Pablo Trapero, Premio Luna de Valencia

Pablo Trapero
Premio Luna de Valencia 2017
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 23 de junio al 1 de julio de 2017

El Festival Internacional de Cine de Valencia, que se celebra entre el 23 de junio y el 1 de julio y tiene como objetivo principal la promoción de la obra de jóvenes cineastas de todo el mundo, contará con la presencia del cineasta argentino Pablo Trapero, a quien se le otorgará la Luna de Valencia y se le dedicará una retrospectiva de toda su filmografía (incluida ‘Nacido y criado’, de 2006, inédita en nuestro país).

Pablo Trapero. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Pablo Trapero. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El cineasta, nacido en San Justo (Argentina) en 1971, ya obtuvo eco en el certamen cuando sus dos primeras películas, ‘Mundo grúa’ y ‘El bonaerense’, fueron proyectadas en la edición de Cinema Jove de 2003 (dentro de un ciclo dedicado al entonces pujante cine del país austral, cuya nueva hornada gozaba de una importante proyección exterior). El 23 de junio recibirá la Luna de Valencia, y el 24 charlará con el público que asista a la proyección de ‘El clan’ (2015), su más reciente película y la de mayor proyección internacional, en la sala Berlanga de la Filmoteca.

Coetáneo de Lucrecia Martel, Martín Rejtman, Adrián Caetano y otros jóvenes directores que comenzaron a despuntar desde Argentina a finales de los 90 y principios de los 2000 (en medio de una situación económica más que complicada), Trapero ha trazado desde entonces una trayectoria en curva ascendente, con títulos como ‘El bonaerense’ (2002), ‘Nacido y criado’ (2006), ‘Leonera’ (2008), ‘Carancho’ (2010), ‘Elefante blanco’ (2012) o ‘El clan’ (2015). Esta última, León de Plata al mejor director de la Mostra de Venecia y premio Goya a mejor película iberoamericana, supuso la consagración a nivel internacional para una filmografía que se mueve con pulso firme entre la crónica social sin concesiones y un costumbrismo de género, que pone de relieve la problemática de las clases más desfavorecidas en la historia reciente de su país.

Pablo Trapero. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Pablo Trapero. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Östlund: “La cobardía es lo más habitual”

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia
30 Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 19 al 26 junio de 2015

Ejemplo del modelo sueco, Ruben Östlund (Gotemburgo, 1974) acudió a la entrevista con sus dos hijas gemelas. Y mientras ellas, sin alborotar, se entretenían con el móvil antes de poder ir a la playa Malvarrosa, su padre respondía a las preguntas moviendo las manos como queriendo ahuyentar esos primeros planos que tan esporádicamente utiliza en su cine. En Fuerza mayor (2014), Premio del Jurado en el Festival Cannes, lo hace casi por simpatía con el título: “Me sentí obligado, porque la verdad es que no estoy acostumbrado a ellos”.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Fotograma de Force Majeure (Fuerza Mayor), de Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove.

Si los utilizó fue para mejor indagar en la psicología (otra palabra de la que huye) del personaje protagonista: un padre (Johannes Kuhnke) que abandona a su mujer y sus hijos cuando una avalancha de nieve amenaza con sepultarlos. “No tenía muchas esperanzas de que allí  fuera a pasar algo, pero lo cierto es que en el rostro de la actriz (Lisa Loven Kongsli) sí ocurrió”. De pronto, esa mujer descubre la cobardía de su marido como parte de esa fuerza mayor a la que alude el film.

“Yo nunca intento hacer análisis psicológico en mis películas, sino que muestro situaciones”, explica Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Situaciones que, en el caso de su último trabajo, tienen que ver con la cobardía como actitud universal cuando las cosas vienen mal dadas. “La cobardía es el acto más habitual ante una situación catastrófica. Y eso es verificable”. Pone como ejemplos diversos acontecimientos navales, como el Titanic, donde la mayoría de muertos eran mujeres y niños, mientras que muchos hombres se salvaron. Y se pregunta: “¿Qué hace que los hombres actúen de manera tan egoísta?”. Como el asunto da para una tesis doctoral, Östlund lo deja caer y prosigue por otros derroteros.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

“El cine no me interesa en sí mismo, sino que son las temáticas las que centran todo mi interés”. Y como cada proyecto le suele llevar dos o tres años, elige los temas que más le atraen para dedicarle todo ese tiempo. Aunque hay un hilo conductor (palabra que enseguida retomará en otra dirección) en su cine: “Me gusta poner al hombre en situaciones y bajo puntos de vista diferentes”. Por ejemplo: cansado de la más repetida visión del héroe, Östlund prefiere presentar “antihéroes”. O mejor aún: “Indagar en sus motivaciones”.

Motivaciones para las que considera (y aquí reaparece lo del conductor) muy relevante lo que sucede en el interior de un autobús o un tranvía. “El viaje en autobús es un microcosmos de la sociedad, porque tenemos un conductor que gobierna el vehículo y unos pasajeros que aceptan ese gobierno y comparten, hasta cierto límite, una serie de valores”. En su cine, también hasta cierto límite, coloca a los personajes en situaciones que terminan por gobernar sus vidas o, cuando menos, las desestabilizan. Por eso utiliza el término orteguiano “circunstancias” de vida. Circunstancias que atraviesan y articulan cada una de sus películas presentadas en Cinema Jove: The Guitar Mongoloid (2004), Involuntary (2008), Play (2011) o la mencionada Force Majeure.

“No soy un frikie, un apasionado del cine, lo que me apasionan son las imágenes en movimiento, por eso empecé haciendo películas relacionadas con la aventura”. Y siempre un cine que tiene que ver con el espectáculo, entendido desde el análisis “de su dinámica, de su dramaturgia”. Más cercano a su paisano Roy Andersson que a su también destacado paisano Ingmar Bergman, insiste en el cine de situaciones frente al más psicologista del primer plano: “En Suecia existen esos dos bandos, el de Andersson frente al de Bergman”. Como existe esa “relación amor odio” entre los “hermanos mayores suecos y los hermanos menores noruegos”, hasta que el petróleo le dio la vuelta a esa situación. El cine de Ruben Östlund es así: inquietante y en constante movimiento por la tensión de las situaciones y sus circunstancias.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Ruben Östlund, Premio Luna de Valencia de Cinema Jove. Imagen cortesía del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Salva Torres

La israelí Valley gana Cinema Jove

Valley, de Sophie Artus, Premio Luna de Valencia de Largometrajes
Discipline, de Christophe M. Saber, Premio Luna de Valencia de Cortometrajes
30 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio, 2015

Valley, de la directora francesa Sophie Artus, ha logrado el Premio Luna de Valencia de Cinema Jove en su Sección de Largometrajes. Según el jurado integrado por Lolita Chammah, Olimpia Melinte y Jorge Roelas, la película impacta “porque aunque tenga violencia está llena de sentimientos”. Violencia a la que se ven “abocados” los protagonistas “porque su forma de vida no les ofrece salidas”. Valley se merece sin duda el premio, pero se merecía también una valoración más rica en matices, por mucho que el jurado no tuviera obligación una vez anunciado el premio.

Sophie Artus, directora de Valley. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Sophie Artus, directora de Valley. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Situada la acción en un pueblo al norte de Israel, Valley va más allá del conflicto palestino israelí, para centrarse en la vida de unos jóvenes de instituto habitados por la tensión de cierta violencia. Violencia que tiene su origen en el desestructurado núcleo familiar y que dará pie a consecuencias imprevistas. Sophie Artus, al estilo del cineasta Gus Van Sant, radiografía esa impotencia juvenil, cuyo contrapunto siempre es la prepotencia desafiante, arrojando una luz dura, áspera y sin concesiones de tanto desamparo disfrazado en unos casos de torpe arrojo y en otros de melancólica existencia.

Roy Nik en un fotograma de 'Valley, de Sophie Artus, Premio Luna de Valencia de Largometrajes. Cortesía de Cinema Jove.

Roy Nik en un fotograma de ‘Valley, de Sophie Artus, Premio Luna de Valencia de Largometrajes. Cortesía de Cinema Jove.

Arrojo del joven Josh (Naveh Tsur), acostumbrado a defenderse de su violento hermano, y melancolía de David (Roy Nik), un recién incorporado al instituto que llega arrastrando en soledad la muerte por suicidio de su madre. Ambos, junto a la soñadora Linoy (Joy Rieger), sobreviven como pueden a ese mundo inhóspito, donde la violencia es el pan de cada día y el anuncio, por falta de otras referencias, de un fatal desenlace. Artus da cuenta de todo ello encauzando la violencia por derroteros insospechados.

Alba Rochrwacher, en un fotograma de Sworn virgin, de Laura Bispuri. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Alba Rochrwacher, en un fotograma de Sworn virgin, de Laura Bispuri. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Sworn virgin, de Laura Bispuri, ha recibido una mención especial por parte del jurado, y el premio CIMA a la mejor película dirigida por una mujer. Premio excesivo para la confusa diatriba en torno a la identidad corporal y la demanda de libertad más allá de las supuestas ataduras que conlleva la ligazón a un sexo. Hana Doda (Alba Rohrwacher) será primero mujer, después hombre, para poder usar un rifle en el contexto viril de las cerradas costumbres en una aldea de Albania, hasta que el viaje a Italia en busca de su hermana permita articular tan fragmentada identidad.

El confuso trayecto genera al principio cierta intriga que, una vez resuelta, desinfla la trama, porque la supuesta libertad reivindicada por parte de Hana parece volverse en su contra cuando toca asumir responsabilidades por las decisiones tomadas. Interesante sin duda la temática, por que la identidad no es cosa que se construya de manera fácil, sobre todo en tiempos de férreas pertenencias ideológicas, que Bispuri resuelve de forma entrañable vaciando de calado la propuesta.

Fotograma de Discipline, de Christophe M. Saber, Premio Luna de Valencia de Cortometrajes. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de Discipline, de Christophe M. Saber, Premio Luna de Valencia de Cortometrajes. Imagen cortesía de Cinema Jove.

En cuanto a la Sección de Cortometrajes, el jurado formado por Pau Durà, Anna Kazejak y Diego Sabanés otorgó el premio a Discipline, del director suizo Christophe M. Saber, “por mostrar con sentido del humor la compleja realidad de la Europa que ahora conocemos”. La acción se desarrolla en una tienda de alimentación de Lausana (Suiza), regentada por egipcios, donde tiene lugar un incidente que desata imprevistas reacciones.

CIMA también concedió una mención especial al corto The Chicken, de la bosnia Una Gunjak, que se sumaba a las otras menciones especiales del jurado, que fueron a parar a Esel, del austriaco Rafael Haider, Le mal du citron, de los suizos Jeremy Rosenstein y Kaspar Schiltknecht y la propia The Chicken. Dissonance, del alemán Till Nowak, se llevó el Premio Canal+; 6Lola6, del español Tomás Peña, logró el Premio Pecera Estudio, mientras que Decorado, de la productora Uniko, que será dirigido por Alberto Vázquez, se hizo con el Premio Proyecto Corto Canal+ Pecera Estudio.

Naveh Tsur en un fotograma de Valley, de Sophie Artus, Premio Luna de Valencia. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Naveh Tsur en un fotograma de Valley, de Sophie Artus, Premio Luna de Valencia de Largometrajes. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Salva Torres

¿Luna de Valencia? In your arms o Valley

In your arms, Valley, A minor leap down
Candidatas MAKMA al Premio Luna de Valencia Sección Largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 19 al 26 de junio, 2015

La muerte, dice Fernando Savater en La infancia recuperada, “no sabe más que desmentir a la vida”. A partir de ahí, establece una diferencia entre la novela como “género desesperado” y la narración como “género esperanzado y esperanzador”. Si tomamos esta división, diríase que las películas que compiten en la Sección de Largometrajes al Premio Luna de Valencia de Cinema Jove son en su mayoría desesperanzadas. Tan sólo Summer, de la holandesa Colette Bothof, Sworn Virgin, de la italiana Laura Bispuri, y Underdog, del sueco Ronnie Sandahl, arrojan algún rayo de luz en medio de tanta penumbra.

En todo caso, la muerte que habita en los universos de In your arms, del danés Samanou A. Sahlstrom, A minor leap down, del iraní Hamed Rajabi, y Valley, de la francesa Sophie Artus, muestra paradójicamente la vitalidad del cine que acoge las respectivas angustias de sus protagonistas. En las tres, aunque de formas bien distintas, la desazón que provocan una enfermedad terminal, un embarazo fallido por muerte prenatal y una violencia sin sentido, se pulsa con hondura los límites de nuestra existencia cuando ciertos anclajes culturales fallan.

Fotograma de 'In your arms', de Samanou Acheche Sahlstrom. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘In your arms’, de Samanou Acheche Sahlstrom. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Samanou Sahlstrom, a rebufo del cine danés que de manera descarnada ejemplifica Lars Von Trier (cuyo hálito se deja sentir en In your arms), muestra el viaje sin retorno de Niels (Peter Plaugborg), quien acompañado de la enfermera María (Lisa Carlehed) viaja a Suiza en busca de la medicina legal que ponga fin a su vida. Durante el trayecto, el renegado Niels descubrirá que no todo está corrompido por la oscuridad de su enfermedad, al tiempo  que María, incapaz de desear, irá fundiéndose con la naturaleza que precisamente desfallece a su lado. La muerte anunciada desde el principio tendrá un final tan helador como purificante.

Fotograma de 'A minor leap down', de Hamed Rajabi. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘A minor leap down’, de Hamed Rajabi. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

A minor leap down, he ahí su singularidad, muestra la extraña conducta de Nahal (Negar Javaherian)  tras conocer a los cuatro meses de embarazo que el feto está muerto y que tiene dos días para abortar. Ni su pareja (Rambod Javan), si su familia, ni el espectador, comprenden los actos que siguen a esa muerte prematura que Nahal no comparte con nadie. Podrida por dentro y extendiendo esa podredumbre al resto del cuerpo social, Hamed Rajabi seguirá fríamente los pasos de esa mujer cuya sola conducta alumbra pasajes insólitos del cine actual.

Fotograma de 'Valley', de Sophie Artus. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Valley’, de Sophie Artus. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Situada la acción en un pueblo al norte de Israel, Valley va más allá del conflicto palestino israelí, para centrarse en unos jóvenes de instituto habitados por la tensión de cierta violencia mal digerida. Violencia que tiene su origen en el desestructurado núcleo familiar y  que dará pie a consecuencias imprevistas. Sophie Artus, al estilo del cineasta Gus Van Sant, radiografía esa impotencia juvenil, cuyo contrapunto siempre es la prepotencia desafiante, arrojando una luz dura, áspera y sin concesiones de tanto desamparo disfrazado en unos casos de torpe arrojo y en otros de melancólica existencia.

Fotograma de 'Sworn virgin', de Laura Bispuri. Sección de Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Sworn virgin’, de Laura Bispuri. Sección de Largometrajes de Cinema Jove.

A estas tres brillantes representaciones de la vida zarandeada por la muerte, les seguirían en grado de interés las otras tres películas mencionadas, en las que la oscuridad sí deja entrever cierta luz. Así, Sworn Virgin, confusa diatriba en torno a la identidad corporal y su correspondiente libertad, se adentra en las cerradas costumbres de una aldea albanesa, para contraponerlas después con las más permisivas italianas. Hana Doda (Alba Rohrwacher) será primero mujer, después hombre, para poder cargar con un rifle en aquel contexto viril, hasta que el viaje a Italia en busca de su hermana permita articular tan fragmentada identidad.

Fotograma de 'Underdog', de Ronnie Sandahl. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Underdog’, de Ronnie Sandahl. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

En Underdog, el brazo escayolado de la joven sueca Doni (Bianca Kronlöf) sirve de metáfora del lánguido universo descrito por Ronnie Sandahl, porque al tiempo que señala cierta quiebra anatómica, que sin duda entorpece la consecución de un trabajo en Noruega, revela igualmente la tozudez de quien, a pesar de los pesares, intenta nadar a contracorriente. En cierto modo, la escayola que Doni lleva en su brazo es la misma que llevan otros protagonistas de la película, igualmente quebrados por dentro, como sucede con Steffen (Henrik Rafaelsen) o Ida (Mona Christiansen). Universo quebradizo que falla en conjunto.

Fotograma de 'Summer', de Colette Bothof. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Summer’, de Colette Bothof. Sección Largometrajes de Cinema Jove.

Summer es, de todas las presentadas a concurso, la película más ágil, más fresca. Narrada en off por la joven Anne (Sigrid Ten Napel), discurre en un pueblo holandés dominado por una central eléctrica. Allí, al amparo de esa electricidad que provoca cortocircuitos familiares y tensión sexual entre los jóvenes, Anne descubre un amor inesperado por Lena (Jade Olieberg). Colette Bothof, al ritmo de la pegadiza música de Jacco Gardner, construye un imaginario adolescente plagado de buenos sentimientos.

Salva Torres

Elena López, de Cannes a su Cinema Jove

Programación de Cinema Jove
Festival Internacional de Cine de Valencia
Del 19 al 26 de junio de 2015

Sucedió porque sí. Jamás se pretendió que ocurriera a la fuerza. Lo cierto es que la 30 edición del Festival Internacional de Cine de Valencia ha batido su récord en cuanto a la presencia de cortometrajes españoles, al tiempo que hay un 50% de largometrajes dirigidos por mujeres. Entre ellas, una muy singular: Elena López Riera, cuyo corto ‘Pueblo’, con el que se presenta a Cinema Jove, fue seleccionado en la Quincena de Realizadores nada menos que del Festival de Cannes.

Fotograma de 'Pueblo', de Elena López Riera, cortometraje a concurso en Cinema Jove 2015.

Fotograma de ‘Pueblo’, de Elena López Riera, cortometraje a concurso en Cinema Jove 2015.

Vieja conocida de la casa, puesto que durante años formó parte del certamen valenciano en calidad de programadora, vuelve a Valencia dentro la Sección Oficial de Cortometrajes. La centenaria revista Variety, por si fuera poco, la considera una de los diez cineastas españoles con mayor proyección. ‘Pueblo’ narra la vida de unos jóvenes, a caballo entre las procesiones religiosas de Semana Santa y las procesiones nocturnas en busca de emociones más terrenales. Aunque entre unas y otras el límite a veces se confunda.

Fotograma de 'Bienvenidos', de Javier Fesser, cortometraje a concurso en Cinema Jove.

Fotograma de ‘Bienvenidos’, de Javier Fesser, cortometraje a concurso en Cinema Jove.

Como vuelve 20 años después, Javier Fesser, esta vez con Bienvenidos, el corto con el que ha logrado ya varios premios. Aún se le recuerda en Cinema Jove por sus trabajos Aquel ritmillo y El secdleto de la tlompeta. En esta ocasión, regresa para contarnos las dificultades de algunos niños para llegar a su escuela, situada a más de tres horas de camino. Difícil lo tiene el jurado compuesto por el actor y director alcoyano Pau Durà, el escritor y productor iraní Mahmoud Reza Sani y la directora polaca Anna Kazejak, para otorgar el premio al mejor corto, de entre los 56 seleccionados de 28 nacionalidades.

No menos dura es la competencia por lograr el Premio Luna de Valencia al mejor largometraje. Diez películas, todas ellas atravesadas por una misma lucha, la de reinsertarse en “un mundo carcomido por la crisis, ya no sólo económica sino de valores”, según describen sus programadores (César Campoy, Jorge Castillejo y Antonio Llorens), optan al galardón. “La mitad de esas diez películas ha sido realizada por mujeres”, explicó Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Eso sí, quiso dejar claro que las películas se seleccionan “por su calidad, al margen de que luego detrás de la cámara haya un hombre o una mujer”.

CIMA Valencia, Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, otorgará por primera vez un premio al mejor largo o corto realizado por una mujer. Paqui Méndez, en representación de la asociación, adelantó que para esta primera cita en colaboración con el certamen valenciano se contará con la presencia de Josefina Molina, Presidenta de Honor de CIMA.

Fotograma de 'A Minor Leap Down', de Hamed Rajabi, largometraje a concurso en Cinema Jove 2015.

Fotograma de ‘A Minor Leap Down’, de Hamed Rajabi, largometraje a concurso en Cinema Jove 2015.

Las actrices Olimpia Melinte y Lolita Chammah y el actor Jorge Roelas deberán elegir como jurado entre películas de diferentes países y directores, algunos de los cuales presentan su ópera prima, como el sueco Ronnie Sandahl (Underdog), el iraní Hamed Rajabi (A Minor Leap Down), la italiana Laura Bispuri (Sworn Virgin), la sueca Carolina Hellsgard (Wanja) o la francesa Sophie Artus (Valley). Películas realizadas muchas de ellas en coproducción, “signo de los tiempos”, subrayó Maluenda.

El director de Cinema Jove, para periodistas no especializados y público en general, advirtió que aunque muchos de estos realizadores son “menos mediáticos” que los de otros festivales, son “cineastas brillantes” sobre los que el Festival de Valencia “pone el foco” para darlos a conocer en España. He ahí el espíritu de Cinema Jove, en consonancia con las cualidades de la juventud: “Riesgo, inconformismo formal y temático, directores que buscan su propio camino”, concluyó Maluenda.

Fotograma de 'Pueblo', de Elena López Riera, cortometraje a concurso en Cinema Jove.

Fotograma de ‘Pueblo’, de Elena López Riera, cortometraje a concurso en Cinema Jove 2015.

Salva Torres

Silmäterä: ¡Peligro, mujer protectora!

Silmäterä, de Jan Forsström
Sección oficial de largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Madre no hay más que una, pero cuando su figura se engrandece hasta querer abarcarlo todo, siendo más-que-una la totalidad, surgen los problemas. Problemas para el hijo que, de sentirse protegido, pasa a reclamar el aire que le falta por tan asfixiante delirio de seguridad. Silmäterä, del director finlandés Jan Forsström, narra el caso de una de esas madres sobreprotectoras. Marja (Emmi Parviainen) es una madre soltera feliz de tener para sí a su hija Julia (Luna Leinonen Botero). Hasta que llega Kamaran (Mazdak Nassir) reclamando su paternidad, para desatar en ella un irracional estado de sitio en defensa de su queridísima hija.

Emmi Parviainen (izquierda) y Luna Leinonen Botero en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Emmi Parviainen (izquierda) y Luna Leinonen Botero en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Silmäterä se presentó a concurso en Cinema Jove después de que lo hiciera la rumana Roxanne, de Vali Hotea. Merece la pena su visionado una al lado de la otra, porque de la comparación entre ambas películas saltarían chispas en un debate posterior. En ambas hay dos hombres solicitando su justa paternidad, pero el destino de los acontecimientos es muy distinto en una y otra. En Silmäterä, Kamaran es despreciado como padre de esa hija, lo cual provoca sucesivos desatinos en la mente de Marja, mientras en Roxanne, la paternidad reclamada va encontrando apoyos, por dolientes que sean, en pos de una verdad que se le trata de ocultar.

Emmi Parviainen en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Emmi Parviainen en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Silmäterä, he ahí su principal virtud, ahonda en la sobreprotección de esa madre soltera, mostrando los estragos de su obsesión. La muestra sin caer en la tentación, tan posmoderna, de terminar deleitándose con el sin sentido al que convoca el progresivo avance hacia el abismo, de una mujer entrega a la defensa numantina de su hija. Kamaran, que tan sólo pretende el reconocimiento de su paternidad y poder conocer a Julia, será el detonante de la explosividad de Marja, posesiva hasta límites suicidas.

Jan Forsström debuta en el largometraje con Silmäterä, y lo hace con grandeza. No sólo por saber trasladar a la pantalla un material tan ignífugo sin quemarse, sino por hacerlo asumiendo riesgos en la interpretación por parte de dos jóvenes (jovencísima Luna Leionen) actrices. El salto al vacío le sale bien, porque la película sigue los avatares de esa madre y su hija, cuanto más unidas igualmente condenadas a un suicida aislamiento. Soledad que ya viene marcada por el trabajo nocturno de Marja y esa pléyade de trabajadores de diferentes países, a modo de metáfora de la difícil convivencia entre culturas diversas.

Luna Leinonen Botero en un fotograma de 'Silmäterä', de Jan Forsström. Cinema Jove.

Luna Leinonen Botero en un fotograma de ‘Silmäterä’, de Jan Forsström. Cinema Jove.

Forsström no rehúye este conflicto social, pero apunta en otra dirección: “Estoy también interesado en las cuestiones sociales, pero opino que son a menudo un subproducto de la psicología”. Y la psicología de esa madre soltera que tiende a proteger a su hija pistola en mano si hace falta, es lo que reclama toda la atención del director finlandés. Y a ello se entrega, mostrando el paulatino descenso a los infiernos de Marja, cuya irracionalidad se nutre de los fantasmas que van poblando su cabeza, por efecto de una maternidad que niega la función paterna.

Silmäterä, como ya sucediera en Nagima o en Ártico, otras dos películas a concurso, pero ofreciendo una salida bien distinta, habla de la maternidad y las dificultades para sacar adelante un hijo, cuando la existencia está cogida con hilos. Con tan finísima urdimbre emocional, Forsström teje una historia cuyo giro final la engrandece. Sin duda candidata al Premio Luna de Valencia.

Emmi Parviainen en un fotograma de 'Silmäterä', del director finlandés Jan Forsström. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove

Emmi Parviainen en un fotograma de ‘Silmäterä’, del director finlandés Jan Forsström. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove

Salva Torres

“Tendremos carencias, pero la vocación es innegable”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director de Cinema Jove
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Rafael Maluenda jamás dirá una palabra más alta que otra. No, al menos, mientras asuma la dirección de Cinema Jove. Todo cuanto dice a micrófono abierto lo medita, lo rumia, lo valora concienzudamente. Sonríe a cada pregunta, tomándose el tiempo que haga falta antes de ser pasto de algún titular que afee el lugar que ocupa. Incluso cuando siente que alguna de esas palabras altisonantes ha podido salir de sus labios, la somete a deliberación delante del propio entrevistador.

-“¿Se conoce suficientemente el festival dentro de Valencia?”

-“Que pasen 24.000 espectadores por el festival me parece que está muy bien”.

-“Pero todavía hay gente que confunde la Mostra con Cinema Jove”.

-“Va por barrios, aunque efectivamente pienso que su difusión es mejorable”.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales españoles”

Dicho lo cual, Rafael Maluenda vuelve sobre sus pasos como queriendo borrar las huellas de ciertas pisadas. Lo suyo es el camino de baldosas amarillas que ha convertido el Festival Internacional de Cine de Valencia en un referente a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. “Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales especializados españoles”, afirma que reconoció públicamente Andrés Vicente Gómez, cuando estaba al frente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Y para corroborarlo cuenta la anécdota de su viaje al Festival de Berlín, donde acudió al stand de Corea interesándose por una película del país asiático y la responsable, tras conocer su identidad, exclamó: “¿Cinema Jove? ¡We know!” (Lo conocemos).

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

La causa del éxito de Cinema Jove tal vez se deba a lo que el propio Rafael Maluenda señala: “Tendremos otras carencias, pero la vocación es innegable”. Gracias a esa vocación, a prueba de recortes, el certamen valenciano puede presumir de esa imagen nacional e internacional, con el presupuesto más bajo de los festivales de su condición: alrededor de tres millones los de Málaga y Sitges, y por encima de los 800.000€ los de Gijón y Huelva, al margen de los festivales generalistas de San Sebastián y Valladolid, por los 540.000 de Valencia.

“Cinema Jove pervive gracias al Ayuntamiento”

Pero el presupuesto no lo es todo, aunque condiciona. Más importante resulta la capacidad de difusión. “Hay muchos factores que influyen a la hora de la divulgación: la disponibilidad de salas y, en una gran ciudad como Valencia, los numerosos eventos culturales que compiten con el festival”. Y cita los casos de Valladolid o San Sebastián donde la semana del festival “se vuelcan con él; es su semana”. También apunta la importancia de “generar eventos que te lleven gente, como pueden ser los conciertos de rock” insertos en la programación de Cinema Jove.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

A Rafael Maluenda, es asunto recurrente, se le ha preguntado por la posibilidad de incorporar secciones de la finiquitada Mostra a la programación del festival. ¿Por qué no la incorporación de parte del 1.700.000 euros que se ahorró el Ayuntamiento al clausurarla? “Cinema Jove, lo digo con sinceridad, pervive gracias al apoyo del Ayuntamiento, que se hace cargo de las proyecciones de Viveros, de gran popularidad, dando visibilidad al festival atrayendo numeroso público”. El Ayuntamiento de Valencia asume los gastos del montaje (cabina de proyección, sillas, seguridad y cesión del espacio), lo que supone un montante de 27.500€. “Además del alquiler del edificio de la Almoina, sede del festival, más los gastos de luz y agua”, agrega Maluenda.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“El ICAA paralizó su ayuda por que la Comunidad no tenía sus cuentas saneadas”

Sólo 81.000 de los 540.000€ del presupuesto es dinero privado, “del cual 35.000 viene de Europa Creativa de la Unión Europea”. Y hasta que el ICAA resuelva este mes la ayuda solicitada, en torno a los 20.000€, no hay más dinero que rascar. El pasado año se concedió esa misma ayuda, pero Hacienda paralizó el destino de esa cuantía porque la Comunidad Valenciana no tenía sus cuentas saneadas.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Todo lo contrario de Cinema Jove, que goza de excelente salud, a raíz sobre todo de convertirse en festival que presenta películas de riguroso estreno en España (2002) y tras haber incorporado las nuevas tecnologías en su comunicación (2007): “Fuimos pioneros a nivel estatal”, subraya Maluenda. Global Player, del alemán Hannes Stöhr, será la película que clausure Cinema Jove el viernes 27. Antes ya se sabrá la película ganadora de la Luna de Valencia. Rafael Maluenda apunta que será…

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

Cinema Jove, un amor en conserva

Premio Luna de Valencia Especial: Joachim Lafosse y Ferenc Cakó
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Chico Marx dice en Amor en conserva, última película de los Hermanos Marx: “Tengo algo que vale más de un millón de dólares”. “¿Y qué es?”, le preguntan. Su respuesta: “Amor”. El Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove vale ese millón de euros, pero se gestiona con poco más de la mitad: 540.000. El resto corre a cuenta de ese amor. Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, lo destacó utilizando la anécdota del inspector de la FIAPF que, tras visitar por sorpresa el festival, exclamó: “Con ese presupuesto hacéis uno de millón de euros”. Manuel Tomás, director gerente de CulturArts, salió al quite: “También se puede interpretar a la inversa: que se puede hacer con 500.000 euros” y, agregó después, “a base cariño”.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De izquierda a derecha, Rafael Maluenda, Manuel Tomás y Ana Álvarez, en la presentación de Cinema Jove en la Sala Berlanga. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Todo ello vino precedido del entusiasmo declarado por la actriz Ana Álvarez hacia Cinema Jove, un festival que considera “un tesoro que tiene la ciudad de Valencia”. Manuel Tomás lo corroboró: “Para nosotros es un tesoro, cuidado, mimado e impulsado”. Un tesoro valorado en 540.000€, porque los tiempos son duros y hay que acatarlo. La propia Ana Álvarez asumió la fórmula del crowdfunding o micromecenazgo vía redes sociales para poner en marcha proyectos cinematográficos, pero con matices: “Las instituciones públicas deberían fomentar las ayudas al sector”. “La sostenibilidad de la cultura es un tema que nos preocupa”, y Manuel Tomás dijo estar en ello. Entretanto…

Entretanto se siguió avanzando en la programación de la 29ª edición de Cinema Jove. Rafael Maluenda dio a conocer en la Sala Berlanga los nombres del Premio Luna de Valencia Especial otorgado al director belga Joachim Lafosse, de quien se proyectarán sus cinco largometrajes, y al director húngaro de cine de animación Ferenc Cakó. Del primero, Maluenda dijo que se trataba de un autor cuyas historias se apoyaban en “paradojas”. Por ejemplo, ésta: “Cómo las buenas intenciones pueden generar grandes desastres”. Hablaba, claro está, del cine de Lafosse, caracterizado en su mayoría por las “relaciones de autoridad y poder”.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El director húngaro, Ferenc Cakó. Imagen cortesía de Cinema Jove.

De Ferenc Cakó apuntó Maluenda que se trataba de “uno de los grandes cineastas de animación en activo”. Su técnica de animación con arena protagonizará la gala de apertura del festival en el Teatro Principal el 20 de junio. ”Será un gran descubrimiento para el público no especializado”. De la presentación de esa gala se encargará precisamente Ana Álvarez, sorprendida, tras conocer otros festivales de la talla de los de San Sebastián, Málaga, Berlín o Moscú, de la enorme acogida de Cinema Jove por parte del público. “¡Es que llenan las salas, algo que no he visto en otros festivales grandes y pequeños”, recalcó.

La actriz de Don Juan de los infiernos, de Gonzalo Suárez, se refirió precisamente a la presencia de este director en la sección Cuadernos de rodaje del festival. “He hecho lo posible para que viniera, porque es muy amigo mío”. He ahí el espíritu, una vez más, de Cinema Jove: un festival que acerca grandes directores al público y comparte con él la pasión por el cine. Una pasión recompensada por los vínculos afectivos y profesionales que se generan entre los participantes y que Álvarez representa en una sección querida del festival: el Encuentro Audiovisual de los Jóvenes. Un tesoro más del Festival Internacional de Cine de Valencia.

Fotograma de 'Lecciones privadas' de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Lecciones privadas’ de Joachim Lafosse. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Salva Torres

MAKMA acierta: Loving, Premio Luna de Valencia

Loving (Milosc), de Slawomir Fabicki

Premio Luna de Valencia al Mejor Largometraje
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Del 21 al 28 de junio de 2013

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

MAKMA anticipó sus favoritas y acertó: el jurado del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove, integrado por Fernando Méndez-Leite, Viktor Oszkár Nagy y Jan Schomburg, concedió el Premio Luna de Valencia al mejor largometraje a la película polaca Loving, de Slawomir Fabicki. Y lo hizo por las siguientes razones, que desglosó Méndez-Leite: “Hemos valorado su riqueza, complejidad y rigor narrativo”. El premio se otorgó por unanimidad. “Es una película sencilla, pero con unos personajes muy bien definidos y que sugiere muchas cosas con pequeños detalles”, subrayó Méndez-Leite, quien continuó diciendo: “La película está my dominada, controlada por su director, y muy sugerente”.

Jonathan Hodgson, Fernando Méndez-Leite y Rafael Maluenda, anunciando el palmarés. Imagen cortesía de Cinema Jove

Jonathan Hodgson, Fernando Méndez-Leite y Rafael Maluenda, anunciando el palmarés. Imagen cortesía de Cinema Jove

El palmarés de la 28ª edición de Cinema Jove quedó así. Luna de Valencia al Mejor Cortometraje: Oh Willy (Bélgica, Francia), de Emma De Swaef y Marc Roels. Premio Especial del Jurado de Cortometraje: Le premier pas (Francia), de Jonathan Comnène. Premio Pecera Estudio al cortometraje español con mejor sonido: Terapia (España), de Beatriu Vallès. Premio Canal+ al mejor cortometraje: Meu amigo Nietzsche (Brasil), de Fáuston da Silva. Premio Grupo Pasarela Audiovisual al mejor director de cortometraje de producción valenciana: Lucas (España), de Álex Montoya. Menciones especiales del jurado: Les rites (Francia), de Matthieu Taponier, y Die ruhe bleibt (Alemania, Francia), de Stefan Kriekhaus. Premio Proyecto Corto Canal+ Pecera Estudio, Safari, de la productora Dynamite Films S.L., escrito y dirigido por Gerardo Herrero. Además del ya citado Premio Luna de Valencia Mejor Largometraje, Loving / Milosc (Polonia), de Slawomir Fabicki.

Oh Willy, de Emma De Swaef y Marc Roels, Premio Mejor Cortometraje. Imagen cortesía de Cinema Jove

Oh Willy, de Emma De Swaef y Marc Roels, Premio Mejor Cortometraje. Imagen cortesía de Cinema Jove

De esta última película, MAKMA escribió lo siguiente, tras su pase el miércoles día 26 en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca.

Un pájaro muere estrellado contra la ventana de un largo pasillo, en el comienzo de Loving. Una luz al final de otro largo pasillo cierra la película del director polaco Slawomir Fabicki. El primer pasillo se corresponde con el interior de un edificio sospechosamente marcado por la ambición y cierta infidelidad. El segundo, por contra, es la prolongación de un recinto sagrado. Los protagonistas de la película, María (Julia Kijowska) y Tomek (Marcin Dorocinski), deberán realizar el vía crucis que va de ese angustioso primer pasillo al redentor espacio final.

Loving está teñida de honda amargura salpicada de violencia, celos, dolor, frío ajuste de cuentas, nacimiento y muerte. María, tras los continuos escarceos de Adam, alcalde local, termina siendo violada por éste en un instante de arrebato. Este suceso marcará un antes y un después en la relación de pareja de María y Tomek, cuando están a punto de esperar un hijo. Cuando éste nazca, se sucederán las sospechas y desencuentros entre ellos, provocando una crisis sentimental que parece llevarles de cabeza al abismo.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional Cinema Jove

Fabicki, igual que sucediera en Circles, del serbio Srdan Golubovic, muestra el trayecto de unos seres marcados por un triste suceso. La cámara se detiene, incluso se recrea, en cada uno de los detalles que revela el trágico pasado. Todo parece empeñado en obstruir las vías de encuentro, dado el odio del que se alimenta tanto dolor. Tomek, cuando María le cuente la verdad de lo sucedido, entrará en una espiral de sospechas que le llevará al alejamiento progresivo de su esposa. Y ésta, dolida por la reacción “patética” (así se lo dice) de su marido, verá cómo la soledad se convierte en su único abrigo.

El director polaco se pega a la pareja protagonista para extraer de sus rostros, gota a gota, toda la amargura posible. El destilado, sin embargo, es conmovedor y en ningún caso decepcionante. Porque a los decepcionados protagonistas les queda siempre, como un débil pero resistente hilo al que se agarran, el amor que sobrevive a pesar de los pesares. Fabicki pone su cámara al servicio de ese amor envenenado, pero lejos de caer en la tentación del escepticismo posmoderno, lo que hace es construir el relato que sirve de antídoto al descrédito amoroso.

Loving es una película que avanza lentamente, como si Fabicki tuviera especial cuidado en filmar un amor que parece hundirse, pero que siempre sale a flote. Los pesados, amargos contratiempos, son como vías de agua, en ocasiones turbulentas, amenazando la frágil estabilidad de pareja. Slawomir Fabicki subraya en todo momento los detalles de ese naufragio sentimental, para terminar construyendo un relato en torno al amor en tiempos de crisis. Una amarga, pero bendita (ya lo sabrán cuando vean el final de la película) experiencia cinematográfica. Una película, junto a Circles, en la nómina de candidatas al mejor largometraje del 28 Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove.

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Fotograma de Loving, de Slawomir Fabicki. Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Salva Torres

MAKMA apuesta por Circles o Loving

Sección Oficial de Largometrajes

Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove

Del 21 al 28 de junio

La semana del Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove toca a su fin. Los diez largometrajes a concurso ya han sido proyectados en la Sala Berlanga del IVAC-La Filmoteca y el jurado compuesto por Fernando Méndez-Leite, Viktor Oszkár Nagy y Jan Schomburg hará pública mañana viernes su decisión. Optan al Premio Luna de Valencia las siguiente películas: La bicicleta verde, de Haifaa Al-Mansour (Arabia Saudí), La paz, de Santiago Loza (Argentina), My dog killer, de Mira Fornay (Eslovaquia), Pieces of me, de Nolwenn Lemesle (Francia), The daughter, de Thanos Anastopoulos (Grecia), The Deflowering of Eva van End, de Michiel van Horn (Holanda), Into the dark, de Thomas Wangsmo (Noruega), Loving, de Slawomir Fabicki (Polonia), Matei child miner, de Alexandra Gulea (Rumania) y Circles, de Srdan Golubovic (Serbia).

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

Imagen de Loving, de Slawomir Fabicki. Cinema Jove

MAKMA siguió muy de cerca la sección oficial de largometrajes y apuesta por una de estas dos películas: Circles o Loving. Otras dos a tener en cuenta son The Deflowering of Eva van End, con reminiscencias al Teorema pasoliniano, y La bicicleta verde, un amable canto de apertura de la sociedad árabe. Circles toma como punto de partida un trágico suceso acaecido durante la guerra de Bosnia, para mostrarnos con una mezcla de áspera crudeza y belleza poética los encuentros y desencuentros de una serie de personajes implicados en aquel pasado, que todos quieren olvidar y nadie lo consigue. Una historia magníficamente contada y mejor resuelta, porque hila con maestría las acciones nobles e innobles para que el espectador perciba las sutilezas y complejidades que terminan envolviendo a unas y otras.

Loving se halla en esa misma línea, ya que nos cuenta igualmente las consecuencias de un hecho traumático en la vida de una pareja. También aquí, la sutileza de su director para mostrarnos la amargura, sin caer en falsos sentimentalismos ni desgarrados golpes de pecho, es sobresaliente. Como sobresaliente es la forma de contarnos tanta desdicha, que en el fondo es la esencia del arte en tanto espacio de dolorosa interrogación, enmarcada en un relato que dota finalmente de sentido a lo que parecía despeñarse.

Circles y Loving se merecen el Premio Luna de Valencia porque sus magníficos filmes indagan en las entrañas del ser humano, sin caer en esa tendencia tan posmoderna de optar por el escepticismo como única salida. Son películas clásicas, rotundas, contundentes, que bien merecen ese premio en tiempos de crisis y angustia existencial. Tendrá que ser una de las dos, lo cual sería una buena noticia para el cine y los que aman la vida por encima de la inapelable muerte.

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Fotograma de Circles, de Srdan Golubovic. Cinema Jove

Salva Torres