Tintes de ciudad

‘Tintes’ de Luis Lonjedo
Galería 9
C / Conde Salvatierra, 9. Valencia
Hasta el 3 de junio de 2016

Es el paisaje urbano, junto con todos sus protagonistas, la principal razón que aboca al artista Luis Lonjedo a la creación. Hace fotografía o toma apuntes del natural, combina, pasea por las calles, mercados, plazas… La ciudad como su fuente de alimento artístico. En esta ocasión, nos muestra sus piezas más recientes en la Galería 9, en pleno centro de la ciudad de Valencia.

En su proceso creativo todo empieza con poner la mirada sobre un personaje solitario, individual, pero enmarcado en un conjunto. Tras el paso del tiempo, un concepto derivado que también trata, ha extraído ese detalle que le ha hecho fijarse en el individuo y lo ha vuelto a encajar, transformándolo, en la misma situación en la que lo había encontrado. En esta suerte de juego que trata de enfatizar y al mismo tiempo esconder, Lonjedo solo quiere representar la realidad. Dicha observación de la realidad no implica que las pinturas se configuren como realistas, ni siquiera como reinterpretativas, sino como objetos que logran crear una nueva dimensión que se plasma en el lienzo, cartón o mural.

'Boceto niños', 2016. Luis Lonjedo. Imagen cortesía de la galería.

‘Boceto niños’, 2016. Luis Lonjedo. Imagen cortesía de la galería.

La técnica de la caña con la que crea las piezas ayuda al artista a alejarse, dotándole de una óptica diferente para establecer cierta distancia con los protagonistas de sus obras, al igual que cuando pasea por las calles. El color diluido es un referente que hace reconocibles sus obras, pero aún así los trazos sueltos se desatan en algunas piezas como en ‘Boceto niños’, en blanco y negro, y donde predomina el dibujo. Solo la línea ha sido la encargada de reconstruir ese momento. Podemos afirmar así que es la línea marcada, y no el color, la que cimienta las composiciones.

No presta atención a los formatos, aunque el mismo Lonjedo destaca de esta exposición dos de sus favoritos ‘Saldos’ e ‘Indicaciones’ que son de los más pequeños que se exponen. Parece rescatarlos de la misma forma en la que despuntan en sus cuadros esos individuos anónimos que quedan ahogados con la masa de alrededor. Destaca también otra pieza audiovisual realizada por Alfonso Calza en la que se pueden apreciar los distintos murales que Luis Lonjedo se ha llevado a cabo, dos de ellos en el barrio del Carmen en el marco del proyecto La Calle de los Colores, y otro en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

'Saldos', 2016, Luis Lonjedo. Imagen cortesía de la galería.

‘Saldos’, 2016, Luis Lonjedo. Imagen cortesía de la galería.

‘Tintes’ cuenta historias de individuos anónimos que pasean por la ciudad. Un gesto inocente puede ser el pretexto indicado que desencadene toda una serie de líneas desinhibidas, esas que Luis Lonjedo no puede dejar de inventar.

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Video de presentación de la exposición en Galería 9:

María Ramis

La energía de Victoria Cano deja huella

Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, de Victoria Cano
Sala Ferreres del Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2016

“Somos materia en transformación”, dice la artista. Y energía, mucha energía, que es la que transmite Victoria Cano durante el recorrido por su exposición Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. “Esta sala te desnuda completamente”. Y así, metafóricamente desnuda y como si hubiera salido de un largo régimen de internado, desgrana lo que han sido 15 años de soledad trabajando en su estudio. Un viaje interior que ha ido mezclando con viajes exteriores para mostrar pinceladas de esa soledad mediante exposiciones en Roma, Jeonbuk (Corea del Sur), Venecia, Qingdao (China), Nueva York, Milán y Berlín. El resultado de todo ello se puede ver concentrado en esta exposición de Valencia.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

Victoria Cano en un video de su exposición en el Centro del Carmen.

“Hay una variedad dentro de la unidad”. Y esa unidad, para Victoria Cano, tiene que ver con la energía que impulsa a la creación. Energía asociada a su vez al “tránsito entre la vida y la muerte”. Porque las 200 piezas que conforman esos Ecos & Huellas de su “viaje interior hacia fuera”, junto a los 80 libros voladores que cuelgan del alto techo de la Sala Ferreres, ligan lo vivo y lo muerto en su eterno ciclo. Por eso hay huellas dactilares insertas en sus naturalezas, al igual que perfiles humanos contorneando un tsunami o la figura humana intercalada entre un aluvión de formas en gestación.

Victoria Cano concibe su obra como un todo en el que las partes se van imbricando sin que se sepa a ciencia cierta lo que es naturaleza, propiamente dicha, y lo que es la naturaleza humana. Por eso advierte que el ser humano “hace cosas que van contra la naturaleza” y, cuando tal cosa sucede, “la naturaleza no perdona”. Esa difícil sintonía entre interior y exterior atraviesa el trabajo de Cano. La variedad de técnicas utilizadas, como el lápiz 3D, con las que ha investigado en su taller durante los 15 años de soledad, está siempre al servicio de una máxima: “Transmitir emociones”, resume la artista.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Emociones que tienen siempre que ver con los ecos de esa naturaleza en constante transformación. Cuando la aceleramos, violentando su ritmo, la armonía se quiebra y surgen las agresiones. Como en ese Mediterráneo con alambres, el tsunami devastador, el terrorismo ejemplificado en unas Torres Gemelas cuya luz eléctrica liga con el de la clorofila o la destrucción de un edificio de la Facultad de Bellas Artes del que Victoria Cano toma ciertos elementos de reciclaje. “Territorios, huellas, energía, del aire, de la tierra, de los fluidos”, explica su autora, para revelar “nuestra frágil y provisional existencia” que nos negamos a reconocer.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

“Deberíamos generar belleza como efecto de la armonía entre todo lo vivo”. Esa armonía que la artista rastrea mediante diversos ecos y múltiples huellas se puede ver en su exposición, a veces de forma inquietante y en otras ocasiones de manera más o menos amable. “Me interesa que la gente penetre en la obra”. Como en la pieza ‘Los álamos del jardín’, videoinstalación y técnica mixta, que permite al espectador contemplar a un tiempo el estatismo y el movimiento del bosque, remarcando así su posición pasiva y activa juntamente.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Si el único viaje es el viaje interior, como recoge la artista mediante la cita de Rilke, entonces la exposición de Victoria Cano es un gran viaje al fondo de esa naturaleza humana en continua transformación. Un viaje lleno de una energía que tan pronto avanza creativa como tiende a la destrucción. Ecos & Huellas. Desde el Trastevere al Carmen, que se puede ver hasta el 1 de mayo, es la forma que tiene Victoria Cano de proponernos un viaje solitario hacia la armonía por difícil que esta sea.

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Obra de Victoria Cano en el Centro del Carmen.

Obra de Victoria Cano en la Sala Ferreres del Centro del Carmen.

Salva Torres

La felicidad completa de Horacio Silva

Shangri-La, de Horacio Silva
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 20 de septiembre de 2015
Prorrogada hasta el 30 de octubre 2015

Shangri-La es el paraíso imaginado por James Hilton en su novela Horizontes perdidos, después trasladada al cine por Frank Capra. Paraíso, utopía, tanto da. Un mundo ajeno a la codicia humana, donde la felicidad es una mezcla de vivir el presente proyectando hacia el futuro la armonía conciliadora del hombre bondadoso que también imaginó Rousseau. Horacio Silva viajó hace unos años a ese Shangri-La y lo que encontró fue una felicidad contradictoria, que ahora muestra en la Sala Ferreres (“no hay sala más bonita en España”) con obras de gran formato que vienen a cerrar un ciclo existencial.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

“Shangri-La para mí es el Centro del Carmen, porque aquí pasé los mejores años de mi vida como estudiante, de manera que esta exposición es el colofón, el cierre a un ciclo de mi vida”. Por eso Horacio reconoció que se trataba de la exposición “más importante de mi vida”. Shangri-La, aunque cerca del lugar bautizado con ese nombre, se refiere al espacio donde el artista valenciano trabajó durante su estancia en Pekín hace siete años. Nada que ver con la utopía evocada por Hilton en su novela.

“China es un país de muchos contrastes”, destacó Felipe Garín, director del Centro del Carmen. Contrastes como los que señaló el propio Silva, recordando las fachadas cubiertas de pan de oro de algunos edificios, junto a otras plagadas de mugre en el perímetro del aeropuerto alejado del centro de Pekín. Contrastes que pueden verse en el video que acompaña la muestra titulada precisamente Shangri-La. “Al principio pensé en el título de Ciudad Prohibida, incluso pensé en dividir la exposición teniendo en cuenta los pabellones que uno encuentra en esa ciudad, pero finalmente lo deseché con buen criterio”.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

Más que trasladar ya sea la Ciudad Prohibida o el Shangri-La de Pekín a Valencia, lo que Horacio Silva hace es recrear sensaciones de ese viaje a Oriente. “No hace falta recurrir a Cavafis o a Ítaca para hacer un elogio del viaje”, estimó Garín, poniendo el acento en el trayecto más que en el propio destino, y subrayando cómo Horacio Silva “no se ha dejado llevar por el mimetismo de lo tópico”.

Sí es cierto que hay rostros de mujeres chinas, algunos mayúsculos y de un colorido desbordante, lo mismo que hay jinetes, relojes, piedras y joyas evocando aquellos pabellones por los que transitaba el emperador. Pero Silva, lejos de reproducir aquel ambiente vivido, esculpe sus sensaciones a base de colores bien distintos a los utilizados en su obra más reciente. “Hay verdes, rojos, rosáceos y violetas que no aparecen en mi pintura anterior”. Colores que vienen a reflejar igualmente el cambio social que se experimenta en el país asiático, donde el gris “debido al control ejercido por el régimen político”, va dejando paso a “colores fuertes y vibrantes en las fachadas”.

Obra de Horacio Silva. Shangri-La. Centro del Camen.

Obra de Horacio Silva. Shangri-La. Centro del Camen.

El Shangri-La de la Sala Ferreres destila esa felicidad contradictoria del viaje como depósito de intensas sensaciones que el tiempo almacena. “La sala no se come la exposición”, precisó Garín. Puntualización que sirve a su vez para explicar la tensión entre el grandilocuente escenario evocado, nada menos que el lejano Oriente, y el materialismo poético de la obra expuesta. Melancolía del viaje, que el avión representa, pero que en el caso de Silva se abre en dos: “Como las lágrimas que aparecen en algunos de los cuadros, pueden aludir a momentos de tristeza pero igualmente de alegría”. He ahí la completa felicidad del Shangri-La de Horacio Silva.

Obra de Horacio Silva en 'Shangri-La'. Centro del Carmen.

Obra de Horacio Silva en ‘Shangri-La’. Centro del Carmen.

Salva Torres

Reinterpretar el presente

VER VISIONES. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/Museu, 2. Valencia
Inauguración: 16 de mayo a las 20:00 h.
Hasta el 13 de julio de 2014

Para realizar Visión de España, el encargo de Archer Milton Huntington para la Hispanic Society of America, Joaquín Sorolla (1863-1923) se dedicó a viajar por todo el país entre 1912 y 1919, tratando de desentrañar las características e identidades de cada territorio como forma de concebir la pluralidad que los hace singulares. Quizás si el encargo se hubiera producido en la actualidad el artista habría recurrido a otro tipo de estímulo y seguramente sus fuentes de conocimiento habrían encontrado cauces más variados y virtuales. En el tiempo de lo global, donde las tecnologías de la comunicación han transformado la percepción tradicional del tiempo y del espacio, la imagen de lo real se descompone en múltiples aspectos, conduciendo en ocasiones al estereotipo pero también a la contaminación del hipertexto.

Fotografía de una de las salas de la exposición "Ver visiones. Reinterpretando el presente". Imagen cortesía de los comisarios.

“Ver visiones. Reinterpretando el presente”. Imagen cortesía de los comisarios.

La “visión” que se propone en este proyecto parte de la idea de conceder el protagonismo no a los territorios sino a las personas, analizando aquello que sociológicamente es considerado aquí y ahora como relevante, algo que inquieta a la población y cuya repercusión tiene efectos directos en el bienestar general de la sociedad, así como en la configuración de la visión de conjunto de nuestro tiempo. Para ello se ha recurrido al barómetro elaborado por el CIS, donde los encuestados responden a la pregunta de cuál es el principal problema que existe actualmente en España.

Darío Villalba ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Darío Villalba. Imagen cortesía de La VAC.

Revisando barómetros de años anteriores se observa la evolución de los asuntos de un modo significativo. Problemas que acuciaban a la sociedad española entre los años 2007 y 2010 han pasado ahora a un segundo plano, mientras que otros, relacionados directamente con la crisis o las decisiones de los partidos políticos y su gestión, ahora ocupan los primeros lugares de la estadística.

Fotografía de una de las salas de la exposición "Ver visiones. Reinterpretando el presente". Imagen cortesía de los comisarios.

Lukas Ulmi. Imagen cortesía de los comisarios.

Javier Palacios ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Javier Palacios. Imagen cortesía de La VAC.

Así, en este grupo de asuntos tiene una relevancia especial aquello que mayoritariamente es considerado un problema por influir de un modo directo sobre el bienestar material –indudablemente tangible- de las personas, como el paro o los asuntos de índole económica, pero en la tercera posición los españoles situaban los problemas derivados de la corrupción política y los partidos como uno de los principales problemas del país en el tiempo presente. Merece una reflexión el hecho de que, en democracia, los partidos políticos y la clase política sean entendidos por la ciudadanía como un problema relevante, en vez de ser interpretados como vectores capaces de ofrecer soluciones, pues son éstos, en definitiva, quienes ostentan el “poder” para ello.

Fotografía de una de las salas de la exposición "Ver visiones. Reinterpretando el presente". Imagen cortesía de los comisarios.

Darío Villalba / Amparo Tormo. Imagen cortesía de los comisarios.

El poder siempre está sometido a una tensión entre el que manda que aspira a su perpetuación y el que obedece, que anhela la inversión en su propio beneficio. Esta dramaturgia y su codificación en unas normas dialécticas es lo que entendemos por política. Desde el tiempo en que la fuerza constituía el único derecho, sus estrategias se han ido depurando y sofisticando, su legitimación se ha transferido de lo divino a lo humano y en un ahorro de medios y energía prefiere la seducción a la fuerza. Si en principio parece utópico que cualquier sociedad puede vertebrarse sin una estructura de poder, el reparto de éste y las dinámicas que lleva implícito son las que escriben la historia de la humanidad.

Equipo Realidad ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Equipo Realidad. Imagen cortesía de La VAC.

Ver visiones ha reunido a 21 artistas procedentes de las 21 galerías de arte contemporáneo que conforman LaVac (Associació de Galeries d’Art Contemporani de la Comunitat Valenciana) para reinterpretar los campos de conflicto mencionados mediante la producción y/o selección de proyectos que permitan darles visibilidad. En todos los casos, este propósito se realiza a través de prácticas artísticas contemporáneas cuyos cauces de comunicación pública van más allá de la directriz lineal de contenidos que ofrecen los medios de comunicación de masas. Quizás sea este un buen espejo en el que invitar al ciudadano a buscar su reflejo, a “ver las visiones” que representan su presente, estableciendo una convivencia de contrastes ante la fascinación tradicionalista y de tintes exóticos de hace un siglo.

Fotografía de una de las salas de la exposición "Ver visiones. Reinterpretando el presente". Imagen cortesía de los comisarios.

Ángel Masip / Lucebert. Imagen cortesía de los comisarios.

La elección de cada artista se ha realizado teniendo en cuenta el conjunto total del proyecto e, igualmente, la idiosincrasia de cada galería y el conjunto que componen LaVac. La función actual de las galerías de arte combina, en un porcentaje no siempre equilibrado, factores de índole económica en tanto que empresas, de promoción profesional de los artistas y de servicio público, pues ofrece a la ciudadanía un programa de exposiciones y eventos accesibles a pie de calle. Estas labores de difusión son aún más tangibles y decisivas en momentos donde la crisis económica y las cuestiones relacionadas con el contexto sociopolítico y su gestión cultural se encuentran, como ocurre hoy en día, en una etapa de afección y estancamiento.

Carmen Calvo ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Carmen Calvo. Imagen cortesía de La VAC.

En este sentido Ver visiones presenta un conjunto de artistas que responden al propio perfil híbrido y diverso de las galerías asociadas, donde se han tenido en cuenta factores como juventud-veteranía o promoción local-expansión internacional de los artistas, para conseguir un doble propósito: que el proyecto sea fiel a la realidad plural de las 21 galerías y que la muestra, en tanto que proyecto promovido por LaVac pero asimismo comisariado de manera independiente, ofrezca una lógica expositiva y conceptual acorde con el lugar donde se ubica y con el momento actual, dentro del contexto del arte contemporáneo.

Ángel Masip ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Ángel Masip. Imagen cortesía de La VAC.

La intención del proyecto es generar un recorrido que, por sí mismo, construya un relato dentro del espacio del Centre del Carme, de importantes connotaciones históricas y gran presencia arquitectónica. Los artistas se han agrupado en nueve parejas, ocupando la Sala Goerlich y los ocho espacios a ambos lados de la Sala Ferreres, y en un grupo de tres a lo largo del pasillo de esta última. A su vez, cada uno de estos emparejamientos se ha vinculado con uno o varios de los asuntos estudiados en la encuesta más reciente del CIS, generando una doble relación: la de los artistas entre sí, cuyas vinculaciones responden a criterios tanto de cercanía como de disparidad, y la de éstos con el tema seleccionado de la encuesta sociológica. El círculo se cierra con los textos realizados por diez críticos que vinculan, desde su posición subjetiva, cada uno de los grupos de artistas y sus temas asociados.

Por todos estos motivos, la narración resultante de esta selección de obras –y así pues su recorrido– no responde a los criterios pre-establecidos de planteamiento, nudo y desenlace, por continuar con la metáfora literaria, sino que más bien su discurso se construye con pequeños relatos independientes (o incluso composiciones poéticas) que, puestos en común y en escena, conviven y generan, a su vez, nuevas relaciones espaciales e inesperadas convivencias narrativas. Desde su genealogía, el proyecto ha propuesto como principal argumento la pretensión de generar “visiones”, en el sentido de facilitar la imaginación de nuevos escenarios posibles entre el arte, la sociedad y la política. Una posible versión de estas visiones se ofrece aquí, propiciando un encuentro con el público y deseando que sean ellos quienes las concluyan.

Álvaro de los Ángeles / José Luis Pérez Pont

Fotografía de una de las salas de la exposición "Ver visiones. Reinterpretando el presente". Imagen cortesía de los comisarios.

Jorge Carla. Imagen cortesía del artista.

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Ver visiones: El presente reinterpretado

VER VISIONES. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/Museu, 2. Valencia
Inauguración: 16 de mayo a las 20:00 h.
Hasta el 13 de julio de 2014

VER VISIONES. Reinterpretando el presente es un proyecto comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont.

Ángel Masip ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Ángel Masip (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

La exposición que acoge el Centro del Carmen de Valencia hasta el 13 de julio y que se inaugura en el marco del Día Internacional de los Museos, es una nueva colaboración entre LaVac y Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana.

Ángel Masip ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Ángel Masip (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Tras la selección de 21 artistas, representados por las galerías integrantes de LaVac, y la invi¬tación a 10 críticos de arte de la Comunitat Valenciana, se realiza un recorrido que rein¬terpreta el presente a través de un diálogo simbólico entre las obras de los artistas y algunos ítems destacados del último barómetro de opinión del CIS.

Carmen Calvo ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Carmen Calvo (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Según los comisarios, Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont: “La intención de Ver visiones es generar un recorrido que, por sí mismo, construya un relato dentro del espacio del Centre del Carme, de importantes connotaciones históricas y gran presencia arquitectónica. Los artistas se han agrupado en nueve parejas, ocupando la Sala Goerlich y los ocho espacios a ambos lados de la Sala Ferreres, y en un grupo de tres a lo largo del pasillo de esta última. A su vez, cada uno de estos emparejamientos se ha vinculado con uno o varios de los asuntos estudiados en la encuesta más reciente del CIS, generando una doble relación: la de los artistas entre sí, cuyas vinculaciones responden a criterios tanto de cercanía como de disparidad, y la de éstos con el tema seleccionado de la encuesta sociológica. El círculo se cierra con los textos realizados por diez críticos que vin¬culan, desde su posición subjetiva, cada uno de los grupos de artistas y sus temas asociados.

Darío Villalba ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Darío Villalba (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Darío Villalba ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Darío Villalba (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Por todos estos motivos, la narración resultante de esta selección de obras –y así pues su recorrido– no responde a los criterios pre-establecidos de planteamiento, nudo y desen¬lace, por continuar con la metáfora literaria, sino que más bien su discurso se construye con pequeños relatos independientes (o incluso composiciones poéticas) que, puestos en común y en escena, conviven y generan, a su vez, nuevas relaciones espaciales e inespera¬das convivencias narrativas. Desde su genealogía, el proyecto ha propuesto como princi¬pal argumento la pretensión de generar “visiones”, en el sentido de facilitar la imaginación de nuevos escenarios posibles entre el arte, la sociedad y la política. Una posible versión de estas visiones se ofrece aquí, propiciando un encuentro con el público y deseando que sean ellos quienes las concluyan.”

Javier Palacios ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Javier Palacios (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Javier Palacios ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Javier Palacios (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Artistas:
Art al Quadrat (Collblanc)
Pilar Beltrán (Cànem)
Bimotor (Aural)
Carmen Calvo (Benlliure)
Jorge Carla (Cuatro)
Equipo Realidad (Punto)
Bartolomé Ferrando (Galería del Palau)
Josep Ginestar (Isabel Bilbao)
Damià Jordà (Misterpink)
Lucebert (Rosalía Sender)
Oswaldo Maciá (Espaivisor)
Hugo Martínez Tormo (Kessler Battaglia)
Ángel Masip (Parking Gallery)
Miaz Brothers (Paz y Comedias)
Roberto Mollá (Trentatrés Gallery)
Javier Palacios (Espai Tactel)
El Roto (Alba Cabrera)
Amparo Tormo (Galería Thema)
Lukas Ulmi (Set espai d’Art)
Darío Villalba (Luís Adelantado)
Enrique Zabala (Rosa Santos)

Críticos:
David Arlandis, Alba Braza, Johanna Caplliure, Maite Ibáñez, José luis Giner, José Luis Martínez Meseguer, Ricard Silvestre, Pilar Tébar, Salva Torres, Rosa Ulpiano.

Equipo Realidad ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Equipo Realidad (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Galerías asociadas a LaVac:
Luis Adelantado, Aural, Benlliure, Isabel Bilbao, Alba Cabrera, Cànem, Collblanc, Cuatro, Kessler Battaglia, Mister Pink, Del Palau, Parking Gallery, Paz y Comedias, Punto, Rosa¬lía Sender, Rosa Santos, Set Espai d’art, Espai Tactel, Thema, Trentatrés, Espai Visor.

Equipo Realidad ("Ver visiones. Reinterpretando el presente"). Imagen cortesía de La VAC.

Equipo Realidad (“Ver visiones. Reinterpretando el presente”). Imagen cortesía de La VAC.

Lee el texto de los comisarios. Pincha aquí.

Calo Carratalá, el artista que surgió del frío

Noruega 2011. Calo Carratalá
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 24 de noviembre

En la epopeya de Gilgamesh se cuenta en cierto pasaje cómo “el miedo hizo nido dentro de sus entrañas”, para rematar a continuación: “Su rostro era el de un hombre que llega de muy lejos”. Es esa lejanía, sin duda desoladora, la que se percibe en la obra de Calo Carratalá expuesta en la Sala Ferreres del Centro del Carmen. Atraen, al tiempo que provocan, si no miedo, una enorme inquietud, esos paisajes de gran formato realizados hace dos años durante una estancia en Noruega. La tensión entre esos grandes fondos sin figuras, cuyo despojamiento asombra, y esos diminutos colores marrones de las cabañas a las que uno se agarra en medio de la blanca nieve, provocan en el espectador esa suerte de atracción y melancolía que destila la obra de Carratalá.

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen.

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen.

El conjunto compuesto por cerca de 70 piezas lo ha titulado el artista lacónicamente Noruega 2011. Otro acierto. Porque a esos grandes paisajes nórdicos pintados con gran economía de recursos y compleja sencillez, sólo se puede entrar con el silencio sobrecogedor al que invita la propia naturaleza. Las montañas, los lagos, las carreteras nevadas, flanqueadas por finos postes telegráficos, todo parece destinado al sobresalto hierático, a despojarse de las comodidades que abotargan los sentidos, para mantener una mirada perpleja ante tamaña vastedad.

Calo Carratalá llegó a la residencia para artistas en Alvik, cerca de Bergen, a la que fue invitado, y desde allí emprendió la aventura exploratoria que refleja en sus cuadros. Descubrió islas, lagos, fiordos, montañas, entre Oslo y Tronson, ya en el círculo polar ártico. Y magnetizado por ese paisaje, fue tomando notas en los cuadernos de viaje que figuran en una vitrina de la exposición, y trazando el mapa sentimental de su experiencia por aquellos espacios nevados. Experiencia que el espectador, si quiere ponerse a su altura, debe repetir con el mismo asombro que el artista recoge en su obra.

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen

Enormes montañas en Lyngen, como la que preside la Sala Ferreres al fondo, fiordos en Nor-Norge, las islas Lofoten, casas en la costa de Sor-Trondelag: no hay respiro para la mirada, que asiste impávida a ese recorrido por la vasta soledad del paisaje nórdico, blanco, nevado, temblando ante la posibilidad de que tan majestuosas y grises montañas descarguen su ira de un momento a otro. Calo Carratalá, de vez en cuando, deja que se asome cierto azul del cielo, entre blancos, ocres y negros. Y con qué alivio descubre el espectador esas pequeñas cabañas de madera, refugio para una vista que se pierde en la inmensidad de esa naturaleza amenazadora.

Noruega 2011 es un ejercicio plástico que no deja precisamente helado, sino que, gracias a la destreza del artista al captar sin artificios añadidos la esencia de esos paisajes nevados, fríos, sobrecogedores, provoca cierto deshielo en la mirada. Por eso atrae, al tiempo que produce escalofrío, esa naturaleza nórdica. Será porque, en el fondo, compartimos con Rilke aquello de que la belleza es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar. Y lo soportamos, después de todo, gracias al trabajo viajero de Calo Carratalá, el artista que surgió del frío para animarnos a compartir su honda experiencia nórdica.

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen

Obra de Calo Carratalá en la exposición Noruega 2011. Centro del Carmen

Salva Torres