Arte a pie de calle

#MAKMAArtistas | MAKMA ISSUE #02
Salva Torres | José Luis Cueto Lominchar: Arte a pie de calle
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Sábado 8 de agosto de 2020

Lo ha llamado ‘Pura formalidad’. Y aunque la forma tiene mucho que ver con el modo de capturar la fascinante realidad atrapada desde un sexto piso –después un cuarto por razones de cambio de alquiler–, lo cierto es que José Luis Cueto la trasciende a poco que detengamos la mirada en sus encuadres. La pura formalidad de sus fotografías, que viene a ser prolongación de otras series relacionadas con esa misma captura de diversos gestos femeninos desde lo alto a pie de calle, lejos de ser un asunto meramente formal, por mucho que el título así lo pretenda, se convierte en trasunto de cosas mucha más hondas.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Y una de esas cosas es, sin duda, el deseo, de cuya insaciabilidad dio buena cuenta Sigmund Freud, siendo Jesús González Requena, en diversos artículos en la revista Trama y Fondo, quien mejor lo ha traducido al registro de los textos artísticos. Entre sus reflexiones cabe destacar su idea de que el deseo “está más allá del objeto, de su posesión siempre decepcionante”. Y si esto ocurre así es porque el deseo se funda en la imagen y algo de la imagen “escapa al orden de la información”, que es tanto como decir de esa pura formalidad aludida.

La forma que José Luis Cueto utiliza para ofrecer en imágenes el deseo insaciable de atrapar esos gestos femeninos, relacionados con detalles de obras pictóricas, fotográficas, escultóricas o cinematográficas, no hace más que subrayar ese anhelo, acotándolo. De ahí su “iconofilia”, que le lleva a estar “horas y horas viendo imágenes”. Horas interminables, como interminable es ese deseo, más bien pulsión escópica, que solo encuentra la paz precisamente en esa aprehensión de la imagen enmarcada en una serie a modo de relato.

“Frente a la simple alucinación de la posesión imaginaria del objeto de deseo, se levanta la articulación simbólica que elabora la pulsión y la convierte en deseo”, de forma que, “más que poseer el objeto”, termina contando “el hecho y el acto de recibirlo”, puntualiza González Requena. Cueto, que abrió esta colección titulada ‘Pura formalidad’, de entre las más de 30 que maneja, siempre en torno a detalles del cuerpo femenino capturados en su andadura cotidiana por la calle, canaliza esa pulsión escópica a través del deseo narrativo que finalmente contiene esa insaciabilidad visual.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Diversos gestos y detalles del cuerpo femenino son enlazados con obras ilustres de la tradición visual del arte. En sus relaciones formales comparecen desde esculturas griegas a pinturas renacentistas (‘Diana Cazadora’, de la Escuela de Fontainebleau, o ‘El Salvador’, de El Greco) o barrocas (Rubens), pasando por otras más o menos contemporáneas (John Everett Millais, Jules Marey, René Magritte) e, incluso, cinematográficas (‘El perro andaluz’, de Luis Buñuel). Todas ellas asociadas a movimientos gestuales de la multitud de jóvenes que Cueto capta desde lo alto de su ventana.

“El arte tiene una dosis de amoralidad”, sostiene el artista, que compagina su actividad creativa con las clases en la Universitat Politècnica de València, de la que es vicerrector de Cultura. Amoralidad ligada a una pulsión cuya energía desbordante corre el peligro de aniquilar el goce estético. Salvo que se transforme en deseo por vía de la narración y el más productivo relato, que es lo que hace José Luis Cueto Lominchar, al que nuevas series le aguardan.

Arte, José Luis Cueto
Composición de fotografías de José Luis Cueto en equilibrio comparativo con diversas obras de referencia en la historia del arte.

Salva Torres

Los deseos futuros que inauguran 10 Sentidos

‘Future Desires’ | ‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
De mayo a diciembre de 2020
8 de mayo de 2020

El centro de innovación Las Naves, del Ayuntamiento de València, ha inaugurado el Festival 10 Sentidos con el proyecto ‘Future Desires’, con el que se abre una ventana a la acción conjunta de la mano de los soñadores. De este modo, se ha presentado la web http://www.future-desires.com/, donde se irán alojando los deseos de cambio de jóvenes de todo el mundo en forma de imágenes, textos y vídeos. Esos deseos serán altavoz de ideas, ilusiones, pensamientos, intenciones y generarán reflexiones y debates. Todos ellos se transformarán más adelante en una instalación multimedia que se podrá ver en Las Naves y darán pie a un foro con expertos.

El Festival 10 Sentidos reivindica la relevancia que las artes vivas han de tener en la sociedad que surja tras la crisis, en la que estas deberán servir para hacer pensar, vibrar y concienciar. Por ello la novena edición se adapta a las condiciones actuales, planteando un modelo completamente diferente, y busca aliados con los que poder desarrollar sus propósitos y alcanzar audiencias más amplias.

Cartel de la IX edición del Festival 10 Sentidos, de cuya imagen gráfica se ha encargado la diseñadora PIlar Estrada. Fotografía cortesía del festival.

Con ese fin 10 Sentidos se une este año a Las Naves, centro de innovación social y urbana del Ayuntamiento de València, para desarrollar iniciativas conjuntas que sirvan para concienciar al público de la necesidad de generar cimientos sólidos para asegurar un futuro más halagüeño. En ese empeño serán fundamentales los Soñadores, eje fundamental de la novena edición dedicada a las generaciones más jóvenes, que se van a encontrar con un modelo de vida distinto, con unas circunstancias inéditas y con miles de sueños truncados. ¿Qué piensan? ¿Cómo conciben los años venideros? ¿Por qué luchan? Estas y otras preguntas se tratarán de responder con una programación que se inicia en mayo y se extenderá hasta diciembre de 2020.

En ella jugará un papel fundamental Las Naves. El concejal de Innovación y Gestión del Conocimiento, Carlos Galiana, ha expresado que “desde Las Naves compartimos con el Festival 10 Sentidos el interés por la innovación, la acción urbana y la cultura. Por ello vamos a poner en marcha distintas actividades en los próximos meses. La primera es esta que sirve para inaugurar la novena edición del festival de manera virtual. Se trata del proyecto ‘Future Desires’ y en el que confiamos contar con los sueños y deseos de la juventud tanto de València como del resto del mundo”.

CÓMO PARTICIPAR EN FUTURE DESIRES

10 Sentidos invita a visitar el sitio www.future-desires.com y alojar un comentario que actúe como desahogo, que sirva para que otro recapacite, que forme parte más adelante de una acción común. El Festival ha contactado con institutos y diversas asociaciones y colectivos, tanto locales y nacionales como internacionales, para presentar la web y animar a que el mayor número de personas participen en ella. Esta labor se seguirá manteniendo en los próximos meses. El resultado final y las conclusiones se harán públicas más adelante y determinarán las actuaciones posteriores.

La propuesta está abierta a jóvenes de todo el mundo, de entre 15 y 25 años, para que compartan sus deseos de cambio a través de imágenes, textos y vídeos. Después se expondrá este testimonio generacional, a través de una exposición multimedia y alrededor de un coloquio que tratará de reflexionar sobre el contenido de todos los mensajes recibidos.

BLINDWIKI Y LA EXPOSICIÓN DREAMERS 2.0

En colaboración con Las Naves también se llevará a cabo en los próximos meses el proyecto ‘BlindWiki’ en València, de la mano de Antoni Abad. Consiste en la realización de una cartografía colaborativa en la que, participantes con diversidad visual, utilizan teléfonos móviles para publicar online registros de audio geolocalizados. Generarán, así, mapas sonoros de su particular percepción del espacio público urbano. Para elaborarlo se realizarán expediciones colectivas de mapeado en las áreas de Poblats Marítims y el campus de la UPV, en las que grupos de estudiantes colaborarán con los participantes invidentes. Además llevarán a cabo también reuniones inclusivas, donde se deciden los temas a tratar en sus publicaciones.

Las experiencias, crónicas y opiniones publicadas serán accesibles mediante la aplicación gratuita para móviles BlindWiki, poniendo al alcance de todas y todos, la cartografía sensorial de todo aquello que los participantes no pueden ver. La propuesta cuenta con la colaboración del Departamento de Escultura de la UPV.

Por otra parte, Las Naves acogerá, además, la exposición ‘Dreamers 2.0’, que se propone mostrar, a través de la plástica y de las nuevas herramientas de que disponen los artistas más noveles, el mundo en el que viven, pero también aquel al que aspiran. Inspirándonos en el lema de este año, ‘Soñadores’, coincidente con la película homónima de Bernardo Bertolucci ‘The Dreamers’ (2003), en la que se retrata la revolución de mayo del 68 –donde las revueltas estudiantiles fueron un detonante para cuestionar el orden del mundo, transformar las ideas y los valores, aunque no se cambiara el sistema–, esta exposición pondrá en valor la obra de una selección de artistas estudiantes de diferentes titulaciones de Máster de la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

Antonio Abad, encargado del proyecto ‘BlindWiki’. Fotografía cortesía del festival.

Estos jóvenes se encuentran cursando estudios en Animación, Artes Visuales y Multimedia, Fotografía, Ilustración y Producción Artística y se les animará a que con sus trabajos cuestionen la herencia recibida, esa misma que no quieren seguir trasladando a las generaciones futuras. Estudiantes que ponen en valor sus herramientas, como son el conocimiento y la innovación. La muestra, comisariada por la historiadora Cristina Chumillas, tiene como objetivo, a través de planteamientos teóricos formales en torno al momento social, político, cultural, económico y ambiental que estamos viviendo, ser altavoz de la juventud y sus sueños. De cómo, ellas y ellos, plantean el futuro más próximo.

10 Sentidos se ha caracterizado desde sus inicios por su apuesta decidida por conectar con las inquietudes y los problemas de hoy en día. Y lo ha hecho en sus ocho ediciones anteriores a través de una programación plagada de propuestas culturales y sociales que invitaban al público a reflexionar, a interactuar, a conocer realidades diferentes. Por medio del teatro, la danza, el cine, la música y otras disciplinas ha tratado de visibilizar a colectivos marginados, de dar voz a grupos silenciados, de denunciar desigualdades e injusticias. Todo ello a través de las artes vivas, con el fin de poner de manifiesto la necesidad y la vigencia de la cultura en nuestra sociedad. La novena edición del festival va a continuar esa intención y reivindica su valor en medio de una crisis sin precedentes generada por el coronavirus que nos deja ante una situación de completa incertidumbre.

La novena edición de 10 Sentidos se celebrará de mayo a diciembre de 2020, planteando acciones virtuales y físicas a lo largo de estos meses. La programación albergará propuestas artísticas en torno a la danza, el teatro, el cine y las artes plásticas, así como charlas, talleres e iniciativas de innovación urbana.

Una de las acciones pertenecientes al Festival 10 Sentidos. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)
Lunes 16 de marzo de 2020

Habituados a cuestionarnos y a convivir con nuestras incertidumbres –no solamente cotidianas–, nuestros respectivos proyectos se materializan, en numerosas ocasiones, a través del gélido teclado y la baja temperatura tras la lente, reconvirtiendo la escarcha instrumental en vibrante, cálido y háptico territorio de la imaginación. Son días convulsos e inusuales y el mundo de la cultura sigue más activo que nunca.

A pesar de vernos confinados y, oficialmente, alarmados, y contemplar cómo las dubitaciones se instalan con notable intensidad en nuestro fuero sacramental, el pensamiento y la creatividad –y por qué no, la bienvenida ironía– nos atemperan frente a la perturbación y a ellos nos asimos.

En consecuencia, desde MAKMA, tras una primera y fecunda toma de contacto, proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos –ya desde el hogar– la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo prevés afrontar tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevarás a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA R. LEIVA (ARTISTA Y COEDITORA DE TAPAS DURAS | VALÈNCIA)

Fotografía: Kora Leiva.

1) En casa, con mi hija, que desde hacía meses vivía fuera. Aprovechando el reencuentro para una convivencia más madura. Del taller me he traído el ordenador, un cuaderno y una caja de lápices; con esto pienso sobrevivir.

2) Pues como inmediato veo la oportunidad que se nos brinda para desacelerarnos, para replantearnos nuestros modos, nuestras relaciones, nuestro consumo, nuestra relación con nosotros mismos… A medio y largo plazo se me oscurece un poco más el panorama; solo espero que como sociedad aprendamos algo, y que desde los gobiernos se prioricen las necesidades y el bienestar de los ciudadanos cuando toque salir de la crisis económica que va a venir.

3) De momento estoy encantada. La verdad es que hasta me da un poco de vergüenza decirlo, pero afronto la reclusión con mucha calma y optimismo, muy ajena a la histeria de algunas personas. Tengo muchos libros por leer: ‘Vértigo’, de Eugenia Ginzburg, con el que no avanzaba por falta de tiempo, ahora lo estoy devorando. También he empezado un ‘Diario de los confines’, a modo de cuaderno de artista: imagen+texto. Quiero enfocarme también en los proyectos fotográficos que tengo empezados, sola y con Tapas Duras. Retomar la meditación. Cocinar y ver pelis con Kora… ¡Hay tanto para hacer!

4) Ante la psicosis y el consumo descontrolado, reivindico el uso del bidé y la vuelta al pequeño comercio de alimentación, conversaciones pausadas y empezar a gestar ideas para reinventarse.

ANA SERRATOSA (DIRECTORA DE LA GALERÍA ANA SERRATOSA | VALÈNCIA)

1) Estamos en València, en casa, sin salir y sin dejar de ver las noticias, conmocionados por la situación en que se encuentra el país, nada más cercano a esas películas de ciencia ficción que tantas veces hemos visto. La realidad supera la ficción.

2) Creo que esta situación nos ha sacado de nuestra zona de confort y nos plantea otra forma de vivir, de relacionarnos, de trabajar y de sacrificarnos para un bien de orden superior. En definitiva, nos va a ayudar a estar más pendientes de los otros que de nosotros mismos. Esto va a ser aplicable a todos los niveles, no solo el familiar, sino también en lo cultural y económico.

El aspecto político es algo que está quedando en evidencia cuando estos anteponen sus intereses a los de la comunidad.

3) Nosotros estamos en casa y, gracias a Dios, estamos siempre ocupados: con cosas domésticas, avanzando en temas de la galería o dedicando más tiempo a los hijos que aún tenemos en casa.
Ese libro que siempre empezaba a leer, pero te vencía el sueño, ahora tienes el tiempo para hacerlo. Esas películas pendientes, esas fotos que llevan años pidiendo ser ordenadas y clasificadas dadas por artistas y museos…

4) Se me ocurre decir la famosa frase de “no hay mal que por bien no venga”. Tenemos un reto personal: saber aprovechar este tiempo que antes lo dedicábamos a hacer vida social y a viajar por temas de trabajo o de ocio.

ANTONIO ARIÑO (VICERRECTOR DE CULTURA E IGUALDAD DE LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro hoy (sábado 14 de marzo) en casa, practicando el refugio solidario: reducir contactos para evitar contagiarme y contagiar.

2) El escenario inmediato será aprovechar para leer, escribir, compartir las tareas de casa. Al mismo tiempo, pensar cómo podemos producir cultura desde la Universitat online y en red. Esta situación nos debe hacer redefinir nuestras maneras de crear y difundir cultura.

Sin pretender magnificar la experiencia actual, tiene un carácter histórico de acontecimiento inédito y, por tanto, intuyo que vamos a cambiar bastantes cosas. La primera es nuestra experiencia común de humanidad.

Va a poner a prueba nuestras capacidades de organización, nuestras instituciones y, sobre todo, entiendo que debería producir un salto cualitativo hacia las potencialidades de la sociedad digital en todos los terrenos.

Pero también está revelando la cara oscura de cada ser humano: irresponsabilidad, acaparamiento primario, etc.

3) Lecturas tengo tantas pendientes que no las agotaré. Me interesa acabar ‘The Reinvention of Humanity’ (Charles King). Pero, sobre todo, he de aprovechar para sacar adelante un compromiso editorial que tengo, una nueva Sociología de la cultura. Ahora tengo claro cómo comenzará: tratará de los comportamientos ante esta pandemia.

Lo que me resultará más difícil es tener voluntad para hacer ejercicio.

4) Estamos ante una oportunidad para redefinir prácticas de convivencia a distancia y de organización social para seguir defendiendo y ampliando derechos.

ELIA BARCELÓ (ESCRITORA | INNSBRUCK, AUSTRIA)

1) Estoy en Innsbruck (Austria), donde vivo la mitad del año o algo más. Tenía billete para irme a España –a empezar la otra mitad del año– la semana que viene, pero por obvias razones, nos quedaremos aquí. Esta mañana las fronteras de Austria han quedado definitivamente cerradas y se nos ha pedido que no salgamos de casa más que para compras imprescindibles de supermercado o farmacia o para ayudar a alguien que no puede solo.

Estamos bien y, como tenemos mucho trabajo y estamos acostumbradísimos a trabajar en casa, la verdad es que no notamos demasiado el cambio, salvo que nos gusta salir a dar largos paseos, y eso, de momento, no puede ser. Resulta curioso cómo el silencio lo ha invadido todo, ahora que casi no circulan coches y no hay movimiento de personas.

2) Como soy terriblemente optimista, creo que vamos a sacar unas cuantas cosas buenas de esto. Lo peor, lógicamente, va a ser la terrible crisis económica que nos va a afectar a todos, y con todos me refiero a una escala global, planetaria; pero eso quizá sirva, también, para que nos demos cuenta de que ese camino en el que nos habíamos metido –la locura capitalista, neoliberal, de privatización de todo y de amasar dinero– no es el más adecuado. Yo creo que todos vamos a volver a apreciar la solidaridad, la ayuda mutua, el valor de la compañía, de lo bonito que es poder charlar con otras personas cara a cara, caminar juntos, cocinar juntos… Creo, también, que muchas personas van a notar que estar en casa también tiene sus cosas buenas, que estar solo con uno mismo sirve de mucho, que leer es una excelente opción (porque no se puede estar días y días viendo series y jugando a videojuegos).

Pienso que otra consecuencia será que muchos empresarios verán que el teletrabajo funciona, que no es necesario tener a los empleados físicamente presentes. Eso ahorrará mucho tiempo a muchas personas que pasan un tercio de su vida en transportes públicos y ahorra muchas emisiones nocivas que aumentan la polución. De ese modo, nuestra vida se hace más vivible. También nos hemos dado cuenta, como sociedad, de que si bajamos el ritmo de producción fabril, mejoramos el equilibrio ecológico de nuestro planeta. Y hemos visto algo muy importante: que hay que invertir en educación e investigación si queremos tener profesionales preparados que puedan sacarnos de situaciones como la de esta pandemia. No podemos ahorrar en nuestro futuro, como han hecho muchos gobiernos, reduciendo las subvenciones y todo lo que es público. Otra cosa fundamental que estamos viendo es la resiliencia del Estado, que es el único garante de que las cosas funcionen para todos, porque un Estado no está orientado a ganar dinero y repartir beneficios con sus accionistas, olvidando a todos los demás. El Estado es robusto y trabaja para el bienestar social, repartiendo el dinero que recoge de nuestros impuestos y asegurándose de que nadie se quede tirado.

3) Ya digo que a mí el aislamiento no me viene de nuevas. Yo soy muy sociable cuando tengo actos públicos, pero soy muy feliz en mi casa escribiendo, leyendo, haciendo cosas varias. En mi vida normal puedo pasar tres o cuatro días sin salir para nada. En Innsbruk tengo una terracita con plantas, en España tengo jardín. El trabajo con las plantas me permite tomar el aire y el sol y me hace feliz. Yo recomiendo ponerse al día de lecturas que una siempre tuvo apartadas esperando el momento adecuado, releer novelas que nos hicieron felices hace tiempo, ver películas, dibujar, retomar un instrumento o empezar ahora (hay montones de tutoriales en Internet), visitar museos virtuales, oír conferencias de alto nivel como si volviera una a la universidad, hacer yoga aunque sea en el descansillo de la escalera si tienes muy poco espacio en casa, transplantar macetas, arreglar armarios, reparar esas cosas que llevas meses posponiendo, hacer una limpieza a fondo, cocinar recetas nuevas de esas que guardaste hace siglos y nunca has hecho… Se me ocurren mil cosas, en serio. No me cabe en la cabeza que alguien pueda aburrirse en su propia casa.

4) Una sugerencia: podríamos intentar tomarnos esto como una cura, como un periodo de reflexión para que, cuando todo pase, hayamos aprendido que juntos se está mejor que luchando cada uno por su lado para sí mismo. Nos han metido en la cabeza que tenemos que ser competitivos, luchar para ganar. Y cuando alguien gana, alguien pierde, o muchos pierden. Ahora tenemos una oportunidad para darnos cuenta de que podemos hacer una sociedad basada en la solidaridad, la ayuda, la amabilidad, no el odio y el enfrentamiento. Ya he dicho antes que soy muy optimista.

EVA VIZCARRA (CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en casa… Vine para varias reuniones de trabajo a Madrid y aquí me he tenido que quedar . Estoy bien, con mi familia y mi perra.

2) El escenario inmediato me lo imagino desalentador y triste, la verdad. Pienso en la gente que está sola, que es mayor y que no tiene medios para estar en una situación cómoda; esto me preocupa. No sé, me imagino que, como todo el mundo, ¡no acabo de entender esta locura!

A mi juicio, a medio plazo espero que el medio ambiente se arregle algo y el ser humano reflexione sobre su tiempo y empiece a valorar los pequeños gestos diarios. En el plano social, ¡aprendamos a querernos y cuidarnos más! En el plano económico y político nos daremos cuenta, de una vez, que el excesivo consumo no es necesario. Me reservo mi opinión política: yo ya tiré la toalla hace tiempo. Creo en las personas y en el ser humano y, a veces, no mucho (sorry).

3) Estoy en casa disfrutando de mis lecturas, música, pelis, series, etc. Me encanta cocinar y jugar con mi perra, cuidar la terraza y leer los guiones y proyectos que llegan a Endora. Puedo trabajar desde casa.

Estoy preparando dos pelis, una como productora ejecutiva y otra como directora, y escribiendo un guion con Tolentino (Javier) –hablamos mucho por teléfono–. Tengo que rodar pronto (bueno, cuando nos deje este puto virus ) un corto documental sobre Martin I Soler… Como veréis, no me aburro y son trabajos que puedo hacer desde casa.

Leyendo los diarios de Anne Lister ‘Caballero Jack’, ‘Mira‘m als ulls’ ( quiero preparar una peli basada en los dos libros de Carme Morera y Tona Català ) y escuchando música de mi gran amigo Javier Vercher, una maravilla…

Viendo pelis. ¿Qué tal ‘El ángel exterminador’? Bueno, estoy repasando a Buñuel y ¡deseando daros un abrazo! Eso será buena señal…

Y, queridos, hay algo que no voy ha hacer, y son: ¡planes de futuro!

Besos virtuales para todos.

FARID BENTRIA (ESCRITOR, ARTISTA Y GESTOR CULTURAL | TÁNGER, MARRUECOS)

1) Estoy en Tánger (Marruecos), mi base, sin poder ir a España ni a Bélgica, donde tenía varios actos que se han anulado, al igual que aquí.

2) Dicen que esto va a ocasionar una recesión económica y me lo creo, es lógico; en cierta manera se ha puesto en suspenso el capitalismo. Lo que venga va a afectar a sectores que ya son débiles y en los que se trabaja en precario, como es la cultura, y eso puede ser devastador para muchos profesionales. Sin embargo, como elemento positivo, parece que todo apunta a un refuerzo del Estado del bienestar, de apoyarse más en lo público, empezando por la sanidad, y esto es alentador.

3) En casa, con tranquilidad, Es un buen momento para dedicarme un tiempo que me debo, sin prisas, en el que pienso leer obras pendientes, escribir, pintar al óleo y preparar un par de proyectos que tenía en espera.

4) No hay que entrar en pánico. Es un tiempo para reflexionar sobre los derechos y deberes, ahora que tocan los segundos –no estamos acostumbrados a autolimitarnos, somos una sociedad de consentidos–, y a ser empáticos. Quizá esta crisis nos esté poniendo en bandeja una puesta en valor y un retorno al humanismo.

FELICIA PUERTA (ARTISTA Y PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBAA DE LA UPV | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy con mi familia en una antigua alquería en medio de la huerta de Alboraya; de no ser por lo lamentable de la situación, es un buen lugar para aislarse. Aún aquí, sorprende “el silencio del paisaje” y la falta de actividad en el campo.

Después de una semana muy activa de emprender proyectos –un viaje a Cádiz al que nos habían invitado para un seminario, una jornada de ApS que habíamos coordinado, el viaje a Londres de Feli–, todo aplazado, o cancelado. Lo peor, no poder estar con mis padres – de 93 y 87 años– en Murcia; tienen reservas para una semana, dicen.

2) Nadie debería hablar categóricamente sobre lo impredecible (recuerdo los primeros mensajes de los sabios expertos); imposible imaginar escenarios, solo deseos de contención para evitar alargar en el tiempo esta situación. Me gustaría pensar que, enseguida, todos vamos a colaborar para que no sea tan catastrófico a todos los niveles. Todo pasará y se nos llevará a unos cuantos seres queridos, que para algunos siguen siendo solo unos pocos estadísticamente hablando; relativizar, comparando esta con otras crisis humanitarias, no debería haberle restado importancia.

En el plano económico es más fácil acertar. Las consecuencias se evidencian desde el minuto uno: quienes soportarán con mayor dificultad la crisis afrontarán los despidos, cierres, como siempre, las clases más desfavorecidas, pymes, autónomos, los puestos más precarios, evidenciando las desigualdades del sistema.

Sí me gustaría imaginar la mejor consecuencia, y es que después de esta dura experiencia hubiera un aprendizaje, se pusieran en valor las aportaciones de cada individuo, de cada perfil profesional para el bien común. Que hubiera una reflexión más profunda sobre los valores excesivamente individualistas de nuestra sociedad por una concepción más universal sobre el significado de nuestras vidas, ante el cambio climático, conservación de la naturaleza, desigualdades, etc. Afortunadamente, se está viendo un cambio de conciencia, cómo cada uno de nosotros puede y debe actuar. La campaña ‘Quédate en casa’ está funcionando y es el ejemplo de lo que se puede conseguir con civismo y conciencia social. Pero pensemos que mientras algunos podemos desplazarnos a una segunda vivienda, otros siguen sin hogar.

3) Después de unos días de preacondicionamiento, bricolajes y limpieza necesaria, si la enfermedad no nos lo impide, deseando terminar el último libro intervenido para la próxima edición de SINDOKMA: ‘Compra-Venta’, de Christian Boltanski, con texto de José Miguel G. Cortés. Se ha dado la coincidencia, reflexionando mucho estos días sobre la “presencia y la ausencia”, la “memoria del olvido”, recordando a seres queridos a través de los objetos que nos quedan después de su muerte. Ideas que, sin lugar a duda, repensaremos todos en un futuro inmediato: “la pérdida”, “la transformación”; habrá un cambio en la percepción de lo cotidiano.

También me propongo revisar algunos de los libros y publicaciones de arte maravillosos que tengo en casa, para compartir con mis estudiantes de dibujo.

Habitualmente, trabajamos la clase inversa, así que ahora, más que nunca, voy a esforzarme en elaborar nuevos materiales para completar contenidos. La suspensión de las clases es indefinida y la universidad nos ha preparado plataformas para continuar con nuestras clases online.

4) Sin querer, mientras pongo orden en casa, pienso en las rutinas familiares con las niñas, para que puedan aprovechar y hacer algo útil estos días. Me van viniendo a mi cabeza todas y cada una de las actividades sociales que he realizado esta última semana, sin duda he estado expuesta: he ido al hospital a recoger mi tratamiento antimigraña, he acompañado a grupos de estudiantes, hemos visitado tres colegios de València para iniciar proyectos de ‘Aprendizaje Servicio’, visitado una residencia de enfermedades mentales, realizado reuniones docentes, tutorías, he asistido a un curso de formación, impartido docencia a más de cien estudiantes, reuniones de la asociación de vecinos, y qué se yo… Qué duda cabe que somos seres sociales y que cada uno de nosotros afectamos a nuestro grupo. Seguramente nos hemos contaminado, pero no solo del COVID-19, sino del trabajo en equipo.

JOSÉ LUIS CUETO (VICERRECTOR DE ALUMNADO, CULTURA Y DEPORTES DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Hoy (domingo 15 de marzo) en casa y sin moverme; es lo que toca hacer ahora para minimizar el contagio y evitar el colapso de los servicios sanitarios.

2) Es difícil aventurar algo en estos momentos. Estábamos acostumbrados a un mundo complejo y cambiante, pero previsible, al menos en Occidente, y veíamos los conflictos en los informativos o en la ficción, pero, de repente, estamos dentro de las noticias como protagonistas y en una situación excepcional y de escala global. Todo es nuevo y no hay manual de instrucciones, así que se impone sentirnos parte del colectivo y actuar en sintonía, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias de manera responsable y con disciplina. Nuestros padres y nuestros abuelos quizá estaban más preparados en esa disciplina porque les tocó lidiar con situaciones terribles de precariedad y violencia y hoy somos nosotros quienes debemos dar la talla en este escenario.

En cuanto a la afectación, es también impredecible, pero es seguro que cambiarán cosas. Para empezar, y dependiendo de su duración, la económica se va a resentir y los efectos de la parálisis de estos meses no serán menores. A poco que pensemos la cantidad de trabajos que han desaparecido de manera inmediata es tremendo, en todos los ámbitos.

No sé si es exagerado pensar que será una inflexión en la historia, “un antes y un después”, pero si se alarga en el tiempo es bastante seguro que así sea. Hasta ahora vivíamos las ventajas de la globalización, el acceso a la información, la compra a distancia de casi cualquier cosa o la reserva de viajes o alquileres en cualquier parte del mundo, pero ahora toca ver los inconvenientes y eso incluye también una más que posible recesión global y la necesidad de evaluar los costes de todo este sistema y las prioridades sociales. Más que nunca habrá que proponer la exigencia de igualdad que hasta ahora se aplicaba solo al pequeño entorno conocido, pero sin evaluar que nuestro modo de vida exigía desigualdad y precariedad a miles de kilómetros y, también, fuera de nuestra burbuja y a pocos metros de nosotros. Venga lo que venga, esta exigencia que concilie lo global con la igualdad y el acceso a los recursos deberá ser una prioridad compartida.

3) Bueno, en mi caso no sé todavía cómo serán estos días porque tengo responsabilidades en la universidad y, al menos, esta semana estaré en Rectorado organizando cómo haremos las cosas, ya que debemos poner en marcha procedimientos online en la docencia y también en la gestión, pero en cuanto sea posible me quedaré en casa y, dado el “fondo de armario” que vamos acumulando y la columna de libros pendientes y trabajo atrasado, no tendré tiempo de aburrirme.

Además, practicar el arte de no hacer nada siempre es nutritivo y propicio; de la ociosidad pueden surgir grandes ideas y también nos vendrá bien vernos desde fuera, con un tiempo distinto al habitual, que es una mezcla de velocidad que no conduce a ningún sitio y una dispersión que impide acompasar la vida con la consciencia y con el asombro de lo cotidiano y de la rutina, cosa que en estos momentos tanto añoramos…

4
) Poco más que decir, solo que todo esto pasará y, si realmente somos una especie inteligente, habrá que tomar nota y aprender para mejorar lo construido hasta ahora, se lo debemos a los que nos han precedido. La situación tiene mucho de distopía en toda regla. Nos costaría creer en la ficción una historia en la que una enfermedad se llevara del planeta a los más veteranos, los que más han vivido, perdiéndonos su experiencia; ellos nos lo contaron todo y nos dejaron un mundo mejor del que ellos tuvieron. Es una pesadilla horrible este contra-Hamelin que hace desaparecer la memoria del mundo y nos enfrenta a reinventarlo a ciegas. Ojalá no tengamos que hacer ese “ensayo de ceguera” y podamos superar este trance y aprender sin olvidar.

JOSÉ MIGUEL G. CORTÉS (DIRECTOR DEL IVAM | VALÈNCIA)

1) Durante la cuarentena declarada por el estado de alarma decretado por el Gobierno tendré que estar confinado en casa. Como cualquier ciudadano. Voy al museo solo para cuestiones puntuales y para gestiones que necesitan actuación presencial. Por lo demás, gestiono las cuestiones más urgentes desde casa. El museo ha cerrado las puertas al público pero su actividad online y administrativa continúa.

Hemos aumentado nuestra presencia en las redes sociales, ya que el IVAM desea estar abierto el máximo tiempo posible. Asimismo, estamos alentado el teletrabajo en todos los departamentos del museo y las reuniones virtuales.

2) Creo que en estos momento no es tiempo de elucubrar con escenarios futuros. Las consecuencias de esta pandemia en todos los sectores serán duras, pero la prioridad, ahora mismo, son las personas. Los y las trabajadoras del museo son mi primera preocupación.

Tenemos que salir de esta crisis más fuertes, más solidarios y más unidxs. El arte no resuelve los problemas urgentes, pero nos ayuda a entender el mundo y las relaciones entre las personas y nuestro entorno.

3) Como todo ciudadano, mi obligación es quedarme en casa y únicamente salir por motivos absolutamente justificados. La mejor manera de afrontar este aislamiento es mantener la calma y verlo como una oportunidad para hacer cosas para las que habitualmente no tengo tiempo.

Escuchar música, leer, ver cine en casa… Ahora mismo es momento de ver las exposiciones que tenemos en el IVAM, o de casi cualquier museo del mundo, de manera virtual.

A mí, particularmente, me gusta escuchar Radio 3 y Radio Clásica. Escuchar música en Spotify y las noticias en la Cadena Ser.

Un libro que recomendaría para estos días es ‘Frankestein en Bagdad’, de Ahmed Saadawi, o ‘Le lambeau’ (‘El colgajo’, en castellano), de Philippe Lançon. Me parece que son dos libros que, por su temática, nos ayudan mucho a situarnos en el contexto social y político en el que vivimos nosotros y otros muchos pueblos y personas bastante más olvidados.

‘Chernobyl’ o ‘Years and Years’ son dos series que me han gustado mucho últimamente. Me parecen unas grandes series.

Este fin de semana he visto la miniserie ‘Angels in America’, que habla de otra pandemia (la del SIDA) y que nos recuerda nuestra enorme fragilidad y la tremenda importancia de la amistad, la comprensión y el amor.

También es momento de ver arte a través de las distintas webs de los mejores museos del mundo. A parte de los grandes museos de España, yo recomendaría el Stedelijk Musuem de Ámsterdam o el Whitney Museum of American Art.

JOSÉ PEDRO MARTÍNEZ GARCÍA (DIRECTOR DE ACTIVIDADES Y CONSERVACIÓN DE LA COLECCIÓN MARTÍNEZ GUERRICABEITIA DE LA FGUV | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi domicilio en València, con mi esposa. Ambos nos encontramos físicamente bien, aunque es imposible aislarse psicológicamente de la presión mediática, lo que hace que estemos demasiado pendientes de síntomas físicos que, en otras circunstancias, no serían dignos de ser considerados. En nuestro caso, la presión se refuerza, positiva o negativamente, por el hecho de que soy catedrático de Microbiología de la Universitat de València. Supongo que se entiende lo que quiero decir.

2) El escenario inmediato es difícil de prever. Las infecciones por virus como el COVID-19 son difíciles de controlar por la forma en que el virus se transmite y disemina. Es un patógeno nuevo y la población humana aún no ha desarrollado una respuesta inmune y no hay vacuna. Yo creo que, a pesar de las medidas de contención (cuya validez es, en algunas casos, discutible, cuando menos), vamos a seguir asistiendo a un incremento notable del número de personas infectadas y, por ende, de fallecidos, en las próximas semanas. Es díficil establecer, con los datos disponibles, cuándo podra tener lugar la inversión de la tendencia.

Afortunadamente, la letalidad del COVID-19 es, de momento, baja. El problema de los virus es su elevada tasa de mutación, que puede dar lugar a la aparición de cepas con mayor virulencia y, en esto, los coronavirus no son una excepción.

Las consecuencias económicas pueden ser catastróficas. No olvidemos que las medidas de contención han afectado a sectores clave en el PIB español, los servicios y los autónomos. Si la crisis se prolonga, los daños pueden tardar muchos años en poder ser reparados. El paro puede crecer de forma incontrolada y desmedida. Y, obviamente, si la economía se resiente, los efectos dañinos a nivel social y cultural seran inevitables y, en principio, de gran calado. A nivel político, en mi opinión, la crisis del COVID-19 pasará factura a todos aquellos que hayan gestionado dicha crisis de forma incompetente e ilógica.

3) No me preocupa el hecho de que tenga que confinarme voluntaria o forzosamente (espero que no sea esta última opción porque ello significará que mi mujer, yo, o los dos, estamos infectados y/o enfermos), porque hay muchos libros que leer, música que escuchar, películas y series que ver. Por otro lado, solo para ojear, seleccionar y descartar toda la información que llega a través de las redes sobre la actual crisis del COVID-19 hay que emplear mucho tiempo. De momento, es imposible aburrirse. Además, por mi profesión tengo que leer mucha información sobre microbiología. Como soy un gran admirador de los romanos, del Imperio Romano, he empezado a leer ‘SPQR’, de Mary Beard, una magnífica historia de la antigua Roma, cuya lectura tenía pendiente.

MAC DIEGO (DISEÑADOR Y EDITOR DE CÓMIC –“CAZARRECOMPENSAS GRÁFICO”– | VALÈNCIA)

1) La misma de los últimos años, y en mi hogar. Perfecto equilibrio entre el mejor lugar donde estar y la economía que dispongo. Tengo mucha suerte.

2) Llevamos tres días confinados y, de momento, es lo mejor que le puede pasar a esta sociedad. Tiempo de reflexión individual por el bien general. Hechos ya constatables: la cultura como vacuna para salir de prejuicios y rutinas; evacuación de lo que cuesta tiempo y dinero por abundancia de lo que nos es gratuito, y una mayor responsabilidad en el escenario político. A saber por dónde salimos, que confío sea para mejor…, y no olvidemos que el Mediterráneo sigue con sus mareas…

3) Llevo años acumulando subcultura. No me queda vida suficiente para devorar lo que ya tengo que aún no he leído. Y no te cuento si encima me da por escribirlo. Por supuesto, poco de pantallas…

4) Lástima que algunos se queden en el camino.

SOLEDAD VILLALBA Y PABLO MACÍAS [CINEASTAS, DIRECTORES DEL DOCUMENTAL ‘LA VIDA PERRA’ (2019) | MÁLAGA]

1) Nos encontramos en casa, en un municipio de la costa malagueña, con pocos vecinos, ya que la mayoría son extranjeros y en las últimas veinticuatro horas están volviendo aceleradamente a sus países. Pero estamos tranquilos y con mucho trabajo por delante, aunque con la mente puesta en la familia y amigos que están en Málaga capital.

2) Tras el debacle todo volverá a la normalidad, aunque con cambios en lo económico y social, como cuando el 11S, cambios sutiles pero profundos. En lo inmediato, viviremos un espejismo de solidaridad, unión y compromiso, pero por desgracia volveremos al mundo que ya conocemos. La rueda que mueve al mundo no va a dejar de girar, con dinero, sangre y humo…

3) Lo nuestro va por temporadas, somos muy caseros, pero no antisociales, nos gusta mezclarnos con la gente. Hay días que los pasamos en casa aislados, casi siempre preparando algún proyecto, porque sabemos que luego vendrán otros días más movidos. Estas últimas tres semanas no hemos parado por casa ni un solo día, ya que hemos estado trabajando en innumerables eventos del MaF (Málaga de Festival). Ahora tenemos mucho trabajo de montaje audiovisual por delante, así que vamos a estar entretenidos en la cueva.

Avanti con la guaracha. Mucho ánimo para todos.

RAFAEL COMPANY (DIRECTOR DEL MuVIM | VALÈNCIA)

1) Ahora mismo, en casa con mi pareja (siempre paciente, siempre al lado), pendiente de lo que dura el cierre del MuVIM y pendiente, igualmente, de las instrucciones que nos puedan dar desde Diputación.

2) No puedo imaginar una resolución rápida. En lo social asistimos estos días al compromiso e, incluso, al heroísmo de muchos profesionales (sanitarios y de otros ramos), y también vemos ejemplos de egoísmo temerario y de «ausencia de cerebro». En el futuro inmediato creo que mucha gente va a padecer estrecheces económicas, y me temo que podemos volver al desánimo y a la ausencia de perspectivas que, entre los años 2008 y 2012, se generaron por la gestión de la crisis –o estafa, si se prefiere– de las hipotecas basura, la deuda soberana y el euro: lejos de haberse «reinventado el capitalismo» (como prometieron), el paradigma neoliberal campa a sus anchas, y me horroriza ver a las personas que llevan las riendas políticas y económicas en el mundo y en Europa.

En el caso de España, de la Comunitat Valenciana y de la ciudad de València, y dado el sesgo actual de sus gobiernos, confío en que se aplicarán medidas paliativas contra el desastre que se augura. No puedo saber hasta qué punto los lobbies mediáticos y políticos de derecha extrema y de extrema derecha serán capaces de imponer su relato de lo que está pasando, pero supongo que no repararán en medios para minar las salidas de tinte social y proceder, nuevamente, a hacer «recortes» y a instaurar restricciones estructurales de libertades. Las inversiones en políticas de difusión cultural pueden quedar gravemente afectadas: como tantas veces a lo largo de las décadas recientes, la cultura puede volver a ser una víctima propiciatoria.

3) En caso de confinamiento futuro, y ahora mismito ya (que a los efectos estoy «confinado»), entra en mis cálculos acabar la crónica de Martin Amis ‘Koba el Temible’, así como leer la biografía escrita sobre Lenin por Stéphane Courtois, ‘Lénine, l’inventeur du totalitarisme’. Además, estoy hipercomunicado –Whatsapp, fundamentalmente, y algo de teléfono– con mis familiares, mis amigos y amigas, mis compañeros y compañeras del museo, etc.

Siempre son buenos tiempos para recibir y dar cariño o, cuando menos, apoyo. Buscaré, igualmente, alguna serie que me enganche: he acabado recientemente las tres temporadas –con algún que otro altibajo de interés– de la muy recomendable ‘Babylon Berlin’, y ante este vacío, tendré que rastrear por las plataformas. También utilizaré Youtube a saco: lo hago regularmente, y más ahora. Y, como tengo el canal Viajar’, me evadiré hacia lugares que, supongo, estarán vedados en bastante tiempo. Roma, por ejemplo, a la que tanto quiero. ¡Ah!, también tendré que hacer pasos por los pasillos de casa para no engordar.

4) Es inevitable, ante un suceso como este, no recordar las películas y telefilmes «de catástrofes» apocalípticas donde, para que la ficción quede supuestamente redonda, siempre hay un señor de Los Ángeles o de Nueva York que, en su afán de rescatar a sus hijos de la amenaza (porque han quedado aislados en el Medio Oeste o similar), acaba salvando a los Estados Unidos y, de paso, al planeta. Es inevitable recordar estas películas, digo, para comparar con lo que sucede en la realidad.

Tengo angustia, claro, por mí, por las personas que quiero y conozco, y por tantas vidas anónimas que pueden ser afectadas e, incluso, perderse. Tengo una sensación de desamparo: a pesar de la pretendida sofisticación humana, de todos es sabido que somos una especie muy expuesta a las contingencias naturales, y todo esto que estamos viviendo –toda esta guerra– lo pone de relieve de una manera palmaria. Los griegos tenían la palabra hybris para designar a la soberbia; creo recordar que, particularmente, se referían a la soberbia que desafiaba a los dioses: esto es una caída del pedestal en toda regla, una especie de nuevo terremoto de Lisboa de 1755, un drama planetario que quienes sobrevivan nunca podrán olvidar. Un aldabonazo.

¡Ah!, por cierto: me importan un pimiento ahora mismo los orígenes concretos de la transmisión a gran escala del virus; si alguna de las teorías conspiratorias fuera cierta ya tomaríamos nota, pero las energías deben concentrarse ahora en seguir las instrucciones del personal médico, que está desgañitándose para que muchas personas dejen de ser cerriles. Como dice una mujer de la localidad valenciana de Titaguas: «No es tan difícil».

RICARDO MARTÍN (PERIODISTA, FOTÓGRAFO Y EDITOR GRÁFICO | MADRID)

1) Estoy con mi mujer en mi domicilio de Madrid, sin salir a la calle desde hace casi una semana. En medio de esta rara experiencia, me encuentro sereno y procuro llenar el día de rutina laboriosa y de cierta actividad física: dibujo, mucha lectura, música, gimnasia… Ordeno mi despacho y mis archivos. También me encanta cocinar.

2) Creo que esta situación de incertidumbre durará más de lo previsto, condicionará nuestras costumbres futuras y sufriremos otra nueva crisis económica devastadora; habrá tiempo de comprobar las consecuencias con más precisión.

3) Mi libro de cabecera es desde hace mucho tiempo, y ahora más que nunca, ‘Los Ensayos’, de Montaigne. Su cordialidad tiene un efecto tónico y sedante en medio de estos tiempos oscuros, parecidos pero menos peligrosos a los que él vivió. Recomiendo vivamente su lectura porque también es un antídoto contra fanatismos y supersticiones. Es como el consuelo de un bien amigo.

TETÉ AMAT (ARQUITECTA, DECORADORA Y CODIRECTORA DE DOCE ISLAS | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa, con mi madre y mi sobrino. Estamos bien, la verdad.

2) El escenario inmediato algo incierto, cambia día a día. Respecto de las consecuencias a medio plazo, será interesante hacer un estudio de los comportamientos individuales y colectivos en esta circunstancia. Socialmente, seremos más solidarios (creo yo); económicamente, recesión; culturalmente, todo será más individualizado; y políticamente, sin cambios.

3) Voy a releer a mi querida Jean Austen (la antología completa, je, je) y buscaré y reordenaré la biblioteca. También pienso hacerme algún vestido veraniego, ver pelis, dejar la cocina como los chorros del oro, jugar a las cartas y bailar por la mañana, restaurar mobiliario… y cocinar tranquilamente. Planazos casi todos.

4) Como dijo Machado: “Todo pasa y todo queda…, pero lo nuestro es pasar”. Y ya vendrán tiempos mejores.

Merche Medina

El punto más alto

Zenit
José Plá Mellado
Fundación Giménez Lorente
Hasta el 24 de abril de 2020

Zenit, cenit o cénit es el punto más alto del cielo en relación con el observador. El observador y su punto de vista, la mirada y sus intersecciones, constituyen algunas de las constantes del trabajo plástico de José Plá Mellado. En el caso que ahora nos ocupa, esta muestra supone en cierta medida el punto álgido de algunas experiencias y aproximaciones personales al tema de la ciudad a través de un plano en particular, (no olvidemos que los mapas constituyen el corpus central de la Fundación Giménez Lorente).

La ciudad en los trabajos de José Plá. Foto cortesía Fundación Giménez Lorente.

A partir de una transcripción serigráfica de un plano de Ciutat Vella, Plá Mellado ha ido articulando un discurso profundamente entrelazado con su práctica artística, bastante refractaria a las verbalizaciones y las justificaciones. La serigrafía (repetición), el collage (yuxtaposición) y el palimpsesto (superposición), han sido los instrumentos adecuados y las estrategias vertebradoras de esta exposición.

La hibridación de materiales y lenguajes se subraya mediante el montaje expositivo que juega con la serialidad y las diferentes alturas para inducir al espectador a recomponer de algún modo ese hilo conductor que incluso literalmente cose el tiempo vivido de esa memoria urbana en la que conviven la realidad y la ficción, los sueños y las obsesiones, el azar y las coincidencias, las utopías y las miserias. La trama de la ciudad, al igual que esa retícula plástica tan querida por los artistas abstractos del siglo XX, se extiende y se desvanece entre sombras nocturnas y veladuras celestes, convive entre fragmentos terrestres y frondas vegetales, se entrecruza con signos concretos y gestos abstractos.

La ciudad en los trabajos de José Plá. Foto cortesía Fundación Giménez Lorente.

La linealidad geométrica de los trazados urbanos se dinamizan enfáticamente con el carácter orgánico de brochazos curvilíneos y arrastrados secos. Ejercicios de memoria plástica que conviven fértilmente en el presente expositivo. Toda una invitación para situar al espectador en el cénit de estas visiones generosamente compartidas.

Juan Bautista Peiró
Comisario
Universitat Politècnica de València

Las razones experimentales de Engomado Editoras

‘Biblioteca en paral·lel’, de Engomado Editoras
Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València
Edificio 4L. Campus Vera
Camí de Vera s/n, València
Jueves 13 de junio de 2019 a las 12:00

La Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València acoge la presentación (el próximo jueves 13 de junio, a las 12:00) de ‘Biblioteca en paral·lel’, de Engomado Editoras, una publicación que, si bien funciona a modo de catálogo, a la vez incorpora entre sus páginas intervenciones de los artistas participantes: Pepe Romero y Rafa Rodríguez, Sara Vilar, Mar Juan, Salomé Cuesta, Pilar Crespo y Joaquín Artime además de un texto de David Pérez.

El 26 de abril de 2018 se inauguró, en la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València, la exposición colectiva ‘Biblioteca en paral·lel’, un proyecto que contó con una de las ayudas a las Propuestas de Acción Cultural que ofrece el Àrea d’Activitats Culturals de la misma universidad.

Esta muestra consistió en una serie de intervenciones artísticas en su edificio de la Biblioteca Central, ocupando espacios que no están ideados para exponer arte. Se concibió como una actividad más dentro de la semana del Día del Libro. Profesores, doctorandos y alumnos de la Facultad de Bellas Artes realizan obras inéditas y ex profeso que inciden en posibles relaciones entre el libro, las letras y las artes visuales. Loa artistas produjeron seis obras, de diferentes disciplinas y técnicas, para crear un nuevo contexto que invitase al espectador a otros ritmos y actitudes, a otras formas de entender el acto expositivo, de ocupar el espacio. Y acercaron el trabajo que se desarrolla en la facultad a toda la comunidad universitaria.

Ahora se rescatan los resultados para publicarlos en una edición que funciona a modo de catálogo, pero que incluye en su interior un nuevo espacio donde experimentar sobre lo que es el libro y su vínculo con otras disciplinas artísticas. Entre sus páginas se incluyen intervenciones de cada uno de los creadores participantes.

Creación de Pepe Romero en ‘Biblioteca en paral·lel’. Fotografía cortesía de Engomado Editoras.

Cabe destacar que para esta publicación se han recuperado algunos de los libros que la Biblioteca Central y la Biblioteca de Bellas Artes descartaron de su depósito. Sus pliegos interiores se convierten ahora en las cubiertas de este fanzine. Con una tirada limitada de cien ejemplares, cada portada, serigrafiada en rojo, naranja, azul o verde, es única.

Como colofón, se cuenta con un texto de David Pérez a modo de introducción. Sus palabras se sumergen en la biblioteca, la exposición y lo que ambos espacios posibilitan.

Engomado Editoras nace del equipo editorial de la revista-objeto Papel Engomado. En ambos casos se comparte la intención de indagar en otras formas de producción editorial dentro del mundo del arte contemporáneo. Ahora se da a conocer con esta primera edición, como un resultado más dentro de una actividad cultural independiente. El equipo editorial está formado por Joaquín Artime, Estefanía Salas, M Reme Silvestre y Susana PG. Colaboran Bartolomé Limón y Carmelo Gabaldón.

Imagen de diversos ejemplares de ‘Biblioteca en paral·lel’. Fotografía cortesía de Engomado Editoras.

MAKMA

Las urgencias e insurgencias de PAM! PAM!

V Edición del Festival PAM! PAM!
Atarazanas
Plaza Juan Antonio Benlliure, s/n. València
Hasta el 6 de enero de 2019

Cultura emergente. Tal es el lema de la quinta edición de PAM! PAM!, proyecto de la Universitat Politècnica de Valencia que da a conocer el trabajo de los alumnos de los Máster en Producción Artística, Artes Visuales y Multimedia. Cultura emergente que, como señala su comisario José Luis Clemente, tiene que ver con la idea de “emergencia, de urgencia en la que se debate la cultura, y también con lo que surge de nuevo”. Fiel a ese espíritu, que atraviesa al proyecto mismo, también él sometido a la incertidumbre y la urgencia de no saber últimamente dónde recalará, los nueves jóvenes artistas seleccionados, de entre un total de 72 trabajos, exponen sus obras en Atarazanas hasta el 6 de enero.

Durante las tres primeras ediciones, PAM! PAM! fue acogido en el Centre del Carme, hasta que ciertas desavenencias por el espacio a ocupar llevó a sus responsables a buscar otro lugar. Lo encontró el pasado año en el IVAM, donde los diez artistas seleccionados ocuparon el hall, los pasillos y otros rincones del museo alejados de las salas convencionales. “Es una especie de ginkana de arte emergente”, tal y como describió Clemente esa cuarta edición. Ginkana que ha dado paso este año a un despliegue fastuoso por la gran nave del edificio de Atarazanas, de nuevo un reto para los jóvenes artistas a la hora de expresar lo que llevan dentro.

Obras de Juande Morenilla. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Obras de Juande Morenilla. Imagen cortesía de PAM! PAM!

“Si fuera PAM solo, le faltaría algo. De ahí que la relación con esto sea tan necesaria, porque les obliga a una profesionalización de su trabajo, al tener que salir del recinto universitario a exponer sus obras”, explica Clemente. “Esto de ser artista no es fácil, porque están sometidos a un escrutinio”, añade el comisario. Escrutinio de un conjunto de obras desplegadas por el interior de Atarazanas, a modo de bengalas con las que iluminar el siempre oscuro porvenir de la cultura, a pesar de las continuas llamadas acerca de su necesidad. Como ésta de André Malraux: “La cultura es la suma de todas las formas de arte que han permitido al hombre ser menos esclavizado”.

Algunas de esas formas se pueden ver en la exposición Cultura emergente. “Son obras que se pretende sean representativas de lo que sucede hoy mismo en el mundo del arte. Es muy panorámica”, señala Clemente. Abarca desde pintura a fotografía, pasando por instalaciones y videos. Y los temas, aunque variados, terminan reflejando esa urgencia e insurgencia a la que alude la temática de este año, en forma de conflictos en torno a la identidad, la imagen y la muerte, unas veces manifiesta y otras latente, en tonos poéticos o más irónicos.

Obras de Kateryna Borovschi. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Obras de Kateryna Borovschi. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Juande Morenilla, por ejemplo, se hace cargo de esa relación con cierta naturaleza mortífera, tomando como referencia la película Deep Blue Sea, el tiburón que la protagoniza, junto a una serie de bosques con hachas y sierras que amenazan con destruirla, utilizando una desbordante imaginación sarcástica. La muerte, en forma de ataúd rosa cubierto de flamencos igualmente rosas, también está presente en el trabajo kitsch de Valerie Oleshchenko titulado #Lovesourface. Mireia Donat alude directamente a la Morgue en su obra caracterizada por lo amorfo, sin duda producto de la extrañeza que el cuerpo muchas veces nos produce. Podríamos hablar de La metamorfosis de Kafka, pero también de El hombre elefante de David Lynch.

Obras de Laura Palau. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Obras de Laura Palau. Imagen cortesía de PAM! PAM!

A esa identidad confusa se refiere Kateryna Borovschi, con su trabajo elocuentemente titulado La ambigüedad: el individuo en un espacio virtual. En él, la artista habla de Internet como un “laboratorio de experimentación de la identidad humana”. Raúl Lorenzo, en otro registro más histórico, se enfrenta a la ilegibilidad de los textos una vez pasado el tiempo, mediante las partes de un mural fragmentado en la obra Heee. “Pretendo suscitar una poética de la ruina”, señala el artista. Sutileza que comparte Laura Palau con su instalación Observatorio y la serie de fotografías que la acompañan, tomadas de una serie de capturas en el interior de cajas de abejas a modo de cámara oscura. “Me interesa más la luz, que el rastro que deja”, afirma Palau.

Obra de Alejandro Granero. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Obra de Alejandro Granero. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Patricia Cadavid habla de la hispanidad a través de documentos de su archivo personal, en una videoinstalación que hurga en cierta identidad nacional, con esta rúbrica: En los márgenes del adiestramiento. La España humanista y la científica se enfrentan en la pieza Herreros y alquimistas, de Daniel Álvarez, con una serie de cuadros de “líneas góticas y pinceladas orgánicas”. Inquietante, a pesar de su carácter constructivo, racional y arquitectónico, es la obra de Alejandro Granero, cuyos espacios guardan ecos del cineasta Michelangelo Antonioni, quien dijera: “Muchas veces para entender, tenemos que mirar al vacío”.

Obras de Juande Morenilla. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Obras de Juande Morenilla. Imagen cortesía de PAM! PAM!

Salva Torres

El V Premio Cañada Blanch recae en José Antonio Orts

‘Panoràmica. Premio de Adquisición 2018. Colección Cañada Blanch’
V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch
Centre Cultural La Nau
Sala Estudi General
Universitat 2, València
Hasta el 9 de septiembre de 2018

El artista José Antonio Orts, con la obra titulada ‘Trío de gotas de luz’, de Galería Punto, se ha alzado con el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch. El Centre Cultural La Nau, de la Universitat de València , ha inaugurado anoche la exposición ‘Panoràmica. Premio de Adquisición 2018. Colección Cañada Blanch’, donde el presidente de la entidad, Juan Viña, ha dado a conocer y entregado el galardón, dotado con 7.000 euros, a la obra seleccionada en esta edición.

Hasta el 9 de septiembre podrá visitarse en la Sala Estudi General de La Nau esta exposición que recoge las obras de las galerías de arte que componen la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (LaVAC), propuestas por el comisario de la exposición Ricardo Forriols, director del área de actividades culturales de la Universitat Politècnica de València. La exposición está organizada por la Universitat de València, Fundación Cañada Blanch y LaVAC, con la colaboración de la Universitat Politècnica de València.

V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch. MAKMA

El jurado de esta edición ha estado integrado por Elena Vozmediano (crítica de arte); Carlos Delgado Mayordomo (comisario de exposiciones y crítico de arte); Juan Viña (presidente de Fundación Cañada Blanch); Paula Sánchez (directora de Fundación Cañada Blanch); los miembros del Patronato de la Fundación Cañada Blanch y coleccionistas de arte contemporáneo Manel Costa y Alfredo Argilés, y Norberto Piqueras (responsable de exposiciones Centre Cultural La Nau de la Universitat de València). La obra premiada “es una escultura lumínica de una sencillez formal y de un amplio alcance poético, que sintetiza las principales claves de uno de los más destacados cultivadores de arte electrónico del país”, ha señalado el jurado reunido este mediodía en La Nau para seleccionar la obra premiada.

Panoràmica propone un recorrido a través de la última temporada expositiva en las galerías que integran LaVAC y estará abierta coincidiendo con el cierre estival de estas. Se trata de una exposición resumen de la temporada, que al mismo tiempo supone un escaparate de presentación mientras las galerías permanecen cerradas hasta su vuelta en septiembre. La exposición muestra una treintena de obras de distintos lenguajes, soportes y formatos, firmadas por 18 artistas, que abordan el arte contemporáneo desde distintos enfoques: pintura (la técnica dominante), fotografía, dibujo, escultura y arte electrónico.

Los miembros del jurado que conforman el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch junto a la obra ganadora, ‘Trío de gotas de luz’, de José Antonio Orts. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

Los miembros del jurado que conforman el V Premio Adquisición Fundación Cañada Blanch junto a la obra ganadora, ‘Trío de gotas de luz’, de José Antonio Orts. Fotografía cortesía de la Fundación Cañada Blanch.

 

La fiesta del V Aniversario Makma, en imágenes

MAKMA V Aniversario
Fiesta de celebración en el MuVIM
Presentación de la revista en papel
Con las actuaciones de Lucía Peiró, Petit Mal y Dj Paco Plaza
Viernes 29 de junio de 2018

Desde MAKMA queremos dar las gracias a todos los que vinisteis a festejar con nosotros un día tan especial y que sirvió para recordarnos el cariño y la fe depositada en un proyecto cultural que, con vuestra presencia, demostró estar más que justificado. Ya lo hicimos durante el acto de celebración, pero reiteramos igualmente las gracias a cuantos habéis contribuido con vuestros textos e imágenes a dotar de enjundia a la revista en papel que por primera vez editamos y, quién sabe, pueda ser el embrión de futuros números. Gracias, pues, a Antonio Ariño, Aberto Adsuara, Marc Borràs, Juanjo Mestre, Pedro del Corral, Ximo Rochera, Marisa Giménez, Pepe Romero, Javier Valenzuela, Felicia Puerta, Juan Carlos Garés, Meritxell Barberá, Jesús García Cívico, Andrés Herraiz, Juan Uslé, Vicky Civera, Xisco Mensua, Nacho López, Garson, Estefanía Martín, Cristina Ramírez, Marta Beltrán, José Luis Cueto, Rosa Torres, Carlos Domingo, Pepe Morea, Paco Caparrós, Toni Cordero, Graham Bell, Familia Berlanga, Fernando Ruiz, Jose Cuéllar, Biel Aliño y Pedro Hernández.

Y al MuVIM que nos acogió, dándonos todo tipo de facilidades para que nos sintiéramos cómodos. Lo consiguieron sobradamente. También a todos cuantos durante estos cinco años han colaborado con nosotros y, muy especialmente, a quienes empezaron la andadura a nuestro lado como socios: José Luis Pérez Pont, ahora al frente de la dirección del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana, e Ismael Chappaz y Juanma Menero, responsables de la galería Espai Tactel. Igualmente a Miguel Gregori y Jose Antonio Campoy por su excelente trabajo en la edición web y gráfica. Y a Jorge Seguí, por ayudarnos a resolver todos los trámites administrativos que han ido surgiendo durante todo este tiempo.

Y, por supuesto, a las instituciones públicas y privadas que han hecho posible la revista en papel, en una coyuntura siempre difícil para la edición física. De manera que gracias al IVAM, al ECA de Riba-roja, a la Fundación Aisge, a Fundación Bancaja, Fundación Cañada Blanch, a la Mutant, de nuevo al MuVIM, al Palau de la Música, a la galería Shiras, a la Universitat Politècnica de Valencia y a la Universitat de València. También a la imprenta Imag por haber trabajado a contrarreloj para que la revista haya llegado a tiempo y, mención aparte, de nuevo a Ismael Chappaz y Juanma Menero (Espai Tactel) por el fabuloso diseño y la paciencia que han tenido a la hora de sortear los imponderables que han ido surgiendo.

Gracias a todos.

A continuación dejamos una galería de imágenes de la fiesta para que la sigáis disfrutando, mientras vamos trabajando para que el proyecto continúe con esta vitalidad, que nos la dais todos vosotros, al menos otros cinco años.

V Aniversario Makma

52 narrativas sobre la enfermedad en el IV FICAE

IV FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades
Universitat Politècnica de València y Asociación VINCLES, FICAE
Varias sedes de València
Del 23 de febrero al 3 de marzo de 2018

FICAE – Festival Internacional de Cortometrajes y Arte sobre Enfermedades es un festival único en el mundo ya que trata la enfermedad en todas sus variables y desde múltiples perspectivas. Bajo esa premisa, uno de los objetivos clave del festival es el de derruir los estigmas que padecen muchos pacientes en su entorno mediante el lenguaje universal del cine y el arte. FICAE también estimula el diálogo y la reflexión en torno a las distintas patologías y sus contextos.

Organizado por la Universitat Politècnica de València y la Asociación VINCLES, FICAE encara su cuarta edición, que se celebrará del 23 de febrero al 3 de marzo en varias sedes de València. Casi 1.700 películas de 108 países distintos se inscribieron para participar este año, pero finalmente han sido 52 cortometrajes los que se proyectarán tanto en las secciones competitivas como las paralelas, provenientes de países como Estados Unidos, España, México, Irak, Francia, Eslovenia, Serbia, Bulgaria, Rusia, Irán, Dinamarca, Chile o Suecia, entre otros.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'La Faim Va Tout Droit (Hunger Keeps Walking),', del la italiana Giulia Canella, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘La Faim Va Tout Droit (Hunger Keeps Walking),’, del la italiana Giulia Canella, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

FICAE propone narrativas que tratan sobre las percepciones y emociones de quien padece la enfermedad, las diversidades patológicas y sus consecuencias, los estigmas sociales y familiares de los pacientes, la figura de aquellos que los cuidan, los contextos sociosanitarios. Es por ello que los cortometrajes que forman parte de la Sección Oficial a competición están divididos en ocho bloques temáticos: Cáncer, Memoria, VIH-Sida, Psique, Parkinson, Cuidados (la figura del/la cuidador/a), Contextos sanitarios y Miscelánea (otras enfermedades). Las proyecciones de estas películas se realizarán del 28 de febrero al 3 de marzo en el IVAM (C/ Guillem de Castro, 118), sede oficial de 4FICAE, en sesiones de mañana y tarde, normalmente acompañadas de mesas de trabajo y debate con especialistas.

Como novedad de este año se ha incluido una sección a competición: Sección DMD, con el título ‘La muerte buena’, apoyada por la asociación Dret a Morir Dignament – Comunitat Valenciana, que se celebrará el lunes 26 de febrero en el Octubre Centre de Cultura Contemporània, de 18 a 21 h.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'Fragmentos del Rey desmembrado (Fragments of the Dismembered King), de Alejandro Miñarro Rodríguez, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘Fragmentos del Rey desmembrado (Fragments of the Dismembered King), de Alejandro Miñarro Rodríguez, que participa en la Sección Oficial. Fotografía cortesía de FICAE.

Además de varias secciones paralelas que completan la programación de FICAE, el festival también cuenta desde sus inicios con una parte artística muy importante. Las intervenciones que se realizan en el Campus de la UPV, bajo el título de ‘Presbicia’ serán realizadas en esta edición por Diana Larrea y Ultranature y tratarán sobre los estigmas en torno a la salud mental. En el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero se llevará a cabo una exposición titulada ‘Epistemologías de la prevención del VIH/sida’ que recorre más de 30 años de campañas de prevención del VIH y del sida a través de carteles y otros elementos comunicativos. En la Fundación La Posta se presenta, por segundo año consecutivo, la sección ‘Conversa(c)ciones’, una aproximación crítica y compleja a la experiencia de la enfermedad, con Anaïs Florin y Eva Fernández, bajo el título ‘Práctica artística y visibilización de relatos silenciados: el caso del taller CUERPOS EN LUCHA’.

FICAE se ha convertido en un festival de referencia y punto de encuentro experiencial tanto para cineastas y espectadores, como para la comunidad de pacientes, asociaciones, colectivos sociales y personal sanitario.

Todas las actividades de FICAE son de entrada gratuita hasta completar aforo a través de acreditación previa.

Fotograma perteneciente al cortometraje 'Crhistmas', del búlgaro Borislav Kolev, que participa y compite en la Sección DMD. Fotografía cortesía de FICAE.

Fotograma perteneciente al cortometraje ‘Crhistmas’, del búlgaro Borislav Kolev, que participa y compite en la Sección DMD. Fotografía cortesía de FICAE.