Fragments y el paisaje urbano de Markel Redondo

IV Beca Fragments | Markel Redondo
Unió de Periodistes Valencians
Viernes 12 de junio de 2020

La Unió de Periodistes Valencians ha otorgado al fotógrafo Markel Redondo la IV Beca Fragments para la producción de un ensayo fotográfico destinado a investigar la transformación del territorio de la Comunitat Valenciana a través del paisaje.

Según ha explicado el autor en su propuesta, viajará “por todo el territorio con el fin de establecer un relato contemporáneo de los paisajes afectados por el urbanismo brutal entre la década de los 90 y los 2000, poniendo especial atención a las zonas del litoral”.

Fotografía de Markel Redondo. Imagen cortesía de la Unió de Periodistes Valencians.

El objetivo final, tal y como ha señalado Redondo, es el de documentar los efectos que producen el desarrollismo urbano, el turismo y la desertización tanto en el paisaje como en los habitantes. “Espero que el proyecto sirva también para reflexionar sobre el tipo de entorno y el tipo de turismo que queremos”, ha afirmado, al tiempo que ha cuestionado “si buscamos un turismo de masas que busca sol, golf y fiesta o un turismo sostenible que respete el medio ambiente y sea coherente con el entorno y el resto de habitantes”.

Markel Redondo (Bilbao, 1978) es graduado en fotografía y vídeo por la Universidad de Bolton (Reino Unido). Completó sus estudios en China con un máster en fotoperiodismo. Ha colaborado para varios medios internacionales y estatales como Time, New York Times, Le Monde, Stern y El País Semanal, entre otros. Actualmente está representado por Panos Pictures y desde 2018 es operador de drones habilitado por AESA en España. Ha participado en diferentes exposiciones y festivales como, Getxophoto, DOCfield Barcelona, Singapore International Photo Festival, Angkor Photo festival y Guernsey Photo Festival.

Fotografía de Markel Redondo. Imagen cortesía de la Unió de Periodistes Valencians.

El ganador de la cuarta edición de la beca dispondrá de un año para realizar su proyecto, con un presupuesto de 6.000 € en honorarios y un mínimo de 9.000 € para la producción de una exposición y un fotolibro. Fragments, con la coorganización de la Generalitat Valenciana, la colaboración del MuVIM y del Área de Cultura de la Diputación de Valéncia, y el compromiso y patrocinio de Aguas de Valencia, es un proyecto cultural compuesto por una beca de producción, un proyecto expositivo, un proyecto editorial y un programa de actividades que reflexionan sobre el periodismo gráfico.

Detalle de una las fotografías de Markel Redondo. Imagen cortesía de la Unió de Periodistes Valencians.

MAKMA

“Cada vez hay más control de la información”

‘Impacte de la Covid-19 al fotoperiodisme’
Mónica Torres (El País), Alberto di Lolli (El Mundo) y Germán Caballero (Levante)
Moderadora: Noa de la Torre
Unió de Periodistes Valencians
Viernes 29 de mayo de 2020

“No nos engañemos, el poder no tolera más que las informaciones que le son útiles”. Lo dijo la escritora y filósofa feminista Simone de Beauvoir y, como si de un eco se tratara, los fotoperiodistas Mónica Torres (El País), Alberto di Lolli (El Mundo) y Germán Caballero (Levante) han subrayado ese carácter utilitarista de las instituciones públicas e incluso privadas a la hora de facilitar el trabajo de los periodistas, canalizando dicha labor informativa en una sola dirección acorde con los interés partidistas del gobierno de turno. Lo hicieron en un encuentro online  organizado por la Unió de Periodistes Valencians, bajo el título de ‘Impacte de la Covid-19 al fotoperiodisme’, que moderó Noa de la Torre, presidenta de la Unió.  

Mónica Torres, en un momento del debate.

Mónica Torres se pronunció, para abrir el debate, de forma taxativa: “La situación del fotoperiodismo actualmente es pésima. No tenemos ningún apoyo real de los periódicos y la gente va muy por libre. Por parte de los estamentos nos han hecho una clausura absoluta a la información y ha sido bastante difícil trabajar”. Dijo hablar desde su propia experiencia como freelance durante 25 años en El País, subrayando cómo, en la situación actual, el fotoperiodismo “es cuando más falta hace y justo ahora es cuando peor está remunerado, lo cual es una paradoja”.

Germán Caballero, durante su intervención en el debate organizado por la Unió de Periodistes Valencians.

Germán Caballero no le fue a la zaga: “Comparto esa idea de que cuando más necesario es el fotoperiodismo, más precaria es nuestra situación”, añadiendo que tal inestabilidad no era cosa de ahora, sino que la llevan sufriendo desde la crisis de 2008. “Venimos de una profesión que estaba ya en coma y con el tema del Covid ha sido como otro golpe que nos han pegado. En esta situación es muy difícil trabajar, porque además de la reducción de ingresos, al mismo tiempo desde las instituciones públicas no se nos ha facilitado el acceso a ciertos lugares como hospitales o cementerios, que en una pandemia son básicos. El diagnóstico de cómo está la profesión, para mí, es que está en coma”, resaltó.

Alberto di Lolli amplió el marco del debate extendiendo los problemas del fotoperiodismo al periodismo en general que, en su opinión, se ha “devaluado muchísimo, lo que pasa es que nosotros los fotoperiodistas somos la cara visible de esa devaluación”. Su trabajo tiene dos particularidades que él destacó: “Para hacerlo tenemos que ir a los sitios y necesitamos tiempo para documentarnos gráficamente y hacer buenas fotos”. Luego abundó en los problemas del oficio durante la pandemia, aprovechada para cercenar su labor, pero que Di Lolli extendió en el tiempo: “Desde hace muchos años, por parte de las instituciones, no solo públicas sino también privadas, hay una cada vez más grande ambición por controlar la información. Yo no hablaría directamente de censura, porque es algo como más evidente, sino de algo más sutil y, por tanto, más peligroso”.

Alberto di Lolli, en un momento del debate.

Se refirió a cómo los gobiernos, los partidos y las empresas “te dan un acceso con cuentagotas a las cosas y cada vez quieren tener más controlado hasta dónde puedes llegar. Y esa ambición por controlarlo todo se ha puesto de manifiesto con esta pandemia, porque es algo que ha desbordado a todo el mundo en todos los niveles y, en ese desbordamiento, yo he encontrado más facilidades de acceso a los hospitales por parte del personal sanitario, que teóricamente era quien estaba más desbordado y focalizado en su trabajo, que por parte de los responsables de prensa y de las instituciones públicas. Los sanitarios estaban deseosos de que se contara lo que estaba ocurriendo, porque ellos vivían una realidad en su día a día que luego en los telediarios no aparecía”.

Torres se formuló la cuestión de si no se habían quedado cortos transmitiendo las imágenes de lo que estaba ocurriendo, “porque si hubiéramos podido entrar en el momento en que estaba todo caótico, a lo mejor la gente que no se lo acaba de creer sería más consecuente ahora al salir a la calle. Aquí no se ha podido. No te contestaban ni por mail, ni por wasap, ha sido desesperante”. “Se ha dulcificado la información gráfica que ha llegado a la sociedad”, señaló Caballero, que también pensaba que, cada vez más, se estaba intentando controlar la información. “De manera que con la excusa de evitar contagios, se han cometido abusos. No hay censura como tal, pero sí control de la información, porque no se ha podido documentar lo que pasaba cuando la pandemia estaba en su punto más alto”, agregó.

Cámaras de fotoperiodistas, durante su concentración de protesta por el derecho a informar del jueves 28 de mayo. Imagen cortesía de la Unió de Periodistes Valencians.

Di Lolli puso el acento en la universalidad del derecho a la libre información, de manera que no era de la sola incumbencia de los periodistas, sino de todos los ciudadanos. “No creo que los periodistas tengamos que hacer la reivindicación sobre si se está limitando la información, sino que tiene que ser la ciudadanía. Y si la ciudadanía hacia lo que va es hacia un modelo totalitario donde solo se cuente una cosa, donde el pudor se imponga, donde es mejor que la vida sea bonita a que sea real, bueno pues será lo que la gente quiere”, lamentó.

“Yo me pregunto”, continuó Torres, “si realmente a la gente le interesa lo que ocurre, sobre todo ahora que hay más desinformación que información. Cualquiera puede ir con un móvil, meterse en un hospital, grabar y luego colgar la noticia, incluso vender esas imágenes a una agencia y publicarse. Y la gente se está informando también así. Esto es un caos, porque yo para hacer una noticia me informo y puedo pasarme siete horas hasta hacer una foto. Es un trabajo muy laborioso. Y para que los medios sean creíbles lo que se muestra también tiene que serlo. El periodismo no puede ser gratuito”.

Para Di Lolli el problema es que se ha confundido la cantidad con la calidad. “Cuando se abre el espacio de Internet y de las redes sociales se empieza hablar mucho del periodismo ciudadano, que es el periodismo gratis en el fondo. Entonces, se empieza a transmitir la falsa idea de que el acceso a muchas cosas y de forma libre es mejor, y a lo que hemos llegado es a una situación de sobresaturación de ruido. Lo que se ha generado con las redes sociales es una cantidad de ruido que más que aportar luz e información a los ciudadanos, muchas veces lo que genera es una confusión absoluta”.

Fotografía de Alberto di Lolli que fue portada de El Mundo del 15 de abril de 2020.

Caballero puso en duda que la mayoría de la sociedad considerara el periodismo un sector esencial, lo cual daba lugar a lo que llamó una tormenta perfecta. “Estamos en una crisis de credibilidad muy importante que padecen los medios de comunicación y que parte de 2008 y de esa idea de todo gratis en Internet, con unas deudas cada vez más grandes por parte de esos medios y una información cada vez más sesgada en virtud no ya de una línea ideológica de ese diario, sino de unos intereses económicos que hay detrás sosteniendo ese medio de comunicación. Al mismo tiempo, estamos en una sociedad cada vez más polarizada y más frentista, donde la gente se quiere creer lo que ya piensa”.

Alberto di Lolli se refirió a una fotografía suya que, por su crudeza, levantó cierta polémica. “Esa semana éramos el país del mundo con la tasa de mortalidad más alta por población: teníamos 38 por cada 100.000. En ese contexto, qué imagen se puede transmitir de una pandemia donde el foco está en esa tasa: pues la que tiene ver con esas muertes. Y esa imagen contaba otras cosas que eran importantes: la mortalidad sin contabilizar en domicilios. Creo que han faltado imágenes duras como ésa, para que la gente se corresponsabilice con la gestión del contagio. Nuestro trabajo es como un espejo que ponemos delante de la sociedad para que se mire a sí misma. Cumple una misión penitencial”.

El niño sirio Aylan Kurdi que apareció ahogado en una playa de Turquía. Fotografía de Nilufer Demir.

“Cuando las imágenes son de un niño muerto en una playa turca todo el mundo las comparte”, remarcó Caballero, quien agregó: “Y probablemente quienes critican la imagen de Alberto, aquella la compartieran. Cuando tenemos una realidad tan bestia en la puerta de casa se ha de mostrar, porque se ha de anteponer el derecho colectivo al individual. Otra cosa es el uso que se puedan hacer de esas imágenes en los medios de comunicación y lo que se pueda contar con esa imagen”.

“Me sorprende”, abundó Torres, “que la gente se escandalice por ese tipo de imágenes, cuando está acostumbrada a consumir unos altos niveles de violencia en las películas. ¿Qué se ve en las redes sociales? ¡Si es una brutalidad! Creo que es un poco hipócrita. Otra cosa es la instrumentalización que los periódicos puedan hacer con nuestras imágenes”. Di Lolli lamentó que en la sociedad occidental se estuviera dando la espalda al dolor y a la muerte. “Nos está invadiendo un pudor que nos impide ver nuestras debilidades. Se está imponiendo una autocensura social a todos los niveles”, concluyó.

Alberto di Lolli, en un momento del debate online organizado por la Unió de Periodistes Valencians.

Salva Torres

“Las redes funcionan como empresas contaminantes”

#Covid19: Com poden els mitjans sobreviure a aquesta crisi?
Encuentro online con Ignacio Escolar, director de eldiario.es y Javier Alfonso, director de Valencia Plaza
Moderado por Noa de la Torre, presidenta de la Unió de Periodistes Valencians, organizador del encuentro
Jueves 7 de mayo de 2020

A veces las decisiones más complejas, incluso traumáticas, tienen respuestas sencillas. Simplemente se trata de aplicar una racionalidad basada en cuestiones éticas que, como apunta la filósofa Adela Cortina, no tiene por qué ser algo ajeno a la práctica empresarial, sino consustancial a ella. De manera que para responder a la pregunta ¿cómo pueden los medios sobrevivir a esta crisis del #Covid19?, formulada por la Unió de Periodistes Valencians, por medio de su presidenta Noa de la Torre, a Ignacio Escolar (el diario.es) y Javier Alfonso (Valencia Plaza), nada más sensato, por extraño que parezca en el seno del capitalismo, siempre que le añadamos el apellido de salvaje, que aplicar la receta formulada por Escolar.

“En el caso de eldiario.es nosotros hemos encontrado una respuesta a cómo sobrevivir a esta catástrofe. Estamos pasando en la parte publicitaria igual de mal que todos los medios, porque en el momento que se para la economía, se para el consumo y se para la publicidad, y la publicidad es una de las fuentes de ingresos de los medios, pero en nuestro caso hemos encontrado una tabla de salvación enorme en nuestros lectores”. Pero la cosa no queda ahí, sino que Escolar, en el encuentro online organizado por la Unió, prosiguió: “Hicimos un llamamiento a los lectores y la verdad es que nos han respondido de una manera excepcional, hasta el punto en que estamos en una situación muy rara para la mayor parte de los medios, porque hemos pasado de 35.000 socios suscriptores que teníamos a 1 de enero de 2020, 36.000 cuando arrancó la pandemia, a tener ya más de 53.000”.

Ignacio Escolar en un momento del encuentro online. Foto: Makma.

Como si estuviera siguiendo el eco de las palabras de Cortina en su libro ¿Para qué sirve realmente…? La ética (“si no tomamos nota de lo cara que sale la falta de ética, en dinero y en dolor, el coste de la inmoralidad seguirá siendo imparable”), Escolar fue desgranando aún más su respuesta: “Antes de que empezara esta crisis el ingreso de la publicidad era de alrededor de dos tercios frente a un tercio de los lectores, y con esta situación hemos conseguido probablemente que vayamos a pasar a tener un modelo en el que más o menos la mitad dependa de la publicidad y la otra mitad dependa de los lectores. De manera que no vamos a aplicar ningún ERTE, ni ningún despido. Hemos recortado sueldos pero solamente del equipo de jefes, de los directivos de la redacción, entre un 10 y un 30% en función del sueldo de cada uno, y se ha congelado el reparto de cualquier tipo de dividendo entre los accionistas”.

Para Alfonso, la respuesta a la pregunta de cómo se puede sobrevivir a la crisis, pasa por hacer buen periodismo. “Es verdad que hemos visto que se puede sobrevivir no haciendo periodismo o haciendo mal periodismo, pero quiero pensar que eso no tiene mucho recorrido. Nuestra empresa lo que ha hecho ha sido suspender los planes de expansión que había, pero el periódico se mantiene sin ningún recorte, ningún ERTE. La premisa fundamental es que el producto es el periodismo, la información, y si olvidamos esto estamos hablando de otro tipo de negocio”.

Javier Alfonso en un momento del encuentro online. Foto: Makma.

Con respecto a la cuestión planteada por Noa de la Torre, en calidad de moderadora del encuentro digital, de si la crisis causada por el coronavirus va a traer cambios en los modelos periodísticos, Escolar fue taxativo: “Yo sí creo que esto va a suponer un cambio en la manera en que se consumen los medios de información y la manera en que se financian. Cualquier periódico digital que esté informando sobre el coronavirus ha notado que el consumo de información en Internet se ha disparado. Normalmente las cifras de eldiario.es en un día normal está en un millón de usuarios únicos, más o menos. Estos días hemos estado en cuatro millones, cuatro veces más. Y esta multiplicación por tres o por cuatro es lo que estamos detectando casi todos los periódicos”.

“Yo creo”, continuó diciendo, “que es un aprendizaje muy rápido para mucha gente que le había costado llegar a Internet y tengo dudas de si a la vuelta del confinamiento eso se mantendrá. Lo más probable es que sí y que pegue un escalón mayor en esta transformación en la que llevamos ya varios años de la prensa escrita en papel a la prensa en digital”, lo cual afectará igualmente al modo de practicar el periodismo. “Yo defiendo que cuando tu objetivo fundamental, por un lado, es conseguir un medio creíble para tus anunciantes y para tus lectores, y por otro lado, cuando tú piensas en qué tipo de periodismo tienes que hacer para que la gente te pague, pues es evidente que no sirven los gatitos o las Kardashian. Cuando vas a por la audiencia creo que el tipo de periodismo que haces es peor que cuando vas a la calidad”, subrayó.

Medios digitales e impresos. Foto: Makma.

Escolar puso especial acento en el tipo de publicidad insertada en los medios, porque dibujaba a su vez el perfil del propio medio. “Lo que más se te está hundiendo es la publicidad a volumen: yo tengo tantas páginas vistas y te las vendo al peso. La manera de vender publicidad un poco mejor es que tu medio sea creíble, influyente, leído, veraz y que está haciendo las cosas bien. Si un anunciante quiere comprar publicidad al peso, los medios de comunicación somos cada vez peor negocio. Es mucho más barato comprarlo al peso en Youtube, mucho más barato”. De ahí que su medio ofrezca al anunciante “una cosa muy diferente, y es que la gente confía, si somos un buen medio, en lo que estamos ofreciendo y haciendo como periodistas. A largo plazo, cuando pasemos este bache, lo que nos va a dejar es un ecosistema de medios más sano, en el sentido de que la recompensa por hacer buen periodismo, y no volumen y páginas vistas, va a ser mayor”.

Las crisis, resaltó Alfonso, “siempre traen cambios y venimos ya de uno que se produjo en 2008. Nuestro periódico es local y no puede aspirar a tener una masa crítica de lectores de suscripción muy grande, porque en la Comunidad Valenciana hay cinco millones de personas y los que están dispuestos a pagar por leer el periódico son muchos menos y no te pueden sostener una redacción”. De manera que su modelo, puntualizó, “es dar solamente información de calidad e información propia. Es un modelo en el que al final lo que queremos es que el anunciante confíe en que su anuncio va a salir junto a una información de calidad”.

Medios digitales e impresos. Foto: Makma.

Con respecto a las ayudas públicas a los medios de comunicación, Escolar mostró sus dudas con alguna salvedad: “No pueden convertirse en una herramienta de control de los medios de comunicación. Es decir, que el Gobierno, sea del signo que sea, utilice ese dinero para regar a medios afines y castigar a los críticos. Yo he defendido siempre que los gobiernos tienen que tener publicidad pública, porque es un servicio útil para la sociedad y en algunos casos campañas de publicidad que ponen las administraciones, no es que sean necesarias es que salvan vidas, como publicitar el cinturón de seguridad o que hay un teléfono de atención a las víctima de la violencia machista. Pero me preocupa la manera en que se reparte ese dinero público, porque cada vez que quieres investigarlo se convierte en top secret”.

El Gobierno, según Alfonso, debería “arbitrar algunas ayudas que no sean para sostener un medio, porque ahí se rompe la independencia. Simplemente se trata de arbitrar una fórmula objetiva de subvención vinculada al número de periodistas fijos, de manera que esa plantilla no se pudiera reducir en equis tiempo. Esa subvención pequeña permitiría asegurar unas plantillas de periodistas, de manera que ni la empresa ni los propios periodistas estén temiendo que se vaya a caer esto por una crisis o un bajón. Lo que pasa que los gobiernos no quieren un reparto objetivo, sino hacerlo a su gusto porque pagan favores o voluntades”.

Noa de la Torre, moderadora del encuentro online. Foto: Makma.

Sobre la influencia que ejercen las grandes empresas tecnológicas, como Google o Facebook, en la práctica periodística, Escolar sí vio ahí un problema, “porque las redes sociales están funcionando como empresas contaminantes, que en lugar de difundir información, difunden desinformación, y creo que es uno de los problemas que tenemos en los medios”. Aunque introdujo después un importante matiz: “Para mí también es en parte culpa de los propios medios. Nosotros hacemos periodismo, hacemos titulares para lectores no para los algoritmos de búsqueda. Y en el momento en que tú construyes modelos de negocio basados en los algoritmos de búsqueda de Google o de Facebook, te conviertes en rehenes de esas empresas tecnológicas”.

“Para la distribución de noticias, las redes sociales obviamente son importantes, pero creo que no hay que desbaratar el modelo de información y de periodismo que tenemos. En cuanto a su influencia, es verdad que mucha gente entra a través de Facebook y Google, canibalizando un poco el tema de la publicidad, y ha habido choques importantes con las empresas periodísticas. Confío en que ese poder que están adquiriendo no sea omnímodo”, concluyó Alfonso.

Salva Torres

Recorrido a pie (de foto) por el Cabanyal

‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, de Laura Silleras
II Beca Fragments
Vestíbulo del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 21 de junio de 2019

La Unió de Periodistes Valencians, con la colaboración de la Generalitat Valenciana, la Diputació de València, el  MuVIM, el director y comisario del proyecto, Pablo Brezo, y el patrocinio de Aguas de Valencia y Consum, presenta la exposición ‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, de la fotógrafa valenciana Laura Silleras, ganadora de la II Beca Fragments.

Con esta muestra da comienzo la programación del proyecto cultural Fragments, que cuenta con un amplio programa de actividades que, como novedad, buscará implicar a las familias y a los aficionados a la fotografía. La exposición de Silleras, visitable en el vestíbulo del museo hasta el 21 de junio de 2019, retrata las calles del Cabanyal y construye una propuesta que trasciende el aspecto visual.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

El proyecto ofrece una forma nueva de aproximarnos a la realidad de un barrio que está en medio del debate público y es fruto de tensiones urbanísticas, políticas y sociales. Inspirándose en una cita de ‘La historia interminable’, de Michael Ende, la serie se propone como un recorrido por el Cabanyal en el cual la idea del tiempo juega un papel fundamental.

El responsable del área de Cultura de la Diputació de València, Xavier Rius, explicó que Fragments es «un proyecto muy ligado a este museo y que en esta nueva etapa es una herramienta esencial para descubrir y dar a conocer a jóvenes creadores, fotógrafos que apuestan por poner su foco en València y aportar una nueva perspectiva sobre nuestra ciudad”.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

El jefe de exposiciones del MuVIM, Amador Griñó, destacó “el valor de la fotografía como documento de la realidad, a pesar de que ya no se considere como acta notarial de la realidad por la facilidad de su manipulación digital”. “La fotografía continúa siendo un referente visual y escópico único y, como nos recuerda la famosa frase de John Berger, ‘la cámara no miente ni siquiera cuando es utilizada para citar una mentira’, por lo que el trabajo de Laura Silleras es el documento visual de su aproximación sentimental al Cabanyal”, añadió.

Noa de la Torre, presidenta de la Unió de Periodistes, señaló que “se trata de un proyecto cultural renovado, el de Fragments, que pudo volver al MuVIM, y que este año cuenta con la colaboración también de la Conselleria de Cultura y el apoyo de nuestros patrocinadores”. “Para nosotros es muy importante ese apoyo para un proyecto que yo creo que define muy bien la esencia de la Unió de Periodistes”, remarcó.

De izda a dcha, Laura Silleras, Amador Griñó, Xavier Rius, Noa de la Torre y Pablo Brezo. Imagen cortesía del MuVIM.

De izda a dcha, Laura Silleras, Amador Griñó, Xavier Rius, Noa de la Torre y Pablo Brezo. Imagen cortesía del MuVIM.

“Como periodistas, hemos defendido siempre la dignidad y el trabajo de los fotoperiodistas. Desgraciadamente, hay quien piensa que los fotoperiodistas no hacen periodismo. Precisamente, además, cuando son los fotógrafos quienes más han sufrido la crisis en el sector”, apuntó De la Torre.

Con la segunda beca de Fragments, la fotógrafa valenciana Laura Silleras lo que presenta es un proyecto documental sobre el barrio del Cabanyal. “Un barrio que, como todos saben, ha estado durando años en el centro de la información periodística de Valencia. Y la mirada de Laura Silleras es otra manera de hacer periodismo o de contar la realidad de un barrio”, concluyó.

El director y comisario del proyecto Fragments, Pablo Brezo, puntualizó las características que definen a este proyecto cultural cuyo objetivo es construir una memoria visual contemporánea fuera de los medios de comunicación. Brezo aprovechó su intervención para desgranar la programación cultural que se ha ampliado para llegar al público general, que seguirá contando con talleres y conferencias dirigidos a profesionales y que este año incorpora además la colaboración de la EASD (Escola d’Art i Superior de Disseny de València), que ha incluido en su currículum formativo una asignatura sobre el ensayo fotográfico que pretende formar a los futuros fotoperiodistas y que concluirá con una exposición colectiva de los trabajos desarrollados por los alumnos durante el curso que podrá verse en el MuVIM.

Laura Silleras durante la presentación de su proyecto expositivo en el MuVIM. Imagen cortesía de Fragments.

Laura Silleras durante la presentación de su proyecto expositivo. Imagen cortesía del MuVIM.

Laura Silleras, autora de las imágenes de la exposición ‘Quisiera que siempre fuera así -dijo él. Siempre es solo un momento -respondió ella’, dio las gracias en su intervención “a todos los organismos y personas implicadas” en esta apuesta por su proyecto, así como “la ayuda recibida durante este año de intenso trabajo”.

Silleras nació en el Cabanyal y vivió allí toda su infancia. Estuvo unos años viajando y al volver a su barrio encontró una realidad diferente a la que guardaba en su memoria. Ese hecho le llevó a empezar con este trabajo: “Veía el barrio devastado, sentía que me lo habían robado, y entonces me pregunté: ‘¿qué queda de verdad en este Cabanyal?’. Con mis fotos lo que intento es generar puentes para dar unas pautas al púbico sobre mi manera de ver el barrio”, apuntó.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

“Mi intención es que os emocionéis con mi fotografía, que mis imágenes os generen una emoción. La interpretación final de la fotografía variará siempre en función de vuestras propias experiencias”, concluyó la ganadora de la II Beca Fragments.

Durante la apertura de la muestra, que tuvo lugar el pasado jueves 28, se realizó una sesión de photobookjockey a cargo del equipo de Tapas Duras, una creación que llevaba por título ‘Arroz Bomba’ y que se creó específicamente para acompañar la exposición de Silleras.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Laura Silleras. Imagen cortesía de Fragments.

Navegando por ‘El riu invisible’

El riu invisible, de Francisco Llop
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 27 de mayo de 2018

Poner en valor y dinamizar el periodismo gráfico en la Comunitat Valenciana es el objetivo de  Fragments, un proyecto cultural de la Unió de Periodistes Valencians que por primera vez este año se podrá disfrutar en su formato completo, pues incluye el trabajo del artista becado en la pasada edición, Francisco Llop, cuya exposición, ‘El riu invisible’ se inauguró el 1 de marzo en el MuVIM. Creado por la Unió de Periodistes Valencians, en 2005,  Fragments comenzó siendo una muestra de las mejores imágenes publicadas en prensa hasta convertirse en un proyecto cultural más amplio que incluye una beca de producción para la realización de un ensayo visual de la realidad contemporánea de la Comunitat Valenciana dotada con 15.000€, una exposición, un fotolibro y un programa de actividades orientadas a facilitar la formación de todo tipo de audiencias.

Formación para el sector profesional en las nuevas técnicas, lenguajes y formas de distribución, en línea con la Beca de producción Fragments. Y por otro lado, una serie de actividades específicas que facilitan al público general dinámicas que les permitan alcanzar una mayor comprensión de esta disciplina en un contexto lúdico. Están protagonizadas por algunas de las voces mas interesantes del periodismo gráfico actual como Soni Bergera, Rob Hornstra, Pablo Casino, y Edu Ponces y Roger P. Gironés de Ruido de Photo.

Baño en al azud de Moncada, fotografía de Frencisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Baño en al azud de Moncada, fotografía de Frencisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

“Ahora es imposible competir en inmediatez con millones de fotógrafos potenciales con un teléfono móvil en el bolsillo”, dice Biel Aliño fotógrafo de ‘El Mundo’ y miembro de la Unió. “Hay que abandonar la idea de tratar de llegar el primero a la noticia. Por eso, lo que Fragments propone es recuperar el ensayo y los reportajes de largo recorrido como género dentro del periodismo, volver a abordar desde esta perspectiva temas de fondo y mucho calado, que se escapan a la dinámica actual”.

La crisis ha dañado muy seriamente el periodismo gráfico. Según el último informe de la Unió de Periodistes Valencians, en el año 2004 se podían contabilizar 60 fotoperiodistas contratados, ahora no llegan a 15 en toda la Comunidad. “Eso supone una merma en la construcción de la memoria visual contemporánea de la Comunidad Valenciana de la que nos arrepentiremos con el paso de los años”, añade Aliño.

Toni en la caseta de gatos, de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Toni en la caseta de gatos, de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

El pasado mes de diciembre de 2017, un jurado compuesto por Horacio Fernández, Ricardo Cases y Biel Aliño eligió el trabajo El río invisible, del fotógrafo valenciano Paco Llop como ganador de la  primera edición de la Beca Fragments. El proyecto aborda, desde la perspectiva del ensayo fotográfico, los esfuerzos que el hombre hace por dominar el entorno natural y las consecuencias de estas acciones en la vida cotidiana.  La obra de Llop plantea una serie de preguntas transmutadas en imágenes que  ayudan a comprender mejor esta realidad. “Más allá de la calidad de las fotografías su trabajo representa una forma honesta de visualización en la que el autor se aparta para dar  protagonismo a la realidad representada”, dice Pablo Brezo comisario de la exposición. “Es un trabajo carente de efectos, que va directo al grano, y que, en vez de explicarnos ‘cómo son las cosas’, nos plantea una serie de preguntas que nos ayudan a entenderlas mejor.”

Francisco Llop pertenece a esa estirpe de artista que encuentran la inspiración en lo cercano y familiar. A través de su medio de expresión ha relatado historias que le tocaban la fibra sensible. Los paisajes y trabajos de los que cultivan el arroz en la Albufera, la cordà de su pueblo, retratos de los afectados por la crisis que acudían a la sucursal bancaria en la que trabajaba, etcétera.

Fotografía de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Fotografía de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

“Como fotógrafo siempre me ha interesado documentar mi entorno más cercano”, dice Llop. “Nací y vivo en Paterna, por lo que siempre he estado muy vinculado con nuestro río, lo tengo al lado de casa y el Plan Sur es la excusa perfecta para hablar del río. Tras la inauguración de esta gran infraestructura y el consiguiente desvío de las aguas del Turia fuera de la ciudad, el río desapareció de la memoria colectiva de los habitantes de Valencia, fue como si dejara de existir. Mi intención con este proyecto era rescatarlo, darle visibilidad, mostrar cual es  su realidad actual, los usos que se le dan a este espacio, mostrar la intensa vida que hay su alrededor”.

Así, sus imágenes captan a niños que se bañan, a ancianos que pescan donde muchos creen que ya no hay vida fluvial y personajes entrañables como Toni, un jubilado que ha construido con sus propias manos una cabaña para que se refugien los gatos  que pululan por la zona.

Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

“A partir de 2013 me tomé el trabajo en serio, salía todas las semanas andando o en bicicleta, y en cada salida hacía una carpeta en el ordenador con las fotos que había tomado. Tengo 177 carpetas en el disco de mi ordenador que reflejan la cantidad de kilómetros recorridos”.

El libro incluye una selección de 45 fotografías y en la exposición se muestran 30 con formato de 103×78 centímetros. Una selección de imágenes con vida propia, que respiran y cuentan una historia. “La selección de imágenes ha sido la parte más dura y complicada por la gran cantidad de imágenes que tenía. En la recta final, cuando ya barajábamos 60 o 70 fotos, desprenderme de cada una de ellas me resultó muy doloroso. La ayuda de los editores, que tienen una visión más objetiva del trabajo, sin el apego emocional que yo tenía, fue fundamental”, concluye Llop.

Cortador de caña, de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Cortador de caña, de Francisco Llop. Imagen cortesía de Fragments.

Bel Carrasco

Beca Fragments

Convocante: Unió de Periodistes Valencians
Dotación: 6.000€, y 7.000€ para producción
Modo de presentación: a través de e-mail
Plazo de admisión: hasta el 4 de noviembre

FRAGMENTS FA UN SALT QUALITATIU I ES CONVERTEIX EN UN PROJECTE CULTURAL INTEGRAL COMPOST PEL PROJECTE EXPOSITIU, LA COL·LECCIÓ FRAGMENTS I ACTIVITATS PER FOMENTAR EL PERIODISME GRÀFIC.
El projecte cultural de periodisme gràfic de la Unió de Periodistes Valencians, Fragments, ha convocat per primera vegada una beca de producció per elaborar la Col·lecció Fragments, un projecte editorial dedicat a l’assaig visual i orientat a investigar sobre la història contemporània de la Comunitat Valenciana.
Els candidats hauran de presentar, entre el dia 12 de setembre i el 4 de novembre, la producció del projecte que ha d’explicar, a través del llenguatge visual, les opinions i punts de vista del creador sobre un tema de lliure elecció relacionat amb la Comunitat. Podran usar-se els mitjans tècnics contemporanis com la fotografia, vídeo, multimèdia, suports digitals, intervencions o accions.
L’aspirant ha de ser capaç de dissenyar l’estratègia per a la producció de l’assaig i de coordinar als professionals necessaris per a dur-la a terme, sempre amb l’assessorament de la Unió de Periodistes Valencians. La decisió del jurat es farà pública el 18 de novembre, data en la qual començarà la fase de producció que durarà fins a la presentació de l’assaig final, el 18 de novembre de 2017.
L’autor disposa, per tant, d’un any per realitzar i produir l’assaig visual, amb una dotació econòmica en metàl·lic de 6.000 euros i amb un pressupost per a producció màxim de 7.000 euros. Els interessats han de presentar la seua proposta al correu electrònic beca@fragments.com i les bases completes es poden consultar a la web www.projectefragments.com.

Els interessats han de presentar la seua proposta al correu electrònic beca@projectefragments.com o emplenar el formulari que trobaran a la web www.projectefragments.com. on també es poden consultar les bases completes de la beca.

Podeu seguir tota l’evolució del projecte a les xarxes socials creades per a la seua difusió. Us animem a compartir aquesta informació per a donar a conéixer aquesta primera edició de la beca a un gran nombre d’interessats.

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Youtube projecte fragments

La Unió de Periodistes Valencians, amb el compromís i patrocini de DKV Seguros i la col·laboració del MuVIM i de l’Àrea de Cultura de la Diputació de València, confien en Fragments per revalorar i dinamitzar el periodisme gràfic a la Comunitat Valenciana. Aquesta nova visió de Fragments pretén elevar els estàndards de qualitat del periodisme gràfic, facilitar a la ciutadania l’adopció d’una posició crítica enfront dels llenguatges visuals i intensificar la relació entre la societat civil i la comunitat periodística.
Institucions participants
Organitza: Unió de Periodistes Valencians
Patrocina: DKV Seguros
Col·labora: MuVIM (Àrea de Cultural de la Diputació de València)
i Centre del Carme (Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana)

Informació d’interés:
Beca de producció

·12 de setembre: s’obri termini de presentació
·4 de novembre: finalitza termini de presentació
·18 de novembre: decissió del jurat

Projecte cultural en el Centre del Carme

·Període expositiu: 19 de novembre a 29 de gener
·Espai Expositiu: Sala d’Exposicions Temporals (Centre del Carme)·Esdeveniment inaugural: 18 de novembre (horari per determinar)

Programa d’activitats

·Del 18 de novembre fins al 18 de decembre

Bases completas y más información

El desafío de la igualdad

Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia
Diversas autoras, coordinación Ruth Abril Stoffels
Universidad CEU Cardenal Herrera

La presencia de la mujer en la vida política ha aumentado de forma notable en las últimas tres décadas, pero todavía no alcanza la deseable paridad. En 1982, las mujeres diputadas y senadoras en España representaban el 4% del total, treinta años después esta cifra se sitúa entre el 33 y el 36%. Lo mismo sucede a nivel local, donde la media de concejalas es del 35%. Solo en el caso de los parlamentos autonómicos la media de diputadas sube hasta el 43%.

Es unos de los reveladores datos que ofrece el estudio multidisciplinar, ‘Mujer e igualdad: participación política y erradicación de la violencia’, que se presentó el pasado 14 de abril en el Palacio Colomina de Valencia. Coordinado por la profesora agregada de Derecho y directora de la Unidad de Igualdad de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Ruth Abril Stoffels, incluye textos de 16 profesores universitarios, juristas y expertos en distintas áreas.

El libro aborda también el estado actual de la protección institucional y jurídica de los derechos de las mujeres y su tratamiento en los medios, el cine y la publicidad. Además, la violencia física y verbal en la infancia y un glosario de términos vinculados al “discurso del logro de la igualdad”.

Fotograma de 'El silencio de los corderos', de Jonathan Denme.

Fotograma de ‘El silencio de los corderos’, de Jonathan Demme.

El aumento de la presencia de la mujer en la política  contrasta con el estancamiento del número de víctimas de violencia de género. Una media de 50 en los últimos 15 años, que ha llegado a 75, en 2008 y 73 en 2010. El decano de la Facultad de Derecho de la CEU-UCH, Joaquín Marco, destaca al respecto la pervivencia del patriarcado en la sociedad española, la menor posibilidad de independencia económica de las mujeres, las doctrinas jurídicas sobre la protección de la privacidad del hogar y la familia y la inacción del Estado en su papel de “catalizador del cambio social”, necesario para erradicar este tipo de violencia.

A nivel internacional el panorama es aún más preocupante. Según la catedrática de Derecho Internacional de la CEU-UCH, Susana Sanz, la violencia contra la mujer varía entre el 13 y el 61%, según los Estados, aunque las cifras no solo son destacables en los países menos desarrollados: “En la UE, entre el 40 y el 50% de las mujeres ha experimentado algún tipo de acoso sexual en el trabajo. En Estados Unidos, el 83% de las niñas entre 12 y 16 años afirma haber sufrido ese acoso sexual en la escuela”.

El libro  también analiza los retos y problemas de la Ley 1/2004 de violencia de género y las garantías procesales específicas para las mujeres que sufren violencia, como la asistencia letrada a las víctimas o la dispensa del deber de declarar por relación conyugal. La profesora de Derecho Procesal de la CEU-UCH Rosa Pascual destaca: “La no declaración de la víctima en el juicio oral de un caso de violencia de género puede afectar directamente al resultado del proceso si resulta ser la única prueba de cargo existente”. En este sentido, las abogadas especialistas en esta materia Concepción García y María José Hurtado subrayan  que “solo informando a las víctimas de las medidas existentes para protegerlas y dándoles acceso a la independencia económica podrán salir del ciclo de violencia en el que están inmersas”.

Fotograma de 'El club de la lucha', de David Fincher.

Fotograma de ‘El club de la lucha’, de David Fincher.

Crítica a los medios

¿Cuál es el papel de los medios de comunicación en la lucha contra la violencia machista? La profesora de Periodismo de la CEU-UCH Begoña Echevarría plantea las recomendaciones y decálogos de la profesión, como los de la FAPE o la Unió de Periodistes Valencians. “Es imprescindible que los medios sigan incorporando la violencia de género a la agenda pública, pero hay que visibilizarla mejor. Hay que tratar con mayor profundidad  sus causas y consecuencias, dar la voz a expertos y a las propias víctimas, y publicar también noticias positivas sobre aportaciones eficaces para afrontar el problema”. La violencia representada y la “imagen de la mujer que aún nos venden”, tanto en el cine como en la publicidad, las series de televisión o los videojuegos, son también abordadas en esta obra por Begoña Siles y Chari García.

Elia Saneleuterio, profesora de Didáctica de la UV, y Rocío López, profesora de Psicología de la Educación de la CEU-UCH, analizan la violencia física y verbal en la infancia, tanto en la escuela (bullying) como a través de las redes sociales. En 2012, el ciberbullying afectaba ya al 4% de los escolares, unos 180.000 cada año.

Fotograma de 'American Psyco'.

Fotograma de ‘American Psycho’, de Mary Harron.

Bel Carrasco

Humor contra fanatismo

Dessins en liberté (Dibujos en libertad)
Institut Français de Valencia
C / Moro Zeit, 8. Valencia
Hasta el 17 de febrero de 2016

El Roto, Ulises, Ajubel y Kap son los cuatro viñetistas españoles o residentes en España que participan en la exposición itinerante Dessins en liberté (Dibujos en libertad), que conmemora en clave de homenaje a las víctimas de la trágica matanza de los periodistas de Charlie Hebbo hace un año en París.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Ilustración de El Roto. Institut Français de Valencia.

Producida por el Instituto Francés y el semanario Courrier International, la inauguró el pasado jueves en la sede del Instituto Francés de Valencia el presidente de la Unión de Periodistas, Sergi Pitarch. En total son medio centenar de dibujantes procedentes de 45 nacionalidades distintas que, a través de sus obras, combinando el ingenio, el humor y la ironía levantan una sólida barrera contra el fanatismo y el terror.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Bado. Institut Français de Valencia.

Abierta hasta el 17 de febrero, esta muestra incluye una docena de paneles dedicados a una temática específica de plena actualidad relativa a la libertad de expresión: censura, internet, corrupción, derecho de la mujer, racismo, rebeliones, clima, etcétera.

En recuerdo a los acontecimientos de enero de 2015 contra la redacción de Charlie Hebdo, el objetivo de esta muestra es “ensanchar la perspectiva ilustrando la manera en la que la libertad de expresión se ejerce hoy en día en todos los continentes”.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Boligan. Institut Français de Valencia.

A partir de la conocida ilustración de los cigarrillos Gitane, Ulises hace un alegato contra el racismo, un tema que tratan también el canadiense Bado (El racismo es el otro), el argentino Langer o Glez de Burkina Faso y el mexicano Boligan. No es casualidad que en el panel dedicado a poner en solfa la corrupción aparezcan otros dos españoles: El Roto con una de sus imágenes que valen por millones de palabras y Kap con una viñeta de corte clásico que representa a un grupo de trajeados con los bolsillos rebosantes de billetes ante una caja fuerte vacía llena de telarañas: No sabemos lo que ha pasado…¡pero hace unos años la caja estaba llena!

El cubano Ajubel que residió varios años en Valencia, donde fue editado por el sello MediaVaca, opta por una imagen siniestra de un hombre barbado con y sin cabeza: Je pense…donc je ne suis plus!

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Krauze. Institut Français de Valencia.

Ilustración de Haddad. Instituto Francés de Valencia.

Ilustración de Haddad. Institut Français de Valencia.

Bel Carrasco

Fotografiar un cadáver, ¿documento, espectáculo?

Fragments #0
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 10 de mayo

No hay tantas fotografías como otros años. Ni tantas de fotoperiodistas valencianos. Tampoco tiene la forma de almanaque visual de los hechos más relevantes acontecidos en la Comunidad Valenciana. Y tampoco se presentan al modo tradicional de las secciones informativas de cualquier medio. De hecho, ‘Fragments d’un any’, tras diez ediciones, desaparece como tal para convertirse en ‘Fragments #0’. Lo hace con el objetivo de agitar el periodismo gráfico, mostrando imágenes en apartados que invitan a la reflexión.

Fotografía de Manu Fernández en 'Fragments #0'. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Manu Fernández en ‘Fragments #0’. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

La exposición que acoge La Nau está estructurada en cinco secciones: límites, espectáculo, transición, lenguaje y periodista gráfico. Siendo igualmente fragmentos del quehacer de los ‘fotoreporteros’, se presentan con otra intención. Diríase, siguiendo la idea de Juan José Millás, que dada la convulsa realidad, al igual que Freud se encargó de la interpretación de los sueños, alguien se tendría que encargar de la interpretación de la vigilia. Tal es la pretensión de Pablo Brezo, comisario de la muestra organizada y producida por la Universitat de València y la Unió de Periodistes Valencians, en colaboración con Consum y Doctor Nopo.

Fotomontaje de las imágenes de Nathan Weber en 'Fragments #0'. La Nau de la Universitat de València.

Fotomontaje de las imágenes de Nathan Weber en ‘Fragments #0’. La Nau de la Universitat de València.

Y para ello, nada mejor que tomar la fotografía de Nathan Webber que preside la sección dedicada a los límites del periodismo gráfico. En ella se ve a un grupo de periodistas fotografiando el cadáver de Fabienne Cherisma, víctima del terremoto de Haití de 2010. ¿Documento o espectáculo? Lo mismo cabría decir de esa otra imagen en la que aparecen dos chicas haciéndose un selfie con catástrofe al fondo. La muerte y los desastres naturales transformados en objeto de uso mercantil e incluso fetichista.

Pablo Brezo, que presentó la exposición junto al vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, y el presidente de la Unió de Periodistes, Sergi Pitarch, destacó que eso era precisamente lo que se pretendía: “Más reflexión, más crítica; que el público entienda el papel del fotoperiodista”. También los “conflictos éticos” (Pitarch) que promueven con su trabajo a pie de calle, allí donde una fotografía puede resumir lo que está pasando o desencadenar la polémica por herir ciertas sensibilidades. Dónde está el límite entre la información objetiva y la carnaza periodística, sabedora del morbo que suscitan ciertas imágenes, es otra de las cuestiones sugeridas en el nuevo formato de ‘Fragments #0’.

Fotografía de Biel Aliño en 'Fragments #0'. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Biel Aliño en ‘Fragments #0’. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Se acabó esa retahíla de fotografías acuñadas por los periodistas gráficos valencianos en una presentación a mansalva. Ahora la presentación se concibe al servicio de la reflexión, perdiendo precisamente la espectacularidad de antaño y su carácter crítico más rabioso, a favor de un pensamiento más sosegado. Sigue habiendo imágenes de fotoperiodistas valencianos: Biel Aliño, Fernando Bustamante, Germán Caballero, Juan Carlos Cárdenas, García Poveda, Kai Försterling, Miguel Lorenzo, Irene Marsilla, MAO, Eva Ripoll, Roberto Solsona. Pero la selección, que sin duda escocerá a muchos, forma parte de un conjunto más amplio de imágenes y autores ligados en torno a esa idea del cuestionamiento del periodismo gráfico.

Fotografía de Nathan Weber en 'Fragments'.

Fotografía de Nathan Weber en ‘Fragments #0’. La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

World Press Photo y ¡ay! el periodismo

World Press Photo Valencia
Mesa redonda ‘Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión’ (celebrada
el jueves 6 de febrero en la Facultat de Filologia)
Exposición en Fundación Chirivella Soriano
C/ Valeriola, 13. Valencia
Hasta el domingo 16 de febrero

“En el buen periodismo, además de la descripción de un acontecimiento, tenéis también la explicación de por qué ha sucedido”. Lo dijo Ryszard Kapuscinski y a él nos aferramos para describir lo que aconteció en la mesa redonda que, sobre periodismo, tuvo lugar hace escasos días en el Salón de Grados de la Facultat de Filologia de la Universitat de València. Descripción que servirá para ofrecer algunas explicaciones de por qué el periodismo se está quedando en los huesos.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Paul Hansen. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Organizada por World Press Photo Valencia, a través de Doctor Nopo y la Fundación Chirivella Soriano, el encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reunió al director de El Mundo Comunidad Valenciana, Rafael Navarro, al presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Sergi Pitarch, al asesor del Síndic de Greuges, José Antonio Ivars, y a la responsable del gabinete de comunicación del IVI (Instituto Valenciano de Infertilidad), Dulce Iborra, moderados por el profesor de la Universitat de València, Francesc Martinez.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Maika Elan. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Rafael Navarro habló de la “mancha en la historia del periodismo en la Comunidad Valenciana” que supuso la claudicación por parte de casi todos los medios cuando se destapó el caso Gürtel. Por defender la verdad, frente a las amenazas de todo tipo, Navarro aseguró que el periódico que él dirige se vio privado durante tres años de la publicidad institucional. Cosa que no les sucedió al resto de medios afines a los dictados del gobierno que por entonces presidía Francisco Camps. Y como tenía en la mesa a José Antonio Ivars, representando a la institución que vela por los derechos del pueblo valenciano, le instó a que abriera una investigación sobre el reparto de la publicidad institucional, con el fin de subsanar los atropellos del pasado y sentar las bases de un reparto futuro más justo.

Ivars había señalado poco antes que los medios de comunicación “pocas veces acuden al Síndic de Greuges”. Y que si lo hicieran, la Sindicatura podría defenderles presentándose de oficio. Pero, claro, para ello ha de haber la previa denuncia que los medios de comunicación “pocas veces” interponen. Navarro tomó buena nota de la función del Síndic de Greuges, hasta la fecha prácticamente en desuso por parte de los medios.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Daniel Ochoa de Oiza. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Sergi Pitarch, de la Unió de Periodistes Valencians, aludió igualmente a la indefensión de los periodistas ante los numerosos casos de arbitrariedad por parte del poder, ya sea éste judicial o policial. Y abogó por un periodismo en el que se contrastaran las fuentes para evitar que te “colaran” informaciones interesadas. También destacó el apoyo que cada medio debe ofrecer a sus periodistas, para frenar las presiones externas. Preguntado por la escasa asistencia a las asambleas por parte de los periodistas asociados a la Unió, Pitarch reconoció que es un tema para someter a debate. ¿Envidia de Francia, donde los periodistas cuentan con el respaldo del propio Estado, que considera al periodista un bien público en la defensa del sistema democrático? Pitarch le restó importancia a ese hecho y manifestó que le daba “pánico” que fuera el Estado quien reconociera la figura del periodista. Periodista que, sin embargo, adquiere tal condición gracias a una titulación pública.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Soren Bidstrup. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Francesc Martinez ofreció algunos datos del enflaquecimiento extremo al que está llegando el periodismo. Alrededor de 11.000 ocupaciones periodísticas destruidas entre 2008 y 2013. La Comunidad Valenciana, a la cabeza en cuanto al menor número de lectores de prensa y de oyentes de radio. Y, eso sí, 280 gabinetes de comunicación en Valencia. En representación de ellos, Dulce Iborra, que defendió el posible encuentro “amoroso” entre el periodista de un medio y el periodista de un gabinete de comunicación que le facilita cierta información. Alguien del público, también periodista, se quejó de esa división entre los propios profesionales: «¡Todos somos periodistas!», exclamó. El encuentro Periodismo, derecho a la información y libertad de expresión reveló precisamente las fisuras internas del cuarto poder. Si la verdad nos hace libres, habrá que empezar a buscarla en la elocuente fragmentación del tejido periodístico, en tiempos de paradójica concentración de medios. Gracias a World Press Photo Valencia (cuya exposición en la Fundación Chirivella Soriano permanece hasta el domingo) y a Doctor Nopo por tan ilustrativa radiografía.

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Fotografía de Felipe Dana. Fundación Chirivella Soriano. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia

Salva Torres