‘La capilla de los niños’, ficción y realidad salvaje

La capilla de los niños, de Perros Daneses
Sala Off
C / Turia, 47. València
25, 26 y 27 de mayo y 1, 2 y 3 de junio de 2018

La compañía valenciana Perros Daneses presenta en la Sala OFF de Valencia ‘La Capilla de los niños’, excepcionalmente escrita y dirigida por Javier Sahuquillo, candidato a los XXI Premios Max 2017 como mejor Dirección. En la interpretación se encuentran Laura Sanchis, candidata también al Max a la mejor Interpretación femenina, y Juan de Vera, protagonizando este original montaje que mezcla realidad y ficción. Esta historia toma como trasfondo uno de los sucesos más trágicos que conmocionaron a la España de los noventa, el famoso crimen de la niñas de Alcàsser, para contarnos una historia personal e íntima a través de la figura de Sahuquillo.

La pieza ha obtenido además el Premio del Público de la VII Edición del Festival Cabanyal Íntim donde desarrolló su trabajo ‘work in progress’ y fue Texto Premiado por el VI Programa de Desarrollo de Dramaturgias Actuales del INAEM.

La capilla de los niños. Imagen cortesía de Sala Off.

La capilla de los niños. Imagen cortesía de Sala Off.

Entre la autoficción y el teatro documental, ‘La  capilla de los niños’ trata la relación  entre nuestro hoy y nuestra memoria a corto plazo. Se fundamenta en la autoficción salvaje y la realidad pública más oscurecida por la memoria colectiva. El individuo lucha contra su  recuerdo, contra el relato que han construido para él y, así, pasado y presente se  abrazan, como la experiencia de lo vivido con la ficción teatral, de una forma siniestra.

Estrenada en el Marco del Festival Tercera Setmana (2017) en el Teatro Rialto de Valencia, ‘La Capilla de los Niños’ llega a su tierra en medio de una gira comenzada en abril, que le ha llevado a visitar las grandes capitales del teatro como Barcelona o Madrid y que finalizará en noviembre.

En los primeros pasos de su gira ha obtenido numerosas críticas y reconocimiento: la ambientación sonora, el magnífico diseño de luces, la escenografía que recuerda la atmósfera palermitana en la que se enmarca la obra, el olor de la pasta siciliana en escena, las referencias directas y simbólicas a la muerte, a las estructuras de poder, a lo cinematogràfico, a lo vouyeur, a la violencia, a la provocación, a lo bello, a Fellini, a Passolini, Borges, a Valle Inclán… Un juego de equilibrios medido que tendrá lugar durante dos fines de semana seguidos, después de casi un año sin pisar la ciudad de Valencia.

La capilla de los niños. Imagen cortesía de Sala Off.

La capilla de los niños. Imagen cortesía de Sala Off.

El cine manierista de Brian de Palma en Cinema Jove

El joven Brian de Palma
33 Festival Cinema Jove
Del 22 al 29 de junio de 2018

Contemplar a un Robert de Niro casi imberbe en una cinta independiente rodada en 1968, ‘Saludos’ (‘Greetings’), es sólo uno de los grandes atractivos de la sección ‘El joven Brian De Palma’, que forma parte del programa de la 33 edición de Cinema Jove, certamen organizado por el Institut Valencià de Cultura y que se celebra en València del 22 al 29 de junio. Esta retrospectiva aborda la producción del cineasta estadounidense hasta los 40 años, mucho antes de rodar ‘Los intocables de Eliot Ness’ o ‘Misión: imposible’.

El ciclo incluye una película inédita, los primeros éxitos comerciales y de crítica del director y, en conjunto, un buen elenco de películas que muestran su evolución desde el cine más experimental de finales de los sesenta hacia el híbrido entre suspense, erotismo y cine de terror que lo caracterizó en los setenta. Brian De Palma sucede así a David Lynch en esta sección de Cinema Jove en la que, como cada año, se aborda la etapa juvenil de un cineasta consagrado.

‘Carrie’ o ‘Vestida para matar’, son algunos de los títulos más conocidos dentro de un ciclo que consta de ocho películas, se proyectará íntegramente en el Centre del Carme y tendrá un colofón muy especial: el documental ‘De Palma’, grabado durante diez años y en el que el propio director analiza una carrera extensa que abarca casi seis décadas.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de El fantasma del paraíso. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Película inédita y musical de culto

Los inicios de Brian De Palma nos zambullen en el terreno del cine experimental más arriesgado. Es el caso de ‘Greetings’ (1968), donde podemos ver la segunda incursión en la gran pantalla de un jovencísimo (y entonces desconocido) Robert de Niro, integrante del disparatado trío protagonista de esta cinta claramente independiente. Es también el caso de ‘Murder à la mod’ (1968), película inédita que constituye una auténtica rareza y muestra los lenguajes narrativos explorados por el director en sus inicios, muy alejados del cine de género de corte clásico que cultivó más tarde.

Otra de las curiosidades del ciclo es la particular revisión de los mitos del fantasma de la ópera y Fausto que realizó el director en 1974 y que dio lugar a ‘El fantasma del paraíso’, una suerte de ópera rock satírica que entra en el terreno del kitsch y que, para muchos, está emparentada con el musical de culto quizá más famoso de la historia, ‘The Rocky Horror Picture Show’.

Para entonces Brian De Palma ya empezaba a ser un director conocido gracias a un largometraje anterior, ‘Hermanas’ (1973), claramente inspirado en el maestro Hitchcock y que también podremos disfrutar en la 33 edición de Cinema Jove. Esta película supuso, en su día, el primer éxito tanto de crítica como de público de Brian de Palma y, también, un impulso importante en la carrera de la actriz protagonista, la canadiense Margot Kidder, recientemente fallecida y recordada por el gran público por encarnar a Lois Lane, la novia de Superman, en la famosa saga cinematográfica de los ochenta. El siguiente título del director, en la misma línea del ‘thriller’, fue ‘Fascinación’ (1976), que ya contó con una nominación a los Oscar de Hollywood y fue el precedente inmediato de su consagración.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Carrie. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El éxito descomunal de ‘Carrie’

Avanzada la década de los setenta, Brian De Palma lleva al cine, por primera vez en la historia, una novela de Stephen King, lo que supone la incursión definitiva del director en el cine de terror, género que hasta entonces había bordeado. El resultado, ‘Carrie’ (1976), fue un auténtico bombazo internacional, un éxito de taquilla y, de nuevo, una catapulta para su actriz protagonista, una jovencísima Sissy Spacek. A partir de aquí, la carrera de Brian de Palma, que entonces tenía sólo 36 años, ya empieza a ser la de un nombre definitivamente reconocido en la industria cinematográfica.

También están incluidos en el ciclo títulos posteriores como ‘La Furia’ (1978), protagonizada por Kirk Douglas y John Cassavetes, y otro de los largometrajes más celebrados en la trayectoria del director estadounidense, la inquietante y sensual ‘Vestida para matar’ (1980), un ‘thriller’ que devuelve la filmografía de De Palma al terreno del suspense más hitchcockiano y que cuenta con la memorable interpretación de Michael Caine en el papel del ambiguo doctor Robert Elliott.

Fotograma de 'Hermanas'. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Hermanas’. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Titainada en La Mutant

Titainada Popular
La Mutant
C / Joan Verdeguer, 16. València
Domingo 27 de mayo de 2018, a partir de las 12.30h

En su nueva etapa iniciada el pasado mes de abril, La Mutant continúa apostando por el mestizaje artístico y por una convivencia entre tradición y propuestas transformadoras. Fruto de este planteamiento nace la Titainada Popular, un evento único que convertirá el domingo 27 de mayo a la sala de Joan Verdaguer en un centro de creación escénica y gastronómica.

Conducida por el polifacético artista de Cocentaina Marc Sempere Moya, la propuesta consistirá principalmente en la elaboración en directo de la receta de la Titaina –un manjar cabanyalero hecho a base de tomate maduro, pimiento rojo, piñones, ajo, atún y aceite de oliva– a cargo de cuatro mujeres de Barris Marítims. Mientras el plato se prepara, se establecerá un diálogo artístico-cultural donde no faltarán las canciones al mar de Pep Gimeno ‘Botifarra’, la ‘Performance Municipal’ de Hipólito Patón y Vicent Arlandis o las impresiones de Marisa Villalba y Felip Bens acerca de las costumbres y platos característicos del Cabanyal.

Una vez lista la Titaina, los asistentes podrán degustar la receta e incluso atreverse con un “resopón” amenizado por Dj Biano, que hará un repaso del típico “bombo a negres” partiendo del pasodoble autóctono y llegando hasta la mismísima ruta del Bakalao. “Estamos ante un encuentro popular lleno de sorpresas y que promueve la participación activa del público”, comenta Marc Sempere. “Ante todo, nuestra intención es poner en valor la cultura popular de Poblats Marítims mediante la elaboración en vivo de su receta más tradicional”.

A su vez, Sempere reivindica a través de la Titainada el valor social de una comida: “Se trata no solo de ver qué se come, sino cómo se come. Vivimos una época en la que todo se hace con prisas y en la que se ha perdido el concepto de comida como espacio comunitario. Con esta iniciativa buscamos recuperar ese lugar de encuentro cercano, casi vecinal”. La cita, que cuenta con la colaboración de Aceite 565 y Bodegas Murviedro con su colección Petit Verdot, será el domingo 27 a partir de las 12:30 con un precio total de 12 euros que incluye tapeo, bebida y degustación de titaina.

Titainada Popular. Imagen cortesía de La Mutant.

Titainada Popular. Imagen cortesía de La Mutant.

Tomando medidas

Métrico Imperial
Espai Tactel
C / Dénia, 25. València
Inauguración: viernes 25 de mayo, a las 20.00h
Hasta el día 6 de julio de 2018

Espai Tactel continúa su línea de difusión de prácticas contemporáneas en la que, junto a las muestras individuales de artistas de la galería, incorpora proyectos de investigación curatorial como ‘Teorema’ (2016) o la exposición que nos ocupa.

‘Métrico Imperial’ es un acercamiento a la construcción de las masculinidades que presenta la obra de Manu Arregui (Santander, 1970), Zigor Bayarazarra (Bilbao, 1976), Fito Conesa (Cartagena, 1980), Juan Hidalgo (Gran Canaria, 1927- 2018), Miguel Ángel Gaüeca (Bilbao, 1967) y Diego del Pozo Barriuso (Valladolid, 1974) en un comisariado de Eduardo García Nieto (Miranda de Ebro, 1974).

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Zigor Bayarazarra. Imagen cortesía de Espai Tactel.

El título del proyecto está tomado de los dos sistemas de medida hegemónicos en la actualidad y busca desmontar la supuesta neutralidad de los mismos y su relación con la construcción de identidades contrahegemónicas o no normativas. El pensamiento decolonial, feminista y queer ha cuestionado nociones como “lo natural”, “lo objetivo” o “lo neutro”, evidenciando que muchas de estas categorías plantean la persistencia de un sistema de dominación y control sobre los individuos y sus cuerpos.

Al plantear cualquier “alteración” de la norma como una anomalía condenan al resto de los sujetos a ser percibidos como excepcionalidades o contra modelos. Esta “oposición” presupone una homogeneidad irreal en el resto de la población. Los artistas seleccionados han planteado líneas de investigación sobre las masculinidades, la homonormatividad y los sistemas de control y medida de las mismas.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Fito Conesa. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Como apunta García Nieto: “Siempre he vivido intentando desentrañar los códigos. Al principio para poder integrarme y ser parte de, actualmente para descubrir, contrariado y contradictorio, que siempre he estado ahí de una forma inadecuada e incómoda, pero en ese fluir de medidas y comportamientos. Así que puede que no mida lo que me han dicho o que mi pie cambié al cruzar según que fronteras (41, 8, 7, 26…)”.

“La medida y el peso -continúa diciendo el comisario- son nociones que surgen vinculadas a una economía de intercambio mercantil. Podemos pensar que han traspasado ese campo al incorporarse a nuestra cotidianidad sin percatarnos de que ha sido a la inversa, que somos parte de ese sistema de intercambios. De ahí la necesidad de sufrir un “control de calidad” que permita integrarnos en las cadenas productivas y situarnos en los nichos de mercado”.

“Los trabajos se articulan como un sistema que evidencia la arbitrariedad de los modos de conocimiento que hemos recibido. Y aún así seguimos calculando, evaluando y pesando, sometiendo a nuestros propios cuerpos a esa disciplina, cuando sabemos que nunca será la medida adecuada”, concluye.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Obra de Diego del Pozo. Imagen cortesía de Espai Tactel.

Los distintos planetas de hombres y mujeres

Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, de Edu Pericas
Con Manu Badenes
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 4 de abril al 5 de mayo de 2018

“Mi teoría de Marte y Venus cuestionó todo lo que se estaba enseñando en las escuelas a principios de los 90. Entonces, los estudios de género predicaban que las mujeres debían actuar como hombres. Eran muy sexistas”, decía John Gray en una entrevista por los 20 años desde la publicación del libro, ‘Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus’. Su adaptación al teatro ha estado en cartel muchos años, siendo siempre un auténtico éxito, y ahora pasó por València de la mano de uno de los cómicos más divertidos y punzantes de la actualidad, como Manu Badenes. Edu Pericas dirige la fantástica adaptación de Paco Mir de la original de Paul Dewandre, y así hasta llegar a nuestras manos.

Manu Badenes en 'Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus'. Teatre Talia de Valencia.

Manu Badenes en ‘Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus’. Teatre Talia de Valencia.

Badenes se mueve como pez en el agua sobre las tablas, apuntando las vergüenzas de hombres y mujeres y sus relaciones, en un espectáculo que va desde lo local, con alusiones a su propia vida en pareja, hasta temas universales. El humor es un arma poderoso que nos muestra la realidad de un modo lúdico, pero no menos ilustrativo. Para cualquier actor enfrentarse a semejante libreto debe de constituir un reto absoluto. “La verdad es que la versión de Paco Mir es tan acertada y la dirección de Edu Pericas tan precisa, que para mí fue bonito trabajar el texto y hacerlo propio. Lo difícil es no verse reflejado”, explica Badenes.

Tiene tan asumido el texto que lo ejecuta con precisión, hace del espectáculo algo tan personal que parece un monólogo suyo. Con un texto tan rico cualquier persona parece tener las estrategias para mejorar su relación de pareja. “No es tanto una obra sobre hombres y mujeres, sino más bien sobre parejas o relaciones, de cualquier tipo. Todo el mundo puede verse reflejado”, apunta el actor.

La obra, al igual que el libro (con 50 millones de copias despachadas), sirve de guía para que las relaciones de pareja funcionen desde el conocimiento y aceptación del otro, desde la diferencia entre los sexos y lo que buscan en una relación. Con esta premisa, Badenes parece sobre el escenario tener todas las respuestas y quizás la gente lo pare por la calle para preguntarle cosas sobre el amor. “La gente me para más para saber la hora o cómo llegar a una calle. Soy más bien un gurú urbano”. Después de haber pasado 26 años desde la publicación, Gray tiene muy claro que “yo les enseño a hombres y a mujeres cómo adaptarse a un mundo en el que ambos son iguales, pero también únicos”. Un texto que cambió en cierta medida la visión de las diferencias individuales mediada por el sexo.

Manu Badenes en 'Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus'. Teatre Talia de Valencia.

Manu Badenes en ‘Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus’. Teatre Talia de Valencia.

Javier Caro

Sentimientos en flash-back

Un obús en el corazón, de Wajdi Mouawad, dirigido por Santiago Sánchez
Interpretado por Hovik Keuchkerian
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 17 al 20 de mayo de 2018

El artista polifacético Hovik Keuchkerian dispara meticulosamente por última vez en el Teatro Talia de Valencia artillería pesada después de cuatro actuaciones en la capital del Turia. Proyectiles de palabras con la luz precisa de un gran actor. El madrileño, aunque nacido en Beirut, nos muestra ‘Un obús en el corazón’, una obra del dramaturgo libanés Wadji Mouawad, dirigida por Santiago Sánchez, también encargado de esta adaptación de gran calibre.

El drama es narrado por Hovik Keuchkerian, interpretando el papel de Wahab de una manera bestial, que consigue inocular al público presente el frío atroz que sufre el personaje en una noche helada y metaboliza la sala en escarcha, un soliloquio de gran envergadura a la altura de muy pocos.

Hovik Keuchkerian en 'Un obús en el corazón'. Teatre Talia de Valencia.

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Teatre Talia de Valencia.

La transmisión de sentimientos que conexiona esta función mediante la fractura en la cronología, debida a los recuerdos amargos que cuenta Wahab en flash-back, conmovió y aferró al público en sus veteranas butacas dejándolo muy sorprendido, con los ojos abiertos como el dos de oros y sin aliento.

Drama, tragedia, soledad voluntaria, exilio, muerte, emociones de alto voltaje descargadas mediante ráfagas de talento, Hovik demuestra su personal fuerza como intérprete en esta espléndida e íntima obra firmada con un final apoteósico, donde todo el Teatro Talia se puso en pie para aplaudir reconociendo así el gran trabajo Hovik Keuchkerian y la compañía con su director Santiago Sánchez como punta de lanza.

Gracias por seguir siendo la bala y el balazo.

Hovik Keuchkerian

Hovik Keuchkerian en ‘Un obús en el corazón’. Teatre Talía de Valencia.

Raúl Bartleby

“Nada hay más fantástico que lo real”

‘El amante germano’, de Pilar Pedraza
El Club Diógenes
Valdemar

En el barrio de Carmen de Valencia en una calle sinuosa por la que fluyen torrentes de turistas habita una Aracné rubia de voz dulce que teje terroríficas historias. En sus últimas novelas Pilar Pedraza evoca el mundo antiguo grecorromano que conoce al dedillo pero impregnado de preocupaciones muy actuales, como el papel de la mujer en la sociedad o esos territorios ambiguos entre la vida y la muerte, lo femenino y lo masculino, lo humano y lo divino. Con ‘El amante germano’ cierra una trilogía que comprende: ‘La perra de Alejandría’ y ‘Las lobas de Tesalia’. Valeria es una joven patricia prometida a un germano integrante de la guardia del emperador asesinado durante una conjura. Viuda antes que esposa, contrae una profunda melancolía que su madre intenta aliviar recurriendo a una hechicera que propone modelar un muñeco de cera a imagen y semejanza de su amado. Pero sus planes no acaban como estaba previsto y se desencadena la tragedia.

¿Cuando la empezó a escribir ya tenía el germen de los tres libros en su cabeza?

Desde mi adolescencia he tenido la idea de cada una de estas novelas, de forma nebulosa. Con el tiempo han ido cobrando vida autónoma y ahora veo claramente por qué. Las tres tratan de mujeres de la Antigüedad que no se resignan a ser esposas y madres. Tienen vida y deseos propios y viven aventuras tan apasionantes y peligrosas como los hombres. Salvo ‘La perra de Alejandría’, inspirada en  Hipatia, son personajes ficcionales aunque, en su locura, verosímiles”.

Portada del libro 'El amante germano'.

Portada del libro ‘El amante germano’.

¿Respeta fielmente los usos y costumbres del mundo clásico o se ha tomado alguna licencia poética? ¿Es cierto que indultaban a los reos si de camino del cadalso se cruzaban con un grupo de vestales?

Lo de las vestales es rigurosamente cierto, como casi todo lo que aparece en la novela, aunque no se trata en absoluto de una novela histórica. Creo que las cosas tremendas que hay en ella son las más realistas. Y los personajes también. La belleza deslumbrante y la curiosa manera de ser del germano son verosímiles. Los emperadores tenían realmente una guardia germana con su propio cuartel y confiaban en ella más que en los pretorianos comunes. Por lo demás, mi libertad para manejar el mundo grecorromano es total, aunque descansa en muchas horas de estudio académico. Mis novelas y cuentos son ficciones fantásticas, pero nada hay más fantástico que lo real.

¿De dónde procede su fascinación por el mundo greco-romano y qué cree que es lo peor y lo mejor de la herencia que nos han dejado?

En ‘La vida de Brian’ se explica fantásticamente lo que debemos a los romanos. El legado grecorromano en nuestra civilización es enorme. Va desde la filosofía y la justicia hasta las carreteras, pasando por la mal llamada cocina mediterránea y el gusto por teñirse el pelo de rubio.

¿Con el personaje de Domicio Porcino, padre de Valeria,  ha querido representar el espíritu práctico y realista del páter familias?

El pater familias romano también es muy nuestro: un señor barrigudo, pragmático y dominante, que se dedica a sus asuntos públicos y al fútbol (perdón, al circo), ignorando los avatares sentimentales y las necesidades afectivas de sus hijos e hijas, alternando con prostitutas de más o menos nivel, y dejándolo todo en manos de la dómina (esposa y madre) y demás mujeres de la casa.

El capítulo que describe una jornada en el circo es uno de los platos fuertes del libro ¿Que las luchadoras, aurigas y cazadoras sean mujeres forma parte del mensaje feminista?

Las aurigas, gladiadoras y demás mujeres luchadoras son reales. En Roma había escuelas de gladiadoras, y se utilizaban prisioneras britanas guerreras en el circo para las carreras de cuadrigas. El hecho de que ese capítulo esté protagonizado exclusivamente por mujeres es un reto que me impuse a mí misma y al lector, para variar el punto de vista tradicional sobre los roles de género, pero en el fondo hay algo de verdad en todo ello.

¿Qué le diría a quien considera lo fantástico una forma de escapar de la realidad?

Que se lo haga mirar por una psiquiatra o que amplíe su cultura al respecto. La cultura de lo fantástico no es de evasión sino de introspección. Lo oscuro habita en nosotros y es bueno conocerlo y trabar amistad con ello, salvo que quieras mirar hacia otro lado y te entretengas -en el arte y en la vida- con comedias románticas más viejas que la tos y totalmente perniciosas. Lo monstruoso sirve también para sobrevivir en medio del capitalismo sin entrañas y no volverse loco.

Pilar Pedraza. Imagen cortesía del autor

Pilar Pedraza. Imagen cortesía del autor

Bel Carrasco

La anorexia nerviosa, Premio Cañada Blanch

Ana loves you, de Anya Miroshnichenko
Premio Adquisición de la Fundación Cañada Blanch
PhotOn Festival de Valencia
Del 8 al 12 de mayo de 2018

Fundación Cañada Blanch con el objetivo de difundir, compartir y acercar la cultura a la sociedad, se ha sumado por primera vez a la lista de premios y becas otorgados en el Photon Festival. Evento que la fundación patrocina desde su primera edición y que sirve para poner en valor el importante papel de la fotografía en la sociedad.

La gran apuesta de este año ha sido la de otorgar el primer premio de adquisición con una aportación económica de 2000€ y que supone abrir una vía al fotoperiodismo y la fotografía documental. La ganadora de esta primera edición del premio ha sido otorgado a la obra ‘Ana loves you’ de Anya Miroshnichenko. Una fotografía documental que retrata la anorexia nerviosa, la cual se conoce con el nombre de Ana. Se trata de una enfermedad mental en la que una persona se niega deliberadamente a comer.

Fundación Cañada Blanch presta así una especial atención a la cultura y a su divulgación con eventos tan importantes como Photon Festival, una cita muy consolidada que sirve para reflexionar sobre nuevos motores de desarrollo cultural.

Ana loves you, de Anya Miroshnichenko. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

Ana loves you, de Anya Miroshnichenko. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

Descripción del trabajo

En el 50% de los casos la enfermedad conduce a la muerte, según datos no oficiales. Las niñas se sienten listas, cuando su peso no supera los 40 kilos. Pero el objetivo principal es la marca de 30.

La anorexia nerviosa solía ser un trastorno de los modelos profesionales. Hoy se ha convertido en parte de la vida de la gente común, no relacionada con el mundo de la moda. Una frase descuidada, un comentario ofensivo sobre el físico puede llevar a las niñas a cambiar dramáticamente su estilo de vida y entonces están listas para cualquier sacrificio para cumplir con los ideales ilusorios.

No más de 500 calorías por día, en comparación con la tasa diaria habitual de 2000. Muchas personas con anorexia son conscientes de su problema, pero el miedo a ganar gramos adicionales convierte la situación en algo similar a la adicción a las drogas.

Ana love you, de Anya Miroshnichenko. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

Ana love you, de Anya Miroshnichenko. Imagen cortesía de Fundación Cañada Blanch.

La retórica carniforme de Julio César en 10 Sentidos

‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci
Festival 10 Sentidos
Monasterio de San Miguel de los Reyes
Avenida de la Constitución 284, Valencia
Miércoles 16 y jueves 17 de mayo de 2018

“Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme: vengo a sepultar a César, no a loarlo”

Aproximarse a la figura del conspicuo dictador de la Antigua Roma, Gaius Iulius Caesar, requiere transitar, de un modo inexcusable, por los vestigios preludiares del drama shakesperiano ‘La tragedia de Julio César’, rescoldo literario de ineludibles vigencias a partir de las que procurar un ejercicio de revisitación como el que rubrica el multidisciplinar dramaturgo cesenati Romeo Castellucci.

Dos décadas después de su estreno, este heterodoxo Giulio Cesare prosigue su internacional singladura escénica y recala su magistratura enl monasterio jerónimo y renacentista de San Miguel de los Reyes –actual sede la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu–, erigido en justificado adalid programático de la presente edición del Festival 10 Sentidos, mediante una adaptación de pezzi staccati (fragmentos de repuesto) que sintetiza la configuración original ideada por Castellucci.

Imagen del elenco actoral de  'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Imagen del elenco actoral de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

“No tengo ni el ingenio, ni las palabras, ni la capacidad, ni los gestos, ni la elocuencia, ni el poder de revolucionar la sangre de los hombres”

Y, sin embargo, henchida de visajes y prédicas, de potestad y vigor, de virtuosas y epatantes facultades cobra forma trágica esta lacerante oda escénica que clama insurrecta y literalmente por la palabra hecha músculo y herida, el verbo convertido en carne.

De este modo, ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’ se sirve de cámaras endoscópicas, movimientos sonoros, hiperbolizados ademanes, litúrgicos sacrificios y alocuciones laringectomizadas para exhumar los orígenes de la prosodia, vislumbrar la morfología laringítica del lenguaje y desentrañar la retórica carniforme que habita en lo corruptible.

Frente al retablo de José Cavaller y bajo el cimborrio cupular se concitan los conspiradores Flavio y Marulo, vertebrados por el aparato fonador de ‘…vskji’ (¿Jerzy Grotowski? ¿Konstantín Stanislavski?) –encarnado por Sergio Giuseppe Scarlatella–, el inapelable destino de un decadente Julio César –eminente y sobrecogedor Gianni Plazzi– y el discurso fúnebre de Marco Antonio el Triunviro –traqueostómicamente oralizado por Maurizio Cerasoli–, amén de un ingenio lumínico cuyo quebrantador funcionamiento, a modo de garrote, reporta obscuridad y epílogo a la representación.

Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, y el director escénico Silvano Voltolina, en compañía de Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante la presentación de 'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, y el director escénico Silvano Voltolina, en compañía de Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante la presentación de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Durante la presentación a los medios, Silvano Voltolina, ayudante de dirección y responsable escénico de la presente adaptación para el Festival 10 Sentidos, hubo manifestado que ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’ “funciona como una cirugía, con el fin de contemplar qué es lo que sigue vivo” del cuerpo de la pieza original y aquello que atesorase “una mayor carga de significado para el público y para los propios actores”, atendiendo a su línea artística de trabajo; “en este caso, nosotros recuperamos cuatro fragmentos esenciales de la representación completa”, como son “el comienzo y el más poderoso monólogo (quizás de la historia del teatro), como es el monólogo de Antonio (Marco) frente al cuerpo de César (Julio), unido al sacrifico de Julio César e, igualmente, el final de la representación original, con el funcionamiento de este garrote”.

Por su parte, el corpus arquitéctonico y acústico del interior de la iglesia del Monasterio de San Miguel de los Reyes se incorpora a la presente compostura como un elemento decisivo para la acción; por ello, para Voltolina “la idea es intervenir lo menos posible en el espacio en el que se va a representar la obra. La pieza no va con escenografía, sino que su función es hacer uso del lugar”.

Un lugar visibilizado, en tanto que “este tipo de propuestas ponen este espacio a disposición de la ciudadanía y les da la oportunidad de disfrutar de algo que les pertenece”, apuntó Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, en explícita sintonía con el horizonte conceptual de ‘Invisibles’, lema de la séptima edición del Festival 10 Sentidos.

Un instante de la escenificación de 'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Un instante de la escenificación de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

Teatro en domingo

1789, en un universo paralelo, de Hadi Kurich
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 11 al 27 de mayo de 2018

¿Qué cosa es el público? ¿El público de qué? O mejor, ¿dónde está cuando no está donde debe?

Llevaba años esperando esperando -sin Godot- que algún espectáculo dramatúrgico me sacara de su estado letárgico. Y mientras esperaba me aburría o me indignaba precisamente por no cejar en esa esperanza. Esperanza en la espera activa, pues. Casi casi basura ha sido todo lo que a uno se le ha venido encima en los teatros a los que he ido acudiendo estos últimos años. No exagero. Basura aplaudida con ímpetu sin duda por un público ignorante por ideologizado o infantilizado. Años acudiendo al teatro, casi cada semana, con la esperanza de que, como en antaño, alguna obra me conmoviera. Alguna. De vez en cuando siquiera. No por una cuestión de innecesaria nostalgia, sino de pragmática necesidad. Cada vez más necesito creer en algo.

Ayer se cambió la dinámica. Tuve la suerte y el privilegio de ver un montaje teatral de primer orden. Como era de esperar, de prever y de suponer no éramos más de 30 personas las que en un domingo por la tarde tuvimos esa suerte y ese privilegio. La obra: ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Pero ¿por qué cree uno que había tan poca gente? Pues por varios motivos, los mismos motivos por los que, ya de entrada, se me hace difícil comprender la existencia de esta obra en los teatros valencianos: NO es una comedia, NO se trata de una compañía valenciana (subvencionada) y por último se trata de una obra exigente en la medida en que pudiendo ser entendida por la universalización del texto, la verdad es que sólo una persona medianamente culta puede disfrutarla en plenitud. Así, pues, obra condenada al fracaso, el fracaso por el que hoy en día se mide todo.

Sin embargo su indudable éxito se encuentra en la obra en sí misma, un prodigio de montaje para un texto milimétricamente preciso. El éxito de esta obra no era probable, pero ya se sabe: hoy en día, en estos tiempos de corrección política y de ideología agresiva, el éxito, cualquier éxito no puede ser otra cosa más que una forma de sofisticado fracaso. Y viceversa: muchos fracasos no pueden ser más que un signo de éxito. Así pues, 1789 un éxito (30 espectadores en domingo). Las cosas excelentes necesitan fracasar en alguna medida para poder ser excelentes. En alguna medida, repito, en alguna medida.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

El título ya avisa para que nadie se lleve a engaños. Un título disuasorio -y por tanto valiente- para todos aquellos que no le pongan cara a esa fecha, que son tantos… De hecho mi acompañante no sabía nada acerca de la fecha, ni reconocía los nombres de los personajes ni de lo que supusieron en la historia real. De tal forma que se tuvo que conformar con dejarse llevar por unos diálogos que no le referenciaban ni remitían a hechos concretos del pasado -del que salía este texto ficcional-, pero no por ello dejó de disfrutar por el sentido de universalidad que se desprende de la elaboración de un texto bello y preciso al que se añade la sobriedad de las interpretaciones. ¡Qué raro ya es encontrarse en el teatro algo de inteligente sobriedad!

Un espectáculo… ¡sobrio!, qué extraña paradoja y ¡qué bienvenida!: un espectáculo que utiliza la creatividad escenográfica para generar las sutiles metáforas que le permitirán evitar esa espectacularidad digital que tanto necesitan los ignorantes (al menos cuando no hay risas). Ignorantes, sí, los ignorantes que ha ido generando una Opinión Publicada absolutamente alineada, alienada y cobarde, que dejó de hacer verdadera Crítica de Teatro para que toda obra pudiera tener el mismo éxito merecido.Igualdad: todo es maravilloso y nadie es menos que nadie en el producto artístico. En la era de la corrección política no cabe ya la verdadera Crítica; ya no cabe el derecho al pataleo debido a una suerte del relativismo cultural que se nos ha impuesto por la vía de un buenismo populista; un buenismo cuya principal función es velar por la salud mental de los mediocres. No está hecha la miel para la boca des asno. ¿Éramos 30 personas en el teatro? Pues eso.

Escena de '1789, en un universo paralelo', de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Escena de ’1789, en un universo paralelo’, de Hadi Kurich. Imagen cortesía del Teatre Rialto.

Alberto Adsuara