Vestigios de identidad y escena cinematográfica

Aula de Cinema de la Universitat de València
Ciclo ‘La herencia del teatro en el cine’ + ciclo ‘Identidades dudosas y sospechosas’
Martes y jueves de febrero en Colegio Mayor Rector Peset y  Palau de Cerveró, respectivamente

El Aula de Cinema de la Universitat de València continúa su programación de proyecciones en versión original subtitulada con presentación, coloquio y entrada gratuita. Con motivo del 25 aniversario de ASSAIG -el grupo de teatro de la Universitat de València- el salón de actos del Colegio Mayor Rector Peset acogerá todos los martes de febrero un ciclo de películas que cuestionan el supuesto antagonismo entre las convenciones de la escena y el lenguaje cinematográfico. Como complemento a un seminario sobre los métodos científicos de identificación de personas, el público podrá asistir todos los jueves en el Palau de Cerveró de la Universitat al ciclo de proyecciones en torno a ‘Identidades dudosas y sospechosas’.

Cartel del ciclo 'La herencia del teatro en el cine'. Imagen cortesía de los organizadores.

Cartel del ciclo ‘La herencia del teatro en el cine’. Imagen cortesía de los organizadores.

El 2 de febrero, ‘La Venus de las pieles’ (La Vénus a la fourrure, Roman Polanski, 2013) será la encargada de inaugurar el ciclo ‘La herencia del teatro en el cine’, una muestra compuesta por cuatro títulos que se proyectarán los martes de febrero a las 18 horas en el Colegio Mayor Rector Peset. Con una única localización y solo dos personajes, la última cinta dirigida por Polanski recurre a la característica unidad espacio-temporal de la dramaturgia clásica para sugerir desde su misma forma narrativa el carácter de farsa de aquello que narra, una historia en la que realidad y ficción se entremezclan en una maraña compleja.

El 9 de febrero proseguirá el ciclo con la proyección de un clásico del musical, género cinematográfico que hereda buena parte de sus rasgos más característicos de su antecedente en las tablas. A partir de una exitosa obra de Broadway con canciones de Cole Porter, Vincente Minnelli dio rienda suelta en ‘El pirata’ (The Pirate, 1948) a su característico barroquismo y la sobrecarga circense del espectáculo, más importante en el género musical que el mismo desarrollo narrativo del relato.

‘La inglesa y el duque’ (L’Anglaise et le Duc, Eric Rohmer, 2001), se podrá ver el martes 16 de febrero y el ciclo concluirá el martes 23 con la proyección de un programa de cortometrajes mudos de Georges Méliès, Segundo de Chomón, Charles Chaplin y David Wark Griffith. Representantes del grupo de teatro ASSAIG y del Aula de Cinema de la Universitat de València, entidades co-organizadoras de la muestra, tomarán los cortometrajes proyectados como punto de partida para reflexionar sobre la relación entre el lenguaje teatral y el cinematográfico, concebidos como dos artes no enfrentadas sino en fructífero diálogo.

Cartel del ciclo 'Identidades dudosas y sospechosas'. Imagen cortesía de los organizadores.

Cartel del ciclo ‘Identidades dudosas y sospechosas’. Imagen cortesía de los organizadores.

El jueves 4 de febrero, a las 18 horas, el cine de Alfred Hitchcock abrirá la muestra con la proyección de su película ‘Recuerda (Spellbound, 1945), cinta de corte psicoanalítico centrada en un personaje que ha olvidado incluso su nombre. El 11 de febrero  será el turno del amoral y escurridizo Tom Ripley, protagonista de una famosa serie de novelas de Patricia Highsmith al que Alain Delon encarnó en ‘A pleno sol’ (Plein soleil, Réné Clément, 1960).

El regreso de Martin Guerre’ (Le retour de Martin Guerre, Daniel Vigne, 1982) y ‘El impostor’ (The Imposter, Bart Layton, 2012), que se proyectarán respectivamente los jueves 18 y 25, permitirán al público conocer por último las rocambolescas historias de dos personajes reales. Dos falsificadores que trataron de rehacer sus vidas haciéndose pasar por otros y que llegaron a embaucar a las respectivas familias de los suplantados.

Fotograma de 'El impostor' (Bart Layton, 2012), que forma parte del ciclo 'Identidades dudosas y sospechosas'. Imagen cortesía de los organizadores.

Fotograma de ‘El impostor’ (Bart Layton, 2012), que forma parte del ciclo ‘Identidades dudosas y sospechosas’. Imagen cortesía de los organizadores.

 

El hombre que quiso ser Segundo…y lo logró

El hombre que quiso ser Segundo, de Ramón Alòs
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio, 2015

El juego de espejos presente en El hombre que quiso ser Segundo se extendió a la rueda de prensa en la que su director Ramón Alòs y el actor Enrico Vecchi jugaron un papel intercambiable. Ambos, junto al protagonista de la cinta, Ramón Langa, presentaron la película en el marco del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, en la que se destacó la importancia de la figura del pionero del cine español Segundo de Chomón, un “genio” que “fue más allá de Méliès”, según apuntó el profesor de la Universitat de València Juan Miguel Company, también presente en el acto.

“Si no hubiera sido por personas como Chomón, la historia del cine habría sido diferente”, señaló Langa, quien da vida al cineasta que, en los primeros 30 años del siglo XX, inventó el travelling y trabajó en el coloreado y trucaje de películas mudas. Precisamente, el filme de ‘ficción documental’ aborda algunas de las técnicas empleadas por el cineasta durante la época, en la que predominaba la escasez de medios técnicos.

Ramón Alòs, director de 'El hombre que quiso ser Segundo', durante la presentación de la película en el marco de Cinema Jove. Cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ramón Alòs, director de ‘El hombre que quiso ser Segundo’, durante la presentación de la película en el marco de Cinema Jove. Cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Su director, el valenciano Ramón Alòs, hizo hincapié en el “espíritu lúdico, como el de Chomón” con el que cuenta la película, a la que definió como “un juego de espejos que confunde la realidad con la ficción”.

Por su parte, Enrico Vecchi aseguró que lo que le interesó del filme “fue dar a conocer a este personaje, ya que pocos conocen su rol importante en la historia del cine”. Una opinión que también comparte Alòs, quien afirmó que “en España, Chomón no está considerado porque no tuvo el afán de triunfar”.

Juan Miguel Company incidió en que “hay películas de Chomón que van más allá de Méliès”, con el que el español tuvo la oportunidad de trabajar. “Chomón dio un paso más hacia la narrativa del cine”, agregó Company. En este sentido, Jacques Arlandis, uno de los productores de la cinta junto a Tommaso Arrighi y Gaizka Urresti, explicó que el cineasta francés era “un genio que se quedó encerrado en su sistema de producción hasta que Pathè lo mató”; sin embargo, “Chomón fue más allá”, precisó.

Fotograma del video promocional de 'El hombre que quiso ser Segundo', de Ramón Alòs.

Fotograma del video promocional de ‘El hombre que quiso ser Segundo’, de Ramón Alòs.

Asimismo, el director del Festival, Rafael Maluenda, también resaltó “el juego endemoniado y divertido” que presenta la cinta, que se distribuirá próximamente en diversas salas de la Comunidad Valenciana y Aragón y que ha contado con la colaboración documental de la Filmoteca de Catalunya, el Museo Nacional de Cine de Turín y la Filmoteca valenciana.

El hombre que quiso ser Segundo tuvo su estreno en España en el marco de Cinema Jove, que proyectó la cinta el miércoles 24 en el Salón de Actos del IVAM. El Festival contextualizó la presentación de este filme con el ciclo de cortometrajes ‘Chomón y Méliès: juego de espejos’.

Fotograma del teaser de la película 'El hombre que quiso ser Segundo', de Ramón Alòs.

Fotograma del teaser de la película ‘El hombre que quiso ser Segundo’, de Ramón Alòs.

Stop Motion: el MuVIM se anima

Stop Motion, Don’t Stop. Pablo Llorens, Sam, Javier Tostado

Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)

C / Quevedo, 10 – Guillem de Castro, 8. Valencia

Hasta el 26 de mayo

No sabemos lo que tenemos. ¿O no sabíamos? El Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) ha querido salir al paso de la pregunta con un homenaje a tres de los grandes creadores de la animación valenciana: Pablo Llorens, Sam Ortí y Javier Tostado. A ellos y a sus productoras: Conflictivos Productions, Potens Plastianimation y Clay Animation. Y lo hace llenando el museo con cerca de un millar de las figuras de plastilina que han convertido sus películas de animación en ilustres obras, algunas de ellas premiadas con Goyas, nominaciones al Oscar o siendo producciones de referencia en Estados Unidos.

Pablo Llorens, Sam y Javier Tostado difunden el nombre de Valencia por el mundo a lomos de su creatividad. Y, como suele suceder en estos casos, su creatividad es mucho mejor pagada fuera que en casa. Bien está el homenaje. Ahora sólo falta que alguien se anime, por seguir el hilo conductor de la muestra, a dos cosas: una la dejó caer el propio Llorens (“es necesario que haya un museo permanente, porque estas cosas ocupan mucho sitio en casa”), y la otra se deriva de su talento, merecedor de una industria nacional a la altura de las circunstancias.

Stop motion. Imagen cortesía del MuVIM

El MuVIM ya se ha animado poniendo la primera piedra: Stop Motion, Don’t Stop, la primera exposición que se realiza en España con un volumen tan amplio de figuras de plastilina, escenas y decorados de las grandes películas de animación realizadas por Llorens, Sam y Tostado. Como recordaron ellos mismos, tan profusa como detallada creatividad sigue en cierto modo el rastro de los grandes artesanos mediterráneos. Y, dentro del mundo del cine, siguiendo la huella dejada por Viaje a la luna (1902) de Georges Méliès, el King-Kong (1933) animado por Willis O’Brien y por el que fuera su alumno Ray Harrihausen, con Jasón y los Argonautas (1963).

Y volvemos al principio. ¿Y qué hay de la huella dejada por Segundo de Chomón? El aragonés estuvo, en cuestión de animación, a la altura de Méliès y del humorista gráfico norteamericano James Stuart Blackton, realizador de La casa encantada (1907). El Eclipse de sol (1905) de Chomón, anterior a su famoso El hotel eléctrico (1908), figura entre las películas pioneras del género. Y, sin embargo, no ha sido hasta tiempos recientes que su nombre ha ido ganando enteros.

Stop Motion, Don't Stop. Imagen cortesía del MuVIM.

Stop Motion, Don’t Stop. Imagen cortesía del MuVIM.

Stop Motion, Don´t Stop, comisariada por MacDiego, recoge lo mejor de ese espíritu abnegado, detallista, concienzudo, paciente y enormemente imaginativo, ahora en manos de esta hornada de creadores valencianos que ya han triunfado con producciones como Caracol, col, col y El enigma del chico croqueta (Llorens), The Werepig y Vicenta (Sam) o la serie Clay Kids (Tostado). El MuVIM se llena hasta el 26 de mayo con figuras y grandes decorados, pero también con objetos de tamaño minúsculo, para que nos hagamos una idea de lo que cuesta hacer una película de animación. MacDiego lo subrayó: “Cinco segundos de película suponen toda una jornada de trabajo”. Trabajo que puede seguirse mediante el set de rodaje instalado por la productora Clay Animation. Los visitantes pueden ver en directo cómo se anima, fotograma a fotograma, una película con figuras de plastilina. Animación que recorre el MuVIM, como un oasis en tiempos de desánimo por la crisis. A ver si aprendemos.

Salva Torres