Simple Minds abandera el primer ‘4ever Valencia Fest’

‘4ever Valencia Fest’
La Marina de València
Viernes 29 y sábado 30 de junio de 2018

La Marina de València acoge la celebración del primer ‘4ever Valencia Fest’, postulado con el fin de erigirse en referencia dentro del circuito nacional de festivales de música, cuyo cronograma de conciertos se llevará a cabo los días 29 y 30 de junio de 2018.

4ever Valencia Fest. Makma

‘4ever Valencia Fest’, gestado con el objetivo de rendir un particular homenaje a la ciudad, celebrará junto a Simple Minds las más de tres décadas transcurridas desde su conspicuo y celebrado concierto –dentro de su gira ‘Alive & Kicking’– en el verano de 1986.

De este modo, la banda escocesa atraca en La Marina de la mano de su decimoctavo disco, ‘Walk between worlds’, abanderando un cartel por el que transitan ínclitos como Santiago Auserón y Sexy Sadie, The Cult, Kaiser Chiefs, la electrónica punk de The Prodigy,  la prosodia galesa de Manic Street Preachers o el acento rock valenciano de Los Radiadores.

Ambas jornadas estarán amenizadas, así mismo, por los DJs invitados presentados por Jorge Albi: Caco Monsell, Carlos Simó, David «El Niño», Edu Veneno, Fran Lenaers, Jesús Brisa, José Coll, Juanito Torpedo, Lluis Bonías, Manoley, Tony El Gitano y Víctor Pérez.

Además de la programación musical, el festival ofrecerá diversas actividades culturales en diferentes espacios de la ciudad y recintos: conferencias, talleres y exposiciones, food trucks con cocina nacional e internacional, mercadillo original de artesanos, beach club, zona vip y zona golden ticket con front stage y otros servicios.

Mas información en https://www.4evervalenciafest.com/

4ever Valencia Fest. Makma

 

Una Orquesta de Valencia muy ‘perruna’

Vagamundo, de Santiago Auserón
Palau de la Música
Paseo de la Alameda, 5. Valencia
Viernes 30 de septiembre, 2016, a las 20.30h

Palau Obert, tal es el lema con el que el Palau de la Música “abre sus puertas y su mente”, quitándose “las telarañas”. Así describió Glòria Tello la nueva etapa del coliseo valenciano. Y como ejemplo de esa apertura, presentó el concierto de Santiago Auserón con la Orquesta de Valencia previsto para este viernes.  ‘Vagamundo’ cierra así su gira por España, “haciendo sold out (vendido) en todas partes”, al tiempo que no para de abrir a su vez la mente del propio Juan Perro, encantado con la experiencia de interpretar su repertorio en clave sinfónica: “Fascinación que me mantiene en estado adolescente”.

Con una gafas negras que no se quitó en ningún momento, echó la vista atrás para decir: “Me está costando adaptar el talante ‘Perruno’ a la orquesta, donde todo está escrito y son leyes que hay que respetar”. Fue entonces cuando explicó que de la “rebeldía after punk” de Radio Futura pasó a la “complicidad e improvisación” que desarrolló junto a otros artistas en su etapa de Juan Perro, para desembocar ahora en la orquesta: “Se trata de llegar a la sonoridad clásica sin perder el pellizco de la música popular”. Lo dijo en compañía de quienes le secundan en el proyecto y a los que no dejó de ensalzar: Ricardo Casero, director de las diferentes orquestas que han reinterpretado los temas de Auserón, y Amparo Edo, la compositora que ha hecho los “magníficos arreglos”.

Juan Perro. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Juan Perro. Imagen cortesía del Palau de la Música.

“Algo está pasando” y algo “esperanzador” para que un concierto como ‘Vagamundo’ se esté paseando con tan rotundo éxito. Y Santiago Auserón, que canta con el mismo nivel que habla y viceversa, fue dando algunas claves. “Los grandes medios se han dedicado a explotar y degradar la música popular”. Pero paradójicamente y, de pronto, “el sector de la música clásica empieza a moverse” propiciando “el acercamiento de las músicas populares en términos de rigor”. Y es esa mezcla de música clásica y pop-rock la que está creando una “ventana abierta al porvenir”. Empezó con un concierto en 2014 en Valladolid y ya lleva nueve, lo cual, dijo, “es una barbaridad”.

Su papel en ese cambio esperanzador era el de “orgulloso mediador”. Una vez “instigado por gente notable”, él no había hecho más que responder “al reto con pasión”. Y añadió: “Me veo como si me hubiera tocado un master gratuito impartido por músicos más preparados que yo”. Escuchar una selección de sus temas, ya sea con Radio Futura o ya en solitario como Juan Perro, interpretados junto a una orquesta sinfónica le colmaba de felicidad: “El público se queda maravillado y los músicos se lo pasan pipa recibiendo tamaño estusiasmo”.

Juan Perro en 'Vagamundo'. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Juan Perro en ‘Vagamundo’. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Ricardo Casero lo que ha venido haciendo, al frente de las sucesivas orquestas, es marcar “un nivel de máxima exigencia y sin concesiones”, recordó Auserón, quitando así la idea de “easy job” (trabajo fácil) con el que podían encarar los músicos de clásica el repertorio pop. Juan Perro sugirió a Amparo Edo, cuando se puso con los arreglos, que se acordara de Audrey Hepburn tocando su guitarrita en la película ‘Desayuno con diamantes’. Y a partir de ahí trajo a colación los nombres de Kurt Weill, Leonard Bernstein, Henry Mancini, Ennio Morricone, Nino Rota y George Gershwin, nada menos.

Y lo que empezó como un experimento más de los que tanto gusta a Santiago Auserón (“músico que ha cambiado la industria musical en España”, elogió Tello) tiene visos de convertirse en disco. “Nos gustaría”, señaló tímidamente el más clásico Auserón. “Está muy avanzado”, corrigió Casero. Y ya en plan más juglar, Juan Perro se envalentonó: “Lo vamos a hacer aunque haya que buscar dinero debajo de las piedras”. Al final, hasta se ofrecieron fechas: completar la gira en España el año que viene, grabarlo en primavera y continuar la gira en América ya con el disco bajo el brazo. Para entonces, ‘Vagamundo’ ya habrá hecho honor a su nombre: “Tic que llama a la juglaría popular de los siglos XVI y XVII atraída por la vastedad del ancho mundo”, concluyó Auserón.

Santiago Auserón. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Santiago Auserón. Imagen cortesía del Palau de la Música.

Salva Torres

Manuel López Sacristán y su elixir de juventud

Manuel López Sacristán
Album: Solo
2015
Producción: Alfonso Espadero
Grabación: Estudios Sputnik y AMP Estudios

MANUEL L.SACRISTAN - SOLO - MAKMA 2

Me gustan los discos de versiones siempre y cuando las bandas o artistas correspondientes le den un giro, lleven a su terreno las composiciones originales y les aporte un plus de calidad que consiga reavivar el interés por las mismas. Tal es el caso de “Solo”.

Hace ya más de cuatro años (concretamente desde las “Señales” del 2011) vengo diciendo que HOTEL VALMONT es una de las mejores nuevas bandas españolas en lengua castellana, de las que más sobresalientemente han sabido entroncar con la música americana y con el mejor pop/rock parido en el actual estado español durante los 80’s y 90’s y, todo ello, teniendo en cuenta una escasa, injusta e inmerecida repercusión.

Y no es que haya finiquitado la trayectoria esa mencionada banda madrileña sino que su cantante, vocalista y alma máter MANUEL L.SACRISTAN ha llevado a cabo un proyecto paralelo en solitario que le rondaba hace tiempo, basado en darle un aire muy personal, principalmente acústico, a canciones que influyeron directamente en su educación musical, desde Extremoduro a Lapido, pasando por Nacha Pop, Radio Futura, Loquillo, Los Secretos,…

Los arreglos son una de las principales características a tener en cuenta de este álbum, empezando por los de Cosme Torné en “Decidí”, el histórico tema de Roberto Iniesta al frente de su banda extremeña, o por un “Tiempo perdido” que, a buen seguro, con ese protagonismo acompañante de banjo y mandolina a cargo de Jesús Dorado, sorprendería a Yosi de Los Suaves si llegase a sus oídos.

MANUEL L.SACRISTAN - SOLO - MAKMA 3

Portada Solo (Manuel López Sacristán) – Diseño: Izkander Fernández

Por otra parte resulta un auténtico lujazo el rescate de “John Milner” (aquella dedicatoria de el Loco a su amigo Jaime Fábregas siempre la he considerado como mi canción favorita del popular líder de Los Trogloditas). En este caso me parece muy brillante ese coro femenino en plan góspel junto a la voz de Ana Carretero para rematar la faena.

En cuanto a la lectura de “La estatua del jardín botánico” podría servir para recordar a más de uno el impacto que supuso descubrir en su día la conocida copla de Santiago Auserón que, cuyos trazos iniciales entre Bowie y Brian Eno ahora se desdibujan o, mejor dicho, adquieren una nueva dimensión en boca y en manos de Manuel López Sacristán.

Como sorpresas más gratas del repertorio está claro, la recuperación de dos temas que no obtuvieron la trascendencia merecida salvo en círculos madrileños y poco más. Hablo de “Más de hierro” de El Sueño (por fin alguien se acuerda de este temazo) y “Lo intenté” de Los Sentidos.

MANUEL L.SACRISTAN - SOLO - MAKMA 4

Las pinceladas más rocanroleras y comerciales se encuentran en ”Mi rock perdido” de Calamaro con Los Rodríguez, la nostalgia más exquisita de los tiempos nachapoperos de Don Antonio en “Persiguiendo sombras”, el inesperado toque reggae en “Pero a tu lado” de los Urquijo (es la única versión que no me cuadra con las demás, todo sea dicho) y la distinción suprema para la adaptación (por elección y por exhibición) con esa trompeta de Víctor Trance de “Algo me aleja de ti”, una de las incontestables maravillas del maestro granadino y ex-091.

Hay demasiadas cosas destacables y atractivas de este “Solo” pero para alguien que, como el que suscribe, nunca ha sido muy fan de Extremoduro, Los Suaves, Loquillo o Los Rodríguez, es un placer comprobar el excelente encaje de bolillos que, por ejemplo, todas esas tienen con nombres que tengo en un altar (Nacha Pop, Radio Futura o Lapido). Pues eso, que “va a subir la marea y se lo va a llevar todo…”, así comienza este elixir de juventud. Siguiendo a Don Antonio Vega y como figura en el libreto del disco: “La fuerza de voluntad nos dio la victoria. La victoria de la voluntad nos dio la fuerza. La fuerza de la victoria nos dio la voluntad”. Algunos, siempre los suficientes afortunados, creemos entender los motivos.

JJ Mestre

* Publicado artículo también en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger

 

Factoría Rambleta, el entretenimiento en serio

Factoría Rambleta
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Juanma López Iturriaga
Miércoles 30 de septiembre, a las 20.00h

Hay dos tópicos que Espai Rambleta quiere romper. Uno tiene que ver con el entretenimiento, generalmente asociado al escapismo, la banalidad o la risa tonta. Y el otro se refiere a la cultura, igualmente ligada al ocio frívolo y de dudosa rentabilidad. Con Factoría Rambleta, el contenedor cultural inaugurado el pasado mes de marzo con el modista Lorenzo Caprile, pretenden quebrar, hacer saltar por los aires, ambos tópicos. Y, por lo explicado durante su presentación en la Fnac, parecen haberlo conseguido.

“Queremos llevar a Rambleta el talento para que Valencia sea una ciudad menos áspera, más confortable y más bonita”, lanzó Mariola Cubells, directora de Relaciones Externas de Espai Rambleta. Talento pensado para que los ciudadanos “sean más sabios, más felices”, apostilló. Felicidad y sapiencia que, a su juicio, pueden estar ligados: “La divulgación y el conocimiento pueden ser entretenidos”. Así lo ha entendido el público que desde el arranque de la factoría ha recibido con entusiasmo un espacio cultural por el que ya han pasado, además de Caprile, Jordi Évole, Santiago Auserón, Antonio Muñoz Molina o Elvira Lindo.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Juanma López Iturriaga inaugura la nueva temporada de Factoría Rambleta. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Ahora les toca el turno a Juanma López Iturriaga, con el que arranca la nueva temporada (30 de septiembre), y Javier Mariscal. Vicent Molins, responsable de la factoría, consideró que, tras “la serie de programas piloto” con la que se empezó “tímidamente”, el éxito de público “ha confirmado que se pueden hacer más y durante mucho tiempo”. Vamos, que el entretenimiento de Factoría Rambleta va en serio. Y el rumbo de crucero que parece tomar la iniciativa de traducir el conocimiento en felicidad se debe “al apoyo de la sociedad civil”, destacó Cubells.

Es ese apoyo de las entidades empresariales y otros organismos privados el que viene a romper el tópico de la cultura como gran ocio y triste negocio. Tanto es así, que la propia Mariola Cubells entendió ese apoyo como una “apertura, una sensibilidad nueva hacia la cultura por parte de las empresas privadas”. Empresas como La Caixa o Caixa Popular que, lejos de apoyar la iniciativa pensando en el simple retorno económico de su aportación, “reciben a cambio felicidad; suena naif, pero es así”.

Que “el entretenimiento es compatible con el conocimiento” (Molins) o que “la cultura es un vehículo para la felicidad” (Cubells) es lo que esas empresas han entendido, quizás debido al azote de la crisis, cuyo látigo aún resuena. Animados por ese apoyo y ese cambio de sensibilidad, los responsables de Espai Rambleta refuerzan su apuesta por ese conocimiento entretenido abriendo nuevos epígrafes dentro de esa factoría. Además de ‘Sabios en Rambleta’ y ‘Por los otros’, tienen pensado dedicar espacio a la ciencia o la gastronomía, con nombres todavía por concretar, al tiempo que se pondrán en marcha una serie de desayunos en los que determinados maestros dialoguen con jóvenes aprendices.

Uno de los objetivos de Factoría Rambleta es divulgar todo ese talento desparramado en diferentes áreas de la cultura, para “escuchar historias que hacen avanzar el mundo” (Cubells). Historias que repicando en Valencia evoquen esa felicidad aludida a través del conocimiento. “Hay mucha sensibilidad y talento en esta ciudad”, concluyó Mariola Cubells. La factoría ya está pensada para que funcione a pleno rendimiento.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Mariola Cubells y Vicent Molins en la presentación de Factoría Rambleta en la FNAC de Valencia. Imagen cortesía de Espai Rambleta.

Salva Torres