Espejismos y desaprendizaje del art brut en el IVAM

‘¿Qué fue del Art Brut?’
Jornadas de reflexión con motivo de la exposición ‘Jean Dubuffet. Un bárbaro en Europa’
Institut Valencià d’Art Modern (IVAM)
Guillem de Castro 118, València
Viernes 24 y sábado 25 de enero de 2020

El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) organiza, el viernes 24 y el sábado 25 de enero, las jornadas ‘¿Qué fue del Art Brut?’, con el objetivo de reflexionar sobre esta corriente artística y sus influencias en distintos ámbitos con motivo de la exposición ‘Jean Dubuffet. Un bárbaro en Europa’ que acoge el museo hasta el 16 de febrero de 2020.

‘Henri Michaux acteur japonais’, de Jean Dubuffet. Fotografía cortesía del IVAM.

Fue el artista francés Jean Dubuffet quien acuñó en 1945 el término ‘Art Brut’ para referirse a las obras creadas por personas ajenas al mundo artístico, sin formación académica y fuera de la cultura oficial. Un término que será objeto de análisis en el IVAM a lo largo de estas jornadas gratuitas (previa inscripción) para determinar la actualidad de estas prácticas y sus múltiples derivaciones e interferencias.

La crítica de arte, comisaria de exposiciones y dibujante Mery Cuesta abrirá el congreso el 24 de enero a las 18:00 con su conferencia ‘El arte irreductible: Espejismos del Art Brut’. La ponencia de Luis Sáez, director artístico del colectivo Debajo del Sombrero, cerrará la jornada analizando los ‘Lenguajes pasivos del arte. Lenguajes padecidos’.

El sábado 26 de enero la investigadora y comisaria especializada en art brut, Graciela García, abordará esta corriente artística en su conferencia titulada ‘Art Brut. Desaprendizaje para artistas locos por descondicionarse’. El realizador audiovisual, comisario y pintor Andrés Hispano clausurará el simposio con la charla ‘El triunfo de Hiperia. Una centralidad para el arte Outsider’.

Detalle de la exposición ‘Jean Dubuffet. Un bárbaro en Europa’. Fotografía cortesía del IVAM.

MAKMA

Señor de rojo en atmósfera gris

‘Señora de rojo sobre fondo gris’, de José Sámano
Adaptación de la novela homónima de Miguel Delibes
Con José Sacristán
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, València
Hasta el 2 de febrero de 2020

Considerado por una generosa parte de la crítica literaria –que, omnímoda, poblaba con sus diligentes mecanografías las principales redacciones del último cuarto del siglo XX– como uno de los más eminentes novelistas de la historia de la literatura española –incluido en el florilegio junto a Cervantes y Galdós (¡carape!)–, Miguel Delibes Setién (Valladolid, 1920-2010) alumbró durante buena parte de su fecunda y dilatada trayectoria literaria un modo de narrar/escudriñar de vita et moribus, edificando en sus obras “una Castilla seca, dura, pobre, trabajadora, donde la penuria y la escasez es escasez y penuria y no literaria austeridad” (Francisco Umbral dixit).

Provisto de un límpido y específico castellano, Delibes pormenoriza la acción con infatigable suficiencia de la palabra precisa a través de la síntesis narrativa de sus personajes –predilección estilísitca edificada desde sus incios en El Norte de Castilla, en cuyo negociado de provincias “aprendí algo fundamental: decir mucho en poco espacio”, matizaba el autor en ‘Un año de mi vida’ (Destino, 1972).

Provisto de tales principios en el costal literario, el autor pucelano los ha paseado por la narrativa ortodoxa, el relato hechizado, los dietarios, las epístolas y las singulares haciendas del monólogo –territorio, este último, necesitado de la excepcionalidad (insólita y cualitativa, confesional y lírica)–. Y deba ser en los predios del soliloquio donde la voz del autor se torne, ineludiblemente, elegíaca, como así sucede, efectivamente, en ‘Cinco horas con Mario’ (1966) y ‘Señora de rojo sobre fondo gris’ (1991), tan semejantes en armadura como antagónicas en sus intenciones.

Será esta última en la que Delibes desabrigue, con carácter insólito, su trayecto vital más descarnado y afligido, pertrechando a su personaje –Nicolás, un célebre pintor abatido, in vita et in labore, por el fallecimiento de su esposa– con las cuitas verídicas y personales sufridas por el escritor con motivo de la enfermedad y óbito ulterior de su cónyuge Ángeles de Castro en 1974.

Desde su publicación, en los albores de la década de los noventa, han sido diversas e infructuosas las tentativas (y reticencias del novelista por razones de pudor y decoro) para adecuar la obra a las exigencias cinematográficas (Pilar Miró) y teatrales (José Sacristán), siendo, finalmente, sus herederos quienes procuraran el imprescindible nihil obstat para que el excelso actor chinchonense y el productor y director teatral José Sámano (recientemente fallecido) permutaran Señora de rojo en acontecimiento escénico desde el otoño de 2018, cuya gira nacional comparece en el Teatro Olympia de València hasta el 2 de febrero de 2020.

Mi gran curiosidad por ver cómo resolvía el fondo del cuadro no se vio defraudada: lo eludío, eludió el fondo; únicamente una mancha gris azulada, muy oscura, en contraste con el rojo del vestido, más atenuada en los bordes” (Nicolás, ‘Señora de rojo sobre fondo gris’)

‘Señora de rojo sobre fondo gris’, de Eduargo García Benito.

De este modo, Sámano, Sacristán e Inés Camiña rubrican una adaptación que procura concentrar los más relevantes y literales pasajes del monólogo, uniformando el estudio del pintor con el tono acrómático, plomizo y sombrío que predomina en el horizonte emocional del personaje (acierto escenográfico de Arturo Martín Burgos e inane, por contra, la iluminación implementada por Manuel Fuster, que desequilibra la atmósfera), acaso como si Nicolás/Delibes habitara en las penumbras del fondo fidedigno del cuadro que protagoniza Ángeles de Castro –pintado con elocuentes y gentiles pinceladas por el ilustrador, retratista y diseñador Decó Eduardo García Benito– y que presidió, incólume, el despacho del escritor durante el resto de sus días.

‘Señora de rojo sobre fondo gris’ encomienda su corpus dramático al ejemplar y prolijo oficio de Sacristán, remo embrionario y capital de una función supeditada al magisterio de su dicción y vigor recitativo, henchido de argucias y timbres graves y agudos con los que mantener despabilada a la audiencia, que debe permanecer atenta a la deriva confesional de los acontecimientos in absentia, siendo este un trance habitual en las cenagosas superficies del género del monólogo.

“Este tipo de obra donde no pasa nada –no hay acción externa– corre el riesgo de producir el aburrimiento e incluso el sopor”. Recupero aquí una atinada reflexión rubricada por Eduardo Haro Tecglen (El País, 9 de septiembre de 1989) con motivo de la representación de ‘La guerra de nuestros antepasados’, adapatación de la obra dialogada de Delibes, cuyo personaje protagonista, Pacífico Pérez, encarna el propio José Sacristán, acerca de cuyas virtudes Tecglen asevera: “El lenguaje puro castellano es un aliciente para escucharlo, y la interpretación de José Sacristán otro de la misma importancia”.

Impresiones que un servidor secunda asociadas a la presente Señora de rojo, siendo la prosodia del actor lo más destacado de un texto falto de oxígeno, que fatiga en lo narrativo y brilla cuando se torna lirismo descriptivo; solo entonces el relato se pausa y respira, y cobran sentido y presencia el desconsuelo por la pérdida y la desorientación creativa, la aflicción y la necesidad taciturna del recuerdo: la elegía.

A pesar de estas desigualdades y siendo ‘Señora de rojo sobre fondo gris’ la más que probable despedida de los escenarios de José Sacristán, deba ser este motivo suficiente para justificar la asistencia.

José Sacristán (Nicolás) durante un instante de la representación. Fotografía cortesía de Pentación Espectáculos.

Jose Ramón Alarcón

Llega el escándalo de Pierre Rigal

‘Scandal’, de Pierre Rigal
Danza
Teatre El Musical
Plaza del Rosario, 3. València
Sesión única: 18 de enero de 2020, a las 20.30 horas

El francés Pierre Rigal -uno de los grandes coreógrafos de la escena europea- atleta, matemático y cineasta, lleva hasta el escenario del Teatre El Musical ‘Scandal’, su particular visión de la juventud moderna y su capacidad para explorar los nuevos lenguajes de la danza contemporánea. Se trata, sin duda, de una oportunidad única para disfrutar de uno de los grandes creadores del momento, que trasladará su universo a la sala del Cabanyal-Canyamelar mediante un montaje que incluye más de una veintena de técnicos y bailarines.

Un momento de ‘Scandal’, de Pierre Rigal. Foto: Pierre Grosbois

Todos ellos, acompañados de música en directo, interpretan arriesgadas coreografías y convierten sus cuerpos en instrumentos que integran la banda sonora del espectáculo. En este sentido, la respiración de todos ellos constituye un elemento esencial del movimiento, dando lugar a una sonoridad creada a partir del aire que entra y sale de los pulmones y que se completa con pasajes de hip hop, palabras de amor incomprensibles, onomatopeyas de rebelión y lamentos de esperanza. De este modo, la obra se convierte en una representación de la juventud, de sus miedos y emociones, mediante una serie de coreografías capaces de desafiar las leyes de la gravedad y la anatomía.

Pierre Rigal se formó inicialmente como atleta, estudió matemáticas y economía y completó su trayectoria con un master de cine. Poco a poco, se fue acercando a los bailes urbanos que encontraba en las estaciones de metro de Toulouse, lo que le llevó a rodar diferentes documentales al tiempo que se preparaba como bailarín y coreógrafo. En 2003 nacía su compañía Dernière Minute, y se iniciaba una brillante trayectoria escénica que desde entonces no ha hecho más que consolidarse, incluyendo representaciones en la Ópera de París.

Imagen de portada: Pierre Grosbois

Petit Mal presenta en vinilo ‘Andar sobre hielo frágil’

Presentación del vinilo ‘Andar sobre hielo frágil’, de Petit Mal
Sala SGAE Centre Cultural de Valencia
Blanquerías 6, València
Jueves 16 de enero de 2020 a las 19:00

El grupo valenciano Petit Mal presentará el jueves 16 de enero de 2020, a las 19:00, en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia, la edición en vinilo de su disco ‘Andar sobre hielo frágil’.

Versión en vinilo de ‘Andar sobre hielo frágil’, de Petit Mal. Fotografía cortesía de Discos Sféricos.

El acto, de entrada gratuita, será conducido por el periodista José Ramón Alarcón (MAKMA y Ecomunicam) y contará con las intervenciones de dos de los componentes del grupo, Anna Sanz de Galdeano (violín y coros) y Suso Giménez (letras, guitarra acústica y voz), a quienes acompañarán también Paco Morillas (productor del álbum), Antonio Ballesteros (diseñador de la identidad gráfica del disco), Marisa Giménez (directora de Discos Sféricos), Javier Pérez (director y presentador del programa Club de Amigos del Crimenen Radio Klara) y Enrique Victoria (actor e historiador). Petit Mal cerrarán la sesión interpretando en directo algunas de las piezas incluidas en ‘Andar sobre hielo frágil’.

Integrado originalmente por Suso Giménez, Anna Benavent y Juan Luis Salmerón, Petit Mal se estrenó discográficamente en 2005 con ‘Finlandia’. Con el tiempo, el álbum se ha convertido en una joya casi de culto para los aficionados al pop intimista, melancólico y de alta sensibilidad. Tanto es así que una década después, cuando la banda llevaba ya varios años en barbecho, once artistas y grupos locales de distintas generaciones y estilos (Gilbertástico, El Ser Humano, Néstor Mir y Perro Grande, entre otros) versionaron a modo de homenaje las canciones de ‘Finlandia’. El resultado se pudo disfrutar en ‘Visiones finlandesas’. Entre ‘Finlandia’ y su tributo, Suso Giménez reformó Petit Mal para registrar en 2008 un epé de cinco temas titulado ‘Me conoces bien’. Acto seguido volvió a guardar la guitarra en el armario.

Videoclip de la canción ‘Andar sobre hielo frágil’, de Petit Mal. Diseño de Antonio Ballesteros y animación de Manuel Olías.

La aparición en 2015 de ‘Visiones finlandesas’, no obstante, animó al cantante, compositor y guitarrista a retomar su proyecto y, de este modo, el trío original, acompañado por Anna Sanz de Galdeano y distintos artistas invitados (como el actor, autor y director teatral Xavo Giménez, que se les unió al banjo, el veterano batería y percusionista Dani Cardona o el afamado teclista Gilberto Aubán), se reunió para grabar un nuevo trabajo, ‘Andar sobre hielo frágil’, bajo la producción del también bajista Paco Morillas. Con estas canciones, Petit Mal regresó a los escenarios con excelentes críticas durante el año 2019.

Bandcamp de ‘Andar sobre hielo frágil’, de Petit Mal

MAKMA

En privado y al oído: Prostíbulo Poético

Prostíbulo Poético | Happeging poético y poesía vis a vis
La Fábrica de Hielo
Pavia 37, València
Viernes 17 de enero de 2020 a las 20:30

Hijo primogénito del original Poetry Brothel de Nueva York, dirigido en Barcelona y Madrid por la actriz y performer Sonia Barba, este colectivo transdiciplinar, compuesto básicamente por poetas, músicos y performers, convierten cada evento en un campo de pruebas donde la poesía en privado y al oído le echa un pulso a los típicos recitales de poesía al uso.

¿Puede ser divertida y excitante la poesía aun descubriendo el lado más oscuro o atormentado de un alma? ¿Cómo valoramos el acto poético en la sociedad contemporánea? ¿Es la máscara de un alter ego una buena herramienta para acercar al gran público la temida poesía?

Bajo la apariencia de un burdel fantástico del siglo pasado, las poetas venden sus versos al público asistente una vez han sido presentadas por la Madame que describirá al público las siguientes interrogantes: ¿Cómo han ido llegando hasta allí? ¿En qué condiciones? ¿Qué les diferencia del resto de sus compañeras?

A la pregunta sobre cómo reaccionan los clientes que se acercan a sus eventos, la actriz, dramaturga y poeta Sonia Barba ha comentado que “por lo general, nadie viene preparado para lo que van a recibir, que básicamente es un baño de la realidad del otro. La gente quiere compartir experiencias, anécdotas, heridas semejantes. Se dispara la empatía, la curiosidad por el otro, hay personas que piden a la poeta que les deje solos, otras rompen a llorar. Es muy emocionante”.

Miembros de Prostíbulo Poético. Fotografía: Bluetomatophoto.

Dispuestas a revolucionar también la escena valenciana, después de diez años de actividad en Barcelona y dos de conquistar al público de Madrid, las poetas del Prostíbulo Poético, capitaneadas por su Madame, abren sede en estas tierras y no han podido encontrar mejor lugar que La Fábrica de Hielo, espacio con resonancia a tiempos pasados y experto en hospedar encuentros y situaciones de intercambio, donde la cultura, el ocio y la gastronomía van de la mano, que acogerá el evento el próximo viernes 17 de enero de 2020, a las 20:30.

El elenco de poetas estará compuesto por una selección de algunas de las veteranas poetas de Barcelona y una nueva hornada de poetas de València reunidas por Sonia Barba.

En definitiva, poesía inédita en estado puro. Irreverencia. Descaro. Juego de complicidad. Reivindicación del acto íntimo de recitar.

Integrantes de Prostíbulo Poético vestidas con la lencería de la diseñadora Rosario Puñales. Fotografía: Carles Mercader.

MAKMA

La Historia Natural, no lo es tanto

Ernesto Casero.
‘Una Historia no tan Natural’
Comisariada por Laura Benítez Valero
CCCC Centre del Carme Cultura Contemporània
Calle Museo, 2.
València
Hasta el 2 de febrero de 2020

‘Una historia no tan natural’ de Ernesto Casero, es uno de los proyectos seleccionados por ESCLETXES, convocatoria de apoyo a la investigación y la producción artística para individuos o colectivos dedicados a la creación contemporánea (Generalitat Valenciana, Consorcio de Museos) que se ocupa de propuestas que están en vías de investigación y necesitan un impulso económico para su producción. Según las bases de dicha convocatoria, los proyectos deben tener como objetivo experimentar e innovar en el ámbito de la creación. En este caso, se trata de uno de entre los seleccionados (seis en dos años).

Realizado minuciosamente por Ernesto Casero (Valencia, 1977) con la solvencia que atesora tanto en lo que se refiere a técnicas diversas para el dibujo como a la hora de trabajar el concepto, Casero afirma que en la cuna de la civilización judeocristiana, la vieja Europa y sus colonias, -a lo largo de los de siglos- siempre se ha referido al resto de especies animales como a “La bestia frente al hombre”  en contraste con la idea de que todas las criaturas del planeta son, en este sentido, como los humanos: sencillamente seres vivos, aunque diferentes, con los que compartir y mantener el equilibrio del hábitat.

«Una historia no tan natural» de Ernesto Casero. Imagen parcial de la exposición. Fotografía, Vicente Chambó.

Así, al entrar en sala se percibe la inevitable llamada a una reflexión sobre la idea del sometimiento de las especies animales frente a la convivencia y respeto hacia el resto de estos seres por parte de los humanos, todo ello después de indagar en la base histórica, espiritual, cultural y social de los diferentes pueblos, sus tradiciones y singularidades.

Para sumergirse en esta “Historia Natural” que oportunamente plantea estas diferentes formas de relación con la Naturaleza, Casero ha creado y se apoya en piezas a modo de instalación y esculturas que lucen en el centro de sala, además de los dibujos –algunos- producidos a partir de collages analógicos que ponen de manifiesto un proceso lento, elaborado trazo a trazo, con el que el artista plantea que “Dios crea a los animales y las plantas para que los humanos los utilicen en su cultura patriarcal”, según transmite la Biblia, en contraste con culturas de creencias animalistas, en las que se pone de manifiesto que el resto de las especies de seres vivos de la naturaleza reciben tratamiento de parentesco con respecto a los humanos: hermano, primo, tío, incluso madre.

Así, resulta interesante indagar en cuestiones propias de diferentes etnias y pueblos con las mencionadas tradiciones animalistas, como por ejemplo la del pueblo asháninca, el más extendido y numeroso de la Amazonia, que no dispone en su vocabulario de una palabra para definir a “la naturaleza” pero en cambio, si contempla dar a los animales el referido trato de parentesco que en la tradición fabulística oral está tan presente al referirse a otras especies: “hermana serpiente”, “hermana tortuga” o “tío tigre”, por ejemplo, costumbre presente también en la tradición oral Bön, animista,  tibetana y milenaria.

Y entrando en este territorio reflexivo en referencia al trato de parentesco, Casero cita a Jeremi  Narby,  antropólogo  que indaga sobre la inteligencia en la naturaleza y se refiere a las etnias que contemplan a los animales como parientes, con lo que a modo descriptivo, dicha relación sí está presente incluso en las construcciones verbales y gramaticales de estos pueblos, cuya supervivencia ha ido en descenso demográfico de manera inversa a la colonización de Occidente, que siglo a siglo, los ha ido marginando, probablemente porque se mimetizan y conviven con la naturaleza de forma no invasiva, muy al contrario de lo que la idea colonial ha representado para los viejos pueblos de Europa.

Ernesto Casero plantea otras formas de contar la historia natural con dibujos y piezas escultóricas. Centro del CarmenCultura Contemporánea. València.
‘Una historia no tan natural’ de Ernesto Casero. Grafito y carboncillo sobre papel. Fotografía, Vicente Chambó.

Llama la atención también, el planteamiento que propone ‘Una historia no tan natural’ en el punto del eurocentrismo llevado al extremo por la exhibición de piezas de taxidermistas en los museos de historia natural, que en el inconsciente común, lucen a modo de trofeo de la mano del todopoderoso hombre dominador de la Bestia. 

Cuando un hombre quiere matar un león, se llama deporte; cuando un león quiere matar a un hombre se llama ferocidad”

George Bernard Shaw

Reflexiva propuesta expositiva en la que el preciosismo del dibujo supera la excelencia de la fotografía para contar otro relato no escrito sobre esta historia no tan natural, la que se refiere a la relación de los humanos con el resto de seres vivos, cómo se ha escrito y de qué manera se imparte desde la docencia.

Vicente Chambó

Todo sobre (mi) Berlanga

Trayectos (des)esperanzados: de ‘París-Tombuctú’ (Luis García Berlanga) a ‘Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar)
XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico
Cátedra Luis García Belanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera
Palacio de Colomina
Almudín 1, València
Lunes 8 y martes 9 de diciembre de 2019

Elías Durán, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad CEU Cardenal Herrera, inauguró las XIX Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico, organizadas por la Cátedra Luis García Berlanga, un proyecto que lleva varios años en pie y que pretende dar a conocer la vida y obra de Luis García Berlanga, intentando llegar a todas las generaciones posibles mediante el análisis y la comparación de sus películas con otras de directores de su misma generación, en particular, y del cine español, en general.

De izquierda a derecha: José Luis Moreno, Elías Durán, Juan Viña y César Martí. Fotografía: Eva Min.

Las jornadas contaron con personalidades como César Martí, director de contenidos de À Punt Mèdia; José Luis Moreno, director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura; Juan Viña, presidente de la Fundación Cañada Blanch; los analistas cinematográficos y miembros de la revista Trama y Fondo Jesús González Requena (Universidad Complutense de Madrid) y Luis Martín Arias (Universidad de Valladolid); Toni Cantó, actor y político; Rafael Maluenda, cineasta y gran conocedor de la obra de Berlanga; Javier Rioyo, periodista, escritor y cineasta, actual director del Instituto Cervantes de Tánger; y Julián Núñez, ayundante de dirección de Berlanga y Almodóvar, entre otros.

El cineasta Rafael Maluenda durante su conferencia. Fotografía: Eva Min.

Durante el acto inaugural, Juan Viña, a partir de la interrogante «¿Cuándo un trabajo se convierte en obra de arte?», que él mismo planteó, señaló que «yo, que vengo del campo de la ciencia, se me ocurrió formular esta pregunta, y para su difícil respuesta pensé en la originalidad, porque esta originalidad capta la imaginación; la segunda característica de la obra de arte es que perdura en el tiempo, y la tercera es que nos permita y nos haga ver el mundo del cine y de la ciencia».

José Luis Moreno indicó, por su parte, que «Berlanga, aparte de ser internacional e universal, es el dios del cine valenciano», y estimó que la presente temática de las jornadas eran, además, un magnífico «preámbulo antes de empezar a preparar el centenario de su nacimiento en 2021». Moreno, además, dio a conocer tres acciones que tiene pensadas para el IVC: docencia con talleres, seminarios y actividades, conferencias («hacer que el esfuerzo en el análisis de cine aumente, lo que hará que salgan nuevas interpretaciones»), proyectos científicos («mediante la exposición de la vida y obra de Luis García Berlanga») y los productos audiovisuales donde se proyectarán documentales.

Si durante las jornadas la mayoría de ponentes hablaron de las dos grandes películas del cine español protagonistas de estas –’Todo sobre mi madre’ (Pedro Almodóvar, 1999)’ y ‘París-Tumbuctú (Luis García Berlanga, 1999)’–, Jesús González Requena profundizó en la primera, haciendo un análisis minucioso de la figura de la madre y, de esta forma, de la ausencia del padre.

Jesús González Requena realizando su comparación y análisis durante las jornadas. Fotografía: Eva Min.

«Si es todo sobre mi madre, simultáneamente, es nada sobre mi padre. Para que pudiera haber algo para el padre habría que restar algo al todo originario de la madre. Sería necesario, en suma, que se produjera el complejo de Edipo, el proceso por el cual el individuo sale de esa relación originaria para nacer como persona independiente».

Por otro lado, hablemos de ‘La cuestión del padre o el padre en cuestión’. Así tituló su conferencia Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, en la que realizó una comparación entre las dos películas que se trataron en el evento, apuntando que «la sexualidad está relacionada con la soledad; soledad que queda manifestada maternalmente y en el todo para el otro».

De este modo, «dos universos y trayectos donde la paternidad y el propio marido son epidemias. Ante este eclipse, es la presencia materna, en su protagonismo femenino, quien toma las riendas. Por tanto, la herida abierta de la muerte del hijo que dio lugar al trayecto se cierra con este nuevo hijo, llenando el hueco, protagonizando esta película, el título (‘Todo sobre mi madre’), donde nada falte sobre ella y su hijo. Es ese goce femenino el que se enfrenta a la cultura patriarcal».

Además, Siles comenta que «el miedo que aparece en el cartel de Osborne al final del filme ‘Paris-Tombuctú’ está vinculado con la dialéctica del goce femenino y los valores de la sociedad moderna y, a su vez, relacionado con el surrealismo de autores como Buñuel, Dalí o Ramón Ramírez de la Serna. La sociedad le tiende las trampas suficientes para que se produzca el suicidio individual o colectivo».

Begoña Siles, directora de la Cátedra Berlanga, y Salva Torres, miembro de Trama y Fondo y director de MAKMA, durante la presentación de la ponencia. Fotografía: Eva Min.

Finalmente, como no podía ser de otra manera, acaba su ponencia con el concepto de lo berlanguiano: «Aquello que convierte las películas en crónicas de un fracaso».

Otro de los principales invitados a estas jornadas fue Toni Cantó, actor y político español, actual portavoz de Ciudadanos en Les Corts Valencianes, quien se siente un privilegiado por haber tenido una estrecha relación con Berlanga y por haber vivido una experiencia unida con Almodóvar, quien, según sus palabras, «es un director que está pendiente de todo y de todos para que absolutamente todo vaya como él quiere y que nada ni nadie se quede sin ese vistazo».

El mundo de la interpretación y de la política son tan distintos que ha sido muy curioso de sobrellevar y que no ha acabado de entender. Cuando entró en el Congreso por primera vez, en calidad de diputado, estaba haciendo una obra de teatro, de la que destaca una frase: «Los actores tenemos la memoria en los pies (poner el texto en pie, practicarlo), y ni los políticos podían entender qué hacía en un teatro ni los actores podían comprender qué hacía en el Congreso de los Diputados».

Sin embargo, nunca ha abandonado ninguno de ambos. De hecho, Cantó expone que »es difícil conseguir que el público aplauda hasta levantarse y que, si es así, ese es el mayor espectáculo que el actor puede llevarse consigo».

Toni Cantó, junto a José Enrique March (CEU), durante su ponencia. Fotografía: Eva Min.

Además, endulzó su charla mediante diversas anécdotas, una de las cuales tenía a una mosca como accidental protagonista de uno de sus planos en ‘Todo sobre mi madre’, hecho que provocó que el director manchego hiciese más caso al insecto que a su propia interpretación: «En aquel momento, a Almodóvar le encantó ese detalle, ya que la muerte estaba sobrevolando a mi personaje, y eso fue algo que valoró mucho».

Para acabar, durante el turno de preguntas, comentó que se deberían introducir materias vinculadas con la escena y la interpretación en la educación: »¿Por qué no me dieron danza en vez de educación física? ¿Habría conseguido un vehículo de expresión del que ahora carezco? Lo más grande que me ha brindado el teatro es ir conociéndome mejor a mí mismo, porque no puedes entrar en un personaje si no sabes cuál es tu persona y tu propio carácter. Lo mágico y lo bonito de la interpretación funciona cuando no estás tú y está el personaje. Sale solo, no sabes cuándo. Introduzcamos las artes y la cultura de forma más decidida y confiemos en quienes saben».

Finalmente, los #EncuentrosCañadaBlanch, patrocinados por la Fundación Cañada Blanch, contaron con la figura del periodista y cineasta Javier Rioyo, quien vino ex profeso a las jornadas desde Tánger –ciudad en la que es director del Instituto Cervantes, tras su paso por las sedes de Nueva York y Lisboa– para conversar en torno de ‘Luis García Berlanga: un mal español’.

«Yo vivo de lo que he visto, vivido y viajado. ‘Un mal español’ se me ocurrió cuando supe que acudiría a estas jornadas para hablar de Berlanga», indicó Rioyo, quien empleó irónicamente este apelativo sobre el director valenciano a propósito de la conocida respuesta del dictador Francisco Franco tras visionar ‘El verdugo’. Y es que Berlanga –quien participó con su testimino sobre la División Azul en el documental ‘Extranjeros de sí mimos’ (Javier Rioyo y José Luis Linares, 2000)– “era un ilustrísimo liberal, un hombre que no había negado nada de su pasado aunque parecía poco ejemplar. Era un hombre muy interesante, muy cercano, un guarro limpio, afectuoso sin ser ninguna pegajoso, educado sin pasarse, divertido sin contar chistes, generoso sin tener un duro, un intelectual antipedante. Era vanidoso disfrazado de gente elegantemente sencilla, sin esfuerzos, elegancia natural en sus formas, dubitativo con una ametralladora cargada, desigual, inquieto por casi todo, republicano y burgués liberal».

Javier Rioyo, junto a Jose Ramón Alarcón (MAKMA), durante un instante de su intervención. Fotografía: Eva Min.

Rioyo cuenta que Buñuel dijo, en varias ocasiones, que después de ver películas sería cineasta, y que Berlanga pronunció las mismas palabras después de leer ‘Don Quijote de la Mancha’, que fue ahí cuando pensó que el cine merecía la pena. A pesar de su proximidad generacional, inquietudes y amistad, sus caminos fueron muy alejados.

En cuanto a su relación profesional con el guionista Rafael Azcona, Rioyo considera que «Berlanga, en soledad, habría hecho cosas espléndidas, pero junto Azcona ha hecho cosas espectaculares». De este modo, si «lo que hace Valle-Inclán con el teatro es modelar un espejo cóncavo del Callejón del Gato y, después sale el esperpento, en el caso de Berlanga-Azcona es lo mismo: la realidad que trataban en sus películas era lo que pasaba en la calle».

En ese sentiddo, «Fernando Fernán Gómez también pertenece a esa tribu heredera de España de actuar en la vida y en las películas; la picaresca es nuestra manera de contar nuestro siglo más lujoso, donde el Imperio, con la miseria al lado, era lo más absoluto, así como parte de la pintura española y pintura negra, humor negro». Por otro lado, «Berlanga era un gran lector, no solo del español, sino también de otros idiomas como el francés. Un ilustrado».

Para concluir su intervención, Javier Rioyo compartió con el público una anécdota seria con un toque de humor, como habría hecho Berlanga. Cuenta que, hace unos años, durante unas ponencias con motivo del 50 anviersario de ‘¡Bienvenido, Mister Marshall!’, en las que participaba junto a Berlanga, José Luis García Sánchez y Luis Alegre, entre otros, recibieron la noticia del fallecimiento del cineasta Juan Antonio Bardem («Bardem y Berlanga se querían y se odiaban», matizó Rioyo). Al escuchar la noticia, Berlanga se quedó bloqueado, pero, de repente, pronunció las siguientes palabras: «Vámonos a algún sitio a ver el partido, que juega el Valencia».

«Sin hablar durante los 90 minutos para no pensar en ello, haciendo como que veía el partido, haciendo no sé qué y no sé cuántos… Ahí me di cuenta de que ese también era Berlanga: ‘¡Joder, tengo miedo! ¡Se acaba de morir y yo no quiero morir!’. Cuando ya había hecho la última película, y parecía que no iba a rodar más, se propuso a sí mismo buscar una nueva producción, todavía quiso seguir trabajando y seguía teniendo esas ganas de contar cosas y ver y escuchar a gente que también las contaba. Echaba de menos un mundo y se dio cuenta de que le pertenecía y ya no lo tenía: sus amigos, sus mujeres, el humor berlanguiano, Berlanga…», concluyó Rioyo.

Estudiantes de Comunicación Audiovisual de la UCH-CEU durante un instante de las jornadas. Fotografía: Eva Min.

Epílogo a unas jornadas, un año más, llenas de historias y anécdotas contadas en primera persona, que dejan huella en profesores, ponentes, oyentes y, sobre todo, en generaciones de alumnos que están estudiando para llegar a ser como nuestro cineasta valenciano por excelencia o, al menos, que se acercan cada día un poco más a la profesión. Una profesión llena de avatares y experiencias inolvidables que culminan en planos subjetivos, porque ¿qué mejor manera de expresar lo que siente el personaje desde su propio yo? ¿Acaso los futuros cineastas no van a sentir en sus pieles lo que alguna vez ha sentido ese personaje? ¿Acaso Berlanga no ha contado la realidad española desde su humor más interior? ¿Acaso el futuro cinematográfico no está en manos de los grandes emprendedores que aprenden observando y copiando a los grandes?

Irene Valdés

La narrativa metafórica de Moisés Gil en Jan Royce Gallery

‘El reflex de les narratives contemporànies’, de Moises Gil
Jan Royce Gallery
Almirante 1, València
Hasta el 31 de enero de 2020

Jan Royce Gallery –galería originaria de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) que ha inaugurado recientemente su sede en el antiguo espacio de la Galería Val I 30, durante la Valencia Disseny Week del mes de septiembre de 2019– acoge, hasta finales de enero de 2020, la exposición ‘El reflex de les narratives contemporànies’, del artista de Concentaina (Alicante) Moises Gil.

Autor de dilatada trayectoria, singularizada por un estilo propio que une la reflexión sobre la condición humana a la interpretación del espacio que el individuo habita, la obra de Moisés Gil mixtura entre la figuración y la abstracción tridimensional, representando al hombre en su relación con la arquitectura que le rodea, con una narratividad metafórica que opone al personaje humano definido cualitativamente dinámico y expresionista con un espacio-tiempo delimitado por estructuras geométricas funcionales que lo refugian, lo contienen o lo condicionan.

Una de las obras de Moisés Gil presentes en la exposición. Fotografía cortesía de Jan Royce Gallery.

Planteadas como apartados o capítulos encapsulados de una misma historia, en sus esculturas el ser humano existe, es y está en función de las construcciones que ha proyectado como su propia extensión corporal, emocional y moral. Sus arquitecturas se alzan en el espacio en perfiles esquemáticos y líneas volumétricas en los que la discontinuidad y el vacío refieren a la idea de un proceso en definición: la del hogar que el hombre construye y reconstruye permanentemente cual símbolo de identidad.

Un territorio propio, nunca totalmente delimitado, que el autor escenifica al modo de escenografías existenciales en desarrollo, cuyos personajes, caracterizados como seres anónimos hijos de un común origen gestualmente primitivo y cuya vibrante anatomía se sugiere en evolución, son piezas de una historia que con raíces en el mito de la creación del hombre se ramifica en las actividades de la vida contemporánea bajo la interpretación del individuo como una entidad productiva y, con ello, subyugada a un destino que le es ajeno.

Alegóricamente acentuadas por el contraste entre el destellante modelado en aluminio de sus figuras y el mineral óxido del acero de sus estructuras, en las escenas propuestas por Moisés Gil la vida se verifica como un complejo automatismo en el que el albedrío cumple una función en un mecanismo mayor e invisible.

Una de las obras de Moisés Gil presentes en la exposición. Fotografía cortesía de Jan Royce Gallery.

Sus personajes, solitarios o multiplicados aparecen protagonizando múltiples actividades –son obreros, acróbatas, pensadores, espectadores– de incierto cometido final que aluden a la existencia de una previa y despersonalizada planificación de roles de mecánica dirección y ambiguo objetivo. En un ejercicio crítico metafórico sobre la idea de libertad en un sistema de producción y control social, sus figuras, aunque dotadas de luz propia, encarnan los fragmentos existenciales cotidianos en los que la pregunta por la identidad es opacada por la estructura que la ampara y, a la vez, la sojuzga.

MAKMA

Los modos de mirar de Jabaloyes en Ana Serratosa

‘Miradas Manufacturadas’, de Carmen Jabaloyes
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19 (ático), València
Hasta enero de 2020

La Galería Ana Serratosa acoge, hasta enero de 2020, la exposición ‘Miradas Manufacturadas’, de Carmen Jabaloyes, un proyecto en el que la artista valenciana, de fecunda trayectoria internacional –con galería en Washington, Boston o Düsseldorf– retorna a la obra escultórica –tras varios años dedicada a la pintura–, disciplina en la que se formó en sus inicios en la Universidad de València y de Venecia.

Tal y como ha referido Jabaloyes, ‘Miradas Manufacturadas’ esta exposición, que reúne una treintena de esculturas, “tiene su origen en Venecia, en las piezas que hice entonces para expresar el impacto que para mí supuso vivir en dicha ciudad. Desde entonces, la idea de cómo se conforma nuestra manera de mirar, de percibir nuestro entorno y de entender la realidad que nos rodea me ha interesado profundamente”.

‘Love of contemplation’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Un modo de observar la realidad, a la postre, en el que, según aprecia el filósofo y crítico de arte Emilio Raimondi en el texto expositivo, “debemos atender menos a su representación y más a la mirada que se le dedica. Ver es representar, construir una ciudad, sea la que sea, como si fuera una fábrica de piedra y agua. Como Venecia”; legendaria urbe asentada en el imaginario colectivo “como un lugar quieto, inerte, muerto”, pero que, “como Carmen ya sabe, vive en Fondamenta Nove, una de las partes más expuestas a la transformación gracias al agua, como vive en sus ojos”.

Si bien los materiales son trabajados de una forma precisa y delicada –maderas de una fábrica local especializada en la fabricación de instrumentos y partes tejidas en crochet (que representan a las mujeres de su familiia), el hierro, la malla metálica y el latón–, otro elemento de densa simbología se encuentra en la pieles, puesto que “fueron curtidas por mi padre en su juventud. Me interesaba incluirlas por la fuerte carga emocional que para mí supone el poder encontrarles un nuevo uso. Son, junto al trabajo de talla y soldadura, los elementos que yo asocio a la parte de masculinidad de mi trabajo y del desarrollo del proyecto”, rubrica Jabaloyes.

Detalle de la obra ‘Cannaregio 4885’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Elementos constructivos que “se descomponen y se distorsionan, cambian de dimensión y de disposición para, después, volver a reagruparse, reordenarse y conformar un nuevo discurso y una nueva sustancia”, describe la artista, quien procura, de este modo, un “alejamiento definitivo de los referentes, de su origen y sus condicionantes”, posibilitando, a la postre, “la construcción de una mirada personal. La mirada manufacturada”.

‘Out of the cage’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

MAKMA




JEKYLL Y HYDE, EL MUSICAL

Teatro Olympia. San Vicente Martir, 44. Valencia

Jekyll y Hyde, un extraordinario musical basado en la novela de Robert Louis Stevenson “El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde” de 1886, regresó a España del 7 al 10 de noviembre de 2019.

Se trata del singular musical de intriga, presentado en el Teatro Olympia de Valencia, que nos adentra en la dualidad primaria del hombre, entendida como una lucha entre la razón y el instinto, entre el bien y el mal que habita en cada uno de nosotros.

Tan solo existe una delgada línea entre un hombre bueno y uno malo.

La trama y el suspense, se consigue gracias a una excelente escenografía, vestuario de época, diseño de iluminación y efectos especiales con mucho realismo, que crean una atmosfera Victoriana del Londres tenebroso del siglo XIX. Los efectos de iluminación, el tratamiento sonoro y la ambientación general resultan ser completamente vanguardistas. La producción de la obra contaba con más de 150 trajes de vestuario, diseñados según los patrones de la época. La música, ganadora de múltiples premios en Estados Unidos, está compuesta de auténticos singles.

D.Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia.
Fotografía de Liliana Estrada

El musical, fue estrenado en Madrid en el año 2000 con Raphael como protagonista. La producción estuvo tres años en cartel y de gira por España. La misma producción se estrenó en México en el año 2016, durante dos temporadas, con gran éxito de público y críticas.

No obstante, antes de llegar a España, el estreno del musical tuvo lugar en Broadway en el año 1997. Tres años después fue presentado en España, incorporando temas musicales que no aparecen en la versión original y desarrollando una nueva puesta en escena completamente original. Desde su publicación, la novela ha sido víctima de múltiples versiones en teatro y cine.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia.

En la obra, la personificación del bien y del mal se centra principalmente en el doctor Henry Jekyll, interpretado en este caso por Abel Fernando, y que en su búsqueda de una sociedad perfecta, quiere ser capaz de anular la parte negativa de todo ser humano. Para ello, se reúne y pide permiso para experimentar su proyecto científico con personas, enfermos mentales de un psiquiátrico, pero su experimento es criticado y rechazado. La negativa, le conlleva a una obsesión, concluyendo por realizar un ensayo en sí mismo, liberando su parte maligna en un ser independiente, conocido como Edward Hyde o más bien llamado Míster Hyde.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia
Transformación, del bien al mal, del D. Jekyn a Mr. Hyde.
Fotografía de Theatre Properties

Un personaje que termina por oprimir a pacifico D. Jekyll, convirtiéndolo en un asesino en serie. Asesinando a aquellas personas, que cometían un acto inmoral o simplemente por gusto. Ambas personalidades luchan contra sí mismas, con el fin de apoderarse de la individualidad total. D. Jekyll, tenía una vida perfecta, la mujer más deseada de la nobleza, un amigo fiel y un gran talento. Sin embargo, quería cambiar y mejorar la sociedad y terminó por hacerlo pero no como él pretendía. Perdiendo todo.

Jekyll & Hyde el musical, con su estética gótica, se sitúa en la órbita de espectáculos clásicos del género. En este caso, lo hace por medio de un gran conjunto de actores y actrices, con gran talento, que introducen por completo en la historia desde el primer instante.

D. Jekyll y Mr. Hyde, el musical. Teatro Olympia
Fin

Adriana Florentino Vivó