«El artista debería estar protegido»

Desayunos Makma en Lotelito
Con Mariángeles y Enrique Fayos, responsables del Teatro Olympia que celebra sus 100 años
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Merche Medina y Salva Torres, del equipo de redacción de MAKMA

Mariángeles y Enrique Fayos dicen llevar el teatro en la sangre: “Forma parte de nuestro ADN”. Son, más que obligados deudores del legado paterno, fieles y apasionados continuadores del Teatro Olympia que ahora cumple 100 años. “El peaje que pagas por lo que tanto te gusta es alto porque desatiendes a la familia”. Pero la familia lo entiende, porque una pasión como esa no es cualquier pasión. Y se nota. Ambos defienden el teatro y el cine (porque el Olympia fue durante muchos años cine) como si estuviera en juego su propia vida. Al igual que defienden la cultura, recogida como un derecho en el artículo 44.1 de la Constitución.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Las inversiones en cultura se multiplican luego por siete”

“Todas las inversiones en cultura se multiplican por siete, algo que no ocurre por ejemplo en el sector del automóvil”, dice Mariángeles Fayos, presidenta a su vez de AVETID, la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo que el pasado lunes entregó sus premios, entre los cuales, por sorpresa, se coló uno de reconocimiento a su propia labor en el Olympia. Por eso no entienden que sea el sector de la cultura “el que menos ayudas públicas reciba”, contrariando “la fama que tiene de vivir de las subvenciones”. Lo cual, zanjan, “es falso”. Además, el tan criticado IVA cultural del 21%, “gestado con improvisación por un ministro [José Ignacio Wert] que era un mediano”, está “destrozando las salas pequeñas y medianas”. De ahí su proclama: “La cultura debería tener un IVA super reducido”.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La cultura es el oxígeno de la sociedad”

Tienen la certeza de que el teatro es o debería ser “catalizador de la sociedad”. Y ponen como ejemplo el Sócrates de José María Pou que recientemente ha visitado el Olympia, para reflexionar en torno a la democracia en tiempos en que esa democracia se ve actualmente amenazada por diversos flancos. También comparten la necesidad de preservar el talento: “El artista debería estar protegido”. Al igual que los teatros y la cultura: “Somos el oxígeno y el motor de la sociedad”.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Recientemente han recibido también la Medalla del Consell Valenciá de Cultura por esos 100 años del Teatro Olympia, “bien cultural vivo de la ciudad”, destacó en la entrega del galardón su presidente Santiago Grisolía. “No hay tradición en el Consell de darle ese premio al teatro”, lo cual añade brillo a la distinción, subraya Enrique Fayos. Recuerda, al hilo de esa medalla, que Valencia fue en los años 50 una “potencia teatral”, con salas “como el Alcázar, Novedades, Eslava y otras muchas”. Y que el Olympia llegó a tener seis meses en cartel la película El expreso de medianoche, cuando era cine donde se proyectaban películas de Tarzán o de los hermanos Marx, o vendidas con meses de antelación las entradas para ver a Moncho Borrajo.

La recuperación de Valencia como potencia teatral pasa, dicen, por una “política cultural a largo plazo”, por una “transparencia y equidad en las ayudas”, por una “colaboración y no competencia entre lo público y lo privado” y por una “orden de ayuda a las salas que impulse la industria cultural”. Ven signos “esperanzadores” en el nuevo gobierno de la Comunidad Valenciana, aunque reconocen ciertas prisas porque “el sector teatral está en urgencia”. Y eso que, como precisan, “con poco dinero se arreglaría el problema del teatro en Valencia”.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Entiendo que se paralizara el concurso del Teatro Musical”

Aunque no todo depende del dinero. “Entiendo que el Ayuntamiento de Valencia paralizara el concurso público para la gestión del Teatro Musical”. Lo entiende porque, según Enrique Fayos, “no puede ser que lo más importante fuera lo económico en lugar de primar la calidad de la oferta presentada”. Y destaca, como ejemplo de buena gestión privada, que “se puede hacer más con menos”.

Ahora ven nuevas amenazadas a la siempre frágil existencia del teatro, donde “el margen de rentabilidad es muy ajustado”. “Hoy la competencia no proviene del fútbol, sino de Internet y del móvil”, dicen, por aquello de la ingente oferta cultural a través de otros medios. Y no sólo para ellos como responsables de un teatro, sino para el propio actor desde otro punto de vista: “Que durante un espectáculo se enciendan 50 luces de móvil, genera un problema emocional al actor que piensa que no está atrapando la atención del espectador”.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Para celebrar los 100 años del Olympia tienen pensado, entre otras cosas, realizar tertulias del público con los actores, actuaciones en la entrada del teatro y una exposición con fotografías que reflejen ese siglo de la escena en Valencia. Un siglo que empezó el 10 de noviembre de 1915 con la ópera El Barbero de Sevilla y ha tenido su prolongación exitosa con la reciente Escenas de la vida conyugal de Ricardo Darín. “Es un actor con un enorme tirón; un mito”. Como lo es ya el Teatro Olympia.

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Enrique y Mariangeles Fayos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique y Mariangeles Fayos, tras los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

Escenas conyugales con Darín y Rivas

Escenas de la vida conyugal, dirigida por Norma Aleandro
Con Ricardo Darín y Érica Rivas
Teatro Olympia
C / San Vicente Martir, 44. Valencia
Estreno: miércoles 18 de noviembre, a las 20.30h
Hasta el 6 de diciembre de 2015

Tras varios años de ausencia de los escenarios, Ricardo Darín regresa al teatro en compañía de Érica Rivas, para asumir uno de los compromisos actorales más importantes de su carrera la obra Escenas de la vida conyugal, bajo la dirección de la gran dama de la escena argentina Norma Aleandro, en una versión teatral que Ingmar Bergman hiciera sobre su película del mismo nombre.  Los actores argentinos trabajan juntos de nuevo después del enorme éxito de la película Relatos Salvajes.

Ricardo Darín y Érica Rivas en 'Escenas de la vida conyugal'. Teatro Olympia de Valencia.

Ricardo Darín y Érica Rivas en ‘Escenas de la vida conyugal’. Teatro Olympia de Valencia.

Después de agotar las localidades en el Teatro Tivoli de Barcelona y también en la Sala Roja de los Teatros del Canal de Madrid, llega ahora al Teatro Olympia de Valencia del 18 de noviembre al 6 de diciembre.

Escenas de la Vida Conyugal llega a España precedida de su gran éxito en Argentina, donde  se ha representado más de 300 veces, y donde ha sido vista por más de 150.000 espectadores.

Ricardo Darín, en 'Escenas de la vida conyugal'. Teatro Olympia de Valencia.

Ricardo Darín, en ‘Escenas de la vida conyugal’. Teatro Olympia de Valencia.

En esta comedia dramática,  Juan y Mariana (sus dos protagonistas) relatan al público una secuencia de escenas que tiene que ver con la relación que mantienen durante su matrimonio y la que continúan llevando aún después de haberse divorciado. Al público asistente le resulta imposible no identificarse por lo menos con algunas de las reacciones de sus personajes,  que tanto pueden resultar divertidas, como dramáticas, pero que siempre tienen que ver con el amor y la condición humana, que es en lo que reside el gran éxito de esta obra.

Érica Rivas en 'Escenas de la vida conyugal'. Teatro Olympia de Valencia.

Érica Rivas en ‘Escenas de la vida conyugal’. Teatro Olympia de Valencia.

Norma Aleandro (que ya interpretara en 1992 esta obra junto a Alfredo Alcón) es ahora la encargada de dirigir a Ricardo Darín y Érica Rivas, conformando un equipo de primerísima línea para lo que seguramente también será un gran éxito en España.

 

Perder el control en seis relatos salvajes

Perder el control en seis relatos salvajes.

No están nada mal los “Relatos salvajes” del guionista y director argentino de cine Damián Szifron. Tampoco es que sean para tirar cohetes en una mascletà o celebrarlos con fuegos artificiales nocturnos pero vista la mediocridad que impera en la comercial cartelera de cine actual resulta un producto bastante por encima de la media y que se puede recomendar.

El conjunto de los seis relatos que la componen proporcionan como resultado una película bastante entretenida. Y no me refiero solamente a un entretenimiento desde el punto de vista de distracción o de para pasar un rato de ocio con buenas dosis de humor sino que además se le pueden extraer reflexiones interesantes a partir del nexo común que une todas las historias.

RELATOS SALVAJES - 2 - LAS RATAS

¿Y cuál es ese vínculo? Simple y llanamente la posibilidad de perder el control o las formas ante una serie de situaciones cotidianas y los consecuentes impulsos violentos que puede generar. Hasta ahí todo normal teniendo en cuenta que en el ser humano se esconde un animal bárbaro y a veces la bestia asoma hasta perder el dominio de sus actos. Ahora bien, la exageración intencionada de esta comedia negra lleva a situaciones con un alto grado de inverosimilitud como por ejemplo en los dos primeros relatos, el del avión titulado “Pasternak” con Darío Grandinetti como principal protagonista, o el del bar de comidas titulado “Las ratas”. Pero ¿por qué no? Cosas más raras se han visto.

La historia de “El más fuerte” me parece la más extravagante pero al mismo tiempo también la más interesante por la forma que tiene al reproducir la respuesta en el exceso de los límites. Además cada escena de este relato consigue inquietar y al mismo tiempo divertir con esa implícita violencia que lleva consigo, Y eso, en cierto modo, me parece que tiene su mérito. Para mí no hay duda, el mejor de los “relatos salvajes” y muy bien en sus papeles Leonardo Sbaraglia y Walter Dorado.

RELATOS SALVAJES - 4 - BOMBITA

“Bombita”, el cuarto relato, en el que el apreciado actor Ricardo Darín es el protagonista, es el que probablemente más congeniará y hará gracia a los espectadores. ¿A quién no se le ha pasado por la cabeza en alguna ocasión una respuesta violenta ante el simple hecho de que la grúa se lleve su coche por estar mal estacionado? Si a ello se suman una serie de circunstancias negativas originadas por esa situación el grado de furor se incrementa.

El quinto, “La propuesta”, es probablemente la que mejor describe la indignidad y degradación humana, la hipocresía moral o el cinismo social pero al mismo tiempo resulta curioso que sea también la que contiene más posibilidades de convertirse en real entre los seis relatos. Y es que no creo que sea el primero ni el último que utilice artimañas económicas para escapar de la justicia.

RELATOS SALVAJES - 6 - HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE

El último, “Hasta que la muerte nos separe” es una historia tan insólita como creible, tan escabrosa como jocosa. Pudiese parecer el perfecto colofón a los seis relatos pero a mí me parece un desfase demasiado desfasado aunque tengan su gracia algunos sketchs y sea especialmente destacable el papel de Erika Rivas. Eso sí, que en la recta final sonara Bobby Womack cantando “Fly me to the moon” me pareció fantástico.

Pues eso, ahí están conviviendo con nosotros cada día la violencia, la locura y la obsesión, agazapadas esperando el instante para salir al exterior. Que fulanito o fulanita se conviertan en víctima o en verdugo no es tan difícil, a veces una simple casualidad. Cada causa tiene un efecto y la vida puede, sin quererlo, cambiar radicalmente en un momento determinado hasta convertirse en el guión de un relato salvaje.

JJ Mestre

http://woody-jagger.blogspot.com/