El Jazz del Palau de Valencia hace equilibrios

XX Festival de Jazz del Palau
Palau de la Música y otros espacios de la ciudad de Valencia
Del 3 al 16 de julio de 2016

“El mundo nos mira”, recordó Francesc Colomer, secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, evocando la repercusión de festivales como el FIB de Benicàssim (Castellón). Lo dijo mientras se presentaba la marca Musix con la que la Generalitat quiere promocionar las grandes citas musicales de la Comunidad Valenciana. Una marca de prestigio que permita la “remontada reputacional” (Colomer dixit) de una tierra yerma por culpa de la corrupción. De manera que un chute de autoestima, rayana en el chauvinismo, no venía mal.

Y entre esas citas musicales ofrecidas como espejo de admiración foránea, el nuevo Festival de Jazz de Valencia muestra su candidatura. Lo hace con una fórmula sencilla, auspiciada por un músico y el propietario de un club con años de vuelo. El músico se llama Francisco Blanco Latino, saxofonista del colectivo Sedajazz, y el propietario es Chevi Martínez, dueño del Jimmy Glass, local ubicado en el barrio del Carmen de la capital valenciana. Ambos, espoleados por mucha gente de la profesión, decidieron presentar su proyecto al nuevo equipo del Ayuntamiento de Valencia. Y salió elegido.

El saxo Charles Lloyd. Festival Internacional de Jazz de Valencia.

El saxo Charles Lloyd. Festival Internacional de Jazz de Valencia.

“Con el tiempo nos copiarán”

No proponen ninguna revolución, para eso ya están otros. Lo que sí proponen es un “equilibrio” (palabra que no dejan de repetir) “entre artistas internacionales, nacionales, diferentes estilos de jazz y la participación de músicos autóctonos en nivel de igualdad con el resto”. Ese cóctel bien agitado y servido “por todos los rincones de Valencia”, además de los tradicionales conciertos en el Palau de la Música, dibujan el perfil del nuevo festival: “Creo que con el tiempo nos copiarán otros festivales de fuera”, señalan convencidos.

Glòria Tello, concejala del Cultura del Ayuntamiento de Valencia, lo tuvo siempre muy claro: “Quería darle un giro al festival, que se acerque a los barrios, que potencie a nuestros músicos y que cuente con la gente que programa jazz en la ciudad el resto del año”. Por eso piensa que esta vigésima edición es “totalmente diferente a las anteriores”, ya que “empapará de jazz a toda Valencia”. “Es un festival más abierto, diverso, dinámico, participativo y con mayor presencia de músicos de la tierra”, agrega.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Aunque Chevi Martinez y Blanco Latino saben que festivales señeros como los de San Sebastián o Vitoria ya sacan el jazz a la calle, “lo hacen en dos o tres sitios y casi siempre con algunas de las figuras internacionales que traen”. En su caso, proponen casi todos los barrios de la ciudad y con los músicos locales protagonizando los conciertos. “Estamos hablando de músicos autóctonos que gozan de gran prestigio internacional”. Y citan a Perico Sambeat, Carlos Gonzálbez, Ramón Cardo o Fabio Miano, presentes en la edición de este año.

Los 60.000€ de presupuesto que aporta el Ayuntamiento de Valencia son insignificantes, comparados con los de otras grandes capitales, “20 veces superior al nuestro”. Pero aunque la necesidad obliga, lo cierto es que la filosofía, de contar con mayor dotación económica, “no cambiaría”. Lo dicen satisfechos ya del cartel que han presentado en esta edición 20 que hasta el 16 de julio cuenta con figuras como Hermeto Pascoal, Vein Trio & Dave Liebman, Juan Perro y el que consideran el mayor reclamo del festival: el saxo Charles Lloyd (Memphis, Tennessee, 1938).

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival Internacional de Jazz de Valencia.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival Internacional de Jazz de Valencia.

La única oportunidad de ver a Charles Lloyd

“Para los amantes del jazz es la única oportunidad que tienen de verle en la península, porque tenía todas las fechas ocupadas”. Será quien cierre el festival el sábado 16 de julio (22.00h) en el Palau de la Música, dotándolo del espíritu que trasluce el nuevo modelo de certamen: un jazz para todo tipo de públicos, que llegue a todos los rincones (de la ciudad, del alma) y que vaya calando, “de manera que la gente se acerque al jazz, lo conozca y favorezca nuevos públicos a futuro”.

Y Lloyd se presta a ello. Viene del Memphis que mamaron Elvis Presley o B. B. King, “seres espirituales a quienes se dio una existencia material”, por utilizar una expresión del propio Lloyd al referirse a nuestra condición humana. Abanderando esa espiritualidad con su saxo, que tiene por la mejor arma para cambiar el mundo, llega en exclusiva a Valencia en cuarteto: Jason Moran (piano), Reuben Rogers (bajo) y Eric Harland (batería) le acompañan. Viene a demostrar que su música “no es blanda, sino tierna”, convencido de que es lo que necesita el mundo: “ternura”. Lo repite cada vez que puede y, cuando no, coge su saxo y hace que suene a madera partiendo del metal.

Charles Lloyd es la figura, la estrella, de un Festival de Jazz de Valencia que se ofrece para el que lo quiera imitar: “Que no se destine todo el presupuesto público a las figuras internacionales”, subrayan Blanco Latino y Chevi Martínez. Se trata de buscar el “equilibrio” (de nuevo la palabra) entre los ingredientes de su fórmula jazzística: músicos locales, nacionales e internacionales dispuestos a subirse al escenario del Palau de la Música con la misma naturalidad que patean los barrios de la ciudad. Ahora que “el mundo nos mira”, Valencia irradia ternura.

Salva Torres

Jazz se escribe con V

XX Festival de Jazz de Valencia
Palau de la Música
Passeig de l’Albereda, 30. Valencia
Julio de 2016

Si, como dijo el compositor Leonard Bernstein, para conseguir grandes logros dos cosas eran necesarias, “un plan y no demasiado tiempo”, entonces Francisco Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez están de enhorabuena. Hacia finales de abril supieron que serían ellos los encargados de poner en marcha el 20 Festival de Jazz de Valencia. He ahí el poco tiempo. Pero como tenían un plan, con el que se presentaron a principios de año y por el que el Ayuntamiento de Valencia finalmente se decantó, el logro estaba asegurado.

Su plan es muy sencillo: “Dar la oportunidad a la gente que se lo merece”. Y esa gente está bien cerca: “Los músicos valencianos, que hay muchos y muy buenos, merecían nuestro apoyo; que tengan la puerta del festival abierta, cosa que antes no tenían”. Se acabó aquello de que nadie es profeta en su tierra. Ahora el Jazz se escribe con V, la que llevan incorporados los músicos valencianos que, como Perico Sambeat, Ramón Cardo, Carlos Gonzálbez o Fabio Miano exportan internacionalmente su creatividad.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Cartel de Dani Nebot. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

El Fijazz de Alicante, con el triple de presupuesto que Valencia

Está por ver lo que sucede con el Fijazz de Alicante, que sale por primera vez a concurso público con una dotación presupuestaria tres veces superior a la de Valencia. La que será su XVIII edición sigue en el aire, a expensas del proyecto ganador. Paralelamente, acaba de nacer Jazz on the Med, iniciativa privada impulsada por Esatur (Jorge Rodríguez) y El Refugio (Dani Barbieri) con la colaboración de Fundación Caja Mediterráneo.

Y nace Jazz on the Med, complemento al Fijazz

“No lo vemos como competencia al Fijazz, porque es bueno que pasen cosas en junio y julio, de manera que se complementan”, explica Toni Navarro, coordinador del Jazz on the Med, que ha arrancado con alrededor de 20.000€ y una propuesta atractiva. Por el Aula de Cultura de la CAM de la Alicante pasaron los días 2, 9 y 16 de junio Tino di Geraldo Sextet, Jorge Pardo y Javier Massó, y Perico Sambeat y Fabiano Miano Quartet. “Tuvimos una buenas respuesta de público, sin llegar a llenar, pero demostrando que están pasando cosas en Alicante aparte del reggaetón”, señala Navarro. Y el año que viene “más y mejor, esperemos que con la ayuda de algún patrocinador”.

Mientras, el Festival de Peñíscola sigue fiel al modelo que hasta el pasado año dirigía en Valencia Julio Martí: estrellas internacionales y el complemento de músicos valencianos. Así, actuarán en el Palau de Congressos de Peñíscola, del 21 al 28 de julio, la vocalista Cécile McLorin, Kenny Barron y John Abercrombie, reservando los conciertos gratuitos del Jazz a la Serena, que se reparten entre el Palau y la plaza de Santa María, para Grant Stewart, Yei Yi&co, Arantxa Domínguez, Ricardo Belda, Kiko Berenguer y Tat!, en un festival patrocinado por Transportes Monfort Belda.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Fabio Miano. Fotografía de Antonio Porcar por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“La realidad jazzística en Valencia ha cambiado radicalmente en los últimos años: ahora hay un público entregado al jazz y que apoya a los músicos de aquí”, dicen al unísono Blanco ‘Latino’ y Chevi Martínez, ambos a su vez celebrando, oh! casualidad, los 25 de años del colectivo Sedajazz y del club Jimmy Glass, respectivamente. “Llevamos años dedicándonos a crear afición”, añaden. Por eso ahora, con el cambio de gobierno (“la sensibilidad es otra”), decidieron presentar su plan al Ayuntamiento de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Hermeto Pascoal. Fotografía de Aline Morena por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Apostamos por el cambio y por una iniciativa de futuro”

“Lo hacemos animados e impulsados por mucha gente, casi obligados por ellos, que han confiado en nosotros para sacar adelante el festival”. De manera que Latino y Chevi compaginan ahora el trajín diario con todo lo del festival. “Ya casi no tenemos vida privada”, se lamentan con ironía, pero con el acicate de “apostar por el cambio” y de saberse al frente de “una buena iniciativa y de futuro”. Eso sí, el proyecto es para este año, aunque confían en la posibilidad de continuar desarrollándolo más tiempo.

Porque ideas tienen muchas, aunque la falta de tiempo les haya obligado a centrarse en la vigésima edición, para la que cuentan con 60.000€ de presupuesto municipal, más los 15.000 del 17 Seminario Internacional de Jazz. No es mucho teniendo en cuenta que habrá 24 actuaciones (10 más que el pasado año) y 169 músicos participando en ellas, lo que da una idea del exiguo dinero destinado a cada artista. “En el Palau nos la jugamos a taquilla”, dicen. Asumen el riesgo que supone no llegar a cubrir los gastos derivados de los respectivos cachés, por eso animan a la gente a acudir a los conciertos.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Sant Andreu Jazz Band. Foto de Lilli Bonmati por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Este festival es un caramelo, porque aúna estilos diferentes y para todos los públicos”

El primero de todos, de entrada libre, será el domingo 3 de julio en los Jardines del Palau con la Sant Andreu Jazz Band. Joan Chamorro dirige esta banda de Barcelona formada mayoritariamente por jóvenes de entre 7 y 20 años, y de la que Ramón Tort realizó la película documental A film about kids and music ganadora del premio al mejor largometraje en el Festival de Cine de Austin (Texas). Latino habla de “caramelo” para definir el Festival de Jazz de Valencia, porque reúne “diferentes estilos, desde lo clásico a lo más vanguardista, y para todos los gustos”.

He ahí otra de las señas de identidad del nuevo modelo. “Dar siempre lo mismo no es educar a la gente, que tiene que conocer lo nuevo que se está haciendo”, subraya Chevi Martínez, harto de lo que alguien ha llamado la “nombrecitis”, esa obsesión por los grandes nombres del jazz, en detrimento de los nuevos solistas y formaciones. “Los grandes nombres tienen fecha de caducidad y los jóvenes han de conocer aquellos otros que empiezan a despuntar y nosotros dárselos a conocer”, como dicen que ya comienza a verse incluso en festivales tan prestigiosos como los de San Sebastián y Vitoria.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Carlos Gonzálbez. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Ojalá sirva de modelo a otros festivales”

Desean que su proyecto de jazz para todos los públicos, abierto a los diferentes barrios de la ciudad y con músicos de la propia tierra “ojalá sirva de modelo a otros festivales”. Y lo dicen seguros de que en otras ciudades “ya nos están mirando”, por las referencias que tienen. Y puesto que el festival tiene carácter internacional, su apuesta también se desmarca de la línea general, incidiendo en nombres “menos mediáticos pero de indudable calidad”.

De manera que junto a la Perico Sambeat Big Band, Ramón Cardo & The Nyora Boppers, Carlos Gonzálbez & Fabio Miano Quartet y la Orquestra de València, que por primera vez abre su repertorio al jazz en agrupación, figuran en el programa ilustres como Hermeto Pascoal, Charles Lloyd, Vein Trio & Dave Liebman o Juan Perro. Nombres quizás menos sonoros que los de Wynton Marsalis, Chick Corea o Diego El Cigala, pero que a juicio de Latino y Chevi Martínez merecían estar por ese compromiso hacia lo más emblemático.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Perico Sambeat. Fotografía de Miquel Monfort por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Perico Sambeat es uno de los valores europeos más importantes”

“El saxo Charles Lloyd fue el primero que vendió un millón de ejemplares por su disco Forest Flower de 1966”, destaca Chevi Martínez, anunciando el que será su único concierto en la península. Y de Hermeto Pascoal dice que nunca había estado en Valencia, siendo uno de los grandes músicos a nivel mundial, con “discos cinco estrellas, mientras aquí parece como si no existiera”. De hecho, Miles Davis dijo de este albino brasileño que era “el músico más importante del mundo”. Vein Trio, que ya ha estado en Valencia, concretamente en el Jimmy Glass, es la apuesta de vanguardia igualmente para todos los públicos. Como Juan Perro o Santiago Auserón (Radio Futura).

Domisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Dómisol Sisters. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

En cualquiera de los casos, insisten en recordar que Perico Sambeat “es uno de los valores europeos más importantes, por sus arreglos y composiciones increíbles”, al igual que Gonzálbez, Miano o Cardo, “que están en un cartel de gran nivel”. Latino aprovecha para destacar también a las Dómisol Sisters, “que sorprenderán seguro, porque tienen un espectáculo muy bonito y de gran calidad”, sin olvidar a Iván ‘Melón’ y su swing cubano o The Big Team, compuesto por Jesús Santandreu, Michael Mossman, Abe Rábade, Carlos Martín, Nelson Cascais y Eric Ineke.

Y como en el espíritu del nuevo Festival de Jazz de Valencia está su despliegue por toda la ciudad, Russafa, el Cabanyal, Benimaclet, El Carme o el Mercado de Colón acogerán diversas actuaciones. También habrá jam sessions en otros espacios habituales de la ciudad, como El Vitti, El Deslunao, Café El Musical, No Hay Nada Mejor que 27 Amigos, Gestalguinos, Café Bigornia o el propio Jimmy Glass, a modo de cartel complementario al festival.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Juan Perro. Fotografía de Daniel Pérez por cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

“Los festivales llenos de estrellas parece que fueran a dejarnos ciegos”

“Queremos que sea un festival con conocimiento, didáctico y, por supuesto, respetuoso con la música”. Nada que ver con esos “festivales llenos de estrellas, con las que parece que fuéramos a quedarnos ciegos”, ironiza Latino. El diseñador Daniel Nebot ha sido el encargado del cartel del XX Festival de Jazz de Valencia, calcando el espíritu de sus nuevos responsables. “El jazz se escribe con la J del saxo”, dijo durante la presentación.

Convencidos del largo recorrido del nuevo modelo de festival, confían a su vez en que “con el tiempo sea incluso un atractivo turístico”. Chevi Martínez apuesta por ese “turismo jazzístico”, porque considera que hay mucha gente que cuando viaja a otra ciudad “busca jazz”, apoyándose en la prueba objetiva del Jimmy Glass, donde “cada vez hay más público de ese tipo”. Y vaticina: “En poco tiempo veremos una explosión jazzística importante”. Explosión que, como diría Bob Marley, es lo que tiene de bueno la música: “Cuando te golpea, no sientes dolor”.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Charles Lloyd. Imagen cortesía del Festival de Jazz de Valencia.

Salva Torres

Encuentro con el jazz ‘Perdido’

Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 8 de mayo de 2016

Ahí está, en medio de un centenar de piezas, la corneta antigua utilizada en la decoración del club Perdido. Y, como tocando a rebato, provocando la estampida de un sinfín de emociones. Todas ellas relacionadas con el jazz que vivió su época de esplendor en Valencia en la década de los 80 y 90. La Fundación Bancaja se hace eco de todo ello en la exposición Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical. Medio centenar de fotografías, diversos carteles, objetos, revistas, folletos, recortes de prensa y antiguas entradas a conciertos, conforman la crónica visual de toda aquella explosión jazzística.

Cartel de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Cartel de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

“Casi se rompen las puertas durante una actuación de Stan Getz en el Teatro Principal”, recordó Jorge García, comisario de la exposición junto a Toni Picazo. El club Perdido, aglutinante del esplendor vivido esos años, tenía conciertos en directo cinco días a la semana, algo insólito no sólo en Valencia sino en el conjunto de España, según destaca una de las publicaciones que integran la muestra. Perdido abrió sus puertas en la calle Sueca del barrio de Ruzafa en 1980 y las cerró en 1995 asfixiado por la falta de ayudas.

En torno a esa intensa actividad del club Perdido gira la memoria visual de tan brillante época. “No es una exposición sólo de fotografía, sino el relato y la crónica del jazz que eclosionó en la ciudad de Valencia con la llegada de la democracia y los nuevos aires de libertad”, explicaron los comisarios. “Es la primera vez que el público va a tener la oportunidad de ver esa historia contada de manera visual”, subrayaron García y Picazo.

Video de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Video de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

La exposición, más que un ejercicio de nostalgia, pretende rescatar aquel momento inolvidable con vistas a su proyección futura. De hecho, Jimmy Glass, desde 1993,  y Mercedes Jazz, una vez arrancado el siglo XXI, son fieles continuadores de aquel legado, por mucho que el esplendor se haya apagado. “No tiene el brillo de esos años, pero el jazz en Valencia sigue siendo un referente a nivel nacional”, aseguró Picazo. “Cada imagen y cada objeto de la exposición está pensado para narrar esa historia”, indicó García.

Imágenes de conciertos y festivales, ilustraciones de Daniel Torres y Micharmut, llamativos carteles, además del audiovisual que recoge la grabación de los seminarios de Bancaja en los 90, destacan la efervescencia vivida esos años dorados del jazz en Valencia.  Años que acogieron conciertos señeros, como los del citado Stan Getz, Dexter Gordon, Bill Evans, Chick Corea o Art Blakey, a los que hay que sumar los del Perdido, por el que pasaron Lou Bennet, Steve Lacey, Woody  Shaw, además de Pedro Iturralde, Tete Montoliu o Jorge Pardo.

Ilustración y fotografías de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Ilustración y fotografías de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Las fotografías de José Aleixandre, Pepe y Rafa Aparisi, José García Poveda, Antonio Porcar o Esther Cidoncha reflejan aquel brillo. “El jazz siempre ha tenido una imagen atractiva”, apuntó García. Atractivo no siempre correspondido económicamente. Como ha repetido en más de una ocasión el promotor Julio Martí, responsable del Festival de Jazz del Palau, el jazz para la industria ha sido maldito desde el punto de vista económico. Perdido Club aguantó 15 años hasta que la crisis y la falta de ayudas acabó con él.

Paralelamente a la exposición, el Centro Cultural Bancaja acogerá una serie de conciertos coloquio a cargo de Joan Soler & Ramón Cardo Quartet, el jueves 25 de febrero, Tino Gil & José Luis Granell Quartet (3 de marzo) y Steady Jazz Trio (7 de abril). Todo ello pensado para recuperar la memoria jazzística de aquellos años, al tiempo que pone en valor la escena todavía influyente del jazz en Valencia hoy día. Porque, como recordó Toni Picazo, “Valencia fue una referencia entonces y lo sigue siento todavía”. Según Jorge García, “quedan los 20 años posteriores que igual se pueden contar en otra exposición”. Continuará…

Ver la noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Fotografía de la exposición de Bancaja.

Fotografía de Lou Benet por Pepe y Rafa Aparisi en la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Salva Torres

La ‘Senda Nova’ de Miquel Asensio

Senda Nova, de Miquel Asensio
Jimmy Glass
C / Baja, 28. Valencia
Miércoles 2 de diciembre de 2015, a las 20.45h. 12E

El baterista valenciano Miquel Asensio presenta el miércoles 2 de diciembre en el Jimmy Glass su primer disco como líder: Senda nova, un inspirado trabajo en el que, a través de sus propias composiciones, experimenta con nuevos colores y texturas musicales desde el jazz más puro hasta la apertura más conceptual, con un tratamiento libre y orgánico.

Para este estreno en Jimmy Glass estará acompañado por los músicos que participaron en la grabación, un excelente grupo de reciente formación que reúne a grandes del jazz valenciano como el saxofonista Javier Vercher (con quien ha mantenido una complicidad importante en la gestación de este proyecto), el guitarrista Joan Soler, los contrabajistas Rubén Carlés y Ales Cesarini, el pianista Santi Navalón y el trombonista y percusionista Carlos Martín.

Miquel Asensio. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

Miquel Asensio. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

Miquel Asensio, actualmente residente en Madrid, tiene el Título Superior de Jazz por el Conservatorio de Valencia. Toca regularmente en las formaciones de mayor prestigio de la Comunidad Valenciana: Perico Sambeat Big Band, Sedajazz Big Band, Ramón Cardo Quartet, Toni Belenguer Quintet, Greg Hopkins Sextet, Breacking Brass o Carlos Martín Quintet, entre otras.

Así mismo, el baterista colabora con otros grandes músicos como Jesús Santandreu, Albert Palau, Joan Soler, Vicent Macián, Voro García, Javier Vercher, David Pastor o Ricardo Curto, y ha participado en las producciones propias del festival del Jimmy Glass The Black Saint & The Sinner Lady (2013), el Electric Bath Ensemble / Don Ellis: The Trip of the Sixties (2014) y recientemente el Hot Rats Ensemble / Frank Zappa´s Alchemy (2015). Senda Nova es un sorprendente trabajo, atractivo y moderno, con grandes dosis de creatividad.

El baterista valenciano Miquel Asensio. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

El baterista valenciano Miquel Asensio. Fotografía de Antonio Porcar cortesía de Jimmy Glass.

 

SEMILLA NEGRA: PROYECTO CROWDFUNDING EN VERKAMI

Semilla Negra
Crowdfunding, proyecto de grabación de disco
Verkami

El grupo Semilla Negra nos ofrece un nuevo disco cargado de melodías caribeñas, ritmos brasileiros y también canciones de raíces flamencas. El proyecto del disco de fusión, se llevará a cabo a través del crowdfunding de la plataforma Verkami.

Semilla Negra es un grupo valenciano con ritmo africano compuesto por Cristina Blasco, Óscar Cuchillo, Jaume Pedrós y Paco Bernal. Su último trabajo que presentan a través de Verkami, también cuenta con la colaboración de Ramón Cardo con el Saxo y Andrés Belmonte con la flauta.

La filosofía del grupo se respalda en ese ritmo que proviene de África y del cual derivan muchos de los ritmos y poliritmias que se emplean en la música más moderna. Es por ello que este proyecto se sumerge en la música tradicional de Latinoamérica y Cuba y nos acerca a diferentes estilos como el Feeling cubano, la Samba y la Bossa Nova, y los mezcla con armonías del Jazz. Encontramos un resultado muy fresco y actual y sin embargo, que no se aleja de esa semilla de origen, de herencia.

Formación valenciana "Semilla Negra". Imagen cortesía del grupo

Formación valenciana «Semilla Negra». Imagen cortesía del grupo

Con Verkami, Semilla Negra busca financiar su proyecto en un máximo de 40 días mediante el mecenazgo y a cambio de recompensas según la colaboración. Ofrecen desde la descarga del disco o el disco físico, hasta entradas para sus conciertos o camisetas exclusivas. Por pequeño que sea el aporte, Semilla Negra estará más cerca de ver su sueño hecho realidad.

Aunque  se conocen hace años, es en 2012 cuando deciden formar el grupo Semilla Negra, embarcándose en un proyecto muy diferente, compuesto de nuevos ritmos. Después de numerosos ensayos y conciertos en directo, se plantean la idea de grabar un disco.

Para todos significaba algo nuevo pues, trabajan con otro tipo de ritmo que plantea unos arreglos muy interesantes, alejados de lo habitual. Óscar Cuchillo, el contrabajista del grupo comenta que para el bajo, supone un trabajo muy rico a la hora de hacer los acompañamientos por la solidez que supone.

Formación valenciana "Semilla Negra". Imagen cortesía del grupo

Formación valenciana «Semilla Negra». Imagen cortesía del grupo

Cristina Blasco. (Voz de Semilla Negra)

Nace en Valencia (1970) y se forma en grupos como solista. En 1999 decide formar su propio grupo junto con prestigiosos músicos del panorama jazz valenciano. Con “Cristina Blasco Quintet” se profesionaliza y graba su primer disco (2001). En sus años de formación recibe el premio a la mejor cantante de blues valenciana. En el 2005 graba su segundo disco con la formación Dona’m Jazz y en 2010, tiene lugar la creación de un CD junto con el reconocido cantautor Oscar Briz.

Oscar Cuchillo (Contrabajo en Semilla Negra)

Estudia en diversos seminarios internacionales tanto Clásicos como de Jazz y lleva más de diez años de experiencia como docente. Actualmente trabaja como profesor de Contrabajo en la especialidad de Jazz en el Conservatorio Superior de Música «Joaquín Rodrigo» y en Sedajazz imparte varias asignaturas compaginando esta actividad con la de músico «freelance» tocando el bajo eléctrico y el contrabajo. Practica una gran diversidad de estilos, lo que le ha llevado a trabajar con numerosos músicos y grupos.

Paco Bernal (Percusionista en Semilla Negra)

Estudiante autodidacta y músico profesional desde 1989. Su iniciación a la música estuvo marcada por la Unión Musical L´horta de Sant Marcel-li, profundizándose en percusión latina. Ha trabajado con numerosos artistas y diferentes estilos musicales, desde flamenco, jazz, pop, reggae o rumba, entre otros. En el 2007 graba su primer disco con el grupo Jaixira en el que se fusionan etno, jazz y vanguardia. Con ellos, conseguirá el galardón “¿Faltas TÚ en el festival” de Donosti.

Jaume Pedrós (Guitarrista en Semilla Negra)

Aunque comienza tocando de forma autodidacta, pronto realiza estudios en solfeo y guitarra clásica en el Conservatorio “Joaquín Rodrigo” de Valencia. En 1991, se traslada a Barcelona para continuar su formación donde aprende guitarra de jazz y flamenca, entre otros.  Ganador del concurso “Circuito Rock” con el grupo Bluesville. Ha actúado en el festival de jazz de la Universidad Politécnica de Vlaencia, en los festivales de Getxo e Ibiza. En l 2006 edita “Barrio Alto” creando así su primer disco como Jaume Pedrós Group.

 

Ya es Noviembre en el Festival de Jazz UPV

Festival de Jazz de la UPV
Campus de Valencia, Alcoi y Gandia
Del 25 al 28 de noviembre

La Universitat Politècnica de València (UPV) presenta, a través de su Área de Actividades Culturales, Novembre 2014, la 21ª edición de su prestigioso Festival de Jazz, que este año tendrá lugar del 25 al 28 de noviembre con conciertos en sus tres campus (Valencia, Alcoy y Gandia), abiertos al público general hasta completar el aforo de los recintos. Surgido en 1995, el festival se ha consolidado como un referente nacional durante la última década, en la que la UPV ha acogido conciertos de artistas internacionales de primer nivel como, entre otros muchos, los cubanos Roberto Fonseca y Omar Sosa (seis veces nominado a los Grammy) o la brasileña Eliane Elias (cinco nominaciones).

En la presente edición, la UPV, que lo nombró doctor honoris causa el pasado mes de septiembre, quiere rendir un especial homenaje al fotógrafo alemán Jürgen Schadeberg, conocido tanto por su vinculación artística con Nelson Mandela como con los principales músicos de jazz sudafricano del siglo XX – las cantantes Dolly Rathebe y Miriam Makeba, el trompetista Hugh Masekela o el saxofonista Kippie Moeketsi, entre otros -, y cuya muestra fotográfica puede visitarse en la sala de exposiciones de Rectorado (campus de Vera, Valencia) hasta el próximo 16 de diciembre.

Javier Vercher participará en el Festival de Jazz de la UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Javier Vercher participará en el Festival de Jazz de la UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Por ello, el festival dará comienzo con un concierto homenaje a Schadeberg de la mano de Uli Partheil Trío, conformado por el pianista y compositor de Darmstadt (Alemania), el batería turco Bülent Ates y el contrabajo germano Jürgen Wuchner, quienes interpretarán composiciones de los músicos sudafricanos Johnny Dyani y Abdullah Ibrahim.

El concierto, que tendrá lugar el martes 25 de noviembre en el Auditori Alfons Roig de la Facultad de Bellas Artes de la UPV (20.00 horas), podrá vivirse también en directo en el Aula Magna de la Escuela Politécnica Superior de Gandia el miércoles 26 a partir de las 20.30 horas.

En el campus de Vera (Valencia), donde todos los conciertos darán comienzo a las 20.00 horas en el Alfons Roig, el programa continuará el miércoles 26 con la fusión de música cubana y valenciana de MC Latin Jazz Project, donde Fernando Marco, Roque Martínez, Julio Montalvo, Isaac Delgado Jr, Yoel Páez y Luis Llario entremezclarán clásicos caribeños con standards jazzísticos y composiciones propias.

El jueves 27 será el turno de Albert Palau Octeto, un proyecto surgido el pasado mes de junio a partir de las composiciones para bandas sonoras cinematográficas de Miquel Asins Arbó y cuyo repetorio incluirá piezas que van desde el swing o el bolero hasta el boogaloo y el jazz más contemporáneo. Ese mismo día, también a partir de las 20 horas, la Escuela Politécnica Superior de Alcoy podrá disfrutar del concierto de Javier Vercher Trío, de la mano del músico madrileño, Músico Revelación Tete Montoliu 2006 y que cuenta ya con cuatro álbumes editados y una dilatada experiencia junto a prestigiosos músicos como Rakalam Bob Moses, Chip Taylor o Alejandro Sanz.

El viernes 28, el broche final a Novembre 2014 lo pondrá Marco Mezquida Trío, formado en 2009 por el joven pianista menorquín – Músico del año en 2011, 2012 y 2013 para la Asociación de Músicos de Jazz y Moderna de Cataluña -, el contrabajista sueco Marko Lohikari y el baterista argentino Carlos Falanga, un trío potente, fresco, emocionante y rico en matices que abandera una nueva generación.

Albert Palau será uno de los músicos que participarán en el Festival de Jazz de la UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Albert Palau será uno de los músicos que participarán en el Festival de Jazz de la UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Durante el festival, tal y como viene siendo habitual también en las últimas ediciones, Novembre 2014 incluirá una Fila 0 solidaria a través de la cual el público podrá, si así lo desea, dejar libremente sus donativos, que irán a parar íntegramente a Cáritas.

Junto al festival – en el que colaboran, además de Cáritas, el Instituto Valenciano de la Música (IVM) y la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) -, se llevarán a cabo diversas actividades complementarias en la sala SGAE Centro Cultural (C / Blanquerías 6, Valencia). Allí, el lunes 24 de noviembre tendrá lugar, a partir de las 17.00 horas, la proyección del documental “Schadeberg. Black and White”, al que seguirá la mesa redonda “Fotografiar el jazz”, que contará con la participación del propio artista alemán junto al gestor cultural y fotógrafo Toni Porcar y el ya citado Javier Vercher.

El viernes 28, también a las 17.00 horas, se desarrollará la mesa redonda “Jazz en España: nuevas generaciones, nuevos desafíos”, con la participación de los saxofonistas Joan Benavent y Alexey León junto al pianista Marco Mezquida.

Historia viva

Nacido en Louisiana a mediados del siglo XIX de la mano de enormes remesas de esclavos negros llegados de Costa de Marfil, el jazz es la evolución musical de la combinación de ritmos africanos, la armonía europea y la influencia norteamericana. De enorme variedad y poseedor de una riqueza musical innegable, el jazz es una de las manifestaciones musicales más significativas y características del siglo XX. Unión de tradición, mestizaje y modernidad, su nacimiento y evolución son un indiscutible patrimonio cultural de nuestra época.

Por ello, desde 1995, la Universitat Politècnica de València (UPV) disfruta del jazz como referencia y símbolo musical de una cultura viva, cambiante, armoniosa y fundamentalmente improvisadora. El festival, llamado Novembre desde 2007, en claro vínculo con el mes en que se desarrolla (habitualmente, la última semana de noviembre), se ha consolidado en los últimos años como la semana musical por excelencia de la UPV.

Uli Partheil trio estará en el Festival de Jazz de UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Uli Partheil trio estará en el Festival de Jazz de UPV. Imagen cortesía de la UPV.

Estrellas mundiales junto al mejor jazz nacional

Así, bajo las premisas de multiculturalidad y calidad, por la UPV han pasado desde estrellas mundiales como los nominados a los Grammy Omar Sosa, Eliane Elias o Roberto Fonseca, hasta lo más granado del panorama nacional, con especial atención al jazz-flamenco (con la presencia, por ejemplo, de Pardo-Benavent-di Geraldo o Jerez-Texas) y al sensacional elenco de prestigiosos jazzistas valencianos que triunfan por todo el mundo (Ximo Tébar, Álex Conde, Ramón Cardo, Perico y Elma Sambeat, Joan Soler…).

De este modo, el público valenciano (el festival es de libre acceso, tanto para miembros de la UPV como para cualquier interesado externo), ha podido disfrutar durante la última década de múltiples estilos de calidad, llegados desde casi todas las partes del mundo.

Brasil (Eliane Elias), Alemania (Joachim Kühn), Cuba (Omar Sosa, Roberto Fonseca, Aldo López Gavilán), Bélgica (Aka Moon), Estados Unidos (Keith Dunn), Francia (Jacques Schwartz-Bart), Israel (Gilad Azmon, Yaron Herman) o Hungría (Transeuropean Quartet) son solo algunos de los países cuya élite jazzística ha dejado su huella en el festival de la UPV, que presume orgullosa de un evento que concita la atención del panorama nacional del género.

Festival de Jazz de la UPV.

Festival de Jazz de la UPV.

Berlanga, al ritmo del jazz de Asins Arbó

Miguel Asins Arbó en Jazz
Concierto homenaje a su figura, en el Día Internacional de la Música
Por Albert Palau en octeto
Cinema Jove y CulturArts
Teatro Principal
C / Barcas, 15. Valencia
Sábado 21 de junio, a las 22.00h

El Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, presenta un concierto especial que tendrá lugar en el marco de la 29a edición del Festival el sábado 21 de junio, Día Internacional de la Música, a las 22.00hs en el Teatro Principal: Miguel Asins Arbó en Jazz. El grupo estará compuesto por algunos de los mejores músicos de jazz valencianos, encabezados por el pianista Albert Palau.

Miguel Asins Arbó, homenajeado en Cinema Jove.

Miguel Asins Arbó, homenajeado en Cinema Jove.

El programa del concierto combina películas tan conocidas como ‘Plácido’ (1961) o ‘El verdugo’ (1963), de Berlanga, cineasta con el que Asins colaboró varias veces, con otras de Francisco Regueiro (‘El buen Amor’, 1963), Jesús Fernández Santos (‘Llegar a más’, 1963), Manuel Mur Oti (‘A Hierro Muere’, 1962), León Klimovsky (‘Último deseo’, 1976) y Roberto Fizz (‘Un atraco de ida y vuelta’, 1968), en un amplio abanico que incluye comedia, drama, cine negro e incluso ciencia ficción.

Palau, que ha hecho un exhaustivo trabajo de estudio y selección de la música de Asins Arbó, explica que “la música refleja el carácter de cada película, y se mueve entre la sencillez y eficacia de algunos temas humorísticos con la sofisticación de otros que demuestran una gran técnica compositiva”. Asins ya evidenció en muchos de sus trabajos una afinidad por las orquestaciones y los patrones del jazz, pero el trabajo de adaptarlo al lenguaje del jazz contemporáneo ha sido “un reto”, asegura Albert Palau. La versatilidad del compositor se reflejará en un repertorio que incluye géneros diversos como el fox trot, el blues, el bolero y la canción.

Fotograma de 'Plácido', de Luis García Berlanga. Homenaje a Asins Arbó en Cinema Jove.

Fotograma de ‘Plácido’, de Luis García Berlanga. Homenaje a Asins Arbó en Cinema Jove.

En su grupo, Palau ha reunido a algunos de los principales nombres de la escena valenciana: el trompetista Voro García, el trombonista Toni Belenguer, los saxofonistas Perico Sambeat y Ramón Cardo, el guitarrista Joan Soler, el contrabajista Ales Cesarini y el batería Mariano Steimberg. Con esta plantilla de tamaño medio ha podido sacar el máximo partido formal y expresivo a la música de Asins.

Miguel Asins Arbó fue un discípulo destacado de Manuel Palau, con quien estudió en el Conservatorio de Valencia. Formó parte del cuerpo de directores de música del ejército de tierra y luego accedió a la cátedra de acompañamiento en el Conservatorio Superior de Música de Madrid. Además de su abundante obra para cine y televisión son muy apreciadas sus obras para banda y para orquesta, así como sus ciclos de canciones. En 1950 obtuvo el Premio Nacional de Música.

Por su parte, Albert Palau se formó en el Conservatorio Superior de Valencia y poco a poco se interesó por el jazz, que estudió en varios seminarios internacionales antes de graduarse en el Aula de Música Moderna y Jazz de Barcelona (2004) y en el Berklee College of Music de Boston (2007), donde fue becario de la Generalitat Valenciana y se tituló con la calificación de Summa Cum Laude. Desde que se dedica profesionalmente al jazz ha tocado y grabado con los mejores músicos.

 

Fotograma de 'El verdugo', de Luis García Berlanga. Homenaje a Asins Arbó en Cinema Jove.

Fotograma de ‘El verdugo’, de Luis García Berlanga. Homenaje a Asins Arbó en Cinema Jove.

¿Quién enciende la mecha del jazz en Valencia?

Congreso Internacional ‘El Jazz en España’
La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Del 28 al 30 de noviembre

Hace dos años la UNESCO promovió el 30 de abril como Día Internacional del Jazz. La Academia de Jazz de Francia designó a principios de este año como Mejor músico europeo de 2012 al saxofonista Jorge Pardo. Con anterioridad, el batería alicantino Ramón López ya había sido condecorado Caballero de las Artes y las Ciencias por el gobierno francés. Otro síntoma, este mucho más cercano, vendría a cerrar el círculo de la efervescencia última del jazz: la celebración en Valencia del primer Congreso Internacional “El Jazz en España”. Que Valencia sea la sede de tamaño encuentro en La Nau, del próximo día 28 al 30, no deja de ser igualmente sintomático. Como lo fue el hecho de que la Berklee eligiera la capital del Turia como única sede fuera de Estados Unidos.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hasta aquí las buenas noticias. Mejores incluso si tenemos en cuenta lo que nos dicen Francisco Blanco ‘Latino’, responsable de Sedajazz, Chevi Martínez, al frente de Jimmy Glass, y el “principalmente músico” pero igualmente responsable de Mercedes Jazz, Mario Rossy: que la afición al jazz en Valencia ha crecido “muchísimo” en los últimos años. Toda esa brillante eclosión, de la que darán cuenta los invitados al congreso sobre el jazz en España, arroja paralelamente una luz sombría: el enorme potencial de los músicos valencianos no se ve correspondido con el debido apoyo institucional. “El 95% de ese potencial se dilapida”, asegura el contrabajista Mario Rossy.

UN HERMOSO JARDÍN DESCUIDADO

Vayamos por partes. Primero están, o deberían de estar, los músicos por encima de todo. Y los músicos valencianos están a un nivel de primer orden internacional. ¿Entonces? “Hay más de 30 big bands en Valencia, pero no hay espacios para que toquen”, subraya Rossi, quien, apropiándose de una frase del pianista Albert Sanz, sostiene que la institución pública “no cuida nada su hermoso jardín”. Un jardín repleto de excelentes músicos que la Administración apenas riega con buenas palabras. “La ayuda institucional no tiene por qué ser económica, puede ser de tipo propagandístico o mediante protección cultural”, señala Chevi Martínez, que sin ir más lejos reunió la semana pasada a diez músicos valencianos, encabezados por Perico Sambeat, para rendir un sobresaliente homenaje al 50 aniversario de The Black Saint and The Sinner Lady de Charles Mingus.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Blanco ‘Latino’, que lleva 20 años al frente del colectivo de músicos Sedajazz, pide a las instituciones públicas “que se tomen esto más en serio”. Porque no es de recibo que “los de fuera toquen a caché, mientras los de aquí tengamos que cobrar a taquilla”. “Faltan hábitos culturales saludables”, apostilla Rossy. Hábitos como los de crear un circuito estable de jazz, que a los músicos se les pague como merecen o de que haya más espacios en condiciones donde tocar durante todo el año. “Lo importante es que, de una vez por todas, el jazz se convierta en algo cotidiano”, argumenta Chevi Martínez. “El jazz no es cuestión de dos veces al año, sino de que sea algo vivo todos los días”, añade.

FUGA DE TALENTOS

“¿Alguien conoce el Festival de Jazz de Nueva York? No tiene relevancia conocerlo porque allí prima el jazz que se hace en los clubs durante todo el año, y cuando no existe ese tejido cultural de base entonces se tienen festivales”, indica Rossy. De manera que menos festivales “dedicados a traer figuras que resultan rentables” (Chevi) y más “programación estable” que evite la “fuga de talentos” (Rossy) que se viene produciendo en la Comunidad Valenciana. “Antes, cuando estaba el SARC de la Diputación, te llamaban de Casas de Cultura, pero es que ahora ni eso”, precisa Latino.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Hay coincidencia en señalar la importancia de que se haga, por primera vez, un congreso para debatir acerca del jazz en España. Y, de nuevo, teniendo a Valencia como protagonista. Ahora bien, ¿el encuentro teórico dejará algún tipo de semilla práctica? “Yo tengo esperanzas”, dice Rossy, teniendo en cuenta que “el jazz cada vez va a mejor” y que “la demanda del público es innegable”. A su juicio, se necesita, sobre todo, poner en valor a los músicos y que estos, a su vez, “dejen de pasar la gorra, porque eso hace daño al sector”. Como hace daño que un festival como el de la Universidad Politécnica de Valencia, “que se hace con las mejores intenciones”, sea gratis.

Para Chevi Martínez, cuyo Jimmy Glass es la puerta de entrada en Valencia del mejor jazz neoyorkino, dado que la Administración “no está en situación de apoyar a la cultura, que al menos no ponga trabas a su desarrollo”. Latino, en este sentido, apunta el daño que ha hecho el 21% de IVA. “De una taquilla de 16.000 euros en el Festival de Jazz del Palau, para una gran orquesta, al final te quedas con 8.000”. Mario Rossy sólo pide un cambio en la política cultural, de manera que todo ese potencial de músicos que atesora Valencia sea debidamente explotado. ¿Quién se atreve, de verdad, a encender la mecha?

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Imagen del archivo de Jimmy Glass.

Salva Torres