La replicante cyberpunk Quimera Rosa

[sEXUS 3] Part I: Zhora, de Quimera Rosa
Auditori Alfons Roi
Facultad de Bellas Artes de San Carlos
Camino de Vera s/n. Valencia
Miércoles 7 de octubre, a las 12.00h

Haciendo un guiño a La Pianista de Elfriede Jelinek, esta performance revisita el universo de Blade Runner, la película de Ridley Scott, versión post-porno. Aquí las replicantes se han alejado definitivamente de la humanidad.

Mezclando escenas de surrealismo cyberpunk con prácticas sexuales no convencionales, las performers transforman sus cuerpos en instrumentos sexo-sonoros mediante prótesis electrónicas conectadas a la carne con técnicas BDSM.

sEXUS, Part I: Zhora, de Quimera Rosa. Imagen cortesía de la UPV.

[sEXUS 3], Part I: Zhora, de Quimera Rosa. Imagen cortesía de la UPV.

Todo el sonido de esta pieza está generado en directo por el contacto entre los cuerpos. Quimera Rosa condensa aquí sus seis años de experimentos electro-químicos en una mezcla explosiva de body noise en directo, sexo gender hacking, cuerpos mutantes, código y prótesis. ¿Os someteréis a su test de empatía?

Después, a partir de las 13.00h., Quimera Rosa conversará con Juan Vicente Aliaga, profesor del Departamento de Escultura, en el aula B-0-3. Organiza el Grupo de investigación Espacio urbano y Tecnologías de género y el Vicedecanato de Cultura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia. Colaboran el Máster oficial en Artes Visuales y Multimedia, y el Máster oficial en Producción Artística.

Quimera Rosa. Imagen cortesía de la UPV.

[sEXUS3], Part I: Zhora, de Quimera Rosa. Imagen cortesía de la UPV.

Los carteles biográficos de Cinema Jove

30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Cartel del festival: Amadeo Castroviejo y Roser Miquel (Casmic-LAb)
Del 19 al 26 de junio de 2015

La historia de los carteles del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, es la historia misma de su espíritu, de su trayectoria y de su evolución. Y grandes artistas como Pablo Llorens, MacDiego, Paco Roca o el estudio Casmic-Lab, que firma el cartel de la 30ª Edición que se celebrará del 19 al 26 de junio, forman parte de ella.

En la imagen de este año, Amadeo Castroviejo y Roser Miquel (Casmic-Lab), han querido representar la alquimia “porque creemos que tanto el Festival como el cine en sí son procesos mágicos donde entran en juego muchos factores”, afirman los diseñadores.

Fue en el año 2007 cuando estos dos creativos se presentaron por primera vez a la selección del cartel de Cinema Jove. Desde entonces, Amadeo y Roser han plasmado, a través de sus ilustraciones, la filosofía del Festival en cada edición. “Cinema Jove tiene un espíritu fuerte, dinámico y alegre. Tiene una energía muy especial y siempre es un reto representarlo”. No en vano, los carteles de estos dos jóvenes diseñadores gráficos valencianos han sido premiados internacionalmente.

Cartel de J. Ballester del Cinema Jove de 1991. Cortesía del Festival.

Cartel de J. Ballester del Cinema Jove de 1991. Cortesía del Festival.

A lo largo de la historia del Festival, grandes artistas de nuestra Comunidad han sido los encargados de desarrollar y crear su imagen atendiendo al alma de cada edición. De esta manera, en 1991, el artista J. Ballester crea un cartel en el que aparecen grandes directores de la historia del cine ante la atenta mirada de un niño, representando así, la línea de formación que caracterizaba y caracteriza al Festival.

Destacan también los carteles de Pablo Llorens, ganador de dos premios Goya por sus labores en animación, que ilustraron Cinema Jove con su sello inconfundible desde el año 92 hasta el 96.

Cartel del Cinema Jove de 1997 obra de MacDiego. Cortesía del Festival.

Cartel del Cinema Jove de 1997 obra de MacDiego. Cortesía del Festival.

En el año 1997, José Luis Rado entra como director del Festival y, con este cambio, se quiso dar también otro aire a su imagen. Se realiza el encargo al diseñador gráfico MacDiego. Él dio forma y vida al logotipo insignia que representa un ojo con dos pupilas. Un motivo surrealista que refleja perfectamente esa mirada inquieta, inconformista y diferente que tienen los cineastas y espectadores del Festival. Además, en ese momento las Lunas de Valencia, diseñadas también por MacDiego, ya aparecen como la imagen del premio, y así se hace patente en la tipografía del cartel.

En 2001, el cartel, diseñado por Erique Villalba, está inspirado en la película ‘2001: Una Odisea en el espacio’, de Stanley Kubrick. Somnis Animació realizó en 2002 el cartel con un juego al público para que adivinaran a qué película hacía referencia. En ese momento fue ‘M’, de Fritz Lang. En 2003 hace referencia a ‘Blade Runner’, de Ridley Scott, y, al año siguiente, a ‘La ventana indiscreta’ de Alfred Hitchcock, con diseño de Remi Hueso.

En el 20º aniversario de Cinema Jove se encarga de nuevo la imagen a MacDiego, que a su vez le pasa el testigo a Paco Roca. En ese momento, se toma como idea las efigies de los directores que pasaron por el Festival transformándolos en cíclopes de dos pupilas. Idea que continuó en la Edición siguiente pero, en esa ocasión, diseñadas por Cento Yuste por encargo del propio MacDiego.

Cartel obra de Casmic-Lab para el Cinema Jove de 2007. Cortesía del Festival.

Cartel obra de Casmic-Lab para el Cinema Jove de 2007. Cortesía del Festival.

En 2007 entra ya el estudio de diseño Casmic-Lab. En este primer cartel se representó la idea de los superhéroes con el estilo pop que les caracteriza. Esta imagen fue elogiada por grandes profesionales como Kyle Cooper, diseñador de los títulos de crédito de películas como ‘Seven’ (David Fincher, 1995), ‘Spider-Man’ (Sam Raimi, 2002), ‘Misión Imposible’ (Brian de Palma, 1996) o ‘Donnie Brasco’ (Mike Newell, 1997).

Al año siguiente se cumplían 40 años del mítico Mayo del ’68, año en el que, con motivo de las algaradas y revoluciones callejeras, los cineastas franceses paralizaron el festival de Cannes. Cinema Jove albergó el ciclo ‘Can(nes)celled’, en el que se proyectaban las películas que no se pudieron ver en la ciudad francesa.

Casmic-Lab, buscando un motivo asociado a la época, ideó para el cartel un caleidoscopio con la imagen de los homenajeados de ese año y los directores de algunas las películas del ciclo (Richard Lester, Jirí Menzel o el productor Elías Querejeta). Como anécdota, Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, recuerda que “con el cartel ya hecho, Casmic-Lab se interesó por saber cuál era la imagen que representaba al festival de Cannes del ’68 y para sorpresa de todos también contenía un caleidoscopio”.

Cartel del Cinema Jove de 2009, obra de Casmic-Lab. Cortesía del Festival.

Cartel del Cinema Jove de 2009, obra de Casmic-Lab. Cortesía del Festival.

En 2011, el estudio de diseño convirtió a Valencia en una ciudad-proyector en el que partes y elementos arquitectónicos de la ciudad se transformaban en piezas de una máquina de cine. Una piñata gigante, creada ex profeso con técnicas clásicas de cometa y origami japonés, fue la imagen del cartel de la 28ª Edición.

“Cinema Jove es una oportunidad para el espectador de acercarse a los directores, actores y profesionales del mundo del celuloide; es también un punto de encuentro entre los profesionales del sector, y sobre todo una oportunidad para el público de ver películas de gran calidad. Durante los días del Festival se suceden momentos y encuentros muy especiales que darán como fruto futuros proyectos. Buscando la mejor forma de plasmar esos momentos, se nos ocurrió la idea de construir una piñata de papel y decidimos que su contenido debería tener un carácter de piedra preciosa porque eran momentos y películas muy valiosas”, afirman Casmic-Lab.

En esta 30ª Edición, han querido unir los conceptos de la experimentación, los cambios, el proceso intelectual pero también físico, y los han hecho confluir dentro de un canal que se convierte en objetivos que, a su vez, acaban siendo dos manos haciendo el gesto de encuadre. Un ojo, que nos mira fijamente, es el objeto central del póster.

Para ello, se han inspirado en libros antiguos de ciencia, de anatomía, de física, también místicos y de alquimia “para ver cómo representaban la esencia del cambio a través de dibujos” ya que, para Amadeo y Roser, uno de los mayores retos del cartel de esta edición “ha sido encontrar la forma de que todo esto estuviera representado pero que a su vez fuera sencillo y coherente”.

Cartel del 30 Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove. Cortesía del Festival.

Cartel del 30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove. Cortesía del Festival.

Antonio Ariño: “Se ve más cine que nunca”

Filmoteca d’Estiu
Jardines del Palau de la Música
Del 1 al 30 de agosto de 2014, a las 22.30h
Entrada: 3,5€. Abono de 10 sesiones: 25€

El cine, a pesar de los pesares, parece recuperar la buena salud. “Se ve más cine que nunca”, destacó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, durante la presentación de la Filmoteca d’Estiu en la Sala Berlanga. “Otra cosa”, se apresuró a decir, “es dónde y cómo se ve”. Lo cual confirma que “ver cine no está en crisis”, agregó. José Luis Moreno, director del IVAC-La Filmoteca, se sumó a ese dato optimista señalando que existe una “tendencia general de incremento de asistencia al cine, más allá del éxito de Ocho apellidos vascos”.

Fotograma de 'Las maestras de la República', de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Las maestras de la República’, de Pilar Pérez Solano. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

En esa línea ascendente se sitúa también la proliferación de terrazas de verano programando cine al aire libre. Filmoteca d’Estiu cumple ya 15 años; La Nau de la Universitat de València con sus Nits de Cinema lleva seis; el Centre del Carme hace ya tres años que programa cine en su claustro, y este año, por primera vez, el MuVIM abre su terraza al cine para homenajear precisamente a esas terrazas de verano ya desaparecidas en distintos barrios de Valencia. José Antonio Hurtado, jefe de programación del IVAC, subrayó la conveniencia, una vez comprobada esa proliferación de nuevas terrazas, de “coordinar toda esa oferta cultural” proveniente de la institución pública.

Fotograma de 'Plácido', de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Plácido’, de Luis García Berlanga. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Ariño afirmó que esa proliferación se debe a la existencia de una “masa crítica en la ciudad de Valencia”; de un público “que busca y valora el cine con esa exigencia superior de la versión original”. Los datos están ahí: 350 personas que todas las noches llenan el claustro de La Nau para ver películas como Amarcord, de Federico Fellini (“casi 600 personas la vieron”) o Alien, el octavo pasajero, de Ridley Scott. José Luis Moreno habló de 315.000 personas durante los 14 años de Filmoteca d’Estiu: unos 25.000 espectadores por año.

Fotograma de 'Todos dicen I Love You', de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Todos dicen I Love You’, de Woody Allen. Jardines del Palau de la Música. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Las películas que durante el próximo mes de agosto se proyectarán en los Jardines del Palau de la Música anuncian más de lo mismo. Roberto Cámara, director general de Gas Natural, que por quinto año consecutivo patrocina la Filmoteca de Verano, tiene claro que se trata de una actividad “muy social dirigida al total de la ciudadanía”. De ahí su compromiso con seguir ayudando económicamente a su sostenimiento, para el cual también se hace necesario cobrar 3,5€ por sesión. “La recaudación es importante para mantener la actividad. Se cobra y la gente sigue acudiendo al cine”, subrayó Moreno.

Fotograma de 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘Amanece que no es poco’, de José Luis Cuerda. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Filmoteca d’Estiu prolongará el ciclo ya iniciado en La Nau de la Universitat de València bajo la denominación de ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Como su nombre indica, se trata de películas con “reparto coral y protagonismo colectivo”, abundó Hurtado. Películas como Plácido, de Luis García Berlanga, Ser o no ser, de Ernst Lubitsch, Todos dicen I Love You, de Woody Allen, Amanece que no es poco, de José Luis Cuerda o Moonrise Kingdom, de Wes Anderson. También habrá espacio para el ‘Cine de hoy’, con películas como La gran belleza, de Paolo Sorrentino, Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, 12 años de esclavitud, de Steve McQueen y Las maestras de la República, de Pilar Pérez Solano.

Hurtado destacó el “rigor” y la proyección “en versión original” como seña de identidad del IVAC que se traslada a la Filmoteca d’Estiu, además de las “muy buenas condiciones de proyección en 35mm y en Blu-ray”. La posibilidad de ver en esas condiciones películas como Plácido o Ser o no ser ya justifica la necesidad de seguir sosteniendo una iniciativa que goza del favor popular.

Fotograma de 'To be or not to be', de Ernst Lubitsch. Filmoteca d'Estiu de CulturArts IVAC.

Fotograma de ‘To be or not to be’, de Ernst Lubitsch. Filmoteca d’Estiu de CulturArts IVAC.

Salva Torres

La Nau, de cine espacial e historias corales

Nits de cinema al claustre de La Nau
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 11 al 23 de julio, a las 22.00 horas

Después de les Serenates que han reunido en el Claustro de La Nau más de 5.000 personas, como una alternativa cultural gratuita para la ciudadanía, toma el relevo el cine. Entre el día 11 y hasta el próximo día 23 de julio, todas las noches, a las 22 horas, el Aula de Cinema de la Universitat de València retoma su ya tradicional actividad veraniega. Nits de cinema al claustre de la Nau ofrece así, por séptimo año consecutivo, proyecciones nocturnas al aire libre, gratuitas, en versión original subtitulada, con presentación y posterior coloquio.

Fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Una actividad que ha obtenido una cálida acogida por parte del público valenciano en sus ediciones anteriores, que suman ya más de 25.000 espectadores. Este verano, dos ciclos conforman la programación: ‘Historias del espacio’, una variada muestra de ciencia-ficción centrada en viajes espaciales, y ‘Películas corales, mosaicos de vidas’, un ciclo organizado en colaboración con CulturArts IVAC y que tendrá su continuación en la Filmoteca d’estiu del 1 al 30 de agosto en los jardines del Palau de la Música.

Fotograma de 'Moon', de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Moon’, de Duncan Jones. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El viernes 11 de julio, ‘Amarcord’ (Federico Fellini, 1973) abrirá las proyecciones del ciclo ‘Películas corales, mosaicos de vidas’. Una selección de títulos caracterizados por su coralidad, entendida como la presentación de un conjunto de historias, situaciones, espacios o personajes variados e inconexos pero con algún elemento en común que aporta cohesión a la trama. El clásico de Fellini que inaugura el ciclo describe la vida cotidiana en un pueblo imaginario durante los años de la Italia fascista, un ramillete disperso de personajes que la inconfundible mirada del cineasta de Rímini une poéticamente, a saltos, en estas inolvidables memorias de su propia infancia.

El domingo 13 de julio el ciclo continúa con ‘Un día de boda’ (A Wedding, 1978), retrato social que Robert Altman, maestro por antonomasia del cine coral, pone en pie a partir de los diferentes personajes que acuden a la celebración de una boda. Con ‘Sábado trágico’ (Violent Saturday, Richard Fleischer, 1955), que se proyecta el martes 15, nos acercaremos a un thriller que parte del esquema de historias paralelas para contarnos cómo repercute el robo de un banco en una pequeña localidad de Arizona. ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa (Dreams, 1990), película de episodios, compuesta por ocho cortometrajes narrativamente independientes pero conectados por deseos y angustias comunes, nos permitirá aproximarnos el jueves 17 a la cultura e historia japonesa a través de ocho relatos extraídos de sueños reales del propio Kurosawa.

Fotograma de 'Los sueños' de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Los sueños’ de Akira Kurosawa. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Las restantes sesiones del ciclo hablan de una realidad que nos resulta más cercana geográfica y culturalmente. El viernes 18, los espectadores podrán disfrutar de una pieza apenas conocida del mejor cine español realizado durante el franquismo, ‘Mi calle’ (1960), un retrato costumbrista del Madrid de comienzos del siglo XX con la que se despidió del cine el gran Edgar Neville.

El domingo 20 de julio, ‘La estrategia del caracol’ (Sergio Cabrera, 1993) nos traslada a Colombia para relatarnos la estrategia de los vecinos de un barrio de Bogotá que tratan de impedir el derribo de su hogar. El ciclo se cerrará en La Nau, el martes 22, con la proyección de ‘Gente en sitios’ (Juan Cavestany, 2013), quizá la más desconcertante cinta española rodada en los últimos años, un relato que recorre la comedia, el drama, los apuntes sociales, el terror y el surrealismo con el denominador común del desconcierto humano.

Fotograma de 'Alien, el octavo pasajero', de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Alien, el octavo pasajero’, de Ridley Scott. Nits de cinema al claustre de La Nau.

A partir del 1 de agosto, en los jardines del Palau de la Música, otras siete películas corales pertenecientes al género de la comedia –títulos inolvidables, como ‘Ser o no ser’ (To Be or not To Be, Ernst Lubitsch, 1942) o ‘Plácido’ (Luis G. Berlanga, 1961), cintas de culto como ‘Amanece que no es poco’ (José Luis Cuerda, 1988)– prolongarán el ciclo en el marco de la Filmoteca d’estiu que un año más organiza CulturArts IVAC.

Completa la programación de las Nits de cinema el ciclo ‘Historias del espacio’, una selección muy heterogénea compuesta por cinco películas cuyos personajes habitan en el espacio exterior o sueñan con viajar a él. El ciclo se inicia el sábado 12 con la proyección de ‘Planeta prohibido’ (Forbidden Planet, Fred M. Wilcox, 1956), un clásico de Hollywood inspirado en La tempestad de Shakespeare, que narra la llegada de una expedición de astronautas a Altair IV, planeta gobernado por un expatriado.

Eduard Fernández en un fotograma de 'Gente en sitios', de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

Eduard Fernández en un fotograma de ‘Gente en sitios’, de Juan Cavestany. Nits de cinema al claustre de La Nau.

El lunes 14 se proyectará la británica ‘Moon’ (Duncan Jones, 2009), en la que un astronauta vive aislado durante años en una excavación minera en la Luna. Una joya del cine soviético mudo, ‘Aelita’ (Yakov Protazanov, 1924), será la protagonista el miércoles 16, una sesión en la que los viajes espaciales se mezclarán con revoluciones proletarias, proclamas bolcheviques y unos deslumbrantes decorados y vestuarios constructivistas.

El lunes 21 de julio será el turno de todo un clásico de la animación europea, ‘El planeta salvaje’ (La planète sauvage, René Laloux, 1973), que presenta los conflictos de un lejano planeta llamado Ygam. Una proyección que será complementada por el cortometraje mudo ‘Viaje a través de lo imposible’ (Le voyage à travers l’impossible, 1904), realizada por Georges Méliès, director de la primera pieza de ciencia ficción de la historia del cine. El ciclo finaliza el miércoles 23 con una de las películas espaciales por excelencia, la mítica ‘Alien, el octavo pasajero’ (Alien, Ridley Scott, 1979).

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de 'Amarcord', de Federico Fellini. Nits al cinema al claustre de La Nau.

Josiane Tanzilli (Volpina) en un fotograma de ‘Amarcord’, de Federico Fellini. Nits de cinema al claustre de La Nau.

 

‘Madre’, parir por decreto

Madre, de la compañía Savoir Faire, escrita y  dirigida por Mar Casany
Teatro Círculo
C / Guillem de Anglesola, 9. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Imaginemos un futuro más o menos próximo en el que cualquier mujer al cumplir los 30 años se ve obligada por decreto de Estado a quedarse embarazada, parir y ser madre. Ese es el forzado destino que le espera a uno de los personajes de la ácida comedia futurista ‘Madre’, que se representa en el Teatro Círculo hasta el 25 de mayo. Una ingeniosa caricatura de un posible futuro marcado por el neoliberalismo radical y los dictados de un Estado sobreprotector, donde la vida por decreto es una locura y no vivirla se castiga  con pena de muerte.

A mitad camino entre el neorrealismo italiano, Blade Runner, 1984 y la gestualidad de la animación manga de Oliver y Benji, la joven compañía valenciana Savoir Faire estrena esta propuesta que analiza desde un humor ágil y descarnado las perspectivas de vida de toda una generación, la que intenta contentarse pensando que los 30 son los nuevos 20 y que, en algún momento, la crisis pasará.

Mar Casany escribe y dirige esta comedia situada en una ciudad de un futuro no muy lejano, donde reina el neoliberalismo radical y el Estado, Madre, organiza la vida de sus ciudadanos imponiendo a cada uno de ellos una misión vital que ha de cumplir por decreto.

Tres personajes, absolutamente dispares, comparten un mísero apartamento cuya casera pasa una vez al mes, a la semana y casi al día a cobrar el alquiler, amparada en las leyes del libre mercado. Con una dieta a base exclusivamente de pollo de cuatro patas (dictada por Madre para acabar con los excedentes de producción transgénica), unas perspectivas laborales con jornadas de 21 horas y una asfixiante opresión que instala el miedo en las calles, un reducto se prepara para la contra-revolución.

La intranquilidad diaria del pequeño piso en el que se centra la acción se altera cuando una de las inquilinas, convencida contra-revolucionaria, recibe una carta del Estado anunciándole cuál es su misión vital: cumplidos los 30 años, Madre ha decidido que, oficialmente, le ha llegado el momento de dedicar su vida a procrear y ser mamá. Entre la miseria y la polución radioactiva, ¿encontrará a un hombre dispuesto y capaz de fecundarla?, ¿podrá el Estado imponerle un súbito instinto maternal?

Interpretada por Laura Bellés, Isaac Gimeno y Begoña Salido, ‘Madre’ es la quinta propuesta de Savoir Faire, compañía que se formó en el teatro universitario y que consiguió tres premios de interpretación y uno al mejor espectáculo por ‘El brindis de B’ en el Festival de Teatro de la Sala Palmireno (UV).

Durante 10 años, sus integrantes siguieron trayectorias separadas. Casany formó una nueva compañía en Madrid y Bellés se integró en Lagartera Teatre y Corral de la Olivera. Gimeno formó parte del elenco de montajes como ‘Construyendo a Verónica’ (finalista en los premios Max) y Salido se centró en la medicina oriental. Ahora, el equipo se ha reunido para poner sobre las tablas ‘Madre’, un montaje al que ha seguido el reciente estreno en Valencia de la pieza de microteatro ‘Dos hermanas’, texto del autor madrileño J.I Tofé que revisita desde el humor la obra de Chéjov ‘Las tres hermanas’.

Tras su muestra como avance en el Sporting Club de Ruzafa, Savoir Faire estrena ‘Madre’ en el Teatro Círculo de Valencia, una propuesta original, llena de ingenio y con una dramaturgia que roza la caricatura para recrear un futuro sospechosamente parecido a nuestro presente, pero pasado de revoluciones.

Escena de 'Madre', de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Escena de ‘Madre’, de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Bel Carrasco

NOÉ: EL ARCA DE ARONOFSKY

La Biblia continúa siendo una fuente inagotable para la industria cinematográfica. Prueba de ello es Noé (Noah, 2014) la última cinta de Darren Aronofsky (1969), inspirada en la novela gráfica Noé: Pour la cruauté des hommes (2011) en la cual colaboró como guionista. Queda patente a lo largo de la filmografía del director una cierta predilección por narrar historias de dramas personales que inciden en temas capitales como la vida y la muerte, el bien y el mal o el destino. Réquiem por un sueño (2000), La fuente de la vida (2006), El luchador (2008), y la más reciente, Cisne negro (2010) versan en mayor o menor medida sobre ello. Son relatos vertebrados en torno al sufrimiento haciendo de este aspecto universal de la condición humana su gran baza a la hora de conectar con el espectador.

Noé (Russell Crowe) y Tubal (Ray Winstone) dos caras de una misma moneda.

Noé (Russell Crowe) y Tubal (Ray Winstone) dos caras de una misma moneda.

Noah es la historia de la lucha del hombre contra su destino y contra sí mismo. En esta epopeya, Noé (Russell Crowe), encarna al buen salvaje viviendo en comunión con la Creación junto a su mujer Naameh (Jennifer Connelly) y sus hijos Sem, Cam y el pequeño Jafet. A través de un pasaje onírico, el fin del Hombre, se le es revelado a Noé en forma de diluvio. En su periplo en busca de respuestas Noé y su familia rescatan a la pequeña Ila (Emma Watson) − futura mujer de Sem − y conocen a los Vigilantes; ángeles caídos atrapados en roca, castigados cual Prometeo al proporcionar a los hombres conocimiento sobre la Creación. Los Vigilantes, una clara alusión a la tradición judaica del golem, o la presencia de Matusalén (Anthony Hopkins), serán algunos deus ex machina de los que Aronofsky se valga para suplir lagunas del relato bíblico. En contraposición a Noé se encuentra la figura de Tubal (Ray Winstone). Éste abomina del Creador y su obra al haberle dado la espalda al hombre, destruyendo todo a su paso impelido por la propia inercia de garantizar la supervivencia de su pueblo y la sociedad industrial fagocitaria que rige.

Aronofsky representa la pugna entre el ser humano y su dualidad mediante el descenso al abismo que experimenta un Russell Crowe que no se veía desde Gladiator (Ridley Scott, 2000), interpretando a un Noé atormentado por la culpa fruto de su abnegación para con los designios del Creador. El personaje de Noé aparece naturalizado alejándose del estereotipo de personaje bíblico de integridad y moral absolutas siendo un espejo en que se reflejan las flaquezas del ser humano. El amor, el deber y la esperanza son otros grandes temas presentes en el film que dotan al mismo de buenas interpretaciones que, sin embargo, quedan empañadas por el irregular ritmo de la cinta.

Noah se trata de una visión personal del relato bíblico, no pretende ser fiel al mismo sino que sirve de escenario para la tragedia humana. Existe una crítica a la sociedad actual que se deja entrever en las diferencias entre la forma de vida de Noé y de Tubal, mientras que uno ejemplifica una forma de vida sostenible, Tubal, representa una sociedad despiadada con el entorno y consigo misma, en donde el hombre es un lobo para el hombre. En conclusión Noah es un alegato a favor de la redención del ser humano que a pesar de sus taras merece ser salvado por sus virtudes.

Diego Tur

Noé junto a su familia atravesando el yermo.

Noé junto a su familia atravesando el yermo.

Her: deseando amar

HER

Comenzaba el primer capítulo de la serie Paranoia Agent (2004) de Satoshi Kon con múltiples individuos conectados a sus teléfonos móviles. En Wall.E (Andrew Stanton, 2008), muchos preferían una comunicación cómoda y distante a través de un dispositivo electrónico antes que un trato más directo. En la última película de Spike Jonze, una nueva revolución informática ha acontecido: la inteligencia artificial ha evolucionado de modo tan abrumador, que un nuevo sistema operativo consigue paliar la asfixiante soledad de individuos con carencias afectivas. Las repetidas panorámicas de la ciudad ofreciendo cientos de rascacielos –interesante escenografía en donde los edificios rozan la ciencia ficción para sugerir un futuro muy próximo− reiteran la metáfora de esa soledad del hombre contemporáneo, de miles de vidas en línea pero con escasa conexión real. Sin embargo, Her no se ofrece como una película desalentadora, tanto la relación del protagonista con sus amigos, como la fotografía –si bien el exceso de los tonos pastel con aire retro resulta artificial en ocasiones, aunque pudiera ser intencionado, véase la escena de la playa−, sugiere un hilo de esperanza. Irremediablemente, las comparaciones con la película de la ex mujer de Jonze, Lost in Translation (Sofía Coppola, 2003) se deducen obvias. Ambas componen un retrato íntimo y minimalista de las relaciones en el contexto de la gran ciudad. Sin embargo, Her no sólo versa sobre la soledad y el deseo de amar, no consta de un solo punto de fuga. En ella se regresa a las mismas preguntas que planteara Blade Runner (Ridley Scott, 1982) o la reciente Eva (Kike Maíllo, 2011). Incluso podría decirse que la Samantha de Jonze recuerda a esa Kara de Quantic Dream (PlayStation 3, 2012), si bien la supera en independencia y evolución, mostrándose, a la vez, como reflejo del crecimiento personal, del deseo de complementariedad, posesión o pertenencia; de la aceptación del otro aunque carezca incluso de corporeidad. Samantha se incluye entre esa nómina de mujeres artificiales que describiera Pilar Pedraza, situada entre la extraña esposa de Solaris (Andrei Tarkovsky, 1972) y La muñeca (1747) de Jean Galli de Bibiéna, una entidad en constante aprendizaje que nos sacude con un «¿y ahora qué?» al final de la película, interrogante especular de la angustia existencialista del hombre que se sabe solo y desea que el sueño de Pigmalión se cumpla.

Tere Cabello

Joaquin Phoenix interpretando a un abatido Theodore Twombly en Her, probable película trending topic para hipsters.

Joaquin Phoenix interpretando a un abatido Theodore Twombly en Her, probable película trending topic para hipsters.

Arte y literatura en el cine al aire libre

Cine d’Estiu: 14 películas sobre arte y literatura

Claustro Gótico del Centro del Carmen

C / Museo, 2. Valencia

Viernes y sábados de julio y agosto: 22.00 horas

Empezó el IVAC de la Generalitat Valenciana con su Filmoteca d’Estiu. Luego fue la Universitat de València quien siguió el veraniego rastro cinematográfico con su ciclo de películas en el Claustro de La Nau. Y, desde hace dos años, el Centro del Carmen del Consorcio de Museos hace lo propio en su Claustro Gótico. El cine a la luz de la luna, ahora que aquel primer Viaje a la luna de Georges Méliès revive en las pantallas con La invención de Hugo, brilla con fuerza en Valencia durante los meses de verano. Una muestra del tirón que tiene el cine y, por ende, la cultura entre un público ávido de buenos relatos y cansado de malas historias protagonizadas por mediocres personajes de la política y la banca.  Mediocres, pero, eso sí, altamente peligrosos por los efectos letales de sus torpes propuestas.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d'Estiu del Centro del Carmen.

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d’Estiu del Centro del Carmen.

El Claustro Gótico del Centro del Carmen acoge hasta 14 películas relacionadas con el arte y la literatura, que se proyectarán los viernes y sábados de julio (desde el pasado día 19) y agosto. Películas dedicadas a Klimt, Rembrandt, Dalí, Gauguin o Antonio López, mediante las cuales se pueden rastrear los diversos caminos que adopta el talento, así como las dificultades que encuentran los dispuestos a encender con su arte la vida cotidiana. Y, en el terreno de la literatura, películas basadas en novelas de autores tan insignes como Cervantes, Shakespeare, Bram Stoker, Philip K. Dick o Blasco Ibáñez. A Rafael Gil y Vicente Escrivá se les rinde tributo en el centenario de su nacimiento. Y el director finlandés Aki Kaurismäki remata el cartel con dos películas: Juha (mal encuadrada en el bloque de arte) y Hamlet vuelve a los negocios.

Fotograma de El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Fotograma de El artista y la modelo, de Fernando Trueba. Cine d’Estiu del Centre del Carme

Con Klimt, de Raoul Ruiz, y Blade Runner, de Ridley Scott, basada en la excelente novela de Philip K. Dick Sueñan los androides con ovejas eléctricas, arrancó el Cine d’Estiu la pasada semana. Le seguirán las películas: El artista y la modelo, de Fernando Trueba; Drácula, de Francis Ford Coppola, según la novela de Bram Stoker; Rembrandt, de Alexander Korda; Don Quijote, de Rafael Gil; Dalí, de Antoni Ribas; Mare Nostrum, de Rafael Gil, basada en la novela de Blasco Ibáñez; Soberbia, de Albert Lewin, sobre la vida de Gauguin; La Guerra de Dios, Rafael Gil; El sol del membrillo, de Víctor Erice, siguiendo el lento trabajo creativo de Antonio López; La lozana andaluza, de Vicente Escrivá, y referencia escrita de Francisco Delicado, autor inmediatamente posterior al Fernando Rojas de La Celestina. Y, por último, las mencionadas películas de Kaurismäki, en colaboración con el Consulado de Finlandia en Valencia y el Instituto Iberoamericano de Finlandia.

Imagen de Juha, de Aki Kaurismäki. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Imagen de Juha, de Aki Kaurismäki. Cine d’Estiu del Centre del Carme

El arte que las películas programadas reflejan nos devuelven la visión del ser humano entregado a la pasión creativa. Pasión en ocasiones autodestructiva, pero siempre conmovedora en tanto amplía los límites de la existencia, ahora un tanto degradada de tanto poner el acento en la corrupción y la vileza humana. No es que los grandes artistas retratados en las películas fueran o sean unos santos, pero sin duda nos permitían acercarnos a lo mejor y a lo peor del hombre desde la cumbre de su creatividad y no desde la llana superficie de la mediocridad reinante.

Imagen de Drácula, de Francis Ford Coppola. Cine d'Estiu del Centre del Carme

Imagen de Drácula, de Francis Ford Coppola. Cine d’Estiu del Centre del Carme

El proceso creativo comparece en las películas dedicadas al arte, mientras que las relacionadas con la literatura lo hacen desde perspectivas diferentes: ciencia-ficción, drama histórico, comedia picaresca, novela de aventuras, terror psicológico, humor negro. Un total de 14 películas para reflexionar a la luz de la luna de Valencia, en noches veraniegas que incitan a pensar en la salida de la crisis a golpe de talento. Bien está el cine, a falta del acomodador político capaz de arrojar una luz distinta en los asuntos públicos. 

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d'Estiu del Centro del Carmen

Fotograma de Blade Runner, de Ridley Scott. Cine d’Estiu del Centro del Carmen

 Salva Torres