Chucho, experiencia estética de un domingo de teatro

Chucho, de Mafalda Bellido, bajo la dirección de Xavier Puchades
Intérpretes: Jordi Ballester y Mafalda Bellido
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Del 1 al 18 de noviembre de 2018

Pocas veces obtiene uno la satisfacción que todas las propuestas estéticas al fin y al cabo pretenden, porque eso es lo que pretenden todos los creadores de propuestas estéticas: que el espectador sienta, durante la percepción misma de la obra (teatro, pintura, cine, danza), una satisfacción que deviene, no tanto del placer (más o menos equívoco) en sí mismo cuanto de sentir lo que sólo puede ser proporcionado por la expresión coherente de una verdad. En cualquier caso soy consciente de que se trata ésta de una afirmación difícil en la medida en que el relativismo ha hecho del lenguaje un revolutum que precisamente le ha venido de perlas a la Ideología Dominante del hoy.

Primero: el término satisfacción puede encontrarse relacionado con el placer pero también con el displacer, es decir, la satisfacción no necesariamente implica disfrute continuado (aunque podría haberlo y en mi caso lo hubo), sino una suerte de sensaciones contradictorias que son satisfactorias en la medida en la que responden a una verdad coherentemente expresada desde la propuesta estética. En realidad a esa coherencia le hemos llamado siempre Belleza, pero como bien sabemos este término es uno de los que lleva tiempo discriminado por sospechoso. Como el de verdad, inscrito en la misma frase inmediatamente anterior.

Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Yo reivindico aquí, en la obra de teatro ‘Chucho’ (vista el pasado domingo [4 de noviembre] en un teatro alternativo y pequeño que suelo frecuentar), una belleza que se encontraría en la misma propuesta escénica y que responde a una verdad que siendo inevitablemente subjetiva ha sabido trascender esa nimiedad que es al fin y al cabo la subjetividad. Para eso ha estado siempre el arte, ¿no?, para que a través de expresiones inevitablemente subjetivas se alcance una verdad trascendida por la belleza, que para uno no es sino una forma de llamar a la adecuación oportuna entre el texto o contenido (voluntad) y su adecuación (forma) en la propuesta.

Así, ‘Chucho’ le ha proporcionado a uno una verdadera experiencia estética; la que se obtiene cuando todo cuadra: un texto inteligente, un tono interpretativo adecuado, un control de los tiempos mesurado, una escenografía casi inexistente (por innecesaria) y un montaje, en definitiva, en el que se ha hecho prevalecer una cierta sensatez. ¿Sensatez? Sí, sensatez, eso de lo que carecen la práctica totalidad de las barrocas propuestas estéticas que nos rodean por doquier desde hace ya unos años. Y no se trata de una defensa del minimalismo (Vs. Barroquismo), no, lo que en uno hay es más bien un rechazo contundente hacia todas esas producciones que se constituyen, organizan y proyectan para ideologizar al espectador, cada vez más adocenado precisamente por haber caído en la trampa del barroquismo ideologizador bienpensante.

‘Chucho’ se encuentra en otra dimensión debido, pues, a la verdad que hay en ella con independencia de su autoconsciencia, como sucede con toda verdadera obra de arte. Su sencillez no debe despistarnos y debemos agradecer el tono elegido en la interpretación que oscila hábilmente entre lo humorístico, lo cómico y lo dramático, pero sin abandonar nunca el aspecto humano que los personajes necesitan para poder suministrar pequeñas (las justas) identificaciones. Muchas de las obras de teatro que uno ha visto en los últimos años son insoportables por equivocar el tono de las interpretaciones respecto al texto concreto al que remiten, más allá de los propios textos que, en general, suelen adolecer de ingenuismos panfletarios. El auténtico mal del hoy, el de la ideologización sin arte ninguno.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en 'Chucho'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Jordi Ballester y Mafalda Bellido en ‘Chucho’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Alberto Adsuara

Sala Russafa inicia su octava temporada

VIII temporada de Sala Russafa
Avance de programación
Sala Russafa
Denia 55, València
Octubre de 2018

Sala Russafa abre temporada bajando el telón. El Teatro de Ruzafa acoge la despedida de los escenarios de ‘Matar al Rey’, uno de los últimos espectáculos de la formación valenciana Arden Producciones, que ha vivido una larga gira de cuatro años que recientemente la ha llevado a Oporto y Braga.

Tras cerca de 80 funciones en las que ha visitado gran parte de la Comunidad Valenciana (Alicante, Alzira, Sagunto, Santa Pola, Mostra de Teatre d’Alcoi, Vila Real…) y España, con temporadas en Barcelona, Sevilla y Vitoria, además de participar en programaciones de destacadas citas como el Festival Internacional de Teatro de Málaga, la Muestra de Teatro Clásico de Lugo o el Festival de Teatro Clásico de Cáceres.

Una larga vida para la historia de un rey que aparece muerto sin motivos aparentes de salud ni nuestras de violencia. Basada en la biografía de Enrique IV, tachado de impotente y al que acechaban su hermana Isabel (futura Isabel I de Castilla, La Católica); su mujer, la portuguesa Juana de Avis y Aragón; junto al amante de ésta y valido de rey, Beltrán de la Cueva. Una cohorte que conspira alrededor de su muerte y un médico judío que trata de impedirla.

Un instante de la representación de 'Matar al Rey', de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la representación de ‘Matar al Rey’, de de la formación valenciana Arden Producciones. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Personajes reales, referencias históricas y ficción componen un potente texto de aire negro, escrito y dirigido por Chema Cardeña, quien también forma parte del reparto con Juan Carlos Garés, Iria Márquez, Rosa López y Jaime Vicedo.

La pieza tendrá sus últimas cuatro funciones del 11 al 14 de octubre. Y el día 13 también podrá verse la versión cinematográfica de ‘Matar al Rey’, dirigida por Vicente Monsonís. El realizador valenciano llevó al cine la obra de teatro con algunas adaptaciones, rodándola en el Castillo de Benissanó, que aportó localizaciones interiores y exteriores reales. Una nueva dimensión para esta apasionante trama, que recrea una de las caras más ocultas del pasado, origen de la creación del hoy tan discutido estado español.

Igualmente, el teatro de Ruzafa ha programado en el mes de octubre una serie de funciones que permitirán el encuentro de propuestas dramáticas venidas de España y Portugal.

El 19 de octubre arranca el VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa que este año reúne hasta principios del mes de diciembre a siete compañías de cinco comunidades autónomas: Madrid, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y Aragón.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma, será el punto de partida de VIII Ciclo de Compañías Nacionales de Sala Russafa. Fotografía cortesía del teatro.

Del 19 al 21 de octubre, el teatro valenciano estrena en la Comunitat, ‘Moscú (3.442 km)’, de la formación madrileña La Trapecista Autónoma (anteriormente, Ambigú). La pieza toma su título de la cantidad de kilómetros que separan Madrid de la capital rusa, tal vez la misma que nos distancia de la felicidad. Inspirado por ‘Las Tres Hermanas’, de Chéjov, nace este paisaje escénico que habla de la inmovilidad y que reafirma la vida como un acto de rebeldía, frente a las oportunidades que se dejan marchitar. Patricia Benedicto dirige esta sensible y hermosa pieza, interpretada por Irina Corral, Antonio Lafuente y Laura Lorenzo, que incita al público a dejar de ser un espectador de los días para ponerse en marcha y actuar.

Del 26 al 28 de octubre será el turno de ‘Fresa y chocolate’, firmada por la compañía albaceteña Lulo Producciones. Sala Russafa acoge el estreno absoluto de la versión teatral de la popular película, nominada al Óscar al Mejor Filme Extranjero y ganadora del Premio Goya en esta misma categoría en 1995. El encuentro entre un estudiante comunista de sociología y un artista homosexual centra esta deliciosa historia sobre la libertad, los prejuicios y la capacidad de abrir la mente, permitiendo el acercamiento entre polos opuestos. Alberto Alfaro adapta y dirige la pieza, con ligeros cambios respecto al filme para su paso a las tablas, que interpretan Manuel Menárguez, José Francisco Ramos y Alejandro Valenciano.

Junto a este ciclo dedicado al teatro nacional, durante el mes de septiembre, Sala Russafa pone en marcha la segunda edición de su Ciclo de Teatro Portugués. Una iniciativa enmarcada en el Circuito Ibérico de las Artes que conforman quince centros de creación españoles y portugueses, cuyo objetivo intercambiar de piezas teatrales entre los dos países para enriquecer y acercar ambas escenas. En versión original con sobretítulos proyectados en el escenario llega la primera propuesta lusa de una programación que irá salpicando la temporada. Desde Oporto llega Teatro Art’Imagem, que la temporada pasada ya visitó el teatro de Ruzafa con el montaje ‘Um punhado de terra’, y ahora estrena en la Comunitat ‘A maior flor do mundo’ (25 sept), una pieza para todos los públicos que toma como base la obra infantil de José Saramago con título homónimo. Sin embargo, se van añadiendo otros personajes y pasajes creados por el Premio Nobel en libros como ‘El Ensayo sobre la Ceguera’, ‘Cuaderno de Lanzarote’ o ‘De este mundo y del otro’. Un homenaje a una de las figuras intelectuales más destacadas del país vecino, dando un nuevo aire a su legado mediante el encuentro entre la literatura y el teatro.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Un instante de la escenificación de la obra ‘La caverna del fuego’, de Dinamo Producció Teatral. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Octubre también marca el arranque de la oferta teatral para los más pequeños en Sala Russafa. El centro cultural cuenta con una programación familiar los fines de semana, que esta temporada  inaugura el estreno absoluto de ‘La caverna del fuego’, la nueva propuesta de la formación valenciana Dinamo Producció Teatral.

El 20 y 21 de octubre puede verse esta propuesta, escrita y dirigida por Ernest Sendín, que retrocede en la línea del tiempo hasta los primeros pobladores de la Tierra, contando la historia de una joven Homo Sapiens que tendrá que enfrentarse a una terrible maldición y, sorpresivamente, encontrará un aliado en el último neandertal. Una aventura llena de acción, misterio y amor, que apuesta por la integración y el trabajo en común como elemento clave para construir el futuro.

Además, Sala Russafa dispone de funciones concertadas para centros educativos. Durante los meses de octubre, noviembre y diciembre esta programación contará con la última propuesta de Arden Producciones para los más pequeños. Chema Cardeña escribe y dirige ‘El viatge d’Alicia’, divertida propuesta cuya protagonista es niña que encuentra un ejemplar quemado de su libro favorito, ‘Alicia en el País de las Maravillas’, al que le faltan páginas. De repente, se le aparecen personajes del cuento pidiéndole ayuda para regresar a su historia en una aventura acompañada por versiones en directo de The Beatles. Una oportunidad para integrar en la formación de los pequeños la experiencia teatral como generadora de vivencias y una manera distendida de acercarse a nuevos conocimientos.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de 'Matar al Rey', que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

Sala Russafa arranca su octava temporada con las últimas funciones de ‘Matar al Rey’, que se despide de los escenarios tras cuatro años de gira. Fotografía cortesía del teatro.

 

‘Las amazonas’ expugnan Sagunt a Escena

‘Las amazonas’, de Magüi Mira
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Viernes 17 y sábado 18 de agosto de 2018

El festival Sagunt a Escena continúa este fin de semana con uno de los platos fuertes de su programación, ‘Las amazonas’, que se verá en el Teatro Romano de Sagunto los días 17 y 18 de agosto de 2018.

‘Las amazonas’ ha sido dirigida y adaptada por Magüi Mira, a partir de la obra ‘Pentesilea’, de Von Kleist, y está interpretada por Silvia Abascal, Loles León, Maxi Iglesias, Xabi Murua, Antonio Hortelano, Olivia Molina, Laura Pamplona y Karina Garantivá, y un coro de diez amazonas. El espectáculo cuenta también con la coreografía de Yoshua Cienfuegos y el vestuario de Lorenzo Caprile.

La actriz Silvia Abascal protagoniza 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La actriz Silvia Abascal protagoniza ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Estos personajes, las amazonas, han sido fuente de inspiración desde la ‘Ilíada’ de Homero hasta nuestros días. Nos sigue apasionando el mito fascinante de mujeres guerreras que se rebelan ante el abuso físico de los hombres.

Esas mujeres se hartaron de ser botín de guerra, decidieron vivir sin hombres y llegaron a amputarse para dejar de ser el sexo débil. Se quitaban un pecho para poder manejarse mejor con el arco. Cazaban a los hombres y los sometían. Los obligaban a procrear y, si parían una niña, se la quedaban; si era un niño, lo pasaban a cuchillo.

De entre las duras guerreras aparece Pentesilea, que transgrede el orden de la comunidad al enamorarse de Aquiles, lo que enciende la pasión y desata la tragedia.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

El gran acierto de la versión del mito de las amazonas que nos ofrece Magüi Mira es su mirada crítica sobre esa perversión lógica que puede llevar a entender que la liberación femenina pasa por la asimilación de los comportamientos y valores masculinos.

Superado el romanticismo de la ‘Pentesilea’, de Von Kleis, la directora ha metido sus dedos y su inteligencia en las profundidades de la mujer enamorada para lanzar un grito de guerra; un grito descarnado contra el amor que destruye, que se convierte en sangre derramada, que siempre provoca víctimas. Así, muestra cómo el amor puede ser un veneno, algo posesivo y destructor.

El espectáculo viene de ser representado en el Festival de Mérida, donde ha cosechado un gran éxito.

La próxima representación del festival será, dentro de la programación Off Romà, la función ‘Classe’, de Guillermo Calderón, adaptada y dirigida por Xavier Puchades, que se podrá ver en el Centro Cultural Mario Monreal el miércoles 22 de agosto a las 20.30 horas.

Un instante de la representación de 'Las amazonas', de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘Las amazonas’, de Magüi Mira. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

Las escénicas delicias del Bosco en Sagunt a Escena

‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard
Sagunt a Escena
Teatro Romano de Sagunto
Jueves 9 de agosto de 2018 a las 22:30

Sagunt a Escena continúa su programación con un espectáculo de la mejor danza internacional, ‘El jardín de las delicias’, creación de la coreógrafa canadiense Marie Chouinard para su compañía, realizada en coproducción con la Jheronimus Bosch 500 Foundation de Holanda, con motivo del quinto centenario de la muerte del pintor.

La propuesta está dividida en tres actos: ‘El jardín de las delicias’, ‘Infierno’ y ‘Paraíso’, inspirada en el famoso tríptico del Bosco, la misma división de la obra expuesta en el Museo del Prado. Chouinard no ha querido reproducir las mismas escenas en la coreografía, pero se postulan algunas imágenes que nos recuerdan a las del cuadro.

La coreógrafa afirma que “no ha intentado representar la obra original”, pero los que acudan al espectáculo presenciarán un “reflejo” del cuadro, en tanto que no se ha concebido de un modo independiente del concepto original de Jerónimo Bosco, desarrollándose en simbiosis conceptual con la ínclita obra del pintor oriundo del extinto Dudaco de Brabante. En cuanto a la forma de llevarlo a escena el espectáculo está formada por gestos sencillos de los bailarines que se dejan llevar por la posición de sus cuerpos.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

La reputación internacional de esta compañía, fundada en 1990, tiene sus raíces en la primera creación de Chouinard en 1978, un solo titulado ‘Cristalización’. Este trabajo demostró inmediatamente su originalidad e integridad y fue seguido por medio centenar de trabajos que incluían espectáculos de acción, trabajos vocales, instalaciones y películas, en las que perfeccionó su interés por la investigación formal y los misterios del cuerpo humano en todos sus aspectos.

De 1978 a 1990, Marie Chouinard actuó sola en el escenario, viajando alrededor del mundo, absorbiendo varias culturas, técnicas y filosofías, que transformaría en un lenguaje personal con una resonancia universal. Desde entonces la coreógrafa explora la poética del cuerpo en directas, inteligibles y siempre sorprendentes maneras. Cada pieza es una odisea a través de la historia de la humanidad, mientras evita la cronología o la linealidad de una narrativa.

Con un trabajo despojado de su desnuda esencia se consigue un efecto teatral casi operístico, los elementos del arte vivo son traídos a un primer plano a través de varias técnicas de composición y puesta en escena. Aunque sus obras puedan ser percibidas como provocadoras, son senderos hacia la libertad y la compasión, donde el humor es posible.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Además de directora de su compañía, Marie Chouinard es presidenta fundadora del Premio de la Danza de Montreal, artista de danza asociada del Centro nacional de Artes de Canadá y directora de danza de la Bienal de Venecia.

Desde su fundación en 1990, la Compañía Marie Chouinard ha actuado por todo el mundo y coproduce sus creaciones con socios como la Bienal de Venecia, el Festival de Danza Internacional ImPulsTanz (Viena), el Théâtre de la Ville (París), el Festival TransAmériques (Montreal) y el Centro Nacional de Artes (Ottawa). La compañía tiene un gran repertorio de trabajos y la mayoría sigue representándose a nivel internacional. ‘La Consagración de la Primavera’ ha sido representada durante más de 25 años y se ha convertido en un clásico en la historia de la danza contemporánea.

Los trabajos de la coreógrafa también aparecen en los repertorios de grandes compañías de ballet como el Ballet Nacional de Canadá, São Paulo Companhia dance, Ballets de Monte-Carlo, el Göteborgs Operan y el Gulbenkian Ballet. Además, desde 2015, Marie Chouinard ha creado trabajos para otras compañías, como la Martha Graham Dance Company y los Ballets de Montecarlo.

Un instante de la representación de 'El jardín de las delicias', de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

Un instante de la representación de ‘El jardín de las delicias’, de Marie Chouinard. Fotografía cortesía de Sagunt a Escena.

 

#Identidad para la nueva temporada del IVC

Avance de programación 2018-2019 de los teatros Principal y Rialto de València

El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha presentado el avance de la programación de artes escénicas para la temporada 2018-2019 en el teatro Principal y en el teatro Rialto de València, bajo el lema #Identidad. Al acto han asistido el director general del IVC, Abel Guarinos, y el director adjunto de Artes Escénicas del IVC, Roberto García.

El director general del Institut Valencià de Cultura, Abel Guarinos, ha explicado que “con el lema #Identidad queremos dar un paso adelante después del cambio de filosofía que ha significado la temporada 17-18 respecto de las temporadas pasadas. Profundizamos en la apuesta por la coherencia de la programación y por una marca pública de calidad. De este modo, esta temporada 18-19 busca la identidad de los teatros Rialto y Principal de València, es decir, busca singularizar las salas y ponerlas en valor”.

“Además, la producción propia reflexionará sobre las múltiples caras de este concepto de identidad: la identidad de barrio, la identidad digital, la identidad europea, la identidad emocional, la identidad cultural o la identidad de clase”, ha concluido Guarinos.

El Teatro Rialto se convierte esta temporada en un centro que programará producciones propias. Un proyecto que supone un cambio de paradigma trascendental y que tendrá el objetivo de conectarse con la sociedad, gracias al Plan de desarrollo de audiencias ‘Habitamos el teatro’.

El Teatro Principal, por su parte, se ratifica como un centro de exhibición de referencia en artes escénicas por la calidad de sus propuestas y donde se estrenarán también producciones de gran formato. Una nueva programación que lleva el lema “Un TEATRO PRINCIPALmente para ti”.

Como señala el director adjunto de Artes Escénicas, Roberto García, “tenemos como objetivo fundamental esta temporada la captación y la fidelización de públicos para conseguir el acceso de toda la sociedad a nuestra actividad cultural y, especialmente, del público joven que, en estos momentos, se siente alejado de la oferta cultural general”.

Asimismo, desde el IVC se continúa trabajando para fomentar la creación e impulsar las industrias escénicas. La apuesta por la producción propia se duplica en la temporada 2018-2019 y pasamos de 4 a 9 producciones propias de teatro y de 1 a 3 producciones de danza.

Esta temporada también significa la recuperación de los Premios de las Artes Escénicas Valencianas, con los que el IVC quiere reconocer el trabajo y la excelencia de los profesionales valencianos. La gala de entrega será retransmitida por À Punt televisión y, a partir de septiembre, se darán detalles de esta.

Teatro Principal de València

Según Roberto García: “El Teatro Principal tendrá una programación de lujo con algunos de los nombres de referencia de las artes escénicas en el ámbito valenciano, estatal e internacional”.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

La temporada empezará con el estreno mundial de ‘Santos, i ara què’, creación de Ximo Solano, un homenaje al genial pianista, compositor, pintor, escultor y ‘performer’ de Vinaròs Carles Santos y a su obra. En octubre se podrá ver ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi, una comedia negra de suspense que reflexiona sobre la mentira.

‘Antígona’, coproducción del IVC con la Compañía Ferroviaria de Elche, estrenada en Sagunt a Escena, se podrá disfrutar durante el mes de noviembre. Una versión libre inspirada en el clásico de Sófocles con las posibilidades que ofrecen los nuevos lenguajes expresivos. El mejor teatro balear llegará a finales de noviembre con dos producciones del Teatro Principal de Mallorca: ‘La nit de Catalina Homar’ y ‘Les darreres paraules’, que giran alrededor del personaje del archiduque Lluís Salvador. Para acabar noviembre asistiremos al estreno de la producción del IVC ‘Sorra blava’, de Alejandro Tortajada y Laura Sanchís, proyecto ganador de la convocatoria abierta “Cinc elevat a cinc”. En diciembre se programará el último espectáculo del actor Alberto San Juan, ‘Mundo obrero’, producida por Teatro del Barrio y Teatro Español, una obra sobre la lucha obrera que alcanza desde finales del siglo XIX hasta los nuestros días. En Navidad se repondrá ‘Tic-Tac’, la producción propia premiada como mejor espectáculo musical en la última edición de los Premios MAX de artes escénicas. Después será el turno de la deliciosa comedia ‘La valentía’, la última obra del prestigioso dramaturgo Alfredo Sanzol.

‘El preu’, un texto de uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX, Arthur Miller, se podrá ver en el Principal el mes de febrero. Pere Arquillué y Ramón Madaula interpretan, bajo la dirección de Sílvia Munt, a dos hermanos que se reencuentran en el desván de la casa familiar después de 16 años sin hablarse. Igualmente, el mes de febrero estará dedicado a un ciclo de espectáculos internacionales. Se podrán ver el circo de la compañía francesa The Rata Pack con ‘Speakeasy’, obra que recrea en el escenario los bares clandestinos que surgieron en Estados Unidos durante la ley seca, y el teatro físico de la compañía británica Ghecko, con ‘Missing’.

El musical vuelve en marzo de la mano de la compañía Dagoll Dagom, que hacía 13 años que no pasaba por València, con su último espectáculo,‘Maremar’, una adaptación de ‘Pericles, príncep de Tiro’, de William Shakespeare, con música inspirada en la obra de Lluís Llach.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

Recreación escénica de los etílicos sótanos clandestinos durante la ley seca, en ‘Speakeasy’, de The Rata Pack.

La programación se completa con tres estrenos mundiales que llenarán el teatro Principal hasta el final de la temporada. Se trata de ‘El Muro’, de la compañía valenciana La Teta Calva, creación de Maria Cárdenas y Xavo Giménez con música de Carles Chiner; la nueva producción de danza del IVC, dirigida por la prestigiosa coreógrafa alcoyana Sol Picó, y una coproducción del IVC, la Diputació de València y el Festival Griego de Barcelona, escrita y dirigida por Jordi Casanovas, sobre el cambio de ciclo histórico que se inició el año 92, con el declive de la Ruta del Bakalao, los crímenes de Alcàsser y una nueva manera de hacer política tan personal como irresponsable. Un espectáculo que lleva por título ‘Valenciana (la realitat no és suficient)’.

Teatro Rialto

“El Teatro Rialto estrena su nuevo proyecto «Habitamos el Rialto», que tiene como objetivo crear una comunidad de espectadores y espectadoras vinculada de manera profunda a los procesos de creación y exhibición de las producciones propias. Un plan de desarrollo de audiencias destinado a la captación y la fidelización de nuevos públicos, especialmente los espectadores y espectadoras jóvenes”, ha explicado Roberto García.

El Teatro Rialto trabajará con una red de institutos de Secundaria que colaborarán con este nuevo proyecto. Se trabajará conjuntamente con el alumnado y el profesorado para desarrollar experiencias físicas y emocionales con los montajes que pasarán por la sala.

De esta manera, participarán en las obras asistiendo a los ensayos, llevando los equipos artísticos a los centros, organizando coloquios, elaborando los programas de mano, creando un club de espectadores, convirtiéndose en reporteros de los procesos, trabajando con profesionales para aprender a crear contenidos y a usar las herramientas digitales. Con todo eso aprenderán a entender y a amar a las artes escénicas. En definitiva, conseguir que el alumnado se sienta cocreador y corresponsable, y así construir espectadores activos, críticos y no estandarizados.

Imagen del cartel de la obra '‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

Imagen del cartel de la obra ‘‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, realizado por la artista Po Poy.

También se crearán sinergias con otras instituciones como la Universitat de València, el Institut Valencià de la Juventut y las escuelas de arte dramático para implicar a todas estas comunidades en el proyecto del Teatro Rialto. Todo relacionado a una apuesta sin precedentes por la producción propia.

La temporada en el Rialto empezará con la coproducción ‘I tornarem a sopar al carrer’, de Begoña Tena y Xavier Puchades, un espectáculo que nace de las conversaciones con los vecinos y vecinas del barrio del Cabañal y que reflexionará sobre la identidad de barrio. Noviembre será el mes de la obra ‘Alexandria’, de Guadalupe Sáez y Mertxe Aguilar, un espectáculo sobre la identidad digital que mezcla teatro, música y videomapping, y que nos habla de cómo la huella digital que dejamos en manos de las grandes corporaciones y las redes sociales han cambiado radicalmente nuestra identidad y la manera de relacionarnos.

En diciembre podremos disfrutar de ‘Faust’, de Arturo Sánchez Velasco y Jaume Policarpo, una revisión del clásico de Goethe desde una óptica contemporánea y con una seductora estética que mezcla actores con títeres de tamaño natural y una escenografía cautivadora, que reflexionará sobre la identidad europea.

La danza será la protagonista en enero con ‘Més a prop’, de Noèlia Liñana, un montaje que tiene el objetivo de acercar la danza al público adolescente y joven a través del reconocimiento y la identificación de las emociones. El gran clásico valenciano y universal ‘Tirant lo Blanch’, de Joanot Martorell, sube al escenario los meses de febrero y marzo con una coproducción del IVC con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. El espectáculo, llamado ‘Tirant’, escrito y dirigido por Paula Llorens y Eva Zapico, planteará una nueva y sorprendente versión que mezcla la palabra y el teatro físico para hablar de identidad cultural.

‘Tot explota’, creación de Carla Chillida, es la propuesta para los meses de marzo y abril. Un espectáculo comprometido socialmente que nos habla de identidad de clase en los tiempos actuales y de las nuevas y sutiles maneras de explotación de las personas. La última producción del IVC en mayo será ‘Tórtola’, texto de Begoña Tena, nacida en el primer Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’ Josep Lluís Sirera, que será dirigida por Rafa Calatayud.

Además, el Rialto continuará como una de las sedes del festival Danza València durante el mes de abril y, ya para cerrar la temporada, se podrán ver las lecturas dramatizadas de textos del segundo Laboratorio de Dramaturgia ‘Insula Dramataria’.

Un instante de la representación de 'Cronología de las bestias', protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

Un instante de la representación de ‘Cronología de las bestias’, protagonizada por Carmen Machi. Fotografía: Javier Naval.

 

 

Sala Russafa entrega sus VII Premis del Públic

VII Premis del Públic de Sala Russafa
Sala Russafa
Dénia 55, València
17 de junio de 2017

Por séptimo año consecutivo, los espectadores han tomado la palabra y se han entregado los Premis del Públic de Sala Russafa, una modesta iniciativa que se suma a otros galardones como los otorgados por la AAPV (Associació d’Actors i Actrius Professionals Valencians) o AVETID (Associació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià), a la espera de que se pongan en marcha los anunciados en 2017 por la Consellería de Cultura.

“Llevamos con esta iniciativa desde que inauguramos y hemos visto cómo han ido creciendo los premios del público en otros municipios y ciudades. De hecho, Arden, compañía impulsora de Sala Russafa, los ha ganado con ‘Shakespeare en Berlín’ en L’Alcudia y El Puig, dentro de la Comunitat. Y ha sido finalista en el festival riojano de Haro. Así que conocemos las dos vertientes de este tipo de reconocimientos, la de quien otorga y la de quien recibe. Creemos que son fundamentales para dar un empujoncito a los profesionales del sector y que fue una gran noticia que las instituciones valencianas volvieran a recuperar sus galardones para las artes escénicas, pero parece que no terminan de arrancar”, comenta Juan Carlos Garés, director de Sala Russafa.

Según explica, los Premis del Públic de Sala Russafa tienen un doble propósito: “por una parte, queremos que los espectadores vean que no son un sujeto pasivo, que tienen la oportunidad de establecer una relación diferente con las artes escénicas y con la sala, de interactuar y dar su opinión sobre los espectáculos que programamos. Por otra, estos humildes galardones buscan que los actores, músicos, bailarines, etc., que llenan de arte y creatividad nuestro escenario, vean reconocido su trabajo”, señala Garés.

El sistema es sencillo: tras cada representación, los espectadores han podido cumplimentar una papeleta puntuando del 1 al 10 el espectáculo que acababan de ver, exceptuando los producidos íntegramente por la compañía Arden (vinculada a la dirección del centro) o la propia Sala Russafa.

Al acabar la temporada de programación regular, se ha hecho el recuento de todos los votos recogidos, sacando una nota media de cada espectáculo para que no influyera la cantidad de espectadores que lo vieron ni el número de funciones ofrecido. Con ese sistema se busca dar las mismas oportunidades a todas las propuestas que han pasado por el teatro. Por este sistema se han otorgado 5 de las 9 categorías.  En el resto ha sido el propio centro cultural y los patrocinadores quienes han valorado diferentes aspectos.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a 'Distancia siete minutos', de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

Merche Medina, de la revista MAKMA, entre el Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre a ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Fotografía cortesía de Sala Russafa.

UN PALMARÉS CON FORMACIONES EMERGENTES Y OTRAS CONSOLIDADAS DE LAS ARTES ESCÉNICAS NACIONALES Y VALENCIANAS

Varias entidades se suman a esta iniciativa de apoyo al sector de las artes escénicas. En las primeras cinco categorías, su papel ha sido el de dar nombre al premio y aportar el galardón, porque el voto ha sido exclusivamente de los espectadores.

El Premi Urban-Levante EMV al Millor Espectacle Valencià de Teatre, en el que colabora el suplemento de ocio y cultura, ha sido para el montaje de ‘Flores azules’, de la compañía La Dramàtica Producciones. Irene González escribe y dirige esta pieza sobre la memoria histórica que pasó en febrero por la sala, en la que también interviene como actriz. Es la primera de larga duración para esta formación emergente de la escena local.

El Premi Makma al Millor Espectacle Nacional de Teatre, apadrinado por el portal cultural, ha recaído en ‘Distancia siete minutos’, de la compañía catalana Titzina Teatro. Después de cuatro años de gira con más de 350 representaciones en España y diversos países, la obra llegó al teatro de Ruzafa para celebrar sus últimas representaciones. Este galardón cierra una brillante trayectoria para esta pieza sobre la felicidad, escrita, dirigida e interpretada por Pako Merino y Diego Lorca.

En cuanto al Premi Menkes al Millor Espectacle de Dansa, en el que colabora la tienda especializada en vestuario para artes escénicas valenciana, el público ha escogido el espectáculo ‘DRAP’. Se trata de una propuesta de la compañía valenciana Mou Dansa, en colaboración con la ONG SETEM CV y dirigida por Juan Pinillos, que pasó por Sala Russafa en abril para concienciar sobre las consecuencias del consumismo reinante en el mundo de la moda.

El Premi C.C. Nuevo Centro al Millor Espectacle Teatral per a Xiquets i Xiquetes ha sido para ‘El caso del fantasma percursionista’, de la formación jerezana La Gotera de Lazotea, con 36 años de reconocida trayectoria. Música y títeres de mano se encuentran en esta curiosa historia sobre la convivencia de una abuelita y el espíritu que ocupa su casa, una obra familiar de la que pudo disfrutar el público de Sala Russafa en octubre.

Por último, el Premi Mondo Sonoro al Millor Directe Musical, en el que colabora la revista especializada, ha sido para ‘Badlands’, por la presentación en vivo de su nuevo disco. La formación valenciana agotó las localidades en dos jornadas consecutivas en las que dio a conocer las canciones de su último trabajo, un paso más en su sonido country, con toques de folk y bluegrass, que establece una conexión “far west- valenciana”.

Escena de 'Distancia 7 minutos'. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de ‘Distancia 7 minutos’. Imagen cortesía de Sala Russafa.

A diferencia de en los anteriores casos, el siguiente galardón lo ha decidido el equipo de programación del centro cultural,  atendiendo a criterios de innovación y originalidad escénica entre las propuestas que durante toda la temporada han pasado por el teatro. El Premi El Diario CV a l’Espectacle Revelació, apadrinado por el periódico digital, ha recaído en ‘La dislexia de los conejos’, de la formación valenciana Conejos Teatro. Miguel Serrano firma y dirige esta distopía sobre el sistema educativo, ganadora del  I Premio SGAE – Russafa Escénica, que consistía en una dotación económica para poder desarrollar el espectáculo, pasando de una pieza breve a una de larga duración. La versión ampliada es la que se estrenó en el teatro de Ruzafa en febrero.

PREMIOS TAMBIÉN PARA LOS PROPIOS ESPECTADORES DE SALA RUSSAFA

Además de votar, el público de Sala Russafa también puede recibir reconocimientos. Es el caso del Premi Fundació Bromera al Millor Treball Escolar, en el que el centro cultural y los patrocinadores han escogido el de Noa Mª Paavola España, del CEIP Alejandra Soler. Y el Premi Fundació Bromera al Millor Col·legi Assistent ha distinguido al centro Color de Monte Colorado.

Por último, Sala Russafa entrega el Premi a l’Espectador 2018, elegido al azar entre todas las papeletas de votaciones recogidas. El galardón, que ha recaído en José Julián Ibáñez Primo, consiste en un abono-regalo para poder disfrutar de todos los estrenos teatrales que ofrecerá el centro cultural a lo largo de la próxima temporada.

El centro cultural agradece su colaboración y compromiso con las artes escénicas tanto a quienes han emitido su voto como a las entidades que han participado en esta iniciativa, apadrinando uno de los premios. Gracias a los espectadores y a los colaboradores ha sido posible esta séptima edición de los Premios del Público de Sala Russafa, una modesta iniciativa que volverá a ponerse en marcha la próxima temporada, conforme empiece la programación en el teatro de Ruzafa y la gente tenga la ocasión no sólo de sentarse en el patio de butacas, sino también de interactuar y de compartir su valoración sobre lo ocurre sobre el escenario.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen general de los galardonados con los VII Premis del Públic Sala Russafa. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Confesiones de un artista gay

Quique Belloch: Escenas de una vida
Bel Carrasco

Su nombre sonaba mucho en el mundillo cultural valenciano de los años noventa. Enrique Belloch. Quique para los amigos. Un productor de teatro y cine que, a principios de los ochenta rodó en Madrid una película con un jovencísimo Antonio Banderas, ‘Pestañas postizas’, y que tras dar clases de teatro en Arganda del Rey regresó a su ciudad natal, Valencia, donde ofreció un taller de arte dramático muy concurrido en la Universidad Politécnica. Poco después abrió la mítica sala Trapezi, el primer espacio multicultural alternativo, donde se reunía la Asociación de Actores Valencianos y los jóvenes interesados en las artes escénicas. Pese a su éxito y proyección en los medios la sala tuvo que cerrar por falta de ayuda institucional, y Belloch derivó al doblaje al frente de Doble Banda productora también de tele movies. El cierre de Canal 9 le llevó a la ruina pero resurgió de sus cenizas cual Ave Fénix para montar ‘Teresa de Ávila’ de su amigo y admirado José María Rodríguez Méndez y rodar un documental sobre el travesti más famoso de la Transición, La Margot.

Cumplidos los 70 años, decidió que era buen momento para hacer recuento de su vida y confió en su amiga Bel Carrasco para contarla en negro sobre blanco. Es el libro ‘Quique Belloch: Escenas de una vida’ (NPQ Sargantana) en el que escribe también el periodista Rafa Marí y otros de sus numerosos amigos. A lo largo de sus páginas, ilustradas con imágenes de la vida y obras de Belloch, el polifacético creador desnuda su alma para evocar desde su feliz infancia hasta los momentos más duros de pérdidas y debacles. Sin tapujos ni pelos en la lengua. De cabo a rabo.

Potada del libro.

Potada del libro.

¿Este libro es un ajuste de cuentas con los fantasmas de su pasado?

No creo en fantasmas, ángeles y demonios. Tampoco en las mediums y mucho menos en las brujas vírgenes. En la serie ‘Midnight Texas’ se encuentran buenas respuestas.

¿Por qué decidió contar su vida?

Seguramente debido a la edad. Al final de la vida se acaban los recuerdos, y por desgracia uno tiene fecha de caducidad que por lógica en mi caso no debe estar ya muy lejos.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch, de bebé. Imagen cortesía del autor.

Ha dicho que se trata de un estriptís, ¿pero llega al desnudo integral o se reserva secretos inconfesables?

Lo del estriptís es una floritura literaria y en cuanto a los secretos inconfesables, son eso, secretos inconfesables, lo que no deja de ser una pura contradicción. Para mis amigos no tengo esa clase de secretos ni ningún otro, lo que no saben se lo imaginan. Al resto del mundo no creo que le interesen mucho.

¿Cómo influyó en su vida el hecho de ser gay?

Lo que ha influido en mi vida es el hecho de ser un hombre. Un hombre atractivo, simpático, inteligente y suficientemente culto. Todo eso me convierte en un gran seductor. Lo siento, pero lo que no soy es modesto.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Carnet de la Facultad de Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Tenía un futuro asegurado en la empresa de su padre. ¿Por qué lo dejó para dedicarse a las artes escénicas?

Nunca he optado por decisiones acomodaticias. He sido y soy un aventurero en busca de la libertad tanto colectiva como personal. Lo he tenido todo y también lo he perdido todo en muchas ocasiones y siempre he seguido siendo el mismo.

¿Si pudiera empezar de cero, cambiaría muchas cosas de su vida?

Ninguna.

Se le nota cierto resentimiento contra los gestores culturales que, según usted, no supieron apreciar sus proyectos.

Lo de morderse la lengua no es bueno, la lengua es útil, es culta, puede ser muy larga, pero fundamentalmente es necesaria. Por eso no me gusta utilizarla para hablar de nimiedades.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch con sus perros. Imagen cortesía del autor.

¿Qué aportó al panorama cultural valenciano y cómo recuerda aquel ambiente?

Aquello era una merienda de negros en la que algunos engordaron demasiado en cualquiera de las opciones políticas. En lo que respecta a mi aportación en este amoroso y detestable mundo de las artes del espectáculo, tendrán que ser otros y en tiempos mejores los que analicen su significado…O no.

¿Le aburre que le pregunten por su relación con Antonio Banderas?

Sí.

¿Por qué confió en Bel Carrasco para que escribiera el libro?

Fue ella la que confió en mí y ante la duda opté por el sí, y le estoy muy agradecido. En el libro que debería haberse llamado ‘Desde la acera de enfrente’ en lugar de ‘Quique Belloch: escenas de una vida’, los lectores encontrarán en él todas las respuestas o…casi todas.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

Quique Belloch. Imagen cortesía del autor.

La retórica carniforme de Julio César en 10 Sentidos

‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci
Festival 10 Sentidos
Monasterio de San Miguel de los Reyes
Avenida de la Constitución 284, Valencia
Miércoles 16 y jueves 17 de mayo de 2018

“Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme: vengo a sepultar a César, no a loarlo”

Aproximarse a la figura del conspicuo dictador de la Antigua Roma, Gaius Iulius Caesar, requiere transitar, de un modo inexcusable, por los vestigios preludiares del drama shakesperiano ‘La tragedia de Julio César’, rescoldo literario de ineludibles vigencias a partir de las que procurar un ejercicio de revisitación como el que rubrica el multidisciplinar dramaturgo cesenati Romeo Castellucci.

Dos décadas después de su estreno, este heterodoxo Giulio Cesare prosigue su internacional singladura escénica y recala su magistratura enl monasterio jerónimo y renacentista de San Miguel de los Reyes –actual sede la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu–, erigido en justificado adalid programático de la presente edición del Festival 10 Sentidos, mediante una adaptación de pezzi staccati (fragmentos de repuesto) que sintetiza la configuración original ideada por Castellucci.

Imagen del elenco actoral de  'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Imagen del elenco actoral de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

“No tengo ni el ingenio, ni las palabras, ni la capacidad, ni los gestos, ni la elocuencia, ni el poder de revolucionar la sangre de los hombres”

Y, sin embargo, henchida de visajes y prédicas, de potestad y vigor, de virtuosas y epatantes facultades cobra forma trágica esta lacerante oda escénica que clama insurrecta y literalmente por la palabra hecha músculo y herida, el verbo convertido en carne.

De este modo, ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’ se sirve de cámaras endoscópicas, movimientos sonoros, hiperbolizados ademanes, litúrgicos sacrificios y alocuciones laringectomizadas para exhumar los orígenes de la prosodia, vislumbrar la morfología laringítica del lenguaje y desentrañar la retórica carniforme que habita en lo corruptible.

Frente al retablo de José Cavaller y bajo el cimborrio cupular se concitan los conspiradores Flavio y Marulo, vertebrados por el aparato fonador de ‘…vskji’ (¿Jerzy Grotowski? ¿Konstantín Stanislavski?) –encarnado por Sergio Giuseppe Scarlatella–, el inapelable destino de un decadente Julio César –eminente y sobrecogedor Gianni Plazzi– y el discurso fúnebre de Marco Antonio el Triunviro –traqueostómicamente oralizado por Maurizio Cerasoli–, amén de un ingenio lumínico cuyo quebrantador funcionamiento, a modo de garrote, reporta obscuridad y epílogo a la representación.

Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, y el director escénico Silvano Voltolina, en compañía de Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante la presentación de 'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, y el director escénico Silvano Voltolina, en compañía de Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante la presentación de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Durante la presentación a los medios, Silvano Voltolina, ayudante de dirección y responsable escénico de la presente adaptación para el Festival 10 Sentidos, hubo manifestado que ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’ “funciona como una cirugía, con el fin de contemplar qué es lo que sigue vivo” del cuerpo de la pieza original y aquello que atesorase “una mayor carga de significado para el público y para los propios actores”, atendiendo a su línea artística de trabajo; “en este caso, nosotros recuperamos cuatro fragmentos esenciales de la representación completa”, como son “el comienzo y el más poderoso monólogo (quizás de la historia del teatro), como es el monólogo de Antonio (Marco) frente al cuerpo de César (Julio), unido al sacrifico de Julio César e, igualmente, el final de la representación original, con el funcionamiento de este garrote”.

Por su parte, el corpus arquitéctonico y acústico del interior de la iglesia del Monasterio de San Miguel de los Reyes se incorpora a la presente compostura como un elemento decisivo para la acción; por ello, para Voltolina “la idea es intervenir lo menos posible en el espacio en el que se va a representar la obra. La pieza no va con escenografía, sino que su función es hacer uso del lugar”.

Un lugar visibilizado, en tanto que “este tipo de propuestas ponen este espacio a disposición de la ciudadanía y les da la oportunidad de disfrutar de algo que les pertenece”, apuntó Carmen Amoraga, Directora General de Cultura y Patrimonio, en explícita sintonía con el horizonte conceptual de ‘Invisibles’, lema de la séptima edición del Festival 10 Sentidos.

Un instante de la escenificación de 'Giulio Cesare. Pezzi Staccati', de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Un instante de la escenificación de ‘Giulio Cesare. Pezzi Staccati’, de Romeo Castellucci. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

 

EVA: vidas cruzadas

E.V.A., de T de Teatre, dirigida por Julio Manrique
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Días 5 y 6 de mayo de 2018

Obra de teatro, obra de arte. Escala visual analógica del dolor, ‘E.V.A.’ trata de medir el desconsuelo, la vida que golpea a través del tiempo que pasa sin detenerse, aunque a veces te gustaría; de los sueños que dejamos marchar, los sueños que alguien un día nos arrebataron, la desorientación, la crisis vital, el rumbo mal escogido, el arrepentimiento, el amor.

Escena de E.V.A., de T de Teatre. Foto: Lorena Riestra

Escena de E.V.A., de T de Teatre. Foto: Lorena Riestra

La mirada retrospectiva al colegio de cuatro mujeres que se acercan a los 50 años de edad y siguen buscando el equilibrio del dolor, con heridas abiertas sin cicatrizar, con emociones encontradas, de acciones voluntarias e inconscientes cuando se es adolescente y que puede determinar el destino de una persona.

E.V.A. de T de Teatre. Foto: Lorena Riestra

E.V.A. de T de Teatre. Foto: Lorena Riestra

‘E.V.A.’, creada por Marc Artigau, Cristina Genebat y Julio Manrique, te atrapa desde el primer momento. La compañía T de Teatre, que celebra 25 años de historia, consigue ampliar el radio de visión de un amplio público expectante en el teatro Rambleta de Valencia, con un magistral montaje en el escenario donde nos abrieron las entrañas del mismo para mostrar color y proyección. La gran obra dirigida por Julio Manrique fue proporcionalmente interpretada por el elenco de actores y actrices Rosa Gómiz, Carmen Plà, Albert Ribalta, Jordi Rico, Ágata Roca, Marta Perez y Carolina Morro.

Conmovedora y reflexiva, ‘E.V.A.’ es una función tragicómica con claro sello de la casa por parte de esta particular compañía de teatro. Acepta el placer y acepta el dolor (T de teatre) https://www.youtube.com/watch?v=kx_rZ_DN2pY

E.V.A., de T de Teatre. Espai Rambleta.

E.V.A., de T de Teatre. Espai Rambleta.

Raúl Bartleby

Alien Express gana el Certamen Coreográfico 10 Sentidos

Alien Express / Natasa Zavolovšek
Ganador del Certamen Coreográfico 10 Sentidos
Viernes 11 de mayo de 2018

El Certamen Coreográfico 10 Sentidos se ha asentado como un referente dentro de los certámenes coreográficos en Europa para creadores emergentes del panorama nacional e internacional. El Festival 10 Sentidos, que cuenta con el patrocinio principal de Caixa Popular, en su apuesta por una programación donde conviven artistas consagrados y nuevos talentos, ofrece cada año esta convocatoria coreográfica que recibe alrededor de 300 propuestas de todos los continentes.

Alien Express / Natasa Zavolovšek, llegados de Liubliana (Eslovenia), fueron los ganadores de la edición 2018 con una pieza titulada ‘Our friends Tony’. Con este trabajo el dúo se centra en comunicar o hacer visible algo que no está ahí. Por su parte, Denis Santacana, compañía de Danza de Bilbao, logró el premio simbólico del Público con la pieza ‘Encuentros’, interpretada por Victor Fernández y Denis Santacana. El jurado quiso además realizar una mención especial a Alexandre Fandard, llegado de Francia, y a Louis Thuriot y Borna Babić, de Groninga.

Los diez coreógrafos finalistas mostraron sus obras ante un jurado profesional formado por Àngels Margarit, directora del Mercat de les Flors (Barcelona), Assen Assenov, director de ONE Foundation for Culture and Arts (Bulgaria), Laura Kumin, directora del Certamen Coreográfico de Madrid, Mar Jiménez, coordinadora del Festival Dansa València, Aja Jung, directora de Belgrade Dance Festival (Serbia), Anders Beyer, director de Bergen International Festival (Noruega) y Fons Dejong, programador de Theater aan het Vrijthof, Maastricht (Países Bajos), que decidió la pieza ganadora con un premio dotado con 2.000 euros.

Alien Express. Certamen Coreográfico 10 Sentidos por cortesía del festival.

Alien Express. Certamen Coreográfico 10 Sentidos por cortesía del festival.