Xavi Font: «Es imposible estancarse con este trabajo»

#MAKMACine #MAKMAEntrevistas | Xavi Font (Compositor y productor ejecutivo)
Miércoles 27 de mayo de 2020

Su larga experiencia en cortometrajes, TV movies, y spots publicitarios ha llevado al compositor catalán Xavi Font (Bellpuig, Lleida, 1972) a colaborar en diversos largometrajes y series de notable recorrido, como, por ejemplo, ‘Agallas’, ‘El Diario de Carlota’, ‘Tiempo sin Aire’, ‘Hierro’ y ‘O que Arde’, uno de los filmes más relevantes de 2019.

¿Cómo entras a colaborar con el proyecto de ‘O que arde’?

Conocí a Oliver Laxe en 2015; él impartía un taller de haikus, fue muy revelador para mí y aprendí mucho de esa experiencia con él. Unos meses más tarde me llamaron desde Miramemira para comentarme que se empezaba a desarrollar el proyecto de una película que Oliver dirigía (‘O que arde’) y no lo pensé dos veces. Al principio, estuve más en el frente financiero, pero poco a poco fuimos compartiendo el trabajo de producción con mi compañera Andrea Vázquez, con la que hemos crecido mucho juntos durante estos últimos cuatro años, ya que se trata de la primera vez que actuamos de productores.

Parte del equipo de rodaje durante los preparativos de un incendio en ‘O que arde’, de Oliver Laxe.

Imagino que la complejidad técnica ha sido importante en este largometraje ¿Cuál ha sido la parte más difícil para ti? ¿Alguna anécdota que nos puedas contar?

La complejidad de ‘O que arde’ ha residido en cuestiones de valentía que partían del propio concepto de película: filmar con fuegos reales, cuatro períodos de rodaje (algo muy poco frecuente en el cine), rodaje en 16 mm… Esto ha ocasionado un trabajo de ingenio para llegar con la producción hasta donde no llegaba el dinero, incluyendo una colaboración estrecha con la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia. Una curiosidad es que hemos tenido que convertirnos en bomberos y pasar las pruebas de brigadistas para poder filmar los incendios reales junto a los servicios de extinción.

Anteriormente, ya te hubieron premiado por ‘Hierro’. ¿Crees que el hecho de ganar premios ayuda a los artistas en general?

Es cierto que ‘Hierro’ ha tenido mucho reconocimeinto con el Ondas, el Feroz a la mejor serie dramática, etc. Pero, en realidad, el único premio que hemos tenido por la música fue el Mestre Mateo (Academia Galega) que nos dieron el pasado día 7 de Marzo.

Los premios son algo necesario para visibilizar la industria y promocionar los mejores contenidos del año, tienen el componente de ser el reconocimeinto de los compañeros de profesión a los trabajos destacados del año. Son buenos si se permite poner el foco en los nuevos valores y los profesionales que aportan aire fresco e innovación, pero pueden ser peligrosos si se quedan en reconocimiento endogámico o en el vasallaje laboral, por seguir la cadena trófica.

¿Aspiras a conseguir un Óscar o, mejor, un Grammy?

No me quita el sueño, creo que ejercer la libertad de trabajar en proyectos con una buena dosis de compromiso y motivación es mejor que cualquier premio. De hecho, si algún día ocurriera, no lo disfrutaría si no fuera un proyecto con estos componentes.

Xavi Font y Manuel Riveiro recibiendo el premio Mestre Mateo por ‘La sombra de la ley’ (Dani de la Torre, 2018)

¿Cómo valoras las ventajas de haber tenido experiencia en tantos formatos audiovisuales distintos?

Es una suerte, aunque algo buscada. Cuando dejé el trabajo estable que tenía en el sector financiero, busqué precisamente esto: trabajar con equipos diferentes en cada proyecto, profundizando en una temática distinta, asumiendo nuevos retos… Es imposible estancarse a nivel profesional haciendo este trabajo, pero también es sacrificado aprender a vivir con la incerteza de cuál va a ser el siguiente proyecto, si será satisfactorio, si colmará tus necesidades para vivir.

¿Crees que el público nacional es más agradecido que el internacional, o al revés?

Es difícil contestar a esto, pero creo que no generalizaría. Hay perfiles de público por encima del origen de los espectadores y eso se detecta muy bien cuando se acude a festivales como Berlín o San Sebastián. La gente habla de cine en todas partes, es una fiesta multicultural muy contagiosa y eso es lo importante. Sí es cierto que cuando una producción triunfa en los festivales internacionales es más sencillo que tenga impacto en el territorio nacional.

¿Cómo crees que se desarrollarán las artes de nuestro país ahora que estamos muy afectados y con los presupuestos oficiales tan ínfimos para el sector?

España va muy por detrás en la dotación presupuestaria al cine; es algo que el ICAA conoce bien y está intentando mejorar. Curiosamente, el desarrollo de las artes audiovisuales de los países con mayor dotación no responde de una manera proporcional a esa dotación económica. Suele crear mucho músculo industrial, pero poco a nivel creativo, por lo que (además del aumento presupuestario) habría que alentar la innovación, la valentía y el riesgo, entre otros.

Xavi Font en su estudio. Fotografía cortesía del compositor.

¿Hay alguna faceta artística que te gustaría desarrollar y no hayas hecho aún?

Afortunadamente, no tengo anhelos sin cumplir, pero sí me gustaría retomar la vida musical que tenía a los 20. Volver a tener un proyecto musical con el que hacer giras una parte del año, etc. Espero no tardar mucho en hacerlo.

¿Qué consejo le darías a un estudiante, hoy en día, para mejorar su futuro? ¿Hacia dónde evolucionamos?

Es toda una responsabilidad hablar a un estudiante que busca la forma de labrar su futuro, pero se me ocurren dos cosas: creo que lo más importante no es cumplir una ambición personal, sino hacerla sin dejar de ser uno mismo. Como decía mi abuela, lo primero es “ser persona”, la persona que queremos ser. Por otra parte, no creo mucho en los modelos educativos, los especializados tampoco, parecen más modelos de negocio que de formación. Creo más en eso tan arcaico que es la relación entre un maestro y un aprendiz. Alguien que escuche al que quiere aprender y le ayude a llegar a donde quieres.

¿Tienes nuevos proyectos que se hubieran visto afectados por la COVID-19? ¿Puedes contarnos algo de ellos?

Estaba terminando mi segunda película como productor, el largometraje ‘Ons’, del director Alfonso Zarauza. Ha sido una aventura apasionante en la que hemos filmado durante seis semanas en la isla de Ons, en la ría de Pontevedra, en una partida de ajedrez contra la climatología y los elementos. Además, estábamos arrancando la segunda temporada de ‘Hierro’(cuyo rodaje fue suspendido a mediados de marzo), en la que también hago la música junto a Elba Fernández y se presentaba un año con algunas series más para grandes plataformas.

El compositor Xavi Font durante una de las presentaciones de ‘O que arde’. Fotografía de AIGI BOGA Photography cortesía del autor.

Neus Flores

La oscilante coreografía del éxito de Michael Jordan

#MAKMAPantallas ‘The Last Dance’ (‘El Último Baile’) | Michael Jordan
Miniserie | 10 capítulos de 50 minutos
ESPN, Netflix, 2020
14 de mayo de 2020

Recuerda un servidor –perteneciente a la generación ilustrada, vertebralmente, en el desarrollismo educativo inmediatamente ulterior a la recién incoada Transición– que albergar inquietudes deportivas (más allá de su mera puesta en práctica en calzón corto) debía ser motivo de vergonzante ignominia para quien perfilara su devenir académico y profesional por los predios de la alta cultura –a la que comenzaban a asomarse, por aquel distante entonces, autores, artistas y otros incógnitos seres del folclorismo intelectual, con lúbricas intenciones heterodoxas (alimentadas, eso sí, al calor de heráldicas y abolengos)–.

Salvo perseverantes excepciones, la incorporación a los dominios de la comunicación cultural –en tanto que extremidad imprescindible, decisiva y ubicua como tecnológica consecuencia de las presentes y líquidas modernidades– de quienes resultan ser coetáneos del abajo firmante –formando parte de esa vasta progenie que domina el gráfico poblacional, con morfolofía de bulbo– ha modificado no solo el orden de predilecciones, sino el modo en que estas son retratadas y difundidas.

Y ha sido, ahí, precisamente, donde el deporte ha encontrado aliados que enaltecen y auxilian a dibujar un discurso dignificador con el que dejar de sonrojarse por experimentar semejante y efervescente pasión por las vicisitudes, logros y derrotas gimnásticas de los abanderados del entretenimiento sudorífico, que por las eruditas disquisiciones en torno de las heterogéneas artes.

Arquetípico ejemplo de este ennoblecimiento reposa en el producto audiovisual que tiraniza las obscuras estadísticas de la plataforma Netflix durante las recientes y excepcionales semanas de confinamiento: ‘The last dance’, miniserie de 10 capítulos, producida por ESPN, que, partiendo proposicionalmente de las contingencias y albures que encaminaron a Chicago Bulls hacia la consecución de su sexto anillo en el marco de las últimas ocho temporadas –un último baile sacramentado por el “Zen Master” Phil Jackson–, traza un opulento y prolífico devenir por las incandescencias y penumbras biográficas de uno de los summum de la centenaria historia del deporte: Michael Jordan.

‘The last dance’ progresa formalmente mediante previsibles técnicas propias del género, entre las que destaca un vívido y pedagógico empleo de analepsis y prolepsis con los que retratar los tres tiempos narrativos de la serie: la evolución de los Bulls durante la temporada 1997/98 (antesala de la segunda retirada profesional de Jordan y de la consecuente disolución de la plantilla); el armígero progreso deportivo de “MJ23” (especialmente, a partir de recalar en la Universidad de North Carolina procedente del Laney High School de Wilmington); y el apreciado testimonio retrospectivo de adláteres y émulos, consanguíneos y antagonistas, feudatarios, directivos, políticos, empresarios y plumillas (a buen seguro, el principal valor, junto a las abundantes imágenes inéditas, que acopia y concita esta briosa y estimulante serie documental).

Debe ser, precisamente, este último aspecto el que erige en acontecimiento lo que podría haber sido una previsible y monótona hagiografía ad maiorem “Air” gloriam (igualmente apetitosa para practicantes y feligreses). Sin embargo, de la mano de Jason Hehir –director y responsable artístico de ‘The last dance’– asistimos a una postrera coreografía en constante equilibrio entre las aguerridas beatitudes sobre la pista y las (desnudas) opacidades que, henchidas de envites, excesos y tabaco fermentado, completan el más atinente retrato procurado sobre las oscilantes perturbaciones del éxito –gélida cumbre a la que ascender provisto de arneses y mosquetones manufacturados por un sediento afán de competitividad y una mayúscula dosis de autoexigencia–.

Michael Jordan celebrando ‘The Shot’, excelsa y legendaria canasta que supondría la eliminación de Cleveland Cavaliers de los playoffs de 1989. Fotografía cortesía de Netflix.

Jose Ramón Alarcón

Ficción valenciana para Amazon Prime Video

‘Todos queríamos matar al presidente’, de Ana Ramón Rubio
Amazon Prime Video

La webserie valenciana ‘Todos queríamos matar al presidente’, ficción online española que se alzó con los premios a Mejor Thriller en el festival de webseries de Nueva York (NYC Web Fest) y con el Unstoppable Amets en el Bilbao Seriesland, ha anunciado esta semana su salto a Amazon Prime.

La plataforma de vídeo bajo demanda de Amazon, Amazon Prime Video, nació en septiembre de 2016 y ofrece películas, series y documentales en más de 200 países y territorios. Prime Video ofrece contenido original de Amazon Studios, como la serie ‘Crisis en seis escenas’, de Woody Allen, ‘The Man in the High Castle’ o ‘Transparent’, pero también adquisiciones con licencia incluidas a la suscripción, como es el caso de la española ‘Todos queríamos matar al presidente’.

'Todos queríamos matar al presidente'. MAKMA

Escrita y dirigida por Ana Ramón Rubio, la miniserie de cuatro episodios cuenta la historia de un grupo de trabajadores de catering que recibe la inesperada visita del presidente del Gobierno en la inauguración de una exposición. Interpretado por Joan Manuel Gurillo, que se alzó por este papel con el premio a Mejor Actor de Comedia en la pasada edición de los Rome Web Awards, los trabajadores del catering bromearán con envenenarle la comida hasta que, a la mañana siguiente, este aparezca muerto en extrañas circunstancias.

“’Todos queríamos matar al presidente’ gira en torno a los personajes que se encuentran alrededor de Martínez de Ochoa”, afirma la creadora del proyecto, Ana Ramón Rubio. “Así, nos centramos en esos personajes que podrían o no estar involucrados en ese misterioso fallecimiento”, concluye.

Protagonizada por la actriz sevillana Ana Caldas (Carmina, Centro Médico) y el madrileño Jaime Reynolds, la distribuidora canadiense HG Distribution adquirió los derechos de distribución a finales de año 2017, tras su estreno en el festival de webseries de Marsella. Desde entonces, la ficción se había podido disfrutar únicamente en festivales del formato web y cine.

 

Estamos muy contentos de que ‘Todos queríamos matar al presidente’ por fin pueda verse online. Hemos viajado por festivales de Argentina, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Europa, España… pero por fin podemos ofrecérsela al gran público y, además, gracias a una plataforma como Amazon Prime Video, que nos abre las puertas a un público internacional y que reúne a 100 millones de suscriptores”, concluye la directora.

Los dos protagonistas de la serie también celebran la noticia. Es una alegría enorme que una plataforma como Amazon Prime haya elegido a ‘Todos queríamos matar al presidente’, afirma Ana Caldas, que interpreta el papel de Rosana. “Alegría en lo personal por haber podido formar parte del proyecto y alegría en general como artista por ver cómo una serie con el presupuesto que nosotros teníamos se codea con superproducciones como ‘Mozart in the jungle’”, finaliza. Por su parte, Jaime Reynolds añade que “ahora sólo esperamos que el espectador disfrute tanto como nosotros haciéndola y, quién sabe, a lo mejor piden otra temporada; esa sería la mejor crítica”.

La serie cuenta con una primera temporada de cuatro episodios de entre 12 y 15 minutos de duración, que se produjeron en 2017 en Valencia y alrededores. Su reparto lo completan los intérpretes Fede Rey, Irene Olmos, Jordi Marquina, Maria Albiñana, Lucía Tortosa y la pequeña Olivia Catalá.

Ver la serie es ahora muy sencillo y accesible, comenta el productor de la serie, Miguel Cañizares. “Es gratis para los miembros de Amazon Prime y, para los nuevos, el servicio de Prime Video cuesta únicamente 20 euros al año y, además, Amazon Studios ofrece un mes gratuito de prueba, finaliza.

La serie, que comenzó como un proyecto para la red, comparte ahora hueco en la oferta de Amazon Prime Video con otras series españolas  como ‘La verdad’, ‘Sé quién eres’ o ‘Vis a Vis’.

'Todos queríamos matar al presidente'. MAKMA

 

 

Distopía: ¿estamos preparados para verla?

‘Ciudadanos’, primer episodio de la serie ‘Distopía’, dirigido por Koldo Serra
Productores: Virginia Llera, Manuel Sánchez Ramos y Jesús Mancebón
Filmin
Viernes 4 de agosto de 2017

Filmin estrena el viernes 4 de agosto en exclusiva ‘Ciudadanos’, el primer episodio de ‘Distopía’, una de las series nunca estrenadas de las que más se ha hablado en España en los últimos años. Sus productores, Virginia Llera, Manuel Sánchez Ramos y Jesús Mancebón han decidido sacar de la nevera el capítulo piloto, rodado en verano de 2013, tras recibir numerosas negativas por parte de cadenas y plataformas de televisión a desarrollar la serie. La respuesta que más veces han escuchado: “El público español no está preparado para ver una ficción así”.

Fotograma de la serie 'Distopía'. Imagen cortesía de la productora.

Fotograma de la serie ‘Distopía’. Imagen cortesía de la productora.

El piloto de ‘Distopía’ está dirigido por Koldo Serra (‘Gernika’) y protagonizado por Daniel Grao (‘Julieta’),  Llorenç González (‘Gran Hotel’, ‘Velvet’) y Marina Salas (‘El barco’, ‘Carlos, Rey emperador’), entre otros. Su argumento es muy ilustrativo del tono que tendría la serie, una antología de historias independientes, ambientadas en distintas épocas pero que hablan siempre de nuestro presente.

En ‘Ciudadanos’, un ministro corrupto es secuestrado y su destino acaba en manos del pueblo que debe decidir, como si de un reality show se tratara, qué deben hacer sus captores con él. “Este episodio es un puñetazo directo al estómago. Que nadie espere sentarse a ver algo amable”, afirma Koldo Serra para quien es “un notición” que ‘Ciudadanos’ pueda verse en Filmin.

El objetivo de los productores al apostar por este singular estreno es que los espectadores saquen sus propias conclusiones y, con su apoyo, se logre sacar al fin adelante la serie completa.

Fotograma de 'Distopia'. Imagen cortesía de la productora.

Fotograma de ‘Distopia’. Imagen cortesía de la productora.

El ordenado caos espacio-temporal de Dirk Gently

‘Dirk Gently. Agencia de detectives holística’, de Max Landis (2016)
Samuel Barnett, Elijah Wood, Hannah Marks, Fiona Dourif, Jade Eshete
NETFLIX 1 temporada (8 episodios).

Uno de mis grandes temores cuando el tema de conversación gira en torno a las series de televisión es el de caer, en un momento o en otro, dentro del mundo del spoiler. No es que lo haga de manera intencionada, pero es que yo soy inmune a ellos. Si me engancho a la serie, no hay spoiler que valga que pueda con mi capacidad – llamémosle casi “superpoder” – de disfrutar de ella y de sorprenderme incluso cuando llega la muerte correspondientemente spoilorizada. Como muestra de dicha capacidad, he sido capaz de ver todos los episodios de ‘The Walking Dead’ siguiendo en Facebook a varios grupos de la serie y consultando en Twitter por qué Abraham se había convertido en TT.

Todo esto viene a cuento porque, después de ocho episodios en tres días sin poder hablar con nadie de ella -¿a qué esperan mi familia y amigos a seguir mis recomendaciones?- lo único que me viene a la mente es: ¿cuándo van a rodar la nueva temporada? ¿cuándo la estrenan? ¿y la tercera? Quizá esto último es adelantarme demasiado en el tiempo, algo que resulta totalmente adecuado para hablar de esta serie: nada más y nada menos que ‘Dirk Gently’s Holistic Detective Agency’. O, lo que es lo mismo, ‘Dirk Gently Agencia de Detectives Holística’.

Dirk Gently. Makma

Esté el título en el idioma que sea, nada prepara al espectador para lo que va a ver durante casi ocho horas de su vida, temiendo que se vaya acercando capítulo a capítulo a su final. Espero que no sean spoilers, pero el universo de ‘Dirk Gently’, que navega entre la ciencia ficción y las series policiacas, está compuesto de viajes en el tiempo, un detective inglés en Seattle y su ayudante (¡grande Elijah Wood!), una psicópata invencible (que también tiene a su ayudante, y que es capaz de ver más allá de las muertes que ella provoca), locos intercambios de cuerpos, ataques de tiburón, ataques de pararibulitis… y al final, como espectador, uno siente que también querrías ser holístico, o al menos un poco (o al menos tener como mejor amigo a alguien que lo sea).

Aquellos que son grandes fans de las novelas de Douglas Adams, de las que la serie toma poco más que el título y algún otro detalle menor -que nadie espere ver ni a Bach ni a Coleridge, o por lo menos de momento- puede que se resistan a verla por motivos varios, incluyendo el no querer ver traicionado el espíritu de las novelas. Pero la verdad es que… ¿qué más da el espíritu de las novelas? ¿Acaso alguien se plantea un caso de traición en la versión siglo XXI de otro detective inglés, Sherlock? ¿O porque Watson sea Lucy Liu en Elementary?

Dirk Gently. Makma

Lo único que hay que hacer es darle al play y disfrutar de un mundo que parece que no tiene sentido, pero que está organizado de dos en dos. Dirk y Todd, Bart y Ken, Zimmerfield y Estevez de la policía de Seattle, Riggins y Friedkin de la CIA, Farah y Lydia Springs. Tras la desaparición de ésta última, todo el orden se trastoca, al menos aparentemente: los tres camorristas son cuatro (dos pares, realmente) y los miembros de la secta de la máquina, aunque cada vez sean más, tienen una relación individual con la persona con la que han intercambiado su cuerpo. Y es que, dentro del caos, hay orden y todo está conectado para llegar a un final que lleve a un nuevo principio.

Dentro del laberinto espacial y temporal que se plantea en esta serie, desde su cabecera con esos monitores, destaca un sentido del humor que mezcla la ironía británica de Dirk Gently con el humor de Bart, tan poco sutil como el de los hermanos Cohen cuando bromean con la muerte. El reparto también es un gran acierto, construyendo todos ellos unos personajes que son más complejos que la inicial sencillez que muestran, con buenos muy buenos y malvados muy malvados. Finalmente, hay que reconocer la labor de Paco Cabezas, afianzándose cada vez más como director en EEUU tras haber dirigido algunos de los episodios de otra excepcional serie de género: Penny Dreadful.

Dirk Gently. Makma

Eduardo García Agustín

Los Libros de Valdés en el hall del IVAM

En singular: la colección del IVAM en el hall
Libros, de Manuel Valdés

Bajo el título En singular: la colección del IVAM en el hall, una obra perteneciente a los fondos del museo se exhibirá desde mañana, y durante los próximos meses, en el vestíbulo principal del Centre Julio González.

Libros, de Manuel Valdés (Valencia, 1942), es la escultura elegida para iniciar esta nueva línea de actuación, que pretende dar mayor visibilidad a determinados trabajos de la colección que tienen un marcado interés artístico.

La obra del artista valenciano será la primera propuesta de una selección de los trabajos más singulares que conforman los fondos del museo, que el visitante encontrará en este espacio de acogida y bienvenida.

Libros condensa una visión particular del lenguaje escultórico donde se entremezclan varias de las investigaciones formales llevadas a cabo por Valdés. Pertenece a la serie ‘Biblioteca’, que este artista comienza en los años 90 con la intención de mostrar algo desvencijado o deteriorado, y en la que emplea maderas duras.

Busca de manera intencionada la policromía natural de la madera intentando obtener una taracea tridimensional, que acaba consiguiendo a través de los accidentes naturales del material y del uso de las herramientas, que genera nuevas texturas y sensaciones.

 

Libros. Imagen cortesía del IVAM.

Libros, de Manuel Valdés. Imagen cortesía del IVAM.