La poética del azar y la espiritualidad se citan en Shiras

‘Cronologías del azar’, de Nuria Rodríguez
Sala Principal
‘Josep Ginestar’
Espacio Refugio
Shiras Galería
Vilaragut 3, Valencia
Del 9 de febrero al 18 de marzo de 2017
Inauguración: jueves, 9 de febrero, a las 19:30

El próximo jueves 9 de febrero a las 19.30h, Shiras Galería, bajo la dirección artística de Sara Joudi, presenta en la sala principal el último trabajo plástico de la artista valenciana Nuria Rodríguez titulado ‘Cronologías del Azar’.

‘Historia Natural’ fue el último proyecto de Nuria Rodríguez presentado en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset y en la Galería Estampa (Madrid). Ahora, en Shiras Galería, muestra su nuevo trabajo ‘Cronologías del azar’, donde la artista da un paso más en su búsqueda de representaciones, creando un paraíso lleno de imágenes y recursos poéticos que no dejan al espectador indiferente, donde el público se convierte en parte fundamental de la obra. Esta exposición consolida su lenguaje multidisciplinar, que se centra en la práctica de la pintura, como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza.

“Una obstinada exploradora y coleccionista, el de una entregada diseñadora y pintora, el de una incansable lectora y cazadora de experiencias, en un sostenido aprendizaje continuo”. Así define el proceso creativo de la artista Román de la Calle, Catedrático de Estética y Teoría del Arte de la Universitat de València, en el texto escrito específicamente para el catálogo de la muestra ‘Cronologías del azar’.

Imagen de la obra 'La enciclopedia imaginaria de Borges', de Nuria Rodríguez. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la obra ‘La enciclopedia imaginaria de Borges’, de Nuria Rodríguez. Fotografía cortesía de la galería.

La artista tiene la sensibilidad de convertir las palabras e ideas en imágenes. En sus obras afloran sus dos pasiones: la literatura y las artes plásticas. Nuria Rodríguez es una incansable lectora que refleja en su obra una colección de símbolos e historias como si se tratase de un juego, envolviendo al espectador en una lectura llena de recursos que le hacen sentir como un explorador científico del siglo XIX, como explica la artista sobre sus procesos creativos.

La exposición ‘Cronologías del azar’ es “el paraíso donde habitasen todas las imágenes y todas las palabras”, señala Román de la Calle. Para complementar su visión, la artista cuenta su admiración hacia la obra de Borges, quien prefería las enciclopedias antes que cualquier otro formato de libro, porque en ellas se formulan todas las preguntas y todas las respuestas.

Nuria Rodríguez es artista, docente y doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y ha expuesto sus proyectos en muestras internacionales en Argentina, Francia, Brasil, EEUU, México y Taiwan.

Igualmente, Espacio Refugio acoge una instalación y obras de Josep Ginestar, artista plástico de una amplia trayectoria; entre sus principales características se encuentran una potente sensibilidad para crear lazos entre las personas y los espacios arquitectónicos.

Su investigación se expresa con materiales humildes, extraídos de la naturaleza y vinculados con su experiencia espiritual. De trayectoria artística internacional, Ginestar es diplomado por la Escuela de Bellas Artes de Paris, maitirisse por la Université Paris VIII y doctorado por la Politécnica de Valencia. Ha expuesto sus proyectos en Italia, Francia, Portugal, Egipto, México, etc. Tiene una relación especial con el mundo árabe y en particular con Marruecos.

Imagen de la instalación 'Les Receptes', de Josep Ginestar. Fotografía cortesía de la galería.

Imagen de la instalación ‘Les Receptes’, de Josep Ginestar. Fotografía cortesía de la galería.

 

Sara Mansanet, nombrada directora de La Cabina

Sara Mansanet, directora de La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Martes 17 de enero de 2017

Tras el reciente nombramiento como director de Cinema Jove del hasta ahora director de La Cabina, Carlos Madrid, la dirección del Festival de Mediometrajes pasa a manos de Sara Mansanet.

Mansanet, licenciada en Historia del Arte por la Universitat de València y Máster en Gestión Cultural por la Universidad Politécnica de Valencia, ha dirigido la producción de La Cabina desde el año 2012.

Además, ha desarrollado labores de regiduría y apoyo a programación en Cinema Jove; ha sido jefa de producción del cortometraje valenciano ‘La Buena Fe’, que ha cosechado varios premios en festivales como el de Aguilar de Campo, Quartmetratges o Visualízame Festival Audiovisual y Mujer; y ha sido coordinadora de producción del festival de cine y derechos humanos, Humans Fest, y TEDxCiutatVelladeValència.

Sara Mansanet encara así una nueva etapa del festival La Cabina, que este año cumple su décima edición y que se celebrará del 16 al 26 de noviembre, y lo afronta como un “reto ya que La Cabina está en un momento muy bueno e importante” y trabajará para “mantenerla y, por supuesto, para que siga creciendo”.

Además, ha destacado que para ello cuenta con “un excelente equipo de profesionales que año tras año ha demostrado su profesionalidad y su pasión por el festival”. Mansanet añade que asumir los mandos del Festival de Mediometrajes ha sido “un paso lógico y natural que ambos (tanto Carlos Madrid como ella) tenían claro”.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

Sara Mansanet. Imagen cortesía de La Cabina.

La inspiración de Silvia Lerín

Inspired by an English Garden, de Silvia Lerín
Shiras Galería
C / Vilagarut, 3. Valencia
Del 16 de octubre al 26 de noviembre de 2016

Shiras Galería se reafirma con su linea de destacar la obra de artistas consolidados en su segunda temporada con la exposición ‘Inspired by an English garden’ de la artista afincada en Londres, Silvia Lerín.

Silvia Lerín se licenció en 1998 en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y desde entonces ha expuesto tanto colectiva como individualmente en España y en el extranjero. Algunos de los premios que ha recibido son el XV Meeting Contemporary Art (E.A.C.) del Museo de la Universidad de Alicante, el Certamen de Jóvenes Creadores, el Premio Pilar Juncosa y la Promoción de Arte Contemporáneo concedido por el Ministerio de Cultura español. Parte de su obra se encuentra en los siguientes fondos: el MainFirstbank en Londres, la Fundación Maria José Jove en A Coruña, en Zaragoza la Colección Ibercaja y en Valencia la Fundación Bancaja, la Fundación Mainel, la Universidad Politécnica y el Club Diario del Levante.

Algunas exposiciones destacadas son Ivy en la galería Idea Store of Whitechapel (Londres), Mind the Gap en A-Side B-Side Gallery (Londres) y cabe señalar la beca Pollock-Krasner Foundation Grant de Nueva York en 2015 que le permitió afincarse en Londres y dedicarse a su obra con un apoyo económico, asimismo, recibe la Florence Trust Residency que ofrece un estudio 24/7 a la artista durante el año 2016.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

F-light & dark red Pansy. Imagen cortesía Shiras Galería.

Silvia Lerín define su desarrollo creativo como el proceso de escritura de un diario donde las páginas son las obras y las series los capítulos.

Habitualmente, basa su proceso creativo en el acierto y error para crear unas composiciones inesperadas. Dice provocar a la suerte pintando con agua para crear efectos en las superficies de los soportes con los que trabaja, que acostumbran ser lienzo y papel. Los efectos sobre estos materiales son los que determinan la composición final. Últimamente testimonia dejar el método de acierto y error por la casualidad, creando nuevas formas y composiciones a partir de objetos encontrados como un trozo de madera o papel de embalaje. Incluso, en ocasiones, a partir de lugares y situaciones de su vida personal. Las formas y composiciones de ‘Inspired by an English Garden’ están inspiradas en sus encuentros del día a día con la ciudad de Londres.

Shiras Galería entabla esta segunda temporada con fuerza y carácter con su espacio en el que pone de relieve artistas ya reconocidos y consagrados del panorama actual.

Bucles de Russafa

IV edición Circuito Bucles
Diferentes espacios del barrio de Russafa (Valencia)
Del 6 al 9 de octubre de 2016

Llevar la danza a lugares insólitos, ofrecer propuestas sorprendentes y variadas, y seducir a los espectadores para que esta disciplina deje de ser minoritaria. Son algunos de los objetivos que impulsan a los 130 artistas dedicados a la interpretación, a la danza y a la coreografía que participan en la IV edición Circuito Bucles. Este festival urbano que irrumpe en espacios no convencionales se celebra entre el 6 y 9 de octubre en diferentes enclaves del barrio de Russafa.

Bajo el lema ‘Disciplinas Convergentes’ se presentarán un total de  38 espectáculos: 26 piezas de danza contemporánea, seis de danza española, dos espectáculos infantiles y cuatro exhibiciones gratuitas. Además, se han organizado dos clases formativas, una mesa redonda y una master class sobre  las nuevas tecnologías aplicadas a la danza en colaboración con el Máster de Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) que tendrá lugar en Veles e Vents.

Aloma de Balma en 'Tacón y Bucle'. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Aloma de Balma en ‘Tacón y Bucle’. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Este festival urbano busca integrar la danza en la sociedad a través de la exhibición de piezas de pequeño formato y duración que se desarrollan en espacios no convencionales. Escenarios espontáneos y  alternativos  en los que el baile  y las creaciones coreográficas de artistas emergentes se convierten en protagonistas lo que permite al espectador acercarse y disfrutar de ellas desde una visión diferente.

El festival está organizado por Frágiles Danza,  asociación cultural sin ánimo de lucro, cuyos miembros son profesionales del sector de la danza. Su único fin es captar nuevos espectadores mediante formatos diferentes.

Al original programa se suma este año una nueva sección llamada 6 Tacón y Bucle, género de danza española,  integrada por seis propuestas de compañías valencianas.

Compañía Transfer Move. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Compañía Transfer Move. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

También: 14 Bucles, piezas de 15 a 20 minutos de duración; nueve Minibucles de  15 minutos, y un Extrabucle que dura 50 minutos. Además, dos Nanobucles, piezas de danza infantil acompañados de talleres para niños de unos 40 minutos.

Por último, Satélite Bucles, actividades paralelas y algunas gratuitas: danzas del mundo, talleres de contact, etcétera.

Las actuaciones tendrán lugar en espacios no propiamente escénicos, como Madame Mim, Hat Gallery, Spirit of St. Louis, Loft Estudio Social, La Boulaguerie, Plaza del Barón de Cortés, entre otras ubicaciones, y salas especializadas en artes escénicas, Russafa y Sporting Club.

En Circuito Bucles participan treinta compañías de danza: 25 valencianas y otras foráneas procedentes de Berlín, Praga, Madrid, Barcelona y Granada.

Julio Sosa. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Julio Sosa. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Vents de Dansa

Por otra parte, el último sábado de septiembre se inició Vents de Dansa una programación  inspirada en el festival Circuito Bucles que Veles i Vents ofrecerá a lo largo de la temporada, con participación compañías profesionales de la escena valenciana, nacional e internacional.

La asociación Frágiles Danza, plataforma de divulgación de compañías  profesionales y emergentes, cuyo objetivo dar visibilidad a nuevas propuestas y tendencias artísticas, se encargará de gestionar  dicha programación.

Se inauguró con Portal de la joven compañía Gerard Collins, dirigida por Mamen García y Carmela García. También se interpretó Vacío de la compañía Otra Danza de Elche y se proyectaron tres trabajos multimedia con la temática Cuerpo y Tecnología, pertenecientes al Máster de Artes Visuales y Multimedia de la Universidad Politécnica.

Compañía Irene Cortina. Imagen cortesía de Bucles.

Compañía Irene Cortina. Imagen cortesía de Circuito Bucles.

Bel Carrasco

La cara oculta de la fuerza femenina

Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed, de Paula Bonet
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 4 de junio de 2016

Paula Bonet (Villa-Real, 1980) ha alcanzado la meta con la que sueña todo joven artista. Un objetivo que va más allá del triunfo y la fama. Acuñar un estilo propio que la define y la  identifica en medio de la vorágine que es hoy el arte y que, además, conecta con la sensibilidad artística imperante. Afincada en Barcelona desde hace un par de años, la artista pasó por Valencia para presentar en la Galería Pepita Lumier una exposición muy especial. ‘Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed’ es el título poético y excesivo de esta muestra que reúne 11 óleos, 24 grabados y 30 dibujos que se podrán ver hasta el 4 de junio. Se trata de un adelanto del próximo proyecto de Bonet, el libro ilustrado La Sed, que publicará Lunwerg en octubre 2016. El texto reúne un coro de  voces de varias poetas y escritoras presididas por la dramática figura de Anne Sexton que se suicidó en 1974.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Lo que más me fascinó de ella es el hecho de que tratara con tanta crudeza y sin ningún tipo de censura temas dolorosos de la experiencia de ser mujer que siempre habían sido considerados tabú”, dice Bonet. “También que utilizara la autobiografía para este fin, con total libertad, sin tapujos. Me fascinó el uso que hace de la literatura para entenderse a sí misma, cómo a través de ésta conseguía encontrar cierta serenidad y alivio en el drama en el que le tocó vivir”.

Poeta suicida

Junto a su amiga Sylvia Plath, Clarice Lispector o Virginia Woolf, Sexton pertenece a la estirpe de las autoras marcadas por un sino fatal y tendencias autodestructivas. Lo tenía aparentemente todo. Belleza, talento, éxito, dos hijas, pero algo  en su interior le impedía disfrutarlo felizmente. El 4 de octubre de 1974 se puso un abrigo de pieles que heredó de su madre y, después de beberse un par de vodkas, se encerró en su garaje y puso en marcha el motor de su Cougar rojo.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Sexton es una de las autoras que siento como refugio, que me ayudan a entenderme y a aceptarme”, añade Bonet. “Y es una de las voces que intenta contener el personaje principal del proyecto editorial en el que estoy trabajando, La Sed. Para reflejar su angustioso universo lo que he hecho es buscar los lugares comunes, aquellos en los que me siento retratada a través de su trabajo. Una vez localizados he intentado ser tan sincera en mis imágenes como lo fue ella en sus textos”.

‘El problema está/ en que dejé helarse a mis gestos./ El problema no estaba/ en la cocina o en los tulipanes/ sino sólo en mi cabeza/ mi cabeza.’ Es uno de los poemas de Sexton que aparecen en la exposición orlado de dibujos de pájaros muertos o agonizantes, almejas fuera de temporada, lenguas humanas. “Las que presento son imágenes dibujadas con puntas de acero”, escribe la artista. “Grabadas a golpe de baño de ácido. Estampadas sobre el papel a fuerza de ser reventadas contra el tórculo”.

Domina lo sombrío, tétrico y oscuro, apenas unas cuantas pinceladas de color, ella que era tan amante del rojo. Pero asegura que no refleja un estado de ánimo depresivo, ni se trata de un punto de inflexión en su obra. “Siento una armonía y una plenitud que nunca había experimentado hasta ahora”, afirma rotunda.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Tiene motivos sobrados para sentirse satisfecha. Y uno de ellos es su estancia en Barcelona. “Allí  he encontrado una serenidad y calma que no había disfrutado antes. Es un lugar perfecto para la creación. Desde que llegué me vi participando de un clima sano en el que el respeto por el trabajo ajeno, la suma de fuerzas entre creativos de distintos ámbitos y las ganas por seguir y por construir me hicieron sentir muy cómoda. Es un lugar perfecto desde el que continuar cuestionándose y continuar trabajando”.

Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, Bonet amplió su formación en Santiago de Chile, Nueva York y  Urbino. Comenzó su carrera centrándose en el óleo y el grabado y, a partir de 2009, decidió dedicarse a la ilustración. Sus retratos de mujeres, de los que ella misma ha sido modelo algunas veces, expresan una atinada combinación de fragilidad y fortaleza femenina que conecta con el sentir de las jóvenes de hoy. Practica un tipo de ilustración aparentemente sencilla de líneas limpias y tintas de color sólo en algunos puntos de la imagen en blanco y negro. Como ella mismo ha dicho en varias entrevistas, es un concepto de dibujo “muy íntimo”.

Su primer trabajo como autora, ‘Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End’ es un libro muy personal acerca de las cosas o situaciones que se acaban en el momento que menos se espera  destrozando los planes presentes y futuros. El duelo y el dolor por esa situación ilustrado con delicadeza y realismo en la misma proporción. También ilustró ‘La petita Amèlia es fa gran’ (La pequeña Amelia se hace mayor), un relato infantil de Elisenda Roca.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Bel Carrasco

Salt de pàgina, libros de artista en la colección UPV

Salt de pàgina. Libros de artista en la colección UPV.
Sala de Exposiciones UPV. Edificio del Rectorado (3A)
Camino de Vera s/n
Valencia
Hasta el 5 de abril.

Acotar de forma estándar el concepto “Libro de artista”, es como correr el riesgo de poner cercos que demarquen milimétricamente a océanos y mares. Cuantos más movimientos artísticos se investigan, más dudas surgen a la hora de poner la primera empalizada, y aunque hay pocos rincones del siglo XX en que no fluya la relación, entre el artista, y el libro, la referencia de un linde imaginario para definirlo parece poco seria, teniendo en cuenta, que el ideal que empuja a la creación de libro de artista depende de los valores que mueven a dichos movimientos artísticos, contemplando a las primeras vanguardias, y demarcando a futuristas, dadaístas, constructivistas o surrealistas. A lo dicho, sumaría el agravante general de tratar por igual a la figura del editor industrial, -cuyo fin prioritario es lucrarse- con el editor creativo, cuya voluntad es hacer y dejar un legado en sus libros, comunicar sus inquietudes, generar debate, compartir proyectos de edición con otros artistas, y sobrevivir casi heroicamente en una sociedad que no valora ni tiene legislación adecuada en cultura y educación para aprovechar el talento que surge de ella. En estos paisajes, un ejemplo de virtud sazonado con buena dosis de vocación y conocimiento técnico, lo representa, Marta Pina (Murcia, 1981), fundadora de la editorial Pusilánime. Afincada en Valencia desde su etapa de formación en la Facultad de BBAA San Carlos. Pina, a la hora de concebir un ejemplar, invita a un artista para que realice su propuesta con total libertad de contenido y técnica dentro de unos parámetros de formato más o menos reducidos.

Salt de pàgina. Imagen parcial Sansón Carrasco.

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Sala del Rectorado. Imagen Sansón Carrasco.

El proyecto Pusilánime, es bien conocido por el comisario de la muestra, Antonio Alcaraz, que también fue profesor de Pina en la citada Facultad de BBAA San Carlos, y es que Salt de pàgina, llibres d’Artista en la Col.lecció de la Universitat Politècnica de València, arranca de un paisaje imaginario cuyo origen se remonta a los libros de los años 60 y llega hasta nuestros días. Con ello, la exposición ofrece la posibilidad de ver algunas propuestas extraordinariamente singulares, como es el caso de Chess Case, un conjunto de piezas editadas por la Galería Ronny Van de Velde (Berchem, Amberes, Bélgica, 1991), con motivo de la exposición de Marcel Duchamp en la citada galería. Dicho conjunto de piezas, representa una recreación de los museos portátiles de Duchamp que adoptan la forma de su conocida caja de ajedrez, con reproducciones de textos de André Bretón y otros objetos, entre los que se encuentran también una cinta de audio, fotografías, y cartas de Duchamp. Curiosamente, Chess Case, procede de la colección de Coen Merhoff, (Eindhoven), y fue sugerida para la colección UPV y proveída en 2010 por quién suscribe, hasta donde llegó en el asiento delantero de mi propio automovil.

Chess Case(Ronny Van de velde) by Marcel Duchamp. Imagen Sansón Carrasco.

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Sala del Rectorado. Chess Case(Ronny Van de velde) de Marcel Duchamp. Imagen Sansón Carrasco.

¿De qué se trata? ¿Es un catálogo, una publicación, una edición de lujo con tirada numerada y limitada, un libro objeto, libro creativo, una pieza para coleccionistas, o un libro de editor?

¿Dónde están los lindes para considerar qué es un libro de artista o no?

Guy Schraenen, se refiere así, en un proemio de la exposición D´une oeuvre à l´autre:19.  “Un libro de artista es un libro. Está hecho por un artista o es una publicación de un grupo de artistas. El artista es el responsable del contenido y del continente. El libro de artista no es un catálogo o un libro acerca del arte. No es una reproducción pero sí un trabajo original. Tiene que ser algo nuevo”.

Esther Riva Castleman, en su Century of Artists Books (New York: The Museum of Modern Art, 1994),  “…Los libros de artista son la obra del artista cuyo imaginario, más que estar sometido al texto, lo supera por traducirlo en un lenguaje que tiene más significados que las propias palabras puedan expresar solas”

Para Anne Moeglin-Delcroix, en su Esthétique du livre d´artiste 1960-1980 (Paris: Jean Michel Place/Bibliothèque National de France, 1997). “…El libro es, tanto históricamente como por su propia naturaleza, un medio concebido para dispensar prioridad al mensaje. Esa es una de las  razones fundamentales que avalan su aparición en el mundo del arte en la década de los 60: El rechazo al formalismo artístico (en aquel momento dominante en la práctica creativa y crítica) a favor de un arte cuyo fin era significar (para modificar hábitos de pensamiento) o intervenir en el mundo y en la vida real (para transformarlo). En resumen, el libro, por su verdadera naturaleza, me parece ser el medio idealista (visible) por excelencia. El soporte material no tiene que ser tenido en cuenta, excepto en la medida en que contribuye al contenido”

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Imagen Sansón Carrasco.

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Imagen Sansón Carrasco.

Para José Emilio Antón, El libro de artista es una obra de arte, concebida y realizada por un artista visual en su totalidad, una forma de expresión plástica surgida en la segunda mitad del siglo XX, más concretamente en 1963, cuando Edward Ruscha, realiza la primera edición de Twenty-six Gasoline Stations, y en 1966 Every building on the Sunset Strip. Ver https://www.makma.net/jose-emilio-anton/

En realidad, la referencia de la conocida caja de ajedrez de Duchamp en Salt de Pàgina, podría abrir debate de opinión sobre esta cuestión, pero además, refleja a la perfección el papel de un editor como el que ejerce la Galería Ronny Van de Velde, que en este caso, aglutina y sabe dar lectura a Duchamp asumiendo la responsabilidad de un editor nada convencional (aunque sin perder de vista la sostenibilidad de la propia Galería). Y precisamente, esa función de editor poco convencional es la que se echa de menos en instituciones culturales y museos públicos y privados a la hora de producir un catálogo. ¿Por qué no se cuenta con él? Un editor contemporáneo, al hilo de lo comentado anteriormente, no es un señor que busca ganar dinero a toda costa con sus publicaciones, eso es un industrial de la edición. Un editor comprometido es otra cosa, es un individuo capacitado para investigar, o para interiorizar un contenido artístico, experimental o literario y que se somete a un esfuerzo absoluto para con la obra a editar.

Así lo reconoció el propio Picasso cuando se le recordaba su paso como director artístico de la Revista quincenal Arte Joven (Madrid: 1901) y en su segunda época (Barcelona: 1909), en la que F. de Sorel escribió en su artículo de entrada sobre la dificultad de sacar adelante su proyecto de edición,

“Supliqué, casi mendigué la cooperación de amigos y desconocidos para llevar a cabo mi empresa al parecer tan difícil, pero los unos por miedo, otros por carecer de entusiasmo, juventud muerta que vive en perpetua noche, todos me negaban su concurso.”

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Sala del Rectorado. Imagen Sansón Carrasco.

Salt de pàgina. El libro de artista en la colección UPV. Sala del Rectorado. Imagen Sansón Carrasco.

En la mirada a otras piezas que van completando Sált de página, se hace necesario detenernos ante Every Building on the Susset Strip (1966), de Eduard Ruscha y anteriormente citada por Antón; Knock Out, Poemas visuales (1971), de Gregorio Berchenko; Le Cerveau (1973) de Guillermo Deisler; Documente-Documents-Documenti (1971), de Daniel Spoerri; Tal i Tant (1983) de Joan Brossa y Frederic Amat; la colección Lubok, fruto del encuentro del artista Christoph Ruckhäberle y el diseñador gráfico Thomas Siemon; y Edoi (1985), del doblemente citado José Emilio Antón.

Si no se me pasa por alto, Salt de página no cuenta con ningún libro de artista de los llamados libros no editados, reflexión que me trae a la memoria a Emilio Sdun en una entrevista que se puede ver en  https://www.makma.net/entrevista-a-emilio-sdun/, y para quien una gran parte de los libros de artista que se realizan en España son piezas únicas, frente a la idea germana de ediciones numeradas de pequeña tirada que él mismo producía en su Prensa Cicuta.

Salt de pàgina representa una parte determinada de la colección UPV, (hay que decir que el fondo de dicha colección en su totalidad asciende a cerca de 900 ejemplares, de los cuales, algunos más pueden verse de forma digital a través de un proyector en la exposición), y arranca en la referida década de los 60, en la que con la aparición del movimiento Fluxs, el libro se convierte en soporte y herramienta como forma de expresión y también en un método de documentar performances, propuestas plásticas y encuentros. No es fácil elegir entre el fondo los diferentes modelos representativos para configurar la exposición, acertar en prototipos de formatos de libro que van desde la poesía visual o experimental a los fotolibros o proyectos editoriales, y tal vez por ello, están acompañados por dispositivos táctiles que ayudan al visitante a su comprensión. En cualquier caso, las seleccionadas son piezas que dan muestra de la paulatina fuerza de lenguajes vinculados a las artes plásticas en el libro.

Para Alain de Botton, en La arquitectura de la Felicidad, (Barcelona: Lumen, 2008)  “La arquitectura y el diseño son algo intensamente personal. Los edificios tienen carácter, vicios y virtudes, miran al mundo con una cara casi humana”.

Y así son también las formas de los libros de artista, arquitecturas tan diferentes como los responsables de sus creaciones, sean editores, escritores, artistas, y especialmente, si lo son todo a la vez.

Cartela que abre la exposición Salt de pàgina. Imagen de Sansón Carrasco.

Cartela que abre la exposición Salt de pàgina. Imagen Sansón Carrasco.

Salt de pàgina, es pues, una selección variada muy representativa de libros de artista (sin lindes), una aproximación inexcusable para todo aquel que quiera indagar en lo que fue llegando después de aquellos ejemplares ilustrados de finales del siglo XIX y principio del XX, y que reclamaron el protagonismo de artistas como Picasso, Manet, Braque o Chagall, y en cuya historia, hay constantes que se repiten, por un lado, la democratización del arte a través de la publicación, y por otro, la idea de dar valor a las publicaciones y llegar a coleccionistas a través del libro como objeto y también como soporte sujeto a la creación.

 

Vicente Chambó.

Fresh Art gana ‘Impulsando el Arte’ de JustMad

Fresh Art de DKV gana el premio ‘Impulsando el Arte’ de JustMAD
Stand J7 de JustMadrid
Planta jardín del Colegio Oficial de Arquitectos (COAM) de Madrid
C / Hortaleza, 63. Madrid
Entrega del premio: jueves 25 de febrero, 2016, a las 17.00h

Desde JustMAD han querido reconocer con un premio el valor de los proyectos orientados a la promoción de la creación artística, fomentando aquellas iniciativas educativas que apoyan al arte y a su función como regenerador social.

Éstas son las premisas del primer premio ‘Impulsando el Arte 2016′, que este año se falla a favor de DKV Seguros por su programa Fresh Art. DKV ha hecho una magnífica labor durante los últimos siete años a través de Fresh Art, con la intención de impulsar la creatividad e innovación a través del arte, fomentando las inquietudes artísticas de los jóvenes estudiantes de bachillerato y ciclos formativos de grado medio, premiando a aquellos que destaquen por su creatividad en algún campo de expresión del arte contemporáneo.

Fotografía de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art 2014.

Fotografía de Marta Pérez, ganadora del segundo premio DKV Fresh Art 2014.

Entre los trabajos presentados, un jurado formado por profesionales del mundo del arte y la cultura escoge los participantes del Campus DKV Fresh Art, que se celebra cada año en la Universidad Politécnica de Valencia. Durante el Campus DKV Fresh, además de formarse en diferentes materias artísticas, los participantes elaboran una obra de arte.

El jurado del premio valora la calidad, emotividad y originalidad de las obras para seleccionar a los tres ganadores de cada edición. Como ganador del premio ‘Impulsando el Arte’, DKV dispone de un espacio en JustMAD7 a través del cual pueda difundirse su magnífica labor con Fresh Art. El stand es el J7 y está ubicado en la planta jardín del COAM. La entrega del premio se celebra el jueves 25, a las 17.00h en el mismo espacio.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera mención especial del jurado de DKV Fresh Art 2014.

Dibujo de Diocles Iaime, tercera mención especial del jurado de DKV Fresh Art 2014.

 

 

El azul engañoso del Toro de Osborne

Cielo español, de Ismael Teira

El toro de Osborne diseñado por Manolo Prieto y realizado en una forja de Cádiz puebla nuestra geografía española. Están censados 91, repartidos por lomas, promontorios y otros lugares, entre los que destaca el propio campus de la Universidad Politécnica de Valencia, que cuenta con uno catalogado como protegido y de medidas perfectas. Además de ese, hay otros 10 en la Comunidad Valenciana. Ismael Teira lleva haciéndose cargo de todos ellos en un proyecto de largo alcance consistente en reproducir a escala natural una de sus partes más simbólicas.

“Cielo español [tal es el título de su proyecto] está inspirado en el falso hueco azul que se recorta entre el rabo y las patas traseras del famoso toro de Osborne”, explica el artista. Él se dio cuenta de ese engaño visual, que nadie percibe desde la carretera viajando en coche, precisamente cuando lo vio en el campus de la Politécnica de Valencia. “Ese espacio, en realidad, no está recortado, sino pintado”. El azul, por tanto, no es el cielo que se dejaría ver entre el rabo y las patas, sino una “especie de trampantojo; un camuflaje pictórico que, visto desde la carretera, simula ser el cielo”, señala Teira.

El Toro de Osborne junto al falso hueco azul. Imagen cortesía del artista.

El Toro de Osborne junto al falso hueco azul. Imagen cortesía del artista.

Su objetivo es pintar ese fragmento, extraído del conjunto, para llamar la atención acerca de ese engaño o trampantojo de “gran tradición en el Barroco”. De momento, ya ha reproducido nueve de esos toros: cuatro ubicados en Valencia y otros cinco de Galicia. Y tiene pensado seguir, hasta completar un proyecto que abarcaría la totalidad de esos 91 toros convertidos en iconos del paisaje ibérico español. “En la Junta de Andalucía son BIC (Bien de Interés Cultural), y hacer vandalismo contra ellos es como hacerlo en una catedral”, indica el artista.

El museo MARCO de Vigo y las galerías valencianas Luis Adelantado y Míster Pink ya han acogido su reproducción del famoso toro de Osborne. Y si tenemos en cuenta que ‘Cielo español’ se subdivide a su vez en ‘Casi cielo español’, con partes del toro a medio montar, y ‘Otro cielo español’, con variaciones de colores de esa tonalidad azul, el proyecto conjunto de Ismael Teira ya ha sido expuesto en Madrid, La Rioja y Asturias, además de Vigo, Valencia y Alicante, donde estuvo en Las Cigarreras.

La silueta azul del Toro de Osborne expuesta en la galería Luis Adelantado. Imagen cortesía del artista.

La silueta azul del Toro de Osborne, que fue expuesta en la galería Luis Adelantado. Imagen cortesía del artista.

“Tanto en el MARCO de Vigo como en la galería Luis Adelantado de Valencia se instaló a la misma altura que el original, a 270 centímetros del suelo”, subraya Teira. “Cielo español reproduce a escala natural el fragmento de cielo dividido en tres partes, del mismo modo que en las vallas metálicas que vemos desde la carretera”, añade. De hecho, él se fue impregnando de la necesidad del proyecto en sus numerosos viajes desde Valencia a su Galicia natal.

Así, recuerda cómo los toros de Osborne se ven desde el coche, “por donde te cuelan ese trampantojo”, por lo que “el premio para el caminante” consiste en descubrir la falsedad de ese cielo azul pintado dentro de la propia silueta del toro. “Yo trabajo el caminar, el paisaje y el recorrido”, que es como subrayar la importancia de una mirada más atenta. Por eso la inclusión de sus toros, pieza a pieza, en los espacios más reducidos de una galería o los más amplios de un museo, permiten fijar la atención en aquello que se nos escapa por la velocidad del viaje o las prisas cotidianas. “Aíslo en diferentes espacios aquello que algunos han dado en llamar tabla de surf y ofrezco esa forma singular a un espectador atento”.

La silueta azul del Toro de Osborne, en el MARCO de Vigo. Imagen cortesía del artista.

La silueta azul del Toro de Osborne, en el MARCO de Vigo. Imagen cortesía del artista.

De manera que Ismael Teira lo que hace en todos esos recintos donde ha podido contemplarse tan singular propuesta es “meter el toro, pero sin el toro”. Sin el toro al completo, se entiende. Cada una de las partes azules que vienen a representar ese cielo pintado entre el rabo y las patas traseras, va adquiriendo diversas tonalidades. “Al igual que el cielo es distinto durante el día, al anochecer o si está nublado, yo pinto también esas diferencias”.

Diferencias que él extrapola a las igualmente diferentes provincias en las que aparece tan mayestática silueta. “El español tiende a homogeneizarlas”, dice. De ahí que su ‘Cielo español’, además de revelar el engaño visual inscrito en el toro de Osborne, sirva para reconocer la idiosincrasia de los territorios que acogen el icono ibérico por excelencia. ‘Cielo español’, sin duda, mas cielo en transformación a pesar del trampantojo. Ismael Teira espera demostrarlo llenando galerías y museos con las tonalidades cambiantes de casi un centenar de toros. Porque caber, caben.

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Toro de Osborne, objeto del proyecto 'Cielo español', de Ismael Teira. Imagen cortesía del artista.

Toro de Osborne, objeto del proyecto ‘Cielo español’, de Ismael Teira. Imagen cortesía del artista.

Salva Torres

Xàbia ya incumple el Código de Buenas Prácticas

AVVAC (Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón) ha emitido un comunicado de denuncia sobre la Convocatoria que el Ayuntamiento de Xàbia ha hecho pública recientemente para cubrir la programación de sus espacios expositivos durante el próximo año 2016.

En dicha convocatoria AVVAC denuncia la vulneración de los derechos fundamentales de los profesionales de las Artes Visuales, tales como los derechos de contratación o de remuneración. Así mismo, continúa diciendo el comunicado, existe una irresponsabilidad manifiesta por parte de este organismo tanto al delegar en los propios artistas los gastos que se puedan derivar de la actividad como a eximir cualquier responsabilidad que asegure la integridad de la obra durante el periodo de préstamo. De manera igualmente incomprensible se exige la donación de una obra por parte del artista participante en la actividad.

Además de ello, todas estas cuestiones “ponen en tela de juicio la postura del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzá, respecto a su compromiso con las Buenas Prácticas. La convocatoria que se ha hecho pública desde el Ayuntamiento de Xàbia es un agravio a la profesionalización de todos los artistas en general, y supone un nuevo obstáculo en la dificultosa tarea de configurar un tejido cultural sostenible en la Comunidad Valenciana”.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

Este es el texto completo del Comunicado al Ayuntamiento de Xàbia

Qué ganamos con las malas prácticas 

Resulta preocupante que de nuevo la Associació d´Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), se vea obligada a señalar y llamar la atención a una institución pública, en este caso el Ayuntamiento de Xàbia. El Ayuntamiento de esta localidad incurre en el incumplimiento de las buenas prácticas profesionales en lo que se refiere al trato a los artistas visuales. Después de años de denuncia pública de las diversas asociaciones profesionales y de la extrema precariedad que viene amenazando la supervivencia del sector, es sorprendente y decepcionante la falta de conocimiento y respeto que se detecta hacia los productores de contenidos (los creadores) en la convocatoria pública para la presentación de proyectos expositivos de carácter artístico, con fecha del 19 de noviembre del año en curso, destinados a cubrir la programación de la temporada 2016 -2017.

Que una convocatoria pública, a estas alturas, después de que recientemente se haya oficializado un compromiso institucional firme por las buenas prácticas, no contemple un trato profesional a los artistas, obviándose no sólo la remuneración por su trabajo si no además exigiéndoseles el pago en obra por el mero hecho de exponer sus obras, es una afrenta a la consideración del artista como un profesional y un trabajador más con derecho a vivir de su labor como el resto de profesionales de cualquier sector.

En las bases de la convocatoria también resulta llamativo el desconocimiento de unas nociones mínimas acerca de las buenas prácticas, haciéndose además nula mención de la firma de un contrato entre el artista y la institución. De nuevo recordamos que cualquier relación entre artista, centro de arte y/o artista-galerista debe ser negociada y reflejada en un contrato por escrito donde se aclaren y definan las condiciones del compromiso y obligaciones entre ambos (albarán, seguros, transporte, fechas de entrega, depósito, etc).

Especialmente grave es que la propuesta esté avalada por profesionales de diversos espacios dependientes de Consellería, a través de técnicos vinculados al Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y profesores de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, así como responsables del Espai Rambleta dependiente del Ayuntamiento de Valencia. Esta actuación pone en entredicho el compromiso del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzà, con las buenas prácticas y con el sector profesional de las artes visuales, ignorando las recomendaciones que hacía en noviembre de 2014 el Defensor del Pueblo tras la queja presentada al mismo por parte de los artistas visuales de la Comunidad Valenciana.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

No cabe en la cabeza que los responsables que están al frente y al servicio de las instituciones públicas aún no sepan tratar a los creadores como profesionales desde la horizontalidad y la igualdad. Las iniciativas públicas deben ser enfocadas de manera profesional para que la dinamización de los diferentes espacios expositivos que pueblan los municipios de la Comunidad Valenciana se caractericen por la calidad y el rigor.

En lo concerniente a las bases reguladoras de la convocatoria arriba mencionada observamos una falta absoluta de tacto ante el desarrollo del tejido artístico al comprobar que dicho Consistorio anima a aquellos que deseen participar en la convocatoria a correr con los gastos que la muestra del proyecto desarrollado pueda generar, dando por hecho que el creador que participe quedará suficientemente remunerado por su trabajo tras su presentación pública en alguno de los espacios de Ca Lambert o la Casa del Cable en Aduanas del Mar. Es más, dicho creador, como muestra de su agradecimiento por tan elevado honor se obliga a donar una obra de su autoría a la entidad convocante.

Desde la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), queremos subrayar que estas prácticas no suponen un refuerzo de cara al desarrollo investigador de los artistas, que al no remunerar la labor de estos investigadores se amplía el abismo profesional que estos deben afrontar, que estas políticas culturales tan solo conducen a un amateurismo de las propuestas en detrimento de la calidad de contenidos, que es responsabilidad de las instituciones que la sociedad ha constituido actuar de forma éticamente responsable y ejemplar en el trato que dispensa a los ciudadanos, y entendemos que esta actuación supone un abuso y una falta de respeto por las prácticas artísticas y hacia quienes desarrollan dicha actividad.

Es imprescindible que nos quede claro que configurar una sociedad justa basada en el respeto pasapor valorar a todos los individuos que la constituyen por igual, y que una consideración profesional bajo ningún concepto debe vulnerar los mínimos que permita el desarrollo de la actividad dignamente.

Junta Directiva AVVAC