La Academia en Roma: historias para una exposición

Academia de España en Roma
Exposición colectiva

Cuando accedes a la Academia de España en Roma y te reencuentras con el templete de Bramante, aquella maravillosa construcción que muchos conocimos a través de los manuales de historia del arte, puedes llegar a pensar que el tiempo se ha detenido. Pero siguiendo un cierto paralelismo con esta obra, precursora y máximo exponente del cinquecento renacentista, en su espacio se combina el pensamiento y la creatividad, la innovación y la crítica, la investigación y la Historia. También, las historias…

Desde su creación en 1873, bajo el gobierno de la Primera República, la Academia ha sido un importante foco en la formación de artistas. Y en la actualidad ha conseguido integrar hábilmente una amalgama de trabajos reunidos desde las artes visuales, el cómic, el cine, el diseño, la fotografía, la literatura, la música o la moda en una selección de autores que toman el concepto de la ciudad de Roma como argumento de sus proyectos.

Estudio de Santiago Ydáñez. Detalle de la obra 'Y tenía corazón' (en proceso de ejecución). Fotografía: Maite Ibáñez.

Estudio de Santiago Ydáñez. Detalle de la obra ‘Y tenía corazón’ (en proceso de ejecución). Fotografía: Maite Ibáñez.

Derivando las múltiples posibilidades que ofrece la ciudad italiana desde el contexto pasado o presente, dentro de unos meses los resultados serán mostrados en un escenario plural que ha servido de inspiración para todos. El convento de San Pietro in Montorio convertido en un entorno mágico que actúa como estudio, casa, taller, museo o galería, será el encargado de acoger el montaje de los resultados. Allí mismo, en la Academia, verán la luz por primera vez las obras de los artistas becados, y con ellos también podremos analizar las líneas o tendencias que resumen la edición de este año.

En estos momentos, uno de los focos españoles de referencia cultural pasa por Roma. Y es por ello que antes de la inauguración de esta muestra colectiva, el 22 de junio, haremos una rápida visita desde la distancia. El conjunto de propuestas viajan desde la memoria, la arqueología del pasado o la ruina, en las obras de Beatriz Ruibal y Mercedes Jaén respectivamente, hasta el descenso al inframundo simbólico y la exploración del subsuelo romano en el proyecto pictórico de Santiago Leal.

Visita a los estudios de artista. Rosalía Banet con Santiago Lara, Beatriz Ruibal, Los Bravú, Santiago Ydáñez, Suset Sanchez, Víctor Resco, Xosé Prieto Souto o Juan Gómez Bárcena, entre otros.

Visita a los estudios de artista. Rosalía Banet con Santiago Lara, Beatriz Ruibal, Los Bravú, Santiago Ydáñez, Suset Sanchez, Víctor Resco, Xosé Prieto Souto o Juan Gómez Bárcena, entre otros. Fotografía de Rosalía Banet por cortesía de la propia autora.

Por su parte, los Bravú (Andrea Gómez y Diego Omil) realizan un retrato generacional a través del cómic, abriendo su proceso al contacto y la interactuación en las redes sociales. Desde el expresionismo más vital, Santiago Ydáñez consigue reinterpretar la historia de la ciudad a través de piezas de gran formato o cajas de cuchillos, donde la narrativa surge de la conexión entre el objeto y la imagen.

Merece especial atención el montaje de estos trabajos, donde los resultados inéditos, a partir de la dialéctica entre el continente y el contenido, proyectan el concepto de la pieza desde el llamado Site specific. En este sentido, ‘El gran banquete’, de Rosalía Banet, inspirado en los festines o gaudeamus de la época de decadencia del Imperio, reflexiona sobre la sociedad actual. El despliegue de elementos recreados en torno al triclinium, actúa como espacio simbólico de los excesos y desigualdades a través del acto comunitario de la comida.

Templete de Bramante (detalle). Fotografía: Maite Ibáñez.

Templete de Bramante (detalle). Fotografía: Maite Ibáñez.

Además, la artista integra una particular iconografía asociada al cuerpo y la enfermedad, los cuidados de la alimentación y el poder conectado a la escenografía del fasto, para conducirnos a nuevas lecturas de nuestra vida. Uno de los aspectos más interesantes de esta obra será su presentación, en un espacio doméstico de dimensiones similares a las de un comedor. Rosalía Banet instalará las piezas en su propio estudio de la academia, transformando el lugar hacia una experiencia más completa.

Los trabajos de Víctor Resco e Irene Cantero repetirán esta fórmula. El diseño de moda desde el concepto de la guerra y su reflexión política componen el proyecto Diáspora, del primero, mientras la coreógrafa y bailarina realiza un estudio a través de la anatomía y la poesía en Dum lucem habetis (‘Mientras tenéis la luz’). Ambas piezas se presentarán en el entorno del templete de Bramante, en un relato efímero y evocador. Otros artistas mostrarán sus trabajos en el maravilloso conjunto del claustro, que a su vez combinará la opción de una gran sala para el montaje colectivo de diversas obras y lenguajes.

Claustro de la Academia de España en Roma. Convento de San Pietro in Montorio.

Claustro de la Academia de España en Roma. Convento de San Pietro in Montorio. Fotografía extraída de una web asociada a la Academia. 

Existen dos factores que favorecen este tipo de respuestas: la utilización del espacio expositivo como opción narrativa más allá de la sala, y el desarrollo de una filosofía del lugar, a través de la dirección, a cargo de Ángeles Albert, que invita a los artistas becados a ‘vivir el espacio de la Academia’ en toda su dimensión. Un detalle al respecto: la biblioteca está abierta las 24 horas para el aprovechamiento de los residentes.

Para los que no podamos viajar a Roma por esas fechas, sabemos que la exposición itinerará a España dentro de unos meses. Coincidiendo con la feria ARCO, el proyecto se presentará en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, como viene siendo habitual. Se abrirá entonces el camino de la polisemia, aquel que permite que las mismas piezas en diferentes lugares reactiven nuevas lecturas. Y donde el montaje expositivo también nos desvelará sus claves. De cualquier manera, en Roma o en Madrid, estaremos atentos al desarrollo de esta muestra, y a toda la inspiración que puede despertar en 24 artistas la ciudad eterna.

Estudio de la artista Rosalía Banet en la Academia de España en Roma. Fotografía de Rosalía Banet por cortesía de la propia autora.

Estudio de la artista Rosalía Banet en la Academia de España en Roma. Fotografía de Rosalía Banet por cortesía de la propia autora.

Maite Ibáñez

¡Qué horror!

Ni cautivos ni desarmados. Arte, memoria y dolor versus política o [violencia] en/desde [la España del] siglo XX
Colecciones de 9915 y Martínez Guerricabeitia
Centre Cultural La Nau
C/ Universitat, 2. Valencia
Hasta el 2 de octubre de 2016

Manuel Chirivella, presidente de la Fundación Chirivella Soriano, reflexionó en las páginas de la primera etapa de ARTS de El Mundo en torno al coleccionismo de arte apuntando el cambio sufrido en los últimos años a causa del capitalismo salvaje, donde el “todo vale” ha depreciado en muchos casos la labor del coleccionista vocacional. Coleccionistas que han sostenido el patrimonio artístico en momentos de crisis del Estado y que, como apuntó Mercedes Basso, de la Fundación Arte y Mecenazgo de La Caixa, invierten (se refería al auténtico coleccionista, no al arribista de turno) “no para escalar socialmente”.

Algunos de esos coleccionistas vocacionales se dan cita en La Nau de la Universitat de València para ofrecer una muestra de su labor, al tiempo que hacen memoria a través de su valioso patrimonio cultural. José Pedro Martínez Guerricabeitia recordó que las obras que coleccionaron sus padres, reunidas en la Fundación Martínez Guerricabeitia y depositadas en la propia universidad, guardaban un “marcado criterio de índole social y de denuncia de los males de la sociedad”.

Miliciana, de Alberto Korda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

Miliciana, de Alberto Korda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau de la Universitat de València.

La Asociación de Coleccionistas Privados de Arte Contemporáneo 9915, con su presidente Jaime Sordo a la cabeza, sigue ese mismo rastro al recordar el por qué de la cifra que justifica al colectivo: “El logo 9915 combina el carácter frío del número, con la historia a medio camino entre la pulsión atávica, incontrolada e irracional y el romanticismo azul de lo imposible, de lo irremediablemente humano, y del compromiso con las formas más elaboradas de la creatividad artística”. Además de ser 9915 el código con el que los organismos internacionales identifican a los coleccionistas en general.

Esa mezcla de pulsión atávica y elaboración de la propia pulsión es la que atraviesa la exposición Ni cautivos ni desarmados, que reúne en La Nau de la Universitat de València 40 obras y un mosaico de 28 fotografías pertenecientes a las colecciones de la 9915 y la Martínez Guerricabeitia. Todas ellas mostrando lo que aglutina el “largo y sonoro”, a modo de “proclama o pasquín”, subtítulo expositivo: “Arte, memoria y dolor versus política o violencia en la España del siglo XX”. Alfonso de la Torre, comisario de tan contundente razón de ser de la muestra, lo explica así: “Habla de la pervivencia de la violencia y el dolor como uno de los asuntos del arte”.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Monjas viajeras, de Carlos Saura, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Asunto que el propio comisario localiza en los albores de las vanguardias históricas: “Ni cautivos ni desarmados reflexionan sobre la violencia y el dolor contemporáneos, un tema que persigue o, incluso, atormenta al artista y al mundo del arte, especialmente desde la llegada del surrealismo frente al arte convencional, tradicional, sacro o realista”. Diríase, por tanto, que existe cierta relación entre la quiebra de ese universo simbólico que acoge y da forma al dolor, y ese otro en cuyo interior ya nada sutura la violencia, que campa a sus anchas una vez desgarrado su tejido narrativo.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural LaNau.

Víctimas del bombardeo (Kosovo), de Simeón Saiz, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural LaNau.

Y es que el siglo XX que sirve de contexto a las obras de ambas colecciones, provenientes de una quincena de coleccionistas, es el siglo donde parece dominar la idea del horror como verdad más palmaria. Da lo mismo que tal cosa suceda en la España del franquismo y, a su rebufo, los años posteriores, porque como explica De la Torre, lo verdaderamente importante es “la reflexión más intensa sobre la violencia y el horror”, más allá “del contexto social y político en el que se movía Martínez Guerricabeitia”. Violencia y horror del que se nutren las 24 pinturas, siete fotografías, siete esculturas y dos obras audiovisuales, además del mosaico de otras 28 imágenes, a modo de reflejo de ese arte contemporáneo atraído por el abismo de la sinrazón.

“Este es el siglo del dolor”, se apunta en una cita de Paul Lafargue extraída de su ‘Diccionario abreviado del surrealismo’. Siglo atravesado por las dos grandes guerras mundiales y otras menores igualmente sacudidas por odios enfrentados. Y si la Olympia, decía el propio Manet (tal y como se recoge en la exposición), “choca, desprende un horror sagrado”, lo mismo cabe decir de las obras que se hacen eco del dolor que caracteriza al “surrealista” siglo XX.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Guantánamo, de Joan Fontcuberta, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

Obras que van del grito de Santiago Ydáñez, con esa boca desmesurada que parece ampliar la boca de ese otro grito famoso lanzado por Edvard  Munch, a la muerte del miliciano de Robert Capa, pasando por las víctimas del bombardeo en Kosovo (Simeón Saiz), el Guantánamo de Joan Fontcuberta o las notas por Guernica de Eduardo Arroyo. Guerras agujereando, pixelando, descoyuntando la trama interior de la obra de arte, encargada de acoger los efectos devastadores de una violencia muchas veces proyección de las propias ansias del artista.

El NO de Santiago Sierra viene a poner límite al horror, al tiempo que concede todo el protagonismo a la negación frente al carácter afirmativo de un siglo sospechosamente entregado a la destrucción. Muchas veces, autodestrucción o autocensura, como en los textos autocensurados de Concha Jerez, la cabeza demente de Darío Villalba o la Mujer de Juana Francés. También aparece el propio arte yacente, con Andy Warhol postrado letalmente en la obra de Kepa Garraza.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Fotografía de la serie España oculta, de Cristina García Rodero, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

La España del siglo XX comparece nítidamente en los casos de Cristina García Rodero, revelando su cara oculta en lugares inhóspitos de pueblos desabridos, de Alberto García Alix, con el dolor de Elena Mar, de Antonio Sánchez y sus niños de la guerra, o de Juan Roig y sus toreros en la noche. Yoan Capote se sirve de una silla esposada para mostrar cómo hasta los objetos se hallan apresados, atenazados, de ese ambiente claustrofóbico dibujado por los compartimentos estancos de la guerra, en tanto vomitorio al que desemboca fatalmente la política mal digerida.

Ni cautivos ni desarmados, en alusión manida al último parte de guerra del general Franco, pretende darle la vuelta a aquel enunciado victorioso, para que sea el arte contemporáneo quien lo elabore creativamente a su favor. Elaboración, en todo caso, volcada hacia la pulsión atávica de la violencia que nos constituye y a la que conviene poner freno. De lo contrario, como recuerda Nuno Nunes-Ferreira, ahí están las 30 portadas de su ‘Primera Página’ de diversos periódicos, para recordarnos el carácter letal del siglo XX.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Centre Cultural La Nau.

Dónde dormir I (Goya), de Eugenio Ampudia, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Centre Cultural La Nau.

También hay movimientos de resistencia como el expresado por Eugenio Ampudia en su serie ‘Dónde dormir’, invitando el autor a tomar espacios como el Museo del Prado, donde junto a ‘Los fusilamientos del 3 de Mayo’, de Goya, descansa una persona tumbada como los fusilados del famoso cuadro. Las zonas de vigilancia, tratadas por Carlos Garaicoa, ponen el acento igualmente en la más contemporánea fijación por el control y la manipulación en tiempos donde lo bélico adquiere un carácter, no por virtual, menos violento.

Las colecciones Marrtínez Guerricabeitia y 9915, al amparo de La Nau de la Universitat de València, hacen memoria de toda esa violencia y horror del doloroso siglo XX mediante una ingente creatividad. Precisamente la que permite recordar su prevalencia sobre la barbarie. El coleccionista Fernando Saludes, insistiendo en la importancia de la cultura, concluyó entonces: “Quién se acuerda de los ministros de la corte de Felipe IV, pero en cambio todo el mundo conoce a Velázquez. ¡Fíjese si tiene importancia la cultura!” Los coleccionistas de Ni cautivos ni desarmados también lo saben. 

Marifile, de Jorge Rueda, en 'Ni cautivos ni desarmados'. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Marifile, de Jorge Rueda, en ‘Ni cautivos ni desarmados’. Imagen cortesía de Centre Cultural La Nau.

Salva Torres

Santiago Ydáñez en la Galería Juan Silió

Santiago Ydáñez, José y sus hermanos
Galería Juan Silió
C/Sol 45 bajo. Santander
Hasta el 31 de enero de 2016

La Galería Juan Silió acoge por vez primera, la obra de Santiago Ydáñez; la exposición José y sus hermanos. Muestra que hace referencia a la obra del escritor alemán, y premio nobel de la literatura, Thomas Mann. La tetralogía, fue publicada entre 1993 y 1943 -etapa madura del autor-, relata la vida de José, hijo predilecto del patriarca Jacob, el cual es abandonado por sus diez hermanos en el desierto

Esta saga, bucea en los valores universales de la civilización y recoge el compromiso ético del escritor. Consolida la base poética de la tercera exposición del artista con temática de las germanías, tras Nieve Sucia en 2013 y El Oso y el Roble en el 2015.

El relato de la derrota de la mencionada civilización, y la plasmación de como la cultura sucumbe a los instintos, se puede observar. Así como, una imagen del paraíso alemán, raciales, buscando acercarnos a la idea de raza.

Cabe destacar, que en esta exposición, aparecerá por vez primera gente de su pueblo, en Andalucía, y con ello poetiza sobre el espíritu de pureza ario, que a su vez es romántico y gélido. Mientras vemos a algunos de sus conocidos, también se pueden ver alusiones religiosas como santos o retratos de vírgenes.

Tiene un lenguaje pictórico muy personal, y mediante su trazo expresivo, presenta primeros planos de animales desafiantes, gestos incómodos en los retratados. En definitiva, una gran tensión que en cada obra cobra protagonismo, pinceladas llenas de vida, consiguiendo plantear dolor, placer, nostalgia o incluso éxito. La fuerza se ve de forma contundente, en ocasiones mediante actitudes forzadas o perspectivas teatrales.

Santiago Ydáñez, es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Granada, además de realizar diversos talleres con Juan Genovés, Alfonso Albacete, Nacho Criado y Mitsuo Miura. Afincado  en  Berlín  desde  hace  años,  donde  ha  expuesto  en  numerosas  ocasiones. Es un artista que participa  activamente  en  el  circuito   internacional  del  arte  en  lugares  como  Nueva  York  o  México, pudiendo hallar su obra en numerosas instituciones,  y siendo galardonado en más de una ocasión.

Santiago Ydañez

Santiago Ydáñez. Cortesía Galería Juan Silió.

ALART. Art de Nit a Alaró en Addaya

ALART. Art de Nit a Alaró
Addaya. Centre d’Art Contemporani.
C/ Alexandre Rosselló, 10. Alaró (Mallorca)
Del 7 al 24 de agosto de 2015

La 9a edición de ALART. Art de Nit a Alaró, festival dedicado a las artes visuales, arranca este 7 de agosto en el pueblo de Alaró (Mallorca). Cada noche, acogerá propuestas del arte contemporáneo nacional e internacional, estableciendo vínculos tanto con artistas como otras estructuras (galerías, coleccionistas privados, centros de arte, festivales…).

Cartel promocional de Alart. Art de nit a Alaró. 2015. Cortesía de Addaya. Centre d'Art Contemporani.

Cartel promocional de Alart. Art de nit a Alaró. 2015. Cortesía de Addaya. Centre d’Art Contemporani.

Este año Alart será una de las ediciones más multitudinarias desde su creación, con alrededor de 70 artistas participantes de todo el mundo –noveles y reconocidos- que presentarán innovadoras obras de arte actual. Su sede se estructurará en diferentes espacios expositivos de la localidad: la galería XF Alaró, Addaya Centre d’Art Contemporani, Casal Son Tugores o la Fundación Lichter Alaró. Destaca la colaboración de INCUBARTE-Festival Internacional de Arte de Valencia y el programa dedicado a danza contemporánea, convirtiéndose en uno de los más internacionales del momento con los lenguajes más actuales: escultura, pintura, fotografía, instalación, videoarte.

Félix Fernández. Proyecto zona compartida. 2015. Cortesía de Addaya. Centre d'art Contemporani

Félix Fernández. Proyecto zona compartida. 2015. Cortesía de Addaya. Centre d’art Contemporani

Los artistas participantes, por categorías, son los siguientes:

Fotografía, dibujo, videoarte, instalación, pintura, escultura. Javier Garló, Santiago Picatoste, Fernando Villena, David Méndez Alonso, Jorge Fuembena, Mariana Sarraute, Tomàs Pizà, Daniel Silvo, Llorenç Ugas Dubreuill, Félix Fernández, Santiago Ydáñez, Patricia and Marie-France Martin, Filippos Tsitsopoulos, Miguel Rodríguez Sepúlveda, Joaquín Artime, Rosana Antolí, Laura Marte, Damià Vives, Las Taradas, Marijo Ribas, Azahara Cerezo, José Fiol, Chloé Piot, Jean François Courtillat, Chubasco, Bartomeu Sastre, Xisco Garrido, Liliana Zapata, Mit Borrás, Aitor González, Alberto Ramajo, Mariana Collares, Romero y Orduña, Iván Pérez, Marcos Juncal, Julià Panadès Julià, Joan Àvila, Xavi Muñoz, Olga Guseva-Guse, Huda Takriti, Liat Berdugo, Warren Garland, Adrián Regnier Chávez, Elen Gruber, Patrick Moser, Daniel Duda, Elvira Palazuelos, Emilio Lizcano, Lavinia Racanello, Adrián Martínez, Cati Cànoves, Mariya Alipieva, Margalida Adrover, Joan Alemany, Sebastià Ferrer Xamena, Alfred Lichter, Aitana Arnao, Iolanda Aduart, Gemma Aguasca, Vicenç Palmer, Andreu Llambies, Diego Delgado, Gioia, Eugenio Hofmann, Antoni Miquel Morro, Pau Real, Mintegui, Peter Schmohl, Eduardo Suárez del Real Aguilera.

Danza. Carlos Miró, Ingrid Medina, Curro Viera, Laura Álvalrez, Alberto Trabado.

Espacios y talleres abiertos. Margalida Adrover, Antoni Miquel Morro, Diego Nebot, Aigua de Terra, Mar de Cotó, Sebastià Ferrer Xamena, Margalida Mayol, Joan Alemany.

Las exposiciones permanecerán abiertas cada día hasta el 16 de agosto de 19:00 a 22:00h

Guía para aterrizar en MARTE

Programación de actividades de MARTE:

La Feria Internacional de Arte Contemporáneo Marte tiene entre sus objetivos la socialización del arte, por eso tiene entrada libre el jueves 11 de septiembre de 17h a 20’45h y de viernes a domingo de 11h a 14’30h y de 17h a 20’45h. Todas las actividades programadas son gratuitas.

Palau de la Festa 1

Este es el arte que defienden en su BASE SPACE:

Fundada en 1992, Cavecanem (Sevilla) parte de la idea tradicional de una galería para adaptarse y reinventarse ahora, veinte años después de su creación, en una oficina de servicio integral para el coleccionista de arte contemporáneo que ofrece asesoramiento, formación y divulgación, que se acerca a la innovación a través de las artes plásticas y pretende servir de plataforma para nuevos artistas. Presenta fotografías de Laura León (Sevilla, 1976) reportera gráfica de The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y Times Magazine, entre otros, y Ocaña, que con su arte sentó las beses de la nueva cultura underground de la movida de Barcelona y posteriormente la madrileña.

Espacio Valverde (Madrid) tiene algo mágico y espontáneo. Jacobo Fitz-James Stuart, co-director junto con Asela Pérez, considera que la clave de su espacio está en la autenticidad, y por eso muestran las originales obras de  Robert Ferrer (Valencia, 1978),  Hugo Bruce (Reading, 1969) y Luis Vassallo (Madrid).

Robert Ferrer. Circles. Díptico en papel, tela y metacrilato, 2012. Cortesía de MARTE.

Robert Ferrer. Circles. Díptico en papel, tela y metacrilato, 2012. Cortesía de MARTE.

La Galería Sicart (Vilafranca del Penedès, Barcelona), aporta una de las apuestas más atrevidas de artistas jóvenes, haciendo especial hincapié en expresiones artísticas como la fotografía, el video, el dibujo, la pintura, los objetos y la instalación. Podemos ver una selección de obras de sus artistas Arturo Aguiar, Alejandra Alarcón, Nicanor Araoz, Lluís Barba, Diego Beyró, Muu Blanco, Calderón & Paulete, Marta Espinach, Patricio Gil Flood, Lidó Rico, Ruth Morán, Navarro Vejo, Gisela Ràfols, Silva Hauyón, Eulàlia Valldosera y Santiago Ydáñez.

La Galería Cànem (Castellón) era indispensable. Su labor en la difusión y promoción del arte contemporáneo, dedicando especial interés a las últimas tendencias y a los jóvenes artistas es ejemplar. Su apuesta en MARTE: Mar Arza.

Coll Blanc (Culla, Castellón), bajo la dirección de Mariano Poyatos, inició una serie de intercambios con la Fundacion Laxeiro (Vigo) dirigida por el filósofo Javier Bujan, la intención es dar a conocer artistas gallegos en la Comunidad Valenciana y artistas levantinos en Galicia bajo en nombre Entre Mares. Será este el proyecto a presentar en MARTE, con obras de Mar Vicente, Pepe Beas, Din Matamoro, Eduardo Alonso, Juan Ortí, Tono Carbajo, Elena Fernández e Ignacio Pérez Cofre.

MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería) fue fundada por el artista y comisario de exposiciones Fernando Barrionuevo en el año 1989 con el objeto de promover y difundir el arte contemporáneo y las nuevas tendencias. Con este fin se exponen obras de Marie-Pierre Guiennot, Tomás Cordero, Nora Schöpfer, Jerónimo Muñoz, Carmen Pascual, Fernando Barrionuevo, Juan Morante, Antonio de Diego Arias, Toña Gómez, Pedro Cuadra González, Fernando Baños, Manuel Vázquez Domínguez, Belén Mazuecos y Javier Navarro Romero.

Cervantes 6 tendencias (Oviedo) nace por un profundo amor al arte, en especial la pintura y la obra gráfica y con un clara línea de actuación orientada hacia el arte contemporáneo, apostando tanto por artistas emergentes así como por creadores consagrados de alto nivel. En MARTE pueden verse las esculturas de Andrés Vicente Blasco Martínez (Valencia); la fotografía de García de Marina (Gijón) e Irene Cruz (Madrid); las esculturas de Laura Medina Solera (Ciudad Real); y la pintura de Toya García Senra (Vigo) y Andrea Rabat (Oviedo).

Irene Cruz. Urlaub vacation. Cortesía de MARTE.

Irene Cruz. Urlaub vacation. Cortesía de MARTE.

La galería de arte Fontanar (Segovia) se dedica a la promoción y difusión de artistas jóvenes así como a la organización de exposiciones de artistas ya consagrados, tanto del ámbito nacional como del internacional. En MARTE presenta la instalación “Océano Plástico” del escultor Javier Ayarza Haro, una experiencia sensorial única que invita a la reflexión sobre el grave problema de acumulación de residuos plásticos que sufren los océanos.

Isabel Bilbao (Jávea/Berlín) tiene como objetivo crear un canal directo de comunicación entre artistas y sociedad. En MARTE se presenta la obra BenDay del valenciano Toni Sánchez.

Gestión Cultural O+O (Valencia) es un centro de referencia internacional que une las distintas culturas plásticas de oriente y occidente, tomando esta mezcla como unicidad. Cuentan con las fotografías desde Berlín de Sergio Belinchón y  Raúl Belinchón; la eufonía visual de Luis González Boix; el dibujo de Juan Carlos Julián; la propuesta iconográfica de  Enriqueta Hueso; y la simbología del artista japonés Kenryo Hara.

GaleríaCuatro (Valencia) se ha distinguido siempre por su intensa actividad expositiva de artistas tanto consolidados como emergentes, apoyando la evolución y difusión del Arte. Su selección de artistas pasa por Jorge Julve, y su reflexión acerca de las imágenes que habitan en Internet; las arquitecturas cambiantes de Carolina Valls; las composiciones fotográficas de Antonio Barroso;  las reflexiones de Roberto López; y el virtuosismo de Pablo Ferrer Rabanaque.

La galería Montsequi (Madrid) tiene como objetivo la promoción de artistas contemporáneos emergentes, permitiendo que los artistas interactúen con el público a través de sus obras. Podremos hacerlo con los trabajos de Miguel Carlos Montesinos (La Vall d´Uixó); Eduardo Zapiráin Múgica (San Sebastián); Luis Granda Guerrero (México D F);  y Zvominir Kremenic (Madrid).

Trentatres Gallery (Valencia) es una propuesta expositiva para la exhibición, promoción y venta de arte, principalmente pintura, dibujo, ilustracion y fotografía. Participan en MARTE con la obra de la dibujante Raquel Carrero (Valencia); la ceramista y escultora Hélène Crécent (Bordeaux); y el arte encapsulado desde Japón de Roberto Mollá (Valencia).

Aula Nómada (galería errante) es una anomalía del sistema, un proyecto dedicado al proceso y al encuentro artístico interdisciplinar en espacios alternativos. En Marte presentan la obra de dos artistas castellonenses: la pintura sobre tabla de Ana Sansano; y los dibujos de Sergi Cambrils.

EtHall (Barcelona) es un espacio dedicado a la exhibición de proyectos específicos de dibujo y arte contemporáneos y a la presentación de publicaciones propias y afines. Podremos disfrutar de los dibujos del ganador de la segunda edición del Premio de Dibujo Museo ABC Martín Vitaliti (Buenos Aires); y de la gran conversación dibujada de Anke Becker, Veronike Hinsberg, Inken Reinert (Berlín).

plano marte

ORBITAL SPACES
A estas exposiciones, se suma el Orbital Space, con la presencia de la instalación del Premio Internacional de Arte Contemporáneo de la Diputación de Castellón; una selección de obras de Habitat Artístic del Ayuntamiento de Castellón; los trabajos de Manuel Rodríguez, Rosario Ballesteros, Rosa Toro, Juan Castro, Rafael Peralbo, Cecilia Punzo, Carmen Jiménez, Juan Ramírez y Antonio Mansilla en el stand de la Fundación Carvajal; la obra de Fanny Galera y Rosana Zaera en la Galería Octubre de la UJI; el IVC+R y el SCRC, con aportaciones de la Fundación Anzo, el MACVAC y el patronato Martínez Guerricabeitia; y las propuestas de Idear Ideas, Naranjas con Arte, Trashformaciones, Revistart y Jot Down.

CURIOSITY SPACE
En el Curiosity Space el público podrá disfrutar de las apuestas de video arte, en pases continuos, de las galerías: Nube Cultural (Perú), Convergencia Gráfica (México), Dyne (México), Comitán Catorce (México), OSP (Perú), Studio Verve (India), CCFV (Perú), QCO (USA), Tembe (Argentina), Vacui Spacii (Argentina), Alter Ego (Ecuador), Martadero (Bolivia), Caracol Studio (Argentina), Trazas (Perú), Hat Gallery (España), Addaya (España), Aula Nómada (España), Cervantes6 (España), además del proyecto Border Body Mixing Identities de It’s Liquid (a través de MECA) y las proyecciones de los ganadores del concurso Orbital from Marte.

La programación del LABORATORY SPACE y el SOCIAL SPACE se abre a la participación libre, gratuita e interactiva del público. Estas son las fechas:

11 de septiembre de 2014. 19h. Concierto inaugural con la presentación de la obra musical Marte, compuesta por José Luis Miralles Bono, a cargo de Espai Clàssic.

12 de septiembre de 2014:
12h. Chat Show: quedamos para hablar de evolución del arte con finalidad social y la comunicación para el desarrollo. Ven a tomar algo y a charlar con artistas, teóricos, coleccionistas…

12h. Intervención pictórica con miembros de Afaniad.

18h. Chat Show: quedamos para hablar de coleccionismo y conservación del arte contemporáneo.

19h. Roots and skin. Danza contemporánea dirigida por Erica Galmes, a cargo de Coppelia.

19h. ¿Esto es (M)arte? Conferencia de Joan Feliu en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés.

13 de septiembre de 2014:
12h. Chat Show: quedamos para charlar del mundo de las Visual Arts.

18h. Hat Gallery organiza la charla y proyección La transformación del espacio.

18h. 13 de septiembre de 2014. 18h. Performance Live the System, de Miguel Andrés.

18’30h. Performance Si no puedo bailar tu revolución no me interesa, de Inés Bermejo y Eva Díez.

Inés Bermejo y Eva Díaz. Performance. Cortesía de MARTE.

Inés Bermejo y Eva Díaz. Performance. Cortesía de MARTE.

19h. Performance Tattoo Box by Mocete&Ribera. Intervención donde el espectador puede ser el artista.

14 de septiembre de 2014:
11h a 13h. Talleres infantiles Formigues en Marte. Organizado por Formigues Festival.

12h. Chat Show: hemos quedado para discutir sobre los principios del arte contemporáneo.

13h. Performance Romería del Pez Luna, de Javier Ayarza y Galería Fontanar.

Palau de la festa 2

Puedes consultar toda la información en www.feriamarte.com

Hinterlandmark y El Pabellón

Hinterlandmark y El Pabellón
Addaya Centro de Arte Contemporáneo
C/ Alexandre Rosselló, 10. Alaró Mallorca
Inauguración: 26 de abril a las 20:00 h.
Hasta el 14 de junio de 2014

Hinterlandmark celebra los primeros diez años de trayectoria de Addaya Centro de Arte Contemporáneo. La exposición está comisariada por Alex Brahim a partir de la colección de Addaya, que incluye obras desarrolladas por los artistas durante sus residencias en el centro, obras realizadas por artistas residentes pero concebidas fuera de su estancia, así como obras de otros autores, adquiridas a lo largo de estos años.

Jorge Fuembuena, "Serie Holidays". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jorge Fuembuena, «Serie Holidays». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Hinterlandmark surge de un juego de palabras donde se entrecruzan los vocablos ingleses hint (pista, indicio, alusión…) y landmark (hito, punto de referencia), con el alemán hinterland (tierra posterior), en una clara alusión a la situación y la trayectoria de Addaya: un lugar periférico, en un pueblo de cinco mil habitantes dentro de una isla, pero que reviste un particular valor y gran peso simbólico para los artistas, coleccionistas y público que se relacionan con su iniciativa. Un área de influencia que ha facilitado el paso de autores nacionales y extranjeros y que ha permitido a Addaya, en tanto que galería y centro de arte, abrirse a las ferias nacionales y a nuevas alianzas con distintos agentes y entidades.

Mariana Sarraute, "El milagro del pan y los peces". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Mariana Sarraute, «El milagro del pan y los peces». Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, "Counterforce". imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Jennis Li Cheng Tien, «Counterforce». imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Esta muestra expositiva recoge una selección representativa del espectro de trayectorias, temáticas y formatos artísticos que han acompañado una construcción siempre en proceso abierto. La muestra está dividida en dos bloques: no sólo ocupa las instalaciones de Addaya, sino también tiene sede en Casal Son Tugores.

Aurelio Ayela, "Kylie Minogue". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Aurelio Ayela, «Kylie Minogue». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

No se trata de un inventario razonado, pero es una amplia muestra de las obras que a lo largo de esta década han ido añadiéndose a la colección. Entre ellas pinturas, fotografías, instalaciones, dibujos, esculturas y vídeos. Obras que nos narran la historia del centro, estableciendo marcos de relación entre las piezas, permitiendo conocer los patrones y variaciones, tanto temáticas como formales.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Gabriela Bettini. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Vicky Méndiz. Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

La primera parte de la muestra, bajo el título de Hinterlandmark, ocupa todas las salas de exposición de Addaya, trazando un recorrido por diversas visiones acerca de la relación entre espacio físico y presencia humana. De exteriores abiertos a entornos domésticos, de la ausencia del sujeto a la autorepresentación, de la documentación a la puesta en escena, del anonimato o la ubicuidad a referencias específicas del entorno y las personas de Alarò y Mallorca, Hinterlandmark enfatiza en la construcción de todo fenómeno abarcado por la representación –incluso la corporalidad o el paisaje, presuntamente naturales- como un artefacto cultural.

Xavi Muñoz, "Naufragio". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Xavi Muñoz, «Naufragio». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Por su parte (el) Pabellón, ubicado en el Casal Son Tugores, hace con su título un guiño a la amplitud del espacio que le acoge y a la idea misma de pabellón, recurrente en los magnos eventos artísticos de representación oficial. Allí se reúne una selección de piezas que, entre lo literal y lo alegórico, versan sobre instancias concretas entendidas de antemano como construcción social y cultural: el consumo, lo bélico, los medios, el deporte, lo popular, lo intelectual o las referencias propiamente meta-artísticas.

Eduardo Infante, "Aterrizaje entre nenúfares". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Eduardo Infante, «Aterrizaje entre nenúfares». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en Hinterlandmark:

Aggetelek / Alba Navas / Alberto García Alix / Arantxa Boyero / Aurelio Ayela / Toni Crabb / Dionísio González / Eduardo Infante / Fernando Bayona / Florencia Rojas / Gabriela Bettini / Gisela Ràfols / Hugo Alonso / Miguel Ángel Molina / Vicky Méndiz / Bettina Bachem /Juan Carlos Martinez / Jennis Li Cheng Tien / Santiago Ydáñez / Sergio Belinchón / Ting Ting Cheng / Jorge Fuembuena / Llorenç Ugas Dubreuil / Sito Mújica / Manuel Antonio Domínguez / Paco y Manolo / Rita Rodríguez / Yin Xiuzhen / Nauzet Mayor / Xavi Muñoz / Rocío Verdejo

Sergio Berlinchón, Serie "Venus in grotto". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Sergio Berlinchón, Serie «Venus in grotto». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Participan en El Pabellón:
Andrés Senra / Radamés “Juni” Figueroa /Juan Pablo Meneses / Toni Crabb / Carlos Pazos / David Crespo / Javier Chozas / Jorge García / Mariana Sarraute / Santiago Morilla / Ting Ting Cheng / Yaiza Nicolás / Fermín Díez de Ulzurrun / Paz Alcoverro

Santiago Morilla, "Fin". Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Santiago Morilla, «Fin». Imagen cortesía del artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, "Buganvilia". Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Arantxa Boyero, «Buganvilia». Imagen cortesía de la artista y Addaya Centro de Arte Contemporáneo.

Los monstruos que todos llevamos dentro

Monstruo. Historias, promesas y derivas. Fundación Chirivella Soriano
Palau de Joan de Valeriola
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 8 de septiembre

Hay dos posiciones del espectador que se enfrenta a una exposición sobre monstruos. Una, la neurótica, consiste en defenderse de ella, atribuyendo tamaña monstruosidad al genio creativo, de manera que todo cuanto allí se despliega, aún excitando su imaginación, finalmente no va con él. La otra, llamémosla romántica, se definiría por su adhesión a unas imágenes que le conmueven y de las que se nutre para explicar la sinrazón del mundo que le rodea. En ambas, el monstruo objeto de la exposición queda reducido a simple categoría, ya sea ésta conservadora o provocativa.

Relámpago de agua, obra de Chema López, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Relámpago de agua, obra de Chema López, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

El monstruo, en tanto expresión radical de nuestra condición humana amenazada de muerte, es otra cosa. Diríamos, incluso, que es la cosa en sí. O lo que es lo mismo: aquello que se resiste precisamente a una rápida catalogación. Cuando el monstruo comparece, ya sea en forma de extraña figura externa o inclasificable sensación interior, conviene prestarle la debida atención porque, en el fondo, moviliza con su inexplicable presencia las tensiones que nos constituyen. Entremos, pues, con cautela y singular disposición de ánimo a la exposición de la Fundación Chirivella Soriano que, bajo el título de Monstruo. Historia, promesas y derivas, se muestra estos días en el Palau de Joan de Valeriola de Valencia.

L'home del martell, obra de Martín Caballero, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

L’home del martell, obra de Martín Caballero, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Sin título y, entre paréntesis, locura, es como Marina Núñez denomina su aproximación a esos monstruos. Y lo hace a través de unos ojos desorbitados, cuya mirada desencajada y sin freno aparente nos coloca en el centro mismo de la monstruosidad aludida. Freud, al hablar de las zonas erógenas, otorgó el máximo protagonismo al ojo, por encima de los genitales, al ser la mirada foco principal de entrada de múltiples sensaciones, en ocasiones devastadoras. La pulsión escópica como fuente de goce siniestro. Queremos verlo todo, sin límite alguno, dado que el límite se asocia con las peores prácticas represoras de un pasado autoritario que aborrecemos. Pero la mirada, una vez abiertas de par en par las compuertas de lo visible, da pie a su vez a la proliferación de monstruosas imágenes por exceso de una luz que quema.

Detalle de la obra de Mery Sales, Mujer elefante III, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas.

Detalle de la obra de Mery Sales, Mujer elefante III, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas.

En el fondo, lo monstruoso tiene que ver con ello: con esa dificultad para regular el flujo de energía que en tropel nos habita. A veces comparece en forma de tirano, cuyas formas excesivas provocan pánico, o mediante las igualmente desatadas fuerzas de la naturaleza. También lo hace a través de nuestra propia demanda interna, fuente de ansiedad y de idéntica voluntad desmedida. Se ve en la obra de Marina Núñez, ya sea en esa locura que procede del ojo mismo, de su incontenible visión, o en esos rostros deformados por efecto o, mejor, defecto de una mirada incapaz de gestionar su propia percepción.

Sn título (monstruas), video monocanal de Marina Núñez, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Sn título (monstruas), video monocanal de Marina Núñez, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

En esta misma línea del ojo exacerbado, también del ojo cariacontecido tras contemplar las consecuencias de su propia falta de límites, se halla la obra de Chema López (Relámpago de agua), de Javier Palacios (Ausencia), de Enrique Marty (El intruso o su serie Amnesia), de Curro González (El durmiente), de José Luis Fajardo (El mirón de la noche), o de Santiago Ydáñez. Y del ojo, al cuerpo, objeto igualmente de misteriosas transformaciones fruto de esa incontenible pulsión que nos habita. Los ejemplos se suceden: la Mujer elefante de Mery Sales, el Oh! pobre niño gordo de Luciana Novo, el Enano de Rosa Martínez Artero, el No sé por qué de Carmen Calvo, el Hecho un Monstruo de Pepe Yagües, L’home del martell de Martín Caballero, el Antropomorfo de Luis Gordillo, la Arcada de grandeza de José Hernández, De ir y venir de Miguel borrego, o El colgado de Rómulo Royo.

Obra de Santiago Ydáñez, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Obra de Santiago Ydáñez, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Completan la monstruosidad, lógicamente los Insomnios de Rafael Tejedor, el extraño cepillado de José Paredes, el descoyuntamiento de Alfonso Fraile, la abstracción de Josep Guinovart el barrido de Joan Aguado, la Identidad secreta de Dadi Dreucol, la mirada elefantiásica de Daniel Coves, el Retrato de Antonio Saura, la dama kafkiana de Antonio Camaró, el rostro grotesco de Julián Pacheco, el Jocker de Chema Cobo, los deformados personajes de Jorge Carla, los fantasmas de Daniel Jordán, la mecánica de Juana Francés, o el Hombre lobo de Cristina Lama.

Elefant man, obra de Daniel Coves, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas.

Elefant man, obra de Daniel Coves, en la exposición Monstruo. Historias, promesas y derivas.

Monstruo. Historias, promesas y derivas es una exposición singular para acercarnos al temor que, en tanto seres contradictorios, limitados por los dictados culturales y a su vez impelidos a desprendernos de sus ataduras, nos constituye. Más allá del extenso catálogo de monstruosidades que la Fundación Chirivella Soriano muestra en el Palau de Joan de Valeriola, lo que la exposición refleja, y de la cual deberíamos empaparnos, es la tensión de una humanidad en constante pugna con su propia energía autodestructiva.

Sin título (locura), obra de Marina Núñez, en la exposición Mostruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Sin título (locura), obra de Marina Núñez, en la exposición Mostruo. Historias, promesas y derivas. Imagen cortesía de la Fundación Chirivella Soriano

Salva Torres