La memoria como última defensa

La última defensa. La memoria olvidada, de José Aleixandre
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 19 de marzo de 2019

La sala de la muralla del Colegio Mayor Rector Peset acoge la exposición fotográfica ‘La última defensa. La memoria olvidada’, de José Aleixandre, que nos presenta en imágenes algunas de las construcciones de la Línea de Defensa Inmediata, mostrando los aspectos más esenciales e interesantes, fruto de un laborioso y riguroso trabajo de investigación y documentación.

La muestra compatibiliza el enfoque estético y el interés patrimonial, intentando visibilizar una parte de nuestro patrimonio olvidado, recuperar su importancia para la comprensión de nuestra historia más cercana y sensibilizar a la ciudadanía valenciana para comprender aspectos concretos de la contienda sufrida con el objetivo de defender su conservación y puesta en valor patrimonial de los restos aún existentes.

La construcción de la Línea de Defensa Inmediata comenzó el 22 de julio de 1938 encargada por el Estado Mayor Republicano, dirigida por Sebastián Carrer Vilaseca, y que se finalizó el 29 de marzo de 1939, una vez concluida la guerra civil española. Su longitud es de unos 26 kilómetros, y discurre por los municipios de El Puig, Rafelbunyol, Náquera, Bétera, Moncada, San Antonio de Benagéber, Paterna, La Eliana y Riba-roja.

Hoy en día se puede considerar como la línea defensiva que se mantiene en mejores condiciones en nuestra comunidad y supone un potencial didáctico para conocer estas construcciones de carácter defensivo de retaguardia construidas con escasez de medios y que nos ayudan a comprender una nueva dimensión de la crudeza de la guerra civil.

Fortín en El Puig. Foto de José Aleixandre por cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Fortín en El Puig. Foto de José Aleixandre por cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Historias de Baasneere, una mirada profunda

“Historias de Baasneere” de Xavi Ferragut
Sala de la Muralla. Colegio Mayor Rector Peset
C/ Forn de Sant Nicolau 4, Valencia
Hasta el 1 de mayo de 2018

El pasado 11 de abril se inauguró en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset la exposición “Historias de Baasneere” de Xavi Ferragut. Toda una recopilación de experiencias reales, vivencias e historias personales de los habitantes del pequeño poblado de África Occidental, Baasneere, ubicado en la provincia de Samantenga, Burkina Faso que quiere decir “patria de hombres íntegros”.

Aluna (acercamiento). Acrílico y óleo sobre tabla, 76 x 66 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Aluna (acercamiento). Acrílico y óleo sobre tabla, 76 x 66 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Localidad que en el año 2010 gracias al proyecto “Algemesí solidario” se une en una misma voz y decide poner sobre la mesa todas y cada una de las necesidades sociales primarias de las que carece, como la construcción de un pozo próximo para poder abastecerse del agua necesaria, la rehabilitación del Centro de Salud para que los residentes del poblado puedan beneficiarse de una sanidad básica y evitar contraer cualquier tipo de enfermedad, la construcción de una escuela de educación secundaria para que los más jóvenes puedan adquirir una educación esencial y así tener en un futuro una vida mejor para ellos y para su pueblo. Necesidades que definimos como cotidianas pero si nos quedamos sin agua o luz durante unas horas, lo consideramos el fin del mundo, en cambio para los ciudadanos de Baasneere esto es el día a día, condenados a vivir sin unas condiciones básicas e imprescindibles, viéndose obligados a convertirse en una sola voz para coger más fuerza y luchar por una vida mejor. Realidades que se hacen eco en un mundo repleto de injusticias y desigualdad.

Zaji (aquella que es pequeña). Acrílico y óleo sobre tabla, 155 x 127 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando

Zaji (aquella que es pequeña). Acrílico y óleo sobre tabla, 155 x 127 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

En este sentido y después de las diferentes estancias y vivencias en Baasneere, Xavi Ferragut (1964 Algemesí, Valencia), licenciado en Bellas Artes en 1988 por la Universidad Politécnica de Valencia, doctor en el programa de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Universidad Politécnica de Valencia en 2015 y con una amplia experiencia en el mundo de la restauración y creación de obras de arte (Arte y Restauración), decide que los protagonistas de su historia sean los propios habitantes del poblado, a quienes no hace falta entrevistar porque con una mirada lo dicen todo. Representaciones en las que mayoritariamente es utilizado el acrílico y óleo sobre tabla con la ayuda de una pincelada contundente que da paso a rostros y miradas que llegan al alma, que nos cuentan historias. Como el caso de Farida (excepcional, única), tiene la gran suerte de poder ir a la escuela, se tiene que levantar todos los días a las siete de la mañana y recorrer cinco kilómetros para llegar a la escuela más cercana. Es muy afortunada ya que más de la mitad de niños y niñas de su pueblo no pueden ir, sea porque deben de ayudar en los trabajos de casa o simplemente porque la escuela está demasiado lejos y los padres no lo consideran importante. El caso de Tafari (el que inspira miedo), de entre quince y veinte años, apenas habla y casi todo lo dice con gestos, atento a cualquier trabajo que se le ofrezca para recibir algo de dinero a cambio. Kamaria (brillante como la Luna), está de ocho meses de embarazo y aun así sabe que como todas las mujeres de allí tendrá que trabajar forzosamente en el campo hasta el día que le toque dar a luz. También sabe que una vez dé a luz, seguirá encargándose de todo pero esta vez con un hijo más, que llevará hasta que camine cargado de la espalda.

Malaika (ángel). Acrílico y óleo sobre tabla, 109 x 95 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Malaika (ángel). Acrílico y óleo sobre tabla, 109 x 95 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Experiencias personales que traspasan el límite inhumano, tocando fondo. Representaciones que van más allá del límite del lienzo, aterrizando sobre realidades que descienden en la vida de gente que vive con otro ritmo de vida y con otras prioridades mucho más básicas.

Faizah (victoriosa). Acrílico y óleo sobre tabla, 85 x 85 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Faizah (victoriosa). Acrílico y óleo sobre tabla, 85 x 85 cm. Fotografía de Lucía Cajo Ferrando.

Nuevas tensiones del bodegón de caza

Bodegons de Caza-doras
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Inauguración: jueves 14 de abril, a las 20.00h
Hasta el 29 de abril de 2016

El Colegio Mayor Rector Peset y el colectivo Cazadoras Asociados presentan la muestra ‘Bodegons de Caza-doras’, en la Sala de la Muralla de la institución universitaria. La exposición estará abierta hasta el próximo 29 de abril.

En ella, el colectivo Cazadoras Asociados interroga las claves del género pictórico denominado “bodegón de caza” y lo somete a nuevas tensiones  expresivas y perceptivas de la mano de los artistas Guillermo Peyró, Ximo Amigó, Enrique Carrazoni, Rubén Tortosa, Paco Sebastián, Julio Bosque, Pepe Romero,  Calo Carratalá, Joan Verdú, Jarr, Bia Santos, Antonio Girbés, Enrique Llinares, José Morea y Manolo Rey Fueyo.

Así, una de las obras canónicas de este género en la Historia del arte, ‘Bodegón del cardo y perdices’, del pintor del siglo XVI Juan Sánchez Cotán,  resuena poderosa en los trabajos de  Guillermo Peyró, Ximo Amigó y Enrique Carrazoni así como en la instalación de Rubén Tortosa.

Por su parte, el repertorio iconográfico del género, aspecto al que alude Paco Sebastián en su obra, incluye objetos para hablar de la muerte o la violencia, pero también de banquete y celebración. Así, las armas, evocadas en la instalación de Julio Bosque y en la pintura de Pepe Romero, en este caso las propias del artista.

O los animales, protagonistas de las pinturas de Calo Carratalá y Joan Verdú y las instalaciones de Jarr y Bia Santos. El asunto se complica cuando la pieza representada es un ser humano, como en la fotografía de Antonio Girbés o las pinturas de José Morea y Enrique Llinares.  Por último, la pintura de Manuel Rey Fueyo remite al ineluctable paso del tiempo y a la necesidad de expiación.

Obra de Enrique Carrazoni. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Obra de Enrique Carrazoni. Imagen cortesía de Cazadoras Asociados.

Historia natural, la colección infinita

Nuria Rodríguez, Historia natural, la colección infinita
Sala de la Muralla, Col·legi Major Rector Peset, Universitat de València
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 20 de marzo de 2016

La figura del coleccionista viene de la mano de Nuria Rodríguez, la artista que se presenta como una recolectora de imágenes, objetos y demás curiosidades que ella transforma y recontextualiza buscando un diálogo constante que nos conduce a la práctica pictórica.

En la exposición encontraremos todo un muestrario, mediante el montaje de vitrinas y cajas, se reconstruye el ambiente del estudio a través de materiales de trabajos, páginas de álbumes -que han sido clasificados por fechas-, bocetos pintados y objetos encontrados. Todo ello, junto a audiovisuales que ayudan a dinamizar la finalidad de exhibir el proceso creativo de trabajo manteniendo en el espectador una continua curiosidad e interés frente a la cotidianidad de las cosas más triviales.

Dichos encuentros más casuales e improvisados, nos trae una pequeña reminiscencia hacia las láminas científicas de la Encyclopèdie de Diderot y d’Alembert,donde podíamos ver la mezcla entre imagen y texto con un juego de significados abiertos. Tal y como se ve en las obras La clave de los sueños Invierno 1573.

Para Nuria Rodríguez la pintura se consigue mediante diversas fases intuitivas, donde el color, la mancha o el efecto de la broca, da lugar a una fase más reflexiva donde surge verdaderamente el relato, es decir, la narración de diversos elementos contradictorios que interrogan a su vez al espectador asombrado.

Este mapamundi de lo imposible propone pues, una reflexión sobre nuestros modos de ver, y remenea nuestra concepción del mundo ortogónico, poniendo en cuestión el cómo guardamos y ordenamos las cosas para entender dicho mundo. El homenaje hacia una figura que nos ha servido de fuente de cocimiento hasta la actualidad, tratándose de Plinio el Viejo, con su Naturalis historia que trajo mecanismos que nos han ayudado a dar forma a nuestra arqueología de la memoria: diccionarios, enciclopedias, catálogos, inventarios, muestrarios, listados…

Tras sus últimas exposiciones individuales en las galerías Cuatro de Valencia (El desorden de las cosas [Pensar, mirar, pintar], abril-mayo de 2014) y Estampa de Madrid (Historia Natural [tomo XXIII], octubre-noviembre de 2015), Nuria Rodríguez redondea con ésta su proyecto pictórico, con la mezcla de objetos, libros, vídeos, imágenes que llevan a una catarsis total que no despega la mirada del espectador.

Esta artista, es además docente -profesora Titular en la Universitat Politècnica de València. Doctora en Bellas Artes- y titulada en Diseño Industrial por la Escuela Superior de Diseño de Valencia.

Su labor se centra en la práctica de la pintura que entiende como un proceso de ensamblaje entre imágenes preexistentes de cualquier naturaleza, recontextualizadas en situaciones inexistentes y escenarios plagado de ingredientes distintos con variados signficados. Ha realizado varias exposiciones individuales “Historia Natural [tomo XXIII]”, (2015),“El desorden de las cosas. [Pensar, mirar, pintar],” (2014), “Álbum, Atlas, cuadernos de notas,” (2010). Participa en la muestra itinerante “La presencia y la figura” , organizada por el Consorcio de Museos y en la muestra internacional “Trazos urbanos”. También ha expuesto sus proyectos en otras muestras colectivas e internacionales (España, Argentina, Francia, Brasil, Italia, EEUU, México y Taiwán).

Comisaria de la primera muestra interactiva “Pensar con las manos. Isidro Ferrer & Pep Carrió” en 2013 desarrollada por Unit experimental, equipo investigador multidisciplinar, especializado en Realidad aumentada aplicada a eventos culturales del que es directora. Esta exposición ha sido seleccionada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para realizar una itinerancia internacional por EEUU (Centro de Cultura Española de Miami, galería Artisphere en Washington y el Instituto Cervantes en Chicago). La muestra se presentó en el Museo ABC del Dibujo y la Ilustración en Madrid y en la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Autora del ensayo “Los textos de la mujer artista durante las primeras vanguardias (1900-1945)” en la editorial Institució Alfons el Magnànim que se centra en la recuperación de la memoria de la mujer artista a través de sus escritos.

Filangieri: Elogio del oficio

Artigiani, Occhi Mani Luoghi, por Francesco Filangieri
Sala de la Muralla
Col.legi Major Rector Peset
Plaza del Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 26 de enero de 2015

“Este hombre es un daguerrotipo móvil y apasionado que registra el más mínimo detalle y en él se refleja, con sus cambiantes destellos, aquello que ocurre, el ritmo de la ciudad, la fisonomía múltiple del espíritu público.” Con esta alusión al reciente invento de la fotografía, el escritor y periodista Victor Fournel hizo una apasionada defensa del azaroso y lento vagar por calles y paseos en su obra ‘Ce qu’on voit dans les rues de Paris’, publicada en 1858. Temprana exaltación del flâneur -figura que adquirió densidad con Walter Benjamin-, que hoy reclaman geógrafos o urbanistas al advertirnos contra nuestra pérdida de experiencia física de las ciudades. Abrumados por un urbanismo excluyente y segregador y por el exceso de edificios icónicos, hemos perdido el arte de hacer ciudades, admite Richard Sennet.

Montaje de fotografías de la exposición 'Artigiani', de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Montaje de fotografías de la exposición ‘Artigiani’, de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Hace ya algún tiempo que el trabajo de Francesco Filangieri –cuya primera formación fue la de arquitecto- es una celebración de la errancia urbana como actividad cotidiana significativa, como manera posible de representar el paisaje y de observar el trato y las relaciones que se van tejiendo entre los ciudadanos y las ciudades. Un propósito que ya aparecía en Luce Divina –donde el interior de las iglesias no era sino una extensión cubierta de las plazas- o en Underview, serie que alteraba la perspectiva de las calles al ser vistas por un fotógrafo convertido en un pequeño insecto terrestre. Ahora, con estos Artigiani, renueva el empeño de hacer visible el ritmo de la ciudad, aquella de los talleres artesanos con frecuencia ocultos o agazapados en la trama laberíntica de las calles. La geografía –Palermo, Londres, Roma, París, Valencia o Friburgo- es muy diversa, pero más allá de las diferencias se reiteran los rasgos compartidos, el amor por el trabajo, por la materialidad del objeto útil y de acabado perfecto, y por el flujo de unos saberes ambulantes que han viajado por Europa o por el mundo. Un incesante intercambio que es evocado por la imagen del repetido regreso de las olas a la orilla que vemos en la Muralla de la Sala de la Muralla.

Fotografía de Francesco Filangieri. Col.legi Major Rector Peset.

Fotografía de Francesco Filangieri. Col.legi Major Rector Peset.

Los talleres son a menudo lugares llenos de misterio, colmados de instrumentos y de desordenados rincones que tienen algo de gabinete de curiosidades. Entrar en ellos permite abrir muchas otras puertas, escuchar otros sonidos y percibir con asombro lo que encierra de único y excepcional un objeto repetido. En estos retratos de carpinteros, restauradoras, cerrajeros, herreros, ebanistas, sastres y ópticos –entre otros muchos oficios- hay una cierta melancolía, como si se tratara de escenas de un mundo que declina. Rostros no exentos de cierto orgullo en la mirada y en el gesto, el gesto de quien se sabe dueño de una competencia técnica y de una destreza que no se agota en unos ojos precisos y en unas manos prodigiosas.

Montaje de fotografías de la tarjeta de presentación de la muestra 'Artigiani', de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Montaje de fotografías de la tarjeta de presentación de la muestra ‘Artigiani’, de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Una de las imágenes muestra a un sonriente fotógrafo en el instante en que acciona el disparador de una vieja y hermosa cámara de caja. Me atrevería  a decir que hay en ella algo más que el tributo al amigo y maestro Giuseppe Cappellani, en cuyo estudio de Palermo se formó Filangieri. Es sobre todo una exigencia moral, una manera discreta y elegante de sugerir que estas fotografías no son superiores a los objetos que construyen quienes vemos en ellas. Artístico y artesanal no son términos rivales. Una buena foto es tan valiosa como una silla bien tapizada o un violín de exacto calibre. Soy y me siento artesano, reconoce el autor a propósito de estas fotografías.

Fotografía de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Fotografía de Francesco Filangieri. Imagen cortesía de Col.legi Major Rector Peset.

Salvador Albiñana

Joaquín Bérchez: Miscelánea Geográfica

Joaquín Bérchez: Miscelánea Geográfica
Sala de la Muralla. Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 25 de mayo de 2014

Joaquín Bérchez en Miscelánea Geográfica ofrece una selección de ese marco geográfico que es la Comunidad Valenciana.: «A mí me encanta narrar, narrar el paisaje, el marco geográfico… Me considero valenciano, uno es del lugar donde más tiempo ha vivido y más experiencia ha tenido». La Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset acoge una serie de fotografías en las que Bérchez captura el entorno a través de sus elementos básicos: el agua, el río, la albufera, el mar… Sus imágenes se convierten en una crónica del momento vivido, a través de su plástica narra los acontecimientos que modifican y renuevan nuestro paisaje.

«El paisaje envejece, se trastea, necesita sobrevivir trasteándose», Esto ha sido, la foto de la alambrada de colchones, es testimonio de esa transformación. Era camino de paso hacia la zona del Cabañal, la huerta interrumpida, una resistencia de la memoria que subsistió a las sucesivas embestidas del ladrillo y que finalmente sucumbe a la vorágine del asfalto. Los círculos oxidados enfocados en primer plano difuminan el edificio que avanza hacia esa huerta ahora ya extinguida. Igual que la lonja de pescadores, arquitectura en yuxtaposición, lo nuevo y lo viejo se contrapone, un mosaico de lo valenciano. Ahí está la Fórmula 1, las rectificaciones sobre el edificio; como señala Yolanda Gil, comisaria de la exposición, Travesía de pescadores es como «una caligrafía en un manuscrito», un collage de la ciudad de Valencia en un edificio amenazado a punto de extinción. Está también la albufera, el Lluent, nos deja ver una línea de edificación Catarroja al atardecer, las luces de la civilización se reflejan en la calma del agua y la barca ancestral. A los arrozales no les acompañan ya las barracas, sino la línea de contenedores del puerto, Capricho arquitectónico con arrozal, es nuestro paisaje construido, el huerto solar en el Interludio fotovoltaico, atrapado en entre el trigo y el bosque mediterráneo. En Más allá y más acá del Edén todavía los naranjos pueblan el paisaje de Simat de Valldigna, el marco de ladrillo lo convierte en un lienzo donde se inmortaliza, un preludio quizá de lo que pronto desaparecerá.

Joaquín Bérchez, "Miscelánea Geográfica" (fotografía). Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Joaquín Bérchez, «Miscelánea Geográfica». Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

La serie se fue componiendo con motivo de encargos diferentes, algunas de las imágenes formaron parte del libro editado por Bancaja, La historia de España, veinte temas sin argumentos ni títulos en los que la imagen ilustraba un texto pero sin determinarse mutuamente. La foto germinal es la del río, con ese color de agua revuelta casi en ebullición, el Turia naciente aún es agua y tierra. Una abstracción de la fuerza y el vigor de la naturaleza, el agua vibra en busca de un camino. Mientras, la vid se retuerce en el secano, una Torsión de vida borrominesca en el ojo del profesor, del experto en narrar el Barroco. La huerta se escribe a lo Mondrian, líneas que se cruzan el verde de los cultivos con el ladrillo y la pared blanqueada; y en el centro el agua, azul intenso, Abreviatura del cielo.

Joaquín Bérchez, "Miscelánea Geográfica" (fotografía). Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Joaquín Bérchez, «Miscelánea Geográfica». Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Un paisaje que como plasmó Cézanne, se reduce a líneas geométricas esenciales, la lengua de asfalto escupiendo civilización a través de la Tierra madre geometrizada por la erosión natural. Los renglones torcidos de la piedra natural cruzados por la línea recta que escribe la casa del hombre en Alpuente, mientras permanece a sus pies el zigzag de sus huertos medievales, la Presencia del pasado. Un pasado que está presente también, en la arquitectura gótica, en esas características cúpulas de cerámica azul, yuxtapuestas a la vegetación, lo construido junto a la naturaleza. Sin embargo, es también una naturaleza construida, una línea de palmeras que también ha sido trazada por la mano humana.

Joaquín Bérchez, "Miscelánea Geográfica" (fotografía). Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Joaquín Bérchez, «Miscelánea Geográfica». Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Un repertorio que es testimonio y crónica, pero que a través de su mirada experta Joaquín Bérchez, catedrático en Historia del Arte y Académico en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, transforma jugando con sus ángulos de visión, con la luz del momento elegido, con su encuadre. Nos da su particular visión del paisaje y nos sugiere reflexión. Sobre sus imágenes afirma Bérchez: «son invenciones, no soy tendente a establecer paisanaje, quizá por eso me distancio, y aprecio el paisaje de forma distinta a otros. No es paisanaje, es admiración, sorpresa, reflexión…».

Mª Ángeles Pérez Martín.

Joaquín Bérchez, "Miscelánea Geográfica" (fotografía). Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Joaquín Bérchez, «Miscelánea Geográfica». Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

José Morea, la letra con imaginación entra

Abece-Dario-Dario, de José Morea
Sala de la Muralla del MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta principios de mayo

El lenguaje, creado con las letras del abecedario, permite la comunicación verbal. Y no siempre. Sobran los ejemplos de personas que hablando el mismo idioma son incapaces de entenderse. Lo cual hace pensar que, más allá de su función gramatical, el lenguaje puede ser todo un arte. Por dos razones: porque obliga a descifrar las palabras del otro que se me resiste, y porque las propias palabras pueden ser fuente de cierto placer sonoro o estético. De esto último se ocupa José Morea en la exposición Abece-Dario-Dario que acoge la Sala de la Muralla del MuVIM.

Letra del 'Abece-Dario-Dario' de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Letra del ‘Abece-Dario-Dario’ de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Liberadas de su estricta funcionalidad comunicativa, las letras de Morea campan a sus anchas dando saltos de contento al verse de pronto fuera de la casa común del lenguaje. Ya no están ahí para ser entendidas, sino para ser disfrutadas. En lugar de cumplir su habitual cometido, el de juntarse para ser utilizadas como instrumento de comunicación, Morea lo que hace es unirlas para que dancen libremente, desprejuiciadas, al modo en que los poetas conjugan el lenguaje para que las palabras se sientan por encima de rutinas, costumbres y estereotipos.

Una de las letras del 'Abece-Dario-Dario' de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Una de las letras del ‘Abece-Dario-Dario’ de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Así, la Ñ, con la vigulilla del bigote puesto encima, ahora es una N con cierto gusano resbalando por su espalda. Al igual que la W se repite tres veces para que resuene la uve doble de la red social. Y qué decir, por ejemplo, de la F, lo suficientemente animada para mostrar un rastro de afectuosidad. El Abecede-Dario-Dario de José Morea no hace más que dejar que las letras hablen por sí solas, dotándolas de vigor plástico, colorista, lúdico, al tiempo que se establecen relaciones insospechadas entre ellas y consigo mismas.

Letra del 'Abece-Dario-Dario' de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Letra del ‘Abece-Dario-Dario’ de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Actuando por fuera del lenguaje, en tanto correa de transmisión de dóciles significados, las letras de Morea permiten el regocijo estético y la recreación de palabras con fines menos utilitaristas y más imaginativos. Si antaño la letra en las escuelas con sangre entraba, ahora es a base de creatividad como buscan hacerse un hueco en el corazón del espectador. Alcanzar la mente tampoco está excluido del Abecede-Dario-Dario de José Morea, pero de producirse tamaña conexión ya no será por la estricta vía del proceso comunicativo, sino por la banda más ancha del placer artístico.

Letra del 'Abece-Dario-Dario' de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Letra del ‘Abece-Dario-Dario’ de José Morea en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Sacadas de sus casillas, las letras de Morea dejan de cumplir su función ”fisiológica” de procrear significados apareándose unas con otras, para vivir por su cuenta y riesgo aventuras en solitario. Será el espectador quien las ligue unas con otras, en busca del sentido que le pueda merecer tan emocionada danza. A José Morea se le vio igualmente contento el día de la inauguración de su Abece-Dario-Dario en la Sala de la Muralla. En compañía de sus letras, que ha ido juntando con esfuerzo durante años, algunas prácticamente recién acabadas, Morea se puso en la piel del antropólogo que hurga en palabras descoyuntadas provenientes de un lugar remoto.

Una de las letras del 'Abece-Dario-Dario' de José Morea que se expone en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Una de las letras del ‘Abece-Dario-Dario’ de José Morea que se expone en la Sala de la Muralla del MuVIM.

Salva Torres

Pedro Esteban, en el umbral del retrato

Tracción del retrato, de Pedro Esteban
Sala de la Muralla
Colegio Mayor Rector Peset
Plaza Horno de San Nicolás, 4. Valencia
Hasta el 20 de abril

La obra de Pedro Esteban (San Miguel de las Dueñas, 1962) está vinculada a la Nueva Figuración Española de los años noventa. Ha presentado exposiciones en las galerías G. Comte, Postpos, Flora Herranz y My Name´s Lolita Art.  Acerca de su trabajo han escrito Juan Bautista Peiró, Carlos García Osuna, Adolfo Castaño, Javier Hontoria, Christian Parra-Duhalde, Enrique Andrés  Ruiz, Armando Pilato, Salva Torres y Antonio Castro y Castro. Entre ellas pueden destacarse las muestras colectivas De la Valencia Metafísica, Canción de las Figuras, antología de la pintura española entre dos siglos y Pieza a Pieza.

Detalle de una de las obras de la exposición 'Tracción del retrato', de Pedro Esteban. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Detalle de una de las obras de la exposición ‘Tracción del retrato’, de Pedro Esteban. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Tracción del retrato muestra un conjunto de retratos pintados en torno al año 2007, si bien pueden verse algunos anteriores, de estilo diferente. Estos cuadros, pintados al óleo y al temple, no retratan al poderoso, al profesional y tampoco pretenden ser un mero recordatorio. De acuerdo con el relato del libro del Génesis, “Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra”, Esteban distingue entre la imagen, que registra el parecido físico del modelo, y la semejanza que sería más bien un retrato interior, de la cualidad moral. Los cuadros aspiran a captar el rostro del hombre, convirtiendo el retrato en puerta de acceso al Otro, no tanto a su imagen exterior como a su semejanza interior. Y a este propósito colabora el uso del temple de huevo, técnica que tiene esa cualidad tan admirada por los clásicos que hace que la luz emane del color.

Obra de Pedro Esteban en la exposición 'Tracción del retrato'. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Obra de Pedro Esteban en la exposición ‘Tracción del retrato’. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Pedro Esteban es profesor en el Departamento de Pintura de la Universidad Politécnica de Valencia. Ha publicado libros como La pintura es lo que aparece, Técnica sencilla para pintar bien, La pintura es cristiana.

Esta muestra se presenta en la Sala de la Muralla del Col·legi Major Rector Peset hasta el 20 de abril de 2014 y ha contado con la colaboración del Vicerectorat de Cultural i Igualtat de la Universitat de València.

Una de las obras de la exposición 'Tracción del retrato', de Pedro Esteban. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

Una de las obras de la exposición ‘Tracción del retrato’, de Pedro Esteban. Imagen cortesía del Colegio Mayor Rector Peset.

 

El Persa es presenta com a artista i editor

El Persa. Només per a amics

Sala de la Muralla. CM Rector Peset
Plaça Forn de Sant Nicolau, 4, València
Inauguració: dijous 11 d’abril a les 19.30 hores
Fins al 5 de maig de 2013

 

José Cardona, El Persa, aprèn a llegir i a escriure sense adonar-se’n, abans d’anar al col·legi dels escolapis. Després estudia arquitectura amb Alfonso Belmonte, que el bateja amb el nom d’El Persa, nom d’adult que utilitzarà com a pseudònim des dels divuit anys. Després d’exercir diversos oficis, la majoria relacionats amb les lletres i els traços, el 1981 s’estableix com a dibuixant de retallables i «editor a la seua», activitats que compatibilitza, entre d’altres, amb el pilotatge de La Comtessa, moto bona i bonica.

L’exposició Només per a amics, la primera que presenta les diverses facetes de l’activitat d’El Persa com a artista i editor, reuneix retallables, publicacions, pintures i dibuixos, molts d’ells inèdits.

Imagen cedida por Media Vaca