Vladimir y Estragón siguen a la espera

Esperando a Godot, de La Nuca Teatro
Sala Rusafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 28 al 30 de octubre de 2016

Hay textos que son imprescindibles para entender cómo hemos llegado aquí y cómo continuamos. Esta semana, Sala Russafa estrena en Valencia un montaje de uno de los iconos del teatro del siglo XX, ‘Esperando a Godot’. La compañía murciana La Nuca Teatro presenta del 28 al 30 de octubre este espectáculo que estuvo dos meses (mayo y junio) en el teatro Alfil de Madrid con una cálida acogida del público.

Esperando a Godot, La Nuca Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esperando a Godot, de La Nuca Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Vicen Morales dirige este texto del Nobel de Literatura Samuel Beckett en el que dos personajes, Vladimir y Estragón, esperan la llegada de un tercero. Una historia simple para una obra maestra sobre el ocaso de una sociedad visto desde el humor, el absurdo y la reiteración.

Desde la compañía, apuntan que la pieza, escrita tras la Segunda Guerra Mundial y en el que muchos vieron reflejada la situación de los excombatientes o de los refugiados del conflicto, está de plena actualidad. No sólo porque pueda equipararse a lo que ocurre con los desplazados de guerras como la de Siria, también en otros contextos porque todos hemos esperado alguna vez algo que no llega: un reconocimiento, un amor, un gobierno…

Dentro de su gira nacional llega a Valencia este espectáculo, incluido en el Ciclo de Compañías Nacionales en Sala Russafa, que hasta el 4 de diciembre ofrecerá siete espectáculos venidos de distintos puntos de España, cinco de ellos estrenos en la ciudad.

Fran Freire, Miquel Marcos, Agustín Otón, José Téllez de Cepeda y Claudia Morales interpretan esta divertida propuesta de toques existencialistas, que invita a cuestionar el sentido de la vida y, más que respuestas, ofrece preguntas.

Escena de Crea. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Crea!, de Dinamo Producciones. Imagen cortesía de Sala Russafa.

La programación escénica se completa con una de las piezas del Valencia Improv Festival que este fin de semana se desarrolla en varios espacios culturales de la ciudad: Sala Carolina, La Gramola Café, La Fábrica de Hielo y Sala Russafa. El teatro de Ruzafa acoge el estreno absoluto de ‘Crea!’ (29 y 30 de octubre), la nueva propuesta familiar de la compañía valenciana Dinamo Producciones, formación integrada por profesionales con una larga trayectoria en el campo de la pedagogía teatral y las artes escénicas.

En este espectáculo acercan el proceso creativo al público. Partiendo de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner, descubren a los espectadores cómo funciona la mente, capaz de crear canciones, novelas, sueños… pero también zapatillas, móviles… porque todo en el mundo es resultado de una idea.  Los pequeños son testigos y partícipes de varios procesos creativos en los que pueden aportar ideas, personajes, lugares, emociones… un espectáculo de improvisación en el que crean tanto los intérpretes como los espectadores.

Esperando a Godot, de La Nuca Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Esperando a Godot, de La Nuca Teatro. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Los seres humanos somos tiempo”

Héroes, de Tamzin Townsend
Intérpretes: Juan Gea, Luis Varela e Iñaki Miramón
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Del 9 al 18 de septiembre de 2106

“Los seres humanos somos tiempo, efectivamente”. Juan Gea no lo duda, tras meterse en la piel de un ex militar agorafóbico en la obra de teatro Héroes, que dirige Tamzin Townsend y que protagoniza junto a Luis Valera e Iñaki Miramón. Viene a su tierra Valencia para hablar en el Teatro Olympia (del 9 al 18 de septiembre) de ese tiempo que pasa, feroz, descarnado, pero anclado con rabia en el presente. “He oído críticas que dicen que nos pasamos el tiempo de la obra recordando. No, no… Efectivamente hablamos del tiempo, pero no estamos filosofando sino que se traduce físicamente en el escenario”.

En cualquier caso, por seguir a Marcel Proust: “Demos vida al inmenso edificio de nuestros recuerdos”. Que es lo que hace el teatro, ahora de la mano de Gea, Varela y Miramón: tres ex militares, en su día probablemente los héroes que dan título a la obra escrita por Gérald Sibleyras, ahora retirados en una residencia militar donde, entre otras cosas, evocan su pasado militar como trampolín de vivencias presentes un tanto delirantes. “Es una mezcla de Los Hermanos Marx, Esperando a Godot de [Samuel] Beckett y Antonio Ozores”.

Juan Gea, en Héroes. Teatro Olympia. Fotografía de Sergio Parra por cortesía de la productora.

Juan Gea, en Héroes. Teatro Olympia. Fotografía de Sergio Parra por cortesía de la productora.

“Luis Varela es historia viva del teatro”

El cineasta Andrei Tarkovski, hablando mucho y bien de ese tiempo que inexorablemente atraviesa a los tres héroes de Townsend, ya dijo que con el tiempo se había dado al hombre un regalo amargo y dulce a la vez. Esa cualidad agridulce se saborea en Héroes, incluso desde su escenografía. “Está muy cuidada, con un jardín de residencia de lujo que a su vez parece un panteón”, subraya Gea, “prendado” con el trabajo de Tamzin Townsend y con el de sus compañeros de reparto. “Luis [Varela] es historia viva del teatro, al que no puedo mirar a la cara durante la obra, prefiero mirar un botón de su camisa, porque rompo a reír. E Iñaki [Miramón] es sorpresivo”.

Irremediable preguntar a Juan Gea por su personaje Ernesto Jiménez de la exitosa serie televisivia El Ministerio del Tiempo (otra vez, el tiempo). “Pues se ha convertido en una especie de icono, porque alguien me llegó incluso a decir que Ernesto era la imagen clave de El Ministerio…”. Un personaje en las antípodas del que ahora representa en Héroes. “Ernesto es un personaje frío, hierático, siempre detrás en plan siniestro, para el que tuve que hacer un ejercicio de contención. Todo lo contrario al que interpreto aquí”, un Gustave que sufre de agorafobia y que aparece más desatado.

Escena de 'Héroes'. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

Escena de ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

El Ministerio del Tiempo le ha dado a la televisión un prestigio  que había perdido”

Y hablando de series televisivas, Juan Gea piensa que “hay aciertos”, pero también “muchas series de consumo rápido”. En todo caso, El Ministerio del Tiempo cree que le ha dado a la televisión “un prestigio que había perdido”. Y puestos a recordar (de nuevo el recuerdo a la palestra), trae a colación Farmacia de guardia, la serie que triunfó en los 90, y que da pie a extraer como conclusión del éxito en televisión una mezcla de “azar y por supuesto calidad”. Eso sí, apunta que estamos “entre la forma antigua de ver televisión y la de ahora a través de Internet”, donde por cierto ha triunfado sobradamente El Ministerio

Escena de 'Héroes', de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

Escena de ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia. Imagen cortesía de la productora.

“Deseo que vuelva RTVV pero sin intereses políticos de por medio y mejor gestionada”

De su paso por L’Alqueria Blanca, la popular serie de la extinta Canal 9, recuerda igualmente “la ilusión de todo el equipo por sacarla adelante”, al tiempo que desea la vuelta de RTVV, “pero sin intereses políticos de por medio y con una mejor gestión”. Gestión para la que reconoce no estar él especialmente dotado, a pesar de haber trabajado durante 12 años en una caja de ahorros de Valencia. “Sí, aquello lo deje, a pesar de la seguridad de por vida que me daba ese trabajo, porque el teatro siempre me había atraído”. De manera que un buen día “aparecieron Miguel Narros y Miguel Ángel Conejero, me presenté a unas pruebas y ya no pude dejarlo”. Pidió cuatro de excedencia en el banco y hasta hoy. “Llegué a tener sueños de que me asomaba a un balcón y me caía”, por el vértigo de haber dejado aquel trabajo, pero ahora “te acostumbras a la seguridad de la inseguridad”.

Como actor tiene claro que resulta esencial dejarse penetrar por el personaje, sin que el yo lo obstaculice. “Hay que vencer las defensas y abrirse absolutamente a todo, que es lo que hemos hecho los tres en Héroes, ponernos a jugar como niños”. Y es que Juan Gea reconoce que, ya sea en la piel de Ernesto o ahora en la de Gustave, “a mí disfrazarme me encanta”.

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Juan Gea, en el medio, junto a Iñaki Miramón (izda) y Luis Varela en 'Héroes'. Teatro Olympia de Valencia.

Juan Gea, en el medio, junto a Iñaki Miramón (izda) y Luis Varela en ‘Héroes’, de Tamzin Townsend. Teatro Olympia de Valencia.

Salva Torres

El hombre que ríe

‘El hombre que ríe’ de Iñigo Royo
ARTIUM, Sala Este Baja
C/ Francia, 24, Victoria-Gasteiz
Hasta el 16 de octubre de 2016

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta ‘El hombre que ríe’, una exposición de Iñigo Royo sobre «el barullo idiota que formamos viviendo juntos» y «la risa amarga que asoma (…) ante la contemplación del espectáculo». La muestra reúne instalaciones, vídeos, fotografías y una pieza sonora, contiene referencias literarias habituales en Royo, y establece una mirada irónica y escéptica sobre muchos aspectos de la realidad cotidiana, desde la política hasta las nuevas tecnologías. La exposición es una producción de Artium y cuenta con un catálogo con textos del artista, de Santiago Eraso y del escritor José Luis Arántegui. Su inauguración se completa con una conferencia previa de Iñigo Royo, mientras que en otoño tendrá lugar un ciclo de cine.

El dramaturgo, novelista y poeta irlandés Samuel Beckett se encuentra en el origen de ‘El hombre que ríe’. En su recuerdo, Iñigo Royo ha encontrado dos palabras, barullo y risa, a partir de las cuales ha construido un relato, una forma de explicar el mundo desde «el humor y el caos». Trece obras –instalaciones, fotografías, vídeos y una pieza sonora- se ordenan en la Sala Este Baja y en el exterior de Artium, ofreciendo además una muestra de los trabajos de Royo desde 2009 hasta el presente.

Iñigo Royo reclama la atención del visitante en su entrada al Museo con ‘Advertencia’, una acción sobre la fachada principal de Artium, en la que ha rotulado en grandes caracteres «aquí no caben ni fantasías ni ocurrencias». El mismo aviso se repetirá después, ya en la Sala Este Baja, en una instalación fotográfica con el mismo título, en cuyas imágenes se reconocen distintos edificios públicos con el mismo lema rotulado en sus muros.

Pero antes de acceder a la galería, justo ante su puerta, el visitante aún podrá esbozar una primera sonrisa con ‘Unión Europea. Manual de autoayuda’. El artista ha tomado el programa electoral de un partido en las últimas elecciones europeas y ha reordenado y grabado las palabras en función del número de veces que aparecen en el texto.’El hombre que ríe’, la obra que da título a la exposición, se despliega en 10 monitores nada más traspasar la puerta: el artista utiliza el detector de sonrisas de algunas cámaras fotográficas avanzadas dejando que el instrumento decida qué es risa y que no. A su lado ‘Hello Barbie’, una pieza en la que la muñeca –un modelo teóricamente capacitado para responder a lo que se le dice- recibe mil insultos del idioma castellano.

El hombre que ríe. Imagen cortesía Artium.

El hombre que ríe. Imagen cortesía Artium.

De Buñuel a Buñuel
El perímetro del espacio central de la exposición está recorrido por ‘Babel’, en la que escribe el resultado de la traducción sucesiva de un texto de Buñuel a través de los noventa idiomas del intérprete automático de Google, para regresar finalmente al castellano; la frase final, como cabe esperar, no tienen nada que ver con la original. En este mismo espacio, ‘Advertencia’ retoma en más de 50 fotos la idea plasmada en la fachada del Museo.

‘Tribulaciones y mudanzas’ es una serie de siete fotografías que reproduce siete figuras de papel –una pajarita, un barco, un avión…- realizadas con las portadas de los periódicos del 21 de octubre de 2011, con la noticia del abandono de la violencia por parte de ETA. A su lado, ‘Esperpento’ es una instalación fotográfica en la que sesenta imágenes de Google Earth y fragmentos de diálogos de ‘Luces de Bohemia’, de Valle-Inclán, conforman un particular mapa de España. En el centro de este espacio, ‘Ab-alio’, proyecto videográfico basada en los conocidos ‘Listados’ de Ignasi Aballí y que, en sus múltiples vídeos, ofrece “un variado y tragicómico abanico de asuntos relacionados con la vida cotidiana”.

La muestra se cierra con tres obras finales: ‘Benditos tímidos’, una serie de fotografías a partir de álbumes familiares en los que se destaca a los «maravillosos tímidos, que no querían perpetuar su imagen, convencidos de que es preferible pasar sin dejar rastro»; ‘Diálogos con Luciano’, el canario que tuvo durante un tiempo y que un día dejó de cantar; y ‘Quid pro quo’, cortometraje en el que un lector pone al día de las noticias de prensa a Luis Buñuel en un monte cercano a Calanda, donde fueron esparcidas sus cenizas.

Fotógrafo, profesor de fotografía, foto-reportero, guionista y director de cortometrajes, artista, Iñigo Royo (Donostia-San Sebastián, 1962) es, por formación, licenciado en psicología. Desde que en 1988 recibiera el premio Jóvenes fotógrafos del Ministerio de Cultura, ha participado en innumerables exposiciones colectivas en ciudades como Madrid, Barcelona, Vigo, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Donostia- San Sebastián, Berlín o Nueva York. Su obra forma parte de las colecciones de la Fundación La Caixa, Museo Reina Sofía, CGAC, Banco de España y Ordóñez-Falcón y otros fondos privados, entre otras.

Reproductibilitat 2.0. Col·lecció Macba

ES BALUARD MUSEU D’ART MODERN I CONTEMPORANI DE PALMA
Plaça Porta de Santa Catalina, 10. Palma
Inauguración: Sábado el 12 de septiembre, a las 12:30 horas
Hasta el 15 de noviembre de 2015

ES BALUARD presenta con la serie «Reproductibilitat», en diferentes exposiciones y fases, colecciones públicas y privadas con el objetivo de ofrecer vías de conocimiento e investigación de la evolución de la imagen artística desde la fotografía, las prácticas fílmicas de vanguardia, el videoarte y los medios electrónicos.

Esta nueva entrega se basa en la colección del Museu d’Art Contemporani de Barcelona ­Macba­, cuyas obras apenas se han visto en las Illes Balears, hecho que además de permitir exhibir autores relevantes, contribuye a seguir profundizando en la línea educativa y de formación.

Tony Oursler. The Life of Phillis, 1979. Vídeo monocanal, bn, so, 55 min 23 s. Col·lecció MACBA. Consorci MACBA. © Tony Oursler, 2015. Fotografia MACBA

Tony Oursler. The Life of Phillis, 1979. Vídeo monocanal, bn, so, 55 min 23 s. Col·lecció MACBA. Consorci MACBA. © Tony Oursler, 2015. Fotografia MACBA

Reproductibilitat 2.0. Colección Macba, comisariada por Nekane Aramburu, supone un paso más en esta serie, abarcando un periodo fundamental en el uso y la consolidación de la imagen en movimiento para las prácticas creativas. El proyecto curatorial parte de la influencia de las proposiciones fílmicas experimentales en determinados autores, fundamentalmente norteamericanos, y destaca obras cuyo denominador común es la influencia del cine de vanguardia, las tecnologías del vídeo y las investigaciones espacio-temporales aplicadas al paisaje y al cuerpo.

La muestra es un ensamblaje de obras en formato monocanal de la colección Macba sin entrar propiamente en el análisis de los soportes y los hitos de los pioneros, sino más bien centrada en mostrar la influencia de los primeros happenings y el movimiento Fluxus, el conceptualismo de los años setenta y el apropiacionismo de los ochenta en artistas que posteriormente han marcado modos y métodos de concebir y entender el arte en la actualidad.

Joan Jonas. Wind, 1968. Pel·lícula, 16 mm, transferida a vídeo, bn, sense so, 5 min 40 s. Col·lecció MACBA. Consorci MACBA. Copyright © Joan Jonas, 2015. Fotografia Tony Coll

Joan Jonas. Wind, 1968. Pel·lícula, 16 mm, transferida a vídeo, bn, sense so, 5 min 40 s. Col·lecció MACBA. Consorci MACBA. Copyright © Joan Jonas, 2015. Fotografia Tony Coll

En el discurso de la exposición se intenta incidir en cómo la desmaterialización del arte y las prácticas que utilizaron la imagen en movimiento influyeron en la producción de la cultura contemporánea y las artes visuales. Además, las obras seleccionadas permiten introducirnos en los hallazgos que la estructura temporal de las grabaciones audiovisuales procuraron, avanzándose así en cuestiones fundamentales sobre la ontología de la mirada, las nuevas relaciones con el espectador, el diálogo entre la cámara y el cuerpo o el discurrir del tiempo interior y exterior ante la mutación de un mundo y unos seres en permanente transformación y cuestionamiento.

Todas las piezas pertenecen a un periodo que va de los años cincuenta a los noventa. La primera es un trabajo en 16 mm, In the street, de Helen Levitt, Janice Loeb y James Agee, rodado entre 1945 y 1946 y estrenado en 1952, y la más reciente es la grabación de la acción performativa de Matt Mullican, Matt Mullican under Hypnosis de 1996. Cruces y vínculos entre autores y obras que permitirán nuevos descubrimientos y lecturas, como Fresh Acconci, que deriva de The Red Tapes, obra mítica de Vito Acconci de 1976, revisitada en 1995 por Paul McCarthy y Mike Kelley.

16 obras de los artistas Vito Acconci, James Agee, Eugènia Balcells, Samuel Beckett, Chris Burden, Guy Debord, VALIE EXPORT, Dan Graham, Grup de Treball, Gary Hill, Joan Jonas, Mike Kelley, Helen Levitt, Janice Loeb, Gordon Matta-Clark, Paul McCarthy, Matt Mullican, Bruce Nauman, Tony Oursler forman parte de «Reproductibilitat 2.0. Colección Macba».

Grup de treball film collectiu, 1974. Pellicula, 16 mm, transferida a vídeo, bn, sense so, 42 min. Col·lecció MACBA, donacio del grup de treball, 2015.

Grup de treball film collectiu, 1974. Pellicula, 16 mm, transferida a vídeo, bn, sense so, 42 min. Col·lecció MACBA, donacio del grup de treball, 2015.

La exposición estará acompañada por actividades paralelas como la Master class «El cine en crecimiento» con Isaki Lacuesta el día 1 de octubre de 2015 de 17 a 20 horas o el curso «Aproximación al videoarte» con Nekane Aramburu los días 20 y 21 de octubre de 17:30 a 20 horas.

https://vimeo.com/133025800

Crepúsculo de un Rey

Final de partida, de Ana Romero
La Esfera de los Libros

Los reyes y los héroes siempre suscitan el interés del público. Y todavía más los antihéroes o los monarcas caídos a los pies de los caballos (o de un elefante). Este interés, equidistante entre el morbo y la legítima curiosidad por las figuras públicas, explica en parte el éxito de ‘Final de partida’, un libro de la veterana periodista Ana Romero escrito con conocimiento de causa y sin paños calientes que encabeza esta primavera las listas de best sellers.

La crónica de los hechos que llevaron a la abdicación de Juan Carlos I es el subtítulo de este retrato doblemente real, más en oscuros que en claros, que va más allá de la figura del monarca para reflejar a los personajes de la alta política y sociedad que le jalearon las gracias y lo protegieron de la Prensa, hasta que ya no se pudo más y las costuras del cordón sanitario reventaron.

Portada del libro 'Final de partida', de Ana Romero. La Esfera de los Libros

Portada del libro ‘Final de partida’, de Ana Romero. La Esfera de los Libros

El título ‘Final de partida’ remite a una obra de Samuel Beckett, ambientada en un espacio claustrofóbico, en la que un personaje le dice al otro: ‘Será el fin y me preguntaré qué pudo ocasionarlo y me preguntaré por qué tardó tanto’.

Romero no se inventa nada, aunque en su relato a veces la realidad supera la ficción. Se basa en cinco años de trabajo, decenas de entrevistas a personajes clave en el entorno del monarca y su propia experiencia como corresponsal en la Casa Real. “En mayo de 2010 ocupé ese puesto en El Mundo y al principio pensé que iba a hacer crónica rosa, pero me equivocaba”, dice Romero. “Me vi inmersa en una vorágine donde la monarquía y la alta política se mezclaba con el mundo empresarial y el establishment español”.

Lento declive

El declive del Juan Carlos I no fue cosa de un día, sino un largo proceso en el que convergieron un cúmulo de circunstancias: problemas de salud, amores no tan secretos, el asunto Nóos, etcétera. “En 1992 y 1997 ya se produjeron sendos amagos de escándalo a causa de sus líos de faldas, con una mallorquina y con la actriz Bárbara Rey”, cuenta Romero. “Entonces los barones del sistema hicieron piña para proteger al rey con una especie de cordón sanitario que mantenía amordazada a la prensa”.

El 14 de abril de 2012 fue una fecha decisiva, el amanecer de un regio crepúsculo. “El asunto del elefante fue la gota que desbordó el vaso. Las redes sociales la emprendieron con los medios tradicionales españoles. A partir de la caída en Botsuana, la puerta se abrió de par en par y por ella entraron a borbotones todo tipo de noticias, incluidas las averías de los aviones oficiales, metáfora perfecta de la crisis institucional y personal que sufrió la monarquía. Ocurrió todo al mismo tiempo, y cuando peor venía a todos. ‘Se le marchitó el clavel’, me dijo con gran clarividencia una persona de su entorno”.

Paul Preston explica el declive real en la búsqueda a una edad tardía del ‘descanso del guerrero’. Otros testimonios recogidos por Romero señalan que ‘dejó de entender al país y pensó que se lo perdonarían todo’.

'Final de partida', de Ana Romero. La Esfera de los Libros.

‘Final de partida’, de Ana Romero. La Esfera de los Libros.

En su libro, Romero cita a un amigo que lo quiere bien, quien compara el efecto de esta adulación con la «mala educación» que recibió su abuelo Alfonso XIII, mimado desde que nació hasta convertirse en un ser insoportable. La carta blanca que le concedió el sistema político, económico y social de la Transición le hizo relajar sus costumbres hasta niveles «inaceptables», según otro entrevistado.

Los acontecimientos se precipitaron en 2004. En febrero conoció a Corinna; en abril entró en prisión su amigo e intendente real, Manuel Prado, y en verano, el monarca hizo un préstamo-donación de más de un millón de euros a la infanta Cristina para que esta, junto a su marido, adquiriera el palacete de Pedralbes.

Campechano. Es  el epíteto que más se relaciona con Juan Carlos, el hombre que se impacientó con aquel ¡¿Por qué no te callas?! “Ese exabrupto lo retrata”, afirma Romero. “Es muy simpático pero sólo cuando él quiere. Tiene un gran olfato para los negocios y podría dar el tipo del típico comerciante levantino”.

Futuro de la monarquía

En cuanto al futuro de la institución en Europa y España, Ana Romero opina que «la monarquía está inmersa en un experimento que determinará si tiene o no lugar en una sociedad moderna».

“Si quiere sobrevivir deberá adaptar su origen arcaico a las exigencias de los nuevos tiempos y, sobre todo, que no se reproduzcan los esquemas infantiles e inmaduros que se han dado en el caso de Juan Carlos I. Mi libro pone en evidencia la necesidad de que exista un control sobre el trono y total transparencia. Creo que Felipe VI estará a la altura”.

¿Y Leticia? “Letizia todavía es una incógnita. De momento suscita sentimientos muy extremados de amor y odio, pero supongo que con el tiempo se irán equilibrando”.

Ana Romero (Cádiz, 1966) ha trabajado en Diario de Cádiz, Agencia EFE y El Mundo. Es autora de ‘Retratos del siglo XXI’ y ‘Carmen, Suárez y el Rey. El triángulo de la transición’. Ha sido corresponsal en Nueva York y Londres y ha vivido varios años en Abu Dabi por destino diplomático.

Ana Romero en la presentación de su libro 'Final de partida'. Imagen de Europa Press.

Ana Romero en la presentación de su libro ‘Final de partida’. Imagen de Europa Press.

Bel Carrasco

Nauman, un caso digno de estudio en el IVAM

Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman
IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 28 de junio, 2015

Ludwig Wittgenstein, una de las influencias de Bruce Nauman, afirmó que “de lo que no se puede hablar mejor es callarse”. Se refería a todo aquello que escapa a los límites del lenguaje. Que es, precisamente, de lo que se hace cargo el artista norteamericano, al que el IVAM le dedica su Caso de Estudio. Un caso sin duda digno estudio, por cuanto recoge en su trabajo las huellas de lo que Luis Racionero llamó filosofías del underground. Filosofías que exploraron a principios de la segunda mitad del siglo XX alternativas a la mente racional, para que aflorara libre de ataduras la parte más inconsciente del sujeto.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

Obras de Bruce Nauman. Imagen cortesía del IVAM.

‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’ reúne 14 obras del artista de Indiana, diez de la Colección del IVAM y cuatro de Electronic Arts Intermix, junto a otras de Man Ray, Marcel Duchamp, Merce Cunningham, Georges Hugnet, Richard Serra, Steve Reich, John Cage y Samuel Beckett, la de este último abriendo la exposición con sus películas ‘Film’ y ‘Quadratt’. Y ya sean las propias de Nauman o las de quienes “ayudan a contextualizar su obra”, según explicó la comisaria María Jesús Folch, lo cierto es que toda ella diríase atravesada por el afloramiento de ese inconsciente rayano a la locura.

Obra de Nauman en 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Imagen cortesía del IVAM.

Obra de Nauman en ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Imagen cortesía del IVAM.

A Nauman le interesa tanto explorar los límites del lenguaje, del cuerpo, de la identidad, que en la mayoría de casos termina emergiendo una conciencia tan lúcida como alucinógena. Ya sea ‘Deformando la boca’, mediante un insistente ‘Pellizco en el cuello’ o simplemente ‘Rebotando en la esquina’,  sus videos parecen ilustrar cierto brote psicótico. Brote manifiesto en la película de Beckett, ‘Film’, a modo de prólogo del resto de la exposición.

En todo caso, Nauman pretende confrontarnos al hecho del cuerpo, el espacio y el tiempo en los cuales se inscribe ese cuerpo que da título al ‘caso de estudio’, en tanto manifestación de algo singular. Frente al cuerpo disciplinado, ya sea para el trabajo o el consumismo alienantes, el artista procede a mostrarnos un cuerpo liberado de ciertas convenciones sociales, de manera que sea él mismo. Y lo consigue a base de forzarlo a repetir sin descanso una serie de gestos o movimientos que terminan confluyendo en su polo opuesto: del orden al desquiciamiento.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Obra de Bruce Nauman en el IVAM.

Lo mismo sucede cuando explora los límites de la percepción, manipulando ciertas acciones o sonidos de forma que la mirada y la escucha se vean forzadas a ver y oír de otras maneras. De nuevo Wittgenstein cuando dice: “Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”. Nauman pretende que el sujeto amplíe esos límites, para que así aflore ese otro mundo diferente al que no tiene acceso por hallarse encerrado entre las cuatro paredes de su propio y estrecho lenguaje.

En ‘Good boy, bad boy’ y en ‘Flesh to White to black to flesh’ fuerza la confrontación de sonidos y la idea de máscara, haciendo que converjan a un tiempo la crítica social, desvelando ciertos engaños y ocultamientos, con la emergencia de una identidad confusa e igualmente alienada. El cuerpo, inscrito en un espacio y un tiempo al servicio de ese desvelamiento manipulador, comparece en la obra de Bruce Nauman como un cuerpo extrañado. Un cuerpo forzado a la repetición de ciertos gestos y acciones. Un cuerpo amenazado por aquello que vendría a liberarlo. Nauman es, sin duda, un caso digno de estudio.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición 'Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman'. Cortesía del IVAM.

Una de las imágenes de Nauman en la exposición ‘Cuerpo, Espacio y Tiempo en Bruce Nauman’. Cortesía del IVAM.

Salva Torres