‘Prime the Animation!’ rinde tributo a ‘Curts’

Festival ‘Prime the Animation!’
Homenaje a los cortos de animación que han participado en ‘Curts’
Institut Valencià de Cultura
Máster de Animación de la Universitat Politècnica de València (UPV)
Plataforma Festhome
Hasta el 25 de octubre
Jueves 22 de octubre de 2020

El festival ‘Prime the Animation!’ rinde este año un homenaje especial a los cortometrajes de animación que han participado en ‘Curts’ desde su primera edición en 2008 en el ciclo titulado ‘Especial Curts’.

La animación es uno de los puntos fuertes del sector audiovisual valenciano, que siempre ha estado presente en ‘Curts’ como seña de identidad. ‘Curts’ es un programa de promoción del cortometraje de nuestro territorio, que se lleva a cabo desde el departamento de Fomento del Audiovisual Valenciano de la Filmoteca del Institut Valencià de Cultura, a través de un catálogo que se promociona sobre todo en festivales y mercados internacionales.

El programa ‘Curts’ se creó en 2008, y por él han pasado más de un centenar de obras que ha tenido un gran recorrido, algunos de ellos en premios tan importantes como los Goya o los Oscar. Hasta la actualidad han participado 32 obras de animación, de una gran originalidad, que presentan técnicas variadas, experimentan y arriesgan en la forma y en el contenido de las historias que nos cuentan.

curts
Imagen de unos de los cortometrajes de animación presentados a ‘Curts’. Imagen cortesía del IVC.

Al igual que ‘Prime The Animation!’, uno de los objetivos de ‘Curts’ es dar a conocer proyectos de animación alternativos a los que acostumbramos a ver en los circuitos habituales, muchos de ellos vinculados al máster de Animación de la UPV, y otras escuelas de animación y productoras valencianas.

Se trata de una buena oportunidad para revisar y hacer balance de la trayectoria de la animación en ‘Curts’, y una ocasión para poner en valor este sector tan potente en la Comunitat Valenciana. ‘Especial Curts’ se presenta en seis sesiones temáticas.

La primera ‘Curts & Kids’, con cortos para pasar un buen rato en familia: ‘Friendsheep’ de Jaime Maestro, ‘Via Tango’ de Adriana Navarro, ‘Katakroken’ de Jaime Maestro y Aitor Herero, ‘Dent de lleó’ de Jorge Bellver, ‘Marhaba (Hello)’ de Emilio Martí, ‘El gato baila con su sombra’ coordinado por María Lorenzo y ‘Dry Fly’ de Rut Juan.

La segunda, ‘Love of Art’, está dedicada a obras que abordan el arte y la cultura desde diferentes puntos de vista: ‘Exlibris’ de María Trénor, ‘The Neverending Wall’ de Silvia Carpizo, ‘Onemoretime’ de Vualà de animación, ‘Katakroken’ de Jaime Maestro y Aitor Herero, ‘Esfinge Urbana’ de María Lorenzo, y de nuevo ‘El gato baila con su sombra’.

Imagen de uno de los cortometrajes de animación presentados a ‘Curts’. Imagen cortesía del IVC.

A continuación, un toque de ‘Humor gamberro’: ‘Chokopulpitos, marketing y cefalópodos’ de Pablo Llorens, ‘La torre. Historias de una mente deformada’ de Juan Carlos Marí, ‘Història d’Este’ de Pascual Pérez Porcar, ‘El invernadero’ de Ramón Alós, ‘Desanimado’ de Emilio Martí, ‘Onemoretime’ de Vualà de animación.

No puede faltar una sesión que ponga el foco en la mujer ‘Accent on women’: ‘La flor carnívora’ de María Lorenzo, ‘The Day I Killed my Best Friend’ de Busto Algar, ‘Libidinis’ de Rosa y Mercedes Peris, ‘Patchwork’ de Maria Manero, y el reciente ‘¿Dónde estabas tú?’ de María Trénor.

El programa titulado ‘Quimeras’: ‘Micosis’ de Juan Luis Brea, ‘La nit de l’oceà’ de María Lorenzo, ‘The Right Way’ de Emilio Yebra, ‘La llave’ de Maxi Valero, ‘Rutina: la prohibición’ de Sam y ‘The Stunt Manual’ de Benjamín Fernández.

Por último, la sesión sobre ‘Ausencias y pérdidas’: ‘Una gallina’ de Alejandra Arboleda, ‘Echoes’ de Diana Alcién, ‘El ladrón de caras’ de Jaime Maestro, ‘Makun (no llores)’ de Emilio Martí, y ‘Bottle Battle’ de María Pulido.

Imagen de uno de los cortos de animación presentados a ‘Curts’. Imagen cortesía del IVC.

MAKMA

Cuando la calle entra por la ventana de los ‘Soñadores’

#MAKMAExposiciones | ‘Dreamers 2.0’, de VV.AA.
Comisaria: Cristina Chumillas
IX Festival 10 Sentidos | ‘Soñadores’
Las Naves, Centre d’Innovació
Joan Verdeguer 16, València
Del 10 de septiembre al 10 de octubre
Miércoles 9 de septiembre de 2020

“Las calle ha entrado por la ventana”, pronuncia Isabelle (Eva Green) durante una secuencia de ‘The Dreamers‘ (‘Soñadores’, 2003), de Bernardo Bertolucci; un lírico y metáforico modo de anunciar, con morfología de adoquín, la espontánea y virulenta irrupción de las revueltas de Mayo del 68 en el callejero doméstico (y universal) de París, abanderadas por una heteróclita y fecunda generación estudiantil que atesoraba por norte vindicativo la desaprobación de los poderes políticos y económicos.

Protestas enmarcadas en un convulso contexto nacional (aumento exponencial del desempleo, crisis industrial y exacerbada polarización partidista) e internacional (de marcados acentos anti-imperialistas, tras la eclosión, entre otras, de la Revolución cubana y el ineludible descrétido estadounidense a causa de la guerra de Vietnam).

Un escenario que no difiere en demasía de cuantos entornos administrativos, sociales y culturales han configurado el devenir geopolítico –con mutaciones epidérmicas– desde entonces hasta nuestro días (semejantes en crispación e incertidumbre).

Cartel de la IX edición del Festival 10 Sentidos, bajo el lema ‘Soñadores’, de cuya imagen gráfica se ha encargado la diseñadora PIlar Estrada. Fotografía cortesía del festival.

Por ello, el Festival 10 Sentidos, en su heterodoxa novena edición, centra su atención proposicional en la figura de los ‘Soñadores’, lema bajo el que se pretende focalizar la atención en “las generaciones más jóvenes, que se van a encontrar con un modelo de vida distinto, con unas circunstancias inéditas y con miles de sueños truncados. ¿Qué piensan? ¿Cómo conciben los años venideros? ¿Por qué luchan?”.

Y al calor de las explícitas referencias del celuloide, la programación de festival principia su cronograma presencial (tras la inciativa, volitiva y primaveral, de ‘Future Desires’) mediante ‘Dreamers 2.0‘, exposición colectiva, comisariada por la historiadora, galerista y gestora cultural Cristina Chumillas, que concita la obra de 27 artistas provenientes del Máster de la Universitat Politècnica de València (UPV) en sus diversas titulaciones (Animación, Artes Visuales y Multimedia, Fotografía, Ilustración y Producción Artística).

Tal y como refiere su comisaria, “son artistas en proceso de aprendizaje, que ponen en valor herramientas como el conocimiento y la innovación, que reivindican un modelo de sociedad diferente y cambiante donde se priorizan derechos fundamentales como la libertad de expresión o la pluralidad sexual, que luchan contra el machismo y los estereotipos de género”.

Cristina Chumillas, comisaria de la exposición, e Inma García, directora ejecutiva del Festival 10 Sentidos, durante la presentación de ‘Dreamers 2.0’. Foto: Jose Ramón Alarcón.

Creadores que «manifiestan su repulsa frente a la destrucción de las personas y del territorio», y que «exponen los temas que les afectan de una manera más personal, como la cuestión del tiempo o el vacío, abordado desde una visión estética clásica, y exteriorizan el temor que les provoca la crisis del cuarto de siglo», aservera Chumillas en su texto curatorial.

Una generación de artistas perfilada por las consecuencias de la denominada ‘Crisis del cuarto de vida’ –terminología rubricada, a finales de los años noventa, por la psicóloga Abby Wilner, que desembocaría en una publicación homónima, en 2001, junto a la periodista Alexandra Robbins–, que afecta a las personas comprendidas entre los 20 y los 30 años de edad (especialmente a aquellas con estudios superiores y titulaciones universitarias), quienes padecen un inquietante período de inseguridad frente a sus propias capacidades y ante el incierto porvenir, alumbrado desde la confusión y el desencanto.

Un conjunto de síntomas que se refugian tras la obra ‘Cuarter – Life Crisis Fest’, del artista asturiano Arze.design, quien emula la composición mural de decenas de carteles en los que descansa el concepto. “Uniendo, por un lado, la estética del movimiento vaporwave, nacido en Internet y ligado a sentimientos de depresión, crisis, ensimismamiento y nostalgia, y, por otro lado, los festivales de música, templos y focos sociales de la juventud contemporánea, surge este proyecto”, sentencia el artista.

Captura de uno de los chat que conforman la obra ‘Chat Player’, de Meritxell Ahicart. Fotografía cortesía del festival.

Igualmente, por ‘Dreamers 2.0’, entre otros, evolucionan conceptos críticos asociados a la injerente relación existente entre el espacio público y la publicidad (‘div class=”ad”>Public Spaces </div>’, de Jorge Pérez Higuera); la descomposición de los esteriotipos asociados a las personajes femeninos en los cuentos clásicos (‘Princesas por Apocalipsis’, de Raquel Juan Maestre); la invisibilidad de los individuos tras el ejercicio virtual y frente a las pantallas (‘Invisible’, de Paola Tejera Manchón’); la infame radiografía laboral padecida por las kellys en el depredador marco turístico de las Canarias (‘Islas Canarias’, de Alejandrx) o la simbología audiovisual tras el turismo hpiderdesarrollado (‘Ficciones Turísticas. La Mirada’, de Sara Fornés).

Y sugestiva y túrbida resulta la obra de Meritxell Ahicart en su composición ‘Chat Player’, que incluye capturas de pantalla de mensajes y fotografías de torsos y rostros anónimos fruto de su trabajo en una plataforma de chat erótico, “donde aportaba la identidad de perfiles ficticios con el pretexto de que hombres pudieran conocer mujeres y satisfacer sus fantasías», apunta la artista.

A la postre, ‘Dreamers 2.0’ procura un negativo final tan diverso como emparentado entre sí, cuyo nexo en común, tal y como indica Cristina Chumillas, es la materialización de “una reflexión social que, como individuos, creo que tenemos que hacer de manera independiente y, depués, intentar aplicar en el ámbito colectivo”.

Soñadores
Detalle de la obra ‘Cuarter – Life Crisis Fest’, del artista asturiano Arze.design. Foto: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau

#MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Jose Ramón Alarcón | Identidad, lustros y memoria. 20 años de La Nau
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Sábado 15 de agosto de 2020

Tomando como lema referente “Razón crítica, cultura científica”, en tanto que norte hacia el que orientar la materialización de sus fundamentos constitutivos, “de origen ciudadano no vinculado al poder religioso ni real”, la Universidat de València y el Centre Cultural La Nau transitan durante 2019 portando consigo la singular efeméride de su respectiva gestación.

Si la UV conmemora sus 520 años de historia, desde que, en 1499, Els Jurats, o representantes de la ciudad, redactaron los estatutos primigenios de la nueva institución –siendo inaugurada en 1500 y atesorando, definitivamente, el rango de universidad entre 1501 y 1502, previa bula papal y privilegio real–, La Nau, amén de sede institucional del Rectorado y del Vicerrectorado de Cultura y Deporte –que comandan, en la actualidad, María Vicenta Mestre y Antonio Ariño, respectivamente–, cumple su vigésimo aniversario como espacio y centro cultural, tras las remodelaciones implementadas en 1999.

La Nau,
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Dos décadas que han permitido al Centre Cultural La Nau erigirse en ineludible referencia académica, argumental, didáctica y expositiva de la ciudad, acogiendo y desarrollando un henchido cronograma de contenidos emparentados con las artes visuales, literarias, musicales, escénicas y cinematográficas, emprendidos desde la propia universidad o acogiendo iniciativas y proyectos de otras instituciones con las que mantiene una fértil relación –como el Ayuntamiento de València, el Instituto Valenciano de la Música o el Liceu de Barcelona, entre otras–, asociaciones –Capella de Ministrers, Victoria Musicae, la Sociedad Filarmónica de València, la Societat Coral El Micalet o el Cor de Cambra Lluís Vich, verbigracia–, así como empresas y gestores culturales independientes, que completan, de este modo, su ubérrimo calendario de contenidos.

Y debe ser sobre los vestigios de su devenir histórico y argumental sobre los que proseguir edificando el horizonte de sus propuestas. Por ello, el actual edificio neoclásico de Joaquín Martínez acoge la apertura de la Sala de Vigas, un nuevo espacio expositivo permanente en el ático de La Nau, erigido en Centro de la Memoria Arqueológica y Artística, en el que, además de exhibir una parte inédita de las colecciones de la Universitat de València, mostrar al público visitante ingente material recuperado y procedente de diversas excavaciones acometidas en su claustro de columnatas de orden toscano, así como piezas arqueológicas cedidas por el Ayuntamiento de València.

Un significativo aditamento morfológico que viene a sumarse a las novedades que rubrican y consagran el itinerario de sus cuatro lustros de existencia, partiendo de la identidad gráfica, dinámica y visual –con trazo manual, azules corporativos y magentas–, realizada por el ubicuo diseñador Boke Bazán, con la que afrontar estilísticamente sus “500+20 Anys” de historia.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

De este modo, el pasado mes de marzo tres inaguraciones simultáneas incoaban los actos conmemorativos, como fueron ‘Idea. Imagen-Universidad Reloaded’, una instalación interactiva del Laboratorio de Luz de la Universidad Politécnica de València, y ‘Lejos del canon. Veintitrés obras del Museo de Vilafamés’, comisariada por Rosalía Torrent y José Miguel Molines en la Sala Academia –que supone una celebración conjunta del medio siglo de existencia de ambas instituciones–, así como ‘Self made woman’, de la artista Concha Ros, con motivo del Día Internacional de la Mujer.

A ello deben sumarse algunas novedades, de entre las que destacan la creación de una plataforma propia que facilita la visualización online de sus colección cultural y científica (https://colecciones.uv.es), a modo de museo virtual, y la reciente creación del Aula de Còmic de la Universitat de València, dirigida por el profesor de la UV Álvaro Pons Moreno, cuyos contenidos pretenden reflexionar y divulgar el denominado noveno arte, mediante el desarrollo de actividades, encuentros con autores y mesas redondas, en colaboración con la Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-Universitat de València, y erigiéndose en el segundo espacio universitario del país destinado al cómic.

Igualmente, deben sumarse a las actividades del presente año otras efemérides de relevancia, como la que deviene cardinalmente por parte de Mètode, Revista de Difusió de La Investigació de la UV, y que cobra forma en la muestra ‘Mètode: 100 números de ciencia’; y, sin duda, la colaboración de La Nau en el trigésimo aniversario del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), cuya exposición ‘Gentes y lugares. Gabriel Cualladó en la colección del IVAM’ (del 3 de octubre al 8 de dicimebre de 2019), comisariada por Álvaro de los Ángeles, se centra en la mirada pausada del fotógrafo oriundo de Massanassa.

‘Dona calidoscòpica’, de Concha Ros. ‘Self made woman’ (Centre Cultural La Nau, 2019).

Jose Ramón Alarcón

45 estudiantes de la UPV crean la barraca del siglo XXI

#MAKMAArquitectura #MAKMAOpinión | MAKMA ISSUE #02
Salva Torres | 45 estudiantes de la UPV crean la barraca del siglo XXI
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Miércoles 12 de agosto de 2020

Dice el arquitecto César Portela que la arquitectura es en sí espectacular, pero que no debería ser espectáculo. La barraca que 45 estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV) han creado, tras dos intensos años de trabajo, también es espectacular (“la más grande de cuantas compiten”), pero no quieren que se quede en mero espectáculo. “No querríamos que eso pasara”, subraya Alina Marín, integrante del equipo Azalea, encargado de defender esa idea en la ciudad húngara de Szentendre: que la barraca valenciana no es cosa del pasado, sino una vivienda con muchísimo futuro.

“El conflicto con la huerta valenciana hay que abordarlo integrando diferentes puntos de vista y esto que nosotros planteamos puede ser una solución”, apunta Marín, que sueña con ver un paisaje de la huerta sembrado de barracas como la que llevan a Hungría. “Queremos una huerta viva, pero activa. No queremos solo admirarla, sino que se adapte al porvenir”. Por eso se atreve a vaticinar: “Igual la casa del futuro es la barraca”. Frente a los módulos actuales en forma de cubo, el triunfo de la vivienda típica valenciana adaptada a los tiempos modernos.

barraca, UPV,
Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Así se presenta Azalea UPV, como un proyecto de vivienda sostenible que propone el equipo, “como primer paso para conseguir reducir nuestro impacto en el medio ambiente”, mediante la unión de tecnología, naturaleza, confort, sostenibilidad y tradición.

Los 45 estudiantes que intentan demostrar las bondades arquitectónicas de la barraca valenciana, frente a otros 16 proyectos europeos seleccionados en la cuarta edición del Solar Decathlon Europe –que se celebra entre finales de junio y principios de julio–, se han dejado “literalmente la piel, el sueño y la vida, por sacar adelante un proyecto que desde el principio formó parte de nosotros”, subraya Marín.

Su futuro, una vez superada su fase de presentación a nivel competitivo, pasa por el interés que tengan las instituciones públicas: “La barraca, una vez presentada en Hungría, tendrá futuro si las empresas privadas y las instituciones públicas colaboran para que se haga realidad”.

Hablamos de una vivienda que se ha tenido que adaptar a las bases del concurso: “Tiene 80 m2 de planta útil y un total de 110 m2 con terraza incluida, además de siete metros de altura. La única que lleva zapatas y la única de fachada inclinada. Es la más grande, más alta y más compleja de las 16 seleccionadas, aunque ahora ya solo estemos 11 porque cinco se han quedado por el camino”, precisa Marín, como ejemplo de lo difícil que es simplemente llegar a la competición final.

El proyecto, nacido de estudiantes de diferentes facultades de la UPV (Industriales, Diseño, Arquitectura), a los que se han ido sumando alumnos de hasta un total de 16 titulaciones distintas, ha ido tomando cuerpo a partir del programa de Generación Espontánea, del Vicerrectorado de Alumnado, Cultura y Deporte, y la pasión de un grupo de estudiantes inmunes al desaliento. “La cultura valenciana, nuestra ciudad, nuestra historia, fue la inspiración. Y tuvimos la suerte de enamorar a un jurado muy lejos de aquí”, apunta, exultante, Marín.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Un total de ocho camiones se encargaron de desplazar a Szentendre todas los elementos estructurales de una vivienda que tuvieron luego que volver a montar en 14 días. “Hay ediciones en las que algunos de los proyectos no llegan a montarse. Vamos a rezar al cielo para que no nos suceda. Lo llevamos todo muy planeado”, destaca Marín, que considera ya todo un éxito haber llegado hasta aquí. “Hay países, como Holanda, que aportan dos millones para realizar el proyecto, mientras que nosotros nos hemos tenido que buscar la financiación”, cuyo coste ha ascendido a medio millón de euros.

La Universitat Politècnica de València ha contribuido con una parte importante, a la que se han sumado Leroy Merlin y algunos de sus proveedores, hasta un total de 60 empresas “también de fuera que han confiado en nosotros”, remarca Marín, al frente de un equipo que se verá ligeramente reducido (“iremos 33 personas”) para llevar a cabo la gesta de vencer en el Solar Decathlon Europe, del que hay otras seis competiciones en diversos continentes. “Hay 10 categorías distintas y tres premios en cada una de ellas, siendo la suma de las diferentes puntuaciones la que da el premio global”.

La comercialización de la futura barraca, una vez superada la competición y de vuelta a casa, es viable. “Ahora vamos con un Fórmula 1, porque hemos tenido que adaptarnos a las bases del concurso, que nos marcan, por ejemplo, que la temperatura interior no puede bajar de 21º ni superar los 23, porque si no te penalizan”.

Para ello, cuentan con un aislante térmico de corcho reciclado con el que, previamente triturado, se han rellenado los muros. “Tenemos, además, una instalación fotovoltaica preparada para que podamos cubrir todo nuestro consumo durante el día y, a partir de las siete de la tarde, el concurso nos pide que seamos capaces de vender energía”.

Todas estas exigencias luego no serán necesarias, de manera que la barraca “podrá adecuarse más fácilmente a la vida cotidiana”. Por eso entiende Marín que el futuro de la casa típica valenciana es halagüeño. “Nuestra barraca no tiene únicamente sentido como empresa, sino como una iniciativa pública que deberíamos lanzar para resolver el conflicto entre la ciudad y la huerta, con un nuevo modelo de vivienda que la respete, pero que se pueda adaptar al futuro”, concluye. Hungría es el puente hacia ese futuro que Azalea ha empezado a construir.

barraca, upv
Más de una veintena de los alumnos que han creado la barraca. Fotografía cortesía de Azalea UPV.

Salva Torres

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

Arte a pie de calle

#MAKMAArtistas | MAKMA ISSUE #02
Salva Torres | José Luis Cueto Lominchar: Arte a pie de calle
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Sábado 8 de agosto de 2020

Lo ha llamado ‘Pura formalidad’. Y aunque la forma tiene mucho que ver con el modo de capturar la fascinante realidad atrapada desde un sexto piso –después un cuarto por razones de cambio de alquiler–, lo cierto es que José Luis Cueto la trasciende a poco que detengamos la mirada en sus encuadres. La pura formalidad de sus fotografías, que viene a ser prolongación de otras series relacionadas con esa misma captura de diversos gestos femeninos desde lo alto a pie de calle, lejos de ser un asunto meramente formal, por mucho que el título así lo pretenda, se convierte en trasunto de cosas mucha más hondas.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Y una de esas cosas es, sin duda, el deseo, de cuya insaciabilidad dio buena cuenta Sigmund Freud, siendo Jesús González Requena, en diversos artículos en la revista Trama y Fondo, quien mejor lo ha traducido al registro de los textos artísticos. Entre sus reflexiones cabe destacar su idea de que el deseo “está más allá del objeto, de su posesión siempre decepcionante”. Y si esto ocurre así es porque el deseo se funda en la imagen y algo de la imagen “escapa al orden de la información”, que es tanto como decir de esa pura formalidad aludida.

La forma que José Luis Cueto utiliza para ofrecer en imágenes el deseo insaciable de atrapar esos gestos femeninos, relacionados con detalles de obras pictóricas, fotográficas, escultóricas o cinematográficas, no hace más que subrayar ese anhelo, acotándolo. De ahí su “iconofilia”, que le lleva a estar “horas y horas viendo imágenes”. Horas interminables, como interminable es ese deseo, más bien pulsión escópica, que solo encuentra la paz precisamente en esa aprehensión de la imagen enmarcada en una serie a modo de relato.

“Frente a la simple alucinación de la posesión imaginaria del objeto de deseo, se levanta la articulación simbólica que elabora la pulsión y la convierte en deseo”, de forma que, “más que poseer el objeto”, termina contando “el hecho y el acto de recibirlo”, puntualiza González Requena. Cueto, que abrió esta colección titulada ‘Pura formalidad’, de entre las más de 30 que maneja, siempre en torno a detalles del cuerpo femenino capturados en su andadura cotidiana por la calle, canaliza esa pulsión escópica a través del deseo narrativo que finalmente contiene esa insaciabilidad visual.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Diversos gestos y detalles del cuerpo femenino son enlazados con obras ilustres de la tradición visual del arte. En sus relaciones formales comparecen desde esculturas griegas a pinturas renacentistas (‘Diana Cazadora’, de la Escuela de Fontainebleau, o ‘El Salvador’, de El Greco) o barrocas (Rubens), pasando por otras más o menos contemporáneas (John Everett Millais, Jules Marey, René Magritte) e, incluso, cinematográficas (‘El perro andaluz’, de Luis Buñuel). Todas ellas asociadas a movimientos gestuales de la multitud de jóvenes que Cueto capta desde lo alto de su ventana.

“El arte tiene una dosis de amoralidad”, sostiene el artista, que compagina su actividad creativa con las clases en la Universitat Politècnica de València, de la que es vicerrector de Cultura. Amoralidad ligada a una pulsión cuya energía desbordante corre el peligro de aniquilar el goce estético. Salvo que se transforme en deseo por vía de la narración y el más productivo relato, que es lo que hace José Luis Cueto Lominchar, al que nuevas series le aguardan.

Arte, José Luis Cueto
Composición de fotografías de José Luis Cueto en equilibrio comparativo con diversas obras de referencia en la historia del arte.

Salva Torres

Los deseos futuros que inauguran 10 Sentidos

‘Future Desires’ | ‘Soñadores’ | IX Festival 10 Sentidos
De mayo a diciembre de 2020
8 de mayo de 2020

El centro de innovación Las Naves, del Ayuntamiento de València, ha inaugurado el Festival 10 Sentidos con el proyecto ‘Future Desires’, con el que se abre una ventana a la acción conjunta de la mano de los soñadores. De este modo, se ha presentado la web http://www.future-desires.com/, donde se irán alojando los deseos de cambio de jóvenes de todo el mundo en forma de imágenes, textos y vídeos. Esos deseos serán altavoz de ideas, ilusiones, pensamientos, intenciones y generarán reflexiones y debates. Todos ellos se transformarán más adelante en una instalación multimedia que se podrá ver en Las Naves y darán pie a un foro con expertos.

El Festival 10 Sentidos reivindica la relevancia que las artes vivas han de tener en la sociedad que surja tras la crisis, en la que estas deberán servir para hacer pensar, vibrar y concienciar. Por ello la novena edición se adapta a las condiciones actuales, planteando un modelo completamente diferente, y busca aliados con los que poder desarrollar sus propósitos y alcanzar audiencias más amplias.

Cartel de la IX edición del Festival 10 Sentidos, de cuya imagen gráfica se ha encargado la diseñadora PIlar Estrada. Fotografía cortesía del festival.

Con ese fin 10 Sentidos se une este año a Las Naves, centro de innovación social y urbana del Ayuntamiento de València, para desarrollar iniciativas conjuntas que sirvan para concienciar al público de la necesidad de generar cimientos sólidos para asegurar un futuro más halagüeño. En ese empeño serán fundamentales los Soñadores, eje fundamental de la novena edición dedicada a las generaciones más jóvenes, que se van a encontrar con un modelo de vida distinto, con unas circunstancias inéditas y con miles de sueños truncados. ¿Qué piensan? ¿Cómo conciben los años venideros? ¿Por qué luchan? Estas y otras preguntas se tratarán de responder con una programación que se inicia en mayo y se extenderá hasta diciembre de 2020.

En ella jugará un papel fundamental Las Naves. El concejal de Innovación y Gestión del Conocimiento, Carlos Galiana, ha expresado que “desde Las Naves compartimos con el Festival 10 Sentidos el interés por la innovación, la acción urbana y la cultura. Por ello vamos a poner en marcha distintas actividades en los próximos meses. La primera es esta que sirve para inaugurar la novena edición del festival de manera virtual. Se trata del proyecto ‘Future Desires’ y en el que confiamos contar con los sueños y deseos de la juventud tanto de València como del resto del mundo”.

CÓMO PARTICIPAR EN FUTURE DESIRES

10 Sentidos invita a visitar el sitio www.future-desires.com y alojar un comentario que actúe como desahogo, que sirva para que otro recapacite, que forme parte más adelante de una acción común. El Festival ha contactado con institutos y diversas asociaciones y colectivos, tanto locales y nacionales como internacionales, para presentar la web y animar a que el mayor número de personas participen en ella. Esta labor se seguirá manteniendo en los próximos meses. El resultado final y las conclusiones se harán públicas más adelante y determinarán las actuaciones posteriores.

La propuesta está abierta a jóvenes de todo el mundo, de entre 15 y 25 años, para que compartan sus deseos de cambio a través de imágenes, textos y vídeos. Después se expondrá este testimonio generacional, a través de una exposición multimedia y alrededor de un coloquio que tratará de reflexionar sobre el contenido de todos los mensajes recibidos.

BLINDWIKI Y LA EXPOSICIÓN DREAMERS 2.0

En colaboración con Las Naves también se llevará a cabo en los próximos meses el proyecto ‘BlindWiki’ en València, de la mano de Antoni Abad. Consiste en la realización de una cartografía colaborativa en la que, participantes con diversidad visual, utilizan teléfonos móviles para publicar online registros de audio geolocalizados. Generarán, así, mapas sonoros de su particular percepción del espacio público urbano. Para elaborarlo se realizarán expediciones colectivas de mapeado en las áreas de Poblats Marítims y el campus de la UPV, en las que grupos de estudiantes colaborarán con los participantes invidentes. Además llevarán a cabo también reuniones inclusivas, donde se deciden los temas a tratar en sus publicaciones.

Las experiencias, crónicas y opiniones publicadas serán accesibles mediante la aplicación gratuita para móviles BlindWiki, poniendo al alcance de todas y todos, la cartografía sensorial de todo aquello que los participantes no pueden ver. La propuesta cuenta con la colaboración del Departamento de Escultura de la UPV.

Por otra parte, Las Naves acogerá, además, la exposición ‘Dreamers 2.0’, que se propone mostrar, a través de la plástica y de las nuevas herramientas de que disponen los artistas más noveles, el mundo en el que viven, pero también aquel al que aspiran. Inspirándonos en el lema de este año, ‘Soñadores’, coincidente con la película homónima de Bernardo Bertolucci ‘The Dreamers’ (2003), en la que se retrata la revolución de mayo del 68 –donde las revueltas estudiantiles fueron un detonante para cuestionar el orden del mundo, transformar las ideas y los valores, aunque no se cambiara el sistema–, esta exposición pondrá en valor la obra de una selección de artistas estudiantes de diferentes titulaciones de Máster de la Facultad de Bellas Artes de la UPV.

Antonio Abad, encargado del proyecto ‘BlindWiki’. Fotografía cortesía del festival.

Estos jóvenes se encuentran cursando estudios en Animación, Artes Visuales y Multimedia, Fotografía, Ilustración y Producción Artística y se les animará a que con sus trabajos cuestionen la herencia recibida, esa misma que no quieren seguir trasladando a las generaciones futuras. Estudiantes que ponen en valor sus herramientas, como son el conocimiento y la innovación. La muestra, comisariada por la historiadora Cristina Chumillas, tiene como objetivo, a través de planteamientos teóricos formales en torno al momento social, político, cultural, económico y ambiental que estamos viviendo, ser altavoz de la juventud y sus sueños. De cómo, ellas y ellos, plantean el futuro más próximo.

10 Sentidos se ha caracterizado desde sus inicios por su apuesta decidida por conectar con las inquietudes y los problemas de hoy en día. Y lo ha hecho en sus ocho ediciones anteriores a través de una programación plagada de propuestas culturales y sociales que invitaban al público a reflexionar, a interactuar, a conocer realidades diferentes. Por medio del teatro, la danza, el cine, la música y otras disciplinas ha tratado de visibilizar a colectivos marginados, de dar voz a grupos silenciados, de denunciar desigualdades e injusticias. Todo ello a través de las artes vivas, con el fin de poner de manifiesto la necesidad y la vigencia de la cultura en nuestra sociedad. La novena edición del festival va a continuar esa intención y reivindica su valor en medio de una crisis sin precedentes generada por el coronavirus que nos deja ante una situación de completa incertidumbre.

La novena edición de 10 Sentidos se celebrará de mayo a diciembre de 2020, planteando acciones virtuales y físicas a lo largo de estos meses. La programación albergará propuestas artísticas en torno a la danza, el teatro, el cine y las artes plásticas, así como charlas, talleres e iniciativas de innovación urbana.

Una de las acciones pertenecientes al Festival 10 Sentidos. Fotografía cortesía del festival.

MAKMA

El mundo palpitante bajo el sombrero de Luis Armand

#MAKMAEntrevistas | Luis Armand (artista y profesor. Director del Departamento de Pintura de la Facultat de Belles Arts de València)
30 de abril de 2020

Sus patillas negras y pobladas se pasearon por los espacios artísticos underground de la València de los noventa. Bajaron a sótanos de colores y frecuentaron inauguraciones, conciertos y festines. Por aquel entonces, Luis Armand (Calasparra, 1962) realizaba dibujos, acometía calcos y sobrepintaba pósteres de paisajes. También la literatura, la poesía, se colaba en sus días y dejaba sutiles e irónicos aforismos y epigramas en forma de “coqueterías”, que él definía como “notas, postales, tarjetas de visita, dedicatorias, cartas y emilios ofrecidos, sin propósito literario, a diversas musas”. Obras y publicaciones fueron mostradas en galerías, instituciones y algún museo. Ya avanzados los 2000, repartió lírica en unas chapas que salpicaban de palabras solapas y lienzos, y se topó con la censura de algún notario. Su sombrero comenzó a ser inseparable y continuó con sus amigos de siempre y sus papeleos de universidad. Así dejó de enseñar lo que hacía.

Llevaba varios meses queriendo entrevistar a Luis. Unas cosas y otras hacían que fuéramos emplazando fechas y lugares, luego llegó este tiempo raro de confinamiento e incertidumbres y las preguntas cambiaron porque todo se tornó distinto. Me interesan sus reflexiones porque son libres y brillantes, porque su voz, que llega acompañada de un familiar deje murciano, fluye ligera sorteando las líneas férreas que en nuestros días encorsetan tendencias de opinión, cultura y pensamiento.

¿Cómo estás viviendo este confinamiento, este punto y aparte, con el que nos ha sorprendido la vida?

Pues bien porque he sido siempre muy casero y me agrada ver las calles vacías. Me recuerda cuando volvía de los after, aunque en realidad, sin embriaguez, te fijas más en los detalles… y con las mascarillas todas las mujeres son guapas…, pero eso ya lo sabía Mahoma. Lo que no me gusta es tanto perrete.

Una gata que es Lupe. Fotografía cortesía del artista.

Tú eres más de gatos… y ahora os haréis más compañía que nunca.

Tengo cuatro. Te dan la lata cuando quieren comer, o cuando comes tú, porque son animales sociales. Los ritos de escalamiento son una verdadera lección. Cuanto más subes más vales. Les gustan las cajas. Así que puede uno reconocerse. Pero luego te miran y no sabes por qué.

Sois una familia de artistas y supongo que en estos días de encierro cada uno estará rumiando ideas o trabajando en proyectos futuros. Tanto talento en pocos metros cuadrados, ¿cómo se gestiona?

Aurelia (Villalba) vuelve a sus estudios, pero mis hijos se fueron o se están yendo y cada uno está en un barrio de la ciudad. Así que hago de abuelo sin nietos…, y la casa se convierte en un personaje nuevo, de esos que acaparan demasiado la atención. Siempre los mismos dramas con las mismas escobas. La telemática me tiene también frito… Tengo dos traducciones interesantes, eso sí, que espero poder empaquetar pronto.

¿Qué futuro auguras para dentro de unos meses? ¿Qué mundo nos espera ahí fuera?

Pues a diferencia de los analistas, creo que esto es un sueño, y que nos despertaremos con más energía. El mundo se ha dormido por fin, ya era hora. Cuando nació Cristo, el universo se detuvo a contemplarlo (según los apócrifos, claro). Josué vio pararse el sol… Después se desatarán fuerzas insospechadas… Incluso la economía mejorará.

El despacho: pintores y pinturas (con Javier Chapa y Alberto Gálvez). Fotografía de  T. López Carnicero.

Ojalá sea así, Luis. ¿Y en el ámbito universitario, será posible, también, remontar esta situación?

La situación está remontada porque disponemos de la tecnología adecuada, y toda la comunidad universitaria, incluyendo los estudiantes, está realizando un gran esfuerzo. Más bien, me preocupa que los grandes gerentes externos pretendan, dado el éxito, reducir a peso los recursos humanos. A corto plazo, esperamos una leve reducción de matrícula, pero no en Pintura, que goza de buena salud.

¿Sacaremos algún aprendizaje de este tiempo ya histórico?

Respecto a la pandemia, ninguno. Las epidemias clásicas (peste, cólera) han seguido siempre la Ruta de la Seda. No es culpa de China, claro, es, más bien, que por las rutas comerciales, calzadas romanas y galeones viaja todo: ratas y equipos de fútbol.

Cuando te definen profesionalmente, ¿qué te gusta que destaquen de tu currículum? ¿Tu faceta de profesor, tu labor en la gestión universitaria, la de artista, escritor…?

En ninguna de esas cosas he hecho nada digno de mención. Unos dibujos curiosos en la fabulosa Esfera Azul cuando también era cabaret. Creo que he sido un niño prometedor algo introvertido y un hombre honesto.

Pizarra de estudiantes. Fotografía cortesía del artista.

Respecto a la Facultad de Bellas Artes en la que trabajas, ¿qué crees que han aportado los nuevos equipos formados en su mayoría por gente de tu generación?

Hemos logrado vincular definitivamente el aprendizaje artístico a la universidad y a las escuelas. No existe ya otro sistema de formación, aunque luego esa formación se rechace o minusvalora. Los autodidactas aprenden de amigos estudiantes… De lo que sí me acuerdo de mi propia juventud es que echábamos de menos una relación leal y fructífera con las instituciones políticas y sociales de la Comunidad, empezando por la ciudad de Valéncia. Creía, de joven, que habríamos llegado al final si un profesor de la casa llegará a ser director del IVAM.

Creo que la UPV reconoce nuestro esfuerzo de adaptación, pero ni es consciente de lo mucho que se ha burocratizado, ni de las esperanzas que nuestra generación ha depositado en ella…

¿Y qué se ha perdido por el camino?

Por el camino se ha perdido espontaneidad y hay demasiada pedantería, pero se trata de un problema que sucede en otros ámbitos del sistema. Es un problema universal, y que atañe también a culturas que, por su origen, deberían ser refractarias y críticas al mismo concepto de arte moderno.

Como artista, ¿qué te interesa de la escena de hoy?, ¿qué exposición, qué obras te han impresionado últimamente?

Me temo que me he quedado con Los Pecos… Pero ya hablando de cosas nuevas, diría que me impresionó mucho la exposición de Gillian Wearing en el IVAM, y, a posteriori, la ‘Desaparición’ de Vicente Talens en Mister Pink. La de Wearing debería haber estado tapiada…, como la tumba de Tutankamón. Luego hay objetos que me gustan, cosas de los amigos, que está mal mencionar, y luego una caja de bombones, o una postal que te deslizan debajo de la puerta…

Recogiendo pedidos de Walt Disney. Foto de A. Villalba

Eres un devorador de libros. ¿Qué estás leyendo, qué buscas ahora mismo en un autor?

Evidentemente, suelo leer ensayos, pero suelo alternarlos con novelas de género, ciencia ficción, o negra… La novela literaria o psicologista no me interesa. Los adulterios ajenos me aburren, sobre todo si son ficticios y no atañen a parientes o conocidos. Pero sí sigo el parecer de Stendhal, pues disfruto leyendo testamentos y disposiciones. La literatura es algo muy amplio, incluso el BOE depara siempre sorpresas estemos o no en confinamiento. Me imagino que en esta entrevista debo dar consejos, así que estoy disfrutando mucho con los libros de la editorial La Felguera. Y estoy muy expectante con Ana Elena Pena, porque sé que va a dar un salto cualitativo brutal.

Veo en las redes sociales que, desde hace un tiempo, haces muchos guiños a imágenes de tu Calasparra natal, a tu familia. ¿Se ha acentuado en ti la necesidad de reivindicar y compartir lugares y momentos de tu infancia?

La familia es importante. Se habla mucho de trascender la ética individual, porque, si no pensamos en términos intergeneracionales, el mundo, o la naturaleza (como dicen los ecologistas), nos va a sobrepasar. Por eso la familia y las instituciones deben ser respetadas y revalidadas. Hay que cambiarlas para que funcionen. No hay otra solución, y la escritura y la fotografía son nuestros testigos.

Pero dejándome de abstracciones, en mi caso se trata de una sensación creciente de mortalidad… Son lugares y afectos a los que no volveré.

Luis Armand con ‘El sombrero de las chicas’. Foto: Pi Borja.

Marisa Giménez Soler

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (II)
Lunes 16 de marzo de 2020

Habituados a cuestionarnos y a convivir con nuestras incertidumbres –no solamente cotidianas–, nuestros respectivos proyectos se materializan, en numerosas ocasiones, a través del gélido teclado y la baja temperatura tras la lente, reconvirtiendo la escarcha instrumental en vibrante, cálido y háptico territorio de la imaginación. Son días convulsos e inusuales y el mundo de la cultura sigue más activo que nunca.

A pesar de vernos confinados y, oficialmente, alarmados, y contemplar cómo las dubitaciones se instalan con notable intensidad en nuestro fuero sacramental, el pensamiento y la creatividad –y por qué no, la bienvenida ironía– nos atemperan frente a la perturbación y a ellos nos asimos.

En consecuencia, desde MAKMA, tras una primera y fecunda toma de contacto, proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos –ya desde el hogar– la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo prevés afrontar tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevarás a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

ANA R. LEIVA (ARTISTA Y COEDITORA DE TAPAS DURAS | VALÈNCIA)

Fotografía: Kora Leiva.

1) En casa, con mi hija, que desde hacía meses vivía fuera. Aprovechando el reencuentro para una convivencia más madura. Del taller me he traído el ordenador, un cuaderno y una caja de lápices; con esto pienso sobrevivir.

2) Pues como inmediato veo la oportunidad que se nos brinda para desacelerarnos, para replantearnos nuestros modos, nuestras relaciones, nuestro consumo, nuestra relación con nosotros mismos… A medio y largo plazo se me oscurece un poco más el panorama; solo espero que como sociedad aprendamos algo, y que desde los gobiernos se prioricen las necesidades y el bienestar de los ciudadanos cuando toque salir de la crisis económica que va a venir.

3) De momento estoy encantada. La verdad es que hasta me da un poco de vergüenza decirlo, pero afronto la reclusión con mucha calma y optimismo, muy ajena a la histeria de algunas personas. Tengo muchos libros por leer: ‘Vértigo’, de Eugenia Ginzburg, con el que no avanzaba por falta de tiempo, ahora lo estoy devorando. También he empezado un ‘Diario de los confines’, a modo de cuaderno de artista: imagen+texto. Quiero enfocarme también en los proyectos fotográficos que tengo empezados, sola y con Tapas Duras. Retomar la meditación. Cocinar y ver pelis con Kora… ¡Hay tanto para hacer!

4) Ante la psicosis y el consumo descontrolado, reivindico el uso del bidé y la vuelta al pequeño comercio de alimentación, conversaciones pausadas y empezar a gestar ideas para reinventarse.

ANA SERRATOSA (DIRECTORA DE LA GALERÍA ANA SERRATOSA | VALÈNCIA)

1) Estamos en València, en casa, sin salir y sin dejar de ver las noticias, conmocionados por la situación en que se encuentra el país, nada más cercano a esas películas de ciencia ficción que tantas veces hemos visto. La realidad supera la ficción.

2) Creo que esta situación nos ha sacado de nuestra zona de confort y nos plantea otra forma de vivir, de relacionarnos, de trabajar y de sacrificarnos para un bien de orden superior. En definitiva, nos va a ayudar a estar más pendientes de los otros que de nosotros mismos. Esto va a ser aplicable a todos los niveles, no solo el familiar, sino también en lo cultural y económico.

El aspecto político es algo que está quedando en evidencia cuando estos anteponen sus intereses a los de la comunidad.

3) Nosotros estamos en casa y, gracias a Dios, estamos siempre ocupados: con cosas domésticas, avanzando en temas de la galería o dedicando más tiempo a los hijos que aún tenemos en casa.
Ese libro que siempre empezaba a leer, pero te vencía el sueño, ahora tienes el tiempo para hacerlo. Esas películas pendientes, esas fotos que llevan años pidiendo ser ordenadas y clasificadas dadas por artistas y museos…

4) Se me ocurre decir la famosa frase de “no hay mal que por bien no venga”. Tenemos un reto personal: saber aprovechar este tiempo que antes lo dedicábamos a hacer vida social y a viajar por temas de trabajo o de ocio.

ANTONIO ARIÑO (VICERRECTOR DE CULTURA E IGUALDAD DE LA UV | VALÈNCIA)

1) Me encuentro hoy (sábado 14 de marzo) en casa, practicando el refugio solidario: reducir contactos para evitar contagiarme y contagiar.

2) El escenario inmediato será aprovechar para leer, escribir, compartir las tareas de casa. Al mismo tiempo, pensar cómo podemos producir cultura desde la Universitat online y en red. Esta situación nos debe hacer redefinir nuestras maneras de crear y difundir cultura.

Sin pretender magnificar la experiencia actual, tiene un carácter histórico de acontecimiento inédito y, por tanto, intuyo que vamos a cambiar bastantes cosas. La primera es nuestra experiencia común de humanidad.

Va a poner a prueba nuestras capacidades de organización, nuestras instituciones y, sobre todo, entiendo que debería producir un salto cualitativo hacia las potencialidades de la sociedad digital en todos los terrenos.

Pero también está revelando la cara oscura de cada ser humano: irresponsabilidad, acaparamiento primario, etc.

3) Lecturas tengo tantas pendientes que no las agotaré. Me interesa acabar ‘The Reinvention of Humanity’ (Charles King). Pero, sobre todo, he de aprovechar para sacar adelante un compromiso editorial que tengo, una nueva Sociología de la cultura. Ahora tengo claro cómo comenzará: tratará de los comportamientos ante esta pandemia.

Lo que me resultará más difícil es tener voluntad para hacer ejercicio.

4) Estamos ante una oportunidad para redefinir prácticas de convivencia a distancia y de organización social para seguir defendiendo y ampliando derechos.

ELIA BARCELÓ (ESCRITORA | INNSBRUCK, AUSTRIA)

1) Estoy en Innsbruck (Austria), donde vivo la mitad del año o algo más. Tenía billete para irme a España –a empezar la otra mitad del año– la semana que viene, pero por obvias razones, nos quedaremos aquí. Esta mañana las fronteras de Austria han quedado definitivamente cerradas y se nos ha pedido que no salgamos de casa más que para compras imprescindibles de supermercado o farmacia o para ayudar a alguien que no puede solo.

Estamos bien y, como tenemos mucho trabajo y estamos acostumbradísimos a trabajar en casa, la verdad es que no notamos demasiado el cambio, salvo que nos gusta salir a dar largos paseos, y eso, de momento, no puede ser. Resulta curioso cómo el silencio lo ha invadido todo, ahora que casi no circulan coches y no hay movimiento de personas.

2) Como soy terriblemente optimista, creo que vamos a sacar unas cuantas cosas buenas de esto. Lo peor, lógicamente, va a ser la terrible crisis económica que nos va a afectar a todos, y con todos me refiero a una escala global, planetaria; pero eso quizá sirva, también, para que nos demos cuenta de que ese camino en el que nos habíamos metido –la locura capitalista, neoliberal, de privatización de todo y de amasar dinero– no es el más adecuado. Yo creo que todos vamos a volver a apreciar la solidaridad, la ayuda mutua, el valor de la compañía, de lo bonito que es poder charlar con otras personas cara a cara, caminar juntos, cocinar juntos… Creo, también, que muchas personas van a notar que estar en casa también tiene sus cosas buenas, que estar solo con uno mismo sirve de mucho, que leer es una excelente opción (porque no se puede estar días y días viendo series y jugando a videojuegos).

Pienso que otra consecuencia será que muchos empresarios verán que el teletrabajo funciona, que no es necesario tener a los empleados físicamente presentes. Eso ahorrará mucho tiempo a muchas personas que pasan un tercio de su vida en transportes públicos y ahorra muchas emisiones nocivas que aumentan la polución. De ese modo, nuestra vida se hace más vivible. También nos hemos dado cuenta, como sociedad, de que si bajamos el ritmo de producción fabril, mejoramos el equilibrio ecológico de nuestro planeta. Y hemos visto algo muy importante: que hay que invertir en educación e investigación si queremos tener profesionales preparados que puedan sacarnos de situaciones como la de esta pandemia. No podemos ahorrar en nuestro futuro, como han hecho muchos gobiernos, reduciendo las subvenciones y todo lo que es público. Otra cosa fundamental que estamos viendo es la resiliencia del Estado, que es el único garante de que las cosas funcionen para todos, porque un Estado no está orientado a ganar dinero y repartir beneficios con sus accionistas, olvidando a todos los demás. El Estado es robusto y trabaja para el bienestar social, repartiendo el dinero que recoge de nuestros impuestos y asegurándose de que nadie se quede tirado.

3) Ya digo que a mí el aislamiento no me viene de nuevas. Yo soy muy sociable cuando tengo actos públicos, pero soy muy feliz en mi casa escribiendo, leyendo, haciendo cosas varias. En mi vida normal puedo pasar tres o cuatro días sin salir para nada. En Innsbruk tengo una terracita con plantas, en España tengo jardín. El trabajo con las plantas me permite tomar el aire y el sol y me hace feliz. Yo recomiendo ponerse al día de lecturas que una siempre tuvo apartadas esperando el momento adecuado, releer novelas que nos hicieron felices hace tiempo, ver películas, dibujar, retomar un instrumento o empezar ahora (hay montones de tutoriales en Internet), visitar museos virtuales, oír conferencias de alto nivel como si volviera una a la universidad, hacer yoga aunque sea en el descansillo de la escalera si tienes muy poco espacio en casa, transplantar macetas, arreglar armarios, reparar esas cosas que llevas meses posponiendo, hacer una limpieza a fondo, cocinar recetas nuevas de esas que guardaste hace siglos y nunca has hecho… Se me ocurren mil cosas, en serio. No me cabe en la cabeza que alguien pueda aburrirse en su propia casa.

4) Una sugerencia: podríamos intentar tomarnos esto como una cura, como un periodo de reflexión para que, cuando todo pase, hayamos aprendido que juntos se está mejor que luchando cada uno por su lado para sí mismo. Nos han metido en la cabeza que tenemos que ser competitivos, luchar para ganar. Y cuando alguien gana, alguien pierde, o muchos pierden. Ahora tenemos una oportunidad para darnos cuenta de que podemos hacer una sociedad basada en la solidaridad, la ayuda, la amabilidad, no el odio y el enfrentamiento. Ya he dicho antes que soy muy optimista.

EVA VIZCARRA (CINEASTA | MADRID)

1) Me encuentro en Madrid, en casa… Vine para varias reuniones de trabajo a Madrid y aquí me he tenido que quedar . Estoy bien, con mi familia y mi perra.

2) El escenario inmediato me lo imagino desalentador y triste, la verdad. Pienso en la gente que está sola, que es mayor y que no tiene medios para estar en una situación cómoda; esto me preocupa. No sé, me imagino que, como todo el mundo, ¡no acabo de entender esta locura!

A mi juicio, a medio plazo espero que el medio ambiente se arregle algo y el ser humano reflexione sobre su tiempo y empiece a valorar los pequeños gestos diarios. En el plano social, ¡aprendamos a querernos y cuidarnos más! En el plano económico y político nos daremos cuenta, de una vez, que el excesivo consumo no es necesario. Me reservo mi opinión política: yo ya tiré la toalla hace tiempo. Creo en las personas y en el ser humano y, a veces, no mucho (sorry).

3) Estoy en casa disfrutando de mis lecturas, música, pelis, series, etc. Me encanta cocinar y jugar con mi perra, cuidar la terraza y leer los guiones y proyectos que llegan a Endora. Puedo trabajar desde casa.

Estoy preparando dos pelis, una como productora ejecutiva y otra como directora, y escribiendo un guion con Tolentino (Javier) –hablamos mucho por teléfono–. Tengo que rodar pronto (bueno, cuando nos deje este puto virus ) un corto documental sobre Martin I Soler… Como veréis, no me aburro y son trabajos que puedo hacer desde casa.

Leyendo los diarios de Anne Lister ‘Caballero Jack’, ‘Mira‘m als ulls’ ( quiero preparar una peli basada en los dos libros de Carme Morera y Tona Català ) y escuchando música de mi gran amigo Javier Vercher, una maravilla…

Viendo pelis. ¿Qué tal ‘El ángel exterminador’? Bueno, estoy repasando a Buñuel y ¡deseando daros un abrazo! Eso será buena señal…

Y, queridos, hay algo que no voy ha hacer, y son: ¡planes de futuro!

Besos virtuales para todos.

FARID BENTRIA (ESCRITOR, ARTISTA Y GESTOR CULTURAL | TÁNGER, MARRUECOS)

1) Estoy en Tánger (Marruecos), mi base, sin poder ir a España ni a Bélgica, donde tenía varios actos que se han anulado, al igual que aquí.

2) Dicen que esto va a ocasionar una recesión económica y me lo creo, es lógico; en cierta manera se ha puesto en suspenso el capitalismo. Lo que venga va a afectar a sectores que ya son débiles y en los que se trabaja en precario, como es la cultura, y eso puede ser devastador para muchos profesionales. Sin embargo, como elemento positivo, parece que todo apunta a un refuerzo del Estado del bienestar, de apoyarse más en lo público, empezando por la sanidad, y esto es alentador.

3) En casa, con tranquilidad, Es un buen momento para dedicarme un tiempo que me debo, sin prisas, en el que pienso leer obras pendientes, escribir, pintar al óleo y preparar un par de proyectos que tenía en espera.

4) No hay que entrar en pánico. Es un tiempo para reflexionar sobre los derechos y deberes, ahora que tocan los segundos –no estamos acostumbrados a autolimitarnos, somos una sociedad de consentidos–, y a ser empáticos. Quizá esta crisis nos esté poniendo en bandeja una puesta en valor y un retorno al humanismo.

FELICIA PUERTA (ARTISTA Y PROFESORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBAA DE LA UPV | ALBORAYA, VALÈNCIA)

1) Estoy con mi familia en una antigua alquería en medio de la huerta de Alboraya; de no ser por lo lamentable de la situación, es un buen lugar para aislarse. Aún aquí, sorprende “el silencio del paisaje” y la falta de actividad en el campo.

Después de una semana muy activa de emprender proyectos –un viaje a Cádiz al que nos habían invitado para un seminario, una jornada de ApS que habíamos coordinado, el viaje a Londres de Feli–, todo aplazado, o cancelado. Lo peor, no poder estar con mis padres – de 93 y 87 años– en Murcia; tienen reservas para una semana, dicen.

2) Nadie debería hablar categóricamente sobre lo impredecible (recuerdo los primeros mensajes de los sabios expertos); imposible imaginar escenarios, solo deseos de contención para evitar alargar en el tiempo esta situación. Me gustaría pensar que, enseguida, todos vamos a colaborar para que no sea tan catastrófico a todos los niveles. Todo pasará y se nos llevará a unos cuantos seres queridos, que para algunos siguen siendo solo unos pocos estadísticamente hablando; relativizar, comparando esta con otras crisis humanitarias, no debería haberle restado importancia.

En el plano económico es más fácil acertar. Las consecuencias se evidencian desde el minuto uno: quienes soportarán con mayor dificultad la crisis afrontarán los despidos, cierres, como siempre, las clases más desfavorecidas, pymes, autónomos, los puestos más precarios, evidenciando las desigualdades del sistema.

Sí me gustaría imaginar la mejor consecuencia, y es que después de esta dura experiencia hubiera un aprendizaje, se pusieran en valor las aportaciones de cada individuo, de cada perfil profesional para el bien común. Que hubiera una reflexión más profunda sobre los valores excesivamente individualistas de nuestra sociedad por una concepción más universal sobre el significado de nuestras vidas, ante el cambio climático, conservación de la naturaleza, desigualdades, etc. Afortunadamente, se está viendo un cambio de conciencia, cómo cada uno de nosotros puede y debe actuar. La campaña ‘Quédate en casa’ está funcionando y es el ejemplo de lo que se puede conseguir con civismo y conciencia social. Pero pensemos que mientras algunos podemos desplazarnos a una segunda vivienda, otros siguen sin hogar.

3) Después de unos días de preacondicionamiento, bricolajes y limpieza necesaria, si la enfermedad no nos lo impide, deseando terminar el último libro intervenido para la próxima edición de SINDOKMA: ‘Compra-Venta’, de Christian Boltanski, con texto de José Miguel G. Cortés. Se ha dado la coincidencia, reflexionando mucho estos días sobre la “presencia y la ausencia”, la “memoria del olvido”, recordando a seres queridos a través de los objetos que nos quedan después de su muerte. Ideas que, sin lugar a duda, repensaremos todos en un futuro inmediato: “la pérdida”, “la transformación”; habrá un cambio en la percepción de lo cotidiano.

También me propongo revisar algunos de los libros y publicaciones de arte maravillosos que tengo en casa, para compartir con mis estudiantes de dibujo.

Habitualmente, trabajamos la clase inversa, así que ahora, más que nunca, voy a esforzarme en elaborar nuevos materiales para completar contenidos. La suspensión de las clases es indefinida y la universidad nos ha preparado plataformas para continuar con nuestras clases online.

4) Sin querer, mientras pongo orden en casa, pienso en las rutinas familiares con las niñas, para que puedan aprovechar y hacer algo útil estos días. Me van viniendo a mi cabeza todas y cada una de las actividades sociales que he realizado esta última semana, sin duda he estado expuesta: he ido al hospital a recoger mi tratamiento antimigraña, he acompañado a grupos de estudiantes, hemos visitado tres colegios de València para iniciar proyectos de ‘Aprendizaje Servicio’, visitado una residencia de enfermedades mentales, realizado reuniones docentes, tutorías, he asistido a un curso de formación, impartido docencia a más de cien estudiantes, reuniones de la asociación de vecinos, y qué se yo… Qué duda cabe que somos seres sociales y que cada uno de nosotros afectamos a nuestro grupo. Seguramente nos hemos contaminado, pero no solo del COVID-19, sino del trabajo en equipo.

JOSÉ LUIS CUETO (VICERRECTOR DE ALUMNADO, CULTURA Y DEPORTES DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Hoy (domingo 15 de marzo) en casa y sin moverme; es lo que toca hacer ahora para minimizar el contagio y evitar el colapso de los servicios sanitarios.

2) Es difícil aventurar algo en estos momentos. Estábamos acostumbrados a un mundo complejo y cambiante, pero previsible, al menos en Occidente, y veíamos los conflictos en los informativos o en la ficción, pero, de repente, estamos dentro de las noticias como protagonistas y en una situación excepcional y de escala global. Todo es nuevo y no hay manual de instrucciones, así que se impone sentirnos parte del colectivo y actuar en sintonía, siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias de manera responsable y con disciplina. Nuestros padres y nuestros abuelos quizá estaban más preparados en esa disciplina porque les tocó lidiar con situaciones terribles de precariedad y violencia y hoy somos nosotros quienes debemos dar la talla en este escenario.

En cuanto a la afectación, es también impredecible, pero es seguro que cambiarán cosas. Para empezar, y dependiendo de su duración, la económica se va a resentir y los efectos de la parálisis de estos meses no serán menores. A poco que pensemos la cantidad de trabajos que han desaparecido de manera inmediata es tremendo, en todos los ámbitos.

No sé si es exagerado pensar que será una inflexión en la historia, “un antes y un después”, pero si se alarga en el tiempo es bastante seguro que así sea. Hasta ahora vivíamos las ventajas de la globalización, el acceso a la información, la compra a distancia de casi cualquier cosa o la reserva de viajes o alquileres en cualquier parte del mundo, pero ahora toca ver los inconvenientes y eso incluye también una más que posible recesión global y la necesidad de evaluar los costes de todo este sistema y las prioridades sociales. Más que nunca habrá que proponer la exigencia de igualdad que hasta ahora se aplicaba solo al pequeño entorno conocido, pero sin evaluar que nuestro modo de vida exigía desigualdad y precariedad a miles de kilómetros y, también, fuera de nuestra burbuja y a pocos metros de nosotros. Venga lo que venga, esta exigencia que concilie lo global con la igualdad y el acceso a los recursos deberá ser una prioridad compartida.

3) Bueno, en mi caso no sé todavía cómo serán estos días porque tengo responsabilidades en la universidad y, al menos, esta semana estaré en Rectorado organizando cómo haremos las cosas, ya que debemos poner en marcha procedimientos online en la docencia y también en la gestión, pero en cuanto sea posible me quedaré en casa y, dado el “fondo de armario” que vamos acumulando y la columna de libros pendientes y trabajo atrasado, no tendré tiempo de aburrirme.

Además, practicar el arte de no hacer nada siempre es nutritivo y propicio; de la ociosidad pueden surgir grandes ideas y también nos vendrá bien vernos desde fuera, con un tiempo distinto al habitual, que es una mezcla de velocidad que no conduce a ningún sitio y una dispersión que impide acompasar la vida con la consciencia y con el asombro de lo cotidiano y de la rutina, cosa que en estos momentos tanto añoramos…

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) Poco más que decir, solo que todo esto pasará y, si realmente somos una especie inteligente, habrá que tomar nota y aprender para mejorar lo construido hasta ahora, se lo debemos a los que nos han precedido. La situación tiene mucho de distopía en toda regla. Nos costaría creer en la ficción una historia en la que una enfermedad se llevara del planeta a los más veteranos, los que más han vivido, perdiéndonos su experiencia; ellos nos lo contaron todo y nos dejaron un mundo mejor del que ellos tuvieron. Es una pesadilla horrible este contra-Hamelin que hace desaparecer la memoria del mundo y nos enfrenta a reinventarlo a ciegas. Ojalá no tengamos que hacer ese “ensayo de ceguera” y podamos superar este trance y aprender sin olvidar.

JOSÉ MIGUEL G. CORTÉS (DIRECTOR DEL IVAM | VALÈNCIA)

1) Durante la cuarentena declarada por el estado de alarma decretado por el Gobierno tendré que estar confinado en casa. Como cualquier ciudadano. Voy al museo solo para cuestiones puntuales y para gestiones que necesitan actuación presencial. Por lo demás, gestiono las cuestiones más urgentes desde casa. El museo ha cerrado las puertas al público pero su actividad online y administrativa continúa.

Hemos aumentado nuestra presencia en las redes sociales, ya que el IVAM desea estar abierto el máximo tiempo posible. Asimismo, estamos alentado el teletrabajo en todos los departamentos del museo y las reuniones virtuales.

2) Creo que en estos momento no es tiempo de elucubrar con escenarios futuros. Las consecuencias de esta pandemia en todos los sectores serán duras, pero la prioridad, ahora mismo, son las personas. Los y las trabajadoras del museo son mi primera preocupación.

Tenemos que salir de esta crisis más fuertes, más solidarios y más unidxs. El arte no resuelve los problemas urgentes, pero nos ayuda a entender el mundo y las relaciones entre las personas y nuestro entorno.

3) Como todo ciudadano, mi obligación es quedarme en casa y únicamente salir por motivos absolutamente justificados. La mejor manera de afrontar este aislamiento es mantener la calma y verlo como una oportunidad para hacer cosas para las que habitualmente no tengo tiempo.

Escuchar música, leer, ver cine en casa… Ahora mismo es momento de ver las exposiciones que tenemos en el IVAM, o de casi cualquier museo del mundo, de manera virtual.

A mí, particularmente, me gusta escuchar Radio 3 y Radio Clásica. Escuchar música en Spotify y las noticias en la Cadena Ser.

Un libro que recomendaría para estos días es ‘Frankestein en Bagdad’, de Ahmed Saadawi, o ‘Le lambeau’ (‘El colgajo’, en castellano), de Philippe Lançon. Me parece que son dos libros que, por su temática, nos ayudan mucho a situarnos en el contexto social y político en el que vivimos nosotros y otros muchos pueblos y personas bastante más olvidados.

‘Chernobyl’ o ‘Years and Years’ son dos series que me han gustado mucho últimamente. Me parecen unas grandes series.

Este fin de semana he visto la miniserie ‘Angels in America’, que habla de otra pandemia (la del SIDA) y que nos recuerda nuestra enorme fragilidad y la tremenda importancia de la amistad, la comprensión y el amor.

También es momento de ver arte a través de las distintas webs de los mejores museos del mundo. A parte de los grandes museos de España, yo recomendaría el Stedelijk Musuem de Ámsterdam o el Whitney Museum of American Art.

JOSÉ PEDRO MARTÍNEZ GARCÍA (DIRECTOR DE ACTIVIDADES Y CONSERVACIÓN DE LA COLECCIÓN MARTÍNEZ GUERRICABEITIA DE LA FGUV | VALÈNCIA)

1) Estoy en mi domicilio en València, con mi esposa. Ambos nos encontramos físicamente bien, aunque es imposible aislarse psicológicamente de la presión mediática, lo que hace que estemos demasiado pendientes de síntomas físicos que, en otras circunstancias, no serían dignos de ser considerados. En nuestro caso, la presión se refuerza, positiva o negativamente, por el hecho de que soy catedrático de Microbiología de la Universitat de València. Supongo que se entiende lo que quiero decir.

2) El escenario inmediato es difícil de prever. Las infecciones por virus como el COVID-19 son difíciles de controlar por la forma en que el virus se transmite y disemina. Es un patógeno nuevo y la población humana aún no ha desarrollado una respuesta inmune y no hay vacuna. Yo creo que, a pesar de las medidas de contención (cuya validez es, en algunas casos, discutible, cuando menos), vamos a seguir asistiendo a un incremento notable del número de personas infectadas y, por ende, de fallecidos, en las próximas semanas. Es díficil establecer, con los datos disponibles, cuándo podra tener lugar la inversión de la tendencia.

Afortunadamente, la letalidad del COVID-19 es, de momento, baja. El problema de los virus es su elevada tasa de mutación, que puede dar lugar a la aparición de cepas con mayor virulencia y, en esto, los coronavirus no son una excepción.

Las consecuencias económicas pueden ser catastróficas. No olvidemos que las medidas de contención han afectado a sectores clave en el PIB español, los servicios y los autónomos. Si la crisis se prolonga, los daños pueden tardar muchos años en poder ser reparados. El paro puede crecer de forma incontrolada y desmedida. Y, obviamente, si la economía se resiente, los efectos dañinos a nivel social y cultural seran inevitables y, en principio, de gran calado. A nivel político, en mi opinión, la crisis del COVID-19 pasará factura a todos aquellos que hayan gestionado dicha crisis de forma incompetente e ilógica.

3) No me preocupa el hecho de que tenga que confinarme voluntaria o forzosamente (espero que no sea esta última opción porque ello significará que mi mujer, yo, o los dos, estamos infectados y/o enfermos), porque hay muchos libros que leer, música que escuchar, películas y series que ver. Por otro lado, solo para ojear, seleccionar y descartar toda la información que llega a través de las redes sobre la actual crisis del COVID-19 hay que emplear mucho tiempo. De momento, es imposible aburrirse. Además, por mi profesión tengo que leer mucha información sobre microbiología. Como soy un gran admirador de los romanos, del Imperio Romano, he empezado a leer ‘SPQR’, de Mary Beard, una magnífica historia de la antigua Roma, cuya lectura tenía pendiente.

MAC DIEGO (DISEÑADOR Y EDITOR DE CÓMIC –“CAZARRECOMPENSAS GRÁFICO”– | VALÈNCIA)

1) La misma de los últimos años, y en mi hogar. Perfecto equilibrio entre el mejor lugar donde estar y la economía que dispongo. Tengo mucha suerte.

2) Llevamos tres días confinados y, de momento, es lo mejor que le puede pasar a esta sociedad. Tiempo de reflexión individual por el bien general. Hechos ya constatables: la cultura como vacuna para salir de prejuicios y rutinas; evacuación de lo que cuesta tiempo y dinero por abundancia de lo que nos es gratuito, y una mayor responsabilidad en el escenario político. A saber por dónde salimos, que confío sea para mejor…, y no olvidemos que el Mediterráneo sigue con sus mareas…

3) Llevo años acumulando subcultura. No me queda vida suficiente para devorar lo que ya tengo que aún no he leído. Y no te cuento si encima me da por escribirlo. Por supuesto, poco de pantallas…

4) Lástima que algunos se queden en el camino.

SOLEDAD VILLALBA Y PABLO MACÍAS [CINEASTAS, DIRECTORES DEL DOCUMENTAL ‘LA VIDA PERRA’ (2019) | MÁLAGA]

1) Nos encontramos en casa, en un municipio de la costa malagueña, con pocos vecinos, ya que la mayoría son extranjeros y en las últimas veinticuatro horas están volviendo aceleradamente a sus países. Pero estamos tranquilos y con mucho trabajo por delante, aunque con la mente puesta en la familia y amigos que están en Málaga capital.

2) Tras el debacle todo volverá a la normalidad, aunque con cambios en lo económico y social, como cuando el 11S, cambios sutiles pero profundos. En lo inmediato, viviremos un espejismo de solidaridad, unión y compromiso, pero por desgracia volveremos al mundo que ya conocemos. La rueda que mueve al mundo no va a dejar de girar, con dinero, sangre y humo…

3) Lo nuestro va por temporadas, somos muy caseros, pero no antisociales, nos gusta mezclarnos con la gente. Hay días que los pasamos en casa aislados, casi siempre preparando algún proyecto, porque sabemos que luego vendrán otros días más movidos. Estas últimas tres semanas no hemos parado por casa ni un solo día, ya que hemos estado trabajando en innumerables eventos del MaF (Málaga de Festival). Ahora tenemos mucho trabajo de montaje audiovisual por delante, así que vamos a estar entretenidos en la cueva.

Avanti con la guaracha. Mucho ánimo para todos.

RAFAEL COMPANY (DIRECTOR DEL MuVIM | VALÈNCIA)

1) Ahora mismo, en casa con mi pareja (siempre paciente, siempre al lado), pendiente de lo que dura el cierre del MuVIM y pendiente, igualmente, de las instrucciones que nos puedan dar desde Diputación.

2) No puedo imaginar una resolución rápida. En lo social asistimos estos días al compromiso e, incluso, al heroísmo de muchos profesionales (sanitarios y de otros ramos), y también vemos ejemplos de egoísmo temerario y de «ausencia de cerebro». En el futuro inmediato creo que mucha gente va a padecer estrecheces económicas, y me temo que podemos volver al desánimo y a la ausencia de perspectivas que, entre los años 2008 y 2012, se generaron por la gestión de la crisis –o estafa, si se prefiere– de las hipotecas basura, la deuda soberana y el euro: lejos de haberse «reinventado el capitalismo» (como prometieron), el paradigma neoliberal campa a sus anchas, y me horroriza ver a las personas que llevan las riendas políticas y económicas en el mundo y en Europa.

En el caso de España, de la Comunitat Valenciana y de la ciudad de València, y dado el sesgo actual de sus gobiernos, confío en que se aplicarán medidas paliativas contra el desastre que se augura. No puedo saber hasta qué punto los lobbies mediáticos y políticos de derecha extrema y de extrema derecha serán capaces de imponer su relato de lo que está pasando, pero supongo que no repararán en medios para minar las salidas de tinte social y proceder, nuevamente, a hacer «recortes» y a instaurar restricciones estructurales de libertades. Las inversiones en políticas de difusión cultural pueden quedar gravemente afectadas: como tantas veces a lo largo de las décadas recientes, la cultura puede volver a ser una víctima propiciatoria.

3) En caso de confinamiento futuro, y ahora mismito ya (que a los efectos estoy «confinado»), entra en mis cálculos acabar la crónica de Martin Amis ‘Koba el Temible’, así como leer la biografía escrita sobre Lenin por Stéphane Courtois, ‘Lénine, l’inventeur du totalitarisme’. Además, estoy hipercomunicado –Whatsapp, fundamentalmente, y algo de teléfono– con mis familiares, mis amigos y amigas, mis compañeros y compañeras del museo, etc.

Siempre son buenos tiempos para recibir y dar cariño o, cuando menos, apoyo. Buscaré, igualmente, alguna serie que me enganche: he acabado recientemente las tres temporadas –con algún que otro altibajo de interés– de la muy recomendable ‘Babylon Berlin’, y ante este vacío, tendré que rastrear por las plataformas. También utilizaré Youtube a saco: lo hago regularmente, y más ahora. Y, como tengo el canal Viajar’, me evadiré hacia lugares que, supongo, estarán vedados en bastante tiempo. Roma, por ejemplo, a la que tanto quiero. ¡Ah!, también tendré que hacer pasos por los pasillos de casa para no engordar.

4) Es inevitable, ante un suceso como este, no recordar las películas y telefilmes «de catástrofes» apocalípticas donde, para que la ficción quede supuestamente redonda, siempre hay un señor de Los Ángeles o de Nueva York que, en su afán de rescatar a sus hijos de la amenaza (porque han quedado aislados en el Medio Oeste o similar), acaba salvando a los Estados Unidos y, de paso, al planeta. Es inevitable recordar estas películas, digo, para comparar con lo que sucede en la realidad.

Tengo angustia, claro, por mí, por las personas que quiero y conozco, y por tantas vidas anónimas que pueden ser afectadas e, incluso, perderse. Tengo una sensación de desamparo: a pesar de la pretendida sofisticación humana, de todos es sabido que somos una especie muy expuesta a las contingencias naturales, y todo esto que estamos viviendo –toda esta guerra– lo pone de relieve de una manera palmaria. Los griegos tenían la palabra hybris para designar a la soberbia; creo recordar que, particularmente, se referían a la soberbia que desafiaba a los dioses: esto es una caída del pedestal en toda regla, una especie de nuevo terremoto de Lisboa de 1755, un drama planetario que quienes sobrevivan nunca podrán olvidar. Un aldabonazo.

¡Ah!, por cierto: me importan un pimiento ahora mismo los orígenes concretos de la transmisión a gran escala del virus; si alguna de las teorías conspiratorias fuera cierta ya tomaríamos nota, pero las energías deben concentrarse ahora en seguir las instrucciones del personal médico, que está desgañitándose para que muchas personas dejen de ser cerriles. Como dice una mujer de la localidad valenciana de Titaguas: «No es tan difícil».

RICARDO MARTÍN (PERIODISTA, FOTÓGRAFO Y EDITOR GRÁFICO | MADRID)

1) Estoy con mi mujer en mi domicilio de Madrid, sin salir a la calle desde hace casi una semana. En medio de esta rara experiencia, me encuentro sereno y procuro llenar el día de rutina laboriosa y de cierta actividad física: dibujo, mucha lectura, música, gimnasia… Ordeno mi despacho y mis archivos. También me encanta cocinar.

2) Creo que esta situación de incertidumbre durará más de lo previsto, condicionará nuestras costumbres futuras y sufriremos otra nueva crisis económica devastadora; habrá tiempo de comprobar las consecuencias con más precisión.

3) Mi libro de cabecera es desde hace mucho tiempo, y ahora más que nunca, ‘Los Ensayos’, de Montaigne. Su cordialidad tiene un efecto tónico y sedante en medio de estos tiempos oscuros, parecidos pero menos peligrosos a los que él vivió. Recomiendo vivamente su lectura porque también es un antídoto contra fanatismos y supersticiones. Es como el consuelo de un bien amigo.

TETÉ AMAT (ARQUITECTA, DECORADORA Y CODIRECTORA DE DOCE ISLAS | VALÈNCIA)

1) Estoy en casa, con mi madre y mi sobrino. Estamos bien, la verdad.

2) El escenario inmediato algo incierto, cambia día a día. Respecto de las consecuencias a medio plazo, será interesante hacer un estudio de los comportamientos individuales y colectivos en esta circunstancia. Socialmente, seremos más solidarios (creo yo); económicamente, recesión; culturalmente, todo será más individualizado; y políticamente, sin cambios.

3) Voy a releer a mi querida Jean Austen (la antología completa, je, je) y buscaré y reordenaré la biblioteca. También pienso hacerme algún vestido veraniego, ver pelis, dejar la cocina como los chorros del oro, jugar a las cartas y bailar por la mañana, restaurar mobiliario… y cocinar tranquilamente. Planazos casi todos.

4) Como dijo Machado: “Todo pasa y todo queda…, pero lo nuestro es pasar”. Y ya vendrán tiempos mejores.

Merche Medina

El punto más alto

Zenit
José Plá Mellado
Fundación Giménez Lorente
Hasta el 24 de abril de 2020

Zenit, cenit o cénit es el punto más alto del cielo en relación con el observador. El observador y su punto de vista, la mirada y sus intersecciones, constituyen algunas de las constantes del trabajo plástico de José Plá Mellado. En el caso que ahora nos ocupa, esta muestra supone en cierta medida el punto álgido de algunas experiencias y aproximaciones personales al tema de la ciudad a través de un plano en particular, (no olvidemos que los mapas constituyen el corpus central de la Fundación Giménez Lorente).

La ciudad en los trabajos de José Plá. Foto cortesía Fundación Giménez Lorente.

A partir de una transcripción serigráfica de un plano de Ciutat Vella, Plá Mellado ha ido articulando un discurso profundamente entrelazado con su práctica artística, bastante refractaria a las verbalizaciones y las justificaciones. La serigrafía (repetición), el collage (yuxtaposición) y el palimpsesto (superposición), han sido los instrumentos adecuados y las estrategias vertebradoras de esta exposición.

La hibridación de materiales y lenguajes se subraya mediante el montaje expositivo que juega con la serialidad y las diferentes alturas para inducir al espectador a recomponer de algún modo ese hilo conductor que incluso literalmente cose el tiempo vivido de esa memoria urbana en la que conviven la realidad y la ficción, los sueños y las obsesiones, el azar y las coincidencias, las utopías y las miserias. La trama de la ciudad, al igual que esa retícula plástica tan querida por los artistas abstractos del siglo XX, se extiende y se desvanece entre sombras nocturnas y veladuras celestes, convive entre fragmentos terrestres y frondas vegetales, se entrecruza con signos concretos y gestos abstractos.

La ciudad en los trabajos de José Plá. Foto cortesía Fundación Giménez Lorente.

La linealidad geométrica de los trazados urbanos se dinamizan enfáticamente con el carácter orgánico de brochazos curvilíneos y arrastrados secos. Ejercicios de memoria plástica que conviven fértilmente en el presente expositivo. Toda una invitación para situar al espectador en el cénit de estas visiones generosamente compartidas.

Juan Bautista Peiró
Comisario
Universitat Politècnica de València

Las razones experimentales de Engomado Editoras

‘Biblioteca en paral·lel’, de Engomado Editoras
Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València
Edificio 4L. Campus Vera
Camí de Vera s/n, València
Jueves 13 de junio de 2019 a las 12:00

La Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València acoge la presentación (el próximo jueves 13 de junio, a las 12:00) de ‘Biblioteca en paral·lel’, de Engomado Editoras, una publicación que, si bien funciona a modo de catálogo, a la vez incorpora entre sus páginas intervenciones de los artistas participantes: Pepe Romero y Rafa Rodríguez, Sara Vilar, Mar Juan, Salomé Cuesta, Pilar Crespo y Joaquín Artime además de un texto de David Pérez.

El 26 de abril de 2018 se inauguró, en la Biblioteca Central de la Universitat Politècnica de València, la exposición colectiva ‘Biblioteca en paral·lel’, un proyecto que contó con una de las ayudas a las Propuestas de Acción Cultural que ofrece el Àrea d’Activitats Culturals de la misma universidad.

Esta muestra consistió en una serie de intervenciones artísticas en su edificio de la Biblioteca Central, ocupando espacios que no están ideados para exponer arte. Se concibió como una actividad más dentro de la semana del Día del Libro. Profesores, doctorandos y alumnos de la Facultad de Bellas Artes realizan obras inéditas y ex profeso que inciden en posibles relaciones entre el libro, las letras y las artes visuales. Loa artistas produjeron seis obras, de diferentes disciplinas y técnicas, para crear un nuevo contexto que invitase al espectador a otros ritmos y actitudes, a otras formas de entender el acto expositivo, de ocupar el espacio. Y acercaron el trabajo que se desarrolla en la facultad a toda la comunidad universitaria.

Ahora se rescatan los resultados para publicarlos en una edición que funciona a modo de catálogo, pero que incluye en su interior un nuevo espacio donde experimentar sobre lo que es el libro y su vínculo con otras disciplinas artísticas. Entre sus páginas se incluyen intervenciones de cada uno de los creadores participantes.

Creación de Pepe Romero en ‘Biblioteca en paral·lel’. Fotografía cortesía de Engomado Editoras.

Cabe destacar que para esta publicación se han recuperado algunos de los libros que la Biblioteca Central y la Biblioteca de Bellas Artes descartaron de su depósito. Sus pliegos interiores se convierten ahora en las cubiertas de este fanzine. Con una tirada limitada de cien ejemplares, cada portada, serigrafiada en rojo, naranja, azul o verde, es única.

Como colofón, se cuenta con un texto de David Pérez a modo de introducción. Sus palabras se sumergen en la biblioteca, la exposición y lo que ambos espacios posibilitan.

Engomado Editoras nace del equipo editorial de la revista-objeto Papel Engomado. En ambos casos se comparte la intención de indagar en otras formas de producción editorial dentro del mundo del arte contemporáneo. Ahora se da a conocer con esta primera edición, como un resultado más dentro de una actividad cultural independiente. El equipo editorial está formado por Joaquín Artime, Estefanía Salas, M Reme Silvestre y Susana PG. Colaboran Bartolomé Limón y Carmelo Gabaldón.

Imagen de diversos ejemplares de ‘Biblioteca en paral·lel’. Fotografía cortesía de Engomado Editoras.

MAKMA