Al Anochecer, 20 años después, en Rambleta

Al Anochecer, de Juli Disla, dirigida por Sergio Caballero
Con Pablo Díaz del Río y Helena Font
La Rambleta
Bulevar sur, esquina Pío IX. Valencia
Del 19 al 21 de octubre de 2018

Son él y Ella. Sin nombres propios. Un hombre y una mujer solos en el escenario, convertido para la ocasión en un vertedero por obra y gracia de Sergio Caballero, director de Al Anochecer, la obra de Juli Disla que cumple 20 años en plena forma. “A nivel de contenido mantiene su vigencia, porque es una historia que de los griegos a Shakespeare cuenta lo de siempre: los miedos que arrastramos, miedo a amar y a ser amados”, explica el director de un espectáculo coproducido por Rambleta y la propia compañía valenciana al Anochecer Producciones.

Pablo Díaz del Río y Helena Font en 'Al anochecer'. Imagen cortesía de Rambleta.

Pablo Díaz del Río y Helena Font en ‘Al anochecer’. Imagen cortesía de Rambleta.

Él y Ella, es decir, Pablo Díaz del Río y Helena Font, intérpretes de Al Anochecer y responsables de la propia compañía, que se fijaron en el texto de Disla porque reflejaba sus vivencias como actores, productores y personas de en torno a los 35 años. A Caballero le propusieron dirigir la obra y éste aceptó gustoso porque el texto de Juli Disla “engloba muchas cosas”, señala quien “ante todo” es actor. “Lo de director lo he ido practicando, pero me considero principalmente actor”.

Al Anochecer es uno de los primeros textos de Disla, con el que ganó el Premi Micalet de Teatre y el Premio Ciudad de La Laguna. “Forma parte de aquella dramaturgia valenciana a la que se ha ayudado poco para empujarla”, y de la que Caballero se hace ahora cargo introduciendo algunos cambios. “El texto de Juli tiene una parte poética que al actor se le puede hacer difícil. Yo lo que he hecho ha sido suspender esta historia en el tiempo, donde no existe nada más que ellos”. Su intención es que fuera una “cosa real, pero no realista”.

Pablo Díaz del Río y Helena Font en 'Al anochecer'. Imagen cortesía de Rambleta.

Pablo Díaz del Río y Helena Font en ‘Al anochecer’. Imagen cortesía de Rambleta.

La historia de “dos seres exiliados del mundo, que anhelan y temen por igual amar y ser amados” cuenta a su vez con proyecciones audiovisuales, “que  narran el paso del tiempo en los cinco actos que dura la obra”. Para Sergio Caballero, el encanto de la función “está en la necesidad del tú y yo solos”, en medio de ese vertedero elegido por el director para contextualizar esa “tierna historia de amor y humor”. “No más dramas, que la vida ya nos pega suficientes golpes”, añade.

Él y Ella, tú y yo solos. “No tienen nombres porque así se universaliza la historia. Pueden ser dos hombres o dos mujeres”. Lo importante para Caballero era contar los sentimientos de dos seres “que necesitan de la noche para esconderse”. De ahí el título Al Anochecer, “A poqueta nit, en valenciano, más poético y que se refiere a ese momento del día en que ellos se pueden mostrar más fácilmente cuando hay poca luz”. Y añade: “Son como dos animalillos que buscan salir de la penumbra y crear algo”.

Helena Font y Pablo Díaz del Río en 'Al anochecer'. Imagen cortesía de Rambleta.

Helena Font y Pablo Díaz del Río en ‘Al anochecer’. Imagen cortesía de Rambleta.

Los 20 años transcurridos desde la creación del texto obligan a pensar en los cambios introducidos en esa relación por la irrupción actual de las redes sociales.  “Nos planteamos el hecho de los móviles, porque ahora parece que tienes que estar localizado y siempre sonriente, pero me interesaba visualizar los colores y el aroma de esa relación sin elementos perturbadores”. Redes sociales de las que huye el director por entender que ofrecen un mundo al que aspiramos “porque es lo que vemos y luego, cuando estás a solas en casa, el vacío emocional es más fuerte”. “Vivimos en una sociedad de la buena imagen”, remarca.

El vertedero donde transcurre la obra es metáfora de la necesidad “de vaciar para llenar de nuevo”. También de cierto acto purificador: “Bajar la basura todos los días es necesario, porque, si no, se acumula y huele”. A Sergio Caballero, ahora en À Punt interpretando a un extraño individuo en la serie de ficción La Vall, le gusta salir de la zona de confort y arriesgar. “Es bueno equivocarse. El fracaso frustra cuando quieres llegar a todo el mundo”. Al Anochecer se presenta en Rambleta, 18 años después de triunfar en el Teatro Rialto. Una buena oportunidad de revisitar una obra dramática “que engancha por su sentido del humor”, concluye Caballero.

Sergio Caballero dirigiendo a Pablo Díaz del Río y Helena Font en 'Al anochecer'. Imagen cortesía de Rambleta.

Sergio Caballero dirigiendo a Pablo Díaz del Río y Helena Font en ‘Al anochecer’. Imagen cortesía de Rambleta.

Salva Torres

Torrent: “La mediocridad entierra a los creadores”

Un dinar un dia qualsevol
Ferran Torrent

Ferran Torrent es sin duda el escritor de la terra que más ha contribuido a poner Valencia en el mapa literario y, además, en dos idiomas: valenciano y castellano. Con una impecable trayectoria de casi treinta años y una veintena de novelas, cuatro de ellas llevadas al cine, se mantiene fiel a sí mismo en su último título, ‘Un dinar un dia qualsevol’ (Una comida un día cualquiera), donde habla sin tapujos ni medias tintas de la corrupción a gran y pequeña escala, de crímenes privados y públicos.

Portada de 'Un dinar un dia qualsevol', de Ferran Torrent.

Portada de ‘Un dinar un dia qualsevol’, de Ferran Torrent.

Con un ritmo intenso de un libro cada dos años, Torrent ha necesitado algo más de tiempo para culminar éste, que inició como un reportaje en profundidad sobre la corrupción en la Comunidad Valenciana. En vista de que “lo que contaba no se podía contar, porque no se podía demostrar”, dice, optó por la ficción en la que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es previsible.

Así, entrelaza dos temas, la crisis del Valencia CF y la aparición del cadáver de un adolescente magrebí en un vertedero. Corrupción y basura en una doble metáfora. El veterano periodista Marc Sendra es la cámara que visualiza una realidad dura y compleja, con ayuda de un policía, un cura y un par de delincuentes de poca monta.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela 'Un negre amb un saxo' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela ‘Un negre amb un saxo’ de Ferran Torrent.

“Temas hay muchos y cada uno debe de escribir sobre lo que le gusta con entera libertad”, afirma Torrent. “Yo hablo de Valencia no porque haya aceptado una especie de misión, sino porque es el terreno que mejor conozco. Además, es una ciudad perfecta para hacer literatura”.

En esta ocasión Torrent no sólo visita los barrios marginales, también deja vagar su mirada por la Valencia del glamour. “Hago un recorrido gastronómico y cultural por la Valencia más digna a través de su arquitectura, del Modernismo y de la alta cocina”, comenta. La alusión del dinar del título es un referente al hecho incuestionable de que “los asuntos importantes siempre se tratan en torno a una buena mesa”.

El escritor de Sedaví no quiere entrar en el tema del caloret, que le tiene francamente irritado. “Siempre somos noticia por lo malo y el lamentable episodio del caloret se suma al asunto de la corrupción”. Habría que reivindicar la Valencia “de los creadores, enterrados por la mala política, sepultados por la marca de la mediocridad”, dice.

La mayoría absoluta de la administración pública es la causa de los males de esta Comunidad. Su origen se remonta al multitudinario mitin del PP que congregó a 70.000 personas en Mestalla, siendo presidente Zaplana. “Tengo la sensación de que en ese momento se inició el desastre”.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de 'L'illa de l'holandès' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de ‘L’illa de l’holandès’ de Ferran Torrent.

Cuatro de sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla con desigual fortuna, él mismo las juzga con estas palabras: “La primera ‘Un negre amb un saxo’, resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó ‘Gràcies per la propina’, que fue buena; le siguió ‘L’illa de l’holandés’, que también me gustó; finalmente ‘La vida en el abismo’, adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse ‘La vida abismal’, fue horrorosa, no me gustó nada”.

Pese a nutrir gran parte sus historias en las miserias y grandezas del poder, Torrent confiesa que no alienta ninguna ambición política, a diferencia de otros creadores valencianos, que últimamente se han adscrito al PSOE; Carmen Amoraga o Miquel Navarro.

Tampoco cree que se esté remontando la crisis, aunque la gente empieza a acostumbrarse a ella. “La ventaja de vivir en un pueblo es que te permite tomar mejor el pulso de la calle y medir la evolución de la recuperación y la crisis”, comenta. “Observo que se está gastando un poco más, el consumo se anima, pero ello no se debe a la recuperación, sino a que la gente ya se ha acostumbrado a la situación y ha perdido el miedo”, concluye Ferran Torrent.

Ferran Torrent.

Ferran Torrent. Imagen de Fira del Llibre TV.

Bel Carrasco

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n
Hasta el 31 de agosto de 2014

Agustín Serisuelo participa en Becas Hábitat 2014 con un trabajo con el que transita entre los espacios intermedios “terrains vagues” de la ciudad, lugares vacíos que se han quedado entre la ronda de circunvalación y la ciudad de Castellón. El proyecto nace del estudio fotográfico de estos lugares desde unas intenciones formales, objetuales y escultóricas.

Se parte de un callejero de la ciudad datado en junio del 2013 donde estos lugares aparecen con ordenación pormenorizada, así hacer ver el estado actual de abandono en los que se encuentran realmente. Y hacer así reflexionar sobre la manipulación institucional de esta representación ficticia de la ciudad. El resultado final es el que se muestra en la exposición: tres piezas escultóricas.

“Basura” son imágenes desde la ronda Norte de la ciudad, la parte de la ciudad más olvidada, imágenes que se solapan unas a otras, conformando una vista panorámica de la ciudad, en la que vemos un vertedero escondido detrás de los árboles.

Agustín Serisuelo, "Camino" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, “Camino” (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

La pieza que lleva por título “Camino” se presenta de una forma “publicitaria”, las imágenes muestran los espacios de la ronda Este, al contrario que la ronda Norte, éstos son los más utilizados.

Por último, la pieza “vista institucionalizada” se compone de 8 cajas que emiten imagen, componiendo entre todas una vista panorámica desde un edificio institucional. A la izquierda vemos cómo la ciudad llega a su límite, mientras que en la parte derecha vemos estos lugares abandonados.

Finalmente, la muestra expositiva integra una mesa de trabajo, en la que aparecen el callejero señalando estos lugares de trabajo, la información del taller que se llevará a cabo este sábado 10 de mayo de 2014, unos blocs con unas series fotográficas, y elementos encontrados en los espacios intermedios.

Agustín Serisuelo, "Basura" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, “Basura” (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.