Liminal: el arte de jugar con lo digital

‘Liminal’, del colectivo Fluenz
Sergi Hernández y Carlos Izquierdo
Centro Cultural Las Cigarreras, Alicante
#DIM2020
Lunes 1 de junio de 2020

Mientras las instituciones culturales repiensan sus formatos y modelos para poder seguir prestando apoyo a artistas y proyectos –sin olvidar a un público cada vez más conectado–, el pasado 18 de mayo, Día Internacional de los Museos, fue, sin duda, un momento para la reflexión y proyección digital en el ámbito museístico. En este contexto, se estrenó la nueva pieza audiovisual realizada por el colectivo Fluenz y titulada ‘Liminal’, un proyecto de arte digital producido por el Centro Cultural Las Cigarreras de Alicante con motivo de su programación online que consistió en un despliegue de opciones audiovisuales y diferentes actividades que todavía complementan el resto de contenidos a los que la institución está dando salida gracias a la redes sociales y otros canales de distribución digitales. El objetivo de prestar el servicio de la cultura y su difusión continúa; aunque, quizá, nos gustaría de otra forma más cercana y sin contar con el cierre de espacios o la reducción de aforos. 

Detalle de ‘Liminal’. Imagen cortesía del colectivo Fluenz.

Es precisamente aquí donde actúa la adecuación de la pieza ‘Liminal’. El concepto de liminalidad habla precisamente de un estado limítrofe, una zona de transición entre lo que conocemos y lo que nos depara el devenir. El término aparece por primera vez en el libro ‘Ritos de Paso’, de Arnol Van Gennep, y se genera en el contexto de la etnología y antropología para explicar fases previas o intermedias como la enfermedad, la locura transitoria o una enfermedad. Teniendo presente que estos espacios liminales son zonas entre dos estados, se les confiere la característica de la versatilidad, la identidad móvil y la evolución permanente. Siendo así, la pieza plantea una experiencia en la que el ámbito visual y el sonoro se reformulan, mutan y juntos plantean nuevos significados.

Fluenz es el colectivo artístico formado por Carlos Izquierdo, que utiliza la firma de Arco Glanz al realizar música electrónica, y Sergi Hernández. Carlos Izquierdo es compositor, pedagogo y artista sonoro, ha trabajado en numerosos proyectos relacionados con el audiovisual y la innovación tecnológica pero siempre teniendo como eje central de su producción la música. Sergi Hernández completa este dúo aportando su experiencia en la parte visual. Es arquitecto y tecnólogo creativo, y ha trabajado desarrollando plataformas digitales interactivas y de investigación, así como creando experiencias museográficas interactivas; es por ello que le interesa la interoperatividad entre espacio, danza contemporánea, música y artes visuales a través de las artes interactivas.

Detalle de ‘Liminal’. Imagen cortesía del colectivo Fluenz.

Fluenz genera en sus piezas un potente diálogo entre las disciplinas visual y musical, utilizando el lienzo sonoro como pieza básica y posteriormente desarrollándolo hacia la abstracción narrativa. Este paralelismo acertado entre imagen y ritmo es consecuencia de una técnica apurada que consiste en que el vídeo se genera al mismo tiempo que sonido entra en el software correspondiente. Podemos rastrear la experiencia del colectivo con esta tecnología a través de la pieza precedente ‘Relieve’, donde desde un punto de vista más experiencial se mezclan técnicas que consiguen modificar los parámetros geométricos según la intensidad del sonido y aplicar diferentes texturas a la imagen. En ‘Liminal’ esta sincronización llega a un punto culmen y el observador disfruta de los cambios de ritmo, donde lo instrumental y lo electrónico van superponiéndose según se requiera; la imagen capta a la perfección esta capacidad de juego. 

Es precisamente esta capacidad de ambos de articular lo lúdico y lo artístico lo que va desvelando ‘Liminal’ en sus veinte minutos de duración. Ya desde el principio, se deja atrás la quietud sonora dando paso a la sensación vertiginosa que les induce a apropiarse de lo limítrofe como hilo conductor. Es así como mediante la combinación de cambios de ritmos y texturas móviles, puede rastrearse la experimentación y la necesidad de narrar una historia. Hacia la mitad de la pieza se vislumbran imágenes de planetas que inquietan por el color y el contexto musical. Acechan al observador en las ligeras ondulaciones que se van produciendo hasta quedar desdibujados por una líquida sensación de inestabilidad. Tras este período, regresa el ritmo geométrico del principio, los sonidos e imágenes aumentan hacia tonos más agudos y el bombardeo de luces invitan a asomarse a esa zona desconocida, a salir del trance, para aproximarnos de nuevo a un agitado juego –ahora ya no tan desconocido–, propio de los tiempos que nos acompañan. 

Se puede disfrutar de ambas piezas entrando en el perfil de YouTube del colectivo en el siguiente enlace: Colectivo Fluenz.

Portada de la pieza ‘Liminal’. Imagen cortesía del colectivo Fluenz.

María Ramis.

El metro de València da la nota


El metro de València da la nota
Espectáculo musical en la parada de metro de L’Albereda
Interior de la entrada a la estación de Alameda
Passeig de L’Albereda
Domingo, 24 de noviembre de 2019

Hace unos días, los usuarios del metro quedaban sorprendidos por el regalo que recibían sus sentidos al encontrarse sin saberlo con un espectáculo en el subsuelo. Se trataba de un regalo tanto visual como sonoro que ponía de manifiesto el culto a las bandas de música, y al arte de acción que se profesa en estos lares. Y es que el Concierto para trenes de metro y banda es una especie de fusión con base de instrumentos clásicos, pero con mucha vocación experimental. El sonido de los andenes con público, el espacio acústico propio del metro subterráneo arqueado, las puertas que abren y cierran y todo combinado bajo la batuta de un músico polifacético como lo es Ferrer-Molina, que como los genios invisibles, firman de varias maneras y con varios nombres dependiendo de la línea de composición que realiza, y para quien los trenes emiten un «Re» sin que los afinen para ello.

El director y compositor Ferrer-Molina en plena acción. Fotografía de Nacho Ruiz.

Así fue, producido por Troppemedia con el apoyo del Instituto Valenciano de Cultura, la Diputació de València, Mostra Viva del Mediterrani, Metrovalencia y Turismo València, cincuenta músicos de la Banda de Picanya recorrieron la estación y las líneas del metro realizando una exploración acústica de un espacio público, donde el sonido de los trenes forma parte de la composición.

Músicos tocando en el metro de Alameda, Valencia – Fotografía de Consuelo Peris.

La cara de sorpresa, sonrisas y muecas sobre todo de usuarios del metro extranjeros resultaba ser un ingrediente añadido a la combinación de música inédita en espacio público, coreografía, intérpretes del más alto nivel y el arraigo a las bandas de música propias y vecinas, y que ciertamente daba la sensación de participación de la ciudadanía en un proyecto vanguardista, fresco, innovador y muy identificativo. 

Los músicos de la Banda de Picanya tocando sus instrumento cara a cara, andén con andén. Fotografía de Nacho Ruiz.

‘Concert per a Trens de Metro i Banda’ es una obra site specific para la estación Alameda de Metrovalencia, que ese día aprovechó las cualidades acústicas y lumínicas de la propia estación, integrando los sonidos cotidianos de los trenes y el sonido ambiente en la partitura que interpretaron los músicos.

Músicos reunidos con sus instrumentos y el público a su alrededor – Fotografía de Consuelo Peris.

La afinación de los trenes en RE fue el punto de partida sobre el que se añadió todo el espectro armónico, escalas pentatónicas, etc. Los glissandi de los trenes se fundieron con los de los instrumentos musicales, y viceversa. 

La pieza musical tuvo una duración de 25 minutos, durante los cuales los músicos se apearon escalonadamente en los andenes de la estación, tocaron su instrumento y desaparecieron para reaparecer más tarde en otro andén.

Los asistentes únicamente necesitaron un billete de metro para entrar en la estación y disfrutar del innovador espectáculo musical.

Parada de metro de Alameda, Valencia – Fotografía cortesía de Consuelo Peris.

Irene Valdés

Volumens Day, toda una experiencia sensorial

Festival Volumens Day
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Sábado 20 de enero de 2018

El Centre del Carme Cultura Contemporània acogerá el festival Volumens Day el próximo 20 de enero, que pretende ser una experiencia sensorial, donde los sentidos de la vista y el oído se complementan, confunden, reaccionan, interaccionan y crean un lenguaje único, transformando los espacios donde se desarrollan los espectáculos que ofrece el festival. Uno de los objetivos de Volumens es elevar la exploración y la investigación audiovisual (AV) a la categoría de arte, pero sin olvidar el sentido lúdico y didáctico.

Hear you calling, Pablo Arquiola, JackWasFaster, Miss_tra, Diego Navarro, Estrato Aurora y Julien Bayle, son los primeros artistas confirmados para esta edición con entrada gratuita. La programación se completará con instalaciones y talleres en lo que será un aperitivo del Festival Internacional Volumens, cuya segunda edición está prevista para después del verano.

Volumens Day, que cuenta con la colaboración del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, contará con artistas nacionales e internacionales repartidos en dos espacios: la Sound Room (el Claustro Gótico) y la AV Room (la sala Goerlich).

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Uno de los primeros nombres confirmados es Sergio Díaz, ‘Here you calling’, empezó su relación con la música muy temprano, escuchando discos de sus padres (Jean Michel Jarre, Vangelis, Pink Floyd, Neuronium, entre otros…) Estas influencias junto a una infancia y adolescencia traumáticos, la clave para desarrollar una filia por la música sacra y la impregnación espiritual y melodramática.

En el año 2007 y hasta 2013, entró a formar parte de Hypnotica Colectiva realizando tareas de diseño y promoción de eventos junto a David Verdeguer y Oscar Sogorb.  Esta nueva influencia musical provocó un sesgo artístico, dando lugar a su aka «Hesse», donde tiene cabida una faceta completamente oscura, atmosférica y cruda que complementaron todo un ying y un yang a nivel artístico y personal.

Pablo Arquiola es un Disc-jockey valenciano, perteneciente al colectivo de música electrónica Hypnotica Colectiva. Activo desde 2013, realiza sesiones de Techno Industrial, Electro e IDM. Por otro lado también desarrolla sesiones donde expresa su lado más experimental, con estilos como Dark Ambient, Death Industrial, Noise o Power Electronics.

JackWasFaster es el apodo de las producciones solistas de Manu Cachero. Sus sets hermanan electrónica delicada, space disco nórdico, deep, balearic y house underground casi siempre bajo de revoluciones. Después de algunas remezclas (FIRA FEM, ROLE, NIMIO) que lo llevaron a ser parte de la edición Madrid 2015 del RedBull Music Academy Bass Camp, ahora está trabajando en nuevos lanzamientos para Rotten City que saldrán pronto y reproducción de sets en vivo con una nueva configuración basada en hardware.

Miss Tra. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Miss Tra. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

«Transgresora, rompedora, innovadora, una evolución musical constante con patente propia». Miss_tra en cabina desarrolla sesiones llenas de energía y profundidad, fusionando diferentes estilos y vertientes, siempre predominando el techno como base. Creando una atmósfera única donde mezcla los sonidos más vanguardistas con la contundencia del groove que la caracteriza. Ha actuado en los clubs con más renombre de la Comunidad Valenciana y ha compartido cabina con artistas de gran calibre como Maceo Plex, Paco Osuna, Marc Houle, tINI, Cora Novoa, Edu Imbernon, Matthias Tazmann, Martinez Brothers, Los Suruba, Nuria Ghia, Dosem, Marc Marzenit, etc…Gracias a ello comienza a ser reclamada en los mejores clubs del circuito español y ciudades de toda Europa. Aunque se caracteriza por su vertiente techno, en Volumens Day hará un set especial.

La AV Room acogerá los proyectos de los estudiantes del Máster de Artes Visuales y Multimedia. Con el título ‘Los que gritan’, el artista audiovisual Daniel Balboa utilizará objetos de uso común a modo interfaz para reproducir samples de vídeo y audio, que mezclados con diferentes elementos bending crea piezas sonoras controladas en directo, formando modulaciones acompañadas de imágenes alteradas.

Por su parte, Misael Sámano-Vargas y Miguel A. Sislian Suez en ‘Opus Silere’ recrean una performance sonora, que combina vídeo y arte sonoro. Usando la multimedia de autor, reflexiona sobre la presencia de la sal y su significado como elemento redentor.

Sintetizadores de fantasía, melodías RPG y subidones trance han acompañado a Diego Navarro a lo largo de su vida. Ahora intenta ordenarlo todo en su cabeza mediante un caótico proceso de producción, canalizado recientemente a través de su fichaje por Sweat Taste y el lanzamiento del Nurture EP, producto de una obsesión con la unión entre tecnología y naturaleza y el ASMR alienígena. Actualmente se encuentra explorando las nuevas posibilidades del diseño de sonido y la interacción con la música en entornos virtuales.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jaime Romero aka Estrato Aurora, lleva más de dos décadas en el estudio trabajando con máquinas analógicas y toda una suerte de cacharrería. Con este nuevo proyecto bebe de esos sonidos antiguos pero en un plano actual con un aire de modernidad y frescura.

En el live que ofrecerá en el festival Volumens irá acompañado de las visuales del dúo de Vjs Tuerto y constará de material inédito con componentes improvisados lleno de bajos, pads y secuencias que te atrapan e hipnotizan, además presentará algunos de sus nuevos trabajos que acaban de publicarse o están por llegar en varios sellos de diferentes nacionalidades como: Bliq Rec, Appian Souns, Discos Pandémicos, entre otros.

Uno de los primeros nombres confirmados es el artista multidisciplinar afincando en Francia, Julien Bayle, que presentará ALPHA. Un espectáculo en vivo que fusiona el sonido y las imágenes en una materia densa e inmersiva. Bayle diseñó y compuso la primera versión en 2014 mediante el uso de un proceso creativo muy nuevo: hizo crecer progresivamente las estructuras musicales y diseñó el sistema de generación de visuales al mismo tiempo. El sistema visual analiza el sonido en tiempo real y genera dinámicamente los elementos y las estructuras que se muestran en la pantalla durante la ejecución. No hay filmaciones pregrabadas usadas en ALPHA, solo renderización 3D, con la idea de producir y generar cada vez un instante único.

Diego Navarro. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Diego Navarro. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

«El premio a Dylan es un reconocimiento a la lírica»

Concierto de InMune
Sala 16 Toneladas Rock Club
C / Ricardo Micó, 3. Valencia
Viernes 14 de octubre de 2016, a las 23.00h

Makma estuvo en el primer concierto de la gira de los catalanes InMune en Valencia, presentando su flamante tercer disco, ‘Universal’, un elepé muy aplaudido y que se distancia de su anteriores trabajos por la contundencia de sus guitarras.

Nos acercamos a la prueba de sonido que realizaban junto a los valencianos 13 Millas. Al terminar la prueba, Morti, vocalista del grupo, y quien esto escribe, subieron a los camerinos para charlar de este trabajo, de la gira que les va a llevar por todo el Estado y sobre la opinión de Morti sobre el Nobel de Literatura dado a Bob Dylan.

Y entre otras cosas, Morti nos contó que este último trabajo «es más vital y energético, quizás como fenómeno de compensación», que se observa una «evolución clara» con respecto a anteriores trabajos, en el que «el sonido se ha densificado más», y que el Nobel a Dylan «pone en cuestión al propio Premio Nobel», aunque se alegra por que el galardón supone «un reconocimiento a la lírica». Todo esto y más en el video adjunto.

Morti, cantante de InMune. Fotografía: Javier Caro.

Morti, cantante de InMune. Fotografía: Javier Caro.

Javier Caro

El hombre que ríe

‘El hombre que ríe’ de Iñigo Royo
ARTIUM, Sala Este Baja
C/ Francia, 24, Victoria-Gasteiz
Hasta el 16 de octubre de 2016

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta ‘El hombre que ríe’, una exposición de Iñigo Royo sobre «el barullo idiota que formamos viviendo juntos» y «la risa amarga que asoma (…) ante la contemplación del espectáculo». La muestra reúne instalaciones, vídeos, fotografías y una pieza sonora, contiene referencias literarias habituales en Royo, y establece una mirada irónica y escéptica sobre muchos aspectos de la realidad cotidiana, desde la política hasta las nuevas tecnologías. La exposición es una producción de Artium y cuenta con un catálogo con textos del artista, de Santiago Eraso y del escritor José Luis Arántegui. Su inauguración se completa con una conferencia previa de Iñigo Royo, mientras que en otoño tendrá lugar un ciclo de cine.

El dramaturgo, novelista y poeta irlandés Samuel Beckett se encuentra en el origen de ‘El hombre que ríe’. En su recuerdo, Iñigo Royo ha encontrado dos palabras, barullo y risa, a partir de las cuales ha construido un relato, una forma de explicar el mundo desde «el humor y el caos». Trece obras –instalaciones, fotografías, vídeos y una pieza sonora- se ordenan en la Sala Este Baja y en el exterior de Artium, ofreciendo además una muestra de los trabajos de Royo desde 2009 hasta el presente.

Iñigo Royo reclama la atención del visitante en su entrada al Museo con ‘Advertencia’, una acción sobre la fachada principal de Artium, en la que ha rotulado en grandes caracteres «aquí no caben ni fantasías ni ocurrencias». El mismo aviso se repetirá después, ya en la Sala Este Baja, en una instalación fotográfica con el mismo título, en cuyas imágenes se reconocen distintos edificios públicos con el mismo lema rotulado en sus muros.

Pero antes de acceder a la galería, justo ante su puerta, el visitante aún podrá esbozar una primera sonrisa con ‘Unión Europea. Manual de autoayuda’. El artista ha tomado el programa electoral de un partido en las últimas elecciones europeas y ha reordenado y grabado las palabras en función del número de veces que aparecen en el texto.’El hombre que ríe’, la obra que da título a la exposición, se despliega en 10 monitores nada más traspasar la puerta: el artista utiliza el detector de sonrisas de algunas cámaras fotográficas avanzadas dejando que el instrumento decida qué es risa y que no. A su lado ‘Hello Barbie’, una pieza en la que la muñeca –un modelo teóricamente capacitado para responder a lo que se le dice- recibe mil insultos del idioma castellano.

El hombre que ríe. Imagen cortesía Artium.

El hombre que ríe. Imagen cortesía Artium.

De Buñuel a Buñuel
El perímetro del espacio central de la exposición está recorrido por ‘Babel’, en la que escribe el resultado de la traducción sucesiva de un texto de Buñuel a través de los noventa idiomas del intérprete automático de Google, para regresar finalmente al castellano; la frase final, como cabe esperar, no tienen nada que ver con la original. En este mismo espacio, ‘Advertencia’ retoma en más de 50 fotos la idea plasmada en la fachada del Museo.

‘Tribulaciones y mudanzas’ es una serie de siete fotografías que reproduce siete figuras de papel –una pajarita, un barco, un avión…- realizadas con las portadas de los periódicos del 21 de octubre de 2011, con la noticia del abandono de la violencia por parte de ETA. A su lado, ‘Esperpento’ es una instalación fotográfica en la que sesenta imágenes de Google Earth y fragmentos de diálogos de ‘Luces de Bohemia’, de Valle-Inclán, conforman un particular mapa de España. En el centro de este espacio, ‘Ab-alio’, proyecto videográfico basada en los conocidos ‘Listados’ de Ignasi Aballí y que, en sus múltiples vídeos, ofrece “un variado y tragicómico abanico de asuntos relacionados con la vida cotidiana”.

La muestra se cierra con tres obras finales: ‘Benditos tímidos’, una serie de fotografías a partir de álbumes familiares en los que se destaca a los «maravillosos tímidos, que no querían perpetuar su imagen, convencidos de que es preferible pasar sin dejar rastro»; ‘Diálogos con Luciano’, el canario que tuvo durante un tiempo y que un día dejó de cantar; y ‘Quid pro quo’, cortometraje en el que un lector pone al día de las noticias de prensa a Luis Buñuel en un monte cercano a Calanda, donde fueron esparcidas sus cenizas.

Fotógrafo, profesor de fotografía, foto-reportero, guionista y director de cortometrajes, artista, Iñigo Royo (Donostia-San Sebastián, 1962) es, por formación, licenciado en psicología. Desde que en 1988 recibiera el premio Jóvenes fotógrafos del Ministerio de Cultura, ha participado en innumerables exposiciones colectivas en ciudades como Madrid, Barcelona, Vigo, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Donostia- San Sebastián, Berlín o Nueva York. Su obra forma parte de las colecciones de la Fundación La Caixa, Museo Reina Sofía, CGAC, Banco de España y Ordóñez-Falcón y otros fondos privados, entre otras.

La belleza revulsiva de Liliana Maresca

Liliana Maresca
Galería Espaivisor
C / Carrasquer, 2. Valencia
Inauguración: viernes 29 de enero, a las 20.00h
Hasta el 15 de abril de 2016

La obra de Liliana Maresca, que incluye esculturas, objetos, instalaciones, dibujos, pinturas, montajes gráficos, y que se exhibe en la galería Espaivisor, se desarrolló y brilló principalmente durante buena parte del período de la postdictadura argentina, desde mediados de los años ochenta hasta la muerte de la artista, a fines de 1994, víctima del sida.

Su poética se alimentó y configuró a caballo de las décadas de los ochenta y de los noventa, entrelazándolas. Liliana también fue una influyente gestora de exposiciones que llevaron su sello personal, alrededor de las cuales supo articular a distintas generaciones de artistas, embarcados en estilos y tendencias que en aquellos años se veían como antitéticos y en tensión, pero que ella supo amalgamar. Y este poético encabalgamiento de tendencias y generaciones lo produjo tanto a partir de la mirada abierta de propia obra múltiple, como a través de su enorme capacidad organizadora. Las exposiciones temáticas grupales y colectivas que gestó hicieron historia.

Entre aquellas movidas puede citarse la muestra ‘Lavarte’ -en octubre de 1985- en una lavandería automática en pleno centro de Buenos Aires, por la que pasaban miles de personas al mes: allí la artista cruzó artes visuales, teatro y música.

Un año después organizó ‘La Kermesse’, una suerte de feria artístico circense, en el Centro Cultural Recoleta (entonces denominado Ciudad de Buenos Aires) en la que tomaron parte artistas plásticos, actores, músicos, vestuaristas, sonidistas, escenógrafos, directores, etc. Arte, juego y participación popular, al modo de las ferias barriales, que incluyó, por ejemplo, una rueda de la fortuna, un túnel del amor y un tren fantasma.

Liliana Maresca en la galería Espaivisor.

Liliana Maresca en la galería Espaivisor.

Desde 1989, junto a un grupo de artistas -y junto, también, con quien firma estas líneas-, Liliana organizó ‘La Conquista’, una gran exposición que fue montada y exhibida entre fines de 1991 y los primeros meses de 1992, para dar puntos de vista artísticos contra el proceso del “Descubrimiento” de América del cual se conmemoraban cinco siglos y que, por esos años, comenzaba a adquirir el nombre políticamente correcto de “Encuentro de culturas”. El subtítulo de aquella gran exposición que ocupó la totalidad del Centro Cultural Recoleta fue “500 años, 40 artistas”.

En ‘La Conquista’, Liliana presentó una gran instalación con la que evocaba duramente el nacimiento del mercado en América del Sur Latina, la época en que los conquistadores buscaban futuros destinos para ubicar sus productos y para extraer materias primas. Ella comparaba la sangre derramada mediante el exterminio de los aborígenes, con los lingotes de oro -los bienes obtenidos-. Una asociación plástica entre mercado, dinero y violencia.

Hacia fines de los ochenta su obra había comenzado a hacerse más política y a volverse anticipatoria respecto de ciertas consecuencias que se avecinaban, cuando la era menemista (por el gobierno del ex presidente Menem, que ocupó el cargo durante dos presidencias, entre 1989 y 1999) entregó el manejo del Estado al neoliberalismo, esto es: a los intereses privados, a la lógica bancaria, al capital concentrado, a las corporaciones y a las “leyes” del mercado.

En 1990 presentó una muestra crucial en el Centro Cultural Recoleta, en la que la artista exhibió un verdadero carro de cartonero lleno de deshechos, y tres réplicas, una en tamaño real, pintada de blanco; y dos en pequeña escala, objetos de bronce, uno plateado y otro dorado, como si fueran joyas.

Con aquella muestra la artista vislumbró antes que nadie uno de los oficios que mayor cantidad de personas excluidas reclutaría durante los años siguientes: el de los miles y miles de marginados del sistema, que poco a poco, por el efecto deletéreo de la economía menemista se fueron transformando en legión de familias cirujas (vagabundos), cartoneras y recicladoras de basura.

Liliana Maresca. Galería Espaivisor.

Liliana Maresca. Galería Espaivisor.

La politización en la obra de Liliana también supuso al propio cuerpo, en una oscilación que iba del erotismo (sus desnudos fotográficos y sus piezas eróticas como los exhibidos en la presente exposición en Espaivisor dan cuenta de este aspecto), a la provocación ideológica, en obras conceptuales como aquella en la que la artista se ofreció al público “para todo destino”, relacionando cuerpo y mercado. Esto sucedió a fines de 1992, en la muestra que presentó en el Casal de Catalunya, ubicado en el porteño barrio de San Telmo.

En otro de los núcleos de la obra de Maresca se evoca la ide’a de juego, como sucede tanto en Patín, como en los múltiples ‘No todo lo que brilla es oro’ y Caja chica’, que se exponen en la presente muestra valenciana. Los elementos, en estos dos últimos casos, parecen invitar al espectador a un juego de esos que orientan los destinos o deciden la suerte de los participantes, a través de las posibilidades combinatorias, metafóricas y simbólicas.

La última exposición que Liliana realizó en los instantes finales de su vida fue una retrospectiva en el Centro Cultural Recoleta, en noviembre de 1994, a la que dedicó la energía que le quedaba. El título que eligió para la exposición resulta demostrativo de su actitud frente al arte y la vida: ‘Frenesí’. Fue emblemática una de las obras que la artista había hecho especialmente para la exposición y que daba nombre a la muestra. Se trataba de un objeto encontrado por la artista, en sus recurrentes búsquedas callejeras: una raíz que lucía como un cuerpo femenino retorcido y consumido, en relación de tensión, y también de amor, con los cánones de la belleza tradicional, como sucede, en cierto grado, con la pieza ‘Cíclope’, de 1991, exhibida en Espaivisor.

Toda categorización del trabajo de Liliana es sólo aproximada porque su obra siempre se resistió al disciplinamiento y especialmente a ser clásica, porque lo clásico muchas veces gusta pero no incomoda el presente de quien observa, como le gustaba a la artista.

La primera incomodidad de su producción, en el sentido de interrogarse a sí misma y de cuestionar al espectador, viene de la propia construcción de cada obra. Su trabajo evidencia a una artista con talento para crear obras bellas, que al mismo tiempo se resistía a la belleza fácil, esa que deja al espectador en un lugar pasivo por su efecto tranquilizador. Maresca siempre buscaba otra belleza, extraña y reflexiva, muchas veces revulsiva.

Liliana Maresca. Galería Espaivisor.

Liliana Maresca. Galería Espaivisor.

Fabián Lebenglik

Editor de la sección de artes visuales del periódico Página/12 y director editorial de Adriana Hidalgo Editora

 

Saltos mortales, volteretas, humor y…Split

Split, de Colectivo Circo 9.8
Sala Ultramar
C / Alzira, 9. Valencia
Sábado 26 y domingo 27 de diciembre, 2015, a las 18.00h

Risas, dos gemelos que no se parecen en nada pero se empeñan en ser idénticos, saltos mortales, volteretas, demostraciones de fuerza, más risas… Split continúa una semana más con dos únicas funciones los días 26 y 27, a las 18 horas. Para la sala Ultramar: “El circo es una tradición en estas fechas y hay circos de muchos tipos, el que ofrece Colectivo circo 9.8 está hecho para ser visto de cerca y con la boca abierta”.

En este sentido, la Sala Ultramar ha iniciado ya una campaña de precios populares para poder acercar a nuevos públicos que abarcará el ciclo Petit Ultramar. “Todas las entradas para el ciclo tienen un precio único de 7 euros frente a los 10 que cobramos habitualmente, la idea es que las familias puedan venir al completo y disfrutar de una actividad que está pensada para ellos.”

Split. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Split. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Split, que ya ha cosechado éxitos en otros festivales y ediciones, se presenta renovada con nuevas caras y cambio de nombre. Las entradas ya están a la venta y pueden conseguirse a través de la página web de la sala, en el apartado reservas (www.salaultramar.com/reservas) y en los canales de venta de www.atrapalo.com

En Split, Jordi y Silvia son dos hermanos gemelos de una familia atípica; de apariencia muy distintos, pero totalmente iguales. Nadie diría que son gemelos, pero ellos se empeñan en demostrar todo lo contrario…Y claro, ¿Quién se atreve a negárselo? Ni sus padres lo intentan. Es más, ¡les animan! Jordi y Silvia, Silvia y Jordi, los gemelos perfectos. ¿Notáis alguna diferencia?

Volcán azul. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Volcán azul. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Volcán azul, que estará en Ultramar los días 2 y 3 de enero (12.00h), es un espectáculo para la primera infancia (0-4años), una pieza de teatro próximo, sin texto, donde el sonido, el gesto, los objetos y la poesía visual, viajan juntos para descubrir la mirada del niño.

Volcán despierta del sueño y recorre el mundo. Un viaje fantástico donde la magia de las pequeñas cosas, la epopeya de la vida, se transforma en poema escénico.

La mirada del niño. Las primeras sílabas, fonemas. Mover un dedo. Mantener el equilibrio. Aprender a andar.  Abrir los ojos para el encuentro.

Escena de 'Split'. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Escena de ‘Split’. Imagen cortesía de Sala Ultramar.

Harddiskmuseum en ANT de Punto

[A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas
Galería Punto
C / Barón de Cárcer, 37. Valencia
Inauguración: viernes 18 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 14 de noviembre de 2015

La Galería Punto reúne a seis de los artistas más activos en el panorama nacional e internacional de las nuevas tecnologías en la exposición [A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas, que se inaugura este viernes 18 de septiembre, con motivo del Abierto Valencia 2015.

A.N.T., según explica su comisario Jorge Lopez, «surge como una vía de comunicación entre la tecnología y los discursos artísticos contemporáneos, los procesos de producción y re-producción digital», traduciendo «modelos tangibles de información, luz y sonido». Los artistas que intervienen son: José Antonio Orts, Hugo Martínez-Tormo, Bosch & Simons, Rafael Lozano-Hemmer, Enrique Radigales y Solimán López, quien presenta en primicia su Harddiskmuseum.

No es un museo ni una galería virtual. En su interior no habrá obras físicas que una vez fotografiadas puedan contemplarse on line. Nada de eso. La originalidad del Harddiskmuseum, proyecto que Solimán López ha desarrollado en la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, es que los trabajos depositados en su disco duro se encontrarán off line. Sólo podrán verse en el interior de sus “paredes” o carpetas creadas para tal fin. De manera que los artistas seleccionados mostrarán su obra en exclusividad. “Hablamos de artistas que trabajan con la idea de lo intangible en su discurso”, explica su creador.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum contará con la participación de una primera serie de esos media artists de lo intangible. “Estamos todavía cerrando el acuerdo de su participación”. En todo caso, recalca Solimán López, serán artistas importantes a nivel nacional e internacional. Esta primera exposición denominada Líquido marcará la pauta de las siguientes, previstas en Madrid, Londres y Nueva York.

Se dará valor al arte digital y a los artistas que trabajen en ese formato, creando piezas originales que formarán parte de la colección del museo de lo intangible y de las exposiciones que se vayan programando. “Las obras no existirán físicamente y únicamente se podrán ver en los archivos digitales” del Harddiskmuseum. Solimán López también destaca que se trata de “un proyecto colaborativo”, ya que de momento “no hay dinero para la producción de las obras y el pago a los artistas”. Hasta que haya un patrocinador global del museo.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Quien se ha hecho cargo de los costes derivados de la programación, las carpetas físicas del disco duro, escritorio 3D, web e imagen corporativa es ESAT, en cuyo Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología se ha gestado el museo. Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) y Droide Comunidad han apoyado el proyecto.

“El sonido también tendrá su espacio”, subraya Solimán López. Los nombres de los artistas valencianos Llorenç Barber y Lucía Peiró salen a colación, ya que sus intervenciones musicales efímeras y performances, respectivamente, son ejemplos del arte intangible que se potenciará en el Harddiskmuseum. Arte representado de forma digital o que dependa para activarlo de diferentes interfaces físicas para ser visualizado. “No cabrán obras que no sean digitales”, remarca su creador.

Como apunta el propio López a la hora de justificar el proyecto, “la figura del museo, centro de arte, espacio cultural o galería, está totalmente relacionada con la idea de un entorno tridimensional, pero ¿acaso un disco duro en su interior no es arquitectura?” No sólo eso: ¿acaso un disco duro no da respuesta a las preguntas que hasta ahora respondía un museo? Y Solimán López se refiere a la memoria y el trabajo de los artistas, a sus huellas, no sólo inscritas en paredes, colecciones y archivos museísticos, sino también ahora en formatos digitales. En la Galería Punto de Valencia verá la luz este museo de lo intangible con proyección internacional.

ANT Arte y Naturalezas Tecnológicas en Galería Punto.

Imagen de la exposición [ANT ]Arte y Naturalezas Tecnológicas en Punto. Cortesía de la galería. 

Salva Torres

Llorenç Barber: «Somos lo que sonamos»

Batallar/Batallem. So-Crit-Tro
Llorenç Barber, Rafael Tormo i Cuenca y Orxata Sound System
Comisarios: Marc Delcan y Àngel Gallego
La Gallera
C / Aluders, 7. Valencia
Hasta el 27 de septiembre de 2015

“Somos lo que sonamos”. Y lo que sonamos, para Llorenç Barber, está muy lejos de sonar como debiera en una tierra tan plagada de músicos como Valencia. “Siendo un país tan rico culturalmente, a los artistas nos tratan como residuos; se nos degrada”. En medio de un gran cono de madera invertido, en cuyo centro cuelga una de sus significativas campanas, Barber se hizo altisonante eco del proyecto que presentaba en La Gallera. El título ya es elocuente: Batallar / Batallem. So – Crit –Tro. Resitència i cultura comú. Y cual Quijote, el artista fue dando mandobles a diestro y siniestro, mientras explicaba su propuesta sonora.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

“La campana es la memoria de una comunidad”. Memoria que Barber pretende rescatar contra el viento y marea de la torpeza de los programadores culturales. “Valencia no puede ser tan dilapidadora de la creatividad”. Y puso el IVAM como ejemplo (“llevamos 20 años de retraso”), el Palau de la Música (“jamás han abierto sus puertas al arte sonoro”) o Les Arts. Instituciones públicas que a su juicio han vivido de espaldas a las prácticas artísticas novedosas. Por eso agradeció a Felipe Garín, director del Consorcio de Museos, la oportunidad de programar en La Gallera, antiguo espacio de “encuentros, apuestas y peleas”, describió Garín.

De manera que en lugar tan emblemático, Barber propone otro tipo de batalla en pro de la recuperación de la música y las prácticas colaborativas. “El artista sonoro se pregunta por lo que escucha la humanidad”. Interrogación que él despliega en La Gallera junto a Rafael Tormo i Cuenca y el grupo Orxata Sound System, bajo el comisariado de Marc Delcan y Àngel Gallego.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Mezclando las intervenciones de cada cual, a partir de elementos tradicionales de la cultura valenciana, van articulando campanas, música hablada, orquestas sonando a su manera, videoclips, disparos de cohetes y retazos de movimientos sociales como Salvem Catarroja, el Cabanyal o el 15M, con sus secuelas en forma de mascletà inactiva, que 100 niños de un colegio valenciano representará el jueves 18 en La Gallera con botellas de plástico.

“Se trata de repensar el acto de la creación”, señaló Tormo i Cuenca. “Las formas que no se dejan apropiar”, explicó Delcan en relación con la cultura popular, toman de esta forma La Gallera, contrariando así el espíritu público de exclusión de este tipo de prácticas. Sonidos, gritos y truenos, tales son los ejes expositivos, clamando por esa recuperación de la memoria que Barber inscribe en el interior de las campanas. “Es un caudal a preservar y del que gozar”, para que Valencia salga del “embobamiento” en el que se encuentra.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación de Llorenç Barber en La Gallera.

“Hemos perdido la batalla de la pedagogía”. Batalla que Llorenç Barber emprende mediante la “educación de puertas abiertas que durante tres meses” (los que dura la exposición) desea realizar al menos un día a la semana en La Gallera. “Ofrezco una universidad libre para explicar lo que los conservatorios no hacen”. El “silencio cultural en la escena valenciana” se transforma en ‘Batallar / Batallem’ en un conjunto de gestos rompedores. Gestos que amalgaman el silencio, la pausa, la sincronía y el ritmo, con la fiesta, el fuego, la implosión y el cuerpo, palabras igualmente utilizadas en el proyecto expositivo.

Por eso al final lo que cuenta es tener una “cabeza sinestésica”, tal y como se recoge en uno de los textos de la práctica colaborativa, que pueda dar cuenta de esa mezcla de sonidos y sensaciones que batallan entre sí en La Gallera. Sinestesia que vendría a desperezar a Valencia de tanta “banalidad artística”. Llorenç Barber lo hace a campanazo limpio, cuyos ecos se escucharán hasta el 27 de septiembre.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Instalación sonora de Llorenç Barber en La Gallera.

Salva Torres

 

Ángel Gil: «El crimen siempre atrae»

Pez en la hierba, de Ángel Gil Cheza
Editorial Suma

Escribe de lo que conoces, se les dice a los escritores bisoños, un consejo de puro sentido común. Ángel Gil Cheza no es precisamente un novato, ha publicado tres novelas, pero en la tercera, ‘Pez en la hierba’ (Suma) sigue fielmente esa pauta. Ambienta la historia en su pueblo natal, Vila-real, y su protagonista se dedica a la edición como él mismo.

Aparte de eso todo es ficción, una investigación sobre la desaparición de unas adolescentes ocurrida varios años antes de cuando arranca la acción. Gil utiliza sabiamente los recursos que le ofrece un paisaje que conoce muy a fondo, túneles en parte inexplorados o acequias diabólicas para crear una atmósfera opresiva que evoca los paisajes nórdicos.

‘La lluvia es una canción sin letra’, un relato histórico ambientado en parte en Irlanda y ‘El hombre que arreglaba bicicletas’, una novela de personajes son sus anteriores títulos. Con ‘Pez en la hierba’ publicada en pleno Festival Valencia Negra se sitúa dentro de este género tan en boga.

Portada de 'Pez en la hierba', de Ángel Gil Cheza. Editorial Suma.

Portada de ‘Pez en la hierba’, de Ángel Gil Cheza. Editorial Suma.

¿Ha convertido su ciudad en escenario literario con la idea de que pongan su nombre a una calle o plaza?  

No creo que me otorguen ese honor por mi pasado revolucionario. (Risas). Me apetecía sumergirme en el Vila-real que yo recuerdo, el que está bañado de nostalgia. Cada uno tiene una imagen propia de su ciudad, o su pueblo, pero pocas veces tiene la oportunidad de compartirla. Es un riesgo, pero también una suerte poder hacerlo. Además, estaba el reto de transformar un pueblo como Vila-real en el escenario de una novela de género, ver hasta qué punto podía transformarlo todo, pero siendo fiel a mi recuerdo, a ese pueblo donde crecí y donde me siento arropado. Esto también me servía para plasmar la situación local después de la gran burbuja inmobiliaria, con los huertos a medio abandonar, y una sociedad muy particular.

Editor, músico, escritor, hortelano, padre y amante de los perros. ¿Cómo combina esas múltiples facetas? 

Supongo que es una cuestión troncal, hay un hilo conductor en todas ellas. Mi forma de escribir está impregnada de mi forma de ver la vida. Una vida que considero que hay que vivir mirando a la tierra, a las personas. Cuando uno tiene algo que decir, utiliza cualquier medio a su alcance. Y yo no sé si tengo algo muy importante que decir, pero sí tengo una necesidad vital desde niño de contar cosas, de crear mundos. Y no es por una cuestión mercantilista, acabo de terminar mi primer guión de cine y no creo que tenga la suerte de verlo hecho filme, pero necesitaba contar algo con imagen, sonido y palabra y eso hice.

Se nota que la música se plasma en el texto. ¿Cómo consigue impregnar las palabras de sonidos?

Creo que la música está por todas partes en esta novela, aunque no cito ni una canción en todo el libro, ni hago alusión explícita a ninguna pieza. Pero es algo que muchos lectores están detectando, la música subyacente en la narración. Creo que es por la cadencia del texto, hay un ritmo y una distribución armónica de los tiempos, de los silencios. Hay un runrún regular y melodioso en toda la novela. ¿Cómo se consigue? Ni idea, supongo que narrando la acción desde dentro, viviendo la ficción que cuentas a otros.

¿Cómo surgió el título que trasmite la idea de una agonía?

El pez me ayudaba a crear una bonita y terrible metáfora con una de las chicas asesinadas. Pero poco se puede hablar de ello sin peligro de destripar la trama.

¿Qué piensa de esta eclosión de novela negra que vivimos? ¿Llevará a algo interesante o acabará muriendo de éxito?

Bueno, yo he aterrizado en el género casi por casualidad. Me interesan tanto los aspectos sociales y costumbristas, el testimonio antropológico como las tramas en sí. El crimen, el delito y sus variables, es un tema que siempre ha atraído la atención del consumidor de ficción. Eso no es algo nuevo. Sí que hay un interés comercial en el sector desde hace unos años, y esto a la fuerza propicia que se escriba más novela negra, pero cuando se auto-regule el mercado la oferta y la demanda se ajustarán.

Ángel Gil Cheza. Cortesía del autor.

Ángel Gil Cheza. Cortesía del autor.

Bel Carrasco