Pinazo por partida doble

Pinazo. La historia y el retrato. De la gran tradición al modernismo
Centre Cultural Bancaixa
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Museo de Bellas Artes de Valencia
C / San Pío V, 9. Valencia
Hasta el 8 de enero de 2016

El Museo de Bellas Artes y la Fundación Bancaja, muy oportunamente, han sumado fuerzas para presentar por partida doble la obra de Pinazo, que es como debería presentarse siempre. Porque Pinazo, tal y como demostraron los comisarios de ambas exposiciones, José Ignacio Casar Pinazo y Javier Pérez Rojas, tiene al menos una doble lectura. No sólo la que figura en el título del conjunto expositivo, que va de la historia al retrato y de la tradición al modernismo, sino en lo que concierne al contenido mismo de su trabajo, entreverado de claridades y sombras, de pulcritud y tenebrismo.

El propio Pérez Rojas aludió a Ramón Gómez de la Serna para decir que son “dos y una misma”, parafraseando una de sus famosas greguerías, las exposiciones presentadas al unísono en Bancaja y Bellas Artes. Y, por seguir el ejemplo, cabría citar esta otra para ahondar en Pinazo: “Lo más humano que tiene la calle es el recodo”. Y es que la obra del artista de Godella está llena de esos recodos, de esa manera de ir en una dirección para enseguida encontrarle las vueltas a la pintura. Por eso “del Pinazo bohemio” se va “al más oficial reclamado por las instituciones” (Rojas) sin que se pierda un ápice de su audacia.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

Javier Pérez Rojas observando una de las obras de Pinazo.

En el Museo de Bellas Artes se da cuenta del Pinazo “más introvertido”, mientras Bancaja acoge ese otro “más transversal”, según explicó Casar Pinazo, reflejado en sus retratos a personajes de la sociedad de la época. Retratos a cuya profundidad se refirió Pérez Rojas al decir que iban “del naturalismo al expresionismo”, algo que no hacía “ningún pintor de entonces”, remachó el comisario. Las 131 obras, repartidas entre ambos espacios, muestran esa doblez, de la que el cuadro ‘Últimos momentos del rey don Jaime el Conquistador….’ no es más que uno de sus ejemplos.

Esta obra, cedida por el Museo del Prado bajo rigurosas condiciones de traslado y montaje y nunca antes vista en Valencia, tiene su doble literal en esa otra realizada para la Diputación, ambas expuestas en paredes enfrentadas. ‘La Caridad (Santa Mónica)’, igualmente inédita, también se duplica e incluso triplica mediante sendos estudios de su composición. Y las cuatro estaciones, serie de retratos de la familia Jaumandreu, juegan también con las dobleces que fue señalando Pérez Rojas referidas a la primavera y el verano, el otoño y el invierno: “Primavera en tanto encarnación de la belleza floreciente junto al verano voluptuoso, y del otoño como tiempo de negocio al invierno más estéril e improductivo”, con sus respectivos personajes encarnando esas diferencias.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Vista de la exposición de Pinazo en Bancaja.

Las 131 obras expuestas, provenientes de diferentes instituciones como el Museo del Prado, el IVAM, el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) o la propia Casa Museo Pinazo, entre otros, muestran la dificultad de encajar a Pinazo en un género e incluso de caracterizar un género como el retrato, que en su caso se desdobla entre la pose oficial y el gesto naturalista, entre lo obvio y lo obtuso. Pérez Rojas, que habló del retrato como un “ejercicio complejo”, destacó el premio que por uno de ellos recibió Pinazo, siendo la primera vez que alguien lo obtenía en el marco de una exposición nacional.

El propio Ignacio Pinazo, en su discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes, subrayó la importancia del retrato desde el Renacimiento, poniendo como ejemplo los de Velázquez o El Greco, a los que se sumaría Goya, como apuntaron los comisarios. Retratos repletos de claroscuros, incluso allí donde parece dominar el encanto infantil. Inquietantes la mayoría de ellos. Como inquietante es el grito desgarrado que lanzó en ese discurso Pinazo: “Faltan maestros y sobran profesores”. De nuevo su modernidad, ahora que las clases magistrales y el tradicional maestro empiezan a ser reemplazados por Internet. Su pintura histórica “proponiendo relatos que conectan con el presente tanto desde puntos de vista simbólicos como plásticos”, concluyen los comisarios.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Exposición de Pinazo en Bancaja.

Los repliegues de la materia

‘Neomismos, el Barroco como pretexto (I)’ de Carlos Nicanor
Twin Gallery
C / San Hermenegildo, 28. Madrid.
Hasta el 4 de junio de 2016

Carlos Nicanor se somete constantemente a la búsqueda de la forma no existente, aquella que todavía no ha sido vista, manejada y catalogada. Es la premisa de la que parte, una utopía de lo no archivado en el imaginario. Pero se deja seducir por el repliegue de la materia. Se sumerge en la forma preconcebida, en la representación de lo externo, del afuera de las estructuras perceptivas para reconstruirlas. Se interesa por la forma como constructo social, irónico y subversivo, por las superficies que nos hablan de un espejismo que oculta un espacio mucho más complejo a prioiri, pero que, despojado de la ampulosidad externa, se torna concepto universal. Estas estructuras se comportan como espejos que a través de un juego de posiciones estratégicas generan una imagen, un escenario exterior. Una tramoya diseñada para hablar de lo nuevo a partir de la premisa de lo mismo, desde la contemporaneidad revestida de ornato. Es decir, desde un neo lenguaje.

Esto es el Barroco. Para el artista cada cosa debe ser contada de la manera más conveniente, y ahora ha elegido observar los mecanismos compartidos entre el presente y este episodio plástico. Neomismos está repleta de imágenes neobarrocas que rayan la evidencia superficial, una trampa sensorial, que suplican al espectador que colabore con ellas, no apropiándose de éstas sino, escuchando lo que a sus ojos les dice y recuerda. Nicanor elabora un relato a través de reflejos, retratos o naturalezas muertas; desde los géneros reinventados a los juegos de palabras, los galimatías y la crítica del absurdo. El marco es la ventana, la tramoya las superficies brillantes y la estructura la crítica inherente.

No se trata de un análisis ontológico de lo barroco, sino de trabajar con la parte teatral del género, jugar con las constantes históricas, con la derivación o sublimación estética y las transparencias ficticias. Esa ficción y realidad se entremezclan como las delicadas superficies textiles transparentes de una cortina mecida por el aire que entra por una ventana. Ese aire es lo vigente y la ventana es lo pretérito.

'Bodegón con aceituna'. Imagen cortesía de la galería.

‘Bodegón con aceituna’. Imagen cortesía de la galería.

A una y otra orilla del tópico, se parte de lo efectista y enfático. El huevo ocupa un lugar entre esos márgenes, la frontera sutil entre lo sagrado y lo profano, entre lo místico y lo absurdo. La poesía visual de la forma ovoide parte de la alegoría de la realeza que ahora se desplaza hacia la política y la economía actual. Encarna el poder fáctico, perdiendo poco a poco su origen metafórico. Qué fue primero, ¿la muerte del Fénix o su renacimiento?

El artista se siente atraído por esa narrativa de creación reversible y crea imágenes en reversa que parten de lo existente pero con un sentido de sospecha hacia la forma misma, hacia su origen. Así, el huevo es un contenedor, un regalo de monarcas y empresarios, conmemorativos de la supremacía: poder y perfección. Sin embargo, ese contenedor crea una ilusión a partir de lo simbólico y lo prosaico. Es el mecanismo desnudo, el cuál si llegamos a conocer, todos estaremos en condiciones de reproducirlo. Comprender el funcionamiento de estas estructuras otorga una soberanía reflexiva que permite partir hacía la crítica de los fundamentos sociales, políticos y teológicos.

De ahí que ‘Neomismos’ sea una construcción de imágenes porosas que erosionan y hacen permeable la frontera entre realidad y ficción -visibilizar mecanismos-, entre dobleces y pliegues que van hacia el infinito. Trata sobre ir a la contra de la ingenua defensa de la pureza del concepto de revisión y ejerce su versión desfigurada de la lógica del barroco: conocer el mundo a través de lo irreal. Esto es lo que Žižek llamaría el desierto de lo real -o capitalismo de ficción-, un mundo convertido en imágenes que acaban por ser más reales que la propia realidad.

Esa acción de dar existencia real a lo que realmente no la tiene se deja entrever en Retraso de Felipe V, imagen pixelada del rey, que produce una sensación de extrañeza. Lo antipictórico se debe a que pone en su misma estructura tres planos diferenciados: los perfiles y el frontal, como si de una escultura se tratara. La perspectiva es una subjetivación del personaje, según el movimiento del cuerpo el retrato se pliega y se repliega. Ese pliegue y repliegue es el barroco: la imitación, la simulación. La organización del espacio en pliegues de significación. Ésta es una imagen polisémica del retrato del rey que supera el contexto estético-histórico y parte de lo transcultural y transhistórico como principios de la ilusión visual. Los píxeles se organizan como pliegues, transforman la carne en fragmentos de madera y configuran una sátira de la inmortalidad que supone el ser convertido en imagen.

‘Neomismos’ genera un ambiente de anticuario moderno, en el que tiempo y espacio difieren. La materia se sale del marco, se apodera de él, se arruga y se desborda en escalas que responden a parámetros corporales. Exhalar e inhalar, respirar, es cuestión de tiempo, y la posición del cuerpo es cuestión de espacio. A través de Cartografía de la Isla de las Tortugas, se mapea una isla inventada que pertenece a un archipiélago barroco, un lugar por el que navegar de forma ensimismada. Esta pieza es un cuaderno de bitácora escrito al revés, acotado en un marco dorado suntuoso. Es un paisaje de islas tortugas, en las que probablemente se tome, como en ningún sitio, el aire de la banalidad. Ésta es otra de las ficciones posibles.

'My friend'. Imagen cortesía de la galería.

‘My friend’. Imagen cortesía de la galería.

Lo real se desdobla en representación y se instituye en metáfora, en temblor y euforia. Esta es una grieta en la sintaxis, es decir, una urgencia por la transgresión de la forma que cuestiona constantemente ese rompimiento sintáctico del lenguaje visual, como diría Omar Pascual Castillo. Carlos Nicanor se mueve con agilidad entre las capas de realidad, sin sentenciar una forma como verdadera -lo importante aquí no es la verdad-, sino la ilusión de una nueva génesis, una suma de formas creando un mapa o una cartografía meticulosa de la historia contada desde lo contemporáneo sin una linealidad histórica, sino como una superposición de tiempos infinitos.

La naturaleza muerta es ese tiempo infinito que se esconde detrás de una anamorfosis ontológica y fisiológica. Neomismos produce por tanto un efecto escenográfico del poder de la representación del capitalismo y de la sociedad del espectáculo. Una seducción sensorial en la que ser es ser percibido, por lo que el dominio debe ser percibido para existir en su trascendencia fosilizada.

Entonces nos preguntamos por lo que se esconde detrás de la naturaleza de lo real. Miramos a través del espejo y éste nos devuelve una imagen quebrada, un temblor recorre la carne y se activa ante la certeza de la existencia de lo velado sin poder tocarlo.

Dalia de la Rosa

Pablo Llopis y su Artículo 25 en Edimburgo

Time to Change Art Project
Iniciativa de Elisa Guietti, Nadiaki Der y Ana G. Chouciño
Tent Gallery de Edinburgh
Evolution House, 78. West Port (Edinburgh)

‘Time To Change Art Project’, que se inauguró el 13 de junio en la Tent Gallery de Edimburgo, es la primera exposición de un proyecto que también cuenta con talleres y ciclos de cine. Su principal objetivo es apoyar un cambio positivo en un contexto inmerso en crisis, enfrentarse al entumecimiento y la apatía generada por la falta de esperanza. El arte se involucra una vez más en los problemas actuales de nuestra sociedad. ‘Time to Change Art Project’ parte de la iniciativa de Elisa Guietti, Nadiaki Der y Ana G. Chouciño.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project' en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’ en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Este proyecto quiere mostrar diferentes percepciones de la crisis europea; la manera en que ha cambiado nuestras vidas y nuestro modo de observar el mundo.

La exposición cuenta con artistas italianos, griegos, españoles y escoceses. Entre ellos, destacan las fotografías de Pablo Llopis, fotógrafo de Castellón afincado en Glasgow que estudia fotografía en la Escuela de Arte de Glasgow.

Pablo Llopis (http://llopisivanez.blogspot.com.es/) participa en esta exposición con dos fotografías de Artículo 25 (2009). En esta serie muestra una galería de retratos de gente que vive en situación de indigencia. El trabajo alrededor del artículo 25 de la Declaración de Derechos Humanos incluye a esos colectivos que sobreviven día tras día en las calles y no tienen acceso a servicios básicos como agua, un techo bajo el que dormir, o educación. Este proyecto ya había sido expuesto, como en la exposición anual de 2009 en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Valencia.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project', en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’, en Tent Gallery de Edimburgo. Cortesía de los organizadores.

Sus fotos de gente sin hogar en los barrios de Valencia, además de destacar por su incuestionable calidad técnica, están cargadas de humanidad. Hay fotógrafos que convierten simples retratos en descripciones psicológicas, que reflejan una vida detrás de una mirada.

Llopis está interesado en el modo en el que ciertas narrativas visuales pueden producir nuevas perspectivas en nuestra realidad. Usa la fotografía como herramienta con la que transmitir historias relacionadas con el respeto y la igualdad.

Esta exposición ha sido la primera de muchas, porque ‘Time To Change Art Project’ ya está preparada para viajar por toda Europa, haciendo paradas en Galicia y Cataluña. Se trata de un proyecto que irá creciendo a medida que recorre ciudades, que seguirá reclamando un futuro del que nosotros seamos partícipes.

Fotografía de Pablo Llopis en 'Time to Change Art Project', en Tent Gallery. Cortesía de los organizadores.

Fotografía de Pablo Llopis en ‘Time to Change Art Project’, en Tent Gallery. Cortesía de los organizadores.

 

Heroínas del cáncer

Fotografías de Belén Caballero
Centro Cívico del Puerto de Sagunto
Jardines del Antiguo Sanatorio s/n. Sagunto (Valencia)
Hasta finales de junio, 2015

Desde el éxito de la película Las chicas del calendario es muy común que algún colectivo de hombres o mujeres opte por desnudarse total o parcialmente por una buena causa. Las 21 mujeres que posan en esta ocasión no lo hacen en un calendario sino en una muestra de la fotógrafa Belén Caballero que se expone este mes en el Centro Cívico del Puerto de Sagunto.

Son mujeres de distintas edades y lugares, unidas por un nexo común, han superado un cáncer de mama y retomado las riendas de su vida. Prestando voluntariamente su imagen, sin complejos ni tapujos, animan a las personas y familias afectadas transmitiendo un mensaje de esperanza. La muestra reúne 21 fotografías en gran formato; 70 X 70 centímetros y dos de 70 X 2 metros. Es uno de los actos programados por Amucanma, asociación dedicada al acompañamiento y apoyo de personas afectadas por el cáncer de mama y a sus cuidadores, con motivo de  su segundo aniversario.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Pilar Rico, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Las organizadoras animan a visitar la muestra fotográfica, pues “van a encontrar cómo la alegría, la amistad, y en general todo lo tremendamente vital, tiene cabida incluso durante los meses o años en los que se convive con el cáncer”, aseguran. “Es una exposición para compartir sentimientos, para compartir experiencias y para crecer todos como personas”. En resumen un proyecto con alma que celebra el triunfo de la vida y las ganas de luchar contra la adversidad para conservarla.

“Las sesiones de fotos con estas mujeres fue una experiencia muy intensa y emocionante, porque se crean relaciones muy íntimas”, dice Caballero. “Pude comprobar que todas son mujeres muy valientes que se han enriquecido y fortalecido superando una difícil prueba como es el cáncer”.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

María Jesús Merlos, fotografiada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

“Una etapa más”

Isabel Galdón, una de las modelos y fundadora de Amucanma, reconoce que “superar un cáncer exige un esfuerzo titánico, pero también puede vivirse como una etapa más en la vida, con ilusión por renacer, por sentirse otra vez bella y atractiva”. Durante esta lucha a muerte se desarrolla una mirada introspectiva, la búsqueda de uno mismo. “Después de tanto esfuerzo, y cuando el cáncer ha desaparecido, estamos agotadas, pero entonces comienza el resurgimiento, y esta fase es muy gratificante”, apunta Galdón.

La doctora Elvira Buch, cirujana de la Unidad de Mama del Hospital de Sagunto, sugirió a Galdón que crease una asociación para las mujeres afectadas de cáncer de mama y sin dudarlo se puso manos a la obra. Junto a su amiga Kety Simón Gurumeta, fundó la Asociación de Mujeres de Cáncer de Mamá, Amucanma,  presentada en las XIII Jornadas sobre esta enfermedad, celebradas en el Hospital de Sagunto en mayo de 2013. Ese mismo día se apuntaron muchas mujeres y, posteriormente, se incorporaron también hombres. El 5 de junio tuvo lugar la primera junta general, de la que salió la directiva y un buen número de voluntarias para empezar a poner en marcha un proyecto lleno de ilusión.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Begoña Parras, en un retrato de Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Belén Caballero abrió su estudio a principios de los noventa en la localidad valenciana de Sagunto y desde entonces compagina su actividad de fotógrafo con la docencia del lenguaje fotográfico. Con el tiempo se ha convertido en referente de la fotografía de retrato en el ámbito de lo Social en España y en el resto de Europa.

Ha dirigido cursos y ponencias, y recibido numerosos galardones en prestigiosos concursos internacionales. Es Maestro Fotógrafo de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen, y Medalla de oro de la Confederación Española de Fotografía. Veintisiete obras suyas han destacado en los distintos certámenes de calificaciones de la Federación Española de Profesionales de la Fotografía y de la Imagen de las cuales 21  forman parte de la colección de honor de la Federación Española.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Encarna, retratada por Belén Caballero. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco

El primer fotógrafo del amanecer

Una nueva visión de la fotografía española
La obra de José Martínez Sánchez (1807-1874)
Editado por Railowsky

Retratista de la alta sociedad madrileña de mediados del siglo XIX, uno de los primeros reporteros gráficos y viajero e inventor de técnicas fotográficas como la leptografía. José Martínez Sánchez (1807-1874), nacido y fallecido en Valencia aunque ejerció su oficio en Madrid, es uno de los pioneros de la fotografía sobre papel en España, cuya obra quedó eclipsada por fotógrafos extranjeros. Una de las fotos que realizó en el Puerto de Valencia, con motivo del viaje de la reina Isabell II, en 1858, está considerada como la primera que se tomó de un amanecer.

María José Rodríguez y José Ramón Sanchis, ambos archiveros valencianos y amantes de la fotografía, han rastreado en documentos gráficos, como la famosa Colección Castellano a fin de recuperar la obra y memoria de este artista que, tras una época de gloria en su estudio madrileño, murió arruinado en un hospital de Valencia.

Una nueva visión de la fotografía española. La obra de José Martínez Sánchez (1807-1874), editado por Railowsky.  El libro se divide en tres apartados: la biografía del autor y el contexto de la fotografía española de su época, el estudio de las más de 22.000 fotografías de la Colección Castellano de la Biblioteca Nacional en su mayor parte obra de este fotógrafo, y un apéndice sobre las fotografías de obras públicas de Martínez Sánchez para la Exposición Universal de París de 1867 realizado por Marta López. El diseño y la maquetación son de Eugenio Simó.

Retrato del actor Julián Romea. Colección FBS.

Retrato del actor Julián Romea. Colección FBS.

Retratos y reportajes

Martínez Sánchez gozó de gran éxito. En las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo XIX pasaron a retratarse por sus estudios los más destacados personajes de la sociedad madrileña. “En sus álbumes en la Colección Castellano figuran miembros de la casa real, nobles, ministros, diputados, senadores, diplomáticos, gobernadores civiles, militares, cardenales, obispos, clérigos, funcionarios”, dicen Rodríguez y Sanchis. “Pero también aparecen actores, actrices, artistas de circo y gente del pueblo llano como libreros, relojeros, comerciantes, etcétera”.

Una de sus obras más difundidas fue el reportaje que realizó, junto al mejicano Antonio Cósmes, del viaje de la reina Isabel II a Valencia, en 1858. “Este trabajo fue descrito por Lee Fontanella como el primer ejemplo de reportaje en España, en el sentido de que ‘narra un solo acontecimiento con ilación sincrónica: el recibimiento del barco de la reina en el puerto. No son vistas sacadas diacrónicamente que requieran luego para ser comprendidas la narración de un cronista’. Una de estas fotografías que capta el alba en el Puerto de Valencia ha sido calificada por los expertos como el primer amanecer fotografiado en España”.

Retrato de Valentín Montes y Soriano. Colección Javier Sánchez Portas.

Retrato de Valentín Montes y Soriano. Colección Javier Sánchez Portas.

Expo Universal de París

Martínez Sánchez también estuvo presente en la Exposición Universal de París de 1867. “Otro de sus proyectos cumbre fue la realización de casi un centenar de fotografías de obras públicas en equipo con otro famoso fotógrafo de la época, Laurent”, señalan Rodríguez y Sanchis.

En su libro, Rodríguez y Sanchis constatan que el procedimiento leptográfico, una de las principales aportaciones españolas a las técnicas fotográficas en la Europa del momento, considerado hasta ahora un invento conjunto de Martínez Sánchez y Laurent, fue una aportación exclusiva del valenciano.

También han averiguado que nació un año antes de lo que se pensaba, el 25 de septiembre de 1807. Hijo del escribano del Ayuntamiento de Bicorp, que alrededor de 1816 se trasladó a vivir a Valencia, donde ejerció de notario. Su maestro fue probablemente  Pascual Pérez Rodríguez, otro valenciano que abrió un estudio en Madrid, en 1850, para dar a conocer la fotografía sobre papel.

Durante mucho tiempo las fotografías de obras públicas para la Exposición de París de Martínez Sánchez se atribuyeron exclusivamente a Laurent, pues éste las comercializó en parte firmadas sólo con su nombre. Además de las obras públicas, Martínez Sánchez realizó una serie de fotografías paralelas durante el viaje.

Rodríguez y Sanchis, licenciados en Historia y archiveros de profesión, son también autores del libro ‘Un segle de fotografia i fotògrafs a Torrent (1839-1939). La seua relació amb la ciutat de València’, editado por el Ajuntament de Torrent, y de la obra en dos volúmenes ‘Directorio de fotógrafos en España’ (1851-1936), editado por el Archivo General y Fotográfico de la Diputación de Valencia.

Autorretrato de José Martínez Sánchez. Colección Particular Ciudad Real.

Autorretrato de José Martínez Sánchez. Colección Particular Ciudad Real.

Bel Carrasco

Las fotos e historias de David Rota

Common Greatness: una foto y una historia
David Rota
Microteatre València
C / Cádiz, 59. Ruzafa (Valencia)
Del 4 al 29 de marzo, 2015

El proyecto que David Rota expondrá del 4 al 29 de marzo en Microteatre València se llama ‘Common Greatness: una foto y una historia’. Con él pretende, a través de la fotografía y acompañada de un pequeño texto, que la gente se presente por su historia, es decir, por lo que ha vivido.

Imagen de David Rota en la exposición Common Greatnes: una foto, una historia.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia, en Microteatre València. Cortesía del autor.

Como todo está en evolución, ‘Common Greatness’ también ha ido creciendo, ya que Rota empezó haciendo fotos únicamente sonriendo y escuchando la historia de viva voz para después transcribirla. Luego dejó de centrarse únicamente en la sonrisa para dar más juego con la fotografía, ya sea apoyándose en objetos que traían los participantes, o variando la expresión, el encuadre, la proporción, el tamaño de la imagen, o cualquier elemento que le ayudara a representar a la persona y lo que ha vivido.

Del mismo modo, la historia, que escuchaba, transcribía y daba forma, ha dado paso (gracias al consejo de uno de sus profesores, Mario Rabasco) al manuscrito del propio participante, en el que en un par de líneas resume, de su puño y letra, sus propias vivencias.

Imagen de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

La intención del trabajo es variada pero destaca, por encima de todo, el mostrar la idiosincrasia, la psicología y/o la personalidad de cada uno a partir del retrato y de sus propias reflexiones.

Expresiones, objetos, muecas, guiños, encuadres o cualquiera de los elementos antes señalados, así como el tamaño de letra, los posibles acompañamientos a la escritura, la separación, la decoración, el nerviosismo, la repetición de palabras, o incluso faltas de ortografía, todo en conjunto forma la personalidad del retratado, al que se le pone imagen e historia.

Cada uno cuenta lo que quiere, pues esa peculiaridad es la que le hace ser la persona que es. Es la magia que envuelve y gira en torno a la persona en particular. Una foto y una historia, en resumen.

Imagen de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Imagen de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografia de David Rota en la exposición 'Common Greatness: una foto y una historia' en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografia de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

Fotografía de David Rota.

Fotografía de David Rota en la exposición ‘Common Greatness: una foto y una historia’ en Microteatre València. Cortesía del autor.

Los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC

Rostros, de Carlos Sebastiá
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C / San Fernando, 2. Valencia
Inauguración: miércoles 4 de febrero, a las 19.30h
Hasta el 28 de febrero, 2015

El Instituto Confucio de la Universitat de València inaugura este miércoles día 4 de febrero la exposición ‘Rostros’ de Carlos Sebastiá en el Octubre Centro de Cultura Contemporània de Valencia. La muestra de dibujos, que podrá visitarse hasta el próximo 28 de febrero, está  inscrita dentro de la serie de actividades que tiene programada el Instituto Confucio durante la semana del 16 al 21 de febrero, con motivo del ‘Año Nuevo Chino’ también conocido como Festival de Primavera, la celebración más importante de las fiestas tradicionales chinas. El 19 de Febrero de 2015 comenzará el año 4173 según el calendario chino, y corresponde con el año de la cabra de madera.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Carlos Sebastiá Ortega (Castellón, 1975) actualmente vive y trabaja en Pekín. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, finalizó sus estudios en la Universidad de CAFA (Central Academy of Fine Arts, Beijing). Artista multidisciplinar, utiliza en sus creaciones la fotografía, el dibujo, la pintura o la instalación.

Su trabajo ha sido expuesto en España, Francia, Portugal, Estados Unidos y China. Algunas de sus obras están en la Colección DKV, considerada como una de las mejores colecciones de jóvenes artistas españoles. Sebastiá fue finalista en el Festival Internacional Incubarte y galardonado con el Premio Espacial del Club Diario Levante.

Dibujo de Carlos Sebastiá en la exposición 'Rostros' del OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Dibujo de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Rostros’ del OCCC. Cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

En el inicio de su aventura en China, Carlos Sebastiá dedicó su atención a observar la cotidianidad de una sociedad en la que la tradición se mezcla con lo moderno. Maravillado por la expresión de las emociones en su nuevo entorno, intenta capturar en sus bocetos de ‘Rostros’ el lenguaje de los gestos, la mezcla de personalidades y la diversidad de estilos.

La exposición ubicada en el Hall del Octubre, muestra una instalación en la que a través de una serie de dibujos podemos leer entre sus trazos el vertiginoso cambio social de este inmenso y complejo país.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Imagen cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Uno de los rostros de Carlos Sebastiá en el OCCC. Imagen cortesía de Instituto Confucio de la Universitat de València.

Miki Leal, por los cerros de Úbeda

Balada heavy, de Miki Leal
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 10 de abril

Miki Leal, en fructífero diálogo con Isabel Puig (de AVALEM: Asociación Valenciana de Educadores de Museos), fue presentando su obra, ‘Balada heavy’, el día de la inauguración en Luis Adelantado. Y entre las cosas que dijo, y dijo unas cuantas a rebufo de los interesantes apuntes de su narradora acompañante, esta reflexión: “Construyo la imagen desde dentro, pero me interesa lo que sucede alrededor”. Algo parecido destacó Isabel Puig, en relación con el bodegón de los vinilos: “El vinilo es una excusa para irse al fondo, a lo que sucede alrededor”. “Hago lo figurativo y luego me pongo a jugar para irme por otros sitios”, agregó el artista.

Obra de Miki Leal en la exposición 'Balada heavy'. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Obra de Miki Leal en la exposición ‘Balada heavy’. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Diríase que Miki Leal se va por los cerros de Úbeda al entonar (pintar) esa ‘Balada heavy’ que da título al conjunto expositivo. Da igual que en el centro de su obra haya cuatro músicos de jazz recortados de una revista, las figuras de una foto de Cartier-Bresson, que pose junto a su primo con mucho verde detrás, que haya bodegones, paisajes o esos vinilos. Da lo mismo, porque Miki Leal lo que pretende es dejarse llevar por los recuerdos que emanan de cada una de esas presencias centrales.

Modern jazz, de Miki Leal en 'Balada heavy'. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Modern jazz, de Miki Leal en ‘Balada heavy’. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

De ahí la importancia, que subrayó Isabel Puig, de poner especial “atención a los bordes, a las rupturas”. Del centro, pues, a la periferia. O por decirlo de otra forma: Miki Leal reúne objetos de grato recuerdo para él y, a partir de esos objetos que capitalizan su recuerdo, se extravía por los meandros de la memoria. Una memoria que hace “guiños” a la historia del arte, a su afición por la música, y más en concreto por el jazz y, por supuesto, a todos esos objetos (camisas, zapatos, discos, cuernos de jabalí africano, nudos de árbol) de su “mundo personal”.

Bodegón de Miki Leal en la exposición 'Balada heavy'. Cortesía de Galería Luis Adelantado.

Bodegón de Miki Leal en la exposición ‘Balada heavy’. Cortesía de Galería Luis Adelantado.

Miki Leal se aproxima a todo aquello que le toca, le motiva, le subyuga, con firme convicción (de ahí que lo ubique en el centro de su obra), para después interponer, velar o sumar elementos que hagan de ese recuerdo una labor arqueológica. El artista agrega geometrías, rayaduras, bordes negros o material cerámico a cuanto constituye el objeto de sus recuerdos, de forma que la balada heavy a la que alude el título de la exposición sea una música original que te lleva a otra parte.

Vista general de la exposición 'Balada heavy', de Miki Leal. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

Vista general de la exposición ‘Balada heavy’, de Miki Leal. Imagen cortesía de Luis Adelantado.

“Tiene un aspecto terapéutico”, apuntó Miki Leal, tras observar ese desplazamiento de lo figurativo a lo abstracto; de lo nítido a lo difuso. Terapia que entronca el recuerdo con la inevitable reinterpretación de aquello que propició cierta experiencia singular. De la supuesta objetividad, en tanto suceso real que deja su huella indeleble en la memoria, a la subjetividad como rememoración de un pasado que, en tanto nos conmueve, es necesariamente reactualizado.

Por eso las figuras y los objetos pierden su condición inicial de prístino recuerdo, para disolverse, difuminarse o simplemente mezclarse con toda suerte de evocaciones presentes. Que Miki Leal se vaya por los cerros de Úbeda es una manera de decir que, en el fondo, los recuerdos siempre tienen esa condición de extravío, de carácter incierto y errático. Lo que hace el artista, con la evocación musical que propone en la galería Luis Adelantado, es reinterpretar aquello que sintió al contemplar un cuadro, una fotografía o poseer ciertos objetos, con pinceladas que transforman su obra en un lúdico recorrido sensorial por los vericuetos de la memoria.

Obra de Miki Leal en la exposición 'Balada heavy'. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Obra de Miki Leal en la exposición ‘Balada heavy’. Imagen cortesía de Galería Luis Adelantado.

Salva Torres

World Press Photo se consolida en Valencia

World Press Photo
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Del 17 de enero al 15 de febrero, 2015

Por tercer año consecutivo, DoctorNopo, junto con la Fundación Chirivella Soriano y el apoyo de Fundación Banco Sabadell y Heineken España, trae a Valencia la exposición World Press Photo y se consolida como una cita anual de referencia en la ciudad.

Tras el éxito de la pasada edición, en la que más de 7.000 personas visitaron la World Press Photo 2013 en los 21 días que duró la exposición, el Palau de Valeriola, sede de la Fundación Chirivella Soriano, volverá a acoger la exposición de fotoperiodismo más importante a nivel mundial del 17 de enero al 15 de febrero y expondrá un total de 130 imágenes, entre fotografías individuales y completos reportajes gráficos, que muestran los acontecimientos más destacados de 2013, pero, además, invitan a reflexionar sobre el contexto social.

Fotografía de John Stanmeyer, ganadora del World Press Photo 2015. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de John Stanmeyer, ganadora del World Press Photo 2014. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

El jurado internacional de la 57ª edición de World Press Photo Contest, compuesto por 18 expertos en periodismo gráfico, ha seleccionado la imagen del fotógrafo estadounidense John Stanmayer, de la VII Photo Agency, como la World Press Photo of the Year 2014. La imagen muestra a un grupo de inmigrantes africanos en Yibuti a la orilla del mar levantando sus teléfonos móviles para capturar una red telefónica de bajo coste de la vecina Somalia.

En la edición de este año han participado 5.754 fotógrafos de todo el mundo con un total de 98.671 imágenes, de entre los cuales fueron seleccionados 53 fotógrafos de 25 nacionalidades diferentes. Los fotógrafos españoles Moisés Samán y Pau Barrena han conseguido el Segundo Premio en la categoría Noticias Generales y el Tercer Premio en la categoría Retratos respectivamente.

Fotografía de Moisés Samán. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Moisés Samán. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

La imagen de Moisés Samán, fotógrafo de la agencia Magnum, muestra a un combatiente de las fuerzas rebeldes sirias fabricando una bomba.  El ambiente en el que trabaja y lo rudimentario de su equipo nos dan una visión que normalmente no vemos de este tipo de conflictos armados.

Fotografía de Pau Barrena. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Pau Barrena. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Pau Barrena, joven fotoperiodista catalán que comenzó su andadura en el fotoperiodismo con las cargas policiales del 15M el 29 de mayo de 2011 en Barcelona, se ha hecho con el Tercer Premio de la categoría Retratos en la que muestra a una joven bereber con el vestido de novia tradicional.

Además de un escaparate de la mejor expresión fotoperiodística del momento, la exposición se plantea como una oportunidad para pensar sobre las maneras de informar e informarse de nuestra sociedad. Las fotografías, entendidas como fuentes documentales y no como meros elementos ilustrativos, representan una ventana al mundo, a través de la cual podemos mirar, valorar y aprender con un posicionamiento crítico.

Tomando la exposición como punto de partida, DoctorNopo articula un Proyecto Cultural Integral. La voluntad de cada edición de World Press Photo en Valencia es la de conectar la exposición y su contenido con el contexto y el público local ahondando en la reflexión sobre el Derecho a la Información abordándolo desde diferentes perspectivas cada año.

Fotografía de Karla Kogelman. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de Karla Kogelman. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Mientras que el año pasado el tema central fue la idea del Ciudadano Informado y los límites que se plantean al mismo en el ejercicio de su derecho, este año es la de Nuevos Formatos y Narración Transmedia.

A través de cuatro sesiones de debates online vía Twitter, DoctorNopo promueve la participación y la generación de conocimiento y consumo crítico de la información. Bajo el hashtag #DebateWPPH, cada martes (dentro del periodo que dura la exposición) se invitará a participar a todos los usuarios de Twitter a los debates que cada semana tratarán un tema diferente vinculado a la exposición.

Fotografía de Brent Stirton. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

Fotografía de Brent Stirton. Imagen cortesía de WPPH Valencia.

El primero de ellos es el tema ‘Nuevos formatos’, sobre las consecuencias que los entornos digitales, representados por las narraciones transmedia, están causando en nuestra sociedad. En ‘Estética versus Información’ se debatirá sobre los límites que existen entre la información y el espectáculo. ‘Dos miradas del mismo conflicto’ versará sobre las diferentes perspectivas a la hora de retratar un hecho noticiable, ya sea un conflicto, una catástrofe, etcétera, y en ‘La mujer retratada’ se debatirá sobre si el periodismo gráfico ayuda a perpetuar los estereotipos de la mujer.

Además de promover la mirada crítica del público a través de estos debates, también se promueve la formación con una serie de visitas guiadas de contenidos específicos enfocadas a atender las necesidades de determinados colectivos: ‘Contenidos educativos’ orientada a estudiantes de Bachillerato y Secundaria; ‘Periodismo y Fotografía’ para estudiantes y profesionales de la Fotografía; y ‘Mujeres a través del periodismo gráfico’, visita que se orientará a la reflexión sobre el papel de la mujer en las diferentes partes del mundo y su representación y presencia en la exposición.

Fotografía de Rahul Talukder. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

Fotografía de Rahul Talukder. Imagen cortesía de World Press Photo Valencia.

 

Tiepolo y sus retratos de fantasía

Giandomenico Tiepolo
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Plaza del Museo, 2. Bilbao
Hasta el 20 de abril, 2015

¿Pueden convivir las obras de arte sean de la época que sean? ¿El mural más reciente de Banksy o la última ilustración de Pawel Kuczynski por ejemplo con un grabado de Goya? Las afinidades y divergencias entre las obras podrían tener que ver, más que con el tiempo, con la manera de ver el mundo de los artistas. Miró puede ser más afín a un artista pictográfico de hace doce mil años que a cualquier expresionista de su época.

Los que se interesan sólo por lo último de lo último, o los que consideran que arte es sólo lo que hicieron los clásicos, o sea, que murió antes del impresionismo, creen en la idea de la evolución (o involución) del arte. Pero puede ser que no tenga nada que ver con eso. Que las obras simplemente coexistan.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Al fin y al cabo, la evolución es una idea que afirma la existencia de un punto fijo desde el cual arranca todo el proceso. Pero el caso es que aquí no hay ningún punto fijo, ningún centro sobre el que gire nada. Por tanto, no hay proceso lineal. Parece más bien que en el arte el punto es móvil y se desplaza con cada obra que se crea. Como si no pudiera parar quieto. Los estilos se suceden recogiendo elementos de los otros estilos, modificándose y envolviéndose continuamente. Es como un ADN en el que todo está en todo.

Por esas afinidades y divergencias, el tiempo, en el arte, se esfuma, y en su lugar aparece la simple comunicación entre las obras, que parecen hacerse confidencias, como invitados en una fiesta con ganas de conocerse, o que discuten y, al hacerlo, se revelan sus tensiones íntimas, como en una cena de navidad −aquello que más les preocupa o que precisamente mejor (o más dolorosamente) las define.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Bingyi, por ejemplo, con su pandemonium de luces y sombras, tendría mucho de qué hablar con Turner, pero también, por contraste, con su actual coetánea He Zhihong. Los poéticos paisajes de esta, a su vez, convivirían perfectamente con los de Constable, Friedrich o incluso Cézanne, pero se destacarían sobre todo si se encontraran con los de Van Gogh. O en fin, si los retratos en lejía de Barceló tuvieran delante los de Giandomenico Tiepolo que el Museo de Bellas Artes de Bilbao acaba de presentar en su nueva exposición, en colaboración con BancaMarch y Consulnor.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de Giandomenico Tiepolo. Cortesía de Museo de Bellas Artes de Bilbao.

No son retratos de personas concretas, sino de fantasía, es decir, son inventados. Y lo que Tiepolo ha inventado son tipos genéricos –tres hombres maduros con toque oriental y ocho mujeres jóvenes pintados con un estilo que recuerda a Rembrandt-. Están fechados alrededor de 1768 cuando aprovechó su estancia en Madrid, a donde había ido con su padre y su hermano para pintar al fresco varios techos del Palacio Real.

Al no representar a nadie en concreto, este artista se decide por pintar tipos, como si dijéramos a la manera de Jung, es decir, arquetipos. Su preferencia son los filósofos de la antigüedad, en cuanto a los hombres, y su ideal de belleza femenina en el caso de las mujeres (inocencia, austeridad, personalidad, decisión, bondad). Temas estos que, por sí solos, abren un sin fin de interrogantes.

Completa la exposición doce aguafuertes cedidas por la Biblioteca Nacional de España.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Retrato de mujer de Giandomenico Tiepolo. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes de Bilbao.

Iñaki Torres