De lo contrario… “La cultura está muy despreciada y, sin embargo, se le da importancia desde el punto de vista del honor”. Soledad Lorenzo lo decía refiriéndose a nuestro país, que toma dicha cultura con la rimbombancia de lo fastuoso para que, tras el fuego de artificio, vuelva a ocultarse la inteligencia. “En Francia es otra cosa, porque allí se concentró en su día el talento, que ahora está en Nueva York”. Y volviendo a nuestro país, no entiende que la cultura se entienda como un lujo (“eso es terrible”), cuando es lo que determina su riqueza. A ella, desde luego, el arte le ha proporcionado una “vida intensa”, que le ha ayudado a “educar la mente”.

Obra de Juan Ugalde de la colección de Soledad Lorenzo.

Obra de Juan Ugalde de la colección de Soledad Lorenzo.

Esa vida intensa ha tomado otros derroteros tras el cierre de su galería después de más de 25 años de actividad profesional. El Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana le ha brindado un homenaje con una exposición en el Centro del Carmen.  53 obras de 29 artistas, con los que ha colaborado a lo largo de su vida, integran la muestra. Antoni Tápies, Miquel Barceló, Juan Ugalde, Guillermo Pérez Villalta, Juan Uslé, Pablo Palazuelo, José María Sicilia, Julian Schnabel, Soledad Sevilla o Victoria Civera, arropan con sus obras ese homenaje en el que ha participado igualmente el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria. Su director, Salvador Carretero, enfatizó que Soledad Lorenzo “importó conceptos anglosajones que aquí no se conocían” en la actividad galerística.

Obra de Perejaume, de la colección de Soledad Lorenzo.

Obra de Perejaume, de la colección de Soledad Lorenzo.

“El arte de verdad, entendido como algo necesario, empieza en los 80”, reconoció la homenajeada. En este sentido, el progreso ha sido “enorme”, a pesar de las sombras que luego apuntó en relación con el menosprecio cultural. Y aquí se detuvo para precisar que la cultura estaba muy despreciada “comparada con el valor que tiene”. Por la crisis pasó como un rayo. Con la perspectiva que le da su amplia trayectoria, Soledad Lorenzo explicó que ya había vivido antes dos crisis (“y siempre han sido duras”), pero el arte “puede con ellas”. El arte, porque “a los artistas sí les afecta”. De ahí la importancia de las galerías, en tanto “sirven de puente entre los artistas y la sociedad”, y de los museos como una forma de “ver y contrastar la realidad”.

Obra de Miquel Barceló, de la colección de Soledad Lorenzo.

Obra de Miquel Barceló, de la colección de Soledad Lorenzo.

De nuevo la mirada, que Soledad Lorenzo coloca en la cúspide de esa educación cultural. “No existe una educación visual”. El cine, que se apoya a su juicio en el arte, ha contribuido mucho a la formación de esa inteligencia visual que aún está por explotar. Como está por explotar el papel de las galerías que la consellera de Cultura, María José Catalá, presente en el homenaje, afirmó querer “reforzar”. La apertura de la temporada galerística ya contó el pasado año con el apoyo del Consorcio de Museos. Catalá fue en este sentido bien explícita: “Continuaremos con ese proyecto”. Como continuará Soledad Lorenzo tendiendo puentes entre los artistas y la sociedad, por muy cerradas que estén ya las puertas de su galería madrileña. Sabe que no hay barreras al arte, salvo, parafraseando al John Ford de El hombre tranquilo, las que imponga nuestro mezquino corazón.

Soledad Lorenzo. Fotografía: Makma

Soledad Lorenzo. Fotografía: Makma

Salva Torres