Pioneras de la ciencia y la comunicación en SGAE

‘Pioneras’, ciclo de proyección de documentales
Sala SGAE Centre Cultural de Valencia
Blanquerías 6, Valencia
Del 20 al 29 de junio de 2017

La Fundación SGAE celebrará en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia, entre el 20 y el 29 de junio, el ciclo de proyecciones ‘Pioneras’. La muestra incluye un total de cinco documentales dedicados a algunas de aquellas primeras mujeres que en España reivindicaron la igualdad entre géneros y lograron ocupar un puesto destacado en una sociedad que hasta entonces se lo había negado. ‘Pioneras’ desea ser un reconocimiento al papel de esas valientes mujeres que han luchado por conquistar sus propios derechos.

El ciclo comenzará esta semana con la proyección de sus tres primeros títulos. Así, el martes 20 de junio se podrá disfrutar la película ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’ de Julio Suárez. Le seguirá, el miércoles 21 de junio, ‘Los recuerdos de hielo’, documental sobre la bióloga Josefina Castellví firmado por Albert Solé. La muestra seguirá el jueves 22 de junio con ‘María Moliner. Tendiendo palabras’, de Vicky Calavia. Las proyecciones tendrán lugar en la valenciana Sala SGAE Centre Cultural (C/Blanquerías, 6), a las 19 horas, y la entrada es gratuita.

‘Pioneras’ se proyectó el pasado mes de marzo en la Sala Berlanga de Madrid y llega ahora a Valencia por iniciativa del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana, que ha incluido este ciclo en su programa de actividades culturales Tramesa 2017. El ciclo se completará con las proyecciones de las películas ‘Joana Biarnés. Una entre todos’, de Òscar Moreno y Jordi Rovira (miércoles 28 de junio), y ‘Las constituyentes’, de Oliva Acosta (jueves 29 de junio).

Pioneras. Makma

Martes 20 junio / ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’

Dirigido por Julio Suárez, quien también firma el guion junto a Lolo Rico, el documental ‘Lolo Rico: la mirada no inventada’ (2015) ganó el Premio al Mejor Documental del Festival Internacional de Cine y Cortometrajes Sant Andreu de la Barca 2016. La película ha sido seleccionada también en otros certámenes, como la 38ª Semana Internacional de Cine de Autor de Lugo o el 8º Picknic Film Festival santanderino. Definida como “un canto a la libertad” por la revista Séptimo Arte, la película ofrece una mirada a la vida y obra de Lolo Rico, una de las mejores directoras de programas infantiles. Suyos son, por ejemplo, ‘La bola de cristal’ o ‘La cometa blanca’. Pero, además, Rico ha defendido siempre su libertad como mujer y ha mantenido un pulso constante contra los diferentes sistemas con los que se ha ido encontrando durante su vida: el familiar, el político, el económico o el jerárquico empresarial.

Miércoles 21 / ‘Los recuerdos de hielo’

Ganador en 2014 del Premio Continuará de TVE como película más destacada del año y del Premio del Público al mejor documental en el Festival Memorimage, ‘Los recuerdos de hielo’ (2013) es un largometraje escrito y dirigido por Albert Solé en torno a la bióloga y oceanógrafa catalana Josefina Castellví. La suya es la historia de una epopeya vital como pionera, mujer y científica, pero también una historia llena de interrogantes sobre el futuro de la utopía antártica, además de ser la crónica de una despedida. Después de 25 años sin haber pisado su paraíso perdido, Castellví regresa a la Antártida para verla por última vez. La película recoge este viaje físico y emocional por uno de los paisajes más hermosos del mundo.

En 1986, cuatro científicos españoles llegaron a la Antártida y plantaron su tienda de campaña en la isla Livingston para estudiar un posible emplazamiento de lo que después fue la Base Antártica Juan Carlos I y, de paso, presionar al gobierno español para que se vinculase al Tratado Antártico. En 1988, el líder de la expedición, Antoni Ballester, sufrió un ictus y Josefina Castellví pasó a dirigir durante seis años la instalación. Fue la primera mujer jefa de una base en la historia de la investigación antártica internacional.

Jueves 22 / ‘María Moliner. Tendiendo palabras’

‘María Moliner. Tendiendo palabras’ (2017) es un documental escrito y dirigido por Vicky Calavia y que explica el proceso vital e intelectual que llevó a la filóloga y lexicógrafa zaragozana a escribir su ‘Diccionario de uso del español’, cuyo primer volumen se publicó en 1966. Moliner dedicó quince años a la elaboración del diccionario y, pese a la enorme trascendencia de su trabajo, jamás fue admitida en la Real Academia Española (RAE). A través de numerosas entrevistas a diferentes personalidades del mundo de la cultura, la literatura, la historia, la educación o el periodismo (entre ellas, Carme Riera, Manuel Cebrián, Pilar Benítez o Soledad Puértolas), la película retrata la apasionante vida de esta pionera enamorada del lenguaje como instrumento de comunicación y comprensión del otro, del mundo y de nosotros mismos. Una mujer por la que la cineasta Vicky Calavia afirma sentir una “profunda admiración, tanto por su obra como por su trayectoria vital”.

Imagen de la filóloga y lexicógrafa María Moliner. Fotografía cortesía de los organizadores.

Imagen de la filóloga y lexicógrafa María Moliner. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

Espejo del teatro

Primer acto. Cuadernos de investigación teatral
Celebración por su número 350
Fundada en 1957 por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra

“¿Una revista cultural especializada en teatro que llega a cumplir 59 años de vida y a editar 350 números?” El interlocutor alza las cejas con expresión de incredulidad. “No, en este país eso es una hazaña imposible, impensable”. Desafiando las lógicas previsiones, los vaivenes y cambios políticos, Primer acto. Cuadernos de investigación teatral, fundada por Pepe Monleón y José Ángel Ezcurra, en 1957,  ha realizado esa proeza.  Para celebrar el feliz acontecimiento  presentó el día 6 de junio su último número en la sede valenciana de la SGAE. El acto tuvo una dimensión de evocación emotiva debido al premio ex aequo concedido por la Asociación Valenciana de Escritores y Críticos Literarios (CLAVE) a José Monleón Bennácer y al recientemente fallecido Josep Lluís Sirera Turó por su labor en la crítica, investigación y creación teatrales.

Ejemplares de la revista Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Ejemplares de la revista Primer acto. 

Excepto un breve paréntesis tras la muerte de Franco, la publicación nunca dejó de salir a la calle hasta que en 2012, debido a los recortes del Gobierno de Aznar tuvo que reducir su periodicidad, y de cinco números anuales pasó a dos, aunque sin mermar por ello el número total de páginas. La clave de la extraordinaria supervivencia hay que buscarla en la apuesta personal de Pepe Monleón y en la fidelidad de los suscriptores que se han ido rejuveneciendo al tenor de los tiempos, al igual que los miembros del Consejo de redacción. El periodista valenciano Jaime Millás forma parte de él desde 1986 y en este número firma un artículo sobre el actual panorama escénico tras el cambio de gobierno en la Comunidad Valenciana.

Una característica de Primer acto es la publicación de textos inéditos —“hay magníficos dramaturgos hoy en España”, dice Ángela Monleón—, y tomar el pulso a la actividad escénica de todo el territorio nacional, así como de Latinoamérica. En la sección ‘Travesías: Diálogos pendientes’, una serie de autores reflexionan sobre temas de actualidad.

Embajador mediterráneo

Nacido en Tavernes de Valldigna, Monleón mantuvo siempre su vinculación con sus orígenes y de forma espontánea ejerció el papel de embajador por las costas del Mediterráneo con proyectos como los Encuentros de Valldigna, su ciudad natal, o el barco Odissea. “El lema de mi padre siempre ha sido pelear y viajar”, dice Ángela Monleón codirectora de la revista con su padre nonagenario. “Su consejo es que no hay que volverse loco para cambiar el mundo pero sí cuestionarlo todo y no dar las cosas por sabidas y explicadas”.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía del autor.

Jaime Millás y Ángela Monleón en la presentación del número 350 de la revista Primer Acto. Imagen cortesía de la revista. 

Millás y Monleón intervinieron en el acto de presentación de la veterana publicación junto a Nel Diago, crítico teatral y profesor universitario y Juan Vicente Martínez Luciano, profesor, editor y director de Sagunt a Escena. Teatro de la Resistencia realizó una lectura dramatizada de algunas escenas de los textos publicados en el número 350: La República Análoga, de Arístides Vargas; Nada que perder, de QY Bazo, Juanma Romero y Javier G. Yagüe, y Monstruos, de Carmen Losa.

Fundada en 1957 por José Monleón y José Ángel Ezcurra, Primer Acto ha significado desde entonces una permanente reflexión crítica sobre el curso del teatro internacional, con especial atención a los ámbitos latinoamericano y español. Las distintas etapas vividas por la historia política y la realidad cultural han sido reflejadas, a través del teatro, en una publicación que concilia el análisis estético con la atención a las realidades sociales donde se enmarcan las creaciones artísticas. Con 350 números publicados y un consejo de redacción renovado periódicamente, constituye un documento insustituible para el seguimiento de las grandes líneas de nuestro teatro contemporáneo (www.primeracto.com).

“Llegar al número 350 de Primer Acto no ha sido fácil. Pero aquí estamos”, se lee en el editorial. “Cargados de memoria, de presente y de preguntas sobre el futuro. Ese futuro que sentimos como un enorme laberinto y que preferimos recorrer acompañados. Vivimos entre muros y alambradas, buscando al que piensa como nosotros, a ése con el que compartir la posesión de la verdad, la frase tajante, tranquilizadora: Las cosas son así. ¿Qué cosas? ¿Así? ¿Por qué? Hablemos, escuchemos, miremos, cuestionemos, imaginemos, construyamos y, como los pájaros, como los niños, como los filósofos, volemos alto”.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen cortesía de sus autores.

Teatro de la Resistencia en el acto de presentación de Primer acto. Imagen de su cortesía.

Bel Carrasco

A Pinoxxio le crecen las nominaciones a los Max

Finalistas valencianos a los Premios Max
XIX Premios Max de las Artes Escénicas
Teatro Circo Price
Ronda de Atocha, 35. Madrid
Lunes 25 de abril de 2016

La profesión teatral valenciana suma un total de 16 finalistas en la XIX edición de los Premios Max de las Artes Escénicas. A la espera de que el próximo lunes 25 de abril se conozcan los ganadores, durante la gala que tendrá lugar en el Teatro Circo Price de Madrid, la Fundación SGAE, a través de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana, reunió el martes 19 de abril a los finalistas con sello valenciano, porque “siempre hay que celebrar cualquier buena noticia y, sin duda, que en un momento como el actual, en el que las artes escénicas han sufrido tanto la presión de la crisis, haya 16 finalistas en los Max es motivo más que suficiente para celebrarlo y, de paso, brindar para que el próximo lunes el teatro y la danza valencianos logren muchos galardones”, dijo el director de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de la Comunidad Valenciana, Antonio Martínez.

En similares término se expresó el presentador del acto, Santiago Sánchez (dramaturgo y miembro del Consejo Territorial de la SGAE de la Comunidad Valenciana), quien manifestó que llegar a la final “es ya un buen premio, porque eso es ya una muestra de la creatividad de los profesionales de la Comunidad Valenciana y del excelente estado de salud que atraviesa”.

Toni Aparisi. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Toni Aparisi, al micrófono, y Rosángeles Valls. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Entre los finalistas destaca la presencia de la obra Pinoxxio, de la compañía Ananda Dansa, en nueve categorías: Mejor Espectáculo Infantil o Familiar, Mejor Producción Privada de Artes Escénicas, Mejor Composición Musical para Espectáculo Escénico (por la música original de Pep Llopis), Mejor Coreografía (por Rosángeles Valls y Toni Aparisi), Mejor Diseño de Espacio Escénico ( Edison Valls), Mejor Diseño de Vestuario (Pascual Peris), Mejor Bailarina Principal (Ana Luján), Mejor Bailarín Principal (Toni Aparisi) y, por último, Mejor Elenco o Intérprete Solista de Danza (por el trabajo sobre las tablas de Paloma Calderón, Sara Canet, Esther Garijo, Miguel Machado y Cristina Maestre).

En representación de toda la compañía, Rosángeles Valls quiso agradecer a la Fundación SGAE el esfuerzo que realiza “cada año por sacar adelante los Premios Max, un regalo que hace a todo el sector de las artes escénicas, porque, más allá del impulso que reciben los ganadores, ayuda a visibilizar el trabajo que realizamos todos los profesionales de la danza y el teatro en España”.

También en el ámbito de la danza, la alcoyana Sol Picó, quien se excusó por no poder asistir al acto celebrado en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia, figura como finalista en la categoría de Mejor Coreografía, con ‘We women’. Cienfuegos Danza, por su parte, se han alzado como finalistas con su espectáculo conmemorativo XV Años CienfuegosDanza en los apartados de Mejor Espectáculo de Danza y Mejor Elenco o Intérprete Solista de Danza. “Es un gustazo estar en los Premios Max. Y un gustazo, porque, además, con esta producción celebramos los quince años de la compañía”, afirmó el director artístico y coreógrafo Yoshua Cienfuegos.

Toni Benavent, en la SGAE. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Toni Benavent, en primer término, Rosa Pérez Garijo y Carles Alberola. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

En la categoría de Mejor Espectáculo Musical aparece, con sello valenciano, ‘L’aneguet lleig’ (El patito feo), de Albena Produccions y Centre Teatral Escalante/Diputació de València. Una obra cuya presencia entre los finalistas de los XIX Premios Max se debe, según explicó el productor Toni Benavent, al “esfuerzo y voluntad de las personas involucradas en la producción, pero también de las instituciones”. En esta línea, la diputada de Teatres, Rosa Pérez Garijo, apuntó frente a todos los profesionales que asistieron al acto: “Aquí me tenéis, con los ojos y los oídos bien abiertos, dispuesta a ayudar a un sector que, como es el vuestro, ha pasado por tantos años de sequía”.

Por último, el galardón al Mejor Espectáculo Revelación cuenta entre sus finalistas con doble presencia valenciana: ‘Penev’, de La Teta Calva, y ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’, de Wichita Co. Esta última, además, compite también en el apartado de Mejor Autoría Revelación , por el texto de Víctor Sánchez. En representación de ‘Nosotros no nos mataremos con pistolas’, la actriz Silvia Valero, acompañada por los también actores Román Méndez de Hevia y Bruno Tamarit, expresó su “sorpresa y agradecimiento por haber llegado como finalistas en los Max, dado que algo que empezó como una sencilla aventura está funcionando muy bien. Vamos cumpliendo metas y cumpliendo sueños, porque, de hecho, jamás habíamos soñado con poder llegar hasta aquí”.

Por parte de La Teta Calva, el autor, actor y director Xavo Giménez se mostró también “impresionado por estar aquí y el próximo lunes en Madrid, en la gala de los Max, ya que Penev es nuestro primer espectáculo, un montaje muy pequeñito y barato”. Y concluyó: “La presencia de tantos profesionales valencianos entre los finalistas de los Max debería poner en alerta a nuestras instituciones. Porque aquí hay profesionales ya veteranos junto a los nuevos, como nosotros o Wichita Co., y porque creo que si tuviéramos más ayuda y recursos no sé realmente hasta dónde podría llegar el teatro y la danza valencianos”.

Organizados por la Fundación SGAE, en colaboración con la Academia de las Artes Escénicas de España (AAEE), los Premios Max de las Artes Escénicas pretenden reconocer el talento de los profesionales del teatro y la danza en nuestro país y contribuir a la promoción de los espectáculos de la temporada. Los Premios Max se han consolidado a lo largo de estos años como el reconocimiento más amplio en el ámbito de las artes escénicas en el Estado español. Los ganadores de esta edición de 2016 se darán a conocer el próximo 25 de abril durante la gala que se celebrará en el Teatro Circo Price de Madrid.

Premios Max.

Algunos de los finalistas a los Premios Max 2016. Fotografía de Vicent A. Jiménez / SGAE.

Rafael Amargo, del genio a la figura

Poeta en Nueva York, de Rafael Amargo, inspirado en la obra de García Lorca
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Del 6 al 8 de noviembre de 2015

Estudios recientes, como el anuario de la SGAE, revelan una caída del número de espectadores con relación a la danza. Lo cual a Rafael Amargo le afecta, pero menos. “Yo no paro de llenar los teatros”, dijo. Al Principal de Valencia llega con Poeta en Nueva York, inspirado en la obra de Federico García Lorca. Y lo hace avalado por el éxito de público durante sus últimas representaciones en Granada: “Más de 41.000 espectadores en 32 funciones”, subrayó orgulloso. ¿Qué la danza es el hermano pobre de las artes? Pues “valentía” como antídoto. Y más figuras.

“En la danza debería haber más nombres mediáticos, más figuras”. Y menos siglas. “NBE, Nuevo Teatro Español; pues muy bien, teatro vacío”, ironizó. “En vez de siglas, que haya nombres”, recalcó. El suyo es un ejemplo. Porque así, en plan figura, se muestra en el cartel de Poeta en Nueva York, obra que pasea desde hace 13 años por escenarios nacionales e internacionales con gran éxito de público. “A la gente hay que ir educándola poco a poco en la danza con buenos espectáculos”, subrayando su carácter de “público exquisito”.

Cartel de la obra Poeta en Nueva York, de Rafael Amargo. Teatro Principal de Valencia.

Cartel de la obra Poeta en Nueva York, de Rafael Amargo. Teatro Principal de Valencia.

Como exquisito es el Poeta en Nueva York con el que revive a Lorca. “A mí me pasó como a Lorca cuando fue a Nueva York, que al principio me costó adaptarme a la ciudad por su gran escala, me pareció impersonal y me causó miedo, pero luego la empecé a amar y ahora es como mi casa”. No caben medias tintas. “Nueva York o te gusta o ella no se mete en ti”, para concluir que se trata de “una ciudad muy cruel”, porque “si te va bien, te va muy bien, y si no te mata”. Gran parte de esa crueldad y de esa pasión desbordante se hallan en el espectáculo que durante los días 6, 7 y 8 de noviembre recala en el Teatro Principal.

Marisa Paredes, Cayetana Guillén Cuervo y Joan Crosas ponen sus voces al montaje escénico que cuenta con la colaboración especial de Edith Salazar y el audiovisual de Juan Estelrich. “El 50% de mi éxito se lo debo a él”. Las imágenes cinematográficas que acompañan el espectáculo, además del flamenco y el elenco de bailarines, han contribuido a ese Premio Max de las Artes Escénicas al mejor bailarín y el Mejor Espectáculo de la Década por votación de los lectores de El País Tentaciones. “Lleva 13 años representándose pero lo que funciona, mejor es no cambiarlo”, aunque se haya ido multiplicando “el cuerpo de baile y los artistas”.

El solo hecho de que se haya introducido el flamenco y el cine en Poeta en Nueva York ya es suficientemente novedoso. “Jamás se había hecho antes”, destacó Amargo, que reconoció haberse inspirado en el disco Omega de Enrique Morente y Lagartija Nick: “Es la Biblia para mí”. Un sonido rompedor que viene a calzar como un guante en el espectáculo que destripa las sensaciones de Lorca en aquel Nueva York previo al crack del 29. “La parte más cachonda y picante la escribió Lorca unos meses después en Cuba”, explicó el bailarín, que dijo sentir mucha pena por el modo en que se produjo la muerte del poeta granadino.

“Me gustaría saber dónde están sus restos, pero hablar de los muertos después de tanto tiempo creo que es provocar más dolor”. Por eso Rafael Amargo prefirió centrarse en lo que cercenó el asesinato de Lorca. “Si con 36 años dejó una obra tan majestuosa, lo que hubiera escrito de haber vivido un poco más sería la reostia”. Pero como “la mejor valentía es no quejarse”, ya sea por la muerte de Lorca o por el estado de la danza, el bailarín insistió en el espectáculo que ha triunfado por medio mundo y que ahora recala en Valencia. “Aquí el público siempre nos recibe muy bien; es un público que aplaude con locura, como si fueran las Fallas”. Poeta en Nueva York viajará después a Buenos Aires, de la mano del genio de Lorca y de la figura que reivindica para sí y para la danza Rafael Amargo.

Ver la noticia en El Mundo

Rafael Amargo en el Teatro Principal de Valencia. Fotografía: Jose Cuéllar.

Rafael Amargo en el Teatro Principal de Valencia. Fotografía: Jose Cuéllar.

Salva Torres

El Bailarín de los Zares

Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda, de Rosario Rodríguez
L’Eixam Edicions
Presentación del libro en SGAE
C / Blanquerías, 6. Valencia
Lunes 21 de septiembre, 2015, a las 21.00h

Que un chico muestre desde la tierna infancia una querencia especial por la danza siempre despierta suspicacias y recelos. Mucho más si, como es el caso, hablamos de la sociedad conservadora del pasado siglo y de un entorno popular, en la periferia de Valencia en el límite con las huertas del norte. Francisco Miralles (1871-1932) nació en tales circunstancias, pero eso no evitó que desarrollara su vocación contra viento y marea, robando horas al sueño y al descanso. Su dedicación y entusiasmo tuvieron recompensa, pues llegó a triunfar en los escenarios de todo el mundo. Talento, tesón y buena fortuna confluyeron en la increíble trayectoria de Miralles. De aprendiz en la fundición de Salvador Gens a artista invitado en la Rusia de los Zares. De bailarín en los grupos populares de la Feria de Julio de Valencia a maestro de artistas en la Ópera de París.

Nacido en una humilde familia de la calle Murviedro, hoy Sagunto, dedicada al comercio de lonas y utensilios de cáñamo, manifestó desde muy niño su vocación y, tras cursar estudios con los más prestigiosos profesores de la época, llegó a triunfar en los escenarios de Europa, Rusia y Estados Unidos. Conocido como El bailarín de los zares, impartió clases de danza española a los bailarines de la Ópera de París. Entre sus alumnas más célebres, Mariemma, Manuela del Río, Nana de Herrera y la escritora Anaïs Nin. Grabó también numerosos discos como intérprete de castañuelas de sus propias obras para concierto.

Rosario Rodríguez, autora del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Cortesía de la autora.

Rosario Rodríguez, autora del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Cortesía de la autora.

Rosario Rodríguez, profesora del Conservatorio Superior de Danza de Valencia,  acaba de recuperar la figura de este artistas olvidado en un libro que se presenta el 21 de septiembre en la sede de la SGAE, Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. (L’Eixam Edicions). “Miralles era conocido entre los amantes de la danza española por haber sido el maestro de la gran artista Mariemma cuando  vivía en París con su familia”, dice Rodríguez. “Sin embargo, más allá de su nombre y de unos cuantos datos inconexos, en su mayoría erróneos, poco se sabía de este maestro”.

A partir de una conversación casual, Rodríguez se interesó por la figura del bailarín y profundizó en ella con la ayuda de sus familiares, del historiador Rafael Solaz, y los materiales recopilados por el musicólogo Eduardo Ranch Fuster, ofrecidos por su hija Amparo Ranch.

“Desde que Miralles se inició en la danza de la mano de maestros como Ramón Porta Ricart, en el ámbito de la tradicional, y de Vicente Moreno, en el de la académica, no dejó de triunfar”, cuenta Rodríguez. “De Valencia pasó a Andalucía y de allí a Cataluña, donde fue contratado, en 1898,  por unos agente franceses, iniciándose así su carrera internacional”.

Collage realizado con fotografias de la colección Paul Darby & Wyss.

Collage realizado con fotografias de la colección Paul Darby & Wyss.

Moscú y París

En su trayectoria destacan sus éxitos en la Rusia Imperial, que visitó en más de treinta ocasiones a lo largo de diez años, llegando a ser conocido como el Bailarín de los Zares. Paralelamente, bailaba en los mejores teatros europeos, especialmente parisinos.

“Fue en la capital francesa donde triunfó rotundamente con su papel de Le Bohémien en el espectáculo Dolly de Gabriel Fauré, en 1913, en el Théâtre des Arts bajo la dirección del que sería más adelante director de la Ópera de París, Jacques Rouché. Así empezó su relación con la Ópera que le llevó en la siguiente década a ser contratado por Gustave Ricaux, uno de los maestros más reputados de dicho coliseo, para que dirigiera los cursos de danza española en su prestigiosa escuela privada.

“Allí completaron su formación muchísimos alumnos y alumnas de la Ópera de París, que acudían a las clases de Miralles para adquirir los conocimientos de nuestra danza, muy valorados entonces en Francia”, explica Rodríguez. “Con la mujer de Ricaux,  maestra y primera bailarina de la Ópera de París, Miralles formó pareja de baile. A la sazón, como si viviera una segunda juventud, obtuvo grandes éxitos cuando ya llevaba más de cincuenta años en los escenarios”.

Portada del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Fotografía: Paul Darby & Wyss. Diseño: Carmen Nácher Rodríguez.

Portada del libro Francisco Miralles. Pasos de baile para una leyenda. Fotografía: Paul Darby & Wyss. Diseño: Carmen Nácher Rodríguez.

Bailarines exiliados

Rosario Rodríguez  forma parte del cuerpo de Catedráticos de Música y Artes Escénicas de la Comunidad Valenciana, desde 2004, y ejerce como profesora en el Conservatorio Superior de Danza de Valencia. “Tenemos muchos bailarines valencianos triunfando por el mundo”, afirma. “Este exilio de artistas se debe a que en España la danza no ocupa el lugar que se merece. En la Comunidad Valenciana ha sufrido mucho, tanto por la crisis económica como por el desapego institucional a la danza y a la cultura en general de los últimos gobiernos. Ante esta situación, muchos artistas se han visto obligados a desarrollar sus carreras en el extranjero”.

Rodríguez destaca a Marcos Mora, director de la compañía La Veronal. Nacido en Ontinyent, obtuvo en el año 2013 el Premio Nacional de Danza en la modalidad de creación, y hoy es reclamado por las mejores compañías del mundo por su labor coreográfica. Otro artista notable es Vicente Gregori Aznar, que desarrolló su carrera como bailarín de danza clásica en Dinamarca, siendo Primer Bailarín y Primer Arlequín del Teatro Tivoli de Copenhague durante más de veinte años.

El 21 de septiembre Rosario Rodríguez presenta su libro en la Sala SGAE. Le acompañarán Josep Manel García Company, director del Instituto Superior de Enseñanzas Artísticas de la Comunidad Valenciana; Mª José Alemany Lázaro, del cuerpo de Catedráticos de Música y Artes Escénicas del Conservatorio Superior de Danza de Valencia;  Rafael Arnal i Torres, de L’Eixam Edicions y Pep Llopis, presidente del Consejo Territorial de SGAE de la Comunidad Valenciana.

Bel Carrasco

Rodando en skate

Cruzando el sentido
Iván Fernández de Córdoba

No hay muchas formas de viajar sin pagar un billete o gastar gasolina. Una de las más originales es moverse en monopatín. Es lo que hace Alonso, un joven en busca de un sueño y de sí mismo, que emprende en solitario una larga travesía desde Valencia a Galicia, del Mediterráneo al Atlántico. A lo largo del periplo tropieza con personajes que influyen en su evolución personal y que le ayudan a descubrir quién es realmente.

Es el argumento de Cruzando el sentido, primer largometraje del joven director de 25 años, Iván Fernández de Córdoba formado en Ciudad de la luz y gran aficionado al skate. La película se presentó en el Festival Cinema Jove, en el Festival de Sax (Alicante), donde obtuvo el Premio al Mejor Proyecto, y se proyectó el 10 de septiembre en la sala de la SGAE de Valencia. Dentro de la fórmula de road movie, la historia mezcla de forma original la ficción con tintes de falso documental.

Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Dos años de tiempo, 8.000 euros reunidos a base de crowfunding  y toneladas de trabajo e ilusión se plasman en este filme.  “La película se rodó a lo largo del 2014, pero el montaje no se finalizó hasta abril de este año”, cuenta Fernández de Córdoba. “Como tiene una financiación low cost, pasamos malos ratos, condiciones duras sin ninguna comodidad, pero no todo fue sufrir. En las entrevistas a modo falso documental disfrutamos y nos reímos mucho”.

En Galicia tuvieron un encuentro con la guardia civil. “Estábamos rodando una escena con el actor protagonista, Román Méndez de Hevia, que estaba desnudo y ensangrentado”, cuenta el joven director. “Los aldeanos nos vieron de lejos y, asustados, llamaron a las fuerzas del orden. Un coche de la guardia civil se acercó y tras una breve conversación, se fueron entre risas deseándonos suerte”.

Secuencia de Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Secuencia de Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Los realizadores contaron con el apoyo de tiendas y marcas relacionadas con el mundo del skate, así como de varios  bares que utilizaron como escenario para grabar algunas secuencias. Fernández de Córdoba escribió el guión junto a Natxo Fuentes y en la fase de rodaje, el equipo principal lo formaban: Víctor Montoya, Noelia Martínez, Ana Martínez y Román Méndez de Hevia, el actor protagonista que debuta con esta película.

“Fue un rodaje muy duro, de guerrilla”, confiesa Fernández de Córdoba. “Nos metíamos cinco personas y un montón de material en el coche y allá que nos íbamos. La fuimos rodando en sentido inverso, de Galicia hacia Valencia aprovechando las mejores condiciones de luz. En los exteriores intentábamos rodar siempre a la mejor hora y que la localización jugara a nuestro favor. Era muy importante colocar bien la cámara, no queríamos perdernos nada imprescindible de la historia”.

Secuencia de Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Cortesía del autor.

Secuencia de Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Cortesía del autor.

La historia está llena de referencias a road movies como Easy Rider, París Texas o Una historia verdadera, que marcaron al joven director. También refleja su visión del mundo, un alegato contra las prisas de nuestra sociedad y la obsesión por alcanzar enseguida los objetivos y las metas marcadas.

Rodada con un reducido equipo técnico, entre tres y seis personas, la película tiene una factura digna de una producción convencional. Se utilizó una Canon 5D Mark II para la ficción y una Sony FDR-Ax 100 para el documental.

Otros profesionales de la Comunidad Valenciana que intervinieron en el proyecto son: Albert Forner, Emilio Mencheta, Olga Alamán, Paco Sarro, Álex Viciano, Lola Moltó y Mariam Torres o Juli Mira, entre otros.

Cruzando el sentido se dividirá en una decena de capítulos una vez finalizado su recorrido por festivales y cines. Los primeros serán publicados de forma online y gratuita. Para ver el total del metraje, el espectador tendrá que comprar el dvd/bluray o acudir a una plataforma de pago.

Secuencia de la película Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Secuencia de la película Cruzando el sentido, de Iván Fernández de Córdoba. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Festival de las Artes Escénicas en Valencia

Festival de las Artes Escénicas
Diversos espacios teatrales y al aire libre de Valencia
Junio de 2016

Ya soplan nuevos aires a rebufo del cambio político. O eso parece. Dos representantes de ese giro en la forma de hacer gobierno, Carmen Amoraga (PSPV) y Consol Castillo (Compromís), se comprometieron a ello en la SGAE. Lo hicieron en apoyo de una iniciativa “larvada durante años” a favor de un Festival de las Artes Escénicas en Valencia. Festival que ya tiene hasta fecha: primera quincena de 2016. Y a tenor de las conclusiones a las que llegaron los representantes del sector, tras unas jornadas celebradas hace un par de meses en la Universitat de València sobre ‘Nuevas fórmulas de gestión’, el certamen es imparable.

“No sólo es necesario, sino que Valencia se merece un festival de estas características”, dijo con rotundidad Amoraga. “Este festival es una llamada de socorro”, completó Castillo. Eso sí, ambas advirtieron de que no sabían con lo que se iban a encontrar cuando tomaran el mando de las instituciones. Aún así, insistieron: “La Administración debe ser facilitadora de este tipo de iniciativas culturales” (Castillo), porque “hay una sensibilidad que no tenía el actual gobierno” (Amoraga).

Mariángeles Fayos, presidenta de AVETID, en el video del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión de Festivales. Universitat de València.

Mariángeles Fayos, presidenta de AVETID, en el video del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión de Festivales. Universitat de València.

Mariángeles Fayos, presidenta de la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo (AVETID), y Manuel Cuadrado, profesor de la Universitat de Valéncia, tomaron buena nota de la promesa, mientras desvelaban en la SGAE los datos del estudio que ha sentado las bases del festival.

En aquellas jornadas académico-profesionales celebradas en marzo, los participantes valoraron de forma muy positiva la oferta escénica valenciana: creativa, entusiasta y talentosa, fueron algunos de los adjetivos. También “algo localista, conservadora y poco arriesgada”. Pero hubo “unanimidad” en cuanto a la necesidad del festival. Un festival, eso sí, que debía dirigirse a un “público amplio” (local, nacional e internacional), que “enamorara”, con un modelo de gestión “privado (mixto)” y bajo una “dirección profesional”.

Manuel Cuadrado, responsable del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión, en el video realizado a su conclusión. Universitat de València.

Manuel Cuadrado, responsable del estudio sobre Nuevas Fórmulas de Gestión, en el video realizado a su conclusión. Universitat de València.

El Festival de las Artes Escénicas, para cuyo nombre y logotipo se convocará un concurso, pretende convertirse en un “referente nacional e internacional” que coloque a Valencia en “el lugar que se merece”. Para ello, cuentan igualmente con el apoyo del sector empresarial, representado en la SGAE por David Izquierdo, gerente de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, y Carlos Boga, director del Hotel Las Arenas. “Valencia es la ciudad, ahora después de Murcia, con menos gasto por turista y día”, destacó Izquierdo, incluyendo a la cultura en esa escasez de gasto. De ahí que Boga calificara de “fantástica” la noticia de la creación del festival: “Todo lo que sea tener una ciudad dinámica nos viene bien a todos”.

Algunos de los asistentes al acto de presentación del Festival de las Artes Escénicas de Valencia en la SGAE. Imagen de AVETID.

Algunos de los asistentes al acto de presentación del Festival de las Artes Escénicas de Valencia en la SGAE. Imagen de AVETID.

The Kojaks, Juan Salvador (guitarra) y Amparo Ballester (magnífica voz), puso la música, entre las declaraciones de unos y otros, al anuncio del futuro festival que todos los presentes en la SGAE recibió con entusiasmo. “Es un proyecto que se presentó en la Diputación, en CulturArts y en la ciudad de Valencia, que tras una primera etapa ilusionante, luego falló por ese defecto tan habitual de querer cada cual figurar”. Hasta que, por fin, llegaron las jornadas, las consultas, el criterio profesional y, sin duda, la “sensibilidad” del futuro equipo de gobierno. El Valencia Escena Oberta (VEO), desaparecido hace cuatro años junto a la Mostra de Cine, ya tiene su ansiado relevo.

Imagen del video sobre el estudio de los festivales de artes escénicas. Universitat de València.

Imagen con la que arranca el video sobre el estudio de los festivales de artes escénicas. Universitat de València.

Salva Torres

Barcelona o muerte

Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara
Sala SGAE
C / Blanquerías, 6. Valencia
Jueves 5 de febrero, a las 19.00 h

Conquistar el paraíso o morir ahogados en el mar.  Los senegaleses que se enfrentan a los peligros de un incierto viaje tienen un lema, Barcelona o Barsaj. Barcelona representa su ilusión de alcanzar un territorio propicio a realizar sus sueños, un triunfo similar al del famoso club de fútbol que todo el mundo admira. Barsaj significa la muerte, el más allá, un fracaso que les costará la vida. Cuando consiguen llegar a la tierra prometida muchos exclaman: ¡Barcelona, Barcelona! o ¡Barça, Barça!, expresando así su satisfacción por haber alcanzado su objetivo.

Fotograma del cortometraje 'Barcelone ba Barsakh', de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma del cortometraje ‘Barcelone ba Barsakh’, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’, en lengua wólof de El Senegal,  es el título de un cortometraje de ficción de 13 minutos, dirigido por Nacho Gil y Cristina Vergara, que se estrena en la SGAE  el 5 de febrero, a las 19 horas. Producido por Faules, fue rodado durante una semana de la pasada primavera en localizaciones de Valencia: Benimaclet, la playa de la Malvarrosa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, los Viveros, etcétera.

Cuenta la historia de Demba, personaje interpretado Thimbo Samb, un senegalés de 27 años que posee un gran talento dramático y forma parte del grupo de teatro de CEAR.  “Thimbo es una persona carismática y alegre que demuestra un gran talento interpretativo”, dice Vergara. “En Valencia estudió interpretación pero tuvo que dejar las clases para poder ganarse la vida. Su historia personal y sus experiencias nos ayudaron a escribir la historia de Demba, que es un poco su otro yo, aunque dimos al relato un tono onírico más que realista”.

Fotograma de 'Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de ‘Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Colaboración de CEAR

Los guionistas contaron con la colaboración de representantes de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), que les ayudaron a conocer la realidad de la inmigración y los dramas que viven sus protagonistas. Además, les conectó con los dos actores que forman parte de su grupo teatral, Thimbo Samb y Abdoulaye Sy.

El proyecto nace con la intención de crear un cortometraje de ficción que aborda algunos aspectos de la realidad de la inmigración. “Tenemos noticia de cientos de muertos en el mar Mediterráneo y nadie hace nada por evitar esta tragedia”, dice Vergara. “La inestabilidad y los conflictos de algunos países, los saqueos de sus recursos naturales o la especulación con los precios de los alimentos, son algunos de los motivos que les impulsan a huir. Los países del norte tenemos una gran responsabilidad en ese aspecto”.

El cortometraje trata también el tema de las oportunidades, de la capacidad de elección de las personas en momentos claves de su vida. “Muchas deciden arriesgar sus vidas y las de sus hijos por un futuro incierto”, añade Vergara. “La suerte se torna decisiva y crucial en el viaje. Una vez superada la prueba, las dificultades continúan. Se enfrentan a los CIE, la falta de cobertura sanitaria y los problemas que les ponen las autoridades locales para poder realizar la venta ambulante”.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

Fotograma de Barcelone ba Barsakh, de Nacho Gil y Cristina Vergara. Imagen cortesía de los autores.

‘Barcelone ba Barsakh’ ha sido un proyecto muy especial para Nacho Gil. “Durante la fase de guión la historia fue evolucionando y en todo momento tuvimos muy presente de qué manera queríamos transmitir las ideas que queríamos incorporar en el guión”, dice el director. “Estudiamos las posibilidades de elección, la soledad del protagonista, pero a su vez, su alegría y su energía que le llevan a hacer amistades y a iniciar vínculos con personas cercanas”.

La historia arranca cuando Demba lleva ya un par de meses viviendo en Valencia, después de un duro viaje. Es un momento de inflexión en la vida del personaje, todo ha cambiado y en el camino ha sufrido una gran pérdida. El mar y el cielo de Valencia son nexos muy importantes en la historia. “Por una parte, el mar nos acerca a las raíces de Demba, a su ciudad natal Kayar en Senegal, donde el mar alimentaba a su familia, le daba trabajo y esperanzas”, dice Gil. “Pero también le arrebató algo muy preciado, y ha sido un terrible adversario al que superar en su peligroso viaje”.

Para recrear el viaje de Demba el guion incluye un pasaje sonoro que transmite sensaciones de peligro y drama, compuesto por Miguel Gómez Ortín, autor de la banda sonora del corto. Junto a Thimbo Samb, los actores  valencianos Marta Rey y Jesús Martínez, y Abdoulaye Sy, joven inmigrante senegalés de Dakar, que encarna a Aziz, amigo de Demba.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Fotograma del cortometraje de Nacho Gil y Cristina Vergara.

Bel Carrasco

¿Quién enciende la mecha del jazz en Valencia?

Congreso Internacional ‘El Jazz en España’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 28 al 30 de noviembre

Hace dos años la UNESCO promovió el 30 de abril como Día Internacional del Jazz. La Academia de Jazz de Francia designó a principios de este año como Mejor músico europeo de 2012 al saxofonista Jorge Pardo. Con anterioridad, el batería alicantino Ramón López ya había sido condecorado Caballero de las Artes y las Ciencias por el gobierno francés. Otro síntoma, este mucho más cercano, vendría a cerrar el círculo de la efervescencia última del jazz: la celebración en Valencia del primer Congreso Internacional “El Jazz en España”. Que Valencia sea la sede de tamaño encuentro en La Nau, del próximo día 28 al 30, no deja de ser igualmente sintomático. Como lo fue el hecho de que la Berklee eligiera la capital del Turia como única sede fuera de Estados Unidos.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hasta aquí las buenas noticias. Mejores incluso si tenemos en cuenta lo que nos dicen Francisco Blanco ‘Latino’, responsable de Sedajazz, Chevi Martínez, al frente de Jimmy Glass, y el “principalmente músico” pero igualmente responsable de Mercedes Jazz, Mario Rossy: que la afición al jazz en Valencia ha crecido “muchísimo” en los últimos años. Toda esa brillante eclosión, de la que darán cuenta los invitados al congreso sobre el jazz en España, arroja paralelamente una luz sombría: el enorme potencial de los músicos valencianos no se ve correspondido con el debido apoyo institucional. “El 95% de ese potencial se dilapida”, asegura el contrabajista Mario Rossy.

UN HERMOSO JARDÍN DESCUIDADO

Vayamos por partes. Primero están, o deberían de estar, los músicos por encima de todo. Y los músicos valencianos están a un nivel de primer orden internacional. ¿Entonces? “Hay más de 30 big bands en Valencia, pero no hay espacios para que toquen”, subraya Rossi, quien, apropiándose de una frase del pianista Albert Sanz, sostiene que la institución pública “no cuida nada su hermoso jardín”. Un jardín repleto de excelentes músicos que la Administración apenas riega con buenas palabras. “La ayuda institucional no tiene por qué ser económica, puede ser de tipo propagandístico o mediante protección cultural”, señala Chevi Martínez, que sin ir más lejos reunió la semana pasada a diez músicos valencianos, encabezados por Perico Sambeat, para rendir un sobresaliente homenaje al 50 aniversario de The Black Saint and The Sinner Lady de Charles Mingus.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Blanco ‘Latino’, que lleva 20 años al frente del colectivo de músicos Sedajazz, pide a las instituciones públicas “que se tomen esto más en serio”. Porque no es de recibo que “los de fuera toquen a caché, mientras los de aquí tengamos que cobrar a taquilla”. “Faltan hábitos culturales saludables”, apostilla Rossy. Hábitos como los de crear un circuito estable de jazz, que a los músicos se les pague como merecen o de que haya más espacios en condiciones donde tocar durante todo el año. “Lo importante es que, de una vez por todas, el jazz se convierta en algo cotidiano”, argumenta Chevi Martínez. “El jazz no es cuestión de dos veces al año, sino de que sea algo vivo todos los días”, añade.

FUGA DE TALENTOS

“¿Alguien conoce el Festival de Jazz de Nueva York? No tiene relevancia conocerlo porque allí prima el jazz que se hace en los clubs durante todo el año, y cuando no existe ese tejido cultural de base entonces se tienen festivales”, indica Rossy. De manera que menos festivales “dedicados a traer figuras que resultan rentables” (Chevi) y más “programación estable” que evite la “fuga de talentos” (Rossy) que se viene produciendo en la Comunidad Valenciana. “Antes, cuando estaba el SARC de la Diputación, te llamaban de Casas de Cultura, pero es que ahora ni eso”, precisa Latino.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hay coincidencia en señalar la importancia de que se haga, por primera vez, un congreso para debatir acerca del jazz en España. Y, de nuevo, teniendo a Valencia como protagonista. Ahora bien, ¿el encuentro teórico dejará algún tipo de semilla práctica? “Yo tengo esperanzas”, dice Rossy, teniendo en cuenta que “el jazz cada vez va a mejor” y que “la demanda del público es innegable”. A su juicio, se necesita, sobre todo, poner en valor a los músicos y que estos, a su vez, “dejen de pasar la gorra, porque eso hace daño al sector”. Como hace daño que un festival como el de la Universidad Politécnica de Valencia, “que se hace con las mejores intenciones”, sea gratis.

Para Chevi Martínez, cuyo Jimmy Glass es la puerta de entrada en Valencia del mejor jazz neoyorkino, dado que la Administración “no está en situación de apoyar a la cultura, que al menos no ponga trabas a su desarrollo”. Latino, en este sentido, apunta el daño que ha hecho el 21% de IVA. “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000”. Mario Rossy sólo pide un cambio en la política cultural, de manera que todo ese potencial de músicos que atesora Valencia sea debidamente explotado. ¿Quién se atreve, de verdad, a encender la mecha?

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Salva Torres